AGLI Recortes de Prensa   Martes 18  Agosto  2020

El drama al que nos lleva el derrumbe económico que los políticos parecen ignorar
José María Rotellar OKDIARIO 18 Agosto 2020

Asistimos perplejos a una actitud irresponsable en la vertiente económica por parte de la mayoría de las administraciones públicas e incluso de muchos medios de comunicación. No se dan cuenta -o no quieren darse- de que la crisis económica que se inició de manera inducida por el cierre productivo, que ahondó la intensa ralentización que ya sufríamos, va a llevar a la economía y, con ello, al empleo, al abismo.

La mayor parte de ellos se ha envuelto única y exclusivamente en la bandera sanitaria, como si a quienes recordamos que hay un aspecto económico tan importante como el sanitario nos diese igual la salud de las personas. Todo lo contrario: precisamente, porque valoramos la salud, la prosperidad y el mantenimiento de servicios esenciales, recordamos que hay que tener cabeza en esta crisis de doble vertiente -sanitaria y económica- porque de lo contrario no sólo no resolveremos la sanitaria, sino que el hundimiento económico será profundo, tendremos menos recursos para los servicios esenciales, como la sanidad, con lo que se podrá atender peor cualquier dolencia y aumentarán las muertes por todo tipo de enfermedad, al tiempo que se incrementarán los casos de patologías de enfermedades psiquiátricas y del sistema circulatorio, por las depresiones y por la tensión ante un escenario realmente adverso donde se pueden producir miles de cierres de empresas y perder, así, millones de puestos de trabajo.

Es una irresponsabilidad manifiesta tratar de tapar todo con la pandemia, para anestesiar a la sociedad. ¿Qué le dicen al millón de personas que ya en marzo perdieron su puesto de trabajo? ¿Y al millón que permanece sujeto a un ERTE y que puede que pase a engrosar definitivamente las listas del paro? ¿A los autónomos que han perdido todo y han acumulado deudas porque se les ha obligado a cerrar? ¿A los jóvenes que pueden perder su futuro si no se les forma bien debido al cierre educativo presencial y que pueden tener problemas para encontrar un puesto de trabajo si por la pésima gestión de la crisis ésta se alarga una década? ¿Qué les van a decir a los pensionistas si la acumulación de endeudamiento público crece tanto que se hace insostenible el mantenimiento del nivel de gasto en las cuentas públicas y obligan a recortar las pensiones? ¿Les van a decir que después de toda una vida de sacrificio y trabajo todo ha sido una monumental estafa? ¿Creen, de verdad, que repitiendo muchos mensajes propagandísticos, como “salimos más fuertes”, “unidos paramos este virus” o cosas por el estilo, van a mitigar esa dramática situación? ¿Con eso van a poder comer las miles de familias que ya empiezan a agolparse en las colas del hambre, que ya han vuelto, desgraciadamente a España?

No puede ser que, ante esta situación, la única salida que se encontró en marzo fuese volver al medievo y decretar un encierro de toda la población, el cierre de casi toda la actividad productiva y, con ello, llevarnos a la ruina económica. Y no puede ser que la única solución que se escucha ahora como potencial medida inminente es seguir cerrando todo tipo de actividad, poner más y más restricciones, cambiantes, además, cada pocos días, con la inseguridad jurídica que genera eso, y tener en mente un nuevo encierro generalizado de la población. ¿De verdad que no sabe gestionar ninguno de otra manera? ¿En serio que ignoran las consecuencias económicas que todo esto conlleva, o es que las dejan a un lado conscientemente, siendo todavía más irresponsables?

¿Por qué nadie cuenta la verdad? No se trata de negar la pandemia, que existe y cuyo virus puede provocar la muerte, como desgraciadamente hemos visto que sucedió con miles de compatriotas, tristemente fallecidos. Se trata de tomar medidas ágiles que habrían impedido el colapso sanitario, que es lo que realmente motivó que la mortalidad por este virus se multiplicase por cinco o por seis, por no poder dar una buena atención y por ser un virus nuevo, sobre el que no se sabía muy bien cómo actuar sanitariamente. ¿Por qué no se dice que el número de fallecidos en el mundo es del 0,01% de toda la población mundial, el de infectados un 0,28% y en España el número de fallecidos, aun siendo más alto que a nivel mundial, es del 0,06% de la población española, y el de contagiados es del 0,73%? ¿Por qué no se cuenta que aunque el número medio diario de contagios en España es similar ahora al que había durante el estado de alarma, el número medio diario de fallecidos ahora sólo es el 2,7% del que había durante aquel período de primavera? No es que los fallecidos no importen: cada vida que se pierde es un tesoro irrecuperable y ellos y sus familiares han sufrido, además, en muchos casos, el abandono y el olvido, cuando no ocultación en las estadísticas, por parte del Gobierno, pero las cifras, a nivel macro, hay que darlas agregadas y en términos relativos antes de infundir el pánico en una población que, lógicamente, responde aterrada con el pasado reciente de la nefasta gestión realizada.

