AGLI Recortes de Prensa   Jueves 18  Febrero  2021

Si Sánchez no echa a Podemos del Gobierno, es cómplice e inductor de sus abusos
Iglesias es incompatible con una democracia occidental, y sería irrelevante de no ser por la decisión de quien eleva a categoría institucional sus desvaríos: Pedro Sánchez.
Editorial ESdiario  18 Febrero 2021

El vicepresidente segundo del Gobierno y líder de Podemos, Pablo Iglesias, traspasó ayer todas las líneas rojas de nuevo, algo tan poco sorprendente como en todo caso inaceptable: en una sola jornada, convirtió la violencia de Pablo Hasel en una persecución de la libertad de expresión; amenazó a la prensa exigiendo desde le Congreso una mordaza para el sector y, finalmente, permitió que su partido jaleara los gravísimos disturbios en Madrid y Barcelona, provocados por una horda antisistema seguidora del deleznable rapero preso.

Nada es nuevo en un dirigente que, desde su irrupción, ha vitoreado las peores causas y defendido los peores propósitos, entre ellos el asalto al poder judicial, la demolición de la Corona, la defensa de la autodeterminación o, entre otras barbaridades, el blanqueamiento del terrorismo.

ZP respalda a Iglesias y cree que hay instituciones "manifiestamente mejorables"
Lo único que ha cambiado en Iglesias es que ahora lanza todas esas diatribas desde el Gobierno, con amplios poderes ejecutivos y un gran aparato económico, legislativo y mediático a su disposición. Y también que sostiene ese discurso antisistema formando parte del sistema y beneficiándose de él como pocos: desde que este dirigente chavista llegó al poder, España se ha empobrecido en relación inversamente proporcional a cómo él, su familia y su tribu se han enriquecido a costa del erario público.

Iglesias sería irrelevante de no ser por Sánchez, auténtico responsable de que el populismo campe a sus anchas

Pero cabe recordar que Iglesias es algo más que un agitador por obra y gracia de su mentor, Pedro Sánchez, que le ha habilitado como socio desde 2015, en un lamentable itinerario que primero incluyó el control de municipios y comunidades y finalmente ha acabado con la gobernación del país y la incorporación en esa misión de otros aliados siniestros.

Sánchez, único responsable
La relación entre ambos no se mide por gestos de ocasional hostilidad ni por tensiones ocasionales, sino por la existencia de una coalición firme que retrata a este presidente y a su desdibujado partido. Por mucho que se empeñe en marcar distancias, Sánchez será siempre cómplice e inductor de las tropelías del populismo mientras lo mantenga en el Gobierno.

Iglesias, como Junqueras u Otegi, deben ser personajes marginales en una democracia digna de tal nombre. Y si todos está habilitados e influyen de manera decisiva en el rumbo de España, es por decisión directa de un presidente irresponsable que, teniendo otras alternativas, ha escogido de forma premeditada y sostenida a sus socios.

Si los españoles no echamos al dr cum fraude del desgobierno, amen.
Nota del Editor 18 Febrero 2021

Ahora que el PP sigue mi consejo y está desapareciendo, no debemos olvidar que el problema que nos dejó es el dr cum fraude y debemos tratar por todos los medios conseguir que deje de destrozar España. Creímos que no podía existir para España, peor tipo que Zapa, pero el dr cum fraude lo supera tanto dentro como fuera de España, donde ambos causan destrozos irrecuperables en España y sobre España.

Violencia y responsabilidad
EDITORIAL https://gaceta.es  18 Febrero 2021

Dejando de lado promesas incumplidas de guardar y hacer guardar la Constitución (quizá porque se realizaron por su inapreciable conciencia y su irrastreable honor), las constantes agresiones a la democracia española de Pablo Iglesias Turrión, vicepresidente segundo del Gobierno y decimoprimera autoridad del Estado (en orden protocolario), sirven de coartada a la acción delictiva de los terroristas callejeros que hoy, gracias a su auctoritas, campan en las calles de Cataluña y se sienten legitimados para emplear la violencia contra el Estado fascista que dice Iglesias y cantan raperos sin mérito artístico alguno.

La violencia en las calles de Cataluña tiene muchos responsables por acción u omisión. Sería demasiado largo y tedioso escribir una relación de todos los que desde su puesto de responsabilidad han tutelado el terrorismo callejero que hoy traslada Cataluña a escenarios trágicos de hace más de un siglo en un claro ejemplo de involución inaceptable. Pero la responsabilidad de Pablo Iglesias es mucho mayor que la de rufianes, torras y raperos revolucionarios con sobrepeso.

De alguna manera, el vicepresidente segundo del Gobierno tiene razón y España no disfruta de normalidad democrática. Pero no porque haya delincuentes que acaben en la cárcel después de recibir un juicio con todas las garantías y alguna más, sino porque el presidente del Gobierno mantiene en el seno del Gobierno a un dinamitero de la convivencia, de la paz social y del orden público sin los que jamás puede haber libertad, justicia, igualdad y pluralismo político. Es decir: democracia.

Todo lo anterior es coherente con el pensamiento comunista para quien la violencia es un recurso revolucionario necesario para que el pueblo acabe aceptando perder su libertad a cambio de cierta, aunque falsa, sensación de seguridad. Pero que Pablo Iglesias sea consecuente con la ideología criminal y antidemocrática que da sentido a su vida política no debe ser recompensado, sino denunciado y apartado del Gobierno.

Mucho pedir, lo sabemos, para el doctor (?) Sánchez. Pero había que intentarlo. Escrito queda.

Crisis del coronavirus
Un informe de la UE desenmascara la gestión de Sánchez: la cepa británica ya es dominante
Pelayo Barro okdiario 18 Febrero 2021

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) de la UE asegura en un reciente informe que los altos niveles de contagios y el exceso de letalidad detectado en algunos países da muestras de que la variante B.1.1.7 se ha convertido en «predominante». Y entre esos países sitúa a España.

«Varios países donde la variante se ha vuelto dominante han experimentado aumentos rápidos en la incidencia. Esto ha resultado en un aumento de las hospitalizaciones, sistemas de salud sobrecargados y un exceso de mortalidad», explica este centro de referencia para el estudio de la pandemia en uno de sus últimos informes, titulado Aumento de la circulación de las variantes de interés y el lanzamiento de la vacuna en la Unión Europea.

Pese a que en ese mismo párrafo de la introducción del informe no cita a los países a los que hace referencia -aquellos donde la cepa británica ya da muestras de ser dominante-, sí da pistas en otros puntos del documento.

«El número de países que informan de incrementos en los excesos de mortalidad respecto al último informe ha pasado de diez a dos», indica el ECDC. Esos dos países que aún hoy muestran excesos de mortalidad semanal por la tercera ola del coronavirus son España y Eslovaquia.

A continuación, el ECDC se centra en los datos de ocupación de hospitales y admisiones en Unidades de Cuidados Intensivos y señala a dos países: Bélgica y Grecia. No está citada España… pero se incluye una llamada al pie de página. En esa aclaración, el centro europeo advierte que España «no ha facilitado» datos de hospitales y UCIs y que el ECDC «asume que la ocupación permanece alta». España es el único país que, según el informe, no ha presentado sus datos para este informe.

Además, según advierte el documento, «la variante B.1.1.7 parece ser más transmisible que las cepas circulantes previamente predominantes y puede causar una infección más grave».

Oficialmente, según los últimos datos aportados por el Ministerio de Sanidad, en España hay 470 casos de cepa británica secuenciados en laboratorio. Sin embargo, sólo los datos internos de la Comunidad de Madrid apuntan a alrededor de 800 casos en las últimas 3 semanas.

