AGLI Recortes de Prensa   Lunes 28  Septiembre  2020

El carrusel de deuda ascendente de Pedro Sánchez carga a los españoles con 2.829 euros más por persona
José María Rotellar Libertad Digital 28 Septiembre 2020

Un mes más, los datos de endeudamiento público, que recoge en sus publicaciones el Banco de España, muestran la tendencia de crecimiento exponencial que ha cobrado la deuda pública española desde que el presidente Sánchez accedió al Gobierno de la nación, tras la moción de censura al presidente Rajoy.

Desgraciadamente, parece haberse instalado en España la sensación de que el gasto no es un problema, sino que éste se soluciona con impuestos y si la recaudación de éstos no basta, se cubre con deuda. Los gestores políticos no se paran a pensar que la subida de impuestos genera distorsiones en la economía -y, además, cuando los suben lo hacen en los impuestos directos, que son los que más perjudican a la actividad económica y al empleo-. Tampoco quieren caer en la cuenta de que el endeudamiento tiene un límite, que estamos sobrepasando ya de manera muy importante. Nada los frena, pues sólo quieren prometer, en todos los ámbitos, más y más medidas que no nos podemos permitir por la sencilla razón de que el gasto que suponen no lo podemos pagar.

Ese incremento vertiginoso y sin freno que tiene su base en esa presión del gasto que es cada vez mayor en España, sitúa a la economía española en una posición compleja. Tanto la caída de la actividad como el incremento del gasto y, con él, del déficit y de la deuda, no puede atribuirse en exclusiva a la situación excepcional que se vive derivada del coronavirus. Es obvio que el impacto de la pandemia en la economía es notable, sobre todo porque el Gobierno decidió cerrar completamente la actividad económica por no haber tomado unas precauciones tempranas, como cerrar en enero las fronteras con China, y porque ahora ha abandonado por completo a la economía a su suerte. Ahora bien, antes de la enfermedad, la economía ya se ralentizaba de manera cada vez más intensa y el gasto no dejaba de crecer de forma rápida.

Como hemos venido recordando mes tras mes, con las medidas de los reales decretos de los viernes se comprometió gasto estructural por cerca de 10.000 millones de euros, en lugar de adoptar medidas de austeridad que hubiesen permitido tener una mayor capacidad de maniobra ante un retroceso económico, fuese uno como el presente o de menor intensidad, como se preveía.

La pequeña reducción del cociente de deuda sobre el PIB que se había producido hasta entonces, saltó por los aires. Con una deuda cercana al 100% del PIB pero que había logrado ir descendiendo gracias al impulso del crecimiento económico -pues la deuda en valores absolutos seguía aumentando, al mantenerse las cuentas públicas en déficit cada año- el Gobierno tomó la arriesgada decisión de expandir el gasto de manera temeraria.

Ahora vemos las consecuencias de ello: una deuda creciente, que ha pasado del 97,6% con el que cerró 2018, al 95,5% del cierre de 2019 y que ahora se eleva al 115,34% de julio de 2020, según los datos de deuda del Banco de España y la previsión de crecimiento del PIB nominal del ministerio de Economía plasmada en la Actualización del Programa de Estabilidad enviada a Bruselas el treinta de abril (página 33 de dicha actualización).

En dicho cociente, ya está comenzando a operar el efecto negativo tanto en el numerador como en el denominador, pues la deuda aumenta en 102.345 millones de euros entre diciembre de 2019 y julio de 2020 y el PIB se estima que se reduzca en 125.775 millones de euros de 2019 a 2020.

Todo ello, nos lleva a que desde que gobierna Sánchez la deuda se ha incrementado en 133.875 millones de euros. Durante el primer año, aumentó en 38.688 millones, y al cabo de algo más de ocho trimestres de mandato el incremento supera ya los 130.000 millones citados anteriormente.

Así, si durante el primer año creció la deuda por persona en 828,03 euros, en los más de dos años de mandato de Sánchez la deuda por persona ha aumentado en 2.829 euros, casi tres veces y media el incremento del primer año.

O visto de otra manera: en el primer año, la deuda se incrementaba a un ritmo de 105,99 millones de euros al día. Ahora, tras algo más de dos años de Gobierno de Sánchez, la deuda crece 169,03 millones de euros cada día.

De esa manera, nos encontramos con un incremento exponencial del gasto, una caída en picado de la recaudación y un descenso notable del PIB. Todo ello, hará que la deuda española se sitúe este año entre el 115% y el 125% del PIB, dependiendo de cuál sea la intensidad final del movimiento de déficit y PIB, siendo factible que supere el 130% en 2021.

Urge un ajuste importante que sitúe a nuestra economía en el nivel de gasto que se puede permitir. Nada es gratis y todo se financia con los impuestos que pagan los contribuyentes, pero esos recursos son finitos y los ciudadanos están ya extenuados, en medio de una grave crisis económica, que reduce aún más su poder adquisitivo. Es imprescindible acometer reformas que nos permitan aumentar el crecimiento potencial de nuestra economía y que éste sea sostenible, no sostenido artificialmente. O se logra hacer eso o el drama será mucho peor cuando se vea que no se puede afrontar tanto gasto, porque entonces el recorte habrá de ser mucho más intenso.

