AGLI Recortes de Prensa   Lunes 4  Enero  2021

Socialismo, barbarie y Logse
Pedro de Tena Libertad Digital 4 Enero 2021

Gregorio Salvador, granadino egregio lamentablemente desaparecido, escribió un artículo hace años en el que se esmeraba en ironizar cómo era posible que, cuando un alumno respondía 18 a la cuestión aritmética 6+7, pudiera aprobar. Nuestro académico parodiaba con salero andaluz el razonamiento del hipotético profesor de la LOGSE empeñado en salvar al escolar bodoque del suspenso. Y lo hacía así:

“Y en cuanto al resultado(18), puede verse que el uno es correcto. El segundo número no debería ser ocho, eso sí, pero si se corta por la mitad, de arriba abajo, puede observarse que el alumno ha escrito dos treses simétricos, y podemos quedarnos con el bueno, el de la derecha, porque se ve que era buena su intención”.

Esto es, la actitud del alumno ha sido positiva: lo ha intentado y sólo se ha equivocado en un número que cabe interpretar de manera benévola. Así que “se le debe dar un «Notable» y decir que «Progresa adecuadamente".

Viene esto a cuenta de cómo es posible que el electorado español, la única autoridad capaz de calificar en su examen político la conducta de sus partidos, siga aprobando una y otra vez al PSOE de Pedro Sánchez. En la última encuesta conocida ayer, el socialismo sanchista, a pesar de la que ha caído y nos va a seguir cayendo, obtenía un 27,9 por ciento de la intención de voto, tres puntos más de los logrados por el PP de Pablo Casado. Es más, es que en cuanto a la valoración de líderes Pedro Sánchez es mejor considerado que Casado y todos los demás, a excepción de Inés Arrimadas. Si se tratara de una tezanoscopia más, podríamos referirnos a la cocina sociológica sectaria, pero no. En este caso, la encuesta ha sido encargada por El Mundo, un medio no precisamente afín al gobierno socialcomunista.

Parece que el profesor colectivo, ese que componemos todos los ciudadanos en edad de votar, sufre una especie de adoctrinamiento logsiano-político en el sentido de que deseamos que el gobierno de Pedro Sánchez apruebe como sea, aunque para ello tengamos que cargar todas las faltas sobre su socio de gobierno, Podemos, que sí se va despeñando adecuadamente. Pero, a pesar de la constancia de que el resultado del examen sobre cómo ha ido España desde que Sánchez llegó al gobierno es pavoroso, una mayoría relativa de votantes siguen tratando de aprobar cómo sea al máximo responsable del desastre. De la tensión creciente con Marruecos, al coladero viral de Gibraltar; de la gestión infame de la pandemia a la inmoral propaganda de “sus” vacunas; de la inexistencia o si o quién sabe de un comité de expertos a la ruina de la hostelería y tantas empresas; de tener un territorio desvertebrado ante una epidemia con 19 fronteras ficticias y tratamientos diferentes a la utilización de la crisis para imponer políticas sectarias…En fin. Parece imposible que un gobierno así apruebe. Pero lo hace.

El problema reside en que, como en el ejemplo elegido por Gregorio Salvador, los hechos no importan en la evaluación política porque todo está irremediablemente contaminado por los prejuicios que no dejan apreciar con justeza los hechos mismos y que han logrado descarriar a los ciudadanos con la consideración de “socialismo o barbarie”, antiguo pero eficaz.

Ha prendido en los ánimos públicos, por la deserción de muchos del debate cultural y moral y el aleccionamiento mediático constante, que el socialcomunismo multirrepublicano es el único remedio eficaz ante la culpabilidad capitalista y española de las derechas. Aunque los hechos reflejen con cada vez mayor claridad que la barbarie – desde los okupas a la permisividad ante los fiestorros infecciosos, desde la invasión del Estado en la educación familiar a la expropiación fiscal de la ciudadanía y un interminable etcétera-, es consecuencia de los actos este gobierno, los hechos ya no importan. Importan las intenciones debidamente adobadas por los tejedores de mentiras.

