AGLI Recortes de Prensa   Viernes 26  Febrero  2021

Demoledor informe de Freemarket: "La política económica de Sánchez nunca ha funcionado en ningún lugar"
Un demoledor informe de la consultora alerta de que el desempleo seguirá aumentando a lo largo de 2021
Diego Sánchez de la Cruz Libertad Digital 26 Febrero 2021

"La política económica del Gobierno no puede funcionar porque nunca lo ha hecho en ningún lugar. No existen precedentes en los países desarrollados de una economía que haya superado una crisis con más gasto, con más impuestos y con más regulaciones. Esto es insostenible".

Así de tajante se muestra Freemarket Corporate Intelligence en su último boletín de coyuntura económica. La consultora, que en 2020 se situó entre las que mejor anticipó las consecuencias de la pandemia del covid-19, considera que la política económica del Ejecutivo que preside Pedro Sánchez postergará la recuperación y agravará la crisis económica, resultando en niveles de crecimiento y empleo mucho peores de lo que anticipa Moncloa.

Según la casa de análisis que preside Lorenzo Bernaldo de Quirós, "la perspectiva de una reactivación económica como la prevista por el gobierno, que anticipa un crecimiento del 7,2% del PIB sin considerar los fondos europeos y proyecta una expansión del 9,8% del PIB al incorporar el "rescate" comunitario, es inalcanzable. De hecho, incluso las expectativas del consenso de analistas, que ahora mismo se sitúan en un crecimiento del 6,3%, parecen de difícil materialización y resultan excesivamente optimistas. Hay que descontar, de entrada, un decrecimiento del PIB en el primer trimestre de 2021 y no hay razones fundadas para esperar una reacción vigorosa de los principales componentes del PIB. Sin duda, una extensa vacunación tiene consecuencias positivas, pero ni los datos invitan a pensar que se produzca ni su materialización producirá efectos taumatúrgicos". Así las cosas, Freemarket CI ofrece dos escenarios de crecimiento para 2021: 3,3% en el peor de los casos y 5,5% en el escenario más favorable, muy por debajo de los niveles del 7,2-10% que baraja el gobierno.

Lo más preocupante del informe es que advierte que "la dinámica de destrucción de puestos de trabajo no ha finalizado y seguirá aumentando a lo largo de 2021. Por añadidura, una porción relevante de los trabajadores acogidos a ERTE son en el fondo parados reales y finalmente no se incorporarán al mercado laboral, aunque de momento figuren formalmente como ocupados".

"Con un descenso de la facturación/beneficios de las compañías, con una destrucción de tejido empresarial que no ha terminado, con una subida del endeudamiento corporativo, con las alzas de impuestos, con la inseguridad generada por la política económica gubernamental etc. no cabe esperar una reactivación significativa de la inversión privada, ni siquiera aunque la pandemia remita, la vacunación alcance a un amplio porcentaje de la ciudadanía y los tipos de interés permanezcan muy bajos. En este contexto, la propensión de las compañías a reducir sus niveles de deuda será elevada y, por tanto, la inversión no tendrá un crecimiento importante", apunta el boletín.

Empresas "zombis"
Freemarket Corporate Intelligente alerta de que "el número de empresas inscritas en la Seguridad Social se ha reducido un 3,3%. Sin embargo esta estimación está sesgada porque se están aplazando o posponiendo las quiebras de empresas. Ello se debe a la moratoria introducida por el Gobierno mediante un Real Decreto de medidas económicas en noviembre de 2020 que extendió hasta el 14 marzo de 2021 la suspensión de la obligación de pedir el concurso de acreedores, es decir, amplió el plazo legal para que las empresas insolventes se declarasen en concurso de acreedores".

