AGLI Recortes de Prensa   Sábado 8  Febrero  2020

Sánchez aviva el agravio territorial
Editorial Libertad Digital 8 Febrero 2020

Aunque desde el Gobierno socialista, muy en su tónica habitual, se echen balones fuera responsabilizando al ex ministro popular Cristóbal Montoro de la gestación de la deuda del IVA con las comunidades autónomas, lo cierto es que la posición de la actual titular de Hacienda, María Jesús Montero, no se sostiene ni desde un punto de vista legal ni, mucho menos, político. En primer lugar, porque la ampliación del plazo para el abono del IVA que autorizó Montoro, a petición de las empresas –todo hay que decirlo–, no cambia el concepto de devengo que rige en la Administración, que imputa la obligación de pago cuando éste se genera y no cuando se abona, y, en segundo lugar, porque hablamos de un dinero público, pagado con los impuestos de los ciudadanos, que estaba destinado a las arcas de las comunidades autónomas.

Que en un país que vive en el siglo XXI, con una legislación y una cultura hacendísticas consolidadas, una ministra como María Jesús Montero se permita el desahogo de decir que ese dinero ya no existe, que se ha evaporado en el calor de la selva burocrática, o se escude en problemáticas prescripciones temporales, no es de recibo. La obligación persiste, más allá de que el anterior Gobierno socialista no consiguiera aprobar los Presupuestos Generales, y, al final, deberá ser atendida. Entre otras cuestiones, y no la menor, porque su pago hubiera supuesto, según los informes de la Autoridad Fiscal Independiente (AIREF), que comunidades como Madrid, Andalucía o Cantabria se mantuvieran dentro de los objetivos del déficit.

Se reclama, en definitiva, un mínimo sentido de la lealtad institucional entre la Administración del Estado y las comunidades autónomas, que, no lo olvidemos, también son Estado, y no el espectáculo de un Gobierno retranqueado en artimañas contables para no pagar lo que debe. O, dicho de otro modo, el mismo rigor con el que Hacienda actúa cuando se trata de las deudas de los contribuyentes. Y aquí entramos, muy a nuestro pesar, en un terreno resbaladizo que no augura nada bueno para el futuro de la economía española ni para el bolsillo de sus ciudadanos. Nos referimos, por supuesto, a la solución que ha puesto sobre la mesa la ministra Montero y que consiste en permitir que las autonomías relajen los objetivos de déficit y se endeuden más, con la pretensión de sacudirse la presión de las anunciadas demandas del IVA.

De hecho, el montante de la deuda en disputa, 2.500 millones de euros, equivale al que obtendrán con el incremento del 0,2 por ciento del déficit. Si esta va a ser la norma del Gobierno de coalición –la vuelta a la barra libre del gasto público– la derivada inmediata no puede ser más inquietante. Por un lado, fuerza a las comunidades autónomas gobernadas por el PP, especialmente Madrid, Murcia y Andalucía, a renunciar a un alivio de la presión fiscal que, a la larga, está beneficiando al desarrollo económico de estas regiones. Pero, por otro, y dados los condicionamientos que impone Bruselas, es el preludio de una subida de impuestos que puede ser letal para un mercado laboral que ya da muestras de agotamiento.

Ni se puede invitar a gastar más a unas administraciones que, dadas las obligaciones contraídas con servicios fundamentales como la Sanidad, la Educación y la Dependencia, que se llevan la parte del león, siempre viven en la cuerda floja presupuestaria, ni se puede utilizar las políticas territoriales como instrumento del Gobierno para remendar su minoría parlamentaria, creando situaciones de agravio entre las regiones. No es tolerable el espectáculo de las deferencias gubernamentales con Cataluña, mientras se aplica mano de hierro a las autonomías que no son de su parcialidad. Sólo desde la estricta equidad, el modelo territorial español podrá desarrollarse con éxito y avanzar en la convergencia económica y social de todos los españoles.

El Congreso de las mamandurrias
OKDIARIO 8 Febrero 2020

La composición y estructura del nuevo Gobierno socialcomunista es gigantesca como consecuencia del incremento de ministerios, 19 más 4 vicepresidencias, a causa de la incorporación de Podemos al Consejo de Ministros. La paquidérmica dimensión del Ejecutivo ha encontrado reflejo en el brutal incremento del número de comisiones en el Congreso de los Diputados. Se han creado hasta 40 nuevas portavocías (titulares y adjuntos), inexistentes en la anterior Legislatura.

Todo para adaptarse a las carteras ministeriales. Por supuesto, dicho incremento de cargos lleva aparejado un notable aumento del gasto, toda vez que los titulares y adjuntos de las distintas portavocías percibirán sobresueldos (gastos de representación) de 1.108 y 739 euros mensuales, respectivamente.

Casi la mitad de los diputados de la Cámara Baja cobrará sobresueldos, si sumamos los miembros de la Mesa (presidenta, vicepresidentes y secretarios), portavoces y portavoces adjuntos de los grupos, presidentes, vicepresidentes y secretarios de comisiones, más los ya citados portavoces y portavoces adjuntos. Si tenemos en cuenta que el sueldo base de un parlamentario es de 2.981 euros al mes, más las dietas de manutención y alojamiento, que oscilan entre los 917 euros al mes para los electos por Madrid y los 1.921 euros para los diputados del resto de circunscripciones, la retribución media de los diputados nacionales ha crecido considerablemente por el hecho de que a partir de ahora 40 parlamentarios más cobrarán un plus derivado de la hiperinflación de portavocías.

