AGLI Recortes de Prensa   Jueves 5  Diciembre  2019

El "Gobierno del insomnio", en camino
EDITORIAL  Libertad Digital 5 Diciembre 2019

Pocos políticos como Pedro Sánchez son exponentes tan claros de esa frase atribuida al genial humorista Groucho Marx: "Estos son mis principios, pero si no les gustan, tengo otros". Y es que el mismo candidato socialista a la presidencia del Gobierno que en su día firmó un acuerdo de gobierno bastante aceptable con Ciudadanos; el mismo que, durante la pasada campaña electoral, se enfundó en la bandera de España, abrazó el lema "Ahora Gobierno, ahora España" y mostró su disposición a aplicar el artículo 155 en Cataluña aun cuando su Ejecutivo estuviera en funciones; el mismo que presentó como suya la orden judicial para extraditar a Puigdemont y se comprometió a introducir una reforma en el Código Penal para tipificar como delito específico la convocatoria ilegal de referéndums; ese mismo personaje, en fin, está ahora en la cesión ante los golpistas de ERC, cuya abstención es imprescindible para la conformación de aquello que el propio Sánchez denigró hace sólo unos meses como el "Gobierno del insomnio".

Si la semana pasada Sánchez cerraba los ojos ante la nueva y gravísima resolución ilegal que los golpistas aprobaron en el Parlamento regional para rechazar la sentencia del Tribunal Supremo sobre el 1-O, reprobar a la Monarquía y defender el mal llamado derecho de autodeterminación, en la presente los socialistas han asumido algunas tesis de los separatistas en el siempre importante ámbito del lenguaje. Así, el ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, ha pedido este miércoles que no niegue la existencia de un "conflicto político" en Cataluña y se ha comprometido a buscar "un cauce de expresión para que no sea necesario que nadie tenga que recurrir a vulnerar el ordenamiento jurídico".

Ya resulta bochornoso que los socialistas, por intentar contentar a los nacionalistas, hayan adoptado el invento antihistórico, inconstitucional y lógicamente contradictorio de considerar a España una nación de naciones. Pero los llamamientos que hacen para "no judicializar la política" y dar una "solución política" a lo que Alfonso Guerra llamó con acierto "un golpe de Estado a cámara lenta" son una forma de legitimar y dar la razón a un movimiento sedicioso contra el que el Gobierno debería ir con todas las herramientas a su disposición, en defensa de la democracia y del Estado de Derecho.

Quien judicializa la política es quien se empecina en imponerse mediante la violación de la ley. La Constitución ya procura un "cauce de expresión" a todas las formaciones políticas, así como cauces para su propia reforma. Lo que ninguna ley ni ninguna Constitución pueden hacer es permitir que quien delinque quede impune por el hecho de que sus delitos emanen de una aspiración política. Y cualquier reforma de la ley que propongan los separatistas ha de someterse a los mismos procedimientos de reforma constitucional que presentara cualquier otro actor político, para, por ejemplo, erradicar las autonomías, transitar hacia un Estado federal o eliminar las diputaciones provinciales. El hecho diferencial de los separatistas es que violan la ley y son unos golpistas.

Sea como fuere, una cosa es el nauseabundo blanqueamiento que el Gobierno socialista hace de los golpistas y otra muy distinta es que ERC –"la otra izquierda histórica", dicen desde el PSOE son la menor vergüenza– no vaya a exprimir hasta el último momento al despreciable Sánchez, que ha demostrado ser capaz de todo con tal de seguir en la poltrona.

Así ocultaba el socialismo andaluz las pruebas del delito
OKDIARIO 5 Diciembre 2019

La Junta de Andalucía socialista no sólo cometió el mayor fraude de corrupción de la democracia española. Además, en el año 2018 y con actuales y destacados cargos del PSOE evitó que algunas de las pruebas de su fraude de 680 millones de euros llegaran a la Justicia. El documento que publica OKDIARIO demuestra la ocultación de pruebas llevada a cabo por los socialistas negando ante la Audiencia Provincial de Sevilla la existencia de acuerdos del Gobierno andaluz del año 1999 aprobando el pago de partidas concretas de los ERE.

Lo que evidencia que la estrategia del socialismo andaluz fue en todo momento la de burlar la acción de la Justicia, negándose, con falacias como las que evidencia el documento que aporta OKDIARIO, a colaborar en el esclarecimiento del caso. El PSOE escondió las pruebas en un delito de obstrucción a la Justicia de libro, entre otros tipos penales.

A quienes insisten desde el PSOE en la idea de que Manuel Chaves y José Antonio Griñán son honrados habría que enseñarles el documento que publica este diario para que se les cayera la cara de vergüenza. Es la prueba del nueve de que la Junta de Andalucía, que en el colmo del sarcasmo se personó como acusación para dinamitar los procedimientos judiciales desde dentro, no sólo ordenó la creación de un sistema de ayudas fraudulento, al margen de los controles administrativos, sino que ocultó documentos relevantes para la investigación.

Fueron 680 millones de euros de los parados andaluces los que el PSOE desvió para que fueran a parar a un entramado de empresas afines. Pero la cantidad podría aumentar después de que Manuel Chaves y otros cuatro ex consejeros socialistas hayan sido imputados por prevaricación y malversación en relación con créditos que la Junta socialista concedía a determinadas empresas y a las que presuntamente "perdonaba" su devolución. Se estima que el fraude podría ascender a los 1.000 millones de euros. Los "honrados" dirigentes socialistas trazaron un plan delictivo y trataron de borrar las huellas del delito.

La Junta de Susana Díaz ocultó a la Justicia las actas de Gobierno que aprobaban partidas de los ERE
Carlos Cuesta okdiario 5 Diciembre 2019

La Junta de Andalucía socialista no sólo cometió el mayor fraude de corrupción de la democracia española. Además, en el año 2018 y con actuales y destacados cargos del PSOE evitó que algunas de las pruebas decisivas que develaban su fraude de 680 millones de euros llegaran a la Justicia. El documento que hoy publica OKDIARIO demuestra la ocultación de pruebas llevada a cabo por los socialistas negando ante la Audiencia Provincial de Sevilla la existencia de acuerdos del Gobierno andaluz del año 1999 en los que se aprobaba el pago de partidas concretas de los ERE.

El documento que hoy recoge este diario viene firmado por la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía. Fue remitido a la Audiencia Provincial de Sevilla el 9 de febrero de 2018. Es decir, con Susana Díaz al frente del Gobierno regional. Y responde al requerimiento judicial realizado el “29 de enero” reclamando “el expediente administrativo completo que dio lugar al Acuerdo del Consejo de Gobierno de ocho de junio de 1999”.

La contestación que da la Junta socialista a la Justicia es la siguiente: “Se remite certificación negativa de la existencia de documento que se refiere a dicho convenio en los archivos de la Secretaría General Técnica de la Consejería de la Presidencia, Administración Local y Memoria Democrática, así como diligencia negativa de la existencia de dicho documento en el archivo de Convenios de la Vicepresidencia expedida por la Coordinadora general”. Traducido: que, según la Junta socialista, no existe el documento.

La Junta de Susana Díaz ocultó a la Justicia las actas de Gobierno que aprobaban partidas de los ERE
El empeño en negar la existencia de ese acuerdo tiene su explicación. Se trata de uno de los expedientes en los que se destinó dinero público de los ERE antes del año 2001: la fecha en la que empezaron oficialmente las ayudas ilegales. Pero lo cierto es que la Justicia investiga ya concesiones previas. Porque lo que cambió ese 2001 fue únicamente la dinámica pública de ocultación. Ese año se genera el mecanismo de no pasar por el Consejo de Gobierno regional la aprobación de las ayudas precisamente para no dejar pruebas. Lo que quiere decir que hasta ese año, el dinero que se entregó sí dejó rastro público en las actas de Gobierno. Y esas actas son un documento público que debe ser guardado y custodiado. Por eso los socialistas querían que ese rastro no llegase a la Justicia.

Carmen Calvo
La Justicia, de hecho, investiga ya un acuerdo de 1999 muy concreto. Uno en el que la actual vicepresidenta Carmen Calvo participó en la reunión del Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía que autorizó un préstamo: uno por el que este pasado martes el juez ha vuelto a investigar a Manuel Chaves y a otros cuatro ex consejeros, entre ellos Gaspar Zarrías. Las decisiones del Consejo de Gobierno son discutidas por todos los miembros y en esas fechas, Carmen Calvo lideraba la Consejería de Cultura.

Ese caso data del 9 de noviembre de 1999. Una fecha en la que el Ejecutivo autonómico acordó conceder un préstamo-puente de 970 millones de pesetas (5.829.817 euros) a Campocarne Andalucía SA. El préstamo se daba tras hacerse cargo la empresa de una segunda firma: la cárnica Hijos de Andrés Molina. La amortización del crédito se diseñó para ser pagada contra las subvenciones que la compañía recibiría en el futuro por inversiones y creación de empleo. Pese a ello, la empresa acabó dejando sin devolver 3,75 millones.

El juez ha imputado ya a Chaves y Zarrías por ese préstamo irregular de 3,7 millones. Porque a ojos de la Justicia, al margen de la pieza general y política de los ERE, ahora deben analizarse concesiones concretas de años no evaluados hasta el momento.

Por ello, el magistrado ha concedido ya la condición de investigados a Chaves, cuatro ex consejeros (Guillermo Gutiérrez, José Antonio Viera, Antonio Fernández y Francisco Vallejo), al ex director general de Trabajo y Seguridad Social Javier Guerrero y a otras nueve personas.

Carmen Calvo formaba parte de ese Ejecutivo regional. Era la titular de Cultura, cartera que ocupó desde abril de 1996 hasta febrero de 2004. Entonces se incorporó al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero como ministra de Cultura.

