AGLI Recortes de Prensa   Jueves 19  Noviembre  2020

Estos Presupuestos nos van a costar el Estado de Derecho
OKDIARIO 19 Noviembre 2020

ERC sigue pidiendo y vendiendo muy caro su apoyo a los Presupuestos del Gobierno socialcomunista. Una de las últimas exigencias del partido del golpista Oriol Junqueras es rebajar la pena del delito de sedición y que se deje en un nivel en el que no se le aplique prisión efectiva. El límite solicitado es, de este modo, de dos años, para que la prisión pueda no llegar a ser efectiva porque se conmute la pena. Y Pedro Sánchez, cuya ambición por el poder no conoce límites, está dispuesto a tragar. Estos Presupuestos nos van a costar el Estado de Derecho.

Sánchez ya ofreció ya en 2018 a los independentistas reformar el Código Penal para rebajar las penas por sedición y acotar el delito de rebelión. Y el ofrecimiento sigue vigente. Lo que ocurre es que ERC dobla cada vez su apuesta, conocedor de que sus votos son indispensables para la supervivencia del presidente del Gobierno. De modo que ahora quiere que la prisión no sea efectiva en caso de una condena. Y eso exige que el delito baje su pena desde los seis años actuales hasta los dos.

Sánchez les ha dado la luna: mejoras económicas y financieras, estatutos más soberanistas y nuevas competencias, además de la supresión del castellano en las aulas catalanas. Pero quieren más y ahora Sánchez se presta a allanar el horizonte penal de los golpistas. La retroactividad no se aplica de forma general en el campo penal, pero sí cuando se trata de dar un trato mejor a los condenados. Y eso es, en el fondo, lo que ha ofrecido el PSOE: realizar un cambio en el Código Penal, de forma que la aplicación de las penas por sedición se modifique y resulte menos gravosa para los condenados, donde se encuentra Oriol Junqueras, el líder de ERC. Obsérvese que a este paso Pedro Sánchez les entrega a los golpistas el entero marco constitucional para que los sediciosos lo hagan trizas.

Sánchez vende humo mientras la Seguridad Social agoniza
OKDIARIO 19 Noviembre 2020

Ls Seguridad Social está en quiebra y se mantiene gracias a las aportaciones del Estado, que tampoco está para tirar cohetes. Se trata de un rescate de la Seguridad Social en toda regla, pero lo malo es que el rescatador también tendrá que ser rescatado por la UE. En nada menos que 31.177 millones de euros se cifrarán las ayudas que el Estado tendrá que aportar para evitar el impago parcial de buena parte de las prestaciones por jubilación. La información figura ya plasmada de forma oficial en el anteproyecto de Presupuestos del Gobierno socialcomunista. Y reconoce que la Seguridad Social no vive ya de las cotizaciones sociales, sino del rescate financiero de un Gobierno que, a su vez, cuadra las cuentas con dinero ajeno.

Como muestra un botón: además de lo que el Estado tendrá que aportar a la Seguridad Social el año que viene, acaba de aprobar una nueva transferencia para paliar el crítico estado del sistema del organismo encargado de las pensiones. Ante el aumento del gasto por la Seguridad Social durante la pandemia, Hacienda ha aprobado un suplemento de crédito de otros 6.000 millones. Asimismo, se ha tenido que aprobar otro crédito extraordinario de 2.300 millones de euros para financiar el presupuesto del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) para cubrir la factura de las prestaciones por ERTE y subsidios de desempleo. Si sumamos los 14.000 millones de euros del crédito extraordinario que se concedió en mayo, nos daremos cuenta del gigantesco agujero.

Es sencillo de entender: la Seguridad Social está en la ruina y el Estado tiene que cubrir el desfase multimillonario. Pero las cuentas del Estado están también en la ruina, a la espera de que los ansiados fondos de la UE lleguen a España. Sin el rescate europeo, esto reventaría por los cuatro costados. Y todavía el presidente del Gobierno se atreve a decir que estos Presupuestos sentarán la base del crecimiento para los próximos años. Hay que ser desvergonzado.

La Ley Celaá, un despropósito liberticida para fabricar ciudadanos a medida
ESdiario 19 Noviembre 2020

La LOMLOE ignora los gravísimos problemas educativos y se limita a atender los intereses y prejuicios del Gobierno y de sus socios con otro desastre ideológico.

Si nada lo remedia, el Congreso dará este jueves el penúltimo empujó a la llamada "Ley Celaá" que, a falta de ratificación en el Senado, está a punto de aprobarse. Con la educación paralizada o entorpecida desde marzo por la pandemia, colocar como prioridad una nueva normativa lo dice todo del Gobierno y de sus intenciones.

Aprovechar, una vez más, una situación excepcional, para introducir con poca discusión reformas estructurales del Estado con la idea de adaptarlo a los criterios del Gobierno. Nunca es buen momento para imponer leyes relevantes sin consenso, pero en el actual es simplemente inaceptable: con aulas universitarias cerradas y colegios e institutos limitados por el virus; anteponer la ideología a futuro a las soluciones de presente, describe a Sánchez y a su ministra.

La LOMLOE es una ley, en síntesis, que parte de un diagnóstico equivocado de la educación para imponer unas medidas equivocadas, alejadas del ámbito pedagógico, indiferentes a los problemas del sector y centradas en exclusiva en la agenda ideológica gubernamental.

La abolición del español como lengua vehicular, el acoso a la escuela concertada, la eliminación del mérito como sistema de promoción, el troceamiento regional de los planes de estudio, la imposición de un canon político con excusas cívicas, la persecución de la religión o la negación de la enseñanza especial son algunos de los desastres que consagra la LOMLOE.

La LOMLOE no atiende ninguno de los problemas y genera otros nuevos para imponer un patrón ideológico en España

El mayor ejercicio de sectarismo en el peor momento posible no es inocente, y responde a una hoja de ruta liberticida que, desde la llegada de Sánchez a Moncloa en compañía de Iglesias, lo intenta colonizar todo, con el poder judicial y la libertad de información como objetivos declarados de esa degradación democrática.

La educación española tiene graves problemas que esta Ley ignora: la mayor tasa de abandono escolar de Europa; el peor sistema de selección del profesorado; el desequilibrio en personal en proporción al presupuesto total; el distanciamiento entre la escuela, la calle y la familia como pilares conjuntos o el retraso medio en los conocimientos esenciales son sus verdaderas lagunas.

Y a ninguna de ellas atiende la LOMLOE, una excusa legal para profundizar en la división, la ingeniería social y la satisfacción ideológica o identitaria de los socios directos o externos del Gobierno. Lamentable.

El español y el inglés
Amando de Miguel. https://gaceta.es 19 Noviembre 2020

No me refiero a dos personas arquetípicas, sino a dos lenguas de comunicación internacional. Son las que más se aprenden en el mundo por quienes no las poseen como familiares. Esa estadística es más válida que la del número de hablantes.

