AGLI Recortes de Prensa   Jueves 28  Noviembre  2019

Qué podría salir mal
Ignacio Camacho ABC 28 Noviembre 2019

El manifiesto de la plataforma «La España que reúne» está lleno de ideas sensatas, como corresponde al criterio prudente y a la mentalidad moderada de unos firmantes que proceden de la política, del derecho, del periodismo o de la vida académica y universitaria. Entre ellos hay personas que han gobernado relevantes instituciones en España y hasta un ex primer ministro de Francia. Una élite de centro y de izquierda templada, ideológica y biográficamente alejada de los extremismos y de la pasión sectaria; gente progresista en el mejor sentido de la palabra, con una trayectoria de compromiso intelectual y de gestión solvente a sus espaldas. La mayoría está alineada con los principios tradicionales del liberalismo y de la socialdemocracia: Estado del bienestar, economía de mercado, europeísmo a ultranza, soberanía indivisible, libertades civiles, tolerancia: todo lo que hizo posible el consenso constitucional y ha sido la base de la mejor etapa de nuestra historia contemporánea.

Lo que viene a decir el documento, titulado «Carta a los españoles», es algo tan sencillo como que la nación vive un grave momento de disgregación y polarización que pone el proyecto de convivencia colectiva en riesgo. Que lo peor que puede ocurrir en un trance tan serio sería la formación de un Gobierno que enfrentase a medio país contra el otro medio. Que la tensión territorial y el desafío de secesión desaconsejan depositar la estabilidad del poder sobre partidos extremistas, independentistas sediciosos y nacionalistas periféricos. Y, en suma, que el reto en ciernes requiere un acuerdo de las fuerzas que ocupan el eje del tablero, una mayoría constitucionalista que defienda el sistema sin renunciar a mejorarlo y reformarlo desde dentro. Un pacto transversal que supere el tremendismo intransigente y devuelva a la sociedad la concordia y el sosiego.

La lista de los signatarios es extensa y variada en inclinaciones y tendencias. Hay socialistas como Redondo Terreros, Leguina, Valls, Borbolla, César Antonio Molina, Del Valle, Vargas-Machuca, Vázquez o Cercas. Liberales como Jiménez-Blanco, Ysart, Otero Lastres, De Ramón; independientes como Roca Barea, Savater, Sosa Wagner, Ovejero, Azurmendi, Trapiello, De la Nuez o Carreras. Hombres y mujeres de impronta brillante, acostumbrados al ejercicio imprescindible de pensar por su cuenta; cualquier dirigente con cierta responsabilidad escucharía con respeto sus opiniones y estimaría su experiencia. He aquí, sin embargo, el elenco de minervas con las que Sánchez está tratando de articular su benéfico frente de progreso para sacar a España de la caverna: Iglesias, Echenique, Errejón, Iceta, Otegui, Rufián, Junqueras. Todos tipos de confianza, personalidades razonables, juiciosas y discretas. Qué podría salir mal de la mano de esta peña. El que dude de ello no es más que un submarino o un cómplice de la derecha.

No repetiremos los mismos errores y votaremos a Vox
Nota del Editor 28 Noviembre 2019

Seguiremos votando a Vox y esperamos que los demás partidos desaparezcan, puesto que han demostrado su incapacidad, su traición a España y sus dirigentes estan haciendo todo lo posible por conseguirlo, aunque algunos quieren morir matando. Con lo épico que sería largarse, previo levantamiento de alfombras, devolución de los afanado y petición de perdón.

Los socios avisan del tormento
Podemos, PNV y ERC dan la espalda a Sánchez

Álvaro Martínez ABC 28 Noviembre 2019

El PSOE tuvo ayer que apoyarse en el PP y Cs para sacar adelante en la Diputación Permanente del Congreso la convalidación de un real decreto pensado para cortocircuitar la llamada «república digital catalana», el penúltimo intento de la «banda del lazo» y su personal adyacente de inundar la red de movimientos de tinte subversivo contra el Estado. Naturalmente Sánchez no pudo contar ni con los independentistas ni con los nacionalistas, encantados siempre con cualquier archiperre creado para hacer la pascua a España. Ni siquiera Unidas Podemos echó una mano y prefirió abstenerse dejando «tirado» a su socio del «pacto del abrazo», lo que da pistas fiables del tormento que le espera al doctor como se le ocurra meter en La Moncloa a Iglesias.

Debería regresar por tanto a la cabeza de Sánchez y de Iván Redondo, fontanero mayor de la Presidencia en funciones, el fantasma de aquella pesadilla que, según sus propias palabras, le impidió al líder socialista alcanzar un acuerdo con los podemitas hace solo un par de meses. Lo de ayer en el Congreso fueron unas maniobras, con fuego real, del ejercicio de gobierno entre los futuros socios. Y lo cierto es que los elegidos para la gloria sanchista no han tenido ningún reparo en ametrallar al doctor en el primer escarceo.

Pero no sueñen con una rectificación de Sánchez de aquí a su posible investidura. Seguirá en la tarea de atraerse a ese batallón que siempre se muestra encantado en perjudicar a España porque esa es su razón de ser, el quid de su existencia. Cualquier persona sensata o que conservara afinado su instinto de supervivencia se cuidaría de alistar en su bando a semejante tropa desleal, partidos que en más de una ocasión no han dudado en levantar un monumento al «Judas del año». Algunos lo tienen probado históricamente. En Santoña hace 82 años y en Madrid hace menos de dos, verdad Mariano.

