AGLI Recortes de Prensa   Jueves 27  Febrero  2020

Las cinco grandes mentiras del Gobierno para freír a impuestos a los madrileños
Manuel Llamas Libertad Digital 27 Febrero 2020

Los madrileños se han ahorrado cerca de 50.000 millones de euros en el pago de impuestos desde 2004, lo cual resulta imperdonable para la izquierda.

El Gobierno de Pedro Sánchez, por boca de su ministra de Hacienda, María Jesús Montero, acaba de declarar la guerra a los impuestos bajos en toda España. Durante la pasada campaña electoral, PSOE y Podemos insistieron en que su plan consistiría en subir la fiscalidad a las rentas más altas para aumentar el gasto público, pero la realidad es que elevarán la carga tributaria de todas las familias y empresas, sin distinción de ningún tipo. La factura de la tasa Google, por ejemplo, recaerá especialmente sobre las pymes, mientras que la denominada tasa Tobin castigará a los millones de ahorradores que invierten en cotizadas españolas.

Lo mismo sucede con la ya famosa "armonización fiscal". Montero anunció en el Congreso que el futuro modelo de financiación, cuya propuesta se presentará en noviembre, se traducirá en una subida generalizada de impuestos en aquellas comunidades autónomas que apuesten por una fiscalidad más baja, como es el caso de la Comunidad de Madrid. El objetivo inicial del Gobierno consiste en establecer un umbral mínimo en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, al tiempo que restablece el Impuesto de Patrimonio, sin descartar medidas similares en el resto de tributos cedidos a las regiones (tramo autonómico del IRPF, Actos Jurídicos Documentados y Transmisiones Patrimoniales).

Sánchez ha centrado su objetivo en Madrid, por ser ésta la comunidad de referencia en materia de rebajas fiscales. No en vano, desde 2004, esta región se caracteriza por haber reducido todas las figuras tributarias sobre las que tiene competencia, sin haber subido ninguna. Además, al ser la primera en eliminar Patrimonio y bonificar al 99% Sucesiones y Donaciones, su política ha servido de ejemplo y acicate a otras autonomías.

Como resultado de esta particular senda, los madrileños se han ahorrado cerca de 50.000 millones de euros en el pago de impuestos, lo que supone una media de unos 15.000 euros por contribuyente o, lo que es lo mismo, cerca de 1.000 euros al año durante este período. El problema es que el incremento fiscal que prepara Montero supondría un palo de unos 5.900 millones de euros anuales si, por ejemplo, la tributación de Madrid se igualase a la de Asturias, donde ha gobernado tradicionalmente el PSOE. Esos 5.900 millones equivalen a una mordida de 2.000 euros por contribuyente al año, un mes de sueldo. Y todo ello, blandiendo como excusa cinco grandes mentiras a fin de justificar el atraco.

1. "Madrid es un paraíso fiscal"
Madrid no es ningún "paraíso fiscal", sino la autonomía de régimen común más amable con el contribuyente en comparación con los infiernos que, por desgracia, sufren otras comunidades. Los criterios para que un país o territorio sea calificado como "refugio fiscal", más allá de su baja o nula tributación, radican en la ausencia de transparencia a la hora de intercambiar información con otras administraciones sobre los contribuyentes que se benefician de dicho régimen.

De ahí que la lista negra de paraísos fiscales que publica la UE se limite a un reducido número de territorios a nivel mundial. Tildar a Madrid de "paraíso fiscal" no sólo es una burda tergiversación, sino una tropelía, un insulto a la inteligencia, simple y llanamente.

Resulta curioso, además, que dichas rebajas fiscales reciban críticas cuando, única y exclusivamente, son protagonizadas por gobiernos del PP. Y es que Andalucía, bajo el PSOE, redujo el IRPF en 2016 y Sucesiones en 2017 y 2018, con la finalidad de "aligerar la fiscalidad a las rentas bajas y medias", según argumentaba entonces la propia Montero, en calidad de consejera de Hacienda.

Asimismo, Extremadura ha pasado de ser una de las autonomías con uno de los mayores impuestos sobre las herencias a tener la fiscalidad de Madrid. Y ello sin contar que el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero eliminó el Impuesto de Patrimonio en 2008, por "confiscatorio", sin que nadie le acusara de convertir España en un "paraíso fiscal".

2. "Madrid hace dumping fiscal"
Los socialistas también acusan a Madrid de "competencia desleal" o "dumping fiscal", pervirtiendo, una vez más, el auténtico significado de los conceptos. A nivel empresarial, "dumping" se refiere a la práctica de vender a pérdidas para tratar de adueñarse del mercado, pero su traslación al ámbito tributario resulta absurda por varios motivos.

En primer lugar, porque todas las comunidades autónomas de régimen común operan con las mismas reglas de juego, ya que poseen idénticas competencias a nivel fiscal. Madrid no tiene ningún privilegio o diferencia normativa con respecto al resto de regiones, como sí sucede en el caso de las comunidades forales e incluso Canarias y las ciudades autónomas. Asturias o la Comunidad Valenciana podrían imitar y hasta mejorar la tributación que aplica Madrid, el problema es que no quieren. Si otras CCAA tienen impuestos más altos es porque así lo han decidido, y son muy libres de hacerlo.

Además, la baja tributación no busca la atracción de contribuyentes per se, sino favorecer a sus propios residentes en la convicción de que el mejor sitio en el que puede estar el dinero es en sus propios bolsillos. Lo único que persigue la izquierda, por tanto, es acusar de "desleal" cualquier atisbo de competencia fiscal que evidencie tanto la pesada carga que soportan sus ciudadanos como los perjudiciales efectos que provocan sus políticas a la hora de generar riqueza y empleo.

3. "Madrid lastra la solidaridad"
Otro de los grandes mantras del Gobierno es que Madrid daña la solidaridad interterritorial porque su baja fiscalidad reduce la recaudación y, por tanto, el dinero a repartir. Montero, sin embargo, se olvida de que dicha autonomía es la que más aporta al Fondo de Garantía de los Servicios Públicos Fundamentales, con casi el 70% del total.

Por el contrario, la financiación per cápita que reciben los madrileños del sistema autonómico es 200 euros inferior a la media de las CCAA de régimen común. Asimismo, de los 78.000 millones que se recaudan en Madrid por IRPF, IVA e Impuestos Especiales, cerca de 61.000 millones pasan a engrosar las arcas del Estado y otras regiones, de modo que Madrid sólo recibe el 22,3% de lo que recauda.

Y, por si fuera poco, Madrid no sólo financia el 100% de su gasto no financiero, sino que, teniendo el IRPF más bajo, es la comunidad que más ingresa por este concepto, con un millón de habitantes menos que Cataluña y dos menos que Andalucía, y la segunda que más recauda por Sucesiones y Donaciones.

4. "Madrid sólo beneficia a los ricos"
Otra mentira recurrente. Desde 2004, los madrileños se han ahorrado más de 48.000 millones de euros en el pago de impuestos, a una media de 15.000 euros por contribuyente. El 85% de este ahorro ha correspondido a rentas inferiores a 60.000 euros, y, de esa cantidad, el 73% a rentas de menos de 33.000 euros.

Tan sólo en la última década, Madrid ha rebajado el IRPF un 25% a las rentas más bajas, frente el 2,3% a las más altas, y, hoy por hoy, es la región donde menos tributan por IRPF las familias con menos ingresos, con un tipo marginal del 9% en el tramo autonómico, mientras que en Cataluña se sitúa en el 12%. Como consecuencia, una persona sin hijos con una renta de 20.000 euros al año paga en Cataluña un 10,3% más que en Madrid, mientras que con dos hijos la diferencia es del 9,2%.

5. "Madrid se aprovecha de la capitalidad"
Por último, la izquierda insiste en que Madrid puede bajar impuestos sin que afecte a la recaudación porque es la capital de España y, por tanto, sede de grandes empresas e instituciones públicas. Tampoco es verdad. En primer lugar, porque al igual que el resto de regiones de régimen común, tan sólo ingresa por IRPF las cuotas autonómicas de sus residentes; y, en segundo término, porque, por muchas empresas que haya, el Impuesto de Sociedades lo recauda íntegramente el Estado, mientras que el IVA se reparte en función de los indicadores que establece el sistema de financiación.