Ante esto, ¿qué proponen las administraciones? ¿Cerrar todo de nuevo? ¿Qué garantía tiene eso de que se va a frenar el número de contagios? Que yo recuerde, el encierro se decretó el catorce de marzo, y durante más de un mes siguieron subiendo contagios y fallecidos, con lo que pese a pasar más de catorce días desde el inicio del estado de alarma y estar todos encerrados, el virus proseguía con su infección exponencial. Adicionalmente, cuando el Gobierno nos concedió un rato de recreo por franjas horarias, todos salíamos en tropel a la misma hora y sin mascarilla -el Ejecutivo entonces ni siquiera la recomendaba- y los contagios descendían entonces. ¿No se dan cuenta de que es una enfermedad que, como todo virus, es imposible de impedir su transmisión, aunque se logre mitigar? Claro que mata más que la gripe, puesto que no tenemos vacuna ni tratamiento y se está aprendiendo a combatir la enfermedad por prueba y error, como tantas veces en medicina, pero algo ya se ha ido aprendiendo en todos estos meses en cuanto a su tratamiento. Y cuando haya vacuna y mientras exista el virus seguirá habiendo contagios y, lamentablemente, muertes, porque de la gripe tenemos vacuna todos los años, y año tras año hay enfermos de gripe y también, tristemente, vidas que se pierden por dicha enfermedad.

No se ha de bajar la guardia mientras no tengamos vacuna, por supuesto, ni negar la evidencia de la enfermedad, pero no se puede infundir un pánico terrible en la población, encerrarnos, arruinar la economía y provocar, con ello, un drama peor que el del virus. Nadie habla de proteger a los grupos de riesgo -proteger, que no encerrar, que puede provocar a los mayores otras enfermedades más graves- y que el resto siga, con prudencia, su vida normal, para que la actividad económica y laboral se recupere. No hay ni convicción ni arrojo para liderar a la sociedad, que es lo que hace falta, y no empezar a responsabilizar a los ciudadanos, como se está empezando a hacer, de los nuevos contagios. Irresponsables siempre hay, pero la población, mayoritariamente, está siguiendo las instrucciones al pie de la letra, con lo que no se puede responsabilizar al conjunto de ciudadanos de los contagios.

En 1918, un tipo agresivo de gripe saltó desde Estados Unidos a Europa. Todos los países contendientes en la Gran Guerra ocultaron, por ese motivo, las cifras de bajas. España, al ser neutral, no lo hizo, y por eso se apellidó dicha gripe como española, erróneamente. Ahora, no es que el resto de países mienta, ni que en España el Gobierno haya sido lo más claro posible en cuanto a las cifras, pero sí que, a diferencia del resto de países de nuestro entorno, en lugar de emplear las cifras de contagiados y fallecidos para buscar la manera más eficiente de contener la enfermedad y recuperar la economía, se busca -por parte de la mayoría de políticos y medios de comunicación- contar los datos de una manera sensacionalista, que nos sitúa como lugar inseguro, cuando no creo que lo seamos menos que el resto, y se atenaza a la población, que ya no sabe qué tiene que hacer ni cómo.

Luego, tras hundir la economía con sus erróneas decisiones, los políticos se llevarán las manos a la cabeza, lanzarán frases grandilocuentes y pedirán ayudas europeas o nacionales, pero se olvidan de que el dinero sale de los contribuyentes y que, éstos, sin negocios ni trabajos, poco podrán aportar. No se trata de romper un jarrón para demostrar lo bien que se sabe pegarlo de nuevo, porque en el camino siempre se quedan fragmentos perdidos para siempre y el período de reconstrucción puede ser tan laborioso que consuma un tiempo precioso que arruine a muchas personas sin remedio.

O muchos medios de comunicación comienzan a informar sobre la enfermedad con rigor y claridad, por supuesto, pero sin sensacionalismo, y los políticos cambian de rumbo, combaten con prudencia y sin bajar la guardia la pandemia, pero establecen un marco de confianza, certidumbre y seguridad para los ciudadanos, donde primen el coraje, el arrojo, el esfuerzo, la determinación y la valentía para trabajar más y salir, así, adelante, o estaremos perdidos y, entonces, las lamentaciones no servirán de nada, porque el gran daño estará hecho y tendrá unos claros responsables.