"El 28 de abril de 2020, el Gobierno ya amplió dicha moratoria hasta el 31 de diciembre de 2020, para hacer frente al previsible incremento de procesos concursales en los juzgados de lo Mercantil y no bloquearlos. Este segundo aplazamiento ya no cabe justificarse con el argumento de que se bloquearían los juzgados si no para prorrogar artificialmente la supervivencia de empresas inviables o "zombis" que están condenadas a desaparecer. Por este motivo, las estadísticas oficiales de quiebras son un indicador engañoso porque no reflejan la realidad empresarial", recalca la entidad presidida por Lorenzo Bernaldo de Quirós.

En este sentido, el informe recuerda que "el Banco de España estima que alrededor del 60 por 100 de las empresas en España están sufriendo una presión financiera peligrosa para su viabilidad como consecuencia de la crisis, que terminará desembocando en problemas de liquidez y en el peor de los escenarios en situación de insolvencia. Las simulaciones del Banco de España elevan hasta el 10% del total las compañías que se verán obligadas a desaparecer. En esta misma línea se ha pronunciado el Banco Central Europeo que achaca gran parte de los problemas de supervivencia empresarial a que España es el país que menos ayudas directas ha aprobado para hacer frente al impacto en la economía del COVID-19: el 1,3% del PIB en España, frente a casi el 5% en el caso de Alemania o el 5,5% en Italia. Esto resulta muy importante en un país en el que las pymes suponen el 99,8% del total de las empresas y representan alrededor del 66% del empleo. El gobierno ha mostrado una extraordinaria pasividad ante el shock de oferta derivado por la crisis. Para decirlo con claridad, el Gobierno no ha hecho nada para paliar los efectos de la crisis sobre las empresas".

La sombra del "rescate" europeo
El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2021 asigna a los fondos comunitarios que llegarán de Bruselas un impacto alcista sobre el PIB equivalente al 2,6%. Sin embargo, Freemarket CI considera que "esto implica asumir un multiplicador del gasto público mucho más alto que el suministrado por la evidencia empírica disponible3 y por los cálculos realizados por el Banco de España que lo sitúan en el 0,9 por 100. En suma, la aportación de los fondos europeos al crecimiento será muy inferior a la prevista por el Gobierno".

De igual manera, "la experiencia reciente muestra una crónica incapacidad de la Administración española para ejecutar los recursos puestos a su disposición por los distintos programas de la UE. En promedio, España logró ejecutar sólo el 30% de los fondos durante los dos primeros años de puesta a disposición llegando a consumir el 70% en el séptimo año, que es el último para hacerlo. A priori, la incertidumbre sobre la capacidad de gastar una cantidad tan elevada, 77.800 millones de euros, en plazos tan cortos como los anunciados es alta".

Por otro lado, "el acceso a los recursos del programa europeo está ligado al cumplimiento de las Recomendaciones del Semestre Europeo realizadas por la Comisión. Esto implica que, para recibir esos fondos, España debe presentar un plan de reformas que afecta al mercado laboral, a las pensiones y a la liberalización de los mercados, por ejemplo. Obviamente, las recomendaciones de Bruselas chocan de manera frontal con la filosofía económica del gobierno y con algunas de las medidas apuntadas o puestas en marcha por éste".

RTVE marca el retorno al bipartidismo
PSOE y PP vuelven a decidir el reparto sustancial de cuotas, con mínimas concesiones
Editorial larazon  26 Febrero 2021

Frente a las reacciones algo sobreactuadas sobre el reparto partidista y la politización del Consejo de RTVE, que tienden a ignorar lo obvio, que la televisión pública española nunca ha sido, precisamente, la BBC, cabe señalar la trascendencia del acuerdo alcanzado en este caso entre el PSOE y el Partido Popular, que se ha producido allí, donde los negociadores de Pablo Casado tenían menos fuerza por razón de la aritmética parlamentaria, lo que permite augurar que el resto de las instituciones del Estado en trance de renovación seguirán la misma tónica.