Ser la capital de un país no garantiza, en ningún caso, mayor nivel de riqueza. Ciudades como Nueva York o Houston tienen mayor renta per cápita que Washington, y sucede lo mismo con Frankfort y Berlín. En los años 80, sin ir más lejos, Cataluña representaba el 19,1% del PIB nacional, al igual que hoy, mientras que el peso de Madrid apenas rondaba el 14%. Desde entonces, sin embargo, la economía madrileña no ha dejado de crecer hasta superar a Cataluña, situándose ya como el principal motor económico del país.

Redactor jefe de economía de Libertad Digital, subdirector de Tu Dinero nunca duerme y colaborador de Es la Tarde de Dieter, En Casa de Herrero y Sin Complejos.

Sánchez y Torra, la complicidad disfrazada de diálogo
EDITORIAL Libertad Digital 27 Febrero 2020

Cuatro años después de que Mariano Rajoy y Carles Puigdemont se reunieran en la Moncloa para poner en marcha la llamada operación Diálogo entre el Gobierno de España y la golpista Administración autonómica catalana –operación que en realidad pilotarían Soraya Sáenz de Santamaría y Oriol Junqueras–, Pedro Sánchez ha mantenido con Quim Torra este miércoles la primera reunión formal de la aun más eufemística y repugnante mesa de diálogo, que se ha escenificado con toda la pompa de un gran acontecimiento y la asunción de una negociación bilateral de igual a igual.

Si aquella infausta y apaciguadora operación Diálogo se tradujo en una paulatina retirada de cargos por parte de la Fiscalía contra los golpistas del 9-N, en un millonario auxilio financiero a la Generalidad en rebeldía a cargo del Fondo de Liquidez Autonómica y en unas nauseabundas ofertas de reforma estatutaria y constitucional por parte de algunos ministros de Rajoy como José Manuel García Margallo o Rafael Catalá –concesiones y gestos que no evitarían que se perpetraran una nueva consulta secesionista (el 1-O) y la ulterior declaración unilateral de independencia–, la mesa de dialogo de Sánchez y Torra abocan a España, entendida como nación y como Estado de Derecho, a peligros aun mayores.

Téngase en cuenta que Torra ha planteado a Sánchez, con todavía mayor claridad y crudeza con que lo hicieron Puigdemont y Junqueras a Rajoy respecto al 9-N, que el objetivo de la mesa no es otro que la impunidad de los golpistas presos por el 1-O y el mal llamado 'derecho de autodeterminación'. A eso hay que añadir que a la envilecedora mesa de diálogo, a diferencia de la operación Diálogo, no la sustenta tanto la apaciguadora, temeraria e irresponsable cobardía de un presidente del Gobierno, sino el incluso más preocupante interés y la imperiosa necesidad de Pedro Sánchez de sostenerse en el poder y de aprobar los Presupuestos con el apoyo de los secesionistas. A eso hay que añadir que Sánchez, a diferencia de Rajoy, ya ha considerado públicamente que España es, en realidad, un "Estado plurinacional". Eso, sin olvidar que el Ejecutivo de Sánchez, a diferencia del que presidiera Rajoy, tiene en su seno a un vicepresidente y a varios ministros –todos los podemitas– abiertamente partidarios tanto de la impunidad de los golpistas como del derecho de autodeterminación.

Con todo, y sin que ello sirva para rebajar la alerta y la preocupación, hay también motivos para la esperanza. Y es que, a diferencia de esa España dormida que asistía entre incrédula e hilarante a las primeras fases del inconcluso proceso golpista iniciado por Artur Mas, ahora buena parte de la clase política y mediática se muestra alerta y combativa contra todo intento de tratar de contentar a los secesionistas, intento siempre contraproducente pero que en el caso de Sánchez llega al extremo de la complicidad. Ahora tenemos al frente de la oposición a un PP liderado por Pablo Casado, absolutamente regenerado en lo que aquí nos ocupa y que denuncia, con la gravedad y firmeza necesarias, esta humillación y este intento de descuartizamiento de la soberanía nacional al servicio del separatismo. También tenemos un Ciudadanos mucho más despierto que antes y, sobre todo, a una formación como Vox que, siempre alerta y combativa, ha pasado de no tener representación parlamentaria a ser, con 50 diputados, la tercera fuerza política del país.

Es precisamente la unidad de esas fuerzas constitucionalistas, su disposición a combatir esta felonía judicial y políticamente, tanto en la calle como en el Parlamento y en los medios de comunicación, la única esperanza para superar el más grave desafío al que se enfrenta España como nación y como Estado de Derecho.

La mesa de la vergüenza
OKDIARIO 27 Febrero 2020

La mesa de negociación entre los Gobiernos de España y el Gobierno independentista de Cataluña revistió, por orden expresa de Pedro Sánchez, un formalismo claudicante, vergonzoso e indigno. El Ejecutivo de una nación con siglos de historia rendido ante un grupo de sediciosos que, para mayor escarnio, insiste en su estrategia de ruptura constitucional. Torra, un delincuente condenado por desobediencia e inhabilitado por la Justicia, recibido como un jefe de Estado de una superpotencia. Toda la escenografía era indecorosa, nauseabunda en cuanto trasladaba la idea de rendición del Estado a un grupo de golpistas.

En el fondo, ese es el problema: que el Gobierno socialcomunista de España es rehén de un partido cuyos líderes fueron condenados por un delito de sedición. Los que se levantaron contra el Estado de Derecho y la unidad nacional son quienes mandan en España. Y el Gobierno de Pedro Sánchez es un pelele en sus manos. Las condiciones que le impuso Oriol Junquera al jefe del Ejecutivo están siendo aceptadas, una tras otra, por Pedro Sánchez, ignominioso presidente del Gobierno que ha entregado la dignidad de España y de los españoles a quienes insisten en quebrar la unidad nacional. Sánchez es cómplice necesario de la indisimulada estrategia rupturista de unos sediciosos que se han arrogado la representación de Cataluña, convertida en una dictadura independentista que ha robado la voz y la representación a millones de catalanes constitucionalistas.

Por eso, la mesa de Gobiernos es la expresión más palmaria de la vergüenza, la constatación de que Sánchez ha traspasado todas las líneas rojas y emprendido un viaje sin retorno hacia la obscenidad política. Por asegurarse los votos de ERC al techo de gasto, paso previo a la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado, Sánchez ha entregado a un grupo de sediciosos la sala de mandos de la gobernabilidad de España, que es tanto como entregar la unidad nacional a los enemigos declarados de la Constitución y el modelo del 78. En suma, bajo la apariencia de una democracia asentada, el Gobierno está actuando contra la propia democracia.

Sánchez «venezonaliza» la Justicia
OKDIARIO 27 Febrero 2020

La llegada a la Fiscalía General del Estado de la ex ministra de Justicia Dolores Delgado es el primer paso de una estrategia de largo alcance cuyo objetivo final es el sometimiento de la Justicia, lo que de hecho significa quebrar la piedra angular de las democracias: la separación de poderes. Cuando Pedro Sánchez habló en su discurso de investidura de «desjudicializar» la política apuntó las claves de un plan que está inspirado en el proceso llevado a cabo por Hugo Chávez en Venezuela, si bien de manera más sutil.

De lo que se trata, en suma, es de perpetuarse en el poder por la vía de un alianza con la izquierda radical y las fuerzas separatistas: un proyecto de dilución de las instituciones que pasa por romper el contrapeso judicial. Para su estrategia de ruptura del modelo del 78, los tribunales de Justicia suponen para Pedro Sánchez un problema. Hay cosas que le gustaría hacer al presidente del Gobierno que son inviables en un Estado de Derecho, de modo que lo que intentará el jefe del Ejecutivo es emprender un proceso de reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal para que los fiscales -¿de quién depende la Fiscalía?- asuman la instrucción de los casos suplantando la función de los jueces.

El plan es siniestro porque, bajo la apariencia de normalidad democrática y de separación de poderes, el Gobierno socialcomunista emprenderá un proceso en el que los fiscales, sometidos jerárquicamente al Gobierno, y con la connivencia de la fiscal general del Estado puesta en el cargo para controlar el plan, derivará en un escenario en el que el Ejecutivo será finalmente quién decida a quién se persigue penalmente y a quién no. O sea, lo mismo que ocurrió en Venezuela, pero de forma más taimada.