Alerta por la mortalidad
La cepa británica del coronavirus continúa creciendo exponencialmente en todo el planeta mientras las autoridades alertan de que, en caso de convertirse en predominante, podría derivar en un importante repunte de contagios y muertes en todo el mundo. En caso de que la vacunación no se refuerce, alertaba la UE a finales de enero, las nuevas cepas podrían provocar un aumento de la mortalidad. Y ponían fecha: el próximo mes de junio.

De no cumplirse con los objetivos de vacunación marcados -Sánchez anunció un 70% de inmunizados para el verano-, el cálculo de la UE en sus predicciones apunta a 2 fallecidos diarios por cada 100.000 habitantes para junio. Eso, trasladado a un país de 47 millones de personas como España, son entre 900 y 1.000 fallecidos cada 24 horas.

Entró por aeropuertos
La circulación de esta variante (denominada B.1.1.7) se detectó a finales del pasado mes de diciembre, pero ya circulaba en la zona metropolitana de Londres desde septiembre y entró en fase de expansión en octubre.

Un estudio científico elaborado por investigadores de 60 universidades y centros de referencia internacionales analiza cuáles fueron las rutas aéreas con más pasajeros procedentes de Londres en ese mes y los resultados resultan alarmantes: España fue, con mucho, el país que más vuelos recibió procedentes de Londres durante la expansión de esta cepa. La mayoría llegaron al aeropuerto de Madrid-Barajas, que el Gobierno de Pedro Sánchez se negó a cerrar pese a las constantes peticiones por parte de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.

España fue el país que más viajeros recibió el pasado octubre por avión procedentes de aeropuertos de la zona de influencia de Londres, el foco de origen de la peligrosa cepa británica. Un momento clave, en plena expansión de una variante que aún no había ni siquiera sido descubierta.

El ‘paper’, en el que han participado investigadores españoles, lleva por título original ‘Tracking the international spread of SARS-CoV-2 lineages B.1.1.7 and B.1.351/501Y-V2’ (en síntesis y en castellano, ‘rastreando la expansión internacional de los nuevos linajes del SARS-COV-2’).

El gráfico ‘D’ no deja lugar a dudas: el número total de pasajeros recibidos por España procedentes de los aeropuertos de Heathrow, Gatwick, Luton, City, Stansted y Southend (todos en el área metropolitana de la capital y cerca de Kent, donde se originó la cepa) es superior al de cualquier otro país del mundo. Le siguen Italia, Grecia, Polonia y Alemania.

Una interferencia antidemocrática
El problema surge cuando es un miembro del Gobierno quien promueve la censura
Editorial larazon 18 Febrero 2021

No hay debate posible, al menos en una democracia plena, cuando desde el poder político se pretende ejercer el control o la tutela de los medios de comunicación. De ahí que la intervención ante el Parlamento del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, reclamando instrumentos de supervisión pública de los contenidos informativos es profundamente perturbador para el derecho a la libertad de los ciudadanos, que son soberanos en su elección y que no precisan de más amparo que el que emana, legítimamente, de los tribunales de justicia.

No es, por supuesto, la primera vez que el líder de Unidas Podemos plantea este tipo de ataques a la libertad de expresión ni, tampoco, la primera vez que sustituye un argumentario imposible, porque sería falaz en cualquiera de sus puntos, con insultos de trazo grueso, de ese trazo con el que se fabrica la peor de las demagogias, contra las empresas y los profesionales del Periodismo. Nada que no sepamos de los monstruos que provoca la ensoñación de las tiranías ni, mucho menos, que no hayan experimentado en carne propia las sociedades sojuzgadas por gobiernos que comparten la misma ideología que el señor Iglesias. Pero mientras sus diatribas no comprometían a uno de los poderes del Estado, en este caso, el Ejecutivo, podíamos ignorarlas como el fruto, siempre vano, de quien, desde la soberbia, encaja mal la imagen que le devuelve el espejo de los medios de comunicación.

Porque, la cuestión esencial, es que quien promueve instrumentos de censura y presión, no importa el nombre que quiera dársele, es un miembro del Gobierno de España, el mismo Gobierno, por cierto, que ya ha introducido en la Ley de Seguridad Nacional una suerte de organismos de vigilancia de la «desinformación». Es la misma persona que, como se puso ayer de relieve en el Congreso, impulsa campañas públicas de acoso, descrédito e intimidación contra los periodistas y los medios independientes, y que atribuye a imaginadas «cloacas de poderes fácticos» y a «conspiraciones de millonarios» las críticas razonadas y, en cualquier caso, legítimas, que se hacen a sus indeseables, por nocivos para el progreso económico y social, proyectos legislativos. Con todo, lo peor del discurso es la insistencia en describir como un «cuarto poder», es decir, susceptible de control externo, a los medios de comunicación, especie que no por extendida es menos falaz.

Por el contrario, es Pablo Iglesias, desafortunadamente a nuestro juicio, quien ejerce el poder político desde su puesto en el Consejo de Ministros. Un poder que, dado el modelo de partidos que rige en nuestro país, extiende su potestad a la elaboración de las normas y leyes. Y en demasiadas ocasiones, frente a ese desequilibrio, lo único que se alza es la Prensa libre. Ese reducto de la información contrastada y la opinión informada, del periodismo al servicio de la verdad y de los ciudadanos, que siempre, podríamos multiplicar los ejemplos hasta el cansancio, tratan de eliminar los totalitarismos. Con una reflexión final. Los ataques a la Prensa por parte de Podemos, aunque continuos, suelen recrudecerse cuando esta formación se encuentra inmersa en problemas judiciales relacionados con la corrupción política y el mal uso del dinero público. No puede ser casualidad. Romper el espejo, claro, es una solución socorrida, pero ni es legítima ni se puede admitir en un espacio de libertad.

“Democratizar los medios para controlarlos, pura demagogia”
Los medios ya responden de sus abusos ante el poder judicial
Isabel Serrano Maillo larazon 18 Febrero 2021

Lo primero que eliminan las dictaduras es la libertad de prensa y lo primero que hacen es controlar los medios de comunicación. Poco más habría que añadir.

Los medios de comunicación que hacen su trabajo son incómodos para el poder, es evidente, porque aunque a veces lo aplauden, otras muchas sacan sus miserias a relucir. Los medios denuncian los abusos del poder. Los medios escudriñan los decretos gubernativos para buscar la trampa y la contradicción. Los medios tienen mucha memoria y eso, casi nunca no interesa. La maldición de la hemeroteca. Los medios controlan al poder y, por eso, el poder siempre ha tratado de controlar a los medios, aunque bien es cierto que de manera menos descarada. Cuando el Gobierno controla los medios de comunicación, la información deja de serlo para convertirse en propaganda.

Proteger la libertad de información y la libertad de los medios de comunicación no es un tema baladí. Nos jugamos la democracia, porque solo con un sistema de medios libres se garantiza la existencia de una opinión pública libre. Es innegable que todos los ciudadanos somos titulares del derecho a la información, pero este solo alcanza su máxima eficacia cuando es ejercido por los profesionales de la información a través de los medios institucionalizados, porque “El hombre común cuando informa ejerce un derecho, el periodista, además, cumple un deber” (Gareis, 2013).

Es evidente, además, que libertad de prensa no implica que no haya un control sobre los medios. Ese control es ejercido por los ciudadanos, que son libres de elegir qué periódico leer o qué canal de televisión ver, cada uno con una línea editorial concreta. Y, sobre todo, los medios responden de sus abusos ante el poder judicial.

Hablar de democratización de los medios, cuando lo que se busca, en realidad, es su control político, es pura demagogia.

