AGLI Recortes de Prensa   Martes 18  Febrero  2020

El peligro del incremento de deuda
José María Rotellar okdiario 18 Febrero 2020

En el cuadro macroeconómico que aprobó el Gobierno hay un dato que muchas veces se pasa más por alto pero que es importantísimo, pues marca la capacidad de repago que tiene una economía. No es otro que el volumen de deuda sobre el PIB.

La deuda se genera como resultado de la existencia de déficit, que es el desequilibrio negativo entre ingresos y gastos que hay en cada ejercicio. Si los gastos son mayores que los ingresos, se genera déficit. Ese déficit hay que financiarlo, como se financia en una casa un exceso de gasto sobre ingresos a través de un préstamo. Por tanto, el montante del déficit pasa a ser deuda.

Y esa deuda se va acumulando, ejercicio tras ejercicio en el que se genera déficit, y disminuye -se amortiza- cuando hay superávit, por el importe de éste. Por eso, mientras siga existiendo déficit, la deuda continuará incrementándose en valores absolutos, es decir, en el importe monetario que se financia. Eso no es incompatible con que pueda disminuir el cociente de deuda sobre el nivel de actividad económica, es decir, sobre el PIB, dado que este último, en términos nominales, puede crecer más que lo que crezca la deuda.

Sin embargo, la situación de la economía española es compleja en lo relativo al endeudamiento, pues está cercana al 100% del PIB y la modificación de la senda de estabilidad, que multiplica por 3,6 el déficit de 2020 (del 0,5% del PIB al 1,8%), que mantiene déficit en 2021 cuando la senda anterior marcaba un superávit del 0,1%, y que hace que permanezca la economía en déficit toda la legislatura, añade más deuda cada año al total.

Eso ha provocado un menor ritmo de disminución de deuda pública. Hemos pasado de una previsión, para 2020, del 92,4% (mayo de 2018), al 94% (abril de 2019), al 94,6% (octubre de 2019 y cuadro macro actual).

¿Qué significa esto? Que el Gobierno, tras haber renunciado, al menos sobre el papel, al equilibrio presupuestario, va a continuar incrementando la deuda en valores absolutos, es decir, va a aumentar su posición deudora, que, además, hace que el cociente sobre el PIB no baje al ritmo que debería.

Esto es peligroso, especialmente en un entorno de desaceleración, porque si la economía se ralentiza más, cosa que parece que va a suceder, los ingresos serán menores, el gasto será mayor -aunque sólo sea por mayor número de prestaciones por desempleo con motivo del mayor paro que se prevé según el cuadro macro- y el crecimiento económico será inferior al previsto. De esta forma, habrá mayor déficit y, por tanto, mayor deuda, y el PIB crecerá menos, con lo que la deuda sobre el PIB se incrementará tanto por el efecto de mayor volumen absoluto de deuda en el numerador como por menor crecimiento del PIB en el denominador.

Ante una nueva situación económica adversa, la economía española se queda sin margen de maniobra en el endeudamiento. En 2007, la deuda estaba en el 35% del PIB y se dobló en cuatro años. Ahora, tras la crisis, está en niveles cercanos al 100% y no puede subir más sin riesgo de que la economía española se vea castigada en su calificación crediticia, que provocaría un encarecimiento de nuestra financiación y una mayor dificultad para colocar dicha deuda. En definitiva, se necesita retornar a la austeridad, bajar los impuestos o, al menos, no subirlos, y realizar reformas que dinamicen la economía, porque el camino del endeudamiento permanente no conduce nunca a nada bueno.

Colonizar el Estado
Juan Carlos Girauta ABC 18 Febrero 2020

El cesado Fernando Garea ha tenido que recordar que Efe no es una agencia del Gobierno. La distinción entre Estado y Gobierno debería tenerla clara un chaval de catorce años si aquí se diera algo parecido a una educación ciudadana, unos rudimentos políticos para que los adolescentes pudieran ir formándose de cara a su estreno como votantes.

Qué bonito sería. Lo cierto es que primero se escoge bando y luego se reproduce alguna consigna. Un par o tres, para salir del paso. Y lo lamentable es que el problema no lo tienen los menores de edad, o no solo. Eso se arreglaría deprisa con voluntad. Es el Gobierno, son los medios públicos, unas cuantas instituciones, una tropa paniaguada y, como resultado de todo ello, un gran segmento de público quienes dan por hecho que el gobierno y su partido, o partidos, tienen la potestad de patrimonializar el Estado.

La Policía no puede ni debe obedecer órdenes ilegales, pero los agentes presentes en Barajas la noche de Alí Babá y las cuarenta maletas se plegaron a las irregularidades impuestas por un ministro. Un fiscal general del Estado se debe solo al principio de legalidad, pero hemos tenido que tragarnos en el puesto a una ministra de Sánchez reprobada tres veces por el Parlamento (único caso de momento). La presidenta de RTVE fue anómalamente nombrada para un ínterin de dos meses, hasta que se acometiera la reforma del procedimiento de elección, pero lleva dos años en el cargo, y allí seguirá mientras sea sumisa al sanchismo-redondismo. No como Garea.

Lo mismo cabe decir de otras empresas públicas, donde se coloca a amigos incompetentes en el ramo para mejor manejarlas. Cuando el amigo es competente, existe el riesgo de que no obedezca como un subalterno. Es lo que ha pasado con Jordi Sevilla en Red Eléctrica, de donde se ha largado harto de «la injerencia constante» de la ministra Ribera, responsable directa, por cierto, de la brutal caída de ventas de coches diésel.

La izquierda, en el poder, coloniza las instituciones, y así mantiene su control indirecto, y muchas bocas alimentadas, cuando gobierna la derecha. El mecanismo lo expuso con cruda nitidez Íñigo Errejón: «Cuando perdamos las elecciones, dejar sembradas las instituciones, que resistan y, por cierto, donde refugiarse cuando gobierne el adversario».

Se les escapan cosas como el CGPJ, donde es necesario pactar con el PP. Por eso Pablo Casado hace bien (y esperemos que así continúe) negándose por primera vez al cambalache. Ojalá en la era Rajoy se hubieran emprendido las reformas para que Estado y gobierno fueran realmente cosas distintas. Pero no lloremos por la leche derramada.

La colonización progre (con el tóxico nacionalismo bien adherido) también alcanza a una parte del sector privado. Es normal que las empresas quieran llevarse bien con el gobierno de turno. No lo es tanto que aquellas cedan a este el control de medios de comunicación privados. Ya tú sabes.

La verdad del caso PSOE
La etapa de González fue solo un paréntesis en un partido nada patriótico
Luis Ventoso ABC 18 Febrero 2020

Casado acudió ayer a La Moncloa con una oferta que permitía a Sánchez continuar como presidente de España sin depender de fuerzas antiespañolas. Resumiendo, le trasladó que el PP apoyaría sus presupuestos si renunciaba a su mesa con ERC y Torra y aplicaba las medidas para contenerlos que el propio Sánchez prometió en campaña. ¿Respuesta? La esperada. Casado fue despedido con cajas destempladas. El Gobierno incluso incurrió en la descortesía de emitir un comunicado poniéndolo verde antes de que hubiese podido valorar el encuentro.

Lo sucedido vuelve a evidenciar una realidad que muchos votantes se resisten a ver: el PSOE se siente más cercano a los que pelean por la independencia de regiones españolas que a quienes defienden la unidad de la nación; prefiere a los separatistas antes que a los partidos constitucionalistas de centro-derecha. Son cordiales -y hasta untuosos- con Torra y Rufián y bordes con Casado y Arrimadas.

Parte de la opinión pública sigue confundiendo al PSOE con la etapa de Felipe González, donde con aciertos y errores se cultivó cierto sentido de Estado. No se acaba de asumir que el Partido Socialista ha sido desde siempre una formación fascinada con los nacionalismos disgregadores, ante los que se pliega gregario. González mandó en el PSOE durante veinte años. Pero el partido soplará en mayo 141 velas. A poco que se repase su historia se descubre una andadura poco edificante. En 1910, su creador, el tipógrafo ferrolano Pablo Iglesias, firmó una de las páginas más infames de nuestro parlamentarismo, una amenaza violenta al líder conservador Antonio Maura: «Para evitar que Maura suba al poder debe llegarse hasta al atentado personal». Ese era el estilo del venerado fundador. En los años veinte, UGT y PSOE colaboran encantados con la dictadura de Primo mientras el autócrata reprime a otras formaciones. En 1934, el partido que hoy mitifica la II República hasta el empalago se alzó contra su legalidad instigando la Revolución de Asturias. Ese mismo año, el partido que se apellida Español apoyó la proclamación de Companys. La Alianza Obrera, de la que formaban parte los socialistas, incluso defendió en armas la república catalana desde las calles de Barcelona.

«La definitiva solución del problema de las nacionalidades que integran el Estado español parte indefectiblemente del pleno reconocimiento del derecho de autodeterminación de las mismas», rezan las conclusiones de su congreso de 1974. La defensa de la autodeterminación figuró en su programa hasta fecha tan tardía como 1976. Históricamente, el PSOE siempre fue federalista y contrario al patriotismo, que denominaba con desprecio «centralismo» y que veía «propio de las oligarquías» y contrario a la clase obrera. La simpatía de los socialistas por los nacionalistas, a los que siempre han elegido como socios en los gobiernos autonómicos, no atiende a un insólito viraje de Zapatero y Sánchez. En realidad ha sido casi siempre el alma del partido. El PSOE es lo que es. Sueñan despiertos los votantes que todavía lo contemplan como «un partido de Estado».

