AGLI Recortes de Prensa   Martes 12  Noviembre  2019

¿Elecciones históricas?
Pío Moa gaceta.es 12 Noviembre 2019

UNA HORA CON LA HISTORIA
116 – Opiniones sobre Franco | Por qué el Frente Popular perdió la Guerra Civil https://www.youtube.com/watch?v=4vTedAZOkFg
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Estas elecciones pueden haber sido realmente el comienzo de algo nuevo en el régimen actual: la defensa de España y de la democracia. Los 52 escaños de VOX permiten esa esperanza. Porque hasta ahora la línea general de todos los partidos ha consistido, por una parte, en socavar la unidad nacional hasta llevar al país a un proceso de disolución, por abajo apoyando los separatismos, y por arriba destruyendo su soberanía en la UE y la OTAN; y por otra a imponer leyes totalitarias mediante un masivo lavado de cerebro por la Triple M.

Para entender la transcendencia de las elecciones debemos remontarnos a los orígenes, siempre olvidados por políticos, historiadores o comentaristas, de uno u otro signo: el referéndum de 1976, que decidió la democracia desde el franquismo y contra los rupturismos que pretendían legitimar al Frente Popular y enlazar con él sobre 40 años considerados un paréntesis. Porque la democracia viene del franquismo y no de un régimen criminal como fue el Frente Popular, ni del caos republicano. Fue la última victoria de Franco. Así, unos rechazaban la decisión popular por eso, y otros porque no querían la democracia.

España tuvo la mala suerte de ser gobernada entonces por un cantamañanas como Suárez y unos cuantos ministros frívolos o necios, y la decisión popular fue progresivamente corroída en favor de los rupturismos. Un hito en esa deriva fue la condena del alzamiento del 18 de julio bajo el gobierno de Aznar, prueba del ínfimo nivel político de este. Pero la ruptura llegó con Zapatero, un encubierto cambio de régimen. Los atentados del 11-m dieron paso, deliberadamente o no, al empuje de los separatismos y los totalitarios, con leyes antidemocráticas e impulsos a la disgregación. Política continuada e incluso intensificada por el PP. Zapatero consiguió que todos los partidos fueran zapateristas, el PP como el primero.

La victoria de VOX parece abrir un nuevo período en que el régimen vuelva a sus orígenes democráticos, período en el que será crucial la reivindicación de la memoria del franquismo, la memoria del carácter criminal del PSOE y de los separatismos, su historia real, sea conocida por todo el mundo. No es que toda la política deba consistir en esto, pero sí elementos fundamentales de la política, pues ha sido la condena del franquismo lo que ha permitido a los liberticidas realizar todas sus fechorías. La cuestión de Franco es política de fondo. No entender esto es reducir la política a las políticas de ocasión, que fácilmente degeneran en peleíllas entre partidos y mafias por el poder y el dinero, con su competencia por manipular a la opinión pública.

En fin, ha estado bien el discurso de Abascal, si bien su victimismo por no haber sido bien tratados por los medios y los demás partidos deja mal sabor de boca. Parecen expresar un deseo de que esos partidos admitan a VOX «como uno más». Podría Abascal haber señalado por qué les han calumniado e insultado: porque ellos son antiespañoles y antidemócratas. La idea de estar pidiendo «reconocimiento», reconociéndolos a su vez como lo que no son, es peligrosa. Pero, en fin, por lo demás, muy bien.

Conocer lo que fue el franquismo es esencial para mantener la democracia y la unidad de España:
Los Mitos Del Franquismo (Historia)

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** Piden ahora muchos analistas una Gran Coalición de los dos partidos que han llevado a España a la nefasta situación actual. Se ve que quieren avanzar en la misma dirección.

**¿Puede haber nuevas elecciones? Sería lo más deseable, porque demostraría la putrefacción de los actuales partidos. Por eso mismo harán lo imposible para «asegurar la gobernación» entendiéndose entre ellos.

**Al hablar del PP no debe olvidarse su descomposición actual en verdaderas taifas.

**El hundimiento de Ciudadanos después de su éxito asombroso en abril debe servir de advertencia a VOX de cómo los oportunismos y falta de política de fondo pueden traerle también el desastre.

**La profanación de la tumba de Franco no ha dado al Estafador de la Moncloa los resultados que esperaba. Franco es un elemento crucial en la nueva política, simplemente porque a él se debe la unidad de España y las condiciones para una democracia real.

**Como siempre, las políticas exterior y de enseñanza han estado al margen de las elecciones. Es mucho más significativo de lo que muchos creen.

**VOX no tiene por qué hacer inmediatamente de la memoria del franquismo un eje de su política, pero debe tender a ello y favorecer organizaciones que se encarguen de limpiar la basura acumulada al respecto en la opinión pública.

**El conocimiento de lo que fue el Frente Popular será absolutamente necesario para evitar que sus herederos sigan perpetrando sus crímenes contra la libertad y la unidad nacional. Mi libro Por qué el Frente Popular perdió la guerra es un arma que debe usarse sin reparos.

A cada puerco le llega su San Martín

Amando de Miguel Libertad Digital 12 Noviembre 2019

La salida más probable es que se forme un Gobierno sedicentemente 'progresista'. Sería un resultado insoportable para una gran parte de los españoles.

Apelo a la sabiduría popular que acuñó ese refrán campesino para indicar una cierta querencia fatalista, tan del gusto español. Esta vez el San Martín (11 de noviembre) ha sido histórico al levantarse los españoles con el resultado de las elecciones. Reconozco mi error al haber anticipado hace un mes que la participación electoral iba a ser alta. Ha descendido un poco respecto a los anteriores comicios, pero sigue siendo elevada para las costumbres europeas.

El lindo presidente Sánchez forzó estas segundas elecciones precisamente porque en las anteriores no pudo conseguir la mayoría absoluta. Ahora se sentía más confiado en alcanzarla, o por lo menos llegar a los 150 escaños que le prometía el CIS adulador. Ha hecho todo lo posible para tal fin desde la posición ventajosa de presidente en funciones, por ejemplo, con la utilización pro domo sua de la Televisión de España. Su victoria ha sido una bancada de solo 120 escaños. Nuevamente se hace difícil, si no imposible, formar un Gobierno estable. Al menos son dos los errores que ha cometido: desenterrar a Franco (¡a quién se le ocurre!) y tratar con muy poca gracia el llamado "problema catalán". El heredero del secular socialismo español ha pretendido pasar a la Historia como el defensor de una España como nación de naciones. Se ha topado con los peseteros (que se decía antes) de los nacionalistas vascos y los independentistas catalanes. Es decir, se le rebelan los mismos que tendrían que haberle apoyado para conseguir la ansiada corona de presidente del Gobierno con plenas funciones. El desentierro de Franco y el mal resuelto problema catalán han favorecido el ascenso en los votos de Vox, la verdadera derecha. Ese ha sido el hecho más espectacular de estas elecciones.

Otra mala jugada de la coyuntura internacional para el doctor Sánchez (candidato al Premio Nobel de Economía) es que le ha estallado en las manos la crisis económica. Ni siquiera se habló de ella en el debate al más alto nivel de los cinco partidos nacionales en TVE; por cierto, el único que ha sido permitido. Es la mejor demostración de lo dañina que puede ser la política del avestruz, es decir, esconder la cabeza ante el peligro inminente. Para seguir con las metáforas zoológicas: estas elecciones han sido el canto del cisne (otra leyenda imaginaria) del socialismo obrero español. La paradoja es que el equivalente actual de los obreros, la sufrida clase media, es el estrato más necesitado de patria. De ahí el auge electoral de Vox, el único partido que en sus mítines se atreve a ondear con ganas la bandera nacional y hacer sonar el himno de España. No es que los de Vox sean xenófobos, sino que son hispanófilos.

En términos aritméticos, el PSOE (gracias a sus acólitos, los Socialistas Catalanes) ha obtenido más votos que ningún otro partido. Pero es porque el abanico de opciones se ha visto más desplegado que nunca. El Congreso es un patchwork (un "centón" se decía en buen castellano). Además, los escaños del PSOE son tres menos de los que tenía antes de las elecciones, a pesar de que el CIS le daba muchos más. Así pues, se trata de una victoria pírrica, sobre todo si consideramos la diferencia entre lo esperado y lo conseguido. No se olvide que el lindo Sánchez forzó estas elecciones porque no había podido alcanzar la mayoría absoluta en la anterior convocatoria, hace poco más de medio año. Es lo que pasa por fiarse del oráculo del CIS, en este caso el más incompetente de los arúspices y el que más caro sale a los contribuyentes.