UGT: mejor limpiando la casa que en Lledoners
Editorial ABC 5 Diciembre 2019

Un juzgado de Sevilla acaba de sentar en el banquillo al ex secretario general de UGT en Andalucía Francisco Fernández Sevilla y a otras catorce personas por presuntos delitos de fraude de subvenciones y falsedad en documento mercantil. Se trata del sumario de las facturas falsas emitidas supuestamente por la central socialista durante años y que alcanza un monto de más de cuarenta millones de euros. El procedimiento es conocido: subvenciones de dinero público eran utilizadas para fines distintos a los que motivaron su recepción, y un tinglado montado junto a determinados proveedores «a fin de que, de una forma coordinada, pudieran facilitar al referido sindicato una vía de financiación para la práctica de sus actuaciones propias». Otro escándalo de notable gravedad que, al estallar, motivó la dimisión de Fernández Sevilla y que, años después, termina con la histórica cúpula de la central socialista en Andalucía procesada.

Hace algo más de un año, era el ugetista Fernández Villa, alma de aquel icónico mitin de Rodiezmo, el condenado a tres años de cárcel por apropiarse de cerca de un cuarto de millón de euros, sentencia cuyo recurso está a la espera de ser resuelto en el Supremo. Con este panorama, mejor haría el líder de UGT, Pepe Álvarez, en dar alguna explicación a este rosario de fraudes que asuelan la imagen de quienes dicen defender los intereses de los trabajadores. El silencio inhabilita a la central socialista para criticar conductas corruptas ajenas. UGT es más útil a «la lucha obrera» barriendo de escándalos su casa que en la cárcel de Lledoners, yendo a pedir a Junqueras, condenado por sedición y malversación, que permita que Sánchez sea investido, en una lamentable operación de celestinaje político que ya comienza a ser norma en la izquierda, pues Iglesias inauguró el disparate negociando con el golpista preso los Presupuestos.

Un grave error de Vox
ABC 5 Diciembre 2019

Una cosa es la política local y autonómica, donde normalmente se juega en corto, y otra muy distinta la política nacional, en cuyas instituciones se ponen a prueba las verdaderas capacidades de los partidos políticos para definir sus estrategias y responder a las exigencias de sus responsabilidades representativas. El estreno de Vox como fuerza significativa del nuevo Parlamento es paradigmático de la diferencia entre predicar y dar trigo. Su enrocamiento en el «no» a la propuesta de Pablo Casado de repartir votos con Ciudadanos para ganar un puesto en la Mesa del Congreso es un indicio preocupante de su opción por una estrategia unilateral frente al futuro gobierno de extrema izquierda que quiere liderar Pedro Sánchez. No es la primera decisión con la que Vox muestra una mutilada visión de su papel en la política española, porque ya se negó a participar en el proyecto de España Suma que propuso el Partido Popular y rechazó facilitar una concentración de voto en aquellas provincias donde era previsible un desperdicio del voto constitucionalista.

Con esta opción por la confrontación con el PP y Ciudadanos, Vox está realimentando la táctica del PSOE de aumentar la división entre las formaciones que están en el centro y la derecha, mermando sus opciones de constituir un bloque de oposición, diferenciado en sus medios, pero coincidente en sus objetivos de impedir que España acabe desestabilizada por un gobierno de extrema izquierda. En todo caso, más que lamentarse por lo sucedido, quizá sea conveniente que el electorado de derecha tome nota de que la fragmentación del voto tiene consecuencias reales que fortalecen a la izquierda y que la cerrazón a la que acaban sucumbiendo los populismos los conduce a un callejón sin salida.

Tiene razón Pablo Casado cuando afirma que la relación del PP con Vox no puede consistir en doblar sus apuestas más radicales, porque esa opción supondría la desaparición del liberalismo conservador en España, que es la ideología que mejor ha gobernado el país, desde el reformismo, la moderación y los principios constitucionales. Es conveniente, sin duda, que los partidos situados a la derecha del PSOE acaben encontrando un espacio común de colaboración, pero no a cualquier precio, sino en el marco en el que las sociedades democráticas han consolidado sus Estados de Derecho, sus democracias parlamentarias y sus sistemas constitucionales de libertades y derechos. El daño hecho por Vox en la Mesa del Congreso es irreversible. Hay que confiar en que sus dirigentes reflexionen y sean conscientes de que, si Sánchez forma gobierno con Unidas Podemos y suma el apoyo de ERC, será tiempo de actuar con generosidad y no con egoísmos partidistas.

Cordón sanitario a Arrimadas
Emilio Campmany  Libertad Digital 5 Diciembre 2019

Si los amores se construyen con obras y no con buenas razones, la formación de la Mesa del Congreso es un buen ejemplo de los amores que cada partido tiene en función de sus obras, muy diferentes a sus razones. La hipertrofiada representación que tendrá Podemos en la Mesa tiene dos culpables: el PSOE y Vox. Para ambos partidos ha primado no tanto su presencia en el órgano de gobierno de la cámara como la ausencia en él de Ciudadanos. Que el PSOE tema a los naranjas y quiera ningunearlos es lógico, si se considera la posibilidad de que intenten virar a babor y dirigirse a los caladeros del PSOE. Pero no sólo. Está la necesidad de destruir al partido fundado en Cataluña para que los muchísimos votos que cosechó en las autonómicas retornen al PSC cuando se disuelva el Parlamento catalán en unas semanas y vuelva a haber allí elecciones. Para el PSOE, depender de Podemos en las votaciones de la Mesa es un precio asumible a cambio de difuminar la visibilidad de Ciudadanos.

Vox también tiene buenos motivos para querer aislar a Ciudadanos. Si, como explican las encuestas, muchos de los votos que fueron a la buchaca de Vox provenían de Ciudadanos, no es descartable que, según vengan las cosas dadas, esos electores vuelvan al Ciudadanos de Inés Arrimadas. Ésta puede ser tan enérgica en la defensa de la unidad de España como cualquiera de los dirigentes de Vox, y es capaz de hacerlo de una manera mucho más eficaz si de una vez tenemos la oportunidad de volver a oír su voz. De todas formas, la voluntad de perjudicar a Ciudadanos no es lo único que ha contado. Parte del encanto de Vox es su imagen de San Sebastián asaeteado por los demás partidos, incluidos los más próximos, siempre sitiado con acusaciones falsas, siempre obligado a defenderse con gesto adusto y entrecejo fruncido. Esta imagen no puede conservarse si a las primeras de cambio se aviene a negociar puestos para los suyos como un partido más. En este sentido, para acrecentar su imagen de víctima, lo que mejor le habría venido es que el PSOE y PP hubieran conspirado para dejarle fuera de la Mesa. Aparentemente, ha sido Casado el que no ha querido, pero los socialistas podrían haberlo conseguido sin necesidad de la participación de Génova. Y, sin embargo, no lo hicieron porque prefirieron darle una silla a Vox antes que a Ciudadanos.

El caso es que, en la votación de los miembros de la Mesa del Congreso, la única víctima de un cordón sanitario ha sido quien menos lo merecía, el partido centrista. Se alegará que, con sólo diez diputados, no puede extrañar que se haya quedado fuera. Sin embargo, los comunistas, que por el mero hecho de serlo deberían haber sido objeto de ese cordón sanitario, han colocado a tres de los suyos teniendo tan sólo 32 escaños. Lo han logrado gracias a los independentistas, por supuesto, y gracias al PSOE, desde luego. Pero también gracias a la impostura de Vox. Obras son amores.

Vox: la estéril derecha
Editorial EL RUGIDO DEL LEÓN El Espanol 5 Diciembre 2019

Este martes ha empezado a andar la nueva legislatura con la constitución de las Cortes Generales. Al margen de la sensación de incertidumbre con la que los partidos afrontan esta etapa, la jornada ha servido para que Meritxell Batet sea elegida de nuevo presidenta del Congreso y Pilar Llop, del Senado.

La reelección de Batet es significativa por cuanto ha sido ungida con el respaldo de la izquierda y los separatistas, lo que de alguna manera supone un ensayo general para la teórica votación de investidura de Pedro Sánchez, cuya fecha se va postergando día a día.

Alianza fallida
El inicio de la decimocuarta legislatura de la democracia ha estado marcado también por la polémica composición de la Mesa del Congreso, en la que finalmente ha entrado Vox después de que no llegara a buen término la alianza promovida por el PP para repartirse con Cs y con el partido de Abascal los cuatro miembros que en un principio le correspondían al centro y a la derecha.

Al final, ese desacuerdo propicia que Podemos, con tan sólo 35 diputados en el Hemiciclo, ocupe en la Mesa del Congreso los mismos asientos (tres) que los que van a tener PP y Vox pese a sumar 140 parlamentarios. El resultado vuelve a mostrar el rol estéril al que se ha abonado la formación de derecha radical.

Revanchismo
En realidad, las posiciones maximalistas de Vox, su estrategia contraria a plegarse a cualquier entendimiento con el centroderecha y su afán de venganza sobre Cs han provocado que la izquierda domine con holgura la Mesa: hoy disfruta de seis miembros frente a tres. La pasada legislatura, cuando PSOE y Podemos contaban con tres diputados menos en la Cámara, la izquierda tuvo que conformarse con cinco puestos, por los cuatro que lograron PP y Cs.

Sánchez e Iglesias no sólo se han garantizado el control del órgano rector de la Cámara, responsable del gobierno interno del Congreso y de la organización del trabajo parlamentario, clave para la complicada legislatura que comienza. También han puesto de manifiesto que su alianza funciona, mientras enfrente sólo encuentran división y revanchismo.

Tiran piedras contra Vox, contra España
Nota del Editor 5 Diciembre 2019

Las mentiras tiene corto alcance. Ayer, un editorial de Libertad Digital aclaraba la situción y el comportamiento totalmente limpio de Vox y las tretas del PP que pretende morir matando.