La gran traición: Casado defenestra a Álvarez de Toledo y rescata al Gobierno
EDITORIAL  Libertad Digital 18 Agosto 2020

Vuelve el PP de los complejos y del miedo al qué dirán, el partido romo y apocado sin capacidad ni vocación de liderazgo, la formación que se deja derrotar por los enemigos de España. Pablo Casado ha sucumbido a las presiones de los grandes enemigos de su partido y prescindido de Cayetana Álvarez de Toledo como portavoz en el Congreso. Se imponen los serviles, los melindrosos, los partidarios del compadreo, siempre atentos a la opinión de los medios que los detestan, siempre de espaldas a sus votantes, tan despreciados.

El relevo de Álvarez de Toledo es un triunfo del Gobierno, del PSOE y de Podemos, una muestra de la sumisión de Casado y sus más directos colaboradores al relato social-comunista, la misma ficción que oculta los muertos del coronavirus, los efectos de la crisis económica y la corrupción de la banda de Iglesias. Se impone el discurso liberticida hasta en el partido que debería plantar cara al rodillo de la izquierda y el separatismo.

Especialmente inquietante resulta que Casado haya argumentado frente a Álvarez de Toledo la negativa de la portavoz a propiciar un apaño con la izquierda para la renovación del Poder Judicial, toda vez que los jueces son ahora mismo el único dique de contención frente a la ofensiva social-comunista y separatista contra la Constitución y el Estado de Derecho. Cualquier cesión en esa materia es un auténtico suicidio, es abrir la puerta a la ruptura y a la demolición del sistema democrático en un momento especialmente crítico.

También está en contra Casado de dar la batalla cultural y de ofrecer al PSOE la opción de un Gobierno de concentración que expulse del poder a Podemos y retorne a la formación socialista a la senda de la socialdemocracia. Prefiere la actual situación, la demolición del orden constitucional y la fractura de España.

Las feroces críticas de sus adversarios políticos y el obsceno acoso mediático de que ha sido víctima deberían haber sido los principales avales de Álvarez de Toledo, la demostración irrefutable de su enorme capacidad como portavoz parlamentaria del principal partido de la oposición. Y sin embargo han propiciado su relevo en un PP desnortado, incapaz de hacer frente a un Gobierno inútil y mentiroso. La auténticamente popular diputada demostraba capacidad de resistencia e iniciativa. Por eso la condenan y en Podemos, el PSOE y El País piafan.

La ya exportavoz ha sufrido un tipo de críticas y una clase de campañas que no se hubieran tolerado un solo segundo si se hubieran dirigido contra otras mujeres de otros partidos, pero aún peor que eso es la traición de la cúpula del PP, las puñaladas de sus teóricos compañeros, que han esperado al peor momento para ejecutar la peor decisión, que ojalá les pase la factura que merecen pagar por su escandalosa fechoría. El relevo de Álvarez de Toledo deja muy mermado al PP, que además pierde el referente moral que encabezó la lista por Barcelona en las últimas generales y que se enfrentó sin titubeos al acoso de las hordas separatistas en Cataluña.

Cuando menos credibilidad tiene el Gobierno, un paria en la Unión Europea, y más tocado está Podemos, Pablo Casado acude en su rescate con la defenestración de la diputada que sostenía el crédito ideológico de su partido ante la pujanza de los portavoces de Vox. En un movimiento sonrojante, Casado ha nombrado portavoz nacional del partido a José Luis Martínez Almeida. Como si así pudiera hacer tragar a sus votantes el viscoso sapo de su traición a los principios por los que se postuló como líder del PP ante Soraya Sáenz de Santamaría.

Es mucho, mucho peor que un inmenso error.

¿Sigue vigente el sistema un ciudadano un voto o caducó?
“En política suponemos que todos los que saben cómo obtener votos saben cómo administrar una ciudad o un Estado. Cuando estamos enfermos… no pedimos el médico más guapo o más elocuente” Platón
Miguel Massanet diariosigloxxi 18 Agosto 2020

Tenemos la desagradable, molesta y triste impresión de que se está produciendo lo que fácilmente se podría entender como una demolición, desvalorización y lenta, pero progresiva, sustitución del concepto de gobierno democrático, de los principios fundamentales de la democracia en sí misma y de su significado como opción de gobierno, precisamente por parte de quienes nos gobiernan y no podemos negar que, por influencia de algunos partidos y ciudadanos instalados en otros encasillamientos políticos, que desprecian la fuerza de la opinión de las mayorías, expresada a través de las urnas, con la intención manifiesta de poner en valor otros sistemas basados en el poder de minorías, de sectores intolerantes e intransigentes, de ácratas o de grupos organizados especialistas en la provocación, la revuelta, la opresión o la amenaza física y psicológica, que intentan imponer su ley, no desde los órganos de representación del pueblo; no desde las instituciones o el sistema legislativo, sino y especialmente mediante el desprecio por las leyes, el intento de apoderarse de las calles, la acción violenta y desestabilizadora de corpúsculos entrenados en acciones terroristas y el método de crear un ambiente enrarecido, del que siempre salen beneficiados quienes basan en el caos sus posibilidades de hacerse con el poder.

