AGLI Recortes de Prensa   Jueves 11  Junio  2020

¡Y ahora el tipo nos suplica!
Carlos Dávila okdiario 11  Junio 2020

Compungidamente, al estilo Fernando VII que se presentaba siempre como el gran hacedor de España, ha aparecido en las televisiones (cada vez menos porque los canales no infectados huyen de sus chapas) para suplicarnos prudencia. Eso, el mismo día en que los “antifas” hispánicos ocupaban de nuevo la Puerta del Sol, y, acompañados de algunos afroamericanos de importación, se agolpaban, abigarradamente en los aledaños de una Embajada presuntamente amiga: la de Estados Unidos de América. En su insoportable y desde luego no póstuma, ya lo verán, cotorrera semanal, cariacontecido como una damisela del XVIII, nos rogó prudencia porque el maldito virus sigue pasando la primavera más espantosa que recordarse pueda, en España. Es decir: él, que nos a ha mentido con pertinacia, que nos tiene secuestrados desde hace tres meses, que nos ha arruinado, que se ha aliado con el comunismo más soviético, que ha destrozado la Guardia Civil, que se ha apropiado de instituciones básicas del Estado como La Fiscalía y la Abogacía General del Estado, que ha dejado morir sin protección a nuestros amigos y ha puesto en peligro nuestras propias vidas, ahora, casi lloroso ¡nos suplica prudencia! Ello, repito, el mismo día en que su Gobierno dejaba que los “antifas” se juntaran codo con codo, y hasta besándose, en un par de concentraciones que, no se engañen, no estaban dirigidas contra la brutal Policía de Minneapolis, ni siquiera contra el estrambótico Trump, sino contra la propia democracia universal de la que es primer apoyo la Constitución de Estados Unidos de 1787.

Porque estas protestas virales empiezan a sonar a viejas, antiguallas leninistas, que aquí, en España, ha entendido y alentado muy bien Pedro Sánchez. Son tan carcamales estos bufidos que parecen ser trasuntos de aquel que, en plena Guerra Civil, el fisiólogo Juan Negrín, agente de Stalin y ladrón de nuestro oro y de la numismática ancestral de nuestro Patrimonio, le propinaba, como exigencia, al timorato Azaña: “Se trata de constituir una dictadura con formas democráticas con el fin de preparar al pueblo para el futuro”. Y, ¿cuál era ese futuro que preconizaba el aventajado discípulo (él, al cabo, era un intelectual) del golpista Largo Caballero? Pues nada menos que una franquicia en la que España fuera sólo la enésima república de la criminal Unión Soviética, del asesino y padrecito Stalin que, así para empezar a contar, mató a más de veinte millones de personas.

La dictadura que pretenden ahora se ha iniciado con el control absoluto de las instituciones y con la adquisición, vía cesión tras cesión, de partidos aprovechados como el PNV al que todo lo que ocurra en España le importa una higa, y ya desde luego, de Ciudadanos que, en su huida hacia la izquierda en la que se sitúa el socialista Garicano y el angelito Bal, no repara en barras y pacta con Sánchez por ¡medio metro de distancia social! Esa es la formidable conquista que le han arrancado al mentiroso Sánchez. Ciudadanos en descomposición (a la naranja ya no le va quedando ni la cáscara) se ha convertido en cómplice directo de todas las fechorías del aún presidente, por ejemplo, en amenguar la posible pena del rebelde Trapero y dejar su concomitancia con los peores independentistas catalanes en su sólo una pequeña chiquillada. Si Torra convoca elecciones catalanas en noviembre, ¿con qué argumentos antinacionalistas van a concurrir en el Principado los chicos de Arrimadas? Estos que, según parece, están que echan las muelas con el giro de su presidenta. Ciudadanos, que nació para ser el gran frontón en que se estrellara el secesionismo, es ahora compañero de viaje de los que están a punto de romper España. ¡Bien por ellos! Si Rivera levantara la cabeza en su cómodo despacho, se la volvería a esconder entre las manos para no sentir la vergüenza que ahora manifiestan Girauta, De Quinto y toda la pléyade de políticos de élite que ahora no quieren ni rozarse con el socialista Garicano o con el jefe de los serafines del país, el abogado de Estado, laminado por este Gobierno, Edmundo Bal.

Ahora Sánchez nos tiene, como los resistentes de Esquilache, embozados mientras es seguro que alguien está negociando o forrándose el riñón con las mascarillas chinas. Hace un par de días, un piloto de Iberia denunciaba -y nadie le ha hecho caso- que él viaja de la propia China a Madrid, escalas de por medio, con la bodega repleta de estos incómodos artefactos faciales; pues bien, el avión aterriza, cambia la tripulación y seguidamente despega con destino a no se sabe dónde. ¿De quién son estas mascarillas? ¿a dónde van?, ¿quién entre la decena de perillanes que han actuado durante la pandemia, se está beneficiando del chollo? Ábalos lo sabe. Tendrá amigos en este sarao, presumo yo. Ahora, su jefe Sánchez, tras confundirnos mil veces con la protección, ha decretado que todos sigamos tapados hasta tanto no llegue la vacuna que, ya lo digo, va para largo. Nos lo dice a los españoles que cumplimos las reglas y mira a otro lado con los que se festejan en mil botellones o bullen en manifestaciones antifas que pueden ser fuente de contagios. Pero, ¿quién se cree este hombre para pedirnos más sacrificios, otro secuestro prolongado. Es un candidato a la felonía histórica que, con sus patosas artimañas y con la joroba del soviético Iglesias siempre al lado, pretende transformar este Estado, con la ayuda de los mercaderes del PNV y Ciudadanos, en esa democracia de tránsito hacia la dictadura de lo peor de la sociedad, que pregonaba Negrín. Esta España ya parece una sucursal, es una sucursal de Maduro. Por eso, personalmente lo escribiré así: no me doy por suplicado, a otra Arrimadas con ese hueso.