Todavía no se han dado cuenta de que el PP tiene que desaparecer y que Vox es el único grupo que puede seguir intentando arreglar los desmanes que el PP ejecutó, permitió y/o toleró.

El juez procesa a 15 dirigentes de UGT Andalucía por defraudar 40,7 millones de las subvenciones
Pedro de Tena (Sevilla)  Libertad Digital 5 Diciembre 2019

El juez de Instrucción número 9 de Sevilla ha decidido continuar como procedimiento abreviado la causa abierta contra el exsecretario general de UGT-A Francisco Fernández Sevilla y otras 14 personas por presuntos delitos de fraude de subvenciones y falsedad en documento mercantil. El ex secretario general de UGT, Manuel Pastrana, no va a ser procesado provisionalmente por razones de salud y otras siete personas más en las que no encuentra indicios de delito.

Comienza así la fase judicial final de las informaciones aportadas en exclusiva por Libertad Digital desde 2013 a la que se unieron meses después otros medios y en las que se daba cuenta de un gran número de irregularidades perpetradas por los dirigentes sindicales de UGT en Andalucía.

En la resolución el juez concluye que "el cómputo global de las cantidades defraudadas" en los expedientes de subvenciones concedidas por la Dirección General de Formación de la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía a la organización sindical en los que se ha contado con la información documental necesaria "asciende a 40.750.047,74 euros".

En su auto de ayer, el magistrado da traslado de la causa a la Fiscalía y a las acusaciones personadas para que, en el plazo común de 20 días, dado el volumen de las actuaciones, soliciten la apertura de juicio oral formulando escrito de acusación o el sobreseimiento de la causa o, excepcionalmente, la práctica de diligencias complementarias indispensables para formular la acusación.

El auto se refiere a los investigados son el exvicesecretario de Organización y ex secretario general del sindicato Francisco Fernández Sevilla; el que fuera secretario general de Administración de UGT-A; la secretaria de Gestión Económica; la responsable del departamento de Compras de UGT-A; el consejero delegado de la entidad Soralpe I Mas P Asociados S.L., y diez personas que actuaron como proveedores del sindicato a través de las empresas que representaban.

En su relato de los hechos que recoge la nota del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, el juez indica que en el periodo comprendido entre 2009 y 2013, "se ha constatado la existencia de procedimientos concertados entre los responsables de UGT-A y determinados proveedores a fin de que, de una forma coordinada, pudieran facilitar al referido sindicato una vía de financiación para la práctica de sus actuaciones propias".

Además, anota que "la utilización de estos instrumentos suponía la aplicación de los fondos recibidos a través de subvenciones públicas a unos fines distintos del destino que dichos fondos deberían haber tenido", como es "la práctica de acciones formativas, a personal ocupado y desocupado, conforme a los expedientes de subvenciones públicas que eran otorgadas por la Dirección General de Formación de la Consejería de Empleo de la Junta de Andalucía".

Según el juez, "en la consecución de aquellos fines fraudulentos de financiación era precisa la implicación de sociedades que, como proveedores, facilitaran la infraestructura documental y contable que permitiera obtener fondos destinados a formación, para poder desviarlos, con el fin de sostener los gastos corrientes del sindicato".

El magistrado analiza "las técnicas utilizadas para este objetivo ilícito", como son el mecanismo llamado rappel, "por el que el sindicato se beneficiaría de los descuentos que los proveedores le realizaban en las diferentes facturas, sin que dichos descuentos se declararan a la Administración que otorgaba la correspondiente subvención completa".

Un segundo mecanismo fue el del denominado ‘bote’, sistema por el que UGT-A "se financiaría con cargo a un saldo acreedor, generado mediante el pago a proveedores de facturas simuladas" que "no corresponderían a servicio prestado alguno" pero que "eran imputadas a programas subvencionados".

Como tercera "vía de financiación fraudulenta", el juez señala que el sindicato "habría efectuado la cesión en usufructo de locales de su propiedad" a la sociedad mercantil Soralpe I Mas P Asociados S.L. –de la que UGT-A era socio único– "mediante contratos elevados a público entre dichas empresas".

De este modo, organizó un "mecanismo fraudulento orientado a la obtención de fondos con cargo a subvenciones mediante la organización de un sistema de alquileres por aulas empleadas para la formación, que en realidad eran gestionadas por entes vinculados a UGT, que no generaban realmente un gasto".

Resalta la labor de Federico Fresneda, extesorero secretario de Administración de UGT Andalucía, "en el desarrollo de esta mecánica defraudatoria dentro de UGT-A," ya que "servía de apoyo a las relaciones del sindicato con los proveedores que colaboraban en la citada mecánica", una labor en la que además "contaba con el apoyo directo" del exvicesecretario de Organización y exsecretario general de UGT-A Francisco Fernández Sevilla; de la secretaria de Gestión Económica y de la responsable del Departamento de Compras.

En el auto precisa que "para la ejecución de dicha labor defraudatoria, además de la colaboración" de Soralpe y en concreto de su consejero delegado, "prestaron auxilio de forma directa y decisiva para la culminación del fraude urdido por los dirigentes" del sindicato un total de diez personas investigadas y que actuaron como proveedores, quienes "se prestaron a dicha actuación fraudulenta por medio de la falsificación oportuna de la documentación mercantil utilizada para la justificación a presentar en los diferentes expedientes de subvención".

A continuación, el magistrado enumera los expedientes de subvenciones analizados en este procedimiento, precisando que, "para la cuantificación de los importes defraudados en cada expediente", se parte de las conclusiones del informe pericial emitido por un interventor y las aclaraciones realizadas en sede judicial, la documentación obrante en autos procedente de las diligencias de entrada y registro practicadas y remitida por las administraciones, y el informe emitido a instancias de la defensa del investigado Francisco Fernández Sevilla.

"El cómputo global de las cantidades defraudadas en los expedientes en los que se ha contado con la información documental necesaria asciende a 40.750.047,74 euros", pone de manifiesto el juez en el auto notificado este miércoles a las partes personadas en el procedimiento y contra el que cabe recurso.

Resistencia Democrática
Agapito Maestre  Libertad Digital 5 Diciembre 2019

Es menester que la nación española se enfrente al Estado español para que la democracia, esa forma de gobierno inestable y siempre dispuesta a perfeccionarse, no se convierta en un instrumento de profesionales del poder. La desnacionalización de España es terrorífica. Estamos al borde del abismo. La primera sesión de las nuevas Cortes Generales, inicio de la legislatura, revela toda la podredumbre de un Estado en descomposición contra la casi inexistente nación española allí representada. Las fórmulas de juramento o promesa de los nuevos legisladores permitidas por la presidenta de la Alta Cámara provocan vergüenza ajena. Esa indolente y perversa actitud solo tiene un objetivo: apropiarse de un bien público, el Parlamento español, para convertirlo en un negocio de particulares y separatistas.

El espacio-público político, la sede de la soberanía nacional, ese ámbito materialmente de nadie y potencialmente de todos, fue mancillado por todos aquellos que prometieron su cargo haciendo de España escarnio y mofa. Por eso, por permitir, cuando no impulsar y proteger, semejante tropelía, ya debería haber sido relevada esa señora de la Presidencia del Congreso de los Diputados. ¿Quién ejercerá ese cargo contra este personaje? ¡Vaya usted a saber! Aunque los jurisconsultos y jurisperitos de un régimen en decadencia digan que actuó de acuerdo a la ley, yo, ciudadano español, miembro de Redes, acrónimo de Resistencia Democrática de España, pido su dimisión, porque no sólo se ha saltado la ley sino que también carece del mínimo decoro para ejercer el cargo.

Quien privatiza o, peor, se apropia de un espacio público-político tiene que ser repudiado moralmente y perseguido judicial y políticamente. El comportamiento de la presidenta del Congreso de los Diputados, en el primer acto importante de esta nueva legislatura, es impresentable en una sociedad civilizada, o sea, de ciudadanos de una nación libre e independiente como debería ser España. Yo repudio a la señora Batet, porque ha atentado contra el principal bien de nuestro Estado: la nación española. Y aunque la repudio a titulo personal, asumiendo todas mis responsabilidades, hoy me siento arropado por otros solitarios, solidarios, que comparten conmigo formar parte de un espacio tan simbólico como democrático, Redes. Sí, desde esta atalaya radicalmente democrática, exijo que la señora Batet dimita.

Trabajo y humildad, y no creerse mejores que los políticos profesionales, son rasgos singulares de Redes, plataforma ciudadana que nace con el objetivo único de defender la unidad de España, razón última de la Constitución de 1978. Resistencia Democrática de España, Redes, es una iniciativa ciudadana que cuenta ya con miles de potenciales adhesiones y colaboradores, porque muchos son los españoles conscientes de que la unidad de la nación está en peligro. Esta plataforma cívica está abierta a todos los ciudadanos de España dispuestos a defender la nación, la única nación, España, y las libertades individuales. En fin, si alguien me pregunta qué es Redes, diré con el maestro Pedro de Tena: un foco de resistencia moral, intelectual y política contra todos los políticos, sindicalistas y empresarios que tratan de patrimonializar las instituciones públicas para su uso particular. Resistiremos, porque somos millones los ciudadanos que estamos dispuestos a defender las libertades con uñas y dientes. Nueva es la idea, naturalmente, de Redes, y ensayaremos lo que haga falta para realizarla. No importa el fracaso. Volveremos a empezar de nuevo las veces que haga falta. Redes es un proyecto cervantino, porque le importa más "el camino que la posada". Redes reivindica la política, la democracia, como una forma de vida que no se agota en los trapicheos de los políticos profesionales.

