AGLI Recortes de Prensa   Sábado 11  Julio  2020

Sánchez nos lleva al precipicio: pero cómo iba a ganar Calviño
EDITORIAL  Libertad Digital 11 Julio 2020

España está en la cola de la mayoría de los indicadores económicos y que por ello genera una profunda desconfianza en el exterior.

Ninguna economía del mundo se va a salvar del desplome. El virus está hundiendo el PIB, generando desempleo y desequilibrando las cuentas por doquier. Ante una pandemia de tales dimensiones, la crisis era inevitable. Eso es una cosa; otra, muy distinta, que España esté en la cola de la mayoría de los indicadores económicos y que por ello genera una profunda desconfianza en el exterior. No hay mejor prueba de ello que el portazo que acaba de darle Europa en la cara a Nadia Calviño.

El Gobierno social-comunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias no sólo es que haya gestionado de manera calamitosa la pandemia en el ámbito sanitario, sino que se diría que está haciendo lo imposible para sumir a España en la miseria.

Utilizar el dinero del contribuyente para disparar el gasto público y colocar la deuda en niveles insostenibles: eso es lo que está haciendo el Gobierno. Esta misma semana, Bruselas daba otro mazazo a Sánchez empeorado la previsión sobre el comportamiento de la economía española en 2020. La Comisión Europea prevé una contracción del PIB del 10,9%, y el Gobierno no tiene nada mejor que hacer que montar escenitas en el Congreso en el marco de esa indigna farsa denominada Comisión para la Reconstrucción Social y Económica.

El dictamen que ha evacuado la comisión de marras parece una broma de mal gusto. Así, se habla de acometer una "reforma ecológica y social de la contabilidad nacional" y de emplear una "contabilidad biofísica". El país al borde del colapso económico y este hatajo de salvadores, engolfado en dictaminar como una panda de niñatos universitarios de los que luego se dedican a la política para cambiar Vallecas por Galapagar. Qué tiempos funestos estos.

Lo que necesita Españas es emprender reformas ya contrastadas. Reducir los tramos del IRPF, rebajar las cotizaciones sociales o simplificar el Impuesto de Sociedades son algunas de ellas, por ejemplo. Más: disminuir el gasto público, controlar el déficit, rediseñar las pensiones y acabar con los puestos vitalicios de un sector público sobredimensionado. De todo esto, la Comisión para la Reconstrucción no dice una palabra. Qué vergüenza.

En lo que andan Sánchez y sus ministros incompetentes es en subir el IVA, justo cuando países como Alemania, Italia o el Reino Unido han anunciado que van a rebajarlo. Luego se preguntarán por qué la sobrevaloradísima Calviño no ha conseguido presidir el Eurogrupo.

La pugna del gobierno de Sánchez contra el libre mercado
Daniel Rodríguez Asensio  Libertad Digital 11 Julio 2020

Asegurar los ahorros y depósitos de millones de ciudadanos en un momento de máxima gravedad no es prioritario, mientras que salir al rescate de empresas que no encuentran una solución viable parece indispensable.

La economía española está sumida en un letargo peligroso e irresponsable por partes iguales. En esta semana nuestro país, además, ha perdido su principal baza para los próximos meses: la presidencia de Nadia Calviño en el Eurogrupo, con las consiguientes consecuencias en términos de negociación de los fondos de rescate europeos y a condicionalidad asociada.

Vaya por delante que me hubiera gustado que una española preparada, con experiencia y capacidad demostrada de gestión a nivel nacional e internacional liderara el Eurogrupo. Pero también hemos de entender las reticencias que levante en nuestros socios europeos, especialmente los más ortodoxos, todo lo que tenga que ver lo más mínimo con el que, probablemente, sea a día de hoy uno de los 3 gobiernos más irresponsables e incompetentes de la Unión Europea: el español.

Por eso, la elección de Paschal Donohoe es el enésimo fracaso del gobierno de España, y Nadia Calviño, una víctima colateral.

Nuestros representantes políticos llegaron tarde a la crisis sanitaria y a la económica ni tan siquiera se están presentando. Asisten impávidos a sucesivas rebajas de estimaciones de crecimiento y a ver cómo España ocupa las últimas posiciones de toda la OCDE y del mundo desarrollado también en empleo y deuda pública, como si no fuera con ellos.

Tratan de vendernos, en definitiva, relatos construidos a su imagen y semejanza para tapar su incapacidad de gestionar la peor crisis económica que vivirá nuestro país en momentos de paz.

Alemania ha rebajado el IVA al 16% de forma temporal y ha rebajado también el IRPF Y ha reducido la factura fiscal en 42.000 millones de euros. Italia también lleva a cabo reducciones en la factura fiscal (IVA incluido) por valor de 17.100 millones de euros, además de dotar de planes de reactivación a sus sectores estratégicos, Reino Unido rebaja el IVA durante 6 meses al turismo y hostelería dentro de un plan de 30.000 millones de euros para reactivar su economía... ¿Y España?
¿Qué ha ocurrido en España?

