AGLI Recortes de Prensa   Domingo 12  Julio  2020

Subir impuestos, camino de perdición
Lorenzo Bernaldo de Quirós El Espanol 12 Julio 2020

El Gobierno tiene la intención de subir los impuestos con dos objetivos simultáneos: financiar el aumento del gasto público y reducir el binomio déficit-deuda. El contenido del paquete tributario gubernamental es por el momento indefinido, pero afirma su intención de equiparar la presión fiscal española con la existente en el promedio de la UE. Eso supondría elevar 5,1 puntos la ratio ingresos impositivos sobre PIB.

Si se toma como base de partida el PIB de 2019, último año de la expansión, ello se traduciría en un alza de la fiscalidad de 63.843 millones de euros. De llevarse a cabo este plan, una mezcla de falacias y de ignorancia, sus efectos sobre una economía enfrentada a la mayor recesión de su historia serían letales.

De entrada, el concepto de presión fiscal es descriptivo y carece de significación económica real. Refleja la participación de los ingresos procedentes de los tributos en el PIB. Sin embargo, no mide lo fundamental: el esfuerzo fiscal; es decir, el peso de la tributación sobre la renta per cápita de los ciudadanos.

Se trata de un indicador fundamental porque es el factor determinante de las decisiones de trabajo, ahorro, consumo e inversión de los hogares y de las compañías. En España se sitúa un 10% por encima de la media de la OCDE. En otras palabras, la carga tributaria soportada los españoles es superior a la existente en el promedio de los países industrializados.

Con frecuencia se sostiene que esta crisis es diferente y no existe consenso acerca de los medios adecuados para combatirla. Quizá esto sea verdad, pero existe un conocimiento bastante preciso, apoyado por una abrumadora literatura y evidencia empírica acerca de dos cuestiones centrales: primero, subir impuestos siempre afecta de manera negativa al crecimiento; segundo, las subidas impositivas agudizan y prolongan las fases recesivas.

La carga tributaria soportada los españoles es superior a la existente en el promedio de los países industrializados.

En un informe que recoge toda la investigación relevante sobre la materia se llega a una conclusión general: un aumento de los impuestos del 1% del PIB cuesta entre 2-3 puntos de PIB (Ramey V.A, Ten Years after the Financial Crisis: What Have Learned fron the Renaissance in Fiscal Research?, J.E.P, Spring 2019).

En términos convencionales, la relación deuda/PIB puede reducirse bien mediante el recorte del déficit público, bien a través de la expansión de la actividad económica. Esto significa que, si la política empleada para disminuir el desequilibrio financiero de las Administraciones Públicas causa o agudiza una recesión, la recaudación caerá y la ratio déficit-deuda/PIB se incrementará.

Esta es la inexorable lógica matemática que condena al fracaso la estrategia destinada a subir la fiscalidad. Esto implica bien desconocimiento, bien un sacrificio de la racionalidad a la ideología, bien una combinación de amos.

Si se toma como punto de partida la voluntad gubernamental de elevar la presión fiscal española del 35,2% al 40,3% del PIB, media de la UE, ello detraería entre 10 y 15 puntos de crecimiento al PIB.

Si se tiene en cuenta que este se contraerá entre un 10% y un 15% en números redondos en 2020, el efecto sobre la demanda interna, sobre el empleo y sobre el endeudamiento del sector público sería trágico.

Condenaría a este país a un escenario de empobrecimiento generalizado y persistente, crearía unas cicatrices en la economía y en la sociedad que tardarían mucho tiempo en cicatrizar. Esta consideración es básica cuando el Gobierno apela al sentido del Estado para que las fuerzas parlamentarias de la oposición apoyen sus descabellados planes.

El PIB se contraerá entre un 10% y un 15% en 2020, el efecto de subir impuestos sobre la demanda interna, el empleo y el endeudamiento público sería trágico.

En la hipótesis, imposible, de que el Gobierno lograse recaudar más subiendo los impuestos, esto no mejoraría para nada dos elementos centrales para posibilitar una recuperación económica: la confianza y las expectativas de los hogares y, sobre todo, de las empresas.

Un incremento de la tributación no permite controlar el aumento automático y constante del gasto estructural. Esto significa que su financiación no sólo exigirá mantener una fiscalidad elevada, sino aumentarla más en el futuro. Ante este panorama el consumo privado y la inversión no reaccionarán de manera positiva, sino todo lo contrario.

En este contexto de irresponsabilidad e indisciplina, quién podía pensar que la UE, inmersa en una crisis sin precedentes, hubiese elegido presidente del Eurogrupo al máximo representante de esta caótica política económica. Vivir fuera de la realidad proporciona estas no sorprendentes sorpresas.

La Izquierda amenaza con la República y la Derecha confía en Europa
Federico Jiménez Losantos  Libertad Digital 12 Julio 2020

Para Pablo Iglesias, su lío en los tribunales "es la lucha final", como en el himno rojo por excelencia, "La Internacional". Y como, además, para el Rey de las Criadillas todo lo particular es general, lo público es privado y lo que le concierne es asunto de importancia universal, ha abierto la caja de los truenos y, con el respaldo expreso de Sánchez, amenaza con someter a referéndum la Monarquía. Mientras tanto, la Derecha, que en poco tiempo ha pasado de Trifachito a Bipoquito, camino de uninadita, contempla la borrasca como si no fuera con ella. Parecería que PP y Ciudadanos están seguros bajo techado y que Vox se bandea ágilmente entre las breñas, con la agilidad de nuestra capra hispánica.

La verdad es bien distinta. En el PP, la vagancia rajoyana, servida por la burocracia sorayesca, se ha apoderado hasta de la candidatura en el País Vasco, donde Iturgáiz ha vetado la presencia de Cayetana, no sabemos si para que los medios progres le perdonen los trienios, para congraciarse con Teodoro si el resultado es malo o para que nadie sea capaz de impedir el dulce sesteo de la mediocridad. Ciudadanos es ya sólo un afán tribal de supervivencia a la sombra del gobierno social-comunista; y en cuanto a Vox, lo mismo Rocío Monasterio apuñala ritualmente a Díaz Ayuso para recordar que el Mal existe, que protagoniza una campaña tan heroica como deprimente en tierra vasca, cuyo mérito se fía a la esperanza de un escaño. En suma: mientras la Izquierda en el Poder apunta abiertamente a la cima, la Derecha se entretiene mirando abajo, cada uno a lo suyo, a ver qué cae.

