AGLI Recortes de Prensa   Sábado 20  Junio  2020

Sánchez, «ande yo caliente y ríase la gente»
OKDIARIO 20  Junio 2020

Para dar acomodo en su Gobierno a Podemos, Pedro Sánchez se inventó un Ejecutivo XXL con 22 ministerios y cuatro vicepresidencias. Un gabinete elefantiásico con una estructura descomunal. La respuesta de Sánchez para justificar ese Gobierno mastodóntico es de nota, propia de un personaje que ha hecho cima en la hipocresía. En plena pandemia, cuando la situación de la economía española obliga a un ejemplo de mesura y contención, el jefe del Ejecutivo se justifica con el siguiente argumento: «El Gobierno replica en su composición las grandes prioridades de transformación que precisa la sociedad española». Pues que le pregunte a la sociedad española qué le parece que el Gobierno se haya convertido en una estructura sin parangón que ha disparado el gasto en vicepresidencias, ministerios y altos cargos.

En respuesta a una pregunta en el Senado, el Ejecutivo asegura que «es potestad del presidente del Gobierno definir la estructura y composición de su Gobierno en función de las necesidades del propio Ejecutivo». Pues claro que es su potestad, pero lo que es criticable y cuestionable es que haciendo uso de su potestad, Sánchez haya creado un Gobierno de tamaño descomunal y no entienda que en las actuales circunstancias urge reducir el Ejecutivo por una elemental cuestión de contención presupuestaria. Y ya puestos, que los miembros del Ejecutivo socialista prediquen con el ejemplo y se rebajen el sueldo, para estar a la par que esa sociedad en transformación a la que se refiere Sánchez y que ha visto, en su inmensa mayoría, cómo se reduce su cuenta corriente.

Según el último informe del avance comentado de pagos de la Administración General del Estado, el coste es de 47,31 millones de euros en nóminas, una cantidad sin precedentes. Sólo en marzo y abril, en plena crisis económica derivada de la pandemia del coronavirus, se pagaron 24,1 millones de euros. De ellos, 14,8 sólo en las nóminas de los altos cargos.

Recientemente, en otra respuesta parlamentaria, La Moncloa renunciaba a recortar en nóminas, argumentando que «ahora más que nunca hay que resaltar la importancia de contar con un sector público robusto». Que se lo digan a los trabajadores de Renfe, a los que, como ha informado OKDIARIO, se les ha recortado la productividad en un 80%.

Consensos
José María Marco Libertad Digital 20  Junio 2020

Los países que se han enfrentado con éxito (aunque sea relativo y sólo en comparación con otros) al covid-19 son aquellos que han preservado un consenso cultural y moral, como Corea, Japón o Taiwán, o bien aquellos que sin llegar a eso tienen Gobiernos capaces de concitar un importante grado de consenso social y político, entre ellos Alemania, Portugal y, en general, los nórdicos –salvo Suecia, donde el acuerdo social ha jugado al revés.

En cambio, los países en los que no subsiste ningún consenso moral y cultural y en los que no se ha elaborado un consenso político son aquellos en los que el covid-19 ha hecho estragos con mayor fuerza. Los principales son Estados Unidos, Francia, Italia, Gran Bretaña y España; nosotros, con unos 47.000 fallecidos, de los que el Gobierno sólo reconoce unos 28.000. Esta cifra es una buena forma de empezar a comprender la atrocidad de lo sucedido y la responsabilidad de los Gobiernos, porque esta falta de consenso no es un accidente sobrevenido ni una necesidad deducida de la lógica de la Historia. Es un proyecto fomentado por las elites de cada uno de esos países en función de agendas ideológicas y políticas específicas, conducidas durante años con el resultado que acabamos de comprobar.

En nuestro país el hecho corrobora una vez más lo que viene siendo la característica de la política española desde hace décadas, en particular desde que el PP de Aznar consiguió la mayoría absoluta. Lo jalonan hechos como la traición del PSOE al pacto antiterrorista, la transformación de la victoria sobre ETA en una victoria del nacionalismo y contra el PP, la reacción a los atentados del 11-M y la llegada al Gobierno de los socialistas de la mano de quienes poco antes habían querido acabar con la Constitución y con España.

La demolición sistemática de cualquier posibilidad de consenso, acentuada con el Gobierno social-peronista, conduce por sus pasos contados a lo ocurrido entre enero y marzo de este año. Conociendo el Gobierno la existencia de la amenaza, su letalidad, la velocidad de transmisión e incluso buena parte de sus síntomas, se encontró atado de pies y manos por su propia retórica y su propia línea de acción. Y es que el Gobierno sabía que carecía de la confianza suficiente como para tomar unas medidas tan duras, tan difíciles y tan rápidas como las que eran imprescindibles: ni confianza por parte de la sociedad española ni confianza por parte de los posibles interlocutores políticos, en particular la oposición. Sólo la confianza hacía posible iniciar una acción rápida y eficaz.

Si a esto se añade el fanatismo radical feminista que llevó a mantener por encima de cualquier otra consideración la manifestación del 8-M –y con ella todas las demás aglomeraciones de aquellos días–, cuando un puñado de ministros puso en riesgo su propia vida, tenemos el escenario perfecto para el desastre que se avecinaba. En este sentido, el presidente del Gobierno y sus ministros no sólo son responsables de una gestión penosa y manipuladora de la crisis. También son responsables, política y moralmente, del sufrimiento sin límites y de las decenas de miles de muertos. Para empezar, pero no sólo, de aquellos que el Gobierno se niega a incorporar al recuento de fallecidos.

Intuitivamente, o de forma más reflexiva, la opinión pública conoce esta realidad. De ahí la petición, repetida una y otra vez, de unidad y de acuerdo entre las fuerzas políticas. A pesar de la conducta de su clase gobernante, y a pesar de todo lo que se ha hecho por contradecir este impulso, los españoles saben que la confrontación permanente en política sólo conduce a un resultado, que es el suicidio de una sociedad. Es lo que hemos comprobado en estos meses de encierro, de enfermedad y de muerte.

La tragedia ha sido tal, que incluso aquellos que hicieron del "No es no" una vía para alcanzar el poder se esfuerzan ahora por aparentar su voluntad de recomponer el acuerdo. Ahora bien, utilizan este gesto para profundizar aún más en su estrategia de confrontación permanente con quienes, en buena lógica, deberían ser sus principales interlocutores en algunos de los grandes campos de acción que requieren la atención de todos después del punto más grave de la epidemia: la reactivación económica, la sanidad, la educación o el medioambiente. Volvemos por tanto a la misma política de enfrentamiento sistemático de los últimos veinte años. Para el PSOE, no ha cambiado nada.

La oposición se encuentra así en una posición difícil, en particular el PP, que por tradición y por inclinación intenta encontrar un terreno más neutro para su acción política. Vox, surgido del hartazgo ante la tibieza y la inacción del PP, se encuentra más cómodo en una posición de combate ante un Gobierno activista, sin importarle que se le acuse de querer romper un consenso que considera, con razón, inexistente por la acción demoledora del Gobierno y las fuerzas progresistas que lo sostienen.