Como en el caso del alumno de Salvador, que España + Sánchez sea igual a prosperidad y democracia no es más que una falsedad repetida machaconamente desde todos los altavoces relevantes. Pero, al estilo de una logse política, debemos aprobarlo y dejar que pase de curso a pesar de tantos y tan llamativos suspensos. Y el que no haga, oigan, es un facha extremo derechoso, cómplice de la foto de Colón, retrógrado y bárbaro. Estos sí que tienen mala intención, hagan lo que hagan.

Primer Año Triunfal de Sánchez
Jesús Salamanca diariosigloxxi  4 Enero 2021

El ‘Caudillo’ Sánchez se ha pasado tres pueblos, o tal vez diecisiete, en su última aparición ante los ciudadanos. Eso sí, bien escondido tras el mismo plasma del que acusaba a Mariano Rajoy. Ningún periodista, por si preguntaban por las innumerables mentiras; los 72.000 muertos; las negligencias del Gobiernos; las mil y una meteduras de pata; el abandono de las residencias de ancianos; el reciente recorte de las ayudas europeas para la reconstrucción; los bulos creados desde el propio Gobierno… El Primer Año Triunfal del Caudillo Sánchez ha sido el culmen de la desgracia de la ciudadanía, la economía y el futuro más inmediato. Para el Plagiador Mayor del Gobierno, este aniversario supone un paso más para descabalgar a su envidiado y despreciado rey, Felipe VI. Por tanto, Pedro Sánchez ya tiene más cerca sus anhelados mensajes de Navidad y Nochebuena vestido de Caudillo. Su enfermizo narcisismo cree que va tomando forma, aunque sólo sea para él y su falsificadora de licenciaturas.

Eso no es transparencia, Pedro. Es más bien cobardía. La talla política se demuestra en el Parlamento, ante los demás parlamentarios. La estrategia de amordazarnos y negarnos la libertad conquistada hasta mayo va a ser tu Gólgota, en unos casos, y tu Taigeto, en otros. Un político curtido es el que acude al Parlamento y da explicaciones de todo, pero sin caer en el caudillismo arrogante. Esto último sí es más propio de tontos que de políticos inteligentes. En evidente que sigue siendo realidad lo de no pedir peras al olmo. Hay que aprender a hablar con claridad a la ciudadanía, sin inútil verborrea ni mentiras consensuadas. No tardando, las abundantes torpezas de Iván Redondo, así como la obsesión sectaria de su jefe del gabinete de comunicación, van a pasarlos factura.

El presidente inventa porcentajes con la misma facilidad que lo hacen los economistas, sin darse cuenta que parten de datos falsos por lo que nunca llegarán a conclusiones verdaderas. Pongamos como ejemplo los datos de fallecidos por la covid19: ¿A qué conclusiones numéricas va a llegar un investigador si toma como base los datos irreales que ha presentado el Gobierno? ¿Y cómo va a demostrar la negligencia, con resultado de muerte, si no es con la documentación que oculta el mentiroso Gobierno? ¡Hay que ver hasta dónde hemos llegado! Y el inquilino de Moncloa dice que ha cumplido con el 23,4% de sus compromisos. ¡Cuánta falsedad acompaña a este repelente presidente, mentiroso por antonomasia!

Atreverse a decir que no hay compromiso ni objetivos que no se hayan cumplido es mentir con dañina premeditación, una vez más, además de un vulgar atrevimiento. Frente a que “el Ejecutivo no se ha separado ni un milímetro de su agenda social, feminista y económica”, me atrevo a decir que el Ejecutivo no ha dado una en el clavo y ha demostrado una incompetencia abrumadora y un analfabetismo absoluto en la gestión. Esa incompetencia va desde la gestión inicial (salvada por las intervenciones puntuales del rey Felipe VI y de Amancio Ortega para la consecución de material sanitario) hasta el retraso represivo y dañino de un plan de test de antígenos en la red madrileña de farmacias, a pesar de la información profesional y avalada para su inmediata aplicación.