El PP no puede aceptar el trágala del Gobierno
Editorial El Mundo 18 Febrero 2020

Pedro Sánchez demostró ayer su falta de voluntad de un acuerdo

Supone como poco una impostura y una falta de cortesía política por parte de Pedro Sánchez citar en la Moncloa al líder de la oposición para pedirle que avale inadmisibles decisiones tomadas unilateralmente y acusarle a continuación de querer bloquear la renovación de varios organismos del Estado, principalmente del Consejo General del Poder Judicial. Y hacerlo, además, a través de un comunicado hecho público antes incluso de que Pablo Casado compareciera en rueda de prensa, demostrando así la falta de voluntad de acuerdo con la que el presidente del Gobierno acudía al encuentro.

Porque es obvio que ni el líder del PP ni ningún otro político constitucionalista podría aceptar un trágala que lo haría cómplice de las conversaciones con un Quim Torra en rebeldía e inhabilitado por el Tribunal Supremo; de la creación de una mesa de partidos para negociar un referéndum de autodeterminación con quienes pretender derogar la Constitución; de la modificación ad hominem del Código Penal para provocar una amnistía de facto diseñada para los golpistas condenados por el TS; del nombramiento como fiscal general del Estado de una ex ministra de Justicia y diputada del PSOE varias veces reprobada por el Parlamento; y del cambio de postura sobre la dictadura venezolana, tras haberse reunido con la número dos del régimen en "secreto" -como reconoció Maduro-, negándose a continuación a recibir a Guaidó y rebajándolo luego de presidente encargado de Venezuela a líder de la oposición.

Hizo bien Pablo Casado en mantenerse firme en sus posiciones, rechazando el obsceno cambio de cromos que le propone el Gobierno en el CGPJ y reiterando su propuesta de grandes pactos de Estado "constructivos" y desde "la centralidad" sobre cuestiones que deberían quedar fuera de la lucha partidista. España, tras años de paralización institucional y legislativa, no puede seguir postergando reformas de calado para una urgente regeneración democrática como la de la Justicia, que devuelva al Poder Judicial su prestigio y autoridad, llevándolo hacia su despolitización real. Pero también problemas que necesitan del consenso de los dos principales partidos como son la reforma educativa, la renovación de la financiación autonómica, la consolidación de las pensiones y la dinamización del mercado laboral. Unos acuerdos que, como afirmó Casado, darían "para una legislatura, o para dos", ya que podrían incluir un pacto sobre los Presupuestos.

El Gobierno debe abandonar su alianza con los radicales y los independentistas si de verdad quiere contar con la colaboración del PP y del resto de fuerzas constitucionalistas. De otra forma, solo estaría escenificando encuentros para justificar su deriva populista.

Podemos nunca fue
Cristina Losada  Libertad Digital 18 Febrero 2020

Los "anticapitalistas" de Podemos están a punto de escindirse, que es lo único que pueden hacer unos "antis" cuando su partido está en modo "pro". La denominación "anticapitalistas" suscita alguna cuestión previa. Como si, por ejemplo, pasa ahí lo mismo que, en célebre definición del escritor Ennio Flaiano, sucedía con los fascistas en Italia, donde se dividían, dijo, en dos clases: los fascistas y los antifascistas. Con lo cual se pretende indicar la precariedad de la terminología "anticapi" en el día de hoy, empezando por la evidencia de que se trata de terminología, no de ideología. El hecho de que haya en el Gobierno un ministro de la parte Unidas de Podemos que se declara comunista, no satisface a esos "anticapitalistas", que verán insuficiente su consumo de chándals de la extinta DDR, la Alemania oriental del comunismo real.

Los "anticapitalistas" de Podemos tienen razón cuando dicen que el Podemos que se fundó hace seis años y el actual tienen poco que ver. Acusan a la dirección, que se ha reducido a la pareja Iglesias-Montero, de una "estrategia de subalternización al PSOE", cosa que es cierta. Aunque el asunto es qué otra opción quedaba, después de haber fracasado la estrategia de sustitución. En cuanto a los objetivos, ven incontables diferencias entre un antes que debía de ser muy "anti" y un ahora en el que "se ha pasado de impugnar a la clase política y a las élites económicas a convertirse en parte de la primera sin tocar los beneficios de las segundas". Ya son casta, vienen a decir. Casta, pero no castos, puesto que se han integrado en un "Gobierno progresista-neoliberal". En la terminología seguimos.

No hay de qué extrañarse, sin embargo. Para Iglesias, todo aquello de la casta y la gente fue una estrategia. Cualquiera que indagara un poco entonces podía descubrir que los mensajes y la actitud con los que logró catapultar a Podemos a la primera línea política, gracias en parte a ayudas externas, tenían un carácter instrumental. Su objetivo fue siempre llegar al poder, aunque no en el sentido en que lo es para los partidos que juegan en el campo de la democracia liberal. Más que de llegar al poder, su lenguaje era el de la toma del poder. Como corresponde a partidos de naturaleza revolucionaria. Son partidos que no se proponen simplemente gobernar: se proponen la ruptura. Su objetivo es acabar con el "sistema". O el "régimen". E instaurar otros. Podemos se movió siempre en esa línea, yendo más allá o más acá en función de lo que resultara más eficaz. Era tomar el poder o, en sus términos, asaltar el cielo, disfrazado de lagarterana, si hacía falta.

Los "anticapis" reprochan a Podemos que haya dejado de ser "antisistema" por aceptar una posición subordinada en un Gobierno del "sistema". Pero igual que no vieron el carácter instrumental del mensaje inicial, no ven ahora lo instrumental de estar en el Consejo de Ministros. Para empezar por las ventajas inmensas que proporciona para ganar espacios de poder e influencia y tejer las imprescindibles redes clientelares. El poder llama al poder, esto es sabido. Lo que desgasta, como sentenció el experimentado Andreotti, es no tenerlo. Y las ventajas de tenerlo se multiplican cuando existe la posibilidad, como ocurre en en nuestro país, de que un partido en el Gobierno disponga de una enorme capacidad para el reparto e invención de cargos y puestos en la esfera pública.

Los "anticapitalistas" de Podemos no se enteran. O no les han dado su porción del pastel. Pero tampoco se percatan de que la aparente subordinación no implica que se hayan abandonado las aspiraciones de ruptura. Únicamente ha cambiado el modo de dirigirse hacia aquel cambio de régimen del que hablaban. La política económica está sometida a las restricciones que impone la pertenencia a la UE, pero al objetivo rupturista se le abren otros cauces. A fin de cuentas, la auténtica coalición, la que Iglesias se esforzó en forjar, es con el separatismo. Y el PSOE no sólo está subordinado a esa relación de dependencia. Es que, además, le gusta.

Sánchez bloquea el diálogo con el PP
Editorial  Libertad Digital 18 Febrero 2020

No parece, aunque sea entrar en juicio de intenciones, que al Gobierno socialista le interese otra cosa del Partido Popular que no sea su plácet para la renovación del Consejo General del Poder Judicial y de otros organismos del mismo ámbito jurídico. Al menos, así se desprende de la interpretación, poco cordial, que ofreció ayer la portavoz gubernamental, María Jesús Montero, del contenido de la reunión que mantuvieron el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el líder de la Oposición parlamentaria, Pablo Casado.

Sobran, pues, tanto las admoniciones sobreactuadas sobre la supuesta voluntad de bloqueo del PP como las acusaciones pueriles de tomas de rehenes institucionales que, no lo olvidemos, sólo describen la realidad de un Gobierno sostenido en minoría y condicionado por unos aliados de circunstancias, los partidos separatistas, que tienen su propia agenda política, no, precisamente, orientada al interés general de la nación.

Así, cabría preguntarle a la ministra Montero si no cree que las demandas explícitas de los nacionalistas catalanes de que se desautoricen las sentencias de los tribunales, que vienen reforzadas por la propuesta socialista de modificar el delito de sedición, son causa razonable de la desconfianza de la Oposición ante un proceso que, entre otras cuestiones, supone la recomposición del Tribunal Constitucional, que, hasta ahora, se ha mostrado unánimemente impertérrito frente a las intentonas golpistas en Cataluña. Por no hablar, claro está, del escandaloso nombramiento para la Fiscalía General del Estado de una exministra y diputada del PSOE como Dolores Delgado, acogido con asombro y rechazo por todas las asociaciones de jueces y fiscales.

Incluso, podría plantearse la ministra Montero si Pablo Casado serviría mejor a la voluntad de sus votantes, expresada en las urnas, legitimando una mesa de diálogo con los mismos partidos separatistas que se mantienen en el objetivo de la autodeterminación de Cataluña, exigen un relator internacional y condicionan cualquier acuerdo a la celebración de un referéndum vinculante que lesionaría de manera irreversible el principio de la soberanía nacional.