El PP asume que deberá luchar sin cuartel contra Vox
Pablo Casado, tras diferentes estrategias, se enfrenta ahora al partido de Abascal, que endurecerá los acuerdos suscritos en ayuntamientos y comunidades
Manel Manchón Cronica Global 5 Diciembre 2019

“Es un chico lleno de cualidades”. ¿De quién es la frase sobre Santiago Abascal, el líder de Vox? Es de José María Aznar en octubre de 2018, cuando el PP no esperaba en ningún momento que Vox pudiera amenazar su espacio político. Mientras los expertos señalaban que las opciones serían limitadas, porque no había electores en la extrema derecha, el PP entendía que los votantes de Vox volverían al PP, de donde surgieron. Pero ahora ese partido es ya una amenaza y el partido de Pablo Casado asume que la batalla será cada vez más cruenta, que el adversario de los populares se llama Abascal.

Esa cuestión afectará a toda la política española, y dificulta hasta lo imposible un posible acuerdo del PP con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, como reclama buena parte del mundo económico y político en Madrid. Esa rivalidad entre el PP y Vox se materializó este martes en la composición de la Mesa del Congreso.

Votaciones de "cinco contra cuatro"
Un nombre explica bien esa complicada relación: el vicepresidente cuarto de la Mesa es Ignacio Gil Lázaro, el hombre de Vox en el máximo órgano de gobierno del Congreso. Se trata de un viejo conocido, que ya formó parte de la Mesa entre 2004 y 2015. Entonces militaba en el PP. Elegido por la circunscripción de Valencia, es miembro del PP desde los tiempos de Alianza Popular, en 1980. Es esa parte del PP la que ahora está en Vox, junto con otros sectores sociales, motivados por diferentes cuestiones socioeconómicas. Ante ese fenómeno, ¿qué puede hacer el PP de Pablo Casado?

Con la elección de Gil Lázaro y ante la imposibilidad de los partidos de la derecha de establecer una estrategia conjunta, la Mesa del Congreso acabó con una mayoría muy favorable para el bloque de izquierda. De los nueve miembros, seis serán de ese bloque, tres del PSOE y tres de Unidas Podemos, contando con la presidencia, que ocupa la socialista Meritxell Batet. Dos son para el PP y uno para Vox. Según fuentes del PP, lejos de pronosticar mayorías constantes de seis a tres, señalan que habrá muchas votaciones de “cinco a cuatro”, aludiendo a la más que probable falta de acuerdo, en la toma de decisiones, con Vox, y, por tanto, a la más que segura alianza con los tres representantes del PSOE.

Endurecer los acuerdos
¿Qué quiere decir ese pronóstico? El PP de Pablo Casado, al margen de la figura de Pedro Sánchez, cree que existe un campo de juego amplio en el que puede coincidir con los socialistas. Son años de acuerdos de Estado, de relaciones en el Congreso, de compartir la experiencia de gobierno, pese a las diferencias que se muestran en las campañas electorales. ¿Pero qué les une con Vox?

El partido de Santiago Abascal se ha convertido en el principal problema de Pablo Casado. Él mismo ha señalado que al PSOE le interesa ese auge de Vox, para erosionar al PP. Pero el problema, según fuentes del PP, lo debe resolver el propio Casado. En ayuntamientos, como la misma capital española, Madrid, o en comunidades, como Andalucía, la Comunidad de Madrid o Murcia, el precio para sacar adelante medidas legislativas o los propios presupuestos serán ahora más alto. Vox ha visto que puede seguir creciendo.

El enemigo sale del PP
Una de las voces que más irritan al PP de Casado es la de Iván Espinosa de los Monteros, portavoz de Vox en el Congreso. Sin alterarse, sin alzar la palabra, señaló --tras las votaciones en el Congreso, y después de acusar al PP de haber permitido una secretaría más para Unidas Podemos— que a partir de ese momento se endurecería la posición del partido de extrema derecha: “A partir de hoy, nuestros equipos autonómicos y municipales serán más exigentes a la hora de llegar a acuerdos con el PP”.

Y la paradoja es él mismo: Iván Espinosa de los Monteros es hijo de Carlos Espinosa de los Monteros, un veterano hombre de negocios al que Mariano Rajoy le encargó que dirigiera el proyecto de Marca España, para compensar internacionalmente la propaganda que realizaba el independentismo principalmente en el mundo anglosajón. Es decir, el enemigo del PP sale del PP, y ahora, lejos de animar a sus dirigentes, como hizo Aznar y de ser comprensivo, como practicó Pablo Casado en la campaña electoral de las elecciones del 28 de abril, asume que debe encarar un largo ciclo de enfrentamiento político y electoral.

El bloque que se creía haber constituido con la manifestación de la plaza Colón en Madrid, para protestar por los supuestos acuerdos de Pedro Sánchez con el independentismo, se ha roto de forma precipitada. Ciudadanos se ha quedado con diez diputados y el PP está en la oposición sin posibilidades de buscar acuerdos con el PSOE, porque debe cubrir su espalda, con Vox encaramado a sus 52 diputados y con la voluntad de aprovechar todos los debates posibles para desgastar al PP.

Y siguen con la extrema derecha.
Nota del Editor 5 Diciembre 2019

Lo único extremo es la traición a España del Dr Cum Fraude y el abandono de cualquier principio en defensa de España por parte del PP.
El enemigo no es Vox, el enemigo es el frente popular y quienes lo han apoyado durante tantos años: el PP, que ha desperdiciado todas las oportunidades que tuvo para enderezar la situación.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El dinero lo compra todo, menos la dignidad
Jesús Cacho. vozpopuli  5 Diciembre 2019

“Una pandilla de los llamados socialistas del siglo XXI ha asaltado los recursos de Latinoamérica. Ahora, esos recursos se invierten en fundaciones que financian partidos políticos, y por respeto no quiero referirme a ninguno porque estoy en España, organizaciones sociales e intelectuales de izquierda que se sienten muy cómodos con esa posición ideológica y económica. El dinero suele comprarlo todo, menos la dignidad. Yo soy socialista, pero de veras. Es una pandilla que se apropió del término socialismo para esquilmar a los países”. La reflexión –salida de la boca de Lenin Moreno, presidente de Ecuador, entrevistado con motivo de su visita a Madrid para participar en la Cumbre del Clima- es importante para comprender no ya lo que está pasando en Latinoamérica, que también, sino la mutación genética experimentada por la izquierda socialista en España y otros lugares del mundo, concretada aquí en el Gobierno socialcomunista que, si hacemos caso a los signos externos, se nos viene encima.

Las fanfarrias que acompañan al cortejo sonaron anteayer en el Congreso con todo lujo de ruidos. Qué espectáculo tan triste, qué burla a la nación, cuánto desprecio a esa ley que protege libertad, vidas y haciendas. La España constitucional tratada como una furcia a la que se puede ofender impunemente en su propia casa, la sede de la soberanía popular, por una tribu de desgarramantas del más variado pelaje dispuesta a convertir el juramento a la carta magna en un show de variedades propio de un club de alterne. “Por la república catalana”, llegaron a proferir algunos ante la mirada complaciente de la señora Batet, la presidenta de la Cámara que en el pasado ya se manifestó en reiteradas ocasiones favorable a permitir un referéndum “pactado” a los independentistas. Hemos tragado tanto, hemos consentido tantas tropelías, que ya nos parece normal cualquier nueva afrenta a la dignidad de la nación, ya nos provoca un simple arqueo de cejas el tener sentado en la Mesa del Congreso a un montonero comunista como Gerardo Pisarello.

Lo peor, con todo, vino unas horas después, tarde del martes, cuando el Partido Sanchista y ERC excretaron un comunicado conjunto elevando a doctrina del futuro Gobierno socialcomunista el arreglo de ese “conflicto político” que supuestamente existe en Cataluña. Cautivo y desarmado el viejo PSOE, las tropas independentistas están a punto de alcanzar sus últimos objetivos merced a un Pedro Sánchez dispuesto a abrirse de piernas con tal de poder seguir durmiendo en el colchón de La Moncloa el mayor tiempo posible. En Cataluña ya no hay un problema de convivencia y orden público, consecuencia del incumplimiento reiterado de la ley, sino un “conflicto político”. Y ya ha dicho Pere Aragonès, vicepresidente del Govern y número dos de ERC, cómo se debe solucionar ese “conflicto político”: reconociendo el derecho de autodeterminación y aceptando un referéndum de independencia.

De modo que esto ya está muy hecho o lo parece, por mucho que el compañero Ábalos ponga los ojos en blanco y diga que en las dos sentadas habidas hasta ahora solo se ha hablado del mar y de los peces. A falta de sorpresa mayúscula, a falta de golpe de timón dentro del sanchismo que nadie entrevé, lo de Sánchez y ERC está hecho. “De eso me encargo yo”, dicen que repite el camarada Iglesias. Porque nadie va a poder torcer el pulso de este buscavidas de la política sin escrúpulos. Un país prisionero de un personaje. Los popes del viejo PSOE protestan estos días con argumentos cargados de razón, pero los viejos popes del PSOE no pintan nada. Sánchez los ha fusilado a todos al amanecer contra la tapia blanca del más descarado aventurerismo político. Rodríguez de la Borbolla ayer en El Mundo. Toneladas de verdades como puños cargadas de sentido común. Alfonso Guerra ayer mismo en COPE: no se puede pactar con delincuentes. De nada vale porque nada pueden. Ni ellos ni Felipe. Las viejas siglas del PSOE son ahora propiedad privada de un trilero dispuesto a todo. De modo que tendremos Gobierno frentepopulista con el apoyo del independentismo catalán, de los herederos de ETA y del nacionalismo meapilas vasco. Vayan poniendo sus barbas a remojar.

