AGLI Recortes de Prensa   Sábado 25  Abril  2020

Hundir la economía para convertir España en una satrapía chavista-peronista
EDITORIAL Libertad Digital  25 Abril 2020

Sánchez e Iglesias parecen empeñados en hundir la economía, arruinar a los españoles y hacer descansar su poder en un pseudoasistencialismo inmoral, corrupto y miserabilizador.

No dejar a nadie atrás es el mantra mentiroso que el Gobierno indecente del país de los más de 22.000 muertos está pretendiendo instilar en una población dramáticamente consciente de que el Gran Confinamiento, como lo llaman ya los economistas, será tan calamitoso o más que la bien reciente Gran Recesión. Y es que todo parece indicar que España va a ser uno de los países más afectados por el colosal frenazo que va a experimentar la economía global.

El FMI, el BCE, el Banco de España, BBVA Research y una larga lista de centros de análisis manejan informes que vaticinan una caída del PIB, unos niveles de deuda y déficit y unas cifras de paro escalofriantes. Pero el Gobierno no quiere oír ni hablar de recesiones, aunque, fiel a su desestabilizadora opacidad liberticida, no muestra datos que abonen su optimismo. Y los que da no hacen sino confirmar su adicción a la manipulación: ahí está Bruselas, dejando de nuevo en evidencia las trampas estadísticas de la banda de Sánchez.

¿Recuerdan los estratosféricos 200.000 millones de euros que se sacó de la manga Sánchez al proclamar el estado de alarma? Pues siguen sin aparecer. El presidente del Gobierno prometía hacer frente con ellos al desplome económico y empresarial a fin de, ya saben, "no dejar a nadie atrás". Pero ha pasado más de un mes desde el anuncio y a la economía real no le ha llegado nada de la milagrosa ayuda social-comunista.

Que buena parte de los afectados por un ERTE lleven sin ingresar un solo euro del paro desde el mes pasado, o que la cuota que se cobró indebidamente a los autónomos con el negocio cerrado todavía no haya sido reintegrada a sus sufridos paganos son ejemplos sangrantes, pero no los únicos. El primer paquete de 40.000 millones de euros en avales del ICO también está completamente atascado y el crédito no fluye a las empresas, a las que sólo les han llegado 13.424 millones para que puedan seguir pagando facturas. El Gobierno tampoco es capaz de concretar los requisitos para acceder a ayudas como los créditos para el alquiler, y a una semana de la próxima mensualidad numerosos inquilinos siguen en una angustiosa incertidumbre. Una vez más, el socorro estatal, que tan empeñado está en cebar el Ejecutivo social-comunista, está dando muestras de una pavorosa ineficiencia y no es capaz de proporcionar a empresas y particulares la liquidez que necesitan.

En lugar de bajar los impuestos, eliminar trámites innecesarios, velar por la eficiencia del gasto público, dejar a las empresas operar con libertad –en vez de confiscarles la producción– y, en definitiva, proporcionar al sector productivo el balón de oxígeno que necesita con urgencia, el Gobierno está volcado en intervenir la economía con ferocidad chavista. Sánchez e Iglesias parecen empeñados en hundir la economía, arruinar a los españoles y hacer descansar su poder en un pseudoasistencialismo inmoral, corrupto y miserabilizador.

El ministro de Seguridad Social, el ignorado José Luis Escrivá, ya ha aportado cifras: el Estado dará prestaciones a 6,3 millones de trabajadores afectados la crisis (parados, en ERTE, autónomos…); a lo que habrá que sumar la caciquil renta mínima y otras migajas que recibirán un millón de hogares.

Si tenemos en cuenta que en España hay casi 9 millones de pensionistas y más de 3 millones de funcionarios, y que el sector productivo se encuentra al borde del colapso, la pregunta es obvia: ¿quién va a financiar el plan chavista-peronista de transformación radical de la economía que pretende perpetrar este Ejecutivo tan peligroso para la salud pública como para la prosperidad de la Nación?

No va a haber clase media demediada ni sector empresarial capaz de costear semejante carga. Pero eso no va a ser un impedimento para la facción comunista del Gobierno, a la que jamás le ha importado el bienestar de los españoles sino la toma del poder. Ya lo ha tomado. Y no tiene la menor intención de abandonarlo.

El Gobierno de Sánchez: el peor de nuestra historia
José María Rotellar okdiario 25 Abril 2020

El Gobierno del presidente Sánchez se está ganando a pulso el ser recordado como el peor Gobierno de nuestra historia. De largo ya es el peor del actual régimen constitucional -y eso que Zapatero lo había puesto difícil-, que sus socios de Gobierno quieren demoler, pues no hay más que ver sus ataques a la Corona, pero también se ha convertido en el peor de los últimos cien años -el de Negrín en la Guerra fue terrible, pero era un Gobierno que representaba sólo a media España al estar en conflicto, desgraciadamente, nuestra nación-, y es complicado encontrar un consejo de ministros peor que éste a lo largo del siglo XIX.

En diversas ocasiones -demasiadas-, hemos tenido malos gobernantes, pero que reuniesen a la vez en un gabinete a tantas personas con tan poca preparación, gran incompetencia, tendencia al autoritarismo, deslealtad con los juramentos realizados ante el Jefe del Estado, grandes dosis de soberbia, preocupación únicamente por la imagen e incluso, anexo a él, una figura de moderno valido en forma de jefe de gabinete de la presidencia, todo junto, no lo hemos tenido nunca. Es cierto que no todos reúnen tales defectos, pero sí que todos esos defectos están presentes actualmente de manera abundante en el banco azul. Y esos defectos dejan ver sus efectos en toda la gestión que realizan.

Es un Gobierno preparado para la propaganda, pero no para la gestión, y así nos va. Sólo saben culpar a otros de sus errores: si por su poca previsión se colapsa la sanidad, es culpa del PP, que la descuidó -cuando construyó un hospital por año entre 2003 y 2015 en Madrid. Si los test y las mascarillas son defectuosos, es que les pasa a todos los países, según Illa. Si el contagio no se detiene es que los ciudadanos no cumplen el encierro. Si la oposición no bendice sus ideas ruinosas, es que no es leal. Y si el hundimiento económico es especialmente acelerado en España, es que Europa no pone de su parte.

Este Gobierno es un Ejecutivo que genera vergüenza, por su forma de actuar con los fallecidos -como si fuesen números en lugar de personas, sin dejar que sean despedidos por sus familiares y sin decretar el luto nacional por su memoria-; por anteponer el dogmatismo, para dejar que se celebrase una manifestación, a las medidas preventivas que se pudieron adoptar semanas antes para evitar la dureza de medidas posteriores; y por intentar establecer en los españoles una especie de pensamiento único, cuyo deslizamiento hacia tentaciones de censura tiene un pequeñísimo trecho.

Es un Gobierno incompetente, pues no sólo fue incapaz de ser previsor frente al virus con medidas preventivas -o retrasó dichas medidas por los motivos políticos antes comentados-, sino que no se provisionó en los mercados del material sanitario necesario para poder proteger al personal de sanidad, sin haber comprado a tiempo ni mascarillas, donde también se produjo el esperpento de las contradicciones en cuanto a la necesidad o no de su uso, y sin efectuar test masivos a la población, cuando es la única medida que haría eficiente una cuarentena. De qué sirve que nos suspendan muchas de nuestras libertades, como la de libre circulación o la de libertad de apertura empresarial en muchos sectores, si no se realizan test para poder dejar en cuarentena sólo a quienes estén infectados, dándoles tratamiento si lo precisan, y permitir que el resto vuelva a trabajar para levantar nuestra nación.

Y es un Gobierno ruinoso, pues nos lleva a la ruina con sus medidas equivocadas; con su cierre productivo por decreto por no haber sido previsor; con su liquidez insuficiente anunciada que circula a velocidad de tortuga mientras muchas empresas se quedan por el camino y se pierden cientos de miles, si no, millones, de puestos de trabajo; con su ausencia de calendario para una reapertura económica, único caso en Europa; con su propuesta delirante, a través de la ministra de Trabajo, para que los restaurantes, el turismo, hoteles y ocio no reabran hasta diciembre, que supondría la hecatombe, pudiendo hacer retroceder la economía casi un 18%, y añadir 5,6 millones de desempleos más a los actuales.

Tenemos una doble crisis generada por el coronavirus, la sanitaria y la económica. La gestión del Gobierno en la crisis sanitaria habla por sí misma: el país con más fallecidos por millón de habitantes, sin realizar test y sin un plan para abordar la erradicación del virus en nuestro país o, al menos, disminuir estructuralmente los contagios. Parece que su único plan es esperar a que el virus desaparezca por sí mismo, sin más, lo cual es desastroso. La económica habla también por las previsiones que conocemos: una de las mayores caídas y de las menores recuperaciones previstas, donde no se centran en las medidas necesarias para sostener el tejido productivo y reabrir la economía, sino que la perjudican más con decisiones como la de la prohibición de despedir.

Se requiere gestión, no propaganda. No podemos seguir así, con un Gobierno desarbolado, enfrentado y desnortado: el peor Gobierno con la peor crisis, como decía hace unos días. En definitiva, es el peor Gobierno que ha tenido España.

El Gobierno pudo evitar una tragedia así en España pero terminó aumentándola
ESdiario 25 Abril 2020

Si el virus ya estaba en febrero y el Gobierno tenía desde enero las advertencias internacionales, las decisiones que tomó y las que ignoró explican la virulencia única que sufrimos.

El portavoz del Gobierno en la crisis sanitaria, Fernando Simón, "confesó"este jueves que el coronavirus ya estaba en España y que, lejos de existir un paciente cero, hubo incluso quince vías de entrada. Pero lo hizo como si fuera una sorpresa, y no la constatación final de la infinita irresponsabilidad con que en España se ha gestionado la pandemia, provocando unos estragos sin parangón en el mundo.

De entrada, no debería seguir siendo Simón quien hiciera el parte médico del día. Fue él, personalmente, quien más utilizó su autoridad médica para, pese a tener información oficial internacional, minimizar los riesgos, anunciar que en España solo habría "casos aislados", rechazar el uso de mascarillas e incluso aconsejar la participación en eventos masivos.

¿Cómo alguien que aumentó de una manera tan nítida los riesgos puede seguir representando a un Gobierno, enumerando las insoportables víctimas mortales y dictando las pautas a seguir tan su estrepitoso fracaso previo? Por elemental respeto a los fallecidos, Fernando Simón debería retirarse de la escena con urgencia.

Las pruebas de que el Gobierno conoció e ignoró las alarmas por coronavirus

Las que deberían ser sus últimas palabras, más destinadas a maquillar al Gobierno que a informar imparcialmente a la ciudadanía, tienen un valor inmenso para determinar las razones de que el COVID-19 tengan en España una mortandad veinte veces superior a la media mundial, cuarenta a la de Grecia o seis a la de Portugal, por citar dos países cercanos con un presupuesto sanitario muy inferior al nuestro.

Porque si se reconoce que el virus ya campaba a sus anchas por España en febrero, la evidencia documental de que el Gobierno desatendió desde enero los hasta 40 avisos expresos de la OMS, la OMC y la propia Unión Europea alcanza una dimensión especialmente grave: permitió e incentivó decenas de eventos con público, mantuvo vuelos a Italia hasta el 10 e marzo e, incluso, desechó expresamente la adquisición de material sanitario indispensable.

Ya era indecente sostener que la epidemia era imprevisible, pero ahora además es insostenible: las decisiones que adoptó o ignoró este Gobierno han sido decisivas en la magnitud de esta tragedia sanitaria que ha generado un drama económico.

