AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 25  Diciembre  2019

Inmersión perjudicial
Impresión El Mundo   25 Diciembre 2019

Las políticas de inmersión lingüística en los colegios han degenerado en toda clase de situaciones liberticidas, pues son un instrumento del que se valen algunos partidos para afianzar un nacionalismo identitario excluyente. Ocurre desde hace mucho tiempo en Cataluña, pero empieza a ser igualmente preocupante en Baleares, el País Vasco o Navarra. Especialmente indignante resulta que casi nadie se preocupe de las consecuencias de la llamada inmersión para sus protagonistas, que son los alumnos. Y son muchas. Como hoy publicamos, catedráticos de Sociología de la UCM han elaborado un estudio que concluye que los estudiantes menores de edad de las autonomías con lenguas cooficiales tienen peores niveles de bienestar en el colegio que los de otras comunidades.

Y ello es así porque estos adolescentes sienten un alto grado de incomodidad y aislamiento cuando se ven obligados a usar todo el tiempo una lengua que no solo no es la suya materna, sino que apenas la emplean fuera de la escuela. Los autores certifican que la inmersión es un eufemismo que en realidad sirve para ningunear el castellano. Así pasa en Cataluña, en cuyas aulas se hace política identitaria en vez de centrarse en el aprendizaje académico y la cohesión social.

El gran problema de España / Liberalismo y Stalin
Pío Moa gaceta.es 25 Diciembre 2019

Tal como están las Cortes, resultado de unas políticas responsabilidad ante todo del PP, la investidura del Doctor estafador y su cuadrilla es lo más probable, porque les va mucho, demasiado, en convocar nuevas elecciones. VOX podría plantear acuerdos de momento con otros partidos para impedir la investidura o promover una moción de censura en su caso, pero las dos opciones estarían condenadas al fracaso, al menos por ahora. Hay cierta esperanza en que las exigencias de los aliados del Doctor sean tan excesivas que impidan el acuerdo, o incluso en que el PSOE se rompa internamente, aunque las dos cosas son harto improbables. El régimen zapaterista está putrefacto, pero todavía puede causar graves daños al país y a la libertad. Se ha llegado a una situación en que todas las salidas son malas y no se resolverán a corto plazo.

El gran problema actual no se cifra en echar del poder al Doctor y sus pandillas, como pretende el PP, sino en desmontar el régimen zapaterista: leyes totalitarias de falsificación de la historia y de género; legalización de la ETA, promoción de los separatismos, entrega de soberanía, corrupción de partidos mediante “chiringuitos” y otros medios; política abortista, de inmigración salvaje, de corrupción de la infancia; degradación de la enseñanza, colonización cultural… Y esto es mucho más fundamental que echar (¿por cuánto tiempo, si fuera posible ahora?) al actual frente popular o régimen zapateril.

Los obstáculos a esta necesaria inversión del camino ya emprendido hace muchos años, e institucionalizado con Zapatero, son muchos: una justicia en gran parte politizada y corrompida, con unos tribunales supremo y constitucional infames, unos medios de masas moral y políticamente degradados, y sobre todo la pretensión de que los mencionados procesos zapateriles responden a un ideal de democracia: más o menos el mismo ideal que el Frente Popular de 1936. Son realmente el cáncer de la democracia y de la propia unidad nacional so capa de un “antifranquismo” tan falsario como sus libertades. Y exigen una reacción enérgica en el terreno de las ideas, de la política y en el judicial, porque el zapaterismo tiene unos evidentes rasgos delictivos, corruptos y corruptores. Reacción cuyo avance y victoria llevará algún tiempo, pero que es cada día más urgente plantear, porque el zapaterismo ha avanzado ya demasiado y podría desembocar en una situación semejante a la de Venezuela, o en choques violentos.

