AGLI Recortes de Prensa   Viernes 12  Marzo  2021

Casado va desnudo
EDITORIAL https://gaceta.es  12 Marzo 2021

Aceptar una moción de censura y dejar el Gobierno a los enemigos de la preservación del empleo, a los adversarios de la contención en el gasto, a los amigos de los chiringuitos ideológicos pagados con dinero de los contribuyentes —de los autónomos, de los trabajadores, de los sufridos y pequeños empresarios—, es una pésima idea que ya fue puesta en práctica por Mariano Rajoy con los resultados desoladores que hoy padecemos los españoles. En aquel tiempo, hace no demasiado, Rajoy y su cúpula, de la que Pablo Casado era vicesecretario de Comunicación (!), decidieron que dejar España, que luchaba por salir de una crisis económica mundial que fue negada por el zapaterismo rampante, a merced del socialismo de corte sanchista era una buena estrategia electoral.

Ya entonces les dijimos, desde nuestra responsabilidad, que se equivocaban.

Según asegura el presidente de la Región de Murcia, Fernando López Miras, el Partido Popular conoció hace dos noches la traición inminente de Ciudadanos, sus socios de Gobierno, para arrebatarle junto a los socialistas y vía una moción de censura, el mando en la Región y en la alcaldía de la capital. López Miras consultó con Pablo Casado y con el secretario general de la formación de centro centrado, el murciano Teodoro García Egea, la estrategia a seguir. Y entre el mal para ellos —convocar elecciones con la previsible mejora de VOX— y el mal para Murcia —permitir que el socialismo gobierne junto a los felones de Ciudadanos—, eligieron el mal para los murcianos.

Mantenella la decisión de Casado de convertir a VOX en el enemigo y no enmendalla por el bien de los españoles, es un error clamoroso. Así parece que lo ha entendido —de momento— la presidente de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que ante las noticias de la inminente traición de Ciudadanos, optó ayer, imponiendo su criterio sobre el de Casado, por la decisión inteligente de convocar elecciones para que sean los madrileños los que decidan (en una elección con distrito único y en la que no cabe el voto útil) en qué manos quieren estar los próximos dos años. Dos años duros y difíciles de pandemia y ojalá pospandemia, de gobierno de una crisis que ya llena las colas del hambre y de resistencia frente al inmoral socialcomunismo que desgobierna España.

Que el Partido Popular haya optado en Murcia por la solución Rajoy por el temor a VOX mientras en Madrid, dique contra el desastre, Díaz Ayuso se haya negado a seguir esa estrategia suicida de enemistarse con VOX, el único aliado con el que podría contar en la lucha contra el frentepopuismo, dice mucho y muy mal del liderazgo de Pablo Casado.

Una vez más, y perseverando en nuestra obligación periodística de servir de faro en una escollera, recomendamos al actual líder del PP que vuelva a la sensatez, reconozca el error cometido con VOX y que se desprenda de todos aquellos que le susurran que el traje nuevo reformista-moderado-liberal-socialdemócrata del presidente del PP le queda como un guante.

Porque la verdad es que Pablo Casado va desnudo.

Ofensiva contra Ayuso
El PSOE no asume que Díaz Ayuso haya convocado elecciones y pretende anularlas y hurtar el voto a los madrileños a cualquier precio. Las mociones de censura son su obsesión
Editorial ABC 12 Marzo 2021

La primera consecuencia de las mociones de censura presentadas en Murcia y Castilla y León, y del adelanto electoral en Madrid, ha sido el toque a rebato del PSOE en una ofensiva total e indiscriminada contra el PP en esas autonomías, y en particular contra Isabel Díaz Ayuso, con Ciudadanos como palanca. Pedro Sánchez ha ordenado lanzar desde el primer momento todo el peso de su aparato jurídico, su propaganda electoral y sus baterías de agitación mediática contra la candidata popular madrileña para desgastarla. En menos de veinticuatro horas, el PSOE ha descontextualizado todo tipo de afirmaciones de Ayuso sobre la inconveniencia de adelantar comicios durante la pandemia, ha judicializado sus últimas decisiones, y está deslegitimando hasta su propio derecho a convocar a las urnas.