¿No tiene usted nada mejor que hacer, señoría?
Editorial OKDIARIO 18 Febrero 2021

La querella de la Fiscalía y de Pablo Iglesias contra el ciudadano Miguel Frontera, vecino de Galapagar al que el Ministerio Público y el vicepresidente segundo quieren meter en la cárcel por manifestarse frente al casoplón y llamarle «garrapata», no se tiene en pie, como tampoco se entiende que el juez la haya admitido a trámite. Es sencillamente surrealista, un monumento a la hipocresía, que el vicepresidente segundo del Gobierno pida derogar el delito de injurias contra la Corona para sacar de la cárcel a un rapero condenado, además, por enaltecimiento del terrorismo con el argumento de que sus calumnias son «libertad de expresión» y pretenda meter en la cárcel a un ciudadano que le llamó «chepas». Y dado que la Fiscalía depende del Gobierno no sorprende, aunque resulte alucinante, que salga en apoyo del vicepresidente segundo del Gobierno. Extraña, eso sí, que el juez haya admitido a trámite la querella. ¿Es que no tiene nada mejor que hacer su señoría?

Iglesias defendió a través de su cuenta de Twitter al delincuente Hasel, condenado por la Audiencia Nacional a dos años, cuatro meses y quince días de cárcel. «Opino que en democracia nadie debería ir a la cárcel por delitos de opinión. Hay otros mecanismos jurídicos para proteger el honor, la integridad o el desprestigio. Que Hasel vaya a la cárcel, pienso que generará la sensación de que la Ley no siempre es igual para todos». En eso tiene razón: la ley no es igual para todos, porque si a él le llaman «garrapata», cárcel, pero no si se injuria al Rey o a las víctimas del terrorismo. Hay que tener mucha cara y ser un cínico redomado para querer meter en prisión a un ciudadano que le llamó «garrapata» y querer sacar de la cárcel a un delincuente que enaltece de forma sistemática a una banda de asesinos.

La libertad de expresión que defiende Iglesias es la ley del embudo: si eres de extrema izquierda y rapero, puedes injuriar sin límite, pero si eres un ciudadano cualquiera que no le baila el agua a Podemos, cárcel sin discusión.

Allende el espejo
Agapito Maestre Libertad Digital 18 Febrero 2021

Vieja es la historia del hombre horrorizado de su rostro. Retiró de su casa todos los espejos para evitar la tentación de mirarse. Humana es la reacción de los dirigentes del PP por largarse del edificio, un gigantesco espejo, que les enfrenta continuamente a sus odiosas facciones. Quizá allende el espejo, título de una obra del maestro Lewis Carrol, consigan estos jóvenes construir un nuevo proyecto político para ilusionar a quienes detestan las formas y fondos totalitarios de ejercer el Gobierno de Sánchez-Iglesias. ¡Quién sabe! Por algo se empieza. Siempre es primero el olvido, y luego viene el recuerdo. Imposible es hacer historia, recuerdo crítico y sin engaños, sin previo y piadoso olvido de los horrores del pasado.

No me parece descabellada la decisión de volar Génova 13. Después de todo, el cambio permanente de nombres y sedes parece una tradición muy enraizada en los partidos políticos españoles de corte conservador y liberal. Sí, han leído bien, he escrito cambio de nombre, porque después de cambiar de sede, casi como un destino, un designio necesario, vendrá otra forma de llamar al nuevo partido. Basta recordar algunas siglas, desde 1976 hasta hoy, UCD, PDP, PL, AP, CP y PP, para saber que Casado y los suyos o son fieles a esa tradición o sucumbirán al modo de lo sucedido con otros partidos. Ese momento llegará pronto. Entonces ya no valdrá entretenerse con voladuras metafóricas de edificios y siglas. Será preciso hacer política, historia, porque ni siquiera Santo Tomás, un sabio que admitía la posibilidad de un mundo sin comienzo histórico, tuvo que reconocer como auxilio teórico de su explicación la existencia de un Día de la Creación. También Casado habrá de reconocer ese comienzo histórico, que se confundirá, por desgracia para él, con el Día del Juicio. ¡Quién sabe si será su Juicio Final!

El comienzo histórico del inevitable nuevo partido político tendrá que empezar por levantar acta de lo obvio: Vox es una realidad asentada en toda España, empezando por Cataluña, que le da la gobernabilidad al PP y Cs en varios mesogobiernos regionales. Sin embargo, Casado puede seguir prescindiendo de esa realidad, como viene haciendo desde el día de la moción de censura de Vox contra Sánchez, y obstinarse en construir un libro para ser leído al revés, como el que se encontró Alicia en la obra de Lewis Carrol. Quizá consiga algo bello, lleno de palabras pertenecientes a una lengua de fantasía, pero siempre será muy difícil de entender. Quizá a muchos les llene la cabeza de ideas extrañas. Quizá de esas oscuridades alguien saque provecho. Pero una cosa será clara: con todos esos galimatías alguien está dando la muerte a Algo.

Vox acorrala al Gobierno para que responda ya si se han vacunado tras la negativa de Illa a hacerse una PCR
Maite Loureiro Libertad Digital 18 Febrero 2021

Vox intensifica su ofensiva contra el Gobierno a cuenta de la polémica por el suministro de vacunas a varios cargos públicos, para conocer si alguno de los ministros ha recibido una dosis. Cuestión que, de momento, no ha sido respondida por ninguno de ellos a pesar del reguero de dimisiones que ha provocado este asunto entre concejales, alcaldes o, incluso, el JEMAD.

El partido de Abascal ha registrado este miércoles una batería de preguntas, que se suman a la ya formulada el pasado 22 de enero, después de que el exministro de Sanidad y candidato del PSC en Cataluña, Salvador Illa, se negara a hacer una PCR para el debate de TV3, siendo el único de los aspirantes en rechazar someterse a la prueba.

En el escrito de Vox, al que ha tenido acceso Libertad Digital, el partido asegura que "es evidente que esa negativa se basa en que el señor Illa se ha vacunado contra el virus y, sin embargo, no desea que ese detalle sea conocido", por lo que reclaman al Ejecutivo que responda a cuatro cuestiones al respecto.

La formación pregunta al Gobierno, "en caso de haberse administrado una vacuna contra el covid-19, ¿en qué fecha se han vacunado los ministros del Gobierno?", "¿cuántos miembros del Gobierno se han vacunado ya?", "en caso de que se haya suministrado la vacuna a alguno que exija doble o triple dosis, si se le ha administrado la primera o el total" y, por último, "¿de qué vacuna contra el covid se trata?".

El documento está firmado por la secretaria general del grupo, Macarena Olona, y los diputados del partido, Juan José Aizcorbé, José María Figaredo, María Ruiz y Eduardo Ruiz. El objetivo, aseguran fuentes del partido, es "acorralar" al Ejecutivo para que no pueda eludir la respuesta a este asunto.

Y es que, según ha podido saber este periódico, la Mesa del Congreso inadmitió a trámite el primer escrito que Vox presentó para que el Ejecutivo les informara sobre si alguno de sus miembros había sido vacunado, argumentando que, tal y como estaba planteada la pregunta, su respuesta podría "afectar a datos de carácter personal especialmente protegidos".

Un escollo ante el que no van a dar marcha atrás, según aseguran desde la formación, que volverán a formular la pregunta en distintos términos en el plazo de unos días, para que no haya excusas y el Gobierno responda si alguno de sus miembros ha recibido una dosis de la vacuna contra el coronavirus.

Asesores de la OMS desvelan la verdad sobre el viaje a Wuhan: "Fue un engaño. Lo han ocultado todo"
Jaime Metzl ha advertido que existe un 85% de posibilidades de que el virus saliera del laboratorio o Instituto de Virología de Wuhan.
Elena Berberana Libertad Digital 18 Febrero 2021

Jaime Metzl, asesor de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha revelado la realidad no contada del viaje a Wuhan que han realizado recientemente un grupo de científicos e investigadores de la OMS. Casi año después de haber sido anunciada la pandemia mundial por el director del organismo, Tedros Adhanom, las autoridades chinas han permitido que varios expertos entren al país para averiguar el origen del brote del coronavirus. Sin embargo, esto no ha sido posible, tal y como ha narrado Metzl y otros científicos de la organización.

