AGLI Recortes de Prensa   Sábado 28  Noviembre  2020

Las mentiras sobre los impuestos de Madrid
José María Rotellar okdiario 28 Noviembre 2020

Tal y como decía el otro día, asistimos a lo que es un ataque en toda regla a la Comunidad de Madrid, porque los socialistas, los comunistas y los independentistas de ERC no toleran que Madrid aplique, en el margen de sus competencias, una política económica de gasto eficiente, impuestos bajos, magníficos servicios públicos, cumplimiento de déficit, deuda moderada y prosperidad. Es decir, la izquierda no quiere que Madrid tenga impuestos bajos, porque va contra sus principios.

No lo soportan, porque, como decía, esa política económica de Madrid los pone frente al espejo de su incompetencia, y quieren resolverlo a través de la aplicación de un cambio normativo que anule la posibilidad de bajar impuestos.

Ya han comenzado con la parafernalia, en este caso en forma de comisión bilateral, que no puede ir a ningún lado, porque no es ni el foro ni el instrumento jurídico para poder hacerlo, pero eso no es más que el envoltorio, porque debajo subyace el verdadero motivo: la envidia por no saber gestionar, por no gobernar en Madrid y por no conseguir los mismos resultados que la región madrileña.

Enseguida han salido al unísono Iceta, Aragonés e Iglesias para lanzar un par de mensajes: el primero, que hay que obligar a Madrid a subir los impuestos porque el resto de españoles no están para pagar la bajada de impuestos de la región madrileña, a la que llaman, con bastante desconocimiento del término, “paraíso fiscal”. El segundo, que esta armonización es para lograr la justicia fiscal. Ni lo uno ni lo otro.

Para empezar, nadie le paga nada ni a Madrid ni a los madrileños, nada, sino que son los madrileños los que pagan cuantiosas sumas para que en el resto de regiones puedan tener una sanidad, educación o servicios sociales dignos, porque sin esos fondos no podrían sostenerse en pie, y lo hacen con gusto, a diferencia de los nacionalistas. Esto es muy sencillo de demostrar: el Sistema de Financiación Autonómica (SFA) cuenta con un fondo, llamado fondo de garantía de los servicios públicos fundamentales, que es oficiosamente -porque el sistema no es finalista- el lugar que marca el importe que se aporta o recibe en neto para la cobertura de esos servicios antes citados. Pues bien, salvo una pequeña aportación de Cataluña, alguna de Baleares (en porcentaje sobre su PIB, mayor que la catalana), y en ocasiones Cantabria (sobrefinanciada por el sistema), es Madrid la que soporta las tres cuartas partes de la aportación neta a este fondo para pagar, insisto, la sanidad, educación y servicios sociales de las regiones menos prósperas. Los madrileños lo hacen, como digo, gustosamente, pero una cosa es eso y otra muy distinta decir que a los madrileños los sostiene el resto, porque no es verdad. Para que tomen nota estos señores pueden consultar los datos del SFA, pero les anticipo que Madrid aporta anualmente al fondo mencionado entre 3.000 y 4.000 millones de euros. Adicionalmente, por las trampas que se diseñaron entre el Gobierno de Zapatero y el del tripartito catalán, el Gobierno de la nación se queda cada año con entre 550 y 800 millones de euros por un tope que se puso sólo para Madrid en otro fondo, llamado de competitividad. Límite que se estableció para que Cataluña, similar a Madrid, pudiese llevarse el dinero, pero Madrid se quedase sin lo que le corresponde. Es decir, que para tener que pagar las bajadas de impuestos de los madrileños, como dicen Iceta o Aragonés, no está mal que Madrid aporte netamente hasta casi 5.000 millones al año al resto de España.

En cuanto a la justicia fiscal reclamada por Iglesias, poca habrá si triunfan en sus propósitos, porque justicia fiscal es que se pague en función de la capacidad económica, cosa que Madrid hace, y para que sirva de algo, debe distribuirse adecuadamente. Pues bien, si se empobrece a Madrid, podrá aportar menos fondos al resto de España. ¿Quién va a pagar, entonces, la sanidad, educación y servicios sociales de las regiones menos dinámicas?

Ahora bien, el problema no es exactamente que prohíban bajar impuestos. Eso es el ataque a Madrid, que es terrible en sí mismo, por, además, reiterado. Lo gravísimo es que se invadan las competencias económicas y financieras: debe protegerse la libertad para que quien quiera bajar impuestos, como Madrid, los pueda bajar, y quien quiera subir impuestos, como Cataluña y Sánchez, los pueda subir. De esa manera, los españoles verán y compararán. Podrán, así, analizar los efectos de unas políticas u otras: de momento, Madrid ha sido la región que más ha crecido en los últimos diez ejercicios (de 2010 a 2019, ambos inclusive) bajando impuestos, mientras que Cataluña se queda en un crecimiento casi un 40% menor, igual que el conjunto nacional, período en el que en ambos ámbitos se subieron fuertemente impuestos. Es tan clara la diferencia de los efectos entre subir y bajar impuestos, que el año que más creció el conjunto de España fue en 2015, que fue cuando acababa de aplicarse, un año antes, la bajada de impuestos, y el que más cayó fue 2012, tras la monstruosa subida tributaria de 2011.

Para lo que no están los españoles es para pagar ni las “embajadas” de opereta de Cataluña ni el uso reiterado en el Gobierno de la nación de medios de transporte o alojamiento con cargo al presupuesto, por poco importe relativo que sea, pero es que no estamos para tirar ni un céntimo ni para que a costa del contribuyente unos horteras traten de presumir ordinariamente de lo que ellos mismos no podrían pagar porque su valía no les permitiría ganarse la vida en el sector privado. Tampoco están los españoles para que su dinero se malgaste en pactos políticos con contrapartida al apoyo presupuestario, invirtiendo sin una evaluación clara, sino porque lo exige ERC como inversión en Cataluña. Y tampoco están los españoles para el malgasto del dinero de los contribuyentes en política que se van por el sumidero, tan de gusto de Podemos.

En política económica, van perdiendo el partido y han decidido, entonces, cambiar las reglas para atarle a Madrid una mano a la espalda. Tan nacionalistas e independentistas que son, y cuando llega la hora de la verdad de ser corresponsables fiscalmente, les molesta que sus ciudadanos los compare con Madrid y vean que en Cataluña o a nivel nacional les imponen impuestos confiscatorios. Es algo parecido a cuando los independentistas catalanes se guardaron sus proclamas soberanistas para recibir, alargando la mano, todo el dinero del Fondo de Liquidez Autonómica porque las políticas de impuestos altos que aplicaban hacían que dicha región fuese, en realidad, insolvente, con su deuda en el nivel de bono basura.

Madrid no se beneficia del efecto de capitalidad, como demuestra el hecho de que antes crecía menos que Cataluña y desde 2003 crece más, y capital era en ambos momentos. Tampoco perdona los impuestos a los ricos, porque ya le gustaría a Madrid y a toda España que hubiese tres millones de ricos en Madrid.

No, la rebaja de impuestos no es a las grandes fortunas, que se benefician de ella menos que el resto de personas, pues vivimos en un sistema fiscal progresivo. Rebaja de impuestos es que un oficinista haga la declaración de la renta y compruebe que en Madrid paga en la parte autonómica trescientos euros menos que en el tramo estatal. Rebaja de impuestos es que un joven que vive alquilado pague 1.000 euros menos en la parte autonómica que en la estatal. Rebaja de impuestos es que una familia de clase media no tenga que renunciar a la casa de sus padres que reciben en herencia porque el impuesto de sucesiones -que es el gran objetivo de los que quieren armonizar, no el de patrimonio- no lo pueden pagar. Rebaja de impuestos es que una familia que se quiere comprar un piso de segunda mano en Madrid pague cuatro puntos menos de impuestos de transmisiones que en Cataluña, es decir, que pague 4.000 euros menos que en Cataluña por cada 100.000 euros que les cueste el piso. Y rebaja de impuestos es que unos jóvenes que se vayan a casar puedan recibir una donación de sus padres para empezar su vida conjunta sin que Hacienda se quede con todo ello.

ERC, Podemos y el PSOE confiscan a sus administrados y no quieren que se note, y para ello necesitan que Madrid tenga prohibido bajar los impuestos. Esto debería ser un incentivo para que el resto de regiones, de cualquier signo, se rebelasen, porque ataca las competencias propias de una región para convertirlos en una especie de protectorado de lo que dicten entre ERC y La Moncloa de Sánchez. Hoy es Madrid, pero si mañana Sánchez necesita, para intercambiar en su tómbola que le permita seguir en el poder, restringir las competencias de otra región, lo hará. Insisto: libertad total para subir o bajar impuestos y luego que los ciudadanos juzguen a la vista de los resultados, pero de eso huye la izquierda, porque saben que serían desalojados del poder.

Saqueo a Madrid
EDITORIAL Libertad Digital 28 Noviembre 2020

El Gobierno y ERC preparan el asalto fiscal a Madrid. La izquierda no soporta que sea la autonomía española donde menos impuestos se pagan y que -encima- sea la que más recauda. Esto convierte a Madrid en ejemplo vivo del fracaso de las políticas tributarias de socialistas e independentistas. Y es por eso, que quieren aniquilarla.

