AGLI Recortes de Prensa   Jueves 30  Julio  2020

Vox persiste en dividir a la derecha
Editorial ABC  30 Julio 2020

El anuncio hecho ayer por el líder de Vox, Santiago Abascal, de que en septiembre presentará una moción de censura contra Pedro Sánchez no es mucho más que el adelanto de un fracaso, porque su partido nunca tendrá los votos suficientes para que prospere. Vox es plenamente consciente de haber puesto en marcha una operación promocional. La finalidad de Abascal no es difícil de descifrar: pretende mantener dividida a la derecha, remontar en unos sondeos que han empezado a resultarles adversos y marcar la agenda política. Curiosamente, su operación recuerda a la de Podemos en 2017, cuando planteó una moción fallida de antemano contra Mariano Rajoy para recuperar visibilidad política, obtener titulares, desgastar al Gobierno y condicionar la agenda institucional en España.

El PP avanzó ayer que no apoyará esa moción de censura porque se trata de una «maniobra de distracción» de Vox, y la postura de Pablo Casado tiene lógica política, porque no hay opción numérica alguna de que la iniciativa salga adelante. Abascal busca desgastar a Casado tanto como Sánchez.

Vox, por supuesto, está en todo su derecho a recurrir a un instrumento de nuestra arquitectura parlamentaria para intentar desgastar a Sánchez, cuya gestión, tanto en economía como ante la epidemia, merece la mayor censura. Liberar a España de un Gobierno sostenido por partidos separatistas, los mayores enemigos de nuestro país, constituiría un gran servicio. Pero ese objetivo no se logra con fuegos de artificio en el Congreso, juegos dialécticos para buscar un lugar bajo el sol de las cámaras. El camino para derrotar a Sánchez pasa por reagrupar el voto de la derecha, exactamente el camino contrario al que ha elegido Vox. Mientras siga habiendo tres opciones frente al PSOE, Sánchez será políticamente feliz.

El Partido Partido
Nota del Editor 30 Julio 2020

Algunos siguen empeñados en repetir ad infinitum los errores del reciente pasado. La culpa de haber tenido que sufrir a Zapatero y de estar bajo la dictadura comunista del Dr Cum Fraude es del Partido Partido. Pretender que los ciudadanos olvidemos el desastre que el PP ha causado a España por su dejadez, traición, estupedez, idocia es lo mismo. Hay que apoyar a Vox y dejarse de repetir el falso discurso de que el PP tiene arreglo. El PP tiene que desaparecer.

Abascal anuncia moción de censura
Pablo Sebastián Republica 30 Julio 2020

Santiago Abascal, líder de Vox, tercera fuerza política del país, ha anunciado que presentará en septiembre una moción de censura contra el presidente Pedro Sánchez al que acusa de llevar España ‘a la ruina y a la muerte’. Vox está en su derecho y cuenta con diputados suficientes (52) para presentar la moción de censura.

Pero el anuncio de la censura al presidente Sánchez incluye un error táctico de Abascal porque las mociones de censura no se anuncian sino que, sin previo aviso, se presentan. Salvo que Vox pretenda que se le adelante el PP, a sabiendas que ellos no encontrarán compañeros de viaje en esta aventura descartada por el secretario general del PP, Teodoro G. Egea, que ha escrito en Twitter que el país ‘no está para maniobras de distracción’.

Sin embargo Abascal ha tomado la iniciativa y si cumple su amenaza creará un atasco político parlamentario en el otoño, cuando están pendientes no pocas decisiones del Congreso de los Diputados (el Gobierno va con retraso en la aprobación del ‘techo de gasto’ de los Presupuestos de 2021).

Un tiempo en el que podrían convocarse elecciones anticipadas en Cataluña y en el que se espera una tensa Diada del 11 de septiembre (si la crisis del Covid-19 en Cataluña permite esa manifestación multitudinaria) porque en esa fecha los soberanistas van a pedir los indultos de sus ‘golpistas’ presos.

Qué duda cabe que al tomar Vox la iniciativa de la censura, en el arranque de un otoño muy duro para el paro, en la expectativa de una segunda oleada del virus y cuando se prevé un contraataque del soberanismo catalán, el jefe de Vox ha pretendido incomodar más a Pablo Casado que a Pedro Sánchez, porque si el PP vota en contra de la moción o se abstiene muchos votantes y militantes del PP no lo entenderán.

Y el PP volverá a caer en la trampa de tener que dar explicaciones sobre una decisión que muchos de los suyos no apreciarán. Salvo que Casado se dé cuenta de que Vox le ha tomado la delantera y en ese caso decida presentar él, antes que Abascal, la moción de censura contra Sánchez.

La que en el fondo sería tan testimonial y tan maniobrara y de distracción como la de Vox porque ninguna de las dos puede prosperar. Salvo que al PP y Vox se les sumaran ERC, Cs, PDeCtat, PNV y otras minorías lo que resulta difícil de imaginar, aunque con los nacionalistas catalanes nunca se sabe porque ellos juegan a desestabilizar España y a nada más.

Durante el último Gobierno de Rajoy ya presentó Pablo Iglesias una moción de censura contra el entonces presidente del Gobierno que, desde luego, no prosperó ni apoyó el PSOE. Entre otras cosas porque dicha moción obliga al que la presenta a ofrecerse como candidato a la Presidencia del Gobierno.

La que si prosperó fue la moción de censura de Pedro Sánchez, en mayo de 2018, contra de Mariano Rajoy. Y porque el líder del PP no la abortó como pudo haberlo hecho ofreciendo su dimisión. Y que salió adelante con la que se llamó la ‘mayoría Frankenstein’ en la que además de Sánchez estaban: Iglesias, Puigdemont, Junqueras, Ortuzar y Otegui.

Ahora la moción de censura de Abascal, si es que finalmente la presenta en septiembre, será como la otra de Iglesias, meramente testimonial. Pero si se presenta esta iniciativa le complicará la labor de oposición a Casado que es, sobre todo, lo que busca el líder de Vox y lo que le conviene al PSOE.

Ortega Smith: “Es nuestra obligación presentar la moción de censura y allá cada cual con su responsabilidad”
DiarioSigloXXI 30 Julio 2020

El secretario general de Vox, Javier Ortega Smith defendió el anuncio hecho ayer por el líder de su partido, Santiago Abascal, sobre que presentará una moción de censura contra el Gobierno en septiembre y avisó al resto de partidos que “allá cada cual con su responsabilidad, pero nosotros cumpliremos con la nuestra”.

Así lo indicó en una entrevista en Toro TV recogida por Servimeda donde apuntó que Vox “no es un partido que se queda con los brazos cruzados cuando otros están destruyendo España”.

En este sentido, añadió que lo que quieren es darle “una esperanza” a tantos millones de españoles que “no pueden aguantar ni un día más” con un Gobierno “irresponsable y traidor, que ha llevado a España a una situación límite”.