Hasta ahora, la oposición a tales miserias ha sido obra de francotiradores, porque el PP trataba ante todo de neutralizar cualquier resistencia. En la actualidad va cobrando auge una fuerza distinta y opuesta, y eso cambia todo el panorama. Esa fuerza, VOX, está dando cauce a la indignación de millones de personas que se hallaban sin voz ni representación ante los abusos y despotismos del nuevo frente popular. Pero está sometido a una presión de todos los lados para que acabe integrándose en el sistema zapateril como un apéndice algo gritón, pero apéndice en el fondo. Y esa tentación es visible en algunas de las actitudes de VOX como la reciente en Madrid hacia las leyes de género y uno de sus productos, el chiringuito LGTBI. Además, siendo tan fuerte su empuje actual, le falta un discurso preciso y convincente en varios terrenos.
Si VOX no acierta a situarse claramente fuera del conglomerado zapateril, con una permanente denuncia del mismo y un discurso alternativo, ningún éxito político momentáneo serviría de nada. Realmente estamos ante una tercera transición, que requiere una estrategia de gran alcance.
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Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil
En tu libro sobre el Frente Popular y la guerra me ha llamado la atención tu exposición, nada entusiástica, del liberalismo, aunque te dices liberal.
–. Creo que el liberalismo ha aportado progresos importantes en cuanto a la libertad política, la igualdad ante la ley, la seguridad jurídica y la protección de la persona frente a la tiranía, principalmente. Lo que no comparto es la exaltación del liberalismo como la panacea de todos los males de la sociedad. Eso no está al alcance de ninguna ideología, no está al alcance de la propia condición humana. Cuando se presenta como tal remedio, conduce inevitablemente al totalitarismo aunque se vista de libertad y democracia, como ya pronosticó Tocqueville. Y esa mística del comercio como la solución a todo, creo que es ridícula, sin más. En ese sentido, el liberalismo comparte con el marxismo la misma concepción economicista de la sociedad y la persona, aunque saque de ahí conclusiones diferentes…

Por otra parte das una visión muy negativa del liberalismo español
Se trata de un libro de historia, no doctrinario. Y en la historia real, los liberales españoles han dejado mucho que desear. En el siglo XIX se dedicaron a sabotearse unos a otros mediante pronunciamientos militares; después muchos de ellos contribuyeron a echar abajo al régimen, también liberal, de la Restauración, cuyo personal político era muy mediocre, con pocas excepciones; finalmente contribuyeron, con gran frivolidad, a traer una república caótica y el Frente Popular. Eso debe explicarse con alguna amplitud, porque plantea muchos problemas. Es una realidad histórica y me parece que nadie lo había enfocado de esa manera. El libro trae muchas cosas nuevas, que pueden debatirse y desarrollarse

A mí me parece que tu exposición de la política de Stalin es contradictoria: si quería presentar al Frente Popular como democrático para enzarzar a las democracias contra los fascismos, ¿cómo se entiende su política de imponer al partido comunista en España? Eso no iba a engañar a nadie.
–Esa supuesta contradicción la han planteado algunos estudiosos, pero no había tal. En España se había producido una revolución anárquica (no solo anarquista) y solo el Partido Comunista podía refrenarla o echarla atrás para mantener un disfraz democrático, utilizando también a Azaña y compañía. Y para ello debía dominar a sus aliados, por las buenas o por las malas. No logró convencer a Londres ni a París, desde luego, pero sí a muchos millones de personas comunes e intelectuales, que presionaban a los gobiernos inglés y francés. Tanto fue el éxito que hoy, en España, la política sigue girando sobre un Frente Popular democrático, totalmente imaginario. Y la mayoría de la historiografía extranjera al respecto comulga con semejante rueda de molino. Aquí tenemos a un necio como Ángel Viñas criticando a los gobiernos inglés y francés por no ser tan necios como él. Viñas entre tantos…

