AGLI Recortes de Prensa   Jueves 8  Octubre  2020

El falso milagro socialcomunista de los panes y los peces
OKDIARIO 8 Octubre 2020

La muy pomposa presentación del «Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía Española» que hizo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pretende ser una hoja de ruta económica, cargada de optimismo, para los próximos años. Según el jefe del Ejecutivo, 72.000 millones procedentes de la UE será utilizados los próximos tres años para relanzar la maltrecha economía española. Y como si fueran el bálsamo de fierabrás, obrarán el milagro de multiplicar por 2,5 puntos el crecimiento del PIB hasta 2023, creando 800.000 puestos de trabajo. Dice Sánchez que la recuperación ya ha empezado, aunque las previsiones macroeconómicas del Ejecutivo socialcomunista contemplen un desplome del 11,2 del PIB para este año, más de doble de la media de la UE y la más intensa de todas las economías de las naciones desarrolladas.

El plan del Ejecutivo es gastar a troche y moche los fondos europeos para implementar una política expansiva en el que el equilibrio de las cuentas públicas pase a mejor vida. Darle a la manivela del gasto público como hizo Zapatero. Crucemos los dedos, vistos los precedentes. En ese sentido, Hacienda ya ha suspendido temporalmente las reglas fiscales. El límite de gasto no financiero se eleva hasta los 196.097 millones de euros. Un aumento del 53,7% en el que se contabilizan los 27.436 millones de euros que España recibirá de la UE en 2021. Sánchez nos vende el falso milagro socialcomunista de los panes y los peces: promete multiplicar el dinero que recibirá prestado de la Unión Europea a base de rehabilitar viviendas, fomentando el coche eléctrico y protegiendo la biodiversidad. Todo un mago. Eso sí, vende como un logro «la modernización del sistema fiscal para un crecimiento inclusivo y sostenible». O sea, un hachazo fiscal revestido de hermosas palabras.

Todo su discurso estuvo plagado de frases grandilocuentes. Puro marketing. «España avanzará. Pero lo hará con más fuerza y sin dejar a nadie atrás», dijo. Que mire a su alrededor, pise la calle y se caiga del guindo. España no está para frases hechas ni para conejos salidos de la chistera de un truhán.

Iglesias quiso tomar al asalto el CGPJ… por lo que le podía pasar
OKDIARIO 8 Octubre 2020

Pablo Iglesias se negó tajantemente a aceptar la propuesta de Pablo Casado a Pedro Sánchez para que la renovación del CGPJ se llevara a cabo a través de una fórmula mixta en la que primero serían los jueces quienes eligieran entre 30 y 35 candidatos y, después, de ese grupo el Parlamento eligiera 12. Esa fue la propuesta del PP, que Sánchez hizo llegar a su vicepresidente segundo. La respuesta de Pablo Iglesias fue una negativa en rotundo. La razón: que el secretario general de Podemos, consciente de que su horizonte penal se volvía cada vez más negro, quería a todo costa meter con calzador en el órgano de los jueces a personas de incuestionable afinidad. Nada de que los jueces hicieran una preselección de candidatos, porque los nombres los quería elegir él.

La ofensiva socialcomunista contra el PP por negarse a renovar el CGPJ esconde la verdadera razón del ataque a Pablo Casado, a quien el Gobierno ha acusado de deslealtad constitucional. El vicepresidente segundo forzó a Sánchez a cargar duramente contra el principal partido de la oposición, consciente de que el caso «Dina-Iglesias» pintaba cada vez más negro y el juez podía elevar la causa al Supremo- como finalmente ha ocurrido-para que le investigara por tres presuntos delitos: daños informáticos, revelación de secretos y denuncia falsa.

Es rotundamente mentira -otra más- que Casado se negara a renovar el CGPJ, lo que no estaba dispuesto a aceptar el presidente del PP es que Pablo Iglesias, como pretendía, tomara al asalto el órgano de los jueces. Ahora, cuando su horizonte penal se vuelve negro zaino, el plan del vicepresidente segundo queda al descubierto. Todo su afán y sus prisas por renovar el CGPJ respondía a un interés personal. Pablo Iglesias quería tener controlado al Consejo General del Poder Judicial por lo que podía pasar. Y lo que podía pasar ha pasado: el juez pide al Supremo que el vicepresidente segundo sea investigado por tres delitos. Tic tac, tic-tac, tic-tac…

Un gigantesco 'Plan E' muy digital (y sin carteles)
Jesús Cacho. vozpopuli 8 Octubre 2020

En la España espantada por la covid, acobardada por la pérdida del empleo y alarmada por el deterioro creciente de la convivencia, esa vieja España que huele a quiebra, Pedro Sánchez salió ayer en televisión con la actitud de aquellos millonarios de alto copete que, en época de vacas flacas, multiplicaban su gasto suntuario, estrenaban mayordomo con librea y aumentaban la generosidad de sus propinas al salir de los restaurantes caros simplemente para joder a sus enemigos y enviar un mensaje descorazonador a las aves de rapiña que, desde lo alto de sus torres almenadas, esperaban la ruina del afectado para caer cual cuervos sobre los restos de su antaño surtida hacienda, tan vistoso él, tan afectado, tan campante, recitando cifras y prometiendo inagotables venturas sin entender mucho lo que leía en el teleprónter. España está tan castigada, su sociedad tan humillada, sus esperanzas tan romas, que el español medio acoge estos despilfarros propagandísticos con la indiferencia del que ve llover y solo espera que la suerte le proteja y no le depare una nueva desgracia.

El gachó citó a los empresarios –y al resto del elenco- telemáticamente para las 10.30 de la mañana y no dio la cara, no apareció en pantalla hasta bien pasadas las 11.15, entre la indignación de los afectados, gente de postín que presume de apretada agenda, obligada a tragarse esta nueva falta de respeto en silencio, porque cuando uno ha arriado una vez las banderas de la dignidad es muy difícil recuperarlas del barro y debe estar dispuesto a admitir desplantes de este tipo sin inmutarse, y además soportarlos sin la menor explicación. “Infumable”, “Inaceptable desconsideración”, “No tiene un pase” eran expresiones que ayer se oían en los despachos de alta dirección. “No se puede convocar a última hora de la tarde para la mañana siguiente y luego dejarnos plantados durante casi una hora…” Todo para asistir a una letanía de buenas intenciones, una lista de regalos, una carta a los Reyes Magos hecha a uña de caballo en los últimos días, literalmente en los últimos cinco días, con mensajes, cifras y porcentajes calculados a ojo de buen cubero, con sumas y restas a gusto del jefe de gabinete de turno.

Adelantar que en los PGE del año próximo quiere inyectar 27.000 millones de los 72.000 que proyecta gastar en el trienio 2021-2023 procedentes de los fondos que Bruselas ha asignado a España parece revelar que Moncloa pretende tirar únicamente de los dineros concedidos a fondo perdido, sin hacer uso de los créditos disponibles en similar cuantía, aunque a lo mejor es otra forma de reconocer que los cacareados 140.000 millones son un señuelo que al final quedarán reducidos a poco más de la mitad si tenemos en cuenta que España deberá aumentar notablemente su aportación al Presupuesto comunitario, y que partidas de fondos que normalmente nuestro país recibía se verán recortadas por la necesidad de hacer ahorros. Y ello para crear 800.000 puestos de trabajo en tres años, los mismos que prometió Felipe González en su día con el resultado conocido, aunque nuestro galán debería tener fácil cumplir su promesa, porque con el nivel de paro actual y con los ERTE que vienen convertidos finalmente en ERE, cualquier mínima recuperación de la actividad le permitirá presumir de creación de empleo aunque en términos absolutos esa apenas sea una gota en el océano de desocupados que va a generar esta gran crisis.

