AGLI Recortes de Prensa   Sábado 28 Diciembre  2019

Sánchez, un problema de Estado
Editorial ABC 28 Diciembre 2019

La negociación del PSOE con ERC y Unidas Podemos está basándose en unas prácticas viciadas por la opacidad y el engaño. Pedro Sánchez huye de los medios de comunicación porque no quiere verse expuesto a las preguntas de periodistas independientes sobre la situación de sus promesas a los republicanos separatistas, sobre las presiones -otra vez- a la Abogacía del Estado para que satisfaga sus necesidades políticas o sobre la deslealtad en Europa con las instituciones democráticas españolas, incluido el Tribunal Supremo. Una deslealtad diaria y creciente que hace que los socios europeos, y los tribunales de la UE y de cada Estado miembro, se pregunten por qué tienen que marginar o entregar a España a los mismos independentistas catalanes con los que está negociando el PSOE. Este partido se está comportando como un problema para el Estado español, porque socava sin piedad su crédito en Europa, porque refuerza a partidos anticonstitucionales y antiespañoles y porque ha aceptado objetivos políticos incompatibles con la defensa del Estado de Derecho. Quien pacta con Junqueras está insultando a los magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo y despreciando las leyes aplicadas por este órgano judicial.

Pero toda esta situación dramática para España no es suficiente. Pedro Sánchez quiere más, y por eso aumenta la tensión de la ausencia de gobierno chantajeando a los pensionistas. Después de haber prometido lo contrario, el Consejo de Ministros anunció ayer que no habrá incremento de las pensiones hasta que se forme Gobierno, lo que en la jerga manipuladora del PSOE acabará significando que la culpa de que no suban las pensiones es del PP, que no se aviene a regalar a Sánchez una investidura para presidir el gobierno social-comunista pactado con Iglesias. Los españoles no deben acostumbrarse a esta forma de actuar políticamente que está protagonizando Pedro Sánchez, porque es una perversión del poder democrático, de las instituciones y hasta de la legitimidad electoral. No hay precedentes en la democracia española de un gobernante tan lesivo para el interés nacional. Sánchez ha infiltrado en la opinión pública la «normalidad» de pactar con golpistas separatistas, de aceptar un gobierno con comunistas de retórica estalinista -con todo lo que esto conlleva- y de abandonar los intereses nacionales en Europa. Aquí no valen los lamentos en privado o con la boca pequeña de tres o cuatro barones socialistas, porque todos están pasando por el aro de una deriva del PSOE hacia posiciones claramente extraconstitucionales, cuando no directamente anticonstitucionales. El problema de Estado es Sánchez.

Sánchez: año cero
Normal que no hiciese balance; no se puede resumir la nada
Luis Ventoso ABC 28 Diciembre 2019

Sánchez, aquel que iba a acabar con «el plasma de Rajoy» e iniciar una era de transparencia, regeneración democrática y luz y taquígrafos, sigue escaqueado y silente mientras intenta consumar el saldo de España en la taquilla de ERC. Al divo no le apetecen las ruedas de prensa, porque la pregunta que pende sobre su cabeza tiene una respuesta complicada: ¿Cómo es que a comienzos de noviembre rechazaba enérgicamente gobernar con comunistas y separatistas y ahora se desvive por hacerlo? ¿Por qué ha engañado a los españoles que le votaron de este modo tan fulero, inadmisible en cualquier democracia occidental? Sánchez permanece callado, pendiente de que los abogados del Estado cedan a sus presiones y se humillen ante Junqueras. Con la única excepción de Rajoy en 2011, en los últimos quince años todos los presidentes han despedido diciembre haciendo un balance público del ejercicio. Sánchez lo evitó ayer. Pero desde el Ministerio de la Nueva Verdad, Isabel Celaá nos explicó que «el presidente no ha roto ninguna tradición», porque simplemente «estamos en otras circunstancias». Queda inaugurado un nuevo paradigma moral progresista: todo es relativo y todo da igual, porque las circunstancias son siempre mutables.

Con Pedro desaparecido tras las bambalinas de palacio, le tocó a Celaá pandar con el embolao del balance de 2019. La ministra vestía para la ocasión de riguroso luto. Adecuada elección, pues lo que tenía que vender parecía un funeral. De hecho, el mayor hito que esgrimió fueron puras pompas fúnebres: la exhumación de Franco «con un gran éxito» (como si el espectro de Cuelgamuros se hubiese resistido y fuese reducido por una brigada de los Cazafantasmas de Bill Murray). Hubo más éxitos del año: la cacareadísima promesa de subir las pensiones, el sueldo de los funcionarios y el salario mínimo se va a incumplir, por el pequeño detallito que no les contarán en la tele al rojo vivo de que llevamos más de 300 días sin Gobierno. El segundo hito destacado fue que se han creado miles de plazas de funcionarios... cuando la deuda pública de España es del 97,6% del PIB y las medidas deberían ir justamente en sentido contrario. Por último, llegó el inefable Momento Greta: gran triunfo de la Cumbre del Clima, que sin duda resultó estupenda para los bares y hoteles del barrio del Campo de las Naciones, pero que al más puro estilo Sánchez concluyó con cero patatero en acuerdos tangibles.

Con las prisas, Celaá se olvidó de citar el logro más reseñable de este Gobierno: desde que Sánchez llegó al poder en junio de 2018, todos los indicadores de la economía española han empeorado. Pero comprendemos que se le pasase. Estaba muy atareada metiéndole el agua en la cocina a la Abogacía del Estado para que doble la cerviz ante Junqueras.

Propaganda a cañón, homologación de la mentira, amenazas fiscales a los que crean empleo y pasteleo con los mayores enemigos del país. Ese es el balance de 2019 del Gobierno. Pero no cabe duda de que el año que viene, con Iglesias de vicepresidente, su mujer de ministra y Junqueras echándonos una mano -al cuello- desde fuera, todavía lograremos mejorar.