Iglesias, a la desesperada, que es lo útil
Pablo Iglesias, que en cualquier democracia occidental estaría en el paro político y en libertad provisional o en la cárcel a la espera de juicio, se ha convertido en la demostración de lo corrupta que ha llegado a ser la administración de justicia en España, sobre todo la Fiscalía Anticorrupción. No sabemos si la Fiscalía de Madrid anulará o confirmará el acuerdo para proteger a "uno de los nuestros", Stampa, que habría alcanzado la Fiscalía de Luzón, o salvará los muebles de la dignidad del Ministerio Público. Lo malo es que Iglesias, y su Mata Hari o Marta Flor podrían decir también que es "uno de los suyos", y hay testimonios sobrados de que es cierto. La semana pasada repasábamos algunos de esos mensajes que, como decíamos antes de cualquier democracia occidental, habrían puesto al fiscal Stampa en la misma situación legal que Iglesias: en el paro y camino del banquillo.

El Macho Protector de Damiselas Tontuelas ha reaccionado como le conviene: subiendo el volumen de sus estridencias y amenazando con volar la santabárbara del buque del Gobierno, con toda la Oposición a babor. Hay quien habla de desesperación en esa táctica, y le augura peligros de traición por parte de Sánchez. Yo creo lo contrario: cuanto más psicópata parezca el Vicepresidente, más se parecerá al Presidente, y más lo respaldará Sánchez.

Esta semana supimos que en un diario italiano Sánchez ha confesado lo que sólo la Santa Compaña sorayesca y pepero-mediática ponía en duda: que Sánchez nunca ha pensado en pactar con el PP, "por miedo a sufrir la suerte del PASOK". El paralelismo prueba hasta qué punto Sánchez opera poniéndose en el lugar de Iglesias, porque sólo el podemita podría aludir a la debacle del PASOK sin que Sánchez le recordase el desastre de Tsipras.

Casado salió rápido a subrayar que, en efecto, Sánchez nunca pensó en el PP como socio de Gobierno. ¿A quién se lo decía? ¿A la prensa? ¿Al espejo? El que, sin creérselo, actúa como si fuera lógico creerlo, es él. El partido que hace como si ese guiñol fuera de verdad es el PP. Cuando algo le da la razón, Casado se dirige a alguien, no sabemos quién, y lo subraya. Si un día sabemos a quién le habla, tal vez lo entenderemos. De momento, tanta reiteración aburre ya hasta a Almeida, que en un atlético tiene mérito.

¿Cómo se defiende a Felipe VI?
Mientras la Izquierda, por boca de Iglesias pero con los dientes de Sánchez, amenaza a Felipe VI, la Derecha, las tres derechas, que son lo que tiene la Nación para defenderse, muestra una incapacidad total para asumir un discurso común, unos argumentos básicos para defender el orden constitucional. Un mismo argumento repetido tres veces tiene triple efecto. Ese mismo argumento repetido tres veces en tres bocas distintas, aún más.

La monserga de Iglesias, eficaz mientras si no se la rebaten, es que lo hecho por Juan Carlos afecta a Felipe por ser su hijo, ya que sólo el hijo del rey puede ser rey. Javier Redondo ha recordado en El Mundo, casi con desesperación, que lo que legitima a Felipe VI no es la filiación sino la Constitución, es decir, no el hecho dinástico sino la forma de Estado que ha elegido nuestra nación, España, que es la monarquía parlamentaria.

Yo me sentiría satisfecho si, tras contar los cadáveres electorales de hoy, PP, Cs y Vox insistieran en que tenemos monarquía porque tenemos Constitución, y que queremos a Felipe VI porque defiende la Constitución. Con la República que quieren Iglesias y Sánchez no habría constitución, sino opresión y corrupción, la Venezuela que paga a Podemos y al PSOE.

Europa no nos salvará de España
El esperpento de la fallida elección de Calviño para la Presidencia del Eurogrupo, que ya se produjo cuando Rajoy presentó a De Guindos sin el consenso del Grupo Socialista Europeo, y bien que lo disfrutó Sánchez, ha dado lugar a toda clase de jeremiadas, como si una ministra que no ha pintado nada en el tobogán hacia la ruina antes, durante y después del virus pudiéramos esperar algún tipo de salvación o rescate contante y sonante. Vamos, como si Calviño hubiera tenido la caja fuerte de la UE. De risa.

Pero se hubiera cumplido así el deseo del empresariado ciego: es mejor que la crisis económica que se nos viene encima la gestione un Gobierno de Izquierdas, y con Podemos dentro, que uno de derechas, porque "ardería la calle". La calle no arderá por razones económicas, sino políticas, y si ardiera, se la apaga. Siempre hará frente mejor a una crisis económica de esta envergadura un gobierno liberal-conservador que uno social-comunista, en el caso de que creamos que lo que nos conviene no es el dinero más o menos abundante de la UE sino las condiciones que nos pongamos a nosotros mismos, sin necesidad de que nos las impongan ellos.

Lo peor de la crisis es que ha desnudado la poca confianza de los españoles en nosotros mismos, nuestro abandono a una dirección ajena lo suficientemente benévola como para dejarnos disfrutar de nuestras cosas, de nuestras familias y nuestro vermú, nuestro fútbol, nuestros toros y hasta nuestros antitaurinos, que no dejan de ser nuestros. Ya puestos, aunque sea gracias a la China Comunista, ahora también el coronavirus es nuestro. Y el socialismo, creado en Alemania y Francia, también se ha aclimatado bien. En resumen: quien crea que Europa puede impedir la República, la merece.

Repetir errores
Nota del Editor 12 Julio 2020

Meter en el mismo grupo al PP inútil, traidor, sin principios, y todos los adjetivos peyorativos que se le ocurran, con C's que apoya al Dr Cum Fraude y a Voz que defiende a los españoles y a España, es un insulto a la historia reciente, al sentido común y a la inteligencia. Hay que olvidarse del PP y C's y apoyar a Vox. Con el voto útil nos hemos empujado al precipicio por el que estamos cayendo, mientras los panzistas, socialistas, comunistas, separatistas, filoterroristas se parten de risa en lo alto del risco, bien amarrados a sus prebendas a nuestra costa..