La OCDE desnuda a un torpe Gobierno
Editorial ABC 11  Junio 2020

La gestión del Ejecutivo en esta crisis ha dejado tan tocada a España que nuestra economía sería la que más sufriría en todo el mundo ante un posible rebrote otoñal de la epidemia

Que la pandemia era un toro dificilísimo de lidiar es indudable, tan seguro como que la gestión que ha hecho el Gobierno en muchos aspectos (no solo en el sanitario) ha sido y está siendo más bien desastrosa y está haciendo más difícil la ya complicada situación. Ejemplo paradigmático de este desastre gestor es el caos que se ha implantado en el SEPE a la hora de pagar las ayudas y los subsidios devenidos del estado de alarma y los ERTE. El Ministerio de Trabajo es incapaz de concretar a estas alturas el número de trabajadores que están pendientes de cobro desde primeros de abril (estamos casi a mediados de junio), si bien la semana pasada los cálculos de los gestores, que están en el día a día del problema, los aproximaban al medio millón de personas. Y no solo se cobra tarde sino que además se multiplican los errores. Como hoy publicamos en páginas de Economía, muchos de los que ya han cobrado no han recibido el complemento por hijos mientras que a otros se les ha pagado de más. Naturalmente, los bancos, que habían adelantado ese dinero, están ahora reclamando esas cantidades que excedían del sueldo a percibir. Otro lío. El desastre no tiene matices y señala a un Gobierno absolutamente ineficaz, sobrepasado por las circunstancias y que no ha sabido habilitar las herramientas administrativas necesarias para mitigar el impacto de las crisis. Tan es así que España sufrirá una recesión que puede ser la mayor entre los países que forman parte de la OCDE. Así lo cree el organismo en sus últimas previsiones económicas. Si en otoño hay un rebrote de coronavirus, el PIB de España se desplomará un 14,4 por ciento este año para crecer un 5 el que viene. Ello supondría que nuestro país sufriría la mayor caída este año entre los casi cincuenta países que analiza el organismo de todo el globo. Un dato que explica la magnitud de la crisis: España ya se ha dejado un 23,3 por ciento del PIB desde que arrancó la crisis, el mayor hundimiento entre los países contemplados, por encima del 18,4 que ha perdido la Eurozona.

Es la vocación por el gasto del Gobierno de Sánchez lo que ha convertido a España en más vulnerable ante la catástrofe económica que ha sobrevenido al planeta. Acogido al gusto tradicional por la economía subsidiada de la socialdemocracia española, el PSOE ha hecho de su capa un sayo con la deuda, «extremadamente alta» según la OCDE, orillando políticas de economía productiva, que son las que generan empleo y riqueza y las que finalmente sostienen el estado de bienestar. Sánchez desatendió los avisos pre-Covid sobre el enfriamiento de la economía, no hizo otra cosa que prometer planes a veinticinco años (como el de la transición ecológica) olvidándose del mañana mismo. La pandemia terminó por desnudar una política económica contraria a la riqueza nacional y a la prosperidad de los españoles.

Ilegitimidad del Gobierno
Agapito Maestre Libertad Digital 11  Junio 2020

Miente Pedro Sánchez. Una vez más, ha mentido en sede parlamentaria. No es cierto que este Gobierno tenga legitimidad, según mantuvo este miércoles en el Parlamento. Al contrario, este Ejecutivo, entre todos los Gobiernos de la UE, es el exponente máximo de la ilegitimidad, sencillamente porque porque miente continuamente y, de paso, no defiende la legitimidad del sistema democrático basado en la Constitución. El propio ministro de Justicia ha dicho, en el Congreso de los Diputados, que estamos viviendo una crisis constituyente. Es menester cambiar ya, según este Gobierno, el sistema democrático. La Constitución. He ahí una prueba más de que este Gobierno no busca su legitimidad, sino la destrucción de la máxima institución jurídica, que se la daría a ellos, si actuasen de buena fe, la Constitución.

La legitimidad de todo Gobierno, como es sabido por cualquier ciudadano de bien, no se define por su origen, más o menos legal, sino por su ejercicio, por una búsqueda permanente de legitimación de todas sus actuaciones. No es el caso de este Ejecutivo, que, lejos de aceptar que sin autolimitación en el ejercicio del poder no hay democracia, persigue a quienes no estén de acuerdo con ellos. ¿Acaso perseguir a la oposición acusándola de golpista es una manera de legitimarse en el poder?, ¿acaso ocultar el nombre de los científicos, que pretenden justificar sus decisiones contra la covid-19, es una buena forma de legitimarse?, ¿acaso gritar que estamos en un proceso constituyente, algo así como que la Constitución del 78 no sirve para nada, implica la búsqueda de legitimación?

Mil pruebas hay para demostrar la ilegitimidad de este Gobierno. Daré solo una que nos pone ante lo evidente. Apenas hay españoles que crean en el triunfo del poder judicial contra la ineptitud, la incompetencia y, sobre todo, las conductas presuntamente delictivas de este Gobierno en la crisis de lacovid-19. Sí, la mayoría de la población española está convencida de que el Gobierno dará, cuando menos lo esperemos, un zarpazo, un golpazo político, a la Justicia para que ellos no tengan que pagar penalmente su absoluta inoperancia ante la crisis de la covid-19. Sí, la mayoría de los españoles, independientemente de sus convicciones ideológicas y preferencias electorales, consideran que los gobernantes socialistas, comunistas y separatistas no pagarán penalmente por sus conductas a todas luces impropias de personas civilizadas ante la crisis de la covid-19. Sí, a pesar de la primera victoria de la jueza Rodríguez Medel, que ha conseguido tomar declaración por conducta temeraria al delegado del Gobierno en Madrid, son millones las personas que creen que el Gobierno se irá de rositas por sus imprudencias temerarias.

Pocos son, en efecto, quienes piensan que la Justicia española conseguirá llevar a prisión a alguno de los miembros de este Gobierno por su infame comportamiento ante la covid-19. He ahí, en verdad, la prueba de la ilegitimidad de este Gobierno: casi nadie cree que este Gobierno pagará penalmente por sus culpas. Son mayoría quienes creen que el Estado de Derecho en España ha sido vencido por una coalición política sin legitimidad democrática.

De la partitocracia a la partitadura
José Manuel Otero Lastres ABC 11  Junio 2020

La realidad que trato de describir tiene la dificultad de referirse a dos fenómenos políticos a los que hay que ponerles un nombre en castellano: la partitocracia y la partitadura. Se habla de «partitocracia» cuando el poder, de facto, lejos de residir en el pueblo (como sucede en la democracia), lo controlan los partidos políticos. Y utilizo ahora la palabra «partitadura», del prefijo «partita», alusivo a los partidos políticos, y el sufijo «(dicta)dura», para significar que todo el poder, sin estar dividido, se concentra en un partido.

Tras 42 años de vigencia la Constitución, y merced a una toma paulatina del control de las instituciones, los partidos han sobrepasado su función constitucional primigenia de ser instrumentos fundamentales para la participación política, hasta llegar a controlar los poderes del Estado (la partitocracia). Pues bien, estamos en un punto en el que se puede desembocar en una «partitadura».

