AGLI Recortes de Prensa   Martes 14  Julio  2020

Pablo Iglesias sobra en el Gobierno de España y también en Podemos
ESdiario 14 Julio 2020

El líder del partido ha convertido su proyecto en una coartada para su promoción y bienestar personal, ajena a la participación y rechazada sistemáticamente por los ciudadanos.

La nula reacción pública de Pablo Iglesias a su enésimo fracaso electoral, saldado con la desaparición en Galicia y la irrelevancia en el País Vasco, confirma el carácter cesarista de un dirigente que medró apelando a una “nueva política” sustentada en la horizontalidad y participación de su proyecto para, en realidad, imponer luego con mano de hierro un partido vertical con el en la cúspide y nadie debajo.

Desde hace años, Iglesias se estrella en las urnas con estrépito: ha perdido todas las alcaldías relevantes, su presencia en la práctica totalidad de los parlamentos regional es nula o simbólica y, en las Generales, no ha dejado de reducir su representación de forma galopante.

Solo su incursión en el Gobierno de España, tras una alianza con todo el separatismo para sustentar a un débil pero ambicioso Pedro Sánchez, disimuló ocasionalmente la verdadera realidad de Podemos: es poco más que la vieja IU en diputados, votos e influencia. Y bastante menos en presencia social y tradición.

Que con ese bagaje ostente una vicepresidencia y cuatro ministerios, en un momento tan delicado para la estabilidad global de España, demuestra el sobreprecio que el PSOE está pagando, con los intereses de todos, para llevar y mantener a su líder a La Moncloa.

Pero también anticipa los problemas que ese Ejecutivo tiene y tendrá por la inestabilidad de un socio de pies de barro y sometido a los caprichos de un dirigente que ha hecho de su proyecto un cortijo personal, cuando no familiar, reservado para una reducida lista de adeptos, alérgico a la contestación interna y caudillista en grado máximo.

El contraste entre su situación y su posición adelanta problemas serios en el Gobierno, al que sin duda someterá a una presión inaceptable para perfilar su proyección personal y distinguirla de la del PSOE, beneficiario al mismo nivel que el separatismo de la indiferencia electoral que genera Podemos.

Porque lejos de entender que el camino razonable es la salida personal y la devolución de Podemos a sus bases; los intereses de Iglesias, desde los políticos hasta los económicos y personales, le harán sin duda persistir en el carácter plenipotenciario de su mando y en formular propuestas inviables pero sonoras para llamar la atención.

A la degradación política que trajo Iglesias, resumida en el desprecio a casi todo y en el beneficio estrictamente individual de todo ello, se le añade el de sus propias siglas, una caricatura del original: no es que éste fuera muy razonable, pero al menos reflejaba el sentir de millones de españoles y obligaba al resto de partidos a reaccionar. Ahora es una coartada para que Iglesias mantenga un estatus personal que casi nadie más le reconoce.

España amordazada
Amando de Miguel  Libertad Digital 14 Julio 2020

Con una población amordazada (y no solo literalmente por la dichosa mascarilla) se puede intentar lo más difícil todavía: cambiar de régimen con la misma o parecida Constitución.

Resulta grandioso, a la par que inquietante, el nuevo espectáculo de los vecinos de mi pueblo, y los del resto de los ocho mil municipios españoles. Todos ellos deambulan con la cara cubierta con la dichosa mascarilla. Me temo que pronto surgirá una nueva dolencia colectiva, al tener que tragarnos continuamente el CO2 (o como se llame) que expelen necesariamente nuestros pulmones. De momento, lo preocupante es el uniforme o el disfraz de la boca y la nariz tapadas como si esto fuera un continuo baile de carnaval, aunque le falte la alegría consiguiente. Más bien, el vecindario así amordazado rezuma tristeza, resignación, una disposición ovejuna a cumplir con un nuevo precepto que no se entiende muy bien. Los mismos que dijeron que la mascarilla era irrelevante, más tarde sostuvieron que era conveniente y por último que se hace obligatoria en determinadas circunstancias, y no solo las clínicas.

La cosa parece consonante con una actitud general de servilismo de los españoles, dispuestos a tragarse todo lo que decida la tribu de los que mandan. Amordazada como está la opinión pública española, no se manifiestan mucho las protestas ante las múltiples tropelías de los que escriben en el BOE. Subirán aún más los impuestos con la miserable falacia de que solo los pagan los ricos. De los cuales, seguramente se excluyen los que manejan los hilos del teatro de títeres que viene a ser el espectáculo del poder. La mordaza, aun con propósitos sanitarios, es así el símbolo de la actitud pasiva y sumisa de los que llaman "ciudadanos", para mayor inri.

No hay más que ver esa nueva representación de las llamadas ‘conferencias de prensa’ que protagonizan los capitostes del Gobierno. No es solo que a veces se hallen ausentes los periodistas, sino que, de estar presentes, nunca se les reconoce el derecho a repreguntar. Es decir, no cabe el supuesto de que se aplique al poderoso que se va por los cerros de Úbeda, cosa muy corriente: "Eso que usted dice no es una respuesta a lo que yo le he preguntado". Es el juego de la escueta conversación de las casheras vascas: "¿Cómo vas de la reuma?"; y la otra contesta: "Yo manzanas traigo".

La broma de las conferencias de prensa no es más que un minúsculo episodio de lo que se llama propaganda política, toda una arcana ciencia. El Gobierno actual la domina con maestría y desparpajo. Tanto es así que muchas personas instruidas razonan de la misma forma que distingue el discurso de los altos cargos. No hay más que estar atentos a las declaraciones de la dicharachera portavoz del Gobierno, con su media lengua. Se queda uno ensimismado ante tales alocuciones destinadas a la exaltación de un tal Sánchez, emperador en una gota de agua. El Gobierno practica tan bien la propaganda y con tal contumacia que realmente ha pasado a definirse con un nuevo género político: el despotismo medianamente ilustrado. Detrás del cual late la obsesión igualitarista que imponen los incompetentes. Solo falta el último grandioso episodio: que el jefe de Gobierno pase a ser jefe del Estado sin solución de continuidad. Sería el primer jefe del Estado en la historia española con el título de doctor en Economía. Deberíamos sentirnos orgullosos de tal gesta histórica.

Con una población amordazada (y no solo literalmente por la dichosa mascarilla) se puede intentar lo más difícil todavía: cambiar de régimen con la misma o parecida Constitución. En ello estamos.

¡Que no nos representan!
Jorge Vilches. vozpopuli  14 Julio 2020

Habrá que decir en Bruselas, donde contemplan con espanto cuanto ocurre en nuestro país, que estos que se sientan en el Consejo de Ministros no nos representan

Recuerdo que cuando apareció Podemoscomo el protagonista de la vida política entre 2014 y 2015 hubo quien dijo que ese grupo de 'profesores' iba a iniciar un nuevo tiempo. Era lo nunca visto: el despertar de la sociedad traicionada por la Transición, el ajuste democrático que iba a abrir las ventanas del país para que salieran los malos olores. Esos dirigentes, tan engolados como fabricados por ciertos medios, serían objeto de estudio por las generaciones futuras, decían los aduladores. Bueno, se precipitaron.

Podemos era el resultado final de una crisis política y social, no el inicio de nada. Su vida ha estado caracterizada por las purgas y las divisiones, las contradicciones y las mentiras, el odio calculado y el conflicto. Una existencia fundada en el espectáculo televisivo y la performance callejera. Una política dedicada a construir obstáculos y cavar trincheras, a romper lazos y empujar al PSOE al sanchismo, ese egocentrismo teñido de populismo barato.

En definitiva, ha sido una vida de traición y ruido. Y hablo en pasado porque un partido que llega al poder y lo toma de forma autoritaria aprovechando un estado de alarma, coloniza la administración, y asalta los medios de comunicación pero no sube en las urnas, es cosa del ayer.

En seis años no han sumado cuadros, sino que los han eliminado. Sus actuales dirigentes y la cohorte que les acompaña, en todos los niveles de este Estado Autonómico, no son profesionales de nada, ni técnicos de la Administración, intelectuales o siquiera juntaletras. La mediocridad del personal de Podemos es pasmosa; no hace falta más que ver el fruto de la caterva de asesoras del ministerio de Igualdad.

