AGLI Recortes de Prensa   Sábado 4  Julio  2020

Justicia fiscal, expolio social
Daniel Lacalle El Espanol 4  Julio 2020

"For a nation to tax itself into prosperity is like a man standing in a bucket and trying to lift himself up by the handle". Winston Churchill.

Es sorprendente que el presidente del Gobierno, en una entrevista, nos diga que tenemos que consumir más mientras anuncia una brutal subida de impuestos en medio de una crisis. Denota la falta de respeto al contribuyente y a las empresas que están luchando por mantenerse a flote en una recesión sin parangón. En realidad, no sorprende. Parte de la misma visión extractiva de la economía de siempre. Usted gana demasiado y ellos gastan poco.

Para justificar su hachazo fiscal ya están utilizando varias mentiras.

La primera, que recaudamos muy poco, la desmontamos la semana pasada. Otra es el "peligroso aumento del ahorro". Es alucinante, lanzan la economía al abismo, amenazan con subidas de impuestos constantes, las familias intentan ahorrar un poco y les culpan de que no consumen lo que quiere el Gobierno. La tercera mentira es que la subida de impuestos va a sufragar el Estado de bienestar.

Ni las estimaciones más optimistas cubren el aumento de déficit de 2019… Imaginen el de 2020 y 2021. Se han perdido 42.000 millones de ingresos fiscales en esta crisis, ni con estimaciones optimistas de crecimiento y de ingresos se van a cubrir hasta 2023... Y recordemos que en 2019 ya teníamos un déficit superior al estimado y presupuestado.

Si subir impuestos, como ha hecho en 2018 y 2019 con los impuestos al trabajo, es positivo ¿por qué se ha destruido más empleo, empresas e ingresos fiscales que en ningún país de nuestro entorno? La cuarta mentira es la de "pagar impuestos como un ciudadano nórdico, orgulloso".

Lo dice una persona que vive de los impuestos de los demás, orgulloso. La principal diferencia en materia tributaria con los países nórdicos es que tienen un IVA e impuestos indirectos, los que pagamos todos, mucho más altos. Otra gran mentira es que nos van a regar de dinero con centenares de miles de millones sin condiciones. Si fuera cierto, no subiría los impuestos, sería innecesario. Si fuera cierto que la ayuda de la UE y la monetización del déficit son la panacea de dinero gratis que va a evitar los recortes, no solo no subiría impuestos, debería bajarlos.

Si subir impuestos, como ha hecho en 2018 y 2019 con los impuestos al trabajo, es positivo ¿por qué se ha destruido más empleo, empresas e ingresos fiscales?

Es más, si fuera cierto que la recuperación de la economía va a ser en “V” y que los 'brotes verdes' nos rodean, tampoco tendría que subir los impuestos, solo aprovechar el espacio fiscal que nos concede la Unión Europea para facilitar y acelerar esa recuperación. Pero Sánchez sabe que la recuperación va a ser lenta y difícil y que va a tener que llevar a cabo enormes ajustes.

Lo que quiere es que esos ajustes recaigan en el 100% en el sector privado y los contribuyentes, mientras mantiene la administración más cara y con más ministerios de la historia. Dice que no va a hacer recortes, pero anuncia enormes recortes en el poder adquisitivo de todos los contribuyentes.

Por eso se inventa la falacia de la 'justicia fiscal'. España ya tiene una fiscalidad progresiva. Un contribuyente que gana 150.000 euros brutos al año sufre una cuña fiscal ya es del 48,25% en las comunidades autónomas del régimen común, y que llega hasta el 53,11% en Navarra. El concepto de “renta alta” es en realidad casi inexistente en España, ya que hablamos de unas 90.000 personas, y solo 7.000 pueden considerarse “ricos” de verdad. Las rentas de 150.000 euros abonan unos 84.000 al año en impuestos, antes de entrar en impuestos indirectos, al ahorro, a la vivienda, etc.

La fiscalidad de las empresas también es progresiva si no se usan subterfugios para ignorar la batería de impuestos que pagan. "A la empresa pequeña le corresponde una factura fiscal anual del 49,67% sobre su resultado bruto de explotación. En el caso de una mediana, el tipo efectivo se eleva hasta el 51%; y en el de una grande, hasta el 61,57%. Es decir, más de la mitad de sus beneficios brutos tienen que dedicarse a pagar impuestos a las diferentes Administraciones: central, autonómica y municipal", como explica Javier Santacruz en su estudio de la fiscalidad de las empresas.

Sánchez sabe que un incremento del 10% en el tipo efectivo medio sobre las rentas de más de 150.000 euros hundiría la recaudación entre 500 millones y 2.500 millones de euros. En el más optimista de los casos, efecto casi nulo. Existen diversos estudios que lo demuestran.

No solo sabe eso, sino que sabe que las "grandes corporaciones" no van a sufragar las decenas de miles de millones de euros de déficit en los que vamos a caer por no ajustar gastos, como ha hecho todo el mundo en Europa para tener espacio para el nuevo gasto sanitario y por desempleo.

El impuesto de Sociedades recauda unos 23.000 millones de euros. Ya en 2019 la recaudación cayó por menores beneficios empresariales. En 2020 y 2021 se va a dar un mar de pérdidas en la mayoría de las empresas. Sánchez sabe tan bien que esas grandes corporaciones no van a sufragar los miles de millones en nuevos impuestos que él mismo está anunciando ayudas para que se mantengan a flote.

En un país donde se han destruido 140.000 empresas en dos meses, y se están yendo grandes empresas a otros países, decir que las empresas pagan pocos impuestos es, como mínimo, una broma de mal gusto.

Si le preocupase la justicia social, no consideraría aceptable detraer en impuesto de la renta más de la mitad de los ingresos de un trabajador, sea cualificado o no, para luego detraer un tercio de sus ahorros, un cuarto de su vivienda y un quinto de su consumo.

Si le preocupase la justicia social, desde luego sabría que, expoliando a los 90.000 ciudadanos, trabajadores, que ganan más de 120.000 euros y a las empresas más sólidas ni se pagan las pensiones ni se reduce el déficit ni se mejora el patrón de crecimiento.

La realidad es que están preparando el terreno para la mayor subida de impuestos de la historia y el mayor recorte de gasto en décadas porque esas serán condiciones para recibir apoyo.

Tenemos la evidencia de que las subidas de impuestos cuando la fiscalidad no es competitiva (como explico en este artículo), y en periodo de crisis, ralentizan la recuperación y reducen el potencial de crecimiento de empleo. Las subidas de impuestos en la crisis anterior retrasaron la recuperación y ralentizaron la mejora del empleo.

No es ninguna casualidad que todos los países de la Unión Europea hayan bajado o exonerado impuestos para atender a esta crisis. La medida más exitosa de las economías líderes de la Unión Europea para combatir la crisis ha sido la exoneración de impuestos al trabajo, ayudas fiscales a empresas y a autónomos que han impedido que se dispare aún más el paro.

Subir los impuestos al consumo, la inversión y el empleo en medio de una crisis donde el paro es tan alto y el déficit se dispara por destrucción de actividad es simplemente una locura. Pone escollos a la recuperación y su efecto recaudatorio será imperceptible, como siempre.

Señor presidente: el sector público vive del sector privado. Ahogando a las empresas y familias bajo la mentira de que todo el mundo tiene margen menos ustedes no se defiende el Estado de bienestar, se le ataca.

Sánchez y las cuentas de la lechera fiscal
Editorial La Razon 4  Julio 2020

LA RAZÓN adelanta las líneas maestras de la reforma fiscal que prepara el Gobierno de Pedro Sánchez y que, como primera providencia, ha puesto en guardia al sector empresarial español, por más que el servicio de propaganda de La Moncloa consiguiera hacer pasar por un hecho extraordinario lo que no era más que la firma de un acuerdo de buenas intenciones con los agentes sociales, sindicatos y patronal, demasiado impreciso en cuanto a los medios a emplear para el noble fin de mantener el mercado de trabajo. Vaya por delante, porque es de justicia, que el Ejecutivo tiene ante sí una tarea de enorme dificultad, pero ello no es óbice para que debamos recalcar el error de fondo que supone utilizar la emergencia económica de la pandemia del coronavirus para acometer un programa de carácter impositivo con vocación de permanencia.

Ciertamente, nos hallamos ante un gasto público desbocado, pero en muchos aspectos ineludible. Ahí están, por ejemplo, los ERTE o el fondo de 10.000 millones de euros para ayuda a las empresas estratégicas, como las aerolíneas, que sigue la estela de otros socios europeos. Pero hablamos de inyecciones puntuales de dinero público, recuperable con los mecanismos del mercado, y no de compromisos de gastos estructurales que, simplemente, no se pueden pagar, al menos, desde la política fiscal que plantea el Gobierno y que no por conocida, ahí están las comunidades autónomas que rige el PSOE para demostrarlo, es menos nociva para las expectativas del crecimiento. Es, además, la manida versión de las cuentas de la lechera, que nunca tiene en cuenta la piedra artera de la realidad.