No se detendrá el presidente en funciones. Porque si aquellos le tienen un odio inextinguible a España, a Sánchez España, la de las mil naciones, le trae más bien sin cuidado mientras él pueda seguir durmiendo sobre el colchón más famoso del país... Después del de Lanzas el de los ERE, aquel lleno de billetes como para asar una vaca. Por cierto, los españoles aún esperan que su presidente diga esta boca es mía sobre la sentencia del mayor caso de corrupción de la historia de España, que afecta a su partido. Que esperen sentados.

No es posible un Gobierno estable
Amando de Miguel Libertad Digital 28 Noviembre 2019

En estos tiempos adocenados, una de las modas léxicas más insoportables es esa de terminar una frase con el latiguillo de "es posible". No digamos los estribillos de "sí se puede" o "podemos". Son importaciones fraudulentas del inglés norteamericano. Las aceptan sobre todo con pueril fruición los tipos que odian los valores fundamentales de la sociedad de los Estados Unidos. La importación viene a resaltar un rasgo muy característico de la izquierda de nuestro país: el voluntarismo tonto. Basta con enunciar que algo se desea para que parezca que ya se ha conseguido.

Pues bien, en claro castellano me atrevo a aventurar que, en la España de hoy (no hace falta decir "a día de hoy"; otro barbarismo) no es posible un Gobierno estable. Verdad es que se lleva formando más de un año; y el último intento sin que el Rey haya encargado al doctor Sánchez la ceremonia, como prescribe la Constitución. Las componendas que se han llevado a efecto (ahora se llaman "diálogo") revelan un imposible: que se entiendan los que se odian o se desprecian. Como señala la tradición jurídica, "a lo imposible nadie viene obligado". No importa que los negociadores se consideren unidos por la charnela del progresismo. El progresismo es al progreso como el oportunismo es a la oportunidad.

En estos momentos el Gobierno más probable es la confusa amalgama progresista: socialistas, comunistas (Unidas Podemos y sus confluencias), nacionalistas revolucionarios (catalanes) y nacionalistas reaccionarios (vascos). No todos van a participar en el Consejo de Ministros, pero ayudarán decisivamente a la votación de investidura. Después de todo, rascando un poco, a la cuadrilla dicha les une la idea de que no existe o no debe existir la nación española. Tampoco les entusiasma mucho la figura del Rey, tan idealizada tienen la nefasta experiencia republicana.

La inestabilidad que anticipo idealmente no se deriva solo de lo heteróclito de las fuerzas entretenidas en las componendas para gobernar. La desazón será mayor cuando haya que empezar a sacar leyes, empezando por la de presupuestos. Es ahí donde no van a poder pactar unos intereses tan contrapuestos. A no ser que el Gobierno se centre en la repartija del botín que llaman Fisco bajo el manto protector del Estado de Bienestar en aras de la famosa igualdad. Mayores incongruencias se han visto. Bien atornillados al poder, a los políticos progresistas les da una higa todo lo demás.

Caben otras salidas del laberinto. Por ejemplo, que el doctor Sánchez regrese a su cátedra y en su lugar se alce una mujer de las varias muy parleras que rodean al presidente como su guardia pretoriana. Sería la fórmula del auténtico feminismo. En tal caso sería más probable que el Partido Popular se atreviera a colaborar, al menos no oponiéndose a la votación de investidura del Gobierno. Mediante tal cesión, se podría superar el contradiós que significa el hecho de que los separatistas vascos y catalanes aúpen al Gobierno.

Claro que todas las especulaciones anteriores resultan bastante vanas. En el cotarro político se manejan con soltura y desfachatez porque da un poco de vergüenza mantener tanto tiempo un Gobierno "en funciones", es decir, que no funciona.

La aporía mayor es cómo armar el Gobierno de la nación cuando sus componentes no creen que exista propiamente la nación española. Lo natural en los separatistas es la negación permanente de la nación española, que ellos llaman "Estado", con profundo desconocimiento de los conceptos. Quizá confundan Estado con estado, que es una tabla estadística.

La inestabilidad que aseguro (y temo) no es tanto la del empeño en formar Gobierno como la de la acción de gobernar con legitimidad y eficacia. Ahí te quiero ver, escopeta.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

El TC pactó admitir a trámite todos los recursos de los golpistas del 1-O con Conde-Pumpido como coordinador
Miguel Ángel Pérez Libertad Digital 28 Noviembre 2019

El Tribunal Constitucional pactó internamente admitir a trámite todos los recursos relacionados con los golpistas catalanes y el 1-O, con el magistrado Cándido Conde-Pumpido como coordinador de la causa en el Alto Tribunal. Los recursos presentados en mitad de un proceso judicial antes de que haya sentencia son denominados recursos interlocutorios.

Según las fuentes jurídicas consultadas por Libertad Digital, el Tribunal Constitucional siempre ha rechazado admitir a trámite los recursos en mitad de un proceso judicial abierto (recursos interlocutorios), a excepción de algunos sobre posibles detenciones ilegales. La razón era que los magistrados consideraban necesario esperar a que existiera fallo del tribunal sentenciador para no entrar en contradicción o interferir en sus decisiones.

Sin embargo, la doctrina del TC cambió de forma insólita con el 1-O. Los magistrados acordaron entonces ser "más laxos" con esta 'norma' y admitir a trámite todos los recursos que presentaran los golpistas catalanes por su "relevancia, complejidad y novedad jurídica", a pesar que el Supremo todavía no había dictado su sentencia. La admisión a trámite implica que se va a estudiar el citado recurso por el Alto Tribunal y que luego se resolverá a favor o en contra del recurrente.