Pero es que, además, no es cierto que el líder de la oposición se haya cerrado a cualquier acuerdo con el Gobierno. Pablo Casado ofreció ayer a Pedro Sánchez facilitar la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado para las dos próximas legislaturas con dos condiciones que parecen evidentes: renunciar a la tutela de los independentistas para volver a la senda del imperio de la ley y reorientar la política económica hacia la reducción del gasto público y una fiscalidad que no lastre el mercado de trabajo. Pretender, como hizo la ministra Montero, que la oposición respalde sin más, porque el PSOE lo vale, una estrategia presupuestaria basada en el incremento del gasto público que siempre se ha demostrado ineficaz y que deja a los actores sociales sin capacidad de reacción ante un deterioro del ciclo económico no pasa de ser un brindis al sol, apenas útil para la propaganda. Con el agravante de que algunas de las peticiones que le hizo ayer Casado al presidente del Gobierno figuraban en el programa electoral socialista de manera destacada. Por ejemplo, que la convocatoria de referendos ilegales se incluyera como delito en el Código Penal.

Así, la tan proclamada voluntad de diálogo del Ejecutivo socialista se desvanece al primer contacto con la realidad, como, sin duda, tendrán tiempo de experimentar los nacionalistas catalanes. Pedro Sánchez hizo su elección cuando decidió apoyarse en la izquierda comunista y en los republicanos de ERC para llegar a La Moncloa y será con estos mimbres con lo que deberá tejer el cesto del Presupuesto. Pero si quiere un cambio de alianzas, nada le impide intentarlo.

León se levanta … para trincar subvenciones
Mikel Buesa  Libertad Digital 18 Febrero 2020

Para manejar millones con la anuencia sindical no parece que se necesiten muchas cualificaciones, pues lo principal es saber quién manda.

Domingo después de San Valentín. Los sindicatos mayoritarios —Comisiones Obreras y UGT—, en confluencia con otras entidades y partidos de izquierda convocan a los leoneses a manifestarse en la capital y en Ponferrada y Villablino por el «Futuro de León». La cosa va de la industrialización, pero sobre todo de la decadencia de las comarcas mineras una vez decretado el final de las ayudas al carbón por la Comisión Europea, y de paso del secesionismo leonés con respecto a Castilla y León porque, al parecer, en ese totum revolutum navega glorioso el sindicalismo. Están los máximos dirigentes del nuevo verticalismo: Unai Sordo por Comisiones y Pepe Álvarez por UGT. O sea, que esa cosa va en serio. Tal vez estemos en el comienzo de una nueva movilización para volver a raptar al gobierno y recuperar la cultura de las ayudas públicas, últimamente subvenciones, que en León, como en las demás cuencas carboníferas, se remonta a hace más de un siglo. Sordo lo viste de desarrollismo, reclamando una mesa institucional «para canalizar recursos que posibiliten el desarrollo económico e industrial de León»; y Álvarez de lucha contra el paro, pues hay que "acabar con las políticas que destruyen empleo o comarcas completas". El éxito acompaña, pues han sido miles los movilizados, por lo que no sería sorprendente que volviéramos a ver la organización de nuevas marchas sobre Madrid para reclamar un renovado programa de subvenciones para el carbón y las comarcas mineras, como ya ocurrió hace unos años. Y eso que los mineros del carbón ya no superan los quinientos en toda España y que eso de quemar carbón está muy mal visto por el gobierno de Sánchez con su ministra de la Transición Ecológica al frente.

Da la casualidad de que la semana pasada el Tribunal de Cuentas emitió un sesudo informe de más de quinientas páginas en el que se fiscalizan las ayudas concedidas a las comarcas mineras (del carbón) entre los años 2006 y 2017. Se trata de un trabajo demoledor, del que se desprende claramente que las subvenciones que se han concedido a tal efecto han constituido un dispendio ineficaz e injustificable, sobre todo porque no han servido más que para crear unos pocos empleos y no han frenado la pérdida de población.

En esas subvenciones se han manejado 1.786 millones de euros —casi 150 en promedio cada año—, de los cuales el 62 por ciento han financiado la construcción de diversas infraestructuras y el resto han servido para estimular inversiones empresariales supuestamente creadoras de empleo estable. Más de una quinta parte de ese dinero se ha ido para León, siendo Asturias y Aragón las otras regiones más beneficiadas, puesto que a Galicia, Castilla-La Mancha, Cataluña y Andalucía les han llegado cantidades menores. ¿Con qué resultado?, se pregunta el Tribunal de Cuentas para responder a continuación con un detalle estremecedor. En cuestión de infraestructuras, después de señalar que "ningún beneficiario aportó estudios de seguimiento sobre el impacto de las actuaciones financiadas", como era su obligación, concluye que los polígonos industriales que se han construido están ocupados en sólo en el 43,3 por ciento de su superficie; que de las residencias para mayores financiadas —entre la que está la designada como «La Minería», construida en Asturias con un coste de 31 millones de euros, buena parte de los cuales alimentaron la corrupción del sindicato minero SOMA-UGT— hay dos que no están en uso, lo mismo que un centro de día; aunque, eso sí, los viales pavimentados, las piscinas, los polideportivos y las zonas de juegos se encuentran en pleno funcionamiento. Lo principal, ya se ve, el ocio; lo otro, sobre todo lo que sirve para el trabajo, parece secundario. Y sobre la financiación de proyectos empresariales de inversión, se muestra que de los 1.688 que recibieron las ayudas estatales, únicamente 301 cumplieron con el requisito de mantener o aumentar el empleo, creando 8.021 nuevos puestos de trabajo. O sea, casi nada.

La conclusión general es que la gestión de estos programas de subvenciones para las comarcas mineras estuvo "escasamente orientada a alcanzar una aplicación eficiente y eficaz de los recursos públicos". El Tribunal de Cuentas es, como se ve, aséptico y no entra en cuántos metieron su cuchara para lograr semejante resultado. Eso sí, nos dice que las ayudas para infraestructuras las gestionó una plantilla de dos funcionarios y un contratado laboral con titulación superior, con la ayuda de un auxiliar administrativo; y que las otorgadas a las empresas las trasegaron entre doce empleados públicos, de los que únicamente cuatro contaban con un título universitario. Total, para manejar millones con la anuencia sindical no parece que se necesiten muchos conocimientos y cualificaciones, pues lo principal es saber quién manda. A esto es lo que nos enfrentamos los españoles tras la nueva andanada leonesa: a tirar recursos para que los sindicatos más representativos recuperen su poder.

La defensa del capitalismo de Rodríguez Braun, Rallo y Lacalle en el 20 aniversario de Libertad Digital
Tres referentes del panorama económico se han dado cita para debatir sobre uno de los pilares fundamentales de nuestra democracia: el libre mercado.
Beatriz García  Libertad Digital 18 Febrero 2020

Con motivo de la celebración del 20 aniversario de Libertad Digital, el grupo ha reunido en la Universidad Francisco Marroquín (UFM) de Madrid a tres pesos pesados del panorama liberal actual: Carlos Rodríguez Braun, Juan Ramón Rallo y Daniel Lacalle. Sus apretadas agendas hacen que no sea muy habitual ver juntos a estos referentes económicos en torno a una mesa de debate, pero la ocasión lo merecía.

Los colaboradores de Libertad Digital y esRadio han debatido en directo, en un encuentro abierto al público, sobre uno de los pilares fundamentales de nuestra democracia: el libre mercado. En esta cita de gran altura económica, el trío de divulgadores ha repasado sus inicios y las razones que les mueven a defender la libertad contra viento y marea. También, han desmontado los mitos y falacias que vierten a diario los enemigos del capitalismo y han desenmascarado al socialismo en todas sus vertientes. La jefa de Cultura de Libertad Digital, Nuria Richart, y el director de la UFM de Madrid, Arturo Fabra, se han encargado de conducir un coloquio, que han inaugurado lanzado al aire la pregunta de: "¿Contra qué nos vacuna el libre mercado?".

"Nos vacuna contra la tiranía política. Contra aquellos que quieren dirigir coactivamente nuestras vidas y que no respetan a cada una de las personas a la hora de conseguir su propio proyecto de vida", respondió rápidamente Rallo. Rodríguez Braun citó "al maestro" Friedrich Hayek para explicar que nos vacuna "contra 'la fatal arrogancia'. Contra la idea de que podemos saber lo suficiente para regular y controlar la vida de los demás". Lacalle, sin embargo, consideró que esta doctrina económica "no tiene la capacidad de vacunarte, simplemente nos ayuda a aprender de lo compleja que es la economía y lo importante que es la libertad. Sobre todo, nos ayuda a evitar las soluciones mágicas, rápidas y, aparentemente, fáciles que estropean las cosas mucho más".

En un salón de actos donde la mitad de los asistentes eran jóvenes universitarios, Rodríguez Braun contó que, en la universidad de Argentina en la que estudió, "nunca jamás me hablaron de los economistas austriacos. Me entere aquí (en Madrid)". El doctor en Economía, que tuvo el privilegio de conocer personalmente a Hayek, lamentó en tono humorístico que "los austriacos –y casi, los liberales– no sean mainstrean". Aún así, Rallo se mostró optimista con las nuevas generaciones de estudiantes y aseguró que percibe que "cada vez más gente joven se va sumando a las ideas de la libertad", y eso "te da un empuje de fuerza para seguir remando. Aunque no hayan leído a economistas con obras de hace 200 años, lo más importante es que entiendan cómo funciona el libre mercado y por qué genera prosperidad y espacios para la autorrealización personal".