Hagamos un breve repaso de lo que ha ocurrido durante el estado de alarma:

Hemos superado a Grecia como país con mayor desempleo, tanto a nivel general como en términos de desempleo juvenil, con una tasa que supera el 30%.

Hemos dado luz verde a la tasa Google, a la tasa Tobin y al impuesto para los envases de plástico de un solo uso.

Hemos dejado de lado a los empresarios y generadores de empleo.

Hemos aprobado el Ingreso Mínimo Vital, que supone una capa de gasto adicional y consolidable de, al menos, 3.000 millones de euros anuales y supone una cuantía duplicada (ya existe en las comunidades autónomas) y desincentivadora de la regeneración del empleo.

Dicho de otra manera: España es el país europeo que menos ayudas a empresas ha concedido y el único que no ha reducido la factura fiscal de ciudadanos y empresas.

Los sucesivos planes de ayuda a sectores estratégicos se han reducido a los 100.000 millones de euros en avales aprobados en el primer paquete de medidas. Una medida que, tal y como advertimos en esta columna, es positiva aunque insuficiente. La realidad, con las cifras de paro publicadas la semana pasada, es que la tasa de paro efectiva en nuestro país ronda el 30%, hay menos empresas que en el año 2009 y la evolución del mercado laboral, siendo optimista, está más cercana a la estabilización que a una clara recuperación.

La realidad empresarial es igual de dura que en los peores años de la anterior crisis. Tanto es así que los beneficios empresariales durante el primer trimestre del año han caído un 63%, según el Banco de España, con tan sólo 15 días de confinamiento.

Y, ante una situación límite, se ven las diferencias entre los creadores y los destructores de riqueza: mientras el 65% de los empresarios quieren bajar impuestos, el poder político y su ambición extractiva abogan por subirlos.
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Y lo hacen, además, en contra de las opiniones de los expertos independientes. El propio Banco de España ha señalado, hace tan sólo unos días:

Que el problema de la recaudación en España se produce por la falta de actividad económica. La recaudación a las empresas está en niveles cercanos a la media europea, y el principal diferencial se encuentra en la recaudación por IRPF y en la cotización del trabajador, es decir, en una tasa de paro estructural muy elevada.

Que los únicos impuestos con margen al alza son los indirectos, especialmente el IVA, en el que España tiene el tipo efectivo más bajo de toda la UE (8,5%), pero que hay que realizar esta reforma en un período de expansión económica y no ahora.

Que una subida de impuestos ahogaría aún más a las empresas y familias y agravaría la crisis.

Dicho de otra manera: España es un país con impuestos elevados y la política económica del gobierno es una arma ideológica más, y no un mecanismo para ayudar a salir de la profunda recesión en la que estamos inmersos.

Comienzan los rescates
Tal es la hipocresía de los intervencionistas y liberticidas que habitan Moncloa, que el último conejo que se han sacado de la chistera ha sido un fondo de rescate para empresas de 10.000 millones de euros. Una idea que ha partido de los mismos que llevan años criticando el mal llamado rescate a la banca.

Y es que, al parecer, asegurar los ahorros y depósitos de millones de ciudadanos en un momento de máxima gravedad no es prioritario, pero salir al rescate de empresas que no encuentran una solución viable en mercados de financiación inundados de liquidez parece indispensable.

Una de las cosas que deberíamos haber aprendido de la salida de la última crisis de Estados Unidos es la necesidad de evolucionar y mejorar nuestro tejido productivo. Los mismos que claman por cambiar el modelo productivo del país son los que lo evitan salvando empresas que, antes o después, perecerán por su demostrada inoperatividad. Un buen ejemplo lo tenemos en Abengoa, que fue rescatada ya en 2016 y ahora está ultimando una nueva inyección de fondos. La última es Globalia, cuyo rescate también está negociando el Gobierno.

El inmovilismo y el status quo son enemigos acérrimos de la innovación y la prosperidad. Cualquier empresa solvente tiene mecanismos de supervivencia suficientes como para sobrevivir, incluso en una coyuntura tan mala como la actual. Mantener puestos de trabajo de forma artificial con cargo al contribuyente es la mejor manera de seguir cercenando la productividad del país y sacar del mercado laboral a todos esos trabajadores que, lejos de protegerlos, se les está cavando la tumba que, antes o después, porque las empresas rescatadas difícilmente serán rentables si no se transforman, tendrán que ocupar.

La libertad no es elegir qué empresa hay que mantener a flote desde una mesa de burócratas y a cuáles hay que dejar caer. Más bien, se trata de permitir que sean los propios empresarios y consumidores quienes elijan con sus actos.