Vamos derechos al precipicio, imbuidos de la sensación de que esto no hay quien lo pare. A la orquesta mediática que, junto a algunos empresarios de postín, apoya la llegada del Gobierno de Pedro & Pablo, se han unido también los sindicatos, éramos pocos, que han visitado en la cárcel de Lledoners al líder de la trama golpista para pedirle que invista a Sánchez, que no sea malo y, sobre todo, no sea tonto, que nunca tendrá el separatismo oportunidad mejor de desbaratar España que con este botarate a quien le importa lo mismo Juana que su hermana. El encuentro sindical con Junqueras recuerda la visita de Sánchez Guerra, encargado por Alfonso XIII de formar Gobierno, a los miembros del Comité Provisional de la República encarcelados en la Modelo de Madrid. Ya sabemos cómo acabó aquello. Unos sindicatos sujetos a estas alturas por la brida del marxismo, caso inédito en la UE, que viven de la sopa boba que anualmente les suministra los Presupuestos de un Estado con el que quieren acabar, dispuesto también a enviar al cubo de la basura una reforma laboral responsable de haber creado mucho empleo en los últimos años. Impúdico espectáculo el de este sindicalismo marxista, arriba parias de la Tierra, de rodillas ante el representante de un partido que aspira a acabar con la igualdad entre españoles, en alianza con la derecha reaccionaria y xenófoba catalana. Hay que seguir viviendo sin dar palo al agua. El dinero lo compra todo, menos la dignidad.

“Irá bien, no te preocupes, irá bien”, respondía el martes por la noche Iván Redondo cuando, al final de la cena de Navidad de los Dircom celebrada en el Villamagna, será por dinero, alguien fue a manifestarle su preocupación por el espectáculo del Congreso de buena mañana y el acuerdo con ERC de la tarde noche. “Le he respondido indignado que te irá bien a ti, pero no al país ni a sus empresas, ni, desde luego, a los españoles en su conjunto”. A los Duguesclín del entero mundo siempre les fue bien, al margen de la suerte de sus amos, acostumbrados como están a saltar raudos a la grupa de sus caballos y ponerlos al galope en el momento mismo en que las defensas de la fortaleza empiezan a ceder, no sin antes haber cobrado su sabroso estipendio. Otro caso evidente de dinero y dignidad.

Sensación de vacío. Y de cierta orfandad. Nadie en frente. Millones de ciudadanos asustados por el horizonte de desbarajuste que se avecina. Y ahí está la derecha, ofendida y desarmada, liada en los vericuetos de sus melindres, de sus complejos, de su falta de vigor intelectual y quizá moral, sobrada de testosterona y soberbia, muy señorita y muy soberbia. Al penoso fin de fiesta al que asistimos estos días no ha querido faltar uno de los grandes responsables, no el único, del desastre que vivimos; un tipo que llegó a contar a partir de diciembre de 2011 con una cómoda mayoría absoluta con la que, con unas gotas de patriotismo y algunas ganas de trabajar, podía haber dado la vuelta a este país como a un calcetín haciendo realidad esa España liberal con la que estamos reñidos desde siempre, desde las Cortes de Cádiz para ser exactos. Ese señor y su cohorte de estirados tecnócratas dejaron escapar la más clara ocasión que vieron los siglos para haber cambiado a mejor la piel de toro, pero, mediocres hasta la médula, corruptos a cual mejor, prefirieron el dolce far niente de quien, aferrado a La Moncloa, espera que el tiempo todo lo arregle o lo destruya todo.

Su despedida tuvo lugar en un garito donde durante horas se dedicó a emborracharse mientras dos cuadras más allá se decidía el destino de la nación. El tipo anda ahora intentando reivindicarse con un libro de falsas memorias, plagado de intencionados olvidos, que no pretende otra cosa que blanquear su traición a España y a los demócratas españoles. Anoche mismo lo presentaba en Madrid. Este franquista de mesa camilla y Marca, este mediocre que jamás debió presidir otra cosa que el Casino de Pontevedra, busca rehabilitarse mientras el país que nos dejó por herencia se cae a pedazos, a los mandos de un vividor a quien aquella tarde regaló el poder en un acto de vil entrega, Carlos IV y su felón hijo en Bayona, cuya importancia el paso de tiempo se encargará de agrandar. En lugar de estar escondido, en vez de quedarse en casa sin salir a la calle en previsión de que el pueblo llano le insulte, este Mariano Galbanas, este perfecto cretino que debería estar sentado en el banquillo, anda galleando estos días por radios y televisiones, tan fresco, tan campante, y anuncia pronta sesión de El Hormiguero “dispuesto a divertirse”, dice con descaro, porque para él, lo que está pasando, lo que está por pasar en España, no pasa de ser puro divertimento. Él cuenta ya con un buen pasar, y es sabido que el dinero lo tapa todo menos la dignidad perdida. La derecha política tiene lo que se merece, pero los españoles no nos lo merecemos.

Vale de nuevo la metáfora náutica. España parece más que nunca un barco a la deriva, en cuyo puente de mando imparten órdenes quienes quieren embarrancarlo contra las rocas, con un necio henchido de huera vanidad por capitán y una marinería de alcahuetes que le deben los garbanzos y no se atreven a pararle los pies, amarrados al cepo todos de esos grupos de poder empeñados en triturar la unidad de España para poder reinar cual sátrapas sobre sus respectivos territorios. Nada me gustaría más que equivocarme, decir que España es una nación de siglos difícilmente desmontable, con instituciones fuertes y capaces de resistir todos los embates. Salvo sorpresa, se avecinan tiempos difíciles. Como dice Rodríguez de la Borbolla, “España está en subasta pública” y debemos prepararnos para pasar una temporada en el infierno de ideologías fracasadas, necesitadas de una buena ración de miseria para pervivir. ¿Hay alguien ahí? Algunos creen que esa temporada será breve y que tras ella será posible remontar el vuelo. Habrá que verlo. No será fácil desalojar a la sinrazón del poder. En el mejor de los casos, habrá que evaluar lo que queda en pie después de esa caída al vacío y preguntarse si será posible construir un nuevo edificio de convivencia y progreso sobre los cascotes de esa patria tantas veces humillada por sus viejos recalcitrantes enemigos.

Las fronteras de Puigdemont
Cristina Losada  Libertad Digital 5 Diciembre 2019

Lo llamativo de afirmaciones tan grotescas como las del artículo de Puidgemont en el NYT es que pasen el 'fact-checking' de un medio que no es precisamente 'elnacional.cat'.

Con la firma del prófugo Carles Puigdemont ha publicado The New York Times una pieza titulada "Outdated Borders Are Strangling Liberal Democracy" [Las fronteras obsoletas asfixian la democracia liberal]. Porque de puertas adentro el separatismo catalán ha hecho cuanto ha podido –y le han dejado– por asfixiar la democracia liberal, pero de puertas afuera, ay, tiene la astucia de presentarse como paladín de una democracia liberal amenazada por otros. Y si cuela, cuela. El Times no es el único Times en el que cuela.

El interés del artículo que lleva la firma del expresidente de los sediciosos, tan heroicamente huido, no reside en la reiteración de sus ataques a España y a la democracia española, a la que pone como el modelo autoritario de regímenes como el turco o la dictadura comunista china. Sí, como modelo que siguen y copian en Estambul y en Pekín. Pero lo único llamativo de afirmaciones tan grotescas como habituales en la melopea separatista es que pasen el fact-checking de periódicos que no sean Vilaweb o elnacional.cat. Claro que siempre ha habido formas de pasar contrabando.

Lo interesante, en cualquier caso, no es la falsedad conocida, sino el intento de enmascarar las pulsiones xenófobas del separatismo catalán con un ropaje intelectual que podríamos resumir mediante un título célebre: "Lo pequeño es hermoso". Así, dice la pieza que firma el prófugo que no necesitamos menos fronteras, sino más. Y las necesitamos –las necesitan los separatistas catalanes– porque los Estados pequeños son mejores, más pacíficos, más abiertos al comercio, más simpáticos y más guapos que los grandes.

¿Qué pasa con los Estados grandes? Según el artículo que firma Puigdemont en un periódico de uno de los Estados más grandes del planeta, y más descentralizados, los grandes pecan de centralismo, y a más centralización, más pobreza y desigualdad, porque "las capitales absorben los recursos humanos y financieros del país". No otras ciudades, no las urbes más dinámicas, sino las capitales, claro, porque el firmante tiene que poner en el punto de mira a Madrid. En España, dice, "el poder y los recursos crecientes de Madrid están despoblando muchas de las zonas rurales ya infrafinanciadas y envejecidas del país".

No sabíamos que a los dirigentes separatistas les importaran las zonas rurales infrafinanciadas del resto de España. Es más, sabemos que les fastidia, y mucho, contribuir a su financiación. Cuando establecieron que uno de los agravios que justificaba su demanda separatista era que "España nos roba", querían decir precisamente que consideraban un robo que una región rica, como Cataluña, tuviera que aportar al fondo común para que zonas más pobres del país salieran adelante. Porque la pobreza y la desigualdad en las regiones menos afortunadas sólo les importan cuando tienen que producir un artículo para la prensa internacional.

De modo que Madrid añade ahora, a los vicios de siempre, el de ser la gran culpable de la despoblación. ¿Y Barcelona? Cualquier comprobación de la historia de las migraciones internas españolas de nuestro tiempo nos confirmará que los mayores desplazamientos se produjeron en la década de los 60, y que los destinos preferentes de aquel éxodo rural masivo fueron Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza y el País Vasco. Es muy posible que el autor del artículo prefiera obviar esa parte de la historia. Como quiere omitir también que la toxicidad del separatismo está provocando la salida de empresas de Cataluña y la pérdida de recursos humanos e inversiones. Pero es importante tener en cuenta aquellos movimientos de población, y otros anteriores, porque ahí está la clave para entender el gusto del separatismo catalán por las fronteras.