De hecho, la elección de los nuevos consejeros nos devuelve en cierto modo a los tiempos del bipartidismo, cuando las dos grandes formaciones españolas decidían el reparto sustancial de las cuotas, con las mínimas concesiones de rigor al PNV y a Izquierda Unida. Que, ayer, desde Unidas Podemos insistieran en identificar como propios a dos de los nuevos consejeros, Roberto Lakidaín y José Manuel Martín Medem, veteranos profesionales vinculados desde hace muchos años a Comisiones Obreras y al PCE, respectivamente, no sólo demuestra lo que decimos, sino que revela el desmedido afán de la formación morada por contrarrestar el discurso de los populares, que insiste en excluir a la extrema izquierda de los pactos con el Ejecutivo. Sin duda, la piedra de toque de la influencia podemita se revelará en los procesos de renovación pendientes, especialmente en el Tribunal Constitucional y en el Consejo General del Poder Judicial, pero, a tenor de lo ocurrido en RTVE, parece que los de Pablo Iglesias van a tener que rebuscar mucho en las biografías políticas, al menos, como hemos señalado al principio, si se consolida el acercamiento, por supuesto, sólo a efectos institucionales, de Pablo Casado y Pedro Sánchez, quienes, de hecho, disponen de una más que holgada mayoría parlamentaria. Por otra parte, no debería resultar extraño que el PP insista en excluir de las negociaciones a un partido que no ha dudado en poner en solfa a las instituciones del Estado, con especial insistencia en el sistema judicial, y en negar que España es una democracia plena. Por otras razones, pero con la aquiescencia entusiasta de Unidas Podemos, tampoco se tiene en cuenta a VOX que, no lo olvidemos, es la tercera fuerza política de la Cámara y suma 17 diputados más que los de la bancada de Iglesias. Por último, y ciñéndonos a la renovación en RTVE, que pone fin a tres años de interinidad de muy poco lucimiento para la Radio y la Televisión públicas, en caída libre de audiencias y con fuertes pérdidas económicas, hay que señalar que los nuevos consejeros responden al equilibrio político existente y que son todos ellos profesionales muy reconocidos, pero que la «revolución» del Ente tendrá que esperar.

RTVE, al servicio de unos pocos
EDITORIAL www.gaceta.es/  26 Febrero 2021

El vil mercadeo de sillones en el Ente público RTVE pactado y suscrito entre PSOE, Podemos y el PP con apariencia de consenso, merece una reflexión que va más allá de la presencia de programas nefandos, corrupciones lingüísticas, desprecio a determinadas —una, en concreto— fuerzas políticas y descarada contratación millonaria de productoras externas innecesarias que usan la plataforma pública para sus intereses partidistas.

Esa reflexión, insistimos, más allá del descrédito en el que caen sus informativos cada vez que la la izquierda controla el Ente y el uso partidista que se hace de esa casa con desprecio del dinero que nos cuesta a los contribuyentes, gira en torno al hecho fundamental de que RTVE, su histórico servicio de Radio Exterior, así como las emisiones de su canal internacional, son la primera imagen que proyecta España de sí misma ante el mundo.

Por desgracia, la demostrada profesionalidad de muchos de sus periodistas y técnicos se pone en entredicho a diario por la abundante e intimídante presencia entre ellos de comisarios políticos al servicio de intereses sectarios. Además, el uso abusivo de la producción externa en una cadena que cuesta a los españoles mucho más de lo que reciben de ella, nos traslada a un universo de amiguismo, nepotismo y sectarismo que mina la reputación de lo que debería ser un servicio público basado sólo en criterios de calidad, búsqueda constante y exquisita de la neutralidad informativa y una pluralidad real al servicio tan solo del español como lengua y de los valores constitucionales.

El reparto de consejeros realizado por el consenso entre PSOE, Podemos y el Partido Popular ofrece un futuro desolador para lo que debería ser un medio —con sus múltiples canales y emisoras— divulgativo, didáctico y de calidad que priorice la promoción y defensa del español y de la cultura española en el mundo. Bien el contrario, el chalaneo de consejeros pactado por los partidos del establishment nos devuelve a la situación de statu quo ante tantas veces repetido a lo largo de los últimos 40 años en el que la izquierda va colocando sus peones políticos en los puestos clave mientras el ultracentrismo moderado reformista se garantiza unas palmaditas en la espalda y, de tanto en tanto, un hueso pequeño y roído.