En suma, un golpe institucional en toda regla que, de facto, convertirá la democracia española en un mero trampantojo. Se erigirán en garantes del Estado de Derecho, pero todo será un efecto óptico, porque el actual régimen de libertades habrá sido sustituido por un totalitarismo «light»que les permita ocupar el poder sin que la mayoría de españoles lo note. Ese es el plan.

Es un teatro, no una negociación
Editorial larazon 27 Febrero 2020

Más allá de los gestos y de una escenografía que muchos verán lesiva para el principio constitucional que establece la igualdad de todos los españoles con independencia del lugar donde habiten, la primera reunión de la mesa de diálogo Gobierno-Generalitat ha cumplimentado una de las exigencias que puso ERC para apoyar la investidura de Pedro Sánchez y, al mismo tiempo, aunque aún está por ver, podría abrirse la vía hacia unos nuevos Presupuesto Generales, con la aprobación parlamentaria del techo de gasto. Todo lo demás, es decir, la vuelta al cumplimiento de la legalidad por parte del separatismo catalán que, no lo dudamos, debe ser el objetivo último que busca el Ejecutivo de la nación, queda al albur de un proceso negociador que, a nuestro juicio, no es más que la repetición de un bucle sin solución de continuidad.

Porque lo cierto, es que ayer, pese a las buenas palabras y los comunicados de buenas intenciones, ni Joaquín Torra ni los representantes de las dos mayores formaciones nacionalistas renunciaron a un ápice de sus postulados maximalistas, concretados en la demanda de una amnistía para los golpistas y en el reconocimiento por parte del Estado del derecho de autodeterminación, dos exigencias de imposible cumplimiento sin que medie una reforma expresa de la Constitución que, en cualquier circunstancia imaginable, se nos presenta muy problemática.

No hay, por lo tanto, que caer en la falacia que viene extendiendo la izquierda de que el actual Gobierno y los separatistas catalanes han abierto una vía política que estaba cerrada por la intransigencia de los últimos ejecutivos del Partido Popular. No es cierto en absoluto y, lo que es peor, pretende hacernos creer que la gran mayoría de los españoles o bien ha olvidado lo vivido en Cataluña, que fue retransmitido en directo, o se ha resignado al desistimiento. La realidad, tozuda, es que cualquier vía política quedó cegada cuando el Gobierno autónomo catalán decidió celebrar su referéndum ilegal, hizo promulgar las leyes de desconexión y proclamó la independencia unilateral del Principado. Tal es así, que Pedro Sánchez llegó a proponer, como una de las medidas estrellas de la campaña electoral de noviembre, la reintroducción en el Código Penal del delito de convocatoria de consultas ilegales, promesa que su magro resultado en las urnas ha dejado, como otras tantas, en agua de borrajas.

Por ello, es importante que la opinión pública no pierda la perspectiva de que no nos hallamos ante un proceso de negociación al uso, en el que dos partes en pie de igualdad cierran un conflicto mediante cesiones tasadas, sino ante una escenificación que resulta conveniente a ambos adversarios, aunque por motivos muy distintos. Lo cierto es que ni hay situación de bilateralidad entre España y Cataluña, por más pares de banderas que se desplieguen en La Moncloa, puesto que se trata de una parte integrada en un todo, ni se ha abierto, insistimos, vía política alguna, al menos, hasta que los nacionalistas catalanes se avengan a operar dentro del modelo autonómico. Será entonces, y sólo entonces, cuando se dé el necesario marco jurídico para llegar a algún tipo de pacto.

De ahí, que el último punto del comunicado conjunto hecho público al término de la reunión, que afirma que «cualquier acuerdo que se adopte en el seno de la mesa se formulará en el marco de la seguridad jurídica», adolezca de la menor virtualidad, puesto que la mesa, tal y como está establecida, carece de un sostén normativo y, por supuesto, del menor mandato constitucional. No se nos escapa, por supuesto, que mantener esa escenificación a la que nos referíamos antes, beneficia a Pedro Sánchez mientras se mantenga la actual coyuntura parlamentaria. Pero llegará un momento el que las palabras deberán tomar su contenido.

Con Trump, Sánchez lo tiene crudo
OKDIARIO 27 Febrero 2020

Qué casualidad: desde su llegada a La Moncloa, en junio de 2018, el Gobierno de Pedro Sánchez ha disparado la compra de petróleo a Venezuela. Los datos son explícitos: España compró a la dictadura de Nicolás Maduro en 2018 un total de 629.000 toneladas de crudo, pero la práctica totalidad de la compra (506.000 toneladas) se hizo a partir del mes de julio, cuando Sánchez alcanzó la presidencia del Gobierno. En 2019, la compra se multiplica por tres hasta alcanzar la cantidad de 2.297.000 toneladas de crudo.

Que España haya triplicado la compra de petróleo a la dictadura supone una inyección económica al régimen totalitario, puesto que el crudo de Venezuela se gestiona en la dictadura chavista sancionada por EE.UU. y la UE por medio de PDVSA, una compañía investigada en la Audiencia Nacional por el uso que se ha hecho de esta compañía pública venezolana para vaciar fondos de sus arcas y llenar los bolsillos de los empresarios de referencia del régimen. Es más, parte de la política sancionadora de Washington está centrada sobre la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), por lo que el incremento exponencial de la compra de petróleo a la dictadura supone un desafío en toda regla a Donald Trump que podría tener gravísimas consecuencias económicas para España.

Hay que recordar que el objeto de las sanciones de Estados Unidos perseguía asestar un duro golpe económico a los dictadores para forzar su rendición y dejar paso a Juan Guaidó en el Gobierno de Venezuela. A nadie se le oculta que para la Administración estadounidense romper el bloqueo económico al régimen venezolano supone una afrenta que España puede pagar muy cara. La paciencia de Trump no es infinita y el auxilio del Gobierno socialcomunista a Nicolás Maduro puede costarnos un ojo de la cara. España se está colocando de manera muy clara del lado del régimen chavista y Washington nos ve cada vez con mayor desconfianza.

La “historia clínica” de Iglesias en el CNI
Carlos Dávila okdiario 27 Febrero 2020

El general Sanz Roldán, un artillero de pro, se marchó de la Dirección del CNI sin revelar -eso le honra- ni un solo secreto de los que acumuló en sus muchos años en el puesto. Y entre ellos, un importante: el historial de los dinamiteros de Podemos en Venezuela. Y más concretamente de Pablo Iglesias. Puedo contar a este respecto un sucedido revelador. Hace algunos años, otoño de 2011, otro periodista y este cronista fuimos convocados por un empresario amigo y su hijo y heredero a una cena muy discreta en los confines de Gredos. Acudimos sin conocer expresamente el motivo de la reunión y, cuál sería nuestra sorpresa, cuando, llegados a la finca, nos encontramos, aparte de los dueños, a un personaje taciturno que, prácticamente sin saludarnos, nos exigió que depositáramos nuestros móviles en una especie de quesera colocada a la entrada de aquella casona campestre. Sin solución de continuidad pasamos al comedor y el anfitrión nos presentó al sujeto: “Es un veterano agente de la Seguridad del Estado que ha trabajado estos últimos años en Venezuela”.

Y sin más, el individuo, calvo, achaparrado, campanudo en sus expresiones, empezó a ofrecernos jugosos detalles de cómo un grupo de “profesorcillos” (así los denominó él) españoles, habían recibido prebendas sin cuento del Chaves, el dictador caribeño. Al tiempo nos contó que impartían clases de marxismo acelerado a personas escogidas por el régimen, preparaban documentos sobre la exportación de aquel comunismo singular a Europa y más en directo a España. Monedero que, en opinión de aquel personaje, era el más preparado y radical del grupo, Errejón y el hoy vicepresidente, Pablo Iglesias, cobraban sustanciosos honorarios por sus servicios (nos mostró a este respecto un “recibí” que no nos quiso entregar, sólo ver) y nos informó de que la relación política y económica de estos propagandistas con el Gobierno venezolano se había prolongado durante bastante tiempo. También exhibió el tipo en cuestión una especie de pasquines propagandísticos realizados por el grupo español y, además, una pléyade escrita de actividades que éstos habían desarrollados no sólo en Caracas, sino en algunas otras poblaciones del Estado.