El inglés, sobre todo, se ha convertido en la lingua franca del mundo. Ocupa una posición parecida a la del latín hace dos mil años en el vasto imperio romano, y luego, durante siglos, en toda Europa para las clases ilustradas. Lo interesante, ahora, es que, detrás del inglés como primera lengua de comunicación internacional, viene el español, solo que a gran distancia. Tal preeminencia no debe ocultar el hecho de que, en el mundo, se hablan varios miles de lenguas, muchas más que naciones.

Procede la comparación entre el inglés y el español según algunos de sus rasgos léxicos o sociales. Por ejemplo, el inglés ubicuo presenta grandes variaciones geográficas, incluso si nos referimos solo a las clases ilustradas. Es una situación parecida a la del latín vulgar durante los largos siglos de decadencia del imperio romano. En cambio, si nos atenemos al estrato de las clases escolarizadas, el español presenta en el mundo escasas variaciones geográficas. Es lógico que el inglés manifieste una gran diversidad idiomática, pero también se puede morir de éxito. En unos pocos decenios la lengua inglesa se habrá diversificado en otras tantas, algo así como, le ocurrió al latín hace quince siglos.

El castellano, frente a las otras lenguas romances de la antigua Hispania, es un idioma fonéticamente muy claro, con solo cinco vocales (como el vascuence), un rasgo más bien raro en el panorama de las lenguas del mundo. Una peculiaridad tal llevó a que se impusiera, de forma natural, en la Edad Media, por encima de los otros romances, todos ellos con más sonidos vocálicos. El español es un idioma que se aprende con toda facilidad por los hablantes foráneos, algo que siempre maravilla a los hispanohablantes.

El inglés, aparte de sus variaciones geográficas, no es una lengua con tanta claridad fonética. La prueba es que, en las conversaciones entre anglohablantes, son continuas las preguntas: “Usted perdone, no le he entendido”, “¿podría deletrear lo que acaba de decir?”, “¿me entiende?”, “¿de qué estamos hablando?”, ¿puede repetir?”, etc. En el inglés conversacional se repite mucho la introducción de “Quiero decir…”. Son frases hechas que raras veces apuntan en una conversación entre hispanohablantes. Los cuales ni siquiera saben deletrear bien su apellido, algo que se convierte en un nuevo hábito necesario para los hispanohablantes que se muevan en un territorio de dominio lingüístico anglicano.

Con independencia de lo anterior, el español escrito tolera mal las repeticiones y las rimas, cosa que en inglés importa mucho menos. Es una consecuencia de una cierta monotonía en las terminaciones de las voces en español. La cual se hace insufrible cuando se emiten frases largas, floridas.

Las expresiones verbales en inglés son bastante premiosas. Exigen que se haga explícito el pronombre como sujeto de la acción. Por ejemplo, I think (“yo opino”). Además, el “yo” se escribe (y casi se puede decir, se pronuncia) con mayúscula, lo que confiere al discurso angloparlante un tono “yoísta” muy particular. Es español no se da tal cosa; el pronombre es prescindible, ya que las desinencias de los tiempos verbales varían según sea el sujeto implícito de la acción: “yo opino, tú opinas, etc.”. Pero se puede decir, tranquilamente, “opino, opinas, etc.”, y todos se entienden. Lo malo de los verbos españoles es el modo subjuntivo, que, de todas formas, los hispanohablantes lo emplean cada vez menos.

Una de las ventajas para la claridad expositiva del español es que, en la veintena de países donde es oficial o común, existe una Academia para fijar el idioma. El trabajo de las distintas Academias es un buen ejemplo de cooperación internacional sin que intervengan los Gobiernos respectivos; se ha mantenido siempre con prescindencia de los regímenes políticos de uno u otro país. En el mundo angloparlante no existe nada de eso. La función fijadora del idioma por parte de las Academias del orbe hispano corresponde, en los países anglicanos, a los medios de comunicación. Es evidente que no puede ser tan efectiva.

El gran maestro
Agapito Maestre Libertad Digital 19 Noviembre 2020

Mi amigo Ciriaco Morón Arroyo, durante más de treinta años profesor de Cornell, una de las universidades más serias de USA, me escribe una carta llena de ironía. Me recuerda que el estado de alarma comenzó el 25 de octubre y se levantará el 9 de mayo, el mismo día que nació Ortega y Gasset. ¡Quizá pudiéramos interpretar ese gesto como un homenaje al filósofo más inteligente de España! Lo dudo. En todo caso, esa fecha del 9 de mayo, inolvidable para quienes admiramos al mayor crítico del totalitarismo del siglo XX, es un buen pretexto para pensar las grandes contribuciones de Ortega al pensamiento de nuestra época. Era el principal cometido de la misiva de mi amigo, quien escribió, allá por 1968, un libro importante sobre Ortega: El sistema de Ortega y Gasset. Múltiples y profundos son los hallazgos de Ciriaco sobre Ortega. Recojo tres definitivos para aquí y ahora: su crítica a los de la Generación del 98 por subjetivistas e indisciplinados a la hora de pensar sobre la situación de España en el mundo, su idea de Europa y la ciencia y, finalmente, su defensa de la democracia liberal.

Nadie, ay, puede igualarse a Ortega a la hora de teorizar y defender la democracia en nuestra época. Pero, ay, nadie en España ha recibido más reproches, agravios y calumnias que Ortega por un supuesta colaboración con los socialistas, por un lado, o con los fascistas, por otro. Siempre hay algún pelagato intelectual en España dispuesto a calumniar a Ortega. En los últimos tiempos, no dejo de escuchar la bobada de que fue algo así como un protosocialista, alguien que coadyuvó, consciente o inconscientemente, con su pensamiento y su acción política, a la instalación de un tipo de socialismo totalitario en España. La cosa no tiene un pase ni una crítica. Es sencillamente falso.

Porque Ortega es el mayor crítico de la revolución que ha dado Occidente, es decir, el crítico más refinado a la politización integral de la existencia, nadie puede acusarle de fascista o comunista, es decir, de potenciar un espíritu revolucionario. Porque Ortega fue un demócrata radical, es decir, alguien no dispuesto jamás a conceder nada a quien confunde la realidad con sus deseos, criticó el espíritu revolucionario, hoy lo llamaríamos frívolo y totalitario, “que intenta utópicamente hacer que las cosas sean lo que nunca podrán ser ni tienen por qué ser”. Ortega jamás claudicó ante la utopía y, como un Píndaro de hoy, no tuvo otro principio ético mejor que: llega a ser el que eres. Porque la gran contribución de Ortega al pensamiento occidental no es otra que la vinculación de su crítica al idealismo con la crítica a la revolución, y viceversa, digo que es falso, una vulgar mentira, asociar el pensamiento y la acción política de Ortega a cualquier ideología de corte totalitario.