Fue el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, el que anunció el órdago a la capital esta semana, en un discurso plagado de falacias, descalificativos y falsedades sobre cómo maneja Madrid sus impuestos. Hablar de "dumping fiscal" o de "paraíso fiscal" cuando Cataluña podría bajar su tributación de la misma manera, y no lo hace -porque prefiere abrasar a sus ciudadanos en el infierno impositivo en el que se ha convertido- es la señal inequívoca de que lo que realmente repugna a los independentistas es la riqueza que ellos no son capaces de generar. Que un madrileño que cobra 30.000 euros brutos al año pague 300 euros menos a Hacienda que un catalán, les escuece sobremanera porque desmonta el discurso de que Madrid únicamente mira por los más pudientes. Sin embargo, la región de Pere Aragonès machaca a todas las rentas: no sólo es una de las que más IRPF impone a los más ricos, también tiene una de las tributaciones más agresivas para los más pobres. Esos a los que tanto se jacta de proteger Rufián.

Además, con 18 figuras tributarias, Cataluña es la autonomía española que más impuestos propios tiene. Desde el IVA a las bebidas azucaradas, a la Tasa a las viviendas vacías, pasando por el Impuesto a los grandes establecimientos comerciales. Respecto a Patrimonio, Cataluña también está entre las que más expolian a los más acaudalados. La Comunidad de Madrid decidió eliminar este tributo en el año 2008, y desde entonces, no ha dejado de atraer capital a su territorio. Ahora, este es el primer impuesto autonómico que el Gobierno social-comunista y los golpistas quieren forzar a subir con el objetivo de recaudar 1.000 millones de euros. Suponer que una subida de un impuesto se traduce automáticamente en aumento proporcional de la recaudación, no puede ser más tramposo. Ante semejante atraco, las víctimas de Sánchez y Rufián huirán despavoridas a refugiarse en un lugar que no tenga en vigor un peaje de tal calibre. Como destino podrán elegir a cualquier país de Europa, porque a ninguno de sus Gobiernos tiene ya en vigor el más obsoleto de los impuestos.

Luego queda Sucesiones. El verdadero objeto del deseo de María Jesús Montero desde que ostentara el cargo de consejera de Hacienda en la Junta de Andalucía. Aunque PSOE y ERC todavía no se han atrevido a poner por escrito que quieren incrementar las fiscalidad a los 100.000 madrileños que se benefician al año de las bonificaciones de Sucesiones y Donaciones, es un hecho que van a ir a por uno de los impuestos autonómicos más jugosos para las arcas del Estado. Tal es el afán de la Generalidad por expoliar las herencias, que ha sido el único Gobierno regional capaz de subir Sucesiones en plena pandemia del coronavirus. ¡Valientes saqueadores!

Hace casi dos décadas -cuando Esperanza Aguirre llegó al Gobierno autonómico- la Comunidad Madrid comenzó a enarbolar su estrategia de impuestos bajos, libertad para hacer negocios y responsabilidad presupuestaria. Ahora, ha adelantado a Cataluña como la primera economía del país y es la que mejor se está recuperando de la crisis sanitaria. El ahorro, la inversión o el consumo que generan los madrileños gracias a que tienen más renta disponible en sus bolsillos está en peligro. Si el PSOE y ERC logran su objetivo, lo que armonizarán será la pobreza.

Isabel Celaá y la mala educación
Fernando Díaz Villanueva. vozpopuli  28 Noviembre 2020

Supone de facto que el castellano desaparezca de los colegios en lugares como Cataluña o Baleares, donde su presencia se limita desde hace años a unas pocas horas semanales

Como casi todo lo que sale del magín de este Gobierno, la ley bautizada con el apellido de su ministra de educación es maximalista y abiertamente ideológica. Todos los fantasmas y complejos del progresismo educativo se dan cita en ella y, como en todo programa de máximos, termina entrando en conflicto con la Constitución. Pero no nos adelantemos, vayamos por partes. La primera es preguntarse si hacía falta una nueva ley educativa sólo siete años después de que se aprobase la última, la conocida como ley Wert por el ministro del ramo en aquel momento.

Asunto de Estado
Seguramente no hacía falta, pero no hay Gobierno que no sienta la tentación de intervenir en la educación y ponerla a su gusto. Esta es la novena Ley orgánica que afecta a la educación desde 1980, es decir, que, de promedio, cada cuatro años y medio se ha ido remodelando el marco legal para ajustarse a los cambiantes caprichos de cada Gobierno. La educación debería ser un asunto de Estado por encima de banderías políticas, pero, como obedeciendo a una especie de ley no escrita, sucede justo lo contrario. Cada cambio en el Ejecutivo es sinónimo de una nueva ley educativa que invariablemente viene acompañada de polémica y ocasiona malestar y manifestaciones callejeras.

Esta última no ha sido la excepción, ha superado ya el trámite en las Cortes por un solo voto y a su aprobación le siguió una memorable tangana en el hemiciclo con los de un lado aplaudiendo y los del otro abucheando. Toda una metáfora de la enésima ley educativa que, desde su misma concepción, buscó a partes iguales la confrontación y el guiño hacia los socios de investidura de Pedro Sánchez. Lo primero lo ha conseguido, lo segundo no tanto porque varios se abstuvieron o votaron en contra. Sirva de aviso a quien corresponda. El bloque anti-Rajoy no es tan compacto y disciplinado como a Iglesias le gustaría.

El texto incorpora novedades, algunas especialmente polémicas y que traerán cola durante los años que se tarde en modificarla y alumbrar la siguiente reforma. La de las titulaciones con suspensos es una de estas novedades. Los niveles de exigencia han ido bajando en las últimas décadas y la ley Celaá no hace más que poner su granito de arena en este descenso hacia la nada. A partir de ahora se podrá superar la ESO con más de dos suspensos y el bachillerato con uno. El legislador pretende apoyar al que suspende y quitarle el estigma del repetidor, pero lo único que conseguirá será castigar a los que se esfuerzan, desincentivando de este modo los buenos hábitos. Curiosamente la ministra asegura que con esto lo que pretende es fomentar la excelencia. Peculiar idea de excelencia la que tiene Isabel Celaá.

Modelo mixto
Otro de los puntos más controvertidos es el estrangulamiento de la educación concertada. Los conciertos educativos fueron creados por el Gobierno de Felipe González a mediados de los años ochenta para complementar la red de centros públicos. El sistema funciona más o menos bien. En algunas regiones como Madrid o el País Vasco aproximadamente la mitad de los alumnos acuden a centros concertados o privados. El Estado financia mediante un concierto parte de los gastos de los concertados y el resto corre a cargo de las familias. Es un modelo mixto que permite a los padres escoger centro y al Estado le aligera la factura en educación.

Pero entre los partidos de izquierda no ha sido nunca popular a pesar de que muchos de sus líderes sean usuarios de esos centros concertados. La propia ministra envió a sus hijas a un colegio concertado de Lejona. Concertado y, para más inri, religioso. La ley arremete también contra la asignatura de religión, que seguirá impartiéndose, pero ni se evaluará ni contará en la nota del alumno. Vamos, que se convierte en algo parecido a una actividad extraescolar como la esgrima o el cuidado del huerto escolar. No estamos hablando solo de religión católica. En los colegios españoles también se ofertan desde hace años las asignaturas de religión evangélica e islámica.

Pero la parte que más polémica ha levantado de la nueva Ley es la eliminación definitiva del castellano en las aulas catalanas, algo que viene a consagrar la inmersión lingüística en catalán. Lo primero no es del todo cierto. El texto reconoce al castellano como lengua oficial del Estado e indica que todos los alumnos deberán alcanzar su dominio pleno. Lo que si se elimina es la capacidad que hasta ahora tenía el Estado para asegurar el derecho de los alumnos a recibir la enseñanza en castellano, es decir, que los inspectores educativos del Estado no podrán meterse en eso dejando este particular a la inspección autonómica. Esto supone de facto que el castellano desaparezca de los colegios en lugares como Cataluña o Baleares, donde su presencia se limita desde hace años a unas pocas horas semanales. Supone en cierto modo dar carta de naturaleza a algo que ya sucedía y que los socios de Sánchez querían ver negro sobre blanco. Esto evidentemente daría lugar a otro debate, el de la inmersión forzosa en las lenguas cooficiales, un controvertido modelo que se aplica en Cataluña y Baleares desde hace años y que se está empezando a implantar en la Comunidad Valenciana.

Al margen de consideraciones legales, la inmersión lingüística no ha conseguido que el castellano deje de ser la lengua mayoritaria de los catalanes según se extrae de las encuestas que, a través del Centro de Estudios de Opinión, realiza la propia Generalidad. En la calle, castellano y catalán conviven pacíficamente y se mezclan en las conversaciones. No sucede lo mismo en la administración o en la escuela, donde impera el más estricto monolingüismo. La nueva ley de educación vendría apuntalar algo que ya existe como guiño a los socios independentistas del Gobierno, a quienes quiere complacer de cara a los presupuestos.