Así, Pedro Sánchez pretende incrementar los ingresos del Estado en 20.000 millones de euros sin perjudicar a las clases medias y a las pequeñas y medianas empresas por medio de una combinación de impuestos y tasas que, en su mayor parte gravan de manera indiscriminada actividades económicas y productivas. Armonizar, por ejemplo, la fiscalidad medioambiental en todo el Estado, no sólo supone retraer a las haciendas autonómicas una parte de sus ingresos, sino que acaba por repercutir en el coste de los servicios, que paga el consumidor. Aplicar una tasa a las transacciones financieras afecta también al ahorro y desincentiva las operaciones. Cargar de impuestos las sicav, es una forma poco elegante de prescindir de unos capitales que buscarán, no lo duden, terrenos más propicios. Elevar a rango confiscatorio los tipos máximos del IRPF es eficaz, por supuesto, pero echa las redes en un caladero demasiado pequeño para ser determinante. Y, por último, pero no menos importante, incrementar la carga fiscal de las grandes empresas parece un brindis al sol en unos momentos de descenso de beneficios y caída extraordinaria de la actividad económica. No en vano, las asociaciones empresariales advertían ayer de que la mitad de los comercios preparaban el cierre para septiembre. Ni siquiera parece que el previsto aumento de las penas de prisión por delitos fiscales vaya a tener efectos sobre unos tributarios sin ingresos.

Con todo, lo más significativo es que aunque se cumpliera el objetivo de la pretendida elevación de los ingresos fiscales, estos seguirían siendo totalmente insuficientes para colmar una déficit público que los expertos calculan por encima de los cien mil millones de euros, sólo en 2020. Nos hallamos, pues, ante la dinámica de siempre de la izquierda, un poco más acentuada por la influencia de los neocomunistas de Unidas Podemos, y, en consecuencia, cabe esperar el mismo resultado. Habrá subida de impuestos, por supuesto, pero ni será temporal ni afectará sólo a «los ricos y poderosos». Le va a caer encima a las clases medias.

Justicia fiscal
Fíjate en el eufemismo: te van a vaciar los bolsillos para que demuestres tu solidaridad y tu compromiso cívico
Ignacio Camacho ABC  4  Julio 2020

Si dudas de que sean unos artistas de la propaganda mira a tu alrededor y verás al mentiroso Don Simón convertido en un ejemplo -tiene a quien parecerse, desde luego-, a Pablo Iglesias presumiendo de víctima de sus propios manejos o a un montón de contribuyentes contentos de que les vayan a subir los impuestos. Y espérate unos días y asistirás a una ceremonia de duelo por unos fallecidos cuya cifra real sigue en secreto y de los que ni siquiera te dejaron ver los féretros. Ríndete: son unos genios de la simulación y tú un pringado ingenuo que acabarás sintiendo remordimientos por no creerlos. Y cuando ya no seas capaz de sostener tu autonomía de criterio te convencerán de que no hay más remedio que afrontar la factura de la crisis con tu dinero.

Eso es lo que buscaban desde el principio, mucho antes de que nuestras vidas se viesen zarandeadas por el virus. Sólo que ahora tienen el pretexto idóneo para vaciarte los bolsillos sin tener que recurrir a la milonga de que sólo iban a desplumar a los ricos. Justicia fiscal, lo llaman; fíjate en el eufemismo, la clave del marco mental con el que van a transformar una vulgar subida tributaria en un ejercicio trascendental de solidaridad y compromiso. Quién podría sustraerse a ese concepto sin caer en el más odioso de los egoísmos. No se trata de cobrarte más, ni de apropiarse de tus rentas o de tus beneficios, sino de darte la oportunidad de demostrar tu altruismo y tu responsabilidad con el país en un momento crítico. El interés público reclama de ti un «pequeño» sacrificio y millones de parados están pendientes de tu sentido del civismo. Si te opones -que además da igual, porque por algo se llaman impuestos- quedarás como un desaprensivo, un pancista sin sensibilidad social, un individualista mezquino.

Así que ya sabes: te toca implicarte en la reconstrucción tras la pandemia. No querrás quedarte al margen, como pretende la insolidaria derecha, atenta sólo a los privilegios de las élites financieras. Es la hora de la fraternidad de las clases medias para rescatar a la nación de la quiebra. El otro día, el presidente le soltó a Ferreras el viejo argumento de la equiparación con la carga impositiva europea. Europa es el comodín que los políticos usan cuando les interesa; hay otras comparaciones más antipáticas, como la de los muertos por Covid o la del porcentaje de deuda, pero ésas no cuentan. Y al fin y al cabo Bruselas ya ha renunciado al paradigma de las soluciones austeras.

Eso sí, no te preguntes cuánto habría durado en un país de la UE un portavoz capaz de mentir de forma tan flagrante. Y ahí lo tienes: como un Marlon Brando con la chupa motera, icono orgulloso de un Gobierno de incapaces. Ni te molestes en asombrarte: esa desinhibida transformación de la incompetencia en desplante es un mensaje para que sepas quién manda y en consecuencia aguantes, calles… y pagues.

Luna de miel para tres
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 4  Julio 2020

Despotismo, soberanía ilimitada, o poder absoluto, es lo mismo para Sánchez. Diseñó un Gobierno oligárquico con la única pretensión de convertirse en emperador durante décadas. Hasta aquí, su maniobra, resulta magistral, aunque sea arbitraria y desde todo punto de vista, diabólica. Este aprendiz de brujo invocó poderes que le superaron y un limbo se apoderó de sus células. Ahora flipa en colores, cree estar envuelto en celestes vibraciones y anda fuera de su acuerdo. 48 años de mercader, sin patria ni convicciones, han distorsionado gran parte de su cerebro y oxidado enteramente su corazón. Medrar, trampear, mentir, produjo sus frutos y hoy es, “don Pedro el Grande”, nuestro nuevo káiser. Una vez más el tiempo agita las calamidades del alma, pero sin detener sus funestos efectos.

Sánchez gobernó tras comprar para sus fines, a muy alto precio, a la hiena Iglesias. Dicho tipo, experto en abusos, inventor de patrañas y que mete la pata con una puntualidad escalofriante, va de atrocidad en atrocidad, de charco en charco y todo le sale, rotundamente mal. Afortunadamente, porque su proyecto estrella, digno de una persona que se define a sí misma como “marxista convertido en psicópata”, es apoyar un referéndum que logre acabar con la Monarquía. Sólo se le ocurren sandeces para fomentar la paz social, igual que su parienta, que cada vez que abre la boca o la tapa de los fogones del ministerio de Igual-da sorprende con una apoteósica receta: “sopas lésbicas”. ¡Toma ya! Las criaturas educadas en vuestra ideología corren el peligro de terminar como vosotros, completamente perturbadas.

Ahora la hiena se ha sumido en un hondo silencio mientras su pareja se toca la frente, temerosa de padecer un rebrote. Los mal pensados, a los que me sumo, afirman que los enamorados de Galapagar tienen una única y muy malévola intención: desprestigiar al Gobierno. Sin embargo, Sánchez, de cuya palabra hemos de fiar, porque no miente nunca, lo niega: “La coalición con Podemos está bien soldada”. No estaría de más que los denostados amantes bolcheviques adquirieran un cargamento de Super-Glue para tapar las fisuras de última hora. El cianoacrilato suelda más que cualquier palabra dada por Pedro el Grande. Que un emperador, por egregio que sea, también se saca de la manga una purga cuando lo estime oportuno y sin avisar.

Caracas, antes o después, os aguarda, muy feliz pareja de tramposos. Seguro que ZP, os consigue un buen precio en 1ª, lugar reservado para millonarios de vuestra categoría. Billete de ida, con escala en Cuba para besar al hermano de Fidel, antes de echaros en los cálidos brazos del dictador de Venezuela. Su hijo, y sucesor de la dinastía bolivariana, Nicolasito, hará de gorila y os enseñará el manejo de las maracas. El viaje de luna de miel al fin os va a salir gratis. ¡Qué bien vivís los nuevos ricos comunistas! Si todo esto ocurre, cosa que desea mucha gente, don Pedro el Grande va a dormir a pierna suelta.

¿Por qué lo llaman cloacas cuando quieren decir Podemos?
Miguel Ángel Pérez  Libertad Digital 4  Julio 2020

Algo huele a podrido en Podemos. En las últimas semanas, el llamado caso Dina sobre el supuesto robo del teléfono móvil de la exasesora de Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo, Dina Bousselham, ha estallado en la cara del vicepresidente del Gobierno.

Las informaciones desveladas por esta casa, Libertad Digital y Esradio, junto a otros medios de comunicación como El Confidencial o El Mundo, han destapado el tarro de las esencias cloaquiles de la formación morada. Entre ellas, la posible connivencia entre Podemos y algunos fiscales Anticorrupción, las mentiras de Pablo Iglesias en sede judicial, las mil y una versiones de Dina Bousselham o la 'purga' comunista al que fuera letrado del partido, José Manuel Calvente, tras denunciar irregularidades internas de todo tipo.