Nadie, pues, confunda la parte con el todo, es decir, una brevísima relación entre la Agrupación al Servicio de la República, a la que pertenecía Ortega, y el PSOE, durante los primeros meses de la Segunda República, nada dice contra el liberalismo de Ortega. Pero, por desgracia, no es eso lo más grave, sino la expresa voluntad de no leerlo, de no quererlo entender, en fin, de despreciarlo. Sí, hoy, Ortega no pinta nada en España. Está fuera de cualquier agenda cultural y política de nuestro país. Trágico es que el mayor pensador de la democracia apenas interese a nadie, en España, salvo para adornase con alguna de sus citas los días festivos. Sobre esa tragedia he escrito varios libros. Perdóneme, querido lector, que cite los dos últimos: Ortega. El gran maestro (Almuzara) y Entretelas de España. Meditaciones sobre una nación moribunda (Unión Editorial).

La influencia soviética en los asesinatos de Paracuellos del Jarama
José Luis Orella larazon 19 Noviembre 2020

A finales de octubre de 1936, el embajador soviético sugirió la eliminación de los presos peligrosos, como se había hecho en Rusia. El agregado militar, coronel Goriev, informó a Moscú de la labor desarrollada por la NKVD durante el asedio de Madrid en un despacho del 5 de abril de 1937 y mencionó el nombre de Alexander Orlov como responsable del mismo en España. Otro de los agentes, será el periodista Mijail Koltsov, corresponsal de Pravda, descrito por Hugh Thomas e Ian Gibson como “el agente personal de Stalin en España” y como una persona que “en ocasiones tenía línea directa con el Kremlin”. Llegó a España el 8 de agosto de 1936 (antes del establecimiento de relaciones diplomáticas entre España y la URSS) y en poco tiempo había ganado una enorme influencia ante los cuadros del PCE, del gobierno y el ejército. Koltsov había estado alertando tanto al Comisariado como al Gobierno de Largo Caballero del peligro que representaban los miles de “fascistas” presos en las cárceles madrileñas. La versión de Koltsov la escribirá en “Diario de la guerra española”, publicado en Moscú en 1938.

La recomendación de la NKVD, de eliminar a los presos, la puso en marcha Pedro Fernández Checa, secretario de Organización del PCE y al servicio de los soviéticos, de quien dependía Santiago Carrillo como consejero de Orden Público. Fueron militantes comunistas y anarco-sindicalistas quienes se encargaron de los aspectos operativos. Los detenidos eran militares, sacerdotes y religiosos, dirigentes de los partidos derechistas y el resto de los sospechosos provienen de los listados de los suscriptores de los periódicos de derechas y de las listas de las congregaciones piadosas de las iglesias asaltadas. Ya el 4 de noviembre, miembros de la C.P.I.P. (Comité Provincial de Investigación Pública), conocida como la checa de Bellas Artes, inician una saca (expedición de presos para asesinar) a la localidad de Rivas Vaciamadrid, en su cementerio, milicianos de la UGT los fusilaron por la espalda. El 22 de agosto ya se habían procedido al asesinato de los presos más prominentes, diputados, antiguos ministros y dirigentes de partidos de derechas.

El 7 de noviembre se constituyó extraoficialmente el Consejo de la Dirección General de Seguridad. Se produjeron cinco sacas. Una de madrugada, procedente de la cárcel de Porlier y dos más durante el día, procedentes de la Cárcel Modelo (por la tarde) y la de San Antón (a primera hora de la tarde), respectivamente. Las tres terminan en Paracuellos del Jarama, donde fueron fusilados. Otras dos sacas, procedentes de San Antón, llegaron sanas y salvas a Alcalá de Henares, cómo era la intención oficial, el traslado de los presos a retaguardia. Sin embargo, gran parte de ellos, aquellos definidos como contrarrevolucionarios irrecuperables fueron eliminados.

El 8 de noviembre se producen las sacas mortales de las cárceles Modelo y de Porlier. La saca de la Cárcel Modelo, compuesta por 414 personas, termina en el Soto de Aldovea, en Torrejón de Ardoz. Al día siguiente se producen más expediciones provenientes de las cárceles Modelo y de Porlier. El 10 de noviembre, el general Miaja exige a Carrillo que finalicen las matanzas. Cuando el anarquista Melchor Rodríguez asume la Dirección General de Prisiones. Cesan momentáneamente las sacas. El 11 de noviembre, Santiago Carrillo, consejero de Orden Público, centraliza bajo su mando la represión contra los derechistas.

El 12 de noviembre, el cónsul honorario noruego Felix Schlayer, el doctor Georges Henny, delegado en Madrid del Comité Internacional de la Cruz Roja y Edgardo Pérez Quesada, encargado de negocios de la embajada argentina, localizan el lugar de enterramiento del Soto de Aldovea y constatan los asesinatos. El 14 de noviembre, la Junta de Defensa de Madrid publica una nota en la que califica de “completamente falsos” los rumores sobre fusilamientos de presos. El 15 de noviembre, Félix Schlayer localiza el lugar de enterramiento de los asesinados en Paracuellos del Jarama. No obstante, el 18 de noviembre, ante los ataques de los nacionales se reanudan las sacas. Entre el 22 de noviembre y el 4 de diciembre, se producen unas 16 expediciones de presos procedentes de la cárcel de Porlier, de San Antón y de Ventas. Entre ellos mueren el dramaturgo Pedro Muñoz Seca, el exministro y Rector de la Universidad CEU San Pablo, Federico Salmón y muchos religiosos cómo los 51 agustinos de la comunidad de El Escorial. El 4 de diciembre, debido a las presiones del Cuerpo Diplomático finalizan definitivamente las sacas.

El 8 de diciembre, el avión que transportaba a Georges Henny, delegado de la Cruz Roja Internacional, hacia Toulouse, con los documentos que prueban las matanzas de Paracuellos, pero fue derribado, aunque pudo realizar un aterrizaje de emergencia, el doctor resultó herido. El día 21 se descubrió que el avión había sido derribado por dos cazas republicanos Polikarpov I-15, pilotados por soviéticos.

El historiador Santos Julia atribuye la responsabilidad a los comunistas españoles: Manuel Muñoz, director general de Seguridad; Santiago Carrillo, consejero de Orden Público; y Segundo Serrano Poncela, delegado para la Dirección General de Seguridad y a los agentes soviéticos Mijail Koltsov y “Alejandro” Orlov, jefe de la NKVD en España.
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España: la infamia de unos presupuestos indignos.
Un paso más hacia el chavi-sanchismo
Luis Asúa / J. Fernández Sastrón. https://gaceta.es 19 Noviembre 2020

Sánchez y sus socios han presentado unos presupuestos absolutamente indignos en su contenido. Apuestan por una recaudación inviable, están llenos de programas inútiles -que ignoran las exigencias de austeridad que ellos mismos imponen a la ciudadanía- y son de un estatismo exacerbado.

Pronostican una subida del 7% en la recaudación de IRPF, de algo más de un 20% en la de impuesto de sociedades y de un 13% la de IVA, que representa el consumo. Este trapicheo se monta con la pretensión de mantener una recaudación estatal con el año 2019 como referencial, último año pre-covid y en el que la situación económica no era mala. Es decir, el Gobierno considera que en el año 2021 España se habrá recuperado completamente de la crisis y la recaudación será un poco más alta que la del último año antes de la pandemia.

