AGLI Recortes de Prensa   Sábado 14  Noviembre  2020

Quebrar el país no es una política social
Daniel Lacalle elespanol 14 Noviembre 2020

"Silver linings may disappear but they always shine". Ronnie James Dio.

Es curioso que nos intenten vender que hundir y quebrar a un país es una política social. Disparar el déficit y hundir la economía productiva no solo ponen en peligro el bienestar de las generaciones futuras, sino que hacen insostenible lo que los radicales de izquierda fingen defender: el sector público.

Estos Presupuestos (lean el análisis completo aquí) no son un "carpetazo a la austeridad" ni "el fin del modelo neoliberal" como repite Pablo Echenique. Son un carpetazo a la solvencia y hacen a España mucho más dependiente de la ayuda del contribuyente alemán.

Curioso que se vanaglorie del final del inexistente modelo neoliberal mientras se suben a la espalda del máximo exponente de sus críticas. Fabuloso éxito de la ultra-izquierda, subordinar toda la economía española a la paciencia financiera de otro país.

Lo que muestran estos Presupuestos es que los hilarantes anticapitalistas de hoy en realidad son los más capitalistas de todos. Subordinan la economía española al fruto del ahorro de otros y al crecimiento del capitalismo mientras se suben el sueldo y se compran mansiones a cargo de los impuestos de los contribuyentes. No son anticapitalistas, son sanguijuelas del capitalismo.

Estos Presupuestos no son el fin de la austeridad. Son la evidencia de que vendrán enormes recortes en el futuro tras el exceso actual, igual que ocurrió en 2009 cuando disparamos el déficit y los desequilibrios porque "tenemos margen". Los excesos de gasto innecesario de hoy son siempre los recortes de mañana.

Piénsenlo por un momento. El Banco de España y la AIReF han alertado que las estimaciones de estos Presupuestos no son creíbles y que el gasto está disparado. El gasto se eleva más de un 50%, con un déficit que el propio Gobierno reconoce que no bajará del 7% en 2021.

¿Fin de la austeridad y del modelo neoliberal? Hay que tener rostro para decir eso cuando llevan las cuentas públicas al mayor déficit de la Unión Europea en 2020, 2021, 2022 y 2023 en todas las estimaciones.

Ni el apoyo del Banco Central Europeo ni el Fondo de Recuperación de la Unión Europea disfrazan el aumento sin control de subvenciones, gasto político, sueldos de personal de libre designación, estructuras clientelares.

El que piense que el apoyo del BCE y de Europa va a evitar los enormes recortes que van a ser necesarios para equilibrar las cuentas tiene un problema de memoria. El gobierno está haciendo exactamente lo mismo que se hizo en 2009, fiarlo todo a Europa y al BCE, aumentar masivamente el gasto y los desequilibrios, pero esta vez lo hace sin espacio fiscal y con la evidencia de que tras los excesos de 2009 llegaron los ajustes de 2010.

Un país que en las estimaciones de ciencia ficción del Gobierno (crecimiento de más del 9% en 2021) genera un déficit mínimo de 94.000 millones de euros es un país quebrado cuyo Gobierno pone en peligro a los miles de funcionarios y dependientes a los que dice defender.

Estos Presupuestos, además, no tienen nada de social. Suben los impuestos al consumo que son profundamente regresivos y sufren más las clases medias y bajas y la partida que más aumenta es la de gasto discrecional.

Con estos Presupuestos, el Gobierno de Sanchez-Iglesias va a aumentar la deuda en doce meses más que el ejecutivo de Zapatero en tres años, y en dos años la elevarán más que Rajoy en ocho años… Con una enorme salvedad que hace este Presupuesto más peligroso. España en esos ocho años redujo el déficit un 70%. Ahora España aumenta su déficit total y además el estructural (el que se genera con o sin crecimiento) en más de 20.000 millones de euros.

No existe ninguna medida de ingresos que cubra el agujero presupuestario que han creado, y que venía ya de la era pre-covid 19. Recordemos que el Gobierno disparó el déficit en crecimiento, con ingresos récord y se saltó sus propias estimaciones en 7.000 millones de euros.

Cualquier funcionario o pensionista español debería estar muy preocupado por su situación cuando se hunde la solvencia del país y se ataca el sector productivo. Los primeros interesados en tener un sector privado fuerte deberían ser los miembros del sector público, porque sin sector privado no hay sector público que pagar.

Cualquier ciudadano de este país debería entender a estas alturas que aumentar salvajemente el gasto corriente ni fortalece el crecimiento ni mejora sus perspectivas de empleo, pero además deprime sus salarios reales y su poder adquisitivo.

Los que celebran estos Presupuestos como un éxito porque van a recibir unos cientos de euros de la enorme bola de deuda generada deberían aterrarse ante la evidencia de que perderán miles en el futuro, sea en términos nominales o reales.

Ninguna expansión monetaria o fiscal va a cubrir el agujero de deuda y, con ello, peor crecimiento y empleo, que están generando en la economía.

Pasarle los desequilibrios de gasto político a los contribuyentes europeos no es nada social, sino profundamente anti-social. Hundir la sostenibilidad de los sistemas públicos para perpetuar gasto corriente innecesario es inmoral.

Los Presupuestos son importantes. Unos malos Presupuestos son devastadores.

Los Presupuestos de la Vergüenza... y de la lechera
EDITORIAL Libertad Digital 14 Noviembre 2020

No puede haber mayor descrédito que el de los Presupuestos que el Gobierno va a sacar adelante de la mano de golpistas, proterroristas y los tontos útiles de Ciudadanos.

El baño de realidad que están dando al Gobierno es prácticamente diario, pero a Sánchez e Iglesias no les quita el sueño. Es más, para defender su estafa no dudan en exhibir a sus ministros presuntamente prestigiosos, Calviño y Escrivá, cada vez que pueden. "Es un Gobierno extremadamente prudente con las previsiones", mentía descaradamente hace unos días Calviño con el enésimo informe que dejaba en papel mojado los PGE. La ministra que tuvo el cuajo de decir que el coronavirus tendría "un impacto poco significativo" en la economía no dudaba en responder así a los que osaban triturar sus números. Valiente incompetente.

Si el Gobierno dice que el PIB se hundirá este año un 11,2%, el Banco de España se decanta por un -12,6%. Si Hacienda promete ingresos récord en 2021, la Airef rebaja en 9.000 y hasta en 18.000 millones sus expectativas de recaudación… Y así con todo. Las estimaciones de deuda, déficit o empleo también están infladas. No coinciden ni con la casa de análisis más optimista. Para cumplirlas, la economía nacional debería ser la primera del mundo en superar la debacle económica, y nada más lejos de la realidad, porque la Comisión Europea ya ha vaticinado que seremos el único país de la UE que sufrirá una contracción superior al 10%.

No es de extrañar que España se haya descolgado por completo de la recuperación, cuando el plan del Gobierno se basa en esquilmar la economía productiva para sufragar su gigantesca red clientelar. La subida de sueldo a los funcionarios, la de las pensiones y el inicuo Ingreso Mínimo Vital no tienen nada de sociales: responden a una mezquina estrategia que consiste en crear votantes cada vez más dependientes del poder político. Y, a todo esto, sólo hay 15,8 millones de españoles trabajando en el sector privado, frente a los 15,1 millones que cobran del Estado. Con casi 9 millones de pensionistas, más de 3 millones de empleados públicos, 3 millones de personas cobrando alguna prestación por desempleo y las 800.000 familias a las que el Ejecutivo ha prometido el IMV, nos encontramos con un Estado al borde del colapso.

Y en lugar de centrar sus esfuerzos en eliminar todo el gasto público superfluo y utilizar la fiscalidad para reactivar la economía, Sánchez e Iglesias han decidido asestar un sablazo de más de 6.000 millones a los contribuyentes. Con esa subida de impuestos no sólo no lograrán recaudar lo estimado, sino que estrangularán todavía más a familias y empresas. La economía no podía estar en peores manos.

Un PSOE sin sentido de Estado
Editorial larazon 14 Noviembre 2020

En la historia reciente del PSOE, tanto en el Gobierno como en la oposición, la línea política la marcaba el partido, como es lógico, intentando situarse en el centro del tablero, impidiendo que esa posición estabilizadora del sistema se la arrebatasen o, en todo caso, haciendo contrapeso con el PP, el otro gran partido nacional. Pero algo ha sucedido que ha provocado un desequilibrio en un doble sentido, en el debate izquierda-derecha y en el territorial. La moción de censura que llevó inesperadamente a La Moncloa a Pedro Sánchez pudo ser una obra de orfebrería de traiciones e intereses cruzados, pero no una operación guiada por los intereses generales del país: simplemente era la última oportunidad que el líder del PSOE tenía para sobrevivir políticamente. O ahora, o nunca.

El apoyo de todos los partidos que como objetivo principal tienen acabar con el orden constitucional, la Monarquía parlamentaria y la unidad territorial, lo que se denomina con desprecio «régimen del 78», anunciaba una verdadera ofensiva contra todos y cada uno de los poderes del Estado, sin medir que el propio PSOE podría salir dañado. El líder de Podemos entendió que su propia supervivencia dependía de acceder al Gobierno y hacerlo por la puerta grande.

La inmoral negociación de los PGE, con un Sánchez incapaz de marcar una línea roja en las pretensiones de los independentistas, ha desvelado, una vez más, la clave de este Gobierno: la gran debilidad del PSOE frente a Podemos. Primero fue pactar con ERC la supresión del castellano como lengua vehicular en la enseñanza y la última la de convertir a Otegi en la figura principal del acuerdo que permite la aprobación de las cuentas, un hecho de alto valor simbólico, de aceptación de exactamente los mismos principios por los que ETA mataba, sin desdecirse de ellos, sin aceptar la menor culpa.

Este cúmulo de felonías ha forzado a que algunos dirigentes socialistas con responsabilidad de Gobierno critiquen abiertamente la posición de Sánchez. Primero fue Guillermo Fernández Vara y ayer, Emiliano García-Page. No se equivoca este último al señalar que «Podemos nos marca la agenda y nos está arrastrando a una esquina del tablero». Eso es así, pero con un hecho fundamental: el actual Gobierno de coalición ha radicalizado toda la política española con unas medidas que han alertado a la Unión Europea en materias fundamentales en un estado de Derecho, como la independencia judicial y el control sobre la información. Sánchez no es que sea rehén de Iglesias, es que participa de una estrategia irresponsable para la estabilidad del sistema. ¿Puede entenderse el bochornoso viaje oficial a Bolivia del Rey acompañado de Iglesias sin el consentimiento de Sánchez? Una vez sobrepasados todos los límites políticos y éticos, sólo cabe que el histórico PSOE, sin queda algo de él, tome la iniciativa para frenar el sanchismo.

La plataforma que ha conseguido un millón y medio de firmas contra la Ley Celaá anuncia manifestaciones en toda España
Más Plurales convoca manifestaciones en coche el 22 de noviembre contra una ley que supone "un camino de no retorno hacia una escuela única".
Sandra León Libertad Digital 14 Noviembre 2020

Casi un millón y medio de españoles han firmado ya en contra de la reforma educativa conocida como Ley Celaá por considerar que "es fuertemente intervencionista, promueve la restricción de derechos y libertades ciudadanas y atenta contra la pluralidad de nuestro sistema educativo". La recogida de firmas ha sido impulsada por Más Plurales, una plataforma que aglutina a asociaciones de padres y madres de alumnos, sindicatos, empresas y diferentes colectivos en defensa de la educación concertada. Su portavoz, Jesús Muñoz de Priego, se muestra satisfecho por el eco que ha tenido esta iniciativa, pero no se conforma: "Nuestra siguiente meta volante son los 2 millones. La recogida de firmas va a estar abierta durante toda la tramitación parlamentaria, por lo que esperamos que las adhesiones sigan aumentando".