Sean cuales sean sus diferencias, los dos, Vox y PP, tienen que hacer algo similar. Se trata de reconstruir propuestas políticas que puedan ser entendidas como la base de un consenso social y cultural como no se ha intentado ofrecer a la sociedad española desde la Transición: fundado en la unidad y la permanencia del país, la credibilidad de las instituciones, la vigencia de la Constitución, los fundamentos de la convivencia democrática. Una propuesta encaminada a restaurar la confianza en el bien común. Y eso, con independencia de los programas progresistas y sin pensar continuamente en ellos. Es un trabajo que debió haberse emprendido hace por lo menos veinte años. La inacción y el retraso acumulado desde entonces explican la situación actual, en la que el centro-derecha parece aislado, cuando es el progresismo el que se ha encargado de dinamitar las bases de su propia posición.

Para Pedro Sánchez España va bien, la realidad: nos hundimos
​Miguel Massanet diariosigloxxi 20  Junio 2020

Hoy nos hemos enterados del nuevo recuento oficial de los muertos causados por el coronavirus, este “secreto de Estado” que se nos ha estado ocultando a la ciudadanía, como si se tratara de materia reservada. Ahora parece que las “pequeñas rectificaciones” que para el señor Fernando Simón quedaban por hacer en unos momentos en los que la pandemia, prácticamente, “había desaparecido” de España eran, nada más y nada menos que 1.177 nuevos cadáveres (ahora el total oficial pasa a ser de 28.313 fallecidos) causados por el Covid 19. O el señor Simón no tiene respeto por las víctimas que se van produciendo, tan importantes ahora como hace un mes, desde el punto de vista ético y moral o es que, siguiendo instrucciones, sólo da a conocer a la ciudadanía los datos cuando ya no puede justificar más el silencio ominoso que se venía manteniendo acerca tan dramático dato.

Ciertamente, cuando en el colmo del descaro el señor presidente del Gobierno, exultante de euforia y haciendo alarde de una “dura facie”, imposible de superar, en cuanto a mentir y engañar a los españoles, atribuyendo a su gestión de la pandemia el supuesto mérito de haber salvado a más de 400.000 españoles de la muerte, no podemos menos que pensar que hemos entrado en una nueva campaña (y van…) para intentar redimir su figura política, empleando, como es habitual en las izquierdas, toda la maquinaria propagandística ( incluida prensa, radios y TV) de la que disponen, para intentar lavar de responsabilidad alguna a su persona y a su gobierno del incomprensible retraso en tomar las medidas esenciales para evitar que la pandemia nos afectara con una virulencia que, teniendo en cuenta nuestra actual población, ha sido el país de todo el mundo que más víctimas ha tenido por millón de habitantes, por culpa del virus que nos está afectando.

Como era de esperar los focos hacia los que se dirige la campaña de desprestigio, con la que el Gobierno pretende sacudirse sus directas responsabilidades en los más de 44.000 fallecidos (los que realmente dan informaciones creíbles como son los datos estadísticos de los registros civiles de fallecimientos, los proporcionados por los tribunales y los que los propios hospitales han venido facilitando. Y es que la campaña es tan burda, tan evidente, pergeñada con tanta desfachatez y ejecutada con tanta malicia que, salvo que ya seas un convencido fanático del comunismo o el socialismo más radical, no tiene por dónde cogerse porque apesta por los cuatro costados.

Ahora se trata de desprestigiar a la señora Ayuso, que ya ha hecho mucho cuando el Gobierno le ha estado negando el pan y la sal, simplemente porque la comunidad madrileña está en manos del PP y, señores, esto lo hacen sin el menor disimulo y acusando a los madrileños de ser los culpables de la extensión de la pandemia cuando, en realidad, han sido los que más han contribuido a luchar contra ella y a habilitar hospitales y centros para acoger a las víctimas y almacenar a los cadáveres, en tanto se encontraba un lugar digno en el que enterrarlos. Se permite al sosia de Stalín, el camarada Iglesias que, desde su escaño en la cámara lance catilinarias contra el PP y, en particular, contra la señora Álvarez de Toledo (que no se achanta ante él y esto es lo que le duele) pero no sabe encajar que le digan que su padre formó parte de un grupo terrorista, el FRAP (el FRAP decidió impulsar acciones violentas durante la Transición, que en su propia propaganda calificó de “autodefensa”.) algo que es cierto, pero que indigno a su hijo que se olvidó de que apenas hacia unos instantes, en la misma cámara, le había dicho a la señora Álvarez de Toledo ( para que vean la parcialidad con la que los medios tratan a la derecha, busquen y a ver si las encuentran en la prensa un lugar en el que digan exactamente las palabras que Pablo Iglesias le había dicho a aquella señora que provocaron la contestación airada que le dio, no lo encontrarán) unas cuantas lindezas sobre su familia de nobles y algo sobre responsabilidades criminales..

Pero todas estas reyertas lo que intentan, al menos por parte de quienes nos gobiernan, es camuflar sus gravísimos errores en la prevención y posterior gestión de la pandemia del Covid 19 y contraatacar para intentar culpar al PP, mediante mentiras y engaños, de ser el responsable de que, en Madrid, la pandemia haya sido mayor que en otros lugares, algo así como si al señor alcalde de Nueva York lo culpasen de negligencia porque, en su ciudad, ha habido más muertos que en otras localidades de los EE.UU. Sin duda, los que así actúan, aparte de ser mala gente, no tienen en cuenta que la capital de España tiene una población de 6.642.000 ciudadanos. También podrían culpar al señor Torres y la señora Colau por ser Cataluña una de las autonomías que más contagios se han dado, 59.820 y que más muertes ha sufrido por causa de la epidemia, 5.587 (datos oficiales), teniendo en Cuenta que Barcelona sólo tiene 1.630.000 habitantes. Ya es sabido que, en los lugares donde se acumula más gente, es donde el virus tiene más facilidades para contagiarse.

Pero entreténganse en hojear la prensa (las TV no vale la pena porque están drogadas por el gobierno) y, aunque parezca aburrido, vean lo que dicen las noticias económicas y se darán cuenta de lo que se nos viene encima. “La banca alerta que la economía sigue anestesiada”, “ desplome del 40% de exportación española en abril”, “Level Europa ( una compañía aérea) se declara en quiebra”, “Los empresarios piden seguridad jurídica y consenso político”, etc., son las noticias que pueden leer en los periódicos incluso en un día en el que quedan eclipsadas por la frenética actividad gubernamental, encaminada a echar cortinas de humo sobre la verdadera situación que, desde todos los lugares se va anunciando como la antesala de la crisis post coronavirus, que todo el mundo anticipa, menos nuestro ejecutivo.

Y hablemos un poco del vandalismo que se viene desatando no sólo en España, con el intento de bajar de su pedestal centenario la estatua de don Cristóbal Colón y otros monumentos similares, por ser considerados ¡racistas!. Lo curioso es que los catalanes llevan años pretendiendo demostrar que el ilustre descubridor de América era de origen catalán.