Somos los parias de Europa: gracias Sánchez, gracias Iglesias
EDUARDO INDA okdiario 12 Julio 2020

Hubo un tiempo en el que España era alguien en Europa y en el mundo. Y este tiempo se llama, por mucho que moleste al pensamiento único patrio, José María Aznar. No me lo han dicho ni me lo han contado porque lo viví en primera persona en mi calidad de corresponsal político del diario El Mundo en Moncloa, circunstancia que me permitió asistir a varias cumbres comunitarias y comprobar cómo nos trataban por esos mundos de Dios. Cumbres en las que, inexorablemente, se hacía lo que se le pasaba por el forro de sus caprichos al pequeño hombre del bigote por aquello de las unanimidades. Los tenía hasta las siete de la mañana —el presidente Aznar está igual de madrugada que a las seis de la tarde— y al final acababa ganando por extenuación en esas votaciones sobre el reparto de los fondos europeos, de cohesión y estructurales, que tanto dinero trajeron a España, primero con Felipe González y luego en cantidades industriales con su sucesor.

Por no hablar de ese nunca reconocido éxito que supuso el hecho de que, gracias a su prestigio internacional, los Estados Unidos nos otorgasen la vitola de socio preferente situándonos en el podio del poder mundial de verdad. Una alianza trasatlántica que permitió la entrada de nuestras grandes multinacionales en el patio trasero de América, que abrió las puertas a la invasión de dinero yanqui aquí en España y que nos situó a la cabeza del crecimiento económico de Occidente. Aquellos años del tan malo-malísimo como fascista José María Aznar nuestro Producto Interior Bruto estiraba a tasas de entre el 4% los años malos y del 5% los buenos. Igualico que con el indocumentado patrañero que ahora mora en La Moncloa. La edad de oro de la España democrática empezó a irse al carajo por aquel infausto 11-M nunca del todo aclarado.

Aznar era un tipo respetado incluso por ese sui géneris Partido de los Socialistas Europeos que, obviamente, no comulgaba con sus ideas. Pero sabían perfectamente que la palabra del castellano de Madrid iba a misa. No iba de listillo por la vida. Cosa que no ocurre con un Pedro Sánchez del que, como quiera que miente como un campeón intra y extramuros, todos salen corriendo en todos los centros de poder europeos, sea la Comisión, sea el Consejo o hablemos del todopoderoso Banco Central Europeo. Su fama de embustero compulsivo trasciende nuestras fronteras, lo cual no estaría nada mal si no fuera porque sus patrañas las acabamos pagando los 46 millones de españoles en forma de patada europea en nuestras posaderas.

La vergonzosa, patética y, sobre todo, falaz campaña de Iván Redondo y sus chicos del siempre gubernamental —antes era de Soraya, ahora de Sánchez— El País dando por hecha la elección de Nadia Calviño como presidenta del Eurogrupo demuestra bien que no entienden nada de nada, bien que son unos sinvergüenzas de tomo y lomo. Malo en cualquiera de las dos alternativas. Cualquiera que conozca cómo se mueven los hilos en Bruselas, Berlín y Fráncfort sabía que nuestra solvente vicepresidenta tenía las mismas posibilidades de ser jefa de los ministros de Finanzas de la zona euro que yo de ocupar la dirección de The New York Times. Básicamente porque, como me relata un viejo lobo comunitario, “de Sánchez no se fía nadie en Europa porque no cumple nada de lo que promete y miente más que habla”.

Vender la piel de ese gran oso llamado Eurogrupo antes de cazarlo ha provocado un ridículo dentro de España que deja nuevamente a nuestro Gobierno a la altura del betún. Allende nuestras fronteras, no, conviene no olvidar que el Partido Popular Europeo, de largo el más poderoso del continente, no iba a respaldar a Calviño por mucho que nos parezca maravillosa. Que a mí, personalmente, me lo parece por expertise, por preparación, por su perfectísimo dominio de las principales lenguas comunitarias y, sobre todo y por encima de todo, porque no es una dogmática ni una descerebrada podemita sino una socialdemócrata moderada. A más, a más, cabe recordar que, en contra de la burra que nos vendió la Factoría de Trolas Redondo SL, Merkel nos apoyó de boquilla. Porque si bien es cierto que nos prometió su voto, no lo es menos que no movió un solo dedo, ni descolgó el teléfono, para recabar votos para nuestra ministra de Economía. Hizo el equilibrio perfecto para tener contentos al SPD, sus socios de coalición, y a ese Partido Popular Europeo en el que está integrado la CDU desde tiempos inmemoriales.

Los muy memos de Moncloa, que de las cosas de Bruselas saben lo mismo que yo de Astrofísica, tampoco repararon en el pequeño gran detalle de que la Presidencia del Eurogrupo se resolvía por el auténticamente democrático sistema de “un hombre, un voto”. Vamos, que daba igual que te diera una palmadita en la espalda el Eje Francoalemán de Merkel y Macron porque si se unían los pequeños, las posibilidades de resultar elegida oscilaban entre cero y ninguna, como así fue. La burra que nos vendieron fue muy gorda, tan gorda como el bofetón que se han llevado Sánchez y esos periodistas de cámara que van permanentemente provistos de anteojeras.

Lo antedicho respecto a las formas. El fondo es obvio: ¿cómo va a presidir el Eurogrupo un país miembro que tiene la economía hecha unos zorros y va a tener que ser rescatado, nos pongamos como nos pongamos o lo llamemos como lo llamemos? ¿Cómo va a mandar en el Eurogrupo un Estado que se salta la disciplina fiscal, año sí, año también? ¿Cómo va a tener la vara de mando en el Eurogrupo una nación que tiene de vicepresidente a un espantapájaros sufragado por dos dictaduras condenadas por la UE, Venezuela e Irán? ¿Cómo van a permitir los denominados “frugales” de la UE, Países Bajos, Austria, Irlanda y un largo etcétera que ostente el poder en el Eurogrupo un Gobierno que apuesta por disparar el gasto público en lugar de reducirlo? ¿Cómo van a consentir los frugales pagar la orgía de dinero de El Chepas, su compañera sentimental, los golpistas catalanes y demás gentuza? ¿Cómo van a dar el plácet a un primer ministro que va a disparar hasta el infinito la carga fiscal mientras ellos bajan el IVA o estudian el IRPF? Al final salió ganador el irlandés Paschal Donohoe, que tiene el Impuesto de Sociedades en la mitad (12,5%) que España (25%).