Las cuestiones puramente educativas aquí pintan poco o directamente nada. Se trata de compensar un apoyo parlamentario y no es mucho lo que el Gobierno puede ofrecer a estas alturas. Ya apenas quedan competencias que transferir y lo que realmente ambiciona ERC, un referéndum de autodeterminación, el Gobierno no puede concederlo. Como vemos, todo está sujeto a la permanencia de Pedro Sánchez en La Moncloa y que no se vea obligado a convocar elecciones. Vendrán más leyes polémicas y todas habrá que leerlas en la misma clave. La receta es siempre la misma: ideología y resistencia. En eso se puede condensar el Gobierno de Sánchez desde el primer día.

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El feudalismo peronista de Sánchez para Madrid
Daniel Lacalle elespanol 28 Noviembre 2020

"Armageddon is just a matter of time, tear down the voice of reason, let the arrows fly, your freedom is just a state of mind". Gene Simmons.

Esta negociación de presupuestos muestra la aberración en que se ha convertido nuestra política. Unos presupuestos sin credibilidad, que duplican el déficit estructural y expolian a ciudadanos con más impuestos que nunca mientras se dispara el gasto político. Y, ¿qué negocian sus señorías? Aumentar más los gastos y expoliar a los ciudadanos. Ellos siempre gastan poco y usted gana mucho.

La última vileza es que un partido independentista, en vez de exigir una fiscalidad más atractiva para sus ciudadanos, exija peor fiscalidad para los demás. En este caso para los de Madrid. Separatismo centralista.

Las mentiras que se repiten sobre el inexistente "dumping fiscal" de la capital y el impuesto de sucesiones las hemos detallado en varias ocasiones (lean "No hay dumping fiscal" y "así es el impuesto a la muerte").

¿Armonización? Es una falacia. No van a armonizar nada. No se va a tocar -ni se debería- el concierto vasco ni el régimen de Navarra, no se va a tocar la fiscalidad especial de Canarias o de Ceuta y Melilla. El único objetivo es expoliar a los madrileños, y con ello también a los andaluces y murcianos, entre otros.

Por ahora se demuestra la visión extractiva y confiscatoria de Sánchez y sus socios de gobierno. Sus voceros repiten una y otra vez que el déficit no importa y la deuda no es un problema, y a la vez suben gastos improductivos e impuestos a todos. Identifican mayores impuestos con más recaudación y después, cuando los suben, se sorprenden de que recaudan poco y de que se dispare el déficit. Ni una sola partida de priorización, de mejora de eficiencia, de control de gasto innecesario.

El 2020 es el año donde usted y yo seremos expoliados fiscalmente hasta niveles nunca vistos mientras sufrimos una crisis sin precedentes cercanos y el gobierno multiplica asesores, gasto y desequilibrios.

A España se le ha concedido un espacio fiscal sin precedentes para crecer y crear empleo y lo están usando para poner más escollos a la creación de puestos de trabajo e inversión y aumentar sus redes clientelares.

Decía Sánchez hace unos años que quería extender el modelo de la Junta de Andalucía del PSOE a toda España, y eso es lo que está haciendo. Pedro Sánchez puso en julio de 2014 como modelo el socialismo andaluz para "cambiar España", "exactamente igual que hicieron desde Andalucía, hace ya 40 años, otros jóvenes intrépidos socialistas". Y lo está haciendo.

Pero no le echen la culpa a Gabriel Rufián del despropósito fiscal de la semana. Rufián solo predica a su elector, y la demagogia anti-Madrid es perfecta para esconder la realidad del desastre que han creado en Cataluña con sus veleidades separatistas, aumentos constantes de impuestos y empeoramiento de la seguridad jurídica.

Este plan de expolio y centralismo tributario que solo permite autonomía para gastar más y subir impuestos está en el programa de Sánchez desde hace años. Va en contra de un verdadero sistema autonómico, que es tener más responsabilidad sobre los gastos y mayor autonomía en política fiscal.

Sánchez no busca un modelo autonómico real y eficaz, sino un modelo semifeudal peronista de provincias donde se rinda pleitesía al gran "repartidor de favores" central, Sánchez, se multiplique el peso administrativo y solo funcionen para subir impuestos.

Lo único que hace Sánchez es, de nuevo, poner como responsable mediático de sus veleidades intervencionistas a otro, sea Iglesias, Rufián, Bildu o el PNV, y presentarse como resignado estadista de voz suave y tono melifluo que solo hace lo que le obligan. Pero su intención la dejó muy clara en octubre de 2019 cuando anunciaba "armonizar" impuestos sin pestañear.

¿Por qué ocultan que el ataque va orientado solo a Madrid? Algunas comunidades, incluidas algunas gobernadas por o gracias al PSOE, han aplicado las rebajas fiscales de la Comunidad de Madrid, pero ni ERC ni el Gobierno las acusan de "dumping" ni dicen nada: Extremadura, Cantabria o Castilla-La Mancha tienen la misma fiscalidad o similar a Madrid en Sucesiones.

Armonizar (para Sánchez) es subir impuestos. Y no a los ricos. Además, no financia sanidad ni educación. Supone anular la posibilidad de que las comunidades de régimen común puedan aplicar una política fiscal propia en los impuestos estatales que tienen cedidos. Convierte a las autonomías en entes que solo pueden subir impuestos.

Armonizar supone anular la posibilidad de que las Comunidades puedan aplicar una política fiscal propia.

Es un centralismo socialista fiscal obligatorio para todas las Comunidades Autónomas excepto aquellas a las que el ejecutivo de Sánchez aumenta sus excepcionalidades si se portan bien y le apoyan.

De nuevo, supone aumentar las diferencias regionales por adhesión política al avanzar y aumentar la autonomía fiscal de Cataluña, País Vasco y Navarra, mantener los sistemas excepcionales de Ceuta, Melilla o Canarias y, eso sí, expoliar a los madrileños (y con ello a muchos otros).

La falacia de que esto le afecta solo a los ricos se desmonta con los datos. La inmensa mayoría de los damnificados por el Impuesto de Sucesiones, más del 90%, son familias de clase media atacadas por brutales recargos y valoraciones catastrales falsas que convierten a personas de clase media en "grandes patrimonios" con tasaciones infladas, según la plataforma Stop Impuesto de Sucesiones.

Un ejemplo. Un hijo que heredase bienes y derechos por importe de 160.000 euros (incluyendo vivienda habitual), pasaría a pagar un impuesto de 2.220 euros por un activo no líquido y probablemente invendible en muchos casos.

Los hogares madrileños pagarían 2.001 euros de impuestos más al año si vivieran bajo las normas fiscales que impone la Generalitat catalana y que ha supuesto desplazar talento, inversión y empleo a otros países cercanos, como Portugal o Italia, países con una fiscalidad más atractiva, no solo "a Madrid".

El socialismo, en vez de defender a los ciudadanos de las comunidades autónomas que sufren el impuesto de sucesiones y patrimonio, solo busca hundir a los que no lo sufren. Esa es la verdad del socialismo.

España es un infierno fiscal para el ahorro. En la mayoría de Europa el Impuesto de Sucesiones es residual o inexistente y no se suma a los altos impuestos al ahorro. Y donde se aplica, es mucho menor. España aplica el segundo tipo más alto en Sucesiones de la Eurozona. Aquí se tributa hasta el 34% de la herencia; en la Eurozona, no llega al 12%.

El Impuesto de Patrimonio sólo existe en España. No se aplica en ningún país de la Unión Europea y somos el único país de la OCDE en el que este impuesto se añade al resto de cargas sobre el ahorro. Noruega, Suiza y Holanda son los únicos países de la OCDE que lo mantienen, pero -ojo- sustituye a otro tributo, no se suma a los altos impuestos al ahorro e inversión que ya tiene España, que es lo que pretende Sánchez.

Usar "solo" sucesiones esconde la lista de impuestos adicionales que penalizan el patrimonio. Si sumamos el Impuesto de Patrimonio, el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados y el Impuesto de Plusvalía Municipal, encontramos que España recauda el 1,5% del PIB por este concepto (Eurostat 2017).

La media comunitaria es mucho más baja: no llega al 1% del PIB. Y en 2019, cuando se ha eliminado el impuesto de Patrimonio en Francia, España quedó como el único país de Europa que lo mantiene.

España es un infierno fiscal para el ahorro.
Es, además, confiscatorio: la rentabilidad de los activos es menor que lo que se paga por mantener el patrimonio (en Extremadura el tipo máximo es del 3,75%, muy superior a los tipos de interés actuales y la rentabilidad media de los activos).

No solo es así, sino que el sistema de valoración en España (inflando el valor catastral) lleva a pagar unos impuestos exagerados sobre una cantidad completamente desligada del valor de mercado. La diferencia entre valor catastral y precio de mercado ‘infla’ impuestos a inmuebles hasta un 30%, según la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios (APEI).

En 2007 se renunciaba a 3,4 herencias de cada cien. En 2019, la cifra aumentó a diez de cada cien, según datos del Colegio de Notarios. La principal causa es la imposibilidad de pagar los impuestos. Todo un expolio a familias.