El investigador estadounidense ha criticado duramente la falta de transparencia de la OMS y no está de acuerdo con el informe elaborado por sus colegas, después de la visita a Wuhan. El asesor afirma que, prácticamente, fue una visita guiada por los funcionarios chinos. La escena de los hechos ya estaba montada como un teatro. "Primero fueron dos semanas en cuarentena. Después otras dos semanas en Wuhan. El equipo recibió solo instrucciones de los representantes chinos. Fue una investigación muy corta. Todos los informes y datos lo proporcionaban ellos", confirmó el experto americano.

Metzl, preguntado sobre el asunto en la cadena Fox News, contestó que la OMS "es una organización estructuralmente inadecuada para una investigación profunda y agresiva sobre la Covid-19".

El enfado no es para menos. Metzl no concibe que sus compañeros hayan descartado otras teorías sobre el origen del coronavirus y se hayan conformado con la información elaborada por el régimen comunista chino. El analista tampoco comprende que la OMS haya eliminado de la ecuación la posibilidad de la fuga accidental del laboratorio de Wuhan (CDC) o del Instituto de Virología de Wuhan (WIV).

"La conclusión publicada por la OMS es idéntica a la versión que le han ofrecido las autoridades en China. El resultado de la OMS sobre el origen del virus se ciñe solo a tres teorías. Una de ellas es que pudo haber un contagio directo entre el murciélago y el ser humano. La segunda explica que el contagio pudo producirse entre el murciélago y un huésped animal intermedio. Y la tercera es que la infección pudo venir a través del envío de comida congelada desde otro país. No se baraja en ningún momento la posibilidad de que saliera del laboratorio. Los investigadores de la OMS se negaron a investigar sobre esta hipótesis. Me molesta que esto haya pasado. Creo que es realmente terrible", ha lamentado Metzl en Fox News.

El mismo día que Metzl lanzaba estas declaraciones, el jefe del grupo de investigadores de la OMS que estuvieron en Wuhan, Peter Embarek, publicó las conclusiones del viaje a China. En ningún momento hizo referencia a que las teorías de origen del virus fueron proporcionadas por los funcionarios chinos. Metlz compara las dos semanas que ha pasado el equipo de la OMS en Wuhan con una farsa en directo. "Fue un engaño. Lo ocultaron todo", reitera durante la entrevista el especialista.

El asesor relata que el Partido Comunista Chino (PCCh) impidió que accedieran a instalaciones que no constaban en la ruta programada y lo define como un verdadero fracaso. "Las autoridades chinas están encubriendo el verdadero origen y han lanzado las teorías del traspaso del murciélago al humano y la de la comida congelada porque así se eximen de responsabilidades. Han borrado todas las huellas", aclara el asesor de la OMS.

"La vía más probable es que el contagio se produjera del murciélago a una especie huésped intermediaria. Para investigar más sobre esta teoría necesitaremos más tiempo y estudios", señaló Embarek contradiciendo a Metzl. "La hipótesis de que se escapara de un laboratorio es extremadamente improbable para explicar la introducción del virus en la población humana", apuntó el director de la investigación negando el relato de su colega.

Pero Jaime Metzl desmiente a Embarek e incidió en que en Wuhan no ofrecieron ninguna evidencia de que el contagio de animal a humano hubiera sido el origen del brote. De hecho, ha asegurado que "las autoridades chinas llevan todo un año intentando demostrar sin éxito que el virus se traspasó de un animal a un humano. Por eso están ahora están sugiriendo que el virus vino de India, Bangladesh o Estados Unidos. Están escondiendo la verdad", especificó el asesor de la OMS.

Metzl ha actualizado un informe con sus propias conclusiones. En el documento se puede leer que sirvió en la Administración Clinton, como director de Asuntos Multilaterales y Humanitarios, pero concreta que "no tiene ninguna agenda política", puesto que lo más importante para él es descubrir la verdad sobre el origen de la pandemia. "En las primeras semanas críticas después del brote, las autoridades de Wuhan trabajaron agresivamente para silenciar a los denunciantes y destruir las pruebas que pudieran resultar incriminatorias", escribe en su web de investigación.

El estadounidense explicita en su plataforma digital que "hay un 85% de probabilidades de que haya sido una fuga accidental del laboratorio y un 15% por transmisión de animales", y asevera que el Ejército de Liberación Popular de China estuvo involucrado de alguna manera en la ocultación del origen del contagio del virus SarS-Cov-2. "A finales de enero de 2020, el general de división del EPL, Chen Wei, fue puesto a cargo de los esfuerzos de contención en Wuhan. Esta función incluía la supervisión del Instituto de Virología de Wuhan (WIV), que anteriormente se había considerado una institución civil. El general Chen es el principal experto en armas biológicas de China. El Ejército de Liberación Popular estaba realizando una investigación encubierta de doble investigación civil-militar sobre los coronavirus de murciélagos en el WIV que no han sido probadas", cita en su investigación.

Metzl argumenta que "el gobierno chino presionó masivamente a la OMS para evitar que la OMS declarara la Covid-19 como una emergencia internacional e impidió que los investigadores de la OMS entraran a China durante casi un mes".

El asesor de la OMS no está nada contento con la dirección de Tedros Adhanom. Sobre ello, cabe recordar que el etíope al frente de la OMS es un aliado de China y amigo de Xi Jinping. Además, fue acusado por Human Rights de ocultar las epidemias del cólera en su país. "Deberíamos conseguir una comunidad de democracias, de países socios. Unirnos y concretar cuál es la información básica que debemos exigir a China. Esto no es un "oigan, ¿pueden hacernos un favor?" No. 2,4 millones de personas han muerto ", finalizó muy serio el experto de la OMS.

China se niega a dar información
Otros asesores de la OMS que estuvieron en el viaje a Wuhan, días después de las declaraciones de Metzl, han dado la razón al asesor americano. Los científicos han denunciado que las autoridades chinas se han negado a entregar información.

El microbiólogo australiano Dominic Dwyer ha contado que solicitaron los datos en crudo de 174 casos identificados en la primera fase de la pandemia, en Wuhan, en diciembre de 2019, pero solo se les ha proporcionado un resumen. "No sé decir por qué no nos los han dado. Si es por motivos políticos, por tiempos o si es difícil... pero si hay otros motivos, los desconozco. Solo se puede especular", ha transmitido Dwyer.

"La gente de la OMS cree ciertamente que han recibido muchos más datos que en años anteriores, así que en sí mismo es un avance", ha informado el investigador. El equipo llegó el 14 de enero a Wuhan, considerada como la ciudad epicentro de la pandemia, y, tras dos semanas de cuarentena, visitó lugares como el mercado mayorista de mariscos de Huanan, donde se produjo el primer grupo de infecciones conocido, así como el Instituto de Virología de Wuhan. Según sus conclusiones, todavía no es posible determinar cómo se introdujo el virus de la Covid-19 en el mercado de Huanan, pero aseguran que estaba ya circulando por otros puntos de la ciudad en esas fechas.

Sobre la hipótesis del laboratorio, Dwyer indicó que no vieron nada sospechoso pero admitió que puede que no les dejaran verlo: "¿Nos enseñaron todo? No se puede saber. No fuimos escogidos para hacer un examen forense de prácticas de laboratorio", ha declarado a su regreso.

Paralelamente, el jefe de la misión, Peter Embarek, indicó, según recoge CNN, que el brote de coronavirus en Wuhan podría ser mucho más extenso de lo que se pensaba y confirmó que no lograron acceder a las muestras de sangre de miles de pacientes, algo que confirmaría que China calló sobre el virus durante más tiempo del que se piensa y que pudo estar extendiéndose sin control mucho antes de que las autoridades lanzaran su primer aviso.