Si el confinamiento vigente ha reducido el contagio; haberlo anticipado quince días nos hubiera situado junto a Corea, Grecia, Portugal y Polonia en términos de letalidad y no a la cabeza de todo el mundo, incluida Italia.

Y por mucho que el Gobierno lo quiera tapar, con la complicidad de demasiados medios de comunicación complacientes, el clamor estadístico, el peso de las pruebas y la aceptación de esa realidad en el resto del mundo hace imparable ya, y cuanto antes mejor, la exigencia de responsabilidades.

Las siete exigencias de Julio Ariza al Gobierno de Pedro Sánchez
Redacción rebelionenlagranja 25 Abril 2020

El director de Rebelión en la Granja, Julio Ariza, ha lanzado siete exigencias al Gobierno presidido por Pedro Sánchez para combatir las consecuencias de la epidemia de coronavirus.

Las exigencias:

1ª. Realizar test PCR y de anticuerpos a todo la población de manera inmediata.

2ª. Hacer llegar a toda la población pero especialmente a sanitarios y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado todo el material que sea necesario e imprescindible para proteger su propia salud.

3ª. Presentar un plan concreto por sectores, comunidades autónomas e incluso por provincias de desconfinamiento de la población urgente para reactivar la economía y que la gente pueda seguir trabajando.

4ª. Un ERTE para todos los políticos y personas contratadas por los políticos para que tengan una reducción en su salario de un 30% como el resto de ciudadanos.

5ª. Una reducción drástica del IVA de todo el material sanitario y de los servicios básicos que afectan a la población (gas, electricidad, gasolina…)

6ª. Un presupuesto base cero sin subvencionados ni ONG para que la Unión Europea pueda ayudar y que España no siga desangrándose con un gasto público desmesurado.

7ª. Que el Gobierno de Pedro Sánchez se vaya cuanto antes.

El virus totalitario
Jesús Laínz Libertad Digital 25 Abril 2020

Trágico contraste en estos días lamentablemente históricos. Por un lado, una cantidad notable de personas maravillosas cumpliendo su deber, o sobrepasándolo, cuidando a los enfermos a veces a costa de su propia vida por culpa de unos gobernantes de asombrosa inutilidad. La parte divina del ser humano. Hablando de parte divina, los medios de desinformación no han prestado ninguna atención a un dato tremendo: ciento once sacerdotes italianos han fallecido por su empeño en acompañar a los moribundos en su lecho de muerte. Aunque, naturalmente, ninguna televisión lo haya mencionado porque la única noticia eclesiástica digna de ser difundida es la que tenga alguna relación con la pederastia, en España han fallecido ya cincuenta y tres de los varios cientos de religiosos contagiados.

Pero a la parte divina del ser humano le acompaña la parte simiesca: una cantidad inmensa de gente, dedicada a hacer el payaso de cualquier manera, a cualquier hora y con cualquier excusa. Está bien afrontar las circunstancias penosas sin perder la sonrisa, mientras se pueda. Pero tan difícil es mantener el equilibrio como fácil cruzar la frontera de la estupidez. Y demasiada gente la está cruzando demasiadas veces. Sorprende la facilidad con la que personas de toda edad y condición caen en la frivolidad hasta cuando están rodeados de tragedia. Pues con un solo contagiado grave en su familia, se les cortaban las risas de golpe. La risa, como el llanto, es para los momentos íntimos, en círculos pequeños y por causas que la merezcan. Todo lo demás es degradante. Cuando Julio Anguita explicó que él siempre se negó a dar saltitos con sus camaradas cogidos de la mano en el estrado de un mitin, comprendí que me unía a él algo humano mucho más profundo que su ideología, de la que no puedo discrepar más.

Todos esos millones de españoles que llevan un mes saliendo a los balcones a hacerse el simpático, ¿se habrán parado a pensar, aunque sólo sea durante un segundo, en que en alguna casa vecina alguna familia estará llorando la muerte de un padre, de un marido o de un hijo? Seguro que esas familias disfrutarán mucho del espectáculo que los idiotas de sus vecinos les ofrecen cada día. Y para redondearlo, todas las televisiones del régimen, sumisas al Gobierno que las riega con subvenciones, ocultan con unanimidad la trágica realidad y subrayan lo que denominan aspectos divertidos de la pandemia. La infamia ha llegado al punto de que TVE, voz oficial del sóviet monclovita pagada con los impuestos de todos los españoles, está filmando una serie cómica sobre la epidemia que, de momento, ha provocado veinte mil muertos. ¡Riamos, españoles, que la ocasión lo merece!

Y junto a las risas, la cursilería. ¡Cuánta insistencia en presentar el confinamiento domiciliario como un acto heroico! Ahora resulta que todos somos héroes por quedarnos en casa. No sé qué dirían al respecto todos los que a lo largo de la historia pusieron en riesgo su vida, o la perdieron, en hazañas de extraordinario valor. Está claro: a mejores calefacciones, peores generaciones.

Pero lo peor de todo está siendo la comprobación, en esta luminosa época nuestra de democracia y progresismo a raudales, de que hace falta muy poco para que el hombre-masa saque a relucir el tirano que lleva dentro: vecinos increpando al que saca a pasear el perro; vecinos insultando a la madre que sale a tomar el aire con su hijo autista severo para que, al andar y pegar un par de gritos, no le entren después ganas de darse de cabezazos contra las paredes; vecinos llamando de todo al padre que empuja la silla de ruedas de su hijo minusválido; vecinos requiriendo a una empleada de supermercado que se vaya a vivir a otro lado para que no les contagie con sus idas y venidas al trabajo; vecinos pintando en el coche de una vecina médico "rata contagiosa". Y la guinda: media España goteando sangre por el colmillo ante el injustificable paseo de Rajoy mientras guarda atronador silencio sobre el alcalde socialista de Badalona conduciendo borracho y mordiendo a los agentes que le detuvieron, así como sobre la ruptura de la cuarentena por parte de medio Gobierno en riesgo de contagio familiar.

El sectarismo, la envidia y la mala índole, por encima de la equidad, la comprensión y la humanidad. ¡Con lo fácil que es no meterse en las vidas ajenas!

Esto demuestra una vez más que la pieza clave de los totalitarismos no son los gobernantes sino los gobernados. Cada ciudadano, un vigilante. 1984.

Reconstruir sin libertades públicas
Editorial ABC 25 Abril 2020

De espaldas al Partido Popular, decisivo para llevar hasta el Congreso la denominada «mesa de reconstrucción» que Pedro Sánchez pretendía instalar en La Moncloa para utilizarla a conveniencia de parte, el PSOE y Unidas Podemos registraron ayer en la Cámara Baja su solicitud de creación de este foro parlamentario. Lo hicieron a su manera, con un temario restringido a su agenda particular y en función de las cuestiones -sanidad, economía, protección social y negociación europea- sobre las que articulan su propaganda. Los socios del Gobierno socialcomunista no quieren, como había solicitado el PP, que en el Congreso se hable, con luz y taquígrafos, de libertades democráticas. Eso no toca ahora.

La deriva totalitaria del Ejecutivo que preside Pedro Sánchez, que no ha dudado en utilizar la fórmula del estado de alarma para imponer un verdadero estado de excepción, no se limita a la iniciativa privada, obsesión de la secta intervencionista que lidera Pablo Iglesias, y tampoco se queda en la guerra declarada al poder judicial por sus socios. Son los propios ciudadanos los que están siendo monitorizados por los agentes del ministro de Interior, encargados ahora de comprobar la afección a un Gobierno que exige lealtad a su proyecto, sostenido por los medios públicos de comunicación e investigación social. En estas circunstancias, de genuina excepción, las Cortes representan el último refugio para las libertades. Las denuncias de Reporteros Sin Fronteras a la política informativa del Gobierno y el criterio de la Fiscalía, que ayer consideró que el estado de alarma no es obstáculo para que se celebren manifestaciones durante la crisis del coronavirus, excusa para prohibirlas, dan cuenta de lo necesario que es plantear una «reconstrucción nacional» basada en el respeto a los derechos constitucionales, no en su atropello.

Iglesias y las Montero, el motín de las cabras
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 25 Abril 2020

A Sánchez no le temblará el pulso, llegado el caso de que tenga que quebrantar la Constitución, para seguir en Moncloa alimentando a su rebaño de cabras. Tal bailarín, amigo de remedos, ha reconvertido el mambo, ritmo originario de Cuba, en un “mambo para mamones”. Así estimula a sus tribus ladronas -bolcheviques, separatistas, etc.,- que sólo buscan enriquecerse a costa de arruinar a España y que, a cambio, sostienen a un inepto en el poder. Nuestro destino está en manos de animales de corta talla intelectual, con cuernos arqueados, ágiles y decididos a escalar. Al macho alfa le llaman cabrón y a las hembras, chivas. Hoy saltan a escena, al son de maracas, bongós y congas, Iglesias, las Montero y sus delirios.

Mª Jesús Montero e Irene Montero están como cabras, brincan como chivas de roca en roca, de indecisión en indecisión, pues sólo saben mentir. La portavoz(a) y la cajera del Ministerio de Igualdad, no dan el pego ni siquiera en el esquizo-psicopático gobierno del presidente. Más que ministras, son menestras con pobres condimentos. Las dos, por toscas, no merecen formar parte de un guiso tan especial. Pero ahí están, lanzando proclamas políticas, sin pies ni cabeza que, por disparatadas, tanto dañan a la gente. Marisu, a la que el escritor más leído de 2019 y miembro de la RAE Arturo Pérez Reverte, excusó, sin olvidar hacerle un retrato: “No confundan el acento andaluz de la ministra, con la vulgaridad y bajunería expresiva. Cada cosa es cada cosa”. Hay que tener clase y ser muy inteligente para denigrarla, sin que la ministra se entere y admita la pulla como un halago. Todas las cabras nacen idiotas y sufren constantes recaídas.

¿Y qué decir de la chiva que antes enardecía al cabrón, hasta que el promiscuo macho Alfa de Podemos se dejó atrapar en el triángulo de las Bermudas? Allí acabó el furor revolucionario entre las tres veces infectada Irene y su Ché Guevara de pacotilla. Tras 42 días de confinamiento la desplazada no halló un minuto para pensar, de lo contrario no habría salido de su reclusión soltando sandeces: “Para muchos hogares, en gran parte “monomarentales”, cada día que pasa sin ayuda, es un día sin comer”. Iletrada y por tanto inculta Irene Montero, no confundas los cuernos con los neologismos de todo a cien que inventáis los comunistas. Si engañáis, merecéis que os engañen.

Las chivas locas y el malvado cabrón, al que le da igual disfrazarse de samaritano que de verdugo, porque es más falso que el beso de Judas, se han amotinado contra Sánchez. Los tres cabrunos, viendo que el presidente es un hombre indeciso, suave, por no decir blando, sabiendo que no controla la brújula, ni sabe qué hacer, ni qué rumbo tomar, ni a quién embarcar en esta maldita odisea que le ha tocado presidir. Señor presidente, apague el motín de las cabras, no se fíe de sus fieles y si su intención es permanecer en Moncloa, hable con el Rey y con Casado, dos personas honestas que le ayudarán a sacar a nuestro país de la hecatombe en la que nos encontramos.