Forzando las costuras
Juan Carlos Girauta ABC 28 Diciembre 2019

No es imposible que Fráudez se haya enredado en sus propias mentiras y se haya armado un lío colosal. El trolero eficaz debe hacer excepciones y decir la verdad de vez en cuando. Pero el presidente y candidato parece perseguir la máxima coherencia en el engaño, y enseguida se busca la contra a sí mismo cuando se digna afirmar algo, lo que sucede con frecuencia decreciente a pesar de la irritante manía periodística de hacerle preguntas. A fin de zanjar tan molesta costumbre, este año no ha hecho balance tras el último Consejo de Ministros. Y a fin de llevarse la contraria, no vayan a pillarlo en una verdad, dicho Consejo ha dejado a dos velas a los pensionistas que esperaban una subida del 0’9% anunciada como una especie de aguinaldo.

Entiendo que sea difícil aceptar la hipótesis del lío, la de un presidente que da palos de ciego porque la luz y la responsabilidad le son ajenas, porque su íntima consejera es la soberbia y porque interpreta su extraño mandato como una forma de venganza personal. El ser humano identifica patrones y los interpreta de acuerdo con esquemas innatos y con experiencias previas. La búsqueda de sentido nos caracteriza, y, si algo no lo tiene, el universo se nos antoja mal diseñado. Tan natural es la tendencia que hasta en un Fráudez querremos hallar estrategias vertebradoras y tácticas racionales, aunque debamos esperar al final del relato para comprender dónde encajaba cada una de esas piezas que ahora resultan disparatadas, inexplicables.

Esta modalidad de determinismo ha engañado a las mentes más despejadas, produciendo complejas disciplinas como la teoría de juegos, que presuponen racionalidad en todos los jugadores. Consideremos un ejemplo doméstico de irracionalidad suprema, alguien que no ha creado más que problemas, todos ellos evitables, creyendo que seguía uno de los modelos típicos de la teoría de juegos: Artur Mas. El pobre se definía como «astuto» con una sonrisa de inteligencia, en la línea del anuncio de «yo no soy tonto», mientras organizaba este contradiós que arrastraremos durante muchos años.

Quizá porque nadie cree capaz a Fráudez de llevar a cabo por sí mismo nada que no sea vano, pronto se buscó una cabeza pensante, dando con la legendaria figura del mistagogo Iván Redondo. En su leyenda de todo a cien hay un antiguo asesorado, o iniciado, que le debería su éxito betulense: García Albiol. Ja. Que desde años antes don Xavi no pudiera pasear por las calles de Badalona sin que los ciudadanos espontáneamente corrieran a abrazarle no tiene nada que ver, por lo visto, con que saltara de 7 a 11 escaños y ganara las elecciones de 2011.

Al grano. No podemos vivir sin la concurrencia del hechicero o del minucioso plan, a pesar de que los hechiceros son un timo (especialmente los dedicados al marketing político) y de que un plan minucioso solo es útil si lo ajustas cada día varías veces. Es decir, si le quitas la minucia, lo dejas en los huesos, luego arrojas los huesos y conservas el sustancioso tuétano de una voluntad fuerte atada a una persistencia inhumana. Eso es la política.

Para acepciones menores y anecdóticas de la política, podemos atemperar los apetitos mejor dispuestos con algunos canapés, que siempre entretienen el hambre de saber. Sin gluten y sin tuétano:

Habrá terceras elecciones si ERC no obtiene, en forma escrita y muy formal, una importante concesión simbólica «del Estado». Sí, en efecto, cuando los subordinados del delincuente Junqueras charlan con la maniatada Lastra, creen tratar con el Estado. Y no es que a Lastra la haya maniatado nadie; es que, por fortuna, todos estamos maniatados cuando se trata de chalanear con resoluciones judiciales o con posiciones de la Fiscalía. Y también, y aquí viene lo bueno, con los escritos de los abogados del Estado. Entiéndanlo cuantos creen que ese órgano hoy tan en boga es una especie de cuerpo de ujieres de ministerio, con el mayor respeto a los ujieres.

Por ejemplo, si lo que exiges para propiciar la investidura con tu abstención es que antes del 3 de enero la Abogacía del Estado emita un escrito de alegaciones al Tribunal Supremo incluyendo la solicitud de que un sedicioso condenado en firme sea excarcelado para recoger las acreditaciones de un cargo que ya no tiene, o que se declare la nulidad de la sentencia que lo condenó, es bastante probable que el órgano en cuestión se revuelva, que empiecen a decirse unos a otros «Fírmalo tú mismo, que yo tengo la muñeca dislocada»; o que, buenos conocedoras del Derecho, presientan querella contra el firmante; o que se pongan a invocar el principio de legalidad.

Naturalmente, a un hombre como Fráudez, persuadido como estaba de mandar en la Fiscalía, le tiene que estar afectando bastante tanta reticencia: ¿Acaso tampoco mando en el órgano de la señora Castro? ¿Eso no depende de Delgado? ¿No pertenece al Ministerio de Justicia?

Fráudez, haga un esfuerzo, combine dependencia jerárquica con principio de legalidad. Imagine el cuerpo en cuestión como un bufete de abogados, y luego suponga que el titular del despacho le ordena a uno de sus letrados que recomiende algo ilegal a un cliente. Feo e incómodo, ¿no? Pues bien, como los abogados del Estado son funcionarios públicos, además de la incomodidad y la fealdad, añada la prevaricación.

A lo que se dedica ese órgano normalmente es a lo contrario que ahora se pretende: le trasladan al ministro de turno lo que no puede hacer, le comunican los límites legales de sus proyectos. Que nadie dude de que, igual que el abogado con su cliente, también estos funcionarios querrían dar la razón al gobierno. Solo que no ven (aún) cómo podrían defender jurídicamente su postura. Con todo, y a la vista de lo poco que parece importar el lamentable estado de las costuras institucionales, seguro que alguien en la Abogacía del Estado firmará. Puestos como siempre a encomendarnos al mal menor, esperemos que en el escrito al Supremo se decanten por la absurda excarcelación para recoger las credenciales de la nada antes que por la nulidad de la sentencia, que sería tanto como poner a una parte del Estado a los pies de los golpistas. Luego hablará el Supremo.