Prólogo de "No te arrepientas"
35 razones para estar orgullos de España, por José Javier Esparza

Redacción https://rebelionenlagranja.com 18 Febrero 2021

A continuación, por el interés que conlleva, reproducimos el prólogo del nuevo libro de José Javier Esparza. Un relato obligatorio, para todos aquellos que han olvidado la grandísima historia de la nación española. Y para los que no la han olvidado, también.

Obligatorio, porque sintetiza 35 razones para estar orgullosos. Orgullosos de ser españoles. O simplemente, orgullosos de España.

Prólogo
«Este es un libro pensado para ti. Y para tus padres. Y para tus abuelos. Para ti, porque nada de lo que aquí se cuenta te lo van a enseñar en el colegio. Para tus padres, porque probablemente les habrán enseñado todo lo contrario. Y para tus abuelos, porque tal vez un día conocieron muchas de estas historias, pero desde hace medio siglo les están diciendo que tienen que avergonzarse de ellas. Y no, no hay que avergonzarse de ser español. No hay que arrepentirse de la huella que España ha dejado en la Historia. Al revés, hay sobradas razones —por lo menos, treinta y cinco— para estar muy orgullosos de la Historia de España.

Por supuesto, nuestro suelo ha dado una buena porción de criminales, fanáticos, ladrones y bárbaros. Claro que sí. Como todos los pueblos del mundo, porque los humanos estamos hechos en todas partes de la misma pasta. Nadie es mejor por ser español, ruandés o noruego.

Pero, en el otro plato de la balanza, nuestros antepasados han hecho cosas maravillosas, cosas que cambiaron el curso de la historia, también cosas que hicieron del mundo un lugar más habitable; cosas que nos pertenecen porque son la herencia que nos han dejado y a las que no deberíamos renunciar porque, sin ellas, ¿quiénes seríamos? ¿Simples contribuyentes, simples votantes, simples consumidores de Netflix, intercambiables unos por otros? Es decir, ¿nadie?
En España nació el primer parlamento de Europa, y también los primeros estatutos de ciudades libres

Fueron españoles los que dibujaron el mapa del mundo abriendo el Atlántico, primero; dando la vuelta al globo después y, en fin, conquistando el océano Pacífico. En España nació el primer parlamento de Europa y también los primeros estatutos de ciudades libres. España fue la primera —y, durante mucho tiempo, la única— en prohibir que se esclavizara a los vencidos y en dictar leyes para protegerlos, y también la primera en traducir la religión propia a las lenguas de los conquistados. En España nació el germen de lo que luego conoceríamos como derechos humanos. Y las primeras formulaciones modernas de la economía. España organizó la primera expedición científica internacional y la primera campaña de vacunación en tres continentes. España alumbró la primera gramática de una lengua moderna. España fue el primer país de Europa que abandonó esa horrible práctica de quemar brujas. España revolucionó las artes con la impronta de sus «siglos de oro». Y otras muchas cosas más que en este libro vamos a ver una por una. ¿De verdad quieren que renunciemos a ellas?

Estos episodios no son desconocidos, pero han sido olvidados, silenciados o deformados
Los episodios que aquí vamos a contar no son desconocidos. Pero sí han sido, con frecuencia, olvidados, silenciados o deformados. Toda nuestra historia padece desde hace mucho tiempo esa la cara de la deformación sistemática. En buena parte, porque vivimos de tópicos elementales que tienen poco que ver con lo que real mente ocurrió y que, sin embargo, se han tomado por verdades inquebrantables. ¿Ejemplos? Miles.

En los manuales de Bachillerato españoles aún se enseña esa superchería según la cual la gente, en la época de Colón, pensaba que la Tierra era plana y solo el navegante fue capaz de sacar al mundo de su error. No es verdad: todos los europeos cultos del siglo XV —y desde mucho antes— sabían perfectamente que la Tierra es una esfera.

Lo interesante es constatar de dónde viene el tópico terraplanista: de un libro escrito en 1828 por el neoyorquino Washington Irving (La vida y viajes de Cristóbal Colón) en el que, para defender la superioridad del mundo moderno sobre la Europa medieval, se inventaba la burda patraña. Burda, sí, pero sugestiva, porque ¿quién no desea ser superior a las generaciones precedentes? Y así sigue difundiéndose hoy la misma mentira.

Por lo mismo, hoy es común la convicción del «secular atraso científico y tecnológico de España». O sea que hemos dado al mundo muchos valientes, sí, pero científicos muy pocos, tal vez por algún tipo de tara en el ADN nacional. Al parecer, nadie consideró oportuno preguntarse cómo un país pudo ser la primera potencia mundial entre los siglos XVI y XVII, construir barcos cada vez más perfectos, trazar rutas marítimas en dos océanos, sembrar América de enormes edificios y ganar batallas en cualesquiera escenarios, y hacer todo eso careciendo de ciencia y de técnica. Una vez más, no es verdad.

Por poner solo cuatro ejemplos, Francisco Hernández inventó la taxonomía moderna en 1576, Jerónimo Muñoz describió la supernova de 1572, Jerónimo de Ayanz creó la primera máquina de vapor en 1606 y Félix de Azara teorizó la evolución de las especies en 1800 antes que Darwin. Pero en España, desde principios del siglo XIX, rige el tópico del «secular atraso científico», y los historiadores, copiándose unos a otros, lo han convertido en verdad inquebrantable, por más que estudiosos actuales como García Tapia se esfuercen en sacar documento tras documento para demostrar lo contrario.

¿Más tópicos? El genocidio, claro. Ese brutal genocidio que España habría ejecutado sobre los indígenas de América. Es fascinante, porque uno ve hoy la América hispana y constata que hay decenas de millones de indios y, aún más, de mestizos. ¿Cómo es compatible eso con la tesis del genocidio? Y sin embargo, ahí tenemos a no pocos españoles denunciando, indignados, el tal genocidio al lado de ciudadanos de evidente origen indio y que suelen llevar apellidos como Martínez o Gómez, sin que la manifiesta incongruencia les incomode lo más mínimo.

«Los españoles hemos dejado que nuestra historia se deforme hasta lo grotesco»
Dejemos aquí la lista de disparates, porque todos ellos van a explicarse por lo menudo en las páginas que siguen. Quedémonos con lo esencial: los españoles hemos dejado que nuestra historia se deforme hasta lo grotesco, hemos aprendido a odiarla —y a odiarnos— y eso se debe a una acumulación de causas en la que sería prolijo entrar, pero que van desde la holgazanería de una historio grafía oficial demasiado dependiente de las simplificaciones del siglo XIX hasta la boba sumisión a las versiones hostiles difundidas desde el extranjero, pasando por la conveniencia política de unas elites que no han dudado nunca en poner la historia común al ser vicio de sus ambiciones particulares. Política, sí. Porque la Historia es un campo de batalla, lo ha sido siempre y nada se gana ocultándolo. También este es, por supuesto, un libro de batalla.

Es fácil entenderlo: quien controla el pasado, o sea, quiénes so mos y de dónde venimos, controla el presente, o sea, adónde queremos ir. Hablemos claro: en España, desde hace muchos años, el relato so bre quiénes somos y de dónde venimos lo controla una gente que tiene bastante poco interés en eso que se llama «identidad nacional». Unos, mayormente a la derecha, porque sueñan con un mundo transparente de individuos disueltos en un gran mercado mundial. Otros, mayormente a la izquierda, porque aspiran a dibujar un país de nueva planta según sus particulares convicciones. Y aun otros, en fin, porque ambicionan crear su propia identidad nacional, como es el caso de los separatistas.