Está claro que armonizar comunismo y democracia es imposible. ¿Por qué Stalin tenía tal empeño en ese disfraz, como lo llamas, y que nadie podía creer seriamente?
–¿Que nadie podía creerlo? Ya tos recordé que convenció a millones, incluidos miles de intelectuales supuestamente muy lúcidos e inteligentes. Bien, en España estaba el PSOE, un partido muy fuerte, que iba en plan más anticapitalista y pro dictadura “proletaria” que el propio PCE. Por eso mandó el oro a Moscú, entre otras cosas. Stalin, en cambio, tenía una gran estrategia de alcance mundial: su doctrina explicaba que estaba próxima a estallar, necesariamente, una nueva “guerra imperialista” como la I Guerra Mundial. El peligro máximo para él era que el choque se produjese por el este, entre la URSS y Alemania, y por eso todos sus esfuerzos se orientaron a procurar que estallase por el oeste, entre las democracias y el fascismo. A eso se orientaba su concepción de los frentes populares. Cuando comenzó la guerra de España, se dio cuenta, aunque no inmediatamente, de que era una ocasión fantástica para involucrar en ella a unos y otros. Pero, claro, eso solo sería posible si el Frente Popular se presentaba como democrático, lo que, paradójicamente, solo podía hacerse si los comunistas llevaban la voz cantante y si la propia URSS protegía al Frente Popular y alargaba el conflicto, que estuvo a punto de terminar en pocos meses. Para Stalin (como para Franco, por ejemplo) de una nueva guerra así solo podrían surgir nuevas revoluciones comunistas. Fue Franco quien frustró el gran proyecto de Stalin, aunque este procuró alargar lo más posible la contienda, con aquella esperanza. Cuando vio que España ya no le servía, y que Londres y París no se involucraban, interpretó que estas deseaban que fueran Alemania y la URSS quienes se enfrentasen. Y en un giro radical, buscó el acuerdo con Hitler, dejando boquiabierto y desconcertado a todo el mundo. Sin embargo se trató de una estrategia muy coherente con su objetivo esencial.

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El plan de Sánchez para invadir el Constitucional choca con PP, Vox y C’s: tienen minoría de bloqueo
Carlos Cuesta okdiario  25 Diciembre 2019

El plan de Pedro Sánchez y los separatistas ha encontrado un obstáculo difícil de sortear incluso para un PSOE dispuesto a lo que haga falta: el Tribunal Constitucional no es en estos momentos un territorio controlado por los socialistas y la composición de las Cámaras no favorece a los socialcomunistas para convertirlo en un factor aliado. Las reformas más radicales que cierra en estos momentos el presidente en funciones con ERC, PNV, el mismo Podemos, o incluso Bildu bordean o pisan directamente la Constitución y, por lo tanto, podrán ser limitadas por el Tribunal encargado de vigilar el cumplimiento de la Carta Magna. Allí, los intentos de renovación que ya preparan los socialistas chocan con una realidad: los tres quintos de cada Cámara no están a su alcance gracias a la minoría de bloqueo de PP, Vox y C’s.

No todo será un camino de rosas para Pedro Sánchez en sus pactos con los partidos que quieren dinamitar la Constitución para, bien acabar con la unidad de España, o bien, introducir medidas contrarias a la propiedad privada o la libertad de empresa.

ERC ha exigido a Pedro Sánchez que se comprometa a caminar hacia la “autodeterminación” catalana, pero, además, quiere tener garantías de que el presidente en funciones va a poder materializar sus cesiones sin que ninguna institución le frene. Esa institución por excelencia, obstáculo privilegiado en el camino separatista, es el Tribunal Constitucional (TC). Por eso, Esquerra ha pedido ya al presidente del Gobierno en funciones que los próximos cambios en el Constitucional permitan tener un tribunal maniatado. Si no es posible controlar los nuevos nombramientos, al menos que se dispare toda la presión del Gobierno sobre este organismo para que permita forzar la Carta Magna en favor de los separatistas.

La renovación del TC
Es cierto que en breve debe renovarse parte del Constitucional. ERC, PNV, Bildu y el mismo Podemos quieren que el nuevo Tribunal sea permisivo con interpretaciones que, evidentemente, no caben de forma natural en la Carta Magna: interpretaciones que van en contra de la unidad de España y de derechos consagrados hasta el momento en la Carta Magna.

El equipo del presidente del Gobierno en funciones, además, no ha rechazado la exigencia de ERC de un referéndum separatista. Y no lo ha hecho porque lo cierto es que los socialistas hace tiempo que buscan fórmulas para dar encaje a la petición de los separatistas.

La opción principal, que ya está encima de la mesa, pasa por permitir un doble referéndum: el primero a escala nacional para validar la reforma de la Constitución y el segundo en Cataluña donde se votaría una reforma que permitiría restituir el Estatut tumbado por el Tribunal Constitucional. Un trámite de elevada complejidad. Y un trámite que, por ejemplo, se podría sortear en caso de que el Tribunal Constitucional acepte de alguna manera un referéndum pactado que bordee la unidad de España. Un plebiscito que permita a los separatistas contar ya con una votación que poder exhibir con un recuento parcial sólo en Cataluña.