Otras fuentes jurídicas consultadas alertan del "agravio comparativo" que provoca el Constitucional al decidir admitir a trámite todos los recursos presentados por los golpistas en mitad del proceso judicial del 1-O, a diferencia de otros recursos presentados por procesados de otras causas, que no han sido admitidos a trámite.

El TC pactó también que el magistrado del mal llamado sector progresista Cándido Conde-Pumpido fuera el "coordinador" de todos los recursos relacionados con el golpe que llegaran al Constitucional para evitar "contradicciones y discrepancias internas" entre las distintas Secciones y Salas. Como penalista, Conde-Pumpido recibió este encargo poniéndose al frente de un grupo de trabajo y fijando unos criterios generales.

No obstante, al margen de la coordinación de Conde-Pumpido, los magistrados del TC disponen de "completa autonomía" para adoptar su decisión. Los recursos son resueltos por el magistrado ponente tras ser analizados por una Sección compuesta por un total de 3 magistrados. Si no hay acuerdo, se estudia en la Sala integrada por 6 magistrados y si sigue sin haber acuerdo por el Pleno de 12 magistrados. Hasta el momento, los recursos sobre el desafío catalán han sido resueltos por unanimidad.

Durante el proceso judicial del 1-O, Oriol Junqueras, Carme Forcadell, Raül Romeva, Jordi Turull, Josep Rull, Jordi Sánchez o Jordi Cuixart presentaron numerosos recursos que fueron admitidos a trámite por unanimidad por el Constitucional. Los golpistas recurrieron contra su situación de prisión preventiva acordada por el Supremo o sobre la supuesta vulneración de la participación política o de la libertad ideológica. Muchos de ellos, han sido resueltos en las últimas fechas.

Otras 'maniobras' de Conde-Pumpido
Tal y como desvelaba este diario, no es la primera vez que el nombre de Cándido Conde-Pumpido aparece vinculado a actos que perjudicarían al Tribunal Supremo en la causa del 1-O. El magistrado presentó una ponencia antes del verano y por tanto de la sentencia sobre el golpe para ser debatida en el Pleno del Tribunal Constitucional que amenazaba un precedente judicial sobre el referéndum ilegal del 1 de octubre de 2017.

El que fuera fiscal general del Estado en el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero planteaba entonces estimar el recurso de amparo solicitado por los 8 condenados por asediar el Parlamento catalán el 15 de junio de 2011, apelando a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo (TEDH) sobre el caso Atutxa.

Recordamos que cuando se forme Gobierno en España se tendrá que llevar a cabo la renovación de 4 magistrados del Tribunal Constitucional y la elección de nuevo presidente. En este contexto, el magistrado catalán Juan Antonio Xiol, ideólogo de la ponencia para amparar el recurso de Junqueras sobre la supuesta vulneración de su derecho a la participación política, es el favorito en el denominado sector progresista. Conde-Pumpido que también se postula para ser presidente del TC no se encuentra entre los 4 candidatos, a diferencia de Xiol, a los que les corresponde por turno optar a la presidencia.

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Pacto con los odiadores de España
Editorial ABC 28 Noviembre 2019

Las negociaciones para la formación del Gobierno se están convirtiendo en un mercado persa auspiciado por las mentiras sistemáticas de Pedro Sánchez y por una deslealtad constitucional alarmante. Los primeros pasos de la alianza social-comunista son indiciarios de que existe una hoja de ruta prediseñada para la demolición del sistema constitucional de 1978, ideado para una reconciliación histórica que ahora la izquierda pretende revertir. Sánchez ha iniciado un proceso de dinamitación de esa estructura declarando su sumisión a las pretensiones del independentismo vasco y catalán. En cuestión de horas se han conocido los detalles de una propuesta de sustitución del Estatuto vasco de autonomía por otro que santifique su autodeterminación con la erradicación del andamiaje institucional del Estado. Se trata de una segunda versión del «plan Ibarretxe» avalada por el PNV y la marca vasca de Podemos, partido que aspira a ocupar una vicepresidencia del Gobierno de la nación y varios ministerios. Todo ello, después de que el PSC haya decidido que Cataluña es una nación; de que el PSOE se haya entregado a Bildu en Navarra para aprobar los presupuestos forales y de que La Moncloa haya aceptado participar de una «mesa de extorsión» con ERC para garantizarse la investidura. El cuadro lo completan las primeras maniobras visibles de algunos magistrados del TC al servicio de los intereses de Sánchez. La foto de la socialista Chivite negociando los próximos presupuestos forales con Bildu es la constatación de lo que advertimos en su día, que los proetarras se iban a cobrar la operación política que en junio facilitó la llegada del PSOE al poder en Navarra. Esa imagen vuelve a destrozar el discurso de Sánchez que hace unos meses afirmó que ni el PSN ni el PSOE alcanzarían pacto alguno con los herederos políticos de ETA. De nuevo, la hemeroteca aplastando la coherencia de Sánchez, que a estas alturas lleva camino de convertirse en un mentiroso compulsivo.