Ortega Smith denunció que España se encuentra en una “terrible crisis social, económica y ha pasado o está pasando una terrible crisis sanitaria”, por lo que “necesita cambiar de Gobierno y eso se hace por los instrumentos democráticos”.

El secretario general de Vox incidió en que su partido es una fuerza responsable y en que “ha llegado la hora de proponer al Congreso de los Diputados una moción de censura a este Gobierno”. A este respecto, apuntó que “tenemos claro que es la hora de devolver a los españoles la esperanza en que podemos sacar a este Gobierno criminal e irresponsable de La Moncloa”.

Ante la negativa de apoyar esta moción de censura mostrada por partidos como PP y Cs, Ortega Smth señaló que desde que nació Vox “parece que todas las demás fuerzas políticas están en nuestra contra”, aunque remarcó que “cada vez hay más españoles que están con Vox”.

Por ello, comentó que, “la cuestión de tener razón o no, no debemos esperar que nos la den quienes son parte del problema, sino que debemos esperar que nos lo reconozcan quienes están sufriendo este problema, que son los autónomos, los agricultores, los pescadores o los sanitarios”.

Ortega Smith se mostró convencido de que todas esas personas “si pudieran votar en este momento, la inmensa mayoría de los españoles quiere decir basta a esta pesadilla de Sánchez y el Gobierno socialcomunista que le rodea”.

Una pesadilla, continuó, que “ha venido constantemente rodeada de mentiras, de ocultación de información, de abandono de los más débiles, encerrando a los españoles de bien, diciendo que ellos eran el Gobierno que mandaba y nosotros solo teníamos que obedecer”

Por ello, informó que “la razón principal de la moción de censura es para que se pueda sacar a este Gobierno de La Moncloa y para que un nuevo Gobierno de transición convoque inmediatamente elecciones para que los españoles puedan votar”.

El absurdo contra la propaganda
Agapito Maestre  Libertad Digital 30 Julio 2020

Ojalá que de la sesión del Congreso de los Diputados de este miércoles solo quede el absurdo. Sería una señal de que puede salirse de la desesperación abismática a la que nos ha llevado un Gobierno intelectualmente ignaro y, desde el punto de vista moral, obstinadamente malo. Este miércoles, en el Congreso de los Diputados la sensibilidad absurda se enfrentó a cara descubierta al mal objetivo. La absurda propuesta de Vox pretende acabar con un Gobierno dañino. El anuncio de moción de censura nos sitúa ante un auténtico problema filosófico: el suicidio. En este caso se trata del suicidio de un partido, más aún, también se estaría jugando el suicidio de la idea de alternancia en el poder. El asunto es dramático, casi trágico, pero digno de pensarse. De vivirse.

Si un partido, como si se tratara de un filósofo, para ser estimable debe predicar con el ejemplo, como nos enseñó Nietzsche, entonces no cabe duda de que Vox se la está jugando. Cuidado, pues, con los exabruptos y malas metáforas que descalifican a Vox porque estaría favoreciendo supuestamente los intereses de Sánchez y cuestionaría la entera política de Casado. Creo que esos exabruptos son, aparte de ridículos, torpes, porque el primero que se la juega con la moción de censura es el partido de Abascal. Por aquí, pues, todos mis respetos a alguien que arriesga.

Hace un par de meses un diputado de Vox, que prepara no sé qué proyecto, o norma, sin rango de ley para que no persigan en la Universidad a los pocos profesores libres que quedamos, me preguntó mi opinión sobre una moción de censura contra Sánchez. Mi respuesta fue inmediata. No saldría y, lo que es peor, quizá terminaría favoreciendo al Gobierno. Eso ya lo sabemos, me contestó, pero montaremos un lío. Pues eso, sí, ya lo han conseguido. ¿Fracasará la moción de censura en septiembre? Sí, por eso es absurda. Pero, de momento, la faramalla propagandística de Sánchez ha quedado sepultada por el anuncio de Vox; por desgracia, también se olvidará muy pronto la crítica de Casado a los autoelogios de Sánchez.

El aviso de Vox para septiembre ha ocultado, seguramente, el mejor discurso del líder del PP en el Parlamento. No leyó una sola línea. Ridiculizó con ironía el autobombo de Sánchez. Clarificó los acuerdos de Bruselas y limitó los efectos benéficos que pueden tener para España. Denunció la alta fiscalidad que trata de imponer el Gobierno. Y pasó revista a la terrible situación económica de España, que, comparativamente al resto de los países europeos, ocupa el último lugar, con el terrible panorama de un desempleo angustioso que todo lo oscurece. Dio un dato que haría temblar al más pintado: 137.000 empresas han cerrado ya en España, mientras la EPA hace públicas unas cifras sobre el paro que son para no dormir. Estremece la la situación de España.

Casado estuvo muy bien, pero por desgracia le faltó algo… Algo que haga creer a los españoles que puede liderar un gran proyecto contra quien trata de asentarse en el poder gestionando la miseria. Sí, sí, echamos en falta algo parecido a la propuesta de moción de censura de Vox, que es absurda, se mire desde donde se mire, pero será determinante de la política española. De esa absurdidad, que protege y ampara la Constitución, dependerá que este país termine por hundirse en el abismo o, por el contrario, inicie un camino de recuperación de su propia dignidad. No me cansaré de decir que es absurda la moción de censura, pero, nadie lo ponga en duda, más necesaria que nunca. En todo caso, nadie debería perversamente mantener que la moción solo sirve para consolidar a Sánchez. Eso no es un discurso fundado sino mala fe. Es la mala fe que cultiva con delectación un periodismo tan vacío como villanamente progre. Periodismo de frases hechas.

La ruinosa pinza del partidismo
 El Mundo 30 Julio 2020

No parece tomar conciencia el Congreso de lo que se les viene encima a todos los españoles. En mitad de una ola de rebrotes mal controlados que están lesionando la imagen de España en el mercado turístico exterior, con el paro marcando su peor dato de siempre y con la amenaza verosímil de que aún ha de escalar más cuando muchos desocupados temporales se conviertan en despedidos, el Gobierno se entrega a la autocomplacencia suicida y una parte de la oposición olvida su función para pelearse por el foco y los votos.

Desoyendo las recomendaciones sanitarias, Sánchez convocó a su grupo parlamentario al completo para hacerse aplaudir mientras daba cuenta del acuerdo europeo, en el que tuvo un papel discreto -cuando no contraproducente, como durante el rifirrafe con la presidenta socialdemócrata de Finlandia- pero que está tratando de vender como un éxito personal. Parece que para Sánchez es más importante el aplauso propagandístico que la ejemplaridad en la observancia de la distancia social: la misma distancia que Salvador Illa no se cansa de reclamar a los ciudadanos. Pero el triunfalismo de diseño no demuestra fortaleza, más bien delata necesidad en una dura travesía que requerirá solvencia gestora: a los parados no los reconfortará el efectismo retórico ni grandilocuentes comparaciones con el plan Marshall, sino lograr un empleo.