Entre esas cuestiones de envergadura su “transparencia” presidencial pasa por ocultar el número de fallecidos; la nula responsabilidad de su ‘vicepandemias’ en las residencias de ancianos; el caos del IMV que ha destrozado a 120.000 familias para beneficiar a las que ya lo cobraban con otra denominación; el aumento de 1.300.000 parados; el cierre de 80.000 empresas familiares; ineficacia e irresponsabilidad en los ERTE; mentiras sobre la reforma laboral; destrozo del sistema educativo español; ineficacia permanente en Europa; fuerte recorte de las cantidades iniciales para la reconstrucción y ridículo vergonzante en la UE. ¿A todo eso llama cumplimiento de objetivos y transparencia? ¡No se puede ser más burro, ignorante, triunfalista, torpe y mentiroso! Nuestro presidente acabará siendo despreciado hasta por Iberdrola, dadas las pocas luces que muestra. Si este Plagiador piensa que la verdad está del lado del que más grita, está apañado mal y con poca ropa.

Frente al daño efectuado por este Gobierno, además de su visible torpeza, no ha tenido más remedio que mirar a Díaz Ayuso y comprobar que hay otras formas de hacer política para combatir el virus sin necesidad de arruinar la economía. Las medidas adoptadas últimamente por Sánchez y su ineficaz Gobierno son prueba de que ha copiado de Madrid, y todo ello a pesar de las puñaladas políticas que han intentado desde Ciudadanos, pasando por el deslucido delegado del Gobierno en la capital y acabando en el propio presidente, siempre dispuesto a ‘encarcelar’ Madrid al completo con tal de destacar él e impedir que Díaz Ayuso siga siendo admirada por los países de la UE, además de reconocida luchadora contra la pandemia por los medios de comunicación de medio mundo.

Y todas esas dañinas bravuconadas con mentiras permanentes. Nunca hubo comité de expertos, pero el Plagiador ha metido la mano en la chistera y ha sacado a quince funcionarios, al ‘títere’ televisivo, Fernando Simón, y a un experto externo de la Asociación Madrileña de Salud Pública.

¡Cuánta mentira y patraña en su Primer Año Triunfal!

Ahora, para cambiar el tercio, va a empezar el pago a Cataluña y a los golpistas que, en vez de cumplir íntegras las penas, el Gobierno filoterrorista de Sánchez los va a bendecir, sacar en procesión y proponer su santificación a la catalana. Si piensa el Plagiador Mayor que el pueblo va a seguir anestesiado, es señal de que no ha entendido nada y nada ha aprendido de la pandemia. En fin, a veces “leemos mal en el mundo y luego decimos que nos engañan”, en palabras de R. Tagore.

Sánchez envía a pedir el voto en Cataluña al verdugo de Madrid
Editorial Libertad Digital 4 Enero 2021

Con 80.000 muertos a sus espaldas, cuando ya comienzan a percibirse los graves efectos de la tercera ola de contagios del coronavirus y el ritmo de vacunaciones permanece estancado muy por debajo de las expectativas anunciadas, Sánchez prescinde de su ministro de Sanidad y lo envía de cabeza de lista a Cataluña para que ejerza de lacayo del separatismo.

Nada habría que objetar si el ministro de Sanidad con peores registros del mundo occidental hubiera sido destituido por su manifiesta incompetencia, pero el presidente del Gobierno jamás actúa en defensa del interés común sino del suyo propio, en función de la coyuntura política del momento.

La patada hacia Cataluña al ministro filósofo, por tanto, tiene como único fin rentabilizar su presencia constante en los medios desde que comenzó la pandemia. En todo caso, Illa fue fichado para eso, puesto que el ministerio de Sanidad era un puesto irrelevante dado el traspaso de competencias a las autonomías y su única función es servir de plataforma mediática para convertir al ministro de turno en un candidato rentable. Illa fue siempre el candidato de Sánchez y su presencia en el Gobierno no tenía más objetivo que rodarlo y darlo a conocer. Para nuestra desgracia, el coronavirus convirtió a esta nulidad en el gestor de una crisis sin parangón, con el resultado conocido.

Para una sociedad enferma de odio como la catalana, exacerbado por la más reciente campaña de separatistas e izquierdistas contra el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, Illa es el ministro que torció la legalidad para castigar a Madrid con un confinamiento abusivo, que nunca aplicó en otros territorios gobernados por los socios de Sánchez con registros mucho más letales. Como verdugo entusiasta de Madrid, no cabe duda de que Illa presenta excelentes credenciales para convertirse en el candidato socialista más apropiado de Sánchez y el más cómodo para sus socios separatistas, que es de lo que se trata en última instancia.