Los tres mentores también quisieron dar su propia definición de libre mercado:

Carlos Rodríguez Braun remarcó que "el liberalismo no es fundamentalmente económico, hay que defenderlo por razones morales. No es sólo que el mercado sea eficaz económicamente, es que, moralmente, es superior a sus alternativas".
Daniel Lacalle destacó que "el mercado, o es libre, o no es mercado. Es un lugar físico o no físico en el que los agentes económicos se ponen de acuerdo para maximizar el beneficio de consumidores y productores por el bien de todos".
Juan Ramón Rallo considera que "el liberalismo es una filosofía política y su aplicación al ámbito económico es lo que genera el libre mercado. Tiene tres principios básicos: libertad personal, propiedad privada y autonomía contractual".

Escuela de Salamanca y comunismo
Los economistas hicieron un repaso por los principales hitos históricos del pensamiento liberal en nuestro país, por lo que no dudaron en remontarse a la Escuela de Salamanca, de la que destacaron su gran influencia en la teología moral de la época. "No fue una escuela de pensamiento económico, los economistas vinieron después. Allí se hablaba de religión y de moral", porque estaba formado por "sacerdotes y teólogos", recordó Rodríguez Braun, quien se refirió a uno de los principales mandatos morales del liberalismo, "que no es respetar la propiedad de uno mismo, sino respetar la propiedad del otro".

De la Escuela de Salamanca, los ponentes pasaron a analizar lo llamativo que resulta que el comunismo haya fracasado en los más de 70 países donde se ha instaurado y que todavía haya países que lo practiquen. "El comunismo nunca se compara con sí mismo, se compara con la magia. Siempre se dice que no se ha implementado, que no es verdadero comunismo… mientras que el capitalismo siempre va a estar intentado avanzar sobre los errores que cometen en el proceso de desarrollo", explicó Lacalle. Insistiendo en esta idea, el experto citó la frase de Thomas Sowell que dice que "el socialismo tiene tantos récords de fracasos que sólo un intelectual lo podría justificar". Entonces, ¿por qué se repite una y otra vez un sistema que ha funcionado tan mal? "Primero, porque el que lo va a instaurar dice: 'eso no lo he hecho yo', aunque sea todavía más inútil que el anterior, y, segundo, porque dice: 'eso no es verdadero socialismo'. Nada es verdadero socialismo para ellos", respondió.

Rallo también apuntó otra frase célebre de Bryan Caplan, que decía que "yo quiero tantos intentos para aplicar el liberalismo radical o el anarcoliberalismo como tienen los socialistas para aplicar el socialismo". En la misma línea fue Braun, que señaló que "el liberalismo siempre es juzgado por sus peores resultados y el antiliberalismo, por sus mejores objetivos". Los tres expertos coincidieron en que hay países más propensos que otros a sucumbir ante esta economía totalitaria.

Mitos y falacias anticapitalistas
Los mitos, las falacias y las medias verdades sobre el liberalismo ocuparon buena parte de los comentarios de estos tres economistas, que no dudaron en poner encima de la mesa teorías y datos contundentes para derribarlos.

¿Por qué no damos a la máquina de hacer dinero? "El dinero es una forma de intercambiar la riqueza que hemos creado, pero no es riqueza en sí misma. La gente lo que necesita son bienes y servicios para satisfacer sus fines, por eso, necesitamos ser muy productivos para multiplicar esos bienes y servicios. Si creamos dinero, y no bienes y servicios, nos costarán muy caros", explicó Rallo. Para Lacalle, que fue todavía más allá, consideró que "la utilización social del dinero es robar. Es quitarte a ti el dinero para que se lo quede el Estado". En este sentido puso como ejemplo Venezuela, donde ha subido 53 veces el Salario Mínimo y, en términos reales, "lo han bajado esas 53 veces".
Los impuestos: Rodríguez Braun celebró que haya habido un "cambio notable en España ante la sensibilidad fiscal. Ahora, la gente habla de impuestos, y los partidos se echan la culpa unos a otros por subirlos. Hace 30 años, esa discusión no existía", comentó. Lacalle se mostró de acuerdo con esta visión, y añadió que "antes los impuestos subían, y ahora, los suben los políticos de turno".

Igualdad: "La desigualdad se ha convertido en la bandera socialista porque es muy complicado defender el comunismo. Lo que debemos entender nosotros es que la igualdad es nuestra, de los liberales. Y hay una igualdad que es compatible con la justicia, que es la igualdad ante la ley", señaló Rodríguez Braun.

Capitalismo y pobreza: con el capitalismo "es verdad que hay mas ricos, pero hay que preguntarnos: ¿cómo son de más ricos los pobres?, ¿en cuántos grados ha aumentado el umbral de riqueza?", se preguntó Lacalle. "Ahora, un pobre en EEUU tiene más acceso a bienes y servicios que un rico en 1935. Necesariamente, para que los ricos sean más ricos, los pobres y la clase media tiene que ser más rica. En el único sitio en el que los ricos son ricos y todos los demás son pobres es en el socialismo", sentenció. Rallo apuntó a los dos periodos donde más se ha reducido la pobreza a lo largo de la historia, que son la Revolución Industrial y la globalización centrada en Asia en los 80. "Los dos coinciden en un crecimiento del comercio, de la propiedad privada y de la libre empresa", repasó. La pobreza ha ido descendiendo en los últimos 30 años, tanto, que "sin saberlo, hemos vivido en el periodo de la historia de la humanidad en el que más gente ha escapado de la pobreza", añadió.

Feminismo y ecologismo: Lacalle cree que "no hay ninguna posibilidad de que las mujeres alcancen sus objetivos y el nivel de igualdad con los hombres –para organizar su vida o sus negocios– más que en el capitalismo". Con el respeto al medio ambiente, "ocurre lo mismo" apostilló, "porque la planificación central, basada en que un grupo de políticos cree que es el que sabe lo que necesita la población y los agentes económicos, siempre fracasa. Pero el socialismo siempre tiene que arrebatar banderas a la sociedad civil".

¿Las máquinas nos quitarán el trabajo? Para tumbar este mito, Braun mencionó al economista David Ricardo que, estudiando la crisis de los luditas, se fijó en que para evaluar si las máquinas nos quitaban el trabajo no había que mirar un sector concreto, sino el empleo global. "Y descubrió que las máquinas aumentaban la productividad, y si se aumenta la productividad, se aumenta la riqueza de un país y, si esto sucede, se aumenta el empleo", relató. "Si la tecnología destruyera empleo, habría desaparecido el empleo en la faz de la tierra", evidenció. Lacalle defendió la teoría de Braun asegurando que "los países con más robots del mundo tienen los niveles de paro más bajos del mundo porque son más productivos". Además, "si las máquinas nos quitaran el empleo de verdad, ya las hubiéramos destruido nosotros mismos", añadió.

A pesar de todos los frentes y los ataques con los que tiene que lidiar el capitalismo en nuestros tiempos, estos tres pensadores se mostraron convencidos de que el futuro se presenta cada vez más libre para los ciudadanos. "La propia existencia de Libertad Digital es la demostración de lo que hemos hecho y de lo que hemos avanzado. Es un ejemplo de que sí estamos mejor que antes", concluyó Carlos Rodríguez Braun.

Ábalos, trolero, tienes que irte
Jose Alejandro Vara. vozpopuli  18 Febrero 2020

El directo a la mandíbula del 'Delcygate' no sólo ha conmocionado a Ábalos sino que, por ende, tiene de los nervios a los estrategas de La Moncloa

Cuarenta maletas rebosantes de lingotes de oro persiguen obsesivamente a José Luis Ábalos. Igual que aquel ejército de escobas cargadas con cubos de agua perseguía a Mickey en el aprendiz de brujo de Disney, las maletas chavistas crecen, se multiplican, caminan desafiantes tras los pasos del ministro de Fomento. Una espantosa pesadilla, esa rendija por donde asoma el infierno. Ábalos no es el mismo desde su extravagante encuentro con miss Delcy en el aeropuerto de Barajas, desvelado hace un mes por Vozpópuli. Está políticamente muy tocado, con esa cara de bobo afligido que se le pone a quien ha tenido que comerse un enorme marrón. Su tradicional fanfarronería se ha evaporado. No se fía de nadie, según comentan los próximos, no conversa sobre el tenebroso episodio, apenas escucha la palabra 'maleta' o 'lingote' se le muda la faz y huye despavorido.

Prohibido hablar de las maletas de Venezuela. Ni de Delcy. Ni de la cruel dictadura de Maduro. Ni de los miles de jóvenes asesinados en las calles por la policía chavista. Ni de los cinco millones de exiliados. Esas cuestiones carecen de interés, según sentencia el último decreto de Moncloa. "Venezuela no interesa", proclamó Carmen Calvo a modo de grotesca excusa. "Sobre Guaidó ya he dicho todo lo que tenía que decir", explicó en Nueva York la ministra de Exteriores, Arancha González, mientras escapaba de los medios a la carrera. "Con la de cosas que ocurren en nuestra tierra", le argumentó, envuelto en el sayal del victimismo, el propio Ábalos a Belén Hoyo, cuando la diputada del PP valenciano le preguntó en el Congreso por su affaire con la número dos de Maduro.