Durante su declaración ante el magistrado de la Audiencia Nacional, Manuel García Castellón, el líder podemita proyectó el año pasado una trama peliculera de conspiraciones de las cloacas policiales encabezadas por el comisario Villarejo y las cloacas mediáticas de Okdiario. Fíjate por donde, las cloacas no estaban ahí, sino en su propio partido.

Este viernes, Iglesias era entrevistado en Radio Nacional y aseguraba que no se planteaba el ser imputado en el caso Dina por revelación de secretos o daños informáticos. Sin embargo, lo más escandaloso e hiriente fue otro comentario, lo más machista que se ha oído de un responsable político en mucho tiempo... No entregó la tarjeta de memoria del móvil que consiguió de manos del editor del Grupo Zeta, Antonio Asensio, a su dueña y amiga, Dina Bousselham, porque "una mujer de veintipocos años" no estaba capacitada para hacer frente a esa situación con "tanta presión". Como han oído, sin despeinarse la coleta.

Todo ello, con el silencio cómplice de su pareja y miren por donde, ministra de Igualdad, Irene Montero. Ahora se entienden todos sus ataques a los hombres por no preparar la comida, cuidar de los niños, etc... Es lo que Montero debe estar padeciendo con el macho alfa tras los muros de su Marquesado de Galapagar.

¿Dónde están las feministas? ¿Dónde esta la quinta coronavírica que encabezaba la marcha del 8-M en Madrid? ¿Éste es vuestro líder? ¿Un hombre que tiene que decidir por una mujer indefensa? Es un machismo repugnante y vergonzoso y si las que decís ser feministas de verdad, calláis ahora, tendréis que callar para siempre. La condena del machismo no puede ser selectiva.

Y es que el aroma machista de Iglesias rodea en general esta película ya famosa de escándalo judicial llamado "Todas las mujeres del vicepresidente". Iglesias se ha convertido en una suerte de Rey Midas de la política. Todo lo que toca, o mejor dicho besa, o ambas, se convierte en cargo público. ¿Hay algo más machista que eso? Que pena de feminismo podemita.

Vamos a contar mentiras tralará...
Durante la entrevista, Iglesias ha hecho afirmaciones que simple y llanamente no son verdad. Una de estas mentiras es especialmente grave. Ha afirmado que en los dispositivos incautados a Villarejo "no se encontraron capturas" del chat de Podemos, sino el contenido íntegro del móvil. LD precisamente publicaba hace pocos días un informe de la Policía Científica en el que los agentes acreditaban que en el pendrive y el disco duro de Villarejo se habían localizado 4 fotografías exactas que eran pantallazos del chat de Podemos realizados por la propia Dina.

Fuentes conocedoras de este caso aseguran que Iglesias miente de nuevo cuando dice que creía que la copia que le dio Asensio era la única que había: "Sabía que la tarjeta se la habían intentado vender a varios medios, incluso a él mismo, así que sabía que había más copias de la tarjeta". Estas mismas fuentes creen que Iglesias se la quedó con el único objetivo de "ocultarla y que Dina no supiera nunca de su existencia".

Iglesias declaró ante el magistrado García Castellón que cuando recibió la tarjeta de Dina pensaba que se trataba del robo de un profesional. ¿Por qué no fue a denunciarlo o se la devolvió a Dina para que denunciara ella?

Y seguimos con más mentiras. El vicepresidente del Gobierno afirmaba que Dina nunca dijo que la tarjeta tuviera "el más mínimo deterioro". Sin embargo, en la declaración de Bousselham del 18 de mayo, reconoció al juez que cuando el vicepresidente del Gobierno le entregó la tarjeta, "no funcionaba".

El líder de Podemos faltaba nuevamente a la verdad cuando el entrevistador le preguntaba si le había entregado la tarjeta a Dina en perfecto estado y contestaba "por supuesto que sí". Los últimos autos judiciales del juez instructor apuntan lo contrario. Iglesias le entregó la tarjeta inservible, parcialmente quemada y de hecho, se investiga si se destruyó con un microondas.

Además, el vicepresidente del Gobierno muy enfadado y nervioso rechazaba también en Radio Nacional la hipótesis planteada en sede judicial por el comisario Villarejo de que fue la propia Dina la que filtró los mensajes del chat de Podemos "porque le había prometido casarse con ella y estaba despechada y quería demostrar que es un machista".

Para finalizar, negaba que su partido hubiera recibido filtraciones o información secreta sobre la causa en su beneficio. Todo ello, a pesar de las numerosas informaciones en prensa que atestiguan la más que cuestionable estrecha relación entre la abogada Marta Flor y el fiscal Anticorrupción, Ignacio Stampa. Una relación que habría derivado presuntamente en intercambio de información secreta. Por ello, la Fiscalía ha abierto una nueva investigación a Stampa.

Sin duda no deja de ser increíble que el vicepresidente del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, en esta causa haya mentido más que el denostado comisario Villarejo. ¿O no es de extrañar en realidad? ¿Por qué lo llaman cloacas cuando quieren decir Podemos?

Cuando el virus estaba encima, Sánchez avaló el recorte de 18.000 sanitarios
OKDIARIO 4  Julio 2020

Un gobernante sensato habría hecho lo contrario de lo que hizo Pedro Sánchez. Cuando el coronavirus asomaba, Pedro Sánchez supo el 3 de febrero que el sector sanitario español afrontaba la crisis con un recorte de casi 15.000 profesionales sanitarios en enero, entre médicos, enfermeros, celadores y demás trabajadores. Y el 3 de marzo, cuando la pandemia estaba encima, conoció que otros 3.347 habían seguido los pasos de aquellos en febrero.

Dicho de otro modo: cuando todas las organizaciones alertaban de la inminencia de un estallido vírico, Sánchez hizo oídos sordos a las recomendaciones, negó la evidencia y, en el colmo de la incompetencia, no informó a las Comunidades del peligro que se nos venía encima . Y lo que es mucho más grave: dejó que estas siguieran recortando plantillas. La salida de estos profesionales hospitalarios se produjo mientras el Gobierno recibía las alertas de la OMS sobre la gravedad del coronavirus el 23 y 30 de enero, y en pleno desarrollo de las reuniones de la UE y de su agencia ECDC en febrero.

Para justificar su negligencia, Sánchez es muy posible que recurra al argumento de que las competencias en Sanidad están transferidas a las autonomías y que la responsabilidad de los recortes fue de los distintos Gobiernos regiones, pero lo que no podrá decir nunca es que no conocía de primera mano el riesgo sanitario que se avecinaba. Lo sabía y, pese a ello, no movió un dedo, negó que España corriera peligro y, en definitiva, vendió la idea de que eso del coronavirus estaba controlado porque, al fin y al cabo, no pasaba de ser algo muy parecido a una gripe.

Cuando se quiso reaccionar, era ya muy tarde. La decisión en marzo de contratar de urgencia a 11.767 sanitarios no suplía los puestos perdidos previamente y, además, no evitaba el colapso hospitalario, que tuvo fatales consecuencias en las residencias de mayores. No fue hasta el 16 de junio cuando el Consejo de Ministros anunció una ayuda global de 16.000 millones para las regiones, de los que 9.000 millones -de forma orientativa- deben ir destinados a Sanidad. Por cierto, los pagos están aún por saldar.

Visto con perspectiva, cabe afirmar que el Ejecutivo socialcomunista avaló los recortes en personal sanitario pese a saber a ciencia cierta que el coronavirus iba a provocar estragos. Y, para colmo, como consecuencia de que las ayudas del Gobierno llegaron tarde (aún no han sido satisfechas en su totalidad), el sistema de salud pública ha tenido que despedir a 18.000 de los 35.000 sanitarios contratados durante el estado de alarma. O sea, ni antes ni durante ni después del estado de alarma Sánchez ha estado a la altura de lo que se espera de un presidente del Gobierno.

Los datos no engañan.

EN GALICIA Y PAÍS VASCO
VOX exige protección policial ante la coacción ultraizquierdista en sus mítines
Redacción rebelionenlagranja 4  Julio 2020

La Vicesecretaría Jurídica de VOX ha denunciado ante la Junta Electoral de Galicia dos concentraciones convocadas por grupos de extrema izquierda contra los mítines que el partido prevé celebrar en las ciudades de Lugo y La Coruña este fin de semana.

Según advierte la formación a través de un comunicado, se trata de dos movilizaciones organizadas por grupos radicales y violentos para las que piden “la acción policial necesaria” para que no se produzcan y que sus actos de campaña se puedan desarrollar “sin presiones y sin riesgo para la integridad física” de los asistentes.

En concreto, VOX ha denunciado ante la Junta Electoral gallega dos concentraciones convocadas por plataformas de de extrema izquierda a través de redes sociales -la primera, este viernes en Lugo, y la segunda, frente al Palexco en La Coruña- que coincidirán con los mítines que ofrecerá el presidente del partido, Santiago Abascal.

Por eso, la formación reclama que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado impidan “que se pueda coaccionar a los asistentes y convocantes de estos actos”, que “no están pudiendo desarrollar sus actividades con normalidad” durante la campaña de las elecciones vascas y gallegas del 12 de julio.