En efecto, no hace falta esforzarse en demostrar que, a pesar de que existe en la Constitución una división formal entre el ejecutivo y el legislativo, los partidos políticos ejercen un férreo control sobre ambos poderes.

En los primeros momentos de vigencia de la Constitución, el poder judicial se configuró con menos carga política y, por tanto, de manera más independiente que los otros dos poderes. La Constitución dispone que el Consejo General del Poder Judicial está integrado por 20 miembros, de los cuales doce serán jueces y magistrados, y la primera Ley Orgánica 1/1980, de 10 de enero del Poder Judicial estableció que los 12 vocales del Consejo de procedencia judicial serían elegidos entre ellos por los jueces y magistrados que se encontrasen en activo.

El modo de elección de los miembros del Consejo se modificó en 1985, gracias a la mayoría absoluta del PSOE y consistió en que los 20 vocales se elegirían a partes iguales por las dos Cámaras, lo cual fue considerado constitucional por el TC en una sentencia de 1986.

Este cambio hizo que también el tercer poder del Estado, el Judicial, cayera bajo el poder de los partidos políticos. Como seguramente recordarán, en 2018, cuando el PP y el PSOE habían pactado la composición del futuro poder judicial, incluido su presidente el magistrado Manuel Marchena, la indiscreción de un famoso whatsApp que reenvió el Sr. Cosidó a compañeros de su partido hizo que el pacto fracasara. En el whatsApp Cosidó exponía con toda claridad la importancia para el partido de controlar el Poder Judicial: nos jugábamos -decía- las renovaciones futuras de dos tercios del Tribunal Supremo y centenares de nombramientos en el poder judicial, vitales para el PP y para el futuro de España, así como la Sala Penal del Tribunal Supremo y la Sala del 61, que se encarga de conocer de las recusaciones de los magistrados del Tribunal Supremo.

Pues bien, lo que entonces consideraba vital Cosidó hoy lo puede conseguir ya la coalición de Gobierno gracias a los nombramientos estratégicos que ha efectuado Sánchez en el ámbito de la Justicia.

Hoy está en juego el futuro de las numerosas querellas que han presentado tanto asociaciones de profesionales y de víctimas de la pandemia como numerosos particulares contra el presidente del Gobierno y los miembros del ejecutivo que la gestionaron. El máximo interés del Gobierno es, lógicamente, que tales querellas no se admitan a trámite o que fracasen.

No es difícil de conseguir lo que antecede si se tiene presente que la actual Fiscal General del Estado fue ministra de justicia con Sánchez. Si no actúa con la debida independencia, la Fiscal General puede encargar el estudio de las querellas a algún fiscal que se haya mostrado próximo a las tesis del Gobierno. Ya sea porque se trata de un profesional cómodo que no quiere líos, ya porque tiene ansias de prosperar en la carrera, o ya, en fin, porque desea prolongar su vida profesional que a los setenta y pocos años se encuentra todavía en plena forma.

Así las cosas, no es descabellado pensar que los partidos de la coalición de gobierno utilicen todo el poder que tienen de ofrecimiento de prebendas (puestos políticos o de la propia carrera) para tratar de convencer a los interesados de las ventajas que podrían obtener si sus resoluciones se ajustaran a los intereses de la coalición.

Pues bien, si se actuara de este modo, habría caído en la «partitadura»: la coalición, gracias a su férreo control del ejecutivo y del legislativo, conseguiría también el del poder judicial. Es posible que hasta ahora lo hayan intentado con mayor o menor empeño todos los partidos en el gobierno. Pero, lo específico de hoy es que corremos el riesgo real de que se entierre, tal vez para siempre, la división de poderes que es fundamento esencial de las democracias parlamentarias modernas.
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José Manuel Otero Lastres es académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación

Cuando números y letras casan
Antonio Escohotado Libertad Digital 11  Junio 2020

A día 6 de este mes la Oxford Martin School –dependencia de la universidad de Oxford- hizo público un listado de los fallecidos hasta ahora por Coronavirus en distintos países, detallando proporciones por habitante. Quizá alguno o muchos sabían cuáles eran antes de ayer esos países; pero yo me entero por alguien que manda los datos con un breve comentario vía Hotmail, iluminando una relación entre el orden cuantitativo y el cualitativo que pasaba por alto hasta ahora, y quizá ilustre al lector tanto como acaba de ilustrarme.

El país más castigado del mundo por este virus hasta ahora resulta ser Bélgica con bastante diferencia, pues supera los 80 muertos por cada 100.000 (concretamente 80,58). Los tres siguientes no pasan de los 60 por 100.000, y son España (59,75), Reino Unido (57,99) e Italia (55,45). Los cuatro destacan por una parálisis legislativa inseparable de su partitocracia, donde independentistas, separatistas y altermundistas se alían para saquear el erario público, y de momento logran dividir al electorado en fascistas y antifascistas. Si se prefiere, son los cuatro países europeos más inclinados a inventar cordones sanitarios, y los más incapaces de reaccionar ante emergencias sanitarias.

¿Por qué el resto de los países europeos –tanto latinos como septentrionales, contando lo mismo con Portugal y Grecia que con Alemania, Dinamarca, Polonia o Austria, entre otros- , capearon mejor o mucho mejor la emergencia? No parece baladí que de 27 miembros de la UE sean tres, con España en lugar destacado, los territorios más heridos por la plaga, sobre todo atendiendo a la reciente espantada de quien sería el número 28, pues el Reino Unido la paga sumándose al concierto de países donde gobiernos y parlamentos viven de un equilibrio sujeto con papel de fumar, como si ser antinacionalista al modo de Unidas Podemos fuese coherente con depender del nacionalismo vasco y catalán.

Al mirarlo algo más de cerca comprobamos que Bélgica lleva tiempo desgobernada, y la reciente visita de su presidenta a un hospital regaló al mundo la imagen de su personal sanitario dándole la espalda en filas interminables, y hace años el país se desangra con un conflicto anacrónico entre flamencos y valones. En España las instituciones democráticas tropiezan con aventureros dispuestos a "empoderarse" de cargos y prebendas, desvergonzados hasta el punto de doblar el número de Ministerios, e incluir entre los miembros del Gabinete a la compañera del vicepresidente, cuya única experiencia profesional previa fue ser cajera de un súper.