Llegado este momento, el hombre que nos había advertido que sólo respondería a las preguntas “procedentes” (también este término era suyo) nos informó de que, con toda constancia y regularidad, había ido informando al “Centro”, el CNI, de todos estos pormenores que ahora nos revelaba y sobre los cuales, según nos advirtió, no podíamos escribir una palabra mientras él no nos lo autorizara expresamente. Dada la calidad de la información aceptamos el trato mientras él, a mayor abundamiento, nos comunicaba que el “Centro” no tenía ya el menor interés en comunicarse con él. “Parece -nos dijo- que se les ha tragado la tierra”.

Durante días por nuestra parte tratamos de contrastar lo dicho por el supuesto agente con nuestros contactos en el CNI. Fueron acercamientos infructuosos hasta que, esta vez sí, nos reunimos públicamente con una persona perfectamente identificada como miembro del CNI. Su relato se movió en la más absoluta de las ambigüedades, nos pidió la identidad del informante, nos aseguró, aún con mayor discreción, que el CNI trabajaba en “todos los escenarios complejos que nos pudiéramos imaginar” y no hubo más. El supuesto agente no sólo no volvió a comunicarse con nosotros, sino que, de pronto, y al decir de los empresarios, inmobiliarios por más señas, que nos habían invitado a la cena, tampoco ellos volvieron a saber de él. “Es más -nos aseguraron- hemos intentado hablar con su mujer que vive en Francia y tampoco ella sabe de él”.

En una ocasión, y en un almuerzo con Sanz Roldán y otros periodistas, este cronista intentó conocer la información que el CNI poseía sobre Venezuela. El aún director del Centro apenas nos ofreció dato alguno, menos todavía sobre el agente mencionado. Roldán no ha sido en su tiempo en el CNI, vocinglero como Alonso Manglano que lo dejaba todo por escrito; Roldán, ha sido siempre el colmo de la cautela y, al decir de los gobernantes que han trabajado con él, también de la lealtad. Su CNI creía que el régimen de Maduro convocaría elecciones legislativas, pero no presidenciales en este enero pasado. Y no ha habido tales comicios. El “Centro” no guardaba precisamente una buena opinión sobre Guaidó quien, al parecer, era poco menos que un empleado yanqui. Roldán y el CNI sí poseían abundante bibliografía sobre la trayectoria de Podemos, y de Iglesias en particular, en Venezuela y otros países satélites de Cuba. Durante aquel almuerzo recordé varias veces una expresión que nuestro contacto del CNI nos había transmitido: “Tenemos perfectamente identificada la historia clínica de Iglesias en Venezuela”. Es probable que ahora el vicepresidente Pablo Iglesias rescate esta historia de los archivos del Centro. Más que nada porque no vaya a ser que un día se escape del búnker de la Autopista de La Coruña.

Más sociedad, menos y mejor Estado
Casi un centenar de personalidades debatirá este fin de semana sobre nuestro presente y futuro en el I Congreso Nacional de la Sociedad Civil
Ignacio Buqueras y Bach. larazon 27 Febrero 2020

Académico numerario de las Reales Academias de Doctores de España y Europa de Doctores

Más de la mitad de mi vida la he dedicado a promover y fortalecer nuestra sociedad civil. Mi dedicación altruista a ella siempre ha sido intensa, y algunas épocas podría calificarla de casi plena. Me ha movido a ello el constatar la debilidad de nuestro tejido social; la carencia de una adecuada educación cívica; la excesiva supeditación de la sociedad civil al poder político, a las administraciones… En estos cincuenta años he participado, desde mis responsabilidades en diferentes entidades, en la organización de ciclos de conferencias, jornadas, presentaciones de libros, homenajes, mesas redondas, grupos de trabajo, seminarios, estudios, congresos tanto nacionales como internacionales,… en la mayor parte de las principales ciudades españolas y algunas iberoamericanas.

Durante más de diez lustros. Desde muy diferentes ámbitos y desde distintas responsabilidades, he tenido la oportunidad, incluso diría el privilegio, de vivir muy cerca la evolución política, económica, social y cultural de nuestra sociedad que ha sido impresionante. España considero que ha dado un salto en su evolución y progreso sin parangón en toda nuestra historia. El pueblo español, en este periodo, ha dado excelentes pruebas de madurez.

Una etapa de nuestra historia ha terminado, estamos en un nuevo siglo y un nuevo milenio. En él, considero de singular importancia el papel que representara la sociedad civil y el protagonismo de cada uno de los ciudadanos. El protagonista de la democracia no es el Estado, como no es el mercado el protagonista de la libertad. El gran protagonista de la democracia debe ser el ciudadano, expresión pública de la persona vinculada a su comunidad.

Para fortalecer la democracia, sistema de gobierno extremadamente débil y complejo, es indispensable desarrollar políticas democráticas que promuevan ciudadanías participativas en el área del poder. Solo su ejercicio enseña a ser demócrata, y solo participando se es verdaderamente ciudadano. La democracia es el fruto de un largo aprendizaje y de un diario ejercicio.

El desarrollo de la ciudadanía debe erigirse en nuestra prioridad. Pero se trata de un desarrollo que pase por la construcción de la sociedad civil; es decir, de una sociedad formada por ciudadanos libres que ejercen sus derechos y cumplen con sus obligaciones en un marco institucional que les permita aprovechar sus capacidades para una perfecta gobernación.

Un problema que habitualmente se plantea en nuestro ámbito occidental es como superar la desconfianza que existe entre la sociedad civil y los partidos políticos, especialmente de los partidos políticos respecto a la sociedad civil. Considero que no solo es posible, sino necesario y urgente potenciar la presencia y la proyección de la sociedad civil junto con el fortalecimiento de los partidos políticos. Precisamos partidos políticos estables, representativos, fuertes, prestigiosos, democráticos en su funcionamiento interno, volcados en una rica vida parlamentaria, abiertos a la sociedad, alejados de planteamientos oligárquicos, y con una financiación transparente, y liderados por los mejores de nuestra sociedad. Pero también necesitamos una sociedad civil participativa, dinámica, creativa, innovadora y, sobre todo, independiente.

Este protagonismo de nuestros ciudadanos debe venir de la mano de la educación, avalado por ella. Como dijo Immanuel Kant: «La educación es la humanización del hombre». La riqueza de un país está mucho más vinculada a la cualificación de sus hombres que a los recursos naturales de que dispone.

La educación que se imparte en un país, y que debe cuidar especialmente del desarrollo integral del ser humano, establece la calidad de sus ciudadanos.

La necesidad de una educación permanente no solo resulta indispensable para estar al día en el progreso científico y tecnológico, sino también para lograr el enriquecimiento cultural, profesional y ético de los individuos. La formación del profesorado a todos los niveles, es la piedra angular del edificio educativo. Federico Mayor Zaragoza, Director General de la UNESCO –1987/1999–, escribió en su libro «Mañana siempre es tarde»: «Educar para participar activamente en la cosa pública, participar por sí mismo, escogiendo libremente opciones. Ésta es la función de la educación: hacer posible una participación amplia y profunda del ciudadano. Ésta es la irreemplazable acción de la educación en beneficio de la democracia: participo, luego existo. El hombre no es si no participa. El hombre no es si no es educado, si no sabe contemplar las diversas opciones que le ofrecen y recoger libremente aquellas que considera más adecuadas».

Considero, que un paso muy importante para el mejor fortalecimientos y proyección de nuestra sociedad será, sin duda alguna, la celebración del I Congreso Nacional de la Sociedad Civil, con el lema «Repensar España». Se desarrollará los próximos días 27 y 28 de febrero en el Casino de Madrid, entidad madrileña emblemática. El citado Congreso Nacional ha sido convocado por Sociedad Civil Ahora, institución integrada por alrededor de 30 destacadas entidades, representativas de nuestra sociedad. En el Congreso, en dos intensas jornadas, mediante 16 mesas, algunas de ellas simultáneas, casi un centenar de personalidades, como presidentes-moderadores y ponentes, debatiremos sobre nuestro presente y futuro, y el papel que puede y debe jugar la sociedad civil al servicio de España y los españoles. Considero que el participar en este I Congreso Nacional de la Sociedad Civil es una oportunidad que debemos aprovechar. Utilicémosla.