El éxito de Madrid y el fracaso de Cataluña
EDITORIAL Libertad Digital 28 Diciembre 2019

El Instituto Nacional de Estadística certifica que Madrid ha superado a Cataluña en producción de riqueza, a pesar de tener un millón de habitantes menos. En Libre Mercado hemos resumido de manera muy gráfica este sorpasso extraordinario, que repite el registrado en los años más duros de la Gran Recesión.

En términos nacionales, la economía madrileña tiene hoy más peso que la catalana gracias a un ritmo de crecimiento muy superior, que acredita el éxito de la política económica de los distintos Gobiernos regionales del Partido Popular. En 2018 la economía de Madrid creció un 3,1%, casi un punto más que la catalana (2,2%), y este año la pauta va a ser la misma, según indican todas las previsiones.

Esta diferencia no se explica sólo por la política económica y fiscal de los Gobiernos madrileños, que han hecho de su región un territorio con bajos impuestos que favorece la creación del pueblo y atrae la inversión. Y es que hay que buscarlo también en la desastrosa gestión de la Generalidad desde que se puso en marcha el ilegal, liberticida, golpista proceso secesionista.

Casi seis mil empresas han abandonado Cataluña desde 2017, año en que se perpetró el referéndum sedicioso del 1-O; la mitad de ellas decidió radicarse en Madrid, huyendo de una Administración separatista que está destruyendo el tejido productivo del Principado y dinamitando su imagen nacional e internacional, así como sus perspectivas de futuro. A corto y medio plazo no parece que vayan a cambiar las cosas, dado que los separatistas siguen adelante con su devastador proceso golpista y sembrando la inseguridad –de todo tipo– en Cataluña.

En definitiva: Madrid se consolida como la región que lidera el crecimiento mientras Cataluña se descompone y ya no sólo no es el motor económico de España, sino que amenaza convertirse en una auténtica rémora. Los nacionalistas son, sin duda, lo que parecen: los peores enemigos de las sociedades que tiranizan.

El marquesado de Galapagar y sus vasallos
Amando de Miguel Libertad Digital 28 Diciembre 2019

Durante la penosa formación del Gobierno, el marqués de Galapagar (y no me refiero a don Jacinto Benavente) ha permanecido silente. Ya es rara una conducta así en un tipo tan gárrulo como suele ser don Pablo, el dómine de Ciencias Políticas. Sus parvas lecturas le han servido para comprender una cardinal constancia histórica. A saber, casi siempre que socialistas y comunistas han aunado sus fuerzas para compartir el poder, los comunistas se han llevado el gato al agua. De ahí que no haya podido cristalizar la idea de un PSOE gobernando en solitario apoyado nominalmente por las derechas, asustadas estas del eventual dominio de los comunistas.

Conviene precisar que el comunismo hodierno en España ya no es soviético sino latinoamericano. Por eso sus jerarcas necesitan la ostentación de guardaespaldas y niñeras. Este comunismo ya no es el austero equivalente de la izquierda libertaria de hace un siglo. Se presenta más bien con el uniforme feminista, el aire ecologista y una cierta retórica buenista. No busca, ni por asomo, el interés de España, palabra vitanda para esta patulea, sino una especie de mixtura de tribus locales. No llegan a la categoría de taifas, porque los reyezuelos taifas de la Edad Media eran cultos y refinados.

Por encima o por debajo de las ideologías, lo que representa este nuevo personal que hoy domina el cuaderno de bitácora del Estado es su increíble mediocridad. Les mueve la mentalidad del resentimiento, la ética del reparto, la estética narcisista.

Se podría pensar que, ante la amenaza de un Gobierno dominado por los hoplitas de Unidas Podemos, el grueso del pueblo español se levantara indignado. No se espere nada de eso. La población española se mantiene anestesiada por el fútbol omnipresente, el atractivo de las drogas alucinógenas, los placeres de la cama y de la mesa, la tentación de los juegos de azar. Solo la minoría de Vox intenta representar una nueva moral política, pero se ve marginada ante el predominio de las fuerzas establecidas.

Lo que sí sucede es que, a pesar del indiferentismo general, los españoles conscientes se ven asaltados por toda suerte de descubrimientos estupefacientes. Vaya como ilustración el siguiente decálogo de las aporías que asaltan a los españoles interesados por la cosa pública:

Un buen número de los diputados del Congreso no se consideran españoles.

Muchos centros públicos de enseñanza en ciertas regiones se oponen a que en esos recintos ondee la bandera española y los alumnos no reciben la enseñanza en la lengua oficial de España.

Los principales sindicatos viven de la munificencia del Estado. Son así una cómica réplica de su anterior adversario: los funcionarios sindicalistas de cuando Franco.

Hay partidos políticos bien asentados que no intentan representar al pueblo español, sino solo a una fracción territorial.

En los actos públicos solemnes, fuera de los celebrados por Vox, no suele oírse el himno nacional y tampoco es frecuente la ostentación de la bandera de España.

Por su modo de entender las leyes, los impuestos y otros muchos capítulos de la vida pública, no parece clara la diferencia que pueda haber entre la política del PP y la del PSOE.

No está claro qué utilidad puede tener para los españoles la pertenencia de España a la Unión Europea.

No se entiende bien que España reciba un numeroso contingente de inmigrantes extranjeros mientras se mantienen unas tasas de paro que son una de las más altas de la Unión Europea.

Sorprendentemente, los españoles acaban de percatarse de que el Tribunal Supremo no es tan supremo como parecía.

Por lo visto, un español puede ser acusado, o incluso condenado, por un delito de secesión contra el Estado y al tiempo ser parlamentario en el Parlamento Europeo.

Contacte con Amando de Miguel fontenebro@msn.com

El PSOE se desquicia: León se hace secesionista
Editorial ABC 28 Diciembre 2019

El PSOE ha apoyado una iniciativa por la que el Ayuntamiento de León, donde gobierna desde hace año y medio, insta a las Cortes de Castilla y León y a las Cortes Generales del Estado a reconocer «el derecho a la constitución como Comunidad autónoma de la Región Leonesa». A las nueve naciones que Miquel Iceta ha descubierto en España quizás habríamos de sumar ahora una décima, León. El despropósito territorial al que Sánchez ha conducido al socialismo lleva a la consolidación de esta disparatada pretensión de deshacer el Estado español en mil pedazos, en la que parece que ya ha comenzado la batalla por desmembrar hasta las Comunidades autónomas.