Al menos, al apolíneo Sánchez le queda un triunfo moral: ser el auténtico líder del feminismo, el paladín de la memoria histórica, el campeón del Estado de las Autonomías. En realidad, el feminismo representa la supremacía de las mujeres y, por tanto, la eclosión de un nuevo tipo de desigualdad, la que se abre entre los sexos. (El puritanismo importado obliga a decir "géneros"). La memoria histórica es más bien la venganza histórica, que consiste en consiste en resucitar el fatídico enfrentamiento de los españoles que condujo a la incivilizada guerra civil. Otra paradoja es que el Estado de las Autonomías, tan celebrado en sus orígenes, ha degenerado en una sentina de corrupción, un experimento carísimo y otra división de los españoles.

Todavía se podría acoger el caballerito Sánchez a ser el conductor de la lucha antifascista, si es que se puede admitir tal prepóstera expresión. Porque el verdadero totalitarismo es hoy la componenda mal avenida entre los socialistas y los que todavía levantan el brazo con el puño cerrado.

El gran resultado cualitativo de estos comicios es que Vox ha pasado de ser el proscrito al líder moral de la oposición. Ha sido así porque Vox se ha atrevido a enfrentarse a los "poderes fácticos" (que antes se decía). Los componen hoy el grupo de El País, los separatistas vascos y catalanes, la ideología de género, la memoria histórica y la degradación de las autonomías. No ahora, claro, pero en la próxima legislatura veremos a Santiago Abascal como presidente del Gobierno.

La conclusión más pesarosa de estos comicios es que España aparece políticamente más polarizada, más ingobernable. Nótese que en el Congreso se sientan políticos de una veintena de partidos. Además, entre sus dirigentes domina el resentimiento, el odio.

El Gobierno ideal para mucha gente sería una coalición entre el PSOE y el PP, algo así como la que ha funcionado en Alemania tantos años. El problema es que en España no hay muchos alemanes con derecho a voto. Así pues, esa solución ideal resulta inviable, imposible. (Ahora, en la tierra de los eufemismos se dice "complicada").

La salida más probable es que se forme un Gobierno sedicentemente progresista: la amalgama del PSOE con Unidas Podemos y los partidos separatistas o regionalistas. Sería un resultado insoportable para una gran parte de los españoles. Aun investido el Gobierno de ese modo, le sería difícil aprobar algunas leyes en el Congreso y el Senado. Se va a acordar el doctor Sánchez de San Martín.

Lo único que puede contribuir a la pacificación del país es que el juego político importa bastante poco a la generalidad de los españoles. El juego que de verdad les interesa es el fútbol, más las loterías y apuestas.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

¿Gobierno Frankenstein? ¡Gobierno Drácula!
Emilio Campmany Libertad Digital 12 Noviembre 2019

Son muchos los que desde el 28 de abril están empeñados en salvar a Sánchez de los nacionalistas. Tras las elecciones de abril se ejercieron sobre Ciudadanos toda clase de presiones para que negociara con él la investidura, a pesar de que no movió un dedo para ganarse ese respaldo. Ahora le toca el turno al PP, y la actitud de Sánchez será la misma: sentarse a esperar que Casado le haga presidente gratis et amore. De lo que no se dan cuenta quienes presionan es de que Sánchez no puede ser salvado de los nacionalistas porque en realidad hace tiempo que depende en todo caso de ellos a través de Iceta, que es quien manda en el PSOE. Sánchez forzó la convocatoria de elecciones para librarse de Iglesias, no de los nacionalistas, de quienes, por muchas elecciones que se convoquen, no puede escapar.

Así que, sean cuales sean las fórmulas que la aritmética parlamentaria sugiera, la única en realidad posible es que Sánchez reúna suficientes apoyos, además de los de los nacionalistas que ya tiene, para poder ser investido. Pretender que forme una gran coalición con el PP es pedirle un imposible, porque no está en su mano desligarse de los nacionalistas, que es lo primero que el PP le pediría. El único camino que tiene Sánchez, la única opción a la que siempre estuvo limitado, es la del mal llamado Gobierno Frankenstein. No hay otra. Esperaba mejorar lo suficiente en las elecciones del pasado domingo para no tener que coaligarse con Podemos, pero la jugada no ha salido. Así que, si Iglesias se mantiene firme, tendrá que darle algún ministerio a Podemos a cambio de ser investido, pero para seguir estando en manos de los nacionalistas. Para que esto sea así hay que dar por hechas dos cosas. La primera, que Sánchez esté dispuesto a hacer cuanto sea necesario para evitar nuevas elecciones. Y la segunda, que en el PSOE no haya nadie con cabeza y poder suficientes para descabalgar del poder a esta marioneta de Iceta y poner en su lugar a alguien sensato con quien pactar un programa con el que hacer frente al desafío nacionalista y a la crisis económica. Tanto unas terceras elecciones como un recambio socialista son alternativas más cerca de lo imposible que de lo meramente improbable.

Naturalmente, mientras finge verse obligado a dejarse investir por los nacionalistas, Sánchez hará responsable de su indecorosa situación a Casado, como antes hizo con Rivera. Pero si alguien cree que el PP puede liberar a Sánchez de la hipoteca que en su día firmó obligado por Iceta, está completamente equivocado. Sea investido con los votos del PP o no, Sánchez cumplirá sus compromisos con los nacionalistas en todo caso. Para lo único que serviría investirle por la cara es para ahorrarle el mal trago de tener que conseguir el voto de Iglesias, un favor que naturalmente ni agradecería ni pagaría. Todo esto no tiene nada que ver con Frankenstein, un personaje encantador, niñero y entrañable. Lo que se nos viene encima es el Gobierno Drácula, que ya se sabe a quién chupará la sangre.

Manipulación sistemática con fondos públicos
OKDIARIO 12 Noviembre 2019

Lo primero que tendría que hacer Pedro Sánchez si quisiera abrir una nueva etapa marcada por el consenso y la voluntad de tender puentes –difícil, por una cuestión de genética política– es cesar con carácter de urgencia al presidente del CIS, José Félix Tezanos. No porque errara de manera absoluta los resultados del 10-N, sino porque el ex miembro de la Ejecutiva socialista que está al frente del Centro de Investigaciones Sociológicas, que no es un aprendiz de la ciencia demoscópica, presentó hace apenas unas semanas una predicción falsa a sabiendas de que lo era. Su fin no era otro que el augurar una victoria contundente de Sánchez para generar un clima de opinión en el que cualquier alternativa al socialismo fuera percibida como imposible. Lo que hizo Tezanos es aplicar la vieja estrategia de la profecía autocumplida: fabricar, partiendo de datos manipulados, una conciencia de convencimiento colectivo del triunfo socialista.

Tezanos preside un organismo público que pagamos todos los españoles –cada barómetro mensual nos cuesta 60.000 euros–. El gasto en contratación ascendió, el año pasado, a 1.473.786,98 millones de euros, de los cuales 369.540,62 tienen una ‘fecha de justificación’ anterior a su llegada. No obstante, el capítulo de gasto más abultado corresponde, sin duda, a los salarios. En sueldos de personal el CIS gasta 3,1 millones de euros anuales en salarios. De ellos, 1,2 millones corresponden a funcionarios y 1,1 a personal laboral. Además, el año pasado se repartieron 162.960 euros en incentivos al rendimiento y otros 455.000 en gastos sociales. De la capacidad profesional de los empleados públicos del CIS no cabe dudar, pero sí de las rectas intenciones de su presidente.

Tezanos no busca reflejar la realidad sociopolítica en las encuestas del CIS, sino adaptarla a los intereses de su partido, el PSOE, que las ha utilizado de forma sectaria. Ese el motivo por el que Tezanos no puede continuar en el cargo. Sánchez tiene ante sí la oportunidad de empezar a cambiar los hábitos antidemocráticos que le han llevado a servirse de las instituciones con un descaro que raya la obscenidad. El relevo al frente del CIS es necesario por una cuestión elemental de higiene democrática.

Vox podrá parar a Sánchez en el Constitucional, tener voz en la UE y salir del ‘gallinero’ del Congreso
Los 52 diputados logrados por Vox en las elecciones del 10-N otorgan al partido de Santiago Abascal una gran visibilidad para hacer oposición
España más ingobernable: Sánchez cae, Casado se dispara, Abascal ya es 3º y Rivera pasa de 57 a 10
Luz Sela okdiario 12 Noviembre 2019

El éxito de Vox -52 escaños- en las generales de este domingo dotan al partido de Santiago Abascal de una visibilidad crucial en la nueva legislatura.