Los culpables del confinavirus
Javier Somalo Libertad Digital 25 Abril 2020

El ministro Salvador –mal nombre– Illa nos dice compulsivamente que hay que lavarse mucho las manos. Lo repite con mirada nerviosa y un característico tic que aprovecha para subirse las gafas arrugando la nariz. Suele insistir también en que hay limpiar mucho más las cosas de casa y las de fuera y que, a veces, hay que llevar mascarilla porque es recomendable, o necesario si las hubiera o ya veremos cuando las haya. Cuando termina la jaculatoria, y precedido de un "por tanto", vuelve a resumir lo que él llama "ejes"… lavarse las manos, limpiar mucho y lo de las mascarillas obligatoriamente recomendadas. Y de nuevo arruga la nariz para subirse las gafas sin usar las manos, quizá por no contagiarse.

Fuera de ese espasmo declaratorio, según parece, el ministro persigue a los murciélagos. No sabe ni por dónde sale el sol en España o cómo colar las "gangas" del "mercado loco" pero cree demostrado que el confinavirus procede de esos horrendos mamíferos nocturnos voladores que en verano nos libran de los mosquitos. Teníamos pendiente hace medio mes un estudio epidemiológico, siempre "inminente", pero no va a poder ser de momento. Si acaso, la semana que viene. El estudio durará unas ocho semanas más pero el ministro trató de tranquilizarnos: "No hará falta esperar al final del estudio para tener datos preliminares", que es lo que suele pasar con los datos preliminares y por eso se les llama así.

El doctor Fernando Simón, epidemiólogo negacionista converso, es capaz de decir que después de incrementar los PCR (toma de muestras de ADN), "la epidemia va incluso mejor de lo que pensábamos. Pero –aclara– lo cierto es que los datos hay que interpretarlos con más cuidado". Ya todo hay que interpretarlo "con más cuidado", sobre todo desde que el virus no iba a pasar por España o lo haría de visita rápida y sin quitarse ni el abrigo pese que se disponía de informes que nos ocultaban todo lo contrario. De hecho, al propio Simón hay que interpretarlo con sumo cuidado en cualquiera de sus facetas, también en la de agitador de la censura, novedosa rama de la epidemiología.

Tras el estruendoso escándalo protagonizado por el General de la Guardia Civil José Manuel Santiago el comité técnico le brindó un aplauso. Ese día, el doctor aparcó en la curva y se puso las estrellas del general sobre la rebeca. "No es decente" criticar aunque sea porque nos vigilen las críticas para "minimizarlas". No es decente, misma frase que Pedro Sánchez espetó a Mariano Rajoy en un careo electoral televisado. Así que somos los demás, los ciudadanos, incluidos los cientos de miles de familiares y amigos de los veintitantos mil muertos, los que tenemos que decirle al científico "eppur si muove, doctor Simón" cuando nos mande callar. En voz baja, como Galileo, por si nos oyen Ana Pastor y otros ministros de La Verdad. Pues no, no habrá abjuración aunque rujan las hogueras. No aquí, al menos.

Dicen en su descargo los del equipo del presidente que están "al límite". Y lo están, pero desde que empezaron, si no antes. Ese es sin duda el pecado original.

El vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, al fin consiguió su atril para susurrar a los niños y para que los padres y madres, o sólo las madres en caso de familias "monomarentales", tomaran nota de que él sí quería sacarlos de paseo pero los socialistas, que son malos, no. Altivo y de Zara, como manda la hipocresía comunista galapagueña, se arrancó con un muy castrista "quiero dirigirme a los niños y las niñas…".

Relajando el siempre fruncido ceño y ayudado para la ocasión con su coleta más tensa jamás conocida, canturreó:
"Habéis tenido que dejar de ir al colegio y estar con vuestros profesores y con vuestros amigos, habéis dejado de ver a muchos amigos y a muchos familiares, tenéis que jugar en casa y no habéis podido salir a la calle a jugar, y quiero daros las gracias".

Terminado el estribillo de Rosa León, admitió la estafa: "Paso a concretar ya con un lenguaje un poco más serio…". Lo otro era de broma. Ese lenguaje serio incluyó un detalle de la nueva norma: "Se permite correr y saltar". Un alivio.

Tras aludir al "sentido común de la gente y el sentido común de los niños y las niñas" y proponer que el aplauso de las ocho de ese día se dedicara también a los hijos de los votantes, Iglesias se mostró satisfecho porque "la clave de que el confinamiento esté funcionando es de la ciudadanía". Que el confinamiento esté funcionando significa que la gente, efectivamente, no sale. Pero, ¿está sirviendo? Para Iglesias es lo de menos. Confinar suena bien. Y levantar eventualmente confinamientos es una muestra de poder irresistible, es el dedo del César en paralelo a la arena decidiendo si hay muerte o perdón ante miles de almas en vilo llenando el circo y pagando –ojalá fuera tan poco– los diezmos. En todo caso, nunca me han gustado los comunistas hablando de paseos.

Y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez… el presidente del Gobierno ni siquiera honra a los muertos. Lo hace en su lugar la ministra de Defensa, Margarita Robles, en el Palacio de Hielo donde ya no sé quién se atreverá a patinar. Su lugar ya sólo debería ser un banquillo en el Tribunal Supremo. Desde que gobierna sólo le doy la razón a medias en una cosa: "el 95 por ciento de los ciudadanos de este país" no duerme gracias a él.

Tenemos las manos despellejadas de tanto jabón, alcohol y lejía. Están las casas tan limpias como siempre y si nos topamos con alguien, por necesidad o casualidad, es como si nos acercáramos a un acantilado en un día de viento. Corzos, cabras y jabalíes se asoman a la urbe a ver qué ha pasado porque, por lo visto, corre el aullido de que nos hemos ido a no se sabe dónde. Nos confinamos de maravilla, ¡qué bien nos confinamos!, mientras mueren al otro lado. Camino de los 23.000, según las cuentas oficiales a la baja.

Hablan de los muertos como tasa, como la prima de riesgo o los vaivenes del IBEX. Repunta, mejora… Y si juntamos mentalmente a 400 personas diarias para verlas morir de lo mismo antes del siguiente amanecer nos damos cuenta de que, aunque sean menos que ayer, es un tren AVE de doce o trece vagones con todos los asientos ocupados, todos los días. Sí, es verdad, antes no cabían ni en dos trenes diarios.

El País nos regala extraordinarias imágenes del hospital La Paz. En todas ellas aparece personal médico ataviado con monos blancos, máscaras y pantallas faciales, calzas cubrezapatos, guantes altos… los famosos Equipos de Protección Individual (EPI) en perfecto estado de revista. Y las fotos serán ciertas pero hay cerca de 34.500 profesionales sanitarios infectados y una treintena de fallecidos, que se sepa. Y esas fotos serán reales pero el Consejo General de Enfermería de España ha presentado querella criminal en el Tribunal Supremo contra los adalides del confinavirus: Simón, Illa y Sánchez.

En una nota explicativa de la querella el Consejo alega no comprender…
"…cómo, conociendo el Gobierno y el Ministerio al menos desde finales de enero la existencia y el alcance de la gravedad del virus, no se pusieron en marcha las actuaciones necesarias para dotar a los profesionales sanitarios de los medios y materiales de protección necesarios, a lo que hay que añadir la entrega de materiales defectuosos (como mascarillas) o los test sin la fiabilidad suficiente".

Pero, como dijo Iglesias en su mensaje televisado a los niños y las niñas: "La clave de que el confinamiento esté funcionando es la ciudadanía". Quizá sea lo único que está funcionando aunque en muchas casas y empresas se decidiera antes de que lo decretara el Gobierno, cuando más hacía falta y aún se coreaban las consignas del 8-M. Ahora se quieren apuntar el mero confinamiento como una conquista agradeciendo la obediencia, la "disciplina social" y sin aportar nada a cambio. De paso, quedan también confinadas quejas, críticas, ideas, propiedades y capacidades de producción e investigación.

Mueren los que conocieron tiempos peores, mueren los que no habían ordenado todavía sus cajones, los que pasaron de sonreír con un ingenioso meme a quedarse sin aire en los pulmones y sin tiempo para comprender su partida en la ruleta. Son cosas de la curva.

Sánchez, Salvador, Simón e Iglesias sólo habían pensado en esta –ahora sí– España vaciada. Para salir, que es lo complicado y por eso lo llaman "desescalar", quieren contar con las comunidades autónomas y siempre con esa "disciplina social" que, además de aplaudir, parece librarles de toda culpa sin rechistar.

Ineptocracia frente a meritocracia
Jorge Mestre okdiario 25 Abril 2020

Dice Pablo Iglesias – vicepresidente que un día se erige en bombero de un fuego avivado por el gobierno al que pertenece, otro día reniega del Jefe del Estado, y al tercero se erige en “papá” de todos los niños españoles- que la gran enseñanza de la pandemia del coronavirus es “la importancia de recuperar lo público”. A los pocos días aparece el Presidente Sánchez en el Congreso y dice que del coronavirus saldremos a través de la transición ecológica, mayor justicia social, feminismo y otra clase de manidos eslóganes ‘progres’. Las palabras de la izquierda actual riman con las mismas que sus antecesores pronunciaban en los años que precedieron a la caída del Muro de Berlín.

La crisis del coronavirus es para nuestro mundo una nueva lección similar a la caída del Muro de Berlín de hace 30 años. Y sino, al tiempo. El 71% de países de la UE gobernados por la izquierda aparece en el lamentable ranking de países con más muertos por coronavirus (España, Italia, Suecia, Portugal y Dinamarca). La realidad es incontestable. Sólo un 1% de países con gobiernos de centro-derecha están en el mismo ranking (Irlanda). El resto de los países del ranking tienen gobiernos liberales (Bélgica, Francia, Holanda y Luxemburgo).

Cuando Berlín se reunificó a finales de 1989 la izquierda política vio cómo se tambaleaban los cimientos sobre los que se había sustentado durante buena parte del siglo XX e inició una travesía en el desierto que perdura hasta nuestros días en países como Alemania y la Europa del Este. Sólo algunos casos aislados como España, Grecia, Italia o Portugal, además de los clásicos países nórdicos, siguieron conociendo gobiernos de izquierda. A día de hoy, los partidos socialdemócratas y comunistas rigen los designios de siete estados de la UE: España, Italia, Dinamarca, Finlandia, Portugal, República Checa y Suecia. Cinco de ellos están, como ya he comentado líneas arriba, en el indecoroso listado del ranking de países con mayor tasa de víctimas.

La izquierda perdió la batalla ideológica frente a la derecha en los prolegómenos de los 90 del siglo pasado y vuelve a hacerlo ahora tres décadas después. Entonces fue con la caída del comunismo y ahora lo hace con una pandemia. Sin embargo, sus representantes tratan de salvarse enarbolando banderas dirigidas a ocultar pura ineficacia en la anticipación y gestión de un momento crítico, al igual que pasó con las economías planificadas socialistas de hace 40 años. Ni las ideas deshilvanadas sobre el cambio climático ni otra clase de ocurrencias sirven para consolar a los miles de familias con algún ser querido víctima de la pandemia, ni tampoco para resolver el problema.

La crisis del coronavirus es una lección para los políticos poco pragmáticos y cuadriculados que sólo viven bailando alrededor de tópicos ideológicos. Tópicos que les restan capacidad de acción ante un ‘tsunami’ como el de la pandemia y acaban por agravar la situación. El ejemplo español es muy claro. Una semana antes del confinamiento teníamos a los amantes de los eslóganes ‘progres’ coreados por los corifeos del 8-M desfilando y contagiándose, para acabar una semana después encerrados en sus casas en el caso los más afortunados; u ocupando una cama de hospital en el caso de los más débiles.

Resulta imposible también hacer frente a una pandemia con un ministro de Sanidad filósofo que pensaba dedicarse a tocar el violín durante una supuesta legislatura feliz y que recayó en un sillón ministerial por su avenencia con los políticos catalanes. Una vez más, la izquierda antepuso la ineptocracia frente a la meritocracia.

