AGLI Recortes de Prensa   Jueves 23  Enero  2020

Sánchez, una marioneta en manos de los golpistas catalanes
OKDIARIO  23 Enero 2020

Fue exactamente hace dos semanas cuando los golpistas de ERC trasladaron de forma concreta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, su chantaje: si no se rebajaba la pena de sedición en el Código Penal, no habría apoyo a los Presupuestos. Lo que vino después ya es de sobra conocido: el Gobierno socialcomunista ha confirmado que reformará el sistema punitivo para que Oriol Junqueras y el resto de sediciosos en prisión puedan salir cuanto antes de la cárcel. La petición había sido trasladada en abstracto en los contactos previos a la firma del documento de apoyo a la investidura, pero ha sido recientemente cuando la han formalizado, de ahí las prisas de Sánchez.

Lo que antes era objeto de conversaciones se convirtió en materia concreta de extorsión. La reforma del Código Penal es un punto que ha surgido de forma habitual en las conversaciones entre los representantes de ERC y los del PSOE desde hace más de un año, pero ahora ya es un asunto innegociable para los golpistas. Y es que se trata de una mecánica que permite una sustancial rebaja retroactiva al tener que aplicarse en materia penal la norma más beneficiosa al reo.

La rebaja puede ser importante. Lo más probable es rebajar un grado la penas, lo que supondría llevar una condena como la de Junqueras a un escenario que podría acercarse a los seis años de prisión. El ultimátum separatista a Sánchez responde, en parte, al nivel de presión interna que se vive en ERC, donde el sector más duro de Marta Rovira ha exigido que se fuera mucho más allá en las presiones al Ejecutivo socialcomunista.

El precio del apoyo a los Presupuestos, esenciales para la continuidad del Ejecutivo, ha sido el más alto por parte de los independentistas, conscientes de que el futuro de Pedro Sánchez está en sus manos. Y Sánchez no ha tardado demasiado en adelantar una reforma del Código Penal que no es otra cosa que un indulto encubierto al golpismo.

La “desjudicialización» del conflicto era eso: reformar el Código Penal para que Junqueras y el resto de golpistas abandonen cuanto antes la cárcel. La dignidad de España y de los españoles a Sánchez le importa un comino, porque su único afán es permanecer en La Moncloa aunque sea triturando el marco constitucional.

A España sólo le quedará el Tribunal Constitucional

Carlos Dávila okdiario  23 Enero 2020

Lo define así Javier Maroto, portavoz del PP en el Senado: «Si la ley no permite el acuerdo, cambiamos la ley». Se refiere naturalmente al objetivo, ya confeso, sin escrúpulo ni pudor alguno, por Pedro Sánchez: remover el Código Penal hasta dejarlo irreconocible. Es este Código Penal, al que el presidente descalifica por antiguo siendo de 1996, y propulsado por el PSOE de Belloch, que ahora mismo incluye graves penas para los delitos de rebelión y sedición. Un jurista me dice: «No os equivoquéis»: «Este hombre no es tan tonto como para eliminar de cuajo las puniciones; no, lo que hará es rebajar espectacularmente su cuantía, por ejemplo, la sedición la dejará en cuatro años o incluso en tres» y añade: «Eso permitirá, con efecto retroactivo, además, que Oriol Junqueras y demás compañía estén en la calle antes del verano». Sánchez y su gurucillo el «Rasputín de vía estrecha», como denomina a Iván Redondo el presidente del PNV, Andoni Ortúzar, no dan puntada sin hilo: con esa modificación ERC no hallará inconveniente alguno para aprobar los Presupuestos. Es decir: habrá Sánchez para largo.

Porque Sánchez juega con que en esta legislatura no es posible el triunfo de moción alguna de censura, salvo que a ciertos diputados del PSOE les entrara un ataque de decencia y dignidad patriótica, y la apoyaran, cosa absolutamente imposible, dado el estado de necesidad en que se encuentran la mayoría de estos parlamentarios. Sin embargo, socialistas históricos como Joaquín Leguina, apuestan por esta vía: «No ya mismo, pero sí en un plazo razonable de tiempo». Los juristas en todo caso insisten en esta constancia: «Una cosa son los anuncios de lo que se propone realizar y otra es lo que al fin realice porque las palabras, en principio, no delinquen». Es lo mismo que aseguran en los tres partidos de la oposición que dan por supuesto que el cambio en el Código Penal que Sánchez ha pactado con los propios sediciosos va a triunfar, incluso el que ya es portavoz de Ciudadanos, Edmundo Bal, afirma que «he hecho las cuentas y me salen hasta 194 escaños a favor, y es que en ese trance parlamentario tendrá los votos del PdeCat» y los dos de las CUP. Todo lo tiene armado y bien armado.

En la oposición, pese a la postura contraria y muy evidente de la candidata a la Presidencia de Ciudadanos, Inés Arrimadas, corre un vientecillo de consenso, de tal modo que lo que se podría organizar en el Congreso de los Diputados es una iniciativa conjunta para oponerse a ese «golpe de Estado gota a gota», palabras del secretario general del PP, Teodoro García Egea, que está perpetrando Sánchez. En Vox por lo demás, algunas voces nuevas se muestran más receptivas al consenso de lo que lo hace el matrimonio Monasterio-Espinosa. Es el caso, sin ir más lejos del diputado por Barcelona, Juan José Aizcorbe, recientemente nombrado gerente nacional del partido. Se trata en definitiva de movilizar de una u otra forma a esa «España inerte», que denuncia en cuantas ocasiones le son propicias, Manuel Pizarro, uno de los componentes más activos de esta sociedad civil que se dice alarmada pero que, sin embargo, no es consciente de lo que están haciendo con ella.

Sánchez va pagando, cuenta a cuenta, el precio acordado con los separatistas y no guarda escrúpulo alguno incluso en reunirse con un político inhabilitado como Quim Torra. Según fuentes que beben en la fuente de La Moncloa, incluso en el caso de que el Tribunal Supremo se pronuncie próximamente -no tardará desde luego diez días- por la inhabilitación de Torra desoyendo la suspensión que le ha pedido el fiscal socialista Crespo, el presidente viajará a Barcelona para entrevistarse con Torra. «La inhabilitación no va a ser obstáculo», cuenta a este cronista un colega que conoce muy bien los planes de Sánchez. A este país sólo le quedará el Tribunal Constitucional por eso Sánchez pretende volarlo en su actual composición.

La palabra cumplida
Sánchez cumplirá con Junqueras porque es selectivo con sus compromisos: sólo quebranta los que estorban sus objetivos
Ignacio Camacho ABC  23 Enero 2020

La política española va a registrar en los próximos meses una destacada, casi insólita novedad: Pedro Sánchez se dispone a cumplir su palabra. No la que dio reiteradamente al conjunto de los españoles antes y durante la campaña, y de cuyo olvido o inobservancia da cuenta la nutrida videoteca que circula por las redes y por WhatsApp, sino la que en público y en secreto ha pignorado con Podemos y con los separatistas como base de su alianza. El presidente es un tramposo, sí, pero un tramposo selectivo que sólo quebranta las promesas que estorban sus designios. Y su principal objetivo, el de mantenerse en el poder al margen de cualquier principio, depende de que sea capaz de ejecutar los compromisos adquiridos, en especial el de dar satisfacción a las exigencias del independentismo. Y rápido, que a Junqueras está empezando a pesarle el tiempo de presidio.

El indulto camuflado en la reforma del Código Penal pertenece a las cláusulas ocultas del pacto. El hombre de Podemos en Cataluña, Jaume Assens -al que «el otro» Sánchez describió en el debate electoral como colaborador en la fuga de Puigdemont- llegó a verbalizarlo mencionando incluso al grupo de letrados que estudiaban el encargo. Ahora le corresponde al Gobierno llevarlo a cabo, y a tal efecto la factoría Redondo ha comenzado a elaborar las bases propagandísticas -es decir, mentirosas- del «relato». Las apuntó Pablo Iglesias el sábado, y ayer las asumió la vicepresidenta Calvo: la Justicia europea le ha dado a la española varios varapalos y en consecuencia hay que adaptar un orden normativo superado. Se trata de europeizarnos para que dejemos de ser unos bárbaros apegados a impulsos atávicos como el de condenar un golpe contra el Estado. Exactamente el argumento que los secesionistas esgrimen desde hace años.

Pero más allá de esta operación de ingeniería jurídica existe un diseño genérico de transformación constitucional por vía subrepticia, a través de leyes orgánicas que pueden reformarse por mayoría, eludiendo la masa crítica de tres quintos o dos tercios que cualquier modificación de la Carta Magna necesita. Simplemente se trata de abolir esa antigualla del consenso para imponerle a la mitad del país el modelo que rechaza el otro medio. El bloque de la moción de censura como cimiento de una arquitectura política basada en la autoatribución del pensamiento correcto. La refundación del régimen del 78 que soñaba Podemos aplicada -«de la ley a la ley», como Fernández Miranda- por un PSOE convertido en la antítesis del proyecto con que González reconstruyó el socialismo moderno.

Quienes confían en que Sánchez engañe también a sus socios pueden ir abandonando esa esperanza. Porque no va a olvidar que este mandato se abre y se cierra con una llave prestada por unos tipos bastante duros y escépticos ante su cháchara. Es lo que pasa cuando se hacen tratos con el hampa.

El ministro de Justicia de Bolivia: «Iglesias ha financiado sus campañas con dinero de Evo Morales y Chávez»
Alejandro Entrambasaguas. La Paz (Bolivia) okdiario  23 Enero 2020

Álvaro Coimbra (Beni, 1981) es el ministro de Justicia de Bolivia. Ha recibido a OKDIARIO en su despacho del Ministerio, ubicado en la céntrica avenida del 16 de Julio de La Paz, para hablar de la investigación que la Fiscalía boliviana está llevando a cabo sobre la financiación de Podemos y Pablo Iglesias.

También para examinar el nombramiento de Dolores Delgado como Fiscal General del Estado, después de haber sido ministra del gobierno de Pedro Sánchez y analizar la situación de la Justicia boliviana tras 14 años de gobierno de Evo Morales.

PREGUNTA: España está gobernada por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, recientemente nombrado vicepresidente del Gobierno. Iglesias se ha declarado admirador de las políticas de Evo Morales y ahora se está investigando cuánto dinero ha cobrado de Bolivia, ¿verdad?
RESPUESTA: Que Pablo Iglesias se declare admirador de esto la verdad es vergonzoso. Yo siempre digo que podemos sentarnos en una mesa a debatir ideológicamente más allá de que yo no creo en las derechas y las izquierdas. Creo que es un discurso que ya está desfasado. En todas partes del mundo podemos destruir esos posicionamientos.