En Italia el lavado castrochavista de cerebro que aquí se encomienda a La Sexta, TV3 o El País tiene todavía más tradición, pues su democracia es varias décadas anterior a la nuestra, y la partitocracia ha tenido más tiempo para diversificarse hasta acabar votando al payaso Beppe Grillo, tras un rosario de gobiernos lo bastante ridículos como para convertir al ínclito Berlusconi en su último estadista. Por lo que respecta a Inglaterra, oír cinco minutos al secretario general del partido laborista, y otros cinco al principal impulsor del Brexit, basta para imaginar que no estamos en 2020 sino en 1920.

Sostenido exclusivamente por la propaganda y sus técnicas de reflejo condicionado, el infundio de que los males del planeta se concentran en el imperialismo norteamericano atribuye la emancipación a trileros como Maduro, y dispone de portavoces como el papa Francisco, el Grupo de Puebla –última versión del okupacionismo zapatista- y la tríada formada por Zapatero, Sánchez e Iglesias, adalides de una lucha de clases prolongada como guerra entre los sexos. Unida por aumentar el gasto "social" a costa de quienes siguen ganándose la vida con bienes y servicios útiles, esta Internacional de la memez edulcorada cuenta con suficientes marujas y marujos despistados –y suficientes jóvenes dispuestos a pasar de la licenciatura a la jubilación- para ganar las últimas dos elecciones en España.

Contribuye a ello que el centro político se deje confinar en clichés como ultra extrema derecha, o simplemente "fascista", encajonado por los cauces partitocráticos y falta de carisma personal, barriendo hacia sus respectivos pesebres. De ahí que el eje Caracas-Teherán-Moscú-Pyongyang sobreviva e incluso gane terreno bendecido por el Santo Padre, Chomsky y reediciones del Subcomandante Marcos, como si posmodernidad y corrección política no fuesen eufemismos para la misantropía nuclear consistente en poner últimos a los primeros. Chávez tuvo tiempo para aclarar que "lo importante es haber hecho la revolución, y ya no nos importa ser pobres", un destino invariable desde 1917 y el golpe de Estado contra el único gobierno democrático ruso, que en las escuelas sigue llamándose despertar revolucionario.

Toca quitarse el sombrero ante una propaganda genial, capaz de sostener un proyecto tan mísero en razones como funesto para la causa de la libertad y el desahogo económico. Pero venimos de comprobar una vez más que en todas partes se vive mejor exaltando la laboriosidad y la competencia; y en este caso que mueren muchos menos de cierta gripe cuando sus gobiernos no explotan la ignorancia, el cortoplacismo y el resentimiento.

España, Reino Unido e Italia, por ese orden, vienen de demostrar que los apóstoles de un mesianismo u otro se ganan la ignominia de encabezar el listado de los más inútiles. No devolverán las vidas perdidas por su amalgama de mangoneo y esclerosis ideológica, aunque quizá contribuyan a despertar una ciudadanía aborregada, dispuesta a tirar piedras contra su propio tejado.

De mentira en mentira: así ha intentado tapar Sánchez el pecado original del 8M
Fernando de Rosa esdiario 11  Junio 2020

Todo arrancó antes del 8M, cuando el pulso feminista entre Calvo y Montero le hizo al Gobierno ignorar las alarmas y provocar el estallido de una bomba biológica. Ésta fue la secuencia.

Es necesario recordar los inicios de las grandes mentiras para nunca olvidar a los grandes mentirosos. Así, el poeta inglés, Alexander Pope, llegó a afirmar que “El que dice una mentira no sabe qué tarea ha asumido, porque estará obligado a inventar veinte más para sostener la certeza de esta primera”.

Esta afirmación define claramente el papel que están asumiendo tanto el Presidente Pedro Sánchez, como el Vicepresidente Pablo Iglesias. Pedro y Pablo, Pablo y Pedro, es decir los referentes socialista y comunista de España.

Sánchez inició la crisis sanitaria intentando tapar la mentira referida a que no se supo la dimensión de la pandemia del covid-19 antes del 9 de marzo, y toda su estrategia posterior ha estado cimentada en ir creando mentiras para tapar el pecado original de esta actuación basada en el sectarismo ideológico.

Hay que recordar que los días previos a la manifestación del 8-M el debate en España se encontraba en la Ley de Libertad Sexual de Irene Montero y la pugna feminista entre la Ministra de Igualdad y la Vicepresidenta Calvo.

Esta dura pelea por la bandera morada saltó de las televisiones a la calle, y ninguna de las dos contendientes quiso quitar el pie del acelerador, por eso llegaron a afirmar que en manifestarse ese día “les iba la vida” a las mujeres, pero lo realmente cierto, es que mentían, les iba la vida política a ellas.

La estrategia de la confusión: el plan de La Moncloa para culpar al PP
Importándoles muy poco la salud de las mujeres que, siguiendo sus consignas, se manifestaron por las calles de las ciudades, llegando a convertir la manifestación de Madrid en una bomba biológica, como reconoció de forma bastante explícita la Ministra Montero, en la ya famosa grabación.

Por eso ha sido necesario tapar esta mentira con la propaganda. Hemos visto cómo el Presidente del Gobierno y sus terminales informativas comenzaron cerrando el Portal de Transparencia para eliminar cualquier acceso a la información sobre las actuaciones gubernamentales.

Siguieron con la política de evitar las preguntas en libertad de los medios de comunicación. Continuaron amordazando a los Poderes Legislativo y Judicial, y sobre todo, han limitado derechos y libertades con la monitorización de las redes sociales, utilizando todos los mecanismos autoritarios a su alcance.

Ha sido una clara escapada hacia adelante intentando estirar el tiempo lo máximo posible para que los ciudadanos olvidáramos el pecado original de que una pelea ideológica y sectaria, entre qué ministra era la más feminista, había provocado un shock social de enormes dimensiones.

Han querido que el transcurso del tiempo y un confinamiento aplastante, el más duro de los países de nuestro entorno, sirviera para crear un síndrome de Estocolmo en la ciudadanía y así que cualquier medida de relajación del confinamiento lo recibiéramos como un regalo del que “trabaja por nuestro bien”.

Lo único que les afeaba esta fotografía era la realidad del número de muertos, por eso había que esconderlos y por encima de todo, mentir sobre las cifras reales, y en esa fase de negación nos encontramos en este momento: los muertos han de ser invisibles.