Y es que todos los actos del partido son recibidos con concentraciones ilegales convocadas por grupos radicales y violentos de extrema izquierda que han llegado a agredir a los asistentes.

En este sentido, recuerda que el pasado fin de semana la diputada en el Congreso Rocío de Meer fue agredida con una piedra en la localidad vizcaína de Sestao.

Así las cosas, VOX explica que los responsables de seguridad del partido ya han solicitado un aumento de la protección policial de los candidatos y los actos que organiza durante la campaña del 12J, “sin que el Ministerio del Interior ni la Consejería vasca”, en este caso, “hayan dado solución a este problema de seguridad”.

La Gramática de Nebrija, la primera moderna del mundo
José Javier Esparza rebelionenlagranja 4  Julio 2020

Tal día como hoy, 2 de julio de 1522, fallecía en Alcalá de Henares el sabio sevillano Antonio de Nebrija, creador de la primera gramática moderna de la Historia: la gramática castellana.

En agosto de 1492, varios meses después de que las banderas de Castilla y Aragón reconquistaran Granada y pocas semanas antes de que Colón partiera hacia las Indias, la reina Isabel la Católica acudió a Salamanca para despachar ciertos asuntos de la corona. Alguien le hizo llegar un libro de título insólito: “Gramática de la lengua castellana”. Era una revolución, porque hasta entonces todas las gramáticas eran del latín y a nadie se le había ocurrido hacer lo mismo con una lengua moderna. La reina abrió el libro. Comprobó que estaba expresamente dedicado a ella. Quedó muy sorprendida e hizo llamar al autor.

Ese era Antonio de Nebrija, profesor de Gramática y Retórica en la Universidad de Salamanca, formado en el prestigioso Colegio de Bolonia, en Italia, y protegido del arzobispo de Sevilla, Fonseca. Isabel la católica le preguntó: ¿Para qué quiero yo un trabajo como este, si ya conozco la lengua? E iba Nebrija a contestar cuando tomó la palabra el obispo de Ávila, allí presente, y dijo: “Vuestra Alteza ha metido bajo su yugo a muchos pueblos bárbaros y naciones de peregrinas lenguas. Ahora éstos tienen que recibir las leyes que el vencedor pone al vencido, pero no podrá ser si no conocen la lengua. Para eso sirve la Gramática”.

Nebrija lo expresó con una fórmula que hizo fortuna: “La lengua es el instrumento del imperio”. Ninguno de los presentes en aquella reunión podía imaginar el imperio que en verdad iba a caer sobre la Corona pocos meses después. Porque faltaba poco para que Cristóbal Colón llegara a lo que resultó ser un continente nuevo. Así la Gramática de Nebrija se convirtió en una herramienta preciosa: la primera regla escrita de una lengua que hoy hablan cerca de 500 millones de personas, la primera Gramática moderna del mundo.

Otros hechos:
1489: Los reyes católicos reconquistan Motril.
1502: Un terrible huracán azota La Española, la primera base de nuestro país en América; la ciudad de Santo Domingo queda destruida.
1520: Batalla de Calacoaya: después de la “Noche triste”, Cortés ayuda a los nativos de Teocalhueyacan a aplastar a los nahuas de Calacoaya, aliados de Tenochtitlán. Así empieza Cortés a recomponer sus fuerzas.
1600: Batalla de Nieuwpoort (o primera batalla de las Dunas): las tropas holandesas derrotan a los tercios españoles.
1751: El rey Fernando VI promulga un decreto contra la Masonería.
1982: Se crea la Gran Logia Española, dependiente de la francesa, que agrupa a casi todas las obediencias masónicas de nuestro país.

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Mascarada para tapar el hachazo fiscal
Editorial ABC 4  Julio 2020

El presidente del Gobierno se sacó ayer de la manga la enésima iniciativa propagandística con un nuevo «pacto para la reactivación económica», que apunta a ser otra muestra de su caótica gestión. Sánchez quería una nueva fotografía con los sindicatos y los empresarios en La Moncloa, y la obtuvo. Sin embargo, su proyecto hace agua porque es absurdo pretender erigirse en el constructor de una nueva economía despreciando el punto de vista del empresariado, asumiendo las exigencias de Podemos, y anunciando subidas masivas de impuestos a la clase media tras unos datos de empleo demoledores. Sánchez y su Gobierno no han creado un solo empleo en dos años, y remar en dirección contraria a muchos países europeos, con una «reforma fiscal» que oculta una intensa subida del IVA y un hachazo al IRPF de los trabajadores, es un error. El presidente se ha propuesto gobernar con las cartas marcadas, si no con doble baraja. La Moncloa no habla del caso Pablo Iglesias ni de cómo el vicepresidente ha manipulado a la Justicia y a su asesora Dina Bousselham para aparecer como víctima de una operación de la que fue instigador en su propia cloaca. El Gobierno tampoco habla de pobreza ni desempleo. Con Sánchez, en España no hay dramas, ni colas del hambre. No hay recortes ni rescates europeos, porque todo es idílico en esta izquierda marcada por las mentiras. Tampoco hay crisis internas de Gobierno ni fracturas irreversibles entre ministros, sino una coalición bien «soldada». El PSOE y Podemos son sinónimos de manipulación, propaganda, agitación, maquillaje político y marketing electoral. Da igual si pacta con Ciudadanos, o si lo hace con ERC o con Bildu… Para Sánchez solo hay una premisa: sobrevivir un día más en el poder.

Sánchez incurre en un excesivo protagonismo cuando abusa de la buena voluntad de los empresarios que acuden a La Moncloa en busca de auxilio a su desesperada situación. Lo único que ha anunciado es que va a meter la mano en el bolsillo de los españoles sin renunciar a un desmesurado gasto público, y a un endeudamiento y un déficit inasumibles. El pacto alcanzado con los sindicatos y la patronal no es histórico, sino la prolongación de esa coartada que le permite dormir tranquilo junto a Iglesias mientras aboca a España a la ruina. La inmensa mayoría de las medidas anunciadas son inconsistentes y genéricas, y por eso los empresarios le afearon su obsesión por agradar a Podemos condenando a los españoles a un régimen fiscal draconiano. Y mientras Iglesias insiste en derogar la reforma laboral, Sánchez calla. Peor aún, sonríe y anula ruedas de prensa para evitar dar explicaciones. Sánchez echa de menos sus «aló presidente» durante el estado de alarma, y no quiere que nadie le pregunte cómo va a ser el sablazo a la clase trabajadora española.

Vox y la peluquera de Bildu
Jose Alejandro Vara. vozpopuli  4  Julio 2020

Votar a Vox es tirar el voto, retumban desde el PP. El 12-J reaviva las tensiones en la derecha. Abascal no cede. ¿Todos pierden?

No le va bien a Vox en las andanzas preelectorales del 12-J. Eso al menos se diría si se atiende a que Rocío Monasterio ha echado mano de la peluquera de Maroto, ya saben, aquella historia del pacto del dirigente del PP con Bildu cuando era alcalde de Vitoria. Como en el atizador de Wittgenstein, ya hay dudas sobre el episodio: que si era peluquero, peluquera, peluquere, maestro barbero, coiffeur de los Champs-Élisées y hasta si realmente votaba a Bildu. El caso es que Monasterio ha irrumpido en la campaña vasca desde la Asamblea de Madrid para memorar aquel asunto. Nuestros recuerdos, ya se sabe, son de la última vez que los contamos, y esto ahora no venía a cuento.

Sin embargo, a Vox no le va nada mal. Todo lo contrario. El partido de Abascal se ha erigido en protagonista inopinado e involuntario de la campaña electoral del 12-J. Primero fue víctima del ataque ultra en Sestao, donde los compinches de ETA, partidarios siempre de la dialéctica de puños y pistolas, la emprendieron a cantazos y le cruzaron la cara de una pedrada a la diputada Rocío de Meer. Su rostro ensangrentado se ha convertido en el símbolo icónico de estas jornadas preelectorales, ensalzado aún más por el ketchup pestilente del rastrero Echenique, ese desecho.

Vox, además, le ha doblado el pulso a míster Ábalos, el de miss Delcy, y a Correos, que habían secuestrado la propaganda electoral del partido de Abascal porque llevaba escritas unas frases de lo más correcto en el sobre. La Junta Electoral Central consideró que con el secuestro se vulneraban los derechos fundamentales y le sugirió al presidente de la entidad, un Serrano, que fue jefe de Gabinete de Sánchez, que echara un repaso a la Constitución.

Tan enrarecida y desportillada está nuestra envoltura democrática que hay que consultar a los tribunales si un español puede exhibir la bandera de su país en unas elecciones o en un campo de fútbol

Para cerrar esta cadena de episodios con Vox como protagonista, la propia Junta Electoral acaba darle el visto bueno a las 'mascarillas Olona', ya saben, esos protectores antivirus con la bandera de España en una esquinita que la popular diputada puso de moda por los pasillos del Congreso. Los apoderados e interventores de esta formación podrán lucirlas en las mesas durante la jornada electoral ya que la Junta ha decidido que la bandera de España es símbolo nacional y no patrimonio político de partido alguno. Tan enrarecida y desportillada está nuestra envoltura democrática que hay que consultar a los tribunales si un español puede exhibir la bandera española, sea en día de votación o de Mundial de fútbol.