Nada que objetar al hecho de que los parlamentarios españoles sean retribuidos dignamente, siempre, claro está, que medie una dedicación y esfuerzo, pero otra cosa es que se creen portavocías y portavocías adjuntas para comisiones que responden únicamente al engorde de una estructura ministerial absolutamente sobredimensionada. El Gobierno de coalición socialcomunista ha generado un efecto multiplicador de vicepresidencias y direcciones generales de nuevo cuño. Y lo peor, como viene informando OKDIARIO, es que serán ocupadas no por funcionarios como contempla la Ley, sino por una legión de amiguetes.

El cordón totalitario a Vox
Segundo Sanz okdiario 8 Febrero 2020

Lo del cordon sanitaire se remonta a 1821, año en que Francia envió sus tropas a los Pirineos para evitar que una fiebre amarilla propagada por Barcelona cruzara la frontera. Tras ello, esta barrera antivírica pasó a tener una acepción política, la de poner freno al regreso del liberalismo al país galo. Precisamente, son nuestros vecinos quienes han creado escuela estas décadas —a tenor de lo que estamos viendo ahora en el ruedo ibérico— en levantar esa tapia coercitiva contra la fuerza patriótica a la derecha de la UMP de Chirac y Les Républicains de Sarkozy: el Frente Nacional de los Le Pen.

Aquí en España el partido de Santiago Abascal ha empezado a ser objeto en las Cortes de las sacudidas de ese mazo aislacionista en el que llegan a converger (bien por acción u omisión) las dos grandes agrupaciones del bipartidismo alternante. Del sanchismo y el comunismo ya conocemos su visión guerracivilista de la política, pero que el PP esté dispuesto a transitar la misma senda de un parlamentarismo de trinchera con quien comparte valores democráticos y causas comunes da que pensar. Que los populares de Casado se sumen al juego macabro de intentar condenar al ostracismo a la tercera fuerza política de este país supone no haber entendido nada el último consejo del expresidente Aznar.

«Confrontar con el Gobierno como si no existiera Vox y con Vox como si no existiera el Gobierno», es la receta aznarista. Sin embargo, el Grupo Popular ha tenido muy en cuenta a los de Abascal en este arranque de ciclo. Tanto que los populares han alcanzado un pacto tácito con los socialistas para excluir a los voxistas de las mesas de las Comisiones Parlamentarias, las que participan de la tarea legislativa y controlan al Ejecutivo. Pues aquí, en esta fiscalización de la acción del Gobierno, el PP ha mirado demasiado de reojo a Vox, remando más en favor de los intereses de los socialcomunistas del Ejecutivo que de la oposición de centroderecha.

Lo mismo ocurrió en la constitución de la Mesa del Congreso hace unos meses cuando el PP evitó que Vox tuviera un representante más en el órgano de gobierno de la Cámara, al negarse los de Abascal a un acuerdo a tres bandas para que Ciudadanos también tuviera asiento. Conforme al reparto de la anterior legislatura, a Vox le correspondían esta vez dos representantes, como los tuvieron los naranjas, y a los de Arrimadas, cero. Eso es indiscutible, pero el PP, con dos sillones en la Mesa, volvió a mirar demasiado de reojo a la formación voxista.

Tanto en diciembre como ahora quienes han salido ganando con este cerco a Vox en el Congreso de los Diputados han sido los socios de Pedronono, cómodo en la polarización que le marca su gurú Iván Jode. De esta forma, los de Pablenin se han encontrado con un mayor poder institucional que el deparado por las urnas, donde fueron cuarta fuerza. Tanto en la Mesa de la Cámara baja como en las de las Comisiones tienen más alfiles de los que les habría correspondido manteniéndose la distribución del mandato anterior. Así, los podemitas, gracias a la desunión del centroderecha, se han hecho con más puestos de los mejor remunerados, con sus complementos salariales y sus asesores. Un dinero del que donarán parte del mismo al partido morado para agitar la calle contra el discrepante («alerta ultra», le llama el vicepresidente largocaballerista), a semejanza de las ‘sardinas’ italianas. Más financiación para el totalitarismo, el mismo que también se practica cuando se coarta la libertad de representación de 3,6 millones de españoles.

El macaneo del doctor Sánchez
Juan Manuel de Prada ABC 8 Febrero 2020

¿Qué ha querido decir el doctor Sánchez cuando ha afirmado que «la ley por sí sola no basta»? Porque es un hecho que la ley no funda la comunidad política, ni se basta para sostenerla. Decía García Morente que «entre españoles el trato puede más que el contrato, y las obligaciones de amistad pesan mucho más que las obligaciones jurídicas». Los españoles se vinculan -o se vinculaban, cuando todavía lo eran- por lazos de amistad; «no como frías abstracciones del derecho político o del Código Civil -añade García Morente-, sino como cálidas realidades de amor y de dolor».