La endogamia, el amiguismo y el sectarismo, siempre presentes en cualquier partido, son las normas en Podemos para permanecer o ascender. No es la ley de hierro de las oligarquías, sino de las medianías. Incapaces de hacer o decir algo nuevo, los podemitas son perfectamente predecibles y aburridos. Insultos y victimismo a partes iguales, maniobras de distracción para ocultar escándalos como el de Dina Bousselham, y negligencia, mucha negligencia.

Purgas y plebiscitos
Lo que decía ser 'el partido de la gente' se ha convertido en 'el coro del Caudillo'. Y es que la pasión autoritaria que destila el comunismo nunca construyó nada democrático, sino todo lo contrario: acaba convirtiéndose en una dictadura. Hay quien lo dice desde el principio, y quien, como Iglesias, lo envuelve en un discurso democratista que vive a golpe de purga y plebiscito interno.

Los ataques a la libertad y a los derechos individuales, a las instituciones que mal que bien han funcionado aunque sean mejorables, el desprecio al pluralismo y a la opinión crítica, y el cesarismo más abyecto, acaban pasando factura en las urnas. Porque en las democracias, y España lo es, siempre hay quien castiga a los autoritarios, y eso será así mientras haya elecciones libres.

Una fórmula totalitaria como la de Podemos, que quiere restringir la vida política a su pensamiento único y reglamentar la vida privada, las costumbres y las creencias, no es compatible con la democracia. La lógica política apunta a que ese proyecto, que pasa por laminar el sistema del 78, desde la Monarquía hasta la libertad de opinión, solo puede seguir adelante si se suspende la democracia. Por eso vieron la pandemia como una oportunidad. Por eso hablaron de un golpe de Estado de la 'ultraderecha'. Por eso apretaban a la Guardia Civil y al Ejército. Por eso intentaron deslegitimar a la oposición.

El conjunto es indigno de un gobierno democrático. Esto lo saben en Europa. Habrá que decir en Bruselas a esos que miran con espanto lo que está pasando en un país cuyo Ejecutivo oculta los muertos por la covid-19, ataca a su Jefe de Estado, se apoya en quien quiere romper el orden constitucional, desprecia a las empresas, y blanquea a los terroristas, que estos que se sientan en el Consejo de Ministros no nos representan.

Este país es mucho más que un oportunista que en cinco años ha pasado de cobrar 955 euros al mes a ser millonario diciendo que defendía a los pobres de los ricos. Ya.

La Guardia Civil multa a más de 20 personas con 600 € por una cacerolada ante el casoplón de Iglesias
Teresa Gómez okdiario 14 Julio 2020

La Guardia Civil ha multado a más de una veintena de personas que han participado en una cacerolada frente al casoplón de Pablo Iglesias. Los ciudadanos se han concentrado en apoyo al vecino de Galapagar M.F. que fue detenido este domingo tras grabar en las inmediaciones del chalet del líder de Podemos tras el batacazo electoral de la formación morada.

En torno a las 21:00 horas han comenzado a llegar a la urbanización de La Navata, donde residen Iglesias e Irene Montero, ciudadanos que han querido mostrar su apoyo al vecino M.F. que fue detenido este domingo por un presunto delito contra la intimidad, el derecho a la propia imagen y la inviolabilidad del domicilio, por el descubrimiento y revelación de secretos, recogido en el artículo 197 del Código Penal, cometido al grabar desde el exterior el casoplón del vicepresidente del Gobierno.

Hoy, más que nunca, estaban todos los vecinos unidos. «Ni uno más», han manifestado. Por ello, desde distintos puntos de Madrid (Aranjuez, Brunete, Carabanchel… etc.) se han desplazado hasta Galapagar cacerola en mano para mostrarle su malestar al líder podemita. Entre banderas de España y cacerolas al grito de «¡Viva España!» y «¡Viva el Rey!» han trasmitido su descontento.

Vehículos con banderolas de España, coches a todo volumen con el himno nacional y megáfonos para que ‘el coletas’ les oiga, han exigido la dimisión del vicepresidente. También han recordado la hecatombe electoral de Podemos en las elecciones gallegas y vascas y han gritado «¡Viva Galicia!».

Denuncias a los ciudadanos
Inmediatamente, los agentes de la Guardia Civil han comenzado a identificar a cada uno de los vecinos. Les han solicitado, uno por uno, el Documento Nacional de Identidad (DNI) y le han sancionado. Entre los identificados se han incluido a un redactor y un cámara de OKDIARIO que se encontraban realizando su trabajo.

Los ciudadanos han sido multados con una sanción de 600 euros por «la ocupación de la vía pública con infracción de lo dispuesto por la Ley o contra decisión adoptada en aplicación de aquellos por la autoridad competente» (sic), según la denuncia a la que ha tenido acceso OKDIARIO. Los agentes han manifestado, a preguntas realizadas por este periódico, que los concentrados superaban una veintena de personas y, sin embargo, no han solicitado a la delegación del Gobierno en la Comunidad de Madrid el permiso para manifestarse.

Pero la realidad –según los vecinos– es bien distinta. Lo ocurrido este lunes frente al casoplón de Pablo Iglesias no era una manifestación sino una concentración con cacerolas, idéntica a la que se han desarrollado durante el estado de alarma.

Despliegue de la Guardia Civil
Mientras los agentes identificaban a los ciudadanos, tres vehículos de la Guardia Civil se han desplazado hasta el chalet de Pablo Iglesias para reforzar la Seguridad. Han comenzado a llegar agentes hasta el punto de que los miembros de la Benemérita han superado en número a los vecinos.

Unos 25 agentes de la Guardia Civil han escoltado el casoplón entre los que se incluían miembros antidisturbios del Instituto Armado.

Una detención bajo sospecha
OKDIARIO 14 Julio 2020

M.F. fue detenido por un delito de revelación de secretos por grabar supuestamente al vicepresidente en su chalet durante la noche electoral. Fue llevado de inmediato al cuartel de la Guardia Civil y no fue puesto en libertad hasta pasadas las 2:00 de la madrugada. En el atestado de la Guardia Civil, al que ha tenido acceso OKDIARIO, los agentes imputan al detenido un delito por «posible grabación de imágenes del interior de la vivienda de Iglesias» con un teléfono móvil de marca Samsung.

M.F., según la Guardia Civil, comenzó a grabar la parte trasera del chalet de Iglesias y Montero. El líder de Podemos salió al porche de su casa y se asomó al jardín. Inmediatamente, M.F. dejó de grabar. Compañeros de M.F., que se reúnen cada día en La Navata junto al chalet de Iglesias e Irene Montero, aseguran que vieron cómo el vicepresidente se dirigió hacia los agentes de la Guardia Civil que custodian su casa y les ordenó: «Quiero cabezas».

Los agentes, en ese momento, no ejecutaron ninguna orden. Poco después, se personó en el domicilio del vicepresidente del Gobierno y la ministra de Igualdad el diputado de Unidas Podemos Enrique Santiago -que también es secretario general del Partido Comunista de España (PCE) y asesor jurídico de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)-. 25 minutos después, abandonó el chalet, momento en el que los manifestantes comenzaron a grabarle mientras se marchaba en un coche.

Antes de retomar su camino ordenó a los agentes de la Guardia Civil que custodian la residencia que identificaran a todos los vecinos que se encontraban allí. A unos de ellos, el que responde a las iniciales M.F., no sólo le requirieron la documentación, sino que además le detuvieron.

Urge investigar lo ocurrido y determinar cómo se sucedieron los hechos. La privación de libertad de un ciudadano sólo puede llevarse a cabo cuando la Policía y Guardia Civil constatan de forma fehaciente que está cometiendo un delito. Y nunca puede realizarse a instancias de un dirigente político, por muy vicepresidente del Gobierno que sea. La Guardia Civil no está para cumplir órdenes de Pablo Iglesias. Cabe esperar que el atestado de cuenta de lo ocurrido. De si M.F. pudo cometer presuntamente algún delito y de si Iglesias -como aseguran varios de los testigos- pronunció la frase «¡Quiero cabezas!».

España es un Estado de Derecho y los derechos y libertades de las personas no dependen de la voluntad de Pablo Iglesias. Esto no es Venezuela.