Para unos, encabezados por el señor Iglesias y su grupo de comunistas bolivarianos, mediante el intento absurdo, pero que les viene resultando eficaz, de jugar con barajas trucadas, aprovechándose de la circunstancias, aparentemente contradictorias, de ponerle una vela a Dios, en este caso al gobierno democrático del que han conseguido formar parte y, por otra parte, ponerle otro cirio al diablo, que consiste en olvidarse de que son gobernantes para situarse en una suerte de oposición mediática, reivindicativa, antisistema y progre, que les permite usar métodos que les ayudan a, al mismo tiempo que hacen una política crítica con parte de las decisiones del gobierno socialista desde sus representantes en él, apoyar desde fuera, desde las calles, desde la crítica mediática o desde las revueltas callejeras, aquellos puntos críticos, sensibles y de gran repercusión en parte de la sociedad, que saben que pueden serles favorables ante la opinión pública; una labor en la que, sin duda alguna, son grandes expertos.

Y en este punto no nos queda más remedio que echar una ojeada al panorama político que, en estos momentos tenemos en nuestra nación. Por una parte existen los grupos separatistas, especialmente representados por catalanes y vascos. Mientras los segundos han optado para sacarle provecho material a sus reivindicaciones separatistas, mediante un eterno chantaje al Gobierno del Estado, al que han aprendido a ordeñar en cada ocasión que, el ejecutivo del señor Sánchez, se encuentra en un apuro ( algo que sucede con frecuencia), mediante el eficaz y productivo sistema de arrancar al Estado subvenciones y dotaciones económicas especiales y, por otra parte, los catalanes, dirigidos por un psicópata con ínfulas de Sabino Arana catalán, que no hace más que cometer errores garrafales mientras, en el propio Parlamento catalán, los distintos sectores independentistas que lo forman, no hacen más que atacarse mutuamente, descalificarse y entregarse a discusiones bizantinas, mientras Cataluña se ha convertido en una comunidad ingobernable, sin que ninguno de ellos consiga imponer su voluntad sobre el resto, lo que, de seguir así, augura unos meses de desconcierto y de postura suicida, si tenemos en cuenta lo que se nos advierte sobre la epidemia del coronavirus y las predicciones económicas, que amenazan con un otoño siniestro que, los entendidos en la materia, nos vienen anunciando sin que parezca que, ni el Gobierno central ni los autonómicos, acaben de asimilar la necesidad de centrarse por encima de todo, olvidando intereses partidistas, en encontrarle la solución menos perjudicial para el pueblo español.

Desde otro punto de vista de la gestión de la pandemia, no deja de tener aristas que denotan que la intervención del Gobierno respecto a la información que se le proporciona a la ciudadanía, limita de una forma esencial el que la realidad de lo que está sucediendo con los rebrotes de la pandemia, llegue al conocimiento del ciudadano de a pie que sigue con asombro como las noticias que llegan desde las respectivas autonomías indican una situación que no concuerda en modo alguno con las informaciones que el “insustituible” señor Fernando Simón, instalado en su inamovible sillón de jefe máximo de la lucha contra la pandemia y que, como es evidente y natural, después de la serie de patinazos e informaciones contradictorias que ha ido cometiendo, a través de su puesto de informador oficial sobre el curso de la pandemia, ya no tiene a nadie que le preste la menor atención cuando se trata de atribuirle la más mínima credibilidad a sus declaraciones. Una pandemia que, al principio, se nos dijo que no nos iba a afectar sensiblemente y, no obstante llegó con la fuerza de un huracán, cogiendo al Gobierno con los calzones en los tobillos, un hecho vergonzoso que nos ha situado entre los países que peor han gestionado la pandemia, que hemos sido de los que más muertos hemos tenido por millón de habitantes y que, el caradura de Pedro Sánchez, tuvo la santa osadía de atreverse a decir que España había sido la nación que “mejor” ha gestionado la lucha contra el Covid 19.