Cuando Sánchez afirma que España está alineada con lo que pide Europa para reivindicar el programa pactado con Podemos antes de la pandemia, está faltando a la verdad. Europa pide unas cuentas sensatas y un proyecto minucioso de transformación económica, no despilfarro clientelar ni intervencionismo económico ni endedudamiento en gastos improductivos. Aferrándose a estériles premisas ideológicas y a socios indeseables para estándares europeos, Sánchez solo provocará que España pierda la mejor oportunidad que se le ha presentado para impulsar reformas largamente aplazadas. Hay que recordar que los fondos aprobados tardarán y que solo se transferirán si se cumplen unas condiciones vigiladas por Bruselas. La primera ocasión de enderezar su rumbo radical y acreditar voluntad reformista le llegará al Gobierno con la negociación presupuestaria, que en ningún caso puede depender de los delirios de ERC.

Y en medio de este panorama, los de Abascal deciden anunciar una moción de censura. Tan obvio es que está destinada al fracaso como que su verdadero objetivo es intimidar al PP, en alza en las encuestas a costa de la derecha populista. La maniobra -aplazada a septiembre pese a justificarse por razones de máxima urgencia- solo servirá para cohesionar al mismo Gobierno al que dicen ser los únicos en oponerse con firmeza. Mientras el más elemental sentido del patriotismo ceda al partidismo descarado en el poder y en la oposición, la reconstrucción será inviable.

Pecado de simonía
Juan Ángel Soto okdiario 30 Julio 2020

Ayer, la media España a la que todavía le quedan fuerzas y tiempo para seguir la actualidad política quedó estupefacta ante las palabras de Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, acerca de la recomendación que habían hecho Bélgica y Reino Unido (y a la que hoy se ha sumado Alemania) a sus nacionales para que no visiten España por motivo del coronavirus.

“Agradezco que los belgas decidan no recomendar venir a España. Es un problema que nos quitan. Menos riesgo de importación de casos”, señaló Simón sobre los primeros. Y con respecto a la advertencia de Reino Unido, afirmó que ésta “nos favorece” al ser “un riesgo que nos quitan”. Unas palabras del todo improcedentes tanto por el fondo del asunto, que escapa de su ámbito de especialidad, como en la forma, pues tanto por la primera como por la segunda conviene recordar que el sector turístico representa en España más de un 14% del PIB y emplea directamente a casi 3 millones de personas. Un sector que está realizando un esfuerzo ímprobo por salvar lo posible de la temporada alta turística y al que este gobierno, de la mano de Simón y otros designados o autoerigidos portavoces no cesan de golpear, y cada golpe parece la puntilla, si bien sigue resistiendo todavía, aunque lo haga a duras penas.

Simón refuerza así su faceta de ídolo de masas, por parte de algunos, y de enemigo público número uno, por parte de otros, pues sus declaraciones difícilmente dejan indiferente. Las últimas, a las que hago referencia, pueden considerarse como desafortunadas o inoportunas, culpables o inocentes, pero ciertamente suponen un grave daño a la que es la gallina de los huevos de oro de nuestro país; un verdadero insulto que en España roza para muchos lo pecaminoso. A saber, un pecado de simonía en toda regla, y no tanto por su autor, sino por el fondo del asunto. La simonía consiste en la compra o venta, por un precio temporal, de cosas espirituales o anexas a estas. En este caso, se observa el pago de un precio enorme que, no obstante, como siempre sucede cuando “lo público” actúa, será a cargo de todos los españoles. Y esto a cambio de una contraprestación cuasi espiritual pues no cabe duda de que la lealtad que exige el nuevo régimen es del todo inusitada, como tantas otras que afloran últimamente. La bendición de Sánchez parece el justo precio por la miseria de tantos.

El régimen todo lo admite, todo lo promete, todo lo excusa. También lo último de Simón, que ha puesto en pie de guerra al sector turístico, harto de un gobierno que no vela por sus intereses, y ha dado munición a una oposición que a estas alturas debería tener ya el arsenal lleno. Falta ver si decide actuar de una vez, con inteligencia y contundencia, y desalojar a este gobierno inepto, ridículo y que no sólo no está a la altura de las circunstancias, sino que tampoco merece la confianza de los españoles.

Juan Ángel Soto es Director de la Fundación Civismo

La España de Torrente y la de Kike Sarasola
Miguel Ángel Belloso. vozpopuli  30 Julio 2020

El dinero de Bruselas es apenas un paliativo que no impedirá una racionalización de las pensiones, el ajuste salarial del colectivo de los funcionarios y el reforzamiento de la flexibilidad laboral

En la primera película de la saga ‘Torrente’, la mejor y la más impactante, el detective atrabiliario y corrupto está tomando güisqui Dyc sin sosiego en un bar. Todo fiado, naturalmente. El camarero le advierte en tono paternalista: "¡No beba usted más, por favor!" Lo de menos es la cuenta que tiene pendiente y que sabe que jamás pagará. Se lo dice por los efectos colaterales del alcohol en exceso, sobre todo si llevas un pistolón y careces de sentido común.

En un tuit de la semana pasada, Gonzalo Bernardos, uno de los economistas de cabecera de la Sexta, que tiene el mismo sentido común que Torrente, escribió: “España no ha sido rescatada, pero si lo hubiera sido, sería el rescate más dulce del mundo. No conozco ningún país al que le rescaten y que, sin necesidad de devolverlos, le den 72.000 millones. Si esto es así, yo voto porque nos rescaten todos los días”, y así seguir viviendo del cuento, como dirían los estados frugales y yo mismo.

Empresarios de éxito
También en Twitter, el economista Juan Ramón Rallo, este sí respetable -aunque acuda a la Sexta la mayoría de los sábados como coartada del programa venenoso- escribió con enorme criterio: “Le das 70.000 millones a cualquier empresario exitoso y no sabría en qué invertirlos productivamente. Se los das a un grupo de políticos que no se han dedicado jamás a seleccionar inversiones rentables…” y qué puede salir mal.

El gran Benito Arruñada, compañero de Vozpópuli, escribió la semana pasada: “El que los gobiernos manirrotos del Sur digan a su tropa que no hay condicionalidad en el dinero que nos han concedido, y que los frugales digan al mismo tiempo que sí, augura que el dinero llegará tarde (retraso por no cumplir las condiciones), mal (recortado y peor asignado) …o nunca (atención a las encuestas electorales de los países del Norte).

El viernes, el presidente y fundador de la cadena Room Mate, Kike Sarasola, envió un vídeo a sus empleados atónito ante la reacción a su deseo de abrir uno de los hoteles que tiene en Madrid. La dirección de Recursos Humanos de su empresa había constatado que algunos de ellos rechazaban incorporarse al trabajo porque estaban de vacaciones o porque, sencillamente, no les iba bien.