Nada puede reprochar por tanto la dirección federal del PSOE a sus conmilitones leoneses pues ha sido el propio secretario general quien alumbró la teoría de las mil naciones dentro de España, las que sean con tal de contentar a los nacionalistas, que son pilares fundamentales donde descansa su estancia en La Moncloa. Es curioso que Sánchez hable sin parar de esas nuevas «naciones» y apenas nunca se refiera a la única reconocida por la Constitución, que es la española, a la que solo se le ocurre reivindicar cuando se acercan las urnas.

Y es en esa minusvaloración del texto constitucional y de la idea misma de nación donde reside el veneno de la estrategia sanchista que finalmente traslada a los ciudadanos que lo último, o lo menos urgente para este PSOE, es España. ¿Cómo olvidar que hasta el líder de los socialistas madrileños señalara que Madrid también puede ser una nación? Todo este frenesí de «descubre-patrias» no solo es ridículo sino que hace un daño enorme a la estructura del Estado pues surge cuando este necesita más unidad y fortaleza tras el embate de los separatistas catalanes, que acaban de intentar un golpe de Estado, con los nacionalistas vascos amagando con una reforma estatutaria que les de vía libre para decidir por su cuenta si el País Vasco es España o una de esas mil «naciones» de Sánchez.

La deuda pública sube en 28.853 millones en la Era Sánchez: 600 euros más por persona
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 28 Diciembre 2019

Los datos que acaba de publicar el Banco de España elevan las obligaciones totales del Tesoro hasta 1.194.826 millones de euros.

Malas noticias para los contribuyentes. Lejos de reducirse, la deuda pública sigue creciendo con fuerza y, desde que Pedro Sánchez es presidente, ha aumentado por un monto que alcanza ya la friolera de 28.853 millones de euros. Esto supone 1.520 euros de deuda pública extra por hogar o, lo que es lo mismo, alrededor de 600 euros de obligaciones adicionales por cada ciudadano.

Los datos que acaba de publicar el Banco de España elevan las obligaciones totales del Tesoro hasta 1.194.826 millones de euros. Esta cifra contrasta con la herencia recibida por el actual mandatario, que en junio de 2018 recibió de Mariano Rajoy un endeudamiento público equivalente a 1.165.973 millones de euros.

La subida de la deuda de 28.853 se produce, además, en un contexto político que, a priori, debería haber favorecido la contención del gasto, puesto que el gobierno de Pedro Sánchez ha estado operando en funciones durante buena parte del año 2019. Sin embargo, los pasivos totales de las Administraciones Públicas han pasado de 1.183.889 millones de euros en abril de 2019, cuando el Ejecutivo empezó a operar en funciones, a 1.194.826 millones de euros en octubre de 2019, último mes con datos disponibles. Los datos de noviembre y diciembre están aún pendientes de publicación por parte del organismo regulador pero, tomando como referencia 2018, cabe esperar un aumento aún más fuerte de los compromisos asumidos por el Tesoro.

Si se fragmenta el análisis de la deuda por Administraciones, podemos ver lo siguiente:

- El gobierno central debía 1.021.075 millones de euros en junio de 2018, cuando Pedro Sánchez llegó al poder, y acumulaba en octubre de 2019 unas obligaciones de 1.050.682 millones de euros.

- Las comunidades autónomas pasan de acumular una deuda de 293.386 millones de euros en junio de 2018 a sumar unas obligaciones de 298.900 millones de euros en octubre de 2019.

- Las corporaciones locales sí escapan de la deriva de endeudamiento que se observa a nivel nacional y regional y reducen su deuda de 29.371 a 25.468 millones de euros entre junio de 2018 y octubre de 2019.

Banco de España
En las cifras que facilita el Banco de España también se puede ver cómo se reparte el endeudamiento público de nuestras Administraciones. Los dos instrumentos más utilizados son los títulos de deuda y los préstamos. En este sentido, el Tesoro cuenta al menos con la tranquilidad de que el grueso de estos compromisos son a largo plazo (para ser precisos 967.301 millones de euros vinculados a títulos de deuda y 149.524 millones de euros asociados a préstamos tienen un calendario de pagos dilatado en el tiempo).


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La conga del doctor Sánchez
 Juan Manuel de Prada ABC 28 Diciembre 2019
 
 Alguien dijo que la guerra era la continuación de la política por otros medios; pero, para el doctor Sánchez, la política es la anticipación de la guerra por otros medios. En las guerras, por ejemplo, se toman rehenes de la población civil para forzar al enemigo a la rendición; y el doctor Sánchez toma como rehenes a los jubilados, (incluidos los catalanes), congelándoles la subida de la pensión, para forzar a los esquerranos a la abstención en la investidura. En las guerras, los ejércitos de ocupación mantienen todas las instituciones de las naciones invadidas, convirtiendo a quienes las dirigen en peleles a su servicio; y el doctor Sánchez hace lo propio con la abogacía del Estado, con la Fiscalía, con la judicatura y hasta con el mismísimo Rey, al que manda de viaje trasatlántico cuando le peta, u obliga a que lo designe candidato a una investidura en la que lo van a votar todos los que quieren mandar la monarquía al desván de la Historia.
 
 ¡Así funcionan los Estados fallidos! El doctor Sánchez ha descubierto que la descomposición de las instituciones es galopante; y ha decidido que es una ocasión pintiparada para aprovecharlas en beneficio propio. Decía Pemán que la separación de poderes no era más que un arreglito o componenda que hizo el buen sentido inglés, para evitar que las instituciones anduviesen a la greña entre sí, como invitados borrachos de una boda. Y el doctor Sánchez, viendo que a los invitados ya se les pasó la borrachera y lo único que quieren es la recena, los pone a todos en fila para que bailen la conga al ritmo que les marca. Así vemos cómo la abogacía del Estado, la Fiscalía y la judicatura se van convirtiendo en zascandiles que tuercen y contorsionan el Derecho, para acomodarlo a las conveniencias coyunturales del doctor Sánchez. Lo hicieron ayer para desenterrar a Franco, lo hacen hoy para facilitar la investidura, lo harán mañana para arruinar civilmente la vida de cualquier opositor molesto.
 