“Un 37% de esos fondos irán para inversión verde y un 36% para transición digital”, dice el pavo, sorprendido en plena exhibición por la cornada del juez García-Castellón en plena femoral de Pablo Iglesias, y todo a humo de pajas, puro volteo de campanas, sin el menor soporte documental, sin proyectos concretos, sin saber el organismo que va a gestionar tan llamativo dispendio, ni qué instancia va a velar por su correcta utilización, sin poder siquiera imaginar qué Deux ex machina será capaz de impedir el trinque galopante que tantos españoles escaldados por el río de corrupción que nos ha traído hasta aquí se temen. Por eso se puede apostar ya: por el número de nuevos millonarios, del Ibex y de fuera del Ibex, de Moncloa y del entorno de Moncloa, gente dispuesta a cobijarse en la pedrea de millones que vienen, nuevos ricos a punto de hacerse, y cuánta pasta para repartir entre amiguetes, cuántas cuentas en paraísos fiscales, cuántos nuevos casoplones en la costa… Un gigantesco nuevo 'Plan E' a imitación del de ZP pero muy verde y muy digital. Tan digital que ahora ni siquiera se pondrán aquellos cartelones que se instalaban a la entrada del pueblo que construía su nuevo pabellón polideportivo. Un nuevo 'Plan E' o la tragedia de dilapidar una ocasión única para enmendar el rumbo de esta España aterida con su aventurero al frente.

El show propagandístico de ayer vino precedido por el anuncio, tras el consejo de ministros del martes, del nuevo techo de gasto establecido por el Gobierno con vistas a la elaboración de los PGE del 21, techo que contempla una subida del 54% hasta los 196.000 millones, un anuncio, ironía de las ironías, acompañado por el empeoramiento de las previsiones macroeconómicas para el año en curso. Es el viejo gastad, gastad sin tino, malditos, tan del gusto de la izquierda populista que nos gobierna, indiferente al hecho constatado por la evidencia empírica de que aumentar el gasto corriente en esa proporción es una salvajada que no ayuda a la recuperación económica sino al revés. El mensaje de las instituciones europeas, incluso del FMI, animando a gastar sin miedo a un Gobierno social comunista es casi una invitación al crimen, un “ojos que no ven” al hagan ustedes lo que les salga de la punta, gasten como les pete, y ya sabemos cómo lo van a gastar. Porque el problema no es tanto el cuánto gastas como en qué lo gastas, si lo inviertes bien o lo dilapidas, ahí está la clave de un drama que, salvo milagro, nos llevará a finales de 2023 sin dinero, porque lo habremos malgastado, y con una deuda pública elefantiásica.

El futuro no puede ser más gris tirando a negro. España es un bello balcón mirando al mar de la incuria y la miseria. El enfermo de Europa. Nuestro país lleva mucho tiempo sin avances significativos en la reducción del abismo que en términos de renta per capita nos separa de la Europa rica, algo que pone en evidencia, por un lado, la ausencia de políticas consistentes para dotar de mayor flexibilidad a la economía y acometer las reformas estructurales indispensables para elevar su potencial de crecimiento y, por otro, el fracaso de las políticas fiscales seguidas a la hora de apuntalar una estabilidad presupuestaria en lo que a control del déficit y de la deuda pública se refiere. La historia económica de España ha sido una reedición constante del arreón de potro jerezano y la parada de mulo manchego que decía Baroja, un ir y venir entre la (relativa) disciplina macro y la indisciplina fiscal y el gasto desbocado. Un país que no consigue enlazar con el vagón donde viajan los ricos del continente, condenado ahora, salvo milagro, repito, a la decadencia si no al caos.

Karl Vossler, rector que fue de la Universidad de Munich y gran hispanista, en su libro 'España y Europa' escribe: “Algo, por cierto, ha descuidado siempre la política española o no lo ha sabido entender nunca: la cuestión económica. Plena prosperidad económica no la ha gozado este pueblo ni cuando le pertenecía medio mundo en el siglo XVI y, en cambio, en la segunda mitad de ese siglo, tres veces hizo quiebra el Estado” (…) “Como su mentalidad siente más lo maravilloso que lo material, en su obrar y querer tiene más valor la guerra que el trabajo constante, la aventura que el comercio, el poder que honra más que todas las riquezas”. Tras un fogonazo de aparente prosperidad que terminó en la crisis de 2008, la mitad al menos de los españoles parecen haberse decidido por la aventura, carente de honor y ayuna de riquezas, de seguir el rastro de migas que nuestro Pedro Putin y su socio comunista van dejando camino de la dictablanda que quieren endosarnos.

FINANCIACIÓN ILEGAL
Vox reclama que el CGPJ intervenga para desbloquear la petición de Bolivia de interrogar a Iglesias
Segundo Sanz okdiario 8 Octubre 2020

El Grupo Parlamentario de Vox en el Congreso de los Diputados ha reclamado en un escrito registrado en la Cámara Baja la mediación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) para desbloquear la comisión rogatoria anunciada en enero por Bolivia para poder interrogar al vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, por los pagos del anterior Ejecutivo de Evo Morales y la presunta financiación irregular de su partido.

Así lo pide Vox a través de dos preguntas parlamentarias formuladas al Gobierno sobre este asunto. En concreto, la secretaria general del Grupo y portavoz adjunta, Macarena Olona, y otros seis diputados de su formación señalan que el Reglamento 1/2018 del CGPJ sobre auxilio judicial internacional y redes de cooperación judicial internacional dispone en su artículo segundo apartado primero que el órgano de gobierno de los jueces «prestará su asistencia a los órganos jurisdiccionales españoles para la debida ejecución de las peticiones que reciban los juzgados y tribunales españoles».

A continuación, Olona subraya que el apartado segundo del mismo artículo establece que «el CGPJ, a través del Servicio de Inspección, de los presidentes de tribunales y audiencias, y de los jueces y magistrados decanos, velará por el cumplimiento de las peticiones de auxilio judicial internacional dirigidas a órganos jurisdiccionales españoles».

Vox, que se reunió con las autoridades bolivianas para impulsar dicha comisión rogatoria, demanda así que intervenga el Consejo General del Poder Judicial tras conocerse una reciente respuesta del Gobierno -publicada por OKDIARIO- a una batería de preguntas del PP sobre el estado actual de dicha petición de Bolivia. En esta contestación de Moncloa, de la que se hace eco la formación de Santiago Abascal, el Ejecutivo decía con fecha de 16 de septiembre que «tiene conocimiento de la comisión rogatoria», pero no aporta ningún detalle más y se limita a informar sobre sus competencias.

De momento, se desconoce si ha habido pronunciamiento de la Fiscalía General que dirige la ex ministra socialista Dolores Delgado. La oposición critica que, por el contrario, la fiscal general sí haya tenido tiempo para cursar la declaración de Rodolfo Martín Villa ante la Justicia argentina por muertes de la etapa franquista.

De este modo, Vox denuncia que la respuesta parlamentaria del Gobierno de PSOE y Podemos «no hace mención a si se ha producido, ni en qué fecha, la remisión de la comisión rogatoria a la autoridad jurisdiccional competente», que, según las fuentes parlamentarias consultadas por OKDIARIO, debería ser la Audiencia Nacional.

En su contestación, el Ejecutivo no va más allá de decir de admitir la recepción de la comisión rogatoria sobre Pablo Iglesias y señalar que las competencias del Gobierno aquí «se refieren únicamente a la recepción de las solicitudes de cooperación judicial internacional, comprobación de que reúnen los requisitos formales exigidos por el Convenido, y su envío a la autoridad judicial competente para su ejecución». «Son las autoridades judiciales, en última instancia, las que adoptan las medidas necesarias para dar respuesta a lo solicitado», añade Moncloa.

Nuevas preguntas
En este contexto, y en caso de no haber remitido todavía la comisión rogatoria a la autoridad jurisdiccional competente, Vox pregunta al Gobierno si «ha recibido alguna nueva solicitud de la Fiscalía General de Bolivia para que se dé el debido impulso procesal». Además, el partido de Abascal plantea al Ejecutivo si «tiene conocimiento de que el CGPJ haya recibido alguna solicitud por parte del órgano jurisdiccional competente para la debida ejecución de la comisión rogatoria».

En la exposición de motivos de sendas iniciativas, Vox invoca el artículo 278 de la ley orgánica del Poder Judicial y recuerda los supuestos en que la prestación de cooperación internacional por parte de juzgados y tribunales puede ser denegada, sin que el caso de la comisión rogatoria de Bolivia encaje en tales causas de desestimación.