Room Mate, del señor Sarasola, como la mayoría de las compañías hoteleras de este país, tiene a sus empleados en un ERTE. Un ERTE quiere decir que el Estado, a costa de los españoles que pagamos impuestos -entre los que también están desde luego los ricos- cubre una parte del sueldo de los empleados eventualmente en paro, mientras el resto del salario corre a cargo de la empresa correspondiente, que lleva meses sin facturar un euro a causa del confinamiento brutal impuesto por el incompetente que nos gobierna.

“Señores, no estáis de vacaciones, estáis en un ERTE”, les dijo Sarasola a sus trabajadores, mostrando su razonable enojo por esta manera desleal de responder a la exigencia de la empresa. “Como yo me entere de que alguien vuelve a esgrimir un pretexto para no reincorporarse al trabajo, mi actitud va a cambiar radicalmente. Y me fastidiaría mucho que por unos cuantos tengan que pagar muchos”.

Reactivar la empresa
Yo encuentro todas estas palabras muy atinadas y correctas, pero siempre hay algún tonto a tiro en desacuerdo. ¿Y quiénes son los tontos habituales de este país, y los que más daño le han hecho desde tiempo inmemorial? Los sindicatos. Bernardo García, abogado de la UGT, ¡ya saben!, el sindicato de los mariscos y de las putas en Andalucía pagado todo con cargo al erario público, dijo que el ‘speech’ de Sarasola podría estar vulnerando derechos fundamentales y le recriminó su tono paternalista, pese a reconocer, como no podía menos, que un empresario tiene potestad para decidir cuándo se incorpora un trabajador y admite que es su obligación tratar de reactivar la sociedad y de reconstruir la plantilla.

Yo conozco a Sarasola hace mucho tiempo, aunque no hablo con él desde siglos. Le hemos hecho varias entrevistas en Actualidad Económica durante el largo intervalo que tuve el honor de dirigir la revista, y cuando el diario del régimen, El País, calificó su discurso de una "reprimenda” o de una bronca a sus trabajadores, a los que me consta que adora y por los que se emplea a fondo, se me ocurrió escribir modestamente lo siguiente: “Me parece que el discurso de Kike es una llamada a la responsabilidad individual en el éxito de todas las empresas, que son siempre una tarea común. El empresario tiene la idea, aporta el capital, o lo busca entre accionistas interesados o seducidos por su proyecto, pero los empleados son una parte indispensable para que todo marche bien, y están obligados a contribuir al máximo para que así sea”.

Además, el discurso de Kike me pareció “una llamada de atención a la responsabilidad individual para elevar y sacudir el tono de la nación, para levantarla de la lona después de una pandemia que va a provocar una gran destrucción de tejido productivo y un aumento brutal del paro. Me parece que lo que Kike quería decir es que todos, empresarios y empleados, están llamados a evitar el colapso económico del país”, ya que con los sindicatos que piden aumentar los impuestos para morder la mano que les da de comer no se puede contar, y con el Gobierno que nos ha tocado por desgracia a los mandos del Titanic, tampoco.

El interés del patrón y su empresa
Desafortunadamente, los sindicatos españoles continúan entendiendo las relaciones laborales según la dialéctica marxista, en términos de lucha de clases entre el trabajo y el capital. Jamás han comprendido, y ya es muy tarde, que la empresa es un empeño comunitario en el que todo irá de lujo si le va bien al patrón, cuyo máximo interés, por la cuenta que le trae, es tener satisfecho al empleado. Le va en ello el beneficio y también la vida.

Torrente es del Atlético de Madrid, pero cuando en la primera escena de la película sale del bar cargado de ‘dycs’ se encuentra con una turba de ‘merengues’ que vienen celebrando la enésima victoria del equipo y no tiene pudor alguno en tirar su bufanda colchonera por una alcantarilla, no vaya a ser que le den de hostias. Pues esta es la mejor imagen del Gobierno, que cuando llega Sánchez de Bruselas después de que le hayan dado un repaso en toda regla, entrando en Moncloa patinando -porque el petimetre no camina, sino que patina-, los 22 ministros lo reciben aplaudiendo como perritos falderos en una postal indignante que quedará para la historia universal de los primeros ministros más fatuos y más tontos del planeta.

La última cumbre de la UE ha sido histórica. Por primera vez, los países miembros han decidido mutualizar deuda genuinamente. España recibirá 70.000 millones en préstamos que tendrá de devolver y otros 70.000 millones como transferencias condicionadas a una serie de políticas que están en las antípodas del programa de Gobierno de esta legislatura. El país también tendrá que honrar un impuesto común para sufragar el servicio de la deuda en que todos van a incurrir.

Pero, como quizá han pensado equivocadamente algunos empleados de Room Mate, este dinero no va a eludir sus responsabilidades como trabajadores, ni tampoco va a paliar el destrozo colosal de la economía que se verá en toda su magnitud en otoño. Es apenas un paliativo, que no impedirá una racionalización de las pensiones, el ajuste salarial imprescindible del colectivo de funcionarios, que ha sido -junto al de los jubilados- el más privilegiado de la crisis, ni tampoco el reforzamiento de la flexibilidad laboral para permitir que las empresas hagan sus ajustes correspondientes, así como para que las subvenciones no vayan a sostener negocios inviables antes del virus, y mucho más después.

Un vicepresidente desahuciado
Como algunos de los empleados de Room Mate, muchos compatriotas pueden tener la tentación de pensar que este dinero extra de Bruselas va a arreglar sus problemas, y que servirá para financiar el ingreso mínimo vital, o que apuntalará la cultura del subsidio y del compromiso cero con el ingreso legal en el mercado de trabajo, pero están errados. El señor Pablo Iglesias, el señor Sánchez, que es igual que él, les podrá vender la burra que ustedes quieran comprar. Lo único cierto es que el primero está completamente desahuciado. Y que el segundo tirará lo que pueda, hasta que el ‘Gobierno Torrente’ que pilota no dé más de sí.

Como afirma Arruñada, no puede ser que el señor Rutte, el jefe de Gobierno de los Países Bajos, esté igual de contento con este pacto que el señor Sánchez. Y puestos a apostar por uno, yo me quedo con Rutte, que sigue viviendo en su apartamento de estudiante y va en bicicleta al trabajo. Es una gran diferencia respecto a quien copió su tesis doctoral, viaja en Falcon por capricho y lo primero que hizo al llegar a Moncloa fue cambiar de colchón, no se le fueran a pegar el parlamentarismo ilustrado de Rajoy y sus sentimientos esencialmente pastueños, por muy inconvenientes que hayan resultado. Rajoy, y mira que yo lo he criticado en estas páginas, era después de todo un señor, y pagaba sus güisquis. Sánchez es un chisgarabís que siempre vive por cuenta ajena. Como el detective chiflado de Santiago Segura.