Estos partidos son socios destructivos, no van de farol, y sitúan al socialismo ante una disyuntiva dramática. Termine pactando o no con este tipo de socios, algunos de cuyos líderes están en la cárcel por sedición o lo han estado por terrorismo, su silencio resulta más que elocuente. Porque aunque no acabe sellando la investidura, su mera predisposición a ceder al chantaje debería inhabilitarle para liderar nada en España. Sánchez está permitiendo que Iglesias, Junqueras, Urkullu y Otegui sean los dirigentes más influyentes y condicionantes de España. Pero son precisamente los que quieren destruir la arquitectura del Estado, lo cual es trágico teniendo en cuenta que de los 350 diputados del Congreso, 276 se declaran constitucionalistas..., incluido el PSOE, cuyos hechos e intenciones desmienten sus palabras. Sánchez pretende gobernar España con la minoría extorsionadora que odia España, y es una exigencia moral que el constitucionalismo mayoritario lo impida.

Sánchez le hará un traje a la Constitución a medida de los separatistas
OKDIARIO 28 Noviembre 2019

Lejos de negarse a aceptar la exigencia de ERC de un referéndum separatista, Pedro Sánchez ha ordenado buscar fórmulas que, orillando la Constitución, forzándola al extremo, permitan satisfacer las demandas de los independentistas. El grupo de asesores encargado de hacer encaje de bolillos trabaja sobre un documento base que, como informa OKDIARIO, fue elaborado hace meses y cuenta tanto con el visto bueno del PSOE como del PSC, que es el interlocutor directo con los partidos separatistas.

El esquema apunta a un doble referéndum pero sobre textos distintos: toda España votaría una reforma constitucional a la carta de las cesiones máximas admisibles dentro de las exigidas por los golpistas. Y, después, sólo los catalanes votarían sobre una reforma del Estatut de Autonomía para llevar estas cesiones a su nivel más exagerado, al límite máximo que permite la Constitución.

No es de extrañar que la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, apuntara la posibilidad de reformar el título VIII de la Cara Magna, que es aquel que define nuestro modelo territorial. Una vez refrendado vía reforma constitucional, el Estatuto de Cataluña conseguiría introducir aquellos preceptos que en su día fueron declarados inconstitucionales por el TC, entre ellos el fraccionamiento del Poder Judicial, lo que supondría la injerencia en los jueces para anular, de facto, la aplicación penal sobre las conductas golpistas. El plan es complejo, pero el Gobierno trabaja en esa doble vía para ofrecer a ERC alternativas distintas a las exigencias planteadas por el partido de Oriol Junqueras, entre ellas la autodeterminación.

La triquiñuela es que todos los españoles votarían una reforma ad hoc de la Constitución y luego sólo los catalanes harían lo propio sobre el Estatuto. En definitiva, Sánchez está dispuesto a forzar las costuras de nuestro marco constitucional con tal de mantenerse en el poder. O por decirlo aún más claro: hacerle un traje a la Constitución a medida de los separatistas, que luego tendrían vía libre para reformar su Estatuto sin temor a que el TC les afeara jurídicamente la conducta.

Ahora Navarra y luego el País Vasco
Editorial El Mundo 28 Noviembre 2019

El día que fue investida presidenta de Navarra, María Chivite escuchó de boca de la portavoz de Bildu: "No olvides que presidirás Navarra por nosotros". Ni lo han olvidado los españoles ni lo ha olvidado Chivite, que ayer incluyó a la formación filoetarra en su ronda de contactos para explorar un acuerdo de presupuestos. Si la sola investidura de Chivite ya deparó contrapartidas bochornosas como la presencia de Bildu en el órgano de gobierno de la Cámara foral o la alcaldía de Huarte para los batasunos, podemos imaginar hasta dónde elevarán sus vergonzosas exigencias a cambio de aprobarle las cuentas a Chivite. Quien con tal de ser presidenta aceptó aliarse con Geroa Bai y Podemos con el aval de Bildu, condenando al PSN a la deriva identitaria propugnada por el nacionalismo más radical, aquel que considera Navarra la pieza que le falta a una nación vasca independiente. Un plan de segregación que atropella la lealtad foral y española de la inmensa mayoría de navarros.

Por eso Chivite representa el epítome más acabado del sanchismo: la laminación de la tradición constitucionalista del PSOE en aras del puro afán de poder. La renuncia a los últimos principios y el cordón sanitario al centroderecha con tal de asegurarse la ocupación de las instituciones. Aún está a tiempo de pactar con Navarra Suma y enderezar el rumbo escasamente progresista -nada hay más reaccionario que el nativismo identitario- de este PSOE apenas reconocible para sus referentes históricos, muchos de ellos verdaderos héroes de la lucha contra ETA. Pero dados los antecedentes nos cuesta creer que Chivite vaya a exhibir más responsabilidad que el propio Sánchez.

Cabe recordar que la propuesta de reforma estatutaria que han pactado PNV y Podemos abre la puerta al derecho de autodeterminación y establece una doble consideración entre ciudadanos y "nacionales vascos", lo que supondría la quiebra oficial de la soberanía nacional. Ayer, Carmen Calvo se abrió a negociar cambios constitucionales con los gobiernos autonómicos de Cataluña y País Vasco -habló del Título VIII de la Carta Magna- como moneda de cambio en un pacto de investidura. Ni el PSOE ni sus socios populistas e independentistas reúnen suficientes escaños como para consumar reforma constitucional alguna, pero el mero hecho de plantearlo supone una posición de partida humillante para el Gobierno de España: ERC tiene a su líder cumpliendo pena de 13 años por sedición, pero en vez de manifestar de una vez arrepentimiento obtiene incentivos para la reincidencia de la misma Moncloa. Si Sánchez se aviniese a explorar la amplia suma constitucionalista visualizada ayer en la votación a favor del decreto contra la plataforma digital del separatismo, no tendría que ver los restos de su andadura política hipotecados al capricho del secesionismo.