El fiscal Lanchipa
El pasado 8 de enero, el fiscal general del Estado de Bolivia, Juan Lanchipa Ponce, anunció que iniciaba los trámites para solicitar a España las declaraciones de los cofundadores de Podemos Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero e Íñigo Errejón, el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero y el ex juez Baltasar Garzón

Además, Lanchipa remitió una nota al Ministerio de Exteriores reclamando a las autoridades de España vía diplomática un informe sobre el motivo de la presencia del personal del Grupo Especial de Operaciones (GEO) en suelo boliviano. Al respecto de este incidente, el Ministerio Público señaló que quería «esclarecer el caso de los encapuchados que pretendieron irrumpir en instalaciones de la Embajada de México en la zona sur de La Paz, el pasado 27 de diciembre de 2019».

La Fiscalía de Bolivia sospecha que esa actuación -ordenada por el Gobierno de Pedro Sánchez- pudo tener como trasfondo el intento de control de la información de algunos de los presentes en esa sede diplomática sobre materias como los pagos de Evo Morales a Podemos.

En su respuesta parlamentaria al PP, el Gobierno socialcomunista tampoco aclara si ya ha procedido dentro de su competencia a la «comprobación» de que la solicitud de las autoridades bolivianas para poder interrogar a Pablo Iglesias «reúne los requisitos formales» exigidos por el Convenio de colaboración suscrito entre ambos países.

Neurona y fraude electoral
Entre tanto, el Juzgado de Instrucción número 42 de Madrid está investigando a Podemos -imputado formalmente- por los contratos suscritos entre el partido y la filial española de la consultora mexicana Neurona Comunidad SL para las generales del 28 de abril de 2019 por un importe de 308.257,20 euros, a raíz de un informe de la Fiscalía del Tribunal de Cuentas que apunta a la presunta comisión de delitos de fraude electoral y falsedad en documento mercantil.

Esta consultora, próxima a Juan Carlos Monedero, está siendo investigada también en Bolivia por irregularidades en la contratación de sus servicios por parte del anterior Ejecutivo de Evo Morales.

El TC lleva 10 años para pronunciarse sobre la Ley del Aborto
Francisco Velasco. Madrid larazon 8 Octubre 2020

El Gobierno pretende reformar la previsión establecida en 2015 en la Ley del Aborto para que las menores que quisieran abortar necesitaran de la autorización de sus padres o tutores. Y previsiblemente saldrá adelante antes de que el Tribunal Constitucional falle el recurso interpuesto en 2010 por el Partido Popular contra la conocida como «Ley Aído». Este recurso de inconstitucionalidad, según confirmaron a LA RAZÓN fuentes solventes, es el que más tiempo lleva en el Alto Tribunal a la espera de su resolución, algo que, además, no se prevé que vaya a suceder a corto plazo, ni mucho menos. De hecho, el pasado mes de junio hizo diez años desde que fue admitido a trámite el recurso interpuesto. El Gobierno de Navarra también recurrió la citada ley.

Así, lo previsible es que entre en vigor una reforma que afecta a temas tan sensibles como que una menor pueda abortar libremente sin que el TC se haya pronunciado sobre si la ley del aborto del Gobierno socialista que presidía Rodríguez Zapatero se ajusta o no a la Constitución.

Pero, además, se da la circunstancia de que el magistrado al que correspondió la ponencia del citado recurso, Andrés Ollero, es uno de los que, en teoría, deberían ser renovados por haber vencido su mandato. De tal forma, que es más que previsible que abandone el Alto Tribunal sin tan siquiera haber podido presentar al pleno un borrador de sentencia para su debate.

El recurso se presentó cuando la presidencia del Tribunal la ostentaba Francisco Pérez de los Cobos, quien en ningún momento propuso que el tema se debatiese al menos. Con el actual, Juan José González Rivas, ha pasado prácticamente lo mismo. Los motivos también son similares: no hay mayorías suficientes para alcanzar un consenso.

De esta forma, se podría la situación –nada descabellada– de que saliese adelante una nueva Ley del Aborto que hiciera que se perdiera el objeto del recurso presentado contra la «Ley Aído» y quedase el mismo definitivamente sin resolver. Y ello, porque si una nueva ley revoca gran parte de la que está recurrida, ésta pierde ya el objeto para que los magistrados se pronuncien sobre ella.

La «historia» de este recurso se remonta ya al 1 de junio de 2010, cuando el Partido Popular, entonces también en la oposición, presentaba ante el Tribunal Constitucional su recurso contra la ley del aborto que aprobó el PSOE, la conocida como «ley Aído», en el que se establecía un sistema de plazos para interrumpir de forma voluntaria el embarazo hasta la semana 14 de gestación. Los recursos fueron admitidos a trámite por el Alto Tribunal el 30 de junio.

Las cuestiones de fondo que debe resolver este recurso afectan, principalmente, a si la libertad para abortar en la primeras 14 semanas de gestación, tal como permite la «ley Aído», actualmente en vigor, es o no constitucional y se ajusta a los parámetros que estableció el Alto Tribunal en su sentencia de 1985; y si las niñas de 16 años pueden interrumpir su embarazo sin autorización ni conocimiento de sus padres o tutores. Este último aspecto, nuclear de la citada ley, podría quedar sin efecto si se aprobase una donde ya se fijase que las menores no necesitarían de esa autorización de los padres o tutores.

La Abogacía del Estado, es decir, los servicios jurídicos del Estado, presentó su informe a principios de septiembre de 2010 y en el mismo defendía las tesis de la ley socialista. En su dictamen de oposición a los recursos del Partido Popular y del Gobierno navarro llegaba a decir que la mejor forma de proteger a las menores de 16 y 17 años «es reconocer como suficiente su voluntad» y que «ningún precepto constitucional» se opone a establecer una edad inferior a los 18 años para decidir sin permiso ni conocimiento de los padres» si aborta.

Espinosa de los Monteros: "Quieren controlarlo todo y con el Rey no han podido"
Gonzalo Bans esdiario 8 Octubre 2020

El portavoz de Vox en el Congreso se queja del totalitarismo de un Gobierno cuyos miembros, según dice, viven en un "mundo paralelo": El de lo público, ajenos a los problemas reales.

Justo el día en el que el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón pide al Tribunal Supremo que investigue a Pablo Iglesias por tres delitos en el caso Dina, y en el que Pedro Sánchez presenta su Plan de Recuperación económica, nos recibe en la sede de Vox el portavoz del partido en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros.

No sólo responde a estas dos cuestiones, sino que intenta explicar el sentido de presentar una moción de censura que saben de antemano que no va a salir y nos habla de la poca preparación de los ministros. La mejor preparada, dice, es una ministra que trabajó de cajera. Espinosa de los Monteros se sincera con ESdiario sobre la política española y nos cuenta su deseo y esperanza de que Donald Trump vuelva a ganar en las elecciones de Estados Unidos.

- Cuéntenos en primer lugar cómo se encuentra tras el accidente que tuvo el pasado mes de agosto del que le vemos secuelas evidentes en muñeca y pierna…
- Estoy muy bien. He tenido mucha suerte de que no haya tenido más consecuencias. He tenido la suerte de haber encontrado un cirujano muy bueno que me ha reconstruido la muñeca y me ha operado del tobillo y estoy ya en franca recuperación. Muchas gracias.

- ¿Quién le robó el portafolios la semana pasada y qué contenía?
- No sé quién ha sido porque si lo supiera hubiera ido ya a recuperarlo. Tengo intuiciones, pero la intuición que tengo es que se buscaba algo de información acerca de cómo pensamos, acerca de qué tipo de cosas nos preocupan y para eso no hacía falta robarme el portafolios. Si nosotros somos muy claros y no escondemos nada. Todo lo que decimos es todo aquello que hacemos, lo que nos preocupa es lo que decimos y por tanto creo que un partido tan transparente y claro como el nuestro no requiere de más labores de contrainteligencia ni de búsqueda de papeles para entender lo que estamos pensando.

- Habla usted de contrainteligencia… con lo que no fue un robo fortuito, ¿no?
- Fortuito en ningún caso. Un robo nunca es fortuito.

