AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 20  Mayo  2020

La incompetente desescalada de Sánchez e Illa ya le cuesta a España 54.000 millones
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 20  Mayo 2020

El lento, incierto y restrictivo proceso de reapertura de la economía ha empeorado las previsiones de caída del PIB del 5,5% al 9,9%.

Hace ahora dos meses, en la tercera semana de marzo, Foro Regulación Inteligente publicó su I Panel de Análisis COVID-19. Los diez estudios de proyecciones macroeconómicas disponibles entonces anticipaban un descenso medio del PIB de 2020 equivalente al 5,5%. Las sombrías previsiones económicas que se manejaron desde el primer momento del confinamiento deberían haber animado al gobierno a diseñar lo antes posible un plan de reapertura económica rápido, seguro y flexible.

Sin embargo, dos meses después, la situación de nuestro país es mucho peor de lo que cabría haber esperado. Son muchos los sectores o los ámbitos de actividad económica que siguen cerrados y el calendario de reapertura que ha esbozado el gobierno retrasa la normalización de muchos de estos negocios hasta junio o incluso julio. A estas circunstancias hay que sumarle el sectarismo político con el que se está manejando el proceso de desescalada, evidenciado por el arbitrario y discriminatorio cerrojazo impuesto a Madrid.

¿Qué coste está teniendo la torpe estrategia de salida permitida por el gobierno de Sánchez? Foro Regulación Inteligente ha respondido a esta pregunta con su II Panel de Análisis COVID-19, en el que se evalúan veinte informes de proyecciones macroeconómicas publicados durante el último mes. Se trata, pues, de una actualización y una ampliación de los primeros trabajos estimativos conocidos a finales de marzo, cuando el escenario de referencia esperado por todos los expertos era el de un mes de cerrojazo y otro de progresiva normalización.

Según los estudios incluidos en el II Panel Covid-19 de Foro Regulación Inteligente, el escenario medio de evolución del PIB apunta ya a un descenso de la producción del 9,9%. Por debajo de dicho umbral se sitúan las previsiones optimistas, correspondientes a la Comisión Europea, el gobierno de España, AFI, Standard & Poor’s, Fondo Monetario Internacional, Moody’s, BBVA, MAPFRE, CaixaBank, Funcas y CEPREDE. Al contrario, las previsiones pesimistas serían las de AIREF, Cámara de Comercio, Axesor, Banco de España, CEOE, Goldman Sachs, Freemarket CI, Morgan Stanley y ESADE.

Comparando el I y el II Panel Covid-19, encontramos que la caída media esperada en el PIB ha aumentado en un 80%. Por lo tanto, si bien una recesión era inevitable, el alcance de la misma ha sido mucho mayor debido a la torpeza con la que el gobierno de Pedro Sánchez ha manejado la estrategia de contención, adaptación y reapertura.

Estas proyecciones de PIB significan que la caída media esperada para 2020 ascendía en marzo a 69.000 millones, pero se eleva ahora a 123.000 millones, lo que significa que el lento, incierto y restrictivo proceso de reapertura ha aumentado el coste de la crisis en un monto equivalente a 54.000 millones de euros.

Daniel Lacalle: "El paraíso estatal terminará en un infierno estatista"
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 20  Mayo 2020

Advierte contra los mantras de la izquierda: "Nada más anti-social que el socialismo y nada más social que el capitalismo".

Daniel Lacalle es economista y escritor. Además de su trabajo como Economista Jefe de Tressis, asesora al Partido Popular y se prodiga por los platós de televisión como divulgador económico. Considerado uno de los economistas más influyentes de nuestro país, Lacalle presenta nuevo libro, Libertad o igualdad (Deusto, 2020) y se entrevista con Libre Mercado para analizar este lanzamiento y toda la actualidad económica.

La pulsión igualitaria ha llegado al ámbito del endeudamiento público. "No puede ser que unos países salgan de esta crisis con mucha más deuda que otros", declaró Nadia Calviño recientemente. ¿Es esto justo o injusto?
Claramente sería injusto. Si una nación ha tomado medidas serias, ha sido diligente con sus finanzas y además ha ahorrado en tiempos de bonanza, no se puede penalizar ese comportamiento responsable. Hay mecanismos de solidaridad y de apoyo mutuo en la Unión Europea para los países más afectados por la covid-19, pero no se puede usar el coronavirus como excusa para trasladar los errores de gestión de unos países a aquellos que lo han hecho bien. Ese sería el principio del fin de la Unión Europea.

¿Qué mecanismos respetarían el equilibrio en materia de justicia?
Bueno, ya estamos viendo que Italia y España tienen unas primas de riesgo bajísimas en comparación con el riesgo real de ambos países. Esa ya es una ayuda enorme. En segundo lugar está el fondo de rescate de la UE, que va a financiar el exceso de gasto. Y luego están los préstamos a empresas y otras fórmulas. Pero, ¿convertir la UE en un mecanismo de donaciones y transferencias? Es insostenible e inviable.

La desigualdad en España ha llegado al nivel más bajo de la última década. ¿Era un asunto preocupante? ¿Por qué se produjo la reducción?
El principal factor de desigualdad de renta en España es el desempleo. Si nos preocupa la desigualdad deberíamos tener como objetivo central la creación de empleo. Ese es el pilar básico para generar igualdad en libertad. Las políticas igualitaristas no quieren ese progreso, quieren igualar a la baja, empobreciendo a los ricos en vez de enriqueciendo a los pobres. ¿Debe preocuparnos la desigualdad? Es un factor que hay que analizar, pero nunca con sesgo político. La desigualdad se dispara con la explosión del paro bajo gobierno de Rodríguez Zapatero. Cuando arranca la recuperación, ya con la izquierda fuera del poder, la izquierda se niega a reconocer los avances socioeconómicos y se enroca en decir que la desigualdad ha aumentado. A nivel mundial pasa lo mismo, porque en las últimas décadas la pobreza se ha desplomado, los indicadores de desarrollado han mejorado… pero a la izquierda solo le preocupa la desigualdad. Y con ese argumento que no muere lo que se pretende es atacar al sistema.

¿Qué impacto puede tener la covid-19 en la desigualdad? Si se plantea una explosión de paro, ¿no estamos ante una situación similar, solo que más profunda y acelerada?
Las políticas extremadamente estatistas que están tomando los gobiernos ante la pandemia, con todo tipo de grandes planes de estímulo monetario y fiscal, nos conducen a un aumento de la desigualdad. Solo saldrán beneficiados los sectores cercanos al poder, pero el conjunto de la sociedad quedará penalizada con menos empleo y, en consecuencia, menos igualdad. Lo que nos vamos a encontrar es que todos los planes de recuperación nos conducen, realmente, a menos empleo y más desigualdad.

Cada año se publican las listas de millonarios que tanto indignan a la izquierda. ¿Es malo que haya más ricos? ¿O deberíamos celebrarlo?
Tenemos que defender que pueda haber ricos. Ni hay que demonizarlo ni hay que ensalzarlo: simplemente hay que reconocer que una economía competitiva puede dar pie al enriquecimiento, basado siempre en el mérito, el esfuerzo, la innovación y el servicio a los demás. Es un grave error pensar que destruyendo a los ricos podemos mejorar la situación de los pobres. Por lo tanto, hay que tener mucho cuidado con esta retórica. En España se da una situación muy curiosa, porque el hombre más rico del país es Amancio Ortega, que muestra a la perfección el camino meritocrático que han seguido tantos millonarios a los que ahora se dirige toda la ira de la extrema izquierda política y mediática. Deberíamos plantearnos qué está pasando para que terminemos viendo semejantes campañas de acoso y derribo. Y, además, deberíamos subir el umbral de lo que consideramos "ricos", porque estamos llegando a niveles absurdos. Cuando empecé a trabajar, a comienzos de los 90, un "rico" era aquel que tenía un salario muy importante, un patrimonio muy acaudalado… Pero ahora, en 2020, ya se puede considerar "rico" a quien gana 60.000 euros brutos o a quien tiene poco más que una casa.