También nos vendieron la averiadísima moto de que al menos la mitad del dinero que llegará de Bruselas-Fráncfort carecerá de condicionalidad. En resumidas cuentas, que nos lo darán por nuestra cara bonita. Ahora vemos las orejas al lobo y se adivina en lontananza el tan desgraciado para nosotros como lógico por parte de ellos hecho de que “el que gasta, paga”. Las condiciones serán duras, entre otros motivos, porque nadie se fía de un Ejecutivo que acumula más muertos per cápita que nadie en el mundo, que nos ha convertido porcentualmente en subcampeones planetarios en contagios y que arrostra el deshonor de ser el número 1 en términos absolutos en sanitarios contagiados. La solución al enigma, el próximo sábado.

En fin, que mandamos y pintamos menos que nunca en Europa. Y eso al final redundará en una menor riqueza para los españoles y en que nos obliguen a estrenar un cinturón dos o tres tallas menor. Es lo que ocurre cuando tienes de presidente a un desahogado y de vicepresidente a un quinqui que, encima, son los tipos más indocumentados que han pasado por el Gobierno de España en 40 años de democracia. Lo cual debería invitar a pensarnos el voto setenta veces siete la próxima vez. Quien con niños se acuesta, mojado amanece. Como ha anticipado Sarkozy, los primeros ministros de la pandemia se irán por patas más pronto que tarde. Pero mientras ellos disfrutan de sus prebendas vitalicias o de sus cuentas offshore en el caso de Iglesias, a nosotros nos van a dar y me temo que muy fuerte. Ojalá me equivoque.

Y más pruebas de que no saben gobernar
Antonio García Fuentes Periodista Digital 12 Julio 2020

“Esfuerzo nulo con el déficit: el gasto público fue en 2019 un 12% superior al de 2007: Uno de los problemas principales de España a la hora de enfrentarse a la crisis que ha provocado el coronavirus (“o virus chino”) es el punto de partida desde el que arrancan sus cuentas públicas, con un déficit público del 2,8% del PIB a cierre de 2019 y una deuda pública equivalente al 95,5% del PIB”. (Vozpópuli 29-06-2020)
En vez de decirnos que necesitan cada vez más dinero, que empiecen bajándose sueldos y prebendas, luego que continúen eliminando las plagas de parásitos que mantenemos, y seguro que les sobra dinero para las verdaderas necesidades de España y los españoles; todo lo demás SON MENTIRAS.

“Las empresas congelan los despidos y aguardan al otoño para recortar plantilla: Cerrado hasta octubre. El número de despidos colectivos se ha hundido debido a la utilización de los ERTE, pero cuando acabe su vigencia aflorará la demanda embalsada”. (El Confidencial 29-06-2020).

Lo que viene tras todo lo que nos han hecho padecer, no será mejor, no es posible; han hundido a la sociedad, al encarcelarla en sus domicilios, y cerrar todos los cauces por donde circula el dinero; ello ha creado la parálisis que cada día se nota más. El verano con el imprescindible turismo, no va a ser nada relevante para encauzar tanto daño recibido; ya se darán por contentos los empresarios que lleguen a cubrir gastos y puedan continuar en otoño, pero terriblemente “los cierres” van a ser apabullantes; y por ende las masas de parados; y lo que no va a solucionar, “las limosnas que piensan pagar a los que no trabajan”, que las podrán pagar si la UE les facilita el dinero, que es “solución para hoy y hambre para mañana”. ¿No se les ocurre convocar reuniones y que sean públicas, de verdaderos eruditos de Estado y que opinen las posibles soluciones? Los políticos ya está visto y comprobado; no tienen “ni puta idea” y vuelven a la consabida acción de crear nuevos impuestos o subir los que ya nos asfixian; cuya forma de gobernar, la puede ejercer, “el más idiota de los mortales si lo sientan en el sillón de mando”.

“EL LÍDER POPULAR ACUSA AL PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE NO OFRECER SOLUCIONES A LA CIUDADANÍA: Pablo Casado amarga el viaje a Pedro Sánchez: «Viene a Galicia a insultar a Feijóo?» (Periodista Digital 26-06 2020).

Este máximo responsable hoy del Estado, o situación en que se encuentra España y los españoles; deja su puesto (por el que le pagamos una fortuna) y se va a Galicia, a dar mítines y discursos electorales, en los que seguro, habla sólo de mentiras “y faroles”. No es sólo éste, es que toda la oposición, debieran estar reunidos en sesión permanente, para ver de encontrar verdaderos caminos, para sacarnos de la parálisis en que nos encontramos y que pese a la “mini apertura sobre el virus chino”; la economía apenas se mueve; y como es lógico, el personal, como mínimo está preocupado, muchos ya asustados; y cantidad de ellos aterrorizados, por el mucho miedo que les han metido en el cuerpo. ¡Mierdaa de políticos; y ninguno estadista que es lo que necesitamos vitalmente! En Estados Unidos y después de la “Gran Depresión”, el presidente Roosevelt, preparó un plan de recuperación, para producir empleo masivo y que la población empezara a creer en el gobierno. Después aquí en España, el “tan criticado Franco y tan ignorado de sus muchos aciertos sociales”; inició una enorme obra pública (pantanos, carreteras, caminos, Ferrocarril, colonización, dotación de servicios urbanos, etc. etc. con lo que consiguió detener, “los años del hambre” e iniciar el camino de la recuperación, con logros magníficos y que están en la historia. ¿Por qué los políticos actuales no estudian estas obras y las de otros destacados gobernantes; y aplican “cosas parecidas o similares” y que se adecuen a los tiempos actuales? ¿No sería ello mucho mejor que “dar lismosnas” sin trabajar? Que también las ordenó Franco para los que estaban en la miseria y no podían trabajar; yo y de niño recuerdo aquella paga de “diez duros” (50 pesetas) que indudablemente no todos recibieron. ¿No es mejor aplicar el consejo milenario de la civilización china… “No des un pescado al hombre, enséñalo a pescar”; (u oblígalo a que trabaje o “pesque”; añado yo). Pero los primeros a trabajar duro y de verdad, son los políticos, no olvidemos el recordárselo siempre.

LOS VASCOS SE QUEJAN DE LA PLAGA DE “LOS OKUPAS” (Periodista Digital 01-07-2020)
Ahora que están en campaña electoral, los “cabecillas”; que aprovechen en los discursos a los vascos y les digan que si llegan a mandar, recuperarán, el “cuerpo de patriotas de la ETA”, y los dedicarán a expulsar a los ocupas, puesto que dicho cuerpo se supone, es especialista, en “echar indeseables para el pueblo vasco”. ¿O no?