Pero lo que hoy trae Pablo Iglesias es lo que nos trae el ‘kirchnerismo’, lo que nos trajo Correa y lo que siguen queriendo hacer en Nicaragua. Lo que representa Evo Morales eminentemente es un populismo lírico. Tienen frases muy pegajosas. Siempre juegan al débil, al excluido. Juegan a decir que ellos están en favor de los que no han tenido oportunidades, pero cuando llegan al gobierno demuestran lo contrario. Aquí hemos visto cómo han reprimido al indígena, cómo han reprimido a discapacitados, cómo han reprimido a mujeres, cómo nunca les importó los enfermos de cáncer.

Y Pablo Iglesias representa eso: la mediocridad de ese discurso populista que no da soluciones a nada, que se agarra de los discursos del pobre pero que en realidad lo que hace es sacar un beneficio económico del populismo. Están denunciados por haber recibido más de un millón de dólares de Bolivia. De Venezuela también han recibido consultorías en las que han ganado dinero y financiado sus campañas.

Lo único que hizo Evo Morales fue rodearse de lo que nunca tuvo. Le gustó mucho y no lo quería dejar. Avión privado, un palacio con una suite de más de 1000 metros, muebles carísimos, un montón de plata… A esta gente populista le gusta mucho el culto a la personalidad. Sin ellos no se puede, ellos son los únicos que piensan. Ellos son los los grandes héroes salvadores. Y Pablo Iglesias es lo mismo. Ojalá nunca llegue a gobernar más allá de que ya está en el poder, pero que nunca sea la cabeza del poder.

Creo en la institucionalidad española, que más allá de los procesos sociales que se han vivido, España va a tener la madurez suficiente para superar esto. Sería un desastre que después de pasar una dictadura en España haya un populista de este tipo. Alguien que va a destruir su economía, sus valores, que va a arraigar la corrupción. Pablo Iglesias va a seguir el libreto de los Chávez y de los Castro.

P: En España, el Consejo General del Poder Judicial ha dado vía libre para que Dolores Delgado sea la próxima Fiscal General del Estado. Sin embargo, ha sido la Ministra de Justicia con Pedro Sánchez y diputado en el Congreso por el PSOE. ¿Le parece ético esta designación?
R: Yo veo con gran preocupación lo que está pasando en España, porque obviamente, después de salir de la dictadura, se convierte en un referente en Europa. Por supuesto que no es ético porque existe algo que es muy importante: los abogados, cuando ingresamos en política, la línea que separa la ética es muy delgada. Tenemos que tener la capacidad de saber hasta dónde llega lo político y hasta dónde llega lo jurídico.

Y cuando se ingresa en estos cargos que tienen que ver con el espíritu de la Justicia, haber estado en política obviamente te quita valores en la credibilidad. Lo hemos vivido en Bolivia con con gente por ejemplo que fue diputado y pasó a la Contraloría. Gente que nos fiscalizaba y que era militante del MAS (el partido de Evo Morales). Obviamente la población no lo ve con buenos ojos. La población es inteligente y hace una diferenciación sobre cuándo un político tiene que ser imparcial sin miramientos ni prejuicios ideológicos.

Cuando yo por ejemplo decidí meterme en política sabía que nunca más iba a poder hacer una carrera judicial, que no iba poder ser fiscal porque obviamente yo ya he comprometido parte de mi posicionamiento y mi forma de pensar. No puedes asumir esos cargos porque tienes comprometida tu forma de pensar, tus valores y tus principios.

P: El nombre completo de este Ministerio es ‘Ministerio de Justicia y Transparencia Institucional’, pero durante los 14 años de gobierno de Evo Morales, ¿aquí habido transparencia o más bien todo lo contrario?
R: En realidad este Ministerio se dedicó a concentrar la corrupción. Estamos procesando muchas denuncias al respecto. Este fue el Ministerio que se dedicó a establecer las políticas de cómo tener el poder hegemónico. Cada magistrado era dueño de un departamento y ponía a sus jueces, a sus administrativos. Evidentemente ahí hay casos de corrupción. Es un desastre. Estamos queriendo mejorar esa situación en los próximos meses. Los jueces que pagan para llegar a ser jueces, los jueces que recaudan dinero y ese dinero llega hasta arriba…

Evo Morales destruyó la Justicia. Hoy, según transparencia institucional, Bolivia está en la posición 113 de 116. Eso quiere decir que no estamos nada bien. La población ve en la Justicia una de las instituciones menos creíbles de Bolivia. Por eso que este Ministerio ha sido desastroso durante los últimos 14 años. La injerencia que ha tenido el Ejecutivo sobre el órgano judicial para la persecución política y en los casos de corrupción para volverse en el brazo operativo en contra de lo que pensamos diferente ha venido desde aquí.

Los jueces han salido a decir cuáles eran las presiones que recibían. La verdad que desde el Ministerio de Justicia, durante la etapa de Evo Morales se hizo mucho daño. Hoy lo que nosotros estamos intentando como primera etapa de reconstrucción democrática es institucionalizar el orden judicial. Poner los límites que nos da la Constitución respecto a la independencia de poderes sin dejar la coordinación que debe haber. Pero sí hemos establecido al órgano judicial y a su institucionalidad que desde aquí ya no van a recibir más presiones. Nadie va levantar el teléfono para llamarlos y decirles qué tienen que hacer.

España no puede apoyar a un tirano
 larazon  23 Enero 2020

En lugar de actuar decididamente en favor de quienes sufren la dictadura venezolana, España renuncia a su papel de valedor de las libertades e interlocutor preferente entre las dos orillas del Atlántico.

No parece que sea una tarea complicada para un gobierno que se pretende democrático y defensor de las libertades optar entre la dictadura chavista que oprime a Venezuela o respaldar sin ambages ni rodeos a quienes representan la verdadera voluntad popular, que fue expresada en las últimas elecciones dignas de ese nombre habidas en el país hermano, que dieron una mayoría aplastante a la oposición en la Asamblea Nacional. Tal es así, que desde el triunfo opositor, en 2015, el régimen chavista ha llamado tres veces a las urnas, culminando con el gran fraude electoral de las presidenciales de 2018, en las que la propia empresa encargada del escrutinio admitió la inclusión en el recuento de, al menos, un millón de votos falsos.

A raíz del escándalo, las principales democracias occidentales, entre ellas los países que conforman la Unión Europea, decidieron negar la legitimidad del Gobierno de Caracas y reconocer al presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, como presidente interino, o encargado, de la República de Venezuela, creándose de iure una nueva institucionalidad, tanto en el marco político venezolano como en el internacional.

Pese a que España reconoció la presidencia interina de Guaidó, el Ejecutivo socialista ha tratado de mantener abiertos los puentes con la dictadura venezolana, cubriéndose con la muleta de unos procesos de diálogo que, en la práctica, sólo han servido para que el régimen chavista ganara tiempo y consiguiera abrir una cuña entre una oposición desalentada por el acoso policiaco –una treintena de diputados de la Asamblea Nacional se encuentran en el exilio y otros han sufrido detenciones arbitrarias– y una población desesperanzada, sumida en la escasez de alimentos y medicinas, y víctima una violencia inaudita, que, en 2019, elevó la cifra de homicidios por encima de los 16.500, con más de cinco mil muertes imputadas a las distintas fuerzas de Policía por «resistencia a la autoridad».

Esta posición ambigua del Gobierno de Pedro Sánchez, acentuada desde la incorporación al Ejecutivo de Unidas Podemos, un partido con reconocidas vinculaciones en su génesis al régimen bolivariano, que sólo se traduce en un mayor sufrimiento para el pueblo de Venezuela, protagonista de un éxodo sin parangón desde la guerra de Vietnam, no puede justificarse ni en la apelación a los intereses económicos ni, mucho menos, en supuestas afinidades ideológicas, incompatibles entre quienes representan a un país de democracia plena y quienes tiranizan a su población. Con el agravante de que las reticencias con las que el actual Gobierno español trata a Juan Guaidó y a los grupos opositores, entre los que se encuentra un partido, no hay que olvidarlo, que pertenece a la Internacional Socialista, minan las posiciones de España en el concierto iberoamericano y socavan la confianza de los sectores democráticos del continente en el liderazgo político de nuestro país, como miembro de la Unión Europea.

En lugar de actuar decididamente en favor de quienes sufren la dictadura venezolana, de cargar, si se quiere, con las servidumbres que implica nuestra vinculación histórica y moral con la América que habla español, España renuncia a su papel de valedor de las libertades e interlocutor preferente entre las dos orillas del Atlántico. Que fuera Reino Unido el país elegido por el presidente legítimo de Venezuela para comenzar su difícil gira europea –que, al regreso a su país, puede costarle la detención y la cárcel– es la mejor explicación de lo que decimos. Apoyado por Rusia, Cuba e Irán, el régimen de Maduro ha conseguido reforzarse y se hace más ardua la tarea que se abre a la comunidad internacional para restaurar la democracia en Venezuela. Precisamente por ello, el Gobierno de Sánchez debería ponerse en vanguardia de las libertades.

La derecha 'abascalizada'
Agustín Valladolid. vozpopuli   23 Enero 2020

Es extraordinaria la capacidad de Pedro Sánchez para desviar el foco del debate. Lo que ha hecho con ese anacrónico delirio llamado “pin parental”, mutando la polarizada polémica en debate nacional, es sencillamente sublime. Claro que para ello ha tenido la inestimable colaboración de una derecha cuya torpeza recuerda a aquella otra a la que se refería Ortega, en estos términos, en Rectificación de la república: “Desde el punto de vista de la construcción nacional han faltado al deber de afirmar una política, contentándose con negar, con ser antimarxistas. Bien: ya sabemos lo que anti-son; ahora es de toda urgencia que el país sepa quién son”.

Diríase que Pablo Casado se ha contagiado del gen oportunista y tránsfugo de Sánchez. Hoy es de centro y al día siguiente de derecha dura. Según sople el viento. Con lo del pin murciano, nos ha enseñado esa patita algo vetusta que deja entrever siempre que se siente obligado a colocar su sello en controversias vinculadas con la religión o la moral, metiendo de paso la mano en el cepo que le fabricaron a medida el propio Sánchez y Santiago Abascal. Hay dirigentes del Partido Popular que aguantan el tipo con cierta holgura, siguiendo las indicaciones de la brújula de la coherencia; Casado desdibuja su ansiado perfil de líder solvente de la oposición cada vez que Aznar emite desde FAES una señal o Vox le pone a prueba.