Los unos por los otros, el resultado es que una parte importante de los españoles de hoy sienten vergüenza de su propia historia, es decir, de sí mismos. Y así nos va. Porque, del mismo modo que ninguna persona puede vivir odiándose a sí misma, so pena de volverse loca, tampoco ningún pueblo puede vivir odiando su pasado y su propia existencia. ¿O lo que se pretende es volvernos locos?

Nietzsche cuenta en su Así habló Zaratustra una escena bastante truculenta que viene como anillo al dedo para nuestro caso. Paseaba Zaratustra por el campo cuando halló a un labrador en serios apuros: una negra serpiente se le había deslizado dentro de la boca y clavaba sus colmillos en la garganta del desdichado, que apenas podía hacer otra cosa que implorar auxilio con ojos de espanto. Zaratustra se dirigió al campesino y le increpó con palabras parecidas a estas: «¿Por qué gimes? ¡Muérdela! ¡Muérdele la cabeza y escúpela lejos!». El campesino mordió la cabeza de la serpiente y así se liberó.

Hoy, en Europa en general y en España en particular, da la impresión de que una negra serpiente que se llama culpa nos ha atenaza do la garganta mientras, a nuestro alrededor, un coro de lémures grita «¡Arrepiéntete!». Pues bien: muérdela; muerde esa cabeza de la culpa histórica y escúpela lejos. Porque toda esa gente que vivió en tu suelo, que se llamaba con tu nombre, que tenía tu misma cara, escribió hazañas asombrosas.

No te arrepientas. Hay razones de sobra para que estés orgulloso de la Historia de España.


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Iván Redondo o cómo usar recursos públicos para fines partidistas
Agustín Valladolid vozpopuli.es 18 Febrero 2021

De todo lo publicado tras conocerse los resultados de las elecciones en Cataluña, la noticia que más llamó mi atención fue esta de Jorge Sáinz: “El PSOE ve en el agradecimiento de Illa a Iván Redondo y Salazar un ‘palo’ dirigido a Ábalos”. La información de Jorge añadía que “el reconocimiento público de Salvador Illa, en la noche electoral, al director de gabinete de Presidencia, Iván Redondo, y a su adjunto, Paco Salazar, ha sorprendido en el seno del partido”. En contra de mi inicial suposición, la sorpresa nada tenía que ver con la irregularidad que, inconscientemente, había revelado Illa, sino con la lucha abierta por el control del poder en el seno del Gobierno y del PSOE. “Cualquier agradecimiento a Salazar es un palo para Ábalos”, escribía el periodista de Vozpópuli citando fuentes socialistas.

Se preguntarán ustedes qué es lo que tiene de sorprendente esta noticia. Pues precisamente eso, que no parece sorprender a nadie, que se asume con pasmosa naturalidad que dos altos cargos de la Administración Central, cuyo sueldo pagamos con nuestros impuestos, pueden dedicar gran parte de su tiempo a diseñar y dirigir la campaña del candidato socialista a la Generalitat, aprovechando de paso los recursos que el Estado pone a su disposición. Y, sin embargo, que el responsable de la política de Comunicación del Gobierno, y de la Estrategia de Seguridad Nacional, haya tenido siquiera la posibilidad de transmitir al candidato Illa información relevante para modular con éxito los mensajes de su campaña, constituye un episodio de extraordinaria gravedad que sin duda habría provocado un escándalo mayúsculo en países con mayor tradición democrática.

Aquí, por el contrario, que Redondo y Salazar, secretario de Estado y subsecretario de la Presidencia del Gobierno de España respectivamente, más un número indeterminado de funcionarios fijos o eventuales de La Moncloa, se hayan entregado en cuerpo y alma a construir un candidato de laboratorio con el dinero de todos, se despacha como un episodio menor que apenas salpica ese fango en el que estamos convirtiendo la política.

El “desliz” de Salvador Illa no ha desencadenado la menor reacción política. Ni siquiera una pregunta parlamentaria. Qué quieren que les diga: de alucinar. La Oposición sigue sin dar señales de vida. Empezando por un Pablo Casado entregado al tacticismo; sin aparente estrategia ni estrategas. Agotando etapas a toda velocidad, cometiendo errores de primero de Marketing y Comunicación, como el precipitado anuncio del cambio de sede, otro movimiento defensivo forzado por los malísimos resultados de Cataluña. “¡Teo, marchando un par de ocurrencias!”. Sin apenas pensar. Sin necesidad. Actuando como si fuera nuevo en esto, un manojo de nervios al que se le aparecen en cada esquina los espectros de Álvarez de Toledo y Abascal. Ya solo le falta salir un día a decirnos que se arrepiente de haber sido tan malo con Santi y soltar una lagrimilla. Una pena. Un tipo con la cabeza en su sitio que todavía no ha aprendido a mandar, pero al que el doble bofetón de Cataluña, a PP y Cs, podría ofrecerle, si es capaz de verla, su última oportunidad, la refundación del PP en un nuevo proyecto de más largo alcance tras negociar con Inés Arrimadas la nuda propiedad de un edificio al borde del desahucio.

Casado y Arrimadas son los grandes perdedores del 14-F, y parecen empeñados en fustigarse como si fueran los únicos que han mordido el polvo electoral. Pero no lo son. Porque la realidad es que nadie, salvo Vox, ha salido indemne de estas elecciones. Pablo Iglesias, sin ir más lejos, que ha visto cómo tras declarar siniestro en País Vasco y Galicia, Cataluña confirmaba el inexorable declive del podemismo. En Comú Podem conserva sus ocho diputados de puro milagro, gracias a una ley electoral arbitraria que una vez más se demuestra como un instrumento incapaz de servir para recuperar una añorada estabilidad. Pero la sociedad con Colau se agrieta: pierde el 40 por ciento de sus apoyos y 131.000 votos. Un desastre que debilita su posición frente a Pedro Sánchez, la gran victoria del presidente del Gobierno: arrinconar un poco más a Iglesias. Una victoria pírrica que ni de lejos compensa el fracaso cosechado en las elecciones del pasado domingo. Sí, fracaso, porque lo que se pretendía con la “Operación Illa” era un cambio político en Cataluña, y lo que tenemos es más de lo mismo, incluso peor, porque Junqueras es un peligro mayor que Puigdemont.

La resaca electoral deja la sensación amarga de que no hay nada que hacer, de que todo se deja en manos de un independentismo que, a pesar de obtener un magro resultado (apenas el 25% del electorado), repite mayoría absoluta en el Parlament -gracias, insisto, a un tramposo sistema electoral- y que manejará los tiempos y los dineros como más convenga a sus intereses. Habrá acuerdo Junqueras-Puigdemont, entre otras razones porque Junts, para mantener su maquinaria propagandística, necesita seguir teniendo acceso al presupuesto de la Generalitat. Pero no lo van a tener fácil. Conviene repetirlo, a diario, aun a riesgo de resultar cargante: de los más de 5,6 millones de catalanes con derecho a voto, únicamente 1,3 se ha inclinado por opciones independentistas. Hay que reiterarlo, machaconamente, para que no se salgan con la suya, para que no impongan de nuevo el relato que más les conviene, para que no distorsionen la verdad hasta hacerla, otra vez, irreconocible. Están contentos, pero es pura fachada. La operación les ha salido mal. Tienen mayoría en el Parlament, pero han quedado muy por debajo del que fue su techo social. Su consuelo es que a los demás, salvo excepciones, no les ha ido mejor. Y ese es el drama, que el frenazo independentista no se ha visto acompañado por el resurgir de los demás.