En primer lugar, porque la formación supera el mínimo establecido para poder presentar recursos ante el Tribunal Constitucional frente a leyes del Gobierno o autonómicas, tratados o Estatutos de Autonomía, entre otros.

Abascal, en su primer discurso tras conocer los resultados, ya anunció su intención de "recurrir todas las leyes liberticidas y anticonstitucionales que los otros partidos habían dejado pasar".

El partido avanza que el Tribunal Constitucional tendrá "bastante trabajo" porque el propósito es acudir a la Justicia para que determine sobre aquellas leyes que consideran "contrarias al orden constitucional" o que puedan vulnerar los derechos de los españoles.

La propia Constitución permite, con la firma de 50 parlamentarios, presentar recursos de inconstitucionalidad. Sólo existe una limitación: el partido únicamente podrá recurrir las leyes que lleven menos de tres meses de aplicación tras su publicación en el BOE. Esto significa, por ejemplo, que los de Abascal no podrán hacer nada, hoy por hoy, contra la ley de memoria histórica -tan discutida- pero el PSOE avanzó recientemente una nueva reforma, que quedó paralizada tras el fracaso de la legislatura. De llevarla a cabo, y aprobarse en el Congreso, podría ser recurrida.

La opción del Constitucional es estratégica de cara a ejercer la labor de oposición, porque toda la actividad legislativa de un eventual gobierno del PSOE quedaría bajo la lupa.

Los 52 diputados permiten también al partido, con toda probabilidad, entrar en la Mesa del Congreso, el órgano que ordena la actividad de la Cámara. Tendrían asegurado un representante y, en el mejor de los casos, incluso dos.

A la Mesa le corresponden funciones determinantes en el día a día parlamentario, como organizar el trabajo y el régimen y gobierno interiores del Congreso, elaborar el proyecto de Presupuesto, ordenar los gastos de la Cámara, calificar los documentos parlamentarios y decidir sobre su admisión o no, programar el calendario de actividades y las líneas generales de actuación del Congreso, entre otros.

Fuera del "gallinero"
En la legislatura fracasada, PSOE y Podemos se pusieron de acuerdo para enviar a Vox al "gallinero", la zona más alejada del hemiciclo. Es difícil que esa distribución de escaños, que provocó un enorme malestar a los de Abascal, se repita ahora, siendo el partido la tercera fuerza en el Congreso. Entonces, el líder de Vox fue rotundo: "Se nos ha humillado pero no serán capaces de apagar nuestra voz". El acuerdo entre socialistas y podemitas relegó a los diputados de Vox a las últimas filas, incluso por detrás de los independentistas, con mucha mejor ubicación.

Pero, además, entrar en la Mesa otorga otra facultad fundamental: poder representar al Congreso en los viajes internacionales.

En la actividad institucional de la Cámara se incluye, por ejemplo, la representación ante la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, de la OTAN o de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).

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España, insomne
Santiago Navajas Libertad Digital 12 Noviembre 2019

España seguirá en manos de todos aquellos que quieren acabar con la soberanía del pueblo español y la Constitución.

Nunca el vencedor de unas elecciones ha mostrado un rostro más desencajado que Sánchez abroncando a los socialistas en la puerta de Ferraz para que le dejaran hablar. ¿Qué podía decir? Sánchez trataba de parecer muy contento porque, decía, ha ganado por tercera vez unas elecciones este año. Cuando las gane por decimotercera vez sin poder formar Gobierno, ¿estará eufórico? La victoria del PSOE es pírrica, vergonzosa, claudicante, humillante. Ha perdido tres escaños y casi un millón de votos, cuando las elecciones estaban diseñadas por el genio del Ala Oeste de la Moncloa, Iván Redondo, para que subieran 25. Con más escaños y, sobre todo, con más vergüenza política, Joaquín Almunia dimitió de manera irrevocable la misma noche electora; hace veinte años.

Inmediatamente se dio cuenta el presidente del Gobierno eternamente en funciones de lo burdo que resultaba y advirtió de que su objetivo no era ganar elecciones sino formar un Gobierno… "progresista". Sí o sí habrá Gobierno, dice Sánchez, convocando a todos los partidos "salvo a los que fomentan el odio y rehúsan el marco constitucional". Pues sin Podemos, Bildu, ERC, PNV y cía., la única opción que le queda es el PP... o repetir elecciones. Los independentistas progolpistas, valga la redundancia, han subido hasta el 42% en Cataluña: la CUP se suma a ERC y JxCAT. Sus aliados nacionalistas en el País Vasco, PNV y Bildu, también crecen. Más el BNG en Galicia. Es decir, España seguirá en manos de todos aquellos que quieren acabar con la soberanía del pueblo español y la Constitución, reforzados por la pérdida de votos y escaños de PSOE y Podemos, cada vez más dominados por Miquel Iceta y Ada Colau. España se ha balcanizado y está cada vez más cerca de convertirse en Yugoslavia, porque la izquierda socialista va a aceptar definir España como un país plurinacional y porque dicha claudicación llevará al troceamiento del Estado y a la persecución de los constitucionalistas.

Sánchez es ahora es más débil que antes porque una coalición heteróclita, aquella que destaca por lo extraño de sus características, da igual poder a todos sus miembros, por muy minoritarios y antisistema que sean. El candidato del PSOE dijo que no había pactado en abril con Podemos porque le quitaba el sueño tener que gobernar con alguien tan radical y fanático como Pablo Iglesias. Ahora quizás pueda dormir, pero su sueño estará poblado de pesadillas. Y vamos a ser todos los españoles los condenados al insomnio.

En el lado opuesto de la trinchera, Santiago Abascal tiene razón: Vox ha abierto el melón de la batalla cultural contra los dogmas políticamente correctos, ante los que han claudicado tanto el PP como Ciudadanos: de la Ley de Violencia de Género a la Memoria Histórica. Gran parte de su ascenso se explica porque ha abierto de par en par la ventana de Overton, el rango de ideas que el electorado puede encontrar aceptable. La mayor parte de los comentaristas políticos están enganchados al mantra de que Vox es un partido de extrema derecha, porque no tratan de analizar, sino de ser activistas orgánicos del sistema ideológico socialdemócrata y nacionalista al que llaman "Consenso". Viven en su burbuja de barrios gentrificados, urbanizaciones cerradas, novelas progres, gastrobares y cervezas artesanales, que les lleva a ignorar la España real. Pero Vox es sobre todo la reacción desesperada de una España que se resiste a desaparecer como nación y como Estado de Derecho.

Junto a la balcanización, el populismo de izquierdas no solo incendia las calles sino que domina las instituciones. El hundimiento de Ciudadanos es más que una debacle de un partido: es la metáfora de un país que se va al traste. Todo apunta a que ahora Sánchez exhumará al Frente Popular de la Segunda República, un batiburrillo de extrema izquierda, nacionalistas golpistas o con pasado terrorista, más socialistas populistas. Que Ciudadanos haya fracasado como vía para regenerar el Estado de las Autonomías desde un punto de vista ilustrado y liberal ha empujado a la mitad de sus votantes a la resignación de la abstención y a otros tantos a entregarse al maximalismo centralista de VOX.

Pero lo de Albert Rivera dimitiendo contrasta ejemplarmente con el caso de Pablo Iglesias. Su discurso final hablando de libertad y de unión entre los españoles también se contrapone con el de todos aquellos que basan sus programas en la desunión de los españoles y la persecución de los Otros. La dimisión de Rivera viene dada por sus errores, por supuesto, pero también es responsabilidad de tantos liberales y centristas que impiden, con su omisión, su pasividad y su inopia, que el liberalismo tenga una voz propia y poderosa en el Parlamento. Queda en manos de Inés Arrimadas –esperemos que sea ella la líder del partido a partir de ahora– la misión de alumbrar una última oportunidad –un partido liberal con entre 20 y 40 diputados y que no sea de masas sino de élites, para iluminar con firmeza constitucional y lucidez liberal a los socialistas de todos los partidos– para que los españoles puedan todavía soñar con un país en el que no triunfen los personajes más destructivos y resentidos dispuestos a convertir en trágica la historia de España.

Los riesgos de engordar al monstruo: Bildu tendrá grupo propio
OKDIARIO 12 Noviembre 2019

La abstención de EH Bildu en Navarra para hacer presidenta a la socialista María Chivite ha tenido un resultado político desigual el 10-N para los dos protagonistas de un acuerdo que siempre ha negado el PSOE: el PSN pierde un escaño y los proetarras, por primera vez, logran un asiento por Navarra en el Congreso, lo que les permitirá tener, también por vez primera, grupo propio, ya que la Constitución establece los requisitos para disponer de grupo autónomo en la Cámara: sacar 5 escaños y el 15% del total de los votos en todas las provincias a las que se presenta.