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Sánchez, otra vez a remolque del virus
Editorial La Razon14 Julio 2020

El Gobierno que preside Pedro Sánchez vuelve a dar muestras de indecisión ante la sucesión de rebrotes de la pandemia de coronavirus por casi toda la geografía española. No sólo ha sido incapaz de aprovechar la breve tregua de la infección para desarrollar mecanismos legales y de coordinación entre las distintas comunidades autónomas que constituyeran una alternativa real a una nueva declaración del estado de alarma, sino que parece desbordado por los acontecimientos, aunque se trate de situaciones tan graves como el enfrentamiento institucional de la Generalitat de Cataluña con el estamento judicial. Porque, pese a las piruetas dialécticas del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, lo cierto es que si no hay alternativa a la aplicación de medidas de excepción, que, no hay que olvidarlo, suponen la suspensión de derechos fundamentales de los ciudadanos, es porque desde el Ejecutivo parece que han preferido encomendarse a la suerte en lugar de reforzar las medidas previstas en la Ley de Salud Pública, cuyo esbozo para situaciones de emergencia había dejado preparado la ex ministra popular, hoy vicepresidenta del Congreso, Ana Pastor.

En este sentido, se puede argumentar que en lo sucedido en Cataluña, especialmente en la comarca ilerdense del Segrià, donde los contagios por coronavirus no dejan de multiplicarse, es responsabilidad de la falta de reacción en tiempo y forma de las autoridades sanitarias catalanas, pero no sería del todo cierto. Faltan protocolos de actuación que sirvan de patrón de conducta y, sobre todo, faltan instrumentos de control de las medidas adoptadas por los distintos responsables autonómicos. No es, ciertamente, de recibo que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, se desayune por sorpresa con una decreto de confinamiento en una parte del territorio nacional que, por sus características, sólo puede dictarse desde el Gobierno central y tras la pertinente autorización del Parlamento.

Y no será por falta de información previa, porque el brote de la comarca leridana, en la que se incluye la propia capital de la provincia, comenzó a dar la cara hace más de quince días y ha propiciado su extensión a zonas próximas, como el área metropolitana de Barcelona, Aragón o Guipúzcoa. Es grave que la Fiscalía y una juez de guardia tuvieran que actuar sobre la marcha para impedir un contrafuero, pero es aún peor que, ayer, el titular de Sanidad fuera incapaz de ofrecer una alternativa que protegiera dos bienes en conflicto, como son la protección a la salud de los ciudadanos y sus derechos democráticos. El asunto, además, nos lleva a otra reflexión. Y es que asusta pensar que si, en pleno verano, el Covid-19 no sólo no ha menguado, sino que vuelve a las tasas de contagio que existían entre finales de febrero y mediados de marzo, antes del estallido de la pandemia, qué no sucederá con la llegada del otoño, cuando, probablemente, coincida con la temporada de gripe común.

Porque el tiempo pasa, las semanas se suceden y los responsables gubernamentales actúan como si el problema ya no fuera con ellos. Y no es así. Las comunidades autónomas tienen, cierto, la primera responsabilidad en la batalla contra la infección, pero corresponde al Gobierno establecer las medidas que se consideren precisas, como la extensión de la red de asistencia primaria, es decir, el refuerzo de los médicos de familia que constituyen la primera línea de alerta y de defensa, y, en su caso, garantizar su cumplimiento por parte de las consejerías de salud comunitarias. No puede ser que cada territorio decida, a veces sin respaldo científico, las restricciones o las medidas de protección que considere útiles. Por último, y no menos importante, si hay un momento para que los servicios de información y comunicación públicos actúen, es ahora. Porque del comportamiento individual de los ciudadanos va a depender que se pueda ganar la batalla.

Fascistas en el Parlamento Vasco

Pedro de Hoyos Periodista Digital14 Julio 2020

Son tantas las opciones que se ofrecen al comentarista para opinar respecto a las recién pasadas elecciones en Galicia y en el País Vasco que cuesta escoger una de ellas.

Creo que lo más grave es la presencia del fascismo en el Parlamento del País Vasco, unas provincias que arrastran una grave enfermedad social desde hace años, sin que los encargados de corregirlo estén dispuestos a ello, a veces parecen encantados con una sociedad paleta, bruta, atrasada, antidemocrática y sin embargo encantada de haberse conocido.

Los más brutos del lugar, los más violentos, los más fanáticos, los que comprenden, disculpan o exculpan la violencia, los que la escogen y defienden como arma de trabajo político han recibido como premio 22 escaños. Miles de ciudadanos han apoyado el fascismo; miles de seguidores de los asesinos, de los que jalean a los más violentos, de los que defienden, consienten o incluso admiran el derramamiento de sangre han votado hasta conseguir 22 diputados.

Ante esta anómala enfermedad social el poder, tanto el local como el “estatal”, déjenme usar su terminología, callan y sonríen, no parecen percibir que exista un problema de normalidad, de convivencia, de tolerancia. De democracia en definitiva. Callan y consienten.

Todos somos manipulables, del más listo y prevenido al más zafio y rastrero. La televisión en concreto (y toda la prensa en general) es un arma eficaz para manipular y cambiar la sociedad, para dirigirla en un sentido u otro, para preparar el futuro de los ciudadanos. En cualquier zona de España es algo palpable. En Euskadi más. Y no solo no les preocupa sino que están satisfechos de ser así.

No, no se me olvida que la peor arma de manipulación es la Educación, también en manos de los gobiernos. Pero necesita el acompañamiento durante toda la vida de la influencia social. Y eso solo se consigue con lo peor, más bruto o inculto. Ponga usted cualquier programa de televisión producido en España, …en el Estado español.

Sánchez es el gran derrotado
Pablo Planas  Libertad Digital 14 Julio 2020

El desplome de Podemos en el País Vasco y su desaparición en Galicia son magníficas noticias. El electorado de ambas regiones ha propinado un severo correctivo a las confluencias, mareas y mojigangas de Unidas Pandemias. La formación de Pablo Iglesias y la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ya no existe en Galicia y ha quedado muy capitidisminuida en las provincias vascongadas. "Derrota sin paliativos", comentó el machirulo alfa en las redes sociales. Durante unas horas, tal vez unos días, andará con la cabeza gacha Iglesias, simulando que toma nota y escucha a la ciudadanía mientras se mesa la perilla de chivo.

Especialmente dolorosos deben de ser los resultados de Galicia, donde el paisanaje prefiere a Amancio Ortega, el archienemigo que han escogido Echenique, Monedero e Iglesias para hacer ver que son unos marxistas de la leche. En el País Vasco, los buenos resultados de EH Bildu seguro que contribuyen a endulzar a los podemitas su derrota. Entre el original proetarra y la copia, esa parte del electorado que considera que Ortega Lara es un facha o que no sabe quién era Miguel Ángel Blanco ha optado por los primeros.

En el costado de las izquierdas, el zurriagazo de Podemos parece ser la principal conclusión de las primeras elecciones pospandemia, pero no es la única ni puede que la de mayor fuste. Ahí está, por ejemplo, Pedro Sánchez, experto en salir de rositas de sus propios desastres. En la semana en la que empujó al vacío a Nadia Calviño ha visto cómo el Bloque Nacionalista Galego le superaba en Galicia y cómo Bildu le sacaba más del doble de escaños. Una gran parte de los medios concluye que el PSOE ni fu ni fa, que el electorado no ha castigado su gestión del coronavirus y que la gente ha preferido revalidar a sus mandarines.

Cierto, como también es cierto que el CIS pronosticaba grandes resultados para los socialistas, fruto de la tremenda gestión de Sánchez, un presidente del Gobierno que no tuvo reparo en asegurar que había salvado la vida de más de cuatrocientas mil personas durante la epidemia. Un presidente, Sánchez, que según él mismo reaccionó el primero y el que mejor y condujo el estado de alarma con constantes alardes de transparencia. Un político providencial, fenomenal y colosal, la única razón por la que España no desapareció del mapa, o casi.

A pesar de semejantes antecedentes, de los constantes actos de entrega y sacrificio de Sánchez, de sus idas y venidas en helicóptero o en avión, de su notable peso en el concierto de las naciones europeas, de sus innegables cualidades e innatas condiciones, tanto Galicia como el País Vasco le han dado la espalda. Si tan bien lo ha hecho durante la pandemia, ¿cómo es que el pueblo no le ha votado en masa? Inquietante pregunta para el inquilino de la Moncloa, quien, no obstante, mantiene el favor de los medios, tiene el CIS a su servicio y el parapeto de Iglesias, al que culpa de todo.