Quedan, sin duda alguna, meses en los que podemos sufrir una nueva recaída, aún después de que, olímpicamente, el mismo Sánchez nos anunció que la epidemia estaba superada. Meses en los que, al llegar el otoño y el invierno, se va a juntar lo que quede el coronavirus con la llegada de la gripe y no se sabe si alguna otra de las epidemias a las que nuestra nación suele estar expuesta. Y aquí se nos presenta el gran dilema cuando ya llevamos tiempo recibiendo la noticia desde los sectores económicos, indicando que lo peor de la crisis que nos ha traído el virus todavía, en cuanto a sus efectos sobre la economía, estaba por llegar. Y esto, cuando se daba por descontado que le epidemia del coronavirus se iba aplacando y no se esperaba la virulencia de los rebrotes que están apareciendo, cada día con más fuerza y en más puntos de nuestra geografía.

La evidencia de lo que está sucediendo en España ya no es una mera suposición, un anuncio lejano de lo que puede suceder o una simple especulación porque, señores, basta ojear la prensa, ver las TV o analizar las cifras que nos llegan desde las oficinas de turismo, para caer en la cuenta de que nos encontramos ante un panorama desolador que, a la vista está, el gobierno socio-comunista que tenemos se ve incapaz de evitar y que, lo único que intenta, es salvar los muebles, aunque sea ignorando los hechos y valiéndose de cortinas de humo con las que intentar ocultar o distraer la atención del pueblo español, con temas tan intrascendentes como el de saber el lugar donde el rey emérito ha decidido trasladarse, gran obsesión del líder comunista que, al parecer, se olvida de que está a punto de caer bajo los cascos justicieros de los caballos de la Justicia y que no se sabe cuál va a ser el resultado que va a tener, si las acusaciones que pesan sobre él y su partido, pueden ser refrendadas por el juez que tramita el caso.

Creo que estamos en un momento de nuestra historia en el que nos deberíamos preguntar si esta es la democracia que nos dimos los españoles mediante la aprobación de la Constitución de 1978; si estos que nos gobiernan siguen las directrices de la Carta Magna o, lo único que intentan es encontrar resquicios en la Constitución a través de los cuales intentar vaciarla de contenido para conseguir anularla y buscar los medios para sustituirla por otra en la que el comunismo y el anticapitalismo se conviertan en el mayor verdugo que pudiera existir para acabar con la democracia española.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos encontramos en un punto en el que no sabemos si entonar un “réquiem” por nuestro país o lanzar un llamamiento para que la cordura se imponga y nos libremos de estos seudo-gobernantes que, en realidad, no son más que una amalgama inconexa, unida por simples intereses políticos, sin que entre ellos exista la menor coincidencia en cuanto a sus ideales, objetivos y propósitos, reunidos simplemente por el temor a que la derecha llegue al poder, restablezca la leyes, se haga cargo del lanzamiento económico y tome las riendas del país de una forma positiva para conseguir el lugar que le corresponde en Europa por el gran potencial económico que existe en nuestra nación, en manos expertas capaces de levantar nuestra decadente economía y sacar a España de este marasmo en el que, entre todos, hemos permitido que cayera. Y ahora una frase de Séneca: “En la adversidad conviene muchas veces tomar un camino atrevido” y esto lo dijo una persona caracterizada por su moderación y prudencia, tomemos ejemplo.

El caso Frigo
Ramón de EspañaCronica Global 18 Agosto 2020

Una de las especialidades del nacionalismo es propiciar polémicas cutres que nos podríamos ahorrar perfectamente, pero el separatista profesional es cansino de natural y suele mostrar una conducta obsesiva. Fijémonos en Xavier Mon Companys, empleado de Unilever al cargo de la división de helados de la compañía, Frigo: podría dedicarse a su trabajo, sin más, intentando incrementar los beneficios de la empresa, pero su condición de lazi le obliga a buscarse problemas y buscárselos a quien le paga el sueldo. A cualquiera se le ocurre que, en Cataluña, lo suyo es rotular los envoltorios de los helados en catalán y castellano, las dos lenguas más habladas del territorio, pero el señor Mon ve ahí la posibilidad de crear una polémica de chichinabo y no la desaprovecha: la rotulación, porque a él le sale del níspero, se hará en catalán, inglés y alemán. Si alguien se queja, se le responderá que la empresa cumple la ley catalana de rotulación, que obliga a escribir las cosas por lo menos en catalán, ya que cualquier otro idioma se considera una propina lingüística. Y si cuela, cuela. Polémica cutre al canto.