Ahora le niegan el derecho a mantenerse en su peana con el brazo extendido, señalando hacia el lejano continente americano. Lo que sucede es que, si Dios no lo remedia y no parece dispuesto a hacerlo, el mundo va a tener que soportar una de las pestes peores que pueden caer sobre una nación, la de la imbecilidad, ignorancia y pérdida de valores; inherente a las campañas de desinformación, lavado de cerebros, desprestigio de los emprendedores, glorificación de lo baladí, magnificación de lo intrascendente y frívolo, representado por estas nuevas generaciones de vagos, subsidiados, presuntos artistas de la vulgaridad y desprecio por el esfuerzo, trabajo, excelencia, valores y decencia política, algo que parece que hoy en día no tiene predicamento alguno entre multitud de personas, que se creen que estamos en un mundo imaginario en el que crecen los alimentos de los árboles y sólo hace falta alargar el brazo, desde la tumbona, para alcanzarlos.

Seguramente, como inocentemente hicieron aquellos que derribaron las estatuas del dictador Stalín pensando que, con ello, derrotaban al comunismo; estos salvajes que piensan que el hecho de que unos ciudadanos de un país piensan que han sido maltratados y hayan decidido utilizar métodos violentos como remedio a su situación, justifican acabar con todos los símbolos del pasado, muchos de ellos de un gran valor artístico, histórico e incluso sentimental, con lo cual piensan, erróneamente, que van a conseguir que se les atienda en sus demandas, por muy justas que pudieran padecer. Por el contrario, lo único que van a conseguir es darles la razón a aquellos que los vienen considerando como un peligro para el país; reforzar a los de la Asociación del Rifle en los EE.UU, que podrán justificar la necesidad de que siga la venta masiva de armas, para poderse defender del peligro de que los negros o latinos quieran imponer sus reclamaciones utilizando para ello la fuerza bruta.

Muchos se están frotando las manos pensando que los EE.UU de América están perdiendo su capacidad de ser la gran potencia económica de occidente o que, con motivo de la epidemia y del paro que ello comporta, va a dejar de poder mantener un ejército que, hasta ahora, ha sido el que ha sido capaz de impedir que el comunismo internacional se haya apoderado de muchos de los países del planeta o que, como fue el caso del iluso de Obama que, pese a todas sus promesas no dejó a su país un legado que le pudiera hacer presumir de haber acabado con el desempleo o haber instaurado un régimen social y sanitario distinto del que había recibido de los republicanos. Pero como hemos repetido infinidad de veces, estamos ante un intento patrocinado por esta serie de personajes que vienen actuando en la sombra, dispuestos a cambiar el orden mundial creando focos de revolución en todas aquellas naciones que todavía conservan, como la mejor forma de gobernar un país, el sistema democrático aunque, si es verdad, que hay naciones, como es el caso de España, a las que no se las puede dejar en manos de sus propios ciudadanos porque, muchos de ellos, han sido incapaces de entender las reglas por las que se rigen las verdaderas democracias y pretenden sustituirlas por el sistema dictatorial del comunismo o el bolivianismo exportado desde la Venezuela de Maduro. El que quiera entenderlo que lo haga y quienes no opinen lo mismo que esperen unos meses y veremos si España ha mejorado o bien, estaremos pagando los platos rotos de quienes no han sabido conservarlos enteros.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, recomendaríamos a quienes se dedican, con tanto entusiasmo y ahínco, a pedir las destrucción o retirada de los monumentos de personajes históricos, a los que, ignorantes de que cada época tiene sus costumbres, sus afanes y sus propios problemas y que, no se les podía pedir a los ciudadanos del siglo XV, que tuvieran la misma forma de pensar, los mismos conocimientos, los mismos condicionamientos religiosos o las mismas leyes y castigos públicos que se aplicaban, en aquel entonces, a los distintos delitos que existían, que tampoco eran los que actualmente se consideran como tales. Veamos si ilustramos un poco a semejantes bárbaros del siglo XXI. En la Edad Media, tanto la famosa Inquisición de Torquemada como el poder laico utilizaban métodos que hoy nadie imaginaria que se pudieran tolerar en un país medianamente civilizado. Por ejemplo existía una institución jurídica conocida como “la ordalía del hierro candente o la del aceite hirviendo”, también conocida como “el Juicio de Dios”, que consistía en "invocar y en interpretar el juicio de la divinidad a través de mecanismos ritualizados y sensibles, de cuyo resultado se infería la inocencia o la culpabilidad del acusado".

Ya se habrán imaginado los perspicaces lectores que, lo que se practicaba era unas verdaderas e insoportables torturas, mediante someter al presunto culpable de un delito o bien de haber cometidos actos contrarios a la religión católica, a la prueba de soportar los efectos de aceite hirviendo sobre su cuerpo o, en su caso, la aplicación de hierros al rojo vivo sobre la anatomía del desgraciado que se veía obligado a soportarlo estoicamente y, generalmente morir a causa de ello. Se salvaban, si es que alguno consiguió salir medio vivo del trance, los que milagrosamente salían mejor parados (es un eufemismo) de semejante barbaridad. Vayan los ignorantes, que ahora piden acusar de racismo a personajes de aquellos tiempos en los que, a los negros, se los consideraban como animales sin alma y no como personas racionales. Por favor, estos imbéciles que promueven semejante idioteces, que piensen lo que van a pensar de ellos de aquí a tres siglos, o, mejor que no lo hagan, seguramente no les gustaría saberlo

Mal tiene que estar el PSOE cuando recurre a perfiles falsos para tapar sus mentiras
OKDIARIO 20  Junio 2020

Atienden a nombres como Paola, Lorena o Ainhoa; son relativamente guapas y parecen primas hermanas. Se reconocen como «socialistas», pero son más falsas que un billete de un euro . No son reales, sino bots programados para alabar a Pedro Sánchez y su Gobierno socialcomunista y criticar con fiereza a Pablo Casado, Isabel Díaz Ayuso o periodistas críticos con el Ejecutivo.

La actividad de sus cuentas en Twitter empezó en septiembre de 2019. A medida que se iban acercando las elecciones de noviembre, las tuiteras ‘socialistas’ aumentaron su presencia en la red social, si bien su puesta de largo en sociedad se produjo cuando PSOE y Podemos alcanzaron un acuerdo de Gobierno.

Los bots socialistas se deshacen en elogios a Pedro Sánchez y calumnian a todo aquel que no le baile el agua al socialcomunismo. OKDIARIO también ha sufrido los ataques virulentos de Paola, Lorena y Ainhoa, una ofensiva en toda regla que recibimos con indisimulado orgullo y satisfacción al comprobar como la izquierda extrema tiene que inventarse perfiles falsos en las redes para atacarnos.

Que sigan las primas hermanas «socialistas» colocándonos en la diana porque sabemos quienes mueven sus hilos. A Paola, Lorena y Ainhoa pedirles, simplemente, que cuando retuiteen enlaces o informaciones de este periódico no escriban faltas de ortografía.

Las bots, mientras calumnian a quienes no comulgan con el socialcomunismo gobernante, alaban a diario a Sánchez, Calvo y Lastra. Lo hacen afirmando que «eres el mejor, Pedro» o con «guapa» a la vicepresidenta primera del Ejecutivo y a la vicesecretaria general y portavoz del grupo parlamentario en el Congreso. Un intento de crear un discurso favorable en la opinión pública de los tres que, sin embargo, pierde toda efectividad al comprobar la actividad de las cuentas.