En declaraciones a Libertad Digital, este abogado sevillano insiste en que "el listado de agravios es inabarcable" y lo cierto es que la Ley Celaá no sólo atenta contra la educación concertada, sino también contra la educación especial, la asignatura de religión y el uso del español como lengua vehicular, entre otros puntos. Por todo ello, este viernes, Más Plurales se ha manifestado por tercera vez frente al Congreso y ya anuncia una gran marcha en coche para el próximo domingo 22 de noviembre, que recorrerá las calles de las principales ciudades de toda España. En Madrid, el recorrido será el que transcurre ente la Plaza de Cibeles y la de Cuzco y, al igual que en otros territorios, llevará por lema #StopLeyCelaá.

"No podemos tolerar que se produzca una limitación de una libertad pública sin el conocimiento de la sociedad y por la puerta de atrás", asegura De Priego. Y es que, según denuncia, la tramitación de esta ley se está llevando a cabo con "total oscurantismo y a toda velocidad". El portavoz de Más Plurales asegura que "es insólito que en tres sesiones se hayan visto casi 1.200 enmiendas" y denuncia que "es la primera vez en democracia que no se permite la intervención de la comunidad educativa en la tramitación parlamentaria".

Además, De Priego responde a quienes aseguran que están exagerando y creando una alarma innecesaria: "Si es así, es muy fácil, porque si estamos de acuerdo en el fondo y no se va a atacar a la concertada, ni a la asignatura de religión, ni a la libertad de enseñanza, entonces que la ministra nos siente alrededor de una mesa y seguro que llegamos a un acuerdo para que la redacción del articulado no de pie a estas suspicacias". Sin embargo, a su juicio, es obvio que ese no es el problema. "Es evidente que hay una actuación que restringe la libertad, pero es que, además, es una actuación coherente con las medidas que han ido tomando en las diferentes comunidades autónomas donde han gobernado PSOE y Podemos", denuncia el portavoz de Más Plurales. En este sentido, recuerda cómo en Aragón, la Comunidad Valenciana o en La Rioja se han ido reduciendo unidades concertadas en beneficio de unidades públicas. Las que se han frenado, han sido gracias a la justicia. Por eso cree que "lo que se pretende ahora es dar cobertura legal a esa actuación que han rechazado estas sentencias".

Con todo, Más Plurales advierte de que ésta "no es una ley partidista más, sino que supone un cambio de paradigma" y teme que pueda iniciar "un camino de no retorno hacia una escuela única y un monopolio" de la administración: "El intervencionismo en la educación es muy elevado, pero lo que se pretende es que sea absoluto".

El demoledor informe sobre el escándalo de los puticlubs que hunde a Susana Díaz
A. J. @ESdiario_com 14 Noviembre 2020

El juez no está dispuesto a parar una causa que no es más que el paradigma del despilfarro público que se vivió en Andalucía en los años de Gobierno socialista.

Los altos cargos del Gobierno socialista andaluz que presuntamente gastaron más de 30.000 euros en prostíbulos no podrán escapar del juez. El magistrado ha decidido desestimar las peticiones de sobreseimiento de los dos investigados, el exdirector Fernando Villén y la ex directora económica financiera de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo, Ana Valls, al ver "suficientemente fundada la imputación formulada", y que les atribuye haber gastado más de 30.000 euros en clubes de alterne de Andalucía con tarjetas bancarias de la entidad.

Así, el pasado más oscuro de la Junta de Andalucía, siempre vuelve, para desgracia de una Susana Díaz que ahora, desde la oposición ve como su gestión y la de sus predecesores está siendo escrutada tanto por los jueces, como por el propio parlamento andaluz, a pesar de haberse presentado como un ejemplo de regeneración. Pero la pupila de Chaves y Griñán siempre tiene tras de sí la sompra de sus precedesores, que regresa como un jarro de agua fría y ahora las andanzas en los puticlubs andaluces de los altos cargos socialistas serán juzgadas con un tribunal con jurado popular.

El "escándalo de los puticlubs" llega a juicio para dar una cura de humildad a Susana Díaz
De hecho, el juez, en un auto demoledor, insiste en que Fernando José Villén Rueda, "prevaliéndose de su cargo como director" de la Faffe, "habría venido llevando a cabo una disposición ilícita y continuada de los fondos de la entidad pública, desviándolos de su finalidad (...) para abonar servicios recibidos en distintos locales de alterne de Sevilla y otras provincias andaluzas que frecuentaba, utilizando para ello las tarjetas bancarias de las que disponía contra las cuentas de la referida fundación".

Según el mencionado auto, Villén "habría gastado mediante el uso de las tarjetas bancarias de la Faffe un total de 32.566 euros en locales de prostitución, gastos abonados con cargo a los fondos de la Faffe". Además, y según este auto, en connivencia con la directora económica financiera de la Faffe entre 2004 y 2011, también investigada en la causa, ideó "un sistema por el que se simulaban los reintegros de los referidos cargos realizados", con lo que "en los libros diarios de la Faffe constan asientos de devolución de las citadas cantidades que no se corresponderían con la realidad".

"Al objeto de simular el reintegro a las arcas de la Faffe de las cantidades ilícitamente dispuestas por su director, los investigados utilizaron la caja de la Dirección Económica Financiera de la Faffe, simulando supuestas pero en realidad inexistentes reposiciones en metálico de aquéllas disposiciones ilícitas; haciendo así que los gastos se camuflaran como ingresos en la caja central, para su posterior inclusión como tal en la contabilidad", resume el auto.

Igualmente, el auto reitera que hay "contabilizadas diez operativas de gasto en diferentes locales mediante la utilización por Fernando Villén de dos tarjetas bancarias asociadas a las cuentas de la Faffe y ocho operativas distintas de gastos efectuados a través de las tarjetas asociadas a las cuentas de la Faffe en diferentes establecimientos donde se habría ejercido la prostitución, por un importe total de 17.049 euros".

Del mismo modo, el juez de refuerzo insiste en "que no consta la devolución contable" de un cargo realizado el 8 de noviembre de 2005 en uno de los establecimientos por importe de 780 euros, "de modo que este gasto habría sido financiado con fondos directamente procedentes de la Faffe".

Falta de control en los gastos
Detallando cada uno de los pagos y cargos y las operaciones asociadas a los mismos, el juez determina que "estas irregularidades deben conectarse también con la inobservancia detectada respecto los mecanismos de control contable de la Faffe, de modo que, por ejemplo, se habrían realizado muy pocos arqueos de las cajas -Caja Central, principalmente-, cuando al menos tendría que verse realizado uno mensual.

"La falta de arqueos habría impedido el efectivo control del saldo de las cajas, dificultando así la comprobación de las reposiciones de efectivo y la acreditación de los ingresos o gastos realizados; lo que, su vez, posibilita la alteración del correspondiente saldo sin ningún tipo de justificación", indica el juez.

Así, el juez insiste en atribuir a Villén Rueda una supuesta "disposición ilícita" de los fondos públicos, considerando además que Ana Valls, como directora financiera de la Faffe, "habría podido realizar u omitir actos tendentes a cooperar o a encubrir" tales hechos.

El juez ordena más diligencias para seguir investigando
Por otra parte, el magistrado niega a la acusación particular, ejercida en este caso por el PP andaluz, la comparecencia como testigo del exconsejero de Empleo de la Junta de Andalucía Antonio Fernández, al considerar que "resulta improcedente en esta fase del proceso teniendo en cuenta que, en todo caso, dicha diligencia no resulta idónea ni necesaria a los fines de decidir sobre la apertura de juicio oral".

Además, expone que "el hecho de que Fernández cesara en su cargo el día 22 de marzo de 2010, fecha en la que Villén habría realizado disposiciones de 14.737 euros en el establecimiento de alterne J.R. Don Angelo con cargo a su tarjeta de la Faffe, no permite deducir que el exconsejero de Empleo acompañase a Villén en el momento de realizar aquellas disposiciones". "Por más que se afirme como 'previsible y verosímil', esa circunstancia no deja de constituir una mera conjetura carente de evidencias en que sustentarse", indica el juez.

Aun así, el juez está dispuesto a llegar al fondo de uno de los casos paradigmáticos de corrupción en la Junta de Andalucía y ha ordenado nuevas diligencias como la comparecencia testifical del auditor de cuentas Jesús B.L. el 16 de diciembre o que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil realice diversas gestiones para el "total esclarecimiento de los hechos investigados".

Iñaki Arteta estrena “Bajo el silencio”, el documental sobre ETA que incomodará al gobierno
Redacción https://rebelionenlagranja.com 14 Noviembre 2020

Esta tarde, en el cine Embajadores de Madrid Iñaki Arteta estrenará a las 15.45 horas el documental “Bajo el Silencio”, producido por la Fundacion Villacisneros y cuyo contenido hará que se remuevan conciencias, especialmente entre las filas de una izquierda española que se ha entregado en manos de los herederos y legatarios de ETA.

El documental lleva a cabo la elaboración de una historia veraz y honesta de lo ocurrido en el País Vasco en los últimos cincuenta años de terrorismo nacionalista.

“Bajo el silencio” es un alegato contra el falso relato del terrorismo de ETA llevado a cabo por el nacionalismo vasco y al ya se está sumando la izquierda del bloque del gobierno de Sánchez-Iglesias. Es una llamada a la verdad histórica, al dolor de los hechos y a los efectos del terror en la vida de las personas. No se lo pierdan.

Como señala la Fundación Villacisneros, “Tras el cese de la actividad terrorista de ETA se viene hablando de la llegada de la “normalidad” a la sociedad vasca. Pero más bien parece que esta “normalidad” consista en la aceptación colectiva de la preeminencia de los criterios nacionalistas del mundo radical, así como en la aceptación de su relato del pasado. La “normalidad” se visualiza en el trato de los partidos políticos, la prensa y la ciudadanía en general hacia los representantes de ultranacionalistas y a sus reivindicaciones ligadas al futuro de los terroristas encarcelados. Esta “normalización” es impunidad y olvido, pero, sobre todo, silencio. de eso trata el nuevo y magnífico documental de Iñaki Arteta, que esta tarde se estrena en le Cine Embajadores de Madrid. Animamos a nuestros lectores a que acudan a verlo. Merece la pena.

Un aluvión de preguntas permanecen necesitadas de respuesta”.

El documental se podrá ver en el Cine Embajadores de Madrid en tres sesiones:

Viernes 13 a las 15:45 h.; Sábado 14 a las 11:45 h; y Domingo 15 a las 21:05 h.

No se lo pierdan.

Madrid, capital de los mártires de la fe
 larazon 14 Noviembre 2020

La capital ha sido uno de los principales escenarios de nuestra historia, para hechos gloriosos y terribles, como fue la persecución que la Iglesia sufrió en 1936

Madrid ha sido escenario principal de los grandes cambios políticos en la España contemporánea. En julio de 1936, sus calles se convirtieron en virulenta geografía de la reacción de quienes se propusieron defender a la República frente al alzamiento militar. Durante los tres años de asedio de Madrid por los sublevados, la capital de España también se convirtió en territorio de una de las mayores persecuciones que ha sufrido la Iglesia en nuestro tiempo. Madrid se llevó la palma en cuanto al número de víctimas. Ahora, por ejemplo, es la ciudad de España que cuenta con el mayor número de sepulcros de los santos mártires. En 32 lugares distintos se conserva la memoria de 318 santos mártires.

