AGLI Recortes de Prensa   Domingo 31  Enero  2021

El Estado estrambótico
Hay poco de lo que estar satisfechos
Luis Asúa / J. Fernández Sastrón https://gaceta.es

Empieza a convertirse en un consenso de la derecha biempensante —aquella que no se deja llevar por los manidos consensos al uso que vienen de la izquierda- que el principal problema de nuestras sociedades es el propio Estado, tal y como ha ido degenerando hasta nuestros días.

Un Estado desproporcionado en su deuda y en su actividad. Un Estado que vuela solo como un inmenso y amorfo globo, enloquecido y que no responde en absoluto a su principal objetivo, el bienestar de sus ciudadanos. Un Estado que no vela por sus administrados, les hace la vida imposible y para el que, como dice Houellebecq, “el buen administrado es el administrado muerto”.

Un Estado que —por razones de dejación ideológica hacia la izquierda— tiene revertidas las prioridades. Donde prima el derecho a la muerte sobre el de la vida, el de la pareja sobre el de la familia, el hedonismo y los privilegios individuales sobre la comunidad, los intereses de las grandes empresas y sus ejecutivos sobre la base social de PYMES y autónomos, el pseudo igualitarismo formal e ideológico frente a la igualdad de oportunidades.

Y todo ello bajo un sistema fiscal cada vez más injusto y persecutorio. Un sistema que se ensaña con los pequeños y medianos contribuyentes privilegiando a las grandes empresas, que pueden llegar a tener regímenes especiales y todo tipo de ayudas: el tipo efectivo aplicado sobre los resultados contables puede llegar a ser tres veces menor en función del tamaño de la empresa.

Un Estado que ha perdido todo pudor ejemplarizante, que sube los sueldos de sus funcionarios y políticos cuando todo el resto tiene que bajárselo de forma drástica, que sigue siendo el peor pagador del Reino y que abre debates que sólo interesan interesa a sus dirigentes. Un estado ajeno, distante, estrambótico.

En España esta tendencia se agudiza aún más por el sistema autonómico, que nos obliga a los ciudadanos españoles a vivir un insufrible y eterno proceso constituyente con constantes tensiones competenciales y territoriales. Una configuración constitucional que impide generar el más mínimo sentido de comunidad nacional y que libera enfurecida arcanos frívolos y cansinos como son los estereotipos antiespañoles de la izquierda. En este contexto vivimos en una sociedad crispada, infeliz, de pocas expectativas; anómica.

En nada ayuda tener dieciséis sistemas sanitarios, económicos, educativos, sociales, etcétera. Una complejidad que hace de nuestro Estado uno de los más estrambóticos -por caro e ineficiente- de nuestro entorno. En este contexto es simplemente un milagro que los españoles, con tanta mochila impuesta, aún podamos prosperar.

Y es que y pese a los inevitables ditirambos de nuestros administradores, hay muy poco de lo que sentirnos satisfechos al analizar los resultados de nuestro estatismo: Un desastre en sanidad, donde se llegó incluso, en los primeros tiempos de la pandemia a… ¡Negar el tratamiento a los enfermos! Nuestras cifras en vivienda y educación son una vergüenza nacional. Seguimos siendo un país hiper regulado que nos hace muy poco competitivos. No tenemos ningún control sobre nuestras fronteras. A nuestros políticos se les llena la boca con la palabra “igualdad” cuando -una vez paliada la pobreza- la que verdaderamente importa a los ciudadanos es la de oportunidades, y ésta no para de retroceder por causa del sistema educativo que sufrimos, la imposibilidad de acceder a la vivienda y la falta de movilidad interna dentro de España.

Vienen malos tiempos. El común denominador de las posguerras y de las crisis agudas es siempre una mayor intervención del Estado. Siempre tiene -como no puede ser de otra manera- el máximo protagonismo en ambas y esa inercia lo lleva a protagonizar tanto la postguerra como la salida de la crisis.

El pensamiento conservador se ha caracterizado a lo largo de los siglos por su capacidad de asimilar ciertas ideas de la izquierda, incorporándolas a su propio ideario, hasta que, como fue el caso con las revoluciones de Reagan y Thatcher, el ideario de la izquierda estaba tan solidificado y era tan sectario (y en el caso del Reino Unido era de quiebra social y económica) que la derecha tuvo que reinventarse de nuevo, casi desde cero. Estos pueden ser tiempos parecidos. La izquierda ya no aporta nada más que tribalismo, privilegios y estatismo exacerbado y ruinoso. No es hora de gestionar sólo la ruina, sino de ponderar a fondo qué Estado queremos. Esa es la verdadera revolución que esperan nuestros conciudadanos.

Hecatombe laboral
EDITORIAL Libertad Digital 31 Enero 2021

El sector productivo español es cada vez más pequeño y sostener a un Estado que sólo sabe gastar, subvencionar y aniquilar la riqueza cada vez es más difícil.

La Encuesta de Población Activa (EPA) de cierre de 2020, que ha publicado el INE esta semana, no podía ser más catastrófica. España finalizó el año con una subida del paro de 527.900 personas, un 16,5% más que en 2019, hasta alcanzar la friolera de los 3.719.800 desempleados. Así, la tasa de paro se situó en el 16,13%, la más elevada desde 2017.

Los estragos de la pandemia y la devastadora gestión del Gobierno de Sánchez e Iglesias también han tenido consecuencias por el lado de la ocupación. Con 622.600 empleos destruidos, no se publicaba un dato anual tan nefasto desde 2012, cuando la crisis del ladrillo aniquilaba las finanzas nacionales. Si Zapatero trató de ocultar la debacle que puso a España al borde del rescate total, ahora Sánchez e Iglesias siguen los pasos de su gran referente con una bochornosa maniobra de manipulación estadística.

A pesar de que Nadia Calviño, con su cinismo desmedido, ose calificar como “positivo” que España se esté acercando a los 4 millones de parados oficiales, no hay más que analizar las cifras de la EPA para darse cuenta de la farsa.

Y es que, para empezar, la EPA no considera parados a los trabajadores en ERTE. Están en su casa sin trabajar y cobrando una prestación, pero las estadísticas los consideran ocupados. Y estamos hablando de entre 500.000 y 700.000 personas, según los organismos oficiales.

En segundo lugar, la EPA ha revelado que 2020 se saldó con 933.600 personas inactivas, que pueden trabajar pero no han buscado empleo por diversas razones, entre ellas los devastadores cierres de actividad dictados por la clase política para combatir la pandemia del coronavirus. A estos individuos la EPA no los considera parados porque no están en plena búsqueda de empleo.

Así las cosas, si a los 3.719.800 parados oficiales les sumamos los inactivos y los sometidos a ERTE, el colapso real del mercado de trabajo queda reflejado en la apabullante cifra de más de 5 millones de personas.