 Al zombidemocratismo no le perturba demasiado que tal o cual diputado, concejal o incluso ministro sea corrupto; pero en cambio no puede soportar que los jueces también lo sean, porque sería tanto como aceptar que el trampantojo se derrumba. Además, el zombidemocratismo, siempre que piensa en corrupción, imagina fajos de billetes o comisiones bajo cuerda, y no se atreve a concebir una forma de corrupción mucho más amedrentadora, que es la conversión de un funcionario público -o de todo un estamento funcionarial- en un ejecutor implacable de las consignas ideológicas que el poder desea implantar. Durante muchos años se ha permitido impunemente que las promociones en la judicatura se hayan asignado según un criterio de adhesión ideológica lacayuna; y ahora nos encontramos con un estamento judicial servil y alfombruno, dispuesto a envolver con un perifollo de apariencia jurídica las concupiscencias (no importa cuán coyunturales o caprichosas sean) del poderoso de turno. Hace unas semanas, Alfonso Guerra explicaba sin rebozo que el Tribunal Constitucional es un nido de prevaricadores que adoptan resoluciones a sabiendas de su injusticia, con tal de allanarse ante las consignas en boga y seguir chupando del bote. Y cualquier persona que no haya sido completamente arrasada por el zombidemocratismo puede contemplar, en las tertulieta televisivas, a jueces y fiscales carentes por completo de sensus iuris, defendiendo los cambalaches jurídicos más infames, dispuestos siempre a halagar los paradigmas ideológicos triunfantes. Al doctor Sánchez no le costará nada ponerlos a bailar la conga; bastará con que, a modo de recena, halague su vanidad con unos cuantos honores y ascensos.

A Sánchez le ponen los separatistas
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 28 Diciembre 2019

La ciudadanía, condición que reconoce -dice la RAE- a una persona una serie de derechos políticos y sociales que le permiten intervenir en la política de su país, no se cree lo que ve. Da igual que seas rico, pobre, de derechas o izquierdas, la gente toda alucina y se pregunta: ¿pero cómo puede un Gobierno en funciones tomarnos tanto el pelo?

Cualquier titular de prensa nos deprime. La deuda pública sube en 28.853 mm€ en la Era Sánchez. Un belén viviente en Lleida pone a jueces del Tribunal Supremo como diablos: “¡A la caldera!”. PSOE y ERC negocian la salida de prisión de Junqueras antes del verano. Sánchez se esconde de la prensa: primer ¿presidente…? que no hace balance anual desde 2011.

Sigamos con los muy alegres titulares. A esto se le llama definición por acumulación. Podemos se resigna a investir a Sánchez en 2020 mientras Iglesias se reúne con ERC. Las dudas de la Abogacía para contentar a ERC congelan la investidura. El viejo pacto del silencio que había que enterrar, consigue que prescriban los delitos de Pujol. ¡Buena noticia, la mordida del 3% sigue campeando por sus fueros! Algo huele a podrido en el palacio de la Moncloa y no digamos ya, en el Palau de la Generalitat. La rosa socialista apesta, recuerda a los aromas putrefactos de los arenques de Dinamarca. Ni siquiera Raúl del Pozo, que siempre las ve venir, anima la entrada del año nuevo: “Inquieta un Gobierno tambaleante que se dirige nadie sabe dónde”.

Y así será, seguro, pues dependemos de ineptos e infradotados. ¿O a qué se debe la súbita explosión de amor, entre los hijos de los ERE y esos “terroristas urbanos”, como con total acierto, define la policía a los dañinos comandos de Torra? ¿Para qué sirven unos y otros? Para despreciar a la ciudadanía, mientras se reparten la Nación. Creen que España es un botín que les pertenece y han decidido arruinarnos.

Abascal, Arrimadas, Casado, Oramas y varios políticos más ya no saben qué razones esgrimir con tal de frenar el macabro coito entre Sánchez y los separatistas. Al parecer, el de las disfunciones está del todo enganchado, los amantes traidores conocen de sobra su pasión por el poder y no lo sueltan, dándole gusto y prometiéndole el placer que más le arrebata. Hará lo que haga falta por ser presidente. No le importa incumplir promesas y congelará las pensiones hasta formar Gobierno. Que los pensionistas se la soplan.

Espero que alguien más apropiado que yo se atreva a proponerle al Rey que la próxima vez que grabe un discurso lo haga vestido con el uniforme de capitán general del Ejército. Así, el ególatra de Sánchez se enterará quién es el Jefe del Estado.

Si a Sánchez le falla el plan A, el plan B tiene que ser sin Sánchez
OKDIARIO 28 Diciembre 2019

Las exigencias de los separatistas a Pedro Sánchez son tan grandes, la última que la Abogacía del Estado se muestre partidaria de declarar la nulidad del juicio contra los golpistas, que cada vez son más las voces en el PSOE que empiezan a dudar de la viabilidad de un Gobierno de coalición con Podemos sometido al chantaje permanente de los secesionistas catalanes. Bien es cierto que la prioridad de Sánchez es rubricar ese acuerdo con ERC, pero hay condiciones que por mucho que quisiera el presidente en funciones son imposibles de asumir, de manera que ante la posibilidad de que Esquerra se acabe descolgando del pacto para la formación de un Ejecutivo, Sánchez no descarta ofrecer un gran acuerdo al Partido Popular y Ciudadanos si falla su primera prioridad.

Si ese escenario llegara, quien no podría ser presidente del Gobierno es Pedro Sánchez. Porque si sus intenciones pasaban por un pacto con la izquierda radical y los separatistas catalanes, su única salida, tras el fracaso de su plan A, no podría ser en ningún caso un plan B en el que él ocupara la jefatura del Gobierno con el apoyo del PP y Cs. Sánchez tendría que ceder el testigo a otro dirigente de su partido no contaminado por el propósito suicida del actual presidente en funciones.

