AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 4  Noviembre  2020

Otra rendición ante el nacionalismo
Editorial ABC 4 Noviembre 2020

Con el pacto para eliminar el castellano como lengua vehicular en la educación, Sánchez pone en manos de las autonomías soberanistas la coartada para desterrar la lengua oficial del Estado

Las maniobras del Gobierno para convertir la ley diseñada por la ministra Isabel Celaá en la peor norma educativa de nuestra democracia no parecen tener fin. La ley no solo está planteada como una vendetta contra la educación concertada y las asociaciones de padres, o para instalar el sectarismo en las aulas a conveniencia de la izquierda. Ni siquiera el Gobierno de Pedro Sánchez se ha contentado con la cacicada de eliminar los criterios de mérito y capacidad permitiendo que los alumnos avancen cursos con asignaturas suspensas y sin acreditar conocimiento alguno. Por eso, y como todo este cúmulo de insensateces no era suficiente, el PSOE, Podemos y ERC han pactado ahora una enmienda a la ley Celaá que elimina al castellano como lengua vehicular en toda España. Hasta en el respeto a la lengua oficial del Estado falla Sánchez a los ciudadanos con otra cascada de cesiones al nacionalismo y al independentismo para garantizarse cuatro años de legislatura.

A partir de ahora, y si prospera esta farsa parlamentaria de rehacer por completo la ley Celaá negociando enmiendas subrepticias, autonomías como Navarra, Baleares o la Comunidad Valenciana dispondrán de la cobertura legal suficiente para aplicar la inmersión lingüística sin someterse a control alguno. Cataluña y el País Vasco ya venían despreciando de oficio al castellano desde hace lustros porque nunca ningún Gobierno, ni del PSOE ni del PP, quiso hacer cumplir la legalidad, llegar al fondo de la cuestión combatiendo los abusos con sanciones de la inspección educativa, y ejecutar las múltiples sentencias judiciales dictadas contra el destierro del español de las aulas.

Desde ahora, y sin siquiera escuchar a la comunidad educativa en el Congreso, Sánchez e Iglesias pondrán en manos del nacionalismo una herramienta legal muy poderosa para que el «dominio» del español entre nuestros niños sea una quimera. De algún modo se está derogando un artículo sustancial de nuestra Constitución por la vía de los hechos consumados, y con el tiempo quedará desnaturalizado el mandato que atribuye a todos los españoles el derecho y el deber de conocer su propia lengua oficial. La conclusión es que la enseñanza obligatoria del castellano quedará convertida en una añagaza sin posibilidad real de ser testada porque las autonomías dependientes del soberanismo podrán hacer de su capa un sayo sin impedimento alguno. Oficialmente, la ley garantiza y protege el castellano, pero de facto Sánchez le asesta un golpe allá donde el nacionalismo periférico quiera erradicarlo. Tan legal será incluirlo como excluirlo de las aulas, y esa será precisamente la coartada que también permitirá al nacionalismo desactivar a los Tribunales. Esta tramitación apunta maneras de rendición del Estado frente a un chantaje.

No es verdad que vaya a ser una ley progresista. Más bien será un parche sectario sumado a décadas de descontrol educativo y de ausencia de consensos que pagan nuestros jóvenes con una preparación deficiente, según los distintos baremos internacionales. Es, una vez más, la utilización de la educación como arma arrojadiza para el adoctrinamiento masivo, y no para mejorar la calidad de la enseñanza. El argumento de Sánchez al hacer una defensa sin cuartel de la educación pública, como si el resto de modalidades educativas fuesen una ofensa a la izquierda y no un derecho ejercido en libertad por los padres, es la enésima falsedad de un Gobierno anclado en el revanchismo ideológico. Proteger la educación concertada no es desmerecer a la pública, del mismo modo que promocionar las lenguas cooficiales no tiene por qué implicar un odio sin sentido al castellano. Pero hasta a la lengua oficial le ha puesto precio Sánchez.

Sánchez se suma a los golpistas y respalda su ataque al español en Cataluña
OKDIARIO 4 Noviembre 2020

El Gobierno socialcomunista -PSOE y Podemos- está negociando con ERC una enmienda transaccional a la demoninada Ley Celáa para eliminar de la reforma educativa que el castellano sea lengua vehicular de la enseñanza en Cataluña. Con el argumento de que «hay que reconocer la diversidad y pluralidad que se vive en España», la ministra portavoz, María Jesús Montero, ha reconocido las negociaciones. La excusa de la diversidad resulta tan patética como bochornosa, porque lo que pretende el Ejecutivo es dejar sin efecto lo expresado en su día por el Tribunal Supremo, quien concluyó que los padres que lo deseen tienen derecho a reclamar el uso de la lengua castellana como vehicular, basándose en su propia doctrina y en la sentencia que en junio de 2010 dio a conocer el Tribunal Constitucional respecto al Estatuto de Cataluña.

El Tribunal Supremo ha subrayado en todas sus resoluciones los principios sentados por el TC en el sentido de que «el catalán debe ser lengua vehicular y de aprendizaje en la enseñanza, pero no la única que goce de tal condición». El Constitucional determinó que, en tanto el castellano es lengua oficial en Cataluña junto con el catalán, debe ser lengua vehicular. De modo, que lo que pretende el Ejecutivo socialcomunista es incumplir la propia doctrina del más alto tribunal. La ignominia de Sánchez no tiene límites y su pacto con ERC para garantizarse el apoyo a los Presupuestos Generales del Estado supone un incumplimiento flagrante de lo expresado por el Constitucional, lo que revela que el Ejecutivo socialcomunista está dispuesto a desobedecer al máximo intérprete de la Carta Magna con tal de mantenerse en el poder.

De salir adelante la ley sería, pues, absolutamente inconstitucional y dejaría indefensas a las familias que reclamen educación en castellano para sus hijos. Estaríamos ante un golpe definitivo al español en Cataluña. El artículo 3 de la Constituición reconoce el carácter oficial del castellano, lo que lleva aparejado que sea lengua vehicular de la enseñanza en todo el territorio nacional. Sánchez se ha superado: se suma a los golpistas catalanes en su empeño de subvertir el orden constitucional.