Pero hay más. Mientras que en los 12 últimos meses se han perdido 748.400 empleos en el sector privado, en el público hay 125.800 más. Así, el indecente triunfalismo del Gobierno está basado en un despilfarro inaudito que cerró el año con 3.379.100 individuos con nómina a cargo del contribuyente. Mientras, el sector productivo es cada vez más pequeño y sostener a un Estado que sólo sabe gastar, subvencionar y aniquilar la riqueza cada vez es más difícil.

El PIB de España se hundió un 11% en 2020, y la bomba laboral está a punto de estallar.

La inacción de Sánchez lleva a España a casi duplicar el riesgo medio de contagio de Covid en Europa
Illa deja el Ministerio con un ritmo de vacunación 9 veces inferior al que obliga la UE
Sanidad rectifica el informe sobre la cepa británica: ahora reconoce «mayor riesgo de enfermedad grave»
Luz Sela okdiario 31 Enero 2021

La apatía del Gobierno de Pedro Sánchez frente a la crisis del coronavirus ha provocado que España se sitúe en la zona roja de propagación de la enfermedad. Las cifras desbocadas de la pandemia llevan a nuestro país a superar con creces la media europea de riesgo de contagio, medida en la incidencia acumulada por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días. Según los últimos datos facilitados por el Ministerio de Sanidad, España prácticamente duplica ese riesgo.

La incidencia acumulada se sitúa, según el último informe de Sanidad, en 886,67 casos. Una cifra que está por encima de la inmensa mayoría de países europeos. Hoy por hoy, sólo nos supera Chequia (931,5), y, aún a distancia, Portugal (1.630,7), el país que está sufriendo con mayor severidad el azote de la tercera ola. España sería el tercero, seguido de Reino Unido (725,4), también muy golpeado.

Pandemia sin control
Aunque la incidencia ha bajado ligeramente su incidencia acumulada, la situación sigue siendo preocupante.

El Ministerio de Sanidad comunicó este viernes 38.118 nuevos casos de Covid-19, 15.315 de ellos diagnosticados en las últimas 24 horas. Estas cifras son inferiores a las del mismo día de la semana pasada, cuando se registraron 42.885 positivos.

La cifra total de contagios en España se eleva ya a 2.743.119 desde el inicio de la pandemia, según las estadísticas oficiales. En las pasadas dos semanas se ha registrado un total de 416.969 positivos.

De los 15.315 últimos contagios diagnosticados, 981 se han producido en Andalucía, 696 en Aragón, 562 en Asturias, 222 en Baleares, 315 en Canarias, 151 en Cantabria, 278 en Castilla-La Mancha, 2.016 en Castilla y León, 1.694 en Cataluña, 34 en Ceuta, 700 en Comunidad Valenciana, 582 en Extremadura, 854 en Galicia, 4.159 en Madrid, 65 en Melilla, 508 en Murcia, 253 en Navarra, 997 en País Vasco y 248 en La Rioja.

En el informe de este viernes se han añadido 513 nuevos fallecimientos, en comparación con 515 del jueves y 400 el viernes pasado. Hasta 58.319 personas con prueba diagnóstica positiva han fallecido desde que el virus llegó a España, de acuerdo con los datos recogidos por el Ministerio.

Asimismo, los ingresos hospitalarios se frenan ligeramente tras un gran avance en esta tercera ola de la pandemia. Actualmente, hay 30.804 pacientes ingresados por Covid-19 en toda España (30.726 ayer) y 4.723 en UCI (4.608 ayer). La tasa de ocupación de camas ocupadas por coronavirus se sitúa en el 24,00 por ciento (24,00% ayer) y en las UCI en el 43,95 por ciento (42,84% ayer).

En los pasados siete días, hasta 7.928 personas han precisado de hospitalización en España por Covid-19 (250.628 desde que el virus llegó a España).

Asimismo, se han registrado 611 ingresos en unidades de cuidados intensivos (UCI) en la última semana (21.570 en lo que llevamos de pandemia).

En apenas un mes, el riesgo de contagio casi se ha multiplicado por cuatro. El 28 de diciembre, metidos ya en plenas fiestas de Navidad, la incidencia acumulada media en España era de 246,19 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días. Hoy prácticamente llega a 900.

Entre tanto, el Gobierno insiste en que su estrategia «funciona». El Ejecutivo se resiste a modificar el estado de alarma para dotar de más herramientas a las comunidades autónomas, como le reclaman. Entre ellas, un toque de queda más estricto o incluso confinamientos parciales. Pero Sánchez sólo se encomienda a la vacuna y mantiene, pese a los datos, el objetivo de que el 70% de la población estará vacunada en verano.

Lo cierto es que España necesitaría multiplicar por diez el número de dosis que administra diariamente para llegar al objetivo marcado. Dos comunidades, Madrid y Cataluña, ya anunciaron que suspendían el proceso de vacunación. En la región madrileña sólo se continuará con la segunda dosis de los ancianos y trabajadores de residencias, así como de los profesionales sanitarios a los que ya se les ha administrado la primera. Algo que es posible gracias a que la Comunidad de Madrid, pese a la reticencia de Sanidad, se reservó stock para hacer frente a una eventualidad en el suministro. Según los datos del Gobierno regional, a este paso, en junio sólo estará inmunizado el 10% de la población.

Además, preocupa el auge de la cepa británica, mucho más contagiosa (hasta el 70%) y que se propaga ya por todo el territorio español. A ello se suma la inquietud por la mutación brasileña o la de origen sudafricano, dos variantes aún en estudio. El Gobierno, pese a la reiterada petición de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, se resiste a cancelar los vuelos con los territorios afectados para evitar su entrada. Ello, pese a que admite que la variante de origen británico puede provocar una enfermedad más grave, como recoge en su último informe sobre la cepa.

"En 2030 no tendrás nada y serás feliz": el proyecto comunista mundial de Xi Jinping que aplauden Macron y Merkel en Davos
Federico Jiménez Losantos Libertad Digital 31 Enero 2021

China ya no admitirá que ningún país, empezando por los USA, discuta su poder militar, ni económico, ni político, o sea, dictatorial.

A la dictadura en las redes proclamada por las Cinco Hermanas de Internet como colofón de las elecciones norteamericanas se ha añadido tan sólo un mes después un proyecto, lo que hoy llaman agenda, típicamente comunista y cuyo propósito es acabar con la libertad en el mundo mediante la prohibición de la propiedad. Y con un límite brevísimo: 2030.

El resumen de lo sucedido en Davos lo hizo estupendamente Elena Berberana en LD. Fue prácticamente la única porque si los totalitarios están empeñados en anunciar su inmediato dominio mundial, en sólo nueve años, los demócratas están aún más empeñados en no oírlo, en hacer como que no ha pasado nada, o en hacernos creer que, si nada hacemos, nada pasará.

El eclipse de los USA de Biden
Pero vaya si ha pasado. El discurso de Xi Jinping no debe ser tomado a broma, ya que se proclama vencedor de la crisis mundial que su régimen ha creado el que sin duda lo es. Y si dice “nada volverá a ser como antes” debe entenderse que China ya no admitirá que ningún país, empezando por los USA, discuta su poder militar, ni económico, ni político, o sea, dictatorial. El flamante yacente Biden no envió a nadie a Davos, como era costumbre en presidentes anteriores, sobre todo del género obamita. Y más con el proyecto del WEF, que es como si Obama dijese que el “the pursuit of hapiness” de la constitución USA sólo se logrará aboliendo la propiedad. Sanders, más presidente fantasma que Harris, sí hubiera ido. Y coincidido.