El PSOE dice que no tiene nada que ver con el asunto y se lava las manos, pero si Paola, Lorena y Ainhoa fueran de verdad y tuvieran la honestidad de reconocer quien las programa, en Ferraz se morirían de vergüenza.

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Adiós a una farsa funesta
Segundo Sanz okdiario 20  Junio 2020

La etapa más negra de la historia reciente de España después de la Guerra Civil, con 50.000 muertos por la pandemia, ha sido una cadena continuada de despropósitos, errores y negligencias del Frente Popular que ocupa La Moncloa. Una farsa funesta a la que ahora decimos adiós y que arrancó mucho antes de aquel 13 de marzo en que Sánchez avanzó lo que sería un deleznable Estado de excepción encubierto. Desde entonces, cien días de alarma y ruindad.

El Gobierno socialcomunista subestimó las alertas internacionales sobre la que se avecinaba. Priorizó su agenda ideológica y evitó tomar medidas drásticas de distanciamiento social antes del 8 de marzo. Reveló 24 horas antes la adopción del real decreto y provocó así salidas masivas de las grandes ciudades propagando el virus. No tomó temperatura aquellas semanas a ningún pasajero de los miles de vuelos procedentes de Italia y China.

Dejó en un cajón el desarrollo del plan anti-pandemias que heredó del Ejecutivo de Rajoy. Ignoró un aprovisionamiento de material sanitario que debió comenzar meses atrás. Suplicó ayuda in extremis a un Amancio Ortega odiado por Podemos para que le facilitara contactos de proveedores e incluso fletara aviones para traer mascarillas, respiradores y demás. Compró productos ‘fake’ a millares, a offshore de «dirección desconocida», y pagó la tardanza a precio de oro.

Puso más multas con esa Ley de Seguridad Ciudadana tan repudiada por Iglesias que test PCR practicados a los ciudadanos. Dio más libertad a los perros que a los niños, obligando a padres y madres a llenarse de paciencia e ingenio mientras teletrabajaban, y alargó hasta la vergüenza, frente a otros países, la prohibición de hacer deporte al aire libre. Persiguió los rezos en iglesias que cumplían la seguridad y trató de disuadir las protestas cívicas contra su nefasta gestión.

Desasistió a las residencias de mayores, con un Pablo Iglesias más preocupado por ocupar plano que por dar una respuesta eficiente sobre el terreno a la tragedia de los geriátricos, como coordinador de los servicios sociales por delegación del mando único. Eso sí, el Gobierno aprovechó un decreto de la crisis sanitaria para colar al líder podemita, amigo de narcodictaduras, en la Comisión delegada de control del CNI. Jaleó las caceroladas contra la Corona y se apropió del aplauso sanitario mientras dejaban sin protección a los profesionales, el 24% de los infectados.

Castigó a trabajadores con el retraso en el pago de los ERTE. Cobró las cuotas a los autónomos pese a la prestación prometida. Mitigó las colas del hambre a través de sus satélites mediáticos. Pactó con Bildu una derogación íntegra de la reforma laboral del PP cuando ni siquiera necesitaban a los proetarras. Cedió a los nacionalistas y separatistas una desescalada a la carta. Y abrió las fronteras a los alemanes antes de permitir a un almeriense ir a Murcia.

Cambió de criterio una y otra vez, cayendo en el bochorno más absoluto, sobre la necesidad de llevar mascarilla. Ordenó a la Guardia Civil que persiguiera en las redes la «desafección» y el cabreo generalizado con el gabinete Cum Fraude. Paralizó el control parlamentario y silenció a la oposición al más puro estilo bolivariano. Purgó a mandos del Instituto Armado en el marco de la investigación al socialista Franco por no cancelar el infectódromo feminista.

Impidió a los familiares dar un último adiós a su seres más querido, pero permaneció de brazos cruzado ante el cortejo fúnebre de Anguita. No reconoció a los muertos con sintomatología de coronavirus y manipuló las cifras hasta caer en la mayor ignominia. Robó el duelo a los españoles escondiendo los ataúdes y no decretó el luto hasta 70 días después, politizando el dolor incluso en el BOE. Ya sólo queda el recuerdo desgarrado y la necesidad de que se haga Justicia.

La confianza es el plan que necesita España
José María Rotellar okdiario 20  Junio 2020

Sumergidos en esta crisis económica derivada de las durísimas medidas que adoptó el Gobierno para tratar de frenar los contagios provocados por el coronavirus, el Ejecutivo sigue sin acertar en la gestión de la economía -en la sanitaria es obvio que lo hizo mal-. Después de provocar el cierre casi completo de la actividad económica, que ha dejado a más de cien mil empresas por el camino, que ha llegado a acumular más de tres millones de ERTE’s y que destruyó un millón de empleos en apenas medio mes, sigue equivocándose.

No ha movilizado liquidez suficiente que garantizase el acceso a la misma a todas las empresas, para evitar su cierre, que fue originado de manera inducida por el sector público a mediados de marzo.

No ha condonado impuestos y cotizaciones a empresas y autónomos en el período de restricciones productivas. Los aplazamientos concedidos llevan el problema hacia delante, pero no lo eliminan, que es lo que habría que haber hecho en justicia, ya que la parada empresarial no ha sido capricho de los empresarios, sino impuesta por el poder público.

No ha desarrollado un plan creíble para el comercio, y los planes de la automoción y del turismo que ha presentado contienen muchas aristas. En el de la automoción, está muy ligado al coche eléctrico, que no responde al grueso de la producción que se realiza en España, de manera que no supone un incentivo tan fuerte como debería ser para aumentar la demanda y fomentar, así, la oferta, además de que llega tarde, tras anunciar Nissan su marcha. El del turismo llega también tarde, la gran mayoría son préstamos, en mucha parte ya anunciados, pues muchos forman parte del tramo ICO de los 100.000 millones de euros, y en buena medida ya fueron expuestos hace semanas, en el acuerdo del Gobierno con Ciudadanos para que la formación naranja les aprobase una de las múltiples prórrogas del estado de alarma.

Y no ha dado ni certidumbre ni seguridad jurídica. Sus pactos con Podemos y Bildu para derogar la reforma laboral de 2012, que tan bien ha funcionado; sus ataques despreciativos a la hostelería y al turismo, con el ministro de consumo tildando a este último de precario, estacional y de bajo valor añadido; y el anhelo nacionalizador de Podemos, con Iglesias a la cabeza, provocan una inseguridad en los agentes económicos que tendrá como consecuencias una disminución de la inversión y el consumo.

Si a ello le añadimos que el Gobierno sigue empeñado en subir los impuestos, desde Patrimonio a IRPF, pasando por Sociedades, homogeneizar Sucesiones y Donaciones -es decir, subirlo- e imponer las mal llamadas tasas Tobin y Google, la inversión encuentra muchos recelos para permanecer en España y, sobre todo, para que nueva inversión llegue a nuestra economía.

El empecinamiento es tal que María Jesús Montero ha dicho que los planes españoles sobre la tasa Google siguen en marcha, pese al riesgo muy cierto de que Estados Unidos contraataque imponiendo severos aranceles a muchos productos españoles, que perjudicaría de manera importante a nuestro sector exportador.