45.000… Cuarenta y cinco mil… Una y otra vez
Zoé Valdés  Libertad Digital 30 Julio 2020

Cuarenta y cinco mil, repetidlo en mantra, una y otra vez… Cuarenta y cinco mil muertes en España debido no solamente al coronavirus, además a la negligencia del Gobierno a la hora de enfrentar y manejar la tragedia sanitaria provocada por los comunistas chinos.

Cuarenta y cinco mil… Una cifra seguramente redondeada y quién sabe si pronunciada por lo bajito. Francia no anda muy lejos en cantidad: treinta mil doscientas veintitrés muertes. Aunque si comparamos cifras echando mano de la relación poblacional, España, con 46,9 millones de habitantes, se fue clara y tristemente muy por encima de Francia (66,9 millones).

Cuarenta y cinco mil… Tiene mucha razón Pablo Casado, el líder del PP, al preguntar con insistencia qué aplauden y de qué se ríen los ministros del Gobierno social-comunista. Sólo puede haber una respuesta: se ríen porque los social-comunistas gozan un montón con la muerte.

Cuarenta y cinco mil… Que el Gobierno de Pedro Sánchez es un Gobierno genocida desde el 8 de marzo de este año no hay que ponerlo en duda ni un instante. Cuarenta y cinco mil… Repetidlo…

Cuarenta y cinco mil… Que han tenido la cara de concreto armado al salir públicamente mandándose chistecitos, soltando comentarios malintencionados, risitas groseras y hasta atreviéndose a poner cara de sobrados, es soberbiamente evidente. No se sorprendan, así actúan los social-comunistas. Ese es el tono de su mala educación, modales cero, sensibilidad ninguna. Había que sacar a las ultrafeministas oportunistas a la calle a que dieran su espectáculo extremista y nauseabundo, pues se hizo. Que se mueran los otros, y cuantas más muertes pues… Qué le vamos a hacer. Cuarenta y cinco mil… y métele lápiz…

Cuarenta y cinco mil, oye… La muerte les va como anillo al dedo, forma parte de su cosquilleo interno, del ritual. Recuerden el lema de "¡Patria o muerte! ¡Venceremos!" en Cuba. Y hubo y hay más muertes que patria y país. La mentira y la muerte han vencido allá y hasta en el exilio sobre la verdad y la vida.

Cuarenta y cinco mil, Dios… No me extrañará, si es que no lo ha hecho ya, que mañana un dicharachero Sánchez salga a arengar al pueblo español con un lema bastante parecido, igual camuflado en cualquier cosilla ligera, que es lo que se usa ahora: colar la basura y el terror por debajo del tapete social-demócrata.

Cuarenta y cinco mil… Pablo Casado hace bien en ponerles los puntos sobre las íes, aunque a mi juicio debiera ser más contundente. Se me ocurre algo así como proyectar permanentemente en alguna pared gigante, céntrica, y accesible a la mirada de todos, los nombres de cada una de las víctimas de la plandemia. Con la intención de que nadie olvide, de que a diario se tenga en cuenta, no únicamente quiénes son las personas fallecidas, además quiénes son los responsables de su fallecimiento. 45.000, 45.000, 45.000…

Cuarenta y cinco mil, sólo en España… El primer responsable es desde luego el Partido Comunista Chino. Después, Pedro Sánchez junto a cada uno de sus ministros, que además serán los responsables de la crisis económica que se avecina, mientras la China comunista se vuelve más rica día tras día y a la vista de todos. Cuarenta y cinco mil españoles han pagado con sus vidas para que esa riqueza continúe creciendo desvergonzadamente.

Cuarenta y cinco mil, y sigue sumando a diario… En este sinvivir en el que nos han convertido la existencia, cuanto más rectos y exigentes seamos, menos daño nos caerá encima. Aunque el daño es ya un hecho inevitable e irreversible, en presente y en futuro.

Cuarenta y cinco mil… Como un mantra, y lo que falta…

Cambio de guardia en Galapagar
José Manuel Sánchez Fornet okdiario 30 Julio 2020

Pablo Iglesias no ha escatimado declaraciones contra la nación. Él no puede decir la palabra España porque le provoca sarpullido; entiende la existencia de ETA porque el régimen del 78 no hizo bien la transición; tiene orgasmos cuando ve patear la cabeza a un policía; pide indemnizar víctimas de Franco hace 80 años, y libertad para asesinos de ETA de hace una década que no han pagado la responsabilidad civil; avanzamos hacia una república federal plurinacional; los policías son matones. El líder bolchevique es un caballo de Troya de la ideología con dictaduras más sanguinarias de la historia de la humanidad.

Retratado el personaje, hoy vicepresidente segundo del Gobierno por obra y gracia de Pedro Sánchez que lleva muchos meses sin dormir, podemos recordar sus promesas de residir en Vallecas, lo corruptos que eran los políticos que viven aislados en sus chalets y lo inmoral que era vivir con 4.000 euros mientras otras personas pasaban hambre. Hoy, él y su pareja, elevada al rango de ministra, multiplican por mucho dichas cantidades. Ministra que fue denunciada por utilizar a una empleada como escolta y mandarla media hora antes a encender el coche para que estuviera confortable cuando ella llegara. La viva imagen de la Rusia de Stalin o la Rumania de Ceaucescu.

El bolchevique consideraba los escraches justos y necesarios, jarabe democrático del pueblo contra los políticos de la casta. Él participó en alguno en la universidad contra Rosa Díez, jaleó o no condenó otros que se llevaron a cabo en la calle contra Cristina Cifuentes, o en el domicilio de la vicepresidenta del Gobierno entonces, Soraya Sáenz de Santamaría. Vive en su chalet de Galapagar donde los vecinos van a pasear portando banderas, con cacerolas y gritando vivas a España y al Rey porque saben que le molesta. Como no está satisfecho con el servicio que presta la Guardia Civil, porque el domingo electoral no controlaron a una persona que desde un cerro cercano pudo grabar el patio de su casa, ha exigido que sea relevada por la Policía Nacional. Existe una ley orgánica, 2/86, que regula el territorio donde cada cuerpo puede prestar servicio y Galapagar es territorio de la Guardia Civil. Pero como este país cada día se parece más a una dictadura de pachanga bananera, el deseo del bolchevique lleva al ministro de Interior a ceder a su capricho.

No estoy de acuerdo con ningún escrache, ni en la universidad ni en la calle ni menos en el domicilio particular, pero es justicia poética que lo reciba quien tanto lo predicó para los demás. El último ha sido a Monedero, en Sanlucar de Barrameda, que ha sido increpado por personas tan violentas que el dueño las mandó salir del local y se fueron. Dice que es una agresión fascista intolerable, como el fusilamiento de Lorca. En cambio, la paliza de Alsasua a dos miembros de la Guardia Civil -uno herido grave- y sus parejas fue una escaramuza que no merece reproche alguno de estos personajes venenosos.

