AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 18  Noviembre  2020

Ley Celaá(LOMLOE)
“La libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos” (Don Qujijote)
Jorge Hernández Mollar diariosigloxxi 18 Noviembre 2020

¿Cómo es posible que la Ministra de Educación Isabel Celaá, que educó libremente a sus hijas en un colegio concertado y católico del País Vasco niegue ahora esa misma libertad al resto de los españoles? Es una contradicción que solo produce desconcierto y una inevitable desconfianza hacia sus intenciones.

La pregunta es obligada: ¿ tan descontentas están hoy sus hijas de haberse formado en un centro diferenciado y en la religión católica? Quizás ellas tengan la respuesta a lo paradójico de la persecución que hace hoy su madre, desde su alta responsabilidad, contra los colegios en la que se han educado.

Su inexpresiva e imperturbable imagen, es la demostración más palpable de que, por razones que se nos ocultan, su determinación es torpedear directamente la línea de flotación de la libertad de la que han gozado hasta ahora los padres para educar a sus hijos en centros en los que se garantice una formación integral desde el punto de vista académico, humanístico y religioso.

De esta forma nos hemos educado muchas generaciones de españoles durante la dictadura y después en la democracia, donde el nivel de calidad de los centros tanto públicos como privados se podía medir por los bajos índices de fracaso escolar y por las incontables promociones de estudiantes que terminaban brillantemente sus carreras profesionales en Universidades públicas o privadas con el consiguiente beneficio para sus familias y para la propia sociedad española.

Lo cierto es que desde 1970 España ha sufrido demasiados cambios en educación, como lo atestigua nada menos que siete leyes educativas, camino ya de la octava: LGE (1970), LOECE (1980), LODE ( 1985), LOGSE (1990), LOPEG (1995), LOE (2006) y LOMCE (2013). A esta sopa de siglas se añadirá finalmente la LOMLOE o Ley Celaá que, si Dios no lo remedia, será aprobada en el pleno del Congreso del jueves día 19.

Todas estas leyes han sido fruto de intensos debates, discrepancias e incluso polémicas públicas y han venido impuestas por la mayoría parlamentaria de unos u otros partidos, nunca por un pacto de Estado como hubiera sido lo deseable. La actual Ley Celáa añade a esta nueva imposición ideológica de dirigismo claramente estatalista, unos factores que la hacen aún más alarmante.

Su tramitación se produce en una situación de excepcionalidad de la vida normal de las instituciones del Estado como consecuencia de la pandemia y por lo tanto carece del procedimiento y debate sosegado que la discusión de una ley de esta transcendencia exige. A esto se añade la falta de transparencia y cuenta además con el rechazo total de sectores de la comunidad educativa como son las organizaciones de colegios CECE y Escuelas Católicas, asociaciones de padres y sindicatos representativos del sector e incluso colectivos relacionados con la educación especial que ven en peligro los centros dedicados a este tipo de alumnado.

Pero lo que ha encendido la llama de un incendio en las puertas de Ferraz ha sido la exclusión del castellano o español como lengua oficial del Estado, suprimiendo su carácter vehicular y contraviniendo taxativamente lo dispuesto en la propia Constitución en su art. 3 : “El castellano es la lengua oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla”.

Sorprende el argumento utilizado por la propia portavoz del grupo socialista en la Comisión de Educación: “ la Constitución habla del castellano pero no del español…(sic)”

La Asociación de Academias de la Lengua Española, integrada por 23 miembros que encabeza la Real Academia Española, ya se pronunció en el sentido de considerar indiferente que se hable de castellano o español, términos que son totalmente equiparables en la letra y el espíritu que sin lugar a dudas se manifiesta en este artículo de nuestra Carta Magna.

Pero estas Ley modifica también el régimen de conciertos cercenando el derecho de los padres a la libre elección de centro al suprimir la “demanda social” en la planificación escolar que no será tenida en cuenta por las administraciones, obligándose a que existan solo plazas públicas para todos, aunque no se demanden. Así mismo se discrimina la educación diferenciada en el acceso a los fondos públicos, precisamente cuando está reconocida en otros países europeos y en EEUU como un modelo con resultados académicos y formativos muy eficientes para ambos sexos y que, la elección de ,los padres, puede y debe coexistir con el de la educación mixta en términos de igualdad.

Mediante sendas sentencias, el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional ya se han pronunciado a favor de ambos modelos educativos -conciertos y diferenciada-. No tener en cuenta los argumentos de dicho Tribunal, es evidente que responde al objetivo de intentar reformar la Constitución de facto como pretenden hacerlo con la lengua española o la federalización de las CCAA en el caso de la gestión de la crisis sanitaria, al renunciar el gobierno a su coordinación y hacer dejación de sus funciones para debilitar aun más el papel del Estado e incluso la figura de quien constitucionalmente lo representa.

Otros aspectos de la reforma como son el arrinconamiento cada vez mayor de la asignatura de religión o la “bien” programada inclusión de la ideología de género en los contenidos sobre sexualidad de la nueva asignatura de Valores éticos y cívico reflejan, junto con los anteriores argumentos, la apuesta ideológica del partido socialista y sus socios por enterrar el régimen democrático del 78 e implantar, sin prisas pero sin pausa, una república federal bolivariana en suelo europeo.

Al hilo de esta arriesgada revolución. el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha decía en su lengua castellana y española tan denostada hoy por esta ley: “La libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar, por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida”.

Al menos, si no la vida, levantemos la voz para que no nos arrebaten la libertad.

Los barcos que se convirtieron en checas en Cataluña
Los puertos de Barcelona y Tarragona fueron transformados en centros de tortura y destrucción
Javier Barraycoa larazon 18 Noviembre 2020

La relación de los barcos prisión en Cataluña durante la Guerra Civil es la siguiente. Puerto de Barcelona: barco-prisión “Uruguay” (antiguo “Infanta Isabel de Borbón”), sirvió de complemento a las checas. Su capitán fue el teniente Monroy, del Cuerpo de Asalto, del SIM y del PCE; barco-prisión “Argentina” (antiguo “Reina Victoria Eugenia”), su capitán, Ferrer, procedía de la Guardia Civil, del SIM; barco-prisión “Villa de Madrid”, del SIM. El Club Náutico de Barcelona se convirtió en un centro de tortura y detención. En el puerto de Tarragona estaban el Barco-prisión Cap Cullera y barco-prisión “Río Segre”. Posteriormente se utilizaron otros barcos en el puerto de Tarragona: el “Mahón” y el “Isla de Menorca”.

El “Río Segre”, de 5.000 toneladas, llegó a alojar a 300 presos, de los cuales, según Antonio Montero, salieron sentenciados a muerte 218. La primera gran saca se produce el 9 de agosto, donde se escogen a doce vecinos de Tarragona para asesinarlos en tierra firme. Esta es la primera de otras muchas. La causa principal es algún revés sufrido en el frente que debe ser pagado con la vida de los prisioneros de la retaguardia. Las fechas con mayor número de ejecuciones fueron las del 25 y 28 de agosto y el 11 de noviembre. El primero de esos días arrastraron a 60 personas en cuatro sacas, por la mañana, al mediodía, por la tarde y por la noche. La más nutrida de clérigos fue la de las seis de la tarde, en un camión con toldo escoltado por cuatro coches, que llevaba a doce presos: diez sacerdotes seculares y el capuchino Enric Salvà Ministral (Carmel de Colomes), de 62 años, junto al claretiano Vilamasana; y que había dejado en un comité de Tarragona a tres lasalianos que serían ejecutados al día siguiente.

En Valls (Tarragona), a esta docena se le unió otra de jóvenes católicos prisioneros. Pasado el cementerio, en el kilómetro dos de la carretera del Pla, fusilaron a los 24, “en presencia del comité y de numerosos vecinos de Valls convocados al efecto, iluminada la escena por dos potentes faros de automóvil”, según explica Montero en su obra clásica sobre la persecución religiosa. Tras la masacre, los ejecutores lo celebraban en un bar de la calle Portal Nou de Valls. El sepulturero que llegó con un camión para llevar al cementerio a las víctimas, testificó que algunas todavía estaban agonizantes.

Un testigo de excepción sobre lo que se vivía en el barco-prisión “Río Segre”, es el fraile de Montserrat Adeodat Cartellà. Su testimonio quedó recogido en la obra de Ricard M. Sans, Montserrat 1936-1939: “Así que veíamos que la canoa venía hacia el barco y subían los de los Comités, estábamos con un ay en el corazón. ¿A ver a quién llamarían? Como quien dice, estábamos en capilla cada día. De un momento a otro te podían llamar”. Estas esperas eran angustiosas y tensas y no todos los prisioneros eran del mismo temple. Por desgracia, se ha hecho más famoso el caso del barco-prisión “Uruguay” y los historiadores se han olvidado de las penalidades de los presos de Tarragona.