El Gobierno de los 50.000 muertos quiere 'controlar' Madrid...
EDITORIAL Libertad Digital 28 Septiembre 2020

La semana pasada comenzó con una reunión entre Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso para coordinar los esfuerzos de las Administraciones central y autonómica en la lucha contra los preocupantes rebrotes que se habían registrado en Madrid. Como por desgracia era de temer, en realidad no fue sino una sucia estratagema redondista para desinformar a la opinión pública y cercar al Gobierno regional madrileño.

La prueba es que las buenas palabras del falsario Sánchez y su ofrecimiento de leal colaboración dieron paso enseguida a un cúmulo de desbarres lastrianos y maniobras traicioneras para desgastar a Ayuso (bestia negra de la izquierda), aun a costa de la seguridad y la salud de los madrileños.

La contraprogramación por parte del tan incompetente como indigno ministro de Sanidad, Salvador Illa, de la rueda de prensa técnica del responsable de la sanidad madrileña fue ominosa prueba de que el objetivo del Gobierno social-comunista no es mejorar la gestión en la lucha contra el coronavirus, sino desestabilizar y acabar con el Gobierno madrileño. Sin vergüenza, Illa ha llegado a pedir el confinamiento total de Madrid aplicando un doble rasero que habría de abochornar incluso a los partidarios del Ejecutivo con un mínimo de respeto por sí mismos.

Las bajezas de la banda de Sánchez son tan burdas que hasta cuesta creer que las hayan perpetrado. Si ahora habría que cerrar Madrid a cal y canto, ¿por qué no se propuso lo mismo en verano para Aragón y Cataluña cuando fueron objeto de rebrotes muy virulentos? Si ahora habría que cerrar Madrid a cal y canto, ¿por qué no se propone lo mismo para Navarra, que presenta cifras de incidencia por número de habitantes muy superiores a las de la CAM? Ay, si en la Puerta del Sol hubiera un Gobierno bendecido por los albaceas de la organización terrorista de extrema izquierda nacionalista ETA...

Pedro Sánchez y su semejante Pablo Iglesias no quieren luchar contra el virus, sino contra el Partido Popular y, sobre todo, contra el Ejecutivo de Díaz Ayuso, bastión de resistencia al Gobierno de los 50.000 muertos y los pactos de la infamia con golpistas y proterroristas. La obsesión sectaria del Gobierno social-comunista con Madrid es doblemente vergonzosa, siendo Sánchez e Iglesias responsables de la peor gestión sanitaria y económica de la pandemia en toda Europa. ¿Cómo se atreven a reclamar el control de Madrid estos incompetentes que suscitan en medio mundo un indignado estupor?

Está para dar lecciones y pedir responsabilidades, el Gobierno de los 50.000 muertos, los enjuagues con golpistas y proetarras y las repulsivas soflamas antimonárquicas...

¿A qué juega Illa? ¿A política o a ciencia?
Editorial larazon 28 Septiembre 2020

Hay dos hecho innegables: el otoño arranca con un fuerte rebrote del coronavirus y el Gobierno ha decidido dar un paso al lado y renunciar al liderazgo ante esta situación. En sí, son dos hechos que deberían ser contradictorios. No puede ser que la estrategia de La Moncloa una vez realizada la desescalada y habiendo entrado en la nueva normalidad, literalmente se quitara de en medio cuando el país salía del confinamiento en buscaba algo de aire más allá de sus viviendas. Era sabido, que esa apertura iba a tener consecuencias. Su estrategia de comunicación está quemada, el doctor Simón es ya una estrella rutilante del firmamento mediático, aunque con poca credibilidad, y el ministro Salvador Illa, aún con su tono pausado, es una ariete de esa política que ha apuntado a la Comunidad de Madrid como objetivo a batir. Ni siquiera puede el ministro explicar de dónde ha sacado, o en que BOE está escrito, que a partir de 500 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días se tiene que confinar una ciudad. Sin embargo, Illa no sabe o no quiere dar una explicación de por qué no se toma idéntica medida con otras ciudades que están en estos niveles: Pamplona, Calahorra y Arnedo; Carlet, en la Comunidad Valenciana; Lucena, Linares y Arahal, los más poblados entre los 34 de Andalucía que entrarían en esta clasificación; Ibiza; Talavera de la Reina, Guadalajara, Ciudad Real y Palencia, entre otras. El mensaje del ministerio de Sanidad es doblemente confuso porque no es que obligue a Madrid al confinamiento (el jueves pasado se produjeron 721,7 nuevos casos), una medida que puede que se tome si sigue la misma progresión, sino que como Gobierno de la nación no ayuda en nada a territorios como Navarra (662,6), La Rioja (494,6), Castilla-La Mancha (418), Murcia (404), Aragón (380,6) y Castilla y León (371,9). Sin embargo, lo que el Gobierno no quiere ver en su estrategia de enfrentamiento total con Madrid es que el acumulado de casos confirmados entre el 18 al 24 de septiembre asciende a 14.766, un 43% menos que entre el 11 y el 17 de septiembre, un 31% por debajo de los números del 4 al 10 de septiembre y un 14% por debajo de las cifras del 28 de agosto al 3 de septiembre.