Pero un personaje tan maniobrero, taimado, mentiroso compulsivo y refractario a la traición como el doctor Sánchez no puede estar diciendo lo mismo que el filósofo García Morente. Pues cuando García Morente nos enseña que no puede haber auténtica comunidad política fundada en meras obligaciones jurídicas nos está refrescando la enseñanza aristotélica, tan olvidada por los modernos, que nos recuerda que la comunidad política sólo puede subsistir cuando existe amistad entre sus miembros, concordancia de pareceres y justicia política. En cambio, cuando el doctor Sánchez dice que «la ley no basta» no está vindicando los fundamentos aristotélicos de la comunidad política, que le parecerán infinitamente más odiosos que la propia ley emanada de ellos. Lo que está proponiendo es una hórrida coexistencia entre Cataluña y el resto de España basada en engaños mutuos, en apaños y remanguillés, en sobornos (o promesas de sobornos que luego incumplirá), en anfibologías y vaguedades. O sea, lo que los argentinos llaman «macaneo» o necedad en el hablar, que consiste en envolver los problemas que demandan soluciones fundadas en la deliberación aristotélica de un conceptualismo vacuo o difuso, lanzado al aire con temeridad de botarate, con la intención de contentar a todos, o simplemente de embaucarlos (que es lo que fundamentalmente busca el doctor Sánchez), por alargar una situación que conviene al macaneador (en este caso, sacar adelante unos presupuestos con el apoyo de los engañados que le permitan seguir durmiendo en el colchón de La Moncloa).

El macaneo es todavía más nocivo que el error. Pues el macaneo disfraza al error, lo maquilla con ambigüedades, lo hace pasar por verdad, lo entremezcla con la verdad y con el batiburrillo hace albóndigas, con las que alimenta y mantiene entretenidas a las masas cretinizadas. Pero este macaneo de los confusionarios acaba siempre muy malamente. Porque, a diferencia del hombre noble, que otorga aquello a lo que no está obligado y se abstiene de aquello que no se le prohíbe, el confusionario hace creer que se abstendrá de aquello que está obligado y que dará aquello que se le prohíbe. Pero sus macaneos acaban tarde o temprano siendo desvelados; y entonces quienes entretanto han perseverado y se han ratificado en el error que el confusionario no les ha señalado desde el principio -¡autodeterminación!- se cogerán un cabreo monumental, porque se considerarán -con razón- engañados. Que, siendo catalanes, será un cabreo como el que Roque Ginart describe en el Quijote: «A mí me han puesto en [este modo de vivir] no sé qué deseos de venganza, que tienen fuerza de turbar los más sosegados corazones. Yo de mi natural soy compasivo y bien intencionado; pero, como tengo dicho, el querer vengarme de un agravio que se me hizo, así da con todas mis buenas inclinaciones en tierra». Por supuesto, el confusionario doctor Sánchez no ha oído hablar de la «venganza catalana»; y un ardite que le importa, porque esa venganza no va a caer sobre sus espaldas.

Fariñas estamos contigo
Jorge Mestre okdiario 8 Febrero 2020

La izquierda que nos gobierna sólo puede presumir de combatir a los tiranos cuando están muertos o depuestos. O puede sólo vanagloriarse de exhumar a un dictador cuando éste no representa ningún problema ni para el progreso de una sociedad como la española, ni entraña riesgo alguno para nuestra convivencia. A nuestra izquierda gobernante le gusta cacarear sobre la defensa de la memoria histórica, ahora convertida en democrática, en una clara y perversa manipulación del lenguaje. La izquierda que maneja nuestro dinero no tiene memoria o se la niega a las víctimas del terrorismo o a todos aquellos perseguidos por el régimen xenófobo de independentistas que gobierna en Cataluña. Ni tampoco tiene resquicio de memoria democrática ni conmiseración para todas las víctimas de tiranos como Maduro en Venezuela o el cubano Díaz-“Chanel”, instalados ambos en la riqueza mientras sus pueblos mueren de hambre o malviven en la miseria absoluta.

Esta semana ha sido negra para los demócratas españoles. Mientras el presidente Sánchez no tenía el mínimo rubor, ni con los valores asociados a la unidad nacional, dignidad política, ni con el conjunto de españoles, para reunirse con separatista e inhabilitado Torra, el defensor de los derechos humanos y de la democracia en Cuba, Guillermo Fariñas, era arrestado cuando se dirigía a la embajada española en La Habana para solicitar su visado y poder venir a España, así como a las instituciones comunitarias para exponer la situación de deterioro de los principios más básicos del respeto a los derechos humanos en Cuba.

Tuve el placer de invitar a Guillermo Fariñas hace dos años a compartir sus vivencias, heroicas, con mis estudiantes universitarios. Los jóvenes alumnos no daban crédito a que la persecución y el hostigamiento a los defensores de las libertades y de la democracia sea una una realidad en nuestros días. Para muchos de ellos parece una realidad conservada ya sólo en los libros de historia. Ese es el empeño también del gobierno social-comunista y populista que gobierna España. Hacer creer que la defensa de la democracia ha pasado a ser algo del pasado y que hoy en día las únicas amenazas son Vox y los gobiernos de Polonia y Hungría. Mientras el gobierno se bate el cobre por el “cordón sanitario” al partido de Abascal en el Congreso, se pone una vez más de perfil con la defensa de la democracia, especialmente en Iberoamérica, hace dejación de funciones y no exige la inminente y justa puesta en libertad de Guillermo Fariñas. Han pasado 72 horas desde su detención arbitraria e ilegal dirigida a impedir su relato en Europa sobre la realidad cubana, y ni el presidente del gobierno, ni la ministra de Exteriores han abierto la boca en favor de la democracia en Cuba.