La crisis del coronavirus es una lección para los gobiernos ‘negacionistas’ como el español que niegan la existencia de otros problemas que no sean los que Greta Thunberg les pone sobre la mesa u otros ‘lobbies’ que actúan con agenda propia. De la crisis del coronavirus saldremos lamentablemente con un escenario poco halagüeño: mayor desigualdad, una clase media más empobrecida, una población infantil pagando las consecuencias del confinamiento y de la crisis económica, más desempleados y más cierres empresariales. Todo lo contrario a lo que la izquierda que gobierna presuntamente dice luchar, pero que siempre termina por suceder.

Para P. Iglesias cuanto peor mejor. El coronavirus su mejor aliado
Sánchez sigue cediendo ante el independentismo catalán
Miguel Massanet diariosigloxxi  25 Abril 2020

Es tal la rapidez con la que se van sucediendo los acontecimientos, tan complicada la situación en la que nos vemos inmersos y tan poca la confianza que los ciudadanos vamos sintiendo respecto a la capacidad de quienes nos gobiernan, que resulta muy difícil centrarse en aquella parte de la política que más nos preocupa, que mayor inquietud nos produce y que, juntamente con la pandemia del Covid19, más nos tiene atemorizados.

Es tal el cúmulo de noticias que tenemos que asimilar cada día, tales las informaciones contradictorias con las que tenemos que apechugar, tan inverosímiles las actitudes de algunos políticos y tan resabiadas sus intenciones y despropósitos que, para un simple ciudadano de a pie, podría llegar a ser motivo de gran confusión y desconcierto si no fuera porque, como admiradores de Don Quijote, no confiáramos, como él, en aquella sabia sentencia: “ Las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las siente demasiado, se vuelven bestias”. Es cierto que tenemos la esperanza de que el tiempo, que cura todos los males, permita que la cordura y el sentido común devuelva a todos los españoles el sentido de la templanza, la sensatez y, por encima de todo, la clarividencia que los ilumine para evitar que, los locos que nos están gobernando, puedan seguir con sus proyectos de aniquilación de la democracia en España y su deriva hacia la hecatombe económica final, impidiendo que, como apuntan las palabras del Hidalgo de la Mancha, las desgracias que nos puedan traer estos ilusos incompetentes, a los que se les entregó el poder, si intentan convertir a nuestros ciudadanos como consecuencia de sus manipulaciones, como fruto de la miseria, desorden, caos social e impotencia que sus desaciertos amenazan con traer, en estas bestias inhumanas en que la impotencia y la pobreza, puede acabar convirtiendo en seres llenos de odio y difíciles de controlar cuando se sienten incapaces de sobrevivir amenazados por la miseria la desgracia, de las que nos habla el divino orate.

Por desgracia es evidente la falta de visión política del señor Pedro Sánchez, su miedo a perder el poder, su nulo sentido de la decencia y el fair play, su egolatría y egoísmo, su desprecio por la opinión de la oposición y su falta de tacto, pensamos que, incluso, utilizada inconscientemente para humillar más a sus adversarios y su cerrazón absoluta, aunque sólo fuere para el bien de España, a pactar con las derechas cuando, es evidente que no existe alternativa alguna para intentar que, la crisis que estamos padeciendo, pudiera resultarnos menos grave y dañina de lo que se nos viene anunciando desde el resto de Europa y de las instituciones económicas y financieras de todo el mundo, si persistimos en seguir aplicando las teorías económicas propias del marxismo o el leninismo soviéticos que viene poniendo en práctica, bajo la presión del señor Pablo Iglesias, nuestro Presidente del gobierno.

Mientras el líder de Podemos sigue con su proyecto de anular a Sánchez, de ir implantando en el Gobierno sus ideas revolucionarias, de socavar las instituciones democráticas, empezando por la Jefatura del Estado, mientras pone cerco a la Iglesia católica y, desde las calles, sus brigadas revolucionarias van sembrando el descontento contra los empresarios, el Ejército, la prensa independiente que no se ha plegado a sus consignas y todos aquellos que no se han querido dejar llevar por cambios que, de todos es conocido, no anuncian más que acabar con el orden, la libertad, la Justicia y el progreso, que son los que precisamente nos vienen anunciando la aplicación de políticas “progres”, regímenes autárquicos, soluciones drásticas y cambios bruscos, como son aquellos patrocinados por millonarios como el señor Soros o, su clon en España, el señor Roura ( el de las teles) que son, en definitiva, quienes parten el bacalao desde detrás de las bambalinas, siendo los que vienen financiando a los de Podemos y al separatismo catalán.

A ellos les viene de maravilla que un simple peón, un terrorista de la palabra y un engañabobos profesional como es Pablo Iglesias, se erija en la imagen del Ché Guevara español, para intentar (y puede que lo consiga) convertir a España y a los españoles, con la ayuda del ingenuo y malintencionado Pedro Sánchez, que le está haciendo el juego, pensando que podrá pararle los pies a Iglesias en el momento que se lo proponga. Por asquerosamente repugnante que nos pueda parecer, a esta izquierda que nos amenaza con llevarnos a regímenes en los que ya nadie cree, por haber sido la ruina de los países donde se implantaron, les ha venido de maravilla la llegada de la pandemia del Covid 19, no por lo que se refiere a los muertos que viene produciendo, evidentemente, pero sí por el descontento, la tensión, el desastre económico que comporta, el desempleo, los ERTE, la reclusión obligatoria y las dificultades económicas que afectan a millones de trabajadores que, evidentemente, no son circunstancias que favorezcan la paz, la tranquilidad, el orden en las calles o la calma en los comercios e industrias a los que la crisis les obligue a cerrar.

Ya se sabe, algo que ya sucedió en la década de los treinta en España y que acabó, en 1936, con la Guerra Civil de la que, por conveniencias propagandística, las izquierdas y estos insensatos que se inventan un nuevo relato para escribir una retocada Memoria Histórica, de acuerdo con lo que les interesa que, las nuevas generaciones que no vivieron aquellas épocas, crean que pasó en realidad en aquella contienda y no lo que, verdaderamente, sucedió como sabemos los que tuvimos que vivir aquellos años de ingrata memoria. Precisamente, esta forma de distorsionar y manipular la verdad es la que permite que haya muchos descendientes de aquellos que fueron derrotados y tuvieron que huir a Francia y otros países, que han venido asimilando el rencor de aquellos que perdieron la guerra, en forma de narraciones manipuladas de los hechos, según la forma en que cada generación haya trasmitido a la siguiente, una forma que garantiza que la historia que ahora conocen, los de la actual generación, seguramente nada tiene que ver con lo que fueron los hechos que, en realidad, tuvieron lugar en aquellos dramáticos momentos. Es la historia del pescador que cobra una pieza de quince centímetros y, a medida que va contando su proeza, aquella mísera sardina, se llega a convertir en un mero de cincuenta kilos.

Pero que nadie piense que los independentistas catalanes están inactivos, aunque esté sometidos a la pandemia de coronavirus. Nada más lejos de la realidad, porque el señor Torra no deja de intentar avanzar hacia su objetivo de la independencia de la comunidad catalana, en colaboración con el prófugo Puigdemont, que sigue en sus intentos de sembrar cizaña en todos aquellos ámbitos en los que consigue que se le escuche. Se trata de que el señor Sánchez, a la chita callando, parece ser que se ha avenido a negociar la retirada de los agentes de policía, ubicados en la Jefatura Superior de Policía de la Vía Layetana de Barcelona, para buscarles otro emplazamiento en otro lugar más apartado. Es una antigua reivindicación de la ERC que ha venido insistiendo en que la policía “española” es una amenaza y una afrenta para los catalanes y, aún más, si la Jefatura está situada en uno de los lugares más céntricos de la capital catalana.

Y por si fuera poco el desafuero y una muestra más de la subordinación de Sánchez a los deseos independentistas de Cataluña, el local en el que ahora está situada la Jefatura de policía nacional parece que sería destinado a instalar “un museo sobre la represión franquista”, por supuesto nada sobre los crímenes de las patrullas de la CNT, la FAI, el POUM, el PC a los inicios de la guerra civil y durante la misma y, mucho menos, sobre las 46 checas de Barcelona (lugares en los que se torturaba, asesinaba, extorsionaba a los sospechosos de ser de derechas, católicos, militares, sacerdotes y de donde eran pocos los que salían vivos). Mientras, la pandemia mata a miles de catalanes e infecta a otros miles, el aparato separatista siguen lanzando sus redes para pescar en las aguas revueltas del gobierno, para ir cobrando nuevas piezas a costa de la flaqueza de Sánchez, que es evidente que sigue sumiso a las órdenes de ERC y el separatismo catalán, siguiendo el plan prestablecido, que ya tienen concertado, de ir dando pasos para preparar un escenario propicio a una futura independencia del pueblo catalán.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, contemplamos atónitos, a medida que estamos siendo diezmados por la epidemia que azota nuestra nación y, paralelamente a la misma, se van produciendo acontecimientos cada vez más inquietantes, en los que el protagonismo de Pablo Iglesias y otros ministros del Gobierno, especialmente agresivos a la hora de ir intentando implantar un régimen policial en España, nos hacen prever que nos quedan momentos muy difíciles a los españoles, expuestos a que esta legislatura nos lleve directamente a una situación extrema, no tanto por la crisis sanitaria y económica que estamos padeciendo, sino por el negro futuro político que amenaza la pervivencia de nuestra democracia.

La miseria del relato
Fernando Díaz Villanueva. vozpopuli  25 Abril 2020

Tras casi mes y medio de confinamiento forzoso, si hay algo que podemos tener claro es que el Gobierno no está luchando tanto contra los efectos del coronavirus como aprovechando la crisis para avanzar en su agenda ideológica. Esto es algo que ya sospechábamos desde el primer día, cuando desde los terminales mediáticos cercanos a Moncloa vimos cómo la emprendían contra el Rey, los empresarios, la oposición y las comunidades autónomas gobernadas por el PP. Desde el principio todas sus energías se fueron en eso. Tras la imprevisión manifiesta de febrero y marzo querían retomar la iniciativa y modular el relato para convertir un fracaso político, sanitario, social y económico en un triunfo del marketing y la comunicación política.

Para dar la vuelta a la tortilla y crear una narración con sus buenos y sus malos había antes que definir un villano dotándole previamente de sus preceptivas villanías y, como contrapartida, un héroe con sus heroicidades. No ha sido tarea fácil. El héroe estaba claro quién sería: el dúo Sánchez-Iglesias a quienes todo esto les llegó de manera inesperada a modo de plaga egipcia. Es cierto que se demoraron algo al principio, pero una vez a los mandos antepusieron la salud por encima del vil metal al tiempo que se preocupaban de la dimensión social de la tragedia, el famoso “escudo social” salido de la factoría de eslóganes podemita. Frente a ellos se levantaba una oposición huraña, desleal y engolfada en la crispación responsable, además, de haber practicado imperdonables recortes en sanidad durante su etapa de Gobierno.

Un relato, como vemos, mendaz pero fácil de digerir y de administrar por vía televisiva. El problema de esa patraña maniquea es que la realidad conspiraba contra ella, los muertos se amontonaban y, con ellos, los apaños, las chapuzas y las imprevisiones en cadena de un Gobierno completamente sobrepasado por los acontecimientos. Los villanos, por su parte, tampoco representaban el papel que se les había asignado. Alcaldes del PP como José Luis Martínez Almeida han sabido estar a la altura de las circunstancias y el cuento de los recortes no terminaba de calar porque, al mismo tiempo que lanzaban ese mantra, proferían contritos el opuesto, es decir, que tenemos la mejor sanidad del mundo.