La cosa no ha colado, como ya sabemos: Frigo ha dado marcha atrás y rotulará sus productos en las dos lenguas oficiales de Cataluña. Pero, mientras tanto, el señor Mon se ha colgado una medallita que lo acredita, por lo menos, como el cansino del mes. El hombre ya ha dejado su cagadita y la patria se lo agradece en forma de halagos desde los digitales del régimen. Tampoco parece que la empresa le vaya a pegar el chorreo que se merece por pesado y liante, aunque aún es pronto para saberlo. Teniendo en cuenta que su misión es conseguir que la gente se atiborre de helados Frigo y no fabricar ridículos conflictos diplomáticos, lo suyo sería despedirle y poner en su lugar a alguien que tenga más claras las prioridades del cargo que ocupa. Su gesto estaba condenado al fracaso y solo podía traerle problemas, pero el buen lazi sabe que debe correr algún que otro riesgo para dormir en paz. Tampoco un riesgo excesivo, claro está, basta con chinchar un poco al enemigo, con comparar a los emigrantes españoles en Cataluña con los de la patera, con ejercer cierto supremacismo displicente, con hacer perder el tiempo a Jordi Cañas, que ya se disponía a trasladar el asunto a instancias europeas, con ofender a más de la mitad de la población catalana, con poner su granito de arena en la pirámide de pesadez y tontería que engrandecen a diario los nacionalistas.

El caso Frigo ha servido para entretener a los lazis unos días, para hacer tiempo hasta la siguiente polémica de chichinabo, que es, como todos sabemos, la de los atentados de la Rambla de hace tres veranos. Polémica también cansina, pero de la que siempre mana un poco de petróleo. Vuelta a magrear el cadáver del imán de Ripoll, a comentar sus relaciones con el CNI y a insistir en la delirante posibilidad de que el Estado español estuviera detrás de los muertos de agosto del 17. No pararán hasta que puedan demostrar que la furgoneta usada en los atropellos la conducía la infanta Leonor, asesorada desde el asiento del copiloto por Mariano Rajoy.

Hay que reconocerle al señor Mon que su polémica, por lo menos, era una novedad. Estúpida, inútil y pelmaza, pero novedad a la postre (nunca mejor dicho tratándose de helados). Lo de los atentados de la Rambla es la misma bazofia recalentada de cada verano, por mucho que se empeñen en darle vidilla Pepe Antich y el enanillo Cuevillas. Luego volverán con la mesa de diálogo y así sucesivamente: de tabarra en tabarra hasta la victoria final por cansancio del oponente. ¡Qué pandilla de plastas, Dios mío! ¿De verdad no tienen nada mejor que hacer con su vida?

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Eusko-cordón sanitario a Vox
Cayetano González  Libertad Digital 18 Agosto 2020

La portavoz de Bildu en el Parlamento vasco lo explicó claramente, sin tapujos, el pasado jueves: "Hay que hacer un cordón sanitario al fascismo", en referencia a VOX. Y por si quedaba alguna duda añadió: "A la extrema derecha no se le puede dejar espacios. La hemos combatido siempre y la seguiremos combatiendo". Palabras de Maddalen Iriarte, que así se llama esta demócrata de toda la vida.

Es decir, según la portavoz del grupo que tiene entre sus diputados a tres expresos de ETA, los 17.569 vascos –y vascas según patentó el exlehendakari Ibarretxe– que votaron a Vox en las elecciones autonómicas del mes pasado son unos fascistas de tomo y lomo, que no tienen derecho a que su representante en el Parlamento vasco –la diputada por Álava Amaia Martínez– pueda desarrollar su trabajo parlamentario en las mismas condiciones que el resto. Así, la Mesa del Parlamento, con el apoyo de PNV, Bildu, PSE y Podemos, ha decidido que la diputada de Vox tenga un tercio del tiempo que tienen los demás grupos para sus intervenciones, ha limitado asimismo el número de preguntas o iniciativas parlamentarias que puede desarrollar y sólo podrá disponer de un asistente.

Esta decisión a todas luces antidemocrática –y que muy probablemente los tribunales echen para atrás– nunca se había adoptado antes en el Parlamento vasco, y eso que durante dos legislaturas UPyD también contó con un solo parlamentario. Pero claro, los de Rosa Diez, a ojos de los que ahora han puesto en marcha este cordón sanitario a Vox, no llegaban a la categoría de "fascistas". Como mucho eran unos "españolazos".

Puestos a calibrar, no se sabe qué es más grave y vomitivo: si las explicaciones de la portavoz de Bildu para justificar estas medidas contra Vox o el hecho de que las mismas hayan sido apoyadas sin pestañear por el PSE. No es que esta postura de los socialistas vascos produzca extrañeza, porque llevan años en los coqueteos, conversaciones, acercamientos, negociaciones e incluso acuerdos con el mundo de ETA han sido su pauta de conducta. Pero no deja de ser escandaloso que el partido que lidera el Gobierno de España apoye en un Parlamento autonómico una medida tan antidemocrática como la adoptada por la Cámara vasca contra el tercer partido más votado en el ámbito nacional.