Ayer, la Mesa de la Asamblea de Madrid decidió gracias a la suma de la izquierda con Ciudadanos impugnar ante el Tribunal Superior de Justicia el decreto por el que Díaz Ayuso disolvía el Parlamento regional y convocaba elecciones el 4 de mayo. Más aún, solicita medidas cautelarísimas para revocar ese decreto, desactivarlo, y forzar la celebración de la moción de censura contra ella. A su vez, la ministra de Sanidad amenazó con acudir a los jueces para que prohíban expresamente a Madrid abrir perimetralmente durante la Semana Santa, lo que reafirma que el PSOE vuelve a exhibir su carencia de escrúpulos para utilizar la pandemia como arma electoral. La cacería política de Díaz Ayuso está en marcha toda vez que no solo representa una amenaza real para la disolución fáctica de Ciudadanos en la Comunidad, sino también el principal escollo de Sánchez para recobrar el poder allí donde el PSOE lo perdió hace más de dos décadas. Por eso no parará en barras con tal de estigmatizar a Díaz Ayuso con todo tipo de manipulaciones. En Madrid, no solo Ciudadanos, Podemos, Más Madrid, o el PP se juegan la credibilidad o el futuro inmediato, sino que el lógico simbolismo que Sánchez atribuye a esta autonomía también convierte estas elecciones en peligrosas para el PSOE.

Sánchez está demostrando que su única urgencia es evitar los comicios en Madrid porque es de sobra conocida su preferencia por las mociones de censura como modo de acceder al poder. Lo que no le conceden las urnas lo negocia con todo tipo de cesiones a los chantajes más peregrinos y sangrantes, aunque esa claudicación suponga someter a la democracia a un test de estrés inimaginable. Todo en Sánchez es sinuoso, rebuscado y, sobre todo, restrictivo de las libertades de los ciudadanos. En el caso de Madrid, la única pretensión de Sánchez es cerrar las urnas y anular a una candidata como Díaz Ayuso en plena ascensión política, y con un perfil capaz de conciliar a los votantes de Ciudadanos, e incluso a parte de aquellos de Vox que se sienten representados por ella. En última instancia, el PSOE quiere hurtar el derecho a voto a una autonomía poco proclive a gobiernos socialistas. El doble rasero no puede ser más sectario: cuando el PSOE negocia y gana una moción de censura, todo responde a un legítimo ejercicio democrático en el que se imponen las mayorías; en cambio, cuando el PP convoca unas elecciones forzadas por su justificada desconfianza hacia Ciudadanos, y además parte como favorito, entonces hay que cuestionar el sistema y, si hace falta, hasta criminalizar al PP ante los jueces. Ese es el concepto del poder y el respeto a la libertad que tiene Sánchez. A estas alturas ya no hay que rascar más.

Sánchez baraja intervenir Madrid: más votos para Ayuso
OKDIARIO 12 Marzo 2021

Lo del Gobierno socialcomunista con la Comunidad de Madrid es una obsesión enfermiza: el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha llevado su campaña de acoso y derribo contra Isabel Díaz Ayuso al extremo de pedir a la Dirección del Servicio Jurídico del Estado si procede aplicar el artículo 155 de la Constitución para arrebatarle temporalmente las competencias sanitarias por ‘rebeldía’. Sánchez quiere saber si hay encaje jurídico para tomar esa medida bajo el actual estado de alarma y la situación que atraviesa el Ejecutivo regional tras la decisión de Ayuso de disolver la Cámara autonómica y convocar elecciones.

Madrid se ha negado a aplicar el cierre perimetral que el Ministerio de Sanidad pretende hacer efectivo en las próximas fechas festivas al considerar que no hay ninguna prueba científica que avale que estos cierres tengan efectos beneficiosos para la situación epidemiológica. Ante la negativa madrileña, Iván Redondo, jefe del Gabinete de Presidencia de La Moncloa, ha contactado con la Abogacía General del Estado que dirige Consuelo Castro (a quien se le atribuye la arquitectura legal que rebajó la acusación de rebelión a sedición a los golpistas del 1-O) para que le dé «asesoramiento verbal» (no un dictamen por escrito, que dejaría huella). sobre la posibilidad de aplicar el citado artículo 155 de la Constitución en virtud de un supuesto incumplimiento de una ley que atente gravemente al interés general del Estado. Iván Redondo quiere saber si hay modo de que bajo el actual estado de alarma, que deja a las autonomías el poder de decisión sobre qué medidas sanitarias aplicar, cabe la posibilidad de arrebatarle las competencias sanitarias. Y, ya puesto, Redondo ha planteado si con la Asamblea disuelta sería más sencillo desde un punto de vista legal intervenir la comunidad.