La razón por la que el nacionalismo catalán ha querido y quiere erigir una frontera entre Cataluña y el resto de España la ponían negro sobre blanco los catalanistas de los años 30, cuando estas cosas se podían decir sin tapujos ni disfraces políticamente correctos. Tal como decía el estadístico y economista Josep Antoni Vandellós, uno de los más ilustres científicos sociales catalanes de la época, si Cataluña tuviera fronteras, como las tiene un Estado, al menos podría regular la corriente inmigratoria procedente de otros lugares de España. Pero, al no tenerlas, "la invasión pacífica tiene lugar cada día y un ejército forastero de 20.000 o 25.000 hombres [españoles] viene cada año a aumentar el contingente ajeno". Una invasión que contribuía al progreso económico, pero representaba un problema para los catalanistas preocupados, como Vandellós, por "todo el patrimonio espiritual de nuestro pueblo, la cultura y el carácter de nuestra gente".

La frontera que quiere levantar el separatismo entre Cataluña y España no es la de "lo pequeño es hermoso". Es la de Nosaltres Sols!

Supercherías mil
Amando de Miguel  Libertad Digital 5 Diciembre 2019

La política española se adentra en un manglar de engaños y embaucamientos, del cual va a ser difícil desembarazarse. Después de todo, la estirpe española de todos los tiempos ha sido sujeto paciente de simulaciones y artimañas mil. No en vano, El Quijote es la obra culminante de la cultura española. Se trata de una sucesión de las más divertidas supercherías y fraudes. (Para Cervantes, fraude era femenino).

Todo empieza por hacernos creer que se está armando un Gobierno progresista como equivalente de lo más nuevo y avanzado. Sin embargo, no hay forma de demostrar tal equivalencia. Recordaré el testimonio de hace más de un siglo en la novela Un viaje de novios de Emilia Pardo Bazán. Es un divertido relato de enredos y marrullerías. La autora alude de pasada a "la extinguida especie progresista". Sabía de lo que hablaba doña Emilia. Fue ella la que primero empleó en España las voces feminista o intelectual (sustantivo).

Los progresistas hodiernos creen haber inventado las famosas mesas de diálogo o de negociación. Vienen a ser un vergonzante sucedáneo de los Parlamentos, que llevan mil años entre nosotros. La diferencia es que ahora negocian "de igual a igual" el Gobierno de España y el Gobierno de Cataluña. Es una triquiñuela improcedente, pues se trata de enfrentar a la parte con el todo, como si fueran equivalentes. Sería un ardid mixtificador para conseguir de hecho la ansiada independencia de Cataluña, y por ende del País Vasco y de Galicia. Auguro que, para redondear la superchería, las sucesivas mesas de diálogo impondrán la traducción simultánea entre las diversas lenguas españolas.

Como preparación de la mesa de Cataluña, las huestes progresistas han realizado una consulta con las bases para ver si están de acuerdo con lo que señalan los respectivos gerifaltes. Naturalmente, ha resultado un sí por búlgara mayoría. (Se alude a la Bulgaria comunista). Es otra impostura, pues las consultas por correo electrónico carecen de la mínima fiabilidad para ser aceptadas como democráticas.

En la espuria mesa catalana de diálogo la Esquerra exige el derecho de autodeterminación para Cataluña. De nuevo aparece la felonía de hacer equivalente la parte con el todo. Además, tal derecho de autodeterminación supondría que Cataluña fuera una colonia de España, una falsedad evidente.

A todo esto, la PSOE decide formar Gobierno con las Podemos y el tácito consentimiento de la Esquerra. Se trata de una acción por su cuenta y riesgo, saltándose la formalidad del previo encargo del Rey, como prescriben los usos de la Constitución. Los portavoces socialistas repiten el estribillo de que "los españoles y las españolas han votado que el PSOE forme Gobierno". Otra falsedad. Simplemente, como resultado de las elecciones, el PSOE ha sacado más votos que ningún otro partido. Solo que la diferencia no llega a ser suficiente para obtener mayoría absoluta. Por eso andamos con las interminables negociaciones para ver si se consigue una alianza de formaciones que supere en escaños al resto. Por eso resulta que sin la anuencia de la Esquerra no puede constituirse el Gobierno sedicentemente progresista.

He aquí la gran paradoja. Los de la Esquerra, que no se consideran españoles, cuentan con el voto decisivo para permitir que se forme el Gobierno de España. A este paso nos vemos abocados a unas terceras elecciones en el lapso de un año. Tampoco se hundiría el mundo, aparte del recochineo. Las nuevas elecciones podrían beneficiar a Vox.

La gran falacia conceptual desborda las politiquerías anteriores. Es algo más mollar. El supuesto de la mesa de Cataluña es que 'España es una nación de naciones'. Habrá que entender que Cataluña es una de ellas. Pero, si todo es cuestión de lo que decidan los capitostes de un partido, el número de naciones se puede seguir reproduciendo indefinidamente por mitosis. Por ejemplo, nada impide que el Valle de Arán (con su lengua propia) se desgaje de Cataluña. O León de Castilla y León. O el Bierzo de León. O Cacabelos del Bierzo. O el Reino de Granada de Andalucía. Sería una divertida sucesión de patrañas.

A todo esto, como sucedió con el advenimiento de la II República, se nos olvida un factor fundamental. Entonces como ahora la turbulencia política se produce al tiempo de una severa crisis económica. Menos mal que en la situación actual, por primera vez en la Historia, el presidente del Gobierno de España es un doctor en Economía.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

Los catalanes y su rebelión
Antonio García Fuentes Periodista Digital 5 Diciembre 2019

Es claro que me refiero a, “los catalanes que se rebelaron y que siguen en su rebelión”; por tanto no afecta a esa mayoría notable, que según encuestas, se muestran conformes con seguir considerándose españoles. En cuanto a “los rebeldes”; se puede deducir que la única independencia que pretenden, es el mangoneo del territorio a conquistar, para saquearlo impunemente, como ya lo hicieron, “los clanes pujoleros, encabezados por el ya viejo Pujol, el que no sabemos por qué, aún no lo han sentado en el banquillo y lo han juzgado, junto a su clan”; puesto que las “masas de dinero”, sustraídas, derivadas, robadas, malversadas, “u lo que sea”; cuando se destape todo, igual resulta que rebasan las monstruosas cantidades que “los otros delincuentes”, dejaron, “irse a destinos, seguro que conocidos”, en “el otro cortijo español”, cual es Andalucía; puesto que por todo lo ocurrido, “Cataluña, simplemente fue y sigue siendo el cortijo de unos catalanes, que antes de ello, son simples mercenarios, que fueron y van a hacer su negocio”; y el resto les importa, “lo que a mí los daños que haga la mosca Tsé-tsé, en el continente negro, con la enfermedad del sueño”.

Y lo que ocurre en realidad, es que “los rebeldes han avanzado tanto en su rebelión”, que si los juzgan por lo que es la realidad y no por esos “enjuagues de conflictos políticos; y otras mentiras amañadas a la desesperada”, les van a caer condenas que han de atenerse a las leyes y en conformidad con la Constitución, “aprobada por mayorías absolutas en España, incluida Cataluña; que dicho sea de paso, esos rebeldes catalanes, no reclaman “la Cataluña francesa”, puesto que allí y pasados los Pirineos, “los molerían a palos a los primeros intentos”, aparte que a la vista está, que, en la Cataluña francesa, no tienen autonomía, puesto que Francia es un Estado centralista y lo mantienen así, contra “vientos y mareas, que también las tienen en Francia”.

Pero aquí en “españilla” (que no España) los gobiernos enclenques y manejables; lo han sido todos; les dieron lo que la metáfora dice sobre, “dar un beso a un tonto”; y ese tonto (avaricioso por demás) quisieron y quieren, “el beso continuado y todo lo demás”; esgrimiendo unos, “estados, naciones, independencias” (igual hacen los vascos que quieren ello mismo y tienen iguales problemas con Francia, a la que no molestan tampoco) que nunca existieron, puesto que nunca existieron independencias como países establecidos, ya que su historia dice todo lo contrario; o sea, que siempre fueron dependientes de otros Estados, por los motivos que sean; lo que no es nada nuevo y está multirrepetido en infinidad de hoy países independientes; si bien “esas independencias”, hoy son discutibles por demás; y no hay nada más que “ver y analizar a la propia España, que no es otra cosa, que un satélite no de Europa, sino del capital que domina Europa, y por esas horcas nos hacen pasar a todos los españoles”. Pero esa es la marcha del mundo en el “tercer milenio”; y ya veremos cómo termina.

Para confirmar cuanto hoy digo, vean y lean lo que copio de un periódico nacional, y el que en resumen dice, lo de, “los mercenarios, el cortijo, y todo lo demás que yo digo a mi manera”. Les dejo la dirección por si quieren leer el resto.

“Mas planeó quedarse con 9.375 millones y parte del dinero que España tiene en 4.800 cuentas: Un documento interceptado a Víctor Terradellas, enlace de Puigdemont con Rusia, revela que los separatistas tenían un plan para cobrarse la «deuda histórica» que Cataluña reclama al Estado. La Generalitat de Cataluña proyectó quedarse con los 9.375 millones de euros de la denominada deuda histórica que, según los secesionistas, el Gobierno de España mantiene con esta Comunidad. Así consta en el documento. ‘La distribución de activos y pasivos’ que fue interceptado a Víctor Terradellas -uno de los hombres de confianza del expresident Carles Puigdemont- durante los registros policiales del caso Voloh, en el que se investigan las subvenciones opacas del Ejecutivo catalán a fundaciones afines a Convergència Democrática de Catalunya (CDC)”. https://www.vozpopuli.com/espana/artur-mas-plan-deuda-historica_0_1304870770.html

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

ENTREVISTA a Salvador López Arnal: «El nacionalismo catalán es intensamente hispanofóbico»
LA GACETA.eu 5 Diciembre 2019

Recogemos por su interés la entrevista realizada por Peru Erroteta, a Salvador López Arnal para ElTriangle. Salvador López Arnal es Filósofo, estudioso de la ciencia y profesor de secundaria y de la UNED. Discípulo de Manuel Sacristán, ha publicado La observación de Goethe y Entre clásicos. También amigo y discípulo de Francisco Fernández Buey, colabora en El viejo topo, Rebelión y Papeles.