Y eso es así porque no tendría sentido que Sánchez no asumiera la responsabilidad de su fracaso, sobre todo teniendo en cuenta que su decisión de gobernar con la izquierda radical bajo la tutela de los separatistas la tomó libremente, plenamente consciente del riesgo que asumía y excluyendo intencionadamente a las fuerzas constitucionalistas de cualquier acuerdo de Gobierno. De ahí que la condición que deberían imponer PP y Cs fuera la renuncia del actual presidente en funciones.

Lo que sería un despropósito es que el mismo Sánchez que ha puesto en peligro la unidad nacional con un plan siniestro de Gobierno, fuera presidente del Gobierno con el apoyo de los mismos a los que trató de arrinconar con el apoyo de los golpistas catalanes. Así que si le falla el plan A, su única salida es retirarse.

Sánchez y Junqueras se chantajean mutuamente
Carlos Dávila okdiario 28 Diciembre 2019

La intrahistoria más actual es la de un chantaje mutuo: Yo, PSOE, te coacciono a ti; yo (Esquerra) te amenazo a ti. Dicho en román paladino: Sánchez (el PSOE no existe desde que este individuo lo controla) comunica a sus amigos sediciosos que no pondrá en libertad a Junqueras hasta que los separatistas firmen la investidura, y el prócer Rufián, negociador jefe de ERC, contrataca y manifiesta que, al revés, ellos no se apuntan a la entronización de Sánchez si antes éste no ha sacado de la cárcel al preso catalán. Es un trato a medio hacer que avergonzaría a los que realizaba Capone en su época de buen rollo, o sea de corrupción, con la Policía de Chicago. Así que en esas estamos: el Gobierno ha dejado en boca de tres o cuatro voceros socialistas el beneplácito al discurso navideño del Rey porque ¡estaría bueno que Sánchez y sus corifeos se apuntaran a las hipócritas loas de un texto que ellos modificaron a su gusto y capricho! Callan como difuntos porque no quieren disgustar más de lo debido a sus presuntos socios, no vaya a ser que se encocoren y les hagan una pedorreta en la investidura.

La verdad es que, pese a su osadía rayana siempre en el dolo, el presidente aún en funciones, no sabe cómo meterle mano al lío en que se ha introducido voluntariamente. Verán: las noticias que llegan de la Abogacía del Estado son que los juiciosos profesionales que trabajan en ella se están tirando literalmente del moño; es más, no encuentran un voluntario que, por que quiera ascender con Sánchez, se apreste a poner ciencia jurídica a la chapuza que el todavía presidente en funciones quiere perpetrar. “¿Quién -me dice un profesional del ramo- se va a enmerdar suscribiendo un informe bochornoso?” En un principio, la amical camarada de Garzón, la aún ministra en funciones de no se sabe qué, Dolores Delgado, transmitió -me insisten- que el informe de la Abogacía se publicaría en un periquete aunque fuera con la coletilla enojosa en la que, de común, se refugian los profesionales del Derecho cuando quieren acreditar que sólo por fidelidad a quien les paga firman el correspondiente texto. La coletilla es casi una claúsula de conciencia: “Siguiendo instrucciones de mi cliente…”. Ni siquiera con ese añadido parecen tragar los letrados.

Y así se encuentra el conflicto: entre chantajes de desaprensivo a desaprensivo, resistencias profesionales, y prisas desbocadas de un individuo que prevé que, si las negociaciones se alargan más allá del 8 de enero, sus perspectivas de investidura menguarán hasta el punto de ponerlas en almoneda. Ya fracasada la inicial tentativa de que Batet, la fiel nacionalista que sirve a Sánchez, convocara a rebato en estos últimos días de diciembre, la idea, alimentada extensamente por La Moncloa, de que son adecuados el 2 y el 3 de enero para el debate y el 5 para la votación, no hay por dónde cogerla: “Pero ¿en qué cabeza cabe -se preguntan los más antiguos cronistas parlamentarios- una votación de investidura el día en que las caravanas de los Reyes Magos pueblan todas las calles de España?” Y ¿en qué cabeza cabe una investidura apoyada por los sediciosos unas horas antes de que el Rey, a quien los separatistas quieren derribar, presida la Pascua Militar?”. La respuesta es simple: en la de un personaje que pretende a toda costa ser presidente a costa de lo que sea, poniendo en riesgo lo que sea, y pactando con quien sea.

Sufrimos unos días de vértigo. Precisamente el 2 venidero se cumple el plazo que posee la Abogacía del Estado para emitir su informe, un dictamen por cierto que podría haberse evitado y que únicamente se ha pedido para arropar con bochorno la estrategia del aún presidente en funciones. Lo más sonrojante del caso es que, según todas las informaciones que llegan al cronista, el informe hace una semana que está redactado en el sentido que desea Sánchez. Su difusión se aplazó porque, de haberlo conocido el Rey antes de su discurso, éste hubiera tenido una tónica más rotunda, y ahora, pasado ese trance, porque nadie se atreve a rubricar el enjuague, mucho menos los penalistas de la institución que sobreviven a las sucesivas acometidas de la ministra Delgado. Sánchez hace mutis ante los periodistas. Lástima que no lo haga ante todos los españoles.

Los escoceses envidian a los catalanes
Eduardo Goligorsky Libertad Digital  28 Diciembre 2019

Lo que espanta a los nacionalistas escoceses ansiosos por encontrar la vía para salvarse del Brexit es, precisamente, la estulticia de los sediciosos.

Los supremacistas catalanes, expertos en traficar con noticias falsas y en tergiversar la realidad más palmaria para acomodarla a sus intereses espurios, no se cansan de poner a los nacionalistas escoceses como modelo de tenacidad en el litigio con el Estado para arrancarle un referéndum de autodeterminación. Según Rafael Ramos, corresponsal de La Vanguardia en Londres, esta admiración no es retribuida, e informa (15/12) que:

Los dirigentes nacionalistas escoceses huyen con pavor de las comparaciones con Catalunya.