- Hemos conocido que el Departamento de Seguridad Nacional avisó hasta en 11 ocasiones, desde finales de enero hasta el 7 de marzo, sobre el riesgo del coronavirus y avisos sobre la pandemia. ¿Cómo interpreta usted que el Gobierno no hiciera caso de esos avisos cuando ahora, si retrocediera en el tiempo, a buen seguro sí hubiera hecho caso de estos avisos?
- Lo que interpreto es que siempre hay un componente político detrás. Cuando llegó la celebración del 8M, cuando el Gobierno tenía esos datos, lo que decía la semana previa la vicepresidenta -que no es sólo un miembro del Gobierno, es la número dos de este Gobierno- es que “nos va la vida en ello”. Nos va la vida en acudir a la manifestación feminista. No nos va la vida en proteger la salud de los españoles, no nos va la vida en impedir que este virus se propague, nos va la vida -decía- en la manifestación feminista. Eso pesaba más que la salud de los españoles. Incluso más que la salud de sus propios compañeros y compañeras (como dicen ellos) de partido. Todos los que se pusieron detrás de aquella pancarta acabaron infectados. Incluso la propia vicepresidenta, fue víctima de su propia ineptitud.

Por tanto, es una cosa gravísima. Pero como digo, no sólo han sido ineptos en el mes de febrero, marzo, abril, sino que ha continuado durante seis meses. Es que en el mes de junio el presidente Sánchez dijo que “hemos vencido a la epidemia”, que ya se había acabado y que no había motivos de preocupación… cuando todos los expertos estaban avisando de un posible repunte o rebrote en otoño. Y llega el rebrote en mitad de septiembre y no toma ninguna medida. Y al revés, cuando el rebrote ya empieza a caer, ahora es cuando toman medidas contraproducentes para aislar Madrid. ¿Por qué? Porque quieren perjudicar a la Comunidad de Madrid, al PP. Y le dan una patada en el trasero de los madrileños cuando lo que quieren es perjudicar al PP.

- ¿Qué le parece la actuación de Ciudadanos en la Comunidad de Madrid? ¿Le parece leal con el Gobierno de la señora Ayuso?
- Yo creo que nadie puede decir que ese partido esté siendo leal al Gobierno del que forma parte. De hecho, está siendo un gobierno muy disfuncional. Llevan 14 meses operativos y la primera ley la han pasado la semana pasada, la Ley del Suelo. Han estado 13 meses sin ser capaces de aprobar ni una sola ley (a mí, personalmente, no me importa muchos que no se aprueben leyes porque pienso que los gobernantes cuantas menos leyes aprueben, mejor). Demuestra la poca funcionalidad que tiene este Gobierno y, luego, las tiranteces que estamos viendo a diario… No poderse fiar uno de su propio vicepresidente no es una forma agradable de gobernar. Y eso es lo que pasa cuando uno llega a acuerdos con partidos de los que uno no se puede fiar. Un partido veleta acabará siendo veleta hasta el final.

- Pedía Rocío Monasterio a Isabel Díaz Ayuso la convocatoria de elecciones lo antes posible para evitar la hipotética moción de censura. ¿Tienen ustedes sospechas de que se pueda presentar una moción de censura a corto/medio plazo?
- No es que tengamos sospecha nosotros, la tiene dentro del propio PP de la Comunidad de Madrid. Están muy preocupados con la deslealtad de esos que forman su Gobierno hoy. Y no hay que olvidar que de todos los diputados que tiene Ciudadanos, bastaría con que tres de ellos apoyaran una moción de censura. Sólo tres. No hace falta que el grupo entero lo haga. Con que lo hiciera el señor Aguado y dos más o tres cualesquiera, ya se podría generar una moción de censura y eso nos parece muy preocupante. Porque ese partido veleta que un día apoya a un Gobierno pero al día siguiente puede estar intentando montar un Gobierno de izquierdas, puede llegar a hacer mucho daño.

Porque lo único que le faltaba a Madrid, con todo el drama que tenemos, es que llegara un Gobierno de izquierdas a la Comunidad. Eso sería el absoluto remate final de la Comunidad. Por eso la señora Monasterio le ha dicho a la señora Ayuso, con buen criterio, “oiga si usted ve, como nos está transmitiendo, que el Gobierno está inestable, que no se puede usted fiar de su vicepresidente, que hay riesgo de moción de censura… antes de que lo hagan, convoque usted elecciones para aclarar la situación y que los votantes madrileños puedan elegir un gobierno que creemos que no sería en ningún caos de izquierdas”.

- Si se convocaran elecciones, ¿cree que cambiaría el reparto de escaños, los bloques derecha-izquierda? Las encuestas dicen que los bloques quedarían más o menos igual, por tanto, ¿para qué convocar elecciones si la suma aritmética de bloques sería igual?
- La suma sería la misma pero la distribución no lo sería. Las encuestas que nosotros estamos viendo da un mix absolutamente distinto. Es obvio que Ciudadanos es un partido que prácticamente ya no existe en el conjunto de España; en Madrid sobreviviría escasamente. Es obvio que Vox es un partido que ha crecido muchísimo, en la Comunidad de Madrid crecería aún más. Y el PP se mantendría o subiría un poco. Por tanto, sería un Gobierno absolutamente distinto. Ya no se contaría con Ciudadanos, ya no se dependería de ellos dentro del Gobierno y eso daría una mayor estabilidad, sin duda.

- Si el PP dependiera de Vox para gobernar, ¿pedirían entrar en el Gobierno?
- Es que yo no asumo que el PP ganaría a Vox en unas hipotéticas elecciones en la Comunidad de Madrid. Eso lo querría ver antes. Querría ver el resultado y ver quién es el partido de Gobierno y quién es el partido que tiene que apoyarlo desde dentro o desde fuera.

- En cualquier caso tendrían que llegar a un acuerdo porque ningún partido obtendrá mayoría absoluta.
- Sí. Lo que sí se puede demostrar es lo que se ha hecho en el pasado. En el último año Vox ha apoyado al PP desde fuera en la Junta de Andalucía, en la Comunidad de Madrid, en el Ayuntamiento de Madrid, en Murcia. Creo que tenemos un “track record” de haber hecho las cosas bien sin pedir absolutamente nada a cambio para el partido, sólo el cumplimiento de un programa sensato y, por ahora, creo que es una forma de contribuir a la confección de gobiernos que no se ha visto en otros partidos.

- Vayamos a las medidas económicas. El presidente Sánchez ha presentado su Plan de Recuperación y Transformación. Ha explicado cómo implementar los fondos de la UE: 72.000 millones de inversión entre 2021 y 2023, crear 800.000 puestos de trabajo… Pero, las previsiones del Gobierno son duras: empeora la caída del PIB y el techo de gasto se dispara un 53%. ¿Está bien invertido el dinero de Europa?
- El día en que Pedro Sánchez llegó de Bruselas y se le recibió con un aplauso, primero en el Consejo de Ministros y luego en el Congreso por parte de sus ministros y acólitos, nos vino a decir que tenía 140.000 millones para gastar inmediatamente y sin ninguna condición. Según se ha ido comprobando la letra pequeña y Europa ha ido poniendo más condiciones hemos sabido: primero, que los 140.000 millones no van a estar disponibles de manera inmediata, sino que son a lo largo del tiempo. Y, segundo, que por supuesto que están condicionados a la realización de ciertos programas, es decir, que esto no está para gastarlo en chiringuitos.

Es más, hay que procurar que no sea gasto, sino que la mayor parte de esto sea inversión. ¿Inversión en qué? Infraestructuras, mejorar el sistema educativo, cambiar nuestro plan hidrológico nacional. Lo ideal sería invertirlo de alguna manera que fuera rentable durante mucho tiempo. España hizo un enorme esfuerzo de inversión durante los años 90, ha pasado casi una generación (25 años), quizás haya llegado el momento de volver hacer una segunda gran oleada de inversión. Inversiones que rindan sus frutos a lo largo de muchos años. Si lo que va a hacer el señor Sánchez es utilizar ese dinero para gastarlo como se utilizó en la crisis de 2008 con el Plan E en abrir y cerrar zanjas, eso va a ser un plan y una receta para el fracaso absoluto. Y si en paralelo lo que estamos oyendo de Podemos es que quitar el techo de gasto es una victoria para la sociedad, es desconocer por completo cómo funciona la economía. Es llevarnos al desastre.