Se habla de Vox en unas elecciones en las que los sabios de la demoscopia (ciencia errática y falible) no le conceden ni un ápice de esperanza. Vuelven por tanto las invocaciones al electorado del centroderecha para que no dilapide su voto en las formaciones que no tendrán ni un asiento en las respectivas Cámaras. Ciudadanos no es problema. Muy poco rascará en Galicia y en País Vasco se presenta junto al PP.

El problema es Vox, que, a decir de sus voceros, podría tener incluso grupo propio en Galicia si repite el resultado de las generales, 114.000 votos y el 7,4 por ciento de los sufragios. Tal supuesto se antoja imposible. Nada tienen que ver unas autonómicas con unas generales. Que se lo pregunten a Casado. O al propio Sánchez, que no rascará bola en ninguna de las dos consultas electorales del 12-J.

El Gobierno de Sánchez e Iglesias provoca tal rechazo que anima a la familia del centroderecha, tan disgregada, a unir su voto para evitar réplicas ultrarradicales en Galicia o País Vasco

Abascal desoye las invocaciones a la unidad de la derecha, no atiende a quien le pide que renuncie a sus candidaturas para frenar a la izquierda y al nacionalismo y descree de que en política dos y dos sumen necesariamente cuatro. Vox se presentó en Andalucía y en Madrid y ahí está el PP gobernando, explica. Un argumento atendible pero no siempre extrapolable. La ley D'Hont la carga el diablo y depara sorpresas muy desagradables. El voto hacia Vox puede arrebatarle al PP sendos escaños en Orense y La Coruña sin que Abascal se beneficie de ello. La mayoría absoluta de Feijóo, en peligro. Fraga la perdió en 2005 por un escaño.

El primer test de la pandemia
El viejo debate sobre si entorpece o no los afanes de quienes pretenden reagrupar al centroderecha, se ha tornado insólitamente actual. El tablero nacional ha cambiado en forma notable. Hay un elemento nuevo que juega en contra de Abascal. Las elecciones vascas y gallegas serán el primer test electoral que afronte el Gobierno social-populista instalado hace apenas cinco meses en la Moncloa. Una cita menor, cierto, pero que arrojará más luz que un Tenazos, que algo apuntará sobre el grado de aceptación de la pareja Sánchez-Iglesias, en especial después de su desastrosa labor frente a la pandemia y sus disparatados planes ante la crisis económica que ya nos golpea. "Tenemos el Gobierno más radical, sectario y despótico de Europa, es la hora del reagrupamiento y la movilización" invocan los impulsores de la 'gran casa común' del centroderecha. Mientas la familia liberal-conservadora concurra dividida a las urnas, no será posible el cambio.

"Esta era la ocasión propicia para que Vox nos apoyara, para ir juntos contra el eje del mal, contra quienes pretenden dinamitar nuestro edificio constitucional, pero ya que no lo hacen, al menos que nos dejen en paz, que nos olviden, que el enemigo es otro', dicen en el PP. Abascal tiene una particular debilidad por descalificar presidente de la Xunta, al que llama 'Jordi Feijóo', y dice, en una chuscada hiperbólica, que el PP es un partido nacionalista, una variante gallega de Convergencia y el PNV. Quizás tal empeño en debilitar al PP sea una estrategia equivocada. Se verá en la noche del 12, si Feijóo pierde su cuarta mayoría absoluta en Galicia a manos de la ultraizquierda; si sube el PNV y baja el PP en el País Vasco y si Vox se queda sin escaño en una y otra plaza. A algunos se les pondrá cara de bobo. La peluquera, naturalmente, habrá vuelto a votar a Bildu.

Votar al PP es un error. Votar a Feijóo un disparate.
Nota del Editorl 4  Julio 2020

Curioso el cartel de propaganda de Feijóo: Feijóo Galicia, Galicia, Galicia, que simplificando queda Feijóo, Galicia al cubo, y que en lengua regional es Feijóo, Galicia al caldero (no les gustaba cubo), para que siga hundiéndose.

Con lo sufrido, aunque parece que para muchos, nada aprendido, durante los últimos cuarenta años, no votar a Vox es un drama para España, que tambén se llevará al desastre a la UE.

Datos para la consejera que "ve mucho castellano en TV3"

En la Cataluña real se habla más castellano que catalán y el independentismo es mayoritario entre los más acomodados y minoritario entre los más humildes
José Antonio Zarzalejos El Confidencial 4  Julio 2020

El independentismo quiere hacer de Cataluña una realidad política, social, lingüística y económica que no es. Este autoengaño sostenido le está llevando al disparate. Lo es que la consejera de Cultura de la Generalitat asevere que "a veces veo demasiado castellano en TV3". Según Mariàngela Vilallonga "pasas haciendo 'zapping' y no sabes si estás viendo una cadena estatal o una cadena catalana". Me pregunto qué sentirá esta militante en el monolingüismo cuando sale a la calle y oye el catalán y el castellano hablarse con normalidad en una sociedad casi bilingüe.

Veamos algunos datos de mayor interés. El castellano lo conoce y habla el 99% de la población catalana, es lengua cooficial y la más común. El porcentaje de ciudadanos que habla catalán habitualmente es del 36% y del 50% el castellano, datos del Instituto Elcano (2019*), que añade: "De hecho, aunque el mayor número absoluto de hablantes de catalán está en Cataluña, su uso en términos relativos está más difundido en Baleares (46%) y en la Comunidad Valenciana (40%), si bien en este último caso con especificidades y la denominación de valenciano". Puede sorprender, pero el gallego es hablado por el 51% de los residentes en aquella comunidad y el euskera solo por el 14% en el País Vasco y Navarra.

Por lo demás, el catalán es la lengua no estatal más importante de Europa. "Se da el caso —informa el Instituto citado— que 10 de los 24 idiomas oficiales de la UE tienen menos hablantes". En lo que ha sido determinante la inmersión lingüística y el fondo patrimonial de la lengua catalana, rica en todas las disciplinas académicas, desde la filosofía a la ciencia, pasando por la histórica y la literatura. De ahí que el catalán no corra riesgo alguno porque progresa adecuadamente, aunque no puede desconocerse que la conformación social catalana es muy plural.

Se establece, aún de forma implícita, una relación entre castellanohablantes y el llamado "unionismo". Parece que es cierto. Las elites en Cataluña utilizan más el catalán que el castellano, mientras la lengua cervantina es más urbana y de clases medias. En el área metropolitana de Barcelona el castellano es el primer idioma utilizado por el 70% de sus habitantes, lo que no ocurre en las zonas rurales y del interior de la comunidad. El cálculo del Instituto Elcano es el siguiente: utilizan preferentemente el castellano 3.104.600 ciudadanos, el catalán 2.305.100 y ambas lenguas sin grandes diferencias 474.200 residentes.

Ocurre que el secesionismo —y sus esfuerzos por una Cataluña monolingüe— vician el análisis y la ponderación de responsables públicos como la señora Vilallonga. Tampoco los separatistas tienen en cuenta que los ciudadanos más modestos (con menos ingresos) y sin origen netamente catalán (procedentes de otros lugares de España o de otros países) son poco partidarios de la segregación del resto de España. Como apuntó Kiko Llaneras en un documentado estudio, el apoyo a la independencia tiene raíces económicas y de origen social y es mayor entre catalanes con padres y abuelos catalanes y con rentas altas.

Entre las personas con "muchas dificultades con sus ingresos" el apoyo a la independencia es solo del 29% pero alcanza el 50%, entre los que "viven cómodamente". Es revelador que los doce apellidos más comunes en Cataluña no sean autóctonos. Todos estos datos, y otros que remiten a la realidad económica catalana, hacen que el comentario de la consejera de Cultura sea tan inapropiado como el hecho de que se esté intentado un artificial monolingüismo como santo y seña para conseguir con mayor facilidad una conciencia de estatalidad para Cataluña.

La cuestión lingüística es el factor de mayor valor en la identidad catalana en los ámbitos del nacionalismo y el independentismo. Pero ni puede ni debe convertirse en un absoluto sino en un componente de diversidad en el contexto de una sociedad que peleó durante el siglo pasado en conformar un “solo pueblo”, que hizo bandera de la catalanidad de "los que vivían y trabajaban en Cataluña" y en la que uno de sus referentes intelectuales de orden social fue Paco Candel y su libro 'Los otros catalanes'. Proscrito el 'charneguismo', posiblemente sustituido por el epíteto 'botifler' (traidor), como actitud de intolerable exclusión y perfiles xenófobos, los independentistas tendrán que asumir su país como es, o sea en su versión idiomática catalana pero también castellana.