Desafortunadamente, hemos adulterado muchos de los principios del libre mercado. Y subir impuestos en un momento crítico para pagar el rescate de los amiguetes del gobierno es un buen ejemplo de ello.

Las cuentas del «mando único»
Editorial ABC 11 Julio 2020

A medida que va llegando información al Portal de Transparencia, el Gobierno se ve obligado a responder las preguntas de control parlamentario que le hace la oposición para no seguir incurriendo en el oscurantismo que le caracterizó durante la vigencia del estado de alarma. En una de sus respuestas al Partido Popular se han hecho evidentes las dudas sobre el papel del Ministerio de Sanidad al frente del denominado «mando único» que se le atribuyó el 14 de marzo pasado. Del total de contratos adjudicados por el Gobierno, solo el cuatro por ciento correspondió al Ministerio de Sanidad, una cifra realmente baja en comparación con el resto de departamentos ministeriales. Falta la explicación a este exiguo porcentaje, que puede radicar en que el Ministerio de Sanidad adjudicó pocos contratos pero por importes muy altos y por grandes cantidades de material, o bien en que el grueso de las compras de guantes, mascarillas y equipos de protección individual corriera a cargo de los gobiernos de las comunidades autónomas. Si alguna conclusión se extrae de esta gestión de la información sobre contratación pública durante el estado de alarma es que resulta imprescindible mejorar el nivel de transparencia y control sobre las adjudicaciones públicas. La existencia de una situación sobrevenida de crisis sanitaria general puede disculpar ciertas precipitaciones en la actuación administrativa, pero no un fallo, que parece casi estructural, en la capacidad de respuesta del gobierno para centralizar compras de material en el extranjero. Por otro lado, el desarrollo del Estado autonómico ha pasado factura a la Administración Central del Estado, porque se ha topado con una organización muy mermada especialmente en el Ministerio de Sanidad, dado que las competencias en materia sanitaria están transferidas a las comunidades autónomas. Esto explica que en las encuestas de valoración sobre la gestión de la crisis, tanto los ayuntamientos como los gobiernos autonómicos reciben más respaldo que el Gobierno central.

No debe repetirse el apagón de controles democráticos que se ha vivido durante el estado de alarma. Ni el Gobierno debe acostumbrarse a vivir instalado en la disculpa permanente de que nadie vio venir la pandemia, porque es falsa. Hay que aclarar, sin intención de cuestionar la honradez de las personas, cómo se ha gestionado la contratación de material en estos meses, porque ha habido mucho dinero en circulación, muchas noticias preocupantes sobre fallos en las entregas y muchas preguntas sin respuesta. El «mando único» no solo era una concentración de poder como nunca vista en manos del Gobierno, sino también una concentración de responsabilidad de la que el ejecutivo de Pedro Sánchez no debe zafarse con excusas victimistas.

Miguel Ángel Blanco y la “naturalización” de ETA
Victor Valentín Cotobal. Madrid  La Razon 11 Julio 2020

Del balance imposible de víctimas de ETA, conocemos las víctimas mortales pero no el número exacto de heridos, secuestrados, extorsionados y desplazados por el terrorismo nacionalista vasco, Miguel Ángel Blanco es una víctima, que sin desmerecer a las demás, resulta más emblemática por circunstancias de tiempo, lugar y modo. Miguel Ángel Blanco representa de forma extrema el sacrificio de los inocentes por motivos ideológicos.

Como sucediera en los exterminios nazis, ETA ha buscado durante medio siglo convertir en cenizas a niños, adolescentes, hombres y mujeres por el solo hecho del pensamiento diferente, y ahora la corriente sociopolítica quiere humanizar esa barbarie.

Perseguir su historia criminal a través del delito de lesa humanidad se configura como la única manera de justicia para las víctimas del terrorismo. ETA, como organización fuertemente jerarquizada en la que había una estructura real de dominio del hecho por parte de los máximos dirigentes de la organización terrorista, y que define entre sus medios de acción la comisión de delitos contra terceros, puede y debe ser condenada por este delito que se encuentra regulado en el art. 607 de nuestro Código Penal y es firmemente perseguido por el Derecho Penal Internacional del que forman parte y están suscritos a este convenio de reciprocidad todos los países firmantes de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Un delito de lesa humanidad no solo apreciado por los Tribunales Españoles sino también por las Autoridades argentinas que investigan a esta organización por estos crímenes, y quién sabe si en un futuro no muy lejano por los Tribunales de otros países.