La empresa de seguridad de la Terminal del ‘Delcygate’ suspende dos meses de sueldo al principal testigo
Carlos Cuesta okdiario 27 Febrero 2020

La empresa de seguridad privada Ilunion abrió expediente a uno de sus trabajadores acusándolo de haber permitido el acceso de OKDIARIO a las instalaciones donde pasó la noche la vicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez. Y ahora, ha decidido suspender con dos meses de empleo y sueldo al mismo vigilante, uno de los testigos clave de todo lo ocurrido en la reunión que el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, mantuvo con la vicepresidenta venezolana en territorio español.

Ilunion, de este modo, pasa a sancionar al empleado por una supuesta falta muy grave. Pero lo llamativo no es sólo eso: Ilunion Seguridad no ha llegado a comunicar al trabajador la sanción ni el resultado del expediente. Y, pese a ello, el empleado se ha encontrado con el mensaje, como primer aviso, de la propia Seguridad Social informándole de que se había suspendido su cotización, tal y como prueba el mensaje que hoy publica OKDIARIO.

El expediente, al que ha tenido acceso este diario, destaca que la actuación contra el trabajador se abrió tras haber recibido “la Dirección de la Empresa” diversas “quejas por parte del cliente AENA referentes a su actuación en el desarrollo del servicio prestado por usted el día 29/01/2020, en horarios 00:00 a 02:30 horas, en el puesto denominado FBO”. La fecha correspondería, según la compañía, al momento en el que “durante la prestación de su servicio se produjeron algunas grabaciones y toma de fotografías, tanto de salas VIP como del Filtro de Seguridad, que se encontraban en ese momento bajo su vigilancia, y posteriormente fueron divulgadas por un medio de comunicación”.

Las imágenes en cuestión hacen alusión a las que reveló OKDIARIO de las zonas en las que efectivamente pasó la noche Delcy Rodríguez y que, como se podía apreciar perfectamente en las grabaciones, se encontraban al lado español del control fronterizo. Es decir: que se trataba de zona española con plena seguridad, algo que desmentía las afirmaciones del Gobierno al asegurar que la mano derecha de Maduro no pisó suelo español.

Los testigos del ‘Delcygate’
Lo cierto es que la presión de la compañía de seguridad privada, lejos de relajarse tras el encuentro entre Delcy Rodríguez –sancionada por la UE por violación de derechos humanos en la dictadura venezolana– y el ministro de Transportes, José Luis Ábalos, ha ido a más después de que uno de los testigos presenciales del ‘Delcygate’, de lo ocurrido aquella noche y madrugada en el Aeropuerto de Barajas decidiera romper el silencio y desvelara ante notario todo lo que presenció de forma directa, tal y como ha publicado este diario.

Ese testimonio sobre el ‘Delcygate’ detalla, a lo largo de tres folios, el minuto a minuto de cómo el pasaje enviado desde Venezuela cruzó a territorio español con la número 2 del régimen de Nicolás Maduro a la cabeza, que se hizo sin controlar el pasaporte de la vicepresidenta y que hasta se cruzaron carros de maletas sin control alguno.

Ese testigo ha elevado a fe pública su declaración y ha señalado ya que “aproximadamente a las 00:10 – 00:15 llega el ministro Ábalos cruzando el arco detector con otra persona (a la que posteriormente identificó por fotografía como Koldo García Izaguirre), queriendo acceder directamente a zona restringida”, y que posteriormente “José Luis Ábalos y tres personas le acompañan a zona restringida (pistas) sin pasar ninguna medida de seguridad con objeto de acceder al avión”. “En torno a la 01:30 horas regresan de la zona de pistas, el ministro con las personas que le han acompañado, junto con los miembros que llegaban del vuelo de Caracas”, añade el testigo. Es decir, con los venezolanos y, entre ellos, por supuesto, Delcy Rodríguez.

Vox: «España tiene que imponer la ley en Gibraltar»
El general Agustín Rosety, diputado por Cádiz, denuncia la situación de «discriminación» y «explotación» de los trabajadores españoles en la colonia y alerta sobre las maniobras del Gobierno de Sánchez para sacar al Peñón de la lista de paraísos fiscales.
A. Rojo | Madrid larazon 27 Febrero 2020

Dentro de poco llegará al Congreso de los Diputados el tratado fiscal con Reino Unido sobre Gibraltar firmado por Borrell en marzo de 2019 y Vox ya tiene las baterías cargadas para plantar carga a las pretensiones del Gobierno de normalizar y perpetuar en el tiempo el absurdo de que convivan a ambos lados de la Verja, del lado británico, el tercer enclave del mundo en PIB per cápita tras Qatar y Luxemburgo y, de la parte española, una de las zonas con más paro de la UE.

¿Qué opinión le merece el concepto de «soberanía del siglo XXI» que maneja la ministra de Exteriores en referencia a Gibraltar?
He dicho en Twitter que o es ignorante o esta comprada. Por su puesto es una frase hecha, no quiero faltar a la consideración debida a la ministra, pero lo cierto es que está teniendo un comportamiento muy extraño. ¿Cómo es posible que una persona tan brillante ignore por completo cuál es la situación de Gibraltar y qué significa la soberanía? Me parece grave siendo ministra de Exteriores. La soberanía es un concepto jurídico que se formó en la Edad Media y no ha cambiado. Soberanía es el carácter supremo del poder del Estado. Por eso cuando se habla de «la soberanía del parlamento de Cataluña» es una manera absurda de hablar.

¿Y la expresión de «zona de prosperidad compartida» de la que habla la parte británica y que ya ha contagiado a muchos en España?
Hay muchas formas de disfrazar un dominio colonial, que es lo que hay en Gibraltar. El esquema es muy sencillo: la potencia colonial es el Reino Unido, los colonos los llanitos y el país colonizado es España. Esto es algo que mucha gente no termina de ver: España es un país colonizado. Cuando pasamos de Cádiz a Málaga miramos al norte y no queremos ver el Peñón, pero el Peñón existe y quien padece esto es precisamente la población del Campo de Gibraltar. La provincia de Cádiz es campeona española de paro. En La Línea se supera el 30%. En Gibraltar es el 0% y tercer PIB per cápita del mundo. Eso se llama colonia.

Se ha acusado a Vox de querer cerrar la Verja. ¿Es una acusación fundada?
Es una acusación falsa. Vox no quiere cerrar la Verja. España podría invocar el tratado de Utrech que estipula que el Peñón no puede tener comunicación terrestre con el resto de la península. España históricamente ha cerrado en determinadas ocasiones la Verja. El cierre durante el franquismo se produjo como respuesta a una pretensión por parte del Reino Unido de descolonizar Gibraltar en base al principio de autodeterminación, algo que fue condenado por Naciones Unidas. España tuvo que cerrar la Verja porque era la única manera de aferrarse a lo que tenía, que era el Tratado de Utrech. Naciones Unidas ya declaró que Gibraltar debía descolonizarse en base al principio de restauración de la integridad territorial de España. Esta resolución sigue pendiente de ser ejecutada. Reino Unido se niega. Es indudable que existen una serie de lazos generados a lo largo del tiempo, lazos familiares que que hacen que el cierre de la Verja sería dramático e innecesario además. Lo que hay que hacer es controlar la Verja, que es una frontera exterior de la Unión Europea. España tiene contraídas obligaciones con la UE, sobre todo después de la salida del Reino Unido. Hay que cumplir la ley y la normativa fiscal. En definitiva: cumplimiento de la ley sí, cierre de la Verja, no.