Illa es responsable de haber mentido a los españoles durante toda la crisis del coronavirus y de gestionar la catástrofe con criterios políticos en lugar de estrictamente sanitarios. Suya fue la decisión de mantener convocatorias multitudinarias como las manifestaciones ultrafeministas del 8-M, que contribuyeron decisivamente a colapsar el sistema sanitario causando decenas de miles de víctimas mortales. Solo por eso debería estar fuera de la política, esperando turno para sentarse en el banquillo de los acusados a responder de sus actos. Sánchez, en cambio, lo ha convertido en su candidato a la Generalidad catalana (por supuesto a dedazo; sin primarias que valgan), en una decisión que demuestra muy claramente lo que le importa al presidente del Gobierno de España la salud de todos los españoles.

Alergia a la transparencia
Editorial ABC 4 Enero 2021

Después de despedir 2020 con una pantomima de rendición de cuentas, la verdadera pulsión de Sánchez por la opacidad ha vuelto a revelarse en la orden dada a la Abogacía del Estado para que recurra la sentencia que le obliga a informar a ABC sobre los vuelos presidenciales en el ya famoso Falcon. El Consejo de Transparencia y Buen Gobierno ordenó a la presidencia del Gobierno que atendiera la petición de ABC de informar sobre los vuelos de Pedro Sánchez. La confusión entre lo público y lo privado es, al menos, una sospecha fundada sobre el uso de una aeronave del Estado. Por eso, ABC se acogió a la normativa sobre transparencia, a una ley que obliga al Gobierno a informar, al margen de sus artificios de propaganda. El silencio por respuesta de La Moncloa dio lugar a una sentencia del Juzgado Central de lo Contencioso Administrativo que condenó a Presidencia del Gobierno a facilitar los datos negados a ABC.

Lo correcto en un sistema democrático sería que el presidente del Gobierno acatara la resolución judicial y no usara a la Abogacía del Estado para combatir la decisión de un tribunal que aplica la ley de transparencia de las administraciones públicas. Sánchez pierde una oportunidad de aceptar las reglas del juego democrático, especialmente la de respetar a la opinión pública y la libertad de información en la que se apoya. No se trata de que a Sánchez le guste o no dar explicaciones. Esto es irrelevante. Simplemente debe darlas. Lo que importa es que es el presidente del Gobierno está usando dudosamente un bien público -el Falcon de las Fuerzas Aéreas- y se ha revuelto contra una decisión judicial. Una vez más, Sánchez, contra los fundamentos de la democracia: la prensa, la opinión pública y el poder judicial.

Los argumentos que esgrime la Abogacía del Estado en su recurso contra la sentencia son, sencillamente, sonrojantes. Aunque sea verdad, el servicio jurídico del Estado no puede decir a un tribunal de justicia que se desconocen los vuelos privados del presidente del Gobierno. Sánchez debe ser el único presidente de Gobierno que se desplaza en avión sin plan de vuelo y sin dispositivo previo de seguridad, sin identificación de acompañantes y sin dejar rastro del motivo de su viaje. Si es así, en La Moncloa hay más incompetentes de lo que parece a simple vista. Y si no es así, entonces la Abogacía del Estado está mintiendo a la Audiencia Nacional. Si hay razones de seguridad es seguro que los registros de vuelo discriminarán los desplazamientos oficiales de los privados, y es seguro que el órgano competente habrá calificado como secreto oficial a aquellos vuelos que realmente lo merezcan. Pero la declaración de secreto oficial es algo muy serio y no está prevista para tapar la boca a la prensa o hacer trampas a los jueces.

ABC no pretende información que ponga en riesgo al presidente del Gobierno, ni comprometa la seguridad nacional, pero si ha habido vuelos privados, con motivos y acompañantes ajenos a las funciones públicas de la jefatura del Ejecutivo, esa información debe ser pública. La ejemplaridad y la transparencia se practican, no se predican. Los medios materiales puestos a disposición de la presidencia del Gobierno solo deben servir a los fines de la presidencia del Gobierno, no a los particulares de quien en cada momento viva en La Moncloa. La alergia de Sánchez a informar sobre sus vuelos en el Falcon es un vivero de sospechas. Se equivoca con su estrategia de enroque, porque si nada tiene que ocultar está perdiendo la ocasión de ser el líder democrático que vende su propaganda y desmiente su propia realidad.