Y esto no deja de ser una tomadura de pelo a los españoles y a todas las instituciones -algunas de las cuales se han pronunciado al respecto- como son el Banco de España, la AIREF o la Comisión Europea. Incluso tienen la desfachatez de utilizar un multiplicador de gasto fiscal del 1,2% para los gastos, cuando el Banco de España aplica el 0.78%. Es decir, el gasto fiscal aportará al PIB -según el gobierno- un 35% más de lo que pronostica el propio Banco de España.

Recurren al mercadeo -y sin ningún rubor- con sus socios de gobierno, con incrementos y dotaciones de fondos importantes para quienes los apoyan, fundamentalmente vascos y catalanes. Incluso hay una partida específicamente importante para sostén de la “podemía”, como es de la alcaldesa Colau y el ayuntamiento de Barcelona, incluida su área metropolitana para que no se enfaden los alcaldes del PSC, mayoritarios en el cinturón de dicha metrópoli.

La España moderna ha tenido un problema de picaresca y credibilidad que ha costado muchísimo tiempo y esfuerzo solventar y ha sido muy difícil conseguir que nos vuelvan a tomar en serio en el extranjero. Estos presupuestos no tienen credibilidad alguna, y Sánchez que se confiesa un gran admirador de Mitterrand y su maquiavelismo. Pero éste último, a pesar de todos sus enormes defectos, jamás habría jugado con la credibilidad de Francia y sus instituciones como lo hace hoy en día nuestro presidente con la de nuestro país.

Algo a tener en cuenta son los ingentes fondos -de procedencia europea, claro- que se dedican a la resiliencia. Otra palabra hueca y de moda que permitirá rociar a los “amiguetes” de las grandes empresas para dar un paso más hacia el chavi-sanchismo y montar una red clientelar como hicieron sus profesores venezolanos con los petrodólares.

Por tanto, no esperen de este Gobierno que fomente el talento y las fuerzas del pequeño y mediano empresario español. Las clases medias seguirán abandonadas y manteniendo un estado que vive en la más absoluta irrealidad. Un estado que para muchos españoles genera un enorme desasosiego, cuando no un miedo cerval, pues de él sólo se esperan problemas y arbitrariedades, exacciones desorbitadas y que sea incapaz siquiera de dar ejemplo. Un estado vigilante que, como los peores señoritos de antaño, jamás cumple lo que predica. Un estado que se da golpes de pecho y vive de las sufridas clases medias y de las PYMES. A estas últimas no les llegará ni dinero ni la necesaria desregulación que les permita crecer y consolidarse. Estamos ante otro gobierno que deja de lado el principal problema de nuestra economía, la escasa dimensión de nuestras empresas. Más del 82% de ellas son microempresas (con un máximo de dos trabajadores). Y son, no lo olvidemos, la mayor fuente de generación de empleo de nuestra economía.

Reiteramos que sobre el papel hay muchos fondos para empresas, pero a poco que se conozca a nuestra administración y su incapacidad para gestionar lo micro (y lo macro, en puridad, pues casi siempre las ayudas acaban en “los de siempre”) se entenderá que a nuestras PYME les llegará muy poco. Además, parece que se dispondrá de los fondos europeos de forma muy gradual: sólo un veinte por ciento llegará durante el próximo verano, unos seis mil millones, por lo que las empresas tendrán que ir a una suerte de descuento de los fondos comprometidos que aún no han percibido. Y a estas operaciones financieras sólo acceden los muy sofisticados, las grandes empresas.

Pero, aunque haya fondos para la recuperación económica, Montero sigue la estela de su casi homónimo Montoro y dedica mucho más del doble de dinero a transferencias que a la propia actividad. Reiteramos, ante la falta de fondos, una alternativa debería ser desregularizar y liberalizar nuestra economía, pero este Gobierno, como el anterior, no está por la labor. Supongo que esperan que se produzca otra devaluación interior de costes y salarios para volver al milagro de un fuerte incremento en las exportaciones, como ocurrió en la crisis anterior. Pero ello implica mucho sufrimiento y mucho más tiempo que un ejercicio presupuestario.

En estos tiempos de tragedia social se plantean unos presupuestos discriminatorios y electoralistas, muy políticos, que incrementan el número de ministerios y altos cargos, renuevan la flota de coches oficiales con vehículos eléctricos que sólo pueden ser de importación y se suban los gastos protocolarios y de publicidad.

Una partida que se mantiene sin tocar es la del cine. La ceja es la ceja, no vayan a enfadarse. Y también están muy bien dotados los temas estrella de la progresía, como son la igualdad de género, la “agenda 2030”, el cambio climático y la descarbonización, el “ONGismo” y todos los chiringuitos conocidos -y algunos por descubrir- que mantienen, eso sí, sus millonarias asignaciones. Son, en suma, unos presupuestos de una insensibilidad inaudita.

Y por si fuera poco, además de ser indignos estos presupuestos han sido pactados con Bildu, que, en palabras del vicepresidente Iglesias, ahora forma parte de la dirección del Estado. Bildu tiene casi mil muertos en su más reciente historia, y esto sí es una memoria: casi todos los españoles somos contemporáneos de esos salvajes y para la abrumadora mayoría de nosotros este apoyo es, sencillamente, una infamia.

Bildu los ha retratado a todos
Pablo Molina Libertad Digital 19 Noviembre 2020

Los socialistas defendieron en primera instancia su acuerdo con Bildu explicando que se trata de un partido legal, con presencia en las instituciones, y por tanto es natural negociar asuntos importantes como sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Más tarde matizaron sus declaraciones para desactivar el escándalo provocado por estos cambalaches en los que se mezclan asuntos económicos con cuestiones de política penitenciaria, pero en realidad podían haber seguido defendiendo su argumento inicial porque es absolutamente cierto. Los proetarras, en efecto, son un partido perfectamente legal y, además, luchan junto al resto de la izquierda para expulsar de la vida política a Vox, el único partido considerado fuera de la democracia por el resto del arco parlamentario. ¿Por qué no iban los socialistas a pactar con ellos?

Los separatistas desenmascaran con su presencia en la vida política la hipocresía de los partidos que defienden el orden constitucional. Ya el mero hecho de que exista un bloque de partidos constitucionalistas es un despropósito en sí mismo, porque todas las formaciones políticas tienen como primera obligación respetar la Constitución. Incluso aquellos grupos independentistas que buscan dinamitar el orden constitucional, una aspiración legítima solo si existe un compromiso fehaciente de tratar de derogar la Carta Magna utilizando los mecanismos jurídico-políticos establecidos al efecto. Si no es así, se trata de organizaciones políticas que se ponen a sí mismas fuera de la ley, como ocurre con las fuerzas regionales disolventes que buscan la ruptura unilateral de la Nación recurriendo si hace falta a la violencia.