Los países nórdicos son el ejemplo favorito de la izquierda española, pero resulta que ni son socialistas, ni tienen tanta igualdad.
La razón por la que se habla continuamente de los países nórdicos como modelo alternativo es que el ciudadano medio cree que, en efecto, dichos gobiernos mantienen hoy los sistemas de los años 60 o 70. La izquierda se ha quedado sin modelos de éxito y por eso intenta salvar el mito escandinavo. Pero los sistemas que imperan allí son muy distintos de lo que nos cuentan. Hablamos de países líderes en libertad económica, de estados del bienestar que se basan en la competencia entre proveedores públicos y privados de servicios públicos… Y, no lo olvidemos, su desigualdad de riqueza es muy alto, en parte porque la movilidad social es más baja.

¿Necesita un apellido el capitalismo? ¿No estamos comprando el discurso de la izquierda si lo acompañados de la etiqueta "social"?
Si hablo de "capitalismo social" es precisamente para recordarle al público que está en defensa del mercado que la palabra "social" no es patrimonio de la izquierda, que de hecho es responsable de las políticas más anti-sociales de la izquierda. No nos pueden quitar esas palabras, no pueden pretender que "lo social" sea "lo socialista", porque "lo social" es "lo capitalista".

Si el empleo es la mejor política social, ¿fue la reforma laboral del PP la mejor política social?
Desde luego. Ha sido una de las mejores políticas sociales que hemos tenido en España. Es muy fácil decir a toro pasado que no nos gustan algunas cuestiones que presentaba el mercado de trabajo a comienzos de 2020, pero no hay que olvidar que en 2012 estábamos hundidos, con un paro que iba camino del 30%.

El déficit proyectado es imposible de financiar. Cuando haya que hacer ajustes, nos dirán que ya sufrimos una "austeridad salvaje". Su libro afirma lo contrario.
(Lacalle abre una página del libro para leer directamente un pasaje que toca esta cuestión) Entre 2004 y 2009, España aumentó el gasto público casi un 49 por ciento, la mayor subida de entre todos los países de la UE. Ese crecimiento del gasto se realizó acompasado a unos ingresos extraordinarios por la burbuja inmobiliaria —que suponían unos 40.000 millones de euros anuales, según el propio Ministerio de Economía y Competitividad—, y se acomodaron los gastos crecientes vinculados a ese evento puntual y perecedero. Con el pinchazo de la burbuja, llegaron supuestamente los "recortes". Sin embargo, esa palabra es incorrecta porque lo único que se ha dado en España es una moderación en el ritmo aumento del gasto, que a cierre de 2018 se encontraba por encima del nivel del cénit de la burbuja inmobiliaria. Entre 2007 y 2016, años denominados "de austeridad", el gasto público aumentó un 11,9 por ciento. En sanidad, una subida del 13,5 por ciento. En educación, un aumento del 9,3 por ciento. En protección social, un crecimiento del 37,2 por ciento. Todos estos datos, según la Contabilidad Nacional. Si consideramos el período 2007-2017, se produjo un aumento del gasto total de más del 13 por ciento. ¿Austeridad?, ¿qué austeridad?. El déficit acumulado desde el pinchazo de la burbuja supera los 759.114 millones de euros".

Lleva ya muchos años en el candelero. ¿Ha merecido la pena?
Tiene aspectos positivos y negativos. Yo he tomado libremente la decisión de publicar libros, de transmitir mis ideas, de ser un activista para mejorar mi país y dar la batalla de las ideas. Mi discurso conecta con el de muchos ciudadanos medios y la inmensa mayoría de las vivencias que he tenido en los últimos años han sido positivas, porque hay mucha gente que valora que en España estemos logrando que se hable de libertad económica, de austeridad, de competencia, de flexibilidad…

¿Qué hay de su vinculación con el PP? ¿En qué punto se encuentra?
Decidí dar ese paso porque Pablo Casado me ha permitido siempre la oportunidad de aportar ideas y propuestas desde una posición libre. Lo que intento es que el debate político sea más rico y huya de la mediocridad.

Hablando de política, ¿qué recetas económicas no están encima de la mesa pero deberían estarlo?
Una muy evidente es la necesidad de ajustar el gasto. Todas las empresas y familias saben que en una situación así hay que reducir desembolsos prescindibles o ineficientes, pero el gobierno finge que puede seguir con el gobierno más caro de la historia, con unas estructuras presupuestarias infladas y con unos niveles de desembolsos que son insostenibles y que nos llevan necesariamente a una futura ronda de recortes y austeridad, puesto que gastar hoy lo que no tenemos implica apretarse mañana el cinturón.

Le dejo la última palabra para recordarle al lector por qué tiene que salir corriendo a la librería a por Libertad o igualdad.
Creo, humildemente, que es un trabajo útil para desmontar los mantras que escuchamos todos los días para justificar todo tipo de ataques y restricciones de nuestra libertad y nuestra prosperidad. El paraíso estatal terminará en el infierno estatista.

Seguridad Nacional avisó 3 veces al Gobierno antes del 8-M de que Europa cancelaba los actos masivos
El 7 de marzo lanza la última advertencia: "En varios países europeos las autoridades pertinentes han decretado la suspensión o aplazamiento de actividades y eventos que congreguen un número significativo de personas"
Luz Sela okdiario 20  Mayo 2020

No una, ni dos. Hasta en tres ocasiones antes del 8-M el Departamento de Seguridad Nacional, que depende de la Presidencia del Gobierno, avisó en sus informes de que otros países europeos empezaban a reaccionar contra el coronavirus con la cancelación de eventos masivos. El Gobierno, en cambio, ignoró esos precedentes y siguió adelante con las marchas ideológicas pese al evidente riesgo de contagio.

Así se desprende del análisis de los documentos diarios en los que Seguridad Nacional evaluaba la situación de España frente a la pandemia, en el inicio de la crisis.

Ya el 25 de febrero, el departamento, que mantiene informado al presidente del Gobierno de los riesgos para el país, recogía que las autoridades de Salud Pública de Italia habían puesto en marcha «medidas de contención» en determinadas áreas y municipios. Entre esas medidas figuraban las «restricciones de actividades públicas», culturales, recreativas, deportivas, religiosas y escolares.

Por entonces, en el país transalpino se habían notificado 263 casos y 6 fallecidos. En España, el primer caso -un ciudadano alemán en La Gomera- se confirmó el 31 de enero.

El 1 de marzo, justo una semana antes de las manifestaciones feministas, Seguridad Nacional avisaba en su informe diario: «Ante el aumento de número de casos, el Ministerio de Sanidad de Francia comunicó la prohibición de eventos que congrega a más de 5.000 personas en recintos cerrados y la cancelación de la media maratón de París, que iba a tener lugar hoy. Esto se suma a la cancelación del Salón del Automóvil de Ginebra, cuya celebración estaba prevista la próxima semana. Además, las autoridades alemanas decidieron la cancelación de la Feria de Turismo de Berlín por la creciente expansión del virus».