La ministra de Trabajo también recibió un escrache en Toledo. PGE 2019: Subvención al mundo del toro, 30.000 euros al Premio Nacional de Tauromaquia, 35.000 a la Fundación Toro de Lidia. Subvención al cine 100 millones, museos y exposiciones 180 millones, teatro, 52 millones. Ingresos del Estado por IVA en festejos taurinos 18 millones, crean 200.000 empleos y recaudó en plazas 139 millones. El cine produce 18.000 empleos y sus ingresos por taquilla fueron 15 millones. De los toros viven muchos trabajadores que cobran 1.000 euros al mes y defienden su pan. Justicia poética.

Aprobado en plena oleada de pateras
Un protocolo del Gobierno da la razón a Vox: la inmigración irregular es un «riesgo» para los rebrotes

Señala que el peligro deriva de su "elevada movilidad y contactos" una vez ya en España
Vicente Gil okdiario 30 Julio 2020

El nuevo protocolo sobre Covid e inmigración irregular de la Secretaría de Estado de Migraciones, dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que dirige José Luis Escrivá, reconoce el «riesgo» que supone la inmigración irregular para la propagación de la Covid-19 «por su elevada movilidad y contactos».

«Las personas que llegan a España por vías migratorias irregulares -dice- son una población especialmente vulnerable para COVID-19 (…) A su llegada a España, además, estas personas pueden tener elevada movilidad y contactos con gran número de personas diferentes, suponiendo un riesgo de aparición de brotes originados por casos importados».

El Gobierno publicó el nuevo ‘Protocolo de Actuación ante Posibles Casos de Covid-19 en el contexto del fenómeno de la inmigración irregular’ el pasado fin de semana, en plena oleada de pateras en las costas españolas, cuando en los puertos de Murcia y Andalucía ya había cientos de inmigrantes. Al menos, 869 inmigrantes llegaron entre el viernes y el domingo a España.

La secretaria de Estado de Migraciones, Hana Jalloul Muro, firmó el documento el día 25, sábado, festividad del Apóstol Santiago, a las 12:38 del mediodía. El Gobierno murciano lo recibió el mismo sábado por mail, aseguran fuentes oficiales. La fecha, firma y envío del documento es relevante porque el anterior protocolo, de fecha 5 de junio, había decaído con el estado de alarma el 21 de junio. Por tanto, no había normativa al respecto desde hacía más de un mes.

Murcia y Andalucía protestan
El documento obliga a las autonomías a ocuparse de los inmigrantes irregulares que den positivo por Covid, de buscar lugares para que hagan las cuarentenas ellos y sus contactos, de financiarlo todo y de poner el personal adecuado.

La Junta de Andalucía y el gobierno de la Región de Murcia han protestado ante el Ejecutivo porque consideran que hay un cambio sobrevenido de criterio sobre inmigración irregular, ya que la competencia de los inmigrantes adultos llegados en pateras es de Sanidad Exterior y, por tanto, del Estado.

Sin embargo, el documento aprobado el sábado señala que «los casos confirmados de COVID-19 mediante el correspondiente PCR y las personas asintomáticas pero con contacto estrecho con los anteriores deberán obtener la solución habitacional y de asistencia que proporcionen las autoridades sanitarias competentes». Previamente, el protocolo deja claro que las «autoridades sanitarias competentes» son las comunidades autónomas.

Murcia y Andalucía creen que, con el protocolo, el Gobierno se lava las manos y se inhibe del problema ante próximas oleadas de pateras con inmigrantes que puedan llegar enfermos de la Covid-19.

Para que no haya duda de que la responsabilidad es de las comunidades, el protocolo de la Secretaría de Estado de Migraciones (SEM) afirma que estas personas «no podrán ingresar en plazas del sistema nacional de acogida humanitaria hasta que, finalizada la cuarentena, obtengan resultados de PCR negativos».

La SEM dice que las comunidades autónomas no sólo «proporcionarán» esas «soluciones habitacionales» sino que también las «financiarán» y «aportarán el personal» necesario.

Y para dejar más claro, si cabe, que les endosa la responsabilidad añade, amparándose en el Fondo Covid, que la colaboración del Gobierno será «en todo caso, de carácter voluntario y de naturaleza temporal habida cuenta de la existencia del Fondo COVID-19 que perciben las ciudades y comunidades autónomas».

La medida ha obligado al gobierno murciano de Fernando López Miras a buscar, sobre la marcha, alojamientos en condiciones sanitarias y de aislamiento adecuados para los cientos de inmigrantes que estuvieron en contacto con los casos positivos. Murcia ha pedido ayuda al Ejército y al ayuntamiento de Cartagena.

Fugados
La situación en el puerto de Escombreras, a las afueras de Cartagena, Murcia, a donde llegaron 454 inmigrantes el pasado fin de semana, es un «caos», según asociaciones policiales y de guardia civil. 34 de ellos dieron positivo por Covid y fueron hospitalizados. Un total de 161 ya han sido trasladados a otro lugar. Quedan 259 en la dársena del puerto. Cien se fugaron anoche, pero fueron detenidos después. Quince siguen en paradero desconocido.

Fuentes policiales vienen advirtiendo del aumento de la inquietud y la tensión entre los inmigrantes conforme avanzaban las horas por las condiciones del campamento, el intenso calor, a la intemperie y durmiendo en el suelo.

El martes hubo incidentes en el Hospital Virgen de la Caridad de Cartagena. Algunos de los 14 inmigrantes ingresados allí dieron golpes al mobiliario y rompieron ventanas, puertas y cortinas. Tuvo que intervenir la Policía Nacional.

En las imágenes del campamento levantado en el puerto de Escombreras, tomadas el fin de semana, se ve a los inmigrantes durmiendo en el suelo, pegados unos a otros sin guardar la «distancia social» que el propio protocolo del Gobierno obliga a cumplir en la primera de sus «cinco líneas de actuación».

El nuevo protocolo del Gobierno sobre inmigración irregular señala que «en el caso de la llegada de varias pateras al mismo puerto, los ocupantes de las diferentes pateras no se mezclarán y se asegurará que se mantendrá una distancia mínima de seguridad entre los diferentes grupos».

Añade que «no se usarán zonas comunes» sin que los migrantes tengan “medidas de protección individual”. Las fotos publicadas estos días por OKDIARIO muestran todo lo contrario.

En Murcia, los inmigrantes están en el puerto de Escombreras, pero en Almería, más de 200 llegados el fin de semana estuvieron mezclados en el interior del Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) doblando su capacidad. La Unión Federal de Policía (UFP) denuncia que los dos casos que dieron positivo fueron aislados, pero que el resto de sus contactos estuvieron juntos durante las 72 horas que obliga el protocolo para el «aislamiento inicial» de los recién llegados «en dependencias del ministerio del Interior». UFP recuerda que un policía del CATE de Almería ya dio positivo por coronavirus.