Entre una cosa y otra, lo que veíamos es que a los sanitarios les faltaban elementos de seguridad básica como mascarillas o equipos de protección individual. Y no, eso no se debía a los recortes del PP de hace siete u ocho años, sino a la desidia atroz del Gobierno actual, más interesado en ser omnipresente en los medios que de suministrar mascarillas a los sanitarios o de testar a la población. La estadística era implacable. España se había colocado a la cabeza del mundo en muertos por millón de habitantes y en número de profesionales de la medicina infectados. No había relato que tumbase aquello por más que se esforzasen en aparentar normalidad.

Repartir dinero
Ante semejante orden de cosas y con el personal soliviantado, hace tres semanas afinaron el tiro. La heroicidad requería gastos contantes, dinero en efectivo, nada de vagas promesas que luego chocasen con la doliente realidad de cobrar hasta el último céntimo de la cuota de autónomos del mes de marzo. Este gasto contante materializó en forma de una renta básica (rebautizada en perfecto politiqués como “ingreso mínimo vital”) de 500 euros mensuales por persona. Desconocemos aún los requisitos para acceder a ella, pero lo importante no era eso, sino mostrar a todo el mundo que el Gobierno va a repartir dinero, un dinero que no tiene y no va a tener porque la recaudación se ha derrumbado. Pero eso es lo de menos, el elemento clave es que van a abrir el grifo y había que crear la ilusión de que todos van a recibir su correspondiente manguerazo.

De esto va el cuento de la renta mínima. Se trataba de crear impresión y lo han conseguido. Lo de menos es que sea inaplicable porque no hay con qué financiarla. Hagamos números. Han prometido 500 euros por persona más 150 por hijo y 200 por persona mayor a cargo. Una familia de cuatro miembros con la abuela viviendo en casa recibiría 1.500 euros mensuales. En muchas partes de España con esa cantidad se puede vivir sin lujos pero sin privaciones. Luego es previsible que muchos tengan la tentación de convertirse en dependientes crónicos como sucede en el campo andaluz desde hace décadas.

El doble de la recaudación del IVA
Es una herramienta de clientelización perfecta, pero sólo para una minoría de afortunados. El Estado no puede soltar 500 euros euros mensuales a las 23 millones de personas que integran la población activa porque la factura mensual sería de 11.500 millones de euros y la anual de 140.000 millones, es decir, el doble de la recaudación de IVA el año pasado y seis veces lo que Hacienda recaudó en concepto de Sociedades. Resumiendo, no hay dinero para todos. Lo pueden pedir prestado, pero nadie en su sano juicio dejará dinero a un Gobierno que lo gasta el clientelizar a la población con pagas. Olvidémonos por lo tanto de una renta mínima que, a lo sumo, sólo beneficiará a unos pocos, el resto tendrá que pagarla vía impuestos. Es una cuestión de tesorería, de álgebra elemental; tanto entra, tanto sale.

Pero los héroes necesitan un relato que glose sus gestos sociales. Para los que se empeñan en negarlos o relativizarlos siempre queda la apelación al villano, aunque esta vez y como el PP ejerce de don Tancredo sin moverse más de la cuenta para que no le embista el toro, la villanía se ha difuminado. Se trata de una red conspirativa de amplio espectro generosamente financiada que se dedica a difundir bulos y noticias falsas por las redes sociales para perjudicar al Gobierno, para poner la zancadilla a nuestros héroes. Con este tema se han metido a fondo advirtiendo de las consecuencias penales que podría tener, por ejemplo, retuitear ciertas cosas o reenviarlas a través de Whatsapp.

Injurias, calumnias, odio
Las noticias falsas siempre han existido y siempre lo harán. La desinformación es tan antigua como el hombre. Hay que estar alerta para que a uno no le engañen pero no siempre es ilegal. Decir que la tierra es plana, que Elvis Presley está vivo o que la inflación es buena para la economía son bulos, pero no hay nada delictivo en su difusión. Otra cosa distinta es desinformar con injurias, calumnias, incitación al odio o ánimo de estafar. En todos los casos estos delitos están tipificados en el Código Penal con sus correspondientes penas. Si alguien, al tiempo que fabrica un bulo, acusa a otro de cometer un delito sin poderlo probar estaría incurriendo en el delito de calumnias tipificado en el artículo 206 del Código Penal. Si se difunde, por ejemplo, una información en la que se asegura disponer de la cura para el covid-19 y se pide dinero a cambio estaría incurriendo en el delito de estafa tipificado en el artículo 248 del Código Penal. Por esto último si el estafador consigue su objetivo de desplumar a algún incauto probablemente terminaría en prisión.

Pero criticar al Gobierno no es una noticia falsa. Valorar negativamente la gestión de la crisis tampoco lo es. Vivimos (todavía) en un país libre y una de las funciones de los medios de comunicación es fiscalizar al poder, no hacer seguidismo acrítico de las consignas del Gobierno. Esto es algo tan elemental que si lo están poniendo en duda estamos ante la demostración definitiva de que el relato ha terminado por engullir todos sus argumentos.

Macarena Olona: "El siguiente paso del Gobierno es tratar de tomar el poder judicial"
Marina Alías vozpopuli.es 25 Abril 2020

Macarena Olona Choclán (Alicante, 1979) fichó por Vox en marzo de 2019 y, en apenas un año, se ha convertido en uno de los principales arietes contra el Gobierno en el Congreso de los Diputados.

Poco queda de la diputada novata que observaba la vida parlamentaria de las primeras semanas de la abrupta y breve XIII legislatura. Lo hacía detrás de aquella carpeta blanca con el rótulo 'Por España'.

Ahora pisa fuerte por los pasillos de la Cámara Baja y presume de mascarilla antivirus con el verde de la Guardia Civil y una bandera rojigualda. No eleva el tono de voz, casi susurra, pero la abogada del Estado reparte a diestro y siniestro desde la tribuna de oradores.

En la sesión plenaria de este miércoles -ya inmersos en la legislatura pandémica- le tocó al ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, del que asegura que "de su condición de magistrado no queda ni la sombra de su toga".

Convencida de que al Ejecutivo de Pedro Sánchez le sobran "debilidad y márketing" y le falta "un proyecto de país", Olona cree que España avanza a un régimen totalitario en el que las políticas y pretensiones de Pablo Iglesias cada vez tienen más calado en Moncloa: "El siguiente paso del Gobierno es tratar de tomar el poder judicial".

¿Se identifica con la etiqueta de azote del Gobierno? ¿Le acomoda ese rol?
Lo que estoy haciendo desde que me incorporé a Vox es lo mismo que hacía en mi etapa previa profesional como abogada del Estado: sudar la camiseta pública. Me han llamado azote del PNV por trabajar duramente y aflorar irregularidades y procesos que luego han acabado en investigaciones por corrupción y, en algún caso, en condenas.

Y, ahora, soy parte de una gran familia que se caracteriza por una férrea defensa de la libertad y del Estado de derecho. Esto significa que somos azote del Gobierno socialcomunista y de todos sus cómplices y cooperadores. Intentan ocultar la gestión criminal que se está llevando a cabo de la tragedia que está asolando a España.

En esa tragedia converge una crisis sanitaria y la que algunos economistas ya consideran la peor crisis económica desde la Guerra Civil. ¿Qué soluciones aporta que los grupos parlamentarios centren gran parte del debate en arrojarse los bulos a la cabeza?
Hacer campaña con los bulos es una cortina de humo del Gobierno para distraer y confundir a los españoles. Así no se fijan en lo verdaderamente importante, que son los fallecidos. De ellos se habla muy poco.

El Gobierno ha tenido que afrontar la gestión de pandemia que no entraba en sus planes y lo ha hecho con el mismo modus operandi que venía realizando desde la moción de censura. Está llevando a cabo una política de márketing. No tienen un proyecto de país, sino un proyecto de poder.

Por eso, las políticas que aplican son estrictamente las necesarias para perpetuarse en Moncloa.

¿Está contribuyendo también Vox a que el debate en torno a las noticias falsas predomine sobre el de la cifra de personas fallecidas?
Cuando nosotros hablamos del 'Gobierno del bulo' es para poner de manifiesto que están imponiendo la mentira oficial para acallar las voces críticas y disidentes desde distintas ideologías. Las señalan en una lista negra, las desacreditan diciendo que son bulos y tratan de proceder a su eliminación.

No es casual que se nombrase Fiscal General del Estado a la ex ministra Dolores Delgado. Desde entonces, tuve claro que uno de los objetivos que se perseguía era el de nuestra ilegalización.

Nosotros hemos centrado el debate en el Estado de derecho porque tenemos muy claro que en esta crisis sanitaria, económica y social se está destruyendo nuestra democracia. Al principio elevamos la voz solos. Pero ya se están sumando otras formaciones políticas y juristas y personalidades de reconocido prestigio.

Al albur de gestionar la crisis provocada por el coronavirus, este Gobierno aprovecha para cercenar derechos y libertades y ahí es donde nosotros introducimos el debate en torno al bulo gubernamental. Las mordazas no son necesarias para combatir el coronavirus, pero hay un plan y se está ejecutando siguiendo el modelo chavista venezolano.

¿Por qué el Gobierno de España estaría tratando de seguir ese modelo?
Porque tenemos un Gobierno débil y porque hoy no reconocemos al socialismo constitucionalista. El presidente solo mira por sus aspiraciones personales. Esto hace que un comunista y sectario como Pablo Iglesias esté aprovechando esa debilidad para avanzar en su modelo totalitario.

Múltiples voces venezolanas nos gritan desde Venezuela y desde el exilio que despertemos. Nos están advirtiendo. El siguiente objetivo del Gobierno es la toma del poder judicial. Estamos pasando de un régimen democrático a un régimen totalitario.

España pertenece a la Unión Europea. ¿Ve realmente viable que el país llegue a la situación que atraviesa el pueblo venezolano?
Absolutamente. Este Gobierno va a soltar todos y cada uno de los cabos que le impidan acceder al Golpe de Estado que se está dando desde el mismo poder. La UE ya ha dicho que España ha mentido en el déficit público de 2019. Cuando vayamos a Bruselas con la renta mínima vital que Iglesias quiere imponer con carácter permanente la UE no va a aceptarlo sin rechistar. A la parte dominante de del Gobierno socialcomunista no le interesa estar en la UE.

El siguiente objetivo es esa toma de poder judicial. Esta semana el vicepresidente Iglesias, la ministra de Igualdad y el portavoz Unidas Podemos en el Congreso se han dedicado a demonizar a los jueces y a sembrar la duda sobre su independencia. Venden la condena a una de sus diputadas [Isabel Serra] como si ella hubiese estado evitando pacíficamente un desahucio. Mentira. Otra vez, el bulo gubernamental.

Parafraseando a don Luis Portero, fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía asesinado por ETA en el año 2000 en Granada, "no hay ni puede haber una justicia progresista ni conservadora, solo puede haber una justicia constitucional". Esto no va de derechas ni de izquierdas.

¿Teme Vox salir mal parado de las denuncias de PSOE y Unidas Podemos en la Fiscalía General del Estado? ¿Qué recorrido cree que tendrán?
Ningún temor desde el punto de vista jurídico. No tienen ningún tipo de recorrido. Lo único que buscan es amedrentar y poner una mordaza. El ministro de Interior, que de la condición de magistrado que tuvo no queda ni la sombra de su toga, ha creado lo que nosotros denominamos 'Ministerio de la verdad paraestatal' y se ha atrevido a decir en el Congreso que dirigentes de nuestra formación extienden bulos.