El esquema trazado por los socialistas incluye un doble referéndum pero sobre textos distintos: toda España votaría una reforma constitucional a la carta de las cesiones máximas admisibles dentro de las exigidas por los golpistas. Y, más tarde, sólo los catalanes votarían sobre una reforma del Estatut de Autonomía para llevar estas cesiones a su nivel más exagerado dentro de los márgenes de interpretación constitucional.

Pero todo ello lo será o no, dependiendo de la permisividad del Tribunal Constitucional. Y hoy por hoy es territorio no controlado por el PSOE. Es más, ni en el Congreso ni el Senado cuenta con los 3/5 necesarios para cambiar a sus actuales representantes.

Artículo 159
El artículo 159 de la Constitución señala que “el Tribunal Constitucional se compone de 12 miembros nombrados por el Rey; de ellos, cuatro a propuesta del Congreso por mayoría de tres quintos de sus miembros; cuatro a propuesta del Senado, con idéntica mayoría; dos a propuesta del Gobierno, y dos a propuesta del Consejo General del Poder Judicial.

Y eso significa que esas mayorías impiden a los socialistas mover a su antojo el Tribunal. Porque en estos momentos tanto en el Congreso como en el Senado la suma de PP, Vox y C´s supera los dos quintos de bloqueo.

De ese modo, la reforma previa constitucional pensada por los socialistas para dar cabida a un mayor grado de cesión de competencias y parcelas de poder a la Generalitat y al Gobierno vasco, puede encallar en manos de los actuales magistrados del Constitucional. Y, en caso de que los socialistas quieran cambiar a los protagonistas de este Tribunal, el acuerdo entre los tres partidos de centro derecha puede frenar los intentos.

Para activar todo el proceso de reforma de la Carta Magna hay que cumplir los requisitos regulados en la actual Constitución. Y, por lo tanto, tampoco se puede hacer de cualquier modo.

El acuerdo cerrado entre socialistas, podemitas y separatistas incluye un texto permisivo con el separatismo. Parte de las premisas base trazadas hace ya tiempo por el PSC, donde se afirmó, con la venia del PSOE, que “no habrá solución legítima ni estable que no sea sometida al voto de toda la ciudadanía”. Y para ello, defiende crear “un Estado plenamente federal, democrático y social, garantizando mecanismos de participación de los entes federados en la formación de la voluntad común del Estado” y, por supuesto, incluyendo ya “el reconocimiento de la identidad nacional catalana; delimitando con precisión los espacios competenciales; reformando profundamente las instituciones, incluyendo la creación de un Senado federal con competencia exclusiva sobre las leyes de cooperación horizontal; garantizando los recursos necesarios para la prestación de los servicios públicos y el desarrollo de las políticas públicas (Pacto Fiscal Federal); consolidando y ampliando las conquistas sociales en la Constitución federal, para garantizar el carácter social del Estado, así como profundizando en su carácter democrático”.

"En mi investidura mando yo"
Gabriel Sanz. vozpopuli   25 Diciembre 2019

Felipe VI está preocupado, muy preocupado, porque ve que Cataluña se le está yendo de las manos. Y lo ha hecho público a la regia manera, atribuyéndonos a todos los españoles en su discurso de Nochebuena una "seria preocupación" (sic) por la evolución de los acontecimientos. Ya saben, por los disturbios de octubre tras la sentencia del juicio del 1-O y, en general, porque en ese territorio hay de todo menos normalidad... No lo dice así de claro, pero se le entiende.

A nadie puede extrañar semejante estado de ánimo ya que, si se hace un breve repaso, desde que accedió al trono, en junio de 2014, todo su reinado ha quedado sepultado por el procés: dos referéndum de autodeterminación le han hecho ya -uno en 2014 Artur Mas y otro en 2017 el hoy huido Carles Puigdemont-, y la posterior intervención de la Generalitat al amparo del artículo 155 de la Constitución que ha servido para bien poco porque desembocó en unas elecciones autonómicas tras las cuales se instaló en el Palau Sant Jaume Quim Torra, una versión todavía más excéntrica que su mentor de Waterloo.