Marlaska incumple el protocolo
La Unión Federal de Policía (UFP), la Confederación Nacional de Policía (CEP) o Justicia para la Guardia Civil (Jucil) han denunciado la falta de medios de protección en la que mantiene el ministro Fernando Grande Marlaska a los agentes que tienen contacto con los inmigrantes y el riesgo de contagio que supone.

Inmigración irregular
El incumplimiento del protocolo en este caso es evidente. Al hablar de la «utilización de Equipos de Protección Individual» dice que «usar las mascarillas quirúrgicas/higiénicas es de obligado cumplimiento en el puerto, en el desarrollo del triaje, en todas las zonas comunes, administración, servicios profesionales o análogos que dispongan en los centros residenciales del programa, así como en los traslados sin importar su naturaleza».

El protocolo de la SEM afirma categóricamente además: «Es necesario proveer del material de protección individual preciso y adecuado, tanto al personal sanitario como al resto de personal que está en contacto con las personas migrantes en el marco de su atención».

Las fotos publicadas por OKDIARIO muestran a los agentes de la Policía Nacional sin esa protección a diferencia del personal sanitario que les hace las pruebas PCR.

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Así sería una España con Abascal como presidente: proteccionista, xenófoba, centralista y policial
La España que dibuja Vox en su programa adapta a la realidad española las tesis de Orbán, Trump y sus ideólogos, como Duguin, Bannon o Maréchal.
Cristian Campos El Espanol 30 Julio 2020

Abascal anuncia una moción de censura, culpa a China del virus y pide que España deje la OMS
Sánchez pide apoyo al PP y Casado se desmarca de la moción de censura de Vox

La moción de censura anunciada ayer por Santiago Abascal nace muerta. El secretario general del PP, Teodoro García Egea, la desactivó con un solo tuit.

Sin embargo, también ha triunfado antes de ser votada. Porque su objetivo real no es otro que obligar a retratarse a PP y Ciudadanos para recuperar el empuje de un partido que se desinfla poco a poco en los sondeos en beneficio de Pablo Casado.

Si el martes el Gobierno de Pedro Sánchez se tambaleaba por el reingreso en prisión de los presos del procés y el golpe que eso supone para su estrategia de apoyos variables, ayer miércoles Vox acudió al rescate del presidente con una maniobra que proporcionará a ERC, EH Bildu y PNV la excusa que necesitan para escenificar en otoño su reconciliación con el PSOE.

El martes, el PSOE boqueaba en busca de oxígeno. Este miércoles, Abascal le entregó a los socialistas una bombona entera. La argamasa que volverá a reunir al frankenstein de la moción de censura contra Mariano Rajoy en una misma trinchera será el eslogan "¡que viene la ultraderecha!".

Pero nada de eso importa a Vox. Cuando el candidato del partido, presumiblemente el mismo Santiago Abascal, suba en septiembre a la tribuna de oradores del Congreso para dibujar su programa para la España del futuro, sus palabras sonarán a algo muy parecido a lo siguiente.

1. Una España centralista
Vox pretende suspender la autonomía catalana "hasta la derrota sin paliativos del golpismo". En qué consiste exactamente esa "derrota sin paliativos" no está claro, pero parece estar relacionado con otro de los puntos centrales de su programa electoral: la ilegalización "de los partidos, asociaciones u ONGs que persigan la destrucción de la unidad territorial de la Nación y de su soberanía".

Dependiendo de la interpretación que se haga de esa frase, la ilegalización podría alcanzar desde EH Bildu y la CUP hasta ERC, JxCAT, el PNV, el BNG e incluso el PSC, el PSE y las distintas marcas regionales de Podemos en comunidades como Cataluña, el País Vasco, Baleares o Valencia. También a asociaciones como Òmnium Cultural o la Asamblea Nacional Catalana (ANC).

De la quema se salvarían PSOE, PP, Ciudadanos y algunos pequeños partidos regionales como CC o PRC.

Vox también propone la supresión de las policías autonómicas, el fin del Estado de los autonomías –para lo que haría falta una reforma agravada de la Constitución– y la supresión del Concierto Económico Vasco y del Convenio Navarro.

La herramienta con la que Vox pretende conseguir lo anterior es la reforma de la ley electoral. Los de Abascal prometen lograr que "valga lo mismo el voto de todos los españoles y los Diputados respondan ante los electores y no tanto ante los partidos políticos". Vox también haría que una parte de los diputados fueran elegidos en distrito único nacional.

2. Una España proteccionista
"El proteccionismo no es la respuesta, pero sí el equilibrio entre países" dijo Iván Espinosa de los Monteros en marzo de 2019. Vox no cree en el proteccionismo, al menos oficialmente, pero lo considera el mal menor frente a aquellas naciones que protegen sus mercados nacionales mientras se aprovechan de la apertura de los de otros países. China es el ejemplo arquetípico de ello.

El anuncio de la creación de un sindicato en la órbita de Vox y el giro del partido hacia posiciones obreristas cercanas a las de Le Pen en Francia parecen confirmar que en el debate entre liberalismo o proteccionismo, los de Abascal han optado por el segundo. Es la primera vez en 40 años de democracia que un partido de derechas con representación en el Congreso se abre al obrerismo.

El giro estratégico de Vox es muy reciente –algunos analistas lo atribuyen al segundo congreso del partido, el celebrado el pasado 8 de marzo en Vistalegre– y ha provocado tensiones con el ala más conservadora del partido, pero parece haber llegado para quedarse. Está por ver que el voto en España sea tan interclasista como sospecha Vox.

El giro llevaba en realidad cierto tiempo anunciándose. Lo confirman declaraciones como las del propio Espinosa de los Monteros cuando a finales de 2019, durante un encuentro con algunos de sus seguidores, afirmó que Vox no es de derechas, sino "una alternativa patriótica y social". O declaraciones como las de Jorge Buxadé cuando este afirmó que Vox no es "ni de derechas ni de izquierdas".

Tan obvio es el giro de Vox hacia el obrerismo e incluso el estatismo y su protección de "los campeones nacionales" que Podemos, el otro partido que aspira a ocupar el espacio electoral del populismo social, ha llegado a alabar el acierto estratégico de los de Abascal afirmando que coincide con sus diagnósticos, aunque discrepa de sus recetas.

El hecho de que el giro obrerista de Vox haya sido posterior a la elaboración del que es el programa oficial del partido, el llamado 100 medidas para la España viva, y que data de octubre de 2018, explica por qué este hace escaso hincapié en esas medidas proteccionistas y sí en otras de corte mucho más liberal que han quedado ahora arrinconadas en beneficio de las primeras.

3. Una España antiinmigración
La inmigración ilegal es otro de los principales caballos de batalla de Vox.

Vox propone la deportación de los inmigrantes ilegales, la de los legales que hayan reincidido o que hayan cometido delitos graves, y el fin del efecto llamada por la vía de la prohibición de que cualquier inmigrante que haya entrado ilegalmente en España pueda legalizar jamás su situación o recibir ayuda alguna de la administración.