El caos vírico y político de Torra
Editorial El Mundo 14 Julio 2020

El caos vírico que padece Cataluña tiene causas claras y no son las que aduce Torra. A estas alturas va quedando dramáticamente claro el grado de incompetencia que acompaña el demagógico discurso del independentismo. Sumidos en una guerra interna, pendientes de sus divisivas estrategias preelectorales antes que de la búsqueda del bienestar general de los catalanes y con un president que solo responde ante un fugado de la Justicia, la Generalitat ha permitido que una parte importante de la comunidad se encuentre desbordada por el descontrol de los contagios. La competencia es suya -después de reclamarla lastimeramente durante todo el estado de alarma- y su tarea prioritaria pasaba por contener y prevenir la transmisión del virus tras la desescalada. Pero Torra está fracasando también en esto.

La exponencial propagación de la Covid-19 en la autonomía llevó el domingo a la Generalitat -que sigue culpando a Madrid de los rebrotes- a decidir el encierro en casa de los habitantes de Lérida y otras comarcas salvo para asistir al trabajo o ir a la compra. Tamaña restricción de derechos es insólita fuera del estado de alarma. Tras su letal imprevisión, Sánchez no tuvo más remedio que decretar un severo confinamiento. Del mismo modo, Torra busca descargar sobre la ciudadanía la responsabilidad para tratar de paliar su deficiente gestión. Pero la Justicia revocó la decisión del confinamiento decretado en Cataluña por carecer de cobertura legal. Y ahora Torra, en su línea de desobediencia recalcitrante, anuncia que desacatará a los tribunales y matendrá la restricción de un derecho tan fundamental como la movilidad. Todo porque durante semanas el Govern -y en concreto su consejera de Salud, Alba Vergés- se negó a atender las señales que advertían del incremento de contagios; en Lérida, la comarca más golpeada, se estaban disparando exponencialmente. A finales de junio los casos aumentaron un 50%. Pero pese a tales evidencias, Vergés -que sigue en el cargo- no hizo nada.

Cabe recordar que Sánchez pactó hace semanas con Cs las prórrogas de la alarma a condición de comprometerse a buscar alternativas legislativas para no restringir de nuevo libertades básicas ante la posibilidad de rebrotes. Por ello, el 13 de mayo la vicepresidenta Calvo anunció que reforzarían el papel de las autonomías: modificarían el marco legal para que estas dispusieran de más herramientas para combatir los rebrotes usando la legislación ordinaria y sin paralizar la economía otra vez, según le venía exigiendo también el PP. Dos meses después, las palabras del Gobierno se revelan como el enésimo engaño y esa "urgente" reforma brilla por su ausencia. Mientras, la ineficiencia la pagan los ciudadanos, que contemplan con temor cómo los brotes se multiplican y la tasa de contagio empieza a acercarse al estadio inicial de la mayor crisis sanitaria y económica de nuestra historia reciente.

Sánchez alimentó al monstruo
OKDIARIO14 Julio 2020

Las elecciones autonómicas celebradas en el País Vasco tienen un protagonista singular aunque no acaparé portadas ni tenga voz propia: casi uno de cada dos vascos decidió no ir a votar y la abstención alcanzó el 47,14%, un 7,16% más que en el año 2016. Habrá quien pretenda explicar el hecho por la situación sanitaria, por el miedo al contagio… Pero no es así, pues en el mismo día se celebraron elecciones en Galicia y allí el comportamiento no fue en modo alguno equiparable. A mi juicio la desmovilización vasca tiene que ver más con el desapego o el hartazgo que con la Covid19. Pero tiempo habrá para extraer las conclusiones y conocer los motivos de esta enorme abstención que sin duda fue una de las malas noticias de la noche de ayer.

El otro protagonista de la jornada electoral vasca, la otra mala noticia, es el inapelable triunfo de Bildu. El partido heredero y prescriptor de ETA es el único partido que ha crecido en Euskadi en número de votos y en número de escaños. El PNV ha ganado tres escaños y el PSE 1, pero ambos han bajado en número de votos. Bildu obtuvo 225.179 votos y 18 diputados en 2016 y cuatro años más tarde los herederos de ETA han obtenido 248.688 votos y 22 escaños, cuatro diputados y 23.516 votos más. La conclusión no puede ser más desoladora para cualquier demócrata: en cuatro años ha crecido en términos absolutos el número de vascos que han premiado al partido de Otegi por los homenajes a los asesinos de ETA, por sus insultos a las victimas, por el desprecio a las libertades, por el acoso a los constitucionalistas, por su decidida apuesta por la ruptura del marco constitucional y de la convivencia, por parasitar Navarra y sus instituciones, por su orgullosa reivindicación de la historia de ETA …

Ciertamente que Otegi no hubiera conseguido ese éxito sin la complicidad de Sánchez. El “mérito” de sumar vascos a la causa de los criminales y del terror está directamente relacionado con la voluntad de Sánchez de lavar la historia de ETA y de todos sus prescriptores. Sánchez ha alimentado el monstruo de forma sistemática y cuidadosa desde que buscó su apoyo para ganar la moción de censura y llegar al Gobierno. Espero que a estas alturas nadie dude de que esa decisión de Sánchez de romper los límites y las líneas rojas y pactar con los terroristas como si fueran una fuerza política más no fue una decisión táctica sino estratégica. Sánchez los eligió como compañeros de viaje porque con ellos se siente cómodo, son muy como él: los Bildu etarras no tienen prejuicios, ni empatía, ni escrúpulos, ni propósito de la enmienda. Sánchez se sintió tan cómodo con esa alianza macabra que no dudó en traspasar otra histórica línea roja del PSOE y entregó a Otegi las llaves del Gobierno de Navarra. Después vendrían sus pactos parlamentarios para conseguir que la marca de ETA apoyara la coalición tóxica con Iglesias; los continuos piropos a Otegi y a los suyos (son “una formación de izquierdas”, diría la Vicepresidenta Carmen Calvo para explicar su alianza con los testaferros de ETA), el blanqueamiento de su historia y por tanto de la de ETA, los almuerzos de Navidad con luz y taquígrafos entre la líder del PSE y Otegi, los pactos en plena crisis de la COVID19, (recuerden que el PSOE firmó con Bildu la derogación de la reforma laboral para conseguir su abstención en la prórroga del estado de alarma), el trato deferente en todos los debates parlamentarios…

El monstruo ha crecido no solo ni principalmente como consecuencia del hundimiento de Podemos en el País Vasco sino porque el impostor que vive en la Moncloa lo ha alimentado a sabiendas. El monstruo ha crecido porque Sánchez lo ha situado como un referente “de izquierdas” homologable con cualquier otro partido político de tradición democrática; el monstruo ha crecido porque Sánchez lo necesita para liquidar el sistema del 78 y para consumar esa segunda Transición que inició Zapatero en la que los referentes son los nacionalistas y los separatistas, ya sea los que tienen manchadas las manos de sangre como los que no.

Se equivocarán quienes piensen que Sánchez está disgustado porque los votos de Podemos no hayan pasado directamente al PSOE pues la apuesta de Sánchez por los golpistas y por los terroristas es estratégica y no únicamente táctica. Él nunca pretendió moderar a Iglesias con la coalición sino radicalizar al Gobierno de España. La opción vital de Sánchez es alimentar los extremos y favorecer el crecimiento de las fuerzas radicales y antisistema. El retroceso de la moderación y el constitucionalismo, particularmente en el País Vasco, representa el éxito de la apuesta de Sánchez por romper la unidad y la cohesión entre españoles.

Vienen tiempos muy difíciles para nuestro país porque ese gran impostor que vive en la Moncloa está empeñado en pasar a la historia aunque sea como el Presidente más indigno del Gobierno de España. Sánchez se ha convertido en un riesgo para la seguridad nacional y ha alcanzado un gran éxito blanqueando a los terroristas y a los enemigos de la España constitucional y democrática. La gente decente nunca podrá perdonarle.