Mientras, por ejemplo, Alberto Núñez Feijóo centra su discurso en señalar el núcleo del problema (“Un Gobierno débil ante los independentistas dará alas a los que empiezan a ver en ellos un modelo a seguir”), el líder del PP cabecea airado ante el último capote que le ponen delante: “¿Vamos a llegar a que los niños delaten a sus padres cuando no son buenos revolucionarios como en Cuba?”. Todo el trabajo destinado a construir una imagen de moderación evaporado en un par de frases. Los llamamientos a la edificación de una alternativa de derecha liberal, al modo europeo, desautorizados por una política temerosa encadenada a la grupa del caballo pardo de Abascal.

Así las cosas, los ilustres colegas y analistas que en estos días animan a la confluencia entre PP y Ciudadanos debieran preguntarse si no están confundiendo sus deseos con una realidad que ya no es la que fue. Si en abril de 2019 era con Ciudadanos con el que el PP sumaba 8,5 millones de votos, esa cifra solo la alcanza hoy con un Vox que ha reducido considerablemente las distancias y, ayudado por un contexto muy favorable a sus intereses, maneja con resuelta rudeza la agenda política, amenaza la supremacía histórica del PP en el territorio de la derecha y discute a Casado la herencia de Manuel Fraga, que no es moco de pavo.

No, la prioridad de Casado ya no pasa por el entendimiento con Ciudadanos. El presidente del PP no tiene prisa, sabe que lo más probable es que la legislatura (tras prorrogar otra vez los Presupuestos de Montoro) dure al menos tres años y que ese es el tiempo mínimo que necesita para conformar una alternativa desde la derecha que, si a lo que aspira es a ganar las elecciones, deberá contar necesariamente con los votos de Vox. Lo que después pase con Ciudadanos dependerá de distintos y muy variados factores, empezando por la propia dinámica interna del partido de Inés Arrimadas; de cómo se resuelva en el mes de marzo la crisis abierta con la inevitable dimisión de Albert Rivera tras el descalabro electoral.

En ningún sitio está escrito que Casado y Arrimadas estén obligados a entenderse. Al menos en esta coyuntura y con el PP a rebufo de Vox en cuestiones tan definitorias de ese liberalismo del que Ciudadanos presume, como la posición ante la inmigración, la violencia machista o el pin parental. Es más, a la vista de la posición obligada o voluntaria (o ambas aun tiempo) del líder popular, alguien debiera recoger del suelo embarrado la bandera de ese centrismo “liberal y progresista” que plantea Cs en el borrador de ponencia de Estrategia Política que discutirá en su congreso extraordinario. Ciudadanos perdió en poco más de seis meses 2,5 millones de votos. La mayoría se fueron a la abstención. Y ahí siguen. Con el PSOE podemizado y el PP abascalizado, el espacio huérfano de referentes políticos hasta parece aún más grande. Pero no te lo van a regalar. Hay que ocuparlo.

Ciudadanos, antes de ser devorado, puede salvarse si logra revitalizar una oferta que llegó a ilusionar a millones de personas y que malogró el tremendo error de cálculo y la excesiva ambición de Rivera: recuperando para el proyecto a figuras que nunca debieron alejarse del mismo; definiendo un programa de contornos nítidos que se base en la radical defensa del mérito y el respeto a la libertad individual; rescatando la vocación utilitaria del partido; reconstruyendo la imagen, justamente deteriorada, de herramienta reformadora de la vigente partitocracia. Veremos si soporta las presiones centrífugas; y las sugestivas tentaciones que garantizan la manutención.

En el corto plazo solo caben dos posibles escenarios: el más probable de un país polarizado en el que los extremos -nacionalismos incluidos- tensionen aún más la convivencia y condenen a la orfandad política a millones de ciudadanos, o el de otro claramente distinto en el que todos ocupen su lugar natural, con una derecha que vuelva a templar las pulsiones más radicales, un centro estabilizador y una izquierda que acelere el proceso de maduración y culmine la tarea de integrar en un nuevo proyecto común a una parte sustancial del sector más radicalmente escéptico de la sociedad. Veremos.

Y el tal Núñez (PP Galicia) sigue despistando a los incautos
Nota del Editor  23 Enero 2020

El PP  ha demostrado sobradamente que tiene que desaparecer, después de haber desìlfarrado todas la ocasiones que tuvo, es de muy despistados el seguir intentando que levante la cabeza, que nunca levantó. Y si la esperanza del PP es Galicia, pues como andan por ahí las gracias del episcopado por el aumento de confesiones ¿ que dios nos coja confesados !

Galopando hacia el abismo
Ramon Rivera www.radiocadenaespañola.com LA GACETA  23 Enero 2020

Escribo estas líneas experimentando el profundo asco que me genera la visión de este individuo, traidor a España, mientras vierte todo su veneno en el Debate de Investidura. No escapan a mis ojos las sonrisas y los gestos de aprobación de los integrantes del “coro de mercenarios” jaleando a esta innoble marioneta, movida por los hilos de su ambición, que lo convierten en paladín de intereses espurios. Recuerdo que, no hace mucho, el “esbirro bananero y besucón” clamaba a los cuatro vientos por la declaración de un Estado de “ALERTA ANTIFASCISTA” y, apenas pasados unos días, este “Ideólogo de la Complutense” cambia su mensaje y abraza apasionadamente al “líder carismático” y menos mal, que este abrazo no fue extensivo al resto de su equipo, pues en dicho caso la escena concluiría con encuentros amorosos sobre el catre de cualquier meublé de “sopla nucas”, “come almohadas” o “locas desatadas insatisfechas”. ¡Todo es poco para dar el debido homenaje a los “espermatozoides bolcheviques” del canijo “macho alfa”! que, para esta ocasión, se ha ataviado “de baratillo”, con una chaqueta que hace honor a su característica de “manga larga” y disimula, a duras penas, su cuerpecillo enclenque de tísico que nos remonta a los tiempos en que su “insigne abuelito” profería amenazas de muerte contra D. ANTONIO MAURA en un alarde de “liberalismo y corrección democrática”. Hoy, por el contrario, este despreciable sujeto sonríe condenándonos a la repugnante visión de la suciedad de su dentadura sólo comparable con la de su conciencia y, con cierto desaliento, pienso que “A ESPAÑA NUNCA LE IRÁ BIEN MIENTRAS ESE CONJUNTO DE DEMAGOGOS Y RATEROS QUE MILITAN EN LOS DESVARIOS DEL IDEARIO SOCIALISTA NO ABANDONEN EL MARCO POLÍTICO”.

Y me pregunto ¿Qué tienen que llegar a hacer estos falsarios para que la masa de resentidos aglutinados por el odio se “caiga del caballo” y les dé la espalda? Y mientras tanto los cuatro “junta letras” difunden el mensaje de que “el pueblo español es muy inteligente” ¡YA QUISIERA YO! Y, así nos va, cuando la eterna gentuza da una base electoral a estos oportunistas trepadores mientras mantiene en el armario a personas tan dignas y valientes como NICOLÁS REDONDO TERREROS, JAVIER FERNÁNDEZ, los MÚGICA y otros muchos que han sido ignominiosamente silenciados por los que se autodenominan “SUS COMPAÑEROS”. Hoy, por desgracia, ya hemos perdido la confianza que nos llevó para creer esperanzados en un partido socialista alejado de aquella horda golpista y ladrona que tanto daño causo a nuestra Patria.

Y así, parodiando la tan hispánica zarzuela conocida LA CORTE DEL FARAÓN, aquí tenemos al “INDIGNO” en su peregrinar hacia la sala de “bis a bis” de la cárcel de Lledoners, mientras el acólito come almohadas le repite machaconamente al oído aquello del “coro de viudas”: ¡MÍMALO, MÍMALO, NO LE DIGAS NUNCA QUE NO! y, una vez alcanzado su destino, el GORDO PUTIFAR de mirada ciclópea lo humilla paladeando su poder al verlo en postura de cubito prono mientas canta emulando a D. Hilarión “se desviven por verme contento esperando que llegue el momento en que yo diga cuál de los dos me gusta más”.

Y continuando con este intento desesperado de llamar a la reflexión a nuestros lectores, me permito recordarles cuales son, a mi modesto entender, las funciones atribuidas al ejército nacional:

- Blindar nuestras fronteras.
- Mantener la dignidad de la Patria, respetando y haciendo respetar aquellos símbolos que la representan.

- Cuidar el orden social en beneficio de la ciudadanía.
- Combatir contra un hipotético invasor.

El correcto desempeño de estas funciones legitima y justifica su existencia, pero ¿cuál de dichas funciones se les permite asumir?, obligándolos a permanecer impasibles ante la violación de nuestras fronteras, por una horda de salvajes que aplican toda su violencia contra nuestras sufridas fuerzas policiales, las constantes ofensas a nuestros símbolos patrios y el mantenimiento del desorden prerrevolucionario a cargo de un grupo de mequetrefes y cretinos seniles envalentonados y que decir de la humillación que sufre el pueblo español por el ridículo a que lo someten cuatro hijos de … ante el resto de las naciones. Ni que decir tiene que, una potencia económica y política como nuestra Patria, reaccionaría neutralizando a la gentuza que la amenaza, y eso sí, expulsando a los culpables a sus países de origen para no convertirnos en el estercolero mundial, pero si la pasividad aparte de impuesta es bien recibida nos veremos obligados a admitir que aquellos ejércitos de Mola y Sanjurjo han desaparecido para dar paso a un funcionariado carente de ideales, que sólo aspira a trepar por las ramas del escalafón. Y, ante esta triste realidad, el deseo de que el pueblo salga de su letargo será un desesperanzado desiderátum cuyo contenido colisionará frontalmente contra ese muro de las lamentaciones que, al decir de los falsarios, se denomina “gobierno de progreso”, mientras tanto seguiremos disfrutando la paz de los cementerios.

También pienso con tristeza, que al igual que ocurría en las comidas familiares campestres donde siempre había alguna vieja entrometida que, olvidando su condición de invitada, daba órdenes en el sentido de que los niños nos fuésemos a jugar al jardín. El motivo era que con el bullicio propio de nuestros juegos infantiles afectábamos la “situación letárgica” de los comensales, y el mensaje subliminal, que aún no teníamos raciocinio para entender, era: Os queremos sonrientes y vestiditos de domingo, pero no interrumpáis nuestro dulce sestear ni oséis intervenir en las conversaciones de los mayores. Si trasladamos mi recuerdo a la situación actual de nuestras Fuerzas Armadas, en manos de esa vieja entrometida que es Naciones Unidas que las conduce a exóticos destinos, que a fuer de ser sinceros nos importan un rábano, mientras el poder político se dirige a ellos diciéndoles ¡ALA, IROS SOLITOS A JUGAR A LA GUERRA!, pero eso sí, “bien remunerados”, y cuando volváis a casa os dedicaremos unas cuantas frases “huecas y grandilocuentes” para hacernos perdonar las múltiples ofensas que os venimos infligiendo y ¡PELILLOS A LA MAR!, a cambio os dejaremos vestiros de gala y desfilar ante nosotros para mayor gloria del sistema, y quietecitos que si molestáis os sustituimos por una cabalgata circense que resulta más barata y colorida, pero lamentablemente sois “un mal necesario” para dar salida a las jugosas comisiones por la compra de armamento, pero que quede claro ¡LA CABEZA SÓLO PARA DAR APOYO AL CASCO!, y tenerlo bien presente o se acaban las “chapitas” con que os premiamos. Y, un último consejo para las cúpulas militares, el “camuflaje y el mimetismo” constituyen herramientas útiles en la acción militar pero no pueden adoptarse como filosofía de vida.