Es decir, el documento gubernamental ya revelaba que otros países europeos tomaban medidas drásticas para contener la propagación del virus.

Hasta ese día se habían notificado 1.520 casos y 31 muertes en la Unión Europea, como también recogía el informe. La estimación de riesgo global para la salud pública en España se estimaba «moderado», si bien el mismo documento se hacía eco de las recomendaciones de los organismos internacionales a los que ahora Pedro Sánchez recurre para avalar su cuestionada gestión de la crisis.

«Riesgo muy alto»
Y los avisos eran claros. Por un lado, el de la OMS: «Mantiene en muy alto el riesgo de propagación e impacto del Covid-19 a nivel mundial, ante el aumento continuo en el número de casos y el número de países afectados», recogía Seguridad Nacional. El Centro de Prevención y Control de Enfermedades Europeo había actualizado también su evaluación de riesgo de infección para la población de la UE, concluyendo que existía un riesgo «de moderado a alto» de aparición de grupos de contagio, similares a Italia.

El 6 de marzo, Seguridad Nacional vuelve a destacar en su informe diario que «en varios países de Europa las autoridades pertinentes han decretado la suspensión o aplazamiento de actividades y eventos que congreguen un número significativo de personas». La UE había elevado su alerta, y existía ya un riesgo para la población de «moderado a alto», según hacía saber el departamento anexo a Presidencia. Para la OMS seguía siendo «muy alto». Sanidad, por su parte, mantenía el escenario de contención, pese a que, como se recogía también en el documento, «España es el cuarto país de la UE con más casos».

Finalmente, un día antes del 8-M, se dio la última advertencia: «En varios países de Europa las autoridades pertinentes han decretado la suspensión o aplazamiento de actividades y eventos que congreguen un número significativo de personas», insistía de nuevo Seguridad Nacional. «En este sentido, se han cancelado las reuniones previstas hasta finales de abril preparatorias de la Cumbre sobre el Clima, que está previsto que se celebre el próximo mes de noviembre en Glasgow (Reino Unido)».

Además: «La Unión por el Mediterráneo decidió suspender la Conferencia Regional sobre Economía Azul, que estaba prevista su celebración en Barcelona los días 10 y 11 de marzo».

Los documentos revelan que, mientras la alerta se extendía por Europa y los organismos internacionales instaban a tomar medidas, el Gobierno ignoraba los avisos y minusvaloraba el riesgo. En el informe del 7 de marzo, por ejemplo, Seguridad Nacional destacaba también el aviso del Consejo Europeo, celebrado un día antes en Bruselas, sobre «el valor de aumentar la conciencia colectiva e individual ante el coronavirus, fortalecer la protección de las personas en riesgo (entre ellos, los mayores) y establecer medidas de contención coherentes». «Por último, se ha hecho hincapié en la necesidad de que se cuenten con los equipos de protección necesarios», se destacaba.

El Gobierno era pues consciente de todos estos informes, pero no consideró preciso imitar a otros países y cancelar las manifestaciones del 8-M, que no sólo fueron autorizadas, sino también alentadas desde el Ejecutivo.

Cuatro días después de esas marchas, las ministras de Igualdad y Política Territorial, Irene Montero y Carolina Darias, confirmaron su contagio. Y dos días más tarde, Moncloa comunicó que Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno y que había acudido a la manifestación -encabezando la representación oficial- también estaba infectada.

Posteriormente, el 25 de marzo, también dio positivo la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, la tercera integrante del Ejecutivo afectada por la pandemia.

Sánchez miente: éste es el documento que prueba que la OMS siempre pidió test para todos los casos sospechosos
Carlos Cuesta okdiario 20  Mayo 2020

Pedro Sánchez y sus técnicos no han dejado de restringir el uso de test en España. Tanto los PCR como los test rápidos han estado limitados hasta el punto de que una de las últimas circulares del Ministerio de Sanidad ha exigido la paralización de los test rápidos que no tengan como fin «la investigación». Hasta los propios colegios oficiales de las profesiones sanitarias han tenido que exigir test para ellos -con escaso éxito- por carta directa al presidente del Gobierno.

Pero el Ejecutivo no ha dejado de afirmar que se ha basado en las indicaciones de las Organización Mundial de la Salud (OMS). Pues bien, OKDIARIO recoge hoy el documento oficial emitido por la OMS el pasado 21 de marzo. Lo que reclama ese informe a todos los países, incluso a los que tienen algún caso esporádico, es hacer tests a toda persona sospechosa. El informe en cuestión diferencia sus exigencias dependiendo de la situación de contagios y capacidad del país.

Así, señala las «consideraciones para países que se ocupan de casos esporádicos: la OMS recomienda que todos los casos sospechosos se analicen para detectar Covid-19 de acuerdo con las definiciones de casos de la OMS».

El informe añade que «cuando se detecta el primer caso de Covid-19 en un país, se deben realizar investigaciones para determinar la fuente de la infección (por ejemplo, caso importado, transmisión humana local o posible transmisión de animal a humano). Esta investigación puede incluir una secuenciación genética del virus recién detectado cuando sea factible».

Cuando se trata de «países que se ocupan de grupos de casos», la exigencia de tests no varía: «La OMS recomienda que todos los casos sospechosos se analicen para detectar Covid-19 de acuerdo con las definiciones de casos de la OMS».

Señala que todas las recomendaciones del escenario de transmisión anteriormente descrito «siguen siendo aplicables, incluidas las consideraciones en la investigación de casos y grupos de Co vid-19. Deben adoptarse planes para mejorar la capacidad de pruebas nacionales, según sea necesario, y evaluar la efectividad de la red de laboratorios».

Es más, «cuando los grupos se vuelven voluminosos, es crítico que continúen las pruebas de casos sospechosos para que los casos puedan aislarse, los contactos puedan ponerse en cuarentena y las cadenas de transmisión se puedan romper».

Preparados para un aumento de pruebas
Las «consideraciones para los países que se ocupan de la transmisión comunitaria:», de nuevo, destacan la importancia de que «los laboratorios deberán estar preparados para el aumento significativo en el número de muestras que deben analizarse para detectar Covid-19».

Por último, respecto a las «estrategias de test priorizadas», la OMS señala que «podrían ser necesarias diferentes estrategias de test dentro del mismo país. Para las áreas de un país sin circulación, los objetivos siguen siendo probar todos los casos sospechosos para detectar los primeros casos en nuevas áreas o entornos lo más rápidamente posible, y tomar medidas inmediatas para prevenir (más) la propagación en esa región».

Además, «se deben priorizar las pruebas en áreas con transmisión comunitaria y en entornos donde la capacidad de hacer test no pueda satisfacer las necesidades. Esta priorización debería centrarse en la identificación temprana y la protección de pacientes vulnerables y trabajadores de la salud.

España y su Estado central inerme

Manuel Muela vozpopuli.es 20  Mayo 2020

La crisis de la epidemia y los estados de alarma sucesivos están arrojando un cúmulo de experiencias de las que todos, pero especialmente los gobernantes y los que aspiran a serlo, deberíamos extraer consecuencias para aplicarlas a nuestras vidas, en unos casos, y para reflexionar sobre el futuro político e institucional de España en otros. Entre los aspectos positivos, el más destacado es el de la obediencia del pueblo español a las órdenes de sus dirigentes, lo cual es un regalo para cualquier Gobierno a la par que una exigencia para hacer las cosas correctamente. Pero, en mi opinión, esa conducta irreprochable de los españoles no se ha visto correspondida por la llamada clase política que se ha mostrado incapaz de transmitir la imagen de seriedad y de eficacia exigibles en momentos tan críticos como los actuales.