Sánchez y Chivite pasan por el aro de los proetarras
OKDIARIO 28 Noviembre 2019

Pedro Sánchez necesita la abstención de Bildu para ser investido presidente y un simple repaso a los últimos movimientos políticos en Navarra, donde la socialista María Chivite también gobierna gracias a la abstención de los proetatarras, indica que de forma solapada el PSOE está haciendo gestos de aproximación a los herederos de ETA. Chivite necesita sacar adelante los Presupuestos de la Comunidad Foral y tiene que contar con el visto bueno de Bildu.

La vieja aspiración de la formación que lidera Arnaldo Otegui es lograr, por razones obvias, la transferencia de las Prisiones y la elaboración de un "modelo penitenciario propio" o un sistema orientado a la reinserción de los presos, mediante la gestión de los cárceles. Chivite ya ha aceptado una "nueva política penitenciaria" y se ha sumado a la declaración institucional promovida por Bildu, Podemos y Geroa Bai contra la dispersión de presos, un cambio en toda regla que obedece al doble objetivo de mantenerse en el poder y contribuir a que los proetarras favorezcan igualmente la permanencia de Pedro Sánchez en La Moncloa.

La reclamación de un modelo penitenciario propio cuenta, naturalmente, con la buena acogida del jefe del Ejecutivo y desde Instituciones Penitenciarias ya se ha trasladado al Gobierno navarro la disposición a estudiar la propuesta. En suma, que Bildu va a salirse con la suya, favorecido por la necesidad que tienen tanto Chivite como Sánchez de pasar por el aro de las exigencias de los proetarras. Y en eso están. Mientras los focos están puestos en el chantaje de los golpistas catalanes a Pedro Sánchez, el socialismo se está aproximando a Bildu paras completar el círculo de la indignidad. Los pasos de María Chivite en Navarra son claros: ella y Pedro Sánchez necesitan lo mismo y a los mismos compañeros de viaje. Representan a lo más indecente de la clase política, pero hace tiempo que al PSOE la sangre derramada de los socialistas asesinados por ETA parece no importarle nada.

Cuando Sánchez decía que en Navarra «con Bildu no se acuerda nada»
Pedro Sánchez el pasado mes de julio: "El PSOE de Navarra y el PSOE tenemos la misma posición, y es que con Bildu no se acuerda nada".
Gonzaga Durán okdiario 28 Noviembre 2019

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones, afirmó hace unos meses que el PSOE en Navarra no iba a "acordar nada" con EH Bildu. Sin embargo, este miércoles María Chivite, presidenta socialista de la Comunidad Foral de Navarra, se ha reunido con la formación proetarra para tratar de recabar su apoyo de cara a los presupuestos autonómicos.

"El PSOE de Navarra y el PSOE tenemos la misma posición, y es que con Bildu no se acuerda nada", afirmó Sánchez en rueda de prensa en La Moncloa el pasado pasado 7 de julio. El líder socialista compareció ante los medios tras ser designado por el Rey candidato a la investidura, que finalmente no salió adelante. En la misma comparecencia Sánchez también aseguró que su formación buscaría el apoyo de Navarra Suma en el Congreso, algo que tampoco se llegó a dar.

María Chivite es presidenta de Navarra en un Ejecutivo de coalición con Geroa Bai, la marca electoral del PNV en la región y Podemos. En su investidura, también contó con el apoyo de Izquierda-Ezquerra y la abstención de EH Bildu, que fue clave para que alcanzar el poder autonómico. Navarra Suma fue la formación que ganó las elecciones autonómicas en la región con 19 escaños frente a los 11 que obtuvieron los socialistas.

Este miércoles, la dirigente socialista navarra tiene previsto reunierse con EH Bildu para trata de contar con su apoyo de cara a los Presupuestos autonómicos. Antes, Chivite se reúne también con Navarra Suma para evitar una foto única con la formación proetarra en pleno proceso de negociación de investidura de Pedro Sánchez. Los socios del PSOE en Navarra ya han advertido que el Ejecutivo de la región tiene una orientación "progresista y de izquierdas", por lo que se decantan por contar con el respaldo de Bildu y no de Navarra Suma.

Esta reunión con ambas formaciones se producen después de que la presidenta de Navarra enviase una carta a estas dos formaciones con el objetivo de negociar los Presupuestos. El apoyo de la formación de centroderecha a estas cuentas haría innecesario el de Bildu. Como ya ocurriera en la investidura de María Chivite, la aritmética de los grupos en el Parlamento de Navarra hace que la dirigente socialista tenga que decantarse por Navarra Suma o la formación proetarra.

Se le va de las manos
Sánchez ofrece mansamente la mejilla presidenciable para que los independentistas crecidos se harten de abofetearla
Isabel San Sebastián ABC 28 Noviembre 2019

Con la «elegancia» que le caracteriza y refleja a la perfección su apellido, Gabriel Rufián ha dicho una verdad como un templo: «A un Sánchez débil y derrotado se le puede obligar a sentarse a una mesa y dialogar». La premisa que sostiene esta afirmación es innegable. Tanto, que tras las elecciones en las que el PSOE perdió tres escaños en el Congreso y la mayoría absoluta en el Senado su candidato tardó veinticuatro horas en abrazarse literalmente al líder podemita cuyo extremismo le quitaba el sueño dos semanas antes. Ni siquiera se molestó en disimular. Sonado por esa paliza electoral, se avino a componer un gobierno de coalición con representantes de un partido en quienes, según sus propias palabras, no se podía confiar, supeditando de ese modo el interés y la seguridad de los españoles a su propio apetito de poder. ¿Cómo reprochar a Rufián que saque su pecho de pavo real al referirse a esa baza servida en bandeja de plata?