Durante los Juicios de Núremberg, celebrados entre 1945 y 1946, solo se enjuiciaron a 22 oficiales de las SS. Si tenemos presente la mega estructura para exterminar vidas que habían creado los nazis nos podemos hacer una idea de la cantidad de altos funcionarios y jerarcas que escaparon de la justicia. Pero para hacer precisamente eso, justicia, cuando no es posible la justicia es necesario acotar la responsabilidad de los autores al dominio de la organización por responsabilidad del mando.

Tan difícil como contabilizar el número exacto de victimas de ETA es saber el número de autores, cooperadores, colaboradores o cómplices de ETA en cada atentado, en cada expulsión forzosa del País Vasco y Navarra, en cada extorsión, … máxime cuando existía, y sigue existiendo, una red social, cultural, política y militar de señalamientos que abarca todos los estamentos de la sociedad.

Cuando se trata de vidas humanas es imposible cerrar heridas o hablar de reparación pero podemos hablar de derecho a la verdad o derecho al relato, siempre y cuando haya justicia. Un veredicto de condena hacía los responsables que configuraban el organigrama de poder de ETA devolvería a la sociedad esa memoria de la que tanto carece y que anestesia a la democracia.

ETA no mata pero continúa sacrificando a los inocentes. Ahora el olvido precede a las víctimas.

El virus del Apocalipsis
Jesús Laínz  Libertad Digital 11 Julio 2020

Vaya por delante que a este escéptico juntaletras nunca le ha dado por las teorías conspirativas, sobre todo porque siempre ha estado convencido de que en las cosas humanas pesa mucho más la estupidez que la maldad. Por eso, en lo que concierne a la actual crisis sanitaria mundial, se inclina a suponer que se ha debido a un hecho natural, quizá facilitado por el ser humano por el inadecuado consumo de animales, o a una fuga de ese laboratorio virológico de Wuhan en el que se supone que trabajan con fines terapéuticos. Pero por una vez, y aunque sólo fuera por jugar un poco a los detectives, no queda más remedio que prestar atención a una serie de datos sorprendentes.

Por orden cronológico, en mayo de 2010 la Rockefeller Foundation y el Global Business Network organizaron unas jornadas de reflexión sobre posibles desafíos con los que quizá tuviera que enfrentarse la Humanidad en el futuro. Bajo el título Hipótesis sobre el futuro de la tecnología y el desarrollo internacional, intentaron imaginar los problemas a los que se enfrentarían los Gobiernos y otras instituciones ante terremotos, hambrunas y otras catástrofes naturales imprevisibles. Una de las hipótesis consistía en una pandemia planetaria provocada por un nuevo virus gripal que, transmitido a los humanos por gansos salvajes, contagiaría al 20% de la población mundial, dejando tras de sí ocho millones de muertos en siete meses. Para tal situación, se preveía confinar a la gente en sus casas e interrumpir el tráfico de personas y mercancías. El país que más eficazmente se enfrentaría a la crisis sanitaria sería China debido a su férrea cuarentena interior y a su aislamiento del exterior, lo que también le permitiría ser el primer país en recuperarse. Un hecho positivo, según los participantes, es que todo el mundo aceptaría ser controlado y vigilado por sus respectivos Gobiernos para evitar el contagio, pues antepondrían la seguridad a su libertad y sus derechos.

Cinco años más tarde, en 2015, el celebérrimo magnate Bill Gates explicó en varias conferencias y entrevistas su temor de que el principal problema con el que la Humanidad tendría que enfrentarse en el futuro no sería una guerra atómica, ni terremotos ni meteoritos, sino una pandemia provocada por algún virus parecido al de la gripe. Ni fue el primero ni el último en explicar su preocupación por esta posibilidad. Los hechos le han dado la razón.

Cuatro años después, el 18 de octubre de 2019, tuvo lugar en Nueva York el denominado Event 201, organizado por el Johns Hopkins Center for Health Security, la Bill & Melinda Gates Foundation y el World Economic Forum. Se trató de una reunión en la que se hizo un simulacro de lo que sucedería si un virus desconocido hasta el momento, en concreto un coronavirus transmitido por animales, en este caso cerdos brasileños, provocara una pandemia de alcance planetario. ¡Dos meses antes de que el Gobierno chino diera noticia del primer contagiado por coronavirus conocido en Wuhan! ¡Menuda casualidad! Tanto como sentarse en el pajar y pincharse con la aguja.

Según explicaron los expertos allí reunidos, su misión era dar recomendaciones para combatir la pandemia en todos los frentes, no sólo el sanitario. Y para ello proponían una estrecha colaboración entre Gobiernos y compañías privadas para garantizar el suministro de medicamentos y mercancías, suspender internet con el fin de evitar informaciones falsas e inundar los medios con información emitida por los organismos adecuados. Concluyeron también que, siguiendo la estela de la ONU, el mundo debería dirigirse hacia una centralización en la toma de decisiones, por encima de los Gobiernos nacionales.