Primero fue el ridículo espectáculo en la embajada mexicana en Bolivia, con intento de asalto incluido, le siguió la vergonzosa reunión entre el ministro Ábalos y la mano derecha del dictador Maduro, Delcy Rodríguez. Y ahora llega el abyecto silencio con todo un símbolo de la democracia cubana. Mientras ese ha sido el devenir de los acontecimientos, a Sánchez le ha dado tiempo de humillar a la nación española sentándose con quienes quieren destruirla para sumarse a su juego. Cada día tengo más claro que los independentistas y la situación en Cataluña acabarán con el gobierno Sánchez. El presidente trata de ganar tiempo jugando con los plazos, pero es insuficiente. Algunos de los desastres de nuestra historia han sido perpetrados por presidentes que se creyeron negociadores, uno de los mayores errores que pueden cometerse. Las negociaciones con Cataluña, que pueden ser edulcoradas con los nombres que se quiera, están encaminadas a deteriorarse desde la inflexibilidad hasta la confrontación. Pero Sánchez no lo ve. Los cortesanos independentistas lo tienen asido por donde empieza su orgullo y termina su vanidad.

El jefe yihadista muerto por EE UU había asesinado a siete españoles
Qasin al Rimi fue abatido en Yemen después de ser localizado por la CIA
J.M. Zuloaga. Madrid larazon 8 Febrero 2020

El cabecilla de Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), Qasem al Rimi, muerto en una operación estadounidense en Yemen el pasado mes de enero, estuvo implicado en el atentado perpetrado por la banda yihadista en julio de 2007, en el que fueron asesinados siete turistas españoles y otros seis resultaron heridos.

La acción criminal tuvo lugar en las ruinas de Mareb, a 200 kilómetros al este de Saná, la capital del país. El convoy de los turistas volvía de visitar el Templo de la Luna, en mitad del desierto, cuando un coche bomba suicida embistió a los todoterreno en los que viajaban los españoles.

"Por orden del presidente Donald J. Trump, los Estados Unidos llevaron a cabo una operación antiterrorista en Yemen que eliminó exitosamente a Qasem al Rimi", dijo Trump en un comunicado.

La muerte de Al Rimi, según coinciden los expertos antiterroristas, supone un golpe importante para AQPA, considerada una de las ramas más peligrosas de Al Qaeda. Además, se produce en un momento en el que Isis (Daesh, Estado Islámico) trata de consolidar posiciones en Yemen. Hace unos días, a través de la agencia Amaq, informaba de que había dado muerte a varios miembros de Al Qaeda en la zona.

Al Rimi, un yemení de 41 años, era uno de los fundadores y el líder de Al Qaeda en la Península Arábiga, y un lugarteniente del cabecilla de Al Qaeda Central (AQC), Ayman al Zawahiri". Combatió en Afganistán en la década de 1990, junto a Osama Ben Laden, también muerto en una operación USA.

"Bajo el mando de Al Rimi, AQPA cometió una violencia inefable contra civiles en Yemen e intentó lanzar e inspirar numerosos ataques contra Estados Unidos y nuestras fuerzas", indicó Trump.

Coincidencia o no, la acción contra este individuo coincide en el tiempo con el anuncio por parte de AQPA de que el atentado perpetrado en una base militar de Florida (EE.UU.), en el que fueron asesinadas tres personas, fue cometido por uno de sus terroristas, que se había infiltrado como integrante de la Fuerza Aérea saudí para completar sus estudios.

La muerte de Al Rimi "degrada aún más a AQPA y al movimiento global de Al Qaeda, y nos acerca más a eliminar las amenazas que presentan estos grupos para la seguridad" estadounidense, opinó el presidente Trump.

"Estados Unidos, nuestros intereses y nuestros aliados están más seguros como consecuencia de su muerte. Seguiremos protegiendo al pueblo estadounidense al perseguir y eliminar a los terroristas que intentan hacernos daño", concluyó.

Según informaciones periodísticas, la CIA localizó el pasado mes de noviembre a Al Rimi gracias a un colaborador en Yemen, y empezó a rastrearle mediante drones de vigilancia. Este individuo lideraba la rama de Al Qaeda en Yemen desde mediados de 2015 tras la muerte de su antecesor, Naser al Wahishi, tambiénn ataque USA, en este caso desde un avión no tripulado.

Estaba obsesionado con atacar intereses de este país. En 2008, se le relacionó con el asalto a la embajada de Estados Unidos en Sana'a, la capital de Yemen, en el que terroristas yihadistas detonaron bombas y dispararon granadas propulsadas por cohetes. Diez guardias yemeníes y cuatro murieron junto con los seis asaltantes.

Estados Unidos le incluyó en su lista de terroristas en mayo de 2010, y hasta ahora ofrecía una recompensa de 10 millones de dólares por su captura.

En 2005, Al Rimi fue condenado a cinco años de cárcel en Yemen por un intento de asesinar al embajador estadounidense allí, pero escapó de la prisión en 2006 junto con otros 23 yihadistas.


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El precio a pagar se llama España
Editorial ABC 8 Febrero 2020