Ha sido Sánchez quien ha cerrado la puerta a cualquier posible pacto ajeno a «rufianes», eligiendo por compañero de viaje a Podemos antes incluso de que el Rey iniciara el trámite constitucional pertinente. Él ha abortado de ese modo un eventual acercamiento del PSOE a fuerzas como el PP o Ciudadanos, inequívocamente leales a la Constitución. Él y solo él es responsable de poner un arma de tan grueso calibre político en manos de los independentistas catalanes y vascos, al otorgarles en exclusiva la capacidad de decidir si su investidura sale o no sale adelante. ¿Qué esperaba, que se la regalaran por su cara bonita? ¿Que le hicieran presidente por ser la encarnación misma del «progresismo»? ¿Nadie a su alrededor le advirtió de que el precio exigido por semejantes aliados sería sencillamente impagable, a la corta o a la larga? Lo cierto es que la situación se le ha ido de las manos y cada día le trae una nueva humillación, pese a lo cual él sigue ofreciendo mansamente la mejilla presidenciable para que los independentistas crecidos se harten de abofetearla.

Sostienen los más voluntaristas que ERC no es tan radical como parece; que está actuando de cara a su galería, con vistas a las elecciones autonómicas catalanas, aunque su deseo último sea aceptar unas condiciones compatibles con el marco constitucional vigente. La misma condición presuntamente posibilista se atribuye desde hace lustros al PNV, pese a sus denodados esfuerzos por demostrar lo contrario con gestos tan elocuentes como exigir, junto a la marca local de Podemos, un nuevo estatuto que reconozca a los vascos el derecho de autodeterminación y garantice una relación bilateral entre el País Vasco y España, como si se tratara de dos estados diferentes. En realidad, tanto ERC como el PNV son y siempre han sido partidos separatistas, al igual que Bildu o las CUP. Al menos no han mentido respecto de sus intenciones. Cosa distinta es que haya quien se haya querido engañar, con tal de justificar lo injustificable. Los socios de cuyo pulgar depende la presidencia de Sánchez están en la voladura de la Carta Magna y de la Nación española. En el respaldo expreso del intento de sedición perpetrado por Junqueras y compañía. En el chantaje permanente a España. Esas son las fuerzas a las que el candidato socialista ha ligado su futuro y el del PSOE. Como bien ha recordado Rufián, «ERC pone y quita gobiernos» cuando quien aspira a presidirlo anda tan sobrado de ambición como escaso de dignidad y sentido de la responsabilidad.

Comunidad Foral de Navarra
Chivite acepta la exigencia de Bildu de controlar las cárceles para dar beneficios a los etarras
El Gobierno de Navarra estudia cómo dar cauce al "modelo penitenciario propio" y satisfacer las demandas de los bildutarras
Luz Sela okdiario 28 Noviembre 2019

Tras negarlo con insistencia, el PSOE ha acabado confirmando a Bildu como interlocutor y como pieza clave en el Gobierno de Navarra. La negociación de los Presupuestos es el primer escollo que aborda el Ejecutivo de María Chivite en una legislatura que nació ya pendiente de los proetarras. Chivite llegó a la presidencia gracias a la abstención de los diputados de Otegi, y la aritmética parlamentaria exige también contar con su favor para aprobar la iniciativa legislativa del Gobierno. Y eso implica gestos y hechos. Uno de ellos, la transferencia de las Prisiones y la elaboración de un "modelo penitenciario propio" o un sistema orientado a la reinserción de los presos, mediante la gestión de las cárceles.

La idea se diseñará en un equipo de trabajo, creado ex profeso. Este lunes, el Gobierno de Chivite avaló textualmente el concepto, polémico, de "nueva política penitenciaria", al suscribir una declaración institucional, con Geroa Bai, Bildu, Podemos e I-E, contra la dispersión de los presos. Un gesto de gran simbolismo. Fuentes ‘populares’ avanzan que, en un próximo pleno, pedirán al Gobierno foral que explique si comparte la necesidad de asumir la gestión de las prisiones.

El fin de la dispersión es sólo una de las demandas de Bildu en materia penitenciaria. Insisten también en acabar con todas las "medidas de excepción" de las personas presas. Los presos con enfermedades graves e incurables, dicen, "tienen derecho a ser excarceladas en el caso de que su enfermedad se vea agravada por su estancia en prisión". También quieren impulsar un "proceso de excarcelación de presos/as y vuelta a casa de las personas huidas".

Buena disposición del Gobierno
La reclamación de un modelo penitenciario propio cuenta con la buena acogida del Gobierno de Pedro Sánchez. Desde Instituciones Penitenciarias ya se trasladó al Ejecutivo navarro la disposición a estudiar la propuesta. El pasado septiembre, su responsable, Ángel Luis Ortiz, se reunió con el consejero de Políticas Migratorias y Justicia, Eduardo Santos -de Podemos- para abordar la petición navarra de construir un servicio propio de ejecución penal, similar al del País Vasco. La intención es controlar, entre otros, desde la asistencia sanitaria a las medidas alternativas a la prisión.