Pero ahora sabemos -Trump ha sido tan tonto que no lo hizo saber oficialmente antes y Facebook lo censuró expulsando al New York Post por denunciarlo- que el hijo de Biden, apadrinado por su padre, vicepresidente de Obama, hacía negocios con Xi Jinping. Con su historial de alcoholismo y gusto por la prostitución, ¿qué grabaciones no tendrá Pekín del Bidenito? La nueva administración mandó a un dizque experto en Cambio Climático. Podía haber alquilado a Greta Thumberg, para afianzar el multilateralismo.

Tres agentes siniestros
Yo creo que desde la caída de Sendero Luminoso en Perú no ha habido en ningún país democrático y en presencia de los máximos líderes occidentales una proclama comunista contra la libertad, una profecía totalitaria, como la proclamada en Davos por tres agentes siniestros.

El primer criminal es el mayordomo: el Foro Económico Mundial, un coloquio de economistas progres convertido en la típica organización-pantalla comunista, como las que Münzenberg creó para Stalin, cuyo jefe actual Xi Jinping fue recibido así por el fundador del WEF Klaus Schwabb:

"Tenemos que comenzar una nueva era global y contamos con usted. Muchas gracias, señor presidente, por esta declaración de principios y por recordarnos que somos parte de una comunidad global que comparte el mismo futuro común"

Xi tiene a dos millones de presos en campos de concentración, ha decretado la pena de muerte para cualquiera que informe sobre el origen del covid19; de hecho, ha eliminado a bastantes de los que lo denunciaron. Protegido por su esbirro en la OMS Tetros, dejó propagarse el virus por todo el mundo nada menos que dos meses. Pero se proclama “vencedor de la crisis” y dice que “nada volverá a ser como antes”. Y ante su poder, sin límites y sin limitaciones, se arrodilla el Occidente servil, ciego, rastrero.

Porque el segundo agente y la verdadera estrella de Davos fue Xi Jinping. Su discurso, arrogante y falaz, fue de puro autobombo comunista:

"En China estamos siguiendo el camino hacia un país socialista moderno. Ahora, desempeñaremos un papel más activo para fomentar una globalización económica mundial que sea más abierta, inclusiva, equilibrada y beneficiosa para todos”.

No hay más que ver lo inclusivo que este padrecito de los pueblos, como se proclamaba Stalin, es con los chinos que no le obedecen para ver que Xi es un Mao con dentífrico. Ahí están sus fechorías en Hong Kong. ¿Alguien puede creer, seniles izquierdistas millonarios aparte, que China piensa respetar en los demás países las libertades que proscribe en el suyo? ¿Alguien puede creer en que favorecerá un comercio internacional justo, es decir, con reglas respetadas por todos, donde no haga trampas, como suele?

Nadie. Y sin embargo, habla Xi, amenaza, relincha y todos se callan. Qué duda cabe de que el virus chino ha alumbrado una nueva época, la de la genuflexión ante el comunismo chino. Y eso, apenas meses después de llegar en Europa a la conclusión de que ni los USA ni la UE podían seguir dependiendo de los productos baratos, a menudo basura, “made in China”. Si se respeta a ese sistema, ¿cómo no se van a respetar sus productos?

Macron resetea sus ideas y se hace rojo
Pero el mayor efecto de Davos no ha sido el silencio de Merkel, que se niega a apoyar a Navalny y los disidentes de Putin porque considera más importante los acuerdos con Rusia en materia energética. La monja progre que acogió a dos millones de “refugiados” como un gesto de “humanidad”, agotó sus reservas de sensibilidad. Trabajará como Schroeder en Gazprom.

Chapoteando en ese engendro maoísta y xinpingiano llamado “el gran reseteo”, la autocrítica y el lavado de cerebro comunistas de siempre, Macron, que viene de la Banca Rostchild, fue más allá. Y del covid19 ha deducido que el Kapital es malo: “saldremos de esta pandemia sólo con una economía que piense más en las desigualdades”; “El modelo capitalista, la economía abierta no pueden funcionar en este entorno”; “El capitalismo ha garantizado hasta ahora el crecimiento, pero al precio de la desigualdad”

Está a la vista que Taiwan y Corea del Sur, países capitalistas, han salido mejor que Francia o España de esta crisis, que aún no han salido. Y Venezuela es la prueba de cómo el comunismo empeora incluso las peores crisis, pero se ve que Macron, si baja en las encuestas, se resetea como sea. Y como es culto y redicho, utiliza esa mezcla almibarada y demagógica de condescendencia y buenos sentimientos típica de Hollywood y de Maduro. En una de las sesiones de autocrítica en el WEF, Macron añadió que el mundo “debe ir más allá de la hostilidad a la intervención estatal en la economía”, como si fuera poca la que hay en Francia, y él criticaba. Dijo también que las empresas se “limitaban a accionistas y consumidores” y “habían dejado fuera a los trabajadores”, como si los accionistas no fueran trabajadores ni los trabajadores consumieran. Y, sobre todo, concluyó, “el capitalismo daña el medio ambiente.” Greta Zombi, en su jet, aplaudiría.

Ni el comunista más necio puede sostener esto sin estremecerse. La historia de los países comunistas es la de la destrucción del medio ambiente más salvaje que se recuerda. Los bosques de propiedad privada están más seguros que los de propiedad estatal en casi todo el mundo, y sólo donde existe el imperio de la Ley, en las democracias liberales, puede legislarse en serio y actuar contra los depredadores ecológicos. Nadie contamina más que la China comunista. Pero como hay que respetar ese sistema, nadie le va a poner pegas a la quema de carbón por Xi Jinping. Ni yo ni nadie sabe la parte en la actividad humana que realmente incide en el cambio climático, aunque sin duda es muy pequeña al lado de las causas naturales, pero el discurso político del clima daña a los países capitalistas mientras es ignorado por los comunistas. Pekín y Moscú lo prescriben, no lo practican.

Las frases de Davos que harán licuarse a Pablo Iglesias
El tinglado siniestro de Davos ha tenido el detalle de resumir en unas pocas frases y un vídeo el futuro que nos reserva el Gran Reseteo. Son una mezcla de criminalidad y estupidez francamente risible si detrás no tuviera las fuerzas poderosísimas que pretenden impulsar esa Agenda 2030, cuyo responsable en el Gobierno de España es, naturalmente, Pablo Iglesias. Veamos las más importantes, aunque todo el vídeo es digno de ver y temer.

“No poseerás nada y serás feliz”
Un tipo con cara de idiota sonríe ante esta frase, sin saber que, para impedir la propiedad, siempre fue necesaria la más absoluta tiranía. La Ley existe para proteger de la arbitrariedad la propiedad, la vida y la libertad de todos. El comunismo, régimen que prohíbe la propiedad, salvo de los comunistas, ha creado sociedades tan felices que de ellas han huido los que han podido.