Pero… ¿quién determina qué es un bulo? Marlaska hace referencia a algunas de mis manifestaciones públicas en redes sociales en el ejercicio de mi libertad de expresión. En concreto, se refiere a un artículo de opinión en el que un jurista hizo un símil entre los campos de concentración y las instalaciones donde el Gobierno quiere confinar a la población asintomática sin autorización judicial.

Me hice eco de la analogía y el ministro lo señaló públicamente. Y yo pregunto: ¿por qué la libertad de expresión sí puede amparar que el Gobierno califique esas instalaciones como Arcas de Noé? ¿Por qué esa es la verdad gubernamental y si yo me hago eco de otra analogía se me imputa un delito?

Al final, si se incurre en la comisión de un delito, lo determinarán los jueces…

Por eso estamos tranquilos con las denuncias de PSOE y Unidas Podemos. Incluso si acaban aprobando la reforma de la ley de enjuiciamiento criminal anunciada por el ministro de Justicia en plena crisis para atribuir la instrucción de los procesos penales a los fiscales y sustraérselo a los jueces. Mientras haya un solo fiscal que se mantenga en pie con dignidad, y hay millones en España, podemos estar muy tranquilos.

¿Cree, en cambio, que tendrán mejor recorrido las acciones emprendidas por Vox contra la gestión del coronavirus por parte del Gobierno y demás asuntos? En menos de un mes han acudido a los juzgados y tribunales hasta en ocho ocasiones…
Hemos superado el umbral de los 50 diputados que exige la normativa para poder interponer recursos de inconstitucionaldad y defender nuestro estado de derecho y eso es lo que estamos haciendo. Interpusimos recurso de inconstitucionalidad contra el blindaje de Iglesias en el CNI, interpusimos recurso de amparo contra la mordaza que se ha impuesto en el Congreso y vamos a interponer otro contra el estado de excepción encubierto.

Estamos asistiendo a la falta de memoria histórica de gran parte de la población española que no ha tenido que sufrir los estragos de otras épocas pasadas en las que no había derechos ni libertades. Ese es el motivo por el que ha habido tan poca resistencia cuando se nos han arrebatado derechos fundamentales y libertades públicas.

Este Gobierno está utilizando el miedo que atenaza a la sociedad como instrumento de sometimiento. Si estuviera gobernando un partido de derechas y estuviera gestionando esta crisis, la izquierda estaría jaleando a las masas para que incendiara las calles.

¿En qué se basa para asegurar que existe un estado de excepción encubierto?
La ley orgánica 4/1981, de 1 de junio, que regula el estado de alarma permite que, con ocasión de una pandemia o crisis sanitaria, se limiten determinados derechos fundamentales. Pero nunca una suspensión de los mismos. El Gobierno recaba la autorización del Congreso para prorrogar el estado de alarma y, en menos de 48 horas, sale ante los medios de comunicación para anunciar modificaciones sustanciales que suspenden libertades públicas y derechos fundamentales.

Hay más de 22.000 personas fallecidas y la propagación del virus no está controlada, ¿cuál es exactamente la posición de Vox sobre el confinamiento? ¿Es responsable que se relaje esta medida en favor de la actividad económica?
La posición de Vox ha sido clara. Nosotros estamos a favor del confinamiento. Es una medida que se muestra eficaz en la lucha contra la pandemia y fue recomendada por la OMS y demás organismos internacionales.

El problema es que la OMS también dejó muy claro que este confinamiento no sirve de nada si no va acompañado de la realización de tests masivos. Pero el Gobierno desoyó todas las alertas porque tenía que celebrar la manifestación del 8-M.

No solo eso. Grande-Marlaska cesó al responsable de Riesgos Laborales de la Policía porque el 24 de enero emitió un protocolo en el ámbito de sus competencias recomendando a los agentes que adoptaran medidas de protección. A esto se dedica el Gobierno socialcomunista: a cuidar el relato para que no se le castigue. Y por eso oculta a los muertos.

Para que ese confinamiento sea proporcionado y no tengamos que destruir la economía hay que hacer las pruebas necesarias para saber quién puede o no incorporarse a su trabajo. Es una pandemia mundial y somos el país con más fallecidos por millón de habitante. Eso es responsabilidad del Gobierno.

Como usted dice, se trata de una pandemia mundial. Los partidos que forman la coalición de Gobierno ensalzan la actitud y la altura de miras de la oposición portuguesa. ¿Por qué las fuerzas de la oposición en España no siguen ese ejemplo que les señalan?
Nuestra lealtad es con España y los españoles. Apoyamos al Gobierno hasta el momento en el que desvelaron con sus actos que están llevando a cabo una gestión criminal. No lo decimos solo nosotros. Tienen diversas querellas de profesionales sanitarios que están en primera línea de batalla.

La ineficacia, la temeridad, la imprudencia y la negligencia se traducen en muertos. La oposición sería otra si no tuviéramos un Gobierno desleal que está aprovechando esta emergencia sanitaria para imponer un régimen totalitario y adoptando medidas sin pensar en la ciudadanía y pensando en ocultar datos para que no se les castigue.

Para salir de la crisis Vox propone un nuevo gobierno "de emergencia nacional" entre PSOE, PP y su partido con perfiles técnicos. Pero, a su vez, acusan a Pablo Casado de cierta tibieza con Pedro Sánchez y se erigen como única oposición. ¿Son capaces de ponerse de acuerdo con el PP? ¿Es viable esta propuesta?
Lo que solicitamos es un gran pacto nacional que tuviese lugar en el Congreso. Es necesario dar un paso atrás, que el Gobierno dimita y que se forme uno de coalición en el que haya grandes profesionales con experiencia que sepan cómo gestionar. Es una inmoralidad que, teniendo más de 22.000 fallecidos, el lema repetido por este Gobierno una y otra vez sea que no van a dejar a nadie atrás.

Es inmoral que más del 60% de los fallecidos fuesen personas mayores en residencias a las que se les ha impedido el acceso a la UCI. ¡A ellos, a quienes tanto debemos porque con su esfuerzo e impuestos han levantado el sistema público y privado que tenemos en España! Por más que se escondan detrás de las competencias autonómicas la realidad es que tenemos un mando único que es el Gobierno de España y los Servicios Sociales son competencia de Iglesias.

¿Hay algún tipo de interlocución con PP y Ciudadanos sobre ese gran pacto nacional?
No hay una interlocución concreta abierta sobre esa propuesta que pusimos encima de la mesa porque, por desgracia, nos hemos quedado solos. El 9 de marzo solo Vox solicitó el cierre de fronteras respecto a China, Corea e Italia. Somos los únicos que pusimos de manifiesto el error que iba a suponer intervenir en los precios de las mascarillas.

El PP sí que es partido de oposición y, al menos, desde la tribuna es la actuación que muestra. Pero hay un punto en el que hay que pasar de las palabras a los hechos y en esos hechos nos encontramos solos. No meto en el mismo saco a Ciudadanos porque no es oposición, es rendición al Gobierno socialcomunista. Lo vemos en los diferentes plenos.

No somos el "capitán a posteriori". Ojalá se nos hubiera escuchado y no hubiéramos tenido razón.

En su última y sonada interactuación con el ministro Marlaska en el Pleno sobre el coronavirus salió a la palestra el tema de la homosexualidad. ¿Por qué?
No me estaba refiriendo a la homosexualidad de nadie. Fue Pedro Sánchez el que, previamente, al quedarse sin argumentos cuando respondió a Santiago Abascal, sacó a la palestra ese tema. Dijo que Vox llamaba enfermos a los homosexuales. No tuve oportunidad de responder hasta que me tocó intervenir porque así está fijado en el Reglamento del Congreso.

Ya era el turno de Marlaska. Dejé claro que me hubiese gustado que fuese Sánchez el que estuviera delante y no él. Lo dije de corazón. Vox es el partido que ha condenado que una ministra [Dolores Delgado] se refiera a una persona por su condición sexual. Algo que no ha condenado ni PSOE ni Unidas Podemos.

Pero determinadas cadenas y profesionales muy poderosos, que son el brazo ejecutor de la parte comunista del Gobierno, ofrecieron la información sesgada y cortaron la parte en la que aclaraba que se trataba de una respuesta a Sánchez.

Tienen una gran falta de escrúpulos. Hacen daño un colectivo que, a través de la manipulación, cree que un partido les ha calificado de enfermos. He recibido mensajes con insultos y amenazas en las redes sociales. No me importan los insultos hacia mí, me importa que les utilicen.

Primera entrevista tras su positivo por coronavirus
Ortega Smith: “Hay pruebas contundentes para que este Gobierno acabe en la cárcel”
«Iglesias está aprovechando la debilidad de España para acelerar su hoja de ruta comunista»
Raquel Tejero okdiario 25 Abril 2020

En su primera entrevista tras recuperarse del coronavirus, el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, ha contestado a las preguntas de OKDIARIO para ofrecer su opinión sobre la gestión de la crisis por parte del Gobierno y cuáles serán las secuelas. Tras semanas de total cuarentena, Ortega Smith cree que la actuación del Ejecutivo debería acarrear duras consecuencias, como la entrada en prisión de todos sus miembros. “Hay pruebas contundentes para que este Gobierno acabe en la cárcel”, asegura.

PREGUNTA. La última querella de Vox ha sido contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por delitos de imprudencia grave con resultado de muerte. ¿Qué recorrido cree que tiene este tipo de acusación?
RESPUESTA. Queremos saber asuntos tales como por qué en un estado de alarma se intenta colar dentro de una comisión del CNI al vicepresidente Pablo Iglesias o por qué se están ocultado las cifras reales de los fallecidos.

En un Estado de Derecho donde la Justicia fuese totalmente independiente y con los mínimos medios necesarios, todo el Gobierno acabaría en prisión, porque las pruebas son contundentes.

El Gobierno ocultó la información que le iba llegando. Parece ser que quería llegar al 8M por su agenda ideológica. Deseamos que se den cuenta de que este Gobierno ha causado, por ocultación de información y su negligencia, muchísimas muertes y dolor. Podrían haberlo evitado como lo han hecho países como Portugal o Corea del Sur.

P. Vox se ha negado a coger el teléfono a Pedro Sánchez pero, ¿qué le hubiesen propuesto?
R. La lealtad institucional de Vox está fuera de duda. Hemos presentado todo tipo de medidas en el Congreso para intentar paliar esta terrible pandemia.

El problema es que nos hemos visto engañados después de apoyar al Gobierno en la declaración del estado de alarma y no podemos ser leales con lo que están causando daño a España.

Nosotros pedimos constituir un Gobierno de emergencia nacional para tomar medidas urgentes por especialistas y no por políticos.
No es que no cojamos el teléfono. Declinamos participar en esa farsa de reuniones con el presidente que lo único que busca es la foto. No hemos venido a hacer amigos.

P. ¿Está Vox a favor de comenzar una desescalada?
R. Esto tiene que ir de la mano del asesoramiento de los técnicos sanitarios. Por lo que nos han contado los especialistas, es imprescindible establecer un sistema de test masivos para poder mantener el confinamiento de los que sigan con el virus. También se tiene que hacer de manera selectiva para que pequeños negocios puedan seguir atendiendo al público o empresas que, tomando medidas de prevención, puedan seguir trabajando.

Evidentemente, hay que empezar esa desescalada. En estos momentos de tragedia sanitaria se avecina una terrible tragedia económica. Se tienen que tomar medidas que pongan freno a la sangría que se está cometiendo en nuestra economía.

Además hay que reforzar el Poder Judicial para que pueda tener la mayor independencia, cosa que es difícil cuando la fiscal general del Estado es del Partido Socialista.