¿Cómo influye el trato fiscal injusto a los ciudadanos de este lado de la Verja?
Gibraltar es un paraíso fiscal. Está en la lista española, de eso no hay duda, y esto es algo que escuece mucho al señor Picardo porque le pone en una lista de «personas dudosas». Lo que pretende el Gobierno de Gibraltar es que desaparezca de esa lista y a ello va encaminado el tratado fiscal firmado por Borrrell. El objetivo de España, sin embargo, es recaudar. Aquí hay un desenfoque: el problema no es la evasión fiscal que realice algún ciudadano o empresa española. El problema es el “dumping” fiscal que provoca una fiscalidad mucho más baja al sur de la Verja que al norte. ¿Eso en qué se refleja? Además de en el juego online, en las famosas gasolineras: un barco que atraviesa el estrecho y que tiene que repostar prefiere hacerlo en Gibraltar que en Algeciras porque el trato fiscal le resulta más favorable. Todo esto configura a la colonia como un paraíso a costa del Campo. ¿De qué vive Gibraltar? De la fluidez de la Verja y del entorno marítimo que, debemos recordar, son aguas españolas puesto que Gibraltar es uno de los pocos casos que existen de «costa seca». La Verja es permeable porque los controles fiscales son de risa, esto lo he visto yo con mis propios ojos. La Verja tiene boquetes, hay que hablar con propiedad: son boquetes. Y por esos boquetes pasan los fardos de tabaco, tabaco que, por cierto, le pasamos nosotros con camiones legalmente. Ese tabaco es gravado en Gibraltar proporcionando una cuarta parte de los ingresos fiscales de la colonia y, posteriormente, nos lo introducen en España elidiendo el pago de impuestos en nuestro país. Esto es fluidez de la Verja con el tabaco. Y del mismo modo que sale el tabaco entra el dinero que va a parar al centro financiero de Gibraltar.

¿Qué prueban existen todo esto?
Tenemos un informe de Moneyval [Comite de Expertos para la Evaluación de las Meididas contra el blanqueo de capitales y la Financiación del Terrorismo del Consejo de Europa] de hace apenas dos meses muy desfavorable para Gibraltar. Dice mas o menos que aquello es un coladero. Que no hay ninguna garantía en cuanto a la supervisión de todo este tipo de actividades de las que hablábamos. En definitiva: sale tabaco y entra dinero; entran barcos, fondean en nuestras aguas, repostan y se van. Y la Hacienda española se queda sin cobrar lo suyo. El quebranto fiscal de Hacienda, es un dato oficial que se puede comprobar en el diario de sesiones del Congreso, es de mil millones de euros al año. Por eso cuando dicen los partidarios de esa «zona de prosperidad compartida» que hay 700 millones de negocio inducidos por Gibraltar en el Campo tenemos que sonreírnos al menos por semejante inocencia. Y digo inocencia porque no quiero acusar a ninguna persona en particular de que estar comprada o sobornada... pero sino hablara yo hablarían las piedras. Esto son cosas que son voz populi y podríamos hablar mucho de este tema. Sino no se explica tanta complacencia.

¿Y el estatus de los trabajadores españoles?
Se ha ha hablado de un régimen de semiexplotación pero no es verdad: no es un régimen de semiexplotación sino de explotación indiscriminada. La primera pregunta que yo hice en esta Cámara cuando entré en la anterior legislatura fue precisamente preguntarle al Gobierno cuántos trabajadores españoles hay en Gibraltar. Aun no me han contestado. También pregunte si existe un registro y, de no existir, de donde se saca el dato de 7.000 o 8.000 trabajadores del que se hablar. Le puedo adelantar la respuesta: no hay censo de trabajadores. Bueno en realidad sí que se abrió un censo y se inscribieron 160 personas. ¿De dónde sale esa cifra entonces? Es la que dicen los británicos. ¿Los británicos nos mandan sus contratos de trabajo? Por supuesto que no. ¿Qué pasa con los gastos sociales de todos esos trabajadores? Que cargamos con ellos en España.

¿Pero en qué consiste la discriminación y la explotación de la mano de obra española en Gibraltar?
Consiste en que los servicios sociales en Gibraltar no están imputados a la relación laboral propiamente. Sí, hay una asistencia social general pero los trabajadores en Gibraltar, por razón de residencia en la colonia, perciben ademas una prestación llamada Home Allowance, una «prestación por residencia» podríamos decir, en la que van imputados muchos beneficios, por ejemplo prestaciones para los hijos, etc. Es una sobresueldo que se les está pagando a los gibraltareños y que, por puesto, no perciben los trabajadores españoles, que quedan discriminados. También reciben un complemento para las pensiones. Esto se llama explotación. Si uno pasa por La Línea ve que tiene una playas inmensas y unas posibilidades inmensas si no estuvieran planchadas por la autovía que utilizan los gibraltareños para salir los viernes de Gibraltar a sus residencias de Estepona o Sotogrande o donde sea. La Linea es un vacío. Tengo una amigo que me dice: «Yo no se si la línea es un pueblo a medio construir o a medio destruir». Verdaderamente es bastante desolador ver aquello: a un lado de la Verja Gibraltar con su puerto, sus hoteles su casino y su centro financiero... y la parte de La Línea hay un chiringuito para tomar café y un hotel vacío. Eso es La Línea: 30% de paro. Y uno piensa: qué bueno es para Gibraltar que en La Línea no haya trabajo porque no hay más remedio que ir a trabajar a Gibraltar.

¿Son entonces rehenes?
Sí, sin duda. Le dicen a la opinión pública que la colonia hace un gran servicio porque da trabajo a 7.000 linenses». A lo que hay que contestar: «Sí, y deja en paro a 30.000». 7.000 linenses que tienen trabajo allí en condiciones precarias como hemos visto. Esta explotación esta siendo consentida y está enmascarando e invirtiendo una relación sana. Se nos hace creer que el Campo dependen de Gibraltar, es decir, que el Peñón es una fábrica de empleo. En realidad la situación es inversa. Si no pasaran los trabajadores españoles, ¿quién trabajaría en Gibraltar? En esa situación deberían traerse todos esos trabajadores y dejarlos vivir allí, pero claro, eso les costaría dinero. En ese caso se anularía ese diferencial que, como todos los diferenciales, son desfavorables a España y favorables a la colonia. El dinero no crece en los árboles, se deduce de una determinada posición y, es este caso, la posición es colonial. Si no pasaran los trabajadores el Peñón tendría un problema monumental. El relato británico -difundido por medio de muchas instancias intermedias: políticos, empresas, medios de comunicación y lobistas- ha triunfado y el desconcierto de los españoles es grande. Como decía el almirante Eliseo Álvarez Arenas hace mucho tiempo: «El español tiene un complejo de inferioridad internacional». Y tiene toda la razón porque este complejo ha sido inducido por nuestro desdichado siglo XIX.

De Hispanoamérica a Latinoamérica
Pío Moa gaceta.es 27 Febrero 2020

* Un artículo del escritor francés Arnaud Imatz sobre España y la hispanidad: https://latribunadelpaisvasco.com/art/12472/arnaud-imatz-las-elites-espanolas-y-europeas-se-empenan-en-imponer-el-multiculturalismo-a-expensas-de-la-voluntad-de-los-pueblos-nativos

Para la campaña
**Si todas las mujeres fueran feministas, quedaría demostrada la inferioridad que les achacan los misóginos. Afortunadamente no es así.

**El diario ABC, monárquico por excelente, ataca o denigra constantemente a Franco. ¿Lo hace a pesar de que Franco trajo la monarquía actual? No, lo hace precisamente por eso.

** Dicen algunos que las diferencias entre VOX y el PP son secundarias y de matiz. Para ellos la diferencia entre democracia y tiranía frentepopulista son secundarias y de matiz.

**El PP se declara centrista. ¿Por qué? No por idea ninguna, sino porque cree que la sociedad española es «centrista» y de ahí sacará sus votos. ¿Y qué es el centrismo? Es seguir las políticas zapateriles de memoria histórica, impulso a los separatismos, rescate de la ETA, ideología de género…

**Las diferencias entre el PP, el PSOE y los separatismos son muy escasas, como demuestra todo su historial. Las diferencias entre el PP y VOX deben ser fundamentales. Parece que sí lo van siendo.

**Ante una objeción planteada por un periodista a Ortega Smith sobre una información de El País, el aludido contestó: «Si usted cree lo que dice El País, mal vamos», o algo así. La contestación perfecta. El nivel del periodismo español.