El nuevo «plan» de Pedro Sánchez para la imposible misión de «apaciguar» al separatismo catalán es una sumisión del Estado de derecho y un arrodillamiento de las instituciones sin parangón en nuestra historia democrática. Primero, Sánchez parte de una base errónea porque su pretensión de amansar al independentismo con dádivas institucionales es de una ingenuidad alarmante. En la naturaleza del secesionismo está atacar al mismo Estado que le da cabida y representación. Y segundo, el Gobierno social-comunista está legitimado por las urnas para gobernar en beneficio de la mayoría de la sociedad, pero no para privilegiar a una minoría que plantea chantajes contra la legalidad o que hace del agravio, el victimismo y la intolerancia su receta de falsa democracia. Muchas de las promesas hechas por Sánchez a la Generalitat se basan en ilegalidades flagrantes. No es solo que legitime a delincuentes condenados rehabilitando políticamente lo que jurídicamente han perdido, sino que se ha comprometido a ceder competencias exclusivas del Estado, o a impedir que los Tribunales puedan siquiera cuestionar cada claudicación que haga. Sánchez ha puesto en bandeja al separatismo a una fiscal general a la medida de su extorsión al Estado; se ha comprometido a retirar recursos judiciales frente a conductas abusivas; reabrirá «embajadas» catalanas clausuradas por decisión judicial; concederá carácter «nacional» a una selección deportiva catalana; hará la vista gorda con la inmersión lingüística y la marginación del castellano como lengua oficial del Estado; ampliará el «autogobierno» sin dar opción a los Tribunales a discutirlo; y reformará el Código Penal para excarcelar a una organización de sediciosos que además se jactan de serlo. Ya avanzó ayer el socialista Miquel Iceta cuál es la ruta al afirmar que el delito de sedición no se ajusta a lo que ocurrió el 1-O en Cataluña. Iceta, como Sánchez, se han erigido en juristas sin toga, en jueces sin tribunal y en burladores sin complejos de la separación de poderes.

El periplo de Sánchez por Cataluña es todo un canto a la claudicación. Apuesta decididamente por fraguar junto a Podemos un tripartito en Cataluña que permita a ERC controlar la Generalitat a cambio de que Sánchez pueda sobrevivir durante una legislatura en La Moncloa. La «agenda del reencuentro» se completa además con una decisión legal, pero arbitraria, como es la concesión por parte de la administración catalana del tercer grado penitenciario a los Jordis del golpismo catalán. En efecto, la medida será legal, pero la apariencia de un fraude moral a la sociedad, de favoritismo y de agravio comparativo con el resto de la población reclusa es evidente. Sánchez y el separatismo no aplican las normas de la democracia. Pretenden que la democracia se adapte a sus obsesiones, y el precio a pagar es brutal.

Torra quiere que los españoles paguen su juerga separatista

OKDIARIO 8 Febrero 2020

En el colmo de la desfachatez, Quim Torra planteará en la mesa de negociación bilateral entre La Moncloa y la Generalitat el impago de la deuda que Cataluña mantiene con el Estado y que suma la astronómica cantidad de 78.600 millones de euros. De esa cantidad, 55.000 millones están financiados por el conjunto de España. O sea, que lo que pretende es que sean los españoles quienes carguen con el muerto. Dicho de otro modo: el separatismo atenta contra la unidad nacional, subvierte el orden constitucional y encima quiere dejarnos el pufo económico en herencia.
En condiciones normales, cualquier presidente del Gobierno le diría que su propuesta es delirante y que espere sentado, pero como lo delirante se está haciendo realidad y el separatismo tiene al jefe del Ejecutivo cogido por salva sea la parte, la petición puede que no caiga del todo en saco roto. Hay voces en el PSOE que defienden la reducción de la carga financiera y la condonación de parte de la deuda catalana con el Estado como gesto de buena voluntad.

Los separatistas han cogido el guante y pretenden, simple y llanamente, que se les permita un impago camuflado. Cataluña ha sido, de hecho, la comunidad autónoma española que más dinero ha obtenido por medio del sistema de rescate del FLA (Fondo de Liquidez Autonómica): 78.000 millones a cierre de 2018, aunque en 2019 se plasmó el pago de otro 8.000 millones adicionales. Uno de cada tres euros de lo destinado a este sistema de solidaridad ha ido a Cataluña, cuyos dirigentes separatistas pretenden endosar la deuda al resto de contribuyentes.

La propuesta de Torra parte de la base de conseguir que nunca se devuelva el dinero, pero camuflando este perdón ante la opinión pública. La idea es demorar los plazos de devolución hasta convertir la deuda en crónica, ampliando y concediendo deuda para cubrir el cumplimiento cada vez que surja el momento de pagar. O sea, una trampa contable.

Lo grave no es que Torra pretenda endosar la deuda al conjunto de los españoles, sino que Pedro Sánchez pueda tener en consideración la propuesta para asegurarse su continuidad en La Moncloa. Cuerpo a tierra.

Elemental injusticia
José Luis Restán ABC 8 Febrero 2020

Las imágenes de la entrevista entre Pedro Sánchez y un Quim Torra inhabilitado por desobediencia, ya en tiempo de descuento al frente de la Generalitat, no se corresponden con la dignidad del cargo que ostenta. Cuando Sánchez entró en el Palacio de la Generalitat representaba a todos los españoles y a la propia legalidad constitucional que da cobertura a nuestra convivencia en libertad.

Esta entrevista es una primera letra de la hipoteca que habrá de ir pagando por su investidura, pero ese pago podría realizarlo también con más austeridad gestual y decoro institucional. Como presidente del Gobierno de España, Sánchez no puede colocarse en plano de igualdad con el presidente amortizado de una comunidad autónoma, que además no abandona su

actitud de rebeldía frente a la ley. En cualquier caso no han sido sólo gestos. En el documento pomposamente titulado «Agenda para el reencuentro», se contempla un incremento del 60% de la inversión en infraestructuras en Cataluña. Es cierto que esa medida se corresponde con lo que establece el propio Estatuto de Autonomía, pero el Tribunal Constitucional ya estableció que el Gobierno no está obligado a cumplir esa disposición si considera que al hacerlo afecta a la igualdad entre los españoles.