El propio Santos, como informó OKDIARIO, es un firme defensor del fin de las cárceles. En su día, el ahora consejero recibió en el Parlamento de Navarra a una representación de eurodiputados para evaluar la situación de los presos de ETA para valorar "una posible violación del derecho internacional". La visita se realizó a instancias de Etxerat, el colectivo de familiares de presos de ETA y en ella trasladaron la "preocupación por el tratamiento que recibían tanto los presos como sus familiares y allegados" con la política de dispersión.

Además, Santos fue, como diputado en el Congreso, uno de los impulsores de los intentos de Podemos para suprimir el delito de enaltecimiento del terrorismo: "En un contexto no violento, en el que ni ETA ni GRAPO ni su entorno están ya activos, este delito no tiene ningún sentido salvo para reprimir la libertad de expresión", consideraban los firmantes en una de las iniciativas, que fue tomada en consideración por el Pleno del Congreso.

El consejero de Chivite quiere hacer de la ‘justicia restaurativa’ una de las prioridades de su mandato. "No creemos en la Justicia como administración de venganza", firmaba en una reciente tribuna en Noticias de Navarra. El propósito es orientar la ejecución penal hacia la reinserción.

Chivite está actualmente en minoría en el Parlamento para aprobar sus Presupuestos, con 23 escaños de 50. Para sacar adelante las cuentas públicas necesitaría contar con Navarra Suma o con Bildu.

La negociación con los proetarras en Navarra se produce en paralelo a los intentos para la investidura de Pedro Sánchez. El partido de Arnaldo Otegi exige al socialista "diálogo y negociación" sobre las distintas "naciones" de España que, consideran, tienen "derecho a decidir".

La Cataluña no independentista: a la espera de las traiciones del Sánchez
Teresa Giménez Barbat okdiario 28 Noviembre 2019

Es hora de que nos planteemos si la "diversidad lingüística" es un bien a proteger inexcusablemente. Ya sé que aparece en tratados, convenios, declaraciones… Pero eso no significa que no pueda analizarse, discutirse y, si lo vemos pertinente, restarle importancia frente a un bien mayor. En un mundo donde la caída de las religiones tradicionales ha resultado en un galimatías de nuevas creencias, muchas de ellas convertidas en auténticas cruzadas, lo menos que podemos demandar es el derecho a plantarles cara. La diversidad de lo que sea es casi un dogma de fe. ¿Y sí volvemos al ideal laico de la Ilustración de una vez?

El PSC viene insistiendo hace tiempo (desde el partido o a través de otros terminales) en esa idea de la España plurilingüística (Ley de lenguas) que, como ya insistí en otro artículo aquí mismo, no es más que la necesidad de tener alguna cosa que ofrecer que le diferencie en el mercado político (por desgracia, el sentido común en estas cuestiones lo dejó en manos de la derecha hace tiempo) y su condición eterna e inmutable de ser un rehén de la tribu nacionalista y de su hispanofobia. Ya dije que esa idea no obedece para nada a ninguna necesidad del pueblo español en su conjunto, al que, si se aprueba esa ocurrencia en su XIV congreso de diciembre, se le animará a un "conocimiento" y disfrute de una "pluralidad lingüística" que no ha solicitado ni siquiera en esas encuestas trucadas de Tezanos. Ya advertimos que todo esto era un paso previo, un chorro de vaselina, por decirlo gráficamente, para que ya viniera luego lo más intragable de todo: esa España "plurinacional" suya.

Para despistar proponen reforzar el uso del español en las escuela catalana y Ester Franquesa, directora general de política lingüística de la Generalitat, se ha rebotado, se sorprende de todo e incluso encuentra "curioso" que digan que los nacionalistas han instrumentalizado la lengua catalana. ¡Oh, i ara!

Mientras tanto, el president Torra (por favor, no le llamen “Quim”. Eso es para los amigos. A mí me gusta llamarle “Joaquin” o “Don Joaquin, y soy catalana), ese socio potencial que no les induce al vómito con sólo invocarlo, sigue animando a la violencia. Ya tiene a toda la familia en los CDR, seguro de que esta España de bestias no va a tocarles ni un pelo. Un tipo que condena los actos vandálicos (“els catalans som gent de pau”) pero se lamenta, hipócrita, de que parte de la población parezca “preparada para la violencia”, expresando claramente más un deseo que un temor.

Cuando Pedro Sánchez se encuentre en la tesitura, buscada por él y con él como único fin, de “sentarse” para “negociar” (sobrepasar alguna línea roja más), que le recuerden que no se sienta con “Cataluña” sino con los independentistas. Que hay otra Cataluña que, aunque a él no le importe porque considera que no son sus votantes, ya nunca permitirá que se hable en su nombre. Que tenga también sobre la mesa el decálogo que ha elaborado Sociedad Civil Catalana, con puntos como el fin de la inmersión lingüística en Cataluña, con el catalán y el castellano como las dos lenguas vehiculares en los centros educativos, la despolitización de los Mossos y la exigencia de unos medios de comunicación públicos "pluralistas". Hace unos días confirmamos sin sorpresa, gracias a la Guardia Civil, que CDC exigía a las empresas del 3% un “sello de catalanidad”, que ya imaginan qué significa. Esto refuerza aún más otro de los puntos del decálogo de SCC: el fin de la "política clientelar" del ‘procés’ que genera "un uso ineficiente de los recursos públicos”, pidiendo para ello “neutralidad de la administración y las instituciones". En resumen, en cualquier mesa de diálogo, esta Cataluña abusada durante años, va a estar presente. O eso espero…