Venezuela es, por tanto, tan sólo una cortina de humo de la ultraderecha para no abordar cuestiones candentes como el paro, las pensiones o la sanidad. Asuntos todos ellos en estado de abandono, a los que Sánchez apenas ha dedicado medio minuto desde que llegó a la presidencia, que ya va para dos años. Moncloa dicta el temario y envía el argumentario. La mayoría de los medios, orgánicos o meramente acomodaticios, actúanen consecuencia e inundan sus espacios con el pin parental, el odioso franquismo, la imperiosa reforma del código penal y ahora, de nuevo en la pantalla, el caso Bárcenas y las 'caja B' del PP, un clásico que vuelve con la primavera.

"¿Verdad José Luis?", inquirió Sánchez a su atribulado ministro en el jamboree de los socialistas del sábado. Y José Luis, el aludido, dio un respingo en su silla y se le puso cara de carnero predegollado. Sus compañeros de Ejecutiva le miraban con hipócrita sonrisa, como dándole ánimos, cuando en verdad le estaban dando el pésame. ¿Verdad José Luis?. Esa pregunta de Sánchez sonó a alea jacta est.

'Informaciones alucinantes'
La suerte está echada. Ábalos seguirá formando parte del frondoso Gobierno socialcomunista porque es pronto para que salte el fusible. Sin su papel de escudo humano, Sánchez quedaría a la intemperie. Pero Ábalos está políticamente extinto. "Se inventan informaciones alucinantes sobre maletas llenas de oro", recitaba este lunes como un zombi a preguntas de los periodistas. Las maletas le persiguen. Estos días están saliendo a miles los lingotes de oro chavistas en vuelos clandestinos rumbo a Turquía, al golfo Pérsico, a Suráfrica. La dictadura pone a salvo su rapiña.

Y Ábalos sigue sudando. "Además, ese asunto está judicializado", explicaba, como el náufrago que ha encontrado su tabla de salvación. Judicializado está, en efecto, pero tarde y mal, como aquí explicaba Álvaro Nieto. La oposición, en lugar de presentar una querella por prevaricación contra el ministro, optó por acudir a la Fiscalía, que, en estos tiempos que corren, es como llevar a reparar un Fórmula 1 a Talleres Manolo. "Déjelo usted ahí que en un rato me ocupo". Y hasta hoy.

El gran criminal hace bromas
"Es un asunto secreto", dijo el criminal Maduro este fin de semana al referirse al affaire de Ábalos con Delcy. "La derecha española me hace mucha gracia", añadió la aludida. A Ábalos, ni maldita. Súbitamente, ha perdido su aura de intocable y poderoso en su condición de tercer hombre del aparato sanchista. Hasta el diario gubernamental le ha señalado en dos ocasiones, signo evidente de que está sentenciado.

Cierto es que gozaba de cierta simpatía social y hasta periodística habida cuenta de sus enfrentamientos permanentes con Podemos y su escasa simpatía para con Iglesias y su pareja, Irene. Ábalos, nieto de guardia civil, hijo del 'torero rojo', perfil rotundo, ademanes bruscos y aspecto de jugar a los chinos en las tascas, gintonic en ristre, llegaba incluso a parecer simpático y accesible. Cultivaba esa imagen de ser el único representante legítimo del antiguo PSOE, el de los 140 años, el de la Transición, la democracia, el respeto a la Monarquía. En definitiva, caía bien porque era la antítesis de Carmen Calvo, el virus nefando de La Moncloa, "la pieza más pérfida e insidiosa" de la maquinaria sanchista, según definición de un veterano con galones.

Sánchez le encomendó solventar el trámite envenenado de la visita de Delcy Rodríguez, señalada y sancionada como 'persona non grata' en la UE, donde no puede poner un pie bajo acusación de perseguidora de los derechos humanos. Marlaska y González Laya, sus compañeros de Interior y Exteriores, respectivamente, quedaron eximidos de implicarse en este asunto. Todo salió mal. Desde entonces, vive abrazado al embuste y amarrado a la mentira. De momento su cabeza política está a salvo. Pero su papel preferente en el PSOE y el Gobierno se ha desmoronado. Ha perdido relevancia y poder. En sus alteradas noches, sueña que le persiguen maletas erizadas de lingotes de oro, tal y como deslizó la diputada Oramas, que gritan su nombre por las cintas del aeropuerto: "Ábalos, trolero, tienes que irte".

La exhumación de Montesquieu
Marcello republica 18 Febrero 2020

Ahora que hemos acabado con la exhumación de la momia de Franco y su traslado al cementerio de Mingorrubio el Gobierno ha decidido exhumar también al barón de Montesquieu para trasladar su ‘espíritu de las leyes’ y su famosa ‘separación de los poderes del Estado’ a una fosa mucho más profunda en el territorio español.

De esa manera Pedro Sánchez no solo declara Cataluña territorio al margen de la legalidad sino que también y a la vez nombra Fiscal General del Estado a su ex ministra de Justicia Dolores Delgado (amiga del ex comisario Villarejo y la novia de Baltasar Garzón).

La que además es experta en la exhumación porque fue ella misma quien acompañó los restos de Franco -paseados con todos los honores por el patio de la Basílica- hasta en el helicóptero y hacia el que parece que será su último destino, lo que está por ver.

Y todo ello al tiempo que el nuevo ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, (novio de la presidenta del Congreso Meritxell Batet), pretende que, antes de fin de año, sean los fiscales los que instruyan los procedimientos judiciales y no los jueces, para que Delgado y Garzón lo controlen todo por la vía fiscal.

Y para que no falte de nada Sánchez, ha decidido no aplicarle a Torra su merecida inhabilitación, ni tramitar en la Fiscalía la desobediencia de Torrent como se lo exige el Tribunal Constitucional.

Y para colmo, este Presidente pretende reformar el Código Penal en su solo beneficio personal (para que ERC le apruebe los Presupuestos) y para sacar de la cárcel a su aliado Junqueras. Y si no lo consigue entonces le otorgará el indulto incluso mientras el preso insiste en decir que volverá a declarar la independencia de Cataluña de manera unilateral.

Y después de todo este destrozo de la Justicia, en menos de dos meses de Gobierno y en el que ha colaborado su vicepresidente Pablo Iglesias (el novio de la ministra de Igualdad, Irene Montero) diciendo que la Justicia europea ha humillado a la española, pues después de todo esto Sánchez llama a Pablo Casado a la Moncloa y le pide que le entregue las llaves del Consejo General del Poder Judicial, del Tribunal Constitucional, el Tribunal de Cuentas, el Defensor del Pueblo y del Consejo de RTVE.

En fin, por pedir que no quede, pero a Montesquieu que lo dejen en paz.

La empresa de seguridad de la Terminal Ejecutiva de Barajas acusa y expedienta a sus trabajadores por filtrar el ‘Delcygate’
OKDIARIO recorre la zona VIP de Barajas y prueba ‘in situ’ que Delcy Rodríguez sí pisó suelo español
Carlos Cuesta okdiario 18 Febrero 2020

Ilunion Seguridad ha cargado contra los trabajadores asignados al control privado de la Terminal Ejecutiva de Barajas durante los días del ‘Delcygate’ –19 y 20 de enero–. La compañía ha expedientado a algunos de los agentes de seguridad por permitir la grabación de las imágenes que prueban que, efectivamente, la vicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, pisó territorio español en la zona VIP de esa misma terminal, tal y como mostró OKDIARIO.

El expediente, al que ha tenido acceso este diario, destaca que la actuación contra los trabajadores sucede tras haber recibido “la Dirección de la Empresa” diversas “quejas por parte del cliente AENA referentes a su actuación en el desarrollo del servicio prestado por usted el día 29/01/2020, en horarios 00:00 a 02:30 horas, en el puesto denominado FBO”. La fecha correspondería, según la compañía, al momento en el que “durante la prestación de su servicio se produjeron algunas grabaciones y toma de fotografías, tanto de salas VIP como del Filtro de Seguridad, que se encontraban en ese momento bajo su vigilancia, y posteriormente fueron divulgadas por un medio de comunicación”.

Las imágenes en cuestión hacen alusión a las que revelaban en OKDIARIO las zonas en las que efectivamente pasó la noche Delcy Rodríguez y que, como se podía apreciar perfectamente en las grabaciones, se encontraban al lado español del control fronterizo. Es decir: que se trataba de zona española con plena seguridad, algo que desmentía las afirmaciones del Gobierno en las que se aseguraba que la mano derecha de Maduro no pisó suelo español.

Presiones
Lo cierto es que la presión de la compañía de seguridad privada, lejos de relajarse tras el encuentro entre Delcy Rodríguez –sancionada por la UE por violación de derechos humanos en la dictadura venezolana– y el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha ido a más después de que uno de los testigos presenciales del ‘Delcygate’, de lo ocurrido aquella noche y madrugada en el Aeropuerto de Barajas haya decidido romper el silencio y desvelar ante notario todo lo presenciado de forma directa, tal y como ha publicidado este diario.

Ese testimonio sobre el ‘Delcygate’ detalla a lo largo de tres folios y minuto a minuto cómo el pasaje enviado desde Venezuela cruzó a territorio español con la número 2 del régimen de Nicolás Maduro a la cabeza, que se hizo sin controlar el pasaporte de la vicepresidenta y hasta que se cruzaron carros de maletas sin controlar.