El PSE, que no es más que un apéndice del PSOE de Sánchez, se limita a ser la muletilla del PNV en Vitoria, sin que eso impida a los socialistas forjar acuerdos con los herederos de ETA, en Vitoria, en Pamplona o en Madrid. Triste papel el de un partido que tiene en sus filas a varias víctimas del terrorismo etarra, pero que con sus actos demuestra estar más cerca y sentirse más cómodo con los amigos de los asesinos –recuérdese la foto de la ignominia en la que se veía a la secretaria general del PSE, Idoia Mendía, brindando con Arnaldo Otegui– que con un partido como Vox, del que evidentemente le separa ideológicamente un abismo, pero que entre sus filas no tiene a ningún terrorista y sí a víctimas de ETA como José Antonio Ortega Lara.

Cataluña
Torra quiere pagar a famosos influyentes en las redes sociales para que usen el catalán
Pelayo Barro okdiario 18 Agosto 2020

El Gobierno de Quim Torra quiere saber qué hacer para que los ‘influencers’ catalanes, a quienes siguen millones de jóvenes en todo el mundo, comiencen a hablar en catalán en vez del castellano. Y una de las soluciones que plantea un informe encargado por Torra pasa por «remunerarles» para que utilicen la lengua.

¿Por qué los ‘influencers’ catalanes no hablan en catalán? ¿Y que puede hacer la Generalitat para revertir esta situación y lograr que los youtubers e instagramers famosos como Dulceida, Auronplay o Paula Gonu utilicen la lengua catalana? Son las dos preguntas básicas sobre las que gira el estudio ‘Català, youtubers i instagramers’ impulsado por la Dirección General de Política Lingüística de la Generalitat.

«En los últimos años YouTube e Instagram se han convertido en las principales fuentes de consumo mediático entre adolescentes y jóvenes», advierten los autores de este informe de 95 páginas elaborado por expertos en comunicación y sociolingüística de la Universidad de Barcelona.

En el estudio se compara el éxito de visitas y seguidores -y rentabilidad económica- que alcanzan algunos de estos ‘influencers’ catalanes con sus contenidos en castellano con el recorrido mucho más limitado que tienen los creadores en la red que utilizan el catalán.

Listas de castellanoparlantes
Incluso se señala en una lista a algunos de los más famosos ‘youtubers’ catalanes de habla castellana como ‘AuronPlay’ (con 24 millones de seguidores), ‘Wismichu’ (9,3 millones de seguidores) o a ‘instagramers’ como Aida Domenech, alias ‘Dulceida’, o Laura Escanes (la esposa del presentador Risto Mejide). Nombres ampliamente conocidos entre las generaciones más jóvenes y que deben buena parte de su éxito a los usuarios latinoamericanos.

En cambio, como señala el estudio, la lista de prescriptores en estas redes sociales que hablan en catalán, en comparación, alcanza unas visitas «400 veces inferiores». Por ello, los expertos recomiendan a Torra una «inversión prioritaria» como «estrategia de fomento del catalán en la población joven».

Para ello, propone pagar a Google y Youtube para que posiciones aquellos vídeos de influencers de habla catalana, «subvencionar» a creadores de contenidos en esta lengua o incluso «remunerar» a estos influencers para que realicen videos y transmisiones desde eventos musicales o deportivos que se desarrollen en Cataluña.

Un estudio sobre cigarras
No es el único dispendio lingüístico del independentismo catalán en los últimos meses. El presidente de la Generalitat, Quim Torra, también ha gastado recientemente 1.311.275 euros para financiar el centro de terminología de lengua catalana creado por el Govern. Estos fondos fueron destinados, entre otros asuntos, a elaborar un informe para traducir las distintas especies de cigarras.

El TERMCAT es el encargado de producir nuevos términos en catalán a través de adaptaciones de las palabras en su lengua de origen. De esta manera, Torra puede dar un paso más en sus ansias de desterrar el español a favor de la instauración del catalán en cada ámbito de la vida.

El centro ha publicado su memoria del año 2019 donde recoge todas las iniciativas llevadas a cabo y anota otros detalles como la financiación. Es en este punto donde reconocen que el Departamento de Cultura catalán les ha dotado de más de 1,3 millones de euros. A pesar de que el presupuesto no ha aumentado respecto al ciclo anterior, la cifra no deja de ser asombrosa sobre todo si se analiza el trabajo llevado a cabo por el TERMCAT.

Un ejemplo de los trabajos elaborados por la entidad en 2019 data del mes de julio y se trata de un estudio sobre las denominaciones en catalán de las especies y subespecies de cigarras que se pueden encontrar en Cataluña y en zonas geográficas cercanas.