La verdad oficial también alcanza a la negación absoluta de cualquier afirmación que haga pensar a los españoles sobre lo que pasó durante los primeros días de marzo, y en esta fase, entra a jugar el Vicepresidente segundo Pablo Iglesias, experto en la puesta en marcha de las campañas de desinformación y en la utilización de las técnicas del odio como método de enfrentamiento social, para hacer olvidar la mentira inicial.

El guerracivilismo
La parte comunista del Gobierno ha considerado que hay que desenterrar los miedos históricos de la sociedad española, y así está hablando de “golpe de Estado” para que los electores radicales de la izquierda antepongan la ideología contra las Fuerzas Armadas y la Guardia Civil y no se planteen exigir responsabilidades por una nefasta gestión de la izquierda oficial.

Esta estrategia tiene como segunda vertiente crear miedo en los electores de la derecha al escuchar consignas guerracivilistas y radicalizarlos hacia posturas extremas, fracturando la tendencia moderada que en España se instauró con la Transición.

Pablo Iglesias va a utilizar todos los medios a su alcance, sobre todo su presencia en el CNI, para desacreditar al Poder Judicial , que es el verdadero peligro para este Gobierno, así como a todos aquellos que no sigan la verdad oficial del régimen: periodistas, políticos, guardias civiles, militares, líderes sociales, deportistas, acusándoles de crispar a la sociedad y de pertenecer a las cloacas del Estado en permanente conspiración para evitar un Gobierno progresista.

Por eso, este Gobierno haría bien en recordar el viejo proverbio judío: “Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver”.

Guardia Civil
Bronca de un mando a los agentes que custodian el casoplón de Iglesias: «¡Más identificaciones joder!»
Interior blinda el casoplón de Iglesias con un dispositivo de 50 agentes y una unidad de élite
Pelayo Barro okdiario 11  Junio 2020

«¡No habéis hecho una puta identificación! ¡Más identificaciones, joder!». No están siendo días fáciles para los cerca de medio centenar de agentes de la Guardia Civil que estos días vigilan la casa del vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, por orden expresa del Ministerio del Interior. Las instrucciones recibidas les apremian a «identificar a todos los manifestantes» que transiten por la zona. Sienten muy de cerca la presión de sus mandos, como ayer pudo comprobar OKDIARIO.

21:43 de la noche de este martes 9 de junio. El operativo de seguridad dispuesto frente a la casa de Pablo Iglesias e Irene Montero llega a su fin, tras una nueva jornada vigilando la finca para evitar protestas y caceroladas que enturbien la vida privada del vicepresidente y la ministra de Igualdad. Uno de los mandos al frente del dispositivo llama a reunión a buena parte de los agentes congregados en este punto. Ya no quedaba manifestante alguno en la calle. Situados en círculo, el mando, con el característico uniforme negro y boina de igual color del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS), se dispone a hacer balance de lo acontecido ese día. No parece satisfecho.

«¡Identificad a todo cristo!»
«¡No habéis hecho una puta identificación! ¡Os tengo dicho, identificar a todo Cristo! ¡Más identificaciones, joder!«, les dice el mando del dispositivo a los agentes mientras escuchan atentamente, al mismo tiempo que recala en la inadvertida presencia en el lugar, a unas decenas de metros, de un equipo de OKDIARIO que aún se encontraba en el lugar informando de la prohibición expresa de golpear cacerolas.

En ese momento se interrumpe el briefing. El mando da orden de identificar a los periodistas de OKDIARIO, por tercera vez esa jornada, y de cerciorarse de que no quede prueba documental de lo que allí se estaba hablando a voz en grito y en plena vía pública. Apenas a 50 metros de la puerta principal donde residen Iglesias y Montero. Tras la identificación, con absoluto respeto por parte de los agentes, la charla del mando continúa en un tono más bajo e inaudible.

«Presionados»
No están siendo días fáciles para los agentes que participan en esta misión. Miembros del operativo reconocían a OKDIARIO sentirse «bajo presión». Las órdenes diarias son muy insistentes en torno a la identificación de todo aquel que pase por la zona con una bandera de España, una pancarta, una cacerola o incluso quienes se paren un instante a decenas de metros de la vivienda del vicepresidente. La orden llega del propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, vía Dirección General. Y se cumple a rajatabla, como pueden atestiguar las decenas de vecinos que fueron identificados esta semana.

De hecho, los agentes han llegado incluso a solicitar la identificación de José Julio Rodríguez, el ex Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) que hoy milita en Podemos y ocupa el cargo de jefe de gabinete del propio Iglesias. Su mano derecha. Desde este lunes se le puede ver paseando arriba y abajo por la calle que dirige a la casa de su jefe de filas, mezclado entre los manifestantes.

Los propios agentes reconocen que sus mandos les requieren aumentar las identificaciones, aunque lo hacen sin brusquedad. Son conscientes, y así se lo trasmiten a los viandantes identificados, que sólo están ejerciendo su derecho a manifestación. Sin embargo, ‘órdenes son órdenes’.

Ninguno de los agentes consultados por este periódico ha querido realizar valoraciones sobre la diana en la que se ha colocado a la Guardia Civil desde el Gobierno en las últimas semanas. Destitución del coronel Pérez de los Cobos por negarse a compartir información sobre la causa judicial del 8-M, los cambios precipitados disfrazados de reestructuración prevista en la cúpula del Cuerpo, acusaciones de golpismo y presencia de «elementos reaccionarios» desde el Consejo de Ministros o insinuaciones, por parte del mismo Iglesias al que protegen, de que habría que desmilitarizar a la Guardia Civil. Mientras cumplen servicio, se muestran completamente ajenos a todo ello.

Blindaje sin precedentes
Todo este operativo de seguridad comenzó a la vez que las caceroladas, en las primeras semanas de mayo, con agentes del propio puesto local de la Guardia Civil. Pero en cuanto Interior y la Dirección General comenzaron a exigir refuerzos, la Comandancia de Madrid encargó a la Compañía de San Lorenzo del Escorial que destinara más agentes de puestos cercanos. Esta semana ya se ha ampliado su procedencia.»Nos mandan desde todos los puntos de Madrid… no puedo decirle más, lo siento», admitía uno de los agentes a este periódico.

Tal y como informaba OKDIARIO este miércoles, esta semana se ha producido un importante refuerzo del operativo. Al menos medio centenar de agentes de uniforme -y posiblemente alguno más de paisano- vigilan estrechamente la casa de Pablo Iglesias e Irene Montero estos días. La casa y los alrededores: pueden verse agentes hasta a 300 metros de la vivienda. Entre el grupo, según ha sabido OKDIARIO de fuentes de la Guardia Civil, hay al menos 3 suboficiales al frente que dan las órdenes diarias del despliegue y vigilan que el operativo se realice sin complicaciones.