“Podrás alquilar cualquier cosa que necesites y te la llevará un dron a casa”
¿Cómo puedo alquilar nada si no tengo dinero ni casa en propiedad? ¿El Estado Comunista, el Gran Hermano decidirá el dron que me abastecerá?

“Estados Unidos no será la primera potencia mundial. Un puñado de países lo sustituirán”
¿Qué puñado? ¿Y de quién será el puño: China, Rusia, Irán? ¡Mal cambio!

“No tendrás que esperar a un donante de órgano. No se harán trasplantes de órganos, sino que éstos se crearán.”
¿Se negará a los que quieran tener propiedades? ¿Quién los adjudicará?

“Comerás menos carne. No será un alimento básico. Para el bien del medio ambiente y de tu propia salud”.
¡Oh, Gran Hermano Vegetariano! ¿Podremos opinar sobre nuestra dieta?

“Mil millones de personas tendrán que desplazarse por el cambio climático. Tendremos que hacer un mejor trabajo de bienvenida e integración de esos refugiados.”
¿Para qué gastar en el cambio climático, si se sabemos los que se van a desplazar? ¿Y quién dice que lo hacen o harán por el cambio climático?

“Las empresas pagan por el Dióxido de carbono. Habrá un precio global estandarizado para el carbón. Esto acelerará la desaparición del uso de combustibles fósiles.”
Las empresas ya pagan, y los consumidores en la factura, los cambios de política energética. ¿Quién fijará el precio del carbón: el Soviet Supremo? ¿Qué hay de la energía nuclear?

“La humanidad podría viajar a Marte.”
¿A qué?

“Los científicos están trabajando para hacer una estancia saludable en el espacio, lo cual puede facilitar la investigación.”
¿Quién los paga, y para qué, si ya no tenemos nada y somos felices aquí?

“Los valores occidentales serán puestos a prueba”.
¿Por quién? ¿Y los no occidentales? ¿Y Xi Jinping, Putin y Kim Jong Un?

“Los valores que sustentan nuestras democracias deben ser considerados”
O sea, anulados. En eso coinciden comunistas como Iglesias, yihadistas y demás liberticidas.

La enseñanza de Davos es que el comunismo está más vivo que nunca y que cada vez hay más idiotas dispuestos a imponérnoslo.

¿Un remedio básico ante nuestra peligrosa situación económica?
Se detectan problemas serios en la calidad del factor humano, formación de empleadores y empleados y del conjunto de la población española
Juan Velarde Fuertes larazon 31 Enero 2021

En estos momentos, son notables las amenazas inmediatas que se alzan ante España. Por un lado, el enorme déficit presupuestario, olvidando las exigencias derivadas de que la peseta, dentro de unos días, no va a ser más que un recuerdo sin la menor posibilidad de servir para la economía; por otra parte, hay que reaccionar como consecuencia de una crisis energética forzosa ante el medio ambiente; no es posible olvidar tampoco que la pandemia da la impresión de tener consecuencias a largo plazo; la novedad del auge en la economía mundial en Asia motiva que el mundo de la Unión Europea, donde se encuentra España, pasa a tener problemas serios; pero no se puede ignorar que la revolución digital avanza en todos los sectores y cambia radicalmente posibilidades tradicionales.

Ante todo ello no existe otro remedio que mejorar la productividad de nuestra economía, y para saber por dónde conviene iniciar este proceso, es preciso destacar la importancia de lograrla, cuando perduran en mil ambientes, vinculados a los más altos niveles gubernamentales actuales, tesis contrarias al mensaje que impulsa la economía libre de mercado.

Afortunadamente, para que la opinión española rechace esa oposición, debe destacarse la aparición de un libro importante, editado por la Fundación Ramón Areces, donde Andrés Betancor, Emilio Huerta, y Amadeo Petitbó publican tres aportaciones, cada una de las cuales es un libro original, pero que se ha encuadernado conjunto en un solo volumen, titulado «Defensa de la competencia: innovación y control en el contexto de la tradición intervencionista». Se trata de un volumen que debe tener un impacto grande en la sociedad, por reunir tres trabajos, absolutamente independientes entre sí, pero con planteamientos que merece la pena ser expuestos, incluso críticamente.

En este caso, creo debe destacarse, en estos momentos en que la crisis económica nos golpea, el de Emilio Huerta titulado «Competencia, innovación empresarial y productividad: el papel de la defensa de la competencia en la prosperidad de España», donde indica algo que pasa a ser fundamental para el futuro del país: si abandonamos esa política volveremos al desastre soportado en nuestro país, allá cuando se inició, al comienzos del siglo XIX, la Revolución Industrial. Y el problema sigue teniendo la misma actualidad que cuando preocupaba a Jovellanos. Señala el profesor Huerta que: «Los trabajos seminales de Schumpeter (1943), Solow (1956,1957), Stiglitz (1986,1994), Greenwald y Stiglitz (2016,) Pisano y Shih (2012), Porter (1987,1986, 2002) y Christensen (1997), todo crean un conjunto en el que reconocen que la innovación es el elemento clave sobre la que se soporta, hoy, el crecimiento de una economía desarrollada». Y eso, inmediatamente, obliga a observar de qué modo no puede surgir la innovación si el mercado no acompaña adecuadamente. El profesor Huerta, aludiendo a lo que ha sucedido en España, muestra (pág. 187) cómo, en el auge expansivo iniciado en 1995 y que dura hasta 2008 –fecha de la catástrofe generada durante el gobierno de Rodríguez Zapatero–, habíamos pasado de ser un país donde la mayoría de los ocupados tenía estudios básicos a tener una mayoría de trabajadores con estudios postobligatorios y un 40% de los ocupados con títulos superiores, bien universitarios o de formación profesional superior.

Ello significa que los servicios del trabajo ofrecidos deberían aumentar por la mejora en la calidad del capital humano existente. ¿Y por qué sucede esto? Estos puntos de vista del profesor Huerta indican por dónde se debe orientar la economía, aunque, en esos momentos, no se percibe. En las págs. 231 a 252 se hace un análisis importante, titulado Innovación, el papel de los mercados y las empresas, con estas frases adecuadas: «En el modelo de competencia perfecta se considera que el oferente paga todos los costes que existen por producir y llevar el producto al mercado y el comprador recibe todos los beneficios de consumir el bien» (pág. 237). Lo señalado se completa con un muy valioso pensamiento: «Se constatan deficiencias en el entorno macroeconómico e institucional de la economía española. Hay rigideces y mal funcionamiento en mercados esenciales para la asignación de los recursos. Se detectan problemas de tamaño empresarial y composición sectorial. Hay una estructura industrial con predominio de actividades de moderado valor añadido y relativa sofisticación tecnológica. La inversión pública y la que realizan las empresas en recursos intangibles es modesta y está alejada de la que se reconoce en países con los que se compite. A pesar de los avances y mejoras planteados en la educación a lo largo de los últimos 20 años, se detectan problemas serios en la calidad del factor humano, formación de empleadores y empleados y del conjunto de la población española” (pág. 253). Y eso es lo necesario para el desarrollo, ampliando la existencia del mercado libre que señala el artículo 38 de la Constitución.