Parece evidente que la decisión de Ayuso de disolver la Cámara autonómica y convocar elecciones ha provocado el indisimulado enfado de Sánchez, que había trazado con Inés Arrimadas un plan para robarle al PP sus Gobiernos autonómicos. La respuesta de Ayuso ha desbaratado su plan y ahora Sánchez pretende llevar a cabo otro golpe institucional contra Madrid y los madrileños. Cuanto más intensifique su estrategia de acoso y derribo, más votos para Ayuso. Por aquello del «ladran, luego cabalgamos».

Viaje al centro de un fraude
Editorial larazon 12 Marzo 2021

En la crisis abierta por la decisión de Cs de presentar una moción de censura en Murcia y desbancar al PP y, posteriormente, en respuesta de que se aplicase a continuación la misma estrategia en la Comunidad de Madrid, lo que provocó de inmediato la disolución de la Asamblea y la convocatoria de elecciones, sobrevuela una pregunta: ¿los que han urdido esta operación que puede trastocar todo el tablero político nacional, contaban con que tendría que ser la Justicia quien autorizase su puesta en marcha? Todo indica que no, que un movimiento que incluía para su pleno éxito poner en jaque el gobierno de Madrid no podía depender de una decisión judicial.

Para saber cuáles son las intenciones de Pedro Sánchez en esta maniobra, la experiencia nos indica que lo mejor es rastrear en su ADN político y descubrir que nunca ha dado un paso que no tenga como efecto alcanzar más cotas de poder. En lo que se refiere a Madrid, la operación ha encallado y ha dejado ver la precariedad del pacto que quería desalojar de la Puerta del Sol a Isabel Díaz Ayuso. Poco se puede esperar de quien ha recurrido a un verdadero «fraude de ley» para bloquear el legítimo derecho de la presidenta de la Comunidad de disolver la cámara y hacerlo acorde con las atribuciones de que dispone (Estatuto de Autonomía, art. 21.2), algo que hizo escrupulosamente: «El Presidente no podrá acordar la disolución de la Asamblea durante el primer período de sesiones de la legislatura, cuando reste menos de un año para la terminación de la legislatura, cuando se encuentre en tramitación una moción de censura o cuando esté convocado un proceso electoral estatal». El decreto de disolución lo firmó, como es sabido, el miércoles a las 12:45 y así se lo comunicó por carta al presidente de la Asamblea. Minutos después, a las 13:02, Más Madrid registró una moción de censura y, cinco minutos más tardes, lo hizo el PSOE.

Sólo desde el incumplimiento flagrante de las facultades que tiene la presidenta podría interpretarse que dicho decreto se firmase posteriormente a la presentación de las dos mociones, algo improbable porque así está registrado en la Asamblea. Insistimos que se trataría de un «fraude de ley» porque ningún presidente podría adelantar elecciones –facultad reconocida en la Constitución y Estatutos– porque inmediatamente de anunciarlo quedaría invalidado al interponerse una moción de censura, dado que la disolución de las cámaras sólo tendría efectividad cuando se publicase en el boletín oficial, en este caso. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid decidirá mañana si prima la decisión de Díaz Ayuso o, por contra, una moción orquestada para taponar una legítima decisión. Mal comienzo en ese retorno al centro de Cs, que bien parece un viaje hacia lo desconocido.

Ciudadanos: crónica de un suicidio anunciado
EDITORIAL Libertad Digital 12 Marzo 2021

Estamos ante el previsible final de Ciudadanos; ya no como posible alternativa de Gobierno sino lisa y llanamente como partido.

Puede que el terremoto de los últimos dos días haya reconfigurado el panorama político y electoral de España, y aunque todavía no es posible conjeturar todas sus consecuencias, sí se pueden extraer ya algunas conclusiones.