Vox propone además medidas como la de la supresión de la figura del arraigo –una vía para la regularización de los inmigrantes ilegales–, la posibilidad de perder la nacionalidad española por actividades contra la soberanía nacional, y la selección de inmigrantes en función de cuotas que atenderían a los vínculos de España con su país de origen por razón de idioma o de "amistad y cultura".

Vox suele ironizar cuando algunas de sus propuestas relativas a la inmigración son adoptadas por los partidos de izquierdas. "Si lo pide Vox, es xenofobia" dijo Jorge Buxadé cuando el Ministerio del Interior instaló en Ceuta una valla en forma de peine invertido que hace mucho más difícil, casi imposible de hecho, franquearla.

Vox propone también el cierre de las mezquitas fundamentalistas –es decir de aquellas que defiendan la yihad o el sometimiento de la mujer– y la expulsión de los imanes radicales. También, la exclusión de la enseñanza del islam en la escuela, la aplicación del principio de reciprocidad en la apertura de lugares de culto y la publicación del dato de la nacionalidad en las estadísticas de delitos.

4. Una España policial
La España de Vox es una España de orden, en el sentido más clásico del término. Los de Abascal proponen dar prioridad en las oposiciones a "policía, municipales, forestales, funcionarios penitenciarios" a aquellos ciudadanos que hayan servido 20 años o más en el ejército.

También, la consideración de delito de atentado contra la autoridad "las agresiones a profesionales sanitarios y docentes del sector privado, así como al personal de seguridad privada, funcionarios de prisiones y agentes portuarios en el ejercicio de sus funciones".

Vox propone la promulgación de leyes específicas contra la okupación y la usura. El partido de Abascal defiende la idea de que los españoles deben poder hacer uso de la fuerza "proporcional" para defender su hogar. También propone la exclusión de cualquier tipo de ayuda social para aquellos que participen en okupaciones.

La prisión perpetua revisable y la eliminación de "los privilegios penitenciarios (salarios, seguridad social)" a los presos condenados por terrorismo y a inmigrantes ilegales están también en el programa de Vox.

Finalmente, Vox propone eliminar la figura del jurado basándose en la tesis de que este suele beneficiar a los delincuentes. Como dice un viejo aforismo conservador, "si soy inocente, prefiero que me sentencie un juez; si soy culpable, un jurado".

5. Una España antiglobalista
La lucha contra la globalización y la pérdida de soberanía nacional en favor de organizaciones supranacionales o empresas multinacionales es el tercer gran caballo de batalla de Vox.

Vox nunca ha defendido de forma explícita la salida de España de la UE, pero sí ha mostrado una amplia desconfianza en los beneficios que esta comporta para los ciudadanos españoles. Y de ahí que Vox aborde esta batalla con una táctica envolvente y no con un ataque frontal. Una táctica que contrapone la idea de Europa a la Unión Europea (UE) y los ciudadanos europeos a las administraciones de Bruselas.

Vox propone reducir el gasto político europeo, eliminar duplicidades y "agencias que se inmiscuyan en la soberanía nacional". También propone "incidir en la bilateralidad en las relaciones internacionales, abandonando organismos supranacionales si son contrarios a los intereses de España".

Entre esos organismos está la Organización Mundial de la Salud (OMS) que, según dijo Santiago Abascal ayer miércoles en el Congreso de los Diputados, no es más que un instrumento de la dictadura comunista china.

Según el líder de Vox, la OMS "colaboró con la dictadura china en la mentira en la pandemia, la única mayor que la de su Gobierno". A continuación, y en la estela de Donald Trump, le exigió a Sánchez que España salga de inmediato de la OMS.

"Las instituciones comunitarias se dedican a dictar políticas inspiradas en los lobbies ecologistas, feministas, globalistas, todas socialistas. Mientras se dedican a estas distracciones, la economía se retrae, las fronteras se disuelven y hay soldados europeos en las calles, blindando monumentos o próximamente mercadillos navideños" dijo Abascal en septiembre de 2019.

Ese mismo día, Abascal dijo también esto: "La UE es hoy una máquina descontrolada y voraz. Estamos seguros de que ninguno de los llamados padres fundadores pensó jamás que la UE se iba a plantear prohibir usar el coche y viajar en avión o decirnos qué comer o no en nombre de ese nuevo concepto que se han inventado de una Europa climáticamente neutra".

6. Una España conspiranoica
Si el populismo de izquierdas pivota alrededor de supraestructuras como el patriarcado, el capitalismo o la casta, a las que se acusa de todos los males, el populismo de derechas que encarna Vox lo hace alrededor de superestructuras como el llamado "consenso progre", esa degeneración del verdadero liberalismo que los ideólogos del partido califican de "liberalios" y el globalismo internacionalista.

La idea de que la civilización occidental y sus raíces cristianas se encuentran en peligro tiene en esas superestructuras su principal hombre de paja. Y de ahí el uso de términos como el de "cruzada", "patria" o "pueblo". De ahí también la idea de un enemigo exterior prácticamente todopoderoso enfrentado a un pueblo orgulloso alzado en defensa de lo verdadero, lo bello, lo justo y lo sano.

Hasta qué punto el conspiracionismo de Vox es una convicción sincera o sólo un ardid propagandístico destinado a cohesionar a sus votantes está todavía a debate. De algo, sin embargo, puede estarse seguro sin necesidad de sondeo electoral alguno: si habla de Soros, es votante de Vox.

7. Una España populista
Se ha hablado mucho de a quién se parece más Vox: si a Donald Trump, a Viktor Orbán, a Matteo Salvini, a Marine Le Pen o a Jair Bolsonaro. En realidad, Vox es una mezcla de todos ellos.

Pero, sobre todo, Vox es una mezcla de las tesis de sus ideólogos de cabecera. Las de Steve Bannon, por supuesto, pero también las de Alexsandr Dugin, cercano a Vladimir Putin. Y las de Marion Maréchal, la sobrina del patriarca Le Pen. Una treintañera apadrinada por Alain Finkielkraut, gran esperanza de la derecha conservadora europea y a la que en Francia se ve ya como futura presidenta del país.

Las ideas fuerza de todos ellos son claras. Rechazo del multiculturalismo y de la inmigración, pero sobre todo de la que se considera incompatible con los valores cristianos de la civilización europea. Proteccionismo económico. Conservadurismo social. Rechazo de la globalización y del liberalismo. Defensa del estado nación y recuperación de la soberanía nacional.

"La democracia funciona cuando se expresa en un marco afectivo que es lo que se da en los estados nación" dijo Marion Maréchal en esta entrevista con Emilia Landaluce. "Yo soy enemigo de la sociedad abierta, soy enemigo del liberalismo, odio el liberalismo y lucho contra él" dijo Dugin en esta otra entrevista. Vox sólo ha adaptado sus ideas a la realidad española.


 


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