El impúdico juego de un Gobierno fracasado con el confinamiento domiciliario
ESdiario 4 Noviembre 2020

Con el país hundido y asustado, Sánchez sigue concentrado casi en exclusiva en tapar su fracaso histórico y la huella de sus negligencias, con una actitud inadmisible.

El Gobierno lleva días jugando con la imposición un nuevo confinamiento domiciliario similar al que estuvo vigente durante tres meses desde, sin el éxito que cabría esperar de un esfuerzo tan enorme de la sociedad española, a un coste sanitario y económico sin precedentes en décadas.

Las prisas que exhibió Moncloa para aprobar un estado de alarma eterno, que dota a Sánchez de poderes casi absolutos y rebaja los controles parlamentarios y judiciales como nunca durante seis meses; no han ido acompañados de la asunción de la responsabilidad inherente a ese mando hegemónico ni de la diligencia en la adopción de medidas.

Al contrario, el Gobierno ha delegado toda la responsabilidad de la gestión en las Comunidades Autónomas, lo cual contradice de entrada el más elemental sentido común, pero también la letra y el espíritu de la Ley General de Salud Pública, muy precisa a la hora de definir las jerarquías en tiempos de pandemias que superan el ámbito regional y proceden de alertas internacionales: en la cúspide aparece la Administración Central, que ha de coordinarse con sus homologas autonómicas pero siempre bajo su batuta.

Si ayer los confinamientos parecían inviables por un lamentable olvido u error, al no contemplarse en el decreto de estado de alarma aprobado el 25 de octubre; hoy parece una decisión premeditada con una intención política lamentable: lograr que, si se acaba imponiendo, parezca más la consecuencia de una petición de las Comunidades y de la propia sociedad que un efecto de la lamentable gestión global de la emergencia desde el pasado invierno.

Con y sin confinamiento el Gobierno ha fracasado con estrépito desde marzo y suya es toda la responsabilidad del desastre

Solo así se explica el penoso espectáculo que padecemos, con líderes regionales reclamando casi desesperante el arresto domiciliario de sus vecinos y un Gobierno que ni lo niega ni lo confirma permitiendo, a la vez, que parezca inevitable y ajeno a su responsabilidad durante estos meses.

El fracaso de Sánchez es palmario desde marzo: llegó tarde entonces, provocando las peores cifras de contagios y muertos del mundo. Se equivocó o falseó la realidad vendiendo en verano una victoria inexistente frente al virus. Y ha presentado la continuidad de todos esos despropósitos como una supuesta segunda ola imprevisible y ajena a él que, en realidad, sigue siendo la misma desde siempre recrudecida por sus errores.

Sánchez, bunkerizado en La Moncloa, tira de Iglesias para amordazar las protestas
Confinar por completo de nuevo a un país ya hundido y al borde de la quiebra no es algo que se pueda hacer sin más. Exige dar muchas explicaciones de por qué vuelve a hacer falta, cuáles han sido los errores cometidos y qué alternativas existen para hacer compatibles la imprescindible protección de la salud con la necesaria viabilidad económica del país.

Que con ese paisaje, casi apocalíptico, el Gobierno esté más pendiente de acallar las protestas, esconder los desperfectos, borrar la huella de sus negligencias y orillar su responsabilidad; define al presidente y coloca a España en una situación inaceptable: nadie ha tenido nunca tanto poder como Sánchez. Y nadie lo ha utilizado en protegerse a sí mismo por encima de todo y de todos.

El terrorismo islamista y la defensa de Europa
Editorial. https://rebelionenlagranja.com 4 Noviembre 2020

El europeismo no solo consiste en aplaudir todas y cada una de las políticas de la Comisión Europea. No solo consiste en apoyar todas y cada una de las resoluciones, directivas, reglamentos y declaraciones de los órganos de la Unión.

El europeismo debe consistir, sobre todo, en defender la idea y la realidad de Europa y, además, adoptar las medidas necesarias para que esa idea y, sobre todo, la realidad política, económica, cultural y social que subyace en ella, se mantenga y se potencie. Ser europeista no consiste tanto en alabar las declaraciones políticas de un determinado dirigente -ya se éste Merkel, Macron o Von der Leyden- como en luchar por mantener un legado, enriquecerlo y entregárselo a las nuevas generaciones de europeos.

Europa es una constelación de naciones y de sociedades surgidas mediante un largo y rico proceso de decantación histórica y edificada sobre un conjunto de valores, de principios, de modos de entender la vida y de practicar los derechos y las libertades de las personas. Es una civilización. Y esa civilización lleva mucho tiempo en el punto de mira de sus más acendrados enemigos: el islamismo radical.

Los atentados de ayer en Viena, como los anteriores de Paris, Lyon o Niza, son la expresión de un odio radical islamista que pretende la destrucción de nuestro sistema cultural y político.

Lo primero es reconocer el problema: Europa tiene un problema que se llama islamismo radical. Ese problema tiene una expresión terrorista pero también tiene otras expresiones que, sin llegar a la comisión de esos brutales atentados, implican la violación de derechos fundamentales, de libertades individuales y de valores compartidos. En no pocas ocasiones, se producen vasos comunicantes entre ambas realidades.

Así planteado, estamos ante un problema de supervivencia de la ciudadanía europea a la que las instituciones de la Unión no están dando respuesta. Antes al contrario, estamos cansados de escuchar declaraciones buenistas que propugnan una falsa equivalencia civilizatoria entre quienes defienden derechos y libertades y quienes pretenden imponer una Sharía completamente ajena a nuestro tejido cultural y social.
Macron se ha referido recientemente a la necesidad de luchar contra el “separatismo islamista”. Ese separatismo es la consecuencia de la incapacidad para regular adecuadamente los flujos migratorios, mirar hacia otro lado, y no atreverse a decir que no se puede admitir más de lo que se puede integrar.