Ese testigo ha elevado a fe pública su declaración y ha señalado ya que “aproximadamente a las 00:10 – 00:15 llega el ministro Ábalos cruzando el arco detector con otra persona (a la que posteriormente identifico por fotografía como Koldo García Izaguirre), queriendo acceder directamente a zona restringida”, y que posteriormente “José Luis Ábalos y tres personas le acompañan a zona restringida (pistas) sin pasar ninguna medida de seguridad con objeto de acceder al avión”. “En torno a la 01:30 horas regresan de la zona de pistas el ministro con las personas que le han acompañado junto con los miembros que llegaban del vuelo de Caracas”, añade el testigo. Es decir, con los venezolanos y, entre ellos, por supuesto, Delcy Rodríguez.

Museo Judío en Madrid
El futuro Museo Hispanojudío de Madrid avanza que será un centro cultural al servicio de los vecinos
Almeida anuncia que el centro okupa que permitía Carmena en el Paseo del Prado será un Museo Judío
OKDIARIO 18 Febrero 2020

El Museo Hispanojudío (MHJ) será un centro cultural abierto a todos los madrileños. Sus impulsores apuntan que este nuevo gran espacio estará tanto al servicio de los vecinos del barrio como de los turistas.

Como parte del proyecto museísticos y en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid está previsto construir una instalación cultural muy próxima a los madrileños. De esta forma, este nuevo museo en el conocido ‘Triángulo del Oro’ del Paseo del Prado se une a la tendencia de apostar por museos vinculados a la población local.

Desde la Fundación Hispanojudía señalan a OKDIARIO que con este nuevo proyecto anunciado por el alcalde José Luis Martínez-Almeida se podrán sumar más metros cuadrados de cultura en ‘el triángulo del arte’ donde están los museos del Prado, Thyssen y Sofía y así se consolidará a Madrid como la capital de la Hispanidad. Para ello el regidor madrileño expulsó a los okupas antisistema que había en el edificio municipal de Paseo del Prado 31 y ha confirmado la instalación de este nuevo museo.

Este centro buscará, según explican sus artífices, recuperar la memoria histórica que comparten España y el pueblo judío, especialmente el sefardí. El MHJ privilegiará la historia del judaísmo español, destacando sus aportes, para contribuir a un relato inclusivo de la nacionalidad en el que se puedan reconocer no sólo los judíos españoles sino toda la población.

En este sentido, el nuevo museo tendrá en sus orígenes los valores del encuentro, la educación y la diversidad que hacen rica a España y a todo el territorio hispano. El objetivo pasa por enseñar la historia conjunta que España, Iberoamérica y la cultura judía han recorrido a lo largo de siglos sin olvidar los lazos que permanecen en nuestros días.

Además de los espacios expositivos, los promotores de este museo están centrando sus esfuerzos en consolidar programas educativos para impulsar la diversidad y que se enseñen todos esos valores compartidos con distintas comunidades autónomas.

De hecho, ya se está trabajando a lo largo y ancho de España en red con los museos ya existentes en esta línea. Desde y hacia el exterior se está colaborando con este propósito con muy variadas fundaciones, organizaciones, museos y entidades que comparten los valores y objetivos de transmitir la historia, contribuir en la educación presente y traspasarla a las generaciones futuras.

El museo será un espacio innovador donde se podrán conocer muy de cerca los orígenes de la herencia judía en los valores, usos, costumbres y tradiciones hispanas. Con ello se logrará fomentar el diálogo intercultural e interreligioso y profundizará, a través de la programación de diversas actividades, en temas contemporáneos de plena actualidad como la identidad, la diversidad y el conocimiento del otro.

De esta forma la Fundación Hispanojudía (FHJ) logra sacar adelante su principal proyecto como organización sin ánimo de lucro que nació en el año 2016. Ya entonces se fijó el objetivo de poder mostrar las profundas raíces judías de la cultura española e hispanoamericana, así como los valores compartidos entre ambas.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Xenofobia, racismo y nacionalismo catalán
Alejandro Tercero cronicaglobal 18 Febrero 2020

Los bochornosos episodios protagonizados por la consejera de Cultura de la Generalitat, Mariàngela Vilallonga, y por la alcaldesa de Vic y diputada de JxCat en el Parlament, Anna Erra, han puesto al nacionalismo catalán ante un espejo.

Hace apenas un par de semanas, se conoció que Vilallonga --firmante en 2016 del manifiesto Koiné, que pedía suprimir la cooficialidad del español en Cataluña y acusaba a los procedentes del resto de España de haber participado en una “colonización lingüística”-- publicó en 1986 un libro en el que apelaba a la “raza” catalana.

Tras ser interpelada el jueves pasado en la cámara autonómica sobre esta cuestión, la consejera se defendió: “Escribí y dije raza porque esta palabra, hoy en día, en el siglo XXI, ya sé yo que es anacrónica. Esto está escrito en el siglo XX y es un arcaísmo. Lo sé que es un arcaísmo”. Lo que no aclaró es por qué reiteró sus referencias a la supuesta “raza” catalana en una conferencia en 2010 y en un acto sardanista en septiembre pasado. En ambos casos, ya bien entrado el siglo XXI.

Un día antes, en otro debate en el Parlament, Erra irrumpió como nueva estrella del independentismo fundamentalista con una propuesta para “concienciar a los catalanes autóctonos” de que abandonen la “costumbre” de “hablar en castellano a cualquier persona que por su aspecto físico o por su nombre no parece catalana”. Tras la polémica generada, la diputada posconvergente trató --sin éxito-- de matizarlo. “Lamento que mi intervención se haya malinterpretado y pido disculpas a quien se haya podido molestar”, dijo en Twitter. Aunque, ufana, mantuvo los vídeos de su discurso.

En realidad, el exabrupto de Erra hacía referencia a una campaña promovida por la Generalitat hace cinco meses con el lema No me cambies la lengua. El programa pretende “concienciar a los catalanohablantes para que no cambien de lengua cuando creen, ya sea por el acento o por los rasgos físicos, que su interlocutor no ha nacido en Cataluña”.

Con estos mimbres era evidente que el debate sobre la naturaleza del independentismo catalán volvería a ponerse sobre la mesa. ¿Son representativas del nacionalismo catalán estas peroratas? ¿Ha sido o es racista, xenófobo y/o supremacista el independentismo? ¿Todo el movimiento o solo una parte?

El padre del nacionalismo catalán contemporáneo, Jordi Pujol, nos da alguna pista en un libro publicado en 1976. Se trata de un texto que ya se ha convertido en un clásico y que conviene releer de vez en cuando para comprender el procés: “El hombre andaluz no es un hombre coherente, es un hombre anárquico. Es un hombre destruido, [...] es generalmente un hombre poco hecho, un hombre que hace cientos de años que pasa hambre y que vive en un estado de ignorancia y de miseria cultural, mental y espiritual. Es un hombre desarraigado, incapaz de tener un sentido un poco amplio de comunidad. A menudo da pruebas de una excelente madera humana, pero de entrada constituye la muestra de menor valor social y espiritual de España. Ya lo he dicho antes: es un hombre destruido y anárquico. Si por la fuerza del número llegase a dominar, sin haber superado su propia perplejidad, destruiría Cataluña. Introduciría en ella su mentalidad anárquica y pobrísima, es decir su falta de mentalidad”.

El que fuera presidente del Parlament y secretario general, presidente y candidato de ERC a la presidencia de la Generalitat, Heribert Barrera, también ofrece claves significativas. Barrera nunca ocultó su racismo ni su supremacismo. De hecho, hizo gala de ambos al arremeter contra los negros, los magrebíes y los procedentes del resto de España, y mostrarse comprensivo con ETA. Fue honrado con las medallas de oro de la Generalitat, del Parlament y del Ayuntamiento de Barcelona.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra (JxCat), respondía en diciembre de 2012, desde El Món, a un viajero que en una carta a un diario suizo reclamó a la aerolínea helvética Swiss que usara el castellano en sus vuelos a Barcelona. “Carroñeros, víboras, hienas. Bestias con forma humana, sin embargo, que destilan odio. Un odio perturbado, nauseabundo, como de dentadura postiza con moho, contra todo lo que representa la lengua [catalana]. Están aquí, entre nosotros. Les repugna cualquier expresión de catalanidad. Es una fobia enfermiza. Hay algo freudiano en estas bestias. O un pequeño bache en su cadena de ADN. [...] Les rebota todo lo que no sea español y en castellano. Tienen nombre y apellidos las bestias. Todos conocemos alguna. Abundan las bestias. Viven, mueren y se multiplican”, fueron algunos de los calificativos que dedicó y que le valieron duros reproches por parte de Pedro Sánchez.

El líder de ERC, Oriol Junqueras --socio de Torra en el Govern y considerado por algunos como el máximo referente del independentismo moderado (sic)--, también dejó algunas perlas en un artículo publicado en agosto de 2008 en el diario Avui: “Los catalanes tienen más proximidad genética con los franceses que con los españoles; más con los italianos que con los portugueses; y un poco con los suizos. Mientras que los españoles presentan más proximidad con los portugueses que con los catalanes y muy poca con los franceses. Curioso…”.

Parece evidente que estas muestras permiten responder las preguntas planteadas en este artículo.

Casado no puede ser cómplice de Sánchez
EDITORIAL  Libertad Digital 18 Febrero 2020

Sánchez necesita una Justicia a la carta que valide por la vía de los hechos el cambio de régimen en ciernes con sus aliados golpistas.