¿Política o ciencia? ¿A qué juega el Gobierno? Ayer, con buen criterio, Enrique López, consejero de Interior y Justicia de la Comunidad de Madrid, reclamó a Illa «volver a mostrar lealtad regresando a espacios comunes». La propuesta de aplicar en Madrid un 155 sanitario tiene ecos muy políticos y, sobre todo, y suena bien para saciar a los socios radicales e independentistas del Gobierno, pero no tiene el menor sentido. Madrid cuenta con una estructura sanitaria eficaz y de alto nivel y dar el mando ahora directamente el ministerio es simplemente una irresponsabilidad. El camino es más fácil y, sin duda, fructífero: la colaboración entre las dos administraciones.

Deglutir cadáveres
Gabriel Albiac ABC 28 Septiembre 2020

«Muchas cosas aterradoras hay en el mundo; con todo, nada hay más aterrador que el hombre». Releo a Sófocles, en el estupor de esta rebatiña sangrienta entre políticos que se arrancan cadáveres madrileños a dentelladas. Y recuerdo una película menor, de creo que allá por los setenta: la sociedad en la cual los cadáveres son transformados en el elixir -Soylent Green, creo que era su nombre- que alimenta y vigoriza a los amos. No se llama Soylent Green la gelatina que buscan ahora los amos extraer de los cadáveres; se llama voto. Era aterradora, en la película de los setenta, la idea de estar comiendo extracto de cadáver en píldora. Es aterradora hoy la certeza de estar pagando el sueldo de los gobernantes en extracto de cadáver.

Lo de Madrid en estos días quedará como una adenda a aquella historia de la infamia cuyo esbozo maquinó Borges. Hacia el jueves, me llegó la noticia de que el Gobierno de Sánchez había ordenado ya a las fuerzas encargadas de ejecutarlo el diseño de un plan para el cierre total de Madrid. Lo juzgué un bulo, como tantos otros de los que han corrido en estos meses: la fuente era óptima, pero aun a las fuentes óptimas puede írseles, en momentos así, la cabeza.

No tenía sentido: dos días antes, el gobierno de la nación y el gobierno madrileño habían alcanzado el modélico acuerdo que todos añorábamos desde que empezó esta matanza con la hecatombe del 8 de marzo. La hipótesis de haber llegado a la tan deseada sensatez la ratificaba el modo en que se procedía a dejar el mando de la crisis en un equipo científico, dirigido, no por un «no-doctor» escénico tal que el Simón estrella de la tele, sino por un investigador de alta competencia, el doctor -este sí- Emilio Bouza. Las cosas se encarrilaban. Y el presunto diseño de un cierre militar de Madrid no podía pasar, así, de una locura.

Llegó el viernes. Cinco minutos antes de que la Comunidad Autónoma de Madrid compareciese para hacer públicas las medidas consensuadas, el ministro Illa -licenciado él, dicen, en filosofía- convocaba su propia comparecencia urgente. Que consistía en desmentir todas y cada una de las medidas adoptadas por la administración de Díaz Ayuso. En un poco común gesto de decencia, el doctor Bouza dimitió: que carguen con el deshonor quienes lo generaron.

Muchas obscenidades hemos visto ya en la política española, incontables canalladas, algún que otro homicidio… Yo no recuerdo, sin embargo haber asistido a algo así. El virus nos mata; la administración nos remata. Es el modo más rápido de liquidar a un adversario político. Los sueldos perdidos por la gente de Carmena y Rita tienen que ser recuperados por Sánchez, Iglesias y Gabilondo. A eso se reduce todo. Nuestra vida o nuestra muerte son sólo jugo para condensar el Soylent Green a costa del cual viven los todopoderosos.

«Muchas cosas hay aterradoras», recita el coro de Antígona. «Ninguna como el hombre». Ese animal que se sueña capaz de todo. Y que «sólo de la muerte no tendrá escape».

Oscurantismo contra Madrid
Francisco Marhuenda larazon 28 Septiembre 2020

La crisis institucional es grave, pero todavía lo puede ser más en función de la decisión que adopte el gobierno social-comunista. A estas alturas no se entiende la ofensiva contra Madrid y su gobierno teniendo en cuenta que hace justo una semana se reunieron Sánchez y Ayuso en un intento por trabajar conjuntamente contra la pandemia. No hay que olvidar que la izquierda lleva muchas semanas agitando la calle, movilizando a sus asociaciones y, sobre todo, amenazando y buscando apoyos para presentar una moción de censura. No parece que estas tres cuestiones sean una muestra de colaboración. A los pocos días de la reunión todo saltó por los aires y se quiere actuar contra Madrid de forma distinta a lo que se ha hecho con otras autonomías.