A partir de ahora, los proetarras tendrán iniciativa para hacer propuestas, capacidad para interpelar directamente en las sesiones plenarias, acceso a las comisiones parlamentarias y más recursos materiales: en la pasada legislatura, la cuantía era de 29.026,04 euros mensuales (fija), a la que hay que sumar una variable de 1.670,17 euros al mes por cada diputado. En este caso, supondría 37.360 euros mensuales, sin contar con las subvenciones que el partido recibirá del Estado por los gastos electorales y que exige también tener grupo propio en el Congreso.

Mientras EH Bildu engorda, el acuerdo para la investidura de Chivite pasa factura al PSN: los socialistas pierden la mitad de los escaños que tenían en la comunidad –se quedan con uno– y se dejan más de 11.000 votos. Es decir, que la formación de Arnaldo Otegi está rentabilizando el precio –muy caro– de su apoyo indirecto al socialismo navarro, que paga su vileza política en las urnas.

Nunca un pacto resultó más indigno. El PSN con tal de asegurarse el poder ha humillado la memoria de sus compañeros asesinados por ETA y, al tiempo, le ha dado a los proetarras el impulso que andaban buscando. Si ya controlaban toda la iniciativa del Ejecutivo navarro –su voto es esencial para sacar adelante la propuesta legislativa– también puede condicionar el futuro Gobierno socialista. El próximo debate será el de los Presupuestos regionales, donde tendrán la última palabra. Se la dio el PSOE cuando vendió Navarra a los herederos de una banda de asesinos.

ERC irá de la mano de Bildu: respaldará a Sánchez si acepta negociar con los proetarras
Carlos Cuesta okdiario 12 Noviembre 2019

Los movimientos de los separatistas no se han hecho esperar tras las elecciones del 10-N. El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, los necesita y ellos siempre han actuado de una manera coordinada. En especial ERC y Bildu, quienes ya en el pasado cerraron acuerdos de actuación conjunta, en especial, para defender avances simultáneos hacia el separatismo en Cataluña y País Vasco. Pero ERC sabe que el PSOE pretende esconder sus negociaciones, sobre todo con los proetarras. Y Esquerra quiere que Sánchez asuma las negociaciones con ellos y con Bildu con plena naturalidad. Con pleno blanqueamiento, también de la formación de Arnaldo Otegi.

El blanqueamiento de los proetarras de Bildu en la televisión pública y el fomento de contactos entre el PSOE y ERC nunca han sido casuales. La estrategia de apoyo de las dos formaciones separatistas radicales (y, en el caso de Bildu, proetarra), ha sido pactada entre ellas y asumida por los socialistas como parte de su armazón de voto de cara a una posible investidura de Pedro Sánchez.

Hasta ahora, la estructura de negociación ha permitido a los socialistas un acercamiento indirecto muy cómodo de cara a la opinión pública: los socialistas no se ‘manchan’ tocando a los proetarras porque para eso ya cuentan con la coordinación a través de ERC en el Congreso. Exactamente lo mismo que ocurrió en Navarra: el PSE-PSOE no aparecía ante la opinión pública como negociador directo ante Bildu porque para eso tenia a Geroa Bai, que era -y es- la encargada de coordinar las negociaciones con los proetarras.

PSOE y Rufián
Las conversaciones entre el PSOE y el portavoz de los republicanos, Gabriel Rufián, han sido continuas en los últimos tiempos. Y fruto de ello, de hecho, surgió en la pasada negociación de investidura la confirmación prácticamente simultánea de la disponibilidad a abstenerse de ambas formaciones para facilitar la continuidad de Pedro Sánchez en La Moncloa.
Pero ahora, tanto los independentistas catalanes como los proetarras quieren un paso más. ERC quiere que se normalice esa negociación con Bildu. Y es que la fuerza de ERC se puede ver multiplicada ante su electorado en Cataluña si figura como el coordinador a escala nacional de los movimientos separatistas.

Y la fuerza de Bildu igualmente se puede disparar de cara a las elecciones vascas de junio de 2020 si aparece como un partido con presencia en Madrid y con capacidad para arrancar cesiones del Gobierno nacional. Sobre todo, si una de esas negociaciones incluye el traslado de los presos etarras a cárceles vascas. Porque Bildu, en preparativos ya de sus elecciones autonómicas, no quiere que ese tanto le puntúe al PNV en vez de a ellos.

18 diputados
Ahora ERC tiene 13 diputados. Y Bildu otros 5. Un total de 18 escaños que pueden ser decisivos en la formación de Gobierno de Sánchez. Ya en la anterior negociación de investidura, los 15 escaños de ERC y los 4 de Bildu salieron de la suma de voto para abstenerse y permitir a Pedro Sánchez una elección mucho más cómoda en una segunda vuelta de la investidura.

La postura de republicanos y proetarras supuso, así mismo, un capítulo más en las vías de presión a Podemos. Y es que, si los más radicales de la izquierda figuraban como capaces de apoyar a Sánchez, los argumentos de Pablo Iglesias para bloquear un Gobierno del PSOE se debilitaban de forma clara. Pese a ello la estrategia no triunfó.

Desde ERC nunca han ocultado los contactos con el PSOE de cara a la elección del próximo presidente del Gobierno. Es más, desde las filas socialistas se admitió sin grandes tapujos que ERC y Bildu funcionarían con una clara estrategia coordinada.

Los socialistas han dado orden de no mantener ningún tipo de contacto con Bildu. Pero lo cierto es que manteniendo la vía de contacto con ERC mantiene una coordinación indirecta con la formación de Arnaldo Otegi.

El pacto de Sánchez con Bildu en Navarra da a los proetarras más poder que nunca contra el Gobierno
Bildu saca partido a la abstención en Navarra y tendrá grupo propio en el Congreso. Ello supone indudables ventajas en la acción contra el futuro Ejecutivo
Luz Sela okdiario

La abstención de Bildu en Navarra para hacer presidenta a la socialista María Chivite ha tenido un resultado desigual para los dos protagonistas del acuerdo (siempre negado por el PSOE): el PSN pierde un escaño y los proetarras, por primera vez, logran uno en unas generales. El valor de ese diputado es histórico: también por primera vez, la formación de Arnaldo Otegi estará representada en el Congreso con grupo propio.

La Constitución establece los requisitos para disponer de grupo autónomo en la Cámara: obtener al menos 15 diputados; sacar 5 escaños y el 15% del total de los votos en todas las provincias a las que se presenta o bien obtener también 5 diputados y el 5% del voto nacional. En el caso de Bildu, será la segunda opción la que le permita disponer de grupo ya que la formación suma más del 18% de los votos en las cuatro circunscripciones por las que concurría.

37.376 euros al mes
La circunstancia conllevará indudables ventajas para el partido, tanto a nivel económico como en influencia. Tendrán iniciativa para hacer propuestas, capacidad para interpelar directamente en las sesiones plenarias, acceso a las comisiones parlamentarias y, por supuesto, más recursos materiales.

El Reglamento del Parlamento establece que se "pondrá a disposición de los Grupos los locales y medios materiales suficientes y les asignará, con cargo a su presupuesto, una subvención fija idéntica para todos y otra variable en función del número de diputados de cada uno de ellos". En la pasada legislatura, la cuantía de esa subvención era de 29.026,04 euros mensuales (fija), a la que hay que sumar una variable de 1.670,17 euros al mes por cada diputado. En este caso, supondría 37.376 euros mensuales. Ello, sin contar con las subvenciones que el partido recibirá del Estado por los gastos electorales y que exige también tener grupo propio en el Congreso.

Total autonomía
¿Qué significará que Bildu tenga grupo propio? La formación de Otegi podrá presentar proposiciones de ley, proposiciones no de ley y enmiendas a los proyectos de ley del Gobierno. Tanto parciales como totales. Todo ello, sin tener que negociar con otros partidos, como ocurriría en el caso de que compartiese el Grupo Mixto. Con total autonomía.

La visibilidad es otra de las indudables ventajas. Los diputados no tendrán que repartirse turnos de palabra en las sesiones de control y demás plenos, es decir, dispondrán de la totalidad del tiempo que corresponde a cada grupo parlamentario. Tendrán también acceso a las comisiones, los órganos en los que se debate la iniciativa legislativa del Gobierno, la Junta de Portavoces y la Diputación Permanente. Podrán interpelar directamente al presidente del Ejecutivo. Tendrán cupo propio para presentar preguntas en las sesiones. Y tendrán también el altavoz de las ruedas de prensa habituales en la Cámara, tras la reunión de los distintos órganos parlamentarios.