Hace bien VOX, que sufre a diario el desprecio en los programas de RTVE de los comisarios políticos de la izquierda, en no participar en ese chalaneo indigno de sillones. De esa manera, el día que corresponda —y puede que no esté lejano—, podrá llegar con la mirada limpia y la conciencia tranquila para transformar RTVE con criterios profesionales en lo que España, su imagen ante el mundo y el español como lengua universal de la Hispanidad, merecen.

Y merecen mucho más que una RTVE al servicio de unos pocos.

RTVE, la teoría del mal menor
El pacto del PSOE y el PP para renovar la cúpula de la televisión pública es una buena noticia. No obstante, entierra el mito del concurso y todo queda en un reparto mutuo con carga política
Editorial ABC  26 Febrero 2021

El acuerdo alcanzado entre el Gobierno y el Partido Popular para la renovación de la cúpula de RTVE representa, en este momento, un atisbo de apaciguamiento en la vida política nacional, más allá de su incidencia directa en la dirección del ente público. El deterioro del clima político es tan acentuado que cualquier pacto entre los grandes partidos se convierte en una buena noticia, lo cual es conformarse con poca cosa, porque en una actividad democrática sin sobresaltos lo importante no sería el consenso por el consenso, sino los fundamentos y los objetivos del consenso alcanzado.

En cuanto a RTVE, es evidente que la situación de su administradora, Rosa María Mateo, era difícilmente sostenible. El descrédito de TVE y su caída en audiencia obligaban a un cambio urgente, sobre todo porque esa audiencia estaba siendo sensible a una politización continua de los contenidos informativos. El cambio ha llegado de la mano de un pacto, que no se puede calificar como ilegítimo, entre partidos políticos, en el que priman sus intereses y sus tácticas de ocupación del espacio público, pero igualmente es un cambio que debe ser bienvenido porque abre la puerta a una nueva etapa. En todo caso, que Podemos pierda peso en la nueva dirección de RTVE sí es objetivamente un gran paso para el interés general.

También es beneficioso para la función institucional de la televisión y la radio públicas que el acuerdo recupere algo del bipartidismo que, con todos sus defectos y carencias, ha sido imprescindible para la conservación del orden constitucional. No hay que hacerse ilusiones con Pedro Sánchez en el Gobierno, pero si tiene continuidad en otras instituciones y órganos del Estado como el Defensor del Pueblo, el Tribunal Constitucional o el Consejo General del Poder Judicial, quizá pueda hablarse de un cambio de tendencia. Sin falsas esperanzas, pero tampoco sin ignorar la realidad de estos posibles pactos.

Hasta aquí, el balance positivo del acuerdo entre socialistas y populares. Visto con la perspectiva general que hay que dar a estos acuerdos, lo cierto es que refrenda un modelo de gestión de los medios públicos que no es el más deseable. Todo sistema democrático necesita una opinión pública sólida y bien informada por los medios privados y públicos que cumpla su función de control sobre los poderes del Estado. Si la aportación de los medios públicos consiste en una política informativa sesgada, activista y servil, sus perfiles propios frente al sector privado desaparecen, pierden su razón de ser y cualquier euro invertido en su presupuesto sería un malgasto. La experiencia del mandato de Mateo demuestra que los medios públicos se deslegitiman si no respetan ese interés general que los ciudadanos, al margen de sus ideologías, quieren reconocer en la actividad de una institución pública financiada con cargo a los presupuestos generales del Estado.

Sánchez propuso otra cosa, como es habitual en él. El presidente del Gobierno prometió un sistema fiable de gestión de medios públicos basado en la profesionalidad y ha acabado desactivando de facto el concurso abierto, y realizando un trueque de intereses con el PP, lo cual es posible en un sistema de partidos, pero entonces hay que dejar de engañar a los ciudadanos. Nada pone en cuestión en absoluto la integridad de las personas elegidas para dirigir RTVE. No sería justo ni razonable hacerlo. Lo cuestionable es la incoherencia entre el discurso aparentemente regenerador de Sánchez y los resultados de su gestión.