La UE se degrada, no Juan Guaidó
Jorge Mestre okdiario 31 Enero 2021

Abochorna a cualquier ciudadano europeo de bien que los ministros de Exteriores de la UE hayan dejado de considerar a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela para tratarlo como simple interlocutor privilegiado. Abochorna porque los mismos ministros de los mismos gobiernos a los que se les llena la boca a la hora de dar lecciones de democracia y Estado de Derecho a Bielorrusia o a la misma Rusia, se han degradado con lo ocurrido como referentes de uno valores morales que presumían defender. La prueba está en que quien más ha celebrado, brincado y descorchado ha sido la extrema izquierda de medio mundo, desde la española, pasando por la francesa o alemana, para acabar con el propio dictador Maduro.

La torpe decisión de la UE es un contrasentido porque si, por un lado, admite que las elecciones legislativas del pasado mes de diciembre en Venezuela fueron una farsa y no válidas, no puede dejar de reconocer la cámara parlamentaria existente hasta el mismo momento de consumar el fraude, es decir, la encabezada por el propio líder político ahora defenestrado por las élites progresistas en Bruselas. Mucho más coherentes han sido los gobiernos del Reino Unido y EEUU que a día de hoy siguen reconociendo a Guaidó como presidente interino del país.

Incluso el Parlamento Europeo, el único órgano de representación popular que existe en todo el entramado comunitario, se pronunció a favor de mantener el estatus de Juan Guaidó. Un claro ejemplo de que las posiciones europeas no emanan de la voluntad popular, sino de la camarilla que entre bastidores toma decisiones a espaldas de la mayoría de los ciudadanos.

La otra pregunta que cabe hacerse es qué pasará con todos los embajadores venezolanos que representaban al gobierno de Juan Guaidó en la UE tras dejar de ser reconocido como tal. ¿Les revocarán sus credenciales? Supongo que desde el palacio de Miraflores estará frotándose las manos el tirano caraqueño para que así ocurra, mientras se dejan tirados a todos quienes soñaban, y todavía sueñan, con una Venezuela sin represión, sin persecución y sin torturas.

La excusa de la negociación política entre las dos partes propuesta por los blanqueadores del régimen, como el expresidente Zapatero, ahora Borrell en Bruselas, y toda la corte de comunistas instalada en la actual Moncloa, no sólo es pura farsa, sino que produce auténtica vergüenza para quienes aspiran con libertad en Venezuela. No hay que olvidar que Maduro está acusado ante la Corte Penal Internacional de crímenes contra la humanidad y que la propia ONU le responsabilizó en su último informe de la muerte de 7.000 personas a través de sus ‘camisas pardas’, es decir, esas milicias urbanas sufragadas por el régimen para causar el terror en la población como el instrumento de acción violenta por parte de su movimiento comunista.

Por todo ello, no cabe negociar ni con Maduro, ni ninguno de sus cómplices, acusados de imponer la tortura sistemática y violar los derechos humanos de sus ciudadanos. Esta semana tuve ocasión de dialogar con la activista venezolana, Tamara Suju, encargada de presentar ante el Tribunal Internacional hace ya unos años las pruebas documentales y testimonios de que Maduro es uno de los más sanguinarios sátrapas que ha conocido el mundo contemporáneo en los que llevamos de siglo. Y todo, en nombre del progresismo.

La activista venezolana me contaba como hace ya cuatro años presentó ante el Senado de España las evidencias de que tres españoles habían sido víctimas de torturas y vejaciones por parte del régimen del dictador Maduro. El objetivo era que la Comisión de Asuntos Iberoamericanos estudiara los hechos y los pusiera, llegado el caso, en manos de la Fiscalía. Ni usted, ni yo hemos vuelto a saber nada de todo aquello. Grave error que contrasta, por poner un ejemplo, con la firmeza con la que la clase política británica y estadounidense combatió el ‘apartheid’ de Sudáfrica en los 80, o los gobiernos occidentales europeos la represión comunista en Polonia y la de otros países de la órbita soviética. Aquí en España sólo aparecen los profetas de la democracia cuando se trata de hablar del Chile de Pinochet, la España de Franco o la Argentina de Videla.

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Los fantasmas
Alfonso Ussía. https://gaceta.es 31 Enero 2021

No hay vacunas. No hay jeringuillas. Las mascarillas recomendadas están gravadas con el 21% de IVA. Han Muerto ochenta mil españoles por el Covid-19. Figúrense un Estadio Santiago Bernabéu, abarrotado de espectadores en una semifinal de la Liga de Campeones. Un Estadio lleno pero mudo. Sus ochenta mil espectadores están muertos. Figúrense a un ministro de Sanidad, con toda la desvergonzada incapacidad y perversidad política a sus espaldas, con ochenta mil muertes en sus inoperantes alforjas, animando a su sustituta con estas escalofriantes palabras. “Disfrutarás”.

Y a todo esto, con las facturas de la electricidad y el gas por los cirros, con los pequeños comerciantes y hosteleros arruinados, los fantasmas no aparecen. No se dignan a dar explicaciones. Los dos grandes depredadores de la economía y la libertad en España, han desaparecido. De cuando en cuando aparecen para mentir, pero hasta en los suyos ha nacido el principio de extenuación, del cansancio y del sentido del ridículo.

Figúrense el circuito de Jerez durante sus carreras correspondientes al Mundial de Motociclismo. Ochenta mil aficionados tirados en las curvas y sujetos en las tribunas, todos muertos. Y ni un lamento, ni una aproximación a solicitar el perdón de los españoles por haberlos abandonado, mentido y hasta ochenta mil de ellos, empujados a morir por incompetentes. Al menos, la mitad de ellos, que tampoco hay que salvar la brutalidad del virus fabricado por China y tan excelentemente bien repartido por todos los continentes con el apoyo de los multimillonarios que desean cambiar el orden mundial. La feroz dictadura de la peor versión del capitalismo. Las grandes fortunas alineadas con el comunismo, el silencio de los corderos, la humillación de las avestruces, la castración de los leones… Un mundo poblado por seres sin futuro y sin esperanzas, mientras se reparten las riquezas de todos los millonarios-comunistas. Soros, Bill Gates, el tirano Maduro, las niñas de Chávez, los dirigentes chinos, y en pequeña pero abrumadora escala, nuestros gobernantes. Aquí sólo se habla de sexo. Al lado de estos censores, Franco fue un acicate del cine erótico y pornográfico.