Nadie discute que Cataluña necesita inversiones, la cuestión es si el compromiso anunciado por Sánchez se enmarca en una estrategia nacional que tenga en cuenta el equilibro territorial, la cohesión y el atraso endémico en infraestructuras de algunas comunidades autónomas. Comunidades, por cierto, a las que se les está regateando lo que por ley les corresponde, y a las que se somete a todo tipo de presiones para que no puedan desarrollar una política económica y fiscal de reactivación. Si la obsequiosidad y el reconocimiento de Sánchez a un presidente rebelde y amortizado resultaron humillantes para los españoles a quienes debía representar, sus promesas económicas a una administración desleal (mientras no se demuestre lo contrario) suponen una injusticia flagrante y un atentado contra la equidad.

Sánchez, agravante de un delito
Javier Somalo Libertad Digital 8 Febrero 2020

El golpe de Estado es ya parte del nuevo régimen. Pedro Sánchez es la circunstancia agravante en un delito contra todos los españoles.

El problema de que intenten acostumbrarnos a un golpe de Estado es que, para combatirlo, haya que recurrir a todo aquello que a diario lo agrava aunque algunos quieran reducirlo a lo anecdótico.

En las crónicas remitidas desde Barcelona por Ketty Garat y Pablo Planas queda descrita la auténtica fotografía de la visita de Pedro Sánchez a Quim Torra.

Con honores de Jefe de Estado, cosa que hace tiempo agrada mucho al presidente del Gobierno que cita, cuando y como le conviene, a Manuel Azaña excluyendo algunos pensamientos del republicano, precisamente sobre Cataluña. Por los hechos y por los gestos queda claro que Pedro Sánchez pretende jugar una partida contra el Rey.

Bajo la solemne piedra en la que quedaban enmarcadas las dos banderas de lo que ambos vistieron como una cumbre podía verse también algún atrezo, como un libro titulado 800 anys de cultura catalana. 44 llibres. Bueno, mientras sean sólo de cultura… dirá algún asesor, pensando en el siglo XIII. Todo era contra España y su Historia fidedigna que no convence al separatismo.

Tanto boato y tanto palau debieron sobrecoger al presidente adjunto, vicepresidente verdadero o primer ministro de Matrix, Iván Redondo, y sucumbió ante la figura de Quim Torra humillando su cabeza en señal de respeto, pleitesía y lealtad, que son algunas de las muchas y variadas razones por las que se muestra la cerviz sin necesidad de entrar en alegorías taurinas. Sí, ante Torra, la representación oficial del golpe del 1-O. Ya no es que no se combata, ni siquiera es que se colabore, es que ahora parece que les fascina. Es como si Gutiérrez Mellado se hubiera cuadrado ante Tejero, olvidando, no ya la defensa de la legalidad, sino hasta la superioridad jerárquica. El Teniente Coronel intentó derribar hasta en dos ocasiones al General y, por supuesto, no pudo. Ni por la espalda hubo manera. Pues España –el presidente nos representa, queramos o no– se ha inclinado ante un personaje como Quim Torra en medio de un golpe de Estado.

Al frotarnos los ojos una y mil veces descubrimos al presidente más débil de un Gobierno de España acudiendo a la sede del golpe de Estado para verse con un político inepto e inhabilitado por el Tribunal Supremo y que se lleva a matar con la otra facción golpista que está en prisión calculando unas elecciones. No va Sánchez a Barcelona para prender al delincuente sino a entenderse con él y buscar la forma de deshacer lo que, según nuestro presidente, es un "empate" en el "conflicto". Pues, si lo hubiera, ya está deshecho con otro gol intencionado y exagerado en propia meta.

Coincidiendo con la oprobiosa visita, surgen nuevas amistades que ayudan a comprender mejor el golpe, ya que no podemos con él. Algunas, si bien indirectas, hieren demasiado.

"Estimado amigo Boye, a tu lado, dispón para lo que necesites. Con todo el corazón, lo que necesites. Abrazos".
Son las palabras mal compuestas del cliente a su abogado. De Quim Torra a Gonzalo Boye, al que ahora la Audiencia Nacional reclama con justicia la indemnización por el secuestro de Emiliano Revilla cuando ETA subcontrataba al MIR chileno para golpear a España. Boye, abogado también de Puigdemont o de Rodrigo Lanza o de Sito Miñanco, además de en el juicio del 11-M, suele descargar su colaboración con ETA diciendo que ya pagó con la condena a prisión. Pues no, le quedan "200 millones de pesetas" para su víctima y no parece tan insolvente, al menos en lo económico. "Con el corazón, lo que necesites". Quizá con un pellizco de los millones de Sánchez. Pero con el corazón de un golpista a un condenado por colaborar con terroristas en un secuestro. Así que ya sabemos también lo que opina Torra del terrorismo, perdón por la insistencia, "con el corazón". Pues ante este tipo nos ha llevado Sánchez y ante este tipo ha inclinado la cabeza Iván Redondo.

También está feliz Ada Colau, que se declara a Sánchez como "principal aliada". Por fin Barcelona volverá a ser "cocapital", estatus imposible en términos administrativos pero que habrá hecho sonreír a los narcos que campan a sus anchas por los pisos de la ciudad condal. Por lo visto, se refiere a compartir con Madrid, única capital de momento, la importancia cultural y científica.