La actitud del ministro de Sanidad es que se tiene que hacer lo que él quiera y la pregunta obvia es saber qué comité científico y qué reglas de actuación avalan su deriva autoritaria. No he encontrado en el BOE la norma que establezca las reglas de funcionamiento. Esto permite afirmar que se actúa con arbitrariedad y oscurantismo.

La Constitución establece la interdicción de la arbitrariedad de los poderes públicos. Es evidente que estamos asistiendo a una escandalosa vulneración del espíritu del artículo 9.3, ya que se actúa sin fundamento estableciendo diferencias entre territorios que se encuentran en circunstancias similares. Es verdad que se utiliza la excusa de la importancia de la comunidad, pero esto no puede sustentar esa actitud arbitraria y oscurantista. El segundo aspecto increíble es que se arremeta contra Madrid que es quien tiene las competencias y los expertos mientras se pone ahora en el otro platillo de la balanza un ministro sin experiencia sanitaria al que le dieron la cartera como premio de consolación y un médico que ni siquiera es doctor colocado en el cargo por motivos políticos.

Esta es la «Ciencia» que quiere poner en marcha el asalto contra Madrid. Es tan increíble como impresionante. La consejería madrileña está formada por casi 90.000 profesionales sanitarios, cuenta con 430 centros de salud y 34 hospitales mientras que en el otro lado esta Illa y un pequeño grupo de funcionarios. No sé qué instrumento jurídico quiere aplicar el PSOE y Podemos para destruir a Ayuso y su gobierno, pero deberían ir con cuidado porque las consecuencias pueden ser muy graves, así como crear un conflicto irreversible con la oposición que durará toda la legislatura.


Buxadé defiende la moción de Vox: «Es una exigencia de los españoles»
El miembro del Comité Ejecutivo Nacional de Vox y portavoz del Comité de Acción
Raquel Tejero okdiario 28 Septiembre 2020

El vicepresidente de Vox, Jorge Buxadé, asegura que la moción de censura que su partido presentará este martes es «una exigencia de los españoles» y no «una estrategia ni un juego».

Buxadé ha confirmado que será el líder de Vox en Cataluña, Ignacio Garriga, el encargado de defender la moción de censura y el presidente, Santiago Abascal, el candidato elegido por el partido.

«Creo que es imprescindible decir que no es una estrategia ni un juego de malabares. Es una exigencia política de los españoles», ha afirmado haciendo referencia a las continuas acusaciones de instrumentalización a las que se ha enfrentado el partido desde que comunicó su intención de presentar la moción.

«Es un Gobierno que está desatado y encaminado hacia un golpe institucional a España», ha criticado mencionando la maniobra de Sánchez para que el jefe del Estado no estuviese en Barcelona. «Deben dimitir si no son capaces de garantizar la seguridad del Rey en Cataluña», ha aseverado preguntando que si no son capaces de ello «cómo van a ser capaces de garantizar la vida del resto de los catalanes».

Buxadé ha defendido también que sea Garriga el que presente la moción «por su capacidad personal y profesional y su recorrido en el partido».

El vicepresidente de Vox asegura que no «es relevante» si el partido ha hablado ya con PP y Ciudadanos para pedirles su apoyo aunque «Abascal en el Congreso está en relación con ellos».

Difícil aprobación
Para que la moción de censura saliera adelante, Vox necesitaría el voto favorable de la mayoría absoluta de los miembros del Congreso de los Diputados, es decir, 176 escaños, una cifra que está lejos de alcanzar debido a la falta de apoyos de las formaciones como el Partido Popular o Ciudadanos, además del ‘bloque de la investidura’ que permitió a Sánchez llegar a La Moncloa.

Desde el PP se ha denunciado que la moción de censura de Vox sólo «da alas» a Pedro Sánchez porque es imposible que salga adelante ya que necesita mayoría absoluta y, entre otros, el apoyo del «partido de Otegi o el de Torra», en palabras del portavoz en el Senado, Javier Maroto.
Ciudadanos también ha rechazado apoyar esta medida, que considera como «una campaña de marketing puro y duro», y ha denunciado que la misma costará dinero a los españoles, restará credibilidad a España y no servirá para cambiar al Ejecutivo.

Moción este martes
Vox presentará su moción de censura contra el Gobierno de Pedro Sánchez este martes 29 de septiembre.

Así lo ha revelado en primicia el presidente de Vox, Santiago Abascal, en una entrevista para El Toro Tv. «Hay esperanza y hay posibilidades de concordia y de devolver la voz a los españoles», ha asegurado.

«España puede caminar por la senda de la libertad, de la prosperidad y de la unidad», ha comentado el presidente en la entrevista. «No van a poder hacer lo que pretenden porque van a tener no sólo a Vox o a la oposición sino a millones de españoles», ha añadido.

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Viva Sánchez
Pedro de Tena Libertad Digital 28 Septiembre 2020

Tomen nota porque vamos camino de no poder manifestar otra aclamación que no sea esa en lo que nos queda de vida democrática. Si dar vivas a España siempre estuvo mal visto por la izquierda española de la Transición –tan mal visto que España, su bandera y su himno parecían tener un tufo a extrema derecha, cuando no a franquismo puro y duro–, ahora dar un viva al Rey en un acto judicial es pasarse tres montañas para un ministro de Justicia que es notario mayor del Reino.