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europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

De Hispanoamérica a Latinoamérica
Es evidente que la realidad latinoamericana es un desastre que justifica las poses de superioridad de los anglosajones, la conducta despectiva y despótica de ellos, con infinidad de intervenciones militares, soborno de dirigentes, descrédito del español (esto les resulta más difícil, pero dedican fondos a exp0nerlo como un idioma lamentable, ligado al genocidio, exportar el inglés y al mismo tiempo fomentar el espanglish y lenguas indígenas casi extinguidas) y de la cultura hispánica en general. Existe una abundantísima literatura al respecto en Usa y en Inglaterra.

Incidentalmente, cuando exponía en tuíter el hecho fácilmente demostrable del historial naval español como el más decisivo y trascendental de la historia humana, salían españoletes recordando a la «Invencible» y a Trafalgar. A tal punto ha llegado la ignorancia de los españoletes sobre la historia de su país y su asunción de la propaganda anglosajona. Una distinguida comisión de expertos económicos españoles viajó hace unos años a Cartagena de Indias, donde les hablaban de Blas de Lezo pensando que sería bien conocido de ellos. Ninguno de aquellos expertos tenía la más remota idea. Hace poco comentaba yo con un historiador de cierto renombre el caso de la Contraarmada inglesa: por primera vez oía mencionarla. Es lo «normal» desde hace muchos años, incluso en el franquismo pasaba: mucha retórica y poco análisis. En ningún libro, que yo sepa, se ha argumentado sobre un conjunto de hazañas tan decisivas como el cruce del Atlántico para descubrir América, el cruce del Pacífico y del Índico para dar la vuelta al mundo, la conexión creada entonces entre los continentes civilizados, la extraordinaria innovación técnica y científica implicada en tales proezas, cuando otras potencias navales apenas pasaban de la piratería y el tráfico de esclavos o el comercio y navegación próximos a las costas.

Volviendo al tema, que he tratado con cierto detenimiento en Nueva historia de España: la tesis anglosajona es que los países latinoamericanos están como están o son como son se debe a la «tarada» herencia cultural, política y hasta biológica de los españoles. Pero creo que puede demostrarse más bien lo contrario, que es la adopción de ideologías antiespañolas lo que ha originado el desastre. Pues la tesis con que se hizo la independencia fue precisamente que había que adoptar la herencia cultural anglosajona o francesa y arrasar la española.
Arrasarla incluso biológicamente. Bolívar decretó la «guerra a muerte» para «destruir en Venezuela la raza maldita de los españoles (…) Ni uno solo debe quedar vivo»; y uno de sus lugartenientes, español, decía que para acabar con todos él mismo se suicidaría después de haber aniquilado a los demás. Panegiristas de Bolívar siguen tomando esa guerra de exterminio por «su mayor timbre de gloria Bolívar recurrió también a mercenarios ingleses, que probablemente le dieron la victoria en alguna batalla decisiva, como él mismo dijo. Y «explicaba» el libertador a un corresponsal inglés: «El objeto de España es aniquilar al Nuevo Mundo y hacer desaparecer a sus habitantes, para que no quede ningún vestigio de civilización (…) y Europa solo encuentre aquí un desierto. (…) Perversas miras de una nación inhumana y decrépita». Eso era precisamente lo que hacía Bolívar, que en momentos de sinceridad confesará a Santander: «Amigo, no es sangre lo que fluye por nuestras venas, sino vicio mezclado con miedo y horror». Santander había ordenado, entre otras, una matanza de 36 oficiales españoles prisioneros, previamente perdonados por Bolívar: «Me complace particularmente matar a todos los godos» . Un presente que le recordó el indulto, fue también fusilado sobre el terreno. El mismo Bolívar llegó a admitir que estaban destruyendo «tres siglos de cultura, de saber y de industria».

Lo absurdo del caso es que aquellos furiosos hispanófobos eran también españoles o medio españoles «de raza», y por tanto «estúpidos, viciosos, feroces y por fin supersticiosos» según un tal Olmedo, bautizado como «El Homero de América», nada menos. Otro de los aspectos tragicómicos de aquella gente era que se proclamaban al mismo tiempo herederos de los antiguos imperios indios. Y por cierto que los indios, que conocían bien a los criollos, o se mantuvieron al margen o se pusieron al lado de España, siendo por ello masacrados por sus «libertadores». A los indios «asquerosos» les reservaba la soga el «educador de Argentina», Domingo Sarmiento, que también recomendaba «no economizar la sangre» con los gauchos, que servirían de «buen abono». Hombre práctico. Incidentalmente, lo mismo decía la Pasionaria que convenía hacer con los nacionales. en la guerra civil

Lo cierto es que no consiguieron, ni ellos ni sus sucesores, erradicar la cultura hispánica, pero sí deteriorarla y esterilizarla, y hundir a esos países en el caos y la mediocridad «de la anarquía al despotismo militar, y viceversa» (Tocqueville); de donde no tienen trazas de salir. Ya Miranda «el precursor», agente pagado de Londres, terminó diagnosticando de los suyos: «Esta gente no es capaz sino de bochinche». Vistos en perspectiva, los «libertadores» y sus herederos parecen botarates iluminados y sangrientos, que al final quedaban en bandas de ladrones. Treinta años después de la independencia, Sarmiento, el hispanófobo «educador», admitía : «Vése tanta inconsciencia en las instituciones de los nuevos Estados, tanto desorden, tan poca seguridad individual, tan limitado en unos y tan nulo en otros el progreso intelectual, material o moral de los pueblos, que los europeos (…) miran a la raza española condenada a consumirse en guerras intestinas, a mancharse con todo género de delitos y a ofrecer un país despoblado y exhausto como fácil presa a una nueva colonización europea». Y lamentaba que América no hubiera sido colonizada por daneses o belgas, con lo que los Sarmientos, españoles estropeados en fin, no habrían llegado a existir, quizá por fortuna para todos. Otros se alegraban pensando que el español se disolvería pronto en nuevas lenguas y dialectos al modo del latín, con lo que cada república tendría la suya… En fin, en Nueva historia de España expongo más ampliamente las circunstancias de la independencia, también ignoradas masivamente por la mayor parte de nuestras «élites», tan propensas a erigir estatuas a los «libertadores».

Por cierto que en España tampoco se andaban por las ramas los anglómanos, filofranceses y «europeístas». El buen rey Amadeo se desesperaba: «No entiendo nada. Estamos en una jaula de locos». En las Cortes, Pi y Margall afirmaba que «nuestras pretendidas glorias no fueron sino una interminable serie de hechos que nos deshonran»; y Castelar declamaba a su vez: «No hay nada más espantoso, nada más abominable, que aquel gran imperio español que se extendía como un sudario sobre el planeta». Azaña lo define como «un imperio de mendigos y frailes aliñado con miseria y superstición». Ortega «descubría» que España tenía una historia «enferma», «anormal»… En fin, de modo parecido a Hispanoamérica, aquí tuvimos nuestra buena ración de botarates iluminados por la luz que creían llegarles de Francia o de Inglaterra, y que en sus perturbados cerebros solo generaba «bochinche», a menudo muy sangriento.

En conjunto puede decirse que, contra las interpretaciones anglofrancesas y protestantes, el desastre de los países hispanos no viene de la herencia española, sino de haber intentado destruirla para adoptar precisamente las ideologías que les proponían desde Usa, Inglaterra o Francia, y que por lo que se ve, no acaban de injertar bien. Esto es algo que debe estudiarse, porque al resultado de una batalla contribuyen las dos partes: los vencedores y los vencidos con sus errores. En suma: aunque el término Latinoamérica es posterior a la independencia, podría resumirse en él la evolución de estos países como una huida de sí mismos, de sus raíces e identidad. Y esto, que en las personas conduce a serios desarreglos nerviosos y de carácter, en los pueblos da lugar a «latinoamericanismos».