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El caudillo Sánchez supera las peores expectativas
Rosa Díez okdiario 4 Enero 2021

Lo que no se le puede negar al tipo que habita La Moncloa es su capacidad para superar las peores expectativas. En su última arenga del año el caudillo despreció la memoria de los más de ochenta mil españoles muertos como consecuencia de su frivolidad, incompetencia y sectarismo. Y, no contento con ello, acto seguido designó como candidato de su partido para pactar con los separatistas en Cataluña al cómplice que había puesto en Sanidad para tapar los muertos y mentir sobre la pandemia; ignorar las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud; negar la utilidad de las mascarillas; comprar material defectuosos y distribuirlo por los centros sanitarios e inventarse un “comité de expertos” para negar a la Comunidad de Madrid la posibilidad de mantener la economía a la vez que controlaba la pandemia…

Pero cuando se trata de este hombre todo lo que puede empeorar, empeora. Por eso el caudillo se las ha ingeniado para empezar el 2021 de la forma más mezquina posible: dando instrucciones a la dirección de RTVE para que taparan con planos de flores la bandera nacional que, a la manera de todas las grandes capitales europeas, se proyectaba sobre el edificio de la comunidad sito en la Puerta del Sol. Y, para rematar la insidia, la televisión que pagamos entre todos los españoles silenció el recital que dio Nacho Cano en memoria de las víctimas de la Covid-19 en la vacía Plaza de la Puerta del Sol.

Después, para seguir con las miserias, conocimos que para la distribución de los fondos europeos Covid el Gobierno del caudillo Sánchez ha utilizado datos económicos atrasados (datos falsos, llamemos a las cosas por su nombre) para premiar al gobierno catalán de los golpistas y delincuentes y castigar a los madrileños, a quienes no perdona que mayoritariamente voten a partidos democráticos y que estén gestionando la crisis de la pandemia mejor que los sectarios del caudillo.

Justo es que reconozcamos a este hombre su capacidad para hacer el mal. El caudillaje de Sánchez ha destruido en sólo un par de años décadas de trabajo de españoles decentes que apostaron por superar las dos Españas, por enterrar el pasado de ruptura y sufrimiento y construir juntos un presente de libertades que pudiéramos legar a las nuevas generaciones.

Pero la conocida ambición y falta de escrúpulos del caudillo Sánchez no es suficiente para explicar el desastre. Nada de esto hubiera sido posible si en España siguiera existiendo una izquierda patriótica, que amara más a su país que a su partido. Nada de esto hubiera ocurrido si en España existiera una derecha desinhibida y valiente, sin complejos, que estuviera más preocupada por el futuro de los españoles que por el futuro de sus dirigentes.

Hemos de extraer lecciones de todo lo que ha pasado. Ya está bien de quejarnos, de esperar a que las cosas se arreglen, a que otros nos saquen las castañas del fuego. El 2021 será, en buena medida, lo que los españoles queramos que sea. Comienza un año en el que hemos de sacudirnos la pereza, en el que los ciudadanos hemos de recuperar el protagonismo. Nada bueno podemos esperar del caudillo Sánchez y de su Gobierno antiEspaña. Ellos ya han demostrado que su objetivo es la ruptura y la confrontación entre españoles porque son conscientes de que si no liquidan la democracia, la democracia terminará con ellos. Pero ninguno de los propósitos de ruptura de la unidad de la nación y de destrucción del orden constitucional de este Gobierno antiEspaña llegarían a término si existiera una sociedad organizada de ciudadanos libres dispuestos a defender la democracia y sus valores en todos los frentes.

Hagámoslo pues, organicemos la resistencia ante el totalitarismo y la ruina que representan Sánchez y los suyos. Defendamos lo que nos ha unido y lo que aún nos une, la incipiente ciudadanía española que este tipo sin escrúpulos está empeñado en destruir.