Los dirigentes que se escandalizan por los pactos de Sánchez con Bildu son los mismos que votan en contra de legalizar a los proetarras cuando se suscita la cuestión en el Parlamento nacional. ¿En qué quedamos? Si votan en contra de su ilegalización es porque consideran que también los proetarras respetan la Constitución y la ley, como exige el artículo 6 de nuestra Carta Magna, en cuyo caso han de poder ejercer libremente sus derechos políticos y llegar a acuerdos con otras fuerzas políticas, como han hecho ahora con Sánchez o antes hicieron con Javier Maroto, cuando era el alcalde popular de Vitoria.

Montar en estas condiciones un escándalo por pactar con los separatistas es un gesto de profunda hipocresía y un insulto a la inteligencia de los votantes de los partidos que protestan por los cambalaches de Sánchez y Otegi. Ellos dos están donde deben estar. Son las demás fuerzas políticas las que no tienen agallas para ocupar el sitio que les corresponde y actuar en consecuencia. Eso sí que es un escándalo como una catedral.

Como el plan de Sánchez no cabe en esta democracia, cambia la democracia
El Azotador. esdiario 19 Noviembre 2020

El pacto con Bildu es para largo: el desconocido PSOE de Sánchez ha renunciado a representar a mayorías a cambio de obtener con quien sea y como sea la mayoría en el Congreso.

Hay que tener mucho cuajo y muy pocos escrúpulos para firmar acuerdos con Bildu y participar luego en una carrera virtual organizada por la Asociación de Víctimas del Terrorismo. O para denigrar a VOX y al PP y ensalzar al partido de Otegi, el tipo que estaba en la playa con su familia mientras sus colegas asesinaban a Miguel Ángel Blanco.

Pero eso es lo que han hecho el ministro Ábalos y el ministro Marlaska, difundiendo incluso este último su imagen, tan pancho, con un dorsal de la AVT unas horas después de que su Gobierno convirtiera a Otegi en socio preferente o de que se supieran algunas de sus (múltiples) vergüenzas.

Sánchez ha trasladado en su mandato a 105 terroristas, incluyendo a etarras que acumulan 90 delitos de sangre. Uno de ellos es Txapote, ese matarife que participó en los asesinatos de Miguel Ángel Blanco o Fernando Múgica y que, cuando se sentaba en el banquillo, miraba desafiante, insultante, chulo como él solo, al juez y hasta a los familiares de sus víctimas.

Irreconocible
Ninguno de ellos ha colaborado con la Justicia en aclarar los 378 crímenes que, a estas alturas, siguen sin respuesta. Con esto ha pactado Sánchez. Y con este quiere seguir pactando por los siglos de los siglos.

Porque, y ésta es la gran lección de todo lo que está pasando, este PSOE irreconocible ha hecho su apuesta definitiva. No es frenar la pandemia, que está desbordada y provoca un 11M cada día. No es tampoco combatir la crisis económica, que golpea a España como a ningún otro país de la OCDE.

Como los planes de Sánchez no caben en la democracia; lo que Sánchez intenta es cambiar la propia democracia

No no, nada de eso. El plan es asegurarse el poder y conservarlo al precio que sea los próximos años. Y para eso se entrega medio Gobierno a Podemos, que es igual que Bildu pero en toda España. Y se pacta con Bildu, que tiene de jefe al mismo que tenía Batasuna. Y se indulta a Junqueras.

PSOETA , el nuevo partido de "Pedrotegui" Sánchez que indigna hasta a Pitingo
Y como el contraste entre el drama que vive España y las decisiones que toma el Gobierno es tan escandaloso… además se intenta esconder todo ello asaltando el Poder Judicial; creando un Ministerio de la Verdad; coaccionando a la Corona o acabando con los controles con seis meses de Estado de Alarma.

No nos engañemos: se está cambiando a marchas forzadas el Estado de Derecho porque ese plan es incompatible con él. Y como la democracia no cabe en esta hoja de ruta liberticida y repugnante; lo que se cambia es la democracia. Ése es el proyecto de Sánchez, y quien no quiera verlo necesita, más que un oculista, un telescopio de la NASA.

ETA ya manda en España
Carlos Dávila okdiario 19 Noviembre 2020

El libro de Aramburu, ya convertido en serie, ‘Patria’, tiene una lacra de propaganda y una carencia estructural. La primera, la publicidad equidistante con que se anunció la saga televisiva; la segunda la ausencia de cualquier protagonismo del PNV en los años de plomo con los que la banda terrorista asoló a España. Leyendo el, por lo demás, excelente relato, viendo muy detenidamente los capítulos, y, sobre todo, espantado como estoy por el conchabeo indigno de Sánchez con los sucesores de los pistoleros, he recordado la tópica sentencia política con la que, en una ocasión, Xabier Arzallus, máximo exponente del nacionalismo exclusivo, radical desde la Transición hasta prácticamente este momento, expuso la relación fraternal que su partido mantuvo con los diferentes señuelos políticos de ETA. Es aquel horrendamente famoso «árbol y nueces», que casi nunca, o nunca, se ha recordado en su integridad: «No conozco -proclamó Arzalluz- ningún pueblo que haya alcanzado su liberación sin que unos arreen y otros discutan, unos sacudan el árbol para que caigan las nueces y otros las recojan».

Durante mucho tiempo fue así. El proceso fue inmediato al fin de la Guerra Civil. Las Juventudes del PNV, EGI, fueron metabolizando año a año la gran frustración que su partido sufrió tras la victoria de Franco. Se pasó mucho tiempo resentido el PNV contra las potencias occidentales a las que reprobaron por no ayudarle al derrocamiento del Régimen. Pasaron los años, ETA se instaló como una marabunta asesina en el tejido social vascongado, y ese pueblo de gudaris asilvestrados se dedicó a mirar a otro lado cuando los criminales perpetraron sus terribles fechorías. Una terrible anécdota o dos, mejor. Una, en febrero de 2003: el jefe de la Policía Local de Andoain, Joseba Pagaza murió acribillado por los disparos de un homicida.

Durante tres o cuatro días se sucedieron las condenas sensibles, muy sensibleras, también las del PNV que tenía concejales en ese pueblo. Tras la conmoción sin embargo llegó el silencio, o peor todavía, el desprecio, el alejamiento con que los habitantes de la localidad, también los representantes de Batasuna, desde luego, y del PNV, trataron a la familia Pagazaurtundua. Tanto es así, que los niños de asesinado tuvieron que abandonar el pueblo para ser escolarizados más incógnitamente en San Sebastián.

Por entonces el PNV se creía interlocutor de ETA y de su cofradía de matarifes, pero, en opinión de gentes despistadas, cómplices o simplemente imbéciles como Ardanza, no temía, ni mucho menos, que ETA y su gentuza de los alrededores se les montara en la chepa y tuviera la tentación, ya cumplida ahora, de sustituirle en el manejo del pueblo vasco. ETA mataba, el PNV se condolía más o menos y ahí quedaba la historia. Segunda y brutal anécdota: ¿Saben ustedes lo que hicieron las autoridades municipales de Mondragón con el agujero, el zulo en el que Ortega Lara estuvo secuestrado 532 días?, pues simplemente mandaron taparlo con hormigón para que nunca nadie más volviera por allí para retratar la ignominia. En aquellos tiempos, en Hernani, el pueblo, todo el pueblo porque se contaban las presencias y las ausencias, se convocó en el frontón para homenajear a veintidós etarras, sus «chicos» de la metralleta.