Bildu crece porque a la juventud del País Vasco le han borrado la memoria
OKDIARIO14 Julio 2020

Entre los distintos factores sobre los que se sustenta el éxito electoral de Bildu, que ha logrado el 27,84% de los votos en las elecciones autonómicas vascas y conseguido 22 escaños (4 más que en 2016), está sin duda el hecho de que haya capitalizado el derrumbe de Podemos. La formación de Pablo Iglesias y la de los proetarras se parecen como dos gotas de agua, de modo que casi la mitad de quienes apoyaron a la formación morada hace 4 años han apoyado ahora a los herederos políticos de ETA. Su electorado se nutre del voto de los jóvenes, una nueva generación que ha acudido a las urnas sin tener demasiada idea de lo que supuso el terrorismo. En el País Vasco, el fin de ETA vino aparejado de una estrategia institucional de borrado de la memoria colectiva que supone toda una indecencia moral.

Si preguntamos a los más jóvenes que acudieron a depositar su voto a favor de Bildu quién era Miguel Ángel Blanco, bastantes responderán que no lo saben, porque se han educado bajo un sistema de amnesia obligatoria. Es una tragedia que el futuro del País Vasco se sustente en el desconocimiento de lo que supuso el terrorismo, pero es la triste y cruda realidad. Se ha blanqueado a Bildu y borrado su abyecto historial para otorgarle un marchamo democrático que es una auténtica ignominia. Gran culpa la tiene la extrema izquierda populista que encarna Podemos, condescendiente hasta la náusea con los herederos del brazo político de quienes asesinaban o destrozaban vidas. Pero también un socialismo incapaz de defender la memoria de sus compañeros, la sangre derramada de cargos políticos del PSOE que sucumbieron ante el coche bomba o el tiro en la nuca.

La triste realidad es que el fin de ETA se ha traducido en una sociedad que ha pasado página sin detenerse demasiado en analizar los capítulos más negros de un libro marcado por el dolor y el espanto. Y en estas circunstancias, lo triste y descorazonador es comprobar cómo han ganado los malos.

Amaya Martínez, primera diputada de Vox en el País Vasco: “ETA aún está viva en muchos jóvenes”
Raquel Tejero okdiario

Amaya Martínez (Álava, 1968) se ha convertido en la primera diputada de Vox en el Parlamento Vasco. Trabaja en una armería, es madre de una enfermera y las dos cosas más importantes de su vida son su familia y los valores por los que se rige. Sin asumir del todo lo ocurrido nos atiende desde su puesto de trabajo al que ha acudido, como cada mañana, para atender su negocio familiar.

PREGUNTA. El recuento os mantuvo en vilo hasta casi el último minuto ¿en qué momento pensó “Ahora sí estoy dentro”?

RESPUESTA. Cuando el escrutinio iba por el 80% es cuando me confirmaron que estaba dentro. Hasta ese momento estábamos todos con mucha tensión. Luego nos dimos cuenta de que era posible y que era una realidad que Vox había entrado en el Parlamento Vasco.

P. ¿Qué es lo primero que ha hecho hoy?
R. Lo de todos los días. No he cambiado nada. Me he levantado, he desayunado y aún me estoy haciendo a la idea. Ha sido un éxito tremendo pero el camino ha sido muy duro. Ahora tengo que asumir todo. Después de tanto frenesí cuesta llegar a hacerlo.

P. Nos atiende desde tu tienda, una armería ¿Cuál es tu opinión sobre la regulación de la tenencia de armas en España?
R. Se regula de forma muy estricta. Cualquiera no puede tener una licencia de armas. Hacen falta muchos requisitos como no tener antecedentes penales, pasar una serie de pruebas… Está muy controlado y se le concede sólo a quien realmente se le puede dar.

P. ¿Va a seguir trabajando en su armería?
R. Ahora mismo no estoy situada. La tienda la seguiré teniendo porque es el negocio familiar de mi marido, pero no sé cómo lo haremos. Tengo que esperar a ver cómo va la cosa.

P. Como mujer ¿cuál es su visión del feminismo?
R. Yo nunca estaría en un partido que es machista. Lo primero, porque soy mujer y lo segundo, porque creo en la igualdad de la mujer. Lo que hay ahora es hembrismo en lugar de feminismo. Lo que defiende Vox es la mejor manera de defender a la mujer. Siempre que haya un maltratador o un asesino frente a una mujer, debería tener cadena perpetua. Pero aún así también hay que defender al resto de la población: hombres, niños, mujeres, abuelos, homosexuales… Todos tenemos derecho a tener una defensa. Yo soy una mujer que no permitiría que un partido la valore menos que a un hombre. Tenemos que tener igualdad sin estar por encima de nadie. Yo no necesito que nadie me defienda como mujer porque me defiendo sola. No soy inferior a un hombre.

P. Usted habla euskera ¿Lo usa en su día a día? ¿Qué opina de ello?
R. No, no lo uso. El 90% de los alaveses no lo usamos. El euskera es una herramienta lingüística que ha utilizado el nacionalismo para implantarlo con diferentes excusas. Un ejemplo es la exigencia de euskera cuando quieres tener un puesto público. Es una forma que ha tenido el nacionalismo de imponerlo.

P. ¿Existe la imposición del euskera dentro de los colegios?
R. Sí. Desde mis inicios en la universidad había cierta imposición lingüística y cada vez ha ido a más. Cuando mi hija era más pequeña teníamos para elegir dos opciones. El modelo bilingüe y el de euskera. A día de hoy te dicen que ambos modelos existen pero, en realidad, sólo existe el del euskera porque casualmente nunca hay plazas para cubrir el bilingüe.

P. Su hija es enfermera y ha vivido la pandemia como madre de un profesional sanitario. ¿Cómo ha sido?
R. Estoy muy orgullosa tanto de mi hija como del resto de personal sanitario porque sé que lo han dado todo. Han trabajado muy duro sin recibir nada a cambio muchos se han contagiado con el virus, lo han pasado y han vuelto al trabajo. Tengo muchísimo que agradecerles pero no a los políticos que lo gestionan.

P. ¿Qué queda de ETA en el País Vasco?
R. Sus cachorros. Hemos tenido una campaña muy dura. Hemos sido acosados, vejados, insultados y lo que queda de ETA está latente en la juventud. Todavía no se ha perdido del todo ese totalitarismo.

P. Uno de los momentos más polémicos de la campaña fue la pedrada que recibió la diputada Rocío de Meer. ¿Qué opina sobre el silencio de las feministas?
R. Yo viví ese momento justo a su lado. Aseguro que era sangre y no ketchup como decían. Es muy triste que personajes públicos pongan en duda semejante asunto. El feminismo solamente defiende a las mujeres que son de su ideología. Todas las que no comulgamos con sus ideas parece que ya no somos mujeres a las que hay que defender.

P. ¿Qué opina su familia sobre su nueva andadura?
R. Están orgullosos y consideran que soy una valiente. Para mí lo más importante es defender mis valores. Mi hija se merece un futuro bonito y que no tengan que vivir con este silencio con el que hemos tenido que vivir hasta ahora. Opinemos de una manera o de otra, creo que el respeto es algo que debe estar patente en nuestra sociedad y por ello voy a luchar.

Yo hablé todo esto con ellos porque para mí la base de todo son ellos. Conté con su apoyo y me dijeron que si yo creía que era lo adecuado estarían ahí conmigo. Me siento muy orgullosa de tener la familia que tengo.

Rebrote del virus golpista en Cataluña
EDITORIAL  Libertad Digital 14 Julio 2020

Por disimular la cesión ante Torra, Sánchez sería capaz de decretar un estado de alarma no sólo en Cataluña sino en muchas otras partes del país.

Fiel a la línea golpista de sus dos antecesores inmediatos en Generalidad, Quim Torra ha proclamado públicamente que va a desobedecer la resolución judicial que acaba de declarar ilegal la orden de confinamiento dictada por el gobierno regional catalán para aislar Lérida y otros siete municipios de la comarca del Segrià por el rebrote del coronavirus. Ciertamente, la liberticida orden de confinamiento dictada por la Generalidad sólo tendría amparo legal bajo con la declaración de un estado de alarma parcial, lo cual, como bien señala la titular del Juzgado de Instrucción nº 1 de Lérida, "es una competencia estatal y se ejerce, además, con la garantía de la intervención del Congreso de los Diputados".