Para colmo de males y regocijo de los independentistas, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) acaba de tomar una decisión de esas que tienen escasos efectos prácticos pero políticamente son una bomba en tanto que, esta en cuestión, va a convertir el hasta ahora asunto interno de la independencia de Cataluña en un debate continental, planetario. Aunque sea a colación de la concesión por parte del Parlamento Europeo del suplicatorio contra los huidos Puigdemont, Antoni Comín y Clara Ponsatí, ya han logrado lo que querían.

Se comprende el nerviosismo de un PSOE que representa 150 años de historia, pero precisamente eso genera más bochorno: El 19 de diciembre ¿que no? Pues el 30 con las uvas ¿No? Pues en Reyes

La guinda es la formación de gobierno previa negociación con ERC, en el transcurso de la cual, y de manera indisimulada, los republicanos catalanes están presionando al PSOE con un "o tratáis penalmente bien a Oriol Junqueras" o Pedro Sánchez ya se puede ir buscando otros socios para evitar terceras elecciones. Si no es la tormenta perfecta, se le parece mucho.

Claro, que en este relato de la pesadilla regia no todo es lo mismo. Hay hechos inevitables, los judiciales, y otros que que no lo fueron/son. Por ejemplo, si Felipe VI no se hubiera apresurado a designar candidato a Sánchez, amparándose en que ni había ni hay todavía una mayoría clara en el Congreso, la batuta no la estaría llevando ahora mismo el líder de ERC desde la cárcel de Lledoners (Gerona) ni sus conmilitones de ERC lucirían ese aire perdonavidas en cada comparecencia tipo "¿Se entiende o no se entiende?":

Entiendo, sí, el nerviosismo y la ansiedad de los herederos de una sigla PSOE que representa casi 150 años de historia de España, pero precisamente por eso la situación genera más bochorno: "La investidura ya, el 19 de diciembre. ¿Que no?, pues el 30, con las uvas. ¿Tampoco?, pues el cinco de enero... justo antes de la cabalgata de Reyes (y no es broma)".

Paren, que me bajo... El mismo monarca u otra personalidad, quien sea, alguien, debería susurrar al presidente en funciones que la cuarta potencia de Europa no puede dar semejante imagen al mundo.

Imaginen a Pedro Sánchez, en un gesto de gallardía política, compareciendo para decir a los españoles: "El Rey me ha otorgado la confianza pero ERC no está por la labor todavía. Así que, de común acuerdo con la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, y para evitar esta agonía, hemos decidido convocar el Pleno de investidura los días 7, 8 y 10 de enero, a la vuelta de vacaciones. Allí presentaré mi programa de gobierno con Unidas Podemos, a la espera del apoyo de ERC o cualesquiera otros".

Automáticamente, la presión, los focos, huirían del PSOE para posarse, en primera instancia, en Junqueras y los suyos; pero, no lo duden, también en Pablo Casado y el Plan B: la posible abstención del PP que, a buen seguro aliviaría los temores expresados por el Monarca esta Nochebuena.

Claro que para eso se necesita tener la entereza de aquel jornalero republicano -la anécdota la recogió en su libro EspañaSalvador de Madariaga- que cuando el cacique del pueblo tiró dos reales al suelo, los recogió pero para devolvérselos y espetarle: "En mi hambre mando yo"... Pues eso, que alguien le diga a Junqueras: "En mi investidura mando yo"

Doble respuesta al último embate nacionalista contra las universidades
Isabel Fernández Alonso cronicaglobal  25 Diciembre 2019

Cuando se estudie el procés con una cierta distancia, se analizará, sin duda, el papel de las universidades. Como profesora, he tenido que soportar estos últimos años un alud de declaraciones de diferentes órganos de gobierno de la UAB, absolutamente todas en la línea del discurso nacionalista; llamamientos de las autoridades académicas a concentraciones por motivos políticos (los suyos); un aviso de suspensión de la actividad docente por un denominado “paro de país”… ¡Incluso he presenciado agresiones a estudiantes constitucionalistas cada vez que han tratado de realizar alguna actividad en el campus de Bellaterra!