La liberación de Ortega y el asesinato de Miguel Ángel Blanco urdieron toda una protesta nacional contra los terroristas y sus objetivos. Y el PN; que en principio se sumó a las concentraciones, se asustó y se dijo: «A ver si ahora los españoles nos van a comer la tostada». Y encargó directamente al filobatasuno Eguibar la negociación con los «hermanos separados» de Batasuna. Eguibar llamó a su amigo, el abogado, habilísimo abogado, Iñigo Iruín, entre ambos perpetraron los acuerdos de Estella. Por detrás andaba el terrorista Otegui, el secuestrador de Javier Rupérez, el jefe de la banda, el «hombre de la paz» del estulto Zapatero, el «hombre de Estado» del perillán Sánchez. Redactaron un documento que era todo un pacto contra los españoles. Batasuna lo describió así: «Es un cauce político e institucional más ancho para desplazar al PNV y adquirir centralidad política y social». Al PNV, que acababa de firmar se le abrieron las carnes, pero siguió contando con los etarras que actuaban, como suelen decir el actual presidente del Euskadi Buru Batzar, Andoni Ortúzar, de «chinchetas», para molestar y j…. al personal. Y es que el PNV seguía a lo suyo; a deshilachar España para, ellos sí, sin disparar un tiro, llevarse el agua a su molino, hoy los presos a Martutene. Lo describía así entonces el que fue diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao: «A los vascos nos va bien cuando al resto de España le va mal». O sea, como ahora.

Pero tan listo como es, con tanto cuadro del mejor Deusto en sus filas, al PNV le están dando por detrás. Otegui, la terrorista Merche Aizpurúa, y el abertzalismo más casposo, violento y radical se está quedando con el santo y la limosna. Con Iglesias Otegui se morrea y a Sánchez le lidia, le manda como a un becerro, aunque ahora saque al agreste Ábalos, provisto de una finura intelectual que no se veía desde don José Ortega, para decir que no, que tampoco es que cuente con Bildu, que no todo está hecho. ¡Otra mentira más! ¡Si lo tiene firmado! El embuste no tiene otro fin que engañar de nuevo a la clarisa Arrimadas que, o bien es menos avispada de lo que una vez se creyó ella misma, o se ha transmutado en amante política del personaje más odioso, más trolero, más felón de toda la Historia de España, incluido ya aquí Fernando VII. El dúo ETA-Iglesias ya manda en España, las gentes se dicen estúpidamente: «¡Por Dios, por Dios!» pero el mundo entero español, mira a otro lado como cuando ETA asesinó al socialista Pagazaurtundua. No queremos enterarnos. Un periodista antiguo, ya muerto infelizmente, nos describía así: «Si somos más tontos, nacemos ovejas». De pastores van un condenado por terrorismo y un leninista rabioso. ¡Qué país! clamaría don Jacinto Miquelarena!

Bildu rompe el hechizo: Iglesias pacta y Sánchez obedece
Agustín Valladolid. Vozpopuli  19 Noviembre 2020

Desde que escaló a la cumbre del poder es la primera vez que se le ha visto realmente preocupado. No es para menos. Antes o después se iba a romper el hechizo. Antes o después, el reiterado desprecio a la lógica de las cosas, a los que convirtieron al PSOE en una consistente alternativa de gobierno tras renunciar al marxismo, iba a pasarle factura. Quizá se quede en un rasguño, pero dejará cicatriz. Porque una cosa es renovar caras e ideas y otra muy distinta traicionar los más sagrados principios de un partido en cuyo ADN pervive el gen anticomunista que en distintas etapas de la historia, algunas muy recientes, ha combatido las obsesiones antisocialistas y las ensoñaciones inverosímiles de la izquierda radical.

Orgánicamente, Pedro Sánchez lo tiene todo atado y bien atado. No hay riesgo de rebelión interna. Pero al reincidir en el blanqueamiento de los herederos del brazo político de ETA y aceptar la humillación del castellano para sacar adelante unos Presupuestos más que nunca convertidos en el salvoconducto sin fondo de la legislatura, ha rebasado los límites de lo admisible, despertando la autoestima y la dignidad adormecidas de no pocos militantes. Esta vez, Sánchez ha medido mal, porque al sonrojo que produce en muchos la negociación con Bildu, directamente o a través de personaje interpuesto, debe añadirse la soberbia insolente con la que Pablo Iglesias y sus compañeros de viaje presumen de “torcer el brazo” al PSOE y al Gobierno cada vez que creen necesario recordarle al presidente que no hay alternativa al laboratorio de Víctor Frankenstein. Iglesias pacta y Sánchez obedece.

El escritor italiano Michele Serra escribía hace unos días en La Repubblica que “la primera y verdadera culpable de la derecha indecente es la derecha decente enmudecida, impotente, vendida”. Se refería a Donald Trump y a un sector de la derecha norteamericana, en ese orden, pero la reflexión muy bien podría aplicarse a protagonistas de otras latitudes. De España, sin ir más lejos. A derecha e izquierda. Hipótesis: después de conocer el apoyo de Bildu al proyecto de presupuestos podríamos adaptar la frase de Serra y afirmar: “La primera y verdadera culpable de la izquierda indecente es la izquierda decente enmudecida, impotente, vendida”. Se me dirá que exagero, que hablar en este caso de indecencia es un imperdonable exceso, que ni siquiera es democrático acusar de tal cosa a quienes atesoran la legitimidad de haber sido elegidos por los ciudadanos. Vayamos por partes.

Indecente (RAE): “No decente, indecoroso”. Lo contrario de honesto, justo, digno. Se me ocurren unos cuantos ejemplos de reciente -y reincidente- indecencia. ¿Son honestos, justos y dignos representantes de los ciudadanos aquellos que con sus decisiones, abiertamente opuestas a lo defendido en la campaña electoral, demuestran un insoportable desprecio a sus votantes? (“Si recopilas todo lo que el Gobierno dijo que no iba a hacer, te sale el programa del Gobierno”; leído en Twitter). ¿Son honestos, justos y dignos quienes después de utilizar como gancho electoral el repudio sin matices a EH Bildu reservan al partido que acoge a los herederos de Batasuna un papel relevante en la articulación de las grandes decisiones de Estado? ¿Hay algún asomo de honestidad hacia tus votantes en la determinación de traspasar al adversario que te insultó y hoy socio minoritario decisiones de profundo calado estratégico? (Pablo Iglesias: “El bloque de la moción de censura está llamado a asumir la dirección del Estado”).
Iglesias y el compi yogui Otegi

Y es que Iglesias coincide en lo esencial con Bildu. Noviembre de 2014. Los periódicos titulaban así tras el primer discurso del líder de Podemos como secretario general de la formación: “Pablo Iglesias promete acabar con el ‘régimen’ de la Transición”. Arkaitz Rodríguez, secretario general de Sortu, hombre de confianza de Otegi, detenido en 2001 por su presunta participación en el aparato de captación de ETA: “Nosotros [Bildu] vamos a Madrid a tumbar definitivamente el régimen”. Bildu participa en las instituciones nacionales para debilitarlas. Siempre ha sido así. En EH Bildu hay gentes que en su día rechazaron la violencia, procedentes de Eusko Alkartasuna y Aralar (al fundador de Aralar, Patxi Zabaleta, la banda terrorista le acusó de traición y su cara decoró con una interrogación a modo de diana las paredes de las capitales vascas). Pero las riendas del poder interno están en manos de los que nunca han reprobado a la banda, e incluso fueron condenados por terrorismo, personajes que tras la máscara y la coartada de la agenda social ocultan su desprecio por la pluralidad, por las libertades; herederos del fascismo etarra que dan soporte a los homenajes que reciben los asesinos y siguen divulgando que el tiro en la nuca fue un trámite legítimo para alcanzar objetivos políticos.