La presentación que hizo ayer la ministra de Hacienda sobre el techo de gasto sin una sola previsión revisada de cuál va a ser el déficit del año que viene, de la creación de empleo, de la generación de ingresos… es de un amateurismo que asusta a los economistas más básicos. Lo que tenemos delante es un reto tremendo que este Gobierno no va a ser capaz de gestionar y, eso, puede ser mucho más dañino para la economía española de lo que pensábamos hasta ahora.

Decía que Podemos estaba celebrando la elevación del techo de gasto. Sobre esta cuestión el presidente de su partido decía en un tuit que: “Celebran su crimen contra la prosperidad y el futuro de los trabajadores. Celebran la ruina que han provocado. Celebran la miseria que provocarán. Algún día serán juzgados por ello”. ¿De verdad cree que se puede llevar a juicio a un gobernante por su gestión de la economía?
- Pues depende si su gestión acaba siendo negligente o criminal. Si es simplemente negligente no se podrá. Si se incurre en acciones criminales, sí se podrá llevar a juicio. Por ahora la negligencia está fuera de toda duda. Es el Gobierno más negligente que hemos conocido nunca. Es el peor Gobierno en el peor momento posible y estamos en manos de gente que no sabe cómo funciona la economía. Cuando uno mira al Consejo de Ministros, empezando por el presidente del Gobierno y llegando al último ministro, se da cuenta de que ninguno de ellos ha trabajado nunca en el sector privado. Más allá de la señora que estuvo de cajera unos meses, que eso está muy bien.

Pero quitando eso, no han trabajado nunca en el sector privado, no han tenido nunca iniciativa propia, no saben lo que es buscar un cliente, vender un producto o servicio, intentar cobrarlo. No saben lo que es adelantar un IVA porque lo ha facturado uno sin poderlo cobrar, no sabe lo que es tener que cumplir unas obligaciones a final de mes o cumplir con una plantilla con la que quizás uno no tenga ingresos para cubrir su sueldo. No tienen ni idea de cómo se genera un puesto de trabajo, no tienen ni idea de lo difícil que es levantar una persiana en un comercio, no tienen ni idea de las vicisitudes que pasan todos los españoles todos los días de su vida, porque viven en un mundo paralelo, que es el mundo de lo público, la industria política de la que todos provienen.

- Sin embargo, Pedro Sánchez ha vuelto a estar rodeado de la plana mayor de las empresas del Ibex-35, de empresarios que sí saben pagar nóminas, el IVA… de momento secundan las medidas del Gobierno o, al menos, les acompañan en los actos públicos.
- La irresponsabilidad de muchos directivos del Ibex-35, que no son empresarios, sino que son directivos, eso daría para un programa entero otro día.

- ¿Cree que el Gobierno se va a atrever a quitar la exención del IVA a la Sanidad y la Educación privadas y hacerles pagar un 21%? Y, si finalmente lo hace, ¿por qué cree que lo lleva a cabo?
- Por pura ideología. Por lo que han hecho siempre. Si usted va mañana a un fisioterapeuta, tiene un precio. Saber que mañana le va a costar un 21% más quizás haga que mañana usted deje de ir al fisioterapeuta o al médico o al podólogo.

- Pero si dejan de ir a la privada y van a la Sanidad pública, pueden saturar la pública…
- Como la ideología lo nubla todo, no se dan cuenta de que tanto la Sanidad privada como la Educación privada y concertada no sólo tienen la virtud de que permite que en el mercado la gente elija lo que quiera, sino que, además, impide que se sature la Sanidad o Educación públicas. En un momento en que los españoles lo están pasando mal que les digan que su colegio les va a costar un 21% más, que el podólogo, fisioterapeuta, el médico les va a costar un 21% más, es un ataque en la línea de flotación de la clase media española depauperada que bastante está sufriendo y bastante mal lo está pasando y encima les van a rematar.

- ¿Tienen ya fecha definitiva de qué día se celebrará la moción de censura que han presentado?
- Todavía no hay fecha definitiva. La Mesa del Congreso ya la ha validado. En la Mesa del martes que viene nos han dicho que se tratará el tema. Supongo que no están intentando retrasarla… pero, claro, cuando uno mira cuánto tiempo pasó entre la fecha de registro y la fecha de celebración de la moción de censura en el pasado… Ha habido cuatro y una duró seis días, otra siete días, otra cinco días. Hubo una que fue un poco más, la de Podemos, duró 25 días. En esta van a pasar, por lo menos, 20 días estamos esperando que el Gobierno le diga a la Mesa del Congreso cuándo quiere que se haga la moción de censura porque de lo que no cabe duda es que la fecha la está dirigiendo el Gobierno.

- ¿Qué sentido tiene presentar una moción de censura que se sabe de antemano que no se va a ganar?
- El mismo sentido que han tenido todas las mociones anteriores porque parecían que no iban a ganar. Pero le digo más, el mismo sentido que tienen todas las iniciativas que llevamos al Congreso los partidos que no estamos en el Gobierno. Cuando el PP, Cs, UPN o Navarra Suma traen una iniciativa, ya saben que no la van a ganar. Nosotros hemos presentado miles de iniciativas… Ya sabemos que no las vamos a ganar. ¿Cuál es el sentido? Mostrar lo que hay que hacer, el camino correcto.

¿Y si hay algún diputado del PSOE que ve la luz y decide apoyar la moción? Cosas más raras se han visto
Y en este momento que hay un clamor en la calle por acabar con el peor Gobierno posible en el peor momento posible lo que estamos haciendo es recoger el sentir de la calle. Que otros partidos no lo secunden será su responsabilidad y tendrán que explicar porqué lo hacen. Pero no se puede evitar en este momento tan dramático hacer una moción de censura a este Gobierno. Porque es una de enorme irresponsabilidad no hacerlo, y es de una enorme irresponsabilidad no apoyarla. Y luego, si se gana o no lo veremos en los próximos días. ¿Y si hay algún diputado del PSOE que de repente ve la luz y se da cuenta en la irresponsabilidad en la que está sumido apoyando a este Gobierno y decide apoyar la moción? Cosas raras se han visto en el pasado.

- ¿Esto es ironía o de verdad cree que puede pasar?
- Si usted le hubiera preguntado a Pedro Sánchez si iba a ganar la moción de censura hace año y medio… nadie pensaba que la iba a ganar…

- El candidato natural en la moción de censura era Santiago Abascal porque es el presidente de Vox, pero, ¿sondearon a otros partidos en busca de consenso sobre otro candidato o nunca se barajó la posibilidad de que no fuera Abascal el candidato?
- Sí, fuimos muy abiertos. En el sentido de que buscaríamos candidatos que estuvieran dispuestos a presentarse, que tuvieran un cierto bagaje, currículum… si eran capaces de sumar más apoyos. Hemos hablado con gente que ha tenido responsabilidades de Estado de ambos lados del espectro, nos han animado mucho… Pero es verdad, también, que esto es un ejercicio que implica un cierto desgaste porque uno recibe muchos ataques de la prensa, de su propio partido, de partidos contrarios. No hay mucha gente capaz de asumir ese desgaste.

Santiago Abascal sí está dispuesto a asumirlo, ha sido muy generoso en abrir el abanico de posibilidades para ver quién lo podía presentar… hemos dejado dos meses también por si otros partidos pretendía liderarlo, incluso dijimos que si otros partidos lo querían liderar nosotros lo apoyaríamos porque no tenemos ningún afán de protagonismo… Pero a la vista de que otros partidos no son capaces de ejercer la oposición y que otros candidatos no están dispuestos a asumir ese desgaste, Santiago Abascal ha dado ese paso de liderazgo convirtiéndose en el único líder de la oposición.

- ¿Nos puede dar algún nombre de las personalidades de Estado que sondearon?
- Por discreción y por mantener la buena relación con ellos no lo vamos a revelar, pero son personas que han tenido responsabilidades de Estado en el PSOE y en el PP.