El asesino de Viena era un inmigrante ilegalmente llegado en patera. Nadie lo dice. Naturalmente, la inmensa mayoría de los inmigrantes que llegan por esa vía no se dedican después al terrorismo. Pero, ¿no merece acaso una reflexión de las autoridades nacionales y comunitarias que esa falta de pulso europeo frente a ese fenómeno se esté traduciendo en una Europa de guetos, conflictos culturales, vulneración de derechos, limitación de libertades y, finalmente -sí, por qué no decirlo- atentados terroristas?

El europeismo debe también consistir en la defensa de Europa.

El PP sigue degradándose y equipara a Vox con Podemos
EDITORIAL Libertad Digital 4 Noviembre 2020

Por si fuera poco significativo el alineamiento del PP con socialistas, comunistas y separatistas frente a la moción de censura de Vox contra el Gobierno de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, así como su abstención en la votación del aberrante estado de alarma de seis meses de duración, Pablo Casado ha dado una nueva muestra de lo que cabe esperar de él y de su partido con unas declaraciones infames en las que equipara a Vox con Podemos por “justificar el vandalismo buscando una polarización cainita”.

Las declaraciones de Casado contra el partido que ha permitido al PP gobernar en tantos ayuntamientos y comunidades autónomas, además de cainitas, son radicalmente falsas, por cuanto los representantes de Vox, con Santiago Abascal a la cabeza, han denunciado, condenado y pedido la detención de los vándalos implicados en los disturbios de este fin de semana, que, para colmo, y tal y como han confirmado fuentes policiales, nada tienen que ver con la formación derechista sino, en su gran mayoría, con el mundo antisistema de la extrema izquierda y con la pura y dura delincuencia marginal.

Cosa completamente distinta –e inconfundible, si es que se tiene un mínimo de decencia y honradez intelectual– es que Vox reivindique un derecho democrático y constitucional tan elemental como el de manifestación, y que considere que “hay más motivos que nunca para protestar contra este Gobierno que nos arruina”. Sólo desde la desvergüenza o la estupidez se puede confundir a quienes, como los representantes de Vox, se solidarizan con la Policía, a la que piden que “proteja el derecho a la manifestación” e “identifique y detenga a la extrema izquierda, los menas e infiltrados que están provocando disturbios y saqueos”, con quienes protagonizan, justifican o alientan los desórdenes. Desgraciadamente, no pocos medios de comunicación están incurriendo también en esa inadmisible y calumniosa amalgama.

En cuanto a Podemos, tan renuente a condenar la violencia contra sus adversarios, en esta ocasión ha hecho algo peor: endosárselos a la “extrema derecha” y vincularlos al partido de Abascal. Deben de creer que, por estar ellos en el Gobierno, en las calles ya no hay nadie de extrema izquierda ni delincuentes oportunistas dispuestos a enfrentarse con la Policía, destrozar el mobiliario urbano y saquear comercios.

Las falacias y mentiras de Podemos son de sobra conocidas; es peor el cambio de postura del PP de Casado con la excusa de que su espacio es el “centro político”. Ya podrá decir Casado que “ponerse en medio no es estar de perfil ni ser débil”, que seguirá siendo cierto que entre el bien y el mal no hay más que inmoral equidistancia; que entre la verdad y la mentira no hay sino verdad a medias, la peor de las mentiras, y que entre la libertad y el totalitarismo no hay más que un ominoso camino de servidumbre.

'Pavo real' en Moncloa
No le preocuparon los miles y miles de muertos que arrastró la pandemia, como no le preocupa malgastar los dineros públicos
Jesús Salamanca diariosigloxxi 4 Noviembre 2020

Hay motivos más que suficientes para que dimita el presidente del Gobierno: desde la incompetencia que mostró en marzo con la extensión del coronavirus hasta el engaño sobre el dinero que se recibirá de Europa, pasando por la falsedad de su tesis y otras lindezas.

No hay duda de que la irresponsabilidad acorrala al presidente Sánchez. De forma torticera se ha lavado las manos y ha dejado a las comunidades la responsabilidad de adoptar medidas sobre la pandemia. Entiendo que un presidente debe servir al pueblo en vez de servirse de él. La historia no podrá juzgarlo de otra forma que no sea como nefasto, imprudente e irreflexivo.

Echarse por la parte de fuera es muy propio de este “pavo real” que habita en Moncloa y encarga organizarle recepciones cada vez que patina en Europa o hace el ridículo como en él es habitual. Ha demostrado su incapacidad para cooperar y colaborar con las autonomías. Si no figura, destaca o le quitan el margen para el pavoneo no es feliz y deja tirados a los presidentes que, dicho sea de paso, se están dejando la piel en el empeño para salir de una situación que sobrepasa a cualquiera.

Hace unos días me comentaba un compañero de los medios de comunicación que Pedro Sánchez no podía ver ni en pintura a la presidenta de Madrid. Y me daba una triple explicación que resumo en tres ‘flashes’: la primera porque es mujer y no es dócil, además de estar mucho más preparada que él para la gestión de ideas y equipos; la segunda, porque siempre demuestra que sus medidas van por delante de las del Gobierno y funcionan; la tercera es que Ayuso ha sacado la cabeza en un partido sumiso, acobardado y preocupado por los complejos que atenazan desde siempre a la “derechita cobarde”. Se podrá estar de acuerdo, o no, pero la realidad es una y visible.

A nuestro “pavo real” sólo le interesa que la población piense que Madrid se ha salvado gracias a él, sin pensar en el daño que ha hecho a los madrileños. Los complejos que arrastra un narcisista no se trabajan ni superan de la noche a la mañana. El machismo, que también le echó en cara Sanna Marin, primera ministra de Finlandia, no le permite asumir que una mujer le haga sombra y como el entoldamiento de Díaz Ayuso es muy alargado pues siempre acaba aturdido y desnortado. Compañeros de partido, cercanos a él, no se han escondido para decir que “ese machismo en su ADN le ciega y bloquea siempre”.