Recobremos el espíritu constituyente, el que llevó a nuestros mayores a salir juntos a la calle para construir la España democrática, la que se integró en Europa, la que nos hizo ciudadanos. Trabajemos juntos, como lo hicieron nuestros mayores, sin preguntarnos por nuestra ideología, por nuestro modelo económico, por nuestras creencias… Unámonos para defender nuestras instituciones, la educación en valores y en conocimiento, la justicia independiente, la unidad de la nación como instrumento imprescindible para garantizar la igualdad, el respeto a los mayores, el respeto a la verdad, la regeneración de la democracia, la persecución de los corruptos, de los golpistas, de los criminales, de los proetarras, de los enemigos de las libertades…

Algún día, más bien pronto que tarde, podremos volver a salir a las calles. Ese día debemos estar preparados para salir a la calle, como una marea ciudadana imparable, y denunciar a los enemigos de la España plural y decente que construyeron nuestros padres y que una generación de socialistas corruptos y ambiciosos quiere destruir. No debemos olvidar nunca que existe una inmensa mayoría de españoles que no tenemos otro carnet que el DNI de ciudadanos de España. No debemos olvidar que existe una inmensa mayoría de españoles que no queremos una España “nueva” en la que sea un mérito para obtener la nacionalidad española estar de acuerdo con la secta que quiere destruir España.

Es la hora de hacer recuento, de reconocer la realidad, de sacudirnos los miedos, de comportarnos como españoles sin complejos. Somos una inmensa mayoría los españoles que estamos dispuestos a seguir trabajando para dejar a nuestros hijos una España “buena”, una España en la que se cumplan todos los artículos de la Constitución, en la que el Gobierno de turno no pueda perseguir a nadie por su ideología, por su credo, por su procedencia, por su opción de vida, por ejercer su libertad de expresión, por dictar sentencias de acuerdo con las leyes…

Cuando la vacuna, el tesón y la profesionalidad de los sanitarios y la responsabilidad de la inmensa mayoría de ciudadanos hayan logrado que la vida vuelva a ser normal, saldremos juntos a reencontrarnos, a reír juntos quienes ya hemos demostrado que sabemos llorar juntos. Saldremos a sentirnos mayoría, a defender juntos lo que nos une, lo que nos representa, los símbolos, las banderas, la Jefatura del Estado, las instituciones… la democracia.

Está cerca el momento en el que podamos salir a la calle a dar una patada a esta gentuza que ha llenado España de miseria y que trafica con nuestro dolor. Mientras tanto, toca no callar, toca recordar quienes somos y lo que hemos logrado gracias a la unidad entre españoles. Paciencia, constancia y resistencia. Y feliz año nuevo a todos.

Y dale con caudillo: dr cum fraude enemigo de España
Nota del Editor 4 Enero 2021

Pues eso, caudillo según el diccionario "Jefe absoluto de un grupo armado", y "Dictador político, generalmente militar", no tiene nada que ver con el dr cum fraude enemigo de España.

La izquierda se desgasta por negligente
«La alternativa al gobierno se consolida, pero el rédito es limitado pese al desastre»
Editorial LR 4 Enero 2021

España ha cerrado un año durísimo que ha supuesto un ejercicio de resistencia para los ciudadanos y una prueba de enorme intensidad para los responsables políticos, especialmente para el experimento de la fórmula Frankenstein con la que Pedro Sánchez se aseguró La Moncloa, que cumple un año. Afrontar un reto como esta pandemia global ha resultado una tarea hercúlea para todos los gobiernos del mundo, pero ha evidenciado las fortalezas de los capaces y las carencias de los negligentes. El gabinete socialista-comunista que nos rige no se encuentra entre los primeros. Es una inferencia objetiva. Prácticamente la totalidad de los parámetros que sirven para evaluar la calidad de la actuación contra el contagio ocupan plaza entre los más negativos del mundo. Y todo ello sin entrar en las formas de una gobernanza oscurantista, manipuladora, distante y ajena a la verdad. En este escenario, pese a todo, Pedro Sánchez ha logrado ensamblar un artefacto mayoritario áspero y desabrido con los enemigos de la España constitucional, proetarras incluidos, sin escrúpulos que se hayan interpuesto en su determinación por garantizarse la legislatura como sea.