Podríamos describir mil historias de los barcos-Prisión en Barcelona. Los prisioneros estaban prácticamente incomunicados y las visitas eran más que excepcionales. El hacinamiento y la suciedad era la nota dominante. Sólo se limpiaban las cámaras de los vigilantes y mandos. Francisco Gutiérrez Latorre, en su obra ya citada, refiere que en el “Uruguay”: “Para cada 400 prisioneros había una letrina o retrete”. Las colas eran constantes y muchas veces había que esperar horas y horas para poder acceder. Tanto en el “Argentina”, como en el “Uruguay”, el régimen disciplinario era durísimo. Les hacían levantarse de madrugada y ya no podían reposar hasta la noche.

Los primeros días estos barcos fueron vigilados por guardias civiles, pero luego fueron sustituidos por milicianos. Los detenidos eran considerados, en teoría, presos preventivos en espera de juicio. Algunos, muy pocos, fueron liberados. Como cuenta E. Olivé en sus “Memòries involuntàries”, en algunos casos los presos eran sometidos a parodias de juicio, donde los presos eran interrogados por milicianos medio borrachos, mientras soportaban humillaciones e insultos. Los barcos prisión fueron una referencia del terror revolucionario. El diario Frente Anti-fascista de Tarragona en portada, en diversas ocasiones como la del 13 de septiembre de 1936, se amenazaba irónicamente con esto: “Aviso a los derrotistas. Tienen preparado camarote en el vapor ‘Río Segre’... Estarán muy bien, no lo duden”.

Eduardo Carballo, testigo, y que escribió un valioso libro para conocer de primera mano lo que ahí sucedía, Prisión flotante, escribía los macabros desfiles por la cubierta del “Uruguay”, para ir a recoger una escasísima ración de comida: “Era algo trágicamente fantástico, de seres que apenas conservaban encarnadura mortal y a los que un leve soplo de viento hubiera derribado a la tierra fácilmente. Casi todos estábamos atacados de los mismos síntomas: pérdida de memoria, sensible disminución auditiva, visión defectuosa en ambos ojos, naufragio de la vitalidad, hinchazón en las piernas. Eran los edemas de hambre, que aparecían proyectándose en nuestras vidas” (p. 121).

Por los escritos de Manuel Goded (hijo del fusilado General Goded) conocemos cosas terribles que dan razón de ese aspecto de los prisioneros. Manolo Goded tuvo la suerte de salir del “Uruguay” pues fue intercambiado por un prisionero de valía en el otro bando. Describe que para acabar con los presos de “Uruguay” de forma paulatina y sin que se notase, cada día echaban un poco de arsénico en el rancho. Ello provocaba unos malestares horribles en los prisioneros e incrementaban las colas del retrete para echar los vómitos. El espectáculo era espeluznante, pero eso sí, siempre tenían unos presos preparados en mejor estado, por si llegaban periodistas u observadores internacionales o de los consulados. A aquellos los afeitaban, aseaban y cortaban el pelo y les ponían una camisa limpia.

César Alcalá en su “Checas de Barcelona”, recoge el testimonio de Trinidad Mariner. Poco después de estallar la guerra, ella y su madre, fueron encarceladas en el barco-Prisión “Villa de Madrid”. Allí conoció a unas presas, las hermanas Lasaga, pertenecientes a una familia carlista de origen navarro. Trinidad Mariner describe así la escena que presenció: “Me presentaron a las hermanas Lasaga, una a una. Estaban las tres, sus padres, dos hermanos y una cuñada; pero los enfrentamientos eran con las chicas y de una en una. Cuando las vi la primera vez, les acababan de dar una paliza horrible, echaban sangre por la boca y la nariz Margarita y Angelita y a Patrocinio, que era la más joven, me la presentaron con palillos entre los dedos de las uñas de las manos y no sé si de los pies, de esto estoy segura; pero no podía ni hablar, del dolor que sentía”.

El “Uruguay” empezó teniendo unos 400 presos y llegó a tener unos 2.200. El hacinamiento, las enfermedades, las pulgas, todo se hacía insoportable. Para colmo, tras mayo del 37, en el Uruguay acabaron presos de formaciones revolucionarias que volcaban su frustración con los presos católicos. En los martirologios, se describen también hermosas historias de camarería, ayuda, consuelo mutuo y profunda caridad entre los prisioneros. La tortura de esos buques no logró deshumanizarlos.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Eternos PSOE y PP
Emilio Campmany Libertad Digital 18 Noviembre 2020

Se quejan los medios de que este PSOE no es el de Felipe González. Alfonso Guerra ha salido en la tele pública poniendo como no digan dueñas a Sánchez y a la presentadora puesta allí para defender con ardor el indefendible pacto con Bildu. Fernández Vara y Page vienen a decir que éste no es su PSOE. Es todo mentira. Desde que Aznar consiguiera su mayoría absoluta, Felipe González defendió para el PSOE una alianza estratégica con el nacionalismo. Que el tontiastuto estuviera pensando en ponerse de acuerdo más bien con los que recogen las nueces en vez de con quienes agitan el árbol no le exime de culpa. Luego, cuando Zapatero empezó la infame negociación con ETA, ningún socialista hizo nada sustancial para impedirlo. El mismo Rubalcaba, tan añorado por el mismo gatazo y casi todos los medios, nos legó la criminal Declaración de Granada, luego amartillada por otra llamada “de Barcelona” en la que los socialistas se comprometieron con el nacionalismo a impedir que la derecha nacional llegara al poder.

El PP de Casado se muestra escandalizado por lo que está haciendo Sánchez, víctima presuntamente del chantaje de Iglesias. Consecuencia de su enojo es la enésima suspensión del pacto para la renovación del Consejo General del Poder Judicial, que por otra parte llegará cuando Sánchez se dé un respiro en su labor de zapa a los cimientos de la nación. Pero Casado olvida que Rajoy aceptó suceder a Zapatero en sus compromisos con la ETA y acabó rematando, como patriota de hojalata, lo que el socialista, como bobo solemne, inició. El mismo Aznar, orgulloso mentor del actual presidente del PP, pactó con Pujol la decapitación de Vidal-Quadras para poder ser presidente del Gobierno y tonteó con el PNV y lo que llamó ominosamente el Movimiento de Liberación Nacional Vasco. No llega a lo de los socialistas, pero tampoco es para estar orgulloso.

Mientras, el PSOE de siempre sigue con ahínco persiguiendo la enseñanza, no por un buenismo idiota, sino para extender en lo posible la ignorancia y la burricie que creará electores permeables a su burda propaganda y clientes dependientes de subsidios y ayudas inclinados a votar a quienes supongan que son los que pagan su sustento. Y lo de la supresión del español en la escuela catalana está muy lejos de ser nuevo. Es así desde casi siempre, tras muchos Gobiernos socialistas y del PP volviendo la mirada hacia otro lado.

Ciudadanos nació para denunciar esta coyunda de los dos grandes partidos con el nacionalismo antidemocrático que hoy ya es golpista y filoetarra. Y ahora, no queriendo quedarse en cabeza de ratón, ha decidido ser cola de león y por lo tanto pasa por casi todo con tal de que le dejen ser el corrector de estilo de las barbaridades que Sánchez perpetra en el BOE. Dicen que acabará votando ‘no’ a los Presupuestos. Ya veremos si finalmente sufre un arrebato de dignidad o si, acostumbrado como está al barro, no le importará mancharse un poco más.

Vox tiene muchos defectos y carencias, pero, en estas condiciones, no puede extrañar que crezca en las encuestas.

El nuevo Frente Popular y el oro de Moscú
Rafael Rossy rebelionenlagranja.com 18 Noviembre 2020

A mediados de septiembre de 1936, milicianos a las órdenes de Largo Caballero vaciaron los sótanos del Banco de España donde se atesoraba la tercera reserva de metales preciosos mayor del mundo: más de 700 toneladas de oro, cuyo valor ascendía a unos 5.250 millones de la época, además de plata y depósitos privados.

De las 10.000 cajas que se llevaron 7.800 se cargaron en buques soviéticos con destino al puerto ruso de Odessa. Otras 2.000 cajas acabaron en París. Y de las 200 cajas restantes se la repartieron los líderes del Frente Popular. De todo ese oro no se ha podido recuperar ni una sola onza…

Para poder acuñar moneda una vez terminada la guerra fue necesario dotar de nuevo las reservas. Se hizo gracias al generoso esfuerzo de muchos españoles que donaron sortijas, cadenas y otros objetos de oro. Muchas familias no tuvieron posibilidad de donar nada: la ‘Caja general de reparaciones de daños derivados de la guerra civil’, el órgano de expoliación del Gobierno de Largo Caballero se había encargado de sustraerles todas sus obras de arte y joyas.