No olvidemos los datos. En 1936 los sacerdotes diocesanos de Madrid eran 1.118. En concreto, y según las últimas investigaciones publicadas, murieron en Madrid víctimas de la persecución religiosa de los años treinta 427 sacerdotes y seminaristas diocesanos. De ellos, 355 residían habitualmente en Madrid. Los 72 restantes eran de otras diócesis, pero se encontraban circunstancialmente en la capital de España. Se asesinó a 1 de cada 3 sacerdotes. ¿Qué ha tenido que ocurrir para que lo que se vivió en un tiempo no muy lejano haya pasado inadvertido historiográfica y litúrgicamente hasta el presente? ¿Había una voluntad de olvido de la gloria de los mártires? Varios factores, algunos también de contexto, ralentizaron el trabajo de la elaboración de un Martirologio de la Iglesia en Madrid. Pero quizá la principal causa fuera que no había una persona, con su equipo, que se hubiera dedicado, con suficiente tiempo, rigor y competencia, a este trabajo.

Y por esas cosas que tiene la Providencia, gracias a la tenacidad del obispo auxiliar de Madrid, monseñor Juan Antonio Martínez Camino, la diócesis de la capital de España cuenta ya con una especie de Martirologio en toda regla. Esta era una asignatura pendiente de una Iglesia fecunda en el testimonio de quienes entregaron su vida por su fe. Quizá los datos de Madrid no llamen la atención si tenemos en cuenta las cifras de España que son más conocidas: 12 obispos, 4.200 sacerdotes y seminaristas y cerca de 3.000 religiosos y religiosas, junto con decenas de miles de laicos. Son ya cerca de 2.000 los que han sido elevados a los altares.

La primera causa de beatificación de los mártires de Madrid que ahora está en Roma lleva como nombre inicial el del párroco de El Pardo, don Cipriano Martínez Gil. Según la biografía oficial, el 21 de julio de 1936 don Cipriano y su coadjutor, el joven sacerdote Joaquín, de 24 años, son apresados cuando, disfrazados con monos, trataban de coger un autobús. Pasaron treinta días en el calabozo municipal. Don Cipriano hacía largas horas de oración y alentaba a los compañeros de prisión con pláticas sugerentes y hasta festivas. El coadjutor ha contado que, cuando él se rebelaba a veces contra sus carceleros, Cipriano le decía: “Hay que perdonar. Tenemos que estar dispuestos a lo que Dios quiera, a darle la vida si es preciso...”.

El 18 de agosto, de madrugada, milicias de Madrid llegaban al Pardo exigiendo que les entregasen al cura. “Lástima que no tengas sotana”, le dijeron. Lo subieron en un coche por la áspera cuesta del Cristo del Pardo. Junto a los Capuchinos está la capillita del cementerio, frente a la que lo situaron. Los mismos asesinos contaron que les dijo que los perdonaba de corazón. “Ahora -les pidió- dejadme que me recoja un momento con mi Dios”. Arrodillándose con el rosario en las manos, alzó los ojos al cielo unos instantes. “-¿Estoy así bien colocado?”, musitó. Le respondió una descarga cerrada. Ya en tierra don Cipriano añadió: “Podéis tirar todavía... no me habéis matado”. Y recibió el golpe de gracia.

Otro último caso, el del joven sacerdote coadjutor de la parroquia de Canillas, Julio Calles Cuadrado, músico destacado. Ordenado en 1928, fue nombrado coadjutor de san Juan Bautista de Canillas en 1933. En noviembre de 1933 describe en una carta cómo su hermana y él afrontaban las dificultades que vivían en Canillas, donde eran insultados y vejados por la calle. El 12 de agosto de 1936 es avisado de que en la Casa del Pueblo se ha decidido su muerte para el día siguiente. Don Julio envía fuera de Canillas a la señora que lo atendía y a su hermano Luis, mientras él permanece en la parroquia. Aquella noche celebró la santa Misa y se quedó en el templo orando. Por la mañana, lo apresan allí mismo y, entre golpes e insultos, le quitan la ropa, lo meten en un saco y lo apuñalan con horcas y cuchillos. Esperemos que, un día no muy lejano, en la Plaza de la Armería, delante de la Catedral de la Almudena, asistamos a la ceremonia de beatificación de los primeros sacerdotes mártires de la diócesis de Madrid.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Los Presupuestos del hambre, la vergüenza y la ruindad
José María Rotellar okdiario 14 Noviembre 2020

Hace unos meses, Sánchez perpetró la mayor atrocidad cometida en España desde la cabecera del banco azul, en competencia con las negociaciones que Zapatero llevó a cabo con ETA en el pasado. Ya no sólo acepta los votos de Bildu -por acción u omisión- para que prospere una moción de censura destructiva o para ser investido tras las elecciones, sino que en mayo firmó -a través de Adriana Lastra por el grupo socialista, que preside el propio Sánchez- un pacto con los batasunos y con Podemos que perseguía derogar de forma íntegra la reforma laboral -despreciando, además, a los agentes sociales- antes de que finalizasen las medidas extraordinarias que adoptó entonces el Gobierno en materia económica y laboral derivadas de la crisis del coronavirus, además de permitir excluir del cómputo de la regla de gasto las actuaciones de carácter social de entidades locales, forales y regionales, y de permitir que Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca pudiesen fijar unilateralmente su capacidad de endeudamiento según sus necesidades. Horas después, el PSOE se acobardó y sacó una nota aclaratoria, pero su intención fue clara y sólo frenó aquel pacto la indignación creciente que hubo entre los españoles.

Pues bien, ahora, vía su vicepresidente podemita, ha vuelto a las andadas. No se conforma con dar un mayor margen de objetivo de déficit a la comunidad autónoma vasca para que el PNV aporte sus votos para apoyar al Gobierno; no sólo regresan los tiempos de Zapatero en los que las inversiones regionalizables penalizaban a Madrid mientras crecían exponencialmente en Cataluña; no sólo eliminan el español como lengua vehicular; y no sólo, con todo lo grave y repugnante que es el hecho, acercan al País Vasco a varios presos etarras, como el que mató al hermano y la cuñada de Teresa Jiménez Becerril, dejando a unos niños pequeños huérfanos. Ya va más allá y sin tapujos un miembro del Ejecutivo -Iglesias lo es- afirma que van a introducir a Bildu -el heredero del antiguo brazo político de ETA, recordémoslo siempre- en “la dirección del Estado”.

Sánchez vende así España definitivamente por un puñado de votos con los que pretende sacar adelante los presupuestos apoyado en la mayoría más radical que existe desde la tenebrosa II República española, que realmente fue un golpe de Estado y que terminó convirtiéndose en un régimen de terror, tampoco lo olvidemos, que desembocó en una cruel y triste guerra. Eso fue una etapa felizmente superada, donde los antiguos contendientes se dieron la mano y trabajaron en armonía para traer a España la mayor prosperidad de su historia, como consiguió la monarquía parlamentaria emanada de la Transición y de la Constitución de 1978, que ahora muchos de los que apoyan al Gobierno -y alguno de sus miembros- quieren derribar, como queda claro en sus proclamas republicanas o en sus ataques a la Corona y a la Constitución. De hecho, Bildu ha dicho que “van a Madrid para derribar definitivamente el régimen”. Algo grave pasa cuando se demoniza a Vox, que, estando o no de acuerdo con sus planteamientos, es democrático, acata y defiende la Constitución y la monarquía parlamentaria, mientras el Gobierno se apoya y pacta con los sucesores de Batasuna -que, recordemos también, fue ilegalizada por considerarse una parte de la banda terrorista y asesina ETA.

Esto es lo más vil de los presupuestos. No ya el que los gastos vayan a ser mayores que los previstos, que la recaudación vaya a ser menor que la estimada, que el cuadro macro se haya quedado anticuado por ser más optimista que la realidad, que el déficit vaya a ser galopante, que la deuda vaya a sobrepasar con creces el 120% del PIB o que no se genere seguridad jurídica y que, con todo ello, nos lleven a la ruina. Esos motivos serían suficientes para no apoyar los presupuestos y haber votado a favor de su devolución, pero no ha sucedido así.

Lo más grave son estas alianzas bochornosas, el blanquear a Bildu, el que Ábalos diga que el pactar con ellos es un triunfo de la democracia. No sé qué opinarían las casi mil víctimas de ETA, porque como los terroristas los asesinaron no se lo podemos preguntar. Los que sobrevivieron a los atentados estarán desolados, como lo estará cualquier ciudadano de bien. Es repulsivo ver hasta dónde están dispuestos a llegar algunos para mantenerse en el poder.

En cuanto al partido de Arrimadas, Ciudadanos, noqueado por sus resultados electorales, deambula sin saber qué posición ocupar, pero vota junto a toda esa mayoría gubernamental que dice denostar, mientras Podemos a través de Echenique trata de burlarse de ellos. No sé si a Ciudadanos le quedará mucha o poca vida política, pero debería tratar de no perder la dignidad a cambio de conseguir un par de titulares en prensa. En fin, ellos sabrán con quiénes quieren aparecer retratados. Son muy dueños de su estrategia, al igual que los electores son muy dueños de tomar buena nota de cara a las próximas elecciones.

Ésta es la triste historia de unos presupuestos que ya nos traían la ruina y que ahora nos sirven también la humillación, la ruindad y la vergüenza.

Consejos para desaprensivos
Jimmy Giménez-Arnau okdiario 14 Noviembre 2020

Vayan algunos consejos para quienes entierran muertos sin derramar una lágrima mientras sepultan nuestro futuro. La constante negación de cada una de sus muchas mentiras, no las convierte en verdades. Tal es el cambalache que se traen los social-comunistas. El bagaje de infamias define sus desmesuras, aunque los socios lo achaquen al rodaje de un Gobierno bicéfalo e inexperto, por no decir desastroso. Pocos entienden que nos impongan su insensato plan de gobernanza. Los espías de la UE tienen los pelos de punta tras conocer que los PGE que les trasladará el Ejecutivo, aparte de ser 100% irreales, están sustentados por separatistas, proetarras y hordas bolcheviques. En Bruselas creen que nos gobiernan insensatos muy peligrosos. Y no andan desasistidos de razón.

José Ortega y Gasset, filósofo español nominado al Premio Nobel de Literatura (1933) por su fabulosa inteligencia, nos legó cinco frases que dichos grillados del Gobierno, deberían tener en consideración. (1ª) “De querer ser a creer que se es ya, va la distancia de lo trágico a lo cómico”. (2ª) “Evitemos suplantar con nuestro mundo el de los demás”. (3ª) “Sólo se aguanta una civilización si muchos aportan su colaboración al esfuerzo; si prefieren gozar el fruto, la civilización se hunde”. (4ª) “El progreso no consiste en aniquilar hoy el ayer sino al revés, en conservar aquella esencia del ayer que tuvo la virtud de crear ese hoy mejor”. (Y 5ª) “El mando debe ser un anexo a la ejemplaridad”. Doy por hecho que estos nuevos dictadores no leerán tan sabios consejos, pues ellos no piensan, improvisan.

Los locos ahora andan ocupados en otros menesteres, como celebrar que sus colegas iraníes, han incrementado sus reservas de uranio enriquecido habiendo almacenado 12 veces más el nivel autorizado bajo el acuerdo suscrito en 2015. Todo aquel que vulnera las leyes, siempre es bienvenido en el circo de Moncloa. Que se lo pregunten a Maduro, con quien están a partir un piñón. Las dictaduras salvajes son el espejo que añoran estos infradotados. Caído Trump, ya tienen las manos libres para colgar a Felipe VI de una farola y consumar su diabólico sueño, traer una República de catetos, gañanes y ladrones donde la censura sea un placer y aquel oxidado eslogan comunista: “Entregarnos vuestra conciencia y os haremos libres”, la moneda de cambio. Viendo lo que se les viene encima, protestan los patronos y protestan los obreros. Todos hablan de ruina inevitable.