Se podrá también decir, y de hecho se dice, que son lentejas, o matemáticas, y que esta es la única manera de que gobierne la izquierda. Mentira. Otra más. Bildu no es necesario para la gobernación del país. Sí para sostener a María Chivite en Navarra. Sí para que Pablo Iglesias se atrinchere en la coalición forzando la autoexclusión de Ciudadanos, la proscripción del partido de Arrimadas de cualquier acuerdo en clave de país (y para dar un toque de atención al PNV). Iglesias teme que una vez aprobados los Presupuestos Sánchez pueda tener la tentación de resetear, de ir abandonando poco a poco su faceta radical (ver postdata). Y no está por la labor. De ahí las prisas por completar la encerrona con la ayuda de Esquerra y Bildu. De hacerla irreversible. El problema es que hay líneas rojas y líneas humillantes. El problema, como dice José María Múgica, es que deslizándose por el camino de la podemización, pactando con Bildu, “el PSOE se olvida de su memoria y pierde su razón de ser”.

En no pocas agrupaciones socialistas esta semana está siendo especialmente dura. Caras largas, cambios de acera, encuentros aplazados. Vergüenza, sobre todo vergüenza. Más aún, si cabe, después de que Rafael Simancas se asomara a las redes sociales a defender lo indefendible -cada vez que el PSOE se pasa cuatro pueblos sacan a dar coces a Simancas. Repasen la hemeroteca. No falla: “Asco de escuchar a tanto miserable cuestionar la moralidad de los socialistas en la lucha contra el asesinato político” (sic), escribió en Twitter. ¿Asesinato político? El cerrajero es único haciendo el ridículo. Cuadros y dirigentes provinciales no saben dónde meterse. El PSOE pactando los Presupuestos con un condenado por sedición y los herederos de ETA. Lo que viene a ser un paradigma de moralidad cristalina. Después está lo del jefe, llamando “desleales” a los que osaron cuestionar el pacto con Bildu; un pacto sobre el que no habían sido consultados; un pacto que, diga Ábalos lo que diga, existió y existe (si camina como un pato, grazna como un pato y nada como un pato, es un pato). Algún día conoceremos la letra pequeña.

Con el timón de la estrategia en manos de la facción populista del Gobierno, el debate y la crítica en el PSOE siguen proscritos, y al que alza la voz, mientras se blanquea a Otegi y se negocia con Junqueras la jubilación del castellano y los retoques al delito de sedición en el Código Penal, se le coloca en la lista negra. Recuperemos un párrafo del artículo publicado el miércoles 11 de noviembre por Francesc de Carreras en El País bajo el título “Pulsión antiliberal en el Gobierno”: “Estamos ante una crisis constitucional de mucho calado (…); las ideas claras en el Gobierno sobre lo que debe hacerse y hacia donde debemos ir, las tiene Pablo Iglesias. ¿Son conscientes de todo esto en el PSOE?” Sí y no, pero da igual. El PSOE ya es poco más que una marca. Sánchez lo ha empequeñecido de tanto despreciarlo. La duda es si el desperfecto tiene marcha atrás, si la rebelioncita que se barrunta tiene algún sentido si, en lugar de a organizar la alternativa, a lo único que se aspira es a regenerar unas siglas que, con Sánchez dentro, no tienen ninguna posibilidad de regeneración.

La postdata: ¿giro al centro?
Hay miembros del Gobierno, doy fe de ello, que, en línea con lo que se teme Iglesias, creen que Pedro Sánchez, una vez aprobados los Presupuestos, pondrá en marcha la segunda fase de un plan supuestamente dibujado poco después de las elecciones de noviembre de 2019. A saber: consciente como es de que solo el acercamiento a ese espacio elástico que llamamos centro garantiza la victoria electoral, se irá distanciando de la radicalidad que se ha visto “obligado” a abrazar para sacar adelante las cuentas públicas. Lo hará, dicen, cuando el dinero de Europa neutralice cualquier riesgo de revuelta callejera y con el tiempo suficiente para diseñar una campaña de restauración de la imagen sustentada en la mayor concentración de apoyos mediáticos experimentada en democracia, en la memoria de pez de unos votantes capaces de volver a comprar la misma mercancía averiada y en una izquierda enmudecida, impotente y vendida. ¿Qué, que no es capaz?

La reforma educativa
El Congreso da luz verde a la Ley Celaá que suprime el español como lengua vehicular y ataca a la escuela concertada
Agencias Repúbica 19 Noviembre 2020

El Pleno del Congreso ha aprobado este jueves el dictamen de la Comisión de Educación y FP sobre la LOMLOE, la reforma educativa también conocida como 'Ley Celaá', con los votos a favor del PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV y Más País. La que será la octava ley educativa en democracia, de aprobarse tras pasar por el Senado, ha tenido un ajustado respaldo de 177 votos a favor, 148 en contra y 17 abstenciones. El dictamen que se ha aprobado recoge algunas de las enmiendas que han generado fuertes críticas entre la oposición, como es el caso de la supresión del castellano como lengua vehicular de la enseñanza o que las administraciones darán suelo público gratis solo para construir centros públicos y no concertados. Ante esto, PP, Cs y Vox ya han anunciado que llevarán esta Ley al Tribunal Constitucional.

La ministra de Educación, Isabel Celaá, ha reconocido que les hubiera gustado tener "más consenso", pero que, "lamentablemente, el PP, Vox y Ciudadanos se han autoexcluido del debate". No obstante, ha asegurado que están "muy felices", porque hace siete años todos los grupos de la cámara, con excepción del PP, se emplazaron a derogar la Lomce o ley Wert, y ha considerado que la Lomloe es "una ley modernizadora".

Los partidos que han expresado su voto afirmativo son PSOE, Unidas Podemos, ERC, PNV, Más País Equo y Compromís. En contra PP, Vox, Ciudadanos, Coalición Canaria, UPN, Foro Asturias y Partido Regionalista Cántabro. Bildu, Junts per Catalunya, BNG o Teruel Existe se encuentran entre los partidos que anunciaron su abstención.