De esos bienes incautados por el Frente Popular –que incluían también objetos históricos de iglesias y catedrales– una parte fue recuperada por las tropas de Franco en el Castillo de Figueras y restituida a sus propietarios. El resto engrosó el llamado tesoro del yate Vita, en el que se transportó hasta puerto mejicano de Veracruz, con el supuesto objetivo de aliviar el exilio de los líderes del Frente Popular. Pero se lo repartieron Indalecio Prieto del PSOE y el comunista Juan Negrín.

El valor económico del tesoro del Vita, obtenido en los saqueos practicados durante la Guerra Civil, es incalculable, pero –a partir del inventario que realizó Amaro del Rosal– varios historiadores lo han estimado en cerca de 5.000 millones actuales.

Los 25.000 millones que suman ambos robos son sin duda una cantidad muy respetable, que podría solucionar hoy las penurias de buena parte de la población. Todos los españoles mentalmente sanos sentimos una mezcla de indignación y vergüenza cuando recordamos estos capítulos de la historia. ¿Deberíamos recordarlo más a menudo?

Cada año nos roban varias veces el oro de Moscú
Tal vez, pero no tiene sentido calentarnos por algo ocurrido hace 84 años y que no nos enerve las más de dos veces que cada año nos vuelven a robar todo el oro de Moscú y el tesoro de Vita juntos.

Desde los inicios de la pandemia, Julio Ariza viene reclamando con insistencia en El Toro TV la necesidad de presupuesto base cero con el se exija la justificación y oportunidad –tras una escrupulosa revisión previa– de todas y cada una las partidas. Es el único procedimiento con el que se podría suprimir el derroche y la corrupción que se repite cada año. De este modo, podrían disponerse los fondos necesarios ayudar a todos los españoles que no pueden ayudarse a sí mismos y garantizar la subsistencia a la parte más empobrecida de la nuestra Sociedad.

Lo cierto es que nunca la población española ha estado tan necesitada de ayuda desde los tiempos de la Guerra Civil. La pésima gestión que ha realizado el Gobierno neocomunista de Sánchez ha arruinado cientos de miles de empresas y diezmado la economía de la mayor parte de las familias. Incluso los augurios más favorables alertan del drama que se vivirá en los próximos meses. El número de personas desocupadas está muy próximo a batir un récord histórico y, por desgracia, de seguir así terminará causando más bajas el drama económico que el virus chino.

El panorama que se está viviendo en la calle es desolador. El testimonio de Conrado Giménez Agrela, presidente de la Fundación Madrina, parte el alma de cualquier bien nacido que lo escuche: padres de familia que han perdido el empleo, se han quedado sin los ahorros, y están perdiendo la vivienda e incluso que en esta situación de pobreza le han sido arrebatados los hijos.

Ante la dramática situación a la que se enfrentan los ciudadanos en un número que crece exponencialmente, los políticos continúan comportándose con una insultante falta de humanidad. Delapilan nuestros recursos con una inquina imperdonable. Y las ayudas no están llegando a los más necesitados.

Nunca como ahora su contribución a alguna de estas entidades de confianza, como Fundación Madrina o Cáritas Española, podrá hacer tanto bien. Nunca le costará tan poco salvar vidas. Merece la pena hacerlo. Pero también debemos poner nuestro esfuerzo para que esta sangría se detenga.

Varios economistas han valorado recientemente el importe que el conjunto de los españoles pagamos cada año en sobrecostes políticos, despilfarro y corrupción. Es una cifra que no ha cesado de crecer en los últimos lustros. Jose María Gay de Liébana, por ejemplo, la estimó en 45.000 millones anuales a principios de este año, antes de la formación de este Gobierno neocomunista, el más caro de la historia. Según estudios recientes del Foro Séneca hoy podrían llegar a ahorrarse hasta 100.000 millones de euros de los 600.000 millones del Gasto Total de las Administraciones Públicas.

¿Es este despilfarro el único problema?
Unos presupuestos para aniquilar España
Ni mucho menos.

El diseño de los presupuestos que se están tramitando persigue el mismo fin que la política económica del Ejecutivo durante todo este año: arruinar nuestro tejido productivo. Y no sabemos todavía cuales serán las cesiones que acompañarán su aprobación final.

Sería ingenuo creer que este Gobierno neocomunista ha querido negociar los Presupuestos Generales del Estado con Podemos, Bildu y los independentistas solo con el fin de alargar la legislatura y mantenerse en los escaños azules del Parlamento. Este pacto infame ya era uno de los objetivos de Pedro Sánchez desde el 22 de enero, cuando regresó de Davos.

El Ejecutivo quiso mantener abiertas las puertas al SARS-CoV-2 durante los meses de enero a marzo, a la vez que ocultaba los contagios reales que se iban produciendo en España, negaba la utilidad de la mascarilla como medio de protección individual y escondía todas las alertas del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades, del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, de la OMS y del Departamento de Seguridad Nacional que recomendaban la adopción urgente de unas medidas de contención que no llegaron hasta mediados de marzo, cuando la pandemia era incontrolable y los muertos se contaban en miles diarios.

El sometimiento de la población al confinamiento más rígido y largo, causante de un profundo daño económico fue la primera medida que adoptaron. Y, cuando nuestros vecinos europeos impulsaban políticas de estimulo para la protección de los sectores esenciales de su economía, el Gobierno neocomunista español trabajaba en su destrucción. El sector del turismo, la hostelería y la restauración con el mayor peso en nuestro PIB iba a ser su principal víctima. Así lo demostraron en el mes de mayo y lo han seguido haciendo hasta hoy.

¿Puede a estas alturas sostener alguien con sensatez que la nefasta gestión de la crisis sanitaria y económica responde exclusivamente a la incapacidad de nuestros gobernantes? Con obsesiva diligencia tratan de restringir nuestras libertades y de demoler los valores en los que se asienta nuestra nación y ¿vamos a suponer que cobijan alguna buena intención para las empresas y para las familias?

Con el Parlamento controlado por las minorías que pretenden destruir nuestro país, los diputados de Ciudadanos mansamente entregados, la oposición del Partido Popular completamente desactivada, la justicia dependiente del Gobierno, los medios de comunicación comprados y los discrepantes censurados, estamos viendo como más de cien mil negocios han cerrado sus puertas y otros tantos no podrán evitar el mismo fin. A las colas del hambre se está sucediendo un número creciente de suicidios por desesperación.

¿No creen que ha llegado el momento de que el pueblo se levante y salga a la calle para decir BASTA?

Lengua vehicular
Manuel Toscano. vozpopuli 18 Noviembre 2020

El viernes de la semana última la Comisión de Educación del Congreso concluyó sus trabajos sobre el proyecto de nueva ley educativa, que será la séptima en cuarenta años de democracia. Del galimatías en que se ha convertido la legislación educativa dice mucho el mismo nombre de la iniciativa: Proyecto de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación (LOMLOE), más conocida por 'ley Celaá'. Como dice también de sus bandazos partidistas: el proyecto pretende derogar la legislación del Gobierno popular (LOMCE) para poner al día la anterior ley socialista (LOE). La posibilidad de una gran acuerdo educativo ni se contempla.

Habría muchas cosas que decir del proyecto y de las urgencias con que se ha tramitado, sin tiempo siquiera para escuchar a expertos y miembros de la comunidad educativa. Me centraré, sin embargo, en uno de los asuntos que más revuelo ha causado, como es que se haya retirado del texto la mención al español como lengua vehicular de la enseñanza. En la redacción inicial del proyecto de ley enviado a las Cortes se decía lo siguiente:

"Las administraciones educativas garantizarán el derecho de los alumnos y las alumnas a recibir enseñanzas en castellano, lengua oficial del Estado, y en las demás lenguas cooficiales en sus respectivos territorios. El castellano y las lenguas cooficiales tienen la consideración de lenguas vehiculares, de acuerdo con la Constitución Española, los Estatutos de Autonomía y la normativa aplicable".

La enmienda transaccional pactada por el partido socialista, Unidas Podemos y ERC elimina dos cosas del párrafo anterior: la mención al castellano como "lengua oficial del Estado" y luego la frase donde se enuncia que "el castellano y las lenguas cooficiales tiene la consideración de lenguas vehiculares". Como es sabido, la referencia al castellano como lengua vehicular de la enseñanza se introdujo en 2013 en la LOMCE y fue uno de los puntos que más rechazo provocó en las formaciones nacionalistas. Ahora los republicanos catalanes han exigido su retirada del texto como condición para apoyar la nueva ley, según explicó su portavoz Monserrat Bassa: "Para ERC era una condición indiscutible desactivar ese punto de la 'ley Wert'para blindar nuestro modelo de inmersión. Sin eso, no íbamos a seguir hablando del resto del proyecto". Joan Mena, de Unidas Podemos, se sumó inmediatamente a los independentistas: "Le dijimos al PSOE: necesitamos a ERC. Y acordamos que presentaríamos una enmienda conjunta". En paralelo a la negociación de los Presupuestos, dicha enmienda se aprobó el jueves pasado y el proyecto de ley pasa ahora al Pleno con la nueva redacción.