Pero hay más. Si se une a otro grupo, como por ejemplo ERC, podrían solicitar una convocatoria extraordinaria del Pleno o reuniones de la Junta de portavoces o la diputación permanente. O que se celebren reuniones en periodo no ordinario, o que se modifique un orden del día.

El acuerdo para la investidura de María Chivite -que necesitó de la abstención de 5 de los 7 diputados de Bildu- pasa también factura al PSN.

Los socialistas pierden la mitad de los escaños que tenían en la comunidad (se quedan con uno), se dejan más de 11.000 votos.

Por primera vez, las elecciones del 10-N cambian la pauta de las generales, cuando era tónica que los partidos nacionales saliesen beneficiados, en detrimento de los regionales.

La presidenta navarra ya admitió en la noche electoral que los resultados le habían dejado un "sabor agridulce" y atribuyó los datos al "comportamiento del voto útil" en el electorado nacionalista que, dijo, "aglutinó su voto para sacar el escaño de Bildu". La socialista apostó por un "Gobierno de progreso, para España y para Navarra".

La realidad es que, si los de Otegi ya controlaban toda la iniciativa del Ejecutivo navarro -su voto es esencial para sacar adelante la propuesta legislativa- también puede condicionar el futuro Gobierno socialista. El próximo debate será el de los Presupuestos regionales, donde tendrán la última palabra.

Los mitos de Cs y su fracaso

Antonio Robles Libertad Digital 12 Noviembre 2019

El panorama dejado tras estas elecciones provocadas por la ambición de Sánchez y el narcisismo de Rivera nos deja a los pies de secesionistas y populistas.

Acabo de ver en directo a Albert Rivera presentar la dimisión, dejar el acta de diputado y retirarse de la vida pública. No quisiera ser cruel, pero ha sido un discurso demasiado hermoso…

En realidad, el artículo que sigue no guarda relación con su dimisión, sino con las condiciones que la han precedido y que han dejado a Cs al borde del abismo.

Todos se sorprenden por el hundimiento de Cs en las urnas. Se ha quedado con 10 diputados (de 57). La imagen de un pavo desplumado en mitad del corral. Nadie acierta a explicar la dimensión de tal derrota, más allá de las veleidades veletas de su líder. Pero existe. Y no viene de ayer, sino de lejos.

No se ha previsto con antelación porque nunca se ha percibido a Cs como realmente es. El mundo del periodismo nunca ha basado sus análisis sobre un Cs real, sino sobre los mitos que ha arrastrado desde su nacimiento. En buena medida, generados por el propio periodismo, tan dado al consumismo partidista y a una cierta frivolidad investigadora. Desvelar esa anomalía nos puede ayudar a comprender por qué Cs ha dejado de ser necesario.

¿Cuáles son esos mitos? Para responder esa pregunta, es preciso saber por qué nació Cs, qué ADN ideológico lo constituyó inicialmente y en qué se ha disuelto y por qué.

Contextualicemos. Cs se creó en 2006 por tres ideas básicas: acabar con el nacionalismo obligatorio, defender la libertad lingüística y deshidratar al PSC. Era preciso sustituir a los socialistas catalanes porque su colaboración con el nacionalismo había permitido a éste monopolizar la hegemonía moral, cultural y política de Cataluña. De ahí su poder actual. De fondo estaba la defensa de la nación de todos como espacio del bien común.

Por eso, durante más de veinte años, la Resistencia al nacionalismo que engendraría Cs había surgido de la izquierda castellanohablante y de un inconfesable patriotismo español. Pero cuando surgió Cs, la avalancha inicial de entusiasmos y militancias arrastró todo tipo de voluntades y de hartazgos. De ahí que en el primer congreso se llegara a constituir sobre el mestizaje entre el "socialismo democrático" y el "liberalismo progresista". Con un pacto implícito de imagen progresista y voluntad de transversalidad. La campaña del desnudo de sus primeras elecciones (2006) y la voluntad progresista de su primera Ejecutiva fijó para siempre, como imagen mediática, el carácter socialdemócrata de Cs. ¿Pero era así realmente Cs? ¿Y sus votantes?

Primer error: Libertas; primer mito: Cs disputa el espacio de centro-izquierda al PSC
El partido se publicitaba de centro-izquierda y tanto el secretario general como su presidente y el equipo de comunicación actuaban en consecuencia. Hasta la crisis de Libertas, en 2009, donde Rivera comete su primer error al pactar a espaldas del partido para las elecciones europeas con una plataforma de partidos euroescépticos, ultracatólicos y ultraconservadores. Como consecuencia de ese golpe contra los cimientos del partido, dos de sus tres diputados, los dos de ideología socialdemócrata, lo abandonaron. Albert Rivera, sin ideología conocida, había llevado a Cs a ese abismo por desesperación electoral ante el empuje de UPyD. No reparó en los daños colaterales ni en la misión histórica de Cs. Dicho de forma grandilocuente: tal empeño trataba de lograr una izquierda española moderada que se opusiera al nacionalismo para arrastrar al PSOE a hacer lo propio y, en el futuro, suplantar a los nacionalistas como bisagra capaz de evitar que estos siguieran chantajeando a los Gobiernos del Estado.

En cuanto a sus votantes, ¿de dónde procedían? Aquí aparece el primer malentendido, en parte forzado por el interés mediático del propio Cs. Por entonces se transmitió que los 89.563 votos de sus primeras elecciones procedían mayoritariamente del PSC, algunos de la abstención y residualmente del PP. Pero en realidad de donde procedían mayoritariamente era de un PP que por entonces prefería confundirse con el paisaje. Asumido el equívoco, el primer mito se había instalado: Cs competía desde el centro-izquierda con el PSC. La prensa lo había asumido.

No sólo no fue así, sino que Albert Rivera, con el control absoluto del partido después de la referida renuncia de dos de sus tres diputados socialdemócratas, y la baja subsiguiente de dos terceras partes de sus militantes, abandona de facto y progresivamente el centro-izquierda para disputar abiertamente el espacio electoral al PP en Cataluña. El segundo error de bulto. El PP, mejor o peor, era un partido constitucionalista, y Cs no había nacido para suplantarlo, sino para ensanchar el constitucionalismo sin complejos a costa del PSC. Pero su líder no lo consideraba así. Aún pagamos las consecuencias.

Sin embargo, para la prensa, Cs seguía siendo un partido de centro-izquierda. El segundo mito. Muy al contrario de esa apreciación de los medios, Albert Rivera había convertido a Cs en una formación de centro-derecha, basada en lo que más tarde cuajó en el eslogan de "Ni rojos ni azules". Con él, todo vestigio socialdemócrata desapareció. Pero para la prensa seguía siendo un partido de centro-izquierda o, al menos, progresista. Entre otras cosas, porque la presencia beligerante del diputado Jordi Cañas –mientras aguantó en su escaño el acoso judicial– otorgaba esa pátina progresista fruto de su pasado socialista.

Lo que la prensa no había tenido en cuenta era que, en las sucesivas crisis internas que siguieron a la crisis de Libertas, la piel del partido había cambiado de arriba abajo tres veces, y con cada cambio la militancia entrante era más de derechas que la saliente. Aunque se hablara de centro y liberalismo. Esa metamorfosis culminó con las europeas de 2014 y su extensión por España en 2015 en plena campaña de las municipales. Más allá de algunos fichajes estrella, que siempre gustó de hacer Albert para mantener una imagen progresista, en la que los mismos fichados caían, el resto de la militancia entrante era mayoritariamente de derechas, con un gran componente nacionalista. En este caso, español. Apunten este último dato, porque será decisivo para entender el auge de Vox a costa de Cs.

Mientras tanto, Albert Rivera no sólo se había convertido en líder del partido por méritos propios, sino que el partido era él. Rodeado de sus fieles de la primera hornada de Cs, carecía de oposición. A pesar de la limitación de mandatos, instituida en el segundo congreso (2007), nunca se planteó aplicarla. El partido imaginado por la Resistencia al nacionalismo durante 20 años se había convertido en el instrumento personal de su líder. Y para oficializarlo decidió eliminar de sus estatutos los restos de su pasado socialdemócrata.