Dos inmisericordes tragedias asolan nuestras vidas. El coronavirus que, antes o después, contará con una vacuna redentora. Y ese par de vendedores de feria, el maniquí y el partisano de Galapagar que le sorbe el poco seso que tiene, fatuos ambos, muy mentirosos los dos, vagos ineficaces que nos fríen a impuestos, sin solucionar problema ninguno, complicando absolutamente todo, para los que no hay cura que valga porque ni la insensatez, ni la egolatría, tienen arreglo.

Sánchez lanza a «Iván el Terrible» a sofocar la revuelta de los socialistas críticos
OKDIARIO 14 Noviembre 2020

En los últimos días, socialistas críticos con la doble decisión de Pedro Sánchez de pactar con ERC la supresión del español como lengua vehicular en Cataluña, y con Bildu el apoyo de los proetarras a los Presupuestos Generales del Estado, han impulsado plataformas que han cosechado en poco tiempo millares de firmas. Antonio Miguel Carmona y Nicolás Redondo son dos claros ejemplos de cómo el socialismo que no comulga con los pactos del presidente del Gobierno se ha movilizado con éxito en las redes. Al Gobierno le preocupa y para aminorar el impacto de ambas plataformas ha encargado a Iván Redondo que haga un control exhaustivo y un seguimiento del impacto, evolución y firmas contenidas en esas plataformas. Es decir, el jefe de Gabinete de Pedro Sánchez se ocupará de contrarrestar el impacto en la opinión pública de las plataformas críticas.

La que defiende la retirada de la ley que avala el ataque al castellano en Cataluña -promovida por Antonio Miguel Carmona- acumula ya más de 115.000 firmas, en su inmensa mayoría de socialistas. La segunda plataforma es la de Nicolás Redondo, histórico del socialismo vasco, que ha lanzado la crítica ante el polémico pacto de Sánchez con Bildu para sacar adelante los Presupuestos. Redondo acusa al Gobierno de Sánchez de haberse convertido en «autómatas sin alma» y pide a los socialistas que «salven su dignidad» rechazando el pacto con los proetarras.

Pero Iván Redondo no se limitará a controlar esas dos plataformas, sino a aminorar los ecos de las críticas de barones socialistas como Guillermo Fernández Vara, Emiliano García Page o Javier Lambán, además de Susana Díaz. El temor a que todos esos movimientos de rechazo cuajen preocupa a La Moncloa y el todopoderoso Iván Redondo, «Iván el Terrible, se ocupará en persona de que no se extiendan. Los métodos de Iván Redondo son expeditivos. Hará uso de su poder para aplacar las críticas. Así se las gasta Pedro Sánchez.

Se acabó la broma, hay que elegir
Javier Somalo Libertad Digital 14 Noviembre 2020

Dice el ministro Ábalos que si un partido es legal todo lo que hace debe ser considerado normal. Pues ese es el problema: Bildu no debería ser legal.

Hasta ahora, a nadie se le ha ocurrido exigir a Bildu que confiese todo lo que sabe de los más de 300 atentados de ETA que quedan por resolver. Porque mientras haya casos pendientes no debería existir un partido político afín a la banda y liderado por personas que han formado parte de su estructura. Cualquiera de los que hablan en nombre del partido de Otegi podría estar involucrado y ni siquiera lo sabemos.

Por desgracia, muchos políticos, de todos los partidos, piensan que la página del terrorismo en España ya está más que leída y no merece revisita alguna. Mataron, secuestraron y echaron a más de 200.000 personas de sus casas a punta de pistola —si estuvieran, el País Vasco no sería nacionalista— pero es mejor que ahora se dediquen además a la política. Es “un triunfo de la democracia”, sostiene Ábalos, que seguro se celebrará como tal en los cementerios.

El caso es que la contrapartida por el apoyo a los Presupuestos Generales del Estado no requiere dotación económica como de costumbre, “sólo” acceder a la pretensión de una banda terrorista de tener a sus presos cerca de casa aunque nunca hayan estado tan lejos de sus familias como los muertos que provocaron. Y como ahora son un partido legal, todo es normal.

Una nueva transición con ETA haciendo de PCE
Ábalos presume de saber mucho de clandestinidades y le han sacado a decir que los remilgos de hoy contra Bildu no habrían traído la Transición. Lo dice por la legalización del PCE de Santiago Carrillo cuando, por cierto, ETA mataba a españoles como moscas. Pues si fuera por el PSOE no sé dónde habría quedado esa Transición que ya han encaramado al patíbulo porque ellos, los socialistas, no estaban precisamente muy a favor de esa legalización que le descuadraba las cuentas electorales a Felipe González. No, ellos no querían. Al ver que el PCE fracasaba en las primeras elecciones de 1977 entonces sí, fue una buena idea y hasta suya.

Pero fue Manuel Prado y Colón de Carvajal —el personaje es ahora lo de menos— el que viajó a Rumanía a entrevistarse con Nicolás Ceaucescu por encargo de Juan Carlos I para sondear a Carrillo ante una eventual legalización. Y después llegó la historia conocida de que guardarían la tricolor, aceptarían la monarquía y no saldrían en masa a celebrarlo para no provocar, que ya estaba la cosa bastante calentita. Adolfo Suárez formalizó el asunto sin rubor pese a haber prometido muy poco antes ante la Junta de Defensa Nacional que jamás lo haría. Menudos insultos y amenazas se llevaron en la calle el propio Suárez y Gutiérrez Mellado… traidores, rojos y no sé cuántas cosas más. ¿Y el PSOE? Al PSOE le pasó como a Armada: ni estaba ni se le esperaba. Pero apareció para recoger la cosecha ajena. ¿Alguna vez ha asumido el PSOE el riesgo que corrieron los que de veras hicieron la Transición? Nunca. Llegaron a mesa puesta y siguen comiendo.

En todo caso, la legalización del PCE no es ni por asomo equiparable al proceso de complicidad con la ETA, previo a la rendición llamada “paz”, que inició groseramente Zapatero y que llega hasta la ignominia de hoy. Felipe González negoció con la banda mientras se la perseguía policialmente. Cometió muchos errores, se enfangó y no supo explicar con valentía en qué consistían o en que deberían haber consistido los GAL, que quedaron en guerra sucia porque sucia fue. Pero que José Barrionuevo no dormía ni descansaba un minuto para acabar con ETA y que le dolía cada atentado y escamoteo de féretros por la puerta de atrás de las sacristías abertzales es un hecho tan cierto como que Zapatero acordó con la banda llamar “accidentes” a los atentados y llegó a extender salvoconductos a etarras para usar en caso de detención también accidental. No es leyenda urbana: pillaron al etarra Juan Carlos Yurrebaso con uno que llevaba hasta números de teléfono del Ministerio del Interior del PSOE. Y de ahí al caso Faisán, el impune chivatazo para que no prendieran a los recaudadores de sangre que hoy apoyan los presupuestos nacionales de Sánchez. Si eso no es complicidad cualquier excusa vale.

El PCE se avino a la democracia con monarquía y bandera nacional y contribuyó en aquel momento a la concordia. En plena democracia, aunque no sepamos por cuánto tiempo, añadir a ETA no es contribuir a ensanchar las libertades como entonces sino a demolerlas. Así que el requiebro de Ábalos, tan ducho en negociaciones con narcoguerrillas, no se lo cree ni él. Y lo sabe.

Por si quedaba alguna duda de la puerta que se ha abierto en el peor momento posible, valga la sinceridad que, al no conllevar en España riesgo alguno para el delincuente, resalta el fondo que el Gobierno pretende desdibujar con baratijas históricas: Sortu, la filial de Bildu en el País Vasco ha necesitado pocas palabras: “Vamos a Madrid a tumbar definitivamente el régimen”. Por supuesto, se refiere a la democracia. Pero Ábalos celebra su triunfo y “normalización”.

El lamento cobarde de los barones
Han vuelto a gemir Emiliano García Page, Guillermo Fernández Vara y Javier Lambán, los tres mosqueteros que siempre terminan levantando el florete por Sánchez. Desde sus respectivos alcázares ya han dejado a la prensa los pertinentes titulares para conciliar el sueño. Page, que fue el que dijo que no quería que los Reyes Magos le trajeran vaselina mientras su jefe pactaba la investidura con ERC, dice ahora que “lo de Bildu no tiene un pase”. Se ve que los de Oriente no le hicieron caso o que al final no necesito coadyuvantes para transigir con ERC. Y lo mismo pasará con Bildu. ¿Qué significa que “no tiene un pase”? Pues nada de nada, como siempre. Ya echaron una vez a Sánchez y les salió mal, así que no lo volverán a hacer porque se mueren de miedo.

El extremeño Fernández Vara dice que el hecho de que Bildu apoye los presupuestos de su partido supone “un fracaso como país”. O sea, que si las cosas salen bien es gracias al PSOE pero si se tuercen es por culpa de todos o de ese término tan vago, “país”, que sirve para llorar mientras se pide otra caña. Si de verdad estuviera dolido sería más fácil decir que es una vergüenza de Gobierno y un asco de partido. Y después se iría de la política, a jugar al dominó con Rodríguez Ibarra. Añadió Vara: “En lo personal iré a la farmacia a por un antiemético”, o sea, un remedio contra los vómitos. Quizá se encuentre en la rebotica con Page, el de la vaselina.

Lambán dijo que ERC era “indeseable” para cualquier viaje y que el hecho de que Bildu apoye ahora los presupuestos es “inquietante”. Desde Ciudadanos en Aragón lo han calificado de “valiente”. En fin, en tiempo de cobardes, cualquier cosa parece atrevida. Ojo con los Bonos del PSOE, muy españoles de pulsera y de boquilla pero cicerones de los peores sátrapas antiespañoles. Si están indignados y su preocupación va más allá de sus eventuales negocios paralelos, que salten de verdad o que apechuguen con su culpa, que es mucha. No se puede parecer de Vox, servir al comunismo y considerar valiente a Ciudadanos sin casarse con nadie y con todos a la vez. Ya está bien de señoritos.

El PP de Casado y la gran empresa
Es tradición que una parte PP aplauda y apele a los tres mosqueteros socialistas exhibiendo su empeño en caer simpáticos al PSOE de los señoritos. Aunque es este nuevo PP dirigente el que diseño la estrategia de tratar a Bildu como un rival más y discutir con ellos de política sin mencionar a la tediosa ETA. Eso es al menos lo que explican como uno de los ejes de su renovación pop, parecida a la que les cobró antaño un tal Iván Redondo cuando trabajaba para ellos de gurú. ¡Si los conocerá! Así que estamos ante un escenario, no por conocido, menos desalentador: una parte del PP aplaude a una parte del PSOE y entre todos no consiguen más que eso: palmas, palmitas, higos y castañitas. Y mientras, ERC, comunistas y la marca política de ETA deciden con Pedro Sánchez lo que nos van a gastar para luego “tumbar el régimen”. Nadie del PSOE va a frenar a Sánchez.

Si el PP de Génova quisiera servir a la causa —asumiendo ineludibles costes internos que a medio plazo serían bien rentables— quizá esté a tiempo de corregir su viaje estético al centro que no fue más que una huida de la trinchera en la que han dejado a Vox. Ya nadie pide coaliciones ni fusiones, sólo sentido común y de Estado, que deberían ser parejos. Si se apartan los mediocres, todavía es posible evitar la catástrofe.

También está a tiempo de enmendarse la alta clase empresarial que sigue jugando a consentir o vetar políticos, siempre en la misma dirección, desde un Olimpo que ya empieza a ser culpable por no pisar la tierra de los mortales. La reflexión no es demasiado compleja, sólo hay que repasar el BOE y lo que hay preparado para la Educación y la Prensa y valorar si eso es compatible con la democracia. Sólo deben darse cuenta, en fin, de que nada de lo que está sucediendo es pasajero.