El modelo de inmersión
Curiosamente, las explicaciones de los socios difieren radicalmente en lo que se refiere a la trascendencia o el alcance de la llamada ‘enmienda del castellano’. Los independentistas la presentan lógicamente como un gran triunfo, pues blinda el modelo de inmersión lingüística de la escuela catalana. De la misma opinión es el portavoz de la formación morada, quien expresa su satisfacción porque en adelante no sucederá que la ley educativa catalana diga una cosa (que sólo el catalán es lengua vehicular), mientras la ley orgánica dice otra (que el castellano también lo es). "A partir de ahora quedará blindado el modelo de inmersión: porque lo dice Cataluña pero también porque lo dice España", aseguró Mena.

Los representantes socialistas, por su parte, insisten en que la enmienda no cambia nada. "Desaparece una palabra del Partido Popular y nada más. Los niños van a seguir estudiando en catalán y castellano", declaró Lastra. Otros, como la portavoz de Educación, señalan que se trata de un "debate ficticio" promovido por la derecha en su afán por atizar los conflictos. De creerles, los socialistas sólo buscarían hacer de las lenguas un ‘factor de cohesión’, de acuerdo con el modelo de plurilingüismo establecido en la Constitución; según añaden, en ella no se contempla el castellano como lengua vehicular. Siendo un cambio perfectamente anodino, lo que no se entiende entonces es que haya sido una exigencia irrenunciable de sus socios ni que lo celebren tanto.

Hay que darle la razón a la portavoz socialista cuando dice que la enmienda no va a cambiar nada en Cataluña. Ahí está precisamente el problema. Como es sabido, los alumnos catalanes tienen dos horas semanales de lengua castellana en primaria y tres horas en la secundaria obligatoria. Eso es todo lo que cursan de español, como si fuera una lengua extranjera. En educación infantil ni siquiera se da; como cuenta Ana Losada, nueve de cada diez niños no empiezan a estudiarlo hasta los seis o siete años.

Veto al español
Para conocer la situación sólo hay que consultar el exhaustivo informe sobre los proyectos lingüísticos de las escuelas catalanas elaborado por la Asamblea por una Escuela Bilingüe de Cataluña (AEB) en mayo de 2019. El estudio realiza un análisis de 2.214 proyectos de un total de 2.325 centros existentes, una muestra del 95,2%. Las conclusiones son bien elocuentes: por ejemplo, solo el 7,7% de los centros de educación infantil y primaria imparten otra asignatura en castellano que no sea la de lengua castellana y sólo un centro de ESO y Bachillerato imparte asignaturas no lingüísticas en castellano. Por lo demás, el 98,5% de los proyectos lingüísticos examinados veta el uso del español en las comunicaciones orales dentro del centro, en pasillos, patio o comedor; y la casi totalidad de los centros realiza todas sus comunicaciones escritas en catalán (99,5%) o se comunica con las familias exclusivamente en esta lengua (97,4%), con independencia del entorno sociolingüístico en el que estén situadas. Como se ve, es una política rígida de exclusión del castellano, llevada a cabo sin atender a las necesidades lingüísticas o de aprendizaje de los estudiantes, que se extiende poco a poco a otras comunidades autónomas como Baleares.

A la vista de estos datos se advierte el aire de impostura de quienes defienden la enmienda como si no pasara nada; al menos los independentistas van de frente. Escamotean así el hecho de que la mal llamada ‘inmersión lingüística’ es completamente excepcional en términos comparados. Lo más habitual en países plurilingües es un sistema de doble red escolar, aunque no es la única alternativa. Lo que no se ve en ninguna parte es que allí donde hay dos lenguas oficiales se imponga a todos los alumnos un modelo de lengua vehicular única, con independencia de la lengua de las familias o la elección de sus padres, y donde se impide al niño desarrollar una parte significativa del currículum escolar en una lengua que, además de oficial, es la lengua materna de la mayoría de la población. Como expliqué hace tiempo, haciendo una comparación de Cataluña con Quebec, no hay sociedad democrática en Europa o Norteamérica donde se violen de esta manera contumaz y sistemática los derechos lingüísticos de buena parte de los ciudadanos. Eso sí que es una anomalía democrática.

Para que se me entienda, hablo de derechos lingüísticos reconocidos por la Constitución. Aunque estos días oigamos que el texto constitucional no dice nada al respecto, su máxime intérprete sí que lo ha dicho. El Tribunal Constitucional ha explicado que el deber constitucional de conocer el castellano presupone el derecho de los ciudadanos a conocerlo a través de enseñanzas recibidas en esa lengua. ¿Se satisface ese derecho con una asignatura de lengua castellana, como ocurre ahora? El Tribunal ha sido muy claro sobre lo que significa un régimen de cooficialidad lingüística: la definición del catalán como ‘lengua propia de Cataluña’ no puede suponer un desequilibrio en el tratamiento de ambas lenguas en perjuicio del castellano. Por ello la famosa sentencia del Estatut de 2010 declaró nulo e inconstitucional el uso preferente del catalán.

Obviamente, esto se traslada a la enseñanza. Para el Tribunal Constitucional, la enseñanza en ambas lenguas es consecuencia necesaria de la cooficialidad, sin que quepa pretender que se imparta exclusivamente en una de ellas con exclusión de la otra. A lo que añade: "Siendo así que ambas lenguas han de ser no sólo objeto de enseñanza, sino también medio de comunicación en el conjunto del proceso educativo, es constitucionalmente obligado que las dos lenguas oficiales sean reconocidas por los poderes públicos competentes como vehiculares, siendo los particulares titulares del derecho a recibir la enseñanza en cualquiera de ellas". Disculpen la sintaxis tortuosa, pero es justo lo que el nuevo proyecto de ley rechaza hacer.

Más que un falso debate, estamos ante un debate lleno de falsedades, muchas de ellas deliberadas. Todo ello para encubrir que el legislador renuncia a dar cumplimiento a la obligación constitucional de reconocer el castellano como lengua vehicular, permitiendo así que sea relegado a la condición de lengua extranjera. No otra cosa pretenden los nacionalistas. Naturalmente las familias podrán buscar amparo a sus derechos lingüísticos ante los tribunales, pero seguirá sin cumplirse que el castellano tenga una presencia de al menos un 25% en las clases. Y queda bien claro el mensaje que envía la actual coalición de gobierno a los catalanes no nacionalistas: no sólo renuncia a proteger sus derechos, sino que mercadea con ellos a cambio de apoyos coyunturales. Al menos podrían evitarnos las bobadas que usan como hojas de parra.

La verdadera negociación no está en el Congreso sino en La Moncloa
Precio de los PGE: indultos, la sedición, presos de ETA, el castellano, Navarra y cambio de Régimen
Rafael Halcón. Republica 18 Noviembre 2020

Estas son las concesiones que el Gobierno de Sánchez e Iglesias les harán a ERC, Bildu, PDeCAT y PNV para que voten a favor de los PGE de 2021

El debate de las enmiendas económicas y sociales de los PGE de 2021 es un mero trámite de escasa importancia y trascendencia porque el verdadero debate político en negociación no discurre en el Congreso de los Diputados sino que se celebra en los despachos privados de La Moncloa de espaldas al Parlamento, la opinión pública y la ciudadanía.

Y es el relativo a las enormes concesiones políticas, judiciales y soberanas que el Gobierno de Sánchez está dispuesto a conceder a los partidos que fueron aliados de su investidura y de la moción de censura contra Rajoy, el llamado grupo Frankenstein en el que se incluyen, además de Podemos y el PSOE, ERC, PNV, Bildu y PDeCAT.

Los partidos nacionalistas pro golpistas y separatistas catalanes y amigos del terrorismo de ETA y de la la ruptura de la unidad nacional. Y todos ellos, con Podemos a la cabeza, a favor de ‘tumbar el Régimen de la Transición, y de acabar con la Monarquía. Operación en la que parecen estar embarcados el presidente del Gobierno Pedro Sánchez y el vicepresidente Pablo Iglesias.

Los que con estos PGE pretenden asegurarse la presencia en el poder hasta el final de la legislatura para avanzar de manera implacable hacia el cambio del Régimen de la Transición a lomos del conglomerado Frankenstein. Con el que incluso esperan garantizarse siete años en el Gobierno si consiguen entre todos una mayoría parlamentaria en las elecciones generales de 2024.

Aunque de momento Sánchez e Iglesias están ultimando los pactos de los PGE de 2021 con su coalición Frankenstein en los siguientes apartados:

-Presos de ETA: El Gobierno de Sánchez le entregará al Gobierno Vasco de Íñigo Urkullu del PNV la competencia penitenciaria, mientras los ministros de Interior y Justicia, Marlaska y Campo, van acercando los presos de ETA al País Vasco, y concediendo el tercer grado penitenciario a muchos de ellos para ponerlos en libertad, tal y como lo exige Bildu.