Utopías fracasadas
Es lógico que así sea, porque todos los argumentos de los escoceses giran -verazmente o no, esta es otra cuestión- en torno a su deseo de permanecer en la Unión Europea, como hasta ahora, cuando el Reino Unido rompa con ella. Todo lo contrario de lo que sucedería en Cataluña si los sediciosos consumaran su golpe, porque entonces sería España la que continuaría siendo miembro de la UE, en tanto que la repúblika mostrenca iría a hacerle compañía al Reino Desunido en el limbo de las utopías fracasadas.

De todos modos, aun en el caso hipotético de que Boris Johnson autorizara el referéndum, el futuro no sería halagüeño para los escoceses descontentos con el Brexit y dispuestos a independizarse para no sufrir sus consecuencias. 1) Deberían vivir fuera de la UE durante un lapso que no sería breve, hasta que se celebrara el referéndum. 2) Si los nacionalistas anti-Brexit perdieran el referéndum (en las últimas elecciones solo obtuvieron el 45% de los votos, y si consiguieron una mayoría abrumadora de diputados fue por las peculiaridades del sistema electoral británico), deberían apechugar con la crisis que asolará todo el territorio de Gran Bretaña. 3) Si los nacionalistas anti-Brexit ganaran el referéndum y el Gobierno británico les concediera la independencia, serían ellos quienes quedarían en el limbo de las utopías fracasadas durante los años que durarían los trámites para su ingreso en la Unión Europea.

Siempre saldrían perdiendo.

Carcundia secesionista
Estas son las razones por las que los escoceses miran con envidia a los catalanes y "huyen con pavor de las comparaciones con Cataluña" o, mejor dicho, de las comparaciones con los pirómanos de la carcundia secesionista. Envidian a los catalanes porque su comunidad forma parte -histórica, social, cultural y económicamente- de un Reino cuyos estadistas supieron encauzarlo, desde 1978, por los carriles de la democracia parlamentaria en una sociedad abierta, de ciudadanos libres e iguales, con todos los requisitos estipulados para ingresar en la Unión Europea.

Lo que espanta a los nacionalistas escoceses ansiosos por encontrar la vía para salvarse del Brexit es, precisamente, la estulticia de los sediciosos antiespañoles que se conjuran para exhumar una reliquia feudal divorciada de la UE, desmembrando de paso un país que ya ha hecho méritos para estar dentro de esta.
Chantajes políticos

Ahora los rupturistas montan un show para festejar que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea haya judicializado el procés, cuando su táctica era rechazar el imperio de las leyes para sacar provecho de los chantajes políticos. Un show en el que, con su típica artería, tratan de implicar a toda la Unión Europea.

Falso. La sentencia que celebran corrige puntualmente la decisión de prolongar la prisión preventiva del reo Oriol Junqueras después de que este fuera elegido eurodiputado, pero no impugna ninguno de los fundamentos de su condena firme por los delitos de sedición, malversación y desobediencia, que continúa vigente y que figurará en el suplicatorio al Europarlamento para que lo despoje de la inmunidad sobrevenida y lo deje practicar su vocación monástica en una celda privilegiada de Lledoners. Con el añadido de que, desdeñando el garantismo del TJUE, ningún gobierno o institución de la Unión Europea se aviene a tratar con los sublevados. Estos siguen sometidos al veto unánime de los poderes fácticos.

Mientras tanto, asistimos a la pantomima de que dos prófugos de la justicia española exhiban jactanciosamente sendas credenciales provisorias de eurodiputados. Carles Puigdemont y Antoni Comín no serán los únicos enemigos de la democracia y el Estado de Derecho que forman parte de ese cuerpo, donde anidan fascistas y comunistas de distintas nacionalidades. Curiosamente, estos dos capos de las hordas de vándalos que contaminan el ambiente incendiando neumáticos en las carreteras y mobiliario urbano en las calles, y que arrancan baldosas de las aceras para arrojarlas con bengalas y botellas de ácido a las fuerzas del orden, serán acogidos, junto con el Partido Pirata (sic), por el grupo autoproclamado ecologista (¡!) de Los Verdes.

Monigote irredentista
Urge el suplicatorio. El reconocimiento del prófugo aforado Carles Puigdemont como eurodiputado conlleva (Isabel Garcia Pagan, LV, 21/12):

El pago de seis meses de sueldo retroactivos -a 8.757,7 euros brutos al mes- y un catálogo de beneficios económicos. Una cuenta de 4.513 euros mensuales para gastos de oficina y 24.943 para asistentes -un máximo de tres en Bruselas y sin límites en Barcelona-. Luego están los viajes pagados, los 320 euros de dieta al día, el acceso a vehículos oficiales, la pensión…

La noticia se completa con la información de que es posible que el prófugo instale una oficina en Barcelona, ciudad que no visitará por consejo de sus abogados. Cuando Puigdemont anuncia su propósito de pisar tierra catalana se refiere, con la desfachatez propia de los anexionistas contumaces, al Rosellón francés, que quienes colaboraban con los ocupantes alemanes durante la Segunda Guerra Mundial bautizaron con el nombre de Catalunya Nord, equivalente a la mítica Occitania. Puigdemont recoge así el legado del escritor Robert Brasillach, fanático occitano y nazi furibundo, que fue fusilado después de la Liberación de Francia con el visto bueno explícito de Charles De Gaulle. Los servicios de inteligencia franceses tendrán que estar atentos a las actividades proselitistas de este intruso, que aspira a resucitar el monigote irredentista de los Països Catalans.

Foco infeccioso
La amenaza de balcanización que se cierne sobre España, que dejaría a cuatro provincias del Reino fuera de la Unión Europea y al resto del país herido, no procede de Bruselas, ni de Luxemburgo, ni de Estrasburgo. El foco infeccioso supura en Ferraz y en la Moncloa, inflamado por la ambición sin límites de un individuo desprovisto de escrúpulos morales y sentimientos patrióticos.