A pesar del grotesco narcisismo que le lleva al pavoneo desmedido, Pedro Sánchez se marchó de vacaciones, dejó la responsabilidad de la gestión de la pandemia en manos de las autonomías y decidió “tirarse a la Bartola” aun sabiendo que había dejado el trabajo sin hacer. Las comunidades carecían de los medios necesarios y, además, se esperaba una segunda fase de la pandemia que no se podría contener. Para un “Narciso” lo primero es él, después él y allá a lo lejos también él. Prevalece el “yoísmo”: primero las vacaciones de él y ya se verá qué se hace en caso de rebrote.

También los acólitos de nuestro “pavo real” se marcharon ociosos mientras miles de familias seguían sin cobrar ERTE; el IMV no se gestionaba adecuadamente; el SEPE estaba desbordado y las medidas para el inicio del curso escolar se dejaban para el último día.

Con 17 autonomías nos parecemos al ejército de Doroteo Arango. No entiendo que el “pavo real” haya desdeñado el mando único para adoptar decisiones y unificar éstas. Es una prueba más de que le preocupan el desgaste y los votos. No le preocuparon los miles y miles de muertos que arrastró la pandemia, como no le preocupa malgastar los dineros públicos, aprovecharse del erario público para él y sus amigos. Ni siquiera la Fiscalía Anticorrupción le dice que eso es abuso, malversación, tráfico de influencias y corrupción. ¿A que ven al ejército de Pancho Villa por todas partes y en casi todas medidas que proceden del “pavo real” de Moncloa?

Supongo que a alguien se le ocurrirá controlar las entradas desde otros países. A los españoles no se nos da ni un milímetro de confianza en el exterior, ni nos dejan entrar sin un control exhaustivo, cuarentena incluida. El presidente, Sánchez, pretender actuar como el mal fontanero que se pone a reparar una fuga sin cortar el agua de la general. Nadie me va a convencer de que esta crisis mostrará la ineficiencia de las 17 ‘taifas’ que tanto nos cuesta mantener.

Desde el inicio de la pandemia veo a un presidente dado al excesivo pavoneo cuando sabe que hay cámaras, pero excesivamente maquiavélico, resentido, aturdido y vengativo. Con la que está cayendo no le creo capaz de sacar este país adelante. En la situación ruinosa de España, en la fuga de capitales de la Bolsa, en el cierre de miles de empresas, en la condena de miles de autónomos, en el destrozo de miles de familias, en el abandono a los más necesitados y en la violencia extendida desde la extrema izquierda, Pedro Sánchez, nuestro “pavo real”, tiene mucha responsabilidad y dejadez añadida.

Predicar con el ejemplo
José Manuel Sánchez Fornet okdiario 4 Noviembre 2020

Macron, presidente de Francia, renuncia a su pensión vitalicia para dar ejemplo. Merkel, primera ministra alemana, hace su compra en el supermercado con su dinero y sin personal asistente. Los presidentes de Austria y País Bajos van al trabajo en transporte público y bicicleta, respectivamente. El de Portugal va de vacaciones como un particular pagándose el coste y entre turistas, sin ningún sistema de seguridad que lo delate. El primer ministro español tiene palacios y fincas para elegir, le hacen la compra (con nuestro dinero) tiene personal asistente (empleado/as de hogar) con nuestro dinero, y lleva a sus amigos y sus hijos de vacaciones en el avión oficial, al palacio oficial invitado por él… con nuestro dinero. Torra, Mas, Pujol, Felipe González, Aznar, Bono… son millonarios cuando solo han estado en política.

Políticos de la partidocracia que nos rige aparecen fumando y charlando sin mascarilla ni distancia de seguridad en el Congreso. Celaá se va de puente cuando se confina a la gente; Carmen Calvo organiza para irse y lo suspende cuando se publica; fiesta en el diario digital El Español de decenas de personas no convivientes, sin mascarilla, incumpliendo lo que exigen e imponen con sanciones a los súbditos, que no ciudadanos.

Inmigrantes jóvenes, alegres, con móviles, llegan ilegalmente a España siendo alojados en hoteles de lujo, tres comidas y 10 euros diarios para gastos, el mismo día que una familia con 4 hijos es desahuciada. Cientos de miles de personas de la clase más pobre llevan meses acudiendo a colas de hambre sin recibir un euro del Estado, ni ERTE, ni IMV ni nada. Llévenlos a esos hoteles y denle 10 euros diarios por cada miembro. La Casta política feudal de esta partidocracia corrupta está reventando el Estado y la sociedad de convivencia. Un desahuciado sin comida para sus hijos que robe o arroje piedras a la policía lo hace en defensa propia. El problema no son los anti-sistemas violentos que necesita el propio sistema para justificar sus fuerzas de seguridad; ellos son la excrecencia con la que convivir y aplicarles leña y punto, ley y palos, lo único que entienden. El problema es la gente pacífica que pasa necesidades, no tiene para comer, pasa frio por no poder pagar la luz y es despreciada, pisoteada, humillada por la Casta política feudal que está instalada en este país. Esa gente, cuando se desborde, será como el agua mansa, imparable.

La partidocracia ha colonizado el Estado. Amigos, asesores y cargos con salarios obscenos con millones de personas en la pobreza. La transición, que se puede explicar con Fraga y Carrillo, evidencia que Casado no es Fraga ni Iglesias es Carrillo. El primero acepta la democracia liberal y las reglas del juego, se ha modernizado sobre su antecesor en AP, y el otro ha vuelto al siglo pasado, a la dictadura del proletariado y al odio a los que no piensen como él; al Carrillo de la Segunda República y no al del eurocomunismo que aceptaba la democracia, España como nación y la monarquía parlamentaria como sistema.

Emitir propaganda para niños no es gobernar. Gobernar es reducir en 200.000 enchufados y sus mamandurrias, impedir que esos dos coches oficiales que van cada día desde Mérida a un pueblo para recoger un matrimonio que son directores generales no vayan. Que viajen en el suyo. Vivimos en un estercolero político. Somos un país de pícaros donde la palabra dada vale poco o nada, donde todos van a rapiñar el botín y los políticos, salvo excepciones, los primeros, buscando llenar su faltriquera. Pobre España y los españoles.