Y una vez más constato que el pescado se pudre por la cabeza y que el pueblo español padecerá a la gentuza política en tanto no se desarticulen las élites: Judiciales, castrenses y religiosas aquejadas de ambición, hipocresía y amnesia, que cierto es aquel viejo dicho de que “es más probable que un general muera de parto que en acción de guerra” en la España actual. Aquello de que el pueblo salga de su letargo será una desesperanzada carta a los reyes cuyo contenido colisionará contra esa línea Maginot que hoy se conoce como “gobierno de progreso”, mientras tanto los borregos seguirán pastando plácidamente entontecidos y absortos por sus juegos, promovidos y auspiciados por el “Estado de Bienestar”.

Interrumpo este texto y lo retomo en la mañana del día seis viendo como la tal Margarita, con la cara de cemento, pelotea a un grupo de orondos uniformados que reciben palabras vacías y chatarra en actitud sumisa, mientras esperan el momento de “cargar heroicamente”, palillo en ristre, contra las croquetas y otros frutos de sartén con gran peligro de sus vidas, por aquello del colesterol. Y me surge la pregunta: ¿adónde podemos ir con esta pléyade de vendidos? Para poner las cosas en orden habría que desmontar diversas cúpulas: Poder judicial, Iglesia, ejercito, etc. y sólo así nuestra patria se liberaría del mal que la atenaza, pero unos jueces enfermos del virus de la ambición y la política, unos generales dóciles ante las prebendas y un clero cobarde y oportunista no son los mejores ingredientes para confeccionar un guiso, digerible.

Ante las evidentes dificultades sólo quedará la esperanza de que alguien diga ¡Corneta, toque diana! haciendo realidad la estrofa de “que en España empieza a amanecer”, y así, Gabriel Celaya y otros muchos intelectuales, que sufrieron y soñaron un futuro mejor para nuestra Patria, descansaran en paz. Entre tanto ¡VIVA LA COFRADÍA DEL SILENCIO! y tengamos paciencia para ver indiferentes como, arrastrados por los ejemplos actuales, nuestros nietos ya no jugarán a los soldados sino a los guerrilleros urbanos, terroristas y liberados sindicales, y nuestras niñas ya no desearán ser princesas honestas y recatadas e imitaran a las prostitutas de lujo de las revistas del corazón. ¡En fin! como decían los anarquistas ¡TODO VA BIEN, LUEGO TODO VA MAL! Feliz Año, queridos lectores.

NOTA: Me entero en el momento de cerrar el artículo que el Teniente General D. Julio Rodríguez ha visto reconocidos sus méritos ascendiendo a “EDECÁN” del Coletas, siento pena por este hombre que me parece una buena persona, pero ha cometido un error imperdonable para un aviador ¡PERDER LA BRÚJULA! También recuerdo al Teniente General D. Fulgencio Coll “sufriendo estoicamente” la actitud impertinente de un “Don Nadie”, senil y peinado como el príncipe valiente, y pienso que me gustaría ver a este incorrecto individuo entrevistando a un ayatolá o a un “general bananero”. ¡Qué lejos están los tiempos del Cu-cut!

Libre pensamiento o miserable libertad
Antonio García Fuentes Periodista Digital 23 Enero 2020

Hoy que tantos “partidos y partidarios hay”; no encuentro a ninguno que aborde este para mí, “crucial” tema, del nada menos que… “el ser o no ser, puesto que esta es la médula principal de ese género de monos al que pertenezco”; y donde de verdad lo que en realidad, “puede ser cada uno”; cosa por otra parte dificilísima o imposible, puesto que el plantearse tan cruel realidad, suelen dar miedos; algunos de ellos insuperables. Pero como yo sigo en mis afirmaciones de que, “el individuo es superior a la masa”; y lo que sigue imperando en este minúsculo planeta, es el masificar, el anular la individualidad, en definitiva; convertirnos en rebaños, “con pocos pastores”; hoy discutiendo la postura de “un comunista camuflado”, le respondo lo que sigue en un foro abierto en la red.

“Este como tantos otros no se atreven a denominarse COMUNISTAS, por cuanto el comunismo ha fracasado mundialmente, y para seguir viviendo de la política, se cambian de nombre y se unen al que les asegure “panza y bolsillo” (que por otra parte, es la técnica que practican todos los demás políticos); y en cuanto a Cuba, a que se refiere, presentándola como un triunfo comunista; simplemente recordarles que, “la mitad de la población de la isla huyó tan pronto entraron “los Fideles”; los que en realidad fueron y son, los nuevos capitalistas y viven de lo que produce Cuba; o sea, lo mismo que en Corea del norte, Venezuela, China y “otros”; puesto que la realidad es que hoy, se han convertido todos los antes comunistas, en simples y vulgares capitalistas; y es que como dijo Quevedo… “Poderoso caballero es don dinero”; y esa es la realidad. En cuanto a “la mentira de izquierdas derechas”, ya lo sentenció el más destacado intelectual de la España de su tiempo… “IZQUIERDAS DERECHAS:»Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil J. Ortega y Gasset”.

Lo que ocurre es lo del dicho popular… “En esta vida, de algo hay que comer”. Y como el principal motor del mono humano, sigue siendo “la panza y el bolsillo”; ante tan tremendos “tiranos o amos”; en general casi todos “los monos”, sucumben.

Y por la misma contundente razón, todas las políticas fracasan, puesto que la principal enseñanza, que reitero, es; “saber ser individuo y convencido de ello, saber que es mucho más importante ser que tener”, puesto que una vez convencido de ello, desaparecen infinidad da ambiciones, que en realidad son como “luces de bengala”, que si bien dan mucha luz, pero en realidad no alumbran nada; puesto que la fugacidad del momento en que lucen, sólo producen un deslumbramiento y la consiguiente ceguera.

Pero “vaya usted” a explicarle esto, a las masas, y sobre todo a los políticos, cuya principal misión, sería el formarlas y educarlas; y la primera prueba de lo que siempre ha sido el comportamiento de la generalidad de los gobernantes, lo tenemos en la Biblia “cristiana”; con el proceso al “Galileo”; donde la realidad no fue que lo crucificaran los romanos o los judíos; “la realidad es que fue crucificado por aquella masa de “monos humanos”, que en un momento y previo lavado de cerebro, eligieron al bandido Barrabás, en vez del “Maestro Jesús”, cosa que le vino de perlas al gobernador romano”; y mucho mejor a los dirigentes religiosos, que en realidad fueron los culpables más directos de aquel execrable crimen, al que como sabemos, se repetiría a lo largo de la historia “del mono”, en infinitas ocasiones, como hoy mismo se sigue repitiendo. Así pues, de progreso nada o apenas nada… “sí, indudablemente, la masa sigue progresando en el tener cada vez más juguetes”; y los que “apacientan o controlan a las masas mucho más, de lo que de material producen los rebaños de siempre” ¿Hasta cuándo? Visto lo que conocemos de la Historia y de cómo transcurre el presente y como intuimos el futuro, vete tú a saber la cantidad de siglos que esperan, al pobre “mono humano”, al que sólo le puede quedar un consuelo, o sea el máximo que yo he encontrado, al considérame, simplemente… “efecto y no causa, puesto que ningún mono puede atribuirse la creación de sí mismo; y menos de los de su especie”; “gran misterio vive Dios”. Amén.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

¿No querían 'socialismo del s. XXI'?
Zoé Valdés Libertad Digital 23 Enero 2020

No tengo nada que ver con esos "profetas de la fatalidad" que recién ha calificado de manera directa el presidente Donald Trump en su discurso en Davos, pero hace rato que vengo viendo la desgracia que podía caerles a algunos países con este nuevo "socialismo del siglo XXI", según lo redefinió el golpista y luego presidente electo por los venezolanos, el finiquitado militar Hugo Chávez, y que no es más que comunismo disfrazado.

Siempre advertí de que dos países estaban en riesgo inminente, España y Colombia. Pronostiqué que España caería primero. Recibí no pocas críticas, insultos, ataques, y hasta bromas: "Esta señora ve comunismo por donde quiera", y demás burlas parecidas.

Bien. Me temo, y mucho, no sin profundo pesar, que mi pronóstico se ha cumplido. Ha caído España. Los españoles van aplaudiendo unos, incrédulos otros, reacios otro puñado, hacia el abismo a una velocidad típica del siniestro suceso, y hasta con una rapidez propia de los cubanos en 1959.

Una mujer blanca debe renunciar a una plaza pública en un instituto de no sé qué racial por el mero hecho de que es ¡blanca! La reemplaza una mujer negra. Al momento la prensa publica fotos de esta señora negra con el puño en alto. Negra y puño en alto. Me da igual si este símbolo tiene que ver con el poder de los negros o con lo que sea, y también me da igual si el presidente norteamericano gusta de usar este gesto. El puño en alto a mí me recuerda a Lenin, a Stalin y a la masacre comunista en todo el mundo. Espero que por usar el término negra relacionado con una persona no me acusen de… ¿de qué me pueden acusar, como no sea de decir la verdad y lo que pienso? ¿No es negra esta señora, no se fotografió con el puño en alto? ¿Por qué no acusan a alguien de llamar despectivamente "blancos" a los blancos, que también ocurre y cada vez con mayor frecuencia?

¡Un instituto racial! ¿Para qué sirve a estas alturas de la historia un instituto racial, como no sea para devenir más racistas y para avivar la confrontación, remover odios ya calmados desde la noche de los tiempos, en Occidente al menos? El negocio del racismo gana bien, he ahí el quid, el negocio del racismo llevó a un presidente norteamericano a ganar el Nobel de la Paz sin haber apenas ejercido como tal. Ha sido, por cierto, el presidente que más frentes bélicos abrió bajo su mandato: Barack Obama. Pero, atención, cuidado, nadie le exige que devuelva el Premio Nobel de la Paz, como tampoco nadie se lo reclama a la mentirosa Rigoberta Menchú, cuya biografía, escrita por la venezolana Elizabeth Burgos, recibió el Premio Casa de las Américas en Cuba y desató una leyenda plena de fraudes y engaños.