Los balbuceos y contradicciones de los representantes institucionales, la fragmentación ineficaz del poder público y las controversias entre el Gobierno nacional y las Comunidades Autónomas sobre la previsión o imprevisión de la epidemia y los déficits hospitalarios, así como las consecuencias sociales y económicas de la misma, han puesto de manifiesto que los males de la organización del Estado español no son una invención de los críticos con su configuración actual; son más bien el resultado de una suma de hechos que van desde las carencias de la sanidad pública, la falta de cuidado de los mayores y la imprevisión en la educación de las jóvenes generaciones del país hasta el aprovechamiento clientelar de los poderes públicos con desdoro para el interés general.

En realidad, las vivencias de la crisis y su desgobierno, edulcorado con el eslogan de la cogobernanza, han demostrado, una vez más, que la capacidad y la presencia del Estado en España no solo es nula en los feudos nacionalistas de Cataluña y País Vasco, algo sobradamente conocido desde hace décadas, sino que es casi inexistente o gaseosa en el resto del solar patrio. Por ello, creo que las tesis a favor de la refundación del Estado sobre los valores de nuestra tradición liberal y democrática deberían considerarse a la hora de formular las propuestas para reconstruir el país y sanear la vida pública. Serían materiapara debatir en unas nuevas Cortes Generales.

La historia de nuestro Estado, siempre sometido a pulsiones centrípetas o centrífugas, ha sido complicada en los dos últimos siglos. Y en el ir y venir de monarquías, repúblicas y dictaduras, desembocamos en el último experimento arbitrado en 1978, la organización autonómica, cuya construcción obedeció básicamente a satisfacer las aspiraciones de los nacionalistas burgueses de dos de las regiones más ricas de España, Cataluña y País Vasco, que, en virtud de ello, se convirtieron en una importante viga maestra de la Constitución de 1978. Durante más de treinta años, los nacionalistas han gozado de poder y de privilegios sin fin que han contribuido a convertirlos en las fuerzas dominantes en sus territorios, en gran medida por el dominio absoluto de la educación: más de tres generaciones de catalanes y vascos así lo atestiguan. En paralelo, en el resto de España, sembrado de Comunidades Autónomas inventadas por los partidos dinásticos como medio para afianzar sus organizaciones partidarias, se prescindió del objetivo de construir un proyecto nacional y se prefirió enfatizar el casticismo regionalista, utilizando también la herramienta de la educación.

Y hete aquí que, cuando la virulencia de la epidemia obligó al Gobierno a decretar el estado de alarma para confinar a la población y evitar el colapso hospitalario, miramos a nuestro alrededor y constatamos que nuestro Estado, entendido por los españoles como la referencia máxima del Poder Público, es sólo una sombra. Algo parecido ya ocurrió en el otoño de 2017 cuando el Gobierno, impelido por los acontecimientos, aplicó el artículo 155 de la Constitución en Cataluña: el poder central se limitó a cesar al Gobierno de la Generalidad y, al carecer de instrumentos administrativos y de edificios en la región, tuvo que mantener intacta la administración autonómica para no colapsar los servicios públicos y alojar a la policía en buques anclados en Barcelona. Lo que vino después, sin comentarios.

Ahora, con motivo del estado de alarma, se ha reverdecido el problema: el Ministerio de Sanidad, mascarón de proa del mando único, se ha demostrado un organismo vacío de estructuras y de capacidades que, forzado por esa realidad, ha tenido que declinar sus pomposas facultades en el campo de Agramante de las Comunidades Autónomas, grandes responsables de los fiascos en la sanidad y en las residencias de mayores. Hágase un repaso de lo ocurrido estos dos meses largos de confinamiento y, entre prórroga va y prórroga viene y fase arriba o fase abajo, el Gobierno central, con independencia de sus habilidades o inteligencia, parece incapaz de ejercer con eficacia y claridad la ordenación del problema tal como solicitó legítimamente con el primer decreto de alarma. Aunque se resiste a reconocerlo, porque es hijo de ese caleidoscopio institucional, está preso de lo que el propio jefe del Ejecutivo denomina el Estado compuesto, a modo de consuelo. Entretanto, la inquietud social va in crescendo e irá aumentando la convicción de que con los mimbres institucionales actuales resulta ilusorio pensar en una salida airosa de la postración sobrevenida.

Nadie sabe qué ocurrirá los próximos meses cuando la epidemia pierda vigor, como todas las epidemias anteriores, y emerjan con crudeza las consecuencias de la misma. Lo que sí sabemos es que, en el plano político, parece urgente que España se dote de un Estado unitario organizado sobre bases diametralmente opuestas a las experimentadas y ya fracasadas. Desde mi punto de vista, ese debería ser uno de los objetivos de quienes aspiren a representar a los españoles en las Cortes de la reconstrucción. Por pedir, que no quede.

¿Perdonarán y olvidarán los españoles el despendolamiento del Gobierno socialista?
“La política es la segunda profesión más antigua de la historia. A veces creo que se parece mucho a la primera” Ronald Reagan
Miguel Massanet diariosigloxxi 20  Mayo 2020

Por desgracia, los españoles somos muy flacos de memoria. Unas veces, debido a que nuestro cerebro es incapaz de retener los recuerdos durante mucho tiempo, las menos, pero en la mayoría de ocasiones se trata de una clase de olvido selectivo, es decir, que cuando nos conviene, nos interesa, nos favorece o nos agrada lo que hay que recordar, por mucho tiempo que transcurra o por la rápidamente se vayan destruyendo nuestras neuronas, aquel hecho, sentimiento, acontecimiento o sucedido de otros tiempos, lo vamos a mantener vivo y presente para aquella ocasión en la que nos convenga sacarlo a relucir. Por el contrario, si de lo que se trata es de algún acontecimiento o circunstancia que pueda perjudicarnos, nos resulta molesta o nos pueda resultar inconveniente para la defensa de unas ideas u opiniones de cualquier clase que fueren, entonces señores, la memoria de un pez puede resultar portentosa en comparación con la de los que están interesados en no recordar.

Ahora, que parece que la parte más álgida de la pandemia del Covid 19 está empezando a decrecer y que el número de contagios y fallecimientos que se vienen produciendo, como consecuencia de la enfermedad, van siendo cada día menos alarmantes, parece que estamos entrando en una fase que podríamos calificar de cortina de humo, de sacar pecho y de justificación por parte de aquellos políticos y “expertos” que están interesados en que algunos aspectos de sus actuaciones, errores de bulto, imprevisiones, acciones y rectificaciones, desconciertos y decisiones equivocadas, que pudieran resultarles adversos, tanto en el aspecto de sus responsabilidades públicas, como en cuanto a su prestigio personal, a sus aspiraciones políticas o, incluso, en lo que respecta a posibles imputaciones penales por las omisiones culpables o por las actuaciones erróneas que pudieran haber influido, como relación de causa y efecto, en que el número de vidas que se han perdido o de contagios que se han producido en la epidemia del coronavirus que se viene padeciendo, haya sido superior, por su negligencia y falta de diligencia, al que, una actitud más pronta y activa, hubiera sido capaz de reducir sensiblemente.