El estado carga impuestos excesivos, inflados y confiscatorios, los ciudadanos renuncian a la herencia, la Comunidad Autónoma se queda el inmueble, lo subasta y ¿quién lo compra en subasta con descuento? Los ricos. Es fabuloso el expolio. Toda una redistribución negativa.

La Comunidad de Madrid recaudó por grandes impuestos (IRPF, IVA, e IIEE) 84.431 millones de euros en 2018, pero la mayoría se queda en la caja común. Madrid sólo recibe el 22,6% de lo que recauda y más de 65.000 millones de euros se van a financiar otras administraciones.

Madrid ha sido capital de España desde 1561 y, pese a la centralidad de siglos pasados, solo en los últimos años ha liderado el crecimiento económico y la creación de empleo en España. Cataluña, motor de crecimiento y riqueza durante décadas, ha sido devastada por el separatismo y las veleidades independentistas añadidas a una fiscalidad confiscatoria y sus políticos quieren culpar de su declive a los demás.

El hecho de que en la Comunidad de Madrid se encuentren las sedes de algunas grandes empresas no genera mayores ingresos a las arcas regionales porque las empresas tributan por el Impuesto sobre Sociedades (que corresponde en su totalidad al Estado), sólo se repercute por IRPF a la Comunidad de Madrid lo correspondiente a la gente que vive en la región. Iberdrola, Mercadona, Inditex y tantas grandes empresas españolas tienen sus sedes en otras regiones.

Impuestos atractivos, mayor recaudación
Un contribuyente medio madrileño con rentas de 20.000 euros al año se ha ahorrado más de 69.000 euros en impuestos, el equivalente a más de tres años de sueldo. El 85% del ahorro fiscal ha correspondido a rentas inferiores a 60.000 euros, y de esa cantidad, el 73% a rentas inferiores a 33.000 euros.

En diez años, la Comunidad de Madrid ha rebajado el IRPF un 25% a las rentas más bajas y un 2,3% a las más altas.

En diez años, la Comunidad de Madrid ha rebajado el IRPF un 25% a las rentas más bajas y un 2,3% a las más altas. Con impuestos más atractivos, recauda más y además es la Comunidad más solidaria. En el periodo 2009-2018 (desde que se aprobó el actual Sistema de Financiación Autonómica), la aportación de la Comunidad de Madrid ha sido de 31.672 millones de euros, casi tres veces la de Cataluña (11.169 millones).

El objetivo de Sánchez con su programa de expolio fiscal no es el crecimiento ni el empleo, si fuera así aplicaría una fiscalidad atractiva en toda España, ni mucho menos la armonización ya que pretende aumentar las diferencias de algunas regiones según su adhesión política. Su único objetivo es el expolio fiscal a familias y ahorradores para mantener un sistema clientelar y extractivo.

No financia estado de bienestar, ni educación, ni sanidad. Con un déficit de más de 94.000 millones en 2021 y una recaudación que sufre por los altos impuestos, que expulsa talento, inversión y empleo. Lo único que hace es extender un sistema fiscal confiscatorio que ataque al ahorro y la inversión para aumentar el férreo control gubernamental, aunque perjudique a los ciudadanos.

La propuesta de Sánchez con ERC es, además, inconstitucional y va contra las normas de fiscalidad. Un impuesto no se fija porque el gobierno considere que recauda poco, y no se puede permitir la sustitución de un impuesto por otro exactamente igual pero más oneroso simplemente por voracidad recaudatoria.

No se construye un estado de bienestar penalizando el ahorro y la inversión y premiando el despilfarro y el endeudamiento improductivo. Así es como se destruye.

El objetivo del socialismo nunca es el progreso, es el control, y por eso no duda en prender fuego al bosque siempre que le permita quedarse como rey de las cenizas.

Objetivo, invadir el Poder Judicial
Editorial ABC 28 Noviembre 2020

Una de las consecuencias de que Pablo Iglesias se haya impuesto a muchos dirigentes del PSOE en su objetivo de incorporar a ERC y a Bildu al bloque de partidos que avalarán los presupuestos es su reforzamiento en el Gobierno con el expreso consentimiento de Pedro Sánchez. El Ejecutivo de coalición se afana en la auténtica cuenta pendiente de Podemos para asumir el control total del Estado: la invasión del Poder Judicial. El Gobierno ha inutilizado el Parlamento con la coartada arbitraria de un estado de alarma, bajo el que España habrá permanecido más de nueve meses cuando llegue la primavera. Podemos también ha sometido al Poder Ejecutivo aprovechando que Sánchez se encuentra en estado de necesidad, ya que sin Iglesias a los mandos de La Moncloa, el líder socialista tendría que convocar elecciones. Queda pues la tercera pata del Estado, la de la subordinar y anular al Poder Judicial, objetivo preferente de Podemos para la instauración de un «nuevo régimen».

Iglesias ha allanado la negociación de Sánchez con los partidos independentistas y ha asumido parte del coste de blanquear a Bildu, en la conciencia de que no es a Podemos a quien lastrará esa sumisión, sino a Sánchez. La dependencia de Sánchez es absoluta, e Iglesias lo rentabiliza a conveniencia de parte porque nadie en la actual dirección del PSOE tendrá la valentía de alzar la voz. Muy al contrario, Ferraz jalea esa deriva irracional del líder socialista. Por eso, y después de varios intentos fallidos, su siguiente objetivo es romper definitivamente la separación de poderes que regula nuestra Constitución. Mientras Sánchez da palos de ciego concentrando su gestión en la propaganda, Iglesias mantiene intacta su obsesión de deshilachar las costuras del sistema constitucional.

Iglesias ya ha dinamitado dos veces los acuerdos que Sánchez había ultimado con el PP para afrontar la renovación del Consejo General del Poder Judicial, y es evidente que ya está entorpeciendo la tercera ronda de contactos. Sus estratégicos ataques a la Corona y su inmoral exhibicionismo con Bildu fueron el motivo justificado de la ruptura. Hace dos meses, el Gobierno se sacó de la manga un subterfugio paralegal con el que superar artificialmente la mayoría de tres quintas partes del Congreso necesarias para renovar el gobierno de los jueces. Con ese fin ideó una reforma constitucional encubierta mediante la modificación de la ley orgánica del Poder Judicial y tomar así el control de los Tribunales. Eso es lo que Iglesias pretende recuperar ahora pese que la Unión Europea ya ha condenado una práctica tan antidemocrática. A partir de ahí, y con Sánchez como cómplice, Iglesias se ha propuesto renovar el CGPJ excluyendo al PP y copando la institución con consejeros de la izquierda radical respaldados incluso por Bildu. Sería su forma de visibilizar la «dirección del Estado» que ha ofrecido a Arnaldo Otegui.

La hipotética incorporación de representantes de ERC o Bildu al órgano de gobierno de los jueces implicaría la imposición ilegal de una minoría política para sojuzgar a una mayoría judicial que observa con pavor la operación. Sería una invasión alarmante y un secuestro del único poder del Estado que no está contaminado por Iglesias. La permisividad del PSOE en esta maniobra provocaría una lesión irreversible a la credibilidad de nuestra democracia porque sería mucho más que una opa hostil de Iglesias para minar la independencia de los Tribunales. Sería una práctica prohibida en Europa solo admisible en regímenes autoritarios disfrazados de falsas democracias.

La cobardía moral de Sánchez ante los proetarras no tiene límites
OKDIARIO 28 Noviembre 2020

Si alguien pensaba que los proetarras iban a agradecerle a Pedro Sánchez el acercamiento de presos al País Vasco, Sortu, el partido de Arnaldo Otegi que integra la coalición EH/Bildu, junto a EA, Aralar y Alternatiba, ha dado un paso más en su estrategia de acoso a las instituciones. Ahora le ha tocado el turno a la Guardia Civi. A través de sus cuentas oficiales en Twitter, Sortu (o sea, Otegi) muestra a tres agentes del Instituto Armado encapuchados, pertenecientes a los Grupos de Reserva y Seguridad, en una imagen de un registro en Villava hace unos años. Los herederos políticos de ETA cargan contra la Benemérita, a la que acusan de «torturas sistemáticas» a etarras, lo que, según ellos, revela «la existencia de conflicto y la participación de diferentes actores». Y, entretanto, el socialismo insiste en que «ETA no existe» y le pasan la mano por el lomo a los proetarras.

Sortu advierte de que hará lo posible para que «se reconozca la realidad de la tortura para avanzar en la resolución de las consecuencias del conflicto y dar pasos hacia la justicia trasnacional». ¿Hará el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, una defensa del papel de la Guardia Civil ante la vileza de las acusaciones de los herederos de ETA o guardará un silencio cómplice para no molestar a Otegi, ahora que los proetarras le han garantizado al Gobierno su apoyo a los Presupuestos Generales del Estado? Se admiten apuestas.