En España, los fantasmas se esconden y sacan a los tontos a dar la cara por ellos. Ahora quieren prohibir la venta de huevos de gallinas de granja. Lo propone Podemos. Y sacan a la tonta para decir necedades que nadie entiende acerca de la Igualdad. La igualdad para ella, son casi 500 millones de euros para despilfarrar en su ministerio. No obstante, y cada día que pasa, se advierte un hastío más acentuado. Las elecciones en Cataluña pueden dar la sorpresa. Si en España hemos conocido y padecido a semejante pájaro. Allí lo conocen mejor. El fantasma principal no se enfrenta, porque ya no tiene vuelta atrás su infección.

“Os hemos mentido, y os hemos dejado sólos, no por ineficaces, sino por interés. Nos interesa que dejéis de ser libres. Nos interesa que dejéis de tener ilusiones. Nos interesa que terminéis por aceptar que somos nosotros, los que os gobiernan, los dueños de vuestras vidas, los que deciden la educación de vuestros hijos, los que eligen a los jueces, los que determinan quiénes pueden seguir hablando y quiénes están desterrados de la palabra, y los que, en pocos años, también estarán a nuestra alcance para determinar si merece la pena que vivan o es imprescindible que mueran”.

El fantasma cómplice, entretanto, se inspira en las series de Netflix para ultimar sus estrategias. Y entre los millonarios, no faltan los que antaño luchaban por la libertad desde sus medios de comunicación y hoy se afligen ante el Poder omnímodo para seguir con los paños calientes de las medias verdades. “Tú me puedes criticar esto, eso y aquello, pero como vayas un poco más lejos, te quedas sin publicidad, sin apoyo y sin medio”.

Primera ola, segunda ola y tercera ola. Hay políticos honestos y valiosos en las autonomías, y Madrid es el ejemplo. Madrid no es sólo el ejemplo, es la última esperanza. Si la luz de la libertad vuelve a nuestras vidas, con los fantasmas, con los responsables de nuestra monumental catástrofe, no habrá que negociar nada. Como dijo Gregorio Ordóñez, el gran patriota vasco asesinado por la ETA, “con los terroristas sólo se puede negociar el color de los barrotes”.

Hoy, los etarras gobiernan y los golpistas condenados por sedición inauguran la campaña electoral. No hay vacunas, no hay jeringuillas, España arruinada y ochenta mil muertos. Corderos silenciosos y leones castrados.

Así está España y así seguirá
Pablo Sebastián republica 31 Enero 2021

En este país ocurren demasiadas cosas y pocas buenas pero nunca pasa nada hasta que pase de todo y a la vez. Y además el desgobierno y los más graves acontecimientos políticos que afectan a la vida de las personas, a las instituciones, el Estado de Derecho y la Democracia se diluyen con facilidad sin que se depuren las responsabilidades políticas y penales de cada caso.

Lo hemos visto con la puesta en libertad de los presos golpistas del procés por parte de la Generalitat y contra las decisiones del Tribunal Supremo. Y lo vemos a diario en la caótica gestión -nacional y autonómica- de la pandemia y también en recientes declaraciones del vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias en las que, al calificar a Puigdemont como un exiliado político similar a los de la II Republica, vino a decir que España no es una Democracia.

Palabras que a Felipe González le produjeron ‘vergüenza’, aunque mucho peor es que esas declaraciones se produzcan en el interior de un Gobierno del PSOE que lidera Pedro Sánchez y sin que tengan consecuencias.

Un Gobierno al que se acaba de incorporar Miquel Iceta como ministro de la Política Territorial, después de haber declarado, hace un año, que España no es una nación sino un Estado integrado por ocho naciones.

De lo que se deduce que desde el Gobierno de España se reconoce que este país no es una Democracia, ni una nación ni un Estado de Derecho y puede que una Monarquía ‘controlada’ por el Gobierno, tras los públicos ataques al Rey Felipe VI de los ministros del PSOE. Y una vez que Sánchez vetó un viaje del Jefe del Estado a Barcelona, porque según el ministro de Justicia, Campo, su presencia ‘dañaba la convivencia en Cataluña’.

Y todo ello mientras el Rey emérito Juan Carlos I ha sido obligado por el Gobierno a abandonar España y no regresar al menos hasta que terminen las elecciones catalanas del 14-F. Lo que constituye un ataque a los derechos fundamentales de las personas, independientemente de su rango y de su situación personal o procesal. Y con el argumento infame, esgrimido desde La Moncloa, de proteger a La Corona lo que es una indignidad.

Y en el horizonte a corto plazo tenemos unas elecciones catalanas que volverán a colocar en la Generalitat un gobierno soberanista de ERC, JxC y la CUP, dispuesto a relanzar el proceso hacia la independencia en medio de la vigente tendencia que nos conduce al final del Régimen de la Transición.

Y todo ello por causa de los ‘desistimientos’ y ‘apaciguamientos’ ilegales y anti democráticos frente al separatismo catalán y el Estado de Derecho, que vienen de lejos, y se han presentado descarados en el Gobierno de coalición de Sánchez e Iglesias, camino del nuevo Régimen ‘populista’ y republicano del que tiene la mayor responsabilidad el PSOE.

Y ante la que se muestra impotente y desarbolada la Oposición, los medios de comunicación de este país (que dependen de los poderes económicos) y el Poder Judicial, cuya caza y control se está a punto de culminar, a nada que baje un poco la guardia la UE.

Estos que aquí se describen no son opiniones sino hechos probados que se están consolidando como consumados y aceptando como la nueva realidad de país, ahora imparable, que nos llevará a un nuevo e incierto Régimen. Y probablemente en dos fases a culminar en una segunda legislatura como la que Sánchez pretende renovar en otoño de 2022, a lomos del nuevo PSOE que lo coronará, en su congreso del otoño, como líder absoluto, autocrático y providencial de lo que vaya quedando de esta nación.

Illa o el no va más de la inmoralidad sanchista

EDUARDO INDA okdiario 31 Enero 2021

Salvador Illa tiene pinta de buena gente. Pinta. Porque, visto lo visto en las últimas semanas, me apresto a concluir que estamos bien ante un individuo con cara de ángel y alma de diablo, bien ante un pobre mandado de Pedro Sánchez que ejecuta servilmente todos sus psicopáticos deseos. Hasta que entró en campaña me caía bien porque era la antítesis del payasesco Fernando Simón: austero en la verbalización, serio en el rictus, consecuentemente poco dado a la risa y empático. Formalmente, el hombre perfecto para una coyuntura trágica. El fondo es otro cantar.

El drama, su drama, es que en las últimas semanas se ha quitado la careta. Al punto que ya no sé si constituye un remedo de Edward Mordrake, el inglés que nació con dos caras, una de las cuales se reía de la otra, o ante el protagonista de una de las novelas de mi adolescencia, El extraño caso del Doctor Jekyll y Mister Hyde del genial escocés Robert Louis Stevenson. ¿Un político con instinto asesino tras esa fachada benéfica?

Tal vez es que pasar tantas noches pernoctando, comiendo, cenando y desayunando en Moncloa con Pedro Sánchez, cual tercer hijo de la pareja presidencial, han lobotomizado a un buen hombre inyectándole en el organismo no la vacuna que no llega sino maldad en cantidades industriales. ¿Qué calificativo le otorgarían al hecho de que aproveche una tragedia vírica que ha causado ya 90.000 muertos para montarse una candidatura a la Generalitat de Cataluña y encima con cargo al contribuyente?