No en vano se reproducen, con una reiteración sospechosa, las apariciones del señor Pedro Sánchez, del señor Pablo Iglesias y de estos personajes que presumen de sus conocimientos científicos, ante las TV y demás medios de información, intentando dar la impresión de que todo se ha hecho de la manera más correcta, como si tuvieran el encargo de vendernos una visión edulcorada de cómo este gobierno y todos los que forman parte de su staff, han enfrentado la epidemia con tanta eficacia como se pudiera pedir; de tal manera que cualquiera diría que, en Europa y el mundo entero, no haya habido gobierno que haya sido más efectivo, diligente, previsor y preocupado por el pueblo que ellos. Todo ello forma parte de este intento de venderles, a los españoles, que los culpables de todo lo malo que está sucediendo en España se le debe achacar a la derecha o extrema derecha como, injustamente, califican a los señores de VOX; todo ello debido a que, el pensamiento liberal y de derechos humanos del grupo del señor Abascal choca frontalmente con el fariseísmo totalitario de esta izquierda comunista, presidida por el señor Iglesias, cuyas maneras antidemocráticas y procedimientos anarquistas parece que son los que se intenta imponernos a todos.

Que nadie se llame a engaño. Esta crisis ya se conocía sobradamente en España desde el mes de Enero pasado, pero el Gobierno estaba interesado en que pareciera que nuestra nación estaba fuera de aquellos países susceptibles a ser contagiados, por lo cual se enmudeció a los que anunciaban el peligro, se retardaron las medidas que hubieran podido disminuir el impacto de la pandemia y se permitieron actos públicos cuando, desde la misma Europa, ya se aconsejaba que se impidiese su celebración. El día 8 de marzo se permitió una magna manifestación feminista que, según se ha sabido después, seguramente contribuyó de una forma determinante a que la epidemia cogiera fuerza, lo mismo que sucedió, con los hinchas valencianos que se trasladaron a Italia para presencia un partido del Valencia. ¿Imprudencia, interés político, partidismo o intento de esconder el peligro a los ciudadanos? Da lo mismo, el retraso en tomar medidas, la falta de medios para enfrentarse al coronavirus, los errores en las compras de materiales higiénicos y sanitarios y la evidente ineptitud de aquellos a los que se les encargo la tarea de hacer las compras a empresas chinas, no tienen ninguna justificación y demuestran claramente que, en todo el proceso que se siguió con motivo de la epidemia, lo único que existió fue desconcierto y ocultación de información fidedigna por parte de aquellos que tenían la misión de informar a los españoles de cuál era la verdadera situación a la que los ciudadanos estábamos obligados a enfrentarnos.

Aprovechándose de la epidemia, el Estado, aparte de actuar de una forma absurda e interesada, ha intentado sacar provecho político de la situación, para lo cual ha contado con la colaboración de este personaje, de uno de estos progres comunistas, el señor Iglesias, que ha sabido sacar provecho de una parte importante del pueblo español dispuesta, como siempre, a escuchar voces de sirena que les prometen dar el vuelco al sistema “capitalista”, para implantar la igualdad que ofrece el sistema comunista que, como es sabido, sustituye a los capitalistas por miembros dirigentes del partido comunista, que acaban enriqueciéndose, tanto o más, a costa del pueblo pero que, en cuanto al nivel superior de vida prometido a los trabajadores, a los desfavorecidos o a los indigentes, nunca llega a producirse porque, en el caso del comunismo, la igualdad siempre se produce empobreciendo a la clase media para ponerla al nivel de la pobreza y, eso sí, son los jerarcas del partido comunista, como es el caso de Venezuela, los que se enriquecen a costa de ir engañando a aquellos que les apoyaron en sus maquinaciones revolucionarias. Las consecuencias, por mucho que intenten negarlo, siempre han terminado, a través de la Historia del comunismo libertario, siendo las mismas: bancarrota, miseria, dictadura, falta de libertad y opresión. Claro que, en cuanto se quieren dar cuenta del fraude, todos aquellos que cayeron ingenuamente en la trampa de votar el comunismo, ya es demasiado tarde para solucionar de una forma democrática el mal que se les ha hecho al país y sus ciudadanos.

No sabemos si todavía queda tiempo para reaccionar contra lo que se nos viene encima. Ignoramos si quedan españoles que tengan la valentía de denunciar la situación que nos están obligando a aceptar aquellos que, es evidente que se han hecho con el poder y ahora, que ya lo tienen, se van a aprovechar de la situación de Alarma, prolongándola hasta que se empiece el periodo vacacional de lo poco que queda de las dos cámaras, para acabar de preparar, para el mes de septiembre, si la crisis del coronavirus ha sido vencida por entonces, el medio adecuado para aprovechar el desconcierto de los ciudadanos y los primeros embates de la nueva crisis económica que, ineludiblemente se va a producir, para intentar culpar de todo ello a los empresarios, los bancos, al capitalismo y a los partidos de derechas, contra los cuales ya han empezado a lanzar sus artillería pesada, con la intención de manipular al electorado diciendo que la culpa de la pandemia se debe a que el gobierno del PP no tomó las medidas adecuadas y, todo ello, sin tener en cuenta que los socialistas ya llevan gobernando ( es una manera piadosa de decirlo) a la nación española desde hace más de dos años..

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, vemos impotentes como, poco a poco, los planes del señor Pedro Sánchez, con la colaboración entusiasta del señor Iglesias, van avanzando; siempre contando con el apoyo de los independentistas catalanes y vascos, que han encontrado el medio de chantajear al Gobierno en beneficio de sus aspiraciones independentistas. Y, todo ello, sin contar con la posible vuelta, en una segunda etapa, de un coronavirus reforzado cuando, ni siquiera, hemos conseguido encontrar un remedio o vacuna lo suficientemente eficaz para podernos olvidar de él. Como decía Virgilio: fit via vi y parece ser que, nuestros gobernantes, lo han entendido así.

Jarabe democrático para la izquierda
Editorial ABC 20  Mayo 2020

La proliferación de protestas callejeras solo delata la piel tan fina que tiene la izquierda cuando las quejas ciudadanas la toman con el PSOE o Podemos. Es lo que tiene la concepción pendular de la democracia: que la ciudadanía, en su hartazgo, ejerce su derecho de protesta como puede y se le permite. La izquierda siempre tuvo una doble vara de medir según la cual las caceroladas contra la derecha eran un justo «jarabe democrático». En cambio, contra ella son actos irresponsables propios de un fascismo destructivo de las libertades. Pronto olvida la izquierda que organizó vergonzosos actos de acoso contra quien consideró oportuno en cada momento. Las imágenes de escraches a Sáenz de Santamaría, Cristina Cifuentes, González Pons, Álvarez de Toledo, Rosa Díez o Inés Arrimadas siempre fueron una excrecencia contra la democracia. Eran episodios de matonismo y desprecio personal pensados sobre una indecencia ética viciada por el odio. Las videotecas no mienten. Eran amenazas con escupitajos y empujones con los que la izquierda reivindicaba «valores democráticos». Valiente hipocresía. Hoy están en el poder, y cuando otros protestan contra su nefasta gestión, o contra el miedo a un abismo económico, son víctimas inocentes. En su día, el PSOE mendigó apropiarse del 15-M ante la sede del Gobierno madrileño del PP. Y sindicatos afines al PSOE acosaron a la juez Alaya, instructora de los ERE, hasta hacerla enfermar. Respecto a Podemos, sobran los ejemplos de cinismo. Hoy la izquierda reivindica la causa de la «sanidad pública» hasta secuestrarla, como si la derecha odiase a los sanitarios. Su manipulación no tiene límites porque la izquierda es experta en usar la convulsión social para pervertir la democracia.