Lo han dicho claramente: “Vamos a Madrid a tumbar definitivamente el régimen”. Hay que elegir de parte de quién se está.

Pablo Iglesias, y la jugarreta con Bildu
A Iglesias quizás no se le conocerá hazaña reseñable como gestor o ministro, pero si algo tiene es un olfato político capaz de manejar los tiempos para descarrilar adversarios
Estefania Molina elconfidencial 14 Noviembre 2020

A Pablo Iglesias quizás no se le conocerá ninguna hazaña reseñable como gestor del Gobierno o ministro, pero si algo tiene el líder de Podemos es un olfato político capaz de manejar los tiempos afiladamente para descarrilar a sus adversarios. Aglutinó a los independentistas para que apoyaran a Pedro Sánchez en la moción de censura contra Mariano Rajoy en 2018; logró meterse en el Consejo de Ministros hace un año con la repetición de elecciones y el hundimiento de Albert Rivera; y esta semana ha sacudido el tablero en una jugada sin parangón con Bildu, sublevando a destacados barones del PSOE y anunciando la lucha de poder que se viene en España a medio plazo.

Y es que Iglesias parece haber asumido que solo si Sánchez depende excesivamente de los socios plurinacionales (Bildu, ERC…), Podemos tendrá algún sentido como necesario aglutinador de ese amalgama, alguna utilidad, en esencia, como partido menguado en la política española y la coalición gobernante. Eso pasa por mantener a la derecha lo más alejada del PSOE posible, y presentarse como el garante de ese parapeto, tal que los morados no acusen el desgaste de los giros centristas de Sánchez con Inés Arrimadas o Pablo Casado. Esto es, aceptar en beneficio propio la perpetuación de la doctrina de los bloques tan polarizados izquierda-derecha que habitan en el Congreso.

Sucede que a Iglesias le incomodaba profundamente Ciudadanos desde hace meses, cuando la formación naranja prometió diluir a los morados en su intervención en los pactos de gobierno. De ahí, que el líder morado se levantara la mañana en que se tramitaban los presupuestos a informar de que el partido de Arnaldo Otegi era parte de la "nueva dirección de Estado". Era cuestión de horas que una Arrimadas presionada internamente estallara hasta decir basta, frente a la matrioska presupuestaria que se estaba arremolinando en torno a la coalición de izquierdas, con 'topping' plurinacional, antimonárquico.

Pero eso no es todo. El mismo PP se ha empezado a convertir en una pieza muy incómoda para el podemismo ­—sorpresivamente—. Casado pilló a Podemos con el pie cambiado durante la moción de censura de Vox, al desmarcarse de Santiago Abascal. Existe la hipótesis incluso de que el PP podría empezar a cortejar al PSOE en un futuro no muy lejano. El intento podría poner contra las cuerdas a la izquierda, tras tanto aclamar esta que se prescindiera de Vox. Esa circunstancia resultaría temible para Podemos, y tanto es así, que la cercanía sobrevenida con Bildu ha tenido ya una primera consecuencia. El Partido Popular vuelve a dilatar la renovación del Consejo General del Poder Judicial ahora que se auguraban visos de pacto.

Si bien, la cuestión es por qué Sánchez no se planta públicamente. Es decir, si es que existe un ala del gobierno que no desea perder a Ciudadanos, o un ala del Ejecutivo tan incómoda con la jugarreta de Iglesias con Bildu. De un lado, porque Iglesias ha logrado elevar el coste de que el PSOE rompa con el pack plurinacional, que es un conjunto formado por demasiados partidos (BNG, Bildu, ERC, PDeCAT, PNV…). Si Sánchez decide romper en público, Podemos gana en su dominio de la escena, el fondo político, y la táctica. La evidencia fueron las elecciones del pasado 10-N, que demostraron que el PSOE no puede alejarse del flanco plurinacional y abrazarse a Cs, a riesgo de sangría electoral. La campaña patriótica del PSOE de 2019 distó de ser un éxito, pues perdió tres escaños e Iglesias se hizo con cinco ministerios.

Con todo, la forma de arrastrar los pies del presidente del Gobierno, el silencio en este asunto, haría sospechar que en —cierto modo— la normalización de Bildu en los pactos beneficia implícitamente a Sánchez de cara a la repartición de cuotas de poder a largo plazo. Con Ciudadanos eso no es posible, puesto que Arrimadas no ha proporcionado ningún poder territorial al PSOE. Ferraz siquiera logró hacerse con la Comunidad de Madrid a través de una posible moción de censura a Isabel Díaz Ayuso. Quizás eso le habría dado puntos a Arrimadas para cerrar un acuerdo entero para los presupuestos, como comenté hace unas semanas. Por otra parte, el hundimiento notorio de Ciudadanos es un potencial caladero de voto para PP y PSOE.

La realidad es que el ala plurinacional tiene más capacidad de multiplicar poder territorial para la izquierda. En Navarra, porque la abstención de Bildu dio la presidencia a María Chivite en 2019. En Euskadi, se ha rumoreado con la posibilidad de un tripartito de izquierdas, aunque la geometría ha devuelto el gobierno al PNV junto a los socialistas vascos. En Cataluña, la única forma de apartar a Junts per Catalunya y a Carles Puigdemont del control de la Generalitat es que Esquerra Republicana gane las elecciones y pueda gobernar en solitario con apoyo externo de Comunes o PSC. En Extremadura o Castilla-la Mancha, el desmarque de los barones Page y Vara también es una forma de reafirmar su distancia con la línea de Moncloa.

Asimismo, consolidar el eje plurinacional reduce las posibilidades de que la derecha gobierne en muchos años. De un lado, porque la adhesión al bloque se vuelve por un motivo identitario frente a populares y voxitas. No hace falta que Sánchez ceda ya demasiado para que Gabriel Rufián, o el PDeCAT decidan que, o se está con la amalgama plurinacional, o con la amalgama de PP-Vox. La derecha queda así acorralada ante la incapacidad de ampliar sus apoyos con partidos como Junts per Catalunya, la antigua Convergencia, pasada por el tamiz del 'procés' independentista —cobijo que sí puede encontrar Sánchez con un buen número de nacionalistas—.

Ese elemento es crucial, porque España vive una especie de fenómeno neocantonalista, en que los partidos regionalistas, independentistas, nacionalistas, cada vez son más importantes en el peso de la gobernabilidad. Se aprecia en el Congreso, se apreció en el mapa autonómico de elecciones vascas y gallegas. El BNG crece en Galicia frente a Podemos, el propio Bildu crece frente a Podemos en el País Vasco.

Por consiguiente, la derecha tiene un serio problema para recuperar el poder en solitario y sin los nacionalistas, más allá de contar con formaciones como Foro Asturias, Unión del Pueblo Navarro, y quién sabe si el PNV alguna vez. Un PNV que además, ve laminado su poder exclusivo en el Congreso, con el protagonismo recientemente adquirido por Bildu para futuros pactos.

A fin de cuentas, Pablo Iglesias no da puntada sin hilo, y la jugarreta parece ir ya más allá del tuit del vicepresidente en la fría mañana presupuestaria.

Una tropelía histórica de Sánchez exige una respuesta histórica también
ESdiario 14 Noviembre 2020

La aprobación de los peores Presupuestos de la historia no es, pese a todo, lo más grave. El objetivo ya en marcha es modificar la España democrática conocida por otra sectaria y troceada.

Pedro Sánchez perpetra en estos días su última tropelía política, en la línea de todas las cometidas desde que, en junio de 2018, alcanzó la presidencia con los mismos aliados que ahora le van a aprobar los Presupuestos.

No por coherente con esa alianza de dos años, resulta menos escandaloso que en el peor momento de la historia reciente de España se entregue a los partidos que, por distintas razones, menos creen en el Estado de Derecho y la Constitución que, pese a ellos, ha entregado el periodo de prosperidad más prolongado en siglos.

Donde debiera buscar pactos de Estado con otras fuerzas que representan a mayorías, Sánchez agudiza la decisión con un plan que excede en mucho la mera aprobación de unas cuentas públicas por lo demás funestas: aumentar el gasto público, gracias a transferencias efímeras de Europa, mientras se desploman los ingresos y crecen todas las variables definitorias de una quiebra, es simplemente suicida.

España en venta: Sánchez cruza todas las líneas para sobrevivir en Moncloa
Pero con ser eso grave, mucho más lo es aún lo que hay detrás: establecer de manera definitiva una sociedad que, a un precio insoportable, consolide la fórmula para alcanzar siempre 176 diputados, con un PSOE disminuido e irreconocible pero a la cabeza de un bloque conformado por Podemos y todo el separatismo.

Sánchez no solo aprueba los Presupuestos. Consagra una mayoría para años con un objetivo pernicioso: cambiar de arriba a abajo España o acabar con ella

Obviamente, a Sánchez no le sale ni le saldrá gratis esa lamentable manera de alcanzar y conservar el poder. Si sus socios se lo consienten es porque ven en ello la mejor posibilidad para conseguir sus objetivos, resumidos en uno que une a Podemos, ERC o Bidlu por distintas razones: el primero para avanzar en la refundación de la España constitucional; los segundos simplemente para acabar con ella.

Ese desafío, que incluye el acoso a la Corona, los indultos del procés; el asalto al Poder Judicial, la creación del "Ministerio de la Verdad" o la imposición de una ley educativa sectaria e ideología; pone a prueba la resistencia democrática e España y obliga a todos los descontentos a buscar una réplica eficaz.

Desde luego a los barones del PSOE, a los que observa la historia y se convertirán en cómplices de Sánchez si se limitan a una frugal queja. Y también al centroderecha, que tiene dos años por delante para organizarse y plantar cara electoral a este peligro consolidado: si PP, Cs y VOX no hacen el esfuerzo que sea para entenderse y traducir mejor sus apoyos en escaños; también tendrán responsabilidad en este enorme estropicio.

Nicolás Redondo acusa al Gobierno de “autómatas sin alma” por pactar con Bildu
Redacción https://rebelionenlagranja.com 14 Noviembre 2020

El exdirigente del Partido Socialista en el País Vasco Nicolás Redondo ha acusado este jueves al Gobierno de haberse convertido en “autómatas sin alma” tras el pacto con Bildu y ha pedido a los socialistas “salvar su dignidad” mostrando su oposición, “ya que no pueden salvar la dignidad colectiva del partido”.

“Cuando el Gobierno requiere la ayuda de Otegi para seguir gobernando, abjura de todo compromiso ético y nos devuelve a la España negra”, ha criticado en un comunicado, al tiempo que ha afirmado que con la posición determinante de Bildu en el trámite presupuestario, “los socialistas olvidan” que los miembros de ese partido “no han realizado ni la más mínima critica a su pasado criminal, que siguen convirtiendo los crímenes de ETA en un canto épico cada vez que reciben tumultuosamente a un expreso de la banda terrorista”.

En esta línea, ha señalado que el pacto con Bildu “solo favorece” al vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y ha reivindicado que “es mucha la distancia entre un partido legal y la negociación con quienes siguen alardeando de su siniestra historia”. Redondo se ha preguntado dónde queda el dolor y las lágrimas porque, a su juicio, “parece que se hubieran convertido en autómatas sin sentimientos, sin alma”.

El también presidente de la asociación ‘La España que Reúne’, ha criticado que aquellos que reclaman “con más intensidad” que no se olvide el pasado, sean los que “olvidan los asesinatos de ETA, la quema de numerosas Casas del Pueblo y la destrucción del proyecto vital de muchos vascos”. “El Gobierno no debe olvidar que los principios éticos son absolutos, no se les ensucia: se les destruye, no se les hiere se les mata”, ha remarcado.