Aun cuando el rebrote de la pandemia puede y debe ser afrontado con medidas menos empobrecedoras y opresivas, como las que contemplan la Ley de Protección Civil y la Ley de Medidas Urgentes de Sanidad Pública –sobre las que la Generalidad sí tiene competencias, aun cuando también tenga que recibir el visto bueno de un juez para operar–, nada impediría a Torra solicitar al Gobierno de Pedro Sánchez un estado de alarma parcial, tal y como la juez apunta en su resolución. Está visto, sin embargo, que el golpista Torra no quiere someterse a las leyes ni al Parlamento español –sede de la soberanía nacional–, y lo que más va a hacer es desarrollar un pseudo decreto-ley –no menos inconstitucional que la propia orden de confinamiento– para dar una apariencia de legalidad a lo que es un clamoroso delito de desobediencia.

Ante este nuevo desafío secesionista, ¿qué va a hacer el Gobierno? ¿Va a instar al Ministerio Fiscal a que acuse a Torra de desobediencia? ¿Va a advertir al golpista de la posible intervención de la Generalidad, en aplicación del artículo 155 de la Constitución, a fin de evitar la comisión de un delito desde esa propia institución estatal?

En octubre del año pasado, en plena campaña electoral, Sánchez dijo estar dispuesto a aplicar el 155 en Cataluña "aun estando en funciones". Claro que por aquel entonces el desvergonzado presidente de Gobierno también decía que no iba a pactar con la extrema izquierda podemarra ni con los golpistas catalanes, y eso es precisamente lo que hizo para seguir en la Moncloa. Ahora, por mucho que haya prometido cumplir y hacer cumplir la Constitución, es impensable la menor firmeza de Sánchez en defensa de la Ley. Otro tanto se puede decir del Ministerio Fiscal, que podría y debería intervenir motu proprio contra Torra, pero, estando en manos de Dolores Delgado, sórdida esbirra de Sánchez, es inconcebible que cumpla con su cometido.

Así las cosas, lo más probable es que el Gobierno vuelva a mirar hacia otra parte y deje a los separatistas disfrutar de esa independencia de facto en la que está instalada Cataluña desde el inicio mismo del procés. Eso, o que Sánchez disimule su cesión ante Torra declarando el estado de alarma no sólo en Cataluña sino en muchas otras partes del país. Pulsiones y aliados liberticidas no le iban a faltar.

En el día de Miguel Ángel Blanco
Cayetano González   Libertad Digital 14 Julio 2020

El 12 de julio de 2020, vigésimo tercer aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco, 248.688 vascos, el 27,84% del censo electoral, votaron en las elecciones autonómicas a Bildu, es decir, a los herederos políticos de ETA, que no han condenado los crímenes de la banda terrorista. Con este resultado, Bildu se consolida como la segunda fuerza del País Vasco. Por contra, la formación en la que militaba Blanco obtuvo un muy mal resultado y sólo fue votada por 60.300 vascos (6,75%). Si a eso se añade que el partido que al poco tiempo del asesinato del joven concejal del PP se fue a Estella a pactar con ETA, el PNV, ha ganado con claridad las elecciones y podrá seguir al frente del Gobierno vasco, la pregunta es obligada: ¿qué se ha hecho mal, qué ha pasado, para que, veintitrés años después, se dé esta correlación de fuerzas en el País Vasco?

La respuesta no es sencilla. Por un lado, y quizás esta sea la razón de más calado, habría que buscarla en la grave enfermedad moral que sufre una parte importante de la sociedad vasca, debido a tantos años de terrorismo, de violencia, de mirar para otro lado, de justificar los crímenes de la banda con el inmoral "algo habrá hecho". Una enfermedad que tiene como síntomas claros el empeño en olvidar el pasado, no querer recordar la historia de terror vivida durante 50 años, o el deseo de pasar página cuanto antes, falsificando si es posible el relato de lo que verdaderamente sucedió: que hubo 857 víctimas, todas inocentes, porque hubo verdugos.

Junto a esta razón, los resultados electorales del domingo en el País Vasco confirman lo letal que fue el proceso que inició Zapatero –sí, el mismo con el que se reunió hace unas semanas el secretario general del PP– con su negociación política con ETA cuando llegó a la Moncloa en 2004. Un proceso que ha continuado en el tiempo y que ha heredado e impulsado Sánchez. Un proceso con dos actores principales, el PSOE y ETA-Bildu, y con actores secundarios que ayudan lo que pueden: ERC, PNV y Podemos.

Los resultados electorales tanto en el País Vasco como en Galicia confirman la letalidad de ese proceso. Siendo evidente que el gran triunfador del domingo fue el popular Alberto Núñez Feijóo, que ha obtenido su cuarta mayoría absoluta consecutiva, los otros tres grandes triunfadores fueron el PNV, Bildu y el BNG, que se convirtió en la segunda fuerza de Galicia. Por el contrario, el PSOE recibió un doble varapalo: en el País Vasco sólo creció un escaño, llegando a los diez diputados, y en Galicia también un mal resultado, pasando a ser la tercera fuerza política. Podemos ha sido barrido del mapa gallego y en el País Vasco ha perdido la mitad de los votos y escaños que tenía.

En cuanto a las fuerzas constitucionalistas en el País Vasco, su situación no puede ser más deprimente. El PP necesita urgentemente una reconstrucción de proyecto, de objetivos; recuperar el sentido de utilidad frente al nacionalismo. Desde 2008, en que María San Gil se vio obligada a irse a su casa, ha entrado en una espiral de autodestrucción tremenda. En las autonómicas de 2001 Jaime Mayor Oreja obtuvo 327.000 votos y 19 escaños. Ayer, el PP –y en eso que Carlos Iturgaiz no es ni mucho menos el principal culpable– sacó 60.000 votos y 5 escaños, aunque puede recuperar uno a costa de Bildu, cuando se contabilice el próximo viernes el voto del exterior.

Respecto a Vox, se puede entender su alegría por haber obtenido un escaño en el Parlamento vasco; pero saben, empezando por el propio Abascal, que eso es claramente insuficiente para la construcción de una alternativa al nacionalismo del PNV y al radicalismo de Bildu. En Ciudadanos deberían estar muy satisfechos por el regalo que les ha supuesto la coalición con el PP. Nunca alguien que aportaba tan poco había recibido tanto a cambio. ¿Qué harán en Cataluña?

Morir por nada
Hasta 30 asesinados. ETA marcó en su diana a políticos del PP y del PSOE desde 1995 para acabar con los constitucionalistas. Ahora sus siglas pierden votos
Madrid homenajea a Miguel Ángel Blanco en el XXIII aniversario de su muerte y pide que "no caiga en el olvido"
C. S. Macías La Razon14 Julio 2020

Los vascos fueron a votar el domingo con el olvido a cuestas, el contador a cero y la memoria que ignora. El 12 de julio, para algunos, era una fecha más del calendario; sin embargo, el bosque de Lasarte guarda el recuerdo mudo, de hace 23 años, de un joven concejal del PP de Ermua, Miguel Ángel Blanco, arrodillado, y al que el etarra, Francisco Javier García Gaztelu, «Txapote», asesinó con dos tiros en la cabeza. Fueron 48 horas de una sentencia a muerte con chantaje incluido: el acercamiento de los presos por la vida de Miguel Ángel. Pero entonces no se cedió. Sin embargo, ese pulso por el que dio la vida el concejal de Ermua, el acercamiento de los presos hoy suena para el Gobierno socialista a retahíla del pasado y es motivo de trueque para poner y quitar gobiernos o aprobar leyes. «Ya no existe ETA», insisten cuando se les reprocha.

Fue en 1994 cuando la banda terrorista puso en su diana a los políticos del PP y del PSOE con el propósito de silenciar la voz de los no nacionalistas.

El asesinato del presidente del PP de Guipúzcoa, Gregorio Ordóñez, el 23 de enero de 1995 marcó el primero de muchos más. Tras lo ocurrido, una generación de jóvenes, de la que hoy aún se nutren las filas populares, dio un paso al frente, anteponiendo la libertad de los vascos por delante incluso de sus vidas. Les llamaban «inconscientes» y muchos fueron asesinados, otros tuvieron que enterrar a sus compañeros. Carlos Iturgaiz asegura que él no olvida a los compañeros que tuvo que enterrar. Sin embargo, hoy la sociedad les ha dado la espalda, avalando con sus votos al partido de sus verdugos.