Hay un punto del operativo que, según ha sabido OKDIARIO, es especialmente sensible: las pistas de tierra que bordean la parte trasera de la vivienda del vicepresidente y la ministra. Es en esa zona donde la familia Iglesias-Montero «hace vida», donde se encuentra el jardín con piscina y donde la vigilancia ‘anticacerolas’ y gritos se hace más intensa.

Unidad de élite y ‘de paisano’
Entre los agentes desplazados estos días hasta Galapagar hay miembros de una de las unidades de élite de la Guardia Civil, los Grupos de Reserva y Seguridad. Una decena de agentes, encuadrados en el grupo Nº 1 de esta unidad, ha sido desplegado en la zona por orden de Interior.

Los GRS son expertos en control de multitudes, van equipados con un uniforme verde oscuro y una boina negra. Fueron las unidades que se desplegaron también en los pueblos de Cataluña contra el referéndum ilegal del 1-O en 2017.

También hay agentes de paisano. Este martes, un vehículo de color negro con dos ocupantes con apariencia de civiles se dirigió hacia la zona donde comienza el corte de la vía pública frente al domicilio de Iglesias. Varios agentes trataron de cerrarles el paso, mientras otro les advertía: «Tranquilos, son compañeros».

Entrevista con el propietario del asador Guadalmina
El hostelero que ha vetado al Gobierno en su restaurante: «Me han mandado una inspección fiscal»
José Eugenio Arias ha colocado en la fachada de su local en Marbella un cartel en el que puede leerse "¡Gobierno dimisión!"
Raquel Tejero okdiario 11  Junio 2020

José Eugenio Arias es el dueño del asador Guadalmina. Ha tomado la decisión de colocar en la fachada de su local en Marbella un cartel en el que puede leerse «¡Gobierno dimisión!». Además, ha hecho uso del derecho de admisión para prohibir la entrada a todo el equipo de Pedro Sánchez. Y ya ha tenido la respuesta: «Me han enviado una inspección fiscal y una de trabajo».

El dueño del restaurante marbellí asegura haber colocado la pancarta porque se siente «cabreado con este Gobierno socialcomunista» que está llevando a España, según sus palabras, «a la más absoluta ruina». «Como no tengo otra forma para poder manifestarme que a través de mi negocio, y es mío y hago lo que me da la gana, pues pongo los carteles que creo convenientes», afirma sin complejos.

«He puesto ese cartel, pero ya puse uno con Zapatero. Lo que pasa es que ahora he tenido que ampliar el cartel porque son mas ministros y no me entraban en el marco que tenía antes», comenta haciendo referencia a la ampliación de ministros (de 17 a 22) que llevó a cabo el Gobierno y que se convirtió en el más amplio de la historia de la democracia española.

El empresario del restaurante Guadalmina asegura que no esperaba el revuelo que ha supuesto la colocación del cartel: «Estoy alucinado por la repercusión mediática que ha generado haber puesto en mi negocio una pancarta con la bandera de España y con el lema ‘Gobierno dimisión’ cuando es un clamor popular».

Empresarios perjudicados
Afirma que los empresarios «tendrían que quejarse en primer lugar» porque van » a ser los más perjudicados» por la crisis del coronavirus y la gestión que de ella está haciendo el Gobierno. «No sé qué pasa en este país. No sé si estamos aborregados o la gente tiene miedo», se pregunta.

Pero el cartel y la lista de no admitidos no han sido la única idea que se le ha ocurrido al empresario para protestar contra el Gobierno. El dueño del asador ha adornado sus botellas de vino con una etiqueta en la que puede verse al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y a su vicepresidente Pablo Iglesias vestidos de presidiarios y en una celda. Algo similar ha hecho con el gel desinfectante al que le ha colocado una pegatina en la que puede leerse: «Protégete de virus de Sánchez, del coleta y de toda su banda».

Además, ha difundido a través de sus redes sociales fotografías de apoyo a la Guardia Civil contra «los traidores como el ministro Marlaska» por los polémicos movimiento que el ministro de Interior ha realizado dentro del cuerpo.

Aunque asegura «no arrepentirse en absoluto», las consecuencias han sido rápidas: «Estoy jodido porque estoy siendo acosado por este Gobierno. En un mismo día me han levantado una inspección fiscal y una de trabajo. Pretenden que en una semana lleve a Hacienda en Málaga las facturas desde el año 2010», relata.

Afirma que sus clientes «están encantados». «Mi clientela es gente normal y de bien. No hay mucha gente de izquierdas», opina. A pesar de que asegura que sus clientes continúan acudiendo a «disfrutar de la comida», ha sufrido también acoso por parte de personas que no comparten la colocación del cartel. «Estoy siendo acosado porque la izquierda es muy cobarde y nunca da la cara», relata asegurando que recibe llamadas «constantemente por teléfono para bloquearlo y hacen reservas falsas». «Me insultan por las redes sociales. Eso todos los días… Pero no vienen ninguno a dar la cara», se resigna.

José Eugenio cree que la gestión ha sido «todo un fracaso» y que si hubiesen puesto al «tío más tonto de este país» lo hubiese «hecho mejor porque no han dado ni una». «No digo que sea fácil porque nadie lo esperaba pero tenían que haber reunido a gente que supiese. Tenemos un ministro de sanidad que es filósofo», recuerda.

Juicio contra Montero
No es la primera vez que el asador de José Eugenio Arias se convierte en noticia. El empresario se hizo popular al no aceptar la ley antitabaco aprobada en el año 2011.

«Pretenden hundirme y ya gané el juicio contra la Junta de Andalucía, precisamente contra la señora María Jesús Montero, actual ministra de Hacienda, y si tengo que enfrentarme a ellos lo volveré a hacer. Gracias a Dios tengo fuerza y buenos abogados», asegura sobre el anterior episodio.

Por aquel entonces, el dueño del asador se negó a prohibir fumar en su establecimiento a pesar del aviso continuo de las autoridades.

España homenajea a Sanz Briz, el embajador que salvó a 5.000 judíos: “Su historia debe conocerse”
Hoy se cumplen 40 años de la muerte del diplomático, héroe español en la Hungría del Holocausto por las cartas de protección que repartió a familias.
Marcos Ondarra elespanol 11  Junio 2020

Ángel Sanz Briz salvó la vida de 5.000 judíos durante el Holocausto nazi a través de pasaportes, cartas de protección y una red de viviendas que él mismo creó para poner a disposición de las familias. Todo ello por cuenta propia, sin conocimiento del régimen de Franco, para el que trabajaba como embajador en Hungría.