En lugar de tantos anuncios de planes, de tanta política radical y de tanta inseguridad jurídica e incertidumbre, lo que la economía española necesita es confianza, y ésta se logra con un liderazgo determinante y sensato, con un Ejecutivo que con sus actuaciones dé certidumbre y con no poner en riesgo la seguridad jurídica. Ese plan es el que precisa nuestra economía para volver a crecer y a generar empleo, en lugar de esta sinrazón que vivimos, que apuesta por la economía subsidiada en lugar de por la productiva, y que puede meter a España en un callejón de difícil salida, máxime si Sánchez e Iglesias mantienen la indisciplina presupuestaria y su heterodoxa política económica.

Pedro, Pablo y el Valle de los Caídos
Javier Somalo Libertad Digital 20  Junio 2020

En España siempre hay una mitad de muertos que no cuenta y una izquierda que lo alienta. La verdad sigue confinada y con mascarilla de hierro forjado en el Valle de los Caídos de Sánchez e Iglesias.

El 16 de julio se celebrará el funeral de Estado por la Verdad. Se homenajeará la memoria de la mitad de los muertos por la pandemia del coronavirus en España, "los 27.000 compatriotas que fallecieron", tal y como dijo Pedro Sánchez. El resto, hasta casi 50.000 que reportan el sistema MoMo, las funerarias o el INE, ha desaparecido en los congeladores de Illa y Simón. Este viernes, tras muchos días de promesas incumplidas, el Gobierno ha decidido que la cifra oficial es de 28.315 fallecidos.

Sánchez no tardará en buscarle salida al Valle de los Caídos como memorial de la pandemia. De la mitad, claro, porque caídos son otros tantos. Él mismo sería capaz de ordenar reconstruirlo en calidad de salvador –dice que el Gobierno ha salvado vidas– si no tuviera que pedir permiso a Pablo Iglesias. Así que, siguiendo a Arquímedes, ya hay candidatos para ocupar el volumen desalojado que llevaron en helicóptero a Mingorrubio.

En el Valle de Sánchez e Iglesias cabrán también los asesinados por ETA, banda que nada tiene que ver con sus socios de Gobierno, pero sólo como símbolo del "fin del conflicto". Por eso también promete a Bildu –el escaño de ETA– retirar medallas a personajes como Billy El Niño. Porque Bildu no tiene que ver con tortura alguna; sólo es un partido que visita formal e institucionalmente en la cárcel a Txapote, el asesino, entre otros, de Miguel Ángel Blanco. Quizá quieran recordar al concejal en una placa junto al etarra Bolinaga, el torturador que mantuvo a Ortega Lara 532 días secuestrado en una madriguera.

Lo "constituyente" bien merece grabarse en piedra. José Antonio y Franco; Pedro y Pablo. El nuevo Valle también podría tener hasta su propia trama en la "desescalada" de la democracia hacia la "nueva normalidad".

Porque hay más intrigas. A Felipe González lo metieron sin más en el cajón porque les incordiaban sus arrebatos de sentido común con Cataluña y Venezuela pero, tras un amago, en Podemos han decidido que no está de más investigarle por los GAL en una comisión parlamentaria auspiciada por Bildu, PNV, ERC, JxCat, la CUP, el BNG... Se ha encargado de explicarlo Pablo Echenique en Twitter y, por su argumentación, es posible que resuelva el asesinato de Kennedy y las desapariciones en el Triángulo de las Bermudas.

A ver qué dice el Gobierno del PSOE de su vicepresidente y a ver cómo acaba esta historia de repentino cambio de opinión en Podemos, justo cuando empiezan a complicarse las cosas para Pablo Iglesias a cuenta de una tarjeta telefónica mutilada. Y es que siempre aparece alguna tarjeta telefónica en esas cloacas que, cada cierto tiempo, rebosan.

Mientras se dilucida este misterio que rompe el silencio del Valle, resulta mucho más práctico ir a por la Corona señalando al anterior cráneo que la portaba. Víctima de casi todos los pecados endémicos borbónicos, Juan Carlos I desempeñó un papel crucial en la salida del franquismo hacia la democracia y eso es justo lo que quiere revertir Pablo Iglesias usando a Sánchez como presunto autor intelectual, que ya es atrevimiento, pero sin asumir riesgos y sin el indiscutible interés por la concordia que demostró el Rey en la Transición. Pablo ataca a la Corona y Pedro otorga.

Entre Pablo y Pedro, van a por la monarquía desde las debilidades del emérito o desde donde se tercie. Y a por la Guardia Civil si se desmanda o, literalmente, desmandándola. Y a blanquear a ETA concediendo pretensiones a su partido, acercando a presos o permitiendo visitas a las cárceles en pleno estado de alarma. Eso sí, cuidado con González, no sea que esa estatua acabe rompiendo algún escaño.

Por lo demás, todo sigue su curso en el final del estado de alarma. La caza a Isabel Díaz Ayuso ya es pública y parece que el nuevo director de El País tras la salida de Soledad Gallego Díaz es José Manuel Franco, que pasa de reo a fiscal por arte de la inconstante justicia española. No es que Ayuso dejara morir a los abuelos, es que los condenó a muerte y ordenó a los hospitales defenestrarlos. Lo pone en El País, lo dicen en la tele… hasta hay un vídeo. Pero todo lo anterior es lo de menos porque ya nadie oculta que la "Operación Ayuso" en realidad es una moción de censura, la nueva forma de llegar al poder, motivada siempre en algún presunto escándalo. Los muertos, que me perdonen, son lo de menos.

El 16 de julio será el funeral de Estado porque así lo ha decidido el presidente del Gobierno que, como Iglesias, no quiso luto ni visitó el Hospital de IFEMA o la morgue del Palacio de Hielo. Sea como fuere, en España siempre hay una mitad de muertos que no cuenta y una izquierda que lo alienta. La verdad sigue confinada y con mascarilla de hierro forjado en el Valle de los Caídos –28.313 oficiales, 50.000 posibles– de Sánchez e Iglesias, pero la mentira anda de turismo buscando a quien contagiar en un desatado frenesí que tiene mucho de "constituyente" sin poder serlo, lo que podría ser interpretado sin demasiadas trabas como golpismo. Visto así nuestra "nueva normalidad" es bien antigua.

Otra vez la Mesa de la Vergüenza
Carlos Dávila okdiario 20  Junio 2020

Las informaciones que se están filtrando apuntan a que, de nuevo, esta “Mesa de la Vergüenza, la de la negociación entre el Gobierno de España y lo sediciosos catalanes, se reunirá no más tarde del 15 de julio. Probablemente antes. Torra se lo está exigiendo a Sánchez y en esto realmente es casi en lo único que coincide con los “germans separat” de Esquerra, los cuales desean que, de alguna manera, el Frente Popular español les reconozca como sus interlocutores de cabecera. Torra mete prisas a unos, los suyos, los más cercanos en la independencia, y a otros, el Gobierno felón de Sánchez, porque es su única forma de responder a la inhabilitación que le va a caer próximamente y que le impedirá presentarse a las próximas elecciones catalanas. La premura le acecha y ahora, una vez que su fantasmal Gobierno de la Generalidad ha recuperado sus plenas competencias, quiere rebañarle a su cómplice de Madrid una apuesta innegociable por el ejercicio de la autodeterminación. Eso sí: Torra, que no tiene ninguna de pudrirse en la cárcel, ya no apremia con una solución inmediata, de ayer para hoy, se conforma en este momento con un referéndum “lo antes posible”.