Un informe pericial asegura que el 8-M provocó 1.500 contagios en Madrid: (Vozpópuli 01-07-2020)

¿Y si ello es así, por qué la juez o el ministro, han cerrado la denuncia y no van a juzgar a los culpables? ¿Es que ello no es un delito de presunto asesinato o crimen intencionado, o no intencionado, pero igualmente punible? Lo que ocurre en esta España, de “hotentotes”, ya no hay palabras en el riquísimo IDIOMA ESPAÑOL, para darle forma entendible y admisible a tantos actos “punibles”, como aquí se cometen y que quedan impunes, “para la eternidad”. ¿JUSTICIA… DÓNDE?

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más)

La descoordinación convierte la sanidad española en un reino de taifas
Los recelos nacionalistas frenan la “construcción” de un auténtico Sistema Nacional de Salud tras el fiasco ante el Covid-19
Antonio M. Yagüe Cronica Global 12 Julio 2020

La crisis de la Covid-19 ha mostrado que España ni tiene el mejor sistema sanitario del mundo ni un Sistema Nacional de Salud (SNS). Los expertos denuncian que se trata de un mosaico compuesto por 17 todos o taifas que se ha colapsado y derrumbado. Una comisión parlamentaria trata de reconstruirlo --o mejor, construirlo-- para afrontar nuevas emergencias con oposición cerrada de los nacionalistas.

Los servicios autonómicos, casi soberanos, dándose la espalda y marcando frontera, son tan diferentes que no hay acuerdo ni en algo tan básico como un modelo de receta o una historia clínica única y compartida. “La descoordinación ha sido general. Ha faltado unidad de criterio incluso bajo un teórico mando único”, asegura Julián Ezquerra, secretario general de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts).

Insolidaridad y ni teléfono único
Los especialistas observan que ni ante sistemas colapsados y desbordados, falta de material y equipos, y necesidades de camas de críticos se ha producido el más básico de los principios: la solidaridad entre comunidades, ceder recursos y trasladar a pacientes donde había más posibilidad de ser atendidos.

“En el este de Francia se trasladaron contagiados a hospitales alemanes. Aquí cada comunidad ha gestionado ‘sus pacientes’ y ‘sus recursos’ no los del SNS”, observa Luis Castillo, médico de urgencias de un hospital madrileño que se especializó Berlín. En España se desplazaron cadáveres de Madrid a Castilla-La Mancha para su incineración, pero no enfermos.

La descoordinación ha llegado al punto que, según la Comisión Europea, España es el único país de 32 que carece de un número telefónico unificado para dar información sanitaria y atención rápida eficaz.

Rescatar el Ministerio
La extitular de Sanidad María Luisa Carcedo y otras personalidades del ámbito socialista como José Luis Pedreira o José Martínez Olmos, proponen un SNS que “rescate” el liderazgo de la cartera. Consideran que ahora es el momento ya que, tras los aplausos folclóricos, se ha logrado conectar al ciudadano con el sistema sanitario y las necesidades de sus profesionales.

En un artículo colectivo aseguran que los recortes entre 2012 y 2018 y la gestión posterior ha terminado por desvertebrar el sistema. Lamentan que durante la pandemia no había un sentido de pertenencia al SNS único y que cuando uno no se siente parte de algo es más difícil que lo defienda. “El Ministerio debe marcar las líneas generales de la gestión sanitaria de todo el país”, sentencian.

Infrafinanciación crónica
Rafael Matesanz, histórico fundador y director durante 25 años de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), ha sido muy crítico. Buen conocedor del Ministerio, por el que han pasado nueve inquilinos en 10 años, “lo cual dice bastante de la estima en que lo han tenido los sucesivos presidentes de gobierno”, propone acabar con la “infrafinanciación crónica del sistema” elevando el gasto al 7,5% del PIB.

Este aumento, que debería doblarse según el presidente del Colegio de Médicos de Barcelona, Jaume Padrós, supondría 15.000 millones de euros adicionales, claves para conseguir una verdadera reconstrucción de la sanidad. De paso, evitaría el éxodo de unos 3.500 médicos al año.

Plantilla envejecida y troceada
La plantilla del ministerio, envejecida y troceada en cuatro (Sanidad, Servicios Sociales, Consumo e Igualdad), mostró claramente sus debilidades al ser sometida a la prueba de esfuerzo del Covid-19. “La posibilidad de que se gestionaran allí las compras centralizadas para toda España, en el mercado chino y con carácter de urgencia, causo estupor en cualquiera que conociera un poco de que se está hablando”, escribe Matesanz.

El exresponsable de la ONT defiende que se debe reforzar y agilizar la estructura de Sanidad con profesionales expertos al frente, en lugar de, como ahora, políticos sin experiencia en gestión sanitaria y con una corta perspectiva temporal. No se trata, a su juicio, de centralizar competencias --algo inviable--, sino de asumir un papel coordinador y de liderazgo del SNS en temas cuya gestión no se puede llevar de manera individual.

Agencia Nacional y UME sanitaria
La exministra y portavoz parlamentaria del PP Ana Pastor propone, arropada por numerosos especialistas, considera ineludible la creación de una Agencia Nacional de Salud Pública, prevista desde 2011. También plantea la necesidad de un contingente de personal sanitario de emergencia, a modo de la UME, y una reserva depósito permanente de material y equipos. Como colofón pide un Consejo Interterritorial con un nuevo reglamento y un sistema colegiado de decisiones que pueda ser aceptado y consensuado por todos.

El PSOE y el PP comparten algunas medidas en la Comisión de Reconstrucción Social y Económica tras el coronavirus. Siguen negociando. Pero los grupos nacionalistas y secesionistas se oponen ante lo que consideran una “recentralización” de competencias plenas de las autonomías que deben ser salvaguardadas, incluso en tiempo en Estados de alarma. La respuesta en el pleno del próximo 22 de julio.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Parque temático monolingüe
Valentí Puig Cronica Global 12 Julio 2020

Cuando la consellera de cultura sostiene que en TV3 se habla demasiado en castellano, el dogma nacionalista del monolingüismo catalán de nuevo viene a agravar las muchas incertidumbres que vive Cataluña. ¿Sería ilusorio esperar que los grupos en ciernes que optan a cubrir el espacio centrista del catalanismo reconozcan de una vez que la sociedad catalana es bilingüe y que ya es hora de adaptar toda normativa a esa realidad?