A Sanz Briz se le conoce popularmente como "el ángel de Budapest" o "el Schindler español", pese a que su obra fue incluso más importante que la del alemán. Oskar Schindler salvó a unos 1200 judíos polacos durante la Segunda Guerra Mundial empleándolos como trabajadores de sus fábricas. Su historia dio el salto a la gran pantalla de la mano de Spielberg con el filme La lista de Schindler (1991).

Si Spielberg hubiera contado su historia y los españoles no tuvieran esa tendencia a menospreciar su propio legado, quizá San Briz tendría el hueco que merece en la Historia. Hoy se cumplen cuarenta años de su muerte y distintas instituciones españolas rememoran su vida y obra.

El Centro Sefarad-Israel, en colaboración con el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, la Federación de Comunidades Judías de España (FCJE), la Comunidad Judía de Madrid y Yad Vashem, homenajean este jueves al diplomático español a través de un acto virtual.
Documento que acredita a Sanz Briz como diplomático en la legación española en Budapest.

El ángel de Budapest
En 1944, Sanz Briz ejercía como encargado de Negocios y jefe de la legación española en Hungría. Ese año, la persecución hacia los judíos en el país vivía su apogeo. Fue entonces cuando, a través de pasaportes y cartas de protección, salvó a 5.000 judíos de un destino fatídico. El Gobierno de España, aliado de los alemanes, no respondió a sus numerosas peticiones de auxilio, pero el ángel de Budapest decidió que no podía quedarse de brazos cruzados aguardando una respuesta.

Así lo atestiguan sus familiares y el Centro Sefarad-Israel, aunque la implicación de Madrid en la heroicidad del diplomático zaragozano ha suscitado debate entre los historiadores.

"Actuó por su cuenta. Es cierto que meses después de empezar a salvar judíos, recibió una comunicación oficial, un telegrama que le animaba a ayudar en la medida de lo posible. Aun así, él ya llevaba tiempo ayudando muy por encima de lo exigible", cuenta Miguel de Lucas, director general del Centro Sefarad-Israel.

“Él tomó el silencio inicial del Régimen como una respuesta; obró en conciencia”, recuerda una de sus hijas, Ángela Sanz Briz.

Contra la ortodoxia diplomática y actuando por libre, Sanz Briz utilizó un viejo decreto de Primo de Rivera que reconocía la nacionalidad española a los descendientes de los sefardíes, comunidad hebrea expulsada de España en 1492 por los Reyes Católicos. El ángel de Budapest lo desempolvó para repartir pasaportes y cartas de protección como salvoconducto.

Lejos de quedarse ahí, Sanz Briz creó una red de viviendas de alquiler a cuenta de la Embajada en las que cobijó a numerosas familias judías. De este modo, 5.000 húngaros salvaron la vida.

Justo entre las Naciones
Ángel Briz falleció en Roma el 11 de junio de 1980 a los setenta años de edad. Ahí estaba destinado desde 1976 como embajador español en la Santa Sede. El Gobierno español repatrió con honores el cadáver del veterano diplomático, en servicio desde antes de la Segunda Guerra Mundial. Fue enterrado en su ciudad natal, Zaragoza, en el panteón familiar de los Sanz Briz en el cementerio de Torrero.

El memorial del Holocausto Yad Vashem nombró a Sanz Briz como "Justo de la Humanidad" en 1966. Entonces, el Gobierno de Franco no le permitió recibir la distinción y durante años mantuvo la historia en secreto. Póstumamente, en 1991, el Museo del Holocausto Yad Vashem distinguió su acción con el título de Justo entre las Naciones. Además, inscribió su nombre en el memorial del Holocausto. En 1994, el gobierno de Hungría le concedió el título de la Cruz del Orden al Mérito de la República Húngara.

El título "Justo entre las Naciones" es el máximo reconocimiento que la comunidad israelí puede otorgar a una persona que no es judía. Pese a ello, pocos eran en España quienes sabían de la historia del "ángel de Budapest".

¿A qué se debe esto? Ángela Sanz Briz, su hija, lo explica de este modo a EL ESPAÑOL: "España no tenía relaciones diplomáticas con Hungría ni con Israel hasta hace poco. El Gobierno español tenía más amistad y trato con países árabes. De hecho, cuando le dieron el título de Justo de la Humanidad, el Gobierno le dijo que no lo aceptara”. Además, "en España, no se hablaba del Holocausto hasta hace poco".

Ángela recuerda a su padre como un "hombre excepcional, muy inteligente" y como "diplomático vocacional". "Él hablaba de lo que hizo en Hungría si le preguntabas, pero no presumía, no fardaba. Tampoco nos habló del horror, el miedo ni de cómo se jugó la vida. Eso no lo contaba en casa. Él nos contaba anécdotas sueltas", confiesa su descendiente.

El homenaje, por Youtube
Este jueves a las 18.00 horas tendrá lugar un homenaje a través del canal de Youtube del Centro Sefarad-Israel. En la retransmisión, participarán hijos, nietos y bisnietos del ángel de Budapest, que conversarán con Eva Leitman-Bohrer, superviviente al Holocausto cuando era un bebé gracias al auxilio del homenajeado.

También estarán figuras relevantes como el historiador José Antonio Lisbona, el presidente de la Federación de Comunidades judías de España Isaac Benzaquén y otros representantes institucionales. Todo ello con la colaboración del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, la Federación de Comunidades Judías de España, la Comunidad Judía de Madrid y Yad Vashem.

El evento recordará la figura del diplomático y su gesta, aportando el contexto histórico necesario. “Es una alegría y un orgullo. No solo porque se trata de nuestro padre, sino porque fue un diplomático español, un hombre bueno y su historia debe conocerse”, celebra su hija.

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La ciencia del lazo amarillo
Teresa Giménez Barbat okdiario 11  Junio 2020

No se habla de ello abiertamente, pero nadie da un duro ya por la independencia. Veo estos días a un grupo de gente con lazo amarillo (y no todos lo llevan) que se reúne en un cruce de la Rambla Nova, en Tarragona. Parece como si quisieran calentar alguna ascua, pero desganadamente, conscientes de que ahora no es algo que vaya a movilizar al personal como antes. Las modas pasan, incluso dentro de la categoría “histeria de masas” donde se adscribió el “procés” durante unos años que se hicieron muy largos y cuyas deletéreas consecuencias vamos a sufrir por mucho tiempo.