Eso, sépanlo, son los comunistas camuflados en socialistas, así actúan, y de esa manera se benefician. De forma enérgica y continua.

De otra parte, una militante de Podemos, lesbiana para vergüenza de las lesbianas, no sólo enciende una violenta cruzada contra los hombres, además afirma– en un arranque de ignorancia antológico, sin que le tiemble una pestaña– que la farmacología es machista; añade, incluso sonriente y hasta burlona, que, a los fetos, o sea, perdón, a los sietemesinos habría que matarlos. Esta potencial asesina ya goza de mando en España. Eso también es el socialismo del siglo XXI. Por si lo desconocían, ahí lo tienen, actuando con poder político real y contundente.

No pasa un solo día en que no leamos, veamos, oigamos, los más penosos insultos a la inteligencia provenientes de individuos con capacidad de decisión sobre nosotros y, lo que es peor, sobre nuestros hijos.

El tema acerca de lo que también soltó una de estas mujerongas de Sánchez, de que los hijos no son de los padres, sino del Estado, prueba el nivel de odio que destilan contra la familia y contra todo lo que tenga que ver con las libertades y contra la educación que elijan los padres para sus hijos, que son los principales responsables de su existencia, ¿quién sería capaz de negarlo?

Y, por último, que no será lo último, porque esta gente sin receso trae invariablemente las peores sorpresas en cajas y cajitas de todos tamaños. ¿Han leído ustedes lo suficiente sobre el caso de prostitución infantil en Mallorca, donde lidera el PSOE, o sea, el famoso socialismo del siglo XXI? No, no habrán leído demasiado porque los principales periódicos bajo la égida social-comunista lo han silenciado allí como han podido. A la espera, sobre todo, de que el tiempo transcurra, de que la nata de olvido lo cubra, y hasta de que los que no les perdemos ni pies ni pisada nos demos –como casi siempre– por vencidos. Vencidas también las víctimas, que, cómo no, con eso principalmente cuentan.

Pues todo esto y más es el "socialismo del siglo XXI". Verán las consecuencias, las padecerán, pero recuerden siempre: por este socialismo del siglo XXI han votado buena parte de los españoles. Veremos, después, a llorar que se perdió el tete. ¿No querían y hasta envidiaban el comunismo (repito, "socialismo del siglo XXI")? Pues ahí tienen.

Como dijo aquel coronel, Cornelio Rojas, fusilado en Cuba en 1959 por Fidel Castro y el Che Guevara: "¡Muchachos, ahí les dejo su revolución, cuídenla!".

Iván Redondo tiene un pin
José García Domínguez Libertad Digital 23 Enero 2020

Confieso que estoy empezando a respetar a ese Iván Redondo. Porque yo respeto a la gente que se gana el sueldo. Y alguien capaz de conseguir que toda la derecha española, toda, sin excepción, empezando por los líderes y segundones de sus tres obediencias circunstanciales y acabando por sus medios de comunicación afines, toda ella, se haya puesto a discutir de un pin, ¡de un pin!, mientras la gobernanza del país depende de un recluso mentalmente desquiciado y dado a la retórica escatológica, sin duda alguna, merece el dinero que se lleva a casa cada fin de mes. Y es que aquí estamos gastando tiempo, tinta y saliva con lo del pin porque Redondo, que es un profesional de lo suyo, y admirable además, decidió que aquí se iba a hablar de un pin. De un pin y solo de un pin. Bien, pues dicho y hecho. El vicepresidente Iglesias, que es otro hombre al que yo respeto, porque yo también respeto a los políticos capaces de diseñar estrategias que conducen a la Moncloa y no a las páginas de relleno de la prensa rosa, dijo hace bien poco en una entrevista que la política es una cuestión de espacios. Y, efectivamente, en esencia es eso: una simple cuestión de espacios. Espacios que, igual en España que en tantos otros países de Europa, dieron en fragmentarse de modo acelerado a consecuencia de las heridas y cicatrices que fue dejando en el tejido social de Occidente la Gran Recesión de 2008.

Heridas y cicatrices que aún hoy están lejos de haberse curado del todo, por lo demás. Pero nada hay estrictamente unidimensional en los fenómenos políticos. Tampoco en los políticos. La división en tres del antiguo bloque que en su momento había pastoreado el Partido Popular obedeció a razones complejas en las que, de entrada, primó a la frustración generacional de un segmento de la población joven y afín a lo conservador que veía mutilado su horizonte personal por la virulencia de la crisis, crisis cuya génesis asociaba a la corrupción de las élites gobernantes, tanto las socialdemócratas como las populares. Pero, junto a ese elemento de irritación moral que compartían con los electores de Podemos en la izquierda, el factor catalán, a diferencia de lo que ocurriría en la izquierda, acabaría siendo tan o incluso más determinante como catalizador de la disidencia de antiguos fieles al PP irritados ante el paniaguado tancredismo de la anterior dirección del partido. Elemento, el de la identidad nacional amenazada que galvaniza a la derecha civil, que llevó a que se leyera de modo erróneo la ruptura de la antigua coalición de electores sobre la que se habían asentado las grandes mayorías del Partido Popular. Porque, al igual que ocurre en Francia o en Italia, la derecha española ya no es ahora mismo lo suficientemente homogénea desde todos los puntos de vista como para que se la pueda identificar con un único partido, el PP.

Pero el gran error que cometimos tantos en su día fue creer que la eclosión nacional de Ciudadanos respondía a esa mutación sociológica entre una derecha tradicional representada por las antiguas clases medias de la España interior y una nueva derecha más liberal, joven, urbana e integrada en los sectores modernizados de la economía. Esa división ciertamente existía, y existirá cada vez más, pero su alcance cuantitativo resultó ser muchísimo menor que el espejismo de los resultados del mejor Rivera nos había hecho creer. Para muchos de aquellos electores, y eso fue lo que no supimos ver, Ciudadanos solo era un partido de usar y tirar a la espera de que surgieran otras ofertas programáticas más firmes con la cuestión nacional en el ámbito de la derecha clásica. Eso es Vox. Pero también Pablo Casado.Y ahí han acabado los votantes golondrina de Ciudadanos. Pero hay otro millón, nada menos que un millón, de antiguos electores de Ciudadanos que no voló hacia ninguna parte, sino que, como es sabido, se quedó en casa el día de las elecciones. Ese millón de huérfanos es el que decidirá el nombre el próximo presidente del Gobierno. Unos huérfanos laicos y laicistas que en el plano de los valores morales, las costumbres y la ética civil se identifican de modo muy mayoritario, hegemónico, con las actitudes estándar propias de la modernidad secularizada contemporánea. Así las cosas, si el gran debate va a girar en torno a un pin, ese millón de papeletas electorales tendrán muchas, muchísimas más posibilidades de acabar más pronto que tarde en en el zurrón del PSOE. Y Redondo lo sabe. Por eso ha ordenado que aquí se hable de un pin. De un pin y solo de un pin. Lo dicho, ese hombre se sabe ganar el sueldo. Y mi respeto.

Auschwitz-75
Sin la existencia de Israel, Auschwitz hubiera sido borrado. Borrada la Shoah. De la memoria y de la historia
Gabriel Albiac ABC 23 Enero 2020

«El humanismo no es decir: lo que yo hice, ningún animal lo habría hecho. Es decir: hemos rechazado lo que en nosotros quería la bestia», esa bestia que sabemos que anida en nuestro subsuelo más oscuro, esa bestia que sabemos que también somos. Malraux escribía eso en 1948. La imagen desoladora de lo bestial estaba ante sus ojos. Lo estaba ante los ojos de todos. Un 27 de enero de hace ahora 75 años, las tropas soviéticas entraban en Auschwitz. Lo que vieron no era soportable por el ojo humano. Y, sin embargo, en aquello que vieron está esa parte esencial de lo humano en apuesta contra la cual vale sólo la pena ser un hombre.

Auschwitz no es un lugar. Auschwitz es la pesadilla de ser hombre. La pesadilla de saberse parte de una especie a la cual Freud describe fríamente portadora «del placer de matar en la masa de su sangre». Auschwitz da clave a eso. Eso que no cabe en las cifras de los seis millones -¡seis millones!- de humanos exterminados por la única razón de poseer un nombre: «judío». Auschwitz dice la Shoah: la negación de la condición humana a un grupo humano. Y la Shoah nos dice a nosotros: no hay hombre que pueda decirse tal, después aquello, si no es capaz de asomarse al abismo, de anotarlo con la precisión que exige lo verdaderamente trágico.

Hoy, el Rey de España hablará en el lugar de la Shoah. Un lugar que, para evocarlo, apostó por el rigor geométrico de los investigadores. El Yad Vashem, Museo del Holocausto, en Jerusalén, se quiere un monumento a la lucidez. Es lo que sobrecoge a quien lo visita. Un lugar para conocer aquello de lo cual ningún lamento estaría a la altura. Yad Vashem es, ante todo, esa cúpula central que engarza los nombres de los seis millones de mínimos humanos a los que alguien juzgó excedentes de la especie, a los que alguien deshumanizó antes de proceder a borrarlos: el nombre y los apellidos de cada uno de ellos. Y, bajo la cúpula, un archivo implacable y aún no completado: el del dosier biográfico de cada uno de ellos. No es posible salir de ese lugar -de belleza ascética- sin saber trastrocada tu propia vida. No es posible escapar a la vergüenza primordial de ser un hombre después del choque con todo aquello.

75 años pasaron. El tiempo todo lo erosiona: el recuerdo también. Pero, ¿es que hablamos de recuerdo sólo al decir Shoah? De recuerdo, en rigor, pueden hablar ya muy pocos: los escasos ancianos que sobrevivieron y aún perviven. Hablamos de otra cosa. De otra cosa cuyo envite nos arrastra a todos. Hablamos del grave peso de la historia. Y, en ella, estamos sobre todo hablando, lo sepamos o no, de una herida incurable de la especie humana. Que no es cosa del tiempo. Que es fundamento metafísico del animal que habla y que, al hablar, puede hundirse en lo demoníaco o alzarse hasta lo angélico. Precario siempre: porque el ensueño del ángel suele muy fácilmente despertar en los infiernos.