Todo esto se relata en el capítulo 10 de un extenso informe sobre la instrumentalización del sistema educativo en Cataluña en torno al 1 de octubre elaborado por la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB) y la Agrupación de Enseñanza de SCC, y presentado públicamente en septiembre de 2018.

Este otoño se ha producido otro gran embate del separatismo contra la independencia de nuestras universidades, coincidiendo con la publicación de la sentencia del Tribunal Supremo. Pero esta vez hemos visto cómo el colectivo de profesores Universitaris per la Convivència (UpC) y la asociación de estudiantes S’ha Acabat, dos entidades con apenas un año de vida, han plantado cara a las dos estrategias diseñadas por las fuerzas nacionalistas para convertir una vez más a las universidades en voceras de una propaganda claramente orientada al descrédito de nuestra democracia.

Por un lado, se introdujeron simultáneamente en todos los claustros de las universidades públicas catalanas propuestas para que se aprobase un manifiesto realmente aberrante en el que se reclamaba el derecho de autodeterminación y la libertad de los “presos políticos”, y se condenaba “la represión y la violencia policial”. El objetivo: trasladar a la opinión pública la existencia de un pensamiento único de apoyo al discurso nacionalista en los campus catalanes (entorno intelectual).

Por otro lado, el Sindicato de Estudiantes de los Países Catalanes (SEPC) trató de paralizar la vida académica, convocando a una (mal llamada) huelga indefinida a partir del 29 de octubre. El objetivo: hacer visible la fuerza del separatismo, en particular entre los jóvenes.

Pero el resultado no fue el esperado. Dos actuaciones muy contundentes lo impidieron. En primer lugar, el mismo día 29 se hizo pública una carta abierta a los rectores de las universidades públicas catalanas, impulsada por UpC y Foro de Profesores y suscrita por más de 800 académicos que, ante el manifiesto único, reclamaba respeto a la libertad ideológica de quienes en los campus no comulgamos con el ideario nacionalista.

Explicaba la carta que los claustrales carecen de respaldo legal y moral para pronunciarse en nombre de toda la comunidad universitaria. Legal, porque las administraciones no tienen libertad de expresión, al ser este un derecho que corresponde exclusivamente a las personas. Moral, porque en modo alguno han sido elegidos por sus ideas políticas.

El impacto en medios fue enorme, hasta el punto que el Ministro de Universidades dio su total apoyo en Twitter a los firmantes de la carta. En los días sucesivos, los promotores recibimos multitud de apoyos por diferentes vías, mientras que los presidentes de la Generalitat y del Parlament recibían a sendos grupos de claustrales, que se arrogaron la representación de sus universidades para entregar los manifiestos a altos representantes de los dos grandes partidos separatistas, puede que celosos por llevarse el mérito de semejante despropósito.

UpC también denunció estos manifiestos antes las juntas electorales y ante el Defensor del Pueblo. La Junta Electoral Central ya se ha pronunciado, dejando claro que vulneran el principio de neutralidad política establecido en el artículo 103.1 de la Constitución.

En segundo lugar, fue muy efectiva la campaña “Yo voy a clase”, lanzada por S’ha Acabat en la Plaza de la Universidad de Barcelona, el 16 de octubre. Esta campaña hizo visible la oposición de muchos alumnos a las coacciones de grupos de encapuchados cuyos comportamientos violentos dañaron claramente la imagen del SEPC, que finalmente se vio obligado a desconvocar la “huelga”.

Las mencionadas estrategias nacionalistas engarzan perfectamente con algunas de las prioridades del Plan de Nacionalización de Cataluña (Programa 2000), que Pujol llevó a su Consejo de Gobierno en 1990, como son “potenciar a personalidades de ideología nacionalista en los órganos rectores de las universidades catalanas” y “potenciar las asociaciones de estudiantes nacionalistas”.

Lo que seguramente no preveía aquel infame plan eran disfunciones como UpC y S’ha Acabat que, además, han iniciado vías de colaboración muy fructíferas como el estupendo acto “Tú, que crees en unas universidades de todos”, o la demanda conjunta contra la UAB por haber modificado el sistema de evaluación a raíz de las presiones del SEPC.