ABC no defiende ni justifica ningún escrache contra nadie. Ni antes ni ahora. Son técnicas mafiosas, humillantes, estigmatizadoras y contrarias al derecho a la legítima protesta, y nadie debería sufrirlas. Pero la ideologización de un virus desde La Moncloa está permitiendo un aumento preocupante del odio social. Está permitiendo que el último adiós a una persona pueda ser convertido en una apología del comunismo y, a la vez, que otra sea identificada en plena calle por portar la bandera nacional. Algo falla en nuestra democracia cuando se usa el enfrentamiento ideológico en la gestión de una pandemia. O más aún, cuando se amenaza a la oposición desde un despacho oficial, como hizo ayer Iglesias contra Díaz Ayuso con un tono chulesco. Por eso es incomprensible que el TC, con su presidente al frente, siga durmiendo el sueño de los justos sin sentar doctrina sobre el derecho de manifestación en el estado de alarma. ¿Qué sentido tiene que una Delegación del Gobierno tenga que consultar a Sanidad sobre una cuestión esencial de derechos, libertades y garantías? No ocurre en ningún país democrático salvo en la «democracia» de Sánchez e Iglesias.

El ruido atronador de las cacerolas en toda España desborda a Sánchez y Marlaska
Miguel Blasco ESdiario  20  Mayo 2020

Policía y Guardia Civil han reforzado su despliegue frente a la sede del PSOE y el chalet del líder de Podemos. La cacerolada de Madrid se expande por todo el país.

Las cacerolas de media España no callan. Todo lo contrario. Pese a las amenazas lanzadas por todo un vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, y algún intento de la ultraizquierda por reventar las pacíficas concentraciones contra el Gobierno, la protesta se ha hecho de nuevo notar este martes en las ciudades de todo el país contra la gestión de Pedro Sánchez frente al coronavirus.

Iglesias amenaza a Ayuso y Abascal con mandar a la extrema izquierda a sus casas

Y mientras el nerviosismo se extiende cada vez más entre el Gobierno y el PSOE, y a la espera del sábado de protesta que ha convocado Vox en varias capitales, miles de ciudadanos han vuelto a demostrar este martes que no están dispuestos a ser intimidados.

Un buen ejemplo ha tenido lugar frente a la sede nacional del PSOE en la madrileña calle Ferraz. Los manifestantes, en su mayoría ataviados con la bandera española, han llegado golpeando cacerolas, con gritos pidiendo la dimisión del Ejecutivo central y exclamando Libertad, mientras andaban por las aceras e intentaban salvaguardar la distancia de seguridad.

Al contrario que otros días, en esta ocasión no se ha cortado ese trozo de la vía al tráfico, por lo que los manifestantes han estado en permanente movimiento por las aceras siguiendo las recomendaciones de los agentes, que indicaban a los congregados que no podían parar ni invadir la calzada. También ha aumentado las medidas de seguridad, con cuatro lecheras de la Policía Nacional y un helicóptero sobrevolando la zona.

Protestas en la sede del PSOE, en la calle Ferraz.
Sobre las 20.55 horas han comenzado a llegar los primeros manifestantes con menajes del hogar, pancartas con lemas como Gobierno a prisión y gritos de Viva España. Además, la mayoría de ciudadanos portaba mascarillas, alguna de ellas con la bandera española. A las 21.30 horas ya se habían disuelto las protestas.

Menos suerte han tenido los manifestantes que han tratado de llegar al chalet del vicepresidente, Pablo Iglesias. Un reforzado operativo de la Guardia Civil ha impedido que más de un centenar de ciudadanos se hayan acercado a la vivienda de Pablo Iglesias e Irene Montero en Galapagar. Todas las calles han permanecido cortadas.

Concentraciones similares se han producido en muchas otras capitales como Sevilla, Oviedo y Valencia con centenares de personas protestando cívicamente contra el Gobierno.

Medidas preventivas para evitar incidentes
En la localidad madrileña de Alcorcón, en la que este lunes se produjo un conato de enfrentamiento entre un grupo de ultraizquierda y los manifestantes, el Ayuntamiento de Alcorcón ha cerrado por decreto la Plaza de los Príncipes de España, en el barrio de Parque Lisboa de la localidad.

"La hemos clausurado para evitar contagios por Covid-19 ante las aglomeraciones de los últimos días y así proteger a los vecinos y vecinas", se ha justificado la alcaldesa socialista, Natalia de Andrés, a través de sus redes sociales. Pero la creciente rebelión ciudadana no da señales de rendirse pese a las amenazas.

Sacan una bandera de España gigante en Valladolid para protestar contra Sánchez
Andrea Aguado Robles okdiario 20  Mayo 2020

No es la calle Núñez de Balboa, es el centro de Valladolid. Las protestas contra el Gobierno socialcomunista se van extendiendo cada día por más ciudades de España. Unas 300 personas se han concentrado este martes en el centro de la capital del Pisuerga exigiendo la dimisión de Pedro Sánchez por su gestión durante la crisis sanitaria y económica generada por el coronavirus con una bandera de grandes dimensiones como símbolo.

La convocatoria, que había circulado a lo largo de la tarde por las distintas redes sociales, reunió a numerosas personas en la calle General Ruiz y Dos de Mayo, emulando las movilizaciones de los últimos días en el barrio de Salamanca en Madrid al grito de «¡Pedro Sánchez dimisión!».

Los asistentes desplegaron una gran bandera de España, que ondearon respetando la distancia de seguridad de más de dos metros. Mientras, otros quisieron protestar con una cacerolada, que muchos siguieron desde los balcones de sus casas.

Ha sido la última y más numerosa de una serie de protestas que se vienen sucediendo desde hace varias semanas en los balcones de Valladolid y que el pasado sábado se trasladaron a las calles con una multitudinaria manifestación frente a las Cortes de Castilla y León.

El Ayuntamiento del socialista Oscar Puente desplegó un amplio dispositivo para controlar que los asistentes mantuvieran las medidas de distanciamiento y que no cortaran el tráfico de las calzadas.

Próximas manifestaciones
Por su parte, Castilla y León ha prohibido las manifestaciones convocadas por la formación política Vox para el próximo sábado, 23 de mayo. Así lo resolvió la Delegación del Gobierno, tras recabar varios informes de la Consejería de Sanidad que apreciaban un «riesgo para la salud pública» por la aglomeración que podría suponer.

La mayoría del territorio castellano leonés continúa aún en la fase 0 de la desescalada, –junto a la Comunidad de Madrid y Barcelona–. Por ello, la decisión de la Delegación fue consensuada con las nueve subdelegaciones provinciales, encargadas de recopilar los informes, tanto sanitarios como de los cuerpos de seguridad.