Segundo error: en el Congreso de Coslada (Madrid) de 2017, Cs elimina de su ideario la referencia a la socialdemocracia. El mito de centro izquierda se evapora
Para entender esa decisión es preciso contextualizar las ambiciones de poder de su líder. La situación de acoso y derribo del Gobierno de Rajoy por la corrupción alienta a Rivera a lanzar una OPA hostil al PP. Y para ello necesita tener una imagen de centro-derecha alejada de cualquier veleidad socialdemócrata. Esfuerzo innecesario, hace años que no ejerce con tal ideología, aunque, paradójicamente, su imagen difusa de partido transversal le acerca también a cierto electorado socialista, por el sentido nacional que cultiva. Quemar las naves le impedirá volver atrás si el contexto cambia. Además de dejar a un sector de su militancia y electorado confundido y huérfano.

No tendría que esperar mucho: una moción de censura, alentada al principio por el propio Rivera para provocar unas nuevas elecciones en las que pudiera suplantar a un PP de Rajoy cercado por la corrupción, logra lo contrario de lo que perseguía. Inesperadamente, Mariano Rajoy dimite y le sustituye Pablo Casado, un joven aseado con la voluntad de erradicar del PP todo pasado de corrupción. Con eso no contaba. Lo peor que le podía pasar a Rivera acababa de producirse. La Moncloa se alejaba.

El resto de la historia ya la saben: Cs no logra sobrepasar al PP. Aun así, Rivera intenta ejercer de jefe de la oposición. Ahí empieza su declive como líder. Sus formas tramposas por pasar por lo que no es ni le corresponde empiezan a pasarle factura. Y sus contradicciones y cambios constantes, propiciados por su departamento de comunicación, le hacen ganar el apelativo de "veleta". Sus días de yerno ideal y líder moderno se empiezan a convertir en soberbia y provocan desconfianza. Ha abusado mucho de ocurrencias y fichajes estrella. Empieza a perder credibilidad a marchas forzadas.

Sin marcha atrás después de la eliminación de la socialdemocracia de su ideario, la prensa afín le pierde el respeto y la enemiga lo instala definitivamente en la derecha. Importa poco que alardee de liberal y se considere un hombre de centro. Alea iacta est, la malicia mediática de Pedro Sánchez y su asesor Redondo aprovecharán la manifestación de Colón para encapsularlo en el trifachito, junto a Vox y PP.

Tras este error vendrán otros peores, pero los dejo en suspenso para hacer una muda con la elecciones autonómicas de Cataluña de marzo del 2017, donde Inés Arrimadas obtiene un gran triunfo y cosecha un inmenso fracaso.

Tercer error: Inés Arrimadas renuncia a la investidura
El tercer gran error fue no presentar la investidura de Inés Arrimadas a la presidencia de la Generalidad en 2017 después de ganar por primera vez las elecciones a los nacionalistas. El error fue tan descomunal como la causa que lo inspiró: evitar cualquier derrota parlamentaria en la ascensión de Albert Rivera a la Moncloa. Nuevamente cuestiones de imagen. La mano de los adanistas de comunicación que, a falta de principios, todo lo apuestan a la demoscopia.

Fue una oportunidad perdida para decirle al mundo que un partido no nacionalista había ganado las elecciones en Cataluña y borrar de un plumazo a nivel internacional la identificación de nacionalismo y Cataluña. Una oportunidad única para dirigirse a todos los ciudadanos de Cataluña, sin filtros ni controles de medios nacionalistas, y mostrarles un programa cívico, social, integrador, de respeto por todos, en una sociedad ensimismada con un relato infectado de mentiras y odio.

Cuarto error: Inés y el resto de la vieja guardia de Albert abandonan Cataluña
Inés fue una apuesta personal de Albert Rivera. Un acierto. La hizo a su imagen y semejanza, pero la diputada pronto demostró que valía un potosí. Con esa carita de Virgen de Murillo, empatía a raudales y facilidad de palabra, se encontró con el mejor tiempo político para forjar su liderazgo: la amenaza del procés. En ese cenagal creció como la flor de loto brota en el barro. Pero a la vuelta de dos años decide abandonar Cataluña para presentarse al Congreso. Una decisión personal que impuso al partido y que no entendió ninguno de sus seguidores en Cataluña. Con la plana mayor de Cs en Madrid y Arrimadas desertando de su compromiso con Ciudadanos en Cataluña, empieza una lenta y progresiva sospecha de que Cs no es de fiar y de que sus líderes no se diferencian en nada de la vieja política. Atrás habían quedado viejas renuncias a combatir la inmersión, incluso a utilizar el concepto, para acercarse al electorado de la deshecha Convergència i Unió. Acabar con la inmersión lingüística era otro de los objetivos por los que había nacido Cs.

Quinto error: el "No es no" de Rivera a Sánchez acabó con su credibilidad
Por primera vez, Cs tenía la oportunidad de ejercer de bisagra para impedir que los nacionalistas chantajearan al Estado. Ese fue el primer objetivo de Cs. Sabíamos que el problema territorial se acabaría en el momento mismo en que el PP y el PSOE llegaran a un pacto de Estado para dejarse gobernar mutuamente, dejando a salvo los principios fundamentales de la nación española. Un seguro para que ninguno de sus enemigos lo pusiera en riesgo. Pero ya que el cainismo les impedía tener altura de miras, Cs podía hacer ese papel. Y ahora lo tenía al alcance de la mano. Era tan evidente que su empecinamiento en el rechazo llevó a Toni Roldán a subrayar la contradicción: "¿Cómo vamos a superar la confrontación de rojos y azules si nos convertimos en azules?". La crisis acabó con varios miembros dimitiendo de la Ejecutiva: el propio Toni Roldán, Francisco Igea, Javier Nart, Francisco de la Torre, etc.

No era para menos: PSOE (123) + Cs (57) = 180. Mayoría absoluta, 176. Rivera tenía la oportunidad de impedir que Pedro Sánchez se entregase a populistas y nacionalistas. Tenía la oportunidad de ser un hombre de Estado, y convertir un error táctico en una oportunidad. Confiar en que el PSOE se cociese en su propia salsa para esperarlo con la navaja abierta a la vuelta de cuatro años sólo podría empeorar las cosas. Sobre todo si se le dejaba a solas en el tugurio plurinacional frecuentado por los enemigos de España. Y esperar a nuevas elecciones podía ser aún peor si los resultados dejaran al PSOE a merced de los nacionalistas. Como así ha ocurrido.

No contento con utilizar la letanía de Pedro el Grande del "No es no" para no pactar con el PSOE, y acuciado por las encuestas, que le auguran una debacle, tiene la desvergüenza de ofrecer un pacto cuando el tiempo de la investidura llegaba a su término. Y encima lo presenta como un sacrificio de Estado. El abuso ante la opinión pública es obsceno. Presentarse como salvador de la patria cuando había rechazado reunirse con Sánchez incluso en las rondas de contacto propiciadas por el jefe del Estado no era de recibo. La soberbia del "No es no" durante meses, y la desfachatez de arrojar su responsabilidad sobre Sánchez por no haber querido hablar, era infumable. Y así lo vio el electorado. El mote de "veleta" a estas alturas ya era letal.

Estas evidencias se sumaban a las trampas electorales realizadas en las primarias digitales de Castilla y León, al rechazo del 155 en un primer momento, acusando al Gobierno de Rajoy de pretender "matar moscas a cañonazos", o al cambio de criterio con la condición de que solo se emplease para aplicarlo para convocar elecciones… Pero quizás lo peor era que en cada regate pretendía salir airoso a pesar de las contradicciones y evidencias. Eso ya no era la nueva política, sino la más vieja de todas.

Causas de la debacle
Ahora bien, por muy impertinentes que sean todas estas circunstancias, no explican la debacle, solo la propician. Su causa real reside en la naturaleza electoral de Cs, que la prensa nunca ha tenido en cuenta. Esa naturaleza ha quedado desvelada con la irrupción de Vox y del PP de Pablo Casado y Cayetana Álvarez de Toledo.

Cuando nació Cs, no existía partido alguno que defendiera sin complejos la nación española, o denunciara la inmersión lingüística y el adoctrinamiento escolar. Por eso Cs se nutrió, sin reparar lo suficiente en ello, de miles de votos de españoles que no tenían el perfil ideológico de Cs, pero sí ese perfil nacional. Pero con la irrupción de Vox, ese flanco estaba cubierto, mejor cubierto que con Cs después de que éste abandonara la beligerancia lingüística y autonómica de su primera época. Incluso, mientras no irrumpió Vox, un sector de votantes de sociología franquista y nacionalista española votaba a Cs porque era más fiable que el propio PP. Con la presencia de Vox, esos votantes ya tenían a quién votar. Y más después de la campaña de satanización y desprecio que hicieron contra Vox, en la mejor versión populista y nacionalista, a propósito de la formación de Gobierno tras las andaluzas.