Hace algún tiempo todo esto era impensable…

Una Historia de España en positivo
Alberto J. Gil Ibáñez. vozpopuli  25 Diciembre 2019

¿Por qué fracasan los países? ¡Es el relato histórico, estúpidos! Es lo que habría exclamado con toda seguridad James Carville (asesor de Bill Clinton) si hubiera sido español, pues el éxito económico (pero también el social, el político e incluso el personal) requiere una base mínima de autoestima colectiva. De esto los EEUU andan sobrados, aunque en su más corta historia que la nuestra quepa encontrar errores y horrores incluso mayores (que se lo pregunten a los filipinos o a algunas poblaciones japonesas) que los nuestros. ¿Por qué unos países saben “construir”, a pesar de todo, un relato histórico del que sentirse orgullosos y nosotros no? ¿Tenemos acaso menos motivos para ello? No proponemos rehuir la necesaria autocrítica, sino precisamente aprender las lecciones de nuestros fracasos para no repetirlos, no para regodearnos en ellos, al tiempo que no desaprovechamos las enseñanzas de nuestros éxitos, que como las meigas, “haberlos, haylos” y en abundancia.

España fue la primera potencia global y multicultural (mestizaje) que logró que el mundo se conociera a sí mismo, creando líneas marítimas seguras que unían comercialmente a todo el planeta (al Pacífico se le conocía como el lago español). Protagonizó la mayor hazaña jamás contada, con sus luces y sus sombras, como todas las grandes aventuras. No fue un golpe de suerte, sino fruto del coraje, del arrojo, de la innovación en mapas de vientos, técnicas y manuales de navegación, y de contar con los mejores cartógrafos de la época que confeccionaron el Padrón Real (el primer atlas universal de la historia), cartografiaron toda América y gran parte del litoral de tierras ignotas, y elaboraron (Juan de la Cosa en 1500) el primer mapa geopolítico del mundo.

Treinta años después de la gesta de Colón, Elcano completaba la primera vuelta al mundo. Hasta 58 años después los “eficaces” ingleses no se atrevieron a dar la segunda circunnavegación a manos de un corsario (Francis Drake). Habrá que esperar casi cinco siglos para asistir a una aventura semejante donde, sabiendo donde iban, a la Luna, los norteamericanos fracasaron diez veces (Apolo XI). Sin embargo…, nos regodeamos en que hemos sido malos, malísimos, mientras exaltamos la edad heroica de la exploración de la Antártida con Ernest Shackleton o damos más relevancia al doctor Livingston que a Francisco de Orellana quien descubrió ya en 1542 el Río Amazonas.

Los primeros pensadores y filósofos
España también jugó un papel clave en el terreno cultural e intelectual. San Isidoro de Sevilla elaboró (Etimologías) la mejor compilación del saber de su tiempo, incluyendo a ciento sesenta autores, cristianos y paganos. La filosofía europea resurgió gracias a las traducciones de la Escuela de Toledo de textos árabes que se hacían eco de fuentes griegas. La medicina, la astronomía y las demás ciencias, incluidas las matemáticas —Europa utiliza la numeración árabe-india— también se beneficiaron. Demostramos que la convivencia de las tres religiones era posible. La mística alcanzó aquí sus más altas cotas en el ámbito cristiano (Santa Teresa o San Juan de la Cruz), pero el sufismo no se entiende sin Ibn Arabi, ni la cábala sin Abraham Haleví ben David o Moshe ben León.

Los primeros filósofos modernos fueron Vitoria, Ginés Sepúlveda y Suárez, por no hablar del siglo de oro que abarcó de 1492 hasta 1681. La Escuela de Salamanca creó los derechos humanos y el Derecho de Gentes ─el Tratado de Tordesillas es origen del Derecho Internacional─, al tiempo que sentaba las bases de la economía de mercado. Sin embargo…, nos regodeamos en la ausencia del pensamiento español, aceptando la preeminencia de Descartes y Spinoza (éste descendiente de sefarditas), cuya obra no puede entenderse sin la influencia de Francisco Suárez.

En el terreno político Isabel I, Fernando II (y V), Carlos I y Felipe II crearon la Monarquía moderna fundamentada en un pacto que obligaba al Rey y a los súbitos al cumplimiento de las leyes/libertades, sometidas a la moral cristiana. Diseñaron una maquinaria eficaz (capaz de mantener un Imperio de enorme extensión 300 años), con instituciones como la de “la residencia” donde una vez cesada una autoridad ésta se sometía durante treinta días a un examen de su gestión. Sin embargo…, nos regodeamos en nuestro sempiterno mal gobierno sin remedio.