RTVE contra España
Nota del Editor 26 Febrero 2021

España tiene los piés destrozados de tantos tiros. RTVE tiene que desaparecer, previo levantamiento de alfombras y devolución de lo robado. Los medios de comunicación en manos de los políticos son un disparate en cualquier sistema medianamente libre y respetuoso con los derechos humanos. Que además constituya un despilfarro de nuestros dineros esquilmados de nuestros bolsillos por la inquisitorial hacienda "publica" siempre presta a atacar a los menos afortunados y a mirar a otro lado para los adinerados, es un insulto a la razón a las libertades, a la inteligencia, a España.

Los adoradores de lenguas
Cristian Campos elespanol 26 Febrero 2021

Y si desaparecen todas las lenguas menos una, ¿qué?

Cuál en concreto sea esa koiné final me da igual. Por un tema de comodidad personal yo preferiría que fuera el español, que ya me lo sé. Pero, por lo demás, me es indiferente. ¿El tagalo? El tagalo. ¿El portugués? El portugués. ¿El coreano? El coreano.

Lo probable, en realidad, es que esa koiné final (que no veremos ninguno de los que hoy estamos vivos) sea una amalgama de varios idiomas dominantes, algo así como el interlingua de Blade Runner. Eso es lo que ocurrió de hecho con la koiné original, el griego, que se formó a partir de la mezcla de varios dialectos regionales.

Pero vayan ustedes a saber.

Cuando se dice algo así, de inmediato aparecen los venerajerigonzas. Ya saben, los de "las lenguas son cultura".

Aparecen también por ahí los de "estos franquistas nos quieren exterminar". Son esos que ven un pelotón del Ejército de marcha por Collserola y llaman a La Vanguardia, después de atarse los zapatos con triple nudo, para advertirles de que la invasión de Cataluña ha comenzado.

Incluso aparece por ahí algún acólito de la hipótesis de Sapir-Whorf, que dice que la lengua determina el pensamiento. Es decir, que un japonés y un español no tienen el mismo concepto de la nieve, o de los perros, o de los tomates, porque ambos utilizamos palabras distintas para nombrarlos.

Lo de Sapir-Whorf es una barbaridad sin relevancia más allá de los departamentos de filología que viven de defender su versión débil (la fuerte es demasiado esperpéntica hasta para ellos). Pero al menos dio para una notable película de marcianos: La llegada.

En realidad, la idea de que la lengua determina nuestro pensamiento es la tesis racista por excelencia. Si eso fuera cierto, habría lenguas que dotarían a sus hablantes de capacidades intelectuales diferentes a las de sus vecinos.

Y por eso los nacionalismos defienden a Sapir-Whorf. Porque cuando el nacionalismo dice diferentes quiere decir mejores. Y cuando dice que su lengua le permite soñar en vernáculo, lo que está diciendo en realidad es que él sueña mejor que tú, que roncas en barbárico.

Aquí hay que explicar también que todas las lenguas son el producto del exterminio de cientos de lenguas anteriores, a las que se han impuesto por la fuerza.

Como decía Pedro Gómez Carrizo en el artículo El tótem de la diversidad lingüística publicado en EL ESPAÑOL:

"También esas lenguas minoritarias 'en peligro' que ahora tanto protegemos como uno de los tesoros culturales más preciosos son ellas mismas el resultado exitoso de la eliminación de cientos de lenguas, dialectos o variedades lingüísticas. Por poner un ejemplo, si algún día se consolidase el extremeñu o castúo, sería a costa de vampirizar el futuro de dialectos como el barranquenhu, el sayagués o el habla del Rebollar, frustrando la esperanza de la gente que espera vivir de ellos".