“IGLESIAS SIGUE SU HOJA DE RUTA”
Redondo también se ha referido al líder de Podemos, de quien ha asegurado que “tiene una estrategia que no pueden ni saben combatir los miembros socialistas del Gobierno”. Así, ha señalado que “mientras ellos se dedican a una gestión dudosa de sus competencias, Iglesias sigue inmutable su hoja de ruta”.

“Creyeron algunos que el poder le iba a domesticar y que terminaría siendo absorbido por la responsabilidad institucional, pasado un año vemos que es él quien tiene la iniciativa, quien tiene un discurso, quien tiene idea cabal de lo que quiere, mientras el resto se desenvuelve en improbables números, en silencios cómplices o en diarreas lingüísticas, consiguiendo en el mejor de los casos que no sepamos lo que quieren decir.

PSOE PRISIONERO
Asimismo, Redondo ha acusado a Iglesias de hacer “prisionero al partido mayoritario, con el apoyo de sus socios Otegi y Rufián”. Además, ha recordado que el anuncio de retirar todas las cautelas parlamentarias para elegir a los miembros del Consejo General del Poder Judicial o la estrategia continuada de acoso y derribo de la monarquía “son ejemplos de una acción concertada y dirigida a debilitar y sustituir el sistema del 78”.

Finalmente, se ha dirigido a todos los socialistas de toda España para que digan donde puedan que no están de acuerdo con los pactos con Otegi porque “en ocasiones, es más importante decir un rotundo ‘no’ que callar”. “Lo primero es una expresión de valentía; lo segundo, de una cobardía incompatible con la democracia”, ha zanjado.

Sánchez rehabilita a Josu Ternera
Segundo Sanz okdiario 14 Noviembre 2020

El chulaco, como dicen en mi tierra, ha vuelto a las andadas. Primero, aseguró que nunca pactaría con los populistas de Podemos, pero terminó formando el primer gobierno socialcomunista tras la II República. Después, afirmó que no podría conciliar el sueño con Pablo Iglesias de vicepresidente y su apuesta por un referéndum de secesión en Cataluña, pero claudicó ante el Vendeobreros de Galapagar y abrazó su plan de un Frente Popular con los separatistas de ERC como socios preferentes. Y luego, avanzó a los líderes independentistas que «nunca significa nunca», pero acabó estrechando la mano del golpista Junqueras y su ventrílocuo Rufián. Todo para salir investido y permanecer en el poder a toda costa. Por encima de los españoles, de su propio partido, de los principios y valores democráticos y de la hemeroteca. Porque al petimetre de Tetuán le importa una higa caer con sonrojante frecuencia en lo de ‘Donde dije digo, digo Diego’. A él, lo único que le preocupa es seguir durmiendo en ese colchón de Moncloa que ordenó cambiar a las primeras de cambio.

Pero hasta aquí hemos llegado. La última del chulaco es de una ruindad y mezquindad supinas. El que repitió hasta en cinco ocasiones que nunca pactaría con los proetarras ha cruzado el Rubicón de sangre como ninguno de sus antecesores: acordar desde el Gobierno la ley más importante, la de Presupuestos, con la marca política de ETA o la de sus herederos. En este caso, con la coalición que integran Bildu y Sortu, el partido del exjefe de la banda terrorista Josu Ternera. El doble precio de esta infamia ha sido, por un lado, acercar a pistoleros irredentos por un tubo, con una catarata de beneficios penitenciarios y con cambio incluido a un módulo más cómodo para Txapote, asesino de Miguel Ángel Blanco. Y por otro, dar carta de naturaleza en la «dirección del Estado» a quienes no condenan el asesinato de 857 personas, ni piden perdón por la barbarie y además equiparan a las víctimas con sus verdugos. «Hoy no acaba nada, hoy empieza todo», dijo el jueves engrandecido el bildutarra Matute en la tribuna del Congreso tras la alianza con Sánchez. «Vamos a Madrid a tumbar definitivamente ese régimen», exclamó al unísono y desafiante el batasuno Arkaitz Rodríguez en la Cámara de Vitoria. Por si alguien tenía dudas.

Con esta afrenta, el presidente rehabilita a Josu Tenera, el encapuchado que leyó el último comunicado de ETA y que mantiene hilo directo con Otegi y sus secuaces desde París, donde reside con pulsera telemática a la espera de ser juzgado por Francia y extraditado a España. El que fuera cabecilla de la organización terrorista habría estado detrás, entre otros atentados, del asesinato del concejal socialista Isaías Carrasco (¿no te da vergüenza, Pedro Sánchez?) y de la bomba contra la casa cuartel de Zaragoza, donde murieron once personas. seis de ellas menores de edad. Sin embargo, este miserable es realzado ahora por Bildu como un referente, como el «artesano» de la búsqueda de «una solución en Euskal Herria». José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea es el nuevo «hombre de paz» de Sánchez, como lo fue Arnaldo Otegi de Zapatero.

Ambos coincidieron ‘codo con codo’ como parlamentarios de Euskal Herritarrok y ahora marcan los designios de la hoja de ruta de los batasunos. Esta es la mejor prueba de que ETA ha cesado su actividad armada, pero no se ha disuelto y sigue en su «conflicto», blanqueado estos últimos días por el sanchismo al compararlo con el franquismo y la Transición. Olvida Ferraz que en aquella Guerra Civil derivada en dictadura hubo dos bandos, mientras que en la Democracia sólo uno, el de la ignominia etarra. Y Ternera representa la continuidad política de esa obra criminal de ETA. Pero ahora rearmado moralmente por el traidor.

El Gobierno consuma el ataque al castellano al aprobar en comisión la ‘Ley Celaá’
OKDIARIO 14 Noviembre 2020

El ataque del Gobierno al castellano sigue adelante tras conseguir que la Comisión de Educación y Formación Profesional del Congreso haya aprobado el dictamen de la Ponencia sobre la Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE), también conocida como ‘Ley Celaá’, con los votos a favor de PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV y Más País.

La representante de Bildu se ha ausentado de la sala antes de terminar la sesión, mientras que PP, Vox y Ciudadanos han votado en contra tras advertir que la recurrirán ante el Tribunal Constitucional, tanto por eliminar el castellano como lengua vehicular como por derogar la libertad de los padres para elegir un centro concertado.

Ahora, el texto pasa al Pleno del Congreso, donde el próximo jueves aún se podrán aplicar cambios porque se mantienen algunas enmiendas «vivas».

Enmiendas relevantes para algunos grupos como el castellano obligatorio en el 25 % del horario escolar, la Religión al margen del currículo y fuera del horario escolar o Ética obligatoria en cuarto de la ESO, no han salido adelante.

La ‘Ley Celaá’, que además debe pasar por el Senado, se aprobaría en su caso antes de la próxima primavera, según fuentes parlamentarias. Sería la octava ley educativa de la democracia.

Enmiendas
El dictamen recoge algunas de las enmiendas aprobadas en las últimas semanas y que han generado fuertes críticas entre la oposición, como es el caso de la supresión de la referencia al castellano como lengua oficial del Estado en educación, así como la consideración del castellano y las lenguas cooficiales como lenguas vehiculares, cuestión que ha suscitado una gran polémica.

De hecho, PP, Cs y Vox ya han anunciado que llevarán esta Ley al Tribunal Constitucional (TC) si es apoyada por la mayoría absoluta de la Cámara baja.

El texto también incluye: el aumento progresivo de plazas públicas para la etapa de 0 a 3 años; que la asignatura de Religión no cuente para las notas medias; la prohibición de que los colegios concertados segreguen por sexo; la cesión de suelo público exclusivamente a la construcción de centros de titularidad pública; la fijación de la «excepcionalidad» de la repetición de curso; la inclusión de una cuarta modalidad de bachillerato más general; o la derivación de alumnos de centros de Educación Especial a centros ordinarios en el plazo de 10 años.

La diputada del PP Sandra Moneo ha acusado al PSOE de no haber buscado el acuerdo y de ser «el peor enemigo de la educación» a través de una ley que «ataca la libertad frontalmente y la calidad del sistema». La portavoz de Educación ‘popular’ ha lamentado que el texto hable de «inclusión» sin tener en cuenta la «equidad» y que por ejemplo, no distinga entre las necesidades de los menores con diferentes discapacidades. «Con sus medidas hundirán al más débil», ha advertido.

Para Vox, la ‘Ley Celaá’ es «un entreguismo a quienes quieren romper España», según la ha definido su portavoz en esta materia, Joaquín Robles López. Su compañera Georgina Trías, por su parte, ha criticado la falta de libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos y ha advertido al Ejecutivo que cuando el TC se pronuncie «tendrán que implantar el ‘pin parental’» de Vox para cumplir con este derecho.

Muy crítica ha sido también la representante de Ciudadanos, Marta Martín, quien ha calificado la ley como una «vergüenza» y considera que es de «dudosa garantía democrática». La diputada también ha criticado el «trampantojo» de las repeticiones, y ha recriminado al PSOE sus propuestas sobre la Alta Inspección Educativa que, a su juicio, no son «democráticas».

La diputada ha ofrecido a los socialistas, durante la sesión, un «acuerdo de mínimos», pero que «se ajusta a las sentencias del Constitucional» en este sentido, y que determina que en aquellas comunidades en las que se ha sometido a los alumnos a la inmersión lingüística tengan, al menos, el 25% de enseñanza en castellano. La propuesta ha sido rechazada.

Lawfare lingüístico
Josu de Miguel Bárcena cronicaglobal 14 Noviembre 2020

Lawfare (guerra jurídica) es un concepto que, aunque ha tenido otros usos sectoriales y geográficos, ha sido importado de Latinoamérica a nuestra opinión pública. Con él se da cuenta del uso de las normas para tratar de eliminar de la carrera del poder a candidatos o presidentes progresistas de países como Argentina (los Kirchner), Brasil (Lula da Silva) o Ecuador (Correa). En España ha existido una versión más castiza del asunto: la denominada brigada Aranzadi, compuesta por abogados del Estado y al parecer empeñada desde hace años en recurrir ante la justicia los frecuentes ilícitos constitucionales de la clase política y la Comunidad Autónoma que nos ocupan.

Esto viene a cuento de la enmienda que Podemos, PSOE y ERC acaban de pactar para eliminar la vehicularidad del español de la Ley Orgánica de Educación. Los lectores necesitan algo de claridad en el debate y hay que empezar por precisar nociones. En Cataluña, como en otras Comunidades Autónomas, hay dos lenguas oficiales, el español y el catalán. La garantía de la cooficialidad está en la Constitución (art. 3), sin embargo, como ha señalado repetidamente el TC, la previsión del régimen lingüístico autonómico parte de la decisión estatutaria y se desarrolla a través de las correspondientes leyes autonómicas. En ese régimen es posible distinguir entre bilingüismo, inmersión y vehicularización. Veamos.

El bilingüismo estaba presente en la ley de normalización de 1983: se trata de un sistema de conjunción con ambos idiomas como instrumento de aprendizaje, incluyéndose el derecho del niño a recibir la primera enseñanza en lengua materna y la obligación de la administración de hacerlo efectivo. La inmersión, por el contrario, es el modelo adoptado por la ley de política lingüística de 1998. Aprender una lengua por inmersión en la escuela es como aprender a nadar tirándote a la piscina con la debida vigilancia. Aunque Pujol se las ingenió para que la ley no llegara al TC --incluso visitó al presidente del órgano para hablar del asunto-- lo cierto es que este ya tenía una jurisprudencia consolidada desde mediados de la década de 1980: en el despliegue educativo del sistema lingüístico, aunque pueda existir inmersión, tanto el castellano como el catalán, tienen que ser vehículo de la enseñanza.