- ¿Cree que con el actual Gobierno está el modelo constitucional en riesgo? ¿Con los ataques al Rey se critica sólo la Monarquía o se pone algo más en cuestión?
- Lo que se está poniendo en jaque es el modelo constitucional del 78 en su conjunto. De la misma manera que parte de este Gobierno tiene la tremenda responsabilidad de haber contribuido a la degradación de las instituciones en Venezuela, en Bolivia, Ecuador e incluso en Nicaragua, siguiendo el modelo cubano, es el mismo modelo que quieren traer aquí. Toman el control de la Fiscalía General del Estado para hacerla la Fiscalía General del Gobierno, toman el control de la Abogacía del Estado para que aquellos que no siguen instrucciones políticas sean apartados, toman el control del Parlamento e impiden que el Congreso ejerza su función de control sobre el Ejecutivo durante los primeros meses de la pandemia, toman el control de la Televisión Española, del INE… de todas las instituciones.

De todas, menos una: la Casa Real. No han podido. Es una figura que quieren derrocar porque saben que está por encima de todos los partidos políticos. Ellos tienen una visión totalitaria del Estado, quieren controlarlo todo y lo que no pueden controlar lo quieren construir.

- Pero un momento, si ustedes llegaran a gobernar, ¿no intentarían tomar el control de muchas de las instituciones del Estado que ha mencionado?
- Nosotros procuraríamos que el Fiscal General del Estado fuera un profesional independiente que no tuviera relación con nuestro partido, procuraríamos que RTVE se rigiera por criterios profesionales, procuraríamos que el CNI sirviera a intereses del Estado y no del Gobierno, procuraríamos que los abogados del Estado funcionaran profesionalmente y no siguiera criterios políticos. Es que son cosas que es como ha sido siempre o como debería haber sido siempre. Y si no ha sido así en el pasado es cuando lo hemos criticado.

- La Audiencia Nacional ha pedido al Tribuna Supremo que investigue al vicepresidente Pablo Iglesias por tres delitos: denuncia falsa, revelación de secretos y daños informáticos por el caso Dina. ¿Cómo lo valora y qué recorrido le ve?
- Es el paso que procede desde el punto de vista de Derecho Procesal dado que es un aforado. Pero yo creo que ya está bastante claro, bajo la presunción de inocencia, que aquí ha habido acciones de Pablo Iglesias y de todo su partido intentando crear una ficción acerca de qué es lo que había pasado en este caso. Lo que había pasado está bastante claro: es que él manipuló a una empleada de Podemos con la que tenía la relación que fuera y luego intentó endosarle lo que pasó a las fuerzas de la Policía, Villarejo, fuerzas oscuras… cuando lo que realmente pasó es que fue él el que hizo todo aquello de lo que acusó a terceros. Eso lo vamos a ver en el desarrollo de este juicio y es una muestra más de cómo funcionan Podemos y Pablo Iglesias.

- ¿Cómo funcionan Podemos y Pablo Iglesias?
- Con una visión totalitaria, manipuladora y mentirosa de la realidad.

- ¿Por qué le parece mal que hayan prohibido el acto público que Vox tenía previsto celebrar el Día de la Hispanidad por motivos sanitarios vinculados a la Covid-19?
- Lo que nos parece mal es que a los españoles se les permita viajar todos juntos en el metro, se les permita ir en el tren todos pegados, en el avión, caminando por la calle… pero cuando hablamos de hacer un acto en el Día de la Hispanidad siguiendo todos los protocolos de seguridad y sanidad, yendo con máscara, es decir, caminar por la calle como lo hacemos, pero de manera organizada, que eso lo pretendan prohibir. Lo prohíben no por un tema sanitario sino por un tema ideológico, como todo lo que hemos hablado en esta entrevista. Es que todo responde a motivos ideológicos.

No quieren celebrar la Hispanidad porque les molesta; les molesta el concepto de hermandad de una nación como España con países hermanos como hay en toda Hispanoamérica de la que somos parte todos desde hace 500 años. Lo que más me sorprende de todo es el autoodio que sienten: el autoodio de ser españoles, de la historia tan maravillosa que tenemos y que compartimos. Es una cosa que nunca me explicaré de la izquierda: esa sensación de que odian lo que somos, lo que fueron sus abuelos, bisabuelos… A nosotros nos pasa lo contrario: estamos muy orgullosos de lo que somos, de nuestra historia y de lo que hicieron nuestros abuelos y creo que hay que celebrarlo como lo celebran todos los países del mundo, su día nacional. Nuestro día nacional es el 12 de octubre, día del descubrimiento, día de la Hispanidad. Hay que celebrarlo con todas las medidas oportunas para no contagiarnos.

- Escuchando lo que dice, ¿es reversible la polarización que se está viviendo no sólo en la política española sino también en la sociedad? Es muy preocupante, ¿no cree?
Pues cada vez es más difícil porque hay dos fuerzas que están tirando mucho: la izquierda y el nacionalismo. La izquierda que tenemos hoy no es la de hace 20 años, es una izquierda cada vez más sectaria y lejana y alejada de los problemas de los trabajadores. Hace 20 años a la izquierda le podían preocupar las condiciones laborales del trabajador, que tenga prosperidad, una buena educación… hoy, ¿qué le preocupa? El género, lo LGTB, la ecología, cosas que nada tienen que ver con el bienestar de los españoles.

Es más, lo que están haciendo con todos esos mantras que tienen es perjudicar el desarrollo de los españoles. Porque cada vez que toman una medida en función de esas cosas que les preocupan, perjudican a nuestros agricultores, ganaderos, nuestra gente del mar, industrias, fábricas… Cada vez que cierra una fábrica de coches porque ellos han prohibido el diésel se van a la calle no sólo los trabajadores de la fábrica de coches sino también los proveedores de esa fábrica. Es decir, la oleada de despidos, de destrucción de empleo que están generando tiene que ver mucho con su ideología.

Por tanto, una izquierda cada vez más echada al monte y más alejada de los intereses de los trabajadores y un nacionalismo con el que se ha sido excesivamente tolerante durante muchos años están polarizando la situación sin lugar a dudas. Y lo más gracioso es que si uno reacciona, intenta defenderse y volver hacia un punto más moderado o céntrico, entonces uno es ultraderecha, xenófobo, racista… Y eso ha funcionado muy bien para detener a la llamada derecha durante muchos años. Pero ahora hay un partido como el nuestro que no tiene ningún pudor, ningún miedo en destruir los consensos a los que habían llegado y arrastrado a los partidos de derecha y replantea el tablero desde un punto de vista mucho más sensato y lógico.

- Más allá de la situación que ha descrito, ¿no cree que el ambiente es tenso, bronco entre los políticos? Los ciudadanos ven que no hay reconciliación, capacidad de acuerdos…
- El ambiente es tenso, es bronco, es absolutamente insoportable, pero… es siempre la izquierda y el nacionalismo. Mire, no hay un partido con mejor comportamiento en el Congreso que Vox, se lo puede preguntar un día a la presidenta del Congreso. Lo puede comprobar los miércoles en las sesiones de control: cuando habla uno, los otros gritan; cuando hablan los otros, gritan los unos… Nosotros no gritamos, no impedimos que los demás hablen. Y dicen barbaridades, eh, nos dicen absolutas barbaridades. Pero no nos importa porque nosotros tenemos una fuerza que los demás no tienen: el valor de las ideas. Cuando uno está convencido de que sus ideas son superiores a las de los demás y cuando uno sabe que sus ideas y convicciones han generado la mayor prosperidad de la historia de la humanidad, uno va con muchísima tranquilidad y puede decir las mismas cosas en un tono mucho más suave como el que decimos los nosotros.

Que los demás estén en un momento bronco, que impidan que hablemos, que nos tilden de fascistas, ultraderecha, racistas… es irrelevante. Es una muestra de cómo están echados al monte la izquierda y el nacionalismo.

- Bueno, el otro día una diputada de Vox, Macarena Olona, gritó a otro diputado un “cállate la boca”. Usted estaba a su lado…
- Hay momentos en los que es tan difícil tomar el uso de la palabra… yo comprendo que todos tenemos un límite. Guardamos bastante bien las formas pero hay un momento en el que hay que pedir orden porque es una absoluta vergüenza lo que vemos ahí todos los días. Una vergüenza, no es nada menos que una vergüenza..