La reunión de Pedro Sánchez y Pablo Casado, primera de esta legislatura, acabó en un completo fracaso que dignifica al líder de la oposición. En otras condiciones sería de lamentar la falta de acuerdo de los dos grandes partidos en las principales cuestiones que afectan a nuestro país, pero los planes de Sánchez tras la formación de su Gobierno bolivariano, con apoyo de separatistas y proetarras, exigen que la oposición ejercite todas las acciones de bloqueo que le permita su fuerza parlamentaria.

El líder popular ofreció su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado a cambio de que Sánchez ponga fin a sus chalaneos con los separatistas. En concreto, Casado exigió "que Sánchez renuncie a la mesa de negociación", que "garantice la inhabilitación de Torra", que no "modifique el Código Penal para beneficios ad hóminem" o que "no nombre como Fiscal General del Estado a Dolores Delgado". Como era de esperar, el presidente del Gobierno ha rechazado la oferta porque sus planes con las fuerzas independentistas van mucho más allá de la mera gestión del presupuesto público. En esas circunstancias, cualquier acercamiento del líder del PP habría sido un acto de grave irresponsabilidad.

Pero la negativa de Casado a pactar con Sánchez va más allá del debate presupuestario y entra de lleno en un asunto de mucho mayor calado como es la renovación del Consejo General del Poder Judicial. Nada más peligroso habría en estos momentos que un cambio de la cúpula judicial al gusto del Gobierno. La desfachatez de los manejos judiciales de un presidente que se atreve a nombrar Fiscal General del Estado a su ministra de Justicia es tan evidente que solo esa decisión sería suficiente para que el líder de la oposición le niegue su apoyo.

Pero es que Sánchez necesita una Justicia a la carta que valide por la vía de los hechos el cambio de régimen en ciernes con sus aliados golpistas. Sus negociaciones con el separatismo, tendentes a proporcionar encaje jurídico a un referéndum secesionista, solo tendría recorrido con unos órganos judiciales dispuestos a embarrar sus togas hasta la hez. Ese, y no otro, es el objetivo final del Gobierno en el cambio de cromos que Sánchez propone a Pablo Casado para renovar el CGPJ.

El Partido Popular ha sido cómplice en la politización de la Justicia que padecemos desde que Alfonso Guerra ordenó ejecutar simbólicamente a Montesquieu. Pero lo que se fragua en estos momentos por parte del Gobierno es la aniquilación del régimen del 78, un giro histórico que la oposición tiene el deber de impedir por todos los medios si quiere hacer honor a su deber constitucional.

Ni Venezuela ni presos de ETA: Marlaska se niega a aclarar los puntos oscuros de su gestión
J. Arias Borque  Libertad Digital 18 Febrero 2020

El PP advierte al ministro que se juega su honor en el posible borrado de las grabaciones de las cámaras de seguridad del aeropuerto de Barajas.

La participación del Ministerio del Interior en la gestión de las catorce horas que la número dos del régimen bolivariano de Venezuela, Delcy Rodríguez, estuvo en territorio español, pese a que tenía prohibida tanto la entrada como el tránsito por la UE, y los acuerdos alcanzados por el Gobierno con el PNV para beneficiar a los terroristas que cumplen condena en centros penitenciarios, han centrado este lunes la comparecencia del ministro del Interior en el Congreso de los Diputados.

Y todo ello pese a la reticencia de Fernando Grande Marlaska, que tenía como objetivo vender sus proyectos estrellas para la nueva legislatura en la Comisión de Interior. Su rostro distendido se ha ido tensando según los representantes de PP, Vox y Ciudadanos iban exigiendo respuestas sobre todos los puntos oscuros que están pendientes de aclararse en torno a estos dos temas, de los que el Gobierno lleva semanas, en el primer caso, y meses, en el segundo, tratando de echar balones fuera.

La popular Ana Belén Vázquez ha reclamado a Marlaska que detalle cuándo se enteró de la llegada de la número dos de Maduro a territorio español, qué contenían las 40 maletas que llevaba como equipaje, si llamó el ministro al comisario de la Policía Nacional del aeropuerto de Barajas para que hiciese algún tipo de gestión con la vicedictadora venezolana o quién tuvo la idea de que Rodríguez no pasase por el control de pasaportes de la sala VIP y lo hiciese por la puerta de servicio.

En esta linea, ha pedido que facilite lo más rápido posible el informe realizado en Interior sobre el incidente con Delcy Rodríguez, con las anotaciones realizadas por la Guardia Civil y el CNI, y sin que sea manipulado como ocurrió con el de la agresión a Ciudadanos en el Orgullo Gay; además de advertirle que su honor queda en juego si las grabaciones de las cámaras de seguridad del aeropuerto son borradas pese a que han sido solicitadas por los grupos de la oposición.

La parlamentaria de Vox Macarena Olona ha iniciado su intervención en la Comisión de Interior exigiendo la dimisión del ministro del Interior, tras lo que le ha exigido que explique qué acuerdos se alcanzaron realmente con el PNV para que apoyase la moción de censura de Pedro Sánchez contra Mariano Rajoy y si, entre ellos, estaba el acercamiento de los terroristas de ETA a prisiones próximas o dentro de la comunidad vasca.

Ha denunciado que desde que Marlaska está al frente del departamento se han otorgado beneficios penitenciarios al 27 por ciento de los etarras que cumplen condena, tras lo que ha censurado que el máximo responsable de la seguridad en nuestro país haya renunciado a la batalla del relato del terrorismo en España permitiendo que una comisión no judicial puede decidir si las Fuerzas de Seguridad torturaron a etarras gracias a la Ley vasca de abusos policiales.

Pablo Cambronero, de Ciudadanos, ha exigido igualmente al ministro del Interior que aclare todos los puntos oscuros que hay sobre el denominado Delcygate, el paso de la número dos del régimen de Nicolás Maduro por nuestro país y, especialmente, por el aeropuerto de Madrid-Barajas. Mientras que el parlamentario de JxCat Sergi Miquel ha pedido a Marlaska una versión final y definitiva de qué pasó con la vicedictadora venezolana.

Pero nada, ni sobre un tema, ni sobre el otro. Marlaska ha evitado dar algún tipo de explicación sobre ninguno de los temas más polémicos sobre su gestión y ha dejado pasar el tiempo de la comision parlamentaria –que se ha acercado a las cuatro horas de duración– dando datos, muchos de ellos ya conocidos, sobre los flujos migratorios que llegan desde África, los cambios en el vallado de Ceuta y Melilla, el registro de viajeros para combatir el terrorismo o los centros de internamiento de inmigrantes.

Lo único que dijo sobre el episodio de Delcy Rodriguez es que "una vez que se sabía que esta señora no podía entrar en el espacio Schengen, las decisiones las tomó la Policía, y no entró en espacio Schengen. Lo podemos decir por activa y por pasiva". Respecto a los presos de ETA, tergiversó la intervención de Olona para decir que no se han acercado presos de ETA a prisiones cercanas al País Vasco.

¿Tiene bula el PNV?
Cayetano González  Libertad Digital 18 Febrero 2020

¿Qué habría sucedido en cualquier otra Comunidad Autónoma ante hechos similares a los acaecidos estos días en Zaldibar?

Hace once días que un desprendimiento de tierras junto al vertedero de residuos tóxicos en la localidad vizcaína de Zaldibar acabó con la vida de dos trabajadores de la empresa encargada del citado vertedero. Desde entonces, el cúmulo de despropósitos –fundamentalmente, la falta de información a la población de las localidades cercanas, sobre las consecuencias para la salud de las partículas tóxicas que se esparcen por el aire debido al incendio no controlado en el interior del vertedero– ha sido una constante en la gestión de esta crisis por parte de los responsables institucionales.

Tuvo que ser la suspensión el pasado domingo del partido de fútbol Eibar-Real Sociedad, junto a las "recomendaciones" por parte de la Consejería de Salud del Gobierno Vasco a los habitantes de Ermua, Eibar y Zaldibar de que no ventilaran sus casas, que los niños no salieran al patio de sus colegios y que no se hiciera deporte al aire libre, lo que colmó la paciencia de los ciudadanos y provocó que el pasado sábado hubiera manifestaciones de protesta por la confusa información facilitada por parte de las autoridades vascas.

El lehendakari Urkullu ha tardado varios días en reaccionar, y ahora se encuentra ante un conflicto social a las puertas de unas elecciones autonómicas –el domingo 5 de abril- que él convocó el pasado lunes. Para intentar paliar los efectos de esta crisis, el lehendakari ha presidido estos últimos días el comité de crisis creado a raíz del accidente y este martes comparecerá ante la Diputación permanente del Parlamento Vasco, para ofrecer explicaciones a lo sucedido.

¿Qué habría sucedido en cualquier otra Comunidad Autónoma –salvo las gobernadas por los nacionalistas- ante hechos similares a los acaecidos estos días en Zaldibar? Con dos cadáveres todavía por encontrar y desenterrar, con una población asustada por los efectos tóxicos de las partículas contaminantes que se propagan en la atmósfera; con una información confusa sobre las consecuencias del accidente para la salud de los ciudadanos, las peticiones de dimisión y la asunción de responsabilidades políticas hubiese sido un clamor.