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Echenique y lengua vehicular para los pobres
José García Domínguez Libertad Digital 4 Noviembre 2020

La inmersión forzosa de la descendencia de los menesterosos constituye un atentado flagrante contra la Carta Magna. No es una opinión. Es un imperativo jurídico.

Pablo Echenique, el diputado hispano-argentino empadronado en Zaragoza que ejerce como portavoz de Podemos, acaba de sentenciar que la inmersión lingüística en otro idioma distinto del español es algo muy bueno para los hijos de los trabajadores catalanes. Aunque no parece que sea tan óptima para los hijos de los burgueses de la misma demarcación. Acaso de ahí que, entre otros miles de padres bienestantes, don José Montilla, el ilustre asesor y consejero de grandes corporaciones multinacionales, haya preferido que sus dos hijas no disfruten de ese privilegio del que goza el proletariado doméstico, forzándolas a padecer el régimen del Colegio Alemán de Barcelona, donde las niñas estudian en español, que no el español, y en alemán. Pero, al margen de que la inmersión resulte muy buena para los hijos de los pobres, el pequeño problema es que constituye una práctica docente completa y radicalmente ilegal. Ocurre, sí, que ese modelo lingüístico obligatorio al que son sometidos los hijos de los catalanes que no tienen dinero para pagar un colegio privado viola la legalidad constitucional.

Una legalidad establecida en sentencia firme por el Tribunal Constitucional en su día, en concreto, allá por 2010. La inmersión forzosa de la descendencia de los menesterosos constituye un atentado flagrante contra la Carta Magna. No es una opinión. Es un imperativo jurídico. Porque lo único aquí legítimo y legal, siempre con arreglo a lo sentenciado en firme por los magistrados del TC, es la llamada conjunción lingüística, asunto bien distinto a la inmersión. Si la inmersión conlleva prohibir el uso en las aulas del idioma de las chachas y de los chóferes de Echenique y de Montilla, algo que en Cataluña se lleva a rajatabla, la conjunción, en cambio, avala y exige el uso docente de las dos lenguas cooficiales en el ámbito autonómico, no necesariamente en similar proporción. Por algo toda esa montaña de sentencias judiciales convertidas por rutinaria costumbre en papel mojado, las que ordenan a la Generalitat impartir un mínimo del 25 por ciento de las materias docentes en castellano. En Sicilia, es sabido, el Estado no existe. Y en Cataluña, no es menos sabido, tampoco. Ahora dicen que el castellano va a dejar de ser la lengua vehicular de la enseñanza en otro papel mojado. Será por papeles mojados.

'Borroka botellona' y fatiga emocional
Javier Caraballo elconfidencial 4 Noviembre 2020

Las costuras de la paciencia han empezado a saltar. Los aplausos de las ocho de la tarde y los altavoces en las terrazas con el ‘Resistiré’ ya no se repetirán si otra vez, como puede ocurrir, acabamos en un confinamiento, aunque solo sea de fines de semana, que es lo que sucederá cuando, de nuevo, las restricciones perimetrales fracasen y hasta el toque de queda se muestre insuficiente para frenar la oleada de contagios.

Ya nada será como antes, porque el personal está cansado, agotado, y sobre esa corriente de hartazgo se ha encaramado la protesta gamberra organizada por grupos ultras, con lemas de libertad, dispuestos a encontrar la cerveza bajo los adoquines. Es, digamos, la 'borroka botellona', por recuperar la denominación de “los chicos de la gasolina”, como llamó aquel dirigente del PNV a los agitadores callejeros de la represión terrorista. El caso es que esta ‘lucha callejera’ nada tiene que ver con el hastío de tanta gente humilde desesperada por la pandemia que, simplemente, es consciente de que no podrá resistir otro confinamiento más.

Esto que ocurre en varias ciudades de España, al igual que ha pasado en otros países de Europa, el vandalismo nocturno de encapuchados con bengalas, que van quemando contenedores y pateando los escaparates de los comercios para robar zapatillas de deporte y monopatines, no es más que vandalismo callejero, que ya existía antes, y que ahora han parasitado la inquietud de tantos pequeños comerciantes, de trabajadores de hostelería o de currantes sin contrato que se buscan la vida todos los días, y el error más grave ahora es confundirlos a ambos.

Por eso, son sus equivalentes en política, los que en España practican una política gamberra, los únicos que están intentando aprovechar las animaladas para sacarles un rédito político o para azuzar y tensar más la crispación contra el Gobierno. Los niñatos de la 'borroka botellona', de hecho, no tienen nada que ver con la pandemia de coronavirus en sí misma, porque se trata, en unos casos, de los movimientos ultra, de ideología ultra que, depende de dónde caigan, se tatúan una esvástica o un Che Guevara. A esos los vemos en los estadios de fútbol, con las mismas bengalas con las que ahora van ensuciando la palabra 'libertad' al pronunciarla. También los vemos en los botellones de calles y plazas de muchas ciudades, orinando en los portales, vomitando en las aceras, campando a sus anchas porque a los vecinos que llevan años protestando jamás se les ha prestado la atención que merecían.

Los comerciantes hablan de delincuencia y hacen recuento de los daños durante los actos vandálicos

Ese es el mundo heterogéneo de la 'borroka botellona' y, por eso, la Policía, cuando lo ha analizado, ha descartado que se trate de movimientos organizados porque, donde en una ciudad hay sujetos que se identifican con la extrema izquierda, en otra ciudad hacen lo mismo los de extrema derecha o los antisistema, aunque también los hay negacionistas de la existencia de una pandemia mundial y simples delincuentes y saqueadores.

Confundirlos, o mezclarlos, con los verdaderos puteados de la crisis es la última injusticia que les puede sobrevenir a quienes, por primera vez en sus vidas, esperan asustados las semanas de la Navidad. Fue a finales del verano cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó de las consecuencias mentales de la pandemia en la población, y acuñó la expresión 'fatiga emocional' para definir lo que estaba pasando. Si la pandemia de coronavirus, como ya dijimos al principio, se comporta como esas bombas de racimo de las guerras, que se multiplican antes de estallar, la crisis mental ha sido la última en aparecer, después de la crisis sanitaria, la crisis social, la crisis económica y la crisis financiera.