Es abusivo y descorazonador que la consejera de Cultura advierta de que "ve demasiado castellano" en la TV pública autonómica que se paga también con los impuestos de los que hablan en ese idioma. Y que esa observación se refiera a una serie ('Drama') coproducida por RTVE y El Terrat que alterna en el guion diálogos en castellano y catalán. O sea, como la vida misma, como ocurre todos los días en casi todos los sitios en la Cataluña real. No en la monolingüe a la que se aspira con una prepotencia que, además de política, expresa pulsiones dudosamente democráticas.

*Los datos reflejados en este artículo están extraídos del informe del Instituto Elcano titulado 'El conflicto independentista en Cataluña', versión actualizada en 2019, y del informe de Kiko Llaneras publicado en 'El País' el 28 de septiembre de 2017.

RECLAMANDO VENGANZA
La revolución de las moscas cojoneras.
Julio Dorado, en laregión.es rebelionenlagranja4  Julio 2020

Vuelven las moscas cojoneras, vuelven los revolucionarios de vía estrecha a dar por culo con la bandera tricolor que, cuando les tocó defenderla, entintaron de blanco rendición. “En el día de hoy, cautivo y desarmado el Ejército Rojo, han alcanzado las tropas nacionales sus objetivos militares. La guerra ha terminado”. Franco no dio un golpe de Estado. Franco ganó una guerra abierta que duró tres años. El “Ejército Rojo” estaba formado por el Ejército Popular de la República (EPR), las Milicias Confederales (CNT y FAI), la Eusko Gudarostea (ejército vasco) y la Unión Soviética con sus cientos de aviones, carros blindados, miles de fusiles y piezas de artillería, así como enormes cantidades de munición y cientos de pilotos y marinos profesionales. La Unión Soviética se fue de España con el oro. Y también con el rabo entre las piernas.

Siempre he dudado del argumentario de las turbas; siempre he desdeñado poder de las masas. “La guerra es la guerra y la revolución es la revolución”, escribía el vilanovés Julio Camba en 1937. “La revolución es una juerga, una orgía, una bacanal que no tiene nada que ver con la guerra. Se tiran tiros. Se comen jamones. Se matan curas. (…) La guerra, por el contrario, es orden, método, disciplina, jerarquía, autoridad y responsabilidad”. La historia la cuentan los que ganan, dicen. Pero veo a muchos incautos (otros no tanto) dando pábulo a un relato de patrañas. Veo a muchos políticos, y a muchos plumillas paniaguados, desmontando los pilares de la democracia que juntos hemos erigido para lanzar cantazos al de enfrente. Oigo hablar de fosas comunes, de torturadores, de fascismo, de ruido de sables. Miro hacia los lados. ¿Quiénes son los torturadores? ¿Dónde están las fosas comunes? ¿De quiénes son los cadáveres? Todos callan.

Pero entonces vuelven las moscas cojoneras: Que si ochenta años de sufrimiento, que si miles y miles de mujeres maltratadas, que si los GAL, que si la cal, que si el terrorismo de Estado, confundiendo el culo con las fístulas. Vuelve el rebuzno al maizal. Razonar con quienes se creen sus propias falacias es como arar en el océano. Los magnánimos, los que abrieron la mano para que retornara la paz fueron los que ostentaban el poder, los mitrados, los militares, el régimen franquista; no los derrotados: éstos aún siguen erre que erre reclamando venganza, enarbolando pendones, atentando contra la concordia.

He aquí una ucronía irrefutable: si hubiesen vencido los de Stalin, España habría entrado en la Segunda Guerra Mundial, el telón de acero empezaría en Tarifa, y en Siberia no habría suficiente inmensidad para enterrar a los del otro bando. ¡Viva España!, manque vuelva la República. Pero al pan, pan y a los revolucionarios de zapatiesta butifarras, que es lo que les gusta.

Castells «catalaniza» y «sindicaliza» la universidad y favorece su endogamia
Ganan fuerza las comunidades y sus entidades de acreditación
Josefina G. Stegmann ABC 4  Julio 2020

El ministro de Universidades, Manuel Castells, ha comparecido en escasas ocasiones para dar cuenta de los planes que tiene para los campus españoles. De hecho, la primera vez que lo hizo desde que asumió el cargo fue el pasado mes de abril, en plena pandemia de coronavirus cuando tocaba hablar de las condiciones de vuelta a las aulas. Ahora, el borrador para consulta del Estatuto del personal docente e investigador (PDI) al que ha accedido ABC, deja claro los objetivos del ministro, conocido (de acuerdo con sus propias declaraciones) por su simpatía hacia el secesionismo.

El texto deja claras las intenciones del ministro de «catalanizar» los campus, cediendo poder del Estado a las comunidades y a las propias universidades, además de laboralizarlas. ¿Qué significa esto? Que se abre la vía laboral (existente solo en Cataluña) al margen de la funcionarial, para acceder a la universidad. Por ejemplo: crea las figuras de catedrático y titular contratado que no tendrán que obtener su acreditación a través de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca), sino que bastará con cualquier agencia regional.

Cataluña es la única que ha usado esta vía hasta ahora aprovechando que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no recurrió la normativa universitaria de la Generalitat, impuesta por el entonces responsable de Economía de la comunidad autónoma, Andreu Mas-Collel. El barcelonés fue quien eliminó la convocatoria de plazas de los cuerpos estatales para poder poner a profesores afines bajo el mandato de Artur Mas. «En Cataluña ya existen los catedráticos y titulares laborales, en el resto del país son funcionarios y estos pertenecen a un cuerpo estatal. Esto va a favorecer la endogamia en la universidad, además de que desaparecen los criterios mínimos de calidad comunes a todas las universidades», advierte Silvia Valmaña, profesora titular de Derecho Penal en la Universidad de Castilla-La Mancha.

Además, se incrementa el poder de los sindicatos, ahora también con voz y voto en la selección de catedráticos y titulares contratados. Y aunque les cambie el nombre (profesor profesional asociado) no modifica la situación precaria de estos docentes. «En el borrador no aparece nada de las famosas pasarelas para acabar con la precariedad del profesorado asociado. El texto no contiene nada especial ni condiciones ventajosas para que parte de los 33.900 profesores asociados (34% de la plantilla) puedan pasar a la carrera académica», lamenta Ramón Caballero, vicepresidente del sector nacional de Educación y responsable de Universidades del sindicato CSIF, que admite, además, que «el modelo catalán tampoco gusta entre el profesorado».

Figuras creadas «ad hoc»
El texto, por el que se modificaría la Ley Orgánica de Universidades de 2001 en lo relativo al PDI es muy distinto al que hace un año se conoció cuando el ministro de Universidades era Pedro Duque, aunque el secretario general sigue siendo el mismo (José Manuel Pingarrón). Fuentes universitarias dudan de que haya sido él el redactor del documento y apuntan a personas cercanas a Castells, por lo que no descartan que se haya ignorado al equipo de la Secretaría General. El borrador establece seis modalidades de contratación laboral: profesor profesional asociado, profesor extraordinario, profesor sustituto temporal, profesor doctor, profesor titular contratado de universidad y profesor catedrático contratado de universidad. Valmaña denuncia que «se presentan figuras que parecen creadas “ad hoc” para aquellos que se han dedicado a otros ámbitos como la política y que no están acreditados. Ahora bastará con ser doctor para que la universidad te contrate como ser profesor doctor».

Por otro lado, desaparecen las figuras de profesor ayudante doctor y contratado doctor, quedando ambas como cuerpos laborales a extinguir, sin establecer equivalencias. «Esto les generará una insufrible incertidumbre, al igual que los profesores eméritos, cuya situación tampoco se resuelve ya que la decisión sobre acceso a esta figura queda en manos de las universidades. Como hemos visto con el caso del profesor amenazado por ETA, Francisco Llera, esto puede generar visiones distorsionadas vinculadas a causas políticas», advierte Jorge Sainz, catedrático de la Universidad Rey Juan Carlos y ex secretario general de Universidades. Además el nuevo texto permite que las universidades creen plazas de promoción interna, por lo que se elimina el principio de mérito y capacidad contemplado en la Constitución para el acceso a la función pública.

Candidato de Vox en Pontevedra
Antonio Ramilo (Vox): «He visto el miedo provocado por los nacionalistas en los ojos de mujeres y niños»
Raquel Tejero okdiario 4  Julio 2020

Antonio Ramilo es el candidato de Vox en Pontevedra. Licenciado en Económicas y Empresariales, ha trabajado como directivo y empresario en distintos lugares. Ahora, es uno de los cuatro elegidos que el partido presenta a los comicios gallegos del próximo 12 de julio. Ramilo cuenta en una entrevista a OKDIARIO cuáles son las preocupaciones de la formación respecto al auge del nacionalismo en la región y explica por qué un partido que aboga por la destrucción de las autonomías se presenta a estas elecciones.

Pregunta. Correos retuvo los sobres de su partido que contenían propaganda electoral y luego la Junta Electoral os dio la razón pero ¿qué cree que provocó esto en primer lugar?
Respuesta. Estamos viviendo una campaña anómala en la cual no todos los partidos acudimos a las urnas bajo las mismas circunstancias. Nosotros estamos sufriendo una violencia con dos frentes distintos: una la violencia institucional y la otra la callejera. De la institucional es un ejemplo Correos. No existían razones para ese bloqueo.