La consellera es una virtuosa firmante del manifiesto Koiné y, por eso, su política consiste en ignorar que, junto al catalán, el castellano es lengua oficial de Cataluña. Eso va más allá de negar que para la mitad de la ciudadanía catalana la lengua propia –la de todos los días- es el castellano. Por el contrario, es una falacia muy tosca dar por supuesto que reconocer la realidad bilingüe disminuye la capacidad del catalán como lengua de uso social y como lengua de cultura. Es una cuestión de derechos, de una parte, y también la confluencia de dos vitalidades lingüísticas que son parte indistinta de la cultura de Cataluña, desde hace más de cinco siglos aunque, según los firmantes del manifiesto Koiné, el castellano entró en Cataluña con las tropas de Franco.

El monolingüismo es una entelequia corruptiva y una estrategia sin sustento de inteligencia porque de lo que se trata es de seducir y no de normativizar. La tesis monolingüista es el búnker. Quien pretenda formular un catalanismo renovado difícilmente acertará si no entra en rectificaciones y matices que pongan fin a las políticas divisivas y negativistas. Una cosa es proteger según derecho una lengua con la dimensión demográfica que tiene el catalán y otra muy distinta es que, con las políticas intervencionistas del pujolismo, se iniciase la construcción imaginaria de una Cataluña en la que el castellano sería residual.

Los problemas sanitarios acuciantes, el impacto económico de la crisis pospandemia y un mapa político desquiciado no son como para dedicarse a postular el fundamentalismo de una hegemonía total de la lengua catalana en Cataluña. Más bien sería una oportunidad para armonizar la vigencia irrefutable de una sociedad bilingüe. Incluso es postulable que la cultura catalana, desprendiéndose de tanta prótesis, así recuperaría soltura creativa.

Quienes, del lado que sea, niegan las diferencias que existen entre el catalanismo clásico y el nacionalismo unilateralista pudieran ser los causantes de una división dramática entre las dos lenguas, con consecuencias sociales aún más irreparables que las actuales. Puede decirse que la actitud de la consellera de cultura y de quienes la comparten son la expresión de una Cataluña ultra que nunca ha existido y que es del todo improbable que vaya a existir. Los efectos reactivos son reconocibles. Parcelen Cataluña en comunidades lingüísticas y el populismo más retrógrado va aplaudir.

Cinco detenidos y dos heridos en los incidentes del mitin de Vox en Barakaldo
Cinco personas fueron detenidas durante los incidentes ocurridos este jueves en un acto electoral de Vox en la localidad vizcaína de Barakaldo, en los que una joven y un ertzaina resultaron heridos leves, ha informado este viernes el Departamento de Seguridad
Estrella Digital 12 Julio 2020

El mitin, que comenzó a las 19.00 horas en la céntrica plaza Bide Onera de Barakaldo, contaba con la participación del secretario general del partido, Javier Ortega Smith, el candidato por Bizkaia, Niko Gutiérrez, y la portavoz adjunta en el Congreso, Macarena Olona.

Antes de comenzar las intervenciones centenares de personas se concentraron en los alrededores con pancartas en favor del acercamiento de los presos y de colectivos feministas y LGTBI, que corearon lemas contra Vox.

El amplio dispositivo policial de la Ertzaintza mantuvo alejados a los manifestantes del lugar pero cuando comenzó el mitin, al que asistieron alrededor de medio centenar de personas, los congregados en el paseo de Los Fueros lanzaron objetos, como botellas y tuercas, lo que obligó a la Ertzaintza a intervenir para disolver la concentración.

A partir de ahí se sucedieron las cargas policiales mientras los manifestantes cruzaron en el Paseo de Los Fueros y quemaron un contenedor en la calle Bizkaia.

El 'chiringuito' que quiere que el catalán sea la lengua oficial de España recibe 750.000€
Antonio Fernández. Barcelona El Confidencial 12 Julio 2020

La polémica desatada tras las declaraciones de la consejera de Cultura de la Generalitat, Mariàngela Vilallonga, de que veía “demasiado castellano” en TV3 a raíz de la programación de la serie ‘Drama’, donde los protagonistas hablan indistintamente castellano y catalán (emulando a lo que ocurre en la calle), ha puesto sobre la mesa un debate sordo que siempre ha estado presente en la sociedad catalana. Su queja al director de TV3, Vicent Sanchís, y a la presidenta de la CCMA, Núria Llorach, fue calificada de intolerable intromisión por parte de toda la oposición. Pero Vilallonga tiene quien la defienda: la Plataforma per la Llengua, una de las herramientas independentistas que más dinero público se embolsa cada año: casi 750.000 euros en subvenciones directas (de ellas, 535.000 de la Generalitat al haber sufrido un recorte de 115.000 euros).

Las críticas de la consejera coinciden punto por punto con las tesis defendidas por la Plataforma, que reclama el monolingüismo con el catalán como lengua única. Este miércoles, en el Parlament, Vilallonga reiteró que tanto en TV3 como en la propia cámara legislativa se habla demasiado castellano. La diputada de Ciudadanos Sonia Sierra le había interpelado sobre la lengua, advirtiéndole de que “en Cataluña no hay una lengua, hay tres [catalán, castellano y aranés, los reconocidos en el Estatuto]. La mayoría de los catalanes las usamos con toda normalidad y lo vemos como una riqueza y no un problema”.

La consejera, en cambio, aseguraba que sí hay tres lenguas en Cataluña: el catalán, el aranés-occitano y la lengua de signos catalana. Y subrayaba que el catalán aparece como lengua propia en el Estatuto, añadiendo que ese concepto se refiere a los idiomas que se han desarrollado en un territorio. Es cierto, aunque el Estatuto también dice que el castellano es lengua oficial en este territorio, así como “el occitano o aranés”. Pero, para Vilallonga, el castellano no se desarrolló al este del río Ebro, ni en Valencia, ni en Baleares. Sólo el catalán.

Según los ideólogos de estas tesis, en TV3, se implantaba tradicionalmente un bilingüismo pasivo (aunque en la práctica el castellano quedaba restringido para personajes marginados, delincuentes o, sencillamente, negativos, lo que hacía presumir de un supremacismo perjudicial para la convivencia). El conflicto se desata cuando un invitado a una tertulia o a un programa se expresa en castellano. En ese momento, grupos extremistas, entidades cívicas e incluso instituciones ponen el grito en el cielo.