La pregunta es si Sánchez o sus enviados especiales a la Mesa se avendrán a esta exigencia, y la respuesta es, más o menos, ésta: dado que también los Presupuestos urgen para antes de octubre, y dado que el Partido Popular por una parte, y Esquerra por la contraria, le van a poner a Sánchez la cara colorada en cualquier negociación, el aún presidente está dispuesto a ceder una promesa de consulta, pero eso con la boca pequeña, pues Sánchez, siempre aspirará a mentir a sus interlocutores y, tras arrancarles un compromiso económico para aprobar las Cuentas del Estado, engañarles y dejarle con el bocado del referéndum en la boca. Esa es la estrategia de Sánchez, no hay que ser muy listo para adivinarla. Torra está agobiado y, como además como el hombre no es de muchas luces, caerá en la trampa que le va a tender la otra parte, y puede que, contra todas las luces de la razón que ya decimos que no son muy largas, apoye los Presupuestos firmando un pacto al lado mismo de sus mortales y próximos enemigos de Esquerra Republicana de Cataluña.

De ninguna forma, ¡figúrense!, adelantamos esta estrategia pensando en que al aún presidente le vaya a entrar en el cuerpo una dosis de dignidad y patriotismo, y, en consecuencia, urdirá el engaño para impedir que los rebeldes catalanes se salgan con la suya y logren una consulta legal para fugarse de España. Claro que no. Él juega, como Simeone, al día, y sólo pretende ganar meses, un tiempecito más para él en La Moncloa y para su señora en Doñana reponiéndose del maldito virus que le atacó en la manifestación de las rabiosas feministas del 8 de marzo. O sea, que los independentistas deben saber que este sujeto va a perpetrar contra ellos un embuste histórico que se puede definir de esta manera: “Os digo que sí a lo que me proponéis y luego, si es posible, os dejo más plantado que un pino”.

Quizá sea por este temor, Rufián, que es el más listo (tampoco da mucho de sí, eso es cierto) ya viene pregonando que se sentarán en la Mesa únicamente si, después de las negociaciones, se firma un documento preciso en el que se recojan, ce por be, todos los compromisos acordados. ¿Aceptará Sánchez esta imposición? Pues naturalmente que sí él, que es un artista en engañar a tirios y troyanos, puede suscribir lo que le pongan, incluso en sesión solemne de tal para cual, y más tarde proclamar con desahogo habitual: “Yo no he sido, yo no he sido”. Y que le vengan a reclamar que se va de viaje. Mírese por dónde su proverbial procacidad, puede ayudar a que no se cumplan los objetivos de los secesionistas que no son otros que marcharse de España, como ellos dicen: “el més aviat possible”, es decir en el Nissan más rápido y potente antes de que los japoneses se larguen de Cataluña porque ya no soportan más tiempo ni la inseguridad industrial, ni la jurídica que son características muy visibles del comportamiento en el viejo Principado. Ahora, mírese por dónde, la volubilidad de Sánchez puede ser el mejor aliado de la permanencia de Cataluña en España. Estos sediciosos no se han enterado de con quién se juegan los cuartos, ellos, con sus consabidas orejas de burro como síntoma de su apuesta, van a presentar en los próximos días una Resolución en ese Parlamento inútil que lleva cerrado desde que se constituyó, para dibujar la mejor forma posible de asentar la autodeterminación. “¿Cómo lo hacemos esta vez?” se están preguntando los sediciosos. Pues bien, hagan lo que hagan y salvo que planteen la revolución en la calle, la nueva jugada en esta Mesa de la Desvergüenza, sólo va a servir porque a lo mejor Ciudadanos, en un a ataque de memoria, recuerda que nació para oponerse a la sedición, no para andar del bracete de un Sánchez que también a ellos les miente a borbotones. No sabe hacer otra cosa realmente el indeseable sujeto.

El vicepresidente no dimite
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 20  Junio 2020

A la hiena Iglesias le van a hacer falta miles de ataúdes refrigerados para seguir ocultando todos los muertos de las residencias a los que no asistió en vida. Suministrar morfina a granel no evitó su ocaso. Antes o después, el vicepresidente habrá de pagar por su apática y diabólica gestión. Su incompetencia, desde el 19 de marzo, día en que fue nombrado ‘irresponsable’ de los servicios sociales del mando único en estado de alarma, le abrieron la puerta a la dimisión. Pero no dimitió, el fatuo bolchevique no tiene un minuto disponible en su recargada agenda para hacer tal cosa. Ni siquiera tuvo tiempo para admirar e inspeccionar Ifema. Estaba muy atareado inventando mil y una atrocidades que debilitasen el buen hacer de Isabel Díaz Ayuso, que gobierna la única Comunidad próspera.

Al preguntarle Egea, secretario general del PP, en el Parlamento: “¿Por qué no se puso al teléfono cuando los ancianos le reclamaban ayuda?”, dicha hiena sin responder a la cuestión, salió por peteneras. Apenas se le ocurrió la imbecilidad de acusar a Egea de traicionar a España, como si el PP fuera el partido que quiere cargarse al Rey y a la Constitución, cuando es él, rastrero líder morado, el que tiene entre ceja y ceja, acometer tales barbaridades. Recordemos que fue este bicho el que soltó, en público, derramando babas de orgullo: “Decir España me produce vómitos”. No barajes las traiciones, guerrillero de mercadillo. Vicepresidente, límpiese la baba, vacune a la hiena y visite la república bolivariana, que está en auge, como todo país triturado por comunistas.

Con tipos de esta calaña a bordo, más ese vigía majara del CIS, ¿pretende el cisne Sánchez surcar las bravas aguas de la legislatura? Va de ala… Se divisa un naufragio apoteósico. Como no se deshaga de tantos inútiles, que se han enrolado en la aventura con la sola idea de hacerse ricos, a costa de arruinar al país entero, la embarcación se irá a pique, irremisiblemente. No sea ufano, presidente, pacte con los constitucionalistas, o no sobrevivirá en Moncloa, para poder seguir haciendo el ganso. Los de Iglesias, por estar mal vistos, no cotizan en Europa; los proetarras son obtusos y los separatistas catalanes, tampoco son de fiar. Con esa marinería no hay capitán que alcance a ver el horizonte. La navegación exige mejor personal.

¡Menudo repaso le dio la abogada del Estado Macarena Olona a la choni Irene Montero! Para ser ministra, además de tener categoría, hay que tener algo de cultura. No basta con ser la chica de Iglesias. A eso me refiero cuando digo que el demencial gabinete de Sánchez, hace aguas por todos los costados. Con ineptos, no se llega a puerto alguno. S.O.S. Save our souls. (Salvad nuestras almas).