¿Qué está pasando en España? ¿Cómo habrá que llamar a lo que estamos viviendo, de momento, con estupor? Sumidos en una doble crisis, la sanitaria y la económica, que ha dejado a gran parte de la nación perpleja y silenciosa, ahora los políticos lenguaraces, mindundis intelectuales y morales, nos han sumido en otra crisis, la institucional, llamando traidor nada menos que al Rey de España, que es el Jefe del Estado. Y lo hace un ministro comunista, una ideología que por sus crímenes ha sido condenada en el Parlamento Europeo.

¿Cómo se atrevió un PSOE mentiroso hasta las trancas en la campaña electoral a hacer todo lo contrario de lo que dijo iba a hacer o nunca haría? Pactó, para hacerse con el poder del Gobierno, con todos los enemigos declarados de la nación española configurada en la Constitución. Incluso se ha llegado a lamentar el suicidio de un etarra, mientras las víctimas vagan por este purgatorio doble que se les hace pasar. Es más, se llegan a acuerdos de gobierno con el brazo político de los matones de ETA. Por si fuera poco, ahora se va a obligar al Rey a firmar el indulto de quienes se rebelaron contra la Constitución y trataron de proclamar la independencia de Cataluña.

Los ciudadanos, ocupados en salvar los muebles de su trabajo, de su salud y de su vida, parecemos no estar percibiendo el peligro que estamos corriendo como sociedad, como nación y como Estado. Pero incluso aunque lo percibiéramos, ¿qué podríamos hacer de manera eficaz para enderezar el entuerto en que nos están metiendo? ¿Cómo le llamamos? ¿Golpe de régimen a cámara lenta? ¿Pronunciamiento político de una oligarquía de partidos que consideran que gobernar es más cargarse la Constitución con fines autoritarios que buscar el bien común de los ciudadanos?

El Gobierno de Sánchez controla los dineros de los presupuestos, hace y deshace a su antojo colocando a amigos y correligionarios, gestiona los dineros de varias autonomías y muchos ayuntamientos y parece que todo le da igual porque quedan dos años para las elecciones, si es que se celebran que ya se verá, y de lo que se trata es de dar pasos y más pasos en la dirección de una forma autoritaria de ejercer el poder. Y, ya que estamos, procura dictar qué es o no es historia, qué es o no memoria y qué es o no es decible, en la calle, en las escuelas y universidades y en las conciencias.

Durante un tiempo pensé que había que resistir este ataque a la España constitucional porque parecía iba a ser pasajero, porque esperaba que habría muchos que reaccionarían y porque nuestra pertenencia a la Unión Europea detendría a los insensatos. Pero no. Al contrario que Rajoy, que con la mayoría absolutísima más amplia en Congreso, Senado, autonomías y ayuntamientos no quiso ser fiel a sus votantes, estos tipos, con sólo 123 escaños y apoyándose en la anti España más visceral, son capaces de cualquier cosa. Se atreven a todo, lo van controlando todo, lo van penetrando todo.

Digamos por última vez Viva el Rey y Viva España, que por el camino que vamos sólo podrá decirse Viva Sánchez, un auténtico coronavirus político, en un futuro no muy lejano. A menos que los constitucionalistas hagamos algo pronto, el jaque mate se acerca.

Tras tomar la fiscalía, a por los jueces

Editorial ABC 28 Septiembre 2020

El PSOE firmó ayer junto a los separatistas catalanes, entre otros, una escrito contra el PP exigiendo la renovación del CGPJ. Pero qué margen de maniobra tiene Pablo Casado para hacerlo una vez que Sánchez colocó de fiscal general del Estado a quien fuera su ministra de Justicia y tolera sin reconvención alguna que uno de sus vicepresidentes y un ministro ataquen al Jefe del Estado desde el Gobierno. Todo ello con sus socios podemitas vertiendo críticas feroces a los jueces cuando les vienen mal dadas en los tribunales. Es Sánchez quien hace prácticamente imposible negociar la renovación del poder judicial, mientras mantenga, no solo vivo sino creciente, su pacto con los comunistas de Podemos y su alianza parlamentaria con proetarras y separatistas. Resulta incompatible con el sentido común acusar al PP de «secuestrar la Constitución» y de incumplir «la obligación legal» de renovar el CGPJ cuando un día sí y otro también es el propio Gobierno el que se empeña en tensionar la Carta Magna y el espíritu del 78, como esta semana quedó claro con el veto a la presencia del Rey en la entrega de despachos a los nuevos jueces a exigencia de los separatista. Por no hablar de los llamamientos a liquidar la Monarquía constitucional, consagrada en la Constitución, que lanza Iglesias, quien acaba de repetir que la república es prioritaria. Con este panorama, ciertamente desolador, y con esas «prioridades» no es posible entablar una negociación para renovar las instituciones. Sánchez sabe que los jueces son el último dique que nos protege de la ruptura constitucional que desde su Ejecutivo se persigue. Y de ahí esta campaña de estigmatización del PP para dibujarle como un «moroso constitucional», este esperpento de un Gobierno dando lecciones de constitucionalismo teniendo en el Consejo de Ministros a quienes se han conjurado para hacer trizas el texto del 78.