Saben los colegios de expertos en salud mental, psicólogos, psiquiatras y neurólogos, que los efectos devastadores de este último ramalazo de la pandemia están aún por llegar, que los cálculos actuales de ansiedad generalizada en la sociedad se transformarán en severos problemas de trastornos mentales, incluso cuando el resto de las crisis asociadas al coronavirus comience a superarse. La angustia por contraer la enfermedad y la incertidumbre sobre cuándo veremos el control de esta plaga son los dos factores que han hecho tambalearse los cimientos de fortaleza que necesitamos para caminar por esta vida, cada mañana que nos levantamos y descorremos las cortinas de un nuevo día.

De la primera oleada de la pandemia, incluso después del verano, los trastornos de personas con problemas para conciliar el sueño, con arrebatos de ira, con episodios de ansiedad, con depresión o con estrés han aumentado, en muchos de esos casos, más de un 50% con respecto a lo ocurrido el pasado año. La salud mental ya suponía un gravísimo problema en España, absurdamente ignorado o despreciado, y con esta maldita pandemia puede acabar desbordándose. De modo que, para empezar, lo peor que podemos hacer es confundir la inquietud y la incertidumbre que se han apoderado de la sociedad con esas pandillas de ultras o vándalos de la ‘borroka botellona’. Que ni los comparen ni los confundan, que ya acarrean bastante sobre sus espaldas los puteados de la crisis para que, encima, los suplante una manada salvaje de ultras o de niñatos.

Cataluña
El PSOE dice en Europa que son los padres los que deben defender el español para sus hijos en Cataluña
Luz Sela okdiario 4 Noviembre 2020

El Partido Socialista defiende que son los padres quienes deben asegurar que a sus hijos les impartan enseñanza en español en Cataluña. Así lo afirmó el eurodiputado socialista, Domènec Ruiz, en el transcurso de un debate celebrado la pasada semana en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo sobre la inmersión lingüística obligatoria en catalán.

Ruiz expuso que «más allá de las opiniones que cada uno que nosotros tengamos sobre el respeto del bilingüismo en Cataluña, parece que este problema no entra dentro del ámbito de actuación de la UE, fundamentalmente por un problema de falta de competencia en materia de política educativa y cultural».

La peticionaria, Ana Losada, presidenta de la Asociación de Escuela Bilingüe, denunció, de acuerdo a una investigación realizada, que en ningún centro educativo en Cataluña el español es lengua vehicular. La ley obliga a que al menos el 25% de las materias troncales deberán impartirse en castellano.

«Si esta violación se está produciendo, la única solución es que los padres afectados deben tomar medidas respecto del centro cuyo proyecto lingüístico no se ajusta al marco legal vigente, tanto por la vía de la Inspección educativa y de la jurisdicción ordinaria», prosiguió el eurodiputado socialista.

Investigación
Finalmente, la Comisión de Peticiones decidió seguir investigando la discriminación que sufren los niños catalanes de familias cuya lengua materna es el español, pero que no pueden ser escolarizados a partes iguales en español y catalán y están obligados a seguir la inmersión lingüística obligatoria en la lengua cooficial. La presidenta de la Comisión de Peticiones, Dolors Montserrat (PP), dictaminó que el dosier debe seguir abierto y que para ello se tomarán varias iniciativas.

Entre ellas, se enviará una carta al Ministerio de Educación expresando la preocupación sobre la situación de la cooficialidad de las lenguas en Cataluña y reclamando garantías. También se pedirá opinión al respecto a la Comisión de Cultura del Parlamento Europeo.

La Comisión, asimismo, planteará la posibilidad de enviar una misión de investigación a España. «Todas las lenguas deben servir para unir y jamás para segregar y dividir. Es mucho más lo que nos une que lo que nos separa», señaló Montserrat.

Enmienda
Precisamente, este martes se ha conocido que PSOE, Podemos y ERC están debatiendo una enmienda a la reforma educativa, la conocida como ‘ley Celaá’, por la que el castellano no se fijará en la educación como lengua vehicular en toda España. La iniciativa será votada este jueves en la Ponencia de la Comisión de Educación del Congreso de los Diputados.

Desde ERC se ha afirmado, en declaraciones recogidas por Efe, que «el objetivo» de su enmienda «es blindar el catalán como lengua vehicular».

«Nosotros a diferencia de los partidos de la derecha no estamos en contra de la inmersión, porque pensamos que beneficia a las filas trabajadoras», ha defendido por su parte el portavoz parlamentario de Podemos, Pablo Echenique.

En la práctica, por tanto, nada asegurará que se imparta enseñanza en español a las familias que así lo soliciten, de forma que todo queda en manos de las autonomías.

La Lomloe sólo obliga a que «al finalizar la educación básica, todos los alumnos y alumnas deberán alcanzar el dominio pleno y equivalente en la lengua castellana y, en su caso, en la lengua cooficial correspondiente». Pero no plantea ningún mecanismo para asegurarlo.

La portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, se ha defendido de la polémica argumentando que «hay que dialogar» y reconocer la «pluralidad» y «diversidad» de España.

POLÍTICA PARLAMENTO EUROPEO
La catalana que desmonta la inmersión lingüística en la UE: "Cuando cuentas lo que pasa aquí, alucinan"
La presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe ha logrado que la UE investigue la discriminación del castellano en los colegios catalanes.
Marcos Ondarra elespanol 4 Noviembre 2020

"Cuando cuentas en Europa lo que sucede en Cataluña, la gente alucina", admite Ana Losada en referencia a la inmersión lingüística. "Llevamos tiempo viviendo una injusticia, una aberración, pero, como es lo común, pensamos que es lo normal".

La presidenta de la Asamblea por una Escuela Bilingüe ha logrado lo que parecía impensable: que la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo haya accedido a investigar la discriminación del castellano en los colegios catalanes.

Además, la Eurocámara remitirá una carta al Ministerio de Educación que dirige Isabel Celaá y estudiará el envío de una misión de europarlamentarios para valorar in situ la situación de los alumnos castellanohablantes en Cataluña.