La primera es que estamos ante el previsible final, muy triste, de Ciudadanos; ya no como posible alternativa de Gobierno sino lisa y llanamente como partido. Muy difícil será que la formación naranja supere este golpe, y, desde luego, del todo punto imposible si se mantiene la actual dirección.

Y es que la estrategia de Cs ha sido calamitosa. Por un lado, es de una incongruencia rayana en lo grotesco que el partido que hace nada pedía al PP listas conjuntas para concurrir a las elecciones en Cataluña dé la espalda a su deseado socio, lo apuñale y se vaya con el PSOE y con Podemos. Sí, también con los podemarras, que no sólo comparten Gobierno con Pedro Sánchez sino que serán el voto decisivo en la moción de censura en el Ayuntamiento de Murcia.

A este tremendo bandazo hay que añadir un componente de inmoralidad: pese a las bochornosas excusas que aventan, está claro que se trata de una operación de cruda toma del poder. Por eso se ha negociado en secreto incluso para destacados miembros del partido de Arrimadas; por eso pasa por la alianza de Cs con el peor PSOE desde la Guerra Civil –¡y con un imputado por prevaricación!–; por eso el tercer partido en las elecciones autonómicas se quedará con la presidencia de la Región y por eso en la operación el cambalache incluye varios ayuntamientos, para que todo el mundo vea saciadas sus ansias de poltrona.

Pero casi peor que es la inmensa insensatez que el partido de Arrimadas ha demostrado en todo este asunto. Porque aquí sólo hay dos posibilidades: o, como todo parece indicar, se trataba de una campaña a gran escala que iba a trasladarse a otras autonomías, sobre todo a Madrid, y en ese caso alguien habría reventado una operación; o, tal y como clama Cs, se trató de una decisión tomada en Murcia en clave estrictamente regional. Pero, más allá de lo poco creíble que resulta esta versión… ¿de verdad los de Arrimadas son tan estultos como para creer que eso no iba a tener consecuencias en la política nacional?

Sea como fuere, lo más importante es el mensaje lanzado a los españoles: Ciudadanos ya no está entre los partidos comprometidos con la defensa de la nación y el régimen de libertades; a partir de ahora, quien con tanta severidad atacó a "la banda de Sánchez" sólo es uno más de la cuadrilla.

Y eso sí que no lo van a olvidar los votantes.

Ayuso contra Sánchez
Emilio Campmany Libertad Digital 12 Marzo 2021

De Arrimadas ya lo ha dicho todo ella misma con la torpe defensa que de su decisión ha hecho en la COPE. De Ayuso también lo ha dicho todo Cayetana Álvarez de Toledo en su memorable tribuna de El Mundo de este jueves. Pero todavía no se ha dicho todo de Sánchez. Se lee que la maniobra murciana le ha salido muy bien, que arrebatarle al PP uno de sus feudos es un evidente éxito, que apoderarse del ayuntamiento de la capital del Segura constituye un logro indudable, pero ¿qué pasará si el PSOE pierde las elecciones del 4 de mayo? Sánchez y la izquierda mediática eligieron a Ayuso como blanco de todas sus diatribas una vez que Casado se dejó seducir por la moderación y sustituyó a la combativa Cayetana por la dócil Cuca Gamarra. De hecho, el plan consistía en convencer a Arrimadas de que permitiera a Aguado dejarse elegir presidente de Madrid por socialistas y comunistas. Y Ayuso les madrugó. Lo que ha provocado Sánchez en Murcia es dar a los madrileños la posibilidad de censurar su política de incompetencia, muerte y alianza con los enemigos de España.

Y ha sido él quien, habiendo elegido a Ayuso como la pieza a cobrar, ha hecho que lo que se debata en Madrid el 4 de mayo sea cuál ha sido la mejor gestión de la pandemia, si la suya o la de la presidenta madrileña. Y hoy por hoy, el resultado más probable es que la que salga censurada ese día sea la política de Sánchez. Y no lo será en cualquier sitio, sino en Madrid, donde el elector siempre tiene bien presente la política nacional, incluso cuando las urnas son autonómicas. Una debacle en la comunidad madrileña no tiene por qué significar una futura derrota en el resto de España. Pero si hay una región donde los resultados pueden servir para identificar una tendencia general, ésa es Madrid.