Así que descartado el relato moralista (la lengua "de arriba" que extermina la lengua "de abajo"), sólo queda el argumento de "todos seríamos más cultos si habláramos más lenguas".

Aquí he de recurrir de nuevo a Pedro Gómez Carrizo:

"En el grado cero de evolución, cada homo sapiens hablaba un idiolecto. En la medida en que logró hacerse entender, es decir, compartir código con un receptor, nació la primera lengua. Los seres humanos partimos de ese caos de lenguas y fuimos creando cultura a medida que pusimos orden, reduciendo la entropía primigenia. Así, los intercambios entre los pueblos y el progreso fueron eliminando esa diversidad. Porque la diversidad de las lenguas no es fruto de la comunicación, sino del aislamiento. No es fruto de la cultura, sino del analfabetismo".

Hablar más lenguas no te convierte en una persona más culta. Te convierte en alguien que se ha visto obligado a aprender varios códigos distintos para expresar una misma realidad. Es un desperdicio de tiempo y energía que los humanos podríamos emplear en cosas mucho más útiles, como encontrar la cura del cáncer o ver series de HBO.

La diversidad de lenguas es un fracaso civilizatorio. Si es que entendemos que el fin último de la comunicación es comunicarse, no encontrar 7.000 maneras de distintas de describir lo mismo, como si fuera un reto de TikTok.

Qué pereza dan aquellos que dicen que las lenguas son cultura, no herramientas. No hay inculto al que no se le caiga de la boca la palabra cultura a cada paso.

Las lenguas no son cultura, sino un código de signos aleatorios sin relación ontológica con los objetos y las acciones que describen. Las lenguas son artefactos de obsolescencia programada.

En cuanto a la afirmación de que la diversidad de lenguas es valiosa por sí misma, ¿qué decir? Tan lamentable es esa perspectiva que hasta cuenta con su propio mito bíblico, el de la Torre de Babel.

Ni siquiera entro en el asunto de la utilización política de las lenguas para generar el conflicto civil entre compatriotas. Ese era, de hecho, el objetivo del Dios de la Biblia cuando erradicó la lengua única y condenó a la humanidad a la multiplicidad de lenguas: dividirnos y enfrentarnos como castigo por nuestro pecado de soberbia, plasmado en esa torre con la que pretendíamos llegar al cielo.

Eso son las lenguas en la Biblia. No un regalo, sino un castigo por pretender ser más sabios, por creernos iguales los unos a los otros. Las lenguas nos rebajan y nos condenan al suelo, a la ignorancia, a la guerra. Cuantas más lenguas hablemos, más humanos seremos. Más inferiores respecto a Dios.

En la Biblia, en fin, las lenguas son la semilla del conflicto. Tampoco es tan difícil de entender, la metáfora.

Cada dos semanas muere una lengua minoritaria en el mundo. A finales de este siglo habrá desaparecido el 50% de las 7.000 lenguas que existen hoy en el planeta. Si esa lengua ha producido algo de valor, ese algo sobrevivirá expresado en otra lengua.

Y si desaparecen todas las lenguas, pues adiós muy buenas. Como decía aquel, "algo hablaremos". No tengan ninguna duda.

La AVT organiza el acto en recuerdo de las víctimas del 11-M
Aunque el acto es al aire libre, se guardarán las medidas de prevención sanitaria para evitar contagios
J.M. Zuloaga larazon 26 Febrero 2021

La Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) conmemorará, el próximo 11 de marzo el Día Europeo de las Víctimas del Terrorismo, con un acto que tendrá lugar en el Parque de El Retiro de Madrid.

El acto tendrá lugar a las 12 del mediodía en el Bosque del Recuerdo. Será leído un manifiesto en recuerdo de las víctimas del terrorismo y habrá una suelta de 191 globos en memoria de los asesinados aquel fatídico 11 de marzo, en el peor atentado yihadista perpetrado en Europa. Además, como cada año, se llevará a cabo una ofrenda floral en la cima del Bosque del Recuerdo.