-Navarra: En relación con Bildu y PNV también se incluyen pactos sobre la Comunidad Foral de Navarra que abran el camino para su integración en el País Vasco, con un referéndum y camino de la posterior independencia.

-Delito de Sedición. El Gobierno va a reformar, por vía urgente, el delito de Sedición en el Código Penal para reducir a la mitad las penas de prisión que actualmente oscilan entre los 8 y 15 años de cárcel. Lo que, ya ha puesto en marcha el ministro Campo de Justicia y va facilitar que esta reducción se aplique de manera inmediata a los reos de la sentencia del Tribunal Supremo sobre el golpe de Estado catalán del otoño de 2017. Lo que va a permitir a muchos de los condenados su salida inmediata de la cárcel.

Asimismo, esta reforma del delito de sedición elimina el efecto disuasorio contra el golpismo y facilitará, a corto o medio plazo, un nuevo golpe de Estado en Cataluña, con la declaración unilateral de independencia, para debilitar al Estado, una vez que los golpistas saben que si son condenados lo serán por unos pocos años de cárcel.

-Los Indultos. El presidente Sánchez concederá los indultos, por lo menos, a los cuatro dirigentes golpistas catalanes, Oriol Junqueras entre ellos, a los que la reforma del delito de Sedición y su reducción de penas no les permita el salir inmediatamente de la cárcel por la gravedad de sus condenas.

Y también por haber sido condenados por el delito de malversación. De esa manera todos los golpistas catalanes presos estarán en libertad en el plazo de dos o tres meses, para antes de las anunciadas elecciones catalanas del 14 de febrero de 2021. A las que Junqueras se presentará como candidato de ERC a la Generalitat.

-Lengua Castellana. Otras de las concesiones al soberanismo catalán es la relativa a la eliminación en Cataluña de la Lengua Castellana como vehicular en la enseñanza de esa Comunidad Autónoma, lo que es inconstitucional. Y lo que está incluido en el dictamen sobre la reforma de la Ley de Educación de la ministra Celáa.

-Cambio de Régimen. El objetivo político que subyace en estas tan graves concesiones del Gobierno de Sánchez e Iglesias al grupo Frankenstein no es otro que forzar a lo largo de este y de una segunda legislatura de cambio de Régimen, destruyendo los pactos de la Transición de 1978, y programando el fin de la Monarquía y la llegada de una nueva Republica.

Que es lo que a diario pregona Podemos y que será su lema electoral ‘a por la Republica’ en la campaña electoral de las elecciones de 2024, poniendo al PSOE en evidencia si es que Sánchez no se adelanta en sus ambiciones republicanas y anuncia un referéndum al respecto, lo que tampoco habría que descartar.

El abrazo con Bildu: la definitiva podemización del PSOE de Sánchez
Fernando de Rosa esdiario 18 Noviembre 2020

Un PSOE irreconocible se ha entregado a lo peor de cada sigla a cambio de un plato de lentejas presupuestario, enterrando una Transición que necesitamos recuperar.

El maestro Juan Genovés quiso simbolizar con su cuadro “El abrazo” el acuerdo de los españoles para iniciar la transición y olvidar el pasado. Esta pintura representa la reconciliación y el acuerdo de una generación que quiso olvidar las heridas de la guerra civil y comenzar una etapa que culminó con la Constitución de 1978.

Hace unos días, exactamente el día 12 de noviembre, recordábamos otro abrazo ocurrido hace un año: el del pacto Sánchez-Iglesias; este abrazo significó la otra cara de la moneda, lo contrario de lo que quiso reflejar el gran pintor valenciano Genovés: el fin de la reconciliación y del espíritu de la Constitución.

Entre un abrazo y el otro han pasado 44 años, tiempo en que España ha progresado, pero lo desalentador ha sido que con este último abrazo se ha querido desenterrar los viejos demonios que han perseguido a los españoles desde hace años .

Estamos presenciando cómo muchas líneas rojas que la democracia había puesto para garantizar la convivencia, no solo se han traspasado, sino que se han convertido en verdaderas líneas negras, que simbolizan un claro luto por la reconciliación.

La “estalinización progresiva” de Sánchez con Iglesias y Otegi
Cada vez más, las ideas comunistas de Podemos van introduciéndose en los acuerdos del Consejo de Ministros, ante la cara atónita de millones de españoles. Cada vez más, la telaraña de los pactos Sánchez-Iglesias van asfixiando al Partido Socialista de la Transición, haciendo que se olvide su gran aportación a la reconciliación entre los españoles.

Estamos ante un intento de reescribir la historia por parte de los herederos de aquellos radicales que en 1977 perdieron su apuesta por la ruptura violenta, frente al acuerdo y la reconciliación. Estamos ante un escenario en el que blanquear a asesinos etarras es su manera de decir que estaban justificados los casi mil asesinados por la banda terrorista.

Pero lo que no puede entenderse es qué hace el Partido Socialista en ese escenario, cómo ha permitido el blanqueamiento de Bildu y de todos los radicales a los que la historia arrojó al infierno.

Hoy en día, el Partido Socialista, por un plato de lentejas en forma de presupuestos, está permitiendo que se acerquen presos etarras a las cárceles del País Vasco o que se den beneficios penitenciarios a los asesinos del matrimonio Jiménez- Becerril o de Miguel Ángel Blanco, como preámbulo de la cesión de competencias penitenciarias al Gobierno Vasco.

Por otra parte el Ministerio de Justicia está culminando la reforma del Código Penal para modificar la regulación normativa de los delitos de rebelión y sedición, al dictado de los intereses de los presos golpistas y sus partidos, con la finalidad de asegurar pactos para el futuro escenario político catalán.

Lo que muchos nos preguntamos es si esta deriva de la “podemización” de los socialistas españoles podrá pararse, si lograremos una nueva coalición por España entre conservadores, democratacristianos, liberales y socialdemócratas, que consiguieron el triunfo de la moderación de la reforma frente a la ruptura en la Transición, como fue reflejado por Juan Genovés en su cuadro “El abrazo”, dejando a un lado a aquellos que se lamentan de la caída del muro de Berlín como Pablo Iglesias.

Nostálgicos de lo peor
Los que añoran el comunismo de Cuba, como Alberto Garzón. Los que aplauden a Bildu, como Odón Elorza. Los que han trabajado para dictaduras comunistas lucrándose de la angustia de sus ciudadanos, como Juan Carlos Monedero. Los que agreden a los policías, como Isa Serra. Los que consideran la ocupación ilegal de viviendas un derecho, como Ada Colau.

Los que potencian el movimiento educativo segregador, como Mónica Oltra. Y sobre todo, a aquellos que incitan a la violencia xenófoba como Torra, o ha sido condenado por colaboración del terrorismo, como Otegui.

Ninguno de ellos son personas de paz y están en el lado equivocado de la historia, por eso hay que evitar que ningún blanqueamiento pueda dejar que influyan en la política española. Hay que volver al abrazo de la transición abandonando el abrazo de la ruptura ya que somos muchos más los que queremos una España que sume.

El presidente de Bildu
Antonio Pérez Henares diariosigloxxi 18 Noviembre 2020

MADRID, 16 (EUROPA PRESS) Yo sí se lo digo. En sencillo castellano, en la lengua común del común de las gentes que usted, una vez más abrazado a los separatistas, quiere extirparnos. Usted, señor Sánchez, presidente del Gobierno de España, es un traidor. Un mentiroso y un traidor. Ha traicionado su palabra, cien veces pronunciada y ciento una ensuciada, y ha traicionado a España, a su Constitución, a la libertad, a la democracia, a quienes dieron su vida y su sangre por defenderlas, a quienes combatieron contra el terror, a quienes sufrieron y sufren el dolor por ello o por aquellos a quienes perdieron. Es usted, presidente, lo prometió por su conciencia y honor, el mas obligado por su cargo y su deber a ser la más firme defensa de la primera y amparo más seguro de los segundos, quien la vende y viola y los desprecia y los humilla. Es usted la estatua ya fundida de la mentira y la indignidad. Usted vale lo que su palabra y su palabra vale lo que usted. Nada

De todas las lineas que ha pisoteado esta, que no será la última, lo sabemos, era la roja, porque tiene aún vivo el color de la sangre. De mas de 850 muertos (12 de su propio partido) y de miles de heridos. La linea roja de las lagrimas, el miedo, la valentía de vencerlo, las manos blancas al cielo de cientos de miles, de millones de españoles, la linea roja en que todos, menos los asesinos y sus cómplices, sufrimos y resistimos para conseguir derrotarlos. Y usted, soberbio y mendaz, no solo la ha traspasado sino que ha orinado en ella y en todo lo sufrido y se ha abrazado a los a quienes no solo no han abjurado de sus crímenes sino que bailan de alborozo recibiendo en los pueblos a los asesinos como héroes al tiempo que acosan e insultan a quienes los padecieron. Repulsivo mundo este en el que los asesinos y sus cómplices son los jaleados y quienes obtienen favor y beneficios mientras que los asesinados y sus allegados son los escarnecidos.