Francesc Xavier Vila, catedrático de Sociolingüística de la Universidad de Barcelona, escribía este lunes en un artículo de opinión en el que afirmaba que “el tópico del ‘reflejo de la sociedad’ [que es lo que la serie ‘Drama’ reflejaba] no es más que una trampa que sólo se aplica selectivamente a los escasos ámbitos en que el catalán es prioritario, como la escuela y la CCMA, pero que nunca se aplica allí donde está en inferioridad, comenzando por el mismo mundo audiovisual, donde el catalán probablemente está peor que nunca desde los años 80, y pasando por el aparato judicial, las fuerzas armadas, las instituciones comunes del estado y tantas otras instancias donde el catalán es minorizado día a día. En un país de inmigración y con tan pocas fuerzas para promover la integración lingüística como el nuestro, es urgente recuperar la idea de que si el catalán no consigue funciones propias difícilmente tendrá futuro”.

Con estos mimbres, la Plataforma ha iniciado una auténtica batalla para que el castellano sea relegado y el catalán se quede como idioma único en todos los ‘Països Catalans’. O sea, en Cataluña, Valencia, Baleares, sur de Francia, Andorra, la Franja con Aragón y el Alguer.

Presiones a la Mesa bilateral
Para empezar, la Plataforma logró que un senador de Esquerra Republicana del País Valencià (ERPC) y otro de Més per Mallorca llevasen a la Cámara Alta una moción para pedir el “reconocimiento explícito de la unidad de la lengua catalana en todos los ‘Països Catalans’”. En la moción, pide también “rechazar cualquier medida que imponga impedimentos normativos, administrativos, técnicos o sociales a los ciudadanos de las comunidades autónomas donde esta lengua es oficial de poder vivir con normalidad y con garantías esta unidad lingüística”. Próximamente, se llevará una moción similar al Congreso de los Diputados, el Parlament de Cataluña, el Parlamento balear y las Cortes valencianas.

Eliminar el castellano y sus símbolos
La Plataforma trata de presionar, al mismo tiempo, la mesa de negociación bilateral entre el Gobierno central y Cataluña: en ella, ha pedido a la parte catalana que exija modificar el artículo 3 de la Constitución para “eliminar el carácter supremacista que establece el castellano como única lengua oficial del Estado” y reclama que también sea lengua oficial en toda España el catalán. Asimismo, declara imprescindible “eliminar el deber de saber castellano, deber explícito que no existe en ninguna otra Constitución del mundo”. Nada extraño si tenemos en cuenta que la Plataforma reclama que el Gobierno central informe en catalán de todas las novedades sobre coronavirus porque se lo exige “el Consejo de Europa y la OSCE”.

La entidad, que se hace llamar ‘la ONG del catalán’, quiere que España “adopte un modelo similar al del resto de Estados democráticos con un fuerte plurilingüismo regional como Bélgica, Canadá o Suiza. Así, el catalán sería tan oficial del Estado como lo es el castellano”.

La entidad independentista pide también revisar el uso de símbolos como la 'Ñ' para la proyección de España. Curiosamente, esta misma plataforma es la que ha imitado al Estado español y ha iniciado una campaña para crear el distintivo de la 'Ç' como símbolo de Cataluña. Esta campaña se articula a través de la plataforma El Segell, creada en realidad en agosto del año pasado, pero que se ha mantenido permanentemente activa sobre todo durante la pandemia. Esta plataforma pide a los ciudadanos que sólo compren productos etiquetados en catalán y que no compren los etiquetados en español. En una disimulada campaña de acoso a las empresas que no etiquetan, la Plataforma ha puesto en marcha la campaña ‘llenguacat’, en la que anima a sus activistas: “¿Qué empresa querrías que etiquetase en catalán? Coge el megáfono de El Segell y anúncialo fuerte”.

La Plataforma asegura que hay más de 150 disposiciones legales impositivas del castellano en el etiquetaje, embalaje y manuales de uso e instrucciones de productos, pero no ocurre lo mismo con el catalán. Además, denuncia que el procedimiento para la adquisición de la nacionalidad española por residencia establece la obligatoriedad de saber castellano, pero no tiene en cuenta “que hay ciudadanos que viven en territorios en que la lengua real de integración puede ser otra y que hay otras lenguas con carácter oficial. El Estado vuelve a vincular su identidad sólo con la comunidad lingüística castellana y relega a los catalanohablantes a una situación de ciudadanos de segunda categoría”.

Un chorro de dinero público
Para cumplir sus objetivos, la Plataforma cuenta con suficiente gasolina: el 31 de marzo de 2019, la consejera Vilallonga firmaba un convenio con la entidad por el que le concedía “una subvención excluida de concurrencia pública” por 655.000 euros para la realización de sus actividades. Finalmente, fueron 535.000 euros “por reducción de los departamentos participantes”, que eran nada más y nada menos que los de Presidencia (124.000 euros), Empresa (124.000 euros), Cultura (150.000 euros), Trabajo (97.000 euros), Educación (20.000 euros) y Justicia (20.000 euros). Durante los años anteriores, la dotación anual había sido de 620.000 euros por ejercicio, según los convenios trianuales firmados con la Generalitat.

En total, según lo presentado a la Generalitat en 2019, los gastos de la Plataforma en lo referente a los proyectos subvencionados se elevaron a 700.612,88 euros, entre los que se cuentan 75.602,99 euros en salarios y 29.323,06 euros en gastos de Seguridad Social, además de 17.300 euros de alquiler del local social, ubicada justamente al lado del Palau de la Generalitat (ocupa un piso de 311 metros cuadrados en la calle Sant Honorat, a escasos metros de la plaza Sant Jaume). Estos gastos son cubiertos con la ayuda del Govern, a la que hay que sumar 143.000 euros en cuotas de los socios, 18.621,88 euros en patrocinios, donativos y ventas y 4.000 euros facturados en servicios.

Al margen, la Plataforma recibió durante el año pasado tres ayudas de la Generalitat valenciana de 25.754,29 euros, 15.300 euros y 15.000 euros. Curiosamente, estos regalos fueron para “el fomento del multilingüismo en al ámbito social”, aunque lo que promueve la ONG es el monolingüismo. El Ayuntamiento de Barcelona también le otorgó 4 subvenciones, dos de ellas por 12.000 euros cada una, además de otra de 5.000 euros y una de 1.500 euros. El Ayuntamiento de Sabadell, por su parte, le concedió dos ayudas por 55.000 euros mediante un convenio de colaboración en el proyecto ‘Construimos Ciudad, hacemos barrio. Promovemos el uso social del catalán entre los jóvenes’. Otra ayuda de 2.001 euros fue para la campaña ‘Abiertos al comercio, abiertos a los barrios’.