El independentismo gana, pero pierde
Las opciones independentistas han perdido un 12 por ciento de los apoyos obtenidos en las elecciones autonómicas de 2017. Esa es la buena noticia del 14-F. La suma de Esquerra, JxCat y la CUP pasó del 37,4% del electorado, alcanzado hace poco más de tres años, a solo el 25,3 % del último domingo de carnaval. La conclusión es bien simple: con ese magro respaldo ciudadano no existe la menor posibilidad de que el secesionismo imponga algún día su programa de máximos. Si, como ha reconocido en más de una ocasión Oriol Junqueras, para lograr la independencia antes es preciso ampliar la base social del soberanismo, la lección que los independentistas debieran extraer de la jornada electoral, después de haber sometido al conjunto de la sociedad a un estrés intolerable, de haber hundido la reputación y la economía de Cataluña, es que el único camino aceptable es el de la rectificación.

No lo harán. Optarán por negar la evidencia. Necesitan mantener viva la ficción, imponer el discurso falaz de que, a pesar de haberse dejado en el camino un tercio de los sufragios, el hecho de superar por poco el 50% de los votos emitidos (ese raquítico 25,3% del electorado) proporciona a sus decisiones una legitimidad reforzada. Pero la realidad es otra bien distinta, por mucho que la quieran retorcer. Junqueras y Puigdemont saben que el bagaje obtenido el 14-F aleja cualquier posibilidad de que la comunidad internacional vea con ojos más benevolentes la aventura independentista. Y esa, en tanto que debilita la posición del independentismo ante los que debieran convalidar su ensoñación rupturista, es probablemente una de las consecuencias más relevantes de estas elecciones.

Pero tan inútil como esconder el creciente hastío que el procés provoca dentro y fuera de España, es camuflar el fracaso de lo que conocemos como constitucionalismo. Los partidos soberanistas presentaron la cita electoral del día de los enamorados como una oportunidad para avanzar hacia la independencia, pero quienes realmente han tenido delante de sus narices una inmejorable ocasión para frenar la dinámica autodestructiva en la que Cataluña está instalada, y negligentemente la han dejado pasar, son las opciones no nacionalistas, que han pasado del 40 al 24,80% del censo electoral. Ni PP, ni Ciudadanos, ni tampoco el PSC, a pesar de su estimable resultado, han sido capaces de inocular las dosis de confianza y certidumbre necesarias para movilizar a una significativa parte de ese sector de la sociedad que en mayor medida se siente concernido con la idea de una Cataluña sólidamente integrada en España. Y la pandemia, que opera en ambos bloques, no me vale como excusa.

Aunque el problema tiene su origen mucho más atrás, los cinco años transcurridos desde que Carles Puigdemont recibiera el visto bueno de la CUP como presidente de la Generalitat han sido los más perniciosos de la reciente historia de Cataluña en términos de destrucción del tejido empresarial y retroceso económico, además de peligrosamente corrosivos en lo que atañe a la convivencia. La gestión del secesionismo se ha caracterizado por el pertinaz fomento de la confrontación, la neutralización del discrepante y el deterioro de los servicios públicos. Especialmente lastimosa ha sido, y está siendo, la administración de la sanidad durante la pandemia. Y es la constatación de esta nefasta evidencia la que convierte en aún más desconsoladores los resultados del pasado domingo. Desconsoladores, que no inexplicables, ni tampoco inesperados, porque desde mucho antes de que se anunciara la fecha de los comicios no ha habido ni un solo momento en el que asomara la más leve esperanza de que los partidos constitucionalistas pudieran conformar una mayoría alternativa. Y lo peor es que sus líderes no parecen capacitados para aprovechar los signos de desfondamiento que en estas elecciones ha mostrado el independentismo para construir un espacio compartido de consenso que ponga fin algún día a la alucinación soberanista.

Sánchez seguirá encamado con Iglesias
EDITORIAL Libertad Digital 18 Febrero 2021

Que Sánchez amague con mirar al centro sólo tiene como objetivo encubrir su servilismo ante la extrema izquierda podemarra.

Podemos se abstuvo este martes en la votación en la que salió adelante la Ley de Igualdad de Trato presentada por la vicepresidente Carmen Calvo puenteando a la ministra de Igualdad, Irene Montero. La formación de extrema izquierda ha acusado a sus socios de gobierno de “atravesar muchas líneas rojas que no se habían atravesado hasta ahora” y les ha amenazado con “actuar por la vía de los hechos” si Pedro Sánchez no acepta la llamada Ley Trans de Podemos, que el PSOE quiere diluir en la Ley LGTBI.

Por su parte, el PSOE ha querido hacer ostentación de su malestar con Podemos negándose a aplaudir la intervención de Pablo Iglesias en la que éste acusó al PP de ser el responsable de la falta de “plena normalidad democrática” en España.

Por otro lado, es evidente que, teniendo pendiente una conversación con Iglesias, el hecho de que este miércoles Sánchez haya llamado primero a Pablo Casado muestra el interés del presidente del Gobierno no sólo por llegar a un acuerdo con el PP para la renovación del CGPJ, sino por mostrar al líder de la extrema izquierda su malestar y displicencia.

Siendo cierto todo lo anterior, resulta aventurado o ingenuo afirmar que estamos asistiendo a una ruptura entre el PSOE y Podemos y en la antesala de una crisis de gobierno. Y es que una cosa son los roces y conflictos que genera la acción de un Ejecutivo conformado por dos partidos distintos y otra, muy distinta, que el PSOE y Podemos vayan a dejar de ser compañeros de viaje. Que Sánchez finja a veces moderación y amague con mirar al centro sólo tiene como objetivo encubrir su servilismo ante la extrema izquierda, sin la cual perdería el poder. En cuanto a Podemos, tampoco le interesa romper un pacto que le brinda cargos en el Gobierno a pesar de su cada vez más menguado respaldo electoral.

La relación PSOE-Podemos tiene y seguirá teniendo altibajos, pero no es probable que acabe rompiéndose. De hecho, el verdadero Sánchez es el que este miércoles por la mañana se reía de Pablo Casado por pedirle que destituyera a Iglesias. El que considera que no hay radicalismo en quien, como él, pacta con comunistas, separatistas y proetarras, sino en quienes, como los líderes de PP y Ciudadanos, llegan a alguna clase de acuerdo con una formación de impecables credenciales democráticas como Vox.

Ya podrá el presidente del Gobierno excitar los complejos del PP acusando a Casado de ser un “sirviente de Vox”, que aquí el sumiso es él ante la extrema izquierda podemarra. Habrá días en que Sánchez dormirá mejor que otros encamado con Iglesias, pero lo único que de verdad le quita el sueño es perder la poltrona.

Cataluña, el prostíbulo del sur de Europa
Pablo Planas Libertad Digital 18 Febrero 2021

En Cataluña, como en el resto de España, la pandemia no ha provocado un estallido social. Nadie ha roto un escaparate, saqueado un comercio o apedreado a la policía por las colas del hambre, el paro, los ERTE, el cierre masivo de negocios, las muertes en las residencias de ancianos, el colapso del sistema sanitario, las restricciones en la actividad económica y en la vida social o el toque de queda. Las víctimas de la crisis, en un contexto con datos económicos sólo comparables a los de la inmediata posguerra, se lamen las heridas en soledad.

Hay quien sospecha que si gobernara la derecha, sindicatos y partidos como el PSOE, Podemos y los nacionalistas habrían aprovechado el caldo de cultivo de la pandemia y el malestar social para reventar las costuras del Gobierno y provocar un cambio de sistema a fuerza de manifestaciones, algaradas, disturbios y saqueos. Pura agitación y propaganda. Pero gobierna quien gobierna y los primeros interesados en que no se cuestionen sus privilegios son los sindicatos y los chicos y chicas de Podemos.

La cuestión es que las calles estaban en paz hasta que comenzó la campaña electoral catalana y Vox se presentó en sociedad en una región que es como Rentería en los años ochenta, un enclave sin orden ni autoridad alguna, un territorio descontrolado en el que cualquier mediamierda es capaz de poner en jaque a la policía autonómica por culpa de los mandos políticos y también de los pusilánimes mandos operativos.