Hacen con ellos pacto -no es el primero ni será desdichadamente el ultimo- hacen trueque de favores y les conceden prebendas como a socios. Y ellos eufóricos por el trato elevan su grito y proclaman que vienen a compartir el poder y el objetivo, acabar con el Regimen del 78, o sea con nuestra convivencia, nuestra libertad, nuestra democracia y nuestra forma de vida.

Usted señor Sánchez ha consumado lo que juró que jamás haría ante su propio partido y ante toda la ciudadanía. Supone que no tendrá que pagar por ello. Y puede que así sea. Desde luego no parece que de los "suyos" tenga que temer nada. Le deben a su colchón monclovita y a su mantenimiento todos sus sillones, sus cargos, todos sus panes o migajas del poder y por ello comparten o callan. Todo lo más algún pio.

Con voz aflautadita para la ocasión y decir con mucho engolamiento que esto ya "no tiene un pase". Y de inmediato lo que demuestra es que ya se lo ha dado pues nada va a hacer excepto el consabido y ya sobado gori-gori del pellizquito autojustificativo. No harán nada. Ni el ni nadie. Para esos 12 compañeros asesinados cuya memoria lo reclama no habrá ni siquiera un gesto entre esos 120 diputados que palmearán alborozados a quien ha cometido la tropelía y la convertirán en gran hazaña de su lider. El PSOE ya sólo es una propiedad con su personal al servicio del caudillo.

Ya han puesto en marcha altavoces y cocinas. La culpa de su desatino es forzada, ellos no querían y el PP vale una vez más como el sayón malvado. Más allá se va incluso. Y hay quien llega a la indecencia de poner, su mejor palafrenero, Ábalos y su mas lenguaraz pregonera, Calvo, a Bildu como preclaro ejemplo de responsabilidad y valores democráticos y decir que ya es hora de superar cosas ya tan viejas. Tan viejas que aún están en carne viva y 300 asesinatos ni siquiera esclarecidos, mientras que quienes eso proclaman son quienes tienen como prioridad y cuerpo de doctrina el abrir fosas y remover huesos y odios de hace ya casi un siglo y no hay dia que no menten como argumento al dictador muerto hace ya casi medio.

Los españoles no se que harán. No sé siquiera si muchos de ellos tienen memoria o han decidido aun teniéndola tomarse la pastilla del olvido conveniente. Pareciera que a bastantes ya ni siquiera les importa que les mientan, que insulten su inteligencia y que les pierdan el más mínimo respeto. Porque Sánchez, su gobierno, su socio Iglesias, que cada vez le marca más el compás y la partitura y todo el PSOE en un balido no solo le han faltado al respeto a tanta muerte, tanta lágrima y tanta tenaz y humilde valentía. Nos lo ha faltado a todos y no es la sangre sino el dolor lo que me hierve. Ha faltado el respeto a los muertos y a los vivos y yo, por mi parte, definitivamente se lo he perdido. No solo como presidente sino como persona. Y como tal, simplemente se lo niego y proclamo desde mi humilde pequeñez que jamás estrecharé su mano, ni cruzaré, en la cada vez más improbable posibilidad de que esto vuelva a suceder, con usted palabra alguna. Porque usted es el presidente de Bildu. Y por eso no puede ser el mio.

Los socios de Sánchez, «abogados defensores» de Puigdemont contra el Supremo
OKDIARIO 18 Noviembre 2020

Resulta altamente revelador que Podemos se haya sumado a Bildu en en el Parlamento europeo para cuestionar «que el Tribunal Supremo sea el órgano competente para dirigirse y solicitar que se le retire la inmunidad a los fugados del procés». Revelador y, al mismo tiempo, clarificador: Pedro Sánchez gobierna con Podemos y pacta con los proetarras el apoyo a los Presupuestos, mientras los populistas y los herederos políticos de ETA se ponen del lado de los golpistas catalanes que se dieron a la fuga: Carles Puigdemont, Clara Ponsatí y Toni Comín.

El Parlamento Europeo ha comenzado a examinar el suplicatorio enviado por el magistrado instructor del 1-O, Pablo Llarena. El escrito del juez llegó después de que el ex presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y los ex consejeros Clara Ponsatí y Toni Comín, tomaran posesión como eurodiputados y, por tanto, obtuviesen inmunidad parlamentaria. La Comisión de Asuntos Jurídicos de este Parlamento celebró este lunes la primera reunión, a puerta cerrada, de lo que podría suponer el principio del fin de la inmunidad que impide, entre otras cosas, la extradición a España de los tres políticos catalanes. Pues bien, Podemos, cogido del brazo de Bildu, se ha puesto del lado de los sediciosos y ha mantenido en el Europarlamento que el Tribunal Supremo de España carece de autoridad para pedir que se levante la inmunidad a Puigdemont y compañía.

O sea, que un partido que forma parte del Gobierno de España se va a Bruselas, junto a Bildu, a ponerse del lado de los golpistas que pretendieron subvertir el orden constitucional. La imagen de España en Europa se está viendo seriamente dañada. El socialcomunismo, mientras trata de dinamitar el entramado constitucional del régimen del 78, defiende en las instituciones comunitarias a los golpistas catalanes y niega la autoridad del mismísimo Tribunal Supremo de España. Es, sencillamente, alucinante.

Traidor
Rosa Díez okdiario 18 Noviembre 2020

Quizá no lo hayan visto en las televisiones del régimen, pero Sánchez viajó a Pamplona el pasado viernes y fue recibido como se merece. Sánchez fue a la sede del Gobierno Foral para darle nuevamente la bendición a María Chivite, esa dirigente del PSOE que es presidenta del Gobierno de Navarra merced al permiso que le ha dado Otegi, el terrorista que dirige Bildu mientras ETA esté en la reserva. Pero a Pedro Sánchez también le esperaban en las puertas de la institución – cerradas para los constitucionalistas desde el advenimiento de los socialistas de Sánchez/Chivite/Otegi- algunas decenas de navarros que le dijeron a la cara lo que piensan millones de españoles: «Mentiroso, traidor, vete a la herriko taberna, saca tus sucias manos de Navarra…».

De entre todos los calificativos con los que Sánchez fue saludado el que más se ajusta al personaje es «traidor». Sí, Sánchez es un traidor, un hombre que ha traicionado la esencia y los valores de la democracia, que ha traicionado a la España democrática, que ha traicionado a los españoles que habían sufrido la ruptura entre hermanos y que protagonizaron la Transición, que ha traicionado a los hombres y mujeres que construyeron la democracia…

Sí, Sánchez es un traidor. Un hombre que ha llegado al Gobierno con trampas y que ha utilizado el poder institucional para destruir el sistema democrático.

Sí, Sánchez es un traidor. Un hombre que ha traicionado lo más sagrado al elegir formalizar acuerdos con los asesinos de 857 de nuestros conciudadanos y que ha despreciado el sacrificio de tantos miles de españoles que arriesgaron la vida para que hoy pudiéramos vivir en democracia.

Sí, Pedro Sánchez es un traidor. Un hombre que traiciona lo mejor de la historia del partido del que es secretario general para abrazar los postulados de aquéllos que para construir una sociedad totalitaria segaron la vida de centenares de inocentes, muchos de ellos afiliados del PSOE.

Sí, Pedro Sánchez es un traidor. Un hombre que eliminó los controles democráticos en el seno de su partido y ahora los ha eliminado en las instituciones democráticas.

Sí, Sánchez es un traidor. Un hombre que ha traicionado sus propuestas electorales –su palabra no, porque no tiene- y que se ha burlado de todos aquellos que se dejaron engañar creyendo sus falsas promesas.

Sí, Sánchez es un traidor. Un hombre que odia a la democracia representativa y a la sociedad plural que le ha permitido llegar al Gobierno y que se alía con los enemigos de la democracia para destruir el sistema democrático desde el poder.

Sí, Sánchez es un traidor. Un traidor que no tiene ningún tipo de escrúpulo para elegir como socios a los tipos que proclaman que su objetivo es acabar con el sistema del 78. Un traidor que cambia las leyes para que los delincuentes gocen de impunidad. Un traidor que modifica las leyes para que el español deje de ser lengua vehicular en todo el Estado. Un traidor que desprecia la igualdad de los ciudadanos y bendice el tribalismo. Un traidor que persigue la libertad, sea de opinión o de cátedra. Si, Sánchez es el gran traidor a la democracia.