A LAS 21:00 HORAS
Calles y plazas en las que los españoles protestan contra Sánchez
Redacción rebelionenlagranja 20  Mayo 2020

No solamente se manifiestan en Núñez de Balboa. Los españoles están acudiendo a multitud de plazas y calles en función de su lugar de residencia y de los criterios de desplazamiento establecidos por el Gobierno para protestar contra por la gestión de la pandemia y el recorte de libertades.
El Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez está muy preocupado por el alto número de localizaciones de dichas protestas, que se llevan a cabo a las 21:00 horas y son las siguientes:
Madrid capital

Alameda de Osuna: Salida del Metro Alameda Osuna
Almagro: Calle Miguel Ángel, frente a la Delegación del Gobierno
Aluche: Metro de Estación Empalme

Aravaca: Rotonda de Acamar (ver mapa)
Arganzuela: Calle Juan Duque 30
Argüelles: Calle Ferraz

Avenida de América: Intercambiador
Barrio del Pilar: Avenida de Betanzos, 38

Carabanchel:
Plaza de Oporto
Avenida de Fátima con calle Monseñor Óscar Romero

Castellana: Calle Capitán Haya, 19
Centro: Plaza de Santa Ana
Chamartín: Calle General López Pozas

Chamberí: Plaza de Chamberí
Ciudad Lineal: Calle Condesa de Venadito
Conde Orgaz: Avenida madroños, 59

El Viso: Plaza de Quito
El Salvador: Plaza Barbados
Estrella: Calle Sirio con Calle Pez Volador

Fuentelareina: Calle Gabriela Mistral

Hispanoamérica:
Avenida Alfonso XIII esquina con Avenida de Ramón y Cajal
Plaza República Dominicana

La Guindalera: Parque de las Avenidas en la calle de Bruselas
Las Tablas: Paseo de San Millán de la Cogolla 20
Mirasierra: Avenida Ventisquero de la Condesa

Moncloa: Avenida de Reina Victoria( Bulevar)
Motecarmelo: Avenida de Montecarmelo
Moratalaz: Avenida Moratalaz, 181

Nuevo Baztán: Avenida Kiel (frente al Carrefour)
Nuñez de Balboa: Calle Nuñez de Balboa (ver mapa)
Parque de las Avenidas: metro Parque de las Avenidas

Paseo de La Habana: esquina con Paseo de la Castellana
Pinar de Chamartín: Calle Condado de Treviño 23 (ver mapa)

Piovera:
Avenida de los Madroños
Glorieta Mar Caribe (la del Vips de Avda. de los Andes)

Plaza de España: Plaza de los Cubos
Puente de Vallecas: Calle de Candilejas
Puerta de Hierro: Calle Cantalejo

Puerta del Ángel: Avenida de Portugal cruce con calle Turismundo (a la altura del bingo Madrid)

Retiro:
Calle Ibiza con Calle Narváez
Plaza Mariano de Cavia

San Blas:
Calle de Suecia
Calle Yècora esquina con calle Arcaute

Sanchinarro: Calle Ingeniero Emilio Herrera, 23 (20:20)

Tetuán:
Calle General Ramírez de Madrid
Calle del Comandante Zorita
General Perón 15

Valdebebas:
Glorieta Isidro González Velázquez (glorieta de los toboganes)
Calle de Josefina Aldecoa (20:30)

Vallehermoso: Bulevar Avenida Reina Victoria (20:45)
Villaverde: Gran Vía en la estación de RENFE (20:30)


Comunidad de Madrid

Alcalá de Henares:
Plaza Cervantes
Plaza José Espronceda

Alcobendas:
Rotonda del Tren
La Moraleja: Plaza de Los Ciervos

Alcorcón:
Plaza de los Príncipes de España
Calle Fuente Cisneros, 78, parking junto al colegio Andel

Algete: Urbanización Santo Domingo
Alpedrete: Plaza del Ayuntamiento (20:30)
Aranjuez: Plaza de la Constitución

Arganda del Rey: Plaza de la Concordia
Arroyomolinos: Avenida de la Unión Europea (entre rotondas de Lidl y Burger King)
Boadilla del Monte: En las rotondas con la bandera de España desde en la entrada al pueblo y hasta el final de la línea de metro ligero

Brunete: Plaza Mayor, 1. Ayuntamiento de Brunete
Collado Villaba: Plaza del Ayuntamiento
Colmenar Viejo: Avenida de los Remedios, 1

Colmenarejo: Plaza de la Constitución
Coslada: Recinto ferial de Coslada
El Escorial: Frente al Monasterio

Fuenlabrada: Plaza de España a las (20:45)
Galapagar: Plaza de la Constitución
Getafe: Plaza de la Manzana

Hoyo de Manzanares: Plaza Mayor

Las Rozas:
Centro Comercial La Tortuga
Parque de París
Calle Camilo José Cela
Parque Empresarial, rotonda de la bandera de España entre Heron City
Calle Castillo de Arevalo, en rotonda del Mercadona
Colegio zola Las Rozas (rotonda víctimas del terrorismo)
Plaza del Ferrocarril, frente a estación de tren (Las Matas)
Calle del Camino Real, 1

Leganés: Plaza de España (convocatoria)

Majadahonda:
Calle Príncipe de Asturias, 24
Monte del Pilar
Plaza Cristobal Colón

Meco: Paseo del Olivo, esquina M-121 (20:00)
Móstoles: Avenida de Portugal, 2
Navalcarnero: Avenida de Castilla, junto a la bandera de España

Paracuellos del Jarama: Plaza Bripac
Parla: Avenida de Ronda (Junto a la A42)

Pozuelo de Alarcón:
Plaza de España
Calle Solano
Avenida de Europa cruce con carretera de Humera

Robledo de Chavela: Plaza de España
San Lorenzo de El Escorial: Plaza de la Constitución

San Sebastián de los Reyes:
Av Montecillo con Senda del Ardal, Fuente del Fresno, Centro Comercial
Parque De La Marina, Calle Real (20:45)

Urbanizacion Club de Campo: Cruce Jesus de Monasterio con Francisco Guerrero
Torrelodones: Centro Comercial de Torrelodones

Tres Cantos:
Avenida de Viñuelas 36
Avenida de Colmenar Viejo

Villanueva de la Cañada: Calle Cristo

En otras provincias
-Andalucía:

Algeciras (Cádiz): Rotonda San García

Córdoba:
Vial Norte a la altura del Hotel AC
Plaza de las Tendillas

Granada: Puerta Real de España

Jerez de la Frontera (Cádiz):
Plaza del Caballo en la Avenida Alcalde Álvaro Domecq
Plaza del Arenal

Málaga: Calle Larios

Marbella (Málaga): Centro Comercial La Cañada

Puerto de Santa María (Cádiz): El Águila

Sevilla: Plaza Nueva

-Aragón:
Huesca: Plaza Navarra

Zaragoza: Plaza de Aragón – Plaza de España (convocatoria)

-Asturias:
Gijón: Paseo Begoña frente al Jovellanos

Oviedo:
Plaza San Miguel
Frente al Ayuntamiento
Calle URIA frente teatro Campoamor

-Cantabria:
Santander: Calle Hernán Cortés

-Castilla La Mancha:
Albacete: Frente al Gobierno Militar
Ciudad Real: Plaza de Cervantes (20:30)
Guadalajara: Calle Virgen del Amparo / Santo Domingo
Talavera de la Reina (Toledo): Plaza de España (20:00)

Toledo: Calle de México

-Castilla y León:
Aranda de Duero (Burgos):
Recorre la Plaza Mayor, calle Bejar, Plaza del Trigo, calle Isilla y Plaza Constitución.