Todo ello gracias a los sucesivos testimonios e informes que Losada -amparada por Partido Popular, Ciudadanos y Vox- ha aportado al máximo organismo de la Unión Europea desde finales de 2017.

"En ningún centro en Cataluña el castellano es lengua vehicular", denunció Losada el pasado jueves ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, que ahora ha solicitado a la Comisión de Cultura de la Eurocámara que elabore un informe sobre el respeto a la diversidad lingüística y cultural en la escuela en Cataluña.

Ana Losada denuncia la inmersión lingüística ante el Parlamento Europeo.
Losada, que ya intervino como peticionaria en esta comisión en 2018, volvió a comparecer cargada de argumentos para contar que ningún centro educativo cumple los requisitos lingüísticos. Es decir, ninguna escuela en Cataluña imparte "el mínimo legal del 25% de horas en castellano".

La afirmación de Losada está basada en el contundente informe de AEB sobre los proyectos lingüísticos de 2.214 centros, que confirma la exclusión del español en la escuela catalana. Ahora, ha pedido al Parlamento Europeo que tome medidas ante lo que considera una vulneración de los Tratados de la Unión y de la Carta de Derechos Fundamentales.

"Ese estudio demuestra que se incumple la Constitución, que el mínimo del 25% de las clases en castellano no se cumple. La Generalitat ha estado diciendo durante muchos años que al menos un 40% de los centros tenía una o dos asignaturas en castellano. Hemos demostrado ante Europa que eso es totalmente mentira", cuenta Losada a EL ESPAÑOL.

Largo camino
La empresa de Ana Losada contra la inmersión lingüística comenzó en 2014, cuando su hija comenzó a estudiar Educación Primaria. Entonces, junto a un grupo de padres y madres motivados porque sus hijos pudiesen estudiar en lengua castellana, se decidió a fundar Asamblea por una Escuela Bilingüe.

El camino hasta lograr que el Parlamento Europeo investigue la anomalía catalana en las escuelas ha sido largo. Y lleno de dificultades: "El principal problema es la presión social a la que te ves sometido. Esa queja es algo que te pone en contra del centro. Hay padres que se quejan, que preguntan cuando empiezan a sospechar, tras acabar la etapa infantil, de que la situación de marginación al castellano no varía".

-¿En qué consiste exactamente esa marginación?
-La mayoría de alumnos empieza a cursar Lengua Castellana, escrita y oral, a los siete años. En segundo de Primaria. Los padres despiertan en primero-segundo de Primaria porque ya no se tragan el cuento que se les vende en infantil: el de que los niños tienen que centrarse en el catalán para hacerse pronto con el vocabulario y los sonidos...

"Pero luego llega primero de Primaria y te das cuenta de que el niño ha aprendido a leer y escribir exclusivamente en catalán", prosigue Losada.

-¿Cuál suele ser la respuesta de los centros ante las quejas?
-La respuesta es siempre la misma por parte del centro, del director y del profesor de Lengua Castellana, que suele ser el mismo que el de Lengua Catalana: que los niños, cuando acabe la ensañanza, tendrán el mismo nivel de catalán y castellano. Dicen que los niños ya aprenden el castellano en la calle, en la familia, en los medios de comunicación...

La presidenta de AEB atribuye la inmersión lingüística a "una obra de ingeniería social" pergeñada para "el adoctrinamiento": "Sin ella, dificilmente habríamos llegado a la situación en la que estamos".

La Generalitat
"Los medios de comunicación catalanes y la Generalitat han puesto todo su empeño en vender que lo legal es la inmersión lingüística", denuncia Ana Losada. "Si a ti te dicen que eso es lo legal, que todos los centros son iguales y que tienen el mismo proyecto lingüístico, tú luchas contra un monstruo, una mole".

-¿Qué ha respondido la Generalitat ante las múltiples denuncias de su asociación?
-La Generalitat dice que la lengua vehicular es el catalán y que la inmersión lingüística cumple con el Estatuto, y que a su vez éste cumple con la Constitución. Punto. No hay discusión. Como mucho, admiten que tienes derecho a recibir las comunicaciones del centro en castellano. Si quieres conseguir algo más, tienes que llegar a los tribunales.

Así lo hicieron treinta familias del colegio Josep Guinovart de Castelldefels, hartos de que sus peticiones de incluir el inglés y el castellano en la educación fueran desoídas. Finalmente, la Justicia obligó al centro a hacer el 25% de sus clases en castellano en, al menos, la mitad de sus aulas, que es donde estaban los hijos de los padres demandantes.

"Ese fue un hito, pero ten en cuenta que estos procesos judiciales duran entre nueve y doce meses", recuerda Losada, que prosigue: "No todas las familias están dispuestas a aguantar las malas caras de la directora, que te dice que estás perjudicando a tu hijo y que tú odias el catalán. Te conviertes en la oveja negra del centro".

Isabel Celaá
-Supongo que también habrán denunciado la situación ante el Ministerio de Educación, antes de recurrir al Parlamento Europeo. ¿Cuál fue su respuesta?
-Sí, hemos tenido interlocución con el Ministerio de Educación, pero es como hablar con una pared. Ellos insisten en que en Cataluña se cumple la ley. Isabel Celaá dijo que en Cataluña el castellano era lengua vehicular. Cuando una ministra de Educación falta de una manera tan grave a la verdad te explicas muchas cosas.

-¿Llegaron a ver el estudio que han presentado ahora ante la UE?
-Sí, presentamos el estudio por registro. Pero, además, el estudio es de dominio público. Ellos saben lo que pasa en Cataluña, pero no quieren mover ficha por interés político. Ahora es el PSOE el que tiene ese interés, pero hace tres años era el PP. Antes del PP, era Zapatero. Y antes, Aznar.

"Estamos ante una situación que se ha logrado establecer como normal y como legal cuando no lo es. Y esto es culpa de la complicidad de los sucesivos gobiernos de España, de todos los colores", reflexiona la catalana que ha expuesto ante la UE las irregularidades de la inmersión lingüística.