Cabe recordar que fue precisamente el secretario general de Sortu y diputado de Bildu en el Parlamento vasco, Arkaitz Rodríguez, condenado por pertenencia a la banda terrorista ETA, el que afirmó no hace mucho que «vamos a Madrid a tumbar definitivamente el régimen». Unas palabras que llegaron justo después de que el vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, incluyera a los batasunos en la «dirección del Estado». Lo que está ocurriendo es de una repugnancia moral insufrible. Bildu sube su infamante apuesta y el Gobierno socialcomunista calla y traga. Nunca un presidente del Gobierno mantuvo una posición tan indigna y cobarde.

La Ley Celaá o cómo legalizar lo ilícito
La autora denuncia el proceso de erradicación del castellano en las escuelas de Cataluña, que ahora se agravará con la nueva ley de Educación que impulsa el Gobierno.
Lidia Falcón elespanol 28 Noviembre 2020

En un chat de izquierdas, cuando difundo mi crítica sobre la ley de Educación Celaá, sorprendentemente me responden: “Esta disposición, que es lo aprobado, lo que hace es garantizar el dominio pleno del castellano por parte de tod@s l@s estudiantes. No se trata de nada nuevo cuando se elimina la obligatoriedad del castellano como lengua vehicular. En realidad, desde hace muchos años no se aplica esa obligación ni en las Comunidades con lengua propia ni en ninguna de las demás cuando se desarrollan modelos de inmersión en lenguas extranjeras (como el modelo British, por ejemplo). Así que nada cambia más allá de garantizar el dominio del castellano en todos los casos, simplemente, se adapta la ley a la realidad”.

Ante mi pasmo, recordando lo mucho que hemos reclamado -y seguimos- cambios de leyes para cambiar la realidad respondí: “¡Estupendo! Adaptar la ley a la realidad lleva a legalizar las drogas, la prostitución, el crimen, el robo, la estafa y toda clase de delitos e inmoralidad que forman parte de la realidad. No sé por qué se pidió el voto para la mujer y la igualdad de derechos. Yo creía que la ley estaba para cambiar la realidad, pero veo que me he equivocado”.

Y con poca amabilidad me respondieron: “Efectivamente, te has equivocado. Las leyes surgen de las costumbres sociales como fuente del derecho. Es verdad que a veces se utilizan para cambiar la realidad, pero cuando se hace sin tener en cuenta la realidad social suele tratarse de sistemas autoritarios. Por cierto, insisto en que lo que hace la disposición que tanto critican desde la derecha es garantizar el dominio del castellano”.

Como remate a esta discusión surrealista, terminé, también con el chat, diciendo: “Me parece que en lo que me he equivocado es en estar en este chat. Yo siempre he creído y seguiré creyendo en el internacionalismo y no en el nacionalismo. En Cataluña, donde he vivido 60 años, hay tres millones de personas castellanohablantes que no pueden expresarse así en la Administración Pública y otros tantos niños que no estudian su idioma materno. Además de lo incultos que son todos en castellano. Estas son las normas que ha impuesto la burguesía catalana corrupta y explotadora que tanto os gusta. El clan de los Pujol y los Mas y los Puigdemont. Pues que os siente bien”.

Después de esta abrupta despedida encontré unos datos que otro amigo, bastante mejor informado, me ofreció y que estos sí corresponden a la realidad. De la defensa de la Ley de Educación no sólo los independentistas catalanes han hecho casus belli, sino también el PSOE -con su ilustre ministra de Educación-, que es el que está consintiendo este despropósito.

Para ello, los socialistas arguyen que “el castellano no desaparece de Cataluña ni de otras Comunidades con lengua propia”, porque solo se elimina que es “la lengua vehicular del Estado”, y se aplica “de conformidad con la Constitución española”. Como estaba antes. Y ya sabemos que antes es desde hace cuarenta años, cuando entró a reinar el honorable Jordi Pujol. Tras él, con la complicidad del PSC y los ilustres presidentes Pasqual Maragall y José Montilla, se aprobó la Ley de Normalización Lingüística, que consiste en erradicar el castellano de la escuela, por ley, porque en la práctica se llevaba haciendo desde la Escuela de Marta Mata, que se convirtió en el tótem de la pedagogía que la oposición al franquismo adoró, estimando que todo el que habla castellano en Cataluña es fascista. María Aurelia Campmany dixit, Personalmente a mí.

“Ahora, efectivamente -dice mi amigo-, no se ha hecho más que ratificar la realidad como ha pedido ERC a instancias de la fanática Plataforma per la Llengua, para blindar la inmersión, que significa sumergir a los niños en el océano del catalán, para que el castellano se enseñe dos horas a la semana, y a veces una de ellas en la clase de gimnasia”.

“La realidad es que el español -que ya no se puede llamar así en España, para eso está América Latina- ya ha desaparecido como lengua vehicular en la educación pública y concertada en Cataluña. Solo se dan 2-3 horas de lengua española, como el inglés. Eso está produciendo el doble de fracaso escolar en los niños hispanohablantes que en los catalanohablantes, según datos PISA 2015 y PIRLS 2016”.

“Para conseguir que se respete el derecho de tus hijos a recibir enseñanza en español, hay que ir al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, cuyas sentencias después ni el gobierno ni los directores de escuelas ni los profesores ni la inspección de educación, cumplen”.

“Según la nueva ley se eliminan las pruebas homologadas en todo el territorio español al final de cada ciclo. Algo que está en la LOMCE, aunque nunca se implementó, y que permitiría verificar si es cierto que todos los niños adquieren una competencia adecuada en lengua española. Eliminan la figura del inspector de educación de carrera (por oposición), y la Generalitat, que ya domina a los suyos, podrá nombrarlos a dedo. Es fácil imaginar lo que da de sí”.

“Esta norma establece que tendrá que haber "medidas compensatorias" para conseguir que todos los niños tengan plena competencia de español y de catalán. Pero al no haber herramientas para verificar oficialmente las carencias en español, y estando la Generalitat en manos de los nacionalistas, todos sabemos en qué dirección irán esas medidas. De hecho, Plataforma per la Llengua ya ha dado ideas: medidas compensatorias para hacer que los niños hablen más en catalán en el patio”.

“Se introduce en la ley el concepto nacionalista identitario de "lengua propia" de un territorio, socavando el concepto moderno y laico de lenguas oficiales, y olvidando que los territorios no tienen lengua, la tienen las personas, y las lenguas no tienen derechos, sino que los tienen las personas”.

Mi comunicante se expresa con total claridad sobre lo que es la “realidad” catalana en la escuela a la que se pretende dar carta de ley. Yo añado que en esa realidad se persigue, estigmatiza y descalifica a todo aquel que defienda no ya el placer -que lo es- de aprender bien la lectura, el habla y la escritura en castellano, sino su necesidad, ante un mundo en el que 600 millones de personas lo tienen de lengua propia, y que es imprescindible para relacionarse con los habitantes del resto de España.

Una de las nefastas consecuencias de esta “realidad” es que de Cataluña se han ido 14.000 profesores, acosados los que no eran de habla catalana o lo aprendieron incompletamente y hartos, indignados y desesperados los que no pudieron soportar tal sistema, incluso catalanes de pura cepa, como el actor Albert Boadella.

Ciertamente, esta nueva consigna -que no había oído nunca hasta ahora- de legalizar la realidad, es la que defienden los partidarios de legalizar la prostitución, los vientres de alquiler, la pornografía y los personajes transgénero, puesto que todas esas actividades forman parte de la realidad.

Pero yo creía que unos pocos luchábamos por cambiar las leyes para cambiar la realidad, una realidad detestable en la que las mujeres casadas no tenían capacidad legal, se las asesinaba por honor, no podían acceder a un trabajo asalariado ni ejercer determinadas profesiones, entre otras represiones. De la misma manera que unos cuantos activistas lucharon por abolir la esclavitud, que era una evidente realidad. Porque desde la izquierda se pretende transformar el mundo, como pedía Carlos Marx, y no conformarse con la malvada realidad.

En estos tiempos tan confusos, es preciso que la izquierda se recomponga y recuerde que está en este mundo para denunciar lo injusto, aunque sea minoritaria y esté perseguida, porque lucha por unos ideales, no por ajustarse a la realidad que se nos impone. Si nos callamos y aceptamos con resignación, incluso alegría, el oportunismo de los que solo quieren un puesto de gobierno, en poco tiempo estará muerta.

*** Lidia Falcón es abogada y escritora.

Federico Jiménez Losantos: “Pablo Iglesias se morirá muy rico y nosotros muy pobres”
María Villardón okdiario 28 Noviembre 2020

Periodista y escritor. Federico Jiménez Losantos (Orihuela del Tremendal, Teruel, 1951) es buen conversador porque parece desconocer muy pocas cosas. Es la pareja ideal de Trivial, sobre todo si usted, como mi persona –guiño de ojo–, acepta las derrotas con ausente deportividad. Acaba de publicar ‘La vuelta del comunismo’ (Espasa), un nuevo libro donde trata, entre otras cosas, la creación de la dinastía de los Iglesias al más puro estilo, según el autor, de los Kim en Corea o los Castro en Cuba.

El abuelo de Pablo Iglesias, Manuel, no era tan antifranquista y progresista como aparentaba ser y el padre, Javier, era más del FRAP de lo que quería hacer creer. Cree Jiménez Losantos que el líder de Podemos conocerá intimidades de su familia que desconocía gracias a su libro, pero confirma que no ha mandado ningún ejemplar a Vicepresidencia porque no malgasta dinero con “maleantes, que se gaste el dinero de Venezuela”.