Según informa la AVT, asistirá una destacada representación institucional del Gobierno, Ayuntamiento de Madrid, Comunidad de Madrid, ayuntamientos, comunidades autónomas, embajadas, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; “además de víctimas y ciudadanos que nos acompañarán ese día”.

“La AVT invita a todos los ciudadanos a que se acerquen al acto de homenaje en Madrid o a cualquiera de los actos organizados en otras ciudades españolas para apoyar y defender los valores de Verdad, Memoria, Dignidad y Justicia que todas las víctimas del terrorismo y sus familias merecen”. “Debido a la situación sanitaria por la que estamos atravesando ocasionada por la COVID19, recomendamos no asistir a dichos eventos a personas pertenecientes a grupos vulnerables. Se deberá mantener la higiene respiratoria y de manos, procurar mantener la distancia física interpersonal de 1,5 metros, evitar el contacto físico entre los no convivientes, evitar aglomeraciones o la formación de pequeños grupos, y es obligatorio el uso de mascarilla”, subrayan los organizadores.

El acto que se celebrará en Madrid, podrá seguirse vía streaming desde las 12:00 horas en el canal de Youtube: https://www.youtube.com/user/avt.

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Manifiestamente sediciosos
Iván Vélez https://gaceta.es  26 Febrero 2021

Coincidiendo con el 40 aniversario de los hechos protagonizados, al menos de manera icónica, por el teniente coronel Antonio Tejero, Esquerra Republicana, Bildu, Junts, PDeCAT, Bloque Nacionalista Galego y la CUP hicieron público un manifiesto que recoge los habituales pseudoargumentos de estos colectivos manifiestamente sediciosos. La difusión del texto vino acompañada por un plante a Felipe VI, el mismo que acertó plenamente en aquella memorable aparición en la que no pronunció la palabra que en España ha servido como coartada a los principales partidos gobernantes para claudicar a quienes operan bajo la adscripción a un lazo amarillo hogaño y una serpiente enroscada en un hacha antaño: diálogo. Sierpe que, desoyendo el consejo cervantino, se cría en el seno, es decir, dentro del Gobierno, pues la actual coalición, sostenida por los votos de muchos de los firmantes del manifiesto, cuenta con la presencia de un vicepresidente que afirma que España no es una democracia plena. Una pretendida tara democrática, la señalada por el hijo del frapero, que conecta con lo expresado en el Congreso de los Diputados por el inefable Gabriel Rufián, portavoz del colectivo partitocrático que ha suscrito un escrito estructurado en cuatro puntos por los que transitan las habituales contradicciones y peticiones de principios que suelen pasar inadvertidas para tan embrutecidos ojos.

Los diputados nacionales, que no otra cosa son quienes comparecieron ante los medios, expresaron su objetivo de manera nítida: llevar a cabo la «ruptura democrática con el régimen del 78, el cual supone la negación nacional y social de los derechos y libertades de nuestras sociedades y nuestros pueblos». Para la reivindicación de sus ya habituales anhelos -«La construcción de repúblicas libres, independientes, soberanas y justas»- los diputados se remiten al 23 de febrero de 1981, interpretado del siguiente modo: «Hace hoy 40 años, tras los acontecimientos del 23F, una operación de Estado reforzó y blindó los pilares y valores del régimen establecido en la mal llamada transición democrática española, con la figura del Rey y el Ejército como sus mayores garantes. Pilares y valores antidemocráticos de donde nacen la represión, la desigualdad, la injusticia, la corrupción, la conculcación de derechos y el recorte de libertades que se mantienen hasta el día de hoy». Nada que no hayamos escuchado en reiteradas ocasiones a esta suerte de reedición, sin la presencia del taimado PNV, de la vieja Galeuscat, pues en el colorido membrete del manifiesto no aparecen los partidos y plataformas que buscan la mutilación, sesgadamente democrática, pues no permite a todos los españoles decidir sobre el descuartizamiento de su cuerpo político, de regiones que no sean Cataluña, Vascongadas y Galicia, precisamente aquellas que durante la mitificada II República obtuvieron un estatuto de Autonomía. El resto de «la ciudadanía», entendemos que española, deberá contentarse con elevarse a la condición nacional apoyada en las «clases populares».