P. Viendo con perspectiva cómo la pandemia llegó a España, a pesar de que el Gobierno no había hecho ningún tipo de recomendación de anular los actos masivos, Vox estuvo barajando cancelar Vistalegre y no lo hizo. ¿Por qué?
R. Nosotros estuvimos valorando si era conveniente o no con la escasísima información que teníamos y que no venía del Gobierno. Sin embargo, como vimos que el Gobierno mantenía y animaba a ir a las manifestaciones multitudinarias en la calle por el 8M, y no se suspendían eventos, nos pareció que se podría crear un estado de alarma suspendiendo el acto.

Obviamente, si hubiésemos tenido sospecha de un riesgo real, lo habríamos cancelado. Nosotros, en un exceso de prudencia, recomendamos a los que podrían verse más afectados no acudir. A día de hoy lo habríamos suspendido de inmediato.

Ortega Smith: «Iglesias está aprovechando la debilidad de España para acelerar su hoja de ruta comunista»
“Hay pruebas contundentes para que este Gobierno acabe en la cárcel”
Raquel Tejero  okdiario 25 Abril 2020

El secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, fue el primer político en hacer público su positivo en coronavirus. En su primer entrevista tras superar la enfermedad, el portavoz de la formación verde en el Ayuntamiento de Madrid comenta a OKDIARIO su vivencia y su opinión sobre los asuntos más polémicos de la crisis de la pandemia. Considera que «Iglesias está aprovechando la debilidad de España para acelerar su hoja de ruta comunista».

PREGUNTA. ¿Cómo se encuentra después de haber pasado el coronavirus y cómo ha sido su periodo de cuarentena?
RESPUESTA. Me encuentro muy bien de salud y de ánimo. He intentado aprovechar en casa el tiempo de la mejor manera posible. He estado trabajando y haciendo ejercicio. Además he estado manteniendo el contacto con mis seres queridos a través del teléfono.

La verdad es que también he estado preocupado. Estar en casa sabiendo lo que muchos compatriotas están pasando. Con amigos en la UCI y gente que necesitaba ayuda médica urgente, y conociendo las trágicas noticias de la evolución de la pandemia. Estás en tu casa pero estás deseando salir a ayudar.

P. Hubo una gran polémica sobre su viaje a Milán y un vídeo que se viralizó en el que estaba en la calle. Más tarde se conoció que fue grabado antes de haber dado positivo, pero tuvo gran repercusión ¿Qué ocurrió?
R. Se han dicho muchas mentiras que me han dolido. Fui a Milán en un viaje particular cuando allí no se conocía que hubiese ningún caso. También estuve en Vitoria en la presentación de las candidaturas de las elecciones vascas y, evidentemente, allí debí contagiarme, pero entonces nadie sabía que era un foco de infección. Y por último, claro que estuve en Vistalegre, pero no estuve en ningún acto político después de que las autoridades sanitarias hubiesen anunciado que había que suspenderlos. De hecho, se animaba a ir a las manifestaciones, como el 8M, y se celebraban eventos deportivos.

Atacándome a mí pretendían esconder las responsabilidades de quienes han ocultado información. Desde enero el Gobierno conocía el riesgo de pandemia y lo ocultó a los españoles.

P. ¿Cómo valora la actuación de Pablo Iglesias durante esta crisis?
R. Está actuando como era de esperar. Aprovechando la debilidad de la Nación española y la población para acelerar su hoja de ruta de imposición comunista. Este miserable, porque no se le puede llamar de otra manera, ha aprovechado para imponer en España a marchas forzadas su bolivarianismo. También lo han hecho los separatistas. El xenófobo Quim Torra sigue financiando en su presupuesto a todos los grupos separatistas que dieron el golpe de estado el 1-O.

P. ¿Y la del alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida?
R. Hemos valorado su gestión como una acción leal con los madrileños. Ha sido una acción razonable con medidas, en su inmensa mayoría, necesarias. Hemos prestado como grupo municipal nuestro apoyo. También somos autores de muchas iniciativas para la protección de la Policía municipal, de apoyo a los autónomos y de adquisición de material.

Nosotros no tenemos problema en felicitar cuando las cosas se hacen bien, las haga el partido que las haga.

P. En esta epidemia se ha evidenciado que la derecha política ha sido más comprensiva con las acciones del Gobierno de lo que fue, por ejemplo, el PSOE en 2014 con los tres infectados de ébola ¿Cree que ha sido una lección de la derecha o un error?
R. El Partido Popular y Vox no han mantenido exactamente la misma posición. Ellos han tenido una mayor relación con el Gobierno. Sin embargo, en general, espero que los españoles se den cuenta de que cuando la izquierda gobierna, recibe una lealtad institucional y una colaboración que no se da cuando es al revés. No es que no perdonen, es que inmediatamente se tiran a la yugular del Gobierno.

Ahora, ante más de 20.000 muertos y miles de contagiados, ¿dónde están todas esas manifestaciones y cacerolas que se vieron en aquel momento?

P. Hay una pregunta recurrente entre los españoles que me gustaría hacerle. ¿Por qué ha habido políticos que han podido hacerse múltiples veces la prueba del coronavirus mientras los sanitarios no han tenido acceso a los test?
R. Teníamos que haber hecho acopio de pruebas desde que la OMS advirtió en el mes de enero. Dicho lo cual, es evidente que los sanitarios y policías y guardias civiles, y todos aquellos que tenían que estar en primera línea de contagio, son los primeros a los que se les tenía que haber hecho la prueba.

Ha habido gente en el Gobierno que se ha hecho pruebas. Dos, tres y cuatro veces… Yo estuve 38 días y no quise comunicar que me encontraba bien hasta que no pude hacer las pruebas. Tuve la posibilidad porque el Ayuntamiento iba a convocar un pleno e hizo pruebas a los policías, bomberos, SAMUR, Salud Madrid y a los concejales.

El director de la OMS: un marxista amigo de China acusado de ocultar las epidemias de cólera
Elena Berberana Libertad Digital 25 Abril 2020

Tedros Adhanom quiso nombrar al sanguinario Mugabe embajador de buena voluntad de la OMS. Los etíopes alertaron de su turbio pasado.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), niega la mayor. Dice que no ha formado parte del encubrimiento a China del que le acusa Estados Unidos y Taiwán, y por el que Donald Trump ha retirado a la OMS los fondos dotados con 450 millones de dólares que aporta el país norteamericano anualmente frente a los 44 millones de China.

El etíope se encuentra en un callejón sin salida. Los hechos que Tedros ha protagonizado, su turbio pasado y la cronología manifiesta de los acontecimientos por los que sería cómplice de ocultación de la pandemia del virus de Wuhan, dejan entrever que el biólogo podría tener graves responsabilidades al retrasar la alerta mundial, pudiendo, en ese caso, haber ayudado al gigante asiático.Veamos.

Su candidatura en 2017 a la OMS fue precedida durante meses por una campaña en su contra que desembocó en cientos de manifestaciones en todo el mundo por parte de sus compatriotas etíopes exiliados. En las protestas de Ginebra en mayo, los disidentes portaban lemas como "los que matan no curan", y pidieron a la OMS que mostraran su rechazo a Tedros.

Organizaciones no gubernamentales como Human Rights Watch (HRW) han acusado a Tedros Adhanom de provocar centenares de muertos en su país de origen, Etiopía, por no haber no informado de las tres epidemias de cólera cuando fue ministro de Sanidad, en 2006, 2009 y 2011. Además, Human Rights le había recriminado formar parte del núcleo más próximo al régimen etíope señalado por la ONU de haber cometido "sistemáticas violaciones y de represión política".

Anteriormente al cargo de la OMS, el político etíope había pertenecido al Frente de Liberación Popular de Tigray de ideología marxista-leninista. Posteriormente, fue nombrado Ministro de Sanidad (2005-2012), y Ministro de Asuntos Exteriores (2012-2016) bajo el mandato el gobierno nacional de Hailemariam Desalegn, presidente señalado continuamente por Human Rights por hostigar a la población e implantar un régimen autoritario y sobre el que pesa delitos contra la humanidad.

Los etíopes expresaban su más profunda indignación ante el nombramiento de Tedros como jefe de la salud mundial. No podían creer que el que los había conducido a la crisis sanitaria del cólera fuera a ser alzado como el protector de la salud de los humanos en el planeta.

Bajo la etiqueta #NoTedros4WHO (No a Tedros para la OMS) los opositores publicaron documentos, informes e investigaciones que inculpaban al que iba a ser el nuevo director de la OMS, como responsable de las tragedias sanitarias en Etiopía y sus vínculos de complicidad con la represión política.

"Tedros Adhanom pertenece a una banda criminal, el Frente de Liberación del Pueblo Tigray que ahora, lamentablemente gobierna Etiopía y ha cometido innumerables crímenes" denunció a Efe Internacional, Kifle Teka, miembro de la diáspora etíope en Suiza.

El diario The Washington Post documentó en 2016 en el artículo Las cosas que Etiopía no quiere que tú sepas que pasan en el país, cómo procedió el Gobierno africano a esconder los casos de cólera a los que llamaban AWD (Acute Watery Diarrea / Diarrea Acuosa Aguda). El periódico americano comunicaba que habían sido detenidos y censurados decenas de periodistas extranjeros, entre ellos, corresponsables de Bloomerg y The New York Times. En ese momento, quien estaba al frente de la cartera de Exteriores era Tedros Adhanom.

Los usuarios de las redes sociales se afanaban en 2017 en sacar a la luz las vergüenzas de Tedros: "genocida", "responsable de crímenes contra la humanidad," "corrupto"... eran algunos de los calificativos que empleaban los denunciantes.

Traducción: La ironía más allá de la tragedia. La persona responsable por los crímenes contra la humanidad en Etiopía ¡postula para director general de la OMS.

Traducción: Tedros Adhanom presidió y participó en el mayor escándalo de corrupción financiera de mal uso de fondos globales en Etiopía.

Traducción: El títere del PCCh Tedros Adhanom - El orgulloso "Hombre Negro" que cometió genocidio masivo en Etiopía al esterilizar más de 2 millones #Amhara mujer. Es corrupto e incapaz de liderar. Vendió el mundo en nombre de la protección de China.

Amigo de dictadores
Pero Tedros terminó haciéndose con la victoria. Lo apoyó fervientemente la dictadura comunista de China, país al que había viajado con asiduidad el expolítico etíope y al que había prometido apoyo de la OMS. También lo hizo la Administración de Barack Obama quizá por eso de ser "el primer africano que iba a dirigir la Organización Mundial de la Salud" y desoyendo a la comunidad negra etíope represaliada.

Y lo cierto es que Tedros no ha disimulado nunca sus verdaderos intereses. Ante una OMS politizada y anestesiada hasta el tuétano, el etíope nada más asumir el cargo en 2017, nombró al dictador de Zimbaue, Robert Mugabe, como embajador de buena voluntad de la OMS.

Para hacernos una ligera idea de cómo se las gastaba Mugabe basten algunas frases:
"Yo sigo siendo el Hitler de nuestro tiempo. Este Hitler tiene un solo objetivo: justicia para su pueblo, la soberanía de su pueblo, el reconocimiento de la independencia de su pueblo y sus derechos sobre sus recursos. Si ese es Hitler, entonces dejadme ser Hitler diez veces. Diez veces, eso es lo que buscamos".

"Aquí el hombre blanco es ciudadano de segunda. El único hombre blanco fiable es uno muerto".