¿Del pasado catalanista viene esta ola nacionalista?
A nadie puede sorprender que las “Convergencias”, herederas del 3% y de mucho más, estén volcadas al secesionismo, a obtener mucho más poder, al irracionalismo político y a liarla contra España, como dijo su jefe de filas, Puigdemont. Desde el año 80, en que el nacionalismo ganó las elecciones en Cataluña su proyecto ha sido construir un país a su medida. También era de esperar la deriva de Esquerra Republicana. Era una fuerza marcadamente independentista, que cuida a veces su presentación pública.

Ahora habla de equilibrios, de abandonar la DUI, llegar a acuerdos… Pero, cuando se la conoce de cerca, se comprueba que es completamente independentista y marcadamente hispano-fóbica. Todo lo que es España resulta para ellos un desastre. Cuando digo todo, es todo. No la España de Queipo de Llano, sino la de Machado, Hazaña, Negrín… Lo de la CUP también era pensable. Es un grupo supuestamente de izquierdas, muy activista, que aspira a la independencia de los “Países catalanes” y que no hay por dónde cogerlo. En un comunicado que se acaba de hacer público, los CDR’s proclaman: “Independencia o barbarie”. Tienen la jeta política de coger una cita de una revolucionaria como Rosa Luxemburgo (Socialismo o barbarie) girarla totalmente y hablar de independencia, como si fuera similar a socialismo, y de barbarie, que ellos están provocando.

¿Y la izquierda?
Lo que a mí más me sorprende es la actitud de bastantes colectivos de lo que llamaríamos izquierda, “transformadora”, o no. En el PSC hay una presencia importante de personas no nacionalistas, pero también posiciones indiscutibles y, además, con cierto poder, que están entre el nacionalismo y un catalanismo que, a veces, se aproxima mucho a él. En cualquier caso, yo conozco poco la realidad interna del PSC, y prefiero hablar de ello poco y con respeto. Puedo hacerlo de la otra izquierda, con más conocimiento de causa, porque he sido parte de ella durante mucho tiempo. Empecé a militar a los 16 años y siempre he estado en los núcleos de la izquierda comunista. Y en este campo, lo que está ocurriendo me asombra, fundamentalmente por la incapacidad manifiesta para pensar sobre la realidad. Algunas posiciones pudieron ser razonables en su momento. Cuando en España vivíamos en una dictadura fascista se justificaba la lucha por los Estatutos de Autonomía, por la lengua, e incluso que se mencionara la autodeterminación. Ahora, quien vive en Cataluña sabe perfectamente que la lengua catalana no está en absoluto perseguida. Y lo que le ocurre aquí a la izquierda respecto al nacionalismo catalán es trasladable al conjunto de España.

¿A qué se puede achacar esta deriva hacia el nacionalismo? ¿Al despiste doctrinario de la izquierda a la hora de afrontar los nacionalismos? ¿A la fascinación por las masas movilizadas? ¿A un oportunismo político, desprovisto de atributos?…
Hay cuestiones que se toman como principios indiscutibles, como un matemático lo hace con axiomas o postulados que no se ponen en cuestión, como, por ejemplo, el derecho a la autodeterminación de todos los pueblos. Una formulación así, creo que aún figura en los Estatutos del PCE. Si alguien piensa en la aplicación práctica de ese principio eso sería un mundo en llamas. Esto sería un auténtico disparate. Si Cataluña viviera una situación colonial, semi-colonial, de menosprecio, persecución…, podría entenderse la autodeterminación ¿Qué tiene que ver la situación real de Cataluña con estos postulados? Y, es más, quienes hablan de la autodeterminación para Cataluña no dicen ni pío, por ejemplo, del Sáhara o de Palestina.

Con la que está cayendo, una cierta izquierda, digamos nostálgica, parece volver a desenterrar el cofre del tesoro: catalanismo, inmersión lingüística, transversalidad, soberanismo… (en todo), como panacea.
Esta apología indocumentada de la inmersión lingüística que hace la izquierda es un sinsentido. Todo el mundo sabe, desde el punto de vista, no de la ideología, sino de la enseñanza que, si queremos conseguir una sociedad bilingüe en Cataluña, tenemos una solución ya practicada. Una de las mejores escuelas de Barcelona, Aula, de la cual yo he sido profesor, enseña hasta los 3 años en el idioma materno y, poco a poco, se va introduciendo el otro idioma, de modo que, a los 6 años, todos los niños son bilingües. Se cuidan los dos idiomas. No se prioriza uno solo que, por añadidura, conlleva otras cosas como la forma de mirar la historia, las costumbres… No se puede entender que la izquierda, que tiene como espíritu la crítica, la capacidad de reflexión, no sea capaz de pensar esto.

¿A que achacar las dificultades de la izquierda para entender y fijar una posición en lo que se ha dado en llamar, en general, la cuestión nacional?
Porque hemos idealizado bastante la capacidad de crítica y autocrítica de la izquierda. A veces estamos en posiciones dogmáticas, diciendo que son anti-dogmáticas ¿Cómo es posible que la izquierda del conjunto de España hable con lenguaje nacionalista? Hable de presos políticos y exiliados, del Estado español… Sin ir más lejos, la única persona que en la campaña electoral ha dicho algo relativamente sensato sobre los presos ha sido Laura López, la candidata de En Comú-Podem por Gerona. Es elemental, como dijo, que han vulnerado la ley y no les puede idealizar. Y el cabeza de lista de la coalición, Jaume Asens, la desautoriza.

¿En este contexto, donde quedan los problemas reales, los que afectan directa y explícitamente a la ciudadanía, muchas veces de manera crítica?
Todo eso se olvida. En el año 2008, las rentas del trabajo eran aproximadamente el 50,1% de la renta global en Cataluña. Ahora son del 47,1. Han bajado tres puntos, lo que equivale a un 6%. Si vemos la tasa del riesgo de pobreza, era hace 11 años del 16,6 y ahora está en el 21,3, un 30% más. En una sociedad limpia, democrática, normal, estos serían los grandes temas, de los cuales estaríamos hablando día a día.

¿La izquierda líquida, difusa, posmoderna, izquierdizante…, tan de actualidad, sigue siendo lo que se ha venido entendiendo como izquierda o es ya otra cosa?
Soy respetuoso con esta gente. Tienen, a veces, posiciones demasiado líquidas, pero la cuestión no está en el decir sino en el hacer, que es donde aparecen las diferencias. Si se hace balance de lo que ha ocurrido en la alcaldía de Ada Colau, en los aspectos sociales, sin decir que se hayan hecho maravillas, hay coincidencias, pero en el punto central que estamos viviendo, la imagen de Ada Colau dejándose fotografiar el 1O con un voto en blanco no refleja lo que es la mayoría de la gente de izquierdas en Cataluña. Rascando un poco, algunos exponentes de la izquierda no es que se hayan hecho nacionalistas, sino que ya lo eran. Si se mira, por ejemplo, la historia del PSUC (que fue un gran partido antifranquista, democrático, socialista, y todo lo que se le quiera añadir) se ve que había corrientes nacionalistas. En el año 2015, antiguos dirigentes y cuadros del PSUC, pidieron el voto para Junts per Catalunya. La lluvia fina de la ideología dominante del nacionalismo que, durante cuarenta y tantos años ha estado cayendo en Cataluña, acaba calándonos a todos. Y sacando de nuestro yo lo peor.

¿La mutación social, producto de los nuevos modos de producción, el desarrollo de las tecnologías de la comunicación, etc. puede estar contribuyendo al auge de los nacionalismos y del populismo?
Improvisando, se puede decir que la lucha de clases existe, que la está perdiendo la gente trabajadora y que su situación es peor que la de hace cuarenta años. Parece una barbaridad decirlo, pero las condiciones laborales durante el fascismo eran mejor que las que tienen ahora muchas personas. Ante esto, la izquierda ha hecho lo que ha podido. No es fácil. Cuando uno solo piensa en poder vivir, se olvida del sindicalismo y de casi todo. Y la izquierda también se mete en luchas que no son las suyas.

¿Cómo, por ejemplo?
Hay un sector de la izquierda revolucionaria cuyo papel no es malo, sino peor, que es el troskismo en sus diferentes variedades. No entiendo su incapacidad para entender lo más elemental, su apoyo, consciente o inconsciente a las fuerzas nacional-secesionistas, que no tienen nada que ver con la izquierda.

El Govern contrató ilegalmente profesores sin titulación porque sabían catalán
La juez tumba una resolución de la Consejería de Enseñanza por instaurar un sistema de selección que prima la lengua catalana por encima de la capacitación profesional docente
María Jesús CañizaresCronica Global 5 Diciembre 2019

La Generalitat de Cataluña seleccionó de manera ilegal docentes sin titulación, pero con conocimiento del catalán, durante 2018 y 2019. Así lo afirma el Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 4 de Barcelonam que ha anulado la resolución administrativa de 12 de abril de 2018 de la Consejería de Enseñanza porque, afirma, no se ajusta a derecho y abre la puerta a que personal interino ejerza en la educación secundaria sin la titulación requerida en toda España, como es el Máster de Secundaria. La citada resolución todavía estaba en vigor.

La sentencia --que puede leerse en este enlace-- da la razón a la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), que recurrió este proceso de selección al entender que la Generalitat pretendía instaurar un sistema de selección que primara la lengua catalana a costa de la capacitación profesional docente. La sentencia no es firme y se puede recurrir.