* Viene al caso este vídeo de Paco Linares sobre la Venezuela de Maduro: https://www.youtube.com/watch?v=bXuThL4Is84
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Historia criminal del PSOE en “Una hora con la historia”: Companys se lanza a la guerra civil en compañía del PSOE: https://www.youtube.com/watch?v=UMSL5JuZYKs

Plataforma Unión 78
Un 'Basta Ya' nacional convocará una gran manifestación en Madrid contra las cesiones del Gobierno al separatismo
LUIS ÁNGEL SANZ. Madrid El Mundo 27 Febrero 2020

Gran parte de los que en el año 2000 constituyeron Basta Ya, una plataforma cívica que nació en el País Vasco para combatir al nacionalismo, se han vuelto a unir y han convocado a referentes y representantes de la sociedad civil en toda España para levantar la voz esta vez contra las cesiones del Gobierno ante los partidos separatistas.

Rosa Díez, Fernando Savater, Carlos Urquijo o Jesús Cuadrado han comparecido este miércoles ante los medios de comunicación para anunciar que el próximo mes de marzo convocarán una movilización que esperan que sea masiva a favor de la ciudadanía y de la Constitución. Y en contra de que miembros del Gobierno "consideren la Carta Magna un estorbo" o "la mutilen de sus defensas legales".

Ha sido Rosa Díez la que ha recordado primero el paralelismo entre Unión 78 -el nombre de la plataforma presentada este miércoles- y Basta Ya porque "los españoles necesitan hoy un Basta Ya nacional". Eso sí, la fundadora de UPyD ha explicado que la plataforma "no tiene ninguna pretensión electoral ni a corto, ni a medio, ni a largo plazo".

Savater ha expuesto que Unión 78 no puede permitir que "el Gobierno decida la estructura del país" en función de sus acuerdos con los independentistas porque "no podemos pasar de una nación cívica a una nación étnica". "No se puede de pronto vaciar el conjunto del país para convertirlo en un conjunto de territorios", ha espetado.

Entre los convocantes está Jesús Cuadrado, ex diputado nacional del PSOE y ex miembro del Comité Federal, que ha hecho un llamamiento a todos los socialistas que reniegan de las cesiones al separatismo para que levanten la voz y lo denuncien. "Ni un solo socialista español puede sentirse identificado con esta mesa", ha proclamado.

La ex presidenta del PP vasco, María San Gil, por su parte, ha añadido que hay "una gran parte" de la sociedad española que está "enormemente alarmada y preocupada" con lo que está haciendo el Gobierno. Por ello, ha resumido que "es ya el momento de que la sociedad civil recupere el papel que debe tener".

Los miembros de la plataforma Unión 78 no han concretado aún dónde y cuándo tendrá lugar la movilización ciudadana que quieren convocar. Pero sí han asegurado que su intención es que sea en Madrid el próximo mes de marzo.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Sánchez legitima al separatismo
Editorial El Mundo 27 Febrero 2020

Era de esperar que la primera reunión de la mesa de negociación -acordada por Pedro Sánchez y ERC como pago por el apoyo de los independentista a su investidura- acabara sin ningún acuerdo. Como recordó al término de la misma el presidentQuim Torra, el independentismo no tiene intención de rebajar sus pretensiones, que pasan por la convocatoria de un referéndum de autodeterminación y la exigencia de la amnistía a los golpistas condenados por el Supremo. Dos reivindicaciones que comparten el 80% de los catalanes, dijo Torra instalado, como es ya habitual, en la mentira. Pero más allá de esta estrategia de la confusión y de la lógica falta de acuerdo, Torra tiene ya la foto que quería, la de una mesa en la que, al menos simbólicamente, la Generalitat y el Gobierno español, representados por sus dos presidentes, estaban sentados en igualdad de condiciones. En este sentido, la comparecencia de Torra tras el encuentro en una sala reservada habitualmente en Moncloa para dignatarios extranjeros y presidida por las banderas española y autonómica significa una victoria propagandística del independentismo, ya que Sánchez, al otorgarle honores de Estado a un president inhabilitado, legitimó sus pretensiones anticonstitucionales y normalizó unos encuentros que serán mensuales.

La formación de la mesa reflejaba ya cuáles eran las intenciones de los secesionistas. Desoyendo la recomendación de la vicepresidente Nadia Calviño, que había pedido que los miembros de las delegaciones fuesen todos parte de los dos ejecutivos para investir el encuentro de una apariencia institucional, Torra ha aprovechado la ocasión para escenificar el liderazgo de JxCAT en el movimiento secesionista en detrimento de ERC, su actual socio pero principal rival en los próximos comicios.

Encabezado por Pedro Sánchez, el equipo del Gobierno estaba formado por pesos pesados del Ejecutivo, como Carmen Calvo, Ábalos y María Jesús Montero. Pero en lo que no puede considerarse sino como una falta de respeto y una humillación más a un Gobierno que se ha convertido en rehén del independentismo, el president Torra sólo incluyó a dos consejeros autonómicos y a su vicepresidente, Pere Aragonés, en su delegación, en la que, sin embargo, el fugado de la Justicia Carles Puigdemont contaba con tres de sus más fieles colaboradores: la ex consejera y portavoz del Govern, Elsa Artadi, el ex jefe de gabinete del propio Puigdemont, Josep Rius, y el posible sucesor de Torra, Jordi Puigneró, jefe del CNI catalán, investigado por su relación con los CDR.

Pero la principal victoria del independentismo es la asunción, por parte del Gobierno, de su lenguaje. En su comparecencia, Montero volvió a hablar de "conflicto político" y de "soluciones imaginativas", dejando claro que Sánchez está dispuesto a seguir cediendo para lograr el apoyo de ERC al primer escollo de los Presupuestos.

Una mesa de dos patas
Ignacio Camacho ABC 27 Febrero 2020

Lo primero que le falta a esa «mesa» de Sánchez son patas. Porque sólo tiene dos: la de los separatistas -léase golpistas- catalanes y la de este Gobierno tan solícito con todo lo que tengan a bien reclamarle, incluida la sala donde suelen comparecer las autoridades extranjeras y otros gestos deferenciales. En realidad, lo esencial -la libertad de los presos, la reforma penal y una consulta al final de la negociación- está ya pactado con Esquerra a expensas de pequeños detalles. A Torra le dejan el protocolo para que se sienta importante, aunque será difícil que su jefe Puigdemont trague el anzuelo y resista la tentación del sabotaje. Si no fuese porque el valor simbólico del montaje supone la legitimación de un ataque a las bases constitucionales, la reunión de La Moncloa no pasaría del rango de una partida de cartas entre compadres. El verdadero pacto, con cláusulas ocultas incluidas, lo han muñido aparte.

Pero una mesa de dos patas y sin soporte normativo ni jurídico ofrece evidentes problemas de equilibrio. Sobre todo porque la representación catalana excluye a la mayoría social contraria al independentismo. La excusa de que se trata de una reunión entre gobiernos carece de sentido desde el momento en que los secesionistas se han hecho acompañar de una camarilla de dirigentes ajenos al poder ejecutivo, entre ellos el tipo que trazó el guión de la revuelta por escrito. Simplemente han ignorado a la mitad de sus conciudadanos y Sánchez lo ha consentido, avalando así la idea totalitaria de que el pueblo de Cataluña profesa un unánime nacionalismo. Y no sólo eso sino que en el lado del Gabinete ha alineado a dos ministros partidarios de la autodeterminación -Iglesias, ausente ayer por enfermedad, y Castells-, que es como si en el «Clásico» del domingo Zidane sacara a Piqué y a Busquets en su propio equipo. Para qué va querer el arbitraje de un relator si ya está amañado el partido.

Lo más penoso de este esperpento es que lo ha organizado un gobernante que sometió al país al estrés de una repetición electoral bajo el pretexto de evitar lo que está haciendo. Y que ahora pretende, bajo la retórica cursi del «reencuentro», presentar como un éxito su sometimiento a un chantaje a cambio de unos presupuestos. Esa mesa de presunto diálogo no es más que la expresión de su fracaso y, algo bastante peor, de la rendición del Estado que sufrió un asalto a su legitimidad hace sólo dos años. Y que todavía se humillará más cuando el resultado que salga de este agraviante simulacro tenga que recibir el visto bueno de un político condenado por rebelarse contra el orden democrático. Con Sánchez siempre es posible caer un poco más bajo.

Esto es hoy España. Una nación cuyo presidente no sólo proclama con mucho énfasis que la ley no basta, sino que lo demuestra convirtiendo las instituciones en una farsa. Quién necesita leyes habiendo propaganda.


 


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