Pedro Sánchez está pactando con los enemigos de España. Así de claro. No son enemigos encubiertos ni embrionarios. Son enemigos que proclaman a voz en cuello su hostilidad y beligerancia. La Justicia española los ha sancionado por ello, y el felón los ha elegido como socios para su encumbramiento. Amancebado con otros crápulas, los comunistas a los que la auténtica memoria histórica les adjudica cien millones de víctimas mortales, cede a la extorsión de una minoría racista y le entrega los resortes del poder para oprimir a la mayoría inerme, humillada y saqueada desde hace cuarenta años por timadores profesionales montados sobre la plataforma mortífera de la pureza étnica.

Tranquilos
Los padres de la Constitución, empeñados en sentar las bases de la Monarquía parlamentaria mientras lidiaban con el terrorismo etarra y la amenaza de un golpe militar involucionista, no previeron que dentro de la sociedad regenerada se incubaría el huevo de una traición de tanta magnitud como la que estamos padeciendo. Sin embargo, su conocimiento de las debilidades humanas y del pasado histórico, les hizo incluir en la Carta Magna los instrumentos apropiados para "garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional". Estos instrumentos son los que hoy deben emplear los responsables de nuestra supervivencia como Nación civilizada. Escribe Miguel Ángel Aguilar ("Flaquezas de Sánchez, pulgas de España", Vozpópuli, 24/12):

Un general, Fulgencio Coll, que tuvo altas responsabilidades y las cumplió de modo impecable, ahora en la reserva definitiva y afiliado a Vox, dice que "Pedro Sánchez es un problema para la seguridad nacional" y pide "a los poderes del Estado" que impidan su investidura como presidente del Gobierno si pactara con ERC. ¡Ojo con Sánchez!

Tranquilos. Los miembros de la Unión Europea agradecerán que tomemos la iniciativa de cortar de raíz esta plaga nacional-populista antes de que se extienda, más de lo que ya está, por sus países. Y los escoceses seguirán mirando con envidia a los catalanes firmemente anclados en España y, por lo tanto, en la Unión Europea.

El enaltecimiento a ETA repunta mientras Sánchez sondea el apoyo de Bildu para la investidura
En diciembre se contabilizan 14 actos públicos de culto al terrorista. Pedro Sánchez busca el apoyo de los cinco diputados de Otegi para ser investido
Luz Sela okdiario 28 Diciembre 2019

Los actos de enaltecimiento a ETA han repuntado en diciembre con respecto a los meses anteriores, según datos del Observatorio de la Radicalización que difunde el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE). En lo que llevamos de mes se han contabilizado 14 "actos públicos de culto al terrorista", la segunda cifra más alta del año, tras septiembre (15). El mes pasado, según el registro, sólo se celebró un acto de este tipo. Ese repunte se produce mientras Pedro Sánchez sondea el apoyo de Bildu para su investidura.

En 2019, se registraron 20 homenajes a miembros de ETA, 3 "jornadas de lucha", 62 pintadas y pancartas a favor de etarras, 3 manifestaciones por la amnistía de los presos de la banda o hasta 15 actos de diversa índole. En total, 106 actos de culto a la violencia terrorista. La cifra es más baja, no obstante, que el año anterior, cuando se registraron 198, según el Observatorio. Entre ellos, 63 homenajes a miembros de la organización etarra.

Desde la llegada de Pedro Sánchez al poder gracias a la moción de censura, en junio de 2018, se han contabilizado un total de 230 actos de enaltecimiento, de distinto tipo.

Sánchez no ha renunciado a contar con el apoyo de Bildu de cara a su investidura, en manos de ERC. El pasado 28 de diciembre, el equipo negociador del PSOE -Adriana Lastra y Rafael Simancas- se reunión con representantes de Bildu en el Congreso para sondear ese respaldo. La cita fue celebrada por la formación proetarra, partícipe por primera vez de los contactos para la investidura.

En el encuentro, los de Otegi expusieron sus condiciones, que pasan por "una revisión de la política penitenciaria que devuelva ésta al estricto cauce de la legalidad y la aleje definitivamente del carácter excepcional con la que es aplicada en la actualidad”, en referencia a la dispersión de los presos de la banda terrorista.

Además, exigieron "iniciar un debate en profundidad del actual modelo territorial construido durante la llamada transición democrática española". Ese debate, según Bildu, debe reconocer el "carácter plurinacional del Estado y el respeto al derecho a decidir libre y democráticamente su futuro que corresponde a los pueblos y naciones del Estado". El PSOE difundió fotografías del encuentro.

La reunión provocó las críticas de las asociaciones de víctimas. En un comunicado, COVITE acusó al PSOE de "blanquear" a Bildu presentándole "como un partido más cuando se trata de la única formación en la actualidad que justifica la violencia terrorista y el asesinato como herramienta para lograr objetivos políticos".

La portavoz de este partido en el Congreso, Mertxe Aizpurua, afirmó en los últimos días que su formación "no será obstáculo" para el Gobierno socialcomunista de PSOE y Podemos que "haga políticas de izquierda y progresistas", "afronte los temas” pendientes en el Estado y "abra vías de solución".

"No seremos obstáculo para ello. Seremos obstáculo para la derecha y la utraderecha", destacó la diputada.

Bildu tiene 5 diputados en el Congreso y cuenta por primera vez con grupo propio.

Beneficios a etarras
Sánchez, como reveló este periódico, mantendrá su política de beneficios penitenciarios a etarras, que implican progresiones de grado y acercamiento a sus lugares de origen.

Así se desprende de una respuesta de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, que concluye que los presos son "valorados periódica y permanentemente a efectos de ser clasificados en el grado más adecuado y destinados al centro penitenciario más oportuno". Interior matiza también que esa revisión afecta a "todos los internos en prisión y no sólo los pertenecientes a banda armada".

La solicitud de información a Interior pretendía conocer el "número de presos de ETA en valoración para progresar de grado en los próximos meses y para ser acercados a sus lugares de origen".

El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska no ofrece la cifra con precisión ya que, argumenta, se trata de decisiones que se adoptan "previa propuesta de las Juntas de Tratamiento de los centros penitenciarios con motivo de las periódicas revisiones de grado" y, destaca, "de acuerdo con el principio de individulización científica de las penas". Pero, en su respuesta, defiende la opción de progresar de grado y obtener otros beneficios para los presos de ETA.
 


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