Treinta asesinatos
Hasta 30 fueron los asesinatos contra populares y socialistas. En 1996, el 6 de febrero, el dirigente socialista Fernando Múgica fue asesinado de un tiro en la nuca. El 11 de diciembre, matarían al también concejal popular José Luis Caso, en Irún de la misma manera. Una semana antes, ETA, intentó secuestrar o asesinar a su compañera de partido Elena Azpiroz, concejal de San Sebastián. La banda continuó con su escalada de atentados contra políticos en 1998, duplicando sus víctimas al asesinar a cuatro concejales, tres del PP y uno de UPN: José Ignacio Uretagoyena, Alberto-Jiménez Becerril –junto a su esposa Ascen–, Tomás Caballero y Manuel Zamarreño.

En 2000 siguió su acoso político y ETA asesinó hasta a 8 políticos, cinco del PP y tres del PSOE: el concejal de Durango Jesús María Pedrosa; el de Málaga José María Martín Carpena; el concejal de Zumárraga, Manuel Indiano; el concejal de Sant Adriá del Besos (Barcelona), José Luis Casado y el de Viladecavalls, Francisco Cano.

Los socialistas asesinados ese año fueron: Fernando Buesa, el ex gobernador de Guipúzcoa y cuya tumba han vuelto a pintar durante esta campaña electoral-, Juan María Jáuregui y el ex ministro de Sanidad, Ernest Lluch. En 2001, los terroristas asesinaron a otros tres políticos: el teniente de alcalde de Lasarte, del PSOE, Froilán Elespe; el presidente del PP de Aragón, Manuel Giménez Abad y el concejal de UPN en Leiza, José Javier Múgica. Pero la lista siguió. Entre 2002 y 2003 mataron a Juan Priede Pérez, del PSE, y Joseba Pagazaurtundua, o el ex concejal socialista de Mondragón Isaías Carrasco, delante de su mujer y su hija.

Hoy, hay una generación de jóvenes que ignora quienes fueron todos ellos mientras aplauden a sus asesinos reconvertidos en héroes. El blanqueo político a Bildu silencia el recuerdo y quienes los pusieron en la diana.

La lucha contra ETA, olvidada en las urnas
PP y PSOE son dos de las formaciones que no sólo han sufrido más de lleno la violencia de ETA, sino de las que más han luchado contra la banda terrorista. Sin embargo, esa batalla de años contra la barbarie para que la sociedad vasca viva en libertad no tiene un reflejo en las urnas, donde los ciudadanos prefieren, además de al PNV, a los proetarras de Bildu. Sobre todo los más jóvenes, que apenas conocen –ni les enseñan– la sangrienta historia de ETA en su comunidad. El del domingo es uno de los resultados más bajos en la historia de ambos partidos.
En el caso del PP, su techo llegó en 2001, con los 19 escaños (23,1%) que consiguió Jaime Mayor Oreja. Desde entonces ha ido cayendo hasta los 5 escaños (6,7%) del domingo, cuando concurrió de la mano de Ciudadanos.
El PSOE, por su parte, logró su máximo en el País Vasco en 2009, cuando sus 25 escaños y 30,7% de los votos permitieron a Patxi López ser designado lendakari gracias a los votos del PP

Independentismo catalán
La separatista Òmnium pasa a pagar de 2 a 3 millones en sueldos en un sólo año
Raquel Tejero okdiario 14 Julio 2020

No hay crisis económica en Òmnium Cultural. La asociación independentista que, bajo el pretexto de la cultura, defiende y promueve la independencia de Cataluña y tiene como presidente al condenado por el 1-O Jordi Cuixart, ha pasado de pagar en nóminas 2 millones en 2018 a 3 millones sólo un año después.

La asociación defiende que sus ingresos provienen mayoritariamente de sus socios pero lo cierto es que los últimos presupuestos presentados por la Generalitat de Cataluña incluían una partida de 500.000 euros destinados a Òmnium.

Según los datos públicos que pueden consultarse en la página web de la asociación, Òmnium gastó 1.999.926 euros en pagar los salarios de sus trabajadores en 2018. El año siguiente, la cifra aumentó hasta los 2.925.729 euros. Esto supone una subida del gasto de casi un millón de euros en tan sólo 11 meses, un 33% más.

La propia auditoría apunta que este aumento responde a la contratación de más personal a causa del «incremento de las actividades».

Como también refleja el documento, la asociación pasó de tener 101 personas en nómina en 2018 a aumentar su plantilla hasta los 126. Estos datos significan que, aunque la contratación subió en algo más de un 24%, el presupuesto en salarios dobló su cifra en sólo un año.

El personal de nueva contratación del año 2019 responde principalmente a técnicos mientras que directivos y administrativos permanecen igual.

¿Cuánto cobran?
La auditoria muestra también los sueldos de los que los trabajadores de la asociación disponen. Los puestos administrativos cobran un mínimo de 16.601 euros anuales y un máximo de 22.135.

Los técnicos, cuya contratación aumentó notablemente en el año 2019 respecto al 2018, ganan de 22.369 a 30.420 euros.

Los responsables tienen un salario que va desde los 30.420 a los 36.942 euros. Y por último, los directivos, cuentan con una horquilla de sueldo que llega a alcanzar los 65.910 euros al año situándose el mínimo de este puesto en los 40.560 euros.

Los estatutos de la asociación establecen que los miembros de la Junta Directiva no pueden tener un sueldo dependiente de Òmnium por lo que deben ejercer su labor sin retribución. La Junta está compuesta de 18 vocales y es dirigida por el presidente de la agrupación, Jordi Cuixart.

«Lo volveremos a hacer»
Òmnium es junto a la ANC uno de los brazos civiles del separatismo catalán. Ambas asociaciones trabajan a la par para difundir la ideología rupturista dentro y fuera de Cataluña e, incluso en el extranjero.

Pero el separatismo conoce que, aunque sus aspiraciones son ilusorias , deben continuar dando alas a los independentistas para no dejar caer sus objetivos. Tanto es así que el propio Cuixart declaró hace unos días que volverán a intentar dar un golpe de estado a pesar de las consecuencias. «Pase lo que pase, nuestro límite nunca más puede ser ni la prisión ni el exilio», declaró en uno de los vídeos que difunde por redes sociales a menudo. «Lo volveremos a hacer. Y no tengo ninguna duda: lo haremos por amor en la vida y a la libertad», aseguró Cuixart, añadiendo que no guardaba rencor hacia nadie.

Cuixart entró en prisión el 16 de octubre de 2017 junto a Jordi Sánchez, líder de la ANC pero a pesar de lo ocurrido no dudan en repetir que sus intenciones son las mismas que cuando celebraron el referéndum ilegal en el año 2017.

Aumento de la violencia
A pesar de que Cuixart y otros líderes mantienen sus declaraciones acerca de conseguir la independencia de «manera pacífica», ciertos sectores del separatismo no comparten la misma opinión.

El separatismo sabe que la actualidad española y la pandemia del coronavirus ha relevado sus aspiraciones secesionistas en un segundo lugar. Esta realidad, sumada a la imposibilidad de instaurar una república independiente catalana, ha llevado a los sectores más radicales a proponer dar un paso más. Las manifestaciones ya no son suficientes.

Por ello han pasado del ya conocido «somos gente de paz» a lanzar campañas más agresivas en las que se asegura que para conseguir los objetivos no es suficiente lo que se ha hecho hasta ahora.

Es este motivo el que ha provocado que los separatistas comiencen una reorganización en la que se pretende escalar la violencia y en la que, tal y como puede observarse en los carteles difundidos, no existen límites.

La ‘kale borroka’ catalana quiere que los actos vandálicos como los acontecidos en octubre del 2019 vuelvan a repetirse. Para ello, han comenzado a organizarse a través de grupos de Telegram mediante los cuales los más radicales siguen órdenes de los administradores de los canales cuyas ideas son claras: «No hay insurrección pacífica», tal y como puede leerse en los mensajes que difunden.

De la cárcel a la política: los miembros de Bildu que pagaron con prisión su colaboración con ETA
Ahora que tres expresos han entrado en el Parlamento Vasco, EL ESPAÑOL recuerda otros casos de implicación entre la formación 'abertzale' y la banda terrorista.
Marcos Ondarra ESP 14 Julio 2020

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Arnaldo Otegi, pertenencia
Arnaldo Otegi (Elgóibar, 1958), el líder de la coalición EH Bildu, es una de las figuras políticas más controvertidas de la historia reciente de España. La extrema izquierda abertzale le arroga la condición de "hombre de paz" por haber participado activamente en la firma del Pacto de Estella, que supuso la tregua "incondicional e idenfinida" de ETA. Sin embargo, Otegi ha sido encarcelado hasta en cinco ocasiones. La última, en 2009 por un delito de pertenencia a banda armada en el caso Bateragune.