"Quiero agradecerle al presidente que se recupere la normalidad. Desde ayer, mucha gente miramos con esperanza hacia el futuro tras una década perdida"
La traducción de tanto entusiasmo se escribe en talones de dinero público y en políticas sociales que permitirán, entre otros avances culturales y científicos, que la violación de una propiedad privada veinte veces más pequeña que la de Pablo Iglesias e Irene Montero se salde con un alquiler baratito y sin acritud hacia el violador, que es el verdadero sujeto de derecho. Recuperar "la normalidad", será la del Bronx. Todo esto sucedió también aprovechando la visita oficial del Presidente de España a la sede, hoy golpista, de la Generalidad.

El problema original, el delito primero sigue siendo un golpe de Estado enjuiciado a destiempo y con atenuantes por cobarde unanimidad. El agravamiento –el de esta semana– es que los golpistas reciban al presidente nacional y le pongan su bandera, la enseña ajena que con mucho gusto se instala si es por decoro entre naciones. La comitiva española, con apariencia internacional, le rinde pleitesía, dinero, inmunidad y admiración.

El golpe de Estado es ya parte del nuevo régimen. Pedro Sánchez es la circunstancia agravante en un delito contra todos los españoles.

Iglesias vende su alma a Sánchez
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 8 Febrero 2020

Llegó la sesión de apertura de la XIV Legislatura en el Congreso de los Diputados con presencia de los Reyes, en la que no dieron la cara los 49 comediantes de Junts per Calalunya, Esquerra Republicana, EH Bildu, CUP y BNG, pues solo al final del acto comparecerían en el hemiciclo para hacer el ridículo y, cómo no, denostar a Felipe VI. Esos 49 alevosos, empeñados en que España inicie una excursión sin retorno a la decadencia, lo llevan claro, porque las pretensiones de unos provincianos de turismo en Madrid, resultan inasumibles. Tales paletos han confundido el templo del Congreso con la plaza Djemma El Fna de Marrakech, donde cualquier cosa, se compra y se vende. Nuestra Nación todavía no ha salido a subasta libre, por mucho que los separatistas y los golpistas juren que sí.

El rey, a quien la mitad de los que componen las cortes ningunean, es el que mejor estuvo. Razonando, expresó lo que aún retumba en el Parlamento: “España no puede ser de unos contra otros, España debe ser de todos y para todos”. Hasta un rojo ficticio, Pablo hiena Iglesias, le aplaudió ¡Las vueltas que da la vida! Tras colarse por la puerta de atrás en el club del plebeyismo millonario y sacarse en la rifa gubernamental una vicepresidencia de todo a 100, la vil hiena dejó patente que era domesticable. El que soñaba con mandar al jefe del Estado a la guillotina, ahora aplaude a todo dios, incluso a don Rufián. Desde que tomase clases de flamenco, le van las palmas. Su dueño actual, Pedro cisne Sánchez, al que la hiena vendió su alma a cambio de un cargo en el Gobierno, ya no sabe qué decirle para que deje de aplaudir. El presidente está harto de aguantar tanto palmoteo de su vicepresidente, que alborota su penacho. Pero el esbirro insiste y no para de tocar palmas, por rumbas y bulerías, como un poseso.

Este pobre nuevo rico comunista, mal asesorado, no ha caído en la cuenta de que a su actual amo socialista, no le mueven los dineros que él ambiciona. El cisne sólo busca la gloria que le eternice en el poder. Es un romántico puro, está enamorado de sí mismo. Pone cara de póker y muda de ideología hasta dos mil veces por hora, según le convenga. Convierte su único vicio, mentir, en halagos y promete al idiota de turno la luna, lo que quiera pedirle. Le da igual que sea Torra o torrezno. Como jamás cumple con nada pues todo se la suda, el gran patrón ratifica su título de encantador de serpientes: las hipnotiza y luego, las hace bailar al son de su flauta. Que se lo digan a la hiena, o a los 49 provincianos aludidos. Todos le siguen, imantados por una fuerza superior, sin parar de brindarle palmas. No nieguen al bello cisne su capacidad para seducir a necios codiciosos, ni su ingenio, que engaña a tantos gañanes traidores.

La hiena siempre será el mendigo coñazo que aplaude y prospera gracias al canto del cisne, al que vendió su alma a cambio de poco poder y un buen montón de monedas. El socialista Pedro Sánchez, ha hecho del comunista Pablo Iglesias, un monigote de usar y tirar. Cosa de agradecer. Si el cisne respalda al rey, a la Constitución y pasa de un criminal como Maduro, no hay social-comunismo, ni por el forro. Entonces España solo sería socialista o lo que diga Sánchez, que podría seguir mintiendo, sin parar, de acuerdo a su estilo. Pero sin ineptos comunistas que destrozan la economía, fríen a impuestos y montan una salvaje cleptocracia, los españoles seríamos felices.

Idilio en las cloacas
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 8 Febrero 2020

En las largas noches de insomnio que padezco, como muchos españoles civilizados, desde que se selló el pacto de la infamia después del 10-N, no dejo de imaginar cómo habría dibujado la escena Gustave Doré, el genial ilustrador del Quijote de Cervantes y del Infierno de Dante. Tal vez habría mostrado al doctor Pedro Sánchez y el camarada Pablo Iglesias con gorro de cascabeles, junto al espectro del ausente pero indispensable Oriol Junqueras, chapoteando, abrazados, en las aguas servidas de las cloacas subterráneas. Parecería la imagen de un idilio estrambótico por su localización hedionda pero, volviendo a la vida real, detrás del escenario se esconde un entramado tenebroso de odios y rivalidades. El abrazo del trío es una estratagema para que tengan las manos ocupadas y evitar que se apuñalen por la espalda.