Solución europea
La intervención de AEB ante la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo no es la primera. En 2018 ya compareció "gracias al apoyo de Beatriz Becerra", antigua eurodiputada de UPyD. Desde entonces, siempre ha contado con el apoyo de PP y Ciudadanos: "PSOE, Podemos y los separatistas querían cerrar la comisión para que no siguiera adelante".

"Yo denuncié los hechos a finales de 2017. Con la primera intervención logramos que se mantuviera abierta", cuenta Losada. "En teoría, si no se cumple la ley, es un asunto interno que debe resolver España. El Parlamento Europeo difícilmente se puede inmiscuir". Por ello, la AEB alega "que se están violando puntos del derecho europeo como es la libre circulación de profesores y alumnos por toda España".

Tras la exposición del Informe y conclusiones del análisis de los proyectos lingüísticos de los centros públicos de Cataluña, la Eurocámara ha decidido tomar cartas en el asunto y podría enviar en los próximos meses a europarlamentarios a investigar si los centros educativos catalanes cumplen la legalidad. "Sería la solución perfecta. Difícilmente van a poder ocultar lo que hay. Además, ayudaría a poner el tema en el tablero político", asegura la presidenta de la AEB.

-¿La solución pasa necesariamente por erradicar la inmersión lingüística en Cataluña?
-Ser constitucionalista y defender la inmersión lingüística no es compatible. La inmersión lingüística la defienden los independentistas-nacionalistas y los equidistantes como el PSC. Los demás no la defienden.

-¿Europa es la salida al problema?
-Estamos esperanzados de que se envíe la misión. Sería un paso importante. Europa es la única puerta que tenemos para visibilizar un problema que aquí llevamos escondiendo bajo la alfombra durante 30 años. La situación aquí es límite, y Baleares y Valencia por el mismo camino...

¿ Bilingüe ? No, gracias
Nota del Editor 4 Noviembre 2020

No hay que cansarse de repetir que la constitución española establece el deber de conocer el español y no establece deber de conocer lengua regional alguna. El bilingüismo que pretenden defender con las lenguas regionales es un disparate. Las lenguas regionales hay que dejarlas fuera de los presupuestos, de la administración, de la educación. La tan repetida unidad de mercado es imposible con el tinglado autonómico y con las lenguas regionales. Si no tuviéramos el español para comunicarnos, habría que inventarlo, y en vez de ello, utilizan las lenguas regionales (o sea, el dinero de los demás) para reventarlo y de paso reventar España.

España
Una exposición recuerda los 60 años de terrorismo a través de la prensa con “El terror en portada”
La muestra se podrá visitar en la Casa de Correos de la Puerta del Sol de Madrid hasta el próximo 30 de noviembre de manera gratuita
C. S. Macías larazon 4 Noviembre 2020

“El terror a portada. 60 años del terrorismo en España a través de la prensa” es el título de una exposición que ha organizado la Fundación Víctimas del Terrorismo y Centro para la Memoria de las Víctimas del Terrorismo y se puede visitar desde hoy en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol y que permanecerá hasta el 30 de noviembre, en horario de 10:00 a 20:00 de lunes a domingo, con entrada libre.

El hilo conductor de la muestra es la historia del terrorismo en España, el dolor, injusto y tortuoso camino que ha supuesto para las víctimas y para el conjunto de la sociedad española desde la visión periodística. El recorrido de la muestra comienza con el atentado de la niña Begoña Urroz, que con tan solo 20 meses perdió la vida en la estación de Amara (San Sebastián), el 27 de junio de 1960. Urroz pasó así a convertirse en la primera víctima mortal de terrorismo en España. En los sesenta años transcurridos desde entonces, la dramática lista de víctimas del terrorismo ha superado las 1.300 víctimas mortales. De ellas, 855 son víctimas de ETA y 286 del terrorismo yihadista, éstas dentro y fuera de nuestras fronteras, a las que hay que sumar las provocadas por otros grupos terroristas como el GRAPO, FRAP, EPOCA, Terra LLiure, Batallón Vasco Español, Triple A, Exercito Guerrilleiro, MPAIAC y otros tantos grupos terroristas que, aunque en menor medida, atentaron en España.

En el acto de inauguración, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, subrayó que, “aunque algunos aún nos insulten, estamos en el lado correcto de la historia”. “Todos estamos obligados a seguir oponiéndonos a cualquier forma de terrorismo o de violencia” desde Viena la pasada noche a los casos recientes en Francia, ha sostenido.

Por ello subrayó que, para que “sigamos estando orgullosos de nuestra posición en el lado correcto de la historia hace falta narrativa, series, libros y exposiciones como la que inauguramos hoy”, ha asegurado. “No vale llamar a lo sucedido lucha armada ni dar el pésame a terroristas ni ceder a las pretensiones de sus herederos políticos por mucho que hayan conseguido un escaño de manera democrática”, ha recalcado Díaz Ayuso, informa Efe.

En su intervención, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha señalado que esta exposición es un “testimonio vivo de las víctimas del terrorismo codificado a través de los medios de comunicación”, puesto que “son ellas quienes mejor pueden contar a las generaciones que no han conocido el terrorismo lo que supone vivir bajo su tiranía y quienes mejor pueden concienciar a los jóvenes de las consecuencias trágicas del terrorismo y de la violencia en la vida de todas las personas”.

Grande-Marlaska ha instado a los organizadores a perseverar en iniciativas como esta que ayudan a “construir una memoria colectiva que impida que el sacrificio de tantos años de terrorismo haya sido en vano”. Subrayó el recuerdo grupal como la mejor estrategia de prevención del terrorismo y “la mejor prueba de que, pese al sufrimiento que provoca, es posible derrotar al terrorismo”. Asimismo, destacó que “amenaza terrorista sigue presente”, como lo confirman los recientes atentados de Austria y Francia, y ha mostrado su solidaridad a las sociedades y los gobiernos austríaco y francés, que “saben que tienen en la ciudadanía y las instituciones españolas un sólido aliado en el combate contra el terrorismo, venga de donde venga”.

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