Hay que tener una catadura moral muy rastrera para, una vez haber aprovechado el tirón mediático que otorga la dirección de la lucha contra la pandemia, con ruedas de prensa urbi et orbi a diario, dejar tirados a los ciudadanos porque lo que te apetece ahora es ser president de la Generalitat. O tal vez porque te lo ha ordenado tu caudillo y no has tenido redaños ni decencia para mandarlo a esparragar, que es lo que se merece Pedro Sánchez. No hace falta que les recuerde cuál es el animal que primero salta de un barco que hace aguas. Por muy mala que haya sido la gestión de este licenciado en Filosofía y Letras, más que mala ha sido inempeorable, algo más que Carolina Darias ya sabe del asunto. Vamos, digo yo.

Su sucesora no es médico o investigadora, es una simple licenciada en Derecho que sabe de virus o de gestión sanitaria lo que yo de Física Cuántica, entre cero y nada. Nada nuevo bajo el sol: en democracia sólo ha habido dos médicos en Sanidad: Ana Pastor y esa Carmen Montón que fue un visto y no visto por su adicción al plagio. Fíjense lo poco en serio que se toman los presidentes este crucial Ministerio que hasta la indocumentada Celia Villalobos ostentó la cartera. A la desalmada malagueña, que calificó a los discapacitados psíquicos de “tontitos”, le sucedió lo mismo que a Illa: que como no tiene ni pajolera idea de la cosa, de nada en realidad, la lio parda. Ella con las vacas locas, acuérdense del caldito y los huesos de carne, él con el coronavirus.

Que Pedro Sánchez es más malo que la quina, tan malo como no muy listo, ya lo sabíamos. Pero desconocíamos que tuviera tan buenos émulos. Si emplear el atril de ministro de Sanidad para forjarte una enorme popularidad a cuenta de la tragedia del virus es repugnante, ¿qué calificativo endosamos al hecho de que hayan instigado la celebración de las elecciones en Cataluña el 14 de febrero, en el epicentro de una tercera ola que está siendo el doble de virulenta que la segunda y que cada día que pasa recuerda más a la primera?

A esta banda les dan igual sus administrados y respetar las más elementales normas de Salud Pública, en resumidas cuentas, les importa un comino que en las urnas se puedan contagiar miles de catalanes, muchos de los cuales acabarán falleciendo. Han forzado la máquina porque las encuestas les salen. Si no fuera así, no hubieran roto el pacto que cerró el resto de los partidos catalanes. Hay que ser muy chungo para anteponer tu interés electoral a la salud de tus conciudadanos.

Y, como son malos hasta almorzar y después todo el día, Illa se ha despedido del Ministerio con dos actuaciones que en cualquier democracia de calidad le costarían al menos una investigación penal: ha reenviado 30.000 vacunas a Andorra, lo cual estaría muy bien si aquí sobrasen por aquello de hacer un gesto a minipaíses que no tienen acceso al mercado persa que se ha montado a cuenta del antídoto del Covid. Pero no se crean ustedes que ha sido falsa o franca solidaridad, pero solidaridad al fin y al cabo. No. El motivo que ha movido al pollo a sisarnos tantas dosis lo captarán rápido si les desvelo que en ese paraíso fiscal a modo de Principado residen 13.937 catalanes con derecho a voto. Blanco y en botella.

Que esto tampoco fue una casualidad lo demuestra el tampoco inocente hecho de que se despidió del Ministerio del Paseo del Prado asignando a Cataluña un 12% más de vacunas per cápita que a Madrid. Otro más que presunto delito de malversación de caudales públicos. ¿Qué carajo es, si no, emplear el parné del contribuyente para engrasar tu candidatura en Cataluña? Lógicamente, los votantes de las autonómicas premiarán este gesto, por mucho que a los madrileños en particular y a los españoles en general nos parezca una cacicada punible.

Ahora son los catalanes los que tienen la última palabra. Ellos son los soberanos que deben resolver si quieren que les mande un socialista cuya amoralidad se aproxima al infinito y un gestor que en cualquier nación seria estaría relevado hace 10 u 11 meses. Con él al timón de la nave, España cuenta con el vergonzante honor de ser el país con más muertos y más contagiados per cápita en el primer ataque del virus, además de ser el número 1 en términos absolutos en sanitarios infectados, y de ostentar ahora en esta tercera acometida el lamentable récord europeo en contagios y fallecidos por cada 100.000 habitantes.

He de recordar también a los ciudadanos de la tierra de mis dos abuelas que éste es el pavo que se inventó un Comité de Expertos que sólo existió en su calenturienta memoria; el ministro que no confinó antes porque había que llegar como fuera a ese 8-M que degeneró en bomba vírica; el baranda que gracias a esa imposición de Irena Montera nos llevó a liderar el ranking negro a nivel mundial; el indeseable que aseguró en su día que las mascarillas no eran necesarias para combatir la pandemia; el manirroto u otra cosa que se gastó 38 kilazos en 5 millones de test que tenían una fiabilidad del ¡¡¡30%!!!; el rumboso que compró 659.000 test antiCovid fakes a una empresa catalana especialista en cremas antiarrugas, en geles íntimos, afrodisiacos y óvulos vaginales; el indeseable que jamás ha querido blindar Barajas por las tan perogrullescas como criminosas razones que imaginamos.

Pero, por encima de todo, estamos hablando de un desalmado o, en su defecto, de un bondadoso pobre hombre que no se rebela y hace el mal por obediencia debida. La madre de todas las obscenidades la constituye la falsificación constante de las cifras de defunciones. La foto del cartel socialista en las autonómicas del Día de los Enamorados sigue manteniendo, erre que erre, con un par, que en España ha habido 50.000 muertos por la pandemia cuando mañana o el martes a lo más tardar estaremos en 90.000 reales, según el gubernamental Instituto Nacional de Estadística (INE). El mismísimo The New York Times le sacó los colores en mayo: “No conocemos otro país que haya quitado muertos”. En fin, esperemos que el destino no premie a un hombre que sería civilmente un apestado en un país escandinavo, en Alemania, en Francia o en Reino Unido. Los ciudadanos de países serios no perdonan nunca tanta mentira, tanto error, tanta incompetencia. La sentencia siempre es la misma: la muerte civil. Aquí a lo mejor hasta lo hacemos presidente de Cataluña.

El centroderecha se la juega en Cataluña
Editorial larazon 31 Enero 2021

La razón y el sentido común dictarían que la pandemia y la crisis económica centraran las proyectos políticos de las distintas ofertas electorales en Cataluña. La envergadura de las desgracias, de este auténtico colapso al que el territorio y los ciudadanos se enfrentan, no deberían dejar espacio para otra preocupación en quienes aspiran a erigirse como la solución a los problemas de la sociedad. Y, sin embargo, la política española diverge desde hace años de las inquietudes de la calle, con cada vez menos capacidad para empatizar con la realidad del día a día. Y en esas andamos. De tal forma que en el Principado se librará el 14-F una contienda con múltiples variables y derivadas, con aristas de todos los colores y alcance desigual, con incidencia en Cataluña y en el resto del Estado, con capacidad para remover equilibrios en ambos parlamentos y malbaratar mayorías como la Frankenstein, que se pensaba inalterable en esta legislatura. Y también con una afectación fundamental en el caso de la oposición y del futuro del centroderecha español.