Además de comunismo, que siempre da para mucho, también charlamos de Isabel Pantoja, Diego Maradona, Juan Carlos I o Máximo Valverde; pero de estas cuestiones ya hablaremos en otra ocasión.

El capítulo estrella está siendo la carta que el abuelo de Iglesias manda a Franco pidiendo la conmutación de la pena de muerte y renegando del comunismo. Una misiva que demuestra la relación de Manuel Iglesias con las élites porque, sin duda, llega a las altísimas esferas del Movimiento.

Llega, nada más y nada menos, que al ministro Pedro Gamero del Castillo, Franco jamás leyó esa carta. Manuel Iglesias estudia en la Universidad de Sevilla con un grupo de alta sociedad que, más tarde, formaría parte de la cúpula de mando de la Falange y, además, tenía un don para llevarse bien con todo el mundo porque el tío, fíjate, consigue ser comunista con Margarita Nelken, presidir un tribunal militar que dicta sentencias de muerte en una guerra especialmente cruel o mandar a un soldado al frente sin armas que es como mandarlo a matar. Mira, la carta a Franco es una catarata de almíbar.

“…morir por algo tan torpe y miserable como fue la causa roja es una doble muerte…”

Encima no iba a morir, la carta era una mera formalidad, si llegó a un ministro es que todo estaba hecho. Lo mejor de todo es que, además, pasa a trabajar en uno de los ministerios más falangistas que es el de Trabajo. Se convierte en propagandista de Franco, el que dice su nieto que era un resistente antifranquista. Siempre bajo el ojo de la dictadura, pero, ¡vamos a ver!, si el ojo ¡era el abuelo! Luego le da por el sexo, desde joven está muy obsesionado y hace una serie de libros sobre la castidad, entre otros. Es una especie de pervertido inquisidor del sexo. Por ejemplo, niega que los hijos que no son naturales del matrimonio, aunque estén de acuerdo hombre y mujer en el nacimiento, no deben ser admitidos, tienen que ser naturales adulterinos y no reconocidos como legítimos. ¡Pues vaya un cristiano de los cojones!

Con estas idas y venidas, el abuelo Iglesias recuerda más a Pedro Sánchez que a su propio nieto.

No tiene tanta habilidad como el abuelo Iglesias, éste aún va más allá. Cuando ya ha tenido éxito en la vida, ¿qué hace? Dar carreras a sus siete hijos y casarlos a todos con familias nobles y del régimen franquista. Un jeta, eso era. Este es el abuelo heroico, claro, porque el padre es un lerdo total que miente diciendo que no era del FRAP. Decía que era Pro-FRAP y, mira por dónde, he encontrado el panfleto en el que este comité reivindica el primer asesinato del FRAP de un policía a cuchilladas.

Hasta donde sabemos, la relación de padre e hijo no es excesivamente buena, ¿no?
Estoy convencido de que Pablo Iglesias se va a enterar de la mitad de las cosas de su familia por mi libro.

¿Has mandado un ejemplar a Vicepresidencia?
No, por Dios, no. Yo con gente maleante no gasto, que se gaste él el dinero de Venezuela. Estoy convencido de que no sabe la doble vida del abuelo, el padre no le ha dicho la verdad. Le ha contado al niño que era heroico, pero no era más que un jeta. ¿De qué clase obrera hablan? Si son del Barrio de Salamanca, si su padre estudió carrera cuando nadie podía, vivían en una casa estupenda y todos se casan muy bien, incluido Javier Iglesias que se casa con una abogada de CCOO que viste muy bien.

El propio Iglesias dice que juntos son ‘La dama y el vagabundo’.
Eso dice. A la dama le gusta que su hijo vaya de vagabundo, pero no de lord. El personaje Iglesias es un niño mimado y de mamá como lo fueron Lenin o el Che. Niños que no tienen padres porque mueren o se van de casa. Pablo Iglesias se cría rodeado de mujeres, es hijo único y está acostumbrado a que sus deseos sean órdenes. Por eso tiene ese lado el líder de imponer su voluntad y la tranquilidad de que haga lo que haga su madre se lo va a perdonar todo.

¿E Irene Montero?
A Irene la ha elegido para crear una dinastía. Se acercaban los 40 y tenía que hacerlo porque tiene una gran opinión de sí mismo. Para ello necesitaba una chica joven y coge una groupie, de hecho, en la película de Podemos que hace Roures aparece Montero como una chica que tira panfletos, no era nadie. En este momento, la mujer importante es Tania Sánchez, un mujerón, pero la engañó con Dina. En Irene, que es de lo más cursi, la pobre, ve la máquina de poder ambiciosa y en dos años tienen tres niños, se compran el casoplón que paga el partido, claro, y se forma la dinastía Iglesias al estilo de Kim en Corea, los Ortega en Nicaragua o los Castro en Cuba. El comunismo moderno es así y, por supuesto, también decir que lo que fue verdad es mentira y al contrario o que la victoria fue derrota y no al revés.

Pero aquí, Federico, entra la presunta capacidad de análisis individual de las personas, dejarte o no dominar por una información es voluntario. España está blandita y desinteresada.
Claro, porque tenemos una sociedad que está educada en eso. ¿Has visto alguna serie española donde triunfe la propiedad, el empleo, el que crea un negocio que no sea un pícaro o un golfo?

¿Me está hablando de ‘Los ladrones van a la oficina’?
(Reímos)
Podría ser la serie de Podemos, es lo más parecido a la entrada de los de Iglesias en el Gobierno, pero sin gracia y sin talento.
Paco de Lucía decía: “Yo fui comunista hasta que gané los dos primeros millones de pesetas”.

Vendría de familia comunista, pero no sería comunista. Pablo Iglesias y los comunistas como él no dejan de serlo jamás porque quieren seguir enriqueciéndose gracias a su comunismo. Maduro ahora tiene una fortuna incalculable, ni se sabe, lo sabrá Garzón que es el abogado de su testaferro, Álex Saab. Si eres comunista tienes a la mitad de la prensa del mundo a favor, te respetan las fechorías y, además, te forras. Iglesias se morirá muy rico, sobre todo si tiene poder, y nosotros nos moriremos muy pobres.

¿Vamos camino de la ruina?
No te quepa duda. A los comunistas les viene bien la miseria, necesitan que haya pobreza.

Es una forma de dominación.
Sí, el hambre es el mayor dominio que puedes tener sobre la gente. Por hambre se puede hacer lo que sea, esto lo descubrió Lenin y le funcionó.

¿Aquí entraría el fenómeno del Ingreso Mínimo Vital?
Sí, claro. ¿Por qué tienes tú que pagarle a alguien su vida? Una cosa es que esté enfermo, se le ayuda; que no tenga para comer, se le da de comer. ¿Pero que sólo por nacer ya tengas un sueldo? A mí nadie me pagó nada, yo he trabajado toda mi vida y no me da la gana pagar nada. Si quiero dar a caridad, lo daré, que ya bastante me roba Hacienda. Esto es todo propaganda, una forma de crear un ejercito de gente de partido a la que dominar. Una base social incondicional de gentuza que no quiere trabajar a cambio de su bolsa de comida, becas para los niños, etc. Igual que en Venezuela o las mafias de la URSS en los años 60.

A Pablo Iglesias lo tiene como un comunista consecuente y líder con poder. ¿Entonces Pedro Sánchez qué pinta en este Gobierno?
Sánchez es tan fatuo, tan idiota, que se cree (y lo resalta) que puede dominar a dos comunistas como Otegi e Iglesias. Se equivoca, nunca un oportunista como él, que es lo que es, podrá dominar a un comunista. Ahora Iglesias y Otegi son los que marcan la política del país porque no tienen escrúpulos y fulminarán a Sánchez cuando no les sirva para nada.

¿España está viviendo un proceso revolucionario?
Y a pasos agigantados. Estamos a dos años de que haya referéndum de secesión, lo harán antes de que acabe la legislatura.

¿El único dique de contención hacia la radicalidad que tenía este Gobierno eran los Presupuestos?
No, eran los jueces. La sentencia del golpe de España ha sido letal porque esa sentencia, si hubiera sido lo que tenía que ser, habría disuadido a los separatistas de jugar al golpe. Hubieran arañado concesiones, pero es que ahora todo les sale gratis tanto a ERC como a Bildu. El programa político del Gobierno es el programa de la ETA y de los golpistas, los líderes son Otegi y Junqueras con la alianza de Iglesias. Los unos dependen de los otros, por eso ese núcleo no se romperá nunca, y ese trío es el que eleva a Sánchez. No se va a poner del lado del PP y Cs, no, eso que no lo crea la gente. Su apuesta de futuro fue hacer un Gobierno de extrema izquierda como marcaba Zapatero.

Rubalcaba en el libro de Antonio Caño, que acaba de salir o está por salir, definía a Sánchez como “radical de izquierdas”.
Rubalcaba era un miserable exactamente igual, un sinvergüenza.