- Última cuestión. Elecciones en Estados Unidos. ¿Qué le parece el alta de Donald Trump, quitándose la mascarilla, dirigiéndose a los estadounidenses animándolos a no tener miedo al virus…?
- Parece que el virus no le ha afectado mucho por lo que se ve. No ha estado ni mucho tiempo hospitalizado y el tiempo que ha estado parece que haya sido muy grave su estado de salud. Le hemos visto trabajando, hablando con cierta naturalidad, tenía buen color, no le faltaba aliento a la hora de hablar, es decir, no ha debido de tener una convalecencia muy dura. Creo que llega con fuerza, quedan dos debates más con Biden. Creo que Trump tiene más capacidad y potencia en los debates que Biden… porque, además, no es él el que se presenta realmente de candidato sino Kamala Harris porque Biden por edad, por estado mental, por su capacidad…

- ¿No está bien mentalmente?
Digamos que está ya de declive. Ha tenido una carrera política muy larga, tiene muchas horas de vídeo donde se puede observar que defendía sus ideas con una capacidad dialéctica mucho más brillante. Hoy se le ve francamente deteriorado. Y la sensación que se tiene en EEUU es que no sería un presidente que duraría cuatro años y, en ningún caso, ocho. Por lo tanto, según la Constitución americana, en caso de que un presidente dimita o cese el siguiente es el vicepresidente quien tomaría la Presidencia. Y eso es de lo que se trata, que una persona bastante radicalizada como Kamala Harris acabara siendo presidenta.

- Si tuviera que apostar por un ganador en las elecciones, ¿por quién apostaría?
- Creo que es bueno para Occidente y para la ley y el orden mundial que gane Trump. Creo que sería muy malo para Occidente y para todos aquellos principios y valores que han hecho de Occidente el mejor lugar del mundo para nacer en este momento, sería muy malo que no ganara Trump.

Contra los aforamientos
Agapito Maestre Libertad Digital 8 Octubre 2020

De un Gobierno tan feo como el conformado por el PSOE y Podemos, con el respaldo de separatistas y exterroristas, nadie puede puede esperar un gesto estético como sería la dimisión del vicepresidente del Gobierno, señor Iglesias, por razones obvias: un juez ha pedido que se levante su aforamiento y sea procesado por el Tribunal Supremo por tres posibles delitos. Menos todavía este individuo dimitirá por razones morales, porque, aparte de desconocer por completo el significado de la palabra ética, él alentó la desaparición de un artículo de los estatutos de su partido que exigía la dimensión inmediata de todo cargo público si se hallaba imputado, procesado o investigado.

Tampoco nadie en su sano juicio pensará que Iglesias, sospechoso de haber cometido tres gravísimos delitos, podría dimitir de su cargo por motivos políticos, porque este sujeto ha hecho que el ámbito entero de la corrupción política dependa sólo y exclusivamente de los tribunales de justicia. Principal argumento de la casta política para no hacer nada contra la corrupción. Por este último argumento, precisamente, Podemos, junto con el PSOE, el PP y toda la faramalla nacionalista y exterrorista, se negó, o peor se abstuvo, a aprobar la moción que presentó Ciudadanos, en septiembre de 2018, contra el aforamiento de los políticos, quizá la mejor iniciativa que defendió Albert Rivera en su tiempo en el Congreso.

El fracaso de ayer de Rivera es hoy nuestra peor penitencia. Si hubieran desaparecido los aforamientos, sin duda alguna, el pacto entre Sánchez y Casado sobre sus respectivos chanchullos universitarios no hubiera desaparecido tan pronto y tan oscuramente del ámbito de la opinión pública política. Pero, sobre todo, a un partido como Podemos, que siempre ha operando en los límites del sistema, se le hubiera podido frenar e incluso detener, porque el aforamiento de la casta política, independientemente del color de quien lo analice, es un factor, permítanme el palabro, criminógeno, o sea, incentiva a cometer delitos a todos los políticos, y especialmente a todos aquellos que operan en las cercanías de los abismos del sistema o, sencillamente, quieren destruirlo.

He aquí, pues, un ejemplo de libro sobre la distancia entre la España real, que quiere que sus políticos sean tratados como cualquier otro ciudadano, y la España oficial, que hace valer sus privilegios con desprecio del contribuyente y ostentación de su cargo. En fin, por decirlo suavemente: la permanencia de los aforamientos en España causa un daño irreparable en la reputación de la Administración de la Justicia y, por supuesto, añade un déficit más de legitimidad a una clase política que es incapaz de justificar su oficio.

Desafueros de un gobierno, con evidentes tics totalitarios
Miguel Massanet diariosigloxxi 8 Octubre 2020

Señores, definitivamente ya se han perdido las maneras, la decencia política, el respecto por la Constitución, el Jefe del Estado y el trabajo de jueces y magistrados, por parte de aquellas instituciones cuya labor primordial se esperaba que consistiera en defender la legalidad, el Estado de derecho y a quienes constitucionalmente tienen el derecho, la obligación y el encargo de velar por conservar el estado democrático, la unidad de la nación española y el preservar a la ciudadanía de cualquier intento de establecer, en España, un sistema de gobierno dictatorial y totalitario como alguno de los que, por desgracia, siguen existiendo en repúblicas como la venezolana y en democracias como la española. Es evidente que lo que está sucediendo, en la actualidad, en la nación española amenaza con convertir a quienes, en estos momentos, están establecidos en el poder en condiciones de utilizarlo olvidándose de las prácticas democráticas, para conducirnos engañados al sistema totalitario que tienen previsto para España, un cambio de incalculables consecuencias en lo social, lo político, lo económico y en cuanto tenga relación con el progreso y los derechos fundamentales del pueblo español.

Los ministros de este Gobierno que estamos soportando, han emprendido una campaña, perfectamente sincronizada, en todos los frentes de la administración, la función pública y de la actividad parlamentaria, con el solo objetivo de neutralizar la acción de la oposición de centro derecha, intentando establecer, como ya tuvo lugar durante la administración de Rodríguez Zapatero, un “cordón sanitario”, mediante el cual cualquier iniciativa legislativa, propuesta, rectificación, mejora o inciso que procediera del PP (ya no hablamos de VOX condenada al ostracismo por derechas e izquierdas) ni tampoco de Ciudadanos que, desde hace un tiempo se ha pasado al socialismo, con la particularidad de que, el acuerdo que tiene concertado esta formación política con el PP para la gobernanza de la comunidad madrileña, está tambaleándose de tal forma que nadie se atreve a apostar un penique en cuanto a que, el señor Aguado, representante de Ciudadanos en el gobierno de la comunidad, no decida dar el paso de unirse a las izquierdas, para presentar una moción de censura contra la señora Ayuso. Con tales amigos no hacen falta enemigos.

Sin embargo, el hecho de que los ciudadanos españoles estemos dispuestos a transigir con las iniciativas de los que nos gobiernan; el que nadie se atreva a levantar una voz de protesta contra las arbitrariedades que Sánchez y sus ministros están llevando a cabo, impunemente; que se escuchen voces pidiendo la modificación del Código Penal para rebajar las penas del delito de sedición o se hable, insistentemente, de la posibilidad de que se lleguen a indultar a los culpables de los sucesos del 1.O, simplemente para que se le aprueben al señor Sánchez los presupuestos generales del Estado por parte de los separatistas y el resto de las izquierdas que lo mantienen en el poder; no priva que las consecuencias de las medidas que de una manera improvisada, precipitada, sin consenso alguno, arbitrariamente y empleando el rodillo socialista-comunista, se están decidiendo por los gobernantes, no priva de que los resultados a medio y largo plazo puedan resultar catastróficos para España y sus ciudadanos.

Cuando una ministra cabezota, como la señora Isabel Celaá, se empeña en llevar del ronzal a los estudiantes españoles, de los que es responsable como ministra de Cultura, improvisando soluciones de un cariz semejante al de permitir que los escolares pasen de curso pese a que tengan suspensos a porrillo, solamente se puede entender en una persona que está incapacitada para ocupar el puesto que regenta y a la que se la debiera de poner de patitas en la calle de inmediato.