La violencia callejera está forzada por los cachorros de Iglesias y del independentismo. Estamos sufriendo esto en todos los actos. En la sede de Vox, que está en Vigo, hemos visto cómo ha sido pintada con dianas e insultos.

Lo que más me preocupa es que aquellos que quieran no puedan acudir a los actos a escuchar nuestro mensaje y nuestras propuestas. Las mujeres y los niños sienten temor y yo soy capaz de verlo en sus ojos desde el atril.

P. ¿Cuál ha sido el momento de máxima tensión?
R. Al margen de la jornada en Sestao y hablando de Galicia, el mismo día del inicio de campaña ya teníamos en la plaza a los cachorros del nacionalismo impidiéndonos ejercer la libertad de expresarnos. A tan solo 50 metros estaba en Bloque Nacionalista Gallego (BNG) con su pegada de carteles. A ellos nadie les molestó.

Genera inquietud tener que trasladarle a tu familia, a tus hijos, a tu mujer y a tus amigos que por defender una opción democrática estás siendo atacado por los radicales.

P. ¿Tiene similitud la violencia que hay en Galicia con la que puede verse en Cataluña o País Vasco?
R. La violencia es violencia. Yo pedí en el debate televisivo que los partidos condenasen los actos de violencia que estábamos sufriendo en Vox. No fue una sorpresa pero sólo PP y Ciudadanos condenaron lo ocurrido.

Nos preocupa porque vemos que la violencia en Galicia va a más y puede derivar en una situación similar al País Vasco o la que se ha vivido hace unos meses en Cataluña.

P. Una de las críticas que se le hace a Vox es defender el fin de las autonomías pero presentarse, sin embargo, a las elecciones autonómicas. ¿Cómo se defiende eso?
R. Centralizar políticas trata de ser lo más eficiente posible. Tenemos un Estado sobredimensionado y tras 40 años se ha demostrado que este modelo es ineficaz.

El ejemplo lo hemos tenido recientemente. Con la pandemia hemos centralizado la sanidad para poder tomar las decisiones que los españoles necesitaban.

Nosotros decimos que este tipo de Estado tiene un coste que los españoles no pueden asumir y hay que dejar de subvencionarlo. El dinero de los españoles está mejor en sus bolsillos. En los parlamentos donde hemos entrado hemos aplicado políticas destinados a ello.

P. ¿Qué políticas sería prioridad centralizar?
R. Hay dos aspectos claves: la sanidad y la educación. Galicia es un ejemplo de que tener las competencias de educación sirve para ejercer una deriva nacionalista y un adoctrinamiento a los niños.

Las consecuencias de ese adoctrinamiento las sufrimos todos los días, por ejemplo, en la campaña electoral. La violencia callejera es una consecuencia de ello.

P. Ustedes critican muchos aspectos del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo pero lo cierto es que lleva gobernando Galicia desde 2009 ¿Qué ha hecho bien para poder hacerlo?
R. Feijóo ha abrazado a las políticas nacionalistas pero desde un punto de vista conservador. Ha sabido frenar a la izquierda radical pero lo ha hecho de manera errónea. Lo ha hecho aceptando sus teorías.

P. ¿Qué expectativas tiene respecto a las elecciones del próximo 12 de julio?
R. Somos realistas y tenemos los pies en el suelo y sabemos que no vamos a ganarlas. Nosotros no hacemos caso a las encuestas ni cuando nos favorecen ni cuando nos perjudican pero creemos que estamos haciendo una buena campaña y estamos contentos. Esperamos obtener un buen resultado y creo que va a sorprender a muchos.

P. ¿Cuál sería un buen resultado entonces?
R. Desde mi punto de vista creo que obtener un grupo parlamentario propio sería un resultado excelente.

P. De cara a las negociaciones posteriores a los comicios ¿Están dispuestos a negociar con el PP de Feijóo?
R. Estamos abiertos a frenar a la izquierda radical y al nacionalismo gallego. Si para ello tenemos que negociar con el resto de fuerzas de centro derecha lo haremos. Si para evitar un gobierno de izquierdas tenemos que apoyar a Feijóo, lo haremos.

P. ¿Cuáles serían sus líneas rojas para negociar?
R. En función de la medida en la que entremos en el parlamento gallego marcaremos unas líneas u otras. Hay que ser realistas y no vamos a imponer el 100% de nuestro proyecto político sabiendo que tenemos un peso limitado. Hay aspectos como bajadas de impuestos o el freno del proceso de inmersión lingüística que son verdaderamente importantes.

Nueva ofensiva proetarra contra la Guardia Civil en Alsasua: «Que se vayan de aquí»
La madre de uno de los guardias civiles de Alsasua: "ETA sigue enseñando a cazar a sus cachorros"

Gonzaga Durán okdiario 4  Julio 2020

Los proetarras han convocado un acto contra la Guardia Civil el próximo viernes 29 de julio en Alsasua (Navarra), la localidad donde dos agentes de la Benemérita y sus respectivas parejas recibieron en octubre de 2016 una paliza en un bar. «Fuera de aquí» y «que se vayan de aquí» son dos de los lemas que aparecen en este cartel junto a una olla a presión. También aparece una especia de murciélago disfrazado de guardia civil, con tricornio incluido, mostrando un retrato del dictador Francisco Franco, además de exhibir un revólver y una botella de whisky.

Macarena Olona, portavoz adjunta de Vox en el Congreso, ha denunciado esta concentración proetarra a través de las redes sociales. «Éste es el odio que vomitan los cachorros bilduetarras contra la Guardia Civil y sus familias en País Vasco y Navarra. Los mismos que intentan boicotear los actos electorales de Vox. No son antifascistas. Son los enemigos de nuestra democracia. ¿Y la querella de la Fiscalía?», se ha cuestionado la dirigente de Vox a través de un mensaje colgado en su perfil de Twitter.

Este acto contra la Guardia Civil ha recibido el rechazo de los constitucionalistas, que no han dudado en mandar su apoyo a la Benémerita en unas de las localidades donde más odio se difunde contra el instituto armado.

Las condenas
El 15 de octubre de 2016, dos agentes de la Guardia Civil acudieron con sus parejas a un bar de Alsasua y acabaron recibiendo una brutal paliza por parte de varios proetarras. Ocho personas fueron detenidas y en junio de 2018 fueron condenadas por la Audiencia Nacional a penas de entre 2 y 13 años de prisión por delitos de atentado a agentes de la autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas. Esta resolución descartó el delito de terrorismo, tal y como pidió la Fiscalía, porque se consideró que las agresiones no tuvieron «una finalidad de este tipo».

El 9 de octubre de 2019, el Tribunal Supremo rebajó las condenas de los agresores impuestas por la Audiencia Nacional y las situó entre un año y los 9 años de prisión. Los ocho jóvenes proetarras fueron confirmados como coautores de varios delitos de atentado a agentes de la autoridad, lesiones, desórdenes públicos y amenazas pero han visto notablemente reducidas sus penas, después de que fuesen admitidos por el Alto Tribunal los recursos presentados por sus defensas.

Para el Supremo no existió en esta paliza en Alsasua ningún agravante de superioridad ni marcado componente ideológico, en el ataque perpetrado, tal y como sostuvo en sus petición de condenas el representante del Ministerio Público, el fiscal Álvaro Redondo.

Podemos les jalea
Este jueves, tres de los condenados por esta paliza a dos guardias civiles y sus parejas obtuvieron el tercer grado penitenciario. Estos tres radicales, condenados a entre 9 años y medio y 8 años y medio de prisión, fueron quienes recibieron las penas más altas en el caso.

Podemos no tardó en jalear y aplaudir la concesión del tercer grado penitenciario a estos condenados. A través de las redes sociales, el portavoz de la formación morada en el Parlamento navarro, Mikel Buil, remarcó que fue «una buena noticia que no nos puede hacer olvidar la tremenda injusticia que se está cometiendo con estos chavales».

Por su parte, un miembro del equipo jurídico del partido de Pablo Iglesias, Alejandro Gámez Selma, se pronunció en la misma línea: «Tarde, pero hay que celebrar esta noticia: Los chicos de Alsasua ya están en tercer grado penitenciario y pueden acceder a permisos», ha subrayado.

Otra línea roja que cruza Marlaska obliga a hablar claro a Consuelo Ordóñez
M.B ESdiario 4  Julio 2020

Marlaska sigue rompiendo moldes en el trato de favor a los presos etarras.
El Gobierno de Sánchez ha ordenado el primer traslado de un terrorista a una cárcel vasca y premiado al asesino del concejal del PP en Sevilla, Alberto Jiménez Becerril y su esposa.

A penas diez días después, y pese a la polvareda levantada entre las víctimas, el ministro del Interior ha vuelto a las andadas con los presos de ETA. El 22 de junio, cruzó la primera línea roja al acercar a cuatro etarras que ni siquieran han pedido perdón -entre ellos uno de los secuestradores de Ortega Lara-. Ahora, ha cruzado otra aún mayor: acercar al primer terrorista a una prisión ubicada en el País Vasco.