Resignado a obedecer
El idilio fingido tiene, sin embargo, una explicación prosaica. Los tres embaucadores se necesitan los unos a los otros para consumar la traición a España y repartirse sus trozos después de desmembrarla. Lo más grosero de esta operación es que los culpables no solo no ocultan su proyecto depredador sino que lo exhiben con orgullo burlándose de las víctimas, a las que arrean como ganado.

El Gran Felón se apoltrona en la franquicia que sus socios trapaceros han prometido cederle cuando terminen de desguazar la patria común, mimetizada, para el pillaje, en una ficticia nación de naciones. Le gustaría manejar ese espacio como si fuera su feudo particular, de espaldas a la ley y el orden, pero se resigna a obedecer el tirón de los hilos cuando sus titiriteros le recuerdan que es, al fin y al cabo, un muñeco desechable.

Ahí está, para confirmárselo, Oriol Junqueras, el apóstol desafiante de la Cruzada catalana, quien desde el púlpito de la cárcel de Lledoners dicta instrucciones para la aprobación o el rechazo de los presupuestos del Estado español, cuya gobernabilidad, afirma, le importa un comino. Experto en chantajes, este presidiario que abomina de su país natal, España, coge la sartén por el mango, y al mismo tiempo que manipula y humilla al mendaz ocupante de la Moncloa, intercambia navajazos fratricidas con Carles Puigdemont, el competidor sin agallas que huyó sigilosamente, dejándolo en la estacada.

Proyecto más ambicioso
Junqueras, Puigdemont, Torra y el resto de la oligarquía étnica se conformarían con apelar al mito nazi de la pureza de sangre para conquistar el título de propiedad sobre cuatro provincias del Reino de España y continuar explotándolas como hasta ahora, discriminando y segregando en el apartheid a la mayoría mestiza y a los catalanes sensatos, que son muchos. Este clan tribal actúa, además, con la explícita intención de anexarse territorios vecinos, copiando el modelo del Anschluss hitleriano, para completar el mapa de los míticos Països Catalans.

Existe, empero, un proyecto más ambicioso que han puesto en marcha los confabulados en las cloacas. También tiene raíces espurias, en este caso contaminadas por el veneno castro-chavista. Lo proclamó a los cuatro vientos el camarada Pablo Iglesias, vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030.

Aprovechando la autoridad que le confiere su cargo en el Gobierno del frente sanchista-comunista, el camarada Iglesias hizo una apología delirante del comunismo, cargada de agravios contra quienes repudian esta ideología necrófila (LV, 2/2). Fue en Madrid, en un acto de homenaje al poeta Marcos Ana (1920-2016), también comunista, faltaría más. Informa el diario:

Iglesias, hablando en nombre del Gobierno, quiso que la celebración del poeta salmantino (…) fuera también una restauración de la memoria del comunismo español, y acudió a un pasaje de las memorias de Marcos Ana (…): "El anticomunismo, y todo lo que se hizo y se hace en nombre de él, sirvió y sirve para justificar los golpes de Estado, las dictaduras y la represión de los demócratas.

Falta lo peor
El camarada Iglesias se cubre las espaldas con este discurso maniqueo, porque sabe que son precisamente los anticomunistas quienes mejor pueden desenmascarar la naturaleza peligrosa de sus obsesiones guerracivilistas y de sus vasos comunicantes con las dictaduras represoras de demócratas implantadas en Venezuela, Cuba, Nicaragua e Irán, y con los golpistas catalanes condenados por sedición y malversación, en tanto que los comunistas españoles cuya memoria reivindica eran puntas de lanza -unas veces conscientes y otras no- del imperio criminal estalinista.

Falta lo peor. En ese mismo acto de homenaje, el camarada Iglesias exhortó:
Hace falta que los militantes de Unidas Podemos y también los del PSOE se organicen en los barrios, en las ciudades y pueblos para defender la democracia.

Puesto que la palabra "democracia" en boca del camarada Iglesias nos remite a las "democracias populares" satélites de la difunta URSS, nos encontramos a un paso de que esas ubicuas organizaciones de militantes sean el embrión de milicias armadas como las que sostienen la dictadura del camarada Maduro o las que promete movilizar el cocalero Evo Morales si recupera el poder, o como los Comités de Defensa de la Revolución castristas (la coincidencia de las siglas con las de los vándalos CDR supremacistas catalanes no es casual), cuya especialidad consiste en espiar, intimidar y reprimir a la población civil desafecta al régimen.

Este idilio en las cloacas solo puede desembocar en un régimen cien por ciento totalitario. Frenémoslo ya, con la Constitución y el Código Penal en la mano, antes de que los cachorros de dictador crezcan y lleguen a ser Maduros.

PS: En 1997, un grupo de sicarios asesinó en Argentina al periodista gráfico José Luis Cabezas. Los sicarios fueron juzgados y condenados, pero el instigador del crimen, el empresario Alfredo Yabrán, se fue de rositas hasta que se suicidó un año más tarde. O hasta que simuló el suicidio con un escopetazo en la cara que dejó irreconocible el cadáver, y huyó.. Cuando un periodista del diario Clarín le preguntó, antes del suicidio real o fingido: "¿Para usted qué es el poder?", Yabrán respondió "Tener impunidad". En la España de hoy habría contestado: "El poder es conseguir que te desjudicialicen para tener impunidad". Trabalenguas II: Los felones desjudicializadores desjudicializarán a los sediciosos judicializados.

 


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