Por otra parte, el voto útil, y la figura de Cayetana Álvarez de Toledo ocupando la determinación de Cs de la primera época frente al nacionalismo, lo mermaba aún más. Y por supuesto, sin el pedigrí de partido progresista, y con su negativa a pactar con el PSOE, perdía todo el voto del espacio PSOE. En realidad, Cs se había convertido en partido redundante e innecesario. Y Albert en un personaje poco fiable.

Con 47 diputados perdidos, Cs ya no suma con el PSOE la mayoría suficiente para formar Gobierno. Tampoco sirven sus restos para ayudar al centro-derecha. El panorama dejado tras estas elecciones provocadas por la ambición de Sánchez y el narcisismo de Rivera nos deja a los pies de secesionistas y populistas. El error ya no es una decisión equivocada, es una traición al Estado, un desguace de Cs, el saqueo a miles de ciudadanos de Cataluña que durante años lucharon por el ideal de neutralizar a los nacionalistas y lograr una izquierda que volviera a amar a su país.

Su dimisión lo adorna, pero no lo absuelve. Él ha hablado de responsabilidad; si así fuere, hoy un líder responsable se hubiera adornado menos y habría pedido perdón por no haber servido a España como debía, ya que, pudiendo sacarla de las garras de sus enemigos, prefirió aspirar a la gloria personal. Él es, junto a Pedro Sánchez, el culpable de esta hora incierta para nuestra nación. Si tanto quiere a España, bien merecía haberla defendido cuando pudo.

Asumo que ser tan duro después de una comparecencia tan rosa herirá muchas sensibilidades, pero las víctimas somos nosotros y, sobre todo, aquellos que luchamos tantos años para fundar Cs y ahora, vencidos y desarmados, presentimos que nos han traicionado. Y, lo peor, la mejor herramienta disponible, en el vértice del abismo. Porque el campo dejado está calcinado.

PS. Advierto para que quede constancia: Albert es una serie de Netflix, y estamos en la primera temporada. No se confíen.

Caída de Rivera y auge de Vox
Pablo Planas Libertad Digital 12 Noviembre 2019

La victoria de la que presumen los independentistas es la caída de Ciudadanos.

Se le notaba aliviado a Albert Rivera al anunciar que deja la política. El separatismo ya no es su problema. Tampoco Pedro Sánchez, Pablo Iglesias o su propio partido, Ciudadanos. Es como si se hubiera quitado un gran peso de encima. El desastre electoral ha sido su no hay mal que por bien no venga. La formación naranja se ha quedado tiritando en el Congreso, pero él ya no tendrá que cruzarse por los pasillos con tipos como Rufián o sus colegas bildutarras. Todo eso ya le es ajeno. Dice que ahora quiere ser padre, hijo, pareja y amigo. No le queda más remedio.

El independentismo celebra con gran alborozo su retirada. Gentes como el antedicho Rufián o el economista Sala Martín, el de las chaquetas de colores, le llaman "mala persona". A esos extremos de estulticia se ha llegado. Los separatistas se apuntan el tanto y camuflan el hecho de que siguen donde estaban a pesar de la sentencia del Tribunal Supremo y de la violencia en las calles mofándose del político catalán que con más vehemencia y eficacia les ha combatido y denunciado. Ellos también se han quitado un gran peso de encima.

Pudiera ocurrir que Ciudadanos sobreviva a la dimisión de quien ha sido su líder desde el momento fundacional. Dependerá del temple de Inés Arrimadas y de que el partido vuelva a las esencias de una formación que no fue creada para hacer de bisagra en Madrid sino para derrotar al nacionalismo. Lo consiguió hace dos años, en las autonómicas del 155, pero desde ese momento todo fueron errores, el primero de ellos no optar a la investidura en el Parlament, por muy condenada al fracaso que estuviera, y el segundo, la marcha a Madrid de Arrimadas. Otro error fue demonizar a Vox, el partido al que se ha ido una parte de sus votantes, seguramente la más preocupada con la deriva separatista.

La victoria de la que presumen los independentistas es la caída de Ciudadanos. Por lo demás, están lejos de alcanzar la mitad del electorado, y eso que la condena del Supremo a sus líderes se iba a traducir en un tsunami de votos, en una sentencia contra el Estado y en el principio de la república. En total, han sacado un escaño más que el 28 de abril y gracias a la irrupción de la Cup, partido del que ya sabemos que tiene la misma fuerza que Vox en Cataluña, 244.754 votos los antisistema por 243.026 votos la formación antiautonomías. Aun así, no es previsible que en TV3 traten a Vox con el mismo respeto que muestran por la Cup. Les seguirán llamando fascistas, como hacen con Arrimadas. Pero los insultos engordan al partido de Abascal.

Otegui, terrorista vocacional
Javier Rupérez ABC 12 Noviembre 2019

Tal dia como ayer, 11 de noviembre, hace cuarenta años, un comando terrorista de ETA dirigido por Arnaldo Otegui me secuestró al salir de mi casa, en Madrid. El secuestro se prolongó durante 31 días, hasta el 12 de diciembre. En varias ocasiones a lo largo de estos años, incluyendo el libro en que narraba la conmoción personal y colectiva que la acción terrorista produjo, he procurado dejar constancia de mis vivencias y lecciones sobre el terrorismo, los que lo practican y los que lo sufren. Soy un superviviente del terrorismo y siempre he querido prestar mi voz en defensa y memoria de todos aquellos que la perdieron como consecuencia del nacionalismo terrorista vasco que durante décadas ensangrentó la tierra española. Este recordatorio decenal de mi peripecia tiene en estos tiempos un sentido adicional: el terrorista Otegui, que me privó de libertad y no habría dudado en privarme de la vida si necesario hubiera sido, individuo cuya biografía se confunde con su historial delictivo, goza hoy de la presencia pública que comparte con los separatistas catalanes y vascos, los y las socialistas que con él ocupan responsabilidades gubernamentales y fiestas navideñas y que graciosamente le otorgan tanto TVE como el hasta ahora tenido como respetable medio británico de difusión «The Guardian».

A lo largo de estos cuarenta años, poblados de una vida cargada de acontecimientos felices y luctuosos, de aciertos y errores, de éxitos y de fracasos, como tantas otras vidas, he debido, sin embargo, responder con un cierto cansancio a las preguntas que próximos y ajenos me dirigían sobre el terrorismo, sus secuelas, sus alcances, sus consecuencias. En un entorno inevitablemente cargado por el morbo que la víctima del secuestro arrastra consigo. Y a ello he procurado siempre responder con tanta precisión como parquedad, porque pensaba y pienso que del terrorismo importan por supuesto las tragedias personales de las víctimas, pero también la lección colectiva que debemos extraer frente a todos aquellos que lo practican, lo justifican, lo aplauden o pretenden olvidarlo bajo la clámide de las conveniencias políticas circunstanciales. Tan culpables son de la violencia terrorista sus autores como sus cómplices, aquellos que, según Arzallus, recogen las nueces del árbol que los criminales agitan.

Otegui ha emprendido la segunda fase de su empeño delictivo, cuando la sociedad española le impide practicar la violencia asesina, con la pretensión de elaborar un «relato» en el que se presenta como parte heroica e igual de un «conflicto» en el que luchaba contra la opresión de la represiva España. La mentira era y sigue siendo evidente: la justificación que ahora busca apenas encubre la voluntad genocida y racista de un grupo criminal empeñado sobre todo en garantizar el poder omnímodo de la tribu nacionalista, fuera o no partícipe directa de la violencia. La benignidad del sistema penal español y el inapreciable aporte de los jueces europeos que santificaron la «doctrina Parot» permiten hoy que esas y otras aberraciones sean moneda corriente en el flujo informativo y político. Bildu, el partido que encabeza el secuestrador Otegui, es un exponente manifiesto del endoso al terrorismo etarra y debería ser ilegalizado, como en su momento lo fue Herri Batasuna. Otegui sigue hoy inhabilitado por la Justicia española para concurrir como candidato a ningún proceso electoral.