Sí, Sánchez es un mentiroso y un traidor; fíjense si será mentiroso y traidor que fue a Navarra para escenificar su apoyo a María Chivite un día después de haber protagonizado y brindado por su acuerdo «de estado» con Otegi y un día antes de que esta anunciara que había cerrado un acuerdo de presupuestos con Otegi… y ahora afirma que no tiene un acuerdo con Otegi.

¿Qué se puede hacer con un traidor? En los sistemas democráticos -como sigue siendo España en tanto no triunfe el proyecto de Pedro Sánchez y arrample con todo- se les juzga política y también penalmente. Si cometen delitos contra el orden constitucional, se les denuncia ante la Justicia. Ya, que menuda está la justicia, me dirán…. Bueno, pues aún existen muchos jueces honrados que solo emitirán sentencias si llevamos a los presuntos delincuentes ante ellos. De la fiscalía nada se puede esperar; pero la mayor complicidad con el mal que la gente decente puede cometer es rendirse por anticipado.

Y también se les dice a la cara, alto y claro, lo que pensamos de ellos. Por eso la primera lección de resistencia es desenmascarar al traidor. Sánchez es un traidor que ha traspasado todas las líneas éticas, todas las líneas rojas que separan la vileza de la virtud, el bien del mal. Sánchez es un traidor que se ha aliado con el mal para aprobar unos presupuestos que le prorroguen durante tres años más su poder institucional y destruir la democracia desde las instituciones que la representan.

Sánchez es un traidor que se aprovecha del deterioro democrático de su partido – y parece que también de sus votantes- para demoler la democracia sin ninguna oposición. Fíjense cómo es la cosa que Zapatero tenía que apelar al macguffin de «la paz» para que los suyos tragaran sus pactos con ETA y a Sánchez le basta con citar «los presupuestos» para que afiliados y cargos traguen su alianza de sangre con los herederos y portavoces de ETA…

Traidor:
adjetivo · nombre masculino y femenino

1. 
[persona] Que comete traición. «Querían lincharlo por traidor».
2. 
adjetivo
. Que implica o denota traición.»Sonrisa traidora».

Les propongo dos ejemplos de traidor: en la ficción, Gríma, de ‘El señor de los anillos’. En la política: Pedro Sánchez. Confío en que los españoles le hagamos pagar por ello.

Mentir como medida de supervivencia. El arma secreta del PSOE.
“El lenguaje político está diseñado para que las mentiras parezcan verdades, el asesinato una acción respetable y para dar al viento apariencia de solidez” George Orwell
Miguel Massanet diariosigloxxi  18 Noviembre 2020

Aunque me lo hubieran jurado por lo más sagrado, les aseguro señores, que nunca me hubiera podido creer el sumo grado de desvergüenza, cinismo, irresponsabilidad y falsedad al que ha llegado el comportamiento, la acción, la manipulación y el descaro del gobierno de esta nación con tal de mantenerse instalado en el poder, sin que en ningún momento, ocasión ni oportunidad hayan tenido la tentación de decirles la verdad a los ciudadanos sobre la situación real del país en unos momentos en que, precisamente, hasta el más zafio de los mortales se da cuenta de que España no va por el buen camino y que los españoles nos estamos jugando, en manos de quienes dirigen la nación, nuestro futuro económico, social, de convivencia y lo que todavía causa más temor nuestras libertades individuales, nuestra independencia y nuestro sistema de economía libre y libertad de mercado, amenazados seriamente por el comunismo que nos trae el señor Pablo Iglesias y el intervencionismo que viene claramente anunciado por las recientes acciones de nuestro ejecutivo socialista que demuestran, palpablemente, que el totalitarismo y el sistema dictatorial están amenazando seriamente el futuro de nuestra nación.

Como San Pedro, ante las turbas que le acusaban de formar parte del séquito del Señor, nuestro presidente, don Pedro Sánchez, negó una y otra vez el hecho de que pudiera acabar pactando con los comunistas de Pablo Iglesias y mintió tantas veces como lo dijo, porque a las pocas horas de que las legislativas le dieron la victoria, no suficiente para gobernar sin apoyo de otros partidos, lo primero que hizo fue abrazarse con el líder de Podemos, para ofrecerle participar en el nuevo gobierno y, nada menos, que con el cargo de vicepresidente. Pero esta no fue una excepción porque ya fuera directamente por él mismo, ya lo fuera a través del señor Fernando Simón en el espinoso tema del Covid 19, ya fuere mediante las declaraciones del señor Ábalos o las contradicciones de la ministra señora Mª Jesús Montero respeto al IVA de las mascarillas contra el virus ( el mismo día habló de la imposibilidad de rebajar el impuesto por mandato de la CE y luego rectificó, en un cambio repentino y sospechoso de opinión, para dejarlo en el 4%) el caso es que la tendencia de quienes nos gobiernan de faltar a la verdad y darnos gato por liebre, en asuntos de tanta trascendencia, parece que se ha convertido en endémica y con unos evidentes propósitos de ocultar realidades que pudieran desmerecer gravemente su gestión de gobernantes ante los españoles.

Es sabido que la gran preocupación del señor Sánchez, en estos momentos, se centra en la aprobación de los PGE que ya han tenido que ser prorrogados durante varias veces, siguiendo vigentes, hasta este momento, los que el PP del señor Montoro aprobó, algo que pesa como una losa sobre el actual gobierno socialista, que ve seriamente limitadas sus intenciones de aumentar el gasto social, para poder llevar a cabo su política de despilfarro, con la que cuenta poder mantenerse en el machito los cuatro años de gobierno de esta legislatura. Todavía no se sabe, a ciencia cierta, en qué clase de aritmética se vienen basando cuando podrían aprobarlos, con los apoyos con los que cuentan hasta el momento, sin necesidad alguna de los votos de Bildu lo que, por otra parte, les hubiera evitado el sonrojo de haber roto sus promesas y el darles municiones a la oposición que, evidentemente, va a sacar rédito de semejante insensatez.

Pero, si ya el hecho de pactar con EH Bildu, para mantener el apoyo de los descendiente directos de ETA ( que nunca han condenado el terrorismo etarra ni se han excusado ante las víctimas del terrorismo de la banda criminal), no se puede explicar en un partido que se considera democrático, como se suponía que era el PSOE, todavía resultan más deplorables, injustas y desacertadas las declaraciones a El País, del ministro de Transportes, señor José Luis Ábalos, corre ve y dile del señor Sánchez, acusando al PP de ser el responsable de que los socialistas hayan tenido que pactar con Bildu; todo ello por el hecho de que los directivos de dicho partido no se hayan plegado a aceptar todos los puntos conflictivos de los mencionados presupuestos, algo que, efectivamente, entra dentro de las obligaciones de cualquier partido de la oposición de defender los puntos de vista que se comprometieron a mantener con sus propios votantes. Pero la falsedad de semejantes e interesadas acusaciones está suficientemente demostrada cuando, como ya se ha dicho, no necesitaban sus votos para que los presupuestos salieran adelante, bastándoles con los que ya tenían asegurados del resto de partidos que constituyeron el apoyo a Sánchez, en la moción de censura en contra de Rajoy, a los que se añadía el de Ciudadanos de la señora Arrimadas, más que suficientes para conseguir la aprobación de los presupuestos para el 2021.

Lo que sí queda demostrado es que, a diferencia de lo que se podía esperar de la unión de comunistas y socialistas, tradicionalmente adversarios políticos, en esta ocasión parece que lleva camino de escorar hacia la izquierda la labor del actual gobierno, con el peligro de que se vayan tomando decisiones, dictando leyes y decretos, ocupando puestos clave de las instituciones básicas del reino y recortando, con el intervencionismo estatal y la acción corrosiva de socialistas y comunistas, los derechos y libertades de la ciudadanía, con la evidente amenaza de que sigamos el mismo rumbo que implantaron los seguidores de Maduro en Venezuela, que ha llevado a aquella nación a un estado tal de caos que la ha convertido en uno de los países más depauperados y sometidos al mayor despotismo de toda Sudamérica.

El pactar con EH Bildu lleva aparejado el reconocimiento de este partido vasco, como si se tratara de una formación democrática y no como lo que es, en realidad, un partido separatista, seguidor de los métodos extorsionantes de ETA, aunque no maten, pero sí dan homenajes a los etarras que vuelven de la cárcel, amenazan a los que pertenecen a partidos democráticos españoles, se manifiestan públicamente en contra de España y del resto de españoles y declaran, públicamente, sin miedo alguno a represalias gubernamentales, como hizo en la asamblea vasca el parlamentario Arkaitz Rodríguez, afirmando que si están en Madrid, es para «tumbar definitivamente el régimen». Mayor bellaquería sería impensable que se pudiera decir en una democracia como es la española, sin embargo, para nuestros gobernantes la cosa ha pasado sin pena ni gloria, sin que hubiera una reacción fulminante contra semejante individuo ni un desmentido inmediato del Gobierno para dejar aclarado que no se ha vendido a los separatistas vascos , sin importarle actuar en contra de nuestra Constitución, en un tema de tanta enjundia como es nuestro sistema de gobierno basado en una monarquía democrática parlamentaria.