Los enemigos de España y sus tontos útiles en el PSOE van a por González
OKDIARIO 20  Junio 2020

En el PSOE se libra una guerra interna a cuenta de los ataques promovidos por Bildu, ERC y el propio Podemos -los socios preferentes de Pedro Sánchez- contra Felipe González a raíz de las revelaciones incluidas en un antiguo informe de la CIA desclasificado y que ahora ha vuelto a ser aireado tras las críticas del ex presidente del Gobierno al Ejecutivo de coalición socialista.

La fisura en el PSOE tiene una dimensión geográfica: por un lado, las bases en las zonas más nacionalistas -País Vasco y Cataluña- se movilizan para romper con el pasado que representa González, mientras Susana Díaz y Guillermo Fernández Vara, en Andalucía y Extremadura, han salido en defensa del ex presidente. O sea, en los territorios donde el socialismo ha sido abducido por el nacionalismo, Felipe González es persona «non grata», mientras que en los feudos históricos del PSOE ocurre todo lo contrario.

El País Vasco ha sido la federación más activa en sumarse a la quema de Felipe González programada por Podemos y ejecutada por EH Bildu y ERC. Los proetarras han exigido de forma activa una crítica del actual PSOE a González y una eliminación de los honores de ex presidente de España, y dirigentes vascos del PSOE han respaldado esta crítica al que ha sido el secretario general más representativo desde la transición.

El primero en salir a la opinión pública de forma decidida ha sido el delegado del Gobierno en el País Vasco, Denis Itxaso. “Fue un gran horror y un gran error. El GAL nunca debió suceder y sólo contribuyó a causar dolor y alimentar el ojo por ojo”. Frente a esta oposición, mayoritaria en el País Vasco y Cataluña, Susana Díaz lanzó una pregunta categórica: «¿Alguien puede cuestionar a Felipe González lo que ha sido? En el mismo sentido, Fernández Vara dijo: «A González lo defiende su historia y su trayectoria».

Lo cierto es que la estrategia de Podemos, con el apoyo de independentistas y proetarras, de atacar al ex presidente del Gobierno ha conseguido su propósito de que se escenifique la división existente en el PSOE. Los socios de Sánchez han logrado su objetivo. La cosa no ha hecho más que empezar y presagia tempestades.

Centenares de abertzales insultan y acosan a miembros de Vox en un mitin de Bilbao que acaba en carga policial
La Ertzaintza ha tenido que cargar varias veces contra los radicales ante el lanzamiento de piedras, botellas e incluso mobiliario de las terrazas de los bares de la zona
OKDIARIO 20  Junio 2020

La Ertzaintza ha cargado contra los grupos de radicales abertzales que esta tarde se han concentrado en protesta por la celebración de un mitin de Vox en el barrio de San Francisco en Bilbao sobre «seguridad e inmigración».

Un joven de 22 años de edad ha sido detenido esta noche en Bilbao por su participación en los incidentes registrados a la finalización del mitin. Los manifestantes han lanzado mobiliario de terrazas y botellas de cristal cuando la Ertzaintza ha cargado para disolver la concentración, y varios agentes han tenido que se atendidos por heridas leves, según ha informado el Departamento vasco de Seguridad.

El secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, junto al candidato de Vox por Bizcaya en las elecciones autonómicas vascas del 12 de julio Niko Gutiérrez, han participado esta tarde en un acto político en la plaza Corazón de María, en el barrio bilbaíno de San Francisco, donde la Ertzaintza y la Policía Municipal han desplegado un fuerte dispositivo de seguridad.

Grupos radicales habían llamado a manifestarse contra este acto, denunciando que, «hoy, como hace 83 años, Vox convoca una algarada fascista en Bilbao y vienen a vomitar su discurso de odio».

Unas 200 personas, entre los que han secundado el llamamiento de los grupos de la izquierda radical y vecinos el barrio, se han concentrado durante el mitin, fuertemente custodiados por la Ertzaintza, y a la finalización del acto, al que han asistido una veintena de simpatizantes de Vox, se han enfrentado a los agentes de la Ertzaintza, que han cargado varias veces ante el lanzamiento de piedras, botellas e incluso mobiliario de las terrazas de los bares de la zona.

El mitin, al que han asistido una veintena de personas, se ha desarrollado en medio de una gran cacerolada de los vecinos de la plaza desde sus balcones, que no ha impedido que se escuchara con una potente megafonía el discurso vehemente de Ortega Smith, que ha clamado contra la inmigración ilegal y la «imposición del totalitarismo lingüístico» en el País Vasco.

El dispositivo policial, integrado por cerca de un centenar de agentes de la Ertzaintza, en su gran mayoría pertenecientes a la Brigada Móvil antidisturbios, y varias patrullas de la Policía Local, ha impedido que varios centenares de militantes antifascistas, convocados por medio de las redes sociales, y vecinos del barrio, muchos de ellos inmigrantes, se acercaran al lugar de la plaza donde se ha celebrado el acto.

Una vez finalizado el mitin, cuando los agentes antidisturbios apartaban con sus escudos a los concentrados para que Ortega Smith y sus acompañantes pudieran abandonar el lugar en sus vehículos, algunas personas han lanzado distintos objetos, como vasos y botellas de vidrio y sillas contra los ertzainas, que han realizado varias cargas para dispersarles.

Fuentes de la Policía vasca han informado a Efe de que durante los enfrentamientos no se han registrado heridos ni detenciones.

Los asistentes al mitin han abandonado después la plaza caminando, escoltados por la policía y en medio de insultos y abucheos desde las aceras y los balcones de la calle San Francisco.

Durante el acto electoral, en el que también ha intervenido el candidato de Vox por Vizcaya a las próximas elecciones autonómicas Niko Gutiérrez, Ortega Smith ha dado la «bienvenida» a los inmigrantes legales, que «cumplen la ley y son respetuosos con el derecho y la libertad», pero «no a la inmigración ilegal, que busca el ingreso mínimo vital y las viviendas sociales, ni a las manadas de ‘menas’ que asaltan y violan en las plazas -ha dicho-«.

«No es xenofobia, sino sentido común; las ayudas sociales que sean primero para los españoles», ha proclamado el secretario general de Vox.

En la fosa séptica
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 20  Junio 2020

No me canso de expresar mi desconcierto por el hecho de que la estabilidad del Gobierno de España dependa de unos partidos que no se consideran españoles.

No me canso de expresar mi desconcierto por el hecho de que la estabilidad del Gobierno de España dependa de los caprichos de un conglomerado de partidos políticos que, aunque enfrentados entre ellos por apetitos de lucro, coinciden a la hora de negar su condición de españoles e incluso proclaman su voluntad de perjudicar, en la medida de sus posibilidades, la convivencia social y la prosperidad económica del país que comete la insensatez de permitirles participar en sus asuntos internos. La presencia de ERC, JxCat, CUP y Bildu en el Parlamento de España es tan incongruente como lo sería la de un partido eslovaco en las instituciones de Chequia, o ucraniano en las de Rusia, o kosovar en las de Serbia.

Guiñol anticonstitucional
Así nos va. Sobre todo porque estos partidos regionales, ajenos y hostiles por definición a los intereses de España, están coaligados con otro de dimensión nacional, nacido del huevo de la serpiente comunista extranjera, que a su vez completa el bloque que dicta el guion al malabarista del guiñol anticonstitucional: Pedro Sánchez.