En el País Vasco eso no sucede, porque el partido gobernante en la Comunidad Autónoma, PNV, durante treinta y siete de los cuarenta años transcurridos desde la aprobación del Estatuto de Autonomía de Gernika parece tener bula. Demostrado ha quedado en este caso la pésima gestión de la crisis por parte de Gobierno Vasco, con su lehendakari al frente. Tampoco se libra de las críticas, el Consejero de Medio Ambiente, Iñaki Arriola, miembro del PSE, partido que gobierna en coalición con los nacionalistas.

Al menos, con esta crisis, se pone en entredicho ese mito, extendido sobre todo en el Madrid capitalino y mediático, de que el PNV es la encarnación de todos los bienes sin mezcla de mal alguno. Ha quedado claro que no es así y que ante una situación grave y de alarma social para una parte de la población vasca, la gestión ha sido nefasta. Pero como tiene de socio a un partido, el PSE, cuya matriz madre necesita del apoyo peneuvista en el Congreso de los Diputados, la sangre no llegará al río.

Seguramente, el PNV gane de calle las próximas elecciones autonómicas. Quedará cerca de la mayoría absoluta, y para completarla ahí estará el PSE. Mientras tanto, Bildu intentará sacar provecho de sucesos como el de Zaldibar, agitando la movilización en la calle –al igual que hizo la izquierda española cuando el chapapote en Galicia- pensando en consolidarse como la alternativa al PNV.

Ya lo dijo recientemente Otegui: "el eje vasco de izquierdas con el PSE y Podemos llegará antes de lo que muchos creen". Y como el constitucionalismo en el País Vasco está herido de muerte, el camino para ese frente de izquierdas, al igual que en Cataluña, está más expedito que nunca. El PNV sabe que ahora no es el momento, pero en las siguientes elecciones autonómicas dentro de cuatro años, el PSOE de Sánchez, Bildu, Podemos y ERC, si pueden, lo echarán del poder, para completar un capítulo fundamental –que los herederos de ETA gobiernen en el País Vasco- del proceso que empezó Zapatero en el 2004.

Deprisa, deprisa
Forcadell también sale
Álvaro Martínez ABC 18 Febrero 2020

El Gobierno de los cuatro vicepresidentes y los veintitantos ministros no va a tener ni que darse prisa en rebajar el castigo penal para los delitos de sedición porque lo de la salida de la «banda del lazo» a la calle va a la carrera. Si el otro día era Jordi Cuixart quien veía aliviado su régimen penitenciario, desde ayer es Carme Forcadell, la expresidenta del Parlament, la que tiene permiso para salir de la cárcel para «cuidar a su madre y hacer voluntariado». Tres días a la semana y nueve horas al día. También a la sediciosa Bassa se le ha aplicado el artículo 102 del reglamento penitenciario para, teóricamente, cuidar a un allegado. En la parrilla de salida están otros tres condenados. Y pronto irá el resto a la puerta. Así las cosas, como se dilate la «mesa negociación» de Sánchez no es de extrañar que allí tenga silla alguno de los condenados cuando salga de «voluntariado». No es imposible si tenemos en cuenta la manga ancha de las autoridades penitenciarias de la Generalitat con la «banda del lazo», que está batiendo todos los récords de beneficios penitenciarios y otras mercedes a estos delincuentes entre rejas. Cada vez es más constatable el inmenso error de ceder a la Generalitat las competencias penitenciarias, esas que ahora reclama el Gobierno vasco con más de 300 etarras aún cumpliendo sus condenas. Da miedo.

Sánchez se está dando mucha prisa en contentar a los separatistas que le han llevado a La Moncloa. En unos días vence el plazo para recurrir la declaración del Parlament reprobando al Rey. La segunda, que el separatismo es un martillo pilón y ya hizo una en 2018, anulada por el TC. En esta ocasión, casi tres meses después de la afrenta, el Gobierno no lo ha hecho, pues quizá eso también entraba en la letra oculta del pacto alcanzado con ERC para que Sánchez duerma en La Moncloa. La lectura del documento real, de aquello que de verdad Sánchez ha firmado, debe ser estremecedora e indicativa de hasta dónde puede llegar un hombre con tal de no bajarse del Falcon.

Todo va, decimos, a la carrera, al menos la microscópica parte que ha salido a la luz de esa indecente negociación con las costuras de España. Ayer, Podemos, es decir parte del Gobierno de España, aseguraba que la «banda del lazo» podrá beneficiarse antes de que termine el año de la sedición convertida en agua de borrajas y que habrá referéndum sí o sí. Deprisa, deprisa... pero solo de un lado. El de los delincuentes.

Educación actúa como "comisario político" en peticiones de los padres de alumnos
J. F. ESdiario 18 Febrero 2020

El secretario autonómico de Educación valenciano anula el poder de los directores de centros públicos ante la petición de información de los padres.

Miquel Soler, secretario autonómico de Educación y Formación Profesional, acaba de remitir esta semana una carta a los directores de los centros públicos valencianos cargada de forma y, sobre todo, de fondo, en la que se limita la autonomía que tienen reconocida en la relación con los padres o representantes de los alumnos.

El 'número dos' de la Conselleria de Educación, que dirige Vicent Marzà (Compromís), da instrucciones explícitas a los directores de los colegios respecto a la posibilidad de que "algún representante de las familias del alumnado solicite información previa a fin de prestar su consentimiento a la formación en determinadas materias si estas entran en contradicción con las creencias o ideas de madres y padres". En ese supuesto, la dirección del centro debe trasladar este escrito a la Dirección Territorial de Educación correspondiente "desde donde se dará respuesta a la mencionada solicitud".

En este sentido, continua la carta, "la dirección del centro no se pronunciará por escrito al respecto", simplemente, "comunicará a las personas autoras de estos escritos que se ha dado traslado de los mismos a la Dirección Territorial de Educación correspondiente". Y añade que "la respuesta de la Dirección Territorial de Educación a los escritos presentados por los representantes de las familias del alumnado, será comunicada a la dirección del centro público correspondiente para su traslado a las personas autoras de dichos escritos". Algo que puede entenderse igualmente como 'un veto y una censura' al cauce participativo de los padres y madres a través de las Asociaciones de Madres y Padres del alumnado y a través de sus consejos escolares, sin ningún criterio.

De esta forma, cualquier petición de los padres o tutores de los alumnos, incluso aquellas que afecten a cuestiones sanitarias, alimentarias o religiosas, será conocedora de la misma el centro escolar y la conselleria a través de la Dirección Territorial de Educación, que actuará a modo de "comisario político", según apuntan varios de los receptores de las cartas.

Enfoque de género
La misiva firmada no ofrece ninguna duda sobre el papel que ahora asumen los máximos responsables de los centros públicos como meros "carteros" de las peticiones. Los directores trasladan los escritos para que los conteste la Dirección Territorial de Educación y la respuesta, "será comunicada a la dirección del centro público correspondiente para su traslado a las personas autoras de dichos escritos".

En la extensa misiva, el subsecretario alecciona a los directores de centros sobre diversas cuestiones. Alega que la solicitud de "información previa a fin de prestar su consentimiento a la formación de determinadas materias si esas entran en contradicción con las creencias o ideas de los madres padres hay que señalar que la mencionada propuesta vulnera el derecho fundamental de los niños y niñas a ser educados, además de vulnera tratados internacionales"

Soler apunta que el enfoque de género no tiene "efectos negativos" y dice que "el derecho de las familias a decidir sobre la educación religiosa y moral de sus hijos e hijas no puede, en ningún caso, desvirtuar el deber del Estado de garantizar una educación en el respeto a los principios democráticos de convivencia".

Borrell y su partido ideal

Pío Moa gaceta.es 18 Febrero 2020

(Para la campaña sobre historia criminal del PSOE).
Borrell supo elegir a tiempo.

**Dice Borrell que vivió en dictadura 40 años por culpa del Vaticano y EEUU. Debe de tener más de cien años, para haber vivido en dictadura y dándose cuenta, todo ese tiempo. En fin, en el franquismo hizo su carrera sin problemas el sujeto, y la dictadura nunca llegó a enterarse de su disgusto y oposición. Solo en 1975, fallecido el “dictador”, y condenado su régimen desde años atrás por el Vaticano, entró nuestro héroe en el PSOE, el partido de mayor historia criminal, totalitaria y corrupta del siglo XX y lo que va del XXI. Digamos que Borrell supo elegir el partido que le convenía y en el momento conveniente. Y ahora manda en España por sabia decisión del Doctor, que sabe elegir a los suyos. Doctores por la Universidad de Trapaza.

**Una universidad que acepta la ley de memoria histórica se define automáticamente como una universidad basura, tanto intelectual como política o moralmente.

**Los obispos españoles (habrá excepciones) recuerdan a los fariseos, más bien que a los apóstoles. O en todo caso a uno de estos; pero no acaban de suicidarse.

**Dice Alonso, el mandamás proseparatistas vasco del PP, que Casado es un líder. Un líder como el mismo Alonso: proseparatista y proetarra.

** ¿De qué irán a hablar el estafador doctor y el chisgarabís Casado? ¿De doctorados y másteres? El PP puede definirse como una mafia de señoritos moralmente golfos y políticamente eunucos.

Historia criminal del PSOE. 1934: Franco defiende la República: https://www.youtube.com/watch?v=aBVMI4dw7i4&feature=youtu.be


 


Recortes de Prensa   Página Inicial