Encuesta a mano alzada sobre la lengua entre niños de 9 años
Padres de alumnos de un colegio concertado de Mataró aseguran que no dieron permiso para que los menores fueran preguntados en clase sobre el idioma que usan en casa o en el patio
María Jesús Cañizares cronicaglobal 28 Noviembre 2019

Ocurrió el pasado 14 de noviembre en un colegio concertado de Mataró (Barcelona) perteneciente a una congregación religiosa. Alumnos de quinto de Primaria fueron sometidos a una encuesta a mano alzada en la hora de castellano en la que debían informar de su lengua materna, del idioma que suelen utilizar en el patio, en casa o en su tiempo de lectura. Padres de esos niños se han puesto en contacto con Crónica Global para denunciar esta iniciativa de la que, aseguran, no fueron informados previamente. Fuentes de la Consejería de Enseñanza de la Generalitat aseguran que el objetivo de la escuela es actualizar su proyecto lingüístico. El centro no ha respondido a las preguntas de este medio.

Este caso se enmarca en el debate sobre la inmersión lingüística que ha generado el PSC y tiene lugar semanas después de la polémica suscitada por el estudio lingüístico llevado a cabo por Plataforma per la Llengua, conocida como la ONG del catalán, en los patios escolares. Más recientemente, la Generalitat tuvo que suspender la distribución de una encuesta en institutos de Tarragona en la que se pedía a los alumnos que declararan si son independentistas o no, y que puntuaran su orgullo como catalanes o españoles.

"Nadie nos informó"
Según han explicado los padres de los alumnos de esta escuela, dirigida por una orden religiosa con otros centros repartidos en Girona --no divulgamos su nombre porque hay menores implicados--, la encuesta se llevó a cabo en las aulas A y B de quinto de Primaria, donde cursan sus estudios niños de 9 y 10 años. Se trata de grupos de entre 27 y 28 alumnos.

Normas de organización del colegio de Mataró donde se ha hecho una encuesta lingüística a niños de 9 y 10 años

“Nadie nos informó de que se iban a realizar esas preguntas. Y hacerlo a mano alzada no nos parece bien. Son muy pequeños y no dimos la autorización para hacerlo”, afirman. Los menores, añaden, vieron cómo el profesor apuntaba las respuestas de los menores en una hoja con el logo de la Generalitat. Las preguntas versaban sobre el idioma que los pequeños hablan en casa, el que utilizan para leer o con los amigos. “Mi hijo me explicó que el profesor preguntaba cuál es la lengua que primero se le viene a la cabeza”, precisa una madre.

Fuentes de la Consejería de Enseñanza aseguran que este colegio “está haciendo encuestas para actualizar su proyecto lingüístico”.

"Catalán, vehículo de comunicación"
Los padres están descontentos con otras medidas tomadas por este centro, que permaneció abierto durante los llamados “paros de país” como respuesta a las condenas de los políticos independentistas, “aunque nos dijeron que no podían garantizar la seguridad”.

La web del colegio, escrita en catalán, especifica las normas de organización y funcionamiento del mismo. Entre ellas destaca la conveniencia de utilizar “la lengua catalana como vehículo de comunicación en todas las relaciones de la vida escolar”, así como “el respeto y valoración de los rasgos propios de Cataluña y de su realidad sociocultural a fin de tomar conciencia de esta realidad fruto de nuestra historia”.

No esconden estos denunciantes que el estudio que Plataforma per la Llengua hizo en determinados colegios --el departamento de Enseñanza se desentendió del mismo-- ha levantado suspicacias respecto a lo que se calificó como “espionaje” en los patios escolares. Y también la encuesta distribuida en institutos de Tarragona que obligaba a alumnos de segundo, tercero y cuarto de ESO --de 13 a 15 años-- a identificarse o no como independentistas. La excusa era un estudio que llevaba a cabo la Universitat de Lleida para analizar la integración cultural y usos lingüísticos. La Generalitat suspendió la iniciativa.

La propuesta del PSC
Asimismo, la propuesta del PSC de flexibilizar la inmersión lingüística ha reabierto el debate sobre las horas de castellano en las aulas. Un debate que, hace un año, ya planteó el propio consejero de Enseñanza, Josep Bargalló, en un documento en el que se defendía el refuerzo de la lengua española en escuelas con un entorno con gran arraigo catalán.

Un exhaustivo estudio de la Asamblea por una Escuela bilingüe de Cataluña (AEB) demuestra que el castellano no es lengua vehicular en las escuelas catalanas. Y está excluida de las comunicaciones internas de los centros.

Esas conclusiones se basan en el análisis de 2.214 proyectos lingüísticos (PLC) --43 corresponden a centros de Educación Infantil Inicial (guardería), 1.626 a centros de Educación Infantil y primaria, 524 a centros de Secundaria y Bachillerato y 21 a centros especiales--. El resultado es el Informe y conclusiones del análisis de los proyectos lingüísticos de los centros públicos de Cataluña, donde se demuestra que ningún centro analizado cumple con el mínimo del 25% de horas en castellano impartidas en asignaturas troncales, tal como ordenan diferentes sentencias judiciales. Solo 25 centros imparten en castellano asignaturas troncales en algún trimestre escolar.


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