Anteriormente, había sido condenado en firme a seis años por el secuestro del empresario Luis Abaitua. Se le sometió también a juicio -aunque fue absuelto por falta de pruebas- por participar en el secuestro de Javier Rupérez y el secuestro frustrado contra Gabriel Cisneros, diputado de UCD. Otegi quedó finalmente en libertad el 1 de marzo de 2016 tras cumplir la condena de diez años impuesta por la Audiencia Nacional por intentar reconstruir la ilegalizada Herri Batasuna, brazo político de ETA. El tribunal consideró probado que Otegi contribuyó a la formación de un organismo de coordinación y dirección que desarrollara la estrategia de "acumulación de fuerzas soberanistas" ordenada por ETA.

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Pablo Gorostiaga, colaboración con ETA
Pablo Gorostiaga (Álava, 1941), exalcalde de la localidad alavesa de Llodio, fue condenado en 2007 a nueve años de prisión por colaboración con banda armada. Concretamente, en el sumario 18/98, fue condenado por formar parte del Consejo de Administración del clausurado periódico Egin. Tras su salida de la cárcel, figuró como número tres de Bildu en las listas al Congreso en Álava de cara a las elecciones del 20 de diciembre de 2015.

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Iker Casanova, pertenencia
Iker Casanova (Baracaldo, 1972) fue condenado en septiembre de 2002 por el juez Baltasar Garzón a once años de prisión por pertenencia a banda armada dentro del sumario 18/98 seguido contra varias organizaciones del entorno de ETA. Ingresó en la cárcel de Villahierro (Mansilla de las Mulas), donde compartió rejas con otros miembros de la banda terrorista. Salió de ésta en 2011 y entró en el Parlamento Vasco en 2014, en sustitución de la entonces portavoz Laura Mintegi, que decidió volver a la universidad.

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Adolfo Araiz, colaboración
Adolfo Araiz (Tafalla, 1961) fue concejal por Herri Batasuna en el ayuntamiento de Tafalla desde 1987 hasta 1991, cuando pasó a ser miembro de la Mesa Nacional de la formación hasta 1997. En ella, aprobó e impulsó la ponencia Oldartzen, encaminada a "socializar el terror", mediante el asesinato del mayor número posible de políticos, periodistas o funcionarios que pertenecieran al "eslabón bajo". "Si se golpea a un eslabón bajo de la cadena política, la propia cadena magnifica el golpe y llega a atemorizar a toda la cadena", era la tesis que se defendió en la ponencia. En diciembre de 1997, ingresó en prisión por una condena por colaboración con banda armada dictada por el Tribunal Supremo, anulada posteriormente por el Tribunal Constitucional. Permaneció encarcelado hasta el 20 de julio de 1999. Actualmente, es parlamentario en Navarra por EH Bildu.

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Arkaitz Rodríguez, pertenencia
Arkaitz Rodríguez (San Sebastián, 1979) es el actual líder de Sortu, formación heredera de Batasuna. Fue condenado junto con Arnaldo Otegi por pertenecer a la banda terrorista ETA en el caso Bateragune. Rodríguez fue detenido en 2009 y condenado a seis años de prisión. Cumplió condena en la cárcel de Logroño, donde compartió módulo con Otegi. Salió de prisión en 2015 y fue elegido secretario general de Sortu a finales de 2017. Desde entonces, ha actuado como uno de los máximos dirigentes de la izquierda abertzale aunque ahora entra por primera vez en las instituciones como candidato de EH Bildu al Parlamento vasco por Guipúzcoa.

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Rufino Etxeberria, vinculación
Rufino Etxeberria (Guipúzcoa, 1959) es miembro de la dirección de Sortu y uno de los portavoces más autorizados dentro de la izquierda abertzale. En 1981, fue condenado a dos años de prisión por su vinculación con ETA y, en cuatro ocasiones más, por los procedimientos abiertos contra Herri Batasuna. Fue miembro de la Mesa Nacional de Herri Batasuna durante más de dos décadas. Por esto, fue encarcelado con el resto de la cúpula en 1996 hasta que salió de prisión en 1999.

En 2007, fue encausado en el sumario 35/02, que instruía Alberto Garzón y que investigó la subordinación de Batasuna a ETA y la financiación de la banda a través de las herriko tabernas. En 2009 salió de prisión a la vez que Arnaldo Otegi, a quien le une una profunda amistad y por quien siente una gran admiración política.

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Hasier Arraiz (Vitoria, 1973), pertenencia
Hasier Arraiz (Vitoria, 1973) fue presidente de Sortu y parlamentario de EH Bildu hasta que en mayo de 2016 fue inhabilitado judicialmente para ejercer cargos públicos por colaborar con Batasuna. En 2016, admitió su pertenencia a ETA al haber integrado la Mesa Nacional de Batasuna, formación ilegalizada por ser el brazo político de ETA. Durante el juicio contra él, que se produjo en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV), Arraiz criticó la Ley de Partidos de 2002, que prescribe la ilegalización de partidos políticos que formaran parte de la estructura de ETA, por crear "un escenario político perverso". Tras verse obligado a abandonar su escaño en el Parlamento Vasco, renunció a seguir al frente de Sortu, grupo que integra EH Bildu.

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Iñaki Ruiz de Pinedo, legitimar la lucha armada
Iñaki Ruiz de Pinedo (Vitoria, 1954) es diputado por Álava con EH Bildu. Profesor de Sociología en la Universidad del País Vasco, fue detenido en 1981 junto con Jokin Gorostidi, Miguel Castells y otros miembros de Herri Batasuna por cantar el Eusko Gudariak durante una alocución del rey Juan Carlos I en la Casa de Juntas de Guernica. En 1983 volvió a ser detenido por legitimar la lucha de ETA junto a Jon Idígoras en una tertulia en

"Los desayunos del Ritz".
Entre las frases consideradas delictiva se encontraban: "La violencia de ETA es un medio de hacer valer una opinión"; "Nosotros admitimos que puede ser legítima la acción armada de ETA mientras no haya cauces políticos, legales, democráticos, institucionales, para obtener unos objetivos políticos sentidos por un amplio sector del pueblo vasco".

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Bergoi Madernaz, integración
Bergoi Madernaz del Pozo cumplió condena por integración en la banda terrorista ETA. Madernaz fue detenido en Francia junto a otros jóvenes por las autoridades policiales francesas en febrero de 2011, tras haberse fugado del País Vasco. Al estar reclamado por la Audiencia Nacional, Francia se lo entregó a las autoridades españolas en abril de 2011. Pasó cuatro años en prisión por haber formado parte de Segi, la cantera de ETA.

En 2015, cuando salió de la cárcel, Bildu le nombró número dos en la lista al Senado por Álava. La formación abertzale se vio obligada a retirar de sus listas a Madernaz después de que el Delegado del Gobierno en el País Vasco, Carlos Urquijo, remitiera a las Juntas Electorales de la Comunidad Autónoma Vasca una copia del escrito por el que informó a la Fiscalía de la Audiencia Nacional de que las listas de EH Bildu para los próximos comicios generales del 20 de diciembre integraban a personas "que fueron condenadas por colaboración o pertenencia a banda armada y que pudieran haberlo sido también a pena de inhabilitación".

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Ikoitz Arrese, pertenencia a Segi
Ikoitz Arrese (Baracaldo, 1987) fue arrestado el 22 de octubre de 2010 en Bilbao en el marco de una operación contra los miembros de la organización juvenil abertzale Segi, ilegalizada por el Tribunal Supremo por actuar como cantera de ETA. Fernando Grande Marlaska, entonces juez de la Audiencia Nacional, le acusó de pertenencia a banda terrorista. Permaneció un año y medio en prisión hasta que fue puesto en libertad en marzo de 2012.

La formación Segi, desmantelada por el Cuerpo Nacional de Policía, mantenía una postura crítico con Arnaldo Otegi por considerar que el dirigente de Bildu apostaba por las "vías exclusivamente políticas". Los miembros defendían que la actividad armada de ETA era "necesaria e irrenunciable".

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