En la ciencia y tecnología contamos con grandes personajes como Turriano, Lastanosa, Herrera y Ayanz. Innovamos en la metalurgia de la plata y el mercurio, en las técnicas de extracción, desagüe y ventilación de las minas. Promovimos el mestizaje científico-farmacológico con el saber amerindio (Vasco de Quiroga o Bernardino Álvarez). La red de canales y desagües resolvieron el problema de las inundaciones sistémicas que sufrían ciudades como Méjico. Por no hablar del “mejor laboratorio de química de Europa” (1792) en el Alcázar de Segovia o la Junta de Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas (1907) presidida por Santiago Ramón y Cajal. Sin embargo…, nos regodeamos en la idea de una España acientífica.

Europa, atrasada e ignorada
España fue el primer país en defender la idea de Europa y de Occidente, salvándolos de su desaparición o insignificancia. En 1492 Europa era un lugar atrasado e ignorado, mientas la India, el islam, China y el resto de Asia oriental la superaban en riquezas, arte e inventiva. En su lucha contra la invasión árabe y turca, España hizo de parapeto primero y encabezó la batalla de Lepanto después. Los EEUU no habrían logrado su independencia sin nuestra ayuda económica y en pertrechos, y sin Bernaldo de Gálvez quien consiguió tener ocupados a los británicos en otras zonas, al tiempo que recuperaba las dos Floridas para la Corona española. Sin embargo…, preferimos regodearnos en la idea de una España “diferente” y franquista “ad eternum”.

¿Por qué negar, ignorar o menospreciar nuestros éxitos? ¿Por qué enfatizar más la historia que divide y debilita que la que nos une y fortalece? Lo curioso del “caso español” es que las más feroces acusaciones no vienen de fuera sino de dentro, como si no fuéramos todos herederos de lo/s mismo/s. De hecho, los mayores críticos de la Inquisición hoy ejercen de nuevos inquisidores contra quien simplemente ose precisar algunos datos o ponerlos en contexto, consolidando así una versión postmoderna y coloreada del duelo a garrotazos de Goya. Un extraño empeño en rechazar las lecciones que nos ofrece gratis la Historia. Un paradójico ejemplo de “seppuku” histórico-cultural a la española.

Las víctimas de ETA indignadas con esta "tradición navideña" de los proetarras
ESdiario   25 Diciembre 2019

Ni siquiera en fechas tan señaladas como las navidenas los proetarras dejan de lado sus homenajes a los encarcelados por pertenecer a la banda. Esta es una muestra de ello.

Las víctimas de ETA han vuelto a denunciar la vulneración de sus derechos y la falta de respeto que sufren cada día por parte de los proetarras. De nuevo, en el epicentro de este nuevo desagravio, se sitúa la localidaD vizcaína de Galdácano donde se ha colocado una mesa navideña para recordar a los presos de la banda en plena calle.

De hecho, tal y como ha señalado el Colectivo de Víctimas del Terrorismo, presidido por Consuelo Ordoñez, hermana del concejal del PP de San Sebastián y parlamentario vasco Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA, se ha vuelto a producir "un año más la indigna tradición navideña de Galdácano: la mesa con fotos de etarras por Nochebuena en plena calle".

Por ello, ha recordado que "algunos celebran la Navidad en el País Vasco rindiendo honores a los etarras presos".

Y es que Galdácano no es precisamente un lugar en el que se condene la violencia etarra, y como muestra de ello es la exposición realizada en la Casa de la Cultura de la localidad que llevaba por título 'Desde la ventana de mi celda' y que recogía las obras realizadas por Jon Bienzobas en la cárcel.

Bienzobas fue el responsable del asesinato del jurista Francisco Tomás y Valiente, expresidente del Tribunal Constitucional en febrero de 1996. Además de por este crimen, tiene otras tres condenas pendientes por tenencia de explosivos, atentados frustrados y por la muerte del trabajador de Iberduero, Rafael San Sebastián Flechoso, en Getxo (Vizcaya), acumulando una pena que asciende a 266 años de prisión.

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