Pero lo más impactante, lo que más pueda preocuparnos a los españoles, lo que llevamos ya varios años comprobando es el hecho, innegable, de que una parte muy importante de los votantes españoles parece ser inmune a todos estos hechos que están sucediendo en nuestra patria que, evidentemente, constituyen infracciones flagrantes de nuestro ordenamiento jurídico, del Estado de derecho, de nuestras costumbres democráticas y de nuestras libertades constitucionales, de modo que, votación tras votación, se sigue apoyando a aquellos que han hecho de su capa un sayo y se vienen pasando por el forro de sus pantalones la unidad de España, los preceptos constitucionales, la separación de poderes del Estado y el respeto por la labor de las instituciones, alguna de las cuales parece que se han convertido en meras sucursales gubernamentales sin otro objetivo que ayudar al Gobierno a alcanzar sus objetivos de acabar con las libertades y la democracia en España.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, tenemos la desagradable impresión de encontrarnos viviendo una pesadilla que, desgraciadamente, no se acaba cuando despertamos, sino que sigue, si cabe con mayor intensidad, cuando volvemos a la realidad sin que, por otra parte, veamos reacciones de aquellos organismos de los que legítimamente pudiéramos esperar que rechazaran con indignación, que protestaran en las calles y en las instituciones en contra de semejantes desatinos y que, teniendo motivos más que suficientes para ello, advirtieran al Gobierno de que está actuando de una forma torticera y, evidentemente, en contra de nuestro actual régimen de gobierno, con medios ilegítimos y no encauzando sus posible objeciones o afanes de cambio, a través de los caminos legales que las leyes y nuestra Constitución tienen previstos para casos de semejantes reivindicaciones. Y una de las impactantes frases de Nicolás de Maquiavelo:

“Los hombres son tan simples y se sujetan a la necesidad en tanto grado, que el que engaña con arte halla siempre gentes que se deja engañar.”

En una democracia no se exalta a asesinos
Europa ve en los actos de homenaje a etarras una legitimación del terrorismo.

Editorial larazon 18 Noviembre 2020

La Comisión de Libertades Civiles, Justicia e Interior del Parlamento Europeo ha introducido en su informe anual una severa crítica a la permisividad de las autoridades españolas frente a los reiterados homenajes que la izquierda abertzale, bajo diferentes disfraces, rinde a los asesinos etarras que alcanzan la libertad tras el cumplimiento de sus condenas. La Cámara comunitaria denuncia que dentro de la Unión se hayan producido actos que «legitiman el terrorismo, amenazan nuestra democracia y humillan a las víctimas», en una descripción tristemente exacta de unos hechos despreciables que ninguna sociedad democrática toleraría. Porque, en definitiva, nos hallamos ante una claudicación en la defensa de los derechos humanos y las libertades, que hay que incluir entre las anomalías en la praxis democrática que la Unión Europea trata de corregir.

Es, precisamente, la falta de voluntad política para erradicar unas conductas que, por supuesto, están convenientemente tipificadas en el Código Penal, lo que confiere mayor gravedad al espectáculo de unos asesinos desalmados recibidos como héroes por quienes, en el fondo, se convierten en cómplices objetivos del terror. Es el desistimiento de quienes están más obligados a cumplir y hacer cumplir las leyes lo que favorece la humillación permanente de la víctimas y da oxígeno a unos partidos políticos que nunca han aceptado la naturaleza criminal y liberticida del terrorismo vasco, que se adhieren a sus fines y que rechazan cualquier responsabilidad. Que uno de esos partidos, Bildu, heredero directo de los que conformaron el entramado de ETA, haya sido aceptado como interlocutor por el Gobierno que preside Pedro Sánchez indica hasta qué punto se está pervirtiendo la acción política en nuestro país y explica las reacciones de asco y rechazo de la gran mayoría social.

Porque lo que viene a decir una Europa que tiene larga experiencia en totalitarismos es que en una democracia no se exalta a los asesinos y que quien lo hace debe estar fuera de la legítima práctica política. Sin más consideraciones, excusas o falseamientos de unos hechos que no admiten interpretaciones sobrevenidas. Simplemente, no se pueden tolerar los homenajes a los etarras, como, tampoco, admitir la persistencia de grupos que mantienen viva la intimidación en las calles del País Vasco contra quienes pretenden ejercer sus derechos ciudadanos. Mucho menos, admitir en un plano de igualdad a quienes se niegan a condenar la violencia y nunca han reconocido la legitimidad de las instituciones constitucionales. Existen, como señalábamos al principio, los suficientes instrumentos legales para poner fin a esta anomalía democrática, pero hay que tener la voluntad de hacerlo.

Socialistas que se tragan hasta su vómito
Liberal Enfurruñada okdiario 18 Noviembre 2020

La historia de Guillermo Fernández Vara es un ejemplo perfecto de la de la mayoría de cargos y militantes del Partido Socialista que, con tal de mantenerse sentados en sus poltronas, son capaces de tragar sables, sapos y hasta su propio vómito. Sería muy largo hacer una lista de todo lo que ha tragado el socialista extremeño, pero merece la pena recordar sus mayores indignidades. En septiembre de 2016, cuando Pedro Sánchez pretendió formar Gobierno con los mismos socios que tiene ahora, el socialista extremeño aseguró que “si se pacta con los independentistas, probablemente me iría (del PSOE) detrás de Ibarra», en relación con unas declaraciones de su antecesor en las que advertía que si el secretario general de los socialistas llegase a pactar con Podemos, él se marchaba del partido. Posteriormente, en mayo de 2017, cuando hacía campaña a favor de Susana Díaz dijo que los socialistas tenían que elegir “entre una izquierda transformadora, moderna y centrada, o una izquierda radical que vaya a competir con Podemos por los votos de la extrema izquierda de este país».

Unos días después Sánchez fue elegido secretario general del PSOE y una de sus primeras decisiones fue presentar a las primarias extremeñas, donde Vara se jugaba su reelección, a la candidata ‘pedrista’ Leonor Martínez-Pereda. Al día siguiente de que se anunciara esta candidatura, Vara se fue a Madrid y dijo públicamente que él iba «a apoyar la Ejecutiva que proponga Pedro Sánchez, sea la que sea». Sánchez ordenó que su candidata renunciara a presentarse contra Vara y éste contrató a su hermano en la Diputación de Badajoz, en un puesto creado exprofeso para él. Todos contentos. Cuando dos días después de las elecciones de noviembre de 2019 Sánchez e Iglesias comparecieron para anunciar un acuerdo entre el PSOE y Podemos para formar un Gobierno de coalición, el que dijo que se iría del partido si esto pasaba, tragó y cayó, convirtiéndose a partir de entonces en el más radical miembro de la extrema izquierda española.

Por eso cuando el miércoles de la semana pasada, el socialista extremeño anunció que sentía náuseas de ver a su partido pactando los Presupuestos Generales del Estado con los proetarras de Bildu, los que lo conocemos nos echamos a reír esperando a ver como se tragaba esos vómitos. Y lo mismo puede decirse del presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, quien dijo al día siguiente que «lo de Bildu no tiene un pase desde un punto de vista de fondo», y asegurando que Podemos «está marcando la agenda» del Gobierno de Pedro Sánchez. Ha bastado que Sánchez reuniese a su ejecutiva y los pusiera a todos firmes calificándolos de «desleales» por atreverse a verter sus críticas en público, para que todos ellos reculen, volviendo a cerrar filas con el presidente del Gobierno.

Como dijo el premio Nobel de literatura, Bernard Shaw, «cuando un estúpido hace algo que le avergüenza, siempre declara que es su deber» y al final, Sánchez ha logrado un apoyo cerrado a su política negociadora con la vista puesta en la «necesidad imperiosa» de sacar adelante las cuentas. García-Page lleva en el partido desde los 18 años y vive de la política desde que, con 19 años recién cumplidos, lo hicieron concejal del Ayuntamiento de Toledo. Fernández Vara primero estuvo afiliado a Alianza Popular, pero su vecino Rodríguez Ibarra lo convenció para que se cambiara de chaqueta y lo hizo concejal de su pueblo, luego director general, más tarde consejero y vicepresidente para, finalmente, dejarlo de heredero en el cargo de presidente de la Junta de Extremadura cuando él se retiró, en 2007. Se está muy calentito en el despacho oficial y se viaja muy cómodo con chófer. Por eso, desde el último concejal de pueblo hasta el más prominente barón del PSOE, cuando Sánchez da la orden de tragar, se tragan hasta su propio vómito y luego se lavan las manos, como Pilatos.


Recortes de Prensa   Página Inicial