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo, Covite, ha pedido explicaciones a Fernando Grande-Marlaska, sobre el motivo del traslado del preso terrorista Igor González Sola a la prisión de Martutene, en San Sebastián.

Covite, en un comunicado, denuncia que se trata del primer recluso de ETA que es trasladado a una cárcel del País Vasco desde que el Gobierno de Pedro Sánchez "inició su propia política penitenciaria respecto a los presos" de la banda.

Marlaska cruza sus propias "líneas rojas" y bate un récord con los etarras que levanta ampollas

La presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez, ha recordado que "desde junio de 2018 hasta ahora, todos los traslados de presos etarras por política penitenciaria se habían producido a cárceles que no se encontraban en el País Vasco, sino a prisiones de otras comunidades", por lo que ha reclamado a Marlaska que "nos aclare el motivo por el cual se ha trasladado a Igor González Sola a San Sebastián".

El colectivo no entra a valorar los traslados que hayan podido producirse al País Vasco por concesiones de terceros grados, ya que estos los concede el juez de vigilancia penitenciaria y no el Ministerio del Interior.

"Nuestro respeto a las decisiones judiciales es máximo. Jamás hemos cuestionado un auto del juez de vigilancia penitenciaria en el que se concede una progresión de grado. Defendemos el Estado de derecho y acatamos las leyes, independientemente de si nos gustan los requisitos establecidos en ellas o no", ha afirmado Ordóñez.

Covite ha incidido en que "siempre ha establecido una diferencia" entre los traslados que se pudieran producir a cárceles vascas y los que se produjeran a cárceles de otras comunidades autónomas "por el objetivo que el PNV manifiesta desde hace varios años de que la competencia de prisiones sea concedida al Gobierno Vasco".

"Los nacionalistas nunca han querido ser carceleros y gestionar la competencia de prisiones cuando ETA mataba. Si ahora que ya no matan quieren serlo, es para abrir las puertas de las cárceles. En esto coinciden con la 'izquierda abertzale', siempre se han preocupado por buscar vías para ayudar a los etarras encarcelados a salir de la cárcel, es decir, la impunidad", ha denunciado Consuelo Ordóñez.

En esa línea, ha insistido en que el PNV "lleva varios meses exigiendo que se acerque a todos los etarras presos a cárceles vascas sin exigirles el mínimo requisito de que rechacen la violencia". "Su objetivo es tener a todos los presos de ETA en cárceles vascas para que cuando ellos gestionen la competencia de prisiones puedan buscar formas de burlar la ley y dejarles en libertad", ha alertado.

Premio para el asesino de los Becerril
Pero ha habido otra decisión de Marlaska que ha indignado también a otro colectivo de víctimas, la AVT. Interior ha autorizado el traslado a una cárcel más próxima al País Vasco a José Luis Barrios, condenado por los asesinatos del concejal del PP en Ayuntamiento de Sevilla Alberto Jiménez Becerril y su esposa, Ascensión García. Será trasladado de la cárcel de Granada a la de Zuera (Zaragoza) tras flexibilizarle el primer grado.

La decisión ha motivado que la Asociación de Víctimas del Terrorismo pida una reunión urgente con Marlaska, ante el "desamparo" que les produce que ya sean 43 los etarras trasladados (más del 20% de los que siguen en prisión) desde junio de 2018, con Pedro Sánchez como presidente del Gobierno.

También la diputada del PP Teresa Jiménez Becerril se ha sumado a las críticas y ha acusado al Gobierno de "premiar a ETA". "Todo esto que se está haciendo es por un puñado de votos y mirando los pactos que harán después de las elecciones, para agradar al PNV", ha denunciado la hermana de Alberto.

Independentismo en Cataluña
Torra duplica las ayudas ‘a dedo’ a los «proyectos culturales catalanes» en plena pandemia
El presupuesto del Instituto Catalán de las Empresas Culturales pasa de 1,3 millones a 2,5
Torra gasta 6 millones para que TV3 emita películas y videoclips en catalán
Gonzaga Durán okdiario

La Generalitat de Cataluña de Quim Torra fijó para principios de este año un presupuesto de 1,3 millones de euros para «la concesión de ayudas a proyectos culturales». El pasado 19 de junio, tras la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, se decidió que estas ayudas aumentarán hasta los 2,5 millones de euros sin dar ninguna razón de peso. Esto supone un incremento del 92%.

Así consta en el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña (DOGC), medio oficial donde se publican las leyes aprobadas por el Govern de Torra, como el BOE. Este aumento fue concedido por Francesc Vilaró, secretario general de Cultura, puesto que depende de la consejera de Cultura de la Generalitat, en manos de Mariàngela Vilallonga.

Esta «concesión de ayudas a proyectos culturales» forma parte también de los presupuestos del Instituto Catalán de las Empresas Culturales (ICEC), órgano dependiente del Departamento de Cultura de Villalonga. Este instituto tiene como objetivo «impulsar la creatividad artística y la producción, la distribución y la difusión de contenidos culturales mediante el desarrollo de las empresas culturales y, también, fomentar el consumo cultural y la ampliación de mercados para la cultura catalana«.

El ICEC gestiona desde 2002 la Filmoteca de Cataluña, cuya premisa es la de «recuperar, preservar, catalogar y restaurar el patrimonio fílmico y documental, e investigar y apoyar a la educación y a la difusión de la cultura cinematográfica, con una atención especial a la producción y la cultura cinematográfica catalana».

El pasado 13 de enero, desde la Generalitat de Quim Torra se fijó una dotación máxima de 1.300.000 millones de euros para la «concesión de ayudas a proyectos culturales, en régimen de concurrencia no competitiva, en las modalidades de aportaciones reintegrables y subvenciones». «De los cuales 300.000 euros se financian con cargo a la partida 470.0001 y 1.000.000 con cargo a la partida 830.0002 del presupuesto del Instituto Catalán de las Empresas Culturales prorrogado para el año 2020», se añadía en el DOGC.

En este mismo documento se dejaba abierta la posibilidad de aumentar este gasto «dependiendo de las solicitudes recibidas y de la disponibilidad presupuestaria». Pues bien, el Instituto Catalán de las Empresas Culturales pidió poco después que se aumentaran estas ayudas hasta llegar a los 2,5 millones de euros.

Esta petición fue aceptada el 19 de junio por la Consejería de Cultura del Govern catalán, especificando que de estos 2,5 millones de euros, «600.000 euros se financian con cargo a la partida 470.0001 y 1.900.000 con cargo a la partida 830.0002 del presupuesto del Instituto Catalán de las Empresas Culturales para el año 2020».

La Generalitat de Quim Torra ha optado por aumentar las ayudas a los «proyectos culturales» después de haber atravesado la crisis del coronavirus, una pandemia que ha dejado hasta el momento más de 41.000 muertos en España y que está generando una recesión económica devastadora en nuestro país y el resto del mundo.

«Veo demasiado castellano»
Mariàngela Vilallonga es desde hace más de un año la consejera de Cultura del Govern de Torra. Sustituyó a Laura Borràs, la actual portavoz de JxCAT en el Congreso que se encuentra imputada por el Tribunal Supremo por presuntos delitos de malversación, prevaricación, falsedad documental en documento mercantil y fraude administrativo. La diputada separatista concedió presuntamente contratos a dedo cuando dirigía la Insititució de les Lletres Catalanes (ILC) entre 2013 y 2018.

La nueva consejera de Cultura tiene como misión impulsar el catalán en todos los medios de comunicación y quitar protagonismo al español, la lengua común de todos los españoles, incluidos los catalanes, y con la que se comunican hasta 580 millones de personas, el 7,6 % de la población mundial, según un informe del Instituto Cervantes.

Prueba de ello es que Mariàngela Vilallonga confiesa que «a veces veo demasiado castellano en TV3», en alusión a la televisión autonómica que pagan todos los catalanes, tanto los separatistas como si no. La consejera de Cultura considera que se pasa el día haciendo ‘zapping’ y que no sabe si con TV3 está «una cadena estatal o catalana según qué días».

Así lo afirmó en una entrevista este martes a la SER Cataluña sobre el estreno de Drama, la primera producción emitida en TV3 y realizada por TV3 que se emite en la cadena pública rodada en español y en catalán. Vilallonga destaca que la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) tiene la «obligación» de aumentar el uso del catalán.

El Govern no la secunda
La Generalitat de Cataluña no secundó las declaraciones de Mariàngela Vilallonga. Meritxell Budó, portavoz del Govern catalán, aseguró en la rueda de prensa posterior al Consejo Ejecutivo que la programación de TV3 se debe basar en las audiencias «para programar y decidir si un programa funciona o no funciona».

Budó consideró que el Ejecutivo autonómico debe mantenerse al margen con los contenidos que se emiten en TV3. «Nos corresponde dotar de los recursos para que se puedan hacer», añadió la portavoz del Govern.

 


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