La idea no es precisamente nueva, ya que desde hace bastantes años se multiplican las voces que reclaman una disminución de la soberanía de los Estados para ponerla paulatinamente en manos de un Gobierno mundial. Ejemplos recientes los han dado el exprimer ministro británico Gordon Brown durante la reunión del G-20 el 26 de marzo pasado y el incombustible Henry Kissinger, que escribió en el Wall Street Journal el 3 de abril que "la pandemia del coronavirus alterará el orden mundial para siempre" porque cuando acabe "se percibirá que las instituciones de muchos países han fallado".

Junto a la centralización de funciones en un megagobierno, el otro elemento clave será el mayor control de las personas, tanto sus movimientos con la excusa de proteger su salud como sus compras con la doble excusa de evitar el fraude y, de nuevo, de proteger su salud evitando el contagio a través de monedas y billetes. Y todo ello a pesar de que parece demostrado que los billetes no retienen más el virus que las tarjetas de plástico y que no hay vínculo alguno entre los niveles de empleo de efectivo y los de economía sumergida. Más bien al contrario, pues el blanqueo de capitales es el terreno de las criptomonedas, los paraísos fiscales, las sociedades pantalla y las transacciones bancarias, no el del dinero en metálico.

Un ejemplo local de esta tendencia ha sido la presentación por parte del Banco Sabadell de un sistema de pago consistente en un chip implantado bajo la piel mediante una inyección entre el pulgar y el índice, que permitiría pagar con la mano e incluso convertirse en la llave de casa. Y, por supuesto, la proposición del PSOE, ese incansable enemigo de la libertad, para "eliminar gradualmente el pago en efectivo, con el horizonte de su desaparición definitiva".

Pero lo que se está desarrollando a nivel mundial es de bastante mayor alcance. Porque uno de los objetivos de la Agenda 2030 de la ONU es proveer de identidad legal a todos los habitantes del planeta, medida especialmente urgente para los mil millones de personas que carecen de ella por vivir en países caóticos, haber tenido que buscar refugio precipitadamente o ser exciudadanos de países desaparecidos, como Yugoslavia. Para ello se ha puesto en marcha el proyecto denominado ID2020 (Identidad Digital 2020), presentado en la ONU en 2017 y en el World Economic Forum de Davos en 2019. Creado por la Rockefeller Foundation, Microsoft y Gavi-The Vaccine Alliance, su objetivo es identificar a todos los seres humanos por encima de los registros de cada Estado y concentrando todos los datos personales: carné de identidad, de conducir, pasaporte, currículo laboral, tarjetas de crédito, cuentas bancarias, historias médicas y de vacunación, etc. Y para garantizar que sea personal, intransferible y permanente, se emplearán las huellas dactilares, el iris de los ojos y otros datos biométricos.

Con todos estos datos y algunos otros inventados o salidos de madre, en los últimos meses se han multiplicado las acusaciones a magnates como Bill Gates de ser los dirigentes de una conspiración maquiavélica para instaurar en el mundo algo parecido a un Gobierno en la sombra. Pero, al margen de obsesiones conspirativas, a algunos malpensados nos da por imaginar que la combinación entre un Gobierno planetario y la tecnología moderna conseguirá una pesadilla totalitaria que ni en sus más húmedos sueños pudo imaginar ni el más dictatorial de los dictadores ni el más absoluto de los reyes absolutos. ¿Tan extravagante es sospechar que se podría llegar a penalizar a quien se negara a llevar consigo aparatos que permitan su rastreo y control? ¿Tan difícil es suponer que las represalias podrían ser económicas (impedir comprar), penales (tipificación de un nuevo delito de desobediencia) o políticas (ser señalado como opositor al régimen)? Y esto no es imaginación calenturienta: China acaba de implantar el llamado ’sistema de crédito social’, consistente en la vigilancia del comportamiento de los ciudadanos mediante cámaras de reconocimiento facial para que, según su puntuación, puedan obtener, por ejemplo, préstamos o permisos para viajar.

Finalmente, el pasado 26 de marzo, en plena pandemia, la Microsoft de Bill Gates registró en la World International Property Organization la patente de un sistema de criptomoneda que utiliza datos de actividad corporal, signifique eso lo que signifique. Y aquí viene el dato que aproxima toda esta confusión al argumento de una novela de suspense, porque el número de dicha patente es el 2020/060606. ¿Casualidad? ¿Dato irrelevante? ¿Humor negro?