Es obvio que, pese a los discursos grandilocuentes huérfanos de todo vestigio de autocrítica, el gobierno, los dos socios, ha cometido demasiados estragos contra el interés general como para no padecer desgaste. Según la encuesta de NC Report para LA RAZÓN, el PSOE perdería entre ocho y diez escaños en poco más de un año –respecto a las elecciones de noviembre de 2019–, si bien aún se mantendría como el partido más votado (110/112). Igualmente, Unidas Podemos se dejaría otros cuatro o cinco parlamentarios, que engrosar a su ya agudo declive desde hace varios comicios (30/31). Y mientras el Ejecutivo se debilita, la oposición se robustece. La estrategia del PP de Pablo Casado saldría respaldada. Es el único gran partido que crecería y lo haría con intensidad, entre trece y quince escaños más (102/104). La novedad es que no lo haría solo a costa de Vox, que conserva sus escaños e incluso puede mejorarlos (51/52), sino entre los electores de Ciudadanos. El dato de que los populares se distinguen por una mayor fidelidad de sus votantes (92,2%) que ningún otro grupo acredita una ejecutoria. Para Ciudadanos, el horizonte no se despejaría y su rumbo errático certificaría la ínfima representación actual (10/11). Es un dato inobjetable que los despropósitos frente a la pandemia y el mercadeo del interés nacional han achicado la diferencia entre los dos grandes partidos en más de cinco puntos y que la alternancia no es una posibilidad remota, pese a las profecías del vicepresidente Iglesias. El sondeo describe otro Parlamento atomizado y complejo, con la derecha penando su división y la izquierda explotando los resortes del poder que la blindan en parte del desplome que merece. Con todo, lo peor de este panorama es que el país se verá privado demasiado tiempo de las políticas que necesita y la lealtad que merece de sus gobernantes.

Negligencia no, traición intencionada y destructiva
Nota del Editor 4 Enero 2021

Hoy me toca aprender español, repito la búsqueda en el diccionario, negligente: descuidado, falto de aplicación; por consiguiente, eso de que la izquierda es negligente, es falso, al contrario, siempre alerta atacando y siempre aplicados a destruir España.

Sánchez pacta con Podemos incrustar a Bildu y ERC en la CNMV, el Banco de España y la SEPI
OKDIARIO 4 Enero 2021

Pedro Sánchez sigue cediendo ante Pablo Iglesias. Y ahora en campo económico. El presidente del Gobierno ha pactado con Podemos empezar a incrustar a Bildu y ERC en la CNMV, el Banco de España y la SEPI. Podemos está empeñado en dar peso global a sus nuevos y prioritarios socios: Bildu y ERC. Y los nuevos organismos en los que Iglesias ha reclamado un peso representativo de sus aliados proetarras y separatistas son ya netamente económicos. Se trata de organismos que tienen capacidad para analizar la economía, regular el comportamiento de sociedades cotizadas, sancionar actividades financieras o empresariales, o incluso gestionar compañías públicas. Organismos como la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el Banco de España o la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Empresariales).

El objetivo final de Podemos no es sino ganar para ellos mismos peso relativo en la vida económica: tanto Bildu como ERC comparten la visión comunista de Podemos y, por lo tanto, su entrada o incremento de peso en los órganos decisorios de estas entidades repercutirá en un mayor respaldo de los planteamientos económicos del propio Pablo Iglesias. Traducido: Podemos contará con más apoyos para avanzar hacia su plan interventor y nacionalizador.

Sánchez hace tiempo que negoció con JxCat, ERC y PNV dar este tipo de premios a cambio del apoyo de los separatistas a su gobernabilidad. Ahora, la terna se amplía y Bildu entra en el paquete de reparto de la vida económica española.

Para ello, el PSOE quiere hacer partícipes a estos partidos y a las comunidades autónomas que gobiernan de la elección de los cargos clave en organismos como el Banco de España, la CNMV o en la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

Los socialistas quieren combinar todo ello con un aumento de la presencia de estas mismas formaciones y autonomías en las instituciones europeas, algo que, además de la dificultad de coordinación del mensaje nacional ante Bruselas y el resto de organismos comunitarios, dará más eco a las reclamaciones separatistas de algunas de las regiones españolas.

La Moncloa al precio que sea
Este combinado de poder se ha asumido ya como propio en el PSOE. Propio y necesario para subsistir con la necesidad de alianzas que tiene Sánchez en su deseo de agarrarse a La Moncloa al precio que sea.

El Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la SEPI o la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia son algunos de los organismos que pueden empezar en breve a materializar el aumento de peso de partidos como ERC o Bildu. Y de estos organismos depende el control de las actuaciones de los bancos no sistémicos (los sistémicos -los mayores- dependen ya de las autoridades europeas para la mayoría de comportamientos), de las sociedades cotizadas, de las prácticas que desarrollen las empresas que atenten contra la libre competencia o, simplemente, la propia gestión de las sociedades públicas españolas. Es decir, que contar con reguladores que pudieran ‘mirar con cariño’ a las empresas o entidades financieras de una determinada región, evidentemente, se podría convertir en una ventaja para esas compañías, pero en un enorme problema para los consumidores y los usuarios.

Hay que recordar que el avance de exigencias de Podemos parece no tener fin. El ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, de hecho, había llegado a dar ya el ‘OK’ a cerrar el pacto de la Justicia con el PP para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Pero, en contra de lo que defiende públicamente su propio Gobierno, es Podemos de nuevo quien ha bloqueado el acuerdo. Y es que, mientras Campo aceptaba un pacto entre PSOE y PP para impulsar, cada uno de estos partidos, 10 nombres de vocales para el órgano de gobierno de los jueces, ha sido el propio Pedro Sánchez quien se ha encontrado con el freno de Pablo Iglesias al cierre del acuerdo por la insistencia del vicepresidente y líder morado en meter en el pacto a Bildu y ERC, tal y como ha publicado OKDIARIO.

Y es que Iglesias no lo está poniendo fácil. Quiere ampliar su poder y ahora pasa a exigir modificaciones troncales en las negociaciones del Poder Judicial y otros organismos. Podemos ha exigido, de este modo, la presencia de sus aliados, ERC y Bildu, en la negociación de los cambios en el Consejo del Poder Judicial. Es más, ha dejado abierta la puerta a que puedan reclamar la designación directa del nombre de algunos de los nuevos vocales.

El PP rechaza frontalmente negociar la nueva composición del Poder Judicial o de otros organismos con las exigencias de Podemos, Bildu y ERC. Y eso significa que la pelota está en el tejado del PSOE: es Sánchez el que debe negociar con Pablo Iglesias para poder desbloquear las renovaciones, por mucho que desde el Gobierno insistan en que es el PP quien mantiene bloqueadas las negociaciones.

Barcelona excluye el castellano de la información sobre Covid-19
El ayuntamiento utiliza el catalán y el árabe en una campaña para alentar al cribado masivo en la Ciudad Condal
Redacción cronicaglobal 4 Enero 2021

El Ayuntamiento de Barcelona, que comanda Ada Colau, ha excluido el castellano de la información sobre un cribado contra el Covid-19. El gobierno municipal ha optado por el catalán y el árabe en una campaña de información a la ciudadanía, orillando así el idioma más hablado en la urbe.

Lo ha denunciado el PP de Barcelona, que ha alertado de que ayuntamiento y Departamento catalán de Salud, que codirigen el cribado masivo en los barrios del Raval, Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, Gòtic y Barceloneta, "discriminan el castellano".

"¿Son las únicas lenguas oficiales?"
El portavoz del PP en el segundo mayor consistorio de España, Óscar Ramírez, ha interpelado directamente a la alcaldesa de Barcelona y a la titular de Salud, Alba Vergés, sobre si el "catalán y el árabe son las dos lenguas oficiales en Ciutat Vella".

Ramírez ha señalado que "se agradecería incluir el castellano" y ha pedido que las dos administraciones "dejen de discriminar" a esta lengua.

El castellano, a los subtítulos
Cabe recordar que esta no es la primera vez que la administración local de Barcelona toma una posición hostil contra el castellano. En el último concurso para elegir proveedor de campañas audiovisuales y actos comunicativos del ayuntamiento, el gobierno municipal invitó a los participantes a utilizar solo el catalán, relegando la lengua común a los subtítulos.

Pese a estas posturas, el independentismo catalán más exacerbado continúa marcando en corto a la primera edil. Lo hicieron prominentes figuras del secesionismo en noviembre, cuando afearon a la munícipe que utilizara el español en sus alocuciones en Instagram.
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