Ávila: Plaza de Santa Teresa (convocatoria) (20:00)

Burgos:
Calle Vitoria
Paseo del Espolón
Calle Costa Rica

León:
Plaza de Guzmán El Bueno en Avenida Ordoño II, 32.
Salida de la Plaza de Santo Domingo

Palencia: Subdelegación del Gobierno en la Avenida de Casado del Alisal, 4
Salamanca: Plaza de España (convocatoria)
Segovia: Acueducto (convocatoria)

Valladolid:
Calle General Ruiz
Calle Dos de Mayo
Avenida Slamanca (20:30)

-Comunidad Valenciana:

Alicante:
Rotonda Sergio Cardell
Plaza Luceros
Bulevar del Pla, parada tranvía

Castellón: Plaza María Agustina (Convocatoria)

Valencia:
Edificio Gulliver
Avenida Francia
Palau de Música
Avenida de Baleares.
Cuartel del Ejército de la Alameda
Plaza del Ayuntamiento
Calle Burriana con calle Joaquin Costa
Plaza del Temple

-Galicia:
La Coruña:
Riazor
Ayuntamiento

-La Rioja:
Logroño: Gran Vía

-Navarra:
Pamplona: Paseo Sarasate

-Murcia:
Murcia: Plaza de Santa Catalina (20:30)

No parece, por tanto, que sea una cosa aislada de un grupo del barrio de Salamanca de Madrid, sino que la protesta se ha generalizado a ciudadanos de toda condición.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Tú puedes ser La Resistencia
Liberal Enfurruñada okdiario 20  Mayo 2020

Ya es algo imparable. Las primeras cacerolas comenzaron a escucharse de forma aislada hace más de mes y medio. En cada barrio empezó un vecino cualquiera desde su terraza, él sólo insistió día tras día durante semanas hasta que se le unió un segundo vecino que, a lo lejos, se sumó a su protesta. Y así poco a poco cada día se iba uniendo alguno más hasta que el pasado 10 de mayo los medios de comunicación no tuvieron más remedio que informar de lo que estaba pasando en la madrileña calle Núñez de Balboa, donde decenas de vecinos se reunieron de forma espontánea para exigir la dimisión de todo el Gobierno presidido por Pedro Sánchez. A partir de ese día el clamor comenzó a extenderse por cada barrio de cada ciudad de España y ya somos miles de personas las que cada día protestamos cacerola en mano en las calles o desde nuestras terrazas.

Motivos desde luego no faltan. Protestamos porque el Gobierno nos ha convertido en el país del mundo con mayor número de muertos por habitantes y con mayor porcentaje de población sanitaria infectada. Por su imprevisión al no reaccionar a tiempo, ya sea por maldad, para no tener que prohibir las manifestaciones comunistas del 8M como muchos pensamos; o ya sea simplemente por ineficacia, como creen los más pardillos. Les condenamos por la nefasta gestión de las compras de equipos de protección que tuvo a nuestros sanitarios durante demasiadas semanas luchando contra el virus a pecho descubierto, mientras ellos hacían compras millonarias a empresas fantasma, ubicadas en paraísos fiscales, que nos enviaban materiales defectuosos muchísimo más caros de lo que en realidad cuestan los auténticos.

Pedimos que dimitan por habernos mentido en todo, por no darnos una cifra que sea creíble, por manipular todos los informes y estadísticas, por hacernos creer que siguen los consejos de expertos científicos cuando en realidad sólo cuentan con funcionarios obedientes y sumisos que siguen las consignas que les marca Iván Redondo. Por no dejarse asesorar por quien de verdad sabe lo que hay que hacer, por no pedir consejo ni opinión a nadie. Por imponer sus criterios por la fuerza. Por habernos convertido en el hazmerreír de los medios de comunicación internacionales a costa de tanta muerte y sufrimiento. Les reprochamos que nos hayan dejado desamparados frente a la pandemia, porque ya sabemos que no podemos fiarnos de nada de lo que ellos nos recomienden, porque no saben si debemos usar mascarillas o no, porque hoy nos recomiendan que no las usemos y mañana nos multarán por no llevarlas. Porque nos dicen que no debemos ponernos el mismo tipo de mascarillas que se ponen ellos. Porque dan las ruedas de prensa con guantes y nos piden a nosotros que no los usemos.

Queremos que se marchen porque los que hoy nos permiten juntarnos diez personas alrededor de la misma mesa de la terraza de un bar, nos prohíben practicar ningún deporte que no sea individual. Porque cada día nos demuestran que no se puede confiar en su criterio, que no son de fiar, que nos van a seguir mintiendo, que sólo intentan mantenerse en sus puestos conservando su poder y sus pagas millonarias y nuestra vida y salud les importan una higa. Nos rebelamos porque vemos el daño que ya nos han hecho y sabemos que si son ellos los que se encargan de tomar las decisiones de aquí en adelante, nuestra ruina será terrible e irreparable. Y lo hacemos democráticamente, cacerola en mano. Exigimos al PSOE, como partido más votado en las últimas elecciones generales, que se quite de encima al Fraudillo y a todo su Gobierno de incompetentes y que se busque a otros aliados que no sean los golpistas, proetarras y comunistas chavistas que nos han causado ya tantas desgracias, porque ese es su único objetivo político. Y al resto de partidos de la oposición les mandamos el mensaje de que estamos hartos y no vamos a consentir que vuelvan a doblegarse ante un tirano que gobierna en un estado de alarma permamente en el que ejerce un poder absoluto que las urnas ni le han dado, ni nunca le darán. ¡Sánchez vete ya! ¡Gobierno dimisión! ¡Tú puedes ser La Resistencia!

Ciudadanos, o cómo hacer de 'tonto útil' cada quince días
EDITORIAL Libertad Digital 20  Mayo 2020

Si Ciudadanos va a votar dentro de quince días a favor de la prolongación del ruinoso y liberticida estado de alarma decretado por el Gobierno social-comunista con las mismas absurdas excusas con las que votó favorablemente la tercera, la cuarta y, ahora, la quinta prórroga quincenal de este estado de excepción encubierto, ¿de qué le habrá servido que el Ejecutivo haya renunciado a prorrogar de una tacada lo que de todas formas va a conseguir en dos?

Otro tanto se podría decir del supuesto logro de desvincular los ERTE del estado de alarma, si el precio de esa supuesta desvinculación es seguir prorrogando indefinidamente el estado de alarma. Más aun cuando, en el colmo del esperpento, parece que la mayoría de los ERTE no se van a pagar hasta que termine el confinamiento. ¿Es de esa desvinculación de la que Ciudadanos tan absurdamente se jacta?

Con su voto favorable a la prórroga, Ciudadanos vuelve a demostrar que es una "herramienta útil" únicamente a un PSOE que no está dispuesto a soltarse de la mano de la extrema izquierda podemarra y de unos partidos nacionalistas que, como el PNV, solo renuncian al maximalismo secesionista si es a cambio de un intolerable trato de favor. Alegar que la alternativa al estado de alarma es el caos, tal y como ha hecho Cs nuevamente este miércoles, no es solo ignorar el caos y el descomunal perjuicio que ha supuesto el estado de alarma para la sanidad, la economía y las libertades políticas, sino negarse a considerar las medidas que brinda el ordenamiento jurídico como alternativas al confinamiento.

Si rectificar es de sabios, reincidir en el error tan tozudamente como lo está haciendo Cs es directamente un suicidio. Más aun cuando los de Inés Arrimadas son testigos de cómo el Gobierno sigue vulnerando la ley al ocultar a la ciudadanía los nombres de los expertos que supuestamente le orientan en su arbitrario proceso de desescalada o en la adquisición de material sanitario. Eso, por no hablar de la ausencia de criterios claros y objetivos para el cambio de fase, lo que ha llevado a un agravio comparativo tan clamoroso como el que ha padecido Madrid y beneficiado al Pais Vasco.

Así las cosas, no es de extrañar que figuras tan relevantes de Ciudadanos como Juan Carlos Girauta y Marcos de Quinto hayan decidido abandonar el partido. Y es que esta forma de hacer el tonto útil del Gobierno más perjudicial que pueda tener España no es la forma con la que Ciudadanos va a mejorar su representación parlamentaria, por mucho que Arrimadas se crea ese nuevo bulo en forma de encuesta con la que el Gobierno, a travás del CIS de Tezanos, le ha premiado a cambio de sus útiles servicios.


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