Nada nuevo bajo el sol, predominantemente lazi y ahora también hazeliano, que vicepreside la política española. Al cabo, Sánchez pernocta en La Moncloa gracias a los votos de las sectas catalanistas y al dosificado acercamiento de etarras condenados por sus crímenes, mientras Pablo Iglesias, visitante de golpistas y honrado frecuentador de herriko tabernas, sigue operando como agente madrileño de toda aquella iniciativa que socave la soberanía española. Tales son las concordancias entre la prosodia de los abajofirmantes y la de este quintacolumnista del secesionismo, que hace más de un lustro, en la era pre galapagueña, cuando se presentaba como representante de «los de abajo», Iglesias ya empleó la imagen del candado para referirse a la actual Constitución, en la que, a pesar de la intencionadamente oscura distinción entre nacionalidades y regiones, no figura el derecho de autodeterminación.

Muchas son las teorías que circulan acerca de lo que realmente ocurrió aquel 23 de febrero que, según nuestros secesionistas con escaño pagado por aquellos a quienes pretenden expropiar parte de su territorio, sirvió para blindar los pilares del así llamado régimen o candado. Sin embargo, los aspavientos realizados a propósito de la, al parecer, consustancial corrupción de la actual democracia coronada, solo superable con la salida del nada colaboracionista Felipe VI, son insuficientes para encubrir la doblez de esta partida de hispanófobos que han olvidado las variadas corruptelas que adornan el historial de uno de sus referentes, Jordi Pujol, quien en su momento empleó una metáfora forestal, cargada de amenazas, tan potente como la cerrajera: Si se toca la rama de un árbol caerán todas.

Niños utilizados como terroristas callejeros
OKDIARIO  26 Febrero 2021

Podemos ha avalado las violentas algaradas callejeras que grupos de terroristas urbanos llevan provocando en Cataluña con el pretexto de pedir la libertad del rapero Hasel. La investigación policial, como informa OKDIARIO, ha probado la captación activa de niños de 14 años para usarlos en las revueltas. Como su edad los convierte en sujetos blindados frente a las condenas penales, los radicales han lanzado una campaña de captación y generación de justificantes escolares para que puedan abandonar los centros educativos camino de las movilizaciones diurnas. Una vez introducidos en las huelgas, el resto ya corre de cuenta de los colectivos adoctrinadores para conseguir que permanezcan en los ataques.

El texto que los violentos han colocado en los canales de Telegram que están usando los colectivos CDR para reclutar atacantes en Cataluña dice así: «Algunos centros pueden pedir justificante aunque la legislación vigente establece que, en los términos que establezcan las administraciones educativas, las decisiones colectivas que adopten los alumnos a partir del tercer curso de la educación secundaria obligatoria para no asistir a clase no tendrá la consideración de faltas de conducta ni serán objeto de sanción cuando sean el resultado del ejercicio del derecho de reunión y sean comunicadas previamente a la dirección del centro». Y dejan claro que el curso a partir del cual pueden salir de clase para acudir a movilizaciones «será el tercer curso de educación secundaria obligatoria».

Estamos ante una abyecta estrategia de adoctrinamiento de los más pequeños, convertidos en rehenes del terrorismo urbano. Esto es lo que apoya Podemos: que críos se familiaricen con la violencia callejera y se convierten en militantes activos de una legión de cafres. ¿Esta es la sociedad que quiere Pablo Iglesias? Cuando habla de que la democracia en España no es plena, ¿lo que ofrece como alternativa es que niños desaten la violencia en las calles? Resulta vomitivo que un partido de Gobierno aliente la siniestra estrategia de captación de menores que lleva a cabo la ‘kale borroka’ catalana.
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