Porque a este racional y escéptico juntaletras le ha dado por recordar, a pesar de sus escasas lecturas bíblicas, aquello que San Juan escribió hace dos milenios:

Fuele dado infundir espíritu en la imagen de la bestia para que hablase la imagen e hiciese morir a cuantos no se postrasen ante la imagen de la bestia, e hizo que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y siervos, se les imprimiese una marca en la mano derecha y en la frente, y que nadie pudiese comprar o vender sino el que tuviera la marca, el nombre de la bestia o el número de su nombre. Aquí está la sabiduría. El que tenga inteligencia calcule el número de la bestia, porque es número de hombre. Su número es seiscientos sesenta y seis.
(Apocalipsis 13, 15-18).

¿Habrá llegado el momento en el que hasta los hombres de poca fe tengamos que empezar a tomarnos en serio las profecías bíblicas?

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Criadero de escorpiones
Eduardo Goligorsky  Libertad Digital 11 Julio 2020

Ranas pervertidas y escorpiones estelados han sellado un pacto contra natura para joder a los ciudadanos.

La fábula del escorpión que obedece a su naturaleza y pica a la rana cuando esta lo transporta a través del río, provocando la muerte de ambos, se ha convertido en el mantra de quienes nos proponemos desvelar los vicios congénitos de los nacionalistas xenófobos y otros adictos al maniqueísmo totalitario. La historia de España está plagada de ejemplos de los aguijonazos de los escorpiones, que algunas veces fueron metafóricos pero otras muchas se materializaron en inyecciones de veneno con un saldo de cientos de miles de víctimas.

Bichos mortíferos
Sin embargo, una cosa es pasar revista a los hechos consumados y otra muy distinta asistir, como nos sucede hoy, a la gestación de una nueva colonia de estos bichos mortíferos. Los escorpiones que están activos en los recovecos de la política catalana son de una especie atrófica, cuya peligrosidad se ha amortiguado gracias a la intervención de los fumigadores togados del Poder Judicial.

La novedad consiste –y aquí es donde tenemos que estar muy atentos– en el hecho de que se está montando con bombos y platillos, delante de nuestras narices, un criadero de escorpiones mutantes armados de una singular virulencia. Con el agravante de que las autoridades que deberían cortar el paso a las alimañas se comportan peor que la rana de la fábula, porque les ofrecen medios de transporte para que vengan a envenenarnos con nocturnidad y alevosía. Ranas pervertidas y escorpiones estelados han sellado un pacto contra natura para joder a los ciudadanos.

Un quilombo esperpéntico
Hablemos claro. Aquí las ranas son los traidores que entregan una parte del territorio de España a la voracidad de los escorpiones, los cuales funcionan como extranjeros invasores tras haber renegado de su nacionalidad española. Ahora bien, cuando estos extranjeros invasores se disputan el usufructo del criadero de escorpiones mutantes, el resultado es un quilombo esperpéntico que abochorna incluso a los prosélitos más fieles.

En eso estamos. La iniciativa de montar el nuevo criadero la tomó el prófugo Carles Puigdemont, y bastó que lo sacara al mercado para que los padrinos de distintas familias de escorpiones y alacranes empezaran a litigar por las marcas registradas. El PDeCAT no quiere soltar el rótulo de Junts per Cat, pero los puigdemontistas creen que les basta intercalar una coma después de Junts para apropiárselo. La Crida y un grupo de sediciosos presos han decretado que la casa matriz del criadero está en Waterloo, y los parlamentarios, alcaldes, concejales y amanuenses del procés se enrolan en bandos antagónicos, a favor o en contra de Juan Domingo Puigdemont (Joaquín Luna dixit, LV, 6/7), subordinándose a los vaivenes del clientelismo caciquil.

Aguijones embotados
Sintetiza el predicador Francesc-Marc Álvaro, últimamente transformado en plañidero ("La maldición de Tutankamón", LV, 29/6):

Puigdemont pretende conjurar la maldición, que ahora hace mella en su universo: quiere hacer, de una vez por todas, su partido a medida, y quiere enterrar –de paso– todo lo que recuerde a Convergència y al pujolismo. (…) ¿Qué harán los perdedores? ¿Continuarán en solitario, se irán a casa, o confluirán con el PNC de Pascal?

La que lo tiene claro es Pilar Rahola, hagiógrafa del Perón de Waterloo ("La hora Puigdemont", LV, 5/7):

Lo que surja el 25 [de julio] no será un partido clásico, ni un movimiento a la manera de la vieja escuela pujoliana, sino la clarificación orgánica del espacio ideológico que el universo Puigdemont [sic] representa: asumir la imposibilidad de reconvertir al Estado español, alejarse de sinuosos virajes estratégicos (al estilo de lo hecho por ERC) y preparar el país para culminar aquello que quedó abortado con la declaración fallida del 2017.