Mientras las ovejas balan, los lobos hacen su agosto
“Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas” Bertrand Russell
Miguel Massanet diariosigloxxi 28 Septiembre 2020

Mientras nuestro ministro de Sanidad, señor Illa, nos muestra su faceta más autoritaria asumiendo el papel de inquisidor con respeto a lo que sucede en la comunidad madrileña con el coronavirus, amenazando, exigiendo, reprochando y cuestionando todo lo que hacen las autoridades locales a las que les ha caído el marrón de tener que apechugar, a la vez, con un rebrote inesperado y virulento de la pandemia del Covid 19 y, el tener que luchar en desventaja con la campaña de acoso que, conjuntamente, están llevando a cabo el Gobierno y los señores de Unidas Podemos que no dejan de soliviantar a los ciudadanos madrileños para que salgan a las calles a protestar, con razón o sin ella, de lo que es evidente que no está en la mano de nadie poderlo erradicar con facilidad. Al respeto conviene recordarles a los catalanes, que tan belicosos se han mostrado criticando lo que está sucediendo a los madrileños, que no pueden sacar pecho ni mostrarse como ejemplo en su lucha contra el virus ya que, precisamente, parece ser que, en estos últimos días, la situación en esta comunidad va haciéndose más complicada y va camino de entrar en una fase semejante a la que está padeciendo la capital del reino.

Claro que una cosa es predicar y la otra es dar trigo, como muy bien dice el refrán castellano. Es evidente que el belicoso presidente de Cataluña, señor Torra, en vísperas de un fallo que puede dejarlo fuera de combate por una temporada, haciendo uso de su inveterada costumbre de no dejar títere con cabeza, venga o no a cuento, se explayó hace unos días quejándose de que, en la comunidad madrileña, las autoridades actuaban de forma irresponsable y, todo ello, después de haber dicho recientemente que los españoles debían visitar Cataluña para promover el turismo interno que favoreciese los intereses de los catalanes; ahora, en un cambio repentino de criterio, se desdijo y pidió que los catalanes no fueran a Madrid pidiendo un confinamiento de la capital de España. No obstante, los hechos se han empeñado en poner en un apuro al fanático presidente de la Generalitat catalana cuando, las noticas que se están dando, es que de nuevo la pandemia está rebrotando con fuerza en Cataluña, de tal modo que las autoridades sanitarias de la región ya consideran que “la situación es preocupante”, algo que les impele a tomar nuevas medidas para intentar controlar la pandemia, entre ellas prohibir la reunión de más de seis personas y el pensar en la posibilidad de imponer el confinamiento en determinadas áreas urbanas.

Resulta impactante que ahora sea el propio consejero de Interior del gobierno catalán, Miquel Samper, el que en una entrevista que tuvo lugar en una radio catalana, tuvo que pedir prudencia a la hora de valorar la situación en Madrid puesto que, en Cataluña, se pueden reproducir los mismos o similares datos “en tres o cuatro días de mala gestión” añadiendo lo que se puede entender como una corrección a los aspavientos y acusaciones de Torra, “no pensamos ni que estamos tan bien ni que ellos estén tan mal, el virus tiene su propia vida y su velocidad”, considerando posibles “cierres perimetrales” en algunas ciudades de la comunidad si la situación del virus recomendase tomar semejantes restricciones.

En realidad, que el señor ministro, señor Illa, ahora pretenda mostrarse como el salvador del país, cuando es notorio y así se ha venido reconociendo en el resto de Europa, que su gestión de la pandemia del Covid 19 ha sido la peor de todas las que se han adoptado en el resto de países de la comunidad; como mínimo se puede calificar de poco oportuno, de un intento de cargar las culpas sobre la señora Ayuso sólo por el hecho de pertenecer al PP y con la intención de contribuir, con su postura sectaria, a esta cortina de humo que intentan los socialistas crear para evitar que sus desaciertos en el control de la pandemia y sus, cada vez más preocupantes, concesiones a las izquierdas y a los nacionalista (en un intento de aprobar unos PGE antes de que pase la fecha en la que debieran haberlos presentado ante la CE), provoque el que se quede sin el apoyo de Ciudadanos o de ERC para la presunta aprobación de los presupuestos; incluso que, si se consiguiera, sin necesidad de que votasen las dos, dejando a alguna de dichas formaciones políticas desencantada y fuera del acuerdo; no les restasen votos ante sus propios votantes, muchos de los cuales abominan de sus acuerdos con los separatistas catalanes y quisieran que sólo lo hicieran con el partido de la señora Arrimadas.