Hoy, en el Yad Vashem, los Reyes de España, como Macron, como Putin, como todos los poderosos de la tierra allí presentes, se sabrán confrontados a un barrera diamantina: sin la existencia de Israel, Auschwitz hubiera sido borrado. Borrada la Shoah. De la memoria y de la historia. Como algo demasiado doloroso para aceptar que haya existido. Sépanlo quienes aún se preguntan por qué la defensa de Israel es sagrada: por eso, porque en el ser de Israel pervive lo que queda del animal sagrado que, a pesar de todo, late aún en nosotros. Ese que sigue rechazando aquello que en nosotros pueda querer la bestia.

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Lo que el PSOE ya no es
Juan Carlos Girauta ABC  23 Enero 2020

Sigo leyendo que el PSOE es un partido constitucionalista, equívoco que creía disipado desde el tierno abrazo con Iglesias veinticuatro horas después de las elecciones. Sánchez descartó allí, in límine un acuerdo de abstención con PP y Cs que le habría permitido formar gobierno monocolor. El problema es que, a la vez, le habría impedido continuar el proyecto de polarización y división social con el que el PSOE, desde 2002, suple sus infinitas carencias.

El pasado es tenaz. No hace tanto, algún despistado decía votar todavía a Felipe González. Hay que comprobar si eso dura. Sería como aquellos japoneses que saltaban a los diarios en los años setenta, cuando un yate de recreo divisaba un barbudo, la mirada extraviada, escondiéndose de imaginarios soldados en alguna remota isla filipina, con harapos verdes y una Nambu semiautomática oxidada.

Nada queda. Según ha revelado el vicepresidente de la Generalidad, Sánchez se va a reunir para hablar de independencia -sin queja interna- con el inhabilitado que usurpa el cargo de presidente autonómico. También planea rebajar la pena por sedición por un solo hombre. Antes, el doctor fue investido con el auxilio bilduetarra. El PSOE ha votado en el Parlamento Europeo contra la investigación de los crímenes no resueltos de ETA.

El apoyo peneuvista va a suponer la reforma de la estructura del Estado (¿por qué vía?) para adecuarlo al reconocimiento de las identidades territoriales. Como si el Título VIII de la CE no contuviera esa adecuación histórica, como si no fuera ya el País Vasco la unidad subestatal con mayor autogobierno de Europa.

El PNV quería más, por el ansia. Por ejemplo, decidir sobre las competencias de Navarra, a la que no puede representar legítimamente en mesa alguna. Y el PSOE se lo dio, pues todo debía supeditarse a tener a Sánchez en La Moncloa sin pactar con los constitucionalistas. Del mismo modo, Chivite podría ser presidenta sin mancharse con Bildu, pero prefiere el pringue.

Quizá un alérgico a la prensa pueda suponerle a Sánchez respeto a la Carta Magna, pero nadie informado debería engañarse atribuyendo al PSOE algo que con tanto trabajo ha logrado sacudirse. A ERC le prometieron unas cosillas que exigen al Poder Ejecutivo imponerse al Judicial, siendo el nombramiento de Delgado el primer pisotón.

El pobre Garzón, que acude al Consejo de Ministros con tanta ilusión, desconoce las nociones jurídicas exigibles para aprobar una oposición a auxiliar administrativo de su propio ministerio. Por eso sostiene que la Fiscalía pertenece «al entramado del gobierno», pasándose por el arco del triunfo comunista el Estatuto que la regula: «El Ministerio Fiscal es un órgano (...) integrado (...) en el Poder Judicial». Garzón siempre puede argüir que tampoco el primero de la clase se sabía la lección: «¿De quién depende la Fiscalía? Pues eso». Serán otras cosas, pero constitucionalistas, no. Ni quieren serlo.

Nuevo éxodo de jueces en Cataluña: 38 se fueron en 2019
Francisco Velasco larazon 23 Enero 2020

El pasado año estuvo marcado a nivel judicial por el juicio del «procés» y 2019 ha continuado la senda marcada años atrás de que los jueces no tienen ahora estímulos suficientes para solicitar Cataluña como primer destino o regresar a las sedes jurisdiccionales de esa comunidad autónoma. Los datos, a los que ha tenido acceso LA RAZÓN, son contundentes al respecto: sólo nueve solicitaron en concursos voluntarios una plaza en juzgados o tribunales de Cataluña, mientras que, por el contrario, los abandonaron 38. Es decir, se produjo un déficit de 29 jueces. Sin embargo, estos datos se ven algo maquillados si se incluyen los concursos forzosos, principalmente jueces que acaban de salir de la Escuela Judicial y que van a Cataluña en «concursos forzados», es decir, porque no les queda más opción. Si se cuentan los que han llegado en esta situación, el cómputo sería que habrían llegado 35 frente a los 38 que lo dejaron. Esa situación se refleja en que el 30 por ciento de las vacantes judiciales esté en esa comunidad.

Y en todo ello, la situación política y la presión independentista sobre el colectivo judicial y fiscal es claramente uno de los factores desencadenantes de esa situación. Así, Patricia Batlle, magistrada de Primera Instancia e Instrucción de Gavá (Barcelona), no tiene dudas de que «es indudable que el independentismo catalán ha llevado consigo una campaña de desprestigio contra el Poder Judicial, que ha venido acrecentando la falta de jueces en Cataluña y que ha convertido Cataluña en un territorio poco amable en el que desempeñar nuestras funciones, donde se ha puesto en duda nuestra independencia y se han llevado a cabo acciones radicales a muchos de nuestros juzgados».

Por ello, entiende que sería necesario adoptar una serie de medidas para paliar esa situación y evitar una «desertización del Poder Judicial del Cataluña». Entre esas medidas considera positivo instaurar un complemento económico por las «especiales dificultades o circunstancias de estos destinos». Pero sobre todo, destaca Patricia Batlle, lo que necesitan los jueces es «que no se ponga en duda nuestra independencia», ya que el hecho de que otros poderes lo puedan hacer «es una irresponsabilidad y un serio ataque a la separación de poderes».

Un magistrado que estaba destinado en Cataluña desde 2010 y recientemente optó por otro destino, que prefiere permanecer en el anonimato, señala una fecha clave en todo este proceso: 2017. Fue el año en que la presión nacionalista llevó a que el entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, convocase la «consulta». A partir de entonces, «la situación política, esa presión, se acentúa sobre los miembros del Poder Judicial, «porque es el único que no controlan y todo ello lleva a una presión a los jueces que al final se acaba pagando y optando por salir». Este magistrado tiene claro que eso es, precisamente, lo que se busca con esa presión: «Los independentistas están encantados de que nos vayamos».

Malvado, no tonto
Isabel San Sebastián ABC 23 Enero 2020

Se engaña quien piense que Pedro Sánchez es un personaje falto de luces. De escrúpulos, sin duda. De principios, también. De currículum, desde luego. De integridad, lo ha demostrado. Pero no de inteligencia o, mejor dicho, de astucia. El presidente es un tipo listo, un narcisista de libro, ambicioso, seguro de sí mismo, carente de límites éticos, audaz y hábil en la elección de asesores cuya estrategia está demostrando tener una eficacia letal. Merced a esos atributos, que la política ha convertido en garantía de éxito, superó una defenestración definitiva para cualquier otro y hoy está instalado en La Moncloa. Hace algunas semanas yo misma habría jurado que su estancia sería breve. La realidad demuestra, no obstante, que cuenta con un plan perfectamente urdido con la finalidad de salvaguardar la poltrona por encima del espíritu de la ley, la coherencia, la verdad y por supuesto España. Dicho de otro modo; que ha venido para quedarse, porque puede que sea malvado, pero dista de ser tonto.

Pensamos ingenuamente que el radicalismo de Pablo Iglesias, unido a su lucha de egos, impediría el acuerdo entre ambos. ¡Error! Nada como tocar moqueta para amansar a la fiera podemita, tremendamente satisfecha de haber culminado al fin su asalto al cielo presupuestario. Confiamos igualmente en que la Constitución supondría un muro infranqueable para las exigencias de sus socios independentistas. Es decir; que acabaría sucumbiendo a la imposibilidad de ceder a ese chantaje, no por falta de voluntad, sino de un camino legal practicable. Nos volvimos a equivocar. Quien maneja los hilos del poder siempre acaba encontrando atajos para sortear la legalidad, y el equipo que dirige los pasos del líder socialista en ese campo hace gala de una creatividad digna de mejor causa. Así, el jefe del Ejecutivo no tendrá que mancharse las manos ni tampoco ensuciar las del Rey con un indulto a los sediciosos, porque la anunciada reforma del Código Penal transformará su delito en poco más que una chiquillada castigada con penas mínimas, de las que los condenados por el Supremo se beneficiarán retrospectivamente. Tampoco supondrá un obstáculo insalvable la mayoría cualificada requerida por la Carta Magna para modificar el Título Preliminar referido al modelo de Estado y la unidad indisoluble de las Nación, porque Sánchez pagará a ERC el precio del referéndum vía reforma del Estatuto de Autonomía catalán, necesitada únicamente de 176 «síes» en el Congreso. No lo apellidarán «de autodeterminación» (o sí, dado el nivel de chulería demostrado en el nombramiento de Dolores Delgado como fiscal general), pero en la pregunta quedará claro el propósito de la consulta y su efecto político será el mismo si la respuesta es afirmativa. El PNV recibirá sus treinta o treinta mil monedas de plata, las que hagan falta, como viene sucediendo desde antiguo. En cuanto a Bildu, ese otro compañero de viaje al que no se acercaría ningún demócrata bien nacido, ya se le han abonado dos plazos con la expulsión de la Guardia Civil de Navarra y el voto socialista en el Parlamento Europeo favorable a la impunidad de los terroristas de ETA. Falta, de momento, someter del todo a la Justicia, veremos por cuánto tiempo.

Las cosas marchan viento en popa en el campo de la izquierda aliada al separatismo, mientras en el centro-derecha arrecia la pugna por ver quién se queda con los restos del naufragio. El PSOE hace pinza con Vox contra un PP desnortado y Cs está al borde de la desaparición. Si nadie lo remedia pronto, tenemos Sánchez para rato.

Pinzas y mordazas
Nota del Editor 23 Enero 2020

Mordaza la del PP que ha sabido idiotizar a innumerables votantes durante largo tiempo para permitir que España se encuentre camino de Españazuela. La solución es Vox y cuqlquier ataque a Vox demuestra las ganas de quienes pretenden que algo parezca que cambia para seguir en la destrucción de España.