Puede que el Covid 19 impida la normalidad en las aulas; que retrase la escolarización de miles o cientos de miles de alumnos; que suponga el impedir que se imparta la totalidad de las asignaturas del curso y que ello implique un retraso en la enseñanza de los respectivos alumnos, pero que, estas circunstancias, avalen que se permita pasar de curso a alumnos que tienen suspensos, cualquiera que fuere el número de ellos, nos parece de una inconsciencia rayana en la negligencia y, en la más completa contradicción con respecto a los fines que corresponden a la enseñanza que, evidentemente, no son los de expedir títulos, cuantos más mejor, sino en que los alumnos salgan de las escuelas y de las universidades perfectamente preparados para poder ejercer la profesión que hayan decidido ejercer, en la mejores condiciones de preparación y eficiencia posibles.

La señora Celaá parece olvidarse de que hay materias que no se pueden seguir estudiando si no existe una base en la que apoyarse. Si se pasa de curso, con la asignatura/as suspendida/as es evidente que, en modo alguno, el alumno podrá avanzar en aquella materia lo que podrá producir dos consecuencias: una, que se aburra y deje de poner interés en seguir estudiando aquel tema y, la segunda, que se constituya en un obstáculo o un estorbo para el resto de alumnos que sí están en disposición de seguir adelante con la materia. ¿Alguien puede llegar a imaginarse lo que puede llegar a ser un expediente escolar de un alumno que pase curso con asignaturas suspendidas una y otra vez, estudiando a la vez asignaturas de varios cursos e intentando recuperar las de los cursos anteriores? Se dice que esta solución sólo sería para este curso, pero todos sabemos lo que sucede con estas medidas provisionales que, en la mayoría de los casos, acaban convirtiéndose en una rutina aceptada si, con ello, se facilita la salida de más universitarios, aunque, en algunos casos se constituyan en un peligro para las empresas o los ciudadanos que caigan en sus manos ¿Se imaginan a un médico titulado que no sea capaz de hacer un diagnóstico correcto? Pues no crean que esto no haya sucedido. Al finalizar la Guerra Civil española hubo muchos estudiantes a los que la guerra había cogido en plenos estudios y tuvieron que abandonarlos durante los tres años que duró la contienda. Al finalizar todos ellos fueron favorecidos por unos examinadores que tuvieron más en cuenta sus méritos como soldados que sus conocimientos sobre las materias de las que se examinaron.

Y entramos en otro tema que sólo de pensar en él ya da grima. Se trata de la campaña orquestada por Podemos en contra del Jefe del Estado, Felipe VI. No es de extrañar que sujetos de la catadura del señor Pablo Iglesias, de su sectarismo harto conocido; de sus pecados con la justicia hábilmente disimulados por él y por todos aquellos que se esfuerzan en encubrirlos; de sus cambios estratégicos cuando se trata de ocultar pasados errores; de su cara dura cuando vive como un pachá en su casa de la sierra madrileña, mientras se desgañita pidiendo justicia para los trabajadores, culpando de su situación a los empresarios que pueden ser su propios vecinos en Galapagar. Pero lo peor es que el juego está perfectamente organizado y acordado entre socialista y podemitas, de tal manera que mientras los de Iglesias siguen pidiendo la cabeza del Rey, los socialistas se reparten entre aquellos que abundan en las peticiones comunistas y unos pocos que cumplen con su papel de aparentar sostener el régimen monárquico constitucional. Con ello matan dos pájaros de un tiro porque, mientras se da contento a los separatistas catalanes y vascos que son contrarios a la monarquía, se estaría preparando el terreno a un posible cambio constitucional (ya hay quienes hablan de modificar la actual exigencia de tres quintos a favor en ambas cámaras de las Cortes Generales, para poder modificar alguna de sus partes) que permitiese poder cambiar partes de la Carta Magna sin estar condicionados por tal limitación que, hay que decirlo, en la actualidad, la falta de apoyo de una de las cámaras ya bastaría para que fuera rechazada la propuesta de reforma.

Se puede decir que, actualmente, la figura del Rey y, todavía con más ahínco, la de Carlos I, están puestas en cuestión y forman parte de graves enfrentamientos en el Parlamento de la nación sin que la presidenta, no obstante, la señora Batet, su presidenta, tenga la autoridad y la intención de evitar que estas batallas parlamentarias, entre defensores y detractores de la institución, que ponen en cuestión la figura del Jefe del Estado español y del sistema de monárquico parlamentario, se conviertan en una costumbre, cuando la figura de SM como jefe del Estado español no debiera ser puesta en cuestión por estar avalado por la propia Constitución de 1978 de la nación española.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, tendremos que admitir que, desgraciadamente para nuestra patria y aquellos españoles que no estamos contagiados de este populismo de izquierdas que parece que nos ha invadido y se ha apoderado de la mayoría de puntos clave para hacerse con el poder, el actual Gobierno, apoyado de forma descarada por la mayoría de la prensa del país y usado, en su favor, por el soberanismo de algunas partes de España, que ven en la debilidad de la oposición y en la anuencia y pasividad de aquellos que tendrían el deber y la decencia de acabar con una situación que, evidentemente, se puede considerar como de un intento de descuartizamiento del país y del propósito, apadrinado por los comunistas bolivarianos de Iglesias, de acabar con la democracia de que disfrutamos, para entrar en un régimen totalitario en el que, las libertades ciudadanas, cada vez están más limitadas y puestas en cuestión. Y finalizamos con una frase del genetista y escritor francés, Albert Jacquard: “El totalitarismo será siempre una tentación, las decisiones se toman más rápido d que en democracia”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************
Vox acusa al Gobierno de «importar miles de africanos para ponerlos a deambular por las calles»
OKDIARIO 8 Octubre 2020

La diputada de Vox Rocío de Meer ha acusado al Gobierno de «importar miles de africanos» y de «trabajar para más invasión» con su política de inmigrantes el ministro de Inclusión Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, le ha afeado que intente «espolear los instintos más xenófobos de algunas partes de la sociedad».

«¿Creen que importar a miles de africanos para ponerlos a deambular por las calles no iba a aumentar la criminalidad?», ha indicado De Meer este miércoles durante la Comisión de Trabajo, Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

La diputada de Vox ha comenzado su intervención señalando que «sólo hoy han llegado a las costas de Almería casi 50 inmigrantes ilegales» y ha propuesto «meterlos a todos en un autobús y llevarlos a casa de la señora Carvalho», refiriéndose a la diputada de Esquerra Republicana.

Para De Meer, la situación de la migración a la que se refieren desde otros grupos «no se ajusta realidad que viven miles de familias». «Me alegro de que cerca de sus casas no haya un piso patera, que no pasen miedo cuando sus hijos van al colegio y tienen que atravesar un centro de menas, o que en sus urbanizaciones no hayan detenido a ningún yihadista», ha señalado.

Además, ha criticado que el Gobierno «venda un multiculturalismo» que, a su parecer, «ha fracasado» y ha añadido que «la izquierda se ha convertido en los tentáculos del sistema económico mundial haciendo que el feminismo, el multiculturalismo y el apocalipsis climático sean consumo de masas».

Por su parte, José Luis Escrivá ha respondido que España es «un país ejemplar en contra de la xenofobia», ha defendido el multiculturalismo y ha afeado a la diputada de Vox que «intente espolear los instintos más xenófobos de algunas partes de la sociedad con ejemplos de aquí y de allá» que ha preferido «no calificar».

Los diputados de algunos grupos como Joan Baldoví de Compromís o Isabel Franco de Unidas Podemos han expresado su «bochorno» por la intervención de la diputada de Vox cargada, según han dicho, de «bulos».

«¿Sabe, en 1910, la tasa bruta de emigración más grande cuál era? La de Almería. ¿Sabe que, en 1930, 300.000 españoles emigraron al norte de África? ¿De dónde eran? Principalmente de Almería, Murcia, Alicante… ¿Sabe que entre 1946 y 1962, 2,6 millones de españoles se fueron a trabajar a Europa? ¿A hacer turismo? No, a buscarse un futuro», ha apuntado Baldoví.

En la misma línea, la diputada de Unidas Podemos Isabel Franco ha calificado el discurso de De Meer de «atroz» y ha dado las gracias al ministro de Inclusión «por desmontar con datos» la «mentira de la ultraderecha».

Además, el diputado del PSOE Luc Diouf, que según ha precisado, tiene la nacionalidad española desde 1991, ha pedido a la diputada de Vox que no hable de su continente, África, porque le queda «inmensamente grande».
 


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