El Gobierno de Baleares le concedió subvenciones que totalizan 34.950 euros. Una de ellas, de 3.000 euros, fue para un taller de rap en catalán en las escuelas, mientras que otra de 3.000 euros fue para la campaña de unidad de la lengua. El Ayuntamiento de Arenys de Mar la premió con una ayuda de 13.293 euros, la Universidad de Valencia le otorgó otra ayuda de 2.000 euros y la Diputación de Barcelona una subvención de 1.708 euros para su plan lingüístico en Sabadell y otra de 13.000 euros para la organización de los Premios Martí Gasull. Ello supone unos ingresos extras de más de 208.000 euros sólo en 2019. Un auténtico chorro de dinero público.

El estado de cuentas de la Plataforma eleva considerablemente esos números: el año pasado, la ONG tuvo unos ingresos de 2.668.308,90 euros, de los que 942.748,44 euros correspondían a subvenciones públicas y privadas y 1.503.932 euros a cuotas de los socios. Los gastos, en cambio, fueron de 2.421.303,40 euros, de entre los que sobresalen 1.276.848 euros de gasto en actividades, 459.127 euros en personal, 375.598 euros en publicidad y 217.904 euros en gastos generales.

El PNV marca a médicos, jóvenes e inmigrantes como objetivo para imponer el euskera al 50% de los vascos
Agustín de Grado okdiario 12 Julio 2020

El PNV se ha marcado un objetivo para la próxima década: que el 50% de la población vasca conozca el euskera y un 20% más sea capaz de comprenderlo. Y para conseguirlo pondrá el foco en los inmigrantes, los funcionarios, los profesionales de la Sanidad (médicos y enfermeros) y, por supuesto, los estudiantes, tanto en los colegios como en las universidades ya que, como reconocen los herederos de Sabino Arana en su programa electoral, «se estima que el 66% de las 300.000 personas que han adquirido el euskera desde 1981, lo han hecho a través del sistema educativo».

Como «el conocimiento de una lengua es condición necesaria pero no suficiente para asegurar su uso», la formación que encabeza Iñigo Urkullu acude a las elecciones del domingo con un potente plan para afrontar lo que considera el auténtico desafío del euskera: «Transformar el conocimiento en uso social y cotidiano».

En 137 ocasiones aparece la palabra «euskera» en el programa jetzale, lo que da idea de la importancia que el PNV otorga a esta lengua en su próxima acción de gobierno. Hasta el punto de colocar su difusión entre las políticas prioritarias derivadas de la crisis sanitaria del Covid-19.

En la base de todo el proyecto lingüístico nacionalista están las familias y los jóvenes. El PNV prepara proyectos para fortalecer los «cauces de transmisión» del euskera bajo estas dos premisas: campañas de sensibilización para la euskaldunización de padres, madres y familiares implicados en el cuidado de hijas e hijos y desarrollo de proyectos piloto específicos para mejorar la transmisión del euskera en la familia.

Euskaldunización de los jóvenes
En los colegios «la educación debe repensarse en sus principios, su metodología y contenidos, pivotando en el euskera y la cultura vasca, como seña de identidad propia, que ha de ser la base del aprendizaje». Especial atención deben tener los inmigrantes, para quienes se diseñarán proyectos de formación que «fomenten la acogida y adaptación».

En la Universidad, el PNV se marca como objetivo que el porcentaje de alumnado que cursa estudios universitarios en euskera se sitúe «por encima del 52%».

Los jetzales no ocultan sus intenciones: «Fomentaremos el euskera como lengua de comunicación fundamental entre la juventud». Para lo que promocionará la lengua en los ecosistemas de ocio juvenil convenientemente regados «mediante subvenciones», según el programa electoral.

Y la combinación de los jóvenes con el deporte es para el PNV otra oportunidad irrenunciable. «La actividad física y el deporte son espacios idóneos para la normalización del uso del euskera», se lee en el documento con los compromisos electorales peneuvistas.

Los profesionales de la Sanidad son otro pilar fundamental para la extensión del euskera. El Gobierno de Urkullu diseñará un plan de medidas concretas para facilitar el uso de la atención sanitaria en euskera, con el objetivo de aumentar el número de pacientes que optan por ser atendidos en esta lengua. Así mismo, reforzará la presencia del euskera en la Historia Clínica de los pacientes.

Para ello, ampliará los planes de formación en euskera a médicos y enfermeros con el objetivo de que en el año 2024 pueda desarrollarse en esta lengua «la recepción, admisión e información tanto de Atención Primaria como de Atención Especializada» si así lo desean los pacientes. El PNV garantiza que en todos los centros de Atención Primaria ubicados en municipios con un porcentaje de población euskaldún superior al 45%, la labor asistencial tanto del personal médico como de enfermería se lleve a cabo en la lengua de preferencia.

El uso del euskera será potenciado también en la Administración de Justicia mediante la subvención de cursos de formación para jueces, fiscales y letrados, de tal manera que puedan garantizarse los procesos judiciales en la lengua vasca.

Urkullu, favorito
Iñigo Urkullu (Vizcaya, 1961) seguirá siendo lehendakari tras las elecciones que se celebrarán este domingo en el País Vasco. El PNV ganará con el 40,9% de los votos y obtendrá 31 escaños, tres más de los que tenía hasta ahora, según la encuesta de Hamalgama Métrica para OKDIARIO. Los nacionalistas necesitarán el apoyo de los socialistas, como ha sucedido durante última legislatura, que también crecerán, pasando de 9 a 11 diputados. EH Bildu se mantendrá como la segunda fuerza, caerán Podemos y PP+Cs y Vox logrará su primer diputado.

El lehendakari se aproxima a su tercer mandato consecutivo desde que en 2012 relevara al socialista Patxi López, en la que ha sido la primera y única experiencia de un gobierno no nacionalista en el País Vasco. El PNV mejora su representación gracias a la alta fidelidad de su electorado. A Urkullu volverán a votarle el 88,2% de los que lo hicieron en 2016, no tendrá fugas hacia otras formaciones (salvo a la abstención, a la que irá el 7,5%), recibirá nuevos votantes procedentes del PSOE (4,1%), PP+Cs (3,4%) y EH Bildu (2,2%) y se quedará con el 27% de los nuevos electores.
 


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