No han sido pocos los que en estos cuarenta años, y sabiendo de mis inclinaciones religiosas y políticas, me han preguntado si no estaba dispuesto a perdonar. Mi respuesta ha sido siempre la misma: será mi conciencia la que decida sobre el perdón, pero mi responsabilidad social y pública, por residual que fuera, me dicta otra cosa: ni olvido ni perdón. Y no por un prurito de venganza, sino por una constatación evidente: nadie en el curso de los ultimos sesenta años ha hecho más en contra de la vida y de la libertad de los españoles que el grupo terrorista del nacionalismo vasco ETA. Olvidar lo sucedido, disimular sus alcances, difuminar sus responsabilidades es tanto como proceder al blanqueo de sus protagonistas y secuaces y consiguientemente invitar a la repetición del ciclo infernal.

Es por ello por lo que me pareció indecente que TVE, la televisión financiada con los impuestos de todos los españoles, prestara a Otegui la posibilidad de explayarse a gusto en un programa en el que llegó a reclamar el derecho a utilizar el terror en la prosecución de sus objetivos. El hecho de que los dirigentes del ente público, ante mis quejas personales y otras colectivas de amigos y colegas, me ofrecieran un segmento dedicado a cuestiones políticas nacionales y extranjeras para, en un breve aparte, inducirme a hablar de mi secuestro, me pareció tortuoso e insuficiente. Sigo esperando la oportunidad de hablar del tema en el mismo formato y duración que el terrorista Otegui tuvo para exponer sus falacias.

Como indecente me pareció que «The Guardian» prestara recientemente sus páginas a un artículo de Otegui en el que calificaba a la España actual de país represor. No es el primero que el terrorista publica en las páginas del diario británico, que parece tenerle como columnista habitual. Hice llegar al corresponsal del diario en Madrid un texto de respuesta del que no he tenido noticia. Y es que, en el triste aire de los tiempos, parece como si determinados medios de comunicación prefirieran prestar sus altavoces a los terroristas y no a sus víctimas.

Como una de ellas, cuarenta años después y todos los que Dios en el futuro me conceda, lucho y seguiré luchando para reclamar el derecho a la vida y a la libertad que Otegui y sus compinches durante decenios pretendieron negarnos.
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Javier Rupérez es Académico correspondiente de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas

PAMPLONA
El proyecto de la ordenanza del euskera recupera la norma de 1997 y 'devuelve' a Pamplona a la zona mixta
Plantea "no imponer el bilingüismo" y que el euskera se valore como mérito de manera "opcional", no de forma obligatoria.
Navarra.com elespanol 12 Noviembre 2019

El Pleno que se celebrará este jueves 14 de noviembre debatirá la aprobación inicial del proyecto de nueva Ordenanza reguladora de la utilización del euskera en el Ayuntamiento de Pamplona y su sector público institucional.

Este lunes la Junta de Gobierno Local ha aprobado el texto de una nueva normativa que recupera casi en su totalidad la ordenanza de 1997, que estuvo vigente hasta junio de este año.

El alcalde de Pamplona, Enrique Maya, y la concejala delegada de Cultura e Igualdad, María García-Barberena, han dado cuenta de los detalles del proyecto de ordenanza. Su texto y desarrollo responde a los principios y disposiciones de la Ley Foral 18/1995, de 15 de diciembre, del Euskera, y también a lo recogido en su reglamento de desarrollo, aprobado por Decreto Foral 103/2017, y garantiza los derechos de la ciudadanía en las condiciones en las que debe hacerse en la zona mixta a la que Pamplona pertenece. En su redacción se ha tenido también en cuenta la doctrina sobre esta materia del Consejo de Navarra y de los tribunales de justicia.

Tal y como se recoge en el propio proyecto, el documento aprobado “no impone el bilingüismo completo en las relaciones interadministrativas sino que hace depender el uso de uno u otro idioma de la voluntad del destinatario; también garantiza el derecho a dirigirse en euskera al Ayuntamiento y a ser respondido en el mismo idioma, pero sin la correlativa creación de multitud de puestos de trabajo restringidos a quienes dominan el idioma; de igual manera se regula el bilingüismo en la imagen municipal de manera equilibrada distinguiendo según los destinos de la información y no de manera indiscriminada como lo hace la norma vigente”.

Asimismo, el nuevo texto “adecua la presencia del euskera en los anuncios publicitarios hasta un 25% del total, más allá incluso del porcentaje de uso, pero se evita la obligatoria presencia al 100% que impone la norma vigente; y configura como opcional la valoración del euskera en la provisión de los puestos de trabajo a diferencia de la norma vigente para la que es obligatoria, además de prever que efectivamente existan puestos que precisen el conocimiento del euskera pero no con carácter general”.

SIETE CAPÍTULOS, 27 ARTÍCULOS Y DOS DISPOSICIONES ADICIONALES
El proyecto de ordenanza se articula en torno a siete capítulos, con 27 artículos, y dos disposiciones adicionales. Los capítulos describen el ámbito de aplicación de la ordenanza, dirigida al Ayuntamiento de Pamplona y a los organismos autónomos que de él dependen; las relaciones interadministrativas; los derechos de la ciudadanía; la imagen exterior municipal; el personal y el funcionamiento interno; y las acciones de fomento del euskera. Las disposiciones adicionales concretan el significado de los términos ‘bilingüe’ y ‘dos idiomas’ y regulan el llamado paisaje lingüístico (rotulación de placas de calles, señales, carteles…)

El texto mantiene que la ciudadanía tiene “derecho a dirigirse al Ayuntamiento tanto en castellano como en euskera”. En el caso de que se elija dirigirse por escrito en euskera, “se les responderá de forma bilingüe”. Quienes opten por dirigirse a la administración municipal de forma oral en euskera, “se les atenderá en esta lengua”. En las relaciones interadministrativas, los documentos, notificaciones y comunicaciones administrativas que el Ayuntamiento dirija a otras administraciones públicas de la zona vascófona o en comunidades en las que el euskera sea también lengua oficial, “se redactarán con carácter general en forma bilingüe”.

Cuando el Ayuntamiento se dirija a otras administraciones en cualquier otra zona “utilizará igualmente la forma bilingüe siempre que sea la otra administración la que haya iniciado la relación de esta forma”.

El nuevo proyecto de ordenanza señala que la plantilla orgánica del Ayuntamiento determinará los puestos de trabajo en los que se precise el conocimiento del euskera y definirá, en cada caso, el grado de conocimiento del idioma necesario para desarrollar esa labor determinada. En las convocatorias de personas que el Ayuntamiento realice para puestos sin el perfil de euskera, el conocimiento de esa lengua “podrá ser valorado, como mérito, de manera opcional”. La valoración del euskera “podrá ser un 25% mayor que la que se otorgue al conocimiento de cualquiera de los idiomas comunitarios, siempre que así se justifique atendiendo a las características del puesto de trabajo”.

DOCE DOCUMENTOS DE SUGERENCIAS EN LA CONSULTA PREVIA
En la segunda quincena del mes de septiembre, se llevó a cabo la preceptiva consulta pública sobre la modificación de la ordenanza del euskera, previa a lo que ha sido la elaboración de la normativa aprobada esta mañana en la Junta de Gobierno Local. Estas consultas públicas previas tienen como objetivo recabar la opinión de la ciudadanía y de las organizaciones más representativas potencialmente afectadas por la futura modificación normativa, en este caso, la ordenanza del euskera.

El Ayuntamiento de Pamplona recibió a través de la web, doce escritos con sugerencias, algunos de ellos, a su vez, con diferentes propuestas y comentarios al respecto del futura proyecto de ordenanza. Esas sugerencias se han registrado un informe en el que se recoge su aceptación o rechazo en base al informe de la Asesoría Jurídica municipal y al proyecto de la nueva ordenanza.

En esa consulta previa se señalaba la necesidad y oportunidad de cambiar la ordenanza del euskera. Una modificación que se considera necesaria “porque no puede mantenerse un régimen en materia de acceso a la función pública difícilmente compatible con el principio de igualdad que la Constitución Española impone como garantía de la igualdad de oportunidades”. Un segundo argumento basaba esa necesidad en que la normativa actualmente en vigor “es un sistema que no responde a la realidad sociolingüística de la ciudad de Pamplona, que es la base de la zonificación establecida en la Ley Foral del Euskera”.

La actual ordenanza se aprobó de forma inicial el 7 de febrero de 2019 y de forma definitiva el 2 de mayo de este mismo año. Se publicó en el Boletín Oficial de Navarra el 14 de mayo y entró en vigor a principios de junio, tras los quince días que establece la ley para ello. La anterior ordenanza estuvo en vigor durante más de 20 años. Se aprobó en septiembre de 1997 y en esas dos décadas se modificó hasta en cuatro ocasiones para ir adaptándola.


 


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