La muerte suele endulzar a los personajes de la historia.
Los malos son siempre malos, incluso después de 60 años muertos. La gente se cree que alguien decente queda en el PSOE, pero no. En la época de Besteiro sí había, de hecho, es el que echa a tiros a los comunistas del poder. La Guerra Civil acaba con la destrucción de los comunistas por parte de los socialistas en Madrid para rendirse a Franco, prefieren eso que morir por miles porque le convenía a Stalin. En este Gobierno manda la visión de los comunistas y el PSOE la ha adoptado. Hay que pensar sobre la Historia lo que dice el partido, así es la Ley de Memoria Histórica, igual que en la Ley de Violencia de Género donde el hombre es culpable, sin presunción de inocencia y, además, es tonto. Dicen demasiadas tonterías, por ejemplo, ¿qué es eso de que el sexo se elige?

¿Cómo?
Esto es algo que ha adoptado Irene Montero, que es semianalfabeta, y dice que el sexo se elige, que la naturaleza no importa, sino que importa la voluntad. Por ello, se puede ser hombre, mujer, eternidad o cabra.

¿Se divierte en la radio, verdad?
Mucho, claro. Cuando estamos en una dictadura la única vía de escape es el humor. No hay ningún sitio donde se cuenten más chistes que en un país comunista.

El libro ‘El maestro Juan Martínez estaba allí’ de Chaves Nogales debería ser obligatorio también en cualquier país comunista. Pasa muchísimas penurias y, además, cambia decenas de veces de ideología y profesión con tal de sobrevivir.
Tengo la primera edición de ese libro. Es precioso y ¡buenísimo! Nueve veces cambia Kiev de manos, es una historia real. Es el mejor libro de Chaves Nogales junto con el de ‘Juan Belmonte, matador de toros’.

Ese es fantástico cómo está escrito, te interese o no la tauromaquia, y por el trágico final de Belmonte.
Curiosamente, además, esta mañana recordaba el director de ‘ABC’ que Chaves Nogales cuenta cómo Belmonte acaricia la pistola de nácar durante sus conversaciones. Fíjate que todo el mundo pensaba que moriría por la embestida de un toro y, al final, se pega un tiro con aquella pistola 30 años después.

Hay cosas que se vislumbran y Belmonte era un tío muy especial.
Sí, y Chaves Nogales ve que es un tío que si no lo mata un toro, se matará él. Y así fue.

¿Nos asistirá Dios?
Dios no sé, la verdad, porque como dependa de este Papa… ¡Un Papa peronista! Es que, mira, llevamos una racha…

Pacto con Bildu
Sánchez ha acercado al País Vasco a 21 etarras con delitos de sangre durante la negociación con Bildu
Luz Sela okdiario 28 Noviembre 2020

Desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa -gracias a una moción de censura que fue apoyada por Bildu- los gestos hacia la formación proetarra han sido constantes. Pero nunca tan evidentes como ahora, en plena negociación de unos Presupuestos vitales para el presidente socialista. Esos gestos se evidencian en el acercamiento de presos de ETA, una reivindicación básica del partido de Arnaldo Otegi. Pero, sobre todo, en el significado de esos traslados: hasta 21 terroristas con delitos de sangre se han visto beneficiados por esta medida en apenas dos meses.

El pasado 16 de septiembre, el vicepresidente Pablo Iglesias inició los contactos con Bildu para su apoyo a las cuentas del Estado. La cita se llevó a cabo en la sede de la Vicepresidencia, y no constaba en la agenda oficial. Iglesias se reunió con los dirigentes de Bildu en el Congreso -Mertxe Aizpurua, la portavoz, y el adjunto, Oskar Matute- y constató la buena disposición de los de Otegi. La estrategia se entendió como un intento del líder de Podemos por mantener sus posiciones en el Ejecutivo, consolidando el bloque de la investidura.

Una semana después, en concreto el 23 de septiembre, era ya la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, la que se reunía con Bildu para explorar el apoyo a las cuentas.

El diálogo dio sus frutos y, el pasado 11 de noviembre, el líder de Bildu, Arnaldo Otegi, anunció que su formación «salvo sorpresa» -que no contemplaba- votaría a favor de los Presupuestos. Ese anuncio se ha confirmado ya en dos votaciones, la de enmiendas totales y parciales. Dos trámites superados que permiten que la tramitación de los Presupuestos siga adelante.

Etarras sanguinarios
Precisamente, ese día -11 de noviembre- se conoció el traslado de uno de los presos más simbólicos de ETA, Mikel Azurmendi, terrorista condenado por el asesinato en 1998 del concejal del PP de Sevilla Alberto Jiménez-Becerril y su mujer. También se trasladó a su pareja, condenada por la misma causa.

Este jueves, día en que el texto del proyecto de las cuentas públicas superó el trámite de enmiendas parciales en la Comisión de Presupuestos del Congreso -con el voto a favor de Bildu- se informó de cinco nuevos acercamientos. Entre ellos, el sanguinario José Javier Arizcuren Ruiz, Kantauri, considerado autor material de una quincena de asesinatos y quien ordenó matar al concejal socialista Fernando Múgica. Jefe de los «comandos ilegales» de ETA, en su historial consta además, entre otros, haber ordenado el asesinado de Jiménez-Becerril. También quiso matar al Rey Juan Carlos y se le considera autor del atentado con bomba en Madrid que mutiló a Irene Villa.

Desde que Sánchez es presidente del Gobierno, se han producido 115 acercamientos, según el registro de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). 21 han sido trasladados a cárceles vascas, según el recuento de la AVT. No obstante, la mayoría de acercamientos se producen a cárceles más próximas a esa comunidad autónoma, como Logroño, Zaragoza, Cantabria o Asturias.

31 de esos terroristas tienen delitos de sangre en su historial. Pero eso, como se demuestra, no es impedimento para que el Ejecutivo de Pedro Sánchez les haya concedido beneficios penitenciarios.

Esa cifra se ha visto además incrementada espectacularmente desde que el Gobierno considera a Bildu como interlocutor prioritario para sus Presupuestos. Desde el 16 de septiembre, 21 etarras con delitos de sangre han sido trasladados a cárceles vascas o más cercanas al País Vasco.

Excarcelaciones
El fin de la política de dispersión es una de las grandes reivindicaciones históricas de la formación proetarra Bildu. No obstante, según avisó el propio Otegi, los acercamientos de los últimos meses «llegan tarde y son del todo insuficientes». «Ahora mismo, mantener la dispersión de los presos no tiene sentido. Hay que intensificar los movimientos en este sentido. Nosotros no queremos mártires, queremos sacar a la gente de la cárcel», expuso, rotundo. También se negó a rechazar los homenajes a etarras, asegurando que «se recibe a un vecino que ha pasado muchos años en la cárcel».

Otegi ya avisó justo antes de la negociación con el Gobierno de que su formación reclamaría «una política penitenciaria ordinaria», en lugar de la política de «excepción» que, en su opinión, se sigue aplicando a los presos de ETA.

Envalentonado por el papel principal que el Gobierno otorga a su partido, el dirigente proetarra manifestó esta semana que su apoyo a los Presupuestos forma parte de «un proceso» para «alcanzar la república vasca». El diputado de Bildu Arkaitz Rodríguez ya aseguró también que iban a Madrid «a tumbar definitivamente el régimen».

El machismo de ETA
Segundo Sanz okdiario 28 Noviembre 2020

«Frente a la violencia contra las mujeres, gora borroka feminista!», clamaba el miércoles la portavoz de Bildu en el Congreso, Mertxe Aizpurua, por el 25-N. Y así, al verla subida en la escalinata del Palacio de las Cortes como si su pasado fuera inmaculado, guardando el protocolario minuto de silencio, uno no podía dejar de pensar en las mujeres víctimas de la banda terrorista de ETA por las que esta diputada bildutarra nunca hizo tal gesto luctuoso.

Y no fueron una, ni dos, ni tres, sino cincuenta y ocho (58) desde el año 1960. Tampoco vale decir, antes de que hable la progresía del pensamiento único o los negacionistas del legado etarra, que todas ellas fueron víctimas colaterales a los objetivos de la banda o que ETA no miraba el género cuando mataba. A los miserables que defiendan los primero, sólo recordarles que los pistoleros marcaron en su agenda y atentaron directamente contra al menos media docena de estas mujeres, como fue el caso de la fiscal Carmen Tagle, asesinada tras interrogar a Josu Ternera, el nuevo hombre de paz para Pedro Sánchez a tenor de su pacto con Bildu-Sortu; la policía María José García o la agente de la Ertzaintza Ana Isabel Aróstegui, que fue homenajeada el año pasado con una placa en Arcaute con todos los partidos presentes menos Bildu.

Y los rastreros que sostienen lo segundo, que sepan que el horror, la barbarie etarra, no tiene género. Porque quien pone un coche bomba contra una casa cuartel para causar la mayor de las tragedias humanas, desprecia tanto la vida de un hombre como de una mujer. Había embarazadas, que nunca cumplieron su sueño, y había también niñas (¿Hay algo más inocente?), como las sobrinas del diputado de Vox Francisco José Alcaraz. Miriam y Esther, gemelas de tres años de edad. El cerebro de aquel atentado contra la Guardia Civil en Zaragoza fue también Josu Ternera.