Tal vez sea injusto decir que cualquiera puede hacer lo que le salga del níspero en la Cataluña fallida. No se vayan a creer que el primero que incendie un contenedor de basura es el puto amo. Eso no es así. Para triunfar se requiere ser independentista o antisistema o, mejor, las dos cosas a la vez. Si concurren tales circunstancias, carta blanca para incendiar las calles a placer, destrozar propiedades públicas y privadas, apedrear a los policías, sean del cuerpo que sean, y sembrar el caos, sea por la república catalana, el desalojo de unos okupas o el encarcelamiento de un delincuente, cual es el caso de Pablo Hasél, alias de un tal Pau Rivadulla.

Excesos como el "apreteu, apreteu" dirigido a los Comités de Defensa de la República (CDR) de esa calamidad que fue el último presidente de la Generalidad, o que Colau diga que lo más grave que sucedió el martes fue que un criminal ingresó en prisión son causa directa de los disturbios. Con esa desgracia de políticos, la policía está vendida y el orden público es una entelequia. Sus palabras abonan la violencia, igual que cuando el consejero de Interior catalán, Miquel Sàmper, dedica media rueda de prensa convocada para informar del número de heridos y el balance de daños a pedir cambios en el Código Penal para que un tipo como Hasél pueda hacer apología del terrorismo sin consecuencias.

Cataluña está perdida, es una región en quiebra. Hace ya muchos años que el Estado la entregó a los caciques nacionalistas, que la han convertido en un erial político, económico y cultural. Barcelona es un mero enclave turístico, un chiringuito de playa, una megabarra americana para el público de ferias y congresos, la Bangkok del sur del Mediterráneo siendo muy generosos y con perdón de la capital de Tailandia. Una lástima y un lupanar. Y suerte que estos disturbios coinciden con la pandemia y no hay turistas o congresistas que puedan desacreditar los encantos del país, sol, sexo y tapas y, en el lado oscuro, los narcopisos.

Los elementos más violentos del separatismo han encontrado en el caso Hasél una excusa perfecta para continuar con las prácticas de terrorismo callejero que emprendieron contra Vox en medio del aplauso generalizado de los nacionalistas, la izquierda y los medios públicos y los subvencionados al servicio de la causa separatista. Ahora el problema es que han atacado una comisaría de los Mossos en Vich. Vaya por Dios. ¿Pero qué se esperaban si cuando Vox estuvo en Vich los Mossos se dedicaron a recular porque tenían órdenes políticas y operativas de no hacer nada?

Dice el consejero Sàmper que una comisaría de los Mossos es una "institución catalana" y que hasta ahí podíamos llegar. ¿Y de los comercios saqueados y las motocicletas quemadas nada que decir? Que viva Hasél por encima de todo pero que estaría bien tener la fiesta en paz, apunta el conseller. No cabe más abyección, mas podredumbre moral, más ignominia y miseria. Y todo ello con la excusa de la libertad de expresión. La misma excusa que permitiría defender a la pobre muchacha disfrazada de Pilar Primo de Rivera que dice que el judío es culpable y a quien Twitter ya ha suspendido la cuenta. En cambio, la de Hasél, con consignas a favor de la ETA y los Grapo, sigue activa.

Sàmper, todo un personaje. Expresidente del Consejo de la Abogacía Catalana que sumó dicha organización al Pacto Nacional por el Derecho a decidir a cambio de un puesto de asesor en la Diputación de Barcelona. La adhesión fue declarada nula por vulnerar los derechos fundamentales de los abogados, pero Sàmper ya había trincado el cargo. Le prometieron que si apoyaba el procés no tendría que volver a trabajar de letrado y cumplieron. Tras la Diputación, fue concejal convergente en Tarrasa y hace unos meses su amiguete Torra le nombró consejero de Interior.

El hombre aspira a repetir de consejero mientras arde Cataluña. Confía en que ERC reedite el pacto con Junts per Catalunya (JxCat), su partido, la partida de Puigdemont. ¿Cómo no van a estar a favor de los delincuentes si les preside un prófugo? Pero lo tiene difícil. ERC ha abierto la ronda de negociaciones para formar Gobierno con la CUP, cuya cabeza de lista, Dolors Sabater, declaraba la semana pasada en un digital separatista que se sentía preparada para asumir la Consejería de Interior.

Sabater fue alcaldesa de Badalona y se atribuía el mérito de haber disuelto la sección antidisturbios de la policía local. En la entrevista prometía eliminar la Brigada Móvil de los Mossos, la famosa Brimo, y la Arro (Área de Recursos Regionales Operativos). Se trata de Cataluña, donde todo es susceptible de empeorar. La próxima estación es que los amigos de Hasél se hagan cargo de la policía autonómica. Pobres mossos y pobres e indefensos ciudadanos de Cataluña.

No, no defienden la libertad de expresión
Cristina Losada Libertad Digital 18 Febrero 2021

Igual que los separatistas intoxicaron al mundo con el eslogan de que se les reprimió y encarceló por querer votar, los podemitas de cuerpo y de espíritu están haciendo circular que se ha encarcelado a un artista por una canción. No solamente difunden la falacia. Han hecho de esta anécdota una causa primera y prioritaria, un asunto de máxima urgencia y trascendencia y una prueba fehaciente de que en España no hay normalidad democrática. Como dijo el jefe. Exactamente como dijo Iglesias cuando, preguntado por unas declaraciones del ministro de Exteriores ruso sobre los dirigentes separatistas presos, se fue de la lengua y aseguró que no hay “plena normalidad democrática” en España. Se fue de la lengua: dijo lo que pensaba. Para Iglesias no hay normalidad democrática en España desde que hay democracia.

La batallita que está dando Podemos para defender a un condenado por diversos delitos, entre ellos el de enaltecimiento del terrorismo, puede tener un móvil tan simple y egocéntrico como el de darle la razón al líder. ¿Que se le ha criticado y echado en cara, también desde el PSOE, que dijera aquello? Pues toma, dos tazas. Y ahí está el rebaño podemita para balar al unísono, como corresponde, que esa condena es una anormalidad democrática. “Se mete en la cárcel a artistas por canciones, ¡miren la gran anormalidad democrática de España!”, repiten. Sólo les falta añadir, e igual alguno lo añade, que eso ya lo dijo Iglesias y que tenía razón, como siempre.

Podemos registró la petición de indulto para el que llaman artista horas después de que la violencia estallara en las calles de Cataluña a cuenta de su detención. La violencia en las calles es la nueva normalidad catalana desde que el separatismo se quitó del todo la careta pacifista. Será por eso, porque es lo normal, que ninguno de los implicados ha condenado los hechos. Desde el Gobierno regional se ha dicho algo así como que está mal toda violencia, venga de donde venga. La alcaldesa de Barcelona no puso ni un tuit sobre los destrozos en la ciudad. Para qué. Su partido va a pedir una investigación. Sí, sobre la actuación policial. Albiach, su candidata en las elecciones, dice que el intento de asalto a la comisaría de Vich fue un hecho residual y minoritario, y que lo importante es que hay “un problema con el blindaje de la libertad de expresión”. Ah, la libertad de expresión.

Ni los separatistas ni los podemitas están defendiendo la libertad de expresión. Lo único que están defendiendo son las concretas expresiones del sujeto condenado. Defienden que se puedan celebrar atentados de ETA, Grapo y Terra Lliure. Defienden que se pueda expresar el deseo de que esos grupos mataran a ciertas personas. Defienden a un individuo que está en su órbita y que conecta con parte de sus bases de apoyo. No se conoce el caso de que hayan salido a defender la libertad de expresión de alguien en sus antípodas ideológicas. Claro que no defienden la libertad de expresión. Han conseguido recortarla de facto y, si pueden, acabarán con ella.
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