Y, en medio de semejante barullo, el señor Iglesias arreciando su campaña en contra de la monarquía, como si ésta fuera la mayor preocupación de los españoles; la misma táctica que emplearon con el show que montaron con la exhumación del general Franco para sacarlo del Valle de los Caídos y evitar, en un acto de mero ensañamiento, que sus restos fueran enterrados donde pedía su familia, en la catedral de La Almudena en Madrid y, mientras, la vicepresidenta del Gobierno, señora Calvo, entrevistándose con los de Bildu para asegurarse su apoyo a los presupuestos y, al mismo tiempo, adoptando esta actitud de intolerancia hacia los argumentos de la oposición cuando no tuvo inconveniente en “pedir tranquilidad” a la oposición, una petición absurda cuando lo que se debate en que siga respetándose la legalidad y la Constitución tan importante para el futuro de España y, señora Calvo, no olvide que, como usted dice, “cuando digo todos digo todos” lo que significa que usted misma y el gobierno al que representa también deben estar incluidos entre estos “todos” a los que hace alusión, algo que, desgraciadamente, no parecen entenderlo ustedes si es que debemos fiarnos de las graves irregularidades de la señora Fiscal General en cuanto a la forma de aleccionar a los fiscales que tiene bajo su mando. ¿Papel constitucional? ¿Cuándo, señora, su partido ha actuado con la oposición de forma “constitucional”? ¡Nunca! Porque lo que siempre han pretendido, cuando pedían unidad al resto de partidos, fue que la oposición se tragara íntegramente aquellas normas o leyes que ustedes habían pergeñado, sin consentir que se modificase ni una coma del texto que pretendían que se les ayudase a convalidar

Y, como ya se ha convertido en algo habitual en estos señores que nos mal gobiernan, para acabar de rizar el rizo, se sacan de la manga una humillación más a la que someter al Rey que, por cierto, parece que ha perdido el desparpajo, y que no se atreve a contradecir en nada al señor Sánchez, no sabemos si porque tiene la espada de Damocles pendiente sobre su cabeza de que, el propio Presidente, le amenace con ser quien dé el pistoletazo de salida para el inicio de una posible campaña junto a la de Unidos Podemos, en contra de la institución monárquica, algo que se está mascando desde hace bastante tiempo y, en especial, desde que al rey Juan Carlos se le sacaron los colores en relación a comportamientos poco edificantes de su pasado como rey. En efecto, la Moncloa ha impedido que, sin que se conozcan los verdaderos motivos de esta decisión del señor Sánchez y compañía, SM acudiera, como era costumbre inveterada, a Barcelona para la entrega de sus diplomas a los jueces que están a punto de jurar sus cargo (por cierto el 90% se van a quedar en Cataluña a causa de la desbandada que se ha producido entre los jueces que venían ejerciendo y residiendo en esta comunidad autónoma). ¿Falta de medios para garantizar la seguridad del monarca? ¡Es posible que alguien pueda creerse semejante absurdo!, o pudiera ser que, para que los catalanes no protestasen y los soberanistas no iniciaran otra campaña contra el Gobierno, en momentos en los que el señor Sánchez busca un acuerdo para sacar sus presupuestos, tanto tiempo enterrados en espera de ser rescatados a causa de la imposibilidad de obtener un consenso para poder convalidarlos, lo que pudiera acabar con un nuevo fracaso que les impidiese conseguirlo.

Pero no dejemos que los árboles nos impidan ver el bosque. Nadie piense que el señor Pedro Sánchez y sus huestes no saben lo que quieren conseguir y que, por mucho que se diga, no den puntada sin hilo. Todo al contrario, tiene un plan perfectamente trazado que, por desgracia, van siguiendo con puntualidad milimétrica y, vista la abulia que observamos en los partidos de la oposición y la desafortunada deserción propiciada por la señora Arrimadas que les ha puesto, a los socialistas, la posibilidad de sacar sus presupuestos, con el apoyo de Ciudadanos, con la excusa de que, en caso contrario, los iban a aprobar con el visto bueno de los soberanistas vascos y catalanes. Lo que no dice es que el señor Sánchez, con su habilidad proverbial, los emplea de señuelo para que, ni Ciudadanos ni ERC, se atrevan a exigir lo que no le gustaría tener que conceder al PSOE, debido a que cada uno de ellos sabe que, con el apoyo del otro, el señor Sánchez y el del PNV podría sacar adelante la aprobación de los PGE.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, nos cuesta ver qué clase de política está dispuesto a llevar a cabo el señor Casado, cuando se limita a amagar, criticar, preguntar e insistir en desacreditar al Gobierno, con todo el motivo del mundo, por cierto, pero no vemos que quieran pasar de ahí, quizá sea debido a haber escuchado las voces del bando que procede de los rajoyistas o de los partidarios de Santamaría, que recomiendan que sigan una estrategia prudente, que no enfaden a los posibles votantes procedentes de Ciudadanos o , lo más improbable, desertores de otras formaciones, como sería el caso del PSOE; un presunción que no parece que tenga posibilidad alguna de que se produzca. Sin embargo, cada día que pasa se va notando que viejos votantes del PP, fieles y leales durante años, están empezando a pensar que, en VOX, quizá puedan encontrar un mejor acomodo debido a que, sus propuestas y declaraciones, encajan mejor en quienes aferrados a nuestra moral y ética y viendo que España tiene su futuro comprometido, estamos hartos de seguir siendo el hazme reír del resto de Europa.