Salvo el recuerdo en redes sociales por parte de la Fundación del Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo en otras fechas violetas, estas mujeres parecen invisibles a ojos de este Gobierno. Eso sí, seminarios de pura ideología de género organizados por la cartera de la Kirchner de Galapagar, los tenemos por arrobas.

Lo que no sabrán, o tal vez sí, viendo sus amistades peligrosas, en el Ministerio de Igual-da es aquello de «Egin señala y ETA mata», que se decía. Siendo su redactora jefa, la bildutarra Aizpurua. Tampoco les sonará, o tal vez sí, viendo las visitas de su líder Pablenin a las herriko-tabernas, que las mujeres de los verdugos se mantenía en una posición relegada, de subordinación a su gudari, sin iniciativa política, y confinadas al cuidado de la familia. Éste ha sido el machismo interno de ETA. Mientras que el externo, además del dolor que causaron los chantajes y los secuestros en muchas familias, supuso un derramamiento de sangre que dejó sin vida a 58 mujeres, mutiló a otras para siempre y rompió el alma a todas aquellas que perdieron a un ser querido. Las mismas que todavía hoy sufren el daño psicológico de presenciar acercamientos de etarras y homenajes a asesinos.

*Aquí un pequeño recuerdo a esas mujeres que murieron a manos de ETA

1. María Jesús Arcos Tirado (1974)
2. Francisca Baeza Alarcón (1974)
3. María Josefina Pérez Martínez (1974)
4. Concepción Pérez Paino (1974)
5. María Ángeles Rey Martínez (1974)
6. Hortensia González Ruiz (1979)
7. Dorotea Fetiz (1979)
8. Guadalupe Redondo Vian (1979)
9. María José García Sánchez (1981)
10. Cristina Mónica Illarramendi Ricci (1982)
11. Joaquina Patricia Llanillo Borbolla (1983)
12. María Dolores Ledo García (1983)
13. María Dolores González Cataraín (1986)
14. María José Teixeira Gonçalves (1986)
15. Daniela Velasco Martínez Vidaurreta (1986)
16. María Luisa Sánchez Ortega (1987)
17. María Teresa Torrano Francia (1987)
18. Carmen Pascual Carrillo (1987)
19. Milagros Amez Franco (1987)
20. María Rosa Baldellou Mestre (1987)
21. Sonia Cabrerizo Mármol (1987)
22. Susana Cabrerizo Mármol (1987)
23. Teresa Daza Cecilia (1987)
24. María Paz Diéguez Fernández (1987)
25. María Emilia Eyre Diéguez (1987)
26. Mercedes Manzanares Servitja (1987)
27. María del Carmen Mármol Cubillo (1987)
28. Matilde Martínez Domínguez (1987)
29. Mercedes Moreno Moreno (1987)
30. Consuelo Ortega Pérez (1987)
31. Luisa Ramírez Calanda (1987)
32. Bárbara Serret Cervantes (1987)
33. Silvia Vicente Manzanares (1987)
34. María Cruz Yoldi Orradre (1987)
35. Silvia Ballarín Gay (1987)
36. Esther Barrera Alcaraz (1987)
37. Miriam Barrera Alcaraz (1987)
38. Rocío Capilla Franco (1987)
39. María del Carmen Fernández Muñoz (1987)
40. María Dolores Franco Muñoz (1987)
41. Silvia Pino Fernández (1987)
42. Conrada Muñoz Herrera (1989)
43. Carmen Tagle González (1989)
44. Elena María Moreno Jiménez (1990)
45. María del Coro Villamudria Sánchez (1991)
46. Maudilia Duque Durán (1991)
47. Ana Cristina Porras López (1991)
48. María Pilar Quesada Araque (1991)
49. Nuria Ribo Parera (1991)
50. María Cristina Rosa Muñoz (1991)
51. Vanesa Ruiz Lara (1991)
52. Julia Ríos Rioz (1992)
53. Margarita González Mansilla (1995)
54. Josefina Corresa Huerta (1995)
55. Ascensión García Ortiz (1998)
56. Irene Fernández Perera (2000)
57. Ana Isabel Arostegi Legarreta (2001)
58. Silvia Martínez Santiago (2002)

Ana Iribar, viuda de Gregorio Ordóñez: «Bildu debería desaparecer porque es el mal»
Cake Minuesa okdiario 28 Noviembre 2020

La Fundación Gregorio Ordóñez ha revisado el archivo documental del que dispone para construir una exposición única en el 25º aniversario del atentado perpetrado por la organización terrorista ETA contra Gregorio Ordóñez. La muestra ‘La vida es posible’ recorre la vida breve e intensa del parlamentario vasco y primer teniente de alcalde de San Sebastián por el Partido Popular y la conmoción que generó su asesinato cuando sólo tenía 36 años. Convertido en el líder más carismático y controvertido de su ciudad, su ejemplo inspiró a muchos ciudadanos para romper el silencio y ejercer la libertad.

Cake Minuesa ha recorrido la exposición con Ana Iribar, la viuda del parlamentario asesinado, que relata cómo tomó la decisión de no callarse ante ETA ni ante el nacionalismo.

Asegura que «Gregorio Ordóñez es, sobre todo, un personaje auténtico, y un hombre muy perseverante, muy trabajador. Un hombre que con sólo 24 años toma una decisión importantísima en su vida, que decidió enfrentarse al terrorismo de ETA y enfrentarse también al nacionalismo, al más radical y al más conservador».

Dice Ana Iribar que «decide, viendo lo que le rodea, pensemos que estamos en 1982, viendo atentados casi diarios, viendo el silencio de la sociedad que le rodea, que no se va a callar, que no se puede callar, y que tiene que denunciar lo que está sucediendo, y sobre todo, que tiene que servir de estímulo a sus conciudadanos para que hagan lo mismo, para que seamos todos valientes y podamos decir ‘no a ETA’, ‘no al nacionalismo más radical’ y podamos empezar a cambiar las cosas».

Ana Iribar cuenta que en una vitrina de la exposición están expuestas algunas de las cartas que recibió tras el atentado. Cuenta que todos los mensajes que le llegaron los guardó en un armario y «ahí han estado mucho tiempo».

Hasta que decidió hacer algo diferente para recordar a Gregorio Ordóñez en el 25 aniversario de su asesinato y lee esas cartas. «Eso ha sido reabrir el duelo. Muy emocionante, doloroso».

Asegura que para Gregorio «un ataque o una amenaza personal era un estímulo» y tenía más razones para defender principios universales como la libertad, el respeto y la denuncia permanente contra quienes matan y contra sus cómplices».

«Todos sabíamos lo que iba a suceder. Cuando él decide con 24 años entrar en política de la mano de Alianza Popular, y combatir a ETA, él sabe que se está jugando la vida», reconoce.

Su viuda dice que su empeño «es lo que hace de él un personaje importante, del que hay que hablar a las nuevas generaciones para cintarles que todo proyecto de vida es posible, por eso hemos titulado así esta exposición ‘La vida es posible’.

Ana Iribar es de la opinión de que «el terror ha conseguido en el País Vasco asesinar 858 personas y expulsar entre 1980 y 2020 a 174.000 ciudadanos». Prácticamente el 10% de la población. «El terrorismo consiguió hacer un vacío ideológico impresionante y un agujero electoral importantísimo, que ha beneficiado al nacionalismo. Lo que no tenemos que hacer es mirar para otro lado, Lo que nos enseñó Gregorio es que es posible cambiar la realidad. Él apostó por la jugada más difícil, pero por el recorrido bueno. El mejor para todos», manifiesta.

A la pregunta de si mereció la pena, Ana Iribar responde sin dudar que «Gregorio Ordóñez ha valido la pena. Él ha sido un personaje importantísimo. Insustituible. Entregó su vida, él sabía que el atentado iba a tener lugar».

«Qué estamos haciendo mal»
Cuando ve a Otegi como un héroe, o cómo ha disminuido el número de concejales del PP y ha aumentado los de Bildu, les pregunta a los políticos «qué están o qué estamos haciendo mal». Les pide que «actúen con responsabilidad democrática y sobre todo con sentido de estado. Goyo decía que en política no había que estar para defender la poltrona de nadie».

Opina Ana Iribar que «negociar con los terroristas es ofender a las víctimas». Y es además, «ofender a un Estado de Derecho, ofender a una democracia que ha estado 50 años peleando y resistiendo contra el terrorismo».

Asegura que «ETA sabía muy bien a quién asesinaba. Fue un crimen electoral». Y duda de que la banda terrorista esté derrotada, porque «su discurso está en las instituciones. Si les vamos facilitando el camino, no van a tener más exigencias». «Nos falta sentido de estado, ética democrática, patriotismo cívico».

Sobre Bildu asegura que «es un pozo contaminante que existe y que está muy arraigado en la sociedad. Bildu es el mal; no va a pedir perdón y además, me da igual que lo pida, yo no se lo voy a dar». Lo que tiene que hacer es desaparecer. La sociedad tiene que señalarle».


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