Desprecio al castellano
En otro frente, la Generalitat de Cataluña de Quim Torra también desprecia al castellano en su nuevo Plan Nacional de Lectura, con el que pretende fomentar esta afición en todos los estratos de la sociedad catalana. El objetivo principal de este plan es el de «fortalecer y consolidar el sector del libro mejorando la oferta editorial en lengua catalana y occitana» obviando al español, la lengua común de todos los españoles incluyendo a los catalanes.

El Departamento de Cultura del Govern, en manos de Mariàngela Vilallonga, es el encargado de impulsar este plan que busca la complicidad de aquellos autores catalanes que no escriban en castellano. La Generalitat de Torra quiere premiar el «prestigio y visibilidad de los autores de la literatura en lengua catalana y occitana en todo tipo de formatos», así como «favorecer el reconocimiento social». Se omite también a toda la industria editorial en castellano que existe en esta región.

Esta iniciativa demuestra, una vez más, el desprecio del Govern liderado por Quim Torra hacia el español, que no deja de ser lengua común de todos los españoles y con la que se comunican hasta 580 millones de personas, el 7,6% de la población mundial, según un informe del Instituto Cervantes.

Frigo, a las órdenes del chiringuito lingüistico más subvencionado por el Govern
La empresa sucumbió a la presión de Plataforma per la Llengua, la autodenominada "ONG del catalán", dedicada a la delación y que acaba de recibir otra subvención del Govern independentista
María Jesús CañizaresCronica Global 18 Agosto 2020

Que sí, que no. Que ahora solo en catalán. Que ahora también en castellano. La empresa Unilever, a la que pertenece Frigo, decidió un buen día ponerse a las órdenes de Plataforma per la Llengua (PPL), entidad conocida como la "ONG del catalán", tras ser señalada por no etiquetar en este idioma.

El acoso de esta entidad, que acaba de recibir otra subvención de la Generalitat --124.000 euros adjudicados a dedo--, se remonta a 2011. Desde entonces, la cúpula de Unilever ha experimentado una deriva nacionalista --el vicepresidente de la multinacional en la división de helados es el catalán Xavier Mon Companys, muy activo en apoyar el procés en las redes sociales--, que se ha traducido en una apuesta por la erradicación del castellano. El miedo al boicot, generado por la polémica mediática, ha obligado a la compañía a incluir también el español en sus productos y cartelería.

A modo de policía lingüística, PPL se ha especializado en delatar a quienes utilizan la lengua castellana. Lo hace desde 1993 con el propósito de situar el catalán como lengua común y con sustanciosas ayudas de la Generalitat.
subvencion plataforma

Subvención concedida por el Govern a Plataforma per la Llengua
La más reciente fue aprobada a finales del mes de julio por la Consejería de Presidencia, que le concedió 124.000 euros. Aunque, anualmente, las subvenciones superan los 750.000 euros.

La "castellanización" de TV3
De esta forma, el Govern premia el monolingüismo promovido desde esta polémica entidad, que hace un mes criticaba a TV3 por “castellanizar” sus programas --en la línea de lo apuntado por la consejera de Cultura, Mariàngela Vilallonga--; y, meses atrás, impulsaba el espionaje lingüístico en los patios escolares con la pretendida finalidad de elaborar un informe del que la Consejería de Enseñanza se desentendió.

Los señalamientos se remontan a 2011, cuando PPL incluyó a Unilever como una de las seis empresas que más quejas lingüísticas generaban por no incluir el catalán. Plataforma per la Llengua no escatimó advertencias, pues a su juicio, la empresa a la que pertenece Frigo no solo vulneraba los derechos de los consumidores, aseguraba, sino que era susceptible de ser sancionada y denunciaba sus “malas prácticas” en general.

Red de avales
Hace dos años, PPL instaba a retirar a la multinacional el Premio Respon.cat a la trayectoria en la responsabilidad social empresarial por su “discriminación lingüística hacia el mercado catalán”. Estos premios cuentan con el apoyo de la Generalitat y del Consell de Cambres de Comerç. Ambas instituciones forman parte de esa extensa red de apoyos que tiene PPL.

En efecto, el aval a la labor de la autodenominada "ONG del catalán" no ha parado de crecer en sus 20 años de existencia e incluye a organismos y entidades como la Confederació de Comerç de Catalunya, Consum Catalá, la Organizació de Consumidors i Usuaris de Catalunya (OCUC), Softcatalá, Fundació puntCAT, Òmnium Cultural y la Associació en Defensa de l'Etiquetatge en Català (ADEC), entre otras.
 


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