Hay un espacio en este momento impracticable para el encuentro y el entendimiento entre PP y Vox, que tomó forma de fosa abisal tras la moción de censura de Abascal, con Ciudadanos prevenido con las urgencias de salvar los muebles en el que fue su feudo y que el golpetazo que se intuye no suene a definitivo. En Cataluña Pablo Casado y Santiago Abascal medirán las capacidades de sus proyectos para caminar en solitario y liderar un espectro ideológico alternativo a la izquierda que anida en La Moncloa. Ambos son conscientes no ya de la relevancia de los comicios para Cataluña, sino para el porvenir de sus siglas y el suyo propio, y por ello se comprende que estén absolutamente volcados en una circunscripción en la que sería una enorme sorpresa que sus formaciones fueran relevantes en la gobernabilidad y la aritmética del Parlament.

El que salga reforzado de la cita robustecerá además su posición en ese conglomerado obtuso que se opone al gabinete socialista comunista. Para Pablo Casado, encabezar el voto liberalconservador constitucionalista en el Principado sería balsámico y una palanca en sus aspiraciones por concentrar y cohesionar a un electorado hoy disperso. En todo caso, hablamos de un presente descorazonador, en el que la oposición se desgasta en una pendencia entre afines en el tiempo más crítico de la historia democrática de España y ante el peor gobierno posible. El cainismo a ese lado del hemiciclo, el que afecta al PP y Vox, aunque también a Ciudadanos, es un lastre y una desgracia para ese futuro que España pide a gritos tras una gestión calamitosa. Ese horizonte, sin embargo, no parece próximo, porque el encono y las ambiciones pesan en exceso en la voluntad de unos y otros. Cataluña, España, exigen una alternativa fuerte y seria, que sume y que no reste. Seguimos a la espera.

El centroquéP
Nota del Editor 31 Enero 2021

Tras más de cuarenta años dejando a los separatistas inocular el virus destructor de España con nuestro dinero, hay quien pretende seguir luchando con una agujita contra el muro de financiación anti España que disponen.  El PP ha demostrado su absoluta incapacidad para poner algo de orden, hay que apoyar a Vox para que algo pueda empezar a cambiar y mejorar para España.

Elecciones Cataluña 2021
Los cachorros de la CUP lanzan piedras y amenazan a Abascal y Garriga en Gerona
Abascal reivindica que "la calle es de todos" tras el lanzamiento de piedras sufrido en Cataluña
Joan Guirado. Gerona. okdiario 31 Enero 2021

El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha viajado este sábado hasta Gerona para arropar a sus candidatos al Parlament, Ignacio Garriga y Alberto Tarradas. Desde el principal feudo del independentismo, ciudad que gobernó el fugado Carles Puigdemont durante siete años, y tras recibir insultos y lanzamientos de piedras por parte de los cachorros de la CUP, el líder constitucionalista ha avisado que «hace falta mucho más que cuatro niñatos violentos, amigos de los terroristas, para evitar que estemos en las calles».

A su llegada a la ciudad, la delegación de VOX ha sido recibida con violencia por parte de un grupo de radicales independentistas que han intentado boicotear el acto electoral. Abascal, que ha tenido que ser fuertemente escoltado por la Policía, en lugar de apartar a los manifestantes, ha asegurado que «si no estuviesen aquí estos Mossos d’Esquadra, ejercerían la violencia». El líder de la formación constitucionalista ha cargado contra la consejería de Interior, en manos de Miquel Sámper (JXCat), por el dispositivo que ha permitido a los violentos manifestantes a menos de 30 metros.

Santiago Abascal ha acusado a la propia Generalitat y a la vicepresidencia segunda del Gobierno, liderada por Pablo Iglesias, de ser «los impulsores de esta violencia». El diputado en el Congreso ha manifestado que «la calle es de todos» y que van «a andar» por dónde quieran, «no por el caminito que nos diga la consejería de Interior».

«Hemos venido aquí para dejar a estos intolerantes atrás», ha zanjado Abascal. Antes de acabar el mitin el líder constitucionalista ha anunciado que peligraba su seguridad: «Nuestra seguridad nos informa que los Mossos, por órdenes de la consejería del Interior, han dicho que no iban a disolver la manifestación y que no garantizaban nuestra seguridad a la salida del acto».

Garriga se ha dirigido a los totalitarios, que intentaban silenciar el mensaje del candidato a la presidencia de la Generalitat, para afirmar que «frente a vuestro odio, nuestro proyecto de libertad, porque VOX viene a recuperar la libertad de la Cataluña que nos habéis arrebatado».

Críticas hacía el PSC
El líder de VOX se ha dirigido al PSOE preguntándoles, que si aman este territorio, «¿por qué mandan a lo peor que tienen a liderar la candidatura en Cataluña?». Santiago Abascal recuerda que «Illa ha significado más ruina para los españoles y los catalanes, al frente de un Ministerio que ha condenado a todos los españoles» y que, avisa, le acarreará «consecuencias penales».

Defiende la candidatura de Ignacio Garriga porque «no vamos a elegir entre Rufián o Illa, entre Esquerra o el PSC, porque no hay nada que elegir, están unidos sosteniendo este Gobierno socialcomunista». El papel de VOX en esta legislatura, avisa, se traducirá en defender los intereses de los españoles «para construir la resistencia en el Parlament».

Abascal, Garriga y Tarradas se han acercado hasta el mercado de la Devesa, lugar en el cual cada sábado se instalan las paradas ambulantes en la capital gerundense. Desde este enclave natura, en pleno centro de Gerona, los líderes de VOX han reclamado el voto para la candidatura de Garriga para frenar los delirios del separatismo.

El idioma español necesita español hablantes y escribientes.

Nota del Editor 31 Enero 2021

Ya hemos perdido la batalla del idioma. Esta mañana, en esRadio, uno de los "analistas" "contertulio" defendía "las lenguas propias"; otros periodistas hablan de "cachorros" cuando deberían decir "terroristas"; otros de "cepas" cuando deberían utilizar mutaciones, sobre todo porque España tiene unos recursos vitivinícolas impresionantes y utilizar "cepas" de esta manera es como pegarse un tiro en el pié. Otros mezclan palabras en lenguas regionales para intoxicar y suavizar la gravedad de los hechos: "proceso" en vez de destrucción de España.

Y por si aún no teníamos suficiente, vaya Vd a informarse de algo sobre Galicia, donde mas que Junta manda Chusma, elija la pestaña de castellano, y prepárese a recibir una lección de "lengua propia", son unos miserables que reniegan todo derecho a los español hablantes.


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