El guiñol lo interpretan, disciplinadamente y de común acuerdo, los renegados de su nacionalidad española y los delfines de los bolcheviques que se estrenaron asesinando a los Romanov y se diplomaron masacrando a cien millones de personas. Juntos, se movilizan para proscribir la Monarquía parlamentaria y sustituirla por un mosaico de republiquetas autocráticas gangrenadas por los virus del castrismo, el chavismo y el peronismo.

Dominios feudales
Pero no es necesario ir tan lejos para vislumbrar lo que nos aguarda si nos dejamos embaucar por estos rufianes. Basta comprobar la falta de escrúpulos con que actúan aquí, aprovechando el poder que han usurpado ilegalmente en sus dominios feudales de Cataluña. Y –¡ojo!– quienes dejan al descubierto sus trapacerías, en este caso, no somos únicamente sus antagonistas, sino sus propios camaradas, hartos de que la estulticia de sus líderes y la obsolescencia de sus ideólogos los arrastre de fracaso en fracaso y de papelón en papelón. Escribe el pastor del rebaño Francesc-Marc Álvaro ("El poso y el pozo", LV, 8/6):

La descomposición de las relaciones entre los socios en el Govern es clamorosa, insostenible, ridícula y casi obscena, lo cual produce vergüenza ajena en la ciudadanía catalana y aboca a los políticos concernidos a la pantomima más grotesca.

(…)
El Ejecutivo Torra ya ha tocado fondo y, como sucede con las cafeteras una vez hemos preparado el café, ahora solo queda el poso, unos restos que se están reutilizando compulsivamente, simulando que no pasa nada, como si los ciudadanos no tuvieran buen paladar para darse cuenta de que el brebaje es solo agua sucia, cada vez peor. (…) Y del poso pasamos directamente al pozo. Quiero decir que vamos de cabeza al pozo más negro. No es solo la gestión pésima de las residencias de ancianos, o la poca credibilidad abordando el futuro de la factoría de Nissan, o los golpes de volante en Interior, o la desorientación que proyecta el Departament d´Educació, o las respuestas de la consellera portavoz… Es el conjunto del Gabinete catalán el que está averiado.

Esquela fúnebre
Los supremacistas están nerviosos. Álvaro ve que van "de cabeza al pozo más negro". Podría haber dicho que ya están en la fosa séptica, en cuyas aguas servidas flotan las jeremiadas de los monigotes de la sedición.

Hasta la trabucaire Pilar Rahola hurga en el estercolero, enfurecida por la posibilidad de que los coqueteos del PSOE con Ciudadanos "deje a los periféricos en fase de desecho ahora que no son necesarios" ("La muleta", LV, 10/6). Y enrolada en la beligerancia del dúo lunático Puigdemont-Torra, abomina del tartufo Oriol Junqueras, "cuya política de apaciguamiento chamberliano queda tocada. (…) El bofetón es de órdago: nunca un partido había tenido una oportunidad tan buena como la que ha tenido ERC para conseguir algún acuerdo solvente y nunca se había desaprovechado de manera tan estúpida". Y remata así la esquela fúnebre de su república ("Hermitage", LV, 18/6):

Debemos de ser los únicos imbéciles que expulsamos grandes proyectos de inversión en plena crisis económica. Para tirar de la cadena…

Allá ellos con sus disputas carroñeras. Lo cierto es que su simulacro de república es una fosa séptica donde ningún ciudadano decoroso querría revolcarse cotidianamente.

¡Larga vida a la Monarquía constitucional en España!

Duelo entre Casado y Abascal en Santiago: ambos coincidirán en el arranque de la precampaña
El próximo domingo los líderes del PP y Vox protagonizarán diferentes actos a la misma hora en Santiago de Compostela.
Miriam Muro. Maite Loureiro Libertad Digital 20  Junio 2020

Las elecciones en Galicia son clave tanto para el PP como para Vox, aunque por diferentes motivos. El primero aspira a repetir, e incluso mejorar, su mayoría absoluta, especialmente después de la crisis del coronavirus que ha reforzado a Alberto Núñez Feijoo después de una gestión que ha permitido a la comunidad ser la primera de España en abandonar el estado de alarma.

Los de Abascal aspiran a entrar por primera vez en el Parlamento para condicionar el Gobierno de la Xunta y tener "vigilado" a Feijoo, al que reprochan aplicar medidas similares a las de los nacionalistas en Cataluña o el País Vasco, además de una política lingüística que no garantizan, dicen, la libertad de elección de los padres para dar clases en castellano.

En medio de esta batalla, ambos líderes se volcarán en apoyar a sus respectivos candidatos durante la campaña electoral. Prueba de ello es la premura que se han dado a la hora de poner en marcha la precampaña. El próximo domingo, las 12 del mediodía, en la Finca da Rocha de Santiago de Compostela, Pablo Casado y Alberto Núñez Feijóo iniciarán la precampaña para las elecciones gallegas del 12 de julio.

Desde Génova apuntan a que las "sensaciones son muy buenas" y están convencidos de que "en las urnas se premiará la gestión" del presidente gallego "con una cuarta mayoría absoluta".

Además del encuentro de este domingo, está previsto que Pablo Casado asista a varios actos de la campaña gallega, al igual que en la del País Vasco, junto a Carlos Iturgaiz. La presencia del presidente del PP será "equitativa" en ambos territorios, explican fuentes del partido que aún están ultimando estos encuentros con sus direcciones regionales.

En la campaña gallega también se espera que participe el expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, "militante del PP gallego y una persona muy querida" en la Comunidad, apuntan los populares de la región. Eso sí, los actos serán muy diferentes a otras ocasiones ya que se primará la seguridad con aforos más reducidos.

Abascal, protagonista absoluto de la campaña de Vox
Por su parte, Santiago Abascal estará a las 11 de la mañana en el Monte Do Gozo, en el monumento del Peregrino donde, según confirman fuentes del partido, está previsto que se dirija a los medios de comunicación y haga unas declaraciones.

Desde allí, realizará la última etapa del Camino de Santiago hasta la plaza del Obradoiro. Fuentes de Vox aseguran que tenían intenciones de realizar allí un mitin pero la Xunta no ha respondido a su petición para obtener el permiso por lo que el silencio administrativo se considera negativo y no podrán llevarlo a cabo.

Abascal estará acompañado de sus cuatro candidatos provinciales ya que el partido no ha designado un aspirante a la Xunta, haciendo así recaer todo el protagonismo sobre el presidente de Vox. Una apuesta arriesgada, aunque inevitable, teniendo en cuenta que sus cabezas de cartel son perfiles prácticamente desconocidos, lo que convertirá el resultado electoral en un éxito o fracaso del propio Abascal.

El líder de Vox realizará este fin de semana un tour por toda Galicia, empezando este mismo viernes en Orense, visitando mañana sábado Vigo y concluyendo el domingo en Santiago de Compostela. Para todos los actos, la formación pide a los asistentes que lleven mascarilla y asegura que se garantizará la distancia y medidas de seguridad sanitarias por el coronavirus.
 


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