Corresponde al legislador autonómico --nunca lo ha hecho-- concretar el peso de las lenguas vehiculares. Los hacedores del Estatuto de 2006 fueron mucho menos prudentes que Pujol: no solo llevaron a la norma principal de la Comunidad Autónoma el régimen lingüístico, sino que apostaron (art. 35.1) por declarar el catalán como la lengua vehicular normal en la escuela. Esta normalidad --el equivalente a la preferencia en la administración-- se desarrolló en la ley educativa de 2009 (tripartito) y fue reinterpretada por el TC en la famosa sentencia 31/2010 sobre el Estatuto, donde se volvió a recordar su consolidada doctrina sobre el tema: las dos lenguas oficiales de Cataluña deben de ser vehiculares en la enseñanza.

Esta jurisprudencia no se ha cumplido nunca. Ante este incumplimiento, el PP y el Gobierno de Rajoy decidieron incorporar la vehicularidad en la LOMCE de 2013. Aunque el régimen lingüístico es una materia exclusiva autonómica, al confluir con la educación podría ser regulada sectorialmente por las Cortes Generales a través de normas básicas. El recorrido de los recursos que se anuncian para anular la enmienda aludida no está claro: el TC no enjuicia posibles omisiones del legislador --la desaparición de la vehicularidad-- porque entiende que la definición de lo común para las Comunidades Autónomas en materia educativa entra dentro de la oportunidad política de las Cortes. El problema, de nuevo, es que existe una deslealtad institucional que debería atajarse mediante una inspección educativa más exigente y unos mecanismos de ejecución de sentencias más ágiles y expeditivos. Como saben, los acuerdos de ERC con Podemos y PSOE van en un sentido completamente opuesto a esta solución.

Ante este panorama, ¿quién ha defendido históricamente a los catalanes que querían hacer valer la vehicularidad del castellano en la escuela? Pues básicamente las heroicas asociaciones por el bilingüismo y las familias en solitario, que han recurrido ante el TSJ y el TS la aplicación concreta del Estatuto y las leyes autonómicas. De esos costosos –en lo económico y en lo personal personal-- pleitos ha surgido la exigencia jurisprudencial de que el castellano tenga una presencia del 25% en las aulas, exigencia que casi siempre ha sido desoída. La Generalitat, mediante una plétora de normas administrativas y recursos judiciales, ha planteado un lawfare lingüístico que en la práctica hace imposible que se cumplan los derechos de aquellos que desean ser educados en su lengua materna. Un lawfare inverso que busca producir desaliento social y traiciona la finalidad para la que fue creado el constitucionalismo: proteger a los ciudadanos de los excesos del poder público en una cuestión tan importante como la identidad lingüística y cultural de cada individuo.

Sánchez recibido en Pamplona entre abucheos y preguntas sin respuesta por su pacto con Bildu
Gonzaga Durán okdiario 14 Noviembre 2020

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha sido recibido en Pamplona entre abucheos de los ciudadanos que han acudido a las inmediaciones del Palacio de Navarra. Los periodistas ahí presentes también le han recibido con preguntas, que el presidente no ha contestado, sobre el pacto del PSOE con la formación proetarra de EH Bildu para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2021.

El dirigente socialista ha acudido este viernes a Pamplona para reunirse con María Chivite, presidenta de Navarra, y presentar el plan de recuperación económica ‘España Puede’ en el Palacio de Congresos y Auditorio de Navarra. Este plan incluye una ejecución de 72.000 millones de euros de fondos europeos hasta el año 2023.

Sánchez ha llegado con una hora de retraso. Su avión se ha tenido que desviar a San Sebastián debido a la niebla que había en Pamplona. Desde el aeropuerto vasco ha viajado en coche a Pamplona. A su llegada ha sido recibido por Chivite entre multitud de abucheos. Se ha podido ver un cartel con el lema «Sánchez, traidor. Gobierno dimisión».

Apoyo de Otegi
El presidente del Gobierno ha evitado responder a las preguntas de los periodistas sobre el pacto de su formación con la formación del terrorista Arnaldo Otegi para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado de 2021.

El propio Otegi fue el encargado de anunciar el apoyo favorable de EH Bildu a las cuentas públicas el pasado miércoles. «No está cerrado el acuerdo, pero se ha avanzado lo suficiente como para entender que, a día de hoy, EH Bildu está en disposición de votar favorablemente esos presupuestos, si las cosas no se tuercen de aquí a cuando se voten», aseguró el que fuera militante de la banda terrorista ETA.

Esta noticia fue celebrada por Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Podemos, asegurando que «demuestra responsabilidad y compromiso para avanzar con políticas de izquierdas». «El bloque de la investidura se refuerza y será de legislatura y de dirección de Estado», añadió en un mensaje colgado en su perfil de Twitter.

La euforia de Iglesias contrasta con las críticas vertidas por algunos ‘barones’ del PSOE. Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura, y Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha, se han pronunciado en las últimas horas para criticar este pacto.

Page ha asegurado este viernes que «lo de Bildu no tiene un pase» y también ha criticado al Gobierno de Pedro Sánchez por dejarse influenciar por los ministros de Podemos. «El PSOE comulga con ruedas de molino de Pablo Iglesias. Veo con preocupación que Podemos nos marque la agenda y nos esté arrastrando a una esquina del tablero político que está muy fuera del sitio habitual de las grandes mayorías del PSOE», ha señalado.

«Ver a Otegui siendo clave para decidir los PGE del Estado que combatió desde un grupo terrorista me produce una sensación muy dolorosa. Por un lado de fracaso como país por no ser capaces de que sean irrelevantes. En lo personal iré a la farmacia a buscar un antiemético», señaló el presidente extremeño en su cuenta de Twitter.

Chivite pactó con Bildu
Precisamente fue Chivite la primera dirigente del PSOE que comenzó el blanqueamiento de la formación de Otegi al pactar con ellos su abstención en la investidura para llegar a la Presidencia de la Comunidad Foral.

El PSOE quedó como segunda fuerza política en las últimas elecciones autonómicas, por detrás de Navarra Suma, la coalición del PP con Ciudadanos. Chivite gobierna en coalición con Podemos, Izquierda-Ezkerra y Geroa Bai, la marca electoral del PNV.

La dirigente del partido de Pedro Sánchez fue investida gracias a los votos favorables de sus socios de Gobierno y de la abstención de Bildu, una abstención que acabó siendo clave para que María Chivite acabase llegando al poder en la región.

Unos Presupuestos "manchados de sangre"
Alberto Pérez Giménez. vozpopuli  14 Noviembre 2020

Otegi se vanagloria de llevar "toda la vida" hablando con el PSOE mientras el vicepresidente del Gobierno negocia su 'sí' a los Presupuestos. Como decía la madre de Pagaza, "qué solos se quedan los muertos"...

“Otegi dice que lleva toda la vida hablando con el PSOE. Los PGE de Sánchez no sólo están manchados de déficit. Ahora además están manchados de vergüenza y de sangre”. El consejero de Justicia, Interior y Víctimas del Gobierno madrileño, responsable de Justicia del PP nacional y exmagistrado del TC, Enrique López, reaccionaba así al anuncio de que Bildu iba a aprobar las Cuentas del Gobierno. López, por cierto, es el encargado de negociar entre bambalinas con el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, de ese mismo Gobierno que pacta con Bildu, la reforma del Consejo General del Poder Judicial. De momento, se ha congelado.

Ahora que está tan de moda 'Patria', la fantástica serie inspirada en el no menos bueno libro de Fernando Aramburu, no está de más recordar que lo que se narra allí no es ficción: que ETA mataba no solo porque los Joxemari de turno apretaban el gatillo, sino porque siempre hubo y hay Joxean que miran para otro lado y callan y Arnaldos que recogen las nueces del árbol que ellos mismos sacudieron.

Otegi ha evolucionado, sí. Ha pasado de ser el “hombre de paz” para José Luis Rodríguez Zapatero a negociar como socio preferente con el vicepresidente del Gobierno de Pedro Sánchez. El mismo día que se conocía que los asesinos de Alberto Jiménez Becerril y su esposa eran acercados al País Vasco, Pablo Iglesias y Arnaldo Otegi se felicitaban de que Bildu iba a bendecir los Presupuestos.

Resuenan hoy las palabras de la madre de Joseba Pagaza a Patxi López: "Dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre... A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!"

Bildu era elevado a la categoría de partido de Estado, para desesperación del PNV –que ve peligrar así una condición reservada durante décadas para él por PSOE y PP a la hora de negociar contrapartidas- y en un intento de expulsar a Ciudadanos de la ecuación.

Las mentiras de las Cuentas
Miente el Gobierno cuando asegura que la oposición del PP a las cuentas le obliga a pactar con Bildu. Una simple suma –y la postura de Inés Arrimadas "de mano tendida para que no tengan que coger la de Bildu o la de ERC", cada vez más cuestionada dentro y fuera de sus filas- demuestran lo contrario. El PSOE, con UP más PNV y Cs así como los minoritarios de siempre suman la mayoría absoluta para aprobar las Cuentas sin ERC, JxCAT y, por supuesto Bildu. Por mucho que Vox y PP voten en contra. El Gobierno, por tanto, miente como mintió esta semana con el IVA de las mascarillas (Europa permitía por escrito bajarlo desde mayo) o con los PCR en origen (a los que se negó repetidas veces mientras Madrid los pedía y Europa los imponía).

Y mienten porque la estrategia de Iglesias –con el apoyo explícito del presidente del Gobierno- es apuntalar la legislatura con ERC y Bildu -la coalición 'Frankenstein' de la investidura- y alejar cualquier tentación de pacto con Ciudadanos y, si se tercia, propiciar el sorpasso de Bildu al PNV en el País Vasco.

Mientras esto sucede en Madrid y en el País Vasco, en el PSOE apenas se oye algún quejido. El de siempre, Guillermo Fernández Vara, lamenta el pacto con Bildu. El asturiano Adrián Barbón insiste en la mentira y acusa al PP de no dejar otra salida al PSOE que echarse en los brazos de los proetarras. Susana Díaz, fuera de la Junta y con el sanchismo moviéndole la silla de la secretaría general del PSOE andaluz, ya no puede frenar nada.

Los barones socialistas
Al menos, eso sí, le queda el desahogo: “Lo único que espero de Bildu es que pidan perdón a los españoles por el daño que le hicieron a este país, algo que todavía no han hecho en democracia", decía en Córdoba mientras Ferraz comenzaba su acoso bendiciendo la victoria de los antisusanistas en Huelva. ¿Cuánto le queda en el cargo antes de ir a llorar por el socialismo verdadero junto a los González, Guerra y compañía…?

Mientras los que defienden el papel protagonista de Otegi y Bildu en estas Cuentas argumenten que votar en contra es estar “en la foto de Colón” y se olviden de la foto de Hipercor, España tiene un problema"

Cuando comenzaba la negociación de Zapatero con ETA-Batasuna, se lo dijo la madre de Joseba Pagazaurtundúa, policía municipal y militante socialista asesinado por ETA, a Patxi López: “Ya no me quedan dudas de que cerrarás más veces los ojos y dirás y harás muchas más cosas que me helarán la sangre, llamando a las cosas por los nombres que no son. A tus pasos los llamarán valientes. ¡Qué solos se han quedado nuestros muertos!". Hoy, quince años después, Otegi se sienta a la mesa con el vicepresidente del Gobierno, aprueba los Presupuestos Generales del Estado y el acercamiento de presos etarras se acelera. efectivamente, qué solos se quedan los muertos.

Mientras los que defienden el papel protagonista de Otegi y Bildu en estas Cuentas argumenten que votar en contra es estar “en la foto de Colón” y se olviden de la foto de Hipercor, España tiene un problema. Y si no, que vuelvan a releer o a ver ‘Patria’. Necesitamos más Bittori y menos Joxean.