Pero también hay vida nacionalista fuera del criadero. Álvaro menciona al Partit Nacionalista de Catalunya, residencia desinfectada donde han ido a reponer fuerzas los escorpiones de la vieja estirpe que embotaron sus aguijones por el uso excesivo durante la sedición del 2017, y la inquisidora Rahola anatematiza a ERC, una competidora de mucho cuidado, a la que reprochan haber puesto en estado de reposo pasajero sus glándulas secretoras de veneno. Y en el ínterin, en las puertas del criadero, ha proliferado un surtido variopinto de parásitos que se alimentan con los desechos del nacionalismo como las rémoras lo hacen con los detritos de las ballenas.

Retomemos la convivencia
Ni el criadero de escorpiones, ni la residencia para ejemplares convalecientes ni los chiringuitos donde pululan otras especies mostrencas encajan en el marco de una sociedad civilizada como la catalana. Por eso los catalanistas pensantes se revuelven, sin renunciar a sus utopías, contra la estulticia de sus sátrapas. Antoni Puigverd abandona circunstancialmente su impostada equidistancia para alzar la voz, indignado, evocando un texto de Salvador Espriú ("El país moribund". LV, 8/7):

Catalunya carece de dirección técnica contra la Covid. El cargo de secretario de la Agència de Salut Pública está vacante. (…) En plena crisis de coronavirus la Generalitat carece de liderazgo epidemiológico. ¿Por qué reclamaba el president las competencias de Sanidad? ¿Para demostrar que somos un país de aficionados? (…) ¿De qué hablamos cuando hablamos de política? ¿Tan solo de agitación, abstracciones y quimeras? Hemos vivido meses horribles. Hospitales colapsados, enfermos a raudales, muertos. La economía se ha hundido, la parte de la temporada turística que todavía puede salvarse depende de la responsabilidad cívica de cada uno de nosotros, sí, pero sobre todo de la estrategia integral que la OMS reclama a los gobiernos. Diríase que el objetivo del Govern es batir el récord de incompetencia.
(…)
Espriú quería salvar las palabras, pero no habría soportado esta demostración de ineptitud, esta espectacular disonancia entre lo que se dice y lo que se hace. Entre la retórica independentista y la práctica provinciana.

Las paredes del criadero de escorpiones están insonorizadas y sus huéspedes no escuchan el clamor de la buena gente racional que pide cordura. Dejémoslos pues encerrados bajo llave en su madriguera sin ley, saturada de emanaciones de odio, y retomemos la convivencia normal en este paraíso para ciudadanos emprendedores, libres e iguales que es el Reino constitucional de España.

Elecciones País Vasco / Galicia 2020
Los sobres electorales que Correos secuestró a Vox no han llegado al 80% de los vascos y gallegos
La formación de Abascal envía una queja a la Junta Electoral de Galicia y el País Vasco
Raquel Tejero okdiario 11 Julio 2020

A dos días de las elecciones autonómicas aproximadamente el 80% de los sobres electorales de Vox que Correos secuestró no han llegado a los potenciales votantes gallegos y vascos. Los datos son el resultado de una investigación realizada por el propio partido que ha comprobado cómo los envíos retenidos no han llegado a sus destinatarios. Vox ha enviado una queja a la Junta Electoral de Galicia y el País Vasco.

La empresa pública Correos (presidida por José Manuel Serrano, ex jefe de gabinete de Pedro Sánchez) paralizó el envío de la propaganda electoral del partido de Santiago Abascal excusándose en una supuesta vulneración de derechos fundamentales. La Junta Electoral Central dio la razón a Vox e instó a Correos a que se procediese a dar salida a los sobres que habían sido bloqueados.

Ahora, la formación ha realizado un estudio sobre cuántos sobres han llegado a su destino y, tras realizar múltiples llamadas, los datos recogidos han confirmado las peores sospechas: apenas un 20% de oss envíos han llegado a su destino.

«No le ha llegado nada. A sus familiares y amigos tampoco», se puede leer en el informe al que ha tenido acceso OKDIARIO. «No ha llegado», «No lo han recibido», «No lo han recibido pero las dos calles colindantes sí». Estos son sólo algunos de los ejemplos de los múltiples casos que el partido ha recogido durante los últimos días. «El problema ha sido aún mayor en aldeas más pequeñas», han averiguado tras las llamadas.

A pesar de que el método que ha llevado a cabo Vox para recoger los datos no es un procedimiento oficial, sí cuenta con suficientes muestras para demostrar que aquellos sobres que Correos decidió secuestrar, no han llegado a los electores.

Por el momento Vox no ha confirmado cuál será su siguiente paso o si tomará medidas por lo ocurrido y el posible perjuicio que le puede suponer sobre sus resultados en las urnas el domingo.

La JEC dio la razón a Vox
La Junta Electoral Central dio la razón a Vox en el envío de la propaganda electoral secuestrada por Correos por supuesta vulneración de derechos fundamentales ante las elecciones autonómicas.