Independentismo en Cataluña
El Supremo inhabilita a Torra por unanimidad y dejará de ser presidente de la Generalitat
Joan Guirado okdiario 28 Septiembre 2020

Quim Torra ya es historia de Cataluña. El Tribunal Supremo ha ratificado por unanimidad la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que le condenaba a una pena de dieciocho meses de inhabilitación por desobedecer a la Junta Electoral Central al negarse a retirar una pancarta de apoyo a los presos golpistas que colgaba del balcón del Palau de la Generalitat en plena campaña electoral. El 131 president de la Generalitat conservará sueldo vitalicio, oficina con personal de libre designación con sueldos de 100.000 euros a su disposición y coche oficial hasta el final de su vida.

Es la primera vez que ocurre un hecho similar en nuestra democracia: un presidente autonómico que pierde el cargo por un delito de desobediencia. Sin precedentes, a partir de aquí, y con una división en el seno del separatismo abismal, los siguientes pasos los marca la Ley.

El vicepresidente Pere Aragonès, encargado a partir de este momento de las funciones de la Presidencia, tendrá que convocar una reunión del Consejo Ejecutivo para cesar oficialmente a Torra, con la firma del decreto y la publicación en el DOGC y el BOE, donde el Rey Felipe VI tendrá que agradecerle los servicios prestados. En ese mismo momento todo el Govern pasa a estar en funciones hasta que se nombre un nuevo presidente, algo que difícilmente ocurrirá, o se convoquen elecciones de forma automática para mediados de febrero. Aragonès, en funciones, no podrá ni cesar ni nombrar consellers, disolver el Parlament o tramitar leyes. La gobernabilidad, en plena pandemia, tendrá que ser a base de decretos.

Solucionado el cese del president y la delegación de sus funciones, la patata pasa al presidente del Parlament, Roger Torrent. El jefe del legislativo dispone de un plazo de diez días para sondear a los grupos parlamentarios si alguno de los 135 diputados tiene intención de presentarse a la investidura y si reúne los apoyos necesarios. Los independentistas no presentarán a nadie. Carlos Carrizosa, de Ciudadanos, se plantea presentar su candidatura tal como avanzó OKDIARIO. Transcurrido este plazo, si hay una propuesta para ser investido, se someterá al debate en el Parlament. Si no, empezará a correr un reloj de dos meses hasta la disolución automática de la cámara y la convocatoria electoral para 54 días más tarde. Podrían ser entre semana.

La duda de qué hara
Una de las principales dudas, a esta hora, es cómo responderá Quim Torra a la confirmación de su sentencia por inhabilitación. El político de JxCAT se ha jactado en varias ocasiones de desobedecer a la Junta Electoral y amenazar de que lo volvería a hacer. Ahora, sin embargo, deja en suspense cuál va a ser su respuesta, aunque cada vez gana más enteros el marcharse a casa sin hacer demasiado ruido y aprovechar el plan de jubilación dorado por haber ocupado el cargo dos años y medio. Se espera que a lo largo del día de hoy comparezca, ya como ex presidente, para cargar contra la justicia española y lamentar la decisión de los tribunales. Los partidos independentistas no han alcanzado un acuerdo sobre cómo deben responder a la sentencia.

Un paso sin huella
Su paso por la política institucional será recordado por la inacción. Torra llegó a la Presidencia de la Generalitat tras ser designado por el dedo de Carles Puigdemont en una reunión en Berlín, con el objetivo de recuperar el autogobierno catalán y hacer de su ejecutivo un gabinete efectivo para dejar atrás el 155. Durante los más de dos años y medio que ha durado su administración, solo ha sido capaz de tramitar una decena de proyectos de Ley en el Parlament. Prometió también implementar la República catalana y no ha avanzado ni un milímetro. Tampoco se sabe nada del nuevo referéndum que prometió en sede parlamentaria.

Un president cansado
Torra hace varios meses que estaba cansado de ocupar el cargo de president. La antipolítica personificada en él, capaz de soltar cualquier burrada en cualquier momento por sorpresa incluso de su propio equipo, Quim Torra se vuelve a casa con fuertes reproches a los partidos que le pusieron en el cargo. En privado, pero también en público, el ya ex presidente de la Generalitat ha criticado que ni JxCAT ni ERC hayan avanzado en nada para la construcción de la República catalana. En varias ocasiones a lo largo de la legislatura ha intentado dimitir pero Puigdemont lo ha parado. Su último intento de convocar elecciones, prerrogativa que tiene solo el president, se vio anulado por la negativa del fugado en Bélgica.

¿ Inhabilitación ?
Nota del Editor 28 Septiembre 2020

Si hoy celebraramos el dia de los inocentes, esta noticia sería muy oportuna. Pero hoy no es el día de los inocentes, es el dia de los idiotas. Inhabilitado con sueldo vitalicio, oficina con personal de libre designación con sueldos de 100.000 euros a su disposición y coche oficial hasta el final de su vida es un insulto a España, a los españoles, al sentido común. España es ya un frenopático.
 


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