El periodismo español del Granma
Cristina Seguí okdiario 23 Enero 2020

La estrategia y líneas de acción desde Moncloa fueron muy claras esta semana: “Usar el asunto del PIN parental aprobado en Murcia, a petición de Vox, para matar cualquier atisbo de escándalo por la consumación del pacto de Bildu con el PSOE en Navarra, el obsceno nombramiento de Dolores Delgado como Fiscal General del Estado, la visita de la vicepresidenta de Maduro en Moncloa, y la reforma retroactiva del código penal para sacar de la cárcel a los golpistas catalanes por la puerta grande de la Maestranza con el rabo cortado y las dos orejas”. Que me disculpen los amantes del noble oficio taurino haberles metido a un sobrero criminal en el ruedo durante un segundo.

A Sánchez le ha vencido el primer pago a los etarras que le hicieron presidente del Gobierno de España, el enésimo con Junqueras, y otra cuota más del impuesto revolucionario que ésta semana ha venido a recaudarle, además de a Zapatero, Iglesias y Garzón, la vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, en representación del régimen delincuente, narcotraficante y asesino de Maduro.

A juzgar por las prometedoras perspectivas de libertad de Junqueras, y ante todas las informaciones incriminatorias de muchos altos cargos del Gobierno de España reveladas por la Justicia boliviana y por el presidente interino Guaidó, Sánchez parece mucho más reo que los golpistas, y, si existiera la Justicia en España después de comprarse el presidente del Gobierno la Fiscalía, la Abogacía del Estado, y la decepcionante sentencia del 1-O, algunos de sus socios ministeriales deberían tener muchas más probabilidades que el líder de ERC de mear en un orinal carcelario en los próximos años.

Pero no es así, y todas las narcodictaduras hispanoamericanas, además del entramado burocrático de la ETA, tiene cogido a este Gobierno por las pelotas. Nadie debería estar pensando en términos garantistas de un Estado democrático articulado y regularizado por unas instituciones corrompidas hasta la médula por el Sanchismo en un tiempo record. Estamos en otra fase inédita e ignota en la que este régimen abiertamente fascista no nos habría podido instalar sin la necesaria ayuda de unos medios de comunicación encargados de entretener a una preocupante parte de la población infantilizada con dramas climáticos, masculinidades tóxicas, y todas las teorías acientíficas existentes.

Demasiados periodistas hoy, previo pago monetario o de prebenda, se te sienta en un debate a hacer pedagogía de la impunidad. Te piden “desjudicializar la política” para indultar a delincuentes condenados, pero declaran la “emergencia climática por justicia” porque acaba de caer una nevada de cojones en Morella, donde vive una octogenaria con calzas de lana y bufanda de cuadros que recibe al periodista para decirle que cuando ella era moza “caían mucho más gordas”. Eso sí, entonces se hacían unas gachas, no ponían nombres de actriz porno a los temporales, ni soñaban con que las nevadas y los altos oleajes darían ministerios a gilipollas que se 100.000 llevan anuales para judicializar la laca, tu chaqueta de conejo, tu coche diésel de currito, la hamburguesa y tu facha tubo de desodorante.

Los periodistas siguen callando que Sánchez ha recibido en la semiclandestinidad a Delcy Rodríguez, proscrita por la Unión Europea y vetada en terreno comunitario por su papel en la vulneración de la democracia, el Estado de Derecho y la ejecución de miles de venezolanos bajo su mandato.

Sánchez no ha engañado a los periodistas. Todos esos han conocido y legitimado el pacto del PSOE con los proetarras en decenas de ayuntamientos, la entrega de la mancomunidad de la comarca de Pamplona a los de Otegi, los presupuestos de Navarra, la ley de abusos policiales que criminaliza al cuerpo nacional de Policía masacrado por la ETA en los últimos 40 años y, ahora, la votación en contra por parte del PSOE en la investigación aprobada por el Parlamento Europeo para esclarecer e investigar los 379 crímenes por resolver y juzgar de la banda más sanguinaria de Europa.

Son los mismos que te repiten que el acogimiento masivo de menores desde el norte de África es una cuestión humanitaria mientras callan, y no sólo callan, sino que sacan de las escaletas, a los 16 niños abusados y prostituidos y sodomizados en los centros tutelados por los nacional socialistas de la Comunidad Valenciana y Mallorca.

Son parte de un periodismo únicamente operante para acudir en socorro de la barbarie comunista, para aguantar que el presidente del Gobierno les mee en la cara, y para relegar la información para adoctrinar como pauta el Granma de Iglesias y Sánchez.

El PSOE traiciona a los asesinados por ETA
EDITORIAL Libertad Digital 23 Enero 2020

Pilar Ruiz Albisu, madre de Joxeba Pagazaurtundúa, escribió en 2005 una carta abierta a Patxi López que resumía su decepción con el líder socialista vasco en unas frases terribles:

Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!

Se cumplía el segundo aniversario del asesinato de su hijo a manos de ETA, y José Luis Rodríguez Zapatero ya había puesto en marcha el proceso de rendición ante la banda terrorista gracias al cual Bildu presume hoy día de quitar y poner presidentes del Gobierno.

Aquellas palabras de una madre indignada por la traición a la memoria de su hijo asesinado, perpetrada precisamente por los que más motivos tenían para defenderla, cobran estremecedora actualidad con por culpa de los eurodiputados socialistas que votaron este miércoles en contra de una resolución para investigar los casi 400 asesinatos etarras que siguen pendientes de esclarecer. No por casualidad, semejante infamia se ha perpetrado tras el apoyo de los bildutarras a la investidura de Pedro Sánchez y tan sólo un día después de que la socialista María Chivite pactara con ellos los Presupuesto navarros.

Difícilmente podría concentrarse tanta iniquidad en tan corto espacio de tiempo: el PSOE se está hundiendo en unas simas de indignidad de donde le resultará muy difícil salir. ¿No hay ningún socialista decente con mando en plaza que alce la voz en nombre de sus compañeros asesinados? Es una pregunta que quizá se hagan tantos españoles estupefactos.

Hace quince años, un Patxi López lacayo de Zapatero hizo cosas que helaron la sangre a la matriarca de los Pagaza. Hoy, Sánchez sigue los pasos de su mentor y no sólo gobierna gracias al partido que jalea a los asesinos de Joxeba, sino que remata a los muertos a los que no se ha hecho justicia en pleno Parlamento Europeo. Y todavía tendrán la odiosa desfachatez de proclamar no sólo que ETA está derrotada, sino que la derrotaron ellos. Cuánto traidor infame.

Recordar hoy a Gregorio Ordóñez
Editorial El Mundo 23 Enero 2020

Es triste comprobar cómo 25 años después del asesinato a sangre fría de Gregorio Ordóñez mientras comía con unos amigos en un restaurante del centro de San Sebastián, los etarras y sus herederos políticos continúan condicionando la vida del País Vasco -ahora desde las instituciones públicas- e imponiendo un falso y autoexculpatorio relato de los sucedido en uno de los periodos más negros de nuestra historia reciente. Un 23 de enero de 1995, en vísperas de las elecciones municipales, un disparo a bocajarro sobre el candidato del PP a la alcaldía donostiarra inauguraba una forma nueva de terror de la banda en democracia: el acoso, señalamiento y asesinato de miembros de la clase política. Desde entonces, concejales, alcaldes, diputados y responsables populares y socialistas tuvieron que vivir escoltados, lo que no siempre fue suficiente para salvar la vida. Por eso, supone un dolor añadido a todo el sufrimiento soportado durante décadas ver al PSOE pactar con los albaceas políticos de los etarras en Navarra, en Irún e incluso en el Congreso de los Diputados, donde la abstención de EH Bildu fue determinante para garantizar la investidura de Pedro Sánchez.

Javier Esparza, presidente de UPN y diputado autonómico, ha señalado ya cuál es el precio que el Estado tendrá que pagar por el blanqueamiento de Bildu y su apoyo a los presupuestos de María Chivite en Navarra: el acercamiento a cárceles vascas de más de dos centenares de presos vinculados a la organización terrorista, que ni se han arrepentido ni han pedido perdón por sus crímenes. Y no es de extrañar, dado que el colectivo de apoyo a los presos es uno de los más activos del entramado de la izquierda abertzale. Ayer, la Guardia Civil detuvo a cuatro activistas -incluido el sanguinario Kubati, el etarra que señaló a Ordóñez en Egin, pidiendo su muerte- como miembros de una organización dedicada a organizar homenajes a etarras excarcelados, incurriendo en delitos de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas. La detención de los proetarras se produjo el mismo día en que tomaba posesión la nueva directora de la Guardia Civil, María Gámez -nombrada tras la purga que Marlaska ha puesto en marcha-, y del acto se ausentaron tanto Margarita Robles como la cúpula judicial, gesto que revela las tensiones con Interior. En memoria del asesinato de Ordóñez, su viuda, Ana Iríbar, inaugura hoy una exposición en San Sebastián. Todo esto pone de manifiesto que ni están cerradas todas las heridas ni hay la unanimidad debida en torno al relato de los años de plomo.

Mientras, hay que felicitarse de iniciativas como la aprobada el martes -con el voto en contra del PSOE- por la Comisión de Peticiones de la Eurocámara para que una delegación de diputados investigue por qué hay 379 asesinatos de ETA sin resolver. Quizá sus conclusiones ayuden a que los culpables paguen.

Vivir sin miedo: el legado de Gregorio Ordóñez a los demócratas
En el 25º aniversario del asesinato del político vasco del PP, el autor rememora su figura y subraya el ejemplo de vida que significa para los demócratas.
Jaime González elespanol 23 Enero 2020

San Sebastián, 23 de enero de 1995. Llueve intensamente en la ciudad, como casi siempre que ETA decidía imponer su ley. En el imaginario colectivo, el diluvio convertía todos aquellos cuerpos cubiertos con mantas, féretros, cementerios y demás escenografía en algo aún más trágico, más triste.

Aquel lunes de enero de hace veinticinco años, pasadas las tres de la tarde, Gregorio Ordóñez Fenollar, teniente de alcalde de la ciudad y diputado en el Parlamento vasco por el Partido Popular, se dirige junto a varios compañeros del partido al restaurante La Cepa, en la Parte Vieja. Una vez allí, mientras come y charla sobre lo dura que ha sido la jornada, un hombre encapuchado se dirige hacia él y le descerraja un tiro en la nuca.

Ordóñez se desploma sobre la mesa ante los gritos del resto de clientes y empleados del bar. Esa imagen, con un enorme charco de sangre y el etarra huyendo de la escena, permanece imborrable en la memoria de María San Gil, su secretaria, una de las tres personas que acompañaban a Gregorio aquella mañana y que, años después, se convertiría en presidenta del PP vasco.

Gregorio Ordóñez, nacido en Caracas en 1958, comenzó a vivir en Euskadi cuando apenas tenía seis años. Sus padres, ambos españoles, decidieron regresar después de haber emigrado años antes. Tras licenciarse en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra, comenzó su andadura política a principios de los años ochenta. Se afilió al Partido Popular, harto de estar sometido al yugo de ETA y al paso que marcaba la izquierda abertzale.