La juez Rosa Maria Muñoz recuerda que el RD 1834/2008 por el que se definen las condiciones de formación para el ejercicio de la docencia en la educación secundaria obligatoria, el bachillerato, la formación profesional y las enseñanzas de régimen especial establece que “será necesario estar en posesión de un título oficial de máster que acredite la formación pedagógica y didáctica”.
Sistema de selección que no se ajusta a Derecho

La magistrada indica que la propia Administración catalana aprobó las bases de las convocatorias de concurso público para formar parte de la bolsa de trabajo como personal interino, en desarrollo de la citada Ley Orgánica 2/2006. La comparación entre la Ley y el citado sistema de selección de personal en Cataluña pone de manifiesto –subraya la sentencia- que “no se ajusta a derecho” y no se justifica por falta de personal adecuado o de plazas suficientes en la Universidad para impartir los estudios, como esgrime la Generalitat.

La Generalitat alegó que su resolución se refería a un curso escolar ya finalizado, pero la magistrada considera que debe pronunciarse porque, lo contrario, sería justificar los hechos consumados. No obstante, CSIF asegura que esa directriz del Govern sigue vigente.

CSIF recuerda que hay un número de titulados universitarios con el Máster habilitante en toda España que podrían ejercer la labor docente de manera óptima y ajustada a derecho. "Esto evidencia la injusticia de que hay Comunidades Autónomas que compiten en desigualdad de condiciones para el acceso al empleo público debido a las lenguas cooficiales, que debieran ser mérito y nunca requisito".

La Generalitat ya intentó echar por tierra la regulación estatal en el pasado, mediante un recurso ante el Tribunal Constitucional contra el Real Decreto que determina las condiciones de formación. En este sentido, el Alto Tribunal resolvió en 2014 la constitucionalidad, vigencia y aplicación en todo el Estado de esta normativa.

Los sueldazos de los ‘espías’ del CNI catalán
La tercera parte del presupuesto de Cesicat, el embrión del servicio de inteligencia mencionado por los CDR, se va en retribuciones de cargos, pues la actividad se externaliza a través del CTTI
María Jesús Cañizares Cronica Global 5 Diciembre 2019

La conversión del actual Centro de Seguridad de la Información de Cataluña (Cesicat) en la Agencia de Ciberseguridad de Cataluña supone dar un paso más en la histórica aspiración de la Generalitat de dotarse de un servicio de inteligencia, inspirado –según los documentos manejados ya en época de Artur Mas— en el Mossad israelí. El Gobierno español ha puesto la lupa en esa agencia –el llamado “decretazo digital” es una amenaza para esta estructura de Estado que ya cuestionó el Tribunal Constitucional--, cuyo presupuesto pretende doblarse en los próximos tres años. El actual asciende a 7,5 millones y la tercera parte se va en sueldos de los altos cargos de Cesicat.

Retribuciones de los altos cargos de Cesicat Categoría Total
Dirección General 75.795,91€
Directores/Área 316.038,11€
Responsables de seguridad de la información 405.115,07€
Responsables de línea de servicio 430.178,84€
Responsables de servicio 31.931,46€
Gestor de proyectos 45.894,20€
Técnico administrativo 25.905,54€
Administrativo 17.658,24€
Total 1.348.507,37

Según ha podido saber Crónica Global, 1,7 millones de euros de la partida total destinada por la Generalitat a Cesicat corresponden a los altos cargos de este organismo, que según declararon ante el juez los miembros de los comités de defensa de la república (CDR) detenidos y encarcelados por presuntas actividades terroristas les dio apoyo.

La mitad del presupuesto se va en sueldos
Así, el director de Cesicat, Oriol Torruella, que acaba de ser nombrado director de la Agencia de Ciberseguridad, cobraba 75.795 euros anuales en 2017. El resto del equipo no aparece en el portal de transparencia, pero según los datos facilitados por el consejero de Políticas Digitales y Administración Pública, Jordi Puigneró –máximo responsable de ese futuro CNI catalán--, en respuesta a una pregunta parlamentaria del diputado de Ciudadanos Alfonso Sánchez, los cinco directores de área suman retribuciones por valor de 316.028 euros.

Los ocho responsables de seguridad de la información reciben en total 405.115 euros, y los nueve jefes de la línea de servicio, 430.178 euros. Un gestor de proyectos cobra 45.894 euros al año y los técnicos administrativos, 25.905 euros.

Estos jefes de la inteligencia catalana no ejecutan, pues la mayoría de actividades se externalizan a través del Centro de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CTTI), que fue intervenido por la Guardia Civil en el marco de la investigación sobre el referéndum del 1-O. La Benemérita también registró la sede de Cesicat.

En busca de una CIA catalana
Desde 2012, los independentistas han intentado ocultar la pruebas de la creación de una unidad de inteligencia al servicio del procés. Lo han hecho mediante cambios de nombres y la destrucción de documentación en una incineradora.

A Cesicat se atribuye el informe de 39 páginas que, en 2013, cimentaba la "Agencia Nacional de Seguridad" de la futura Cataluña independiente. El entonces presidente, Artur Mas, aseguró desconocer la autoría del mismo, aunque posteriormente se supo que se había pagado a una empresa de Madrid casi 22.000 euros por su elaboración.

El PSC denunció a este organismo ante la Fiscalía por el seguimiento a activistas sociales y ciudadanos en las redes sociales, así como por el uso de un "programa espía" en móviles de escoltas de los Mossos d’Esquadra. El entonces consejero de Empresa, Felip Puig –Cesicat dependía entonces de este departamento—, confesó que se habían hecho esos seguimientos.

En el marco de las investigaciones sobre el referéndum de 1-O salieron a la luz no solo las actividades de la CIA catalana, sino también el intento de destruir las pruebas de su existencia. La Guardia Civil descubrió la documentación que los Mossos d’Esquadra quisieron destruir en la incineradora de Sant Adrià de Besòs.

Cesicat se reconvierte ahora en la Agencia de Ciberseguridad de Cataluña con el objetivo de doblar su presupuesto para 2020 y que, en 2022, se alcancen los 15,9 millones de euros, según consta en el contrato programa aprobado por el Govern y suscrito entre la Consejería de Políticas Digitales y la Fundación Cesicat para los años 2019-2022. El objetivo es transformar la entidad en la Agencia de Ciberseguridad, cuyo cometido oficial es desplegar medidas de protección de los activos digitales de la Generalitat.

El PSC rechaza eliminar los pagos a los 'espías del patio'
VÍCTOR MONDELO El Mundo 5 Diciembre 2019

Evita respaldar una moción de Ciudadanos para retirar las subvenciones a la entidad que espió en los patios de 50 escuelas para comprobar si alumnos y profesores hablaban en castellano

El PSC y la rama catalana de Podemos se conjuraron ayer para no incomodar al independentismo en plena negociación de la investidura. Los partidos liderados por Miquel Iceta y Ada Colau evitaron respaldar en el Parlament una moción de Ciudadanos que perseguía retirar las subvenciones concedidas a dedo a la Plataforma per la Llengua, la entidad que -con la connivencia de la Generalitat- espió en los patios de 50 escuelas de Cataluña para comprobar si alumnos y profesores hablaban en castellano.

Fiel a su habitual juego de equilibrios, el PSC se abstuvo en la votación tras alegar su portavoz, Ferran Pedret, que su partido está en contra de «utilizar el trazo grueso para retirar todas las subvenciones». Únicamente se abrieron los socialistas catalanes a auditar las ayudas concedidas, pero en ningún caso a dejar de regar a la autodenominada «ONG del catalán», que ha recibido 3,7 millones de euros de la Generalitat desde 2012, año en el que arrancó el procés, y que también ha sido generosamente financiada por el Ayuntamiento de Barcelona -ya con Colau en la Alcaldía- o por la Diputación de Barcelona.

El ente supramunicipal continúa adjudicando subvenciones discrecionales a la Plataforma per la Llengua tras hacerse el PSC con su presidencia el pasado mes de julio. Tal y como reveló EL MUNDO, la Diputación de Barcelona le otorgó una ayuda de 13.000 euros el pasado 22 de agosto, ya con la socialista Núria Marín como presidenta tras haber suscrito su pacto de Gobierno con JxCat. Así dieron continuidad los socialistas a la política de financiación puesta en marcha por CiU y el PDeCAT cuando presidían la Diputación.

Catalunya en Comú ni siquiera maquilló su voluntad de seguir colaborando con la Plataforma per la Llengua. Los comunes votaron en contra de la moción de Ciudadanos para cerrar el grifo de la financiación pública de la entidad, también dedicada a delatar a los comerciantes que rotulan sus negocios en castellano o a denunciar a la Generalitat y a señalar través de las redes sociales a empleados que usan el castellano para atender a sus clientes.

«No nos encontrarán nunca para atacar a la lengua catalana y a una de las asociaciones que la defiende. Por eso votamos en contra». Así de explícitamente rechazó dejar de financiar a los espías del recreo Concepción Abellán, la diputada de la marca catalana de Podemos.

La iniciativa de la formación naranja acabaría siendo tumbada con los votos contrarios de JxCat, ERC y la CUP y los comunes, y con la abstención del PSC. Sólo el PP respaldó la moción de Ciudadanos que, a través de su diputada Sonia Sierra, anunció que demandará a la Plataforma per la Llengua ante la Agencia Española de Protección de Datos por haber espiado a escolares y profesores y haber usado sus datos para elaborar el informe en el que denunciaban el uso mayoritario del castellano en los colegios de las zonas urbanas de Cataluña. «Una entidad que engaña a profesores y hace listas de buenos y malos alumnos en función del idioma en el que hablan no puede seguir recibiendo subvenciones públicas», denunció Sierra. También la diputada popularEsperanza García defendió la necesidad de alcanzar ese «compromiso político».
 


Recortes de Prensa   Página Inicial