Tengo un problema... agito la lengua
Toni Bolaño cronicaglobal 14 Noviembre 2020

Inés Arrimadas ha puesto sus condiciones para dar apoyo a los presupuestos. Mejor dicho, ha desempolvado dos viejos debates que han sido bandera de Ciudadanos en los últimos años. La lengua y el referéndum de autodeterminación. Tras la declaración de la líder naranja se agitaron los números para alcanzar un acuerdo y más tras conocer que Bildu dará su apoyo. La acción se interpretó relacionada con los Presupuestos Generales del Estado, pero hay una segunda lectura. Arrimadas piensa en las elecciones catalanas. Necesita salvar los muebles. Las últimas elecciones resultaron catastróficas. Generales, gallegas y vascas pusieron a Ciudadanos al borde de la irrelevancia. Arrimadas arriesgó y cambio el guion, en busca de un protagonismo que la situara bajo el mantra de “partido decisivo”. Se acercó a Sánchez lo que ha provocado una sangría en los naranjas. Y la próxima cita, son las elecciones catalanas donde las encuestas no auguran un buen resultado a un partido dividido y con un líder, Carlos Carrizosa, cuestionado.

Ante este escenario, Inés Arrimadas ha puesto estas dos condiciones al presidente del Gobierno, aunque se pueden resumir en una: o ERC o Ciudadanos. El referéndum de autodeterminación es una cortina de humo. De sobras sabe Arrimadas que el PSOE no se sumará nunca a esta opción. Lo mollar es la lengua. Lo mollar es poner el debate lingüístico encima de la mesa. No es una cuestión baladí. Es un debate que existe en la sociedad catalana, con un cierto punto de tabú, tengo que reconocer, lo que puede situar el debate electoral en un estadio que a Ciudadanos le conviene. Pero también le conviene pensando en España, porque este debate es bien recibido por amplias capas de la población española.

Tampoco es baladí, que Arrimadas hiciera públicas sus condiciones el día después de que se conociera que Pablo Casado fichó a Albert Rivera para presentar el recurso al Constitucional de la Ley de Alquileres catalana, donde el protagonismo en el debate lo tiene el PP porque Alejandro Fernández se lo birló a Ciudadanos en el mismo debate parlamentario. Ahora, para colmo, Rivera aparecerá en las fotos muy cerca, demasiado para Arrimadas, de Pablo Casado y el PP. Un partido que, por cierto, también ha fichado a José Manuel Villegas para la Fundación Propósito. Tampoco parece una buena noticia para la dirección de Ciudadanos.

Ante esto, agitemos al idioma. Un debate que agita pasiones y opiniones. No creo que el idioma sea el problema. Lo es para los fieles del colectivo Koiné que quieren al catalán como única lengua. Lo es también para los que consideran al catalán como una lengua de segunda. No más que una nota de color, porque asimilan al catalán al nacionalismo o al independentismo. Craso error.

La lengua es de todos y el debate político de Cataluña poco tiene que ver con la lengua. El problema no es de la inmersión lingüística, un sistema que ha evitado que crecieran dos comunidades lingüísticas con un nivel más que aceptable en castellano donde los datos equiparan la nota de los chavales catalanes y castellano-leoneses. Además, la ley de educación catalana equilibra las enseñanzas del idioma en atención a las zonas. Más catalán en las castellano hablantes y más castellano en las catalanoparlantes. ¿Es mejorable la inmersión? Sin duda, y debe adaptarse todavía más a las necesidades de las nuevas generaciones. La convivencia se sustenta en el respeto a las lenguas.

Otra cosa, muy distinta, es que el idioma sea el vehículo para adoctrinar a los jóvenes, y a los niños. Se trata de formar a las nuevas generaciones, no de formatear sus mentes. Ni el catalán es de los independentistas, ni el castellano es la lengua de los opresores que llegaron a Cataluña para diluir y destruir el catalán, como reza el argumentario de los más intransigentes. Como les decía, las lenguas son de todos, y el catañol, la mezcla natural de los dos idiomas no pone ni en cuestión al catalán ni al castellano, los enriquece. Porque guste o no guste a los radicales, es la riqueza del bilingüismo en el que vivimos. Hablar dos lenguas no es un problema. No nos puede cegar la miopía de los que las utilizan como arma arrojadiza como si el conflicto político que se vive en nuestro país fuera de carácter étnico. Lo que pasa es que agitar este espantajo moviliza más allá del Ebro.

Tenemos dos lenguas, pero estamos lejos de ser trilingües. El inglés es la asignatura pendiente. Llevamos demasiado tiempo suspendiéndola. Los chavales aprenden inglés, pero no estudian en inglés, porque hay profesores de inglés, pero no hay profesores que enseñen en inglés. Este es el debate al que deberíamos dedicar tiempo y recursos. Pero ¡dónde va a parar!, tiene mejores réditos agitar el espantajo del idioma, que recogerán grupos en los dos bandos para tirárselo al contrario a la cabeza. Lo que hace falta es que en las próximas elecciones los que, sean independentistas o constitucionalistas, blinden la inmersión, se abran a mejorarla y achiquen espacios a los intolerantes lingüísticos y a los que tapan sus propias vergüenzas disfrazadas de intereses electorales, agitando un debate falso, que solo sirve para agitar los más bajos instintos. A una sociedad dividida le hace falta sosiego para retomar impulso, y más ahora con la crisis que hay y que tardará en marchar. Agitar la lengua, afirmando que el castellano está en peligro en Cataluña es como echar gasolina para apagar el fuego. Mala solución.

Carta a un compatriota abducido
Eduardo Goligorsky Libertad Digital 14 Noviembre 2020

Hola, compatriota (aunque reniegues de serlo) abducido:

He pensado en ti mientras releía el Tratado para la tolerancia, donde Voltaire pasa revista a las atrocidades que unos hombres perpetraron contra sus semejantes a lo largo de la historia cegados por la intolerancia religiosa y política: guerras, rebeliones, matanzas, saqueos, mazmorras, torturas, hogueras, violaciones. Desfilan por sus páginas los actos y discursos beligerantes de emperadores, reyes, papas, obispos, inquisidores, jurisconsultos, nobles y plebeyos. El filósofo ilustrado hace hincapié en que los verdugos de un día podían convertirse en las víctimas del día siguiente, y viceversa. Paganos, judíos, católicos, hugonotes, calvinistas se turnaban en ambos papeles.

La raíz del Mal
Lo sobresaliente es que Voltaire hace asomar, en medio de cada episodio de barbarie, a los predicadores de la tolerancia. Cita a los que se destacaron entre los griegos y los romanos pero, no obstante su fama de ateo, atribuye los mensajes más perdurables de tolerancia –acompañados por contradicciones propias de los tiempos que corrían– al Dios del Antiguo y el Nuevo Testamento, a Jesús, a los Apóstoles, a algunos Padres de la Iglesia y a un puñado de teólogos católicos y protestantes. Sólo los jesuitas y los dominicos salen siempre malparados.

Puesto que el Tratado se publicó en el año 1763, antes de la Revolución Francesa, la lista de bárbaros intolerantes no incluye a Marat ni a Robespierre, y mucho menos a anarquistas, comunistas, fascistas, nazis y otros alucinados de la estirpe sanguinaria cuyo origen se remonta al siglo XIX y que se prolonga hasta nuestros días. Pero la raíz del Mal sigue siendo la misma que exhumó Voltaire: el odio. El odio a la libertad de pensamiento, a la cultura, a la ciencia, a la modernidad y a la fraternidad entre los humanos. O sea, a nuestra civilización. Hoy pululan los bárbaros islamistas que arrasan ciudades, exterminan a sus habitantes y destruyen monumentos, templos, obras de arte y bibliotecas en Asia y Oriente Medio, y que envían sicarios a Europa para asesinar a mansalva a los que ellos llaman infieles.

Catálogo de abominaciones
Tú, compatriota (aunque reniegues de serlo) afincado en Cataluña, te preguntarás por qué te asocio a este catálogo de abominaciones. Tienes razón. Estás muy lejos de comportarte como estos brutos. Todo lo contrario. Eres una persona amable, trabajadora, incluso generosa y solidaria con tus semejantes. Exagero premeditadamente al asociarte a los bárbaros, para captar tu atención. Pero…

Pero el problema consiste precisamente en que en Cataluña manda un conglomerado político impregnado de una ideología supremacista que sí es hija de la barbarie. Una ideología maniquea con la que le han lavado el cerebro a muchos catalanes para que renieguen de su condición de españoles y se encierren en un gueto identitario de chichinabo. La casta que lleva la batuta en este conglomerado utiliza el odio, como sus precursores bárbaros, a modo de pegamento, para aglutinar a la buena gente y convertirla en una masa aborregada, a la que se aparean velis nolis pelotones de gamberros incendiarios, enamorados de la pólvora y nostálgicos de la guillotina. Barbarie pura y dura.

Un buen golpe de hoz
Una vez adoctrinado y abducido por los bárbaros, apreciado compatriota (que te niegas a serlo), te avienes a idealizar a aquellos antepasados cuyos actos inhumanos te horrorizan cuando los encuentras retratados en la literatura o la pantalla. Te han enseñado a ensalzar, desde la infancia, en tu himno, un bon cop de falç, un buen golpe de hoz, cuando en la vida real te repugnaría darlo, o ver cómo otros lo dan. Tú, que deseas lo mejor para tus hijos, te haces cómplice, con tu voto, de quienes sacan la pistola como Göring cuando oyen la palabra “cultura”, unos retrógrados que prohíben estudiar a los niños y los jóvenes, en la escuela pública, la lengua de su patria –que es la tuya aunque lo niegues–, condenándolos a aislarse del inmenso mundo castellanohablante y a vegetar en la inopia aldeana. Asistes, impotente, a la embestida contra el entramado industrial y comercial, la sanidad pública, la educación, los servicios sociales y el entorno urbano de tu amada región, sometida al ordeno y mando de una pandilla de chupópteros que engordan a tus expensas. Barbarie pura y dura.

No te engañes, compatriota (que reniegas de serlo). Tú no eres el único juguete de los bárbaros. Esto sucede en Cataluña merced a un intercambio de favores entre los caciques bárbaros locales y sus equivalentes apoltronados en el Gobierno de España. La barbarie de los inquilinos de la Moncloa no proviene, como la de los jerarcas catalanes, del pasado feudal, sino de calamidades más próximas. Allí están instalados los cabecillas de una confabulación de narcisistas sin escrúpulos, comunistas recalcitrantes, rufianes hispanófobos y albaceas del terrorismo hibernado. Sus planes pasan por el desguace del Reino de España para transformarlo en un mosaico de republiquetas bananeras, con regímenes despóticos incompatibles con la permanencia en la Unión Europea. Barbarie pura y dura.

Rusia, China y los islamistas aguardan la caída de esta fruta madura. O podrida. Dentro de la cual tú habitas, mal que te pese, compatriota abducido.

Europa vela por nosotros
Sorpresa. Voltaire también previó esta degradación y escribió en su Tratado (cap. XXIV, “Postcriptum”):

De modo que cuando la naturaleza hace oír por un lado su voz dulce y bienhechora, el fanatismo, ese enemigo de la naturaleza, aúlla; y cuando la paz se le aparece a los hombres, la intolerancia forja sus armas. Oh vosotros, Árbitros de las Naciones que habéis dado la paz a Europa, decidid entre el espíritu pacífico y el espíritu asesino.

El mensaje está claro y vale para nuestro tiempo. La Unión Europea, que es el actual Árbitro de las Naciones, se ha decidido por el espíritu pacífico, vela por nosotros y se lo ha hecho saber a nuestros alevines de dictadores.

Exorciza el hechizo que te ha abducido, respetable compatriota, y disfruta de los valores de la tolerancia que defendió Voltaire y que enriquecen tu vida en el Reino de España.


Recortes de Prensa   Página Inicial