Sí, ya se han enfriado quienes creían con total convicción que Cataluña tendría un mejor futuro con un estado propio. ¿Dónde están los intelectuales que les daban munición? Los hubo extranjeros, como Alberto Alesina, un profesor de la Universidad de Harvard que acaba de fallecer y del que se adoptaron algunas ideas de forma selectiva. Y estaban los autóctonos, toda aquella colección de profesores que fundamentaron sus carreras profesionales en el extranjero también en esta lucha. Parecen haber desaparecido. Cierto que no veo nunca TV3 ni cualquier otra televisión independentista. Pero conozco el ambiente. Ya no aguantamos todo el tiempo a gurús de lo amarillo -gente como Sala-Martín o Clara Ponsatí- sentando cátedra por todas partes. Personajes puro cruce entre el preboste y el profeta que se caracterizaban por formar parte de familias (también biológicas) relacionadas con la política de las que parecería que Daron Acemoglu y James A. Robinson se hubieran inspirado para escribir su célebre y controvertido ‘Por qué fracasan los países’. Sí, como nos dicen los autores, el principal factor de colapso de una nación son sus élites extractivas, concepto con el que designan a un tipo de establishment dedicado a detraer las rentas de la mayoría de los ciudadanos mediante mecanismos disfuncionales, esto es, diseñados a propósito. ¿Y qué más diseñado a propósito que el movimiento separatista?

Los “intelectuales” del procés. Independentistas convencidos de que le estaban haciendo un favor al mundo impartiendo sus cátedras de hispanofobia en el extranjero y a los que correspondíamos pagándoselas con nuestros impuestos. A ellos les parecía normal. Su desfachatez fue proverbial y la ignorancia y negligencia de los sucesivos gobiernos españoles francamente lamentable. Aún queda en el aire la pregunta de por qué se estuvo financiado con dinero nuestro la propaganda antiespañola en el extranjero. Los secesionistas tomaron muchas cátedras foráneas y muchos estudios de post grado que incluso ostentaban nombre de patrocinador español o eran sufragadas por los impuestos de los españoles. Y era propaganda, no ciencia.

Escribí un artículo con Eduardo Robredo que se publicó en papel en Claves de Razón Práctica, y que colgué posteriormente en Tercera Cultura. 
Denunciábamos en él cómo académicos e investigadores catalanes de relevancia aprovechaban su condición de “científicos políticos” presentando la cuestión del independentismo como un tema empírico, estrictamente “científico” que se podía resolver en un plano positivo y, claro, libre de ideología.

Este es un tema del que tendremos que volver a hablar. Los científicos no están libres de las limitaciones cognitivas naturales que constriñen el análisis racional, y más habida cuenta de que algunos de esos académicos y profesores no son neutrales, sino que están devotamente comprometidos con los mismos fenómenos políticos que pretenden analizar. Sí, estamos más familiarizados con esos “historiadores” independentistas que nos hubieran hecho reír si no nos hubieran indignado tanto (esas “Teresas de Ávila” catalanas, ese “Colón” fake, ese “Da Vinci” ampurdanés…). Pero es menos conocido el que pretendió hacer ciencia y fabricó superchería. Existe, al igual que conoció el Lisenkismo la Unión Soviética, una “ciencia nacionalista”. O sea, el engaño.

Marlaska ha mentido a todas las víctimas; ha incumplido su palabra”
Advierten de que se sigue la ruta de Bildu y el PP dice que Sánchez se ha «arrodillado»
C. S. Macías Libertad Digital 11  Junio 2020

Las víctimas del terrorismo no se van a callar y destacan que el ministerio del Interior sigue con un plan de «acercamientos» como pago a sus socios.

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) denunció la decisión de Prisiones de trasladar a cuatro presos de ETA a cárceles más cercanas al País Vasco y advierte de que estos internos no cumplen con el requisito de haber colaborado con la Justicia para poder ser acercados. «Como viene siendo la tónica habitual en los últimos meses, el Gobierno de Sánchez continúa así con su hoja de ruta de acercar presos de la banda terrorista ETA con delitos se sangre», indicó en un comunicado.

Además, la situación se «agrava» porque «no consta que ninguno de ellos haya colaborado con la Justicia, ni que se hayan desvinculado de ETA, ni que hayan deslegitimado su actividad criminal.

Para el presidente de ACVOT, José Vargas lo que está ocurriendo obedece a que se sigue «inexorablemente sin prisas, pero sin pausas, la ruta marcada por el brazo político de ETA, Bildu, para el acercamiento de los presos etarras». Asegura que «estamos en manos de filoetarras» y se pregunta quién dijo que ETA estaba acabada. «El ministerio del Interior se debería llamar el Ministerio del Tiempo», indicó Vargas, porque «volvemos a los peores años del terrorismo» y recuerda que «una sociedad que no respeta a sus víctimas es una sociedad indecente y enfermiza y eso lo que está haciendo el Gobierno de Pedro Sánchez y su lacayo Marlaska».

Por su parte, el presidente de Dignidad y Justicia, Daniel Portero subraya que todos son «acercamientos» hacia el norte conforme a la prisión de la que estaban los etarras con anterioridad. Además, asegura lo que le «preocupa es que Marlaska nos mienta a todas las víctimas. Es otro incumplimiento más de su palabra, porque dijo que no habría acercamientos de aquellos que tuvieran delitos de sangre», sin embargo, el etarra Julián Achurra Egurola cumple prisión por asesinato.

Desde la Asociación Navarra de Víctimas del Terrorismo (ANVITE) valoran los acercamientos como algo «totalmente negativos» ya que consideran que no tienen «ninguna justificación». Critican que se les cambie de grado sin haber pasado el tiempo reglamentario o aprovechando el estado de alarma que «tanto rédito está dando a los partidos nacionalistas que negocian y mantienen con su apoyo interesado al Gobierno de Sánchez». «Es una enorme humillación para las víctimas que nos vemos abandonadas por la mayoría del Gobierno».

Por otro lado, el PP cargó ayer contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por el traslado de los cuatro presos de ETA y su diputada Ana Beltrán afirmó que el Gobierno ha cruzado todas las líneas rojas al impulsar el acercamiento de terroristas que aún tienen delitos por cumplir acusa al presidente de arrodillarse ante Bildu, informa Efe.
 


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