La conocida como ley Celaá incluye como puntos más polémicos que el castellano deja de ser lengua vehicular en la enseñanza, que en el plazo de 10 años los centros ordinarios tengan los medios para escolarizar al alumnado de los centros de Educación Especial o que las administraciones darán suelo público gratis solo para construir centros públicos y no concertados.

Debate bronco y gritos de libertad
El debate sobre el dictamen a la Lomloe acabó en medio de gritos de "libertad" y golpes por parte de diputados del PP y de Vox y Cs, aunque de forma más discreta, a la vez que la bancada socialista y la de Unidas Podemos aplaudían a la portavoz educativa de PSOE, Luz Martínez Seijo, que ha defendido la norma. Los gritos y aplausos se han unido al finalizar el turno de palabra de todos los portavoces de Educación de la Cámara baja, que han expresado su defensa o su crítica sobre la que será la octava ley educativa en democracia. La presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, ha dejado que cada bancada se expresara a su manera durante tres minutos en los que no ha intervenido.

Martínez Seijo ha acusado a PP, Ciudadanos y Vox de difundir mentiras sobre que la Lomloe va a acabar con la libertad de los padres para elegir centro educativo o que puedan pedir enseñanza en castellano. "Ya está bien de utilizar la palabra libertad solo para los que tienen recursos y obvian a los que no los tienen y no tienen libertad para decidir", ha dicho la diputada socialista. Asimismo, ha criticado que los centros concertados estén "manipulando" y "utilizando" a menores de edad en los patios de sus colegios para ponerles en contra de la norma a través de lectura de manifiestos.

La dirigente socialista ha puesto fin a su discurso agradeciendo su actitud a las formaciones que como, ERC, PNV y Más País, han apoyado la reforma y, a su juicio, "creen en la educación española y en su avance", unas palabras que han soliviantado a los diputados del PP que han empezado a hacer gestos de desaprobación desde sus escaños, a los que se han sumado luego Vox y más tímidamente Cs.

"Con la educación se progresa", ha sentenciado Martínez Seijo antes de volver a su escaño entre los aplausos de los suyos y de sus socios de Gobierno de Unidas Podemos. También aplaudían la ministra de Educación, Isabel Celaá; el titular de Cultura, José Manuel Uribes, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, presente en el hemiciclo porque tenía que presentar un decreto-ley justo después del debate educativo. "Lo hemos vivido con mucha emoción", ha dicho luego la ministra.

En el lado derecho del hemiciclo y en la parte del sector central que ocupa Vox, respondían al júbilo de socialistas y 'morados' puestos en pie y dando gritos de 'libertad, libertad'. La mayoría de estos diputados, especialmente los del PP, acompañaban sus gritos de golpes en los escaños.

En ese momento no estaba en el Salón de Plenos el presidente del PP, Pablo Casado, que había salido a la Plaza de las Cortes a plasmar su firma contra la 'Ley Celaá'.

Batet ha optado por permitir durante casi tres minutos que PSOE, Unidas Podemos, PP y Vox, expresaran con estos gestos y gritos su parecer ante el avance de la nueva Ley de Educación y no ha hecho comentario alguno ante lo que se estaba viviendo en el hemiciclo. Y cuando los gritos y aplausos han cesado se ha limitado a decir: "Continuamos con el punto correspondiente".

El castellano y la concertada, ejes de la tensión
El proyecto ha salido adelante en el Congreso a pesar de que, según el PSOE, se han difundido "mentiras, bulos y 'fakes'" sobre el castellano y los centros concertados y de educación especial. Unidas Podemos ha mostrado su satisfacción y ha valorado que se fije la escuela pública como eje vertebrador del sistema educativo.

Por contra, el PP ha calificado la norma de "profundamente ideologizada", que "diluye la responsabilidad individual", además de atacar al castellano como lengua vehicular de la enseñanza y "desterrar" el derecho de los padres a elegir.

Para Vox es una ley "sectaria y peligrosa" y ha criticado que "metan el género desde la infancia", en una "exaltación confusa de la libertad sexual" impartido por "personal no docente".

Ciudadanos achaca al Gobierno un tramitación "inoportuna y de dudosa garantía democrática". Baja el nivel de los estudiantes, es ideologizante, ataca a la libertad de elección de las familias y supone un "mercadeo zafio con los derechos lingüísticos por un puñado de votos", ha señalado.

UPN cree que "habrá familias que no podrán estudiar en español por culpa del PSOE". Y Coalición Canaria ha sostenido que esta ley es "ideología, temporalidad y confundir".

Por su lado, ERC cree que "la mejor garantía para la escuela catalana es la república catalana", pero ha valorado los avances pedagógicos de la nueva norma y ha defendido que el catalán es la lengua vehicular en la educación catalana.

Bildu ha señalado que la Lomloe no es el instrumento que necesitan, pues no quieren ser "meros gestores" y se queda corta a sus demandas, como la laicidad. Más País Equo ha criticado hablar tanto de la religión o la lengua cuando los problemas reales son la falta de recursos y el fracaso escolar.

Junts per Catalunya ha señalado que no se ha llegado a la ley que querían y ha defendido las escuelas concertadas, porque "enriquecen y dan más libertad al sistema educativo".

El PNV ha celebrado que vaya a acabar la Lomce, pero ha defendido una ley vasca de educación y la coexistencia de la red pública y concertada.

Recursos al TC y protestas frente al Congreso
Por su parte, Sandra Moneo (PP), Marta Martín (Ciudadanos) y Joaquín Robles (Vox) han anunciado que recurrirán al Tribunal Constitucional e incluso a la Comisión Europea porque la ley Celaá impide la elección de centro a las familias, por ejemplo los concertados y los de educación especial.

Al debate político se ha unido, a la puerta del Congreso, una concentración en contra de la ley Celaá desde la Plataforma Más Plurales. Concentración a la que se han acercado representantes de PP, Ciudadanos y Vox para secundar ese rechazo y firmar en contra.

La concertada "sí importa" y la Lomloe "es un auténtico fraude y una chapuza más", han asegurado los concentrados, mientras se escuchaba la música de "Libertad sin ira" y "Para la libertad", de Serrat.

Por su parte, asociaciones y sindicatos educativos como STES, UGT, CC. OO., los padres de la Ceapa y el Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales han celebrado que se apruebe una ley que derogue la Lomce, aunque consideran que la norma debería haber incluido más aspectos, por ejemplo, sobre el profesorado.

Por contra, la ANPE ha criticado la falta de consenso, y el CSIF ha dicho que es una ley sin consenso ni recursos y critican, entre otros, la enmienda por la que se puede apartar de sus funciones a docentes por supuesta falta de rendimiento.

Los centros privados Cicae dan la bienvenida a la norma, pero exigen mayor transparencia en la financiación de los centros concertados.

La Confederación Estatal de Asociaciones de Estudiantes (Canae) lamenta que no se les haya tenido en cuenta en el proceso de redacción de la Lomloe, y la ONG Save the Children ve avances significativos en equidad, pero echa en falta concreción, financiación y consenso.


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