Según el acuerdo del organismo que vela por la legalidad de la campaña y los comicios, no se identificaba «una concreta y específica vulneración de algún derecho fundamental en los mensajes incluidos en los sobres que envuelven la propaganda electoral de Vox».

El comunicado indicaba que «tampoco la Junta Electoral Central aprecia que tales mensajes incurran en una vulneración de ese tipo por lo que, ciñéndonos a la consulta planteada, esta Junta opina que no procede paralizar la distribución postal de la propaganda electoral de referencia, e insta a la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos a que reanude de inmediato dicha distribución».

Por ejemplo, en el sobre de la propaganda electoral de Vox para el País Vasco aparecía el siguiente titular con el rostro de Iñigo Urkullu, lehendakari y candidato a la reelección con el PNV, de fondo: «Las violaciones aumentaron el 37% en el País Vasco, con un incremento de la delincuencia del 7,8 por ciento». «Ante la inseguridad ciudadana hay una alternativa» es otra de las frases que aparecen en los sobres.

Desde Vox defendieron que la fuente de estas dos noticias son los datos del propio Ministerio del Interior de Fernando-Grande Marlaska. «Estos no pueden suponer lesión alguna de derecho fundamental, puesto que todos ellos han sido extraídos de publicaciones que ofrecieron los datos basándose en fuentes fidedignas, sin que se tenga noticia de que ninguna persona haya ejercitado acción alguna contra los medios que los publicaron», alegó la formación conservadora ante la Junta Electoral Central.

Otros sobres del partido de Abascal para los comicios vascos incluyeron lemas como «el País Vasco proporciona ideología de género a los futuros maestros». Desde Vox subrayan que esta noticia está fundamentada en el cumplimiento de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación.

Cierre de campaña
Vox celebrará este viernes sus actos de cierre de campaña. En Galicia serán su secretario general, Javier Ortega Smith, y el portavoz en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, los que acudirá a Lalín (Pontevedra) para apoyar a los candidatos gallegos que compartirán escenario con ellos a las 20:00h.

Por su parte, el presidente del partido, Santiago Abascal, y la diputada Macarena Olona acudirán a Vitoria para cerrar la campaña en el País Vasco a la misma hora.

Fueron precisamente Olona y Ortega Smith los que este jueves, junto al candidato Niko Gutiérrez, rajaron una bandera de apoyo al acercamiento de los presos de ETA para protestar por la permisividad del enaltecimiento del terrorismo en Vizcaya.

El partido decidió mostrar así su rechazo hacia los aún existentes grupos de apoyo al terrorismo que, además, se han convertido en los grandes hostigadores de Vox durante toda la campaña dejando imágenes de gran violencia como la pedrada que la diputada de Vox, Rocío de Meer, recibió en la cabeza en Sestao durante uno de los mítines.

Los brutales zasca de José Manuel Soto al PSOE por sus condenas a ETA: «Esa basura son vuestros socios»
OKDIARIO 11 Julio 2020

El cantautor José Manuel Soto ha tumbado al PSOE con dos comentarios en Twitter a través de sendas condenas socialistas a ETA. «Pues esa basura son vuestros socios, los que os han puesto en el gobierno», ha señalado Soto.

Cuando esta semana la lápida de la tumba de Fernando Buesa fue atacada con pintura roja veinte años después de su asesinato por ETA en un coche bomba, el PSOE señalaba en Twitter: «Hay que tener el alma muy negra y albergar mucho odio para profanar la memoria de Fernando Buesa, 20 años después de su asesinato. Un odio que coloca a sus autores a la altura de su catadura moral. Fernando fue y será, siempre, un referente cívico en defensa de la libertad». A lo que Soto respondía: «Pues esa basura son vuestros socios, los que os han puesto en el gobierno».

Por otro lado, este viernes se cumplen 23 años desde el asesinato de Miguel Ángel Blanco a manos de ETA, motivo por el que el presidente del Gobierno, el socialista Pedro Sánchez, ha tuiteado: «El secuestro y posterior asesinato de Miguel Ángel Blanco conmocionó a España. Hace 23 años vivimos uno de los episodios más crueles de ETA, un suceso que nos unió en defensa de la libertad, la paz y la democracia. Años después, esos valores siguen venciendo a la barbarie».

Ante tal condena, Soto ha respondido a Sánchez: «Usted gobierna gracias a Bildu, que jamás condenó los asesinatos de ETA porque son sus herederos, déjese de mensajitos, no cuelan…».

No es la primera vez, ni será la última, que el cantautor, con casi 100.000 seguidores en Twitter, critica al Gobierno socialcomunista, motivo por el que se ha llegado a colocar entre las primeras tendencias en la red social en distintas ocasiones. Sin embargo, y pese a las duras críticas desde la izquierda, José Manuel Soto sigue sin callarse.


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