Con el paso de los años salió elegido concejal del Ayuntamiento de San Sebastián para, posteriormente, convertirse en parlamentario vasco y presidente del PP de Guipúzcoa. Siempre alegre, campechano, muy detallista, y amante de los Blues Brothers, con los que solía amenizar sus viajes en coche. Así era Goyo, como era conocido entre sus más allegados.

Casado con Ana Iríbar en 1990, tuvieron un hijo, Javier, que apenas contaba con poco más de un año cuando le arrebataron a su padre. Para él, siempre será un referente: "ETA no sólo asesinó a mi padre, también me robó la posibilidad de tener recuerdos de una vida con él".

Durante sus más de doce años de actividad política mantuvo siempre un discurso contundente contra ETA y el nacionalismo vasco, en tiempos donde eso te podía costar la vida, como así ocurrió.

Ordóñez era muy cercano con sus conciudadanos, le gustaba charlar con ellos y recorrer a pie la ciudad para palpar el sentir del pueblo. Algo temperamental, siempre iba de frente y, a pesar de su beligerancia contra la banda terrorista, se ganó la admiración de muchos donostiarras que no solían votar al Partido Popular.

Ordóñez fue, en definitiva, uno de esos ciudadanos valientes que decidió vivir sin el candado del miedo en la boca. Constantes eran sus mitines donde criticaba a ETA y a su brazo político, algo inusual en el País Vasco de aquella época: "En 1981 me metí en política porque quiero mucho a mi tierra y no me daba la gana verla sometida y doblegada por los pistoleros de ETA", "muchos ciudadanos donostiarras exigimos que la basura empiece a funcionar por donde debe funcionar, por las cloacas. Los ciudadanos normales no tenemos por qué cruzarnos con esa gentuza por la calle"’.

Decidió no esconderse, no amilanarse ante los violentos. Estaba convencido de que era la forma de instaurar la democracia y la libertad en el País Vasco.

En mayo de 1995 se celebraron elecciones municipales en toda España y Ordóñez partía como claro favorito para hacerse con la alcaldía de San Sebastián. Una victoria histórica que ETA no podía asumir (hasta la fecha ningún alcalde de la ciudad ha pertenecido al Partido Popular).

En los años noventa, el brazo político de la banda gobernaba en numerosos municipios del País Vasco pero, sobre todo, gobernaba las calles a través de la intimidación y la persecución del que no era como ellos, del que decidía desmarcarse del pensamiento único. Lo que era una estrategia callejera de ETA a través de sus cachorros, se convirtió en algo más serio a finales de 1994, donde, a través de la ponencia Oldartzen, aseguraban que los próximos objetivos serían los concejales y políticos de a pie. Gregorio Ordoñez fue el primero.

Unos meses antes del asesinato, en una carta contra Ordóñez, Ramón Jáuregui y otros políticos vascos publicada en el diario Egin, el altavoz de la banda durante muchos años, el etarra Antón López Ruiz, Kubati, preso en aquellas fechas, expresaba lo siguiente: "Sólo quiero acusaros de querer ser verdugos de la honradez y del amor a unas siglas: ETA". "Me despido de todos vosotros con desprecio y con el deseo esparanzador de que algún día, al poner la radio, oiga por ella una buena noticia que me alegre el día".

En reuniones mantenidas meses antes de su asesinato, Ordóñez confesó que sentía preocupación y que intuía que le estaban siguiendo. Esa intuición se convirtió en certeza poco tiempo después.

El consejero de Interior del Gobierno vasco, Juan María Atutxa, consideró que no era prioritario asignarle escolta oficial y Goyo decidió, ante tal situación, comprarse un arma, la cual portaba bajo su americana o, en ocasiones, bajo el calcetín. Como ciudadano de bien, casado y con un hijo, aquello le venía grande, no estaba hecho para campar con una pistola por la calle.

De poco le sirvió ante la cobardía de la banda terrorista, que siempre mató por la espalda. Ordóñez decidió enfrentarse a ETA a pecho descubierto, era su forma de entender la vida y la libertad, y no iba a claudicar fácilmente.

El asesinato del político vasco fue la crónica de una muerte anunciada. Durante los meses previos al asesinato había sufrido numerosas amenazas. Seguramente, la más dura, la que se produjo poco antes de fallecer. En una llamada telefónica, que durante tanto tiempo martilleó la cabeza de su esposa y que aún hoy pone los pelos de punta, la banda terrorista le advirtió de lo que podía pasarle si no abandonaba su tierra: "Gregorio, estamos hasta los cojones de ti, una declaración más tuya y tu familia corre riesgo de morir, cualquiera de ellos, estamos hasta los cojones ya de ti, ¡fuera de Euskadi cabrón!".

Gregorio quedó destrozado por el asesinato, en diciembre de 1994, del sargento de la Policía Municipal Alfonso Morcillo. Ambos llevaban tiempo investigando acerca de las posibles infiltraciones -que posteriormente se confirmaron- de la organización terrorista en el estamento policial, y Ana, su esposa, le notaba preocupado por ello. En tiempos en los que Partido Socialista y Partido Popular estaban hermanados en Euskadi, ambos luchando por la supervivencia, su esposa sentía que, en su particular cruzada contra la banda, a su marido le habían dado la espalda el resto de fuerzas políticas que defendían la democracia.

El 23 de enero, el comando Donosti, integrado por Valentín Lasarte, Carasatorre Aldaz y García Gaztelu, Txapote, ejecutó el plan que llevaba meses preparando. Siguieron los pasos del edil vasco desde el Ayuntamiento hasta la Calle 31 de Agosto, donde se encontraba el restaurante al que solía ir a comer Gregorio con algún compañero.

Según la sentencia dictada en 2006, Lasarte fue el encargado de la planificación del atentado; sus compañeros, de hacer el trabajo sucio. A día de hoy se desconoce quién apretó el gatillo, si Carasatorre o quien, dos años y medio después, haría reventar en llanto y rabia a millones de españoles asesinando a sangre fría a un joven concejal de Ermua.

El asesinato de Gregorio Ordóñez generó una conmoción muy poco común en la sociedad vasca hasta la fecha. Una sociedad que poco a poco iba despertando de su letargo, que dejaba de forma progresiva de mirar para otro lado y que, gracias a plataformas como Gesto por la Paz o Basta Ya empezaba a desmarcarse de forma manifiesta de la violencia y a distinguir el bien del mal.

Con Goyo se iba una persona que no dejó indiferente a nadie. Se granjeó también muchos enemigos, aquellos que no compartían la defensa de la convivencia en paz y en libertad. Se iba un político que guardaba un profundo amor por San Sebastian, que conocía cada rincón de la ciudad y que tenía una enorme vocación por el servicio público.

Se decretaron tres días de luto oficial en la ciudad y un crespón negro ocupó su asiento en el pleno extraordinario celebrado al día siguiente en el Parlamento vasco. Enterrado con honores, su capilla ardiente, instalada en el Salón de plenos del Ayuntamiento, fue visitada por miles de donostiarras que quisieron darle el último adiós a un político diferente, atrevido, que luchó contra el régimen totalitario que pretendía imponer ETA. Su testigo lo cogió la llamada Generación Blanco, que entró en política con Ordóñez como referente.

Esta semana, familiares y amigos acudirán a la Parte Vieja de San Sebastián, la misma a la que Goyo nunca quiso ir acompañado de su mujer. Tampoco ella ha querido, salvo en contadas ocasiones, dejarse ver por allí en estos veinticinco años. Se colocará una placa en recuerdo a su figura a la entrada del restaurante donde fue asesinado, con el objetivo de luchar contra la desmemoria y el falso relato que busca la izquierda abertzale. Para que los más jóvenes sepan que allí, no hace tanto tiempo, el terrorismo acabó con la vida del futuro alcalde de su ciudad, con aquel hombre al que un sector enfermo de la sociedad vasca, liderado por Kubati y los suyos, querían ver muerto.

Un hombre que asumió una vida arriesgada pero comprometida con la libertad. Una vida corta, demasiado corta, pero lo suficientemente intensa para que mereciese la pena.

*** Jaime González es graduado en Relaciones Laborales y Recursos Humanos por la Universidad de Extremadura.

Tras pactar con Bildu, el PSOE vota no a que el Europarlamento investigue los crímenes sin resolver de ETA

Agencias Libertad Digital 23 Enero 2020

Sólo un día después de pactar con Bildu los presupuestos de Navarra el PSOE votó en contra de que se investiguen los asesinatos de ETA por resolver.

La comisión de Peticiones del Parlamento Europeo ha acordado este martes enviar al País Vasco una misión de investigación para reunir información por los 379 crímenes de la banda terrorista ETA aún sin resolver, aunque el calendario y la agenda del viaje están aún por definir.

La propuesta, promovida por Ciudadanos a través de su grupo en la Eurocámara, Renovar Europa, ha contado también con el apoyo del Partido Popular Europeo y de los Conservadores y Reformistas europeos, en cuyas filas se encuentra Vox, han informado a Europa Press fuentes parlamentarias.

Sin embargo, el PSOE y los socialistas europeos votaron en contra. Se da la circunstancia de que este posicionamiento se produce sólo un día después de que los socialistas hayan pactado el presupuesto de Navarra con Bildu y, por supuesto, tras el apoyo de los bildutarras a la investidura de Pedro Sánchez.
Promovido por Dignidad y Justicia

El objetivo es que la delegación europarlamentaria se lleve a cabo en la segunda mitad de 2020 y permita a los eurodiputados verse con víctimas y autoridades policiales y judiciales.

La misión es el resultado del acuerdo de los coordinadores de grupo en la reunión a puerta cerrada celebrada antes del inicio de la sesión formal de la comisión parlamentaria en donde la presidenta de la misma, la popular Dolors Montserrat, ha anunciado la decisión.

Este asunto llegó a la comisión europarlamentaria por una queja del representante de la asociación Dignidad y Justicia Miguel Ángel Rodríguez Arias, que ya expuso la situación ante los eurodiputados en 2017 y 2018 y apuntó la conveniencia de que los eurodiputados visitaran España.

Rodríguez Arias alertó entonces a la Eurocámara de que los 379 asesinatos sin resolver suponen que los autores de cerca de la mitad de los crímenes cometidos por la banda terrorista no han sido juzgados por sus actos y criticó que las autoridades españolas "no hayan cumplido con su deber de llevar a cabo investigaciones oficiales, efectivas e independientes" para que los responsables sean perseguidos y las familias de las víctimas compensadas.


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