En 1983, el dictador africano ordenó con gran crueldad la operación Gukurahundi, una limpieza étnica en el suroeste, una tragedia entre otros tantos delitos de sangre que se le atribuye. Se puede decir que el amigo de Tedros, buena voluntad lo que se dice buena voluntad no tenía. Tras la polémica, Tedros tuvo recular y renunció al nombramiento de su tirano colega.

Cuba, un modelo sanitario para Tedros
La cuestión es que Tedros ha seguido restregando sus intenciones ante unos líderes internacionales paniguados que no han querido enterarse de su apuesta por el socialcomunismo y financiada con el dinero de los contribuyentes. En 2019 aparecía en una reunión en China rindiendo pleitesía a los comunistas y poniendo la OMS a sus pies.

Igualmente lo hizo con Cuba a la que señaló, como suele hacer nuestro Ministro de Consumo, Alberto Garzón, como modelo a seguir en el mundo.

Traducción: Honrado de unirse al presidente Miguel Díaz-Canel para la apertura de #CubaSalud2018 .Visitando #Cuba me recuerda que #HealthForAll no es un sueño para el futuro, no es solo una aspiración; Es una realidad ahora. Cuba es un ejemplo para el mundo. ¡Queremos y tendremos #SaludParaTodos !

¿Fin de la era made in China?
Hoy, el director general de la OMS continúa en sus treces negando que guardara en un cajón el email que en diciembre fue enviado por los funcionarios taiwaneses avisando del brote. En un momento en que el mundo está luchando contra el coronavirus de Wuhan, Tedros Adhanom lucha contra Taiwán.

El etíope se alió con la línea de la política comunista de China de no reconocer a Taiwán, vetando a este país en la OMS, país que, por cierto, es un claro ejemplo a seguir en la erradicación de la pandemia del Covid-19 con 6 fallecidos y 428 casos de contagio. Pero el hecho de que no formara parte de la OMS, no implicaba que se ignorara la advertencia. No había excusa. Y Tedros lo hizo, los desoyó retrasando la alerta mundial por pandemia.

Acorralado, el marxista de la OMS ha acudido a un mantra clásico sacado del Manual Progre para cuando los baños de realidad se hacen insoportables: ha acusado a los taiwaneses de ser racistas. Mira tú por donde.

Pese a defender su gestión y seguir sin reconocer la responsabilidad del Partido Comunista Chino, la presión internacional contra el etíope crece. Estados Unidos, Alemania, Francia e Inglaterra ya van tomando nuevas posiciones estratégicas en lo que sería un nuevo eje mundial económico que dejaría fuera de la ecuación a China.

La excesiva dependencia del gigante asiático como polígono industrial del mundo bajo el mando el régimen dictatorial comunista de Xi Jiping, está siendo cuestionada por los líderes políticos de las democracias liberales, y ya se habla de un posible final de la era made in china. Por lo pronto, Japón está haciendo regresar a sus fábricas con sede en China.

Ante esta tesitura, Pekín acaba de anunciar que la OMS recibirá un mayor apoyo financiero de Pekín tras la retirada de EEUU de 27 millones de dólares más que se suman a los 44 millones que ya aportaba. Aun así, sigue sin igualar los 440 millones que ha congelado Estados Unidos.

Por lo que atañe a Tedros, en change.org ya se está pidiendo su dimisión y, por ahora, el portal web de denuncia lleva más de un millón de firmas recogidas contra el mandatario de la OMS. "Por favor, ayude al mundo a ganar de nuevo la fe en las Naciones Unidas y la OMS", concluye el manifiesto.
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Uniformes y banderas
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 25 Abril 2020

¿Qué prefieres ver en las calles de tu ciudad, amigo catalán? ¿Un contingente de soldados españoles o a una horda de vándalos encapuchados y envueltos en esteladas?

¿Qué prefieres ver en las calles de tu ciudad, amigo catalán? ¿Un contingente de soldados españoles, vistiendo uniforme bajo banderas rojigualdas, construyendo hospitales de campaña y desinfectando residencias de ancianos y espacios públicos, o a una horda de vándalos encapuchados y envueltos en esteladas apátridas, incendiando contenedores y arrancando baldosas de las aceras para arrojarlas a las fuerzas del orden? Los amos del cotarro sí tomaron partido: los que hoy despotrican contra los militares y abominan de sus trabajos solidarios son los mismos que hace pocas semanas arengaban a los gamberros y apelaban a sus más bajos instintos cainitas.

Doble moral
El encono con que los capos sediciosos y sus secuaces mediáticos perseveran en la campaña contra las Fuerzas Armadas en el punto álgido de la pandemia, abriendo en el frente sanitario una brecha por donde se cuela el contagio, muestra hasta qué extremo están enceguecidos por la fobia tribal. Se comportan respecto del personal uniformado que llega en misión humanitaria con la misma indecencia con que actúan los canallas que discriminan y pretenden expulsar de su entorno a los médicos, enfermeras y empleados de servicios esenciales que arriesgan la salud y la vida cuando salen del confinamiento para ayudar al prójimo.

Pilar Rahola escribe, con mucha razón, refiriéndose a quien ensució con una injuria soez la carrocería del coche de una médica ginecóloga ("El miedo", LV, 16/4):

Solo espero que la justicia sea implacable con estas inmundicias, porque ellos son las auténticas ratas contagiosas, gentes a las que el miedo ha convertido en portadoras del virus del odio.

¡Ay, la doble moral de la que hacen gala los supremacistas! Doble moral que se confirma cuando recordamos el acoso que algunos colectivos de padres y también ayuntamientos enrolados en la cruzada antiespañola que jalea Rahola han infligido en las escuelas a los hijos de guardias civiles y a las familias que reclamaban la enseñanza bilingüe. Acoso que no ha sido menos feroz y traumático que el que han padecido la médica ginecóloga y otras víctimas de la intolerancia visceral… idéntica a la que Rahola y sus cofrades rezuman por todos los poros en versión supremacista.

Bárbaros renegados
Desde el punto de vista racional, es inexplicable que en circunstancias trágicas como las que padecemos haya gente que aplaude a los bárbaros renegados de sus orígenes que destruyen todo lo que tocan, y al mismo tiempo pone reparos y obstáculos a los compatriotas militares que acuden a levantar hospitales y a sanear espacios infectados. Pero que nadie intente explicar con argumentos racionales los actos de la minoría alucinada. A ella poco o nada le importan la salud, el bienestar y la prosperidad de sus conciudadanos.

Vayamos a la portavoz del Govern, Meritxell Budó. Esta empezó por especular con la patraña de que en una Cataluña independiente, donde por supuesto continuaría la guerra sin cuartel entre las dos pandillas rivales de insaciables sanguijuelas secesionistas, habría habido menos muertos por coronavirus. Y después:

Advirtió que llevarán el derecho a la autodeterminación a esas conversaciones y subrayó la línea roja del independentismo para participar en los pactos de reconstrucción: "Que no sean en clave española".(LV, 18/4)

Precisamente es en clave española, porque estamos en España, que el Ejército acude a cumplir con su deber, como lo estipula el artículo 8.2 de la Constitución, que no me canso de reproducir en sucesivos artículos:

Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender la integridad territorial y el ordenamiento constitucional.

Premio a la desfachatez
Este artículo de la Carta Magna es anatema para los enemigos de España que se proponen amputarle cuatro provincias y convertirlas en su feudo particular, y también para el politburó comunista que trabaja arteramente en la Moncloa para sustituir la Monarquía parlamentaria por una réplica de la satrapía chavista.

Ahí tenemos al delincuente contumaz Oriol Junqueras blasfemando contra la "militarista" España donde nació, mal que le pese (LV, 14/4), y al incombustible rufián Rufián (perdón por la inevitable redundancia) exigiendo reducir en un 40% el ya ridículo presupuesto de las Fuerzas Armadas y clamando contra "la unidad patriotera de cartón piedra" (LV, 18/3). Pero el que se lleva el premio a la desfachatez es el taimado Pablo Iglesias. Este alevín de dictador abjuró de la promesa de lealtad al Rey que formuló con premeditada mendacidad y alevosía al asumir la vicepresidencia segunda del Gobierno, disfrazó de sentimiento republicano su servidumbre a la ideología leninista y tuvo el morro de criticar el uniforme militar del monarca ilustrado Felipe VI, cuando él tiene como modelos a Juan Domingo Perón y Hugo Chávez, dos uniformados corruptos salidos de las entrañas del Leviatán totalitario.

Sin miedo a contagios
Alex Salmon evoca ("Militares contra la Covid-19", LV, 17/4):

Sin ir muy lejos, en el año 2000, cuando unas inundaciones en El Vendrell dejaron aislado el barrio de Sant Salvador, fueron soldados del cuartel de ingenieros de Salamanca los que construyeron los puentes desaparecidos. (…) de eso hace 20 años. Pero el pasado lunes también fue el Ejército quien finalizó los trabajos del puente sobre el Francolí destruido por el temporal DANA, con el agradecimiento del alcalde de Montblanc, el republicano Josep Andreu.

Nadie en su sano juicio se llamará a engaño cuando se haga el balance: por un lado, tenemos el panorama deprimente que dejó a su paso la suma del mortífero covid-19 más los tóxicos hispanófobos cismáticos, guerracivilistas recalcitrantes y felones sanchistas, y por otro sobresalen los servicios que prestaron a la sociedad, abnegadamente y con riesgo para su vida, los patriotas que desempeñaron tareas esenciales vistiendo bata, traje, mono o uniforme.

Entonces, tras separar el grano de la paja, habrá llegado la hora de prorrumpir en un aplauso atronador y de fundirnos, por fin, sin miedo a contagios, en un abrazo fraternal.

La extrema izquierda pide a Sánchez demoler el Valle de los Caídos
OKDIARIO  25 Abril 2020

El Grupo de Izquierda Confederal en el Senado, al que pertenecen los parlamentarios del partido de Ada Colau e Íñigo Errejón, entre otros, ha registrado una proposición de ley en la que aboga por la «demolición» total del Valle de los Caídos, incluidas la Abadía benedictina y la Basílica de la Santa Cruz «en caso de valorarse su escaso valor arquitectónico».

Aprovechando la crisis del coronavirus, con los españoles confinados en sus domicilios, los senadores de Adelante Andalucía, Més Mallorca, Más Madrid, Compromís, Geroa Bai y Catalunya En Comú Podem han presentado una proposición en la Cámara Alta en la que plantean «la resignificación de todo el complejo, eliminando toda expresión y connotación franquista, o en caso de valorarse su escaso valor arquitectónico, después de una valoración artística y arquitectónica de una comisión de expertos creada para tal fin, se procederá a la demolición del mismo previa exhumación de todos los restos y entrega a sus familiares».

Por supuesto, instan al Gobierno socialcomunista a dejar sin efecto los acuerdos Iglesia-Estado que contemplan la inviolabilidad de los lugares de culto, porque su objetivo es meter la piqueta y dejar el Valle de los Caídos como un solar. Y como remate, los firmantes reclaman la creación de un «Organismo Estatal para el establecimiento de la verdad», es decir, una Comisión de la Verdad, que tendría entre sus funciones «promover en los currículos escolares el conocimiento de los valores que representan las víctimas del franquismo, así como de la historia de su lucha por la democracia y contra el fascismo y el franquismo en el Estado español y en Europa».

Teniendo en cuenta quienes son los aliados naturales del Gobierno y dado que Podemos va a apoyar la propuesta, el deseo de la extrema izquierda puede hacerse realidad. Pedro Sánchez, que ya se sirvió de la exhumación de Franco como reclamo electoral, no es garantía alguna -más bien todo lo contrario- para frenar al bloque de sectarios que quiere aprovechar la coyuntura actual para sacar de nuevo a pasear el odio que destilan.


 


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