El sanedrín socialista ya está buscando un candidato que pueda enfrentarse a Ayuso. Piensan en Margarita Robles porque es lo más presentable que tienen en el Gobierno. Su elección, una mujer que no fue a la manifestación del 8 de marzo de 2020 y que es de lo mejorcito que tuvo el PSOE antes de que aterrizara el solemne y se apoderara del partido el galán de sauna, es en sí misma una confesión de saber lo que opinan los madrileños de Sánchez, Calvo, Ábalos y sus socios comunistas. No se sabe si Robles aceptará. Lo que es seguro es que, de hacerlo, lo hará a regañadientes. “¡Que presenten a Calviño o a Teresa Ribera!”, pensará.

Quiera o no quiera, lo que Sánchez ha conseguido es una cita para batirse en duelo con Ayuso el 4 de mayo. Y la madrileña maneja el Colt 45 Peacemaker mejor que Wyatt Earp cuando quien está al fondo de la calle es un rojillo de pitiminí. Otro duelo que no hay que perderse es el que enfrentará al pistolero recién llegado a la ciudad, Iván Redondo, con el viejo sheriff del condado, Miguel Ángel Rodríguez. Pero ése es otro artículo.

Arrimados al ridículo
Pablo Molina Libertad Digital 12 Marzo 2021

El fracaso de la moción de censura planteada por PSOE y Ciudadanos en Murcia es el estrambote más apropiado de una operación diseñada por Arrimadas en La Moncloa saldada con todo éxito… para los intereses de Sánchez.

Peor hubiera sido llegar a la votación y perderla porque la mitad del grupo parlamentario naranja vote en contra, una decisión que sería, por otro lado, lo más congruente. Porque lo delirante es exigir a la vicepresidenta de un Gobierno votar a favor de irse a la puñetera calle para hacer presidenta a su principal enemiga, impuesta por Arrimadas al frente de la Ejecutiva regional y con una fijación enfermiza por arrebatarle el puesto de número dos del Gobierno autonómico. Junto a la vicepresidenta despechada, otros dos diputados muy próximos al PP se habrían negado a entregar la región al PSOE, una formación tremendamente tóxica cuya proximidad es garantía de fracaso absoluto.

Pero es que, además, las causas en que Arrimadas y Ábalos fundaban su escrito de censura no podían ser más peregrinas. Según el texto (cuya prosa garbancera ya desvela un origen monclovita) la razón fundamental es la vacunación irregular de los altos cargos de la consejería de Salud y la negación de los nombres de los vacunados, algo que Ciudadanos, (decía el escrito), venía exigiendo sin éxito.

En primer lugar, el PP asumió la responsabilidad política del tema de las vacunaciones. El consejero de Sanidad dimitió y, con él, todo el equipo de la consejería. En cuanto a los nombres de los vacunados, la comunidad autorizó a una delegación de diputados a ver las listas de los pacientes vacunados (no podía hacer pública la información por impedirlo la normativa de protección de datos). Ciudadanos decidió no enviar a ningún diputado a esa reunión, porque es algo que, a juicio de la dirección del partido, no iba a servir de nada.

¿Se puede fundar en este episodio chusco una moción de censura? Es evidente que no, por lo que la conclusión lógica al leer el documento es que se trataba de un texto improvisado para justificar una decisión que ya había sido tomada a espaldas de los diputados de Murcia, tres de los cuales han dicho que no la apoyarán.

El resultado es la salida del Gobierno de la coordinadora regional de Ciudadanos impuesta por Arrimadas y de todo su equipo, el fortalecimiento del papel de la actual vicepresidenta y, a partir de ahora, principal referente de Ciudadanos en Murcia, y una imagen de felpudo de socialistas que destruirá al partido naranja tras las próximas elecciones.

Arrimadas ha protagonizado uno de los ridículos más espectaculares de las últimas décadas y, de paso, ha descuartizado a su partido en los lugares donde gobernaba en coalición. Los cesantes que deja en la cuneta ya tienen a quién culpar de salir de la política a gorrazos y por la puerta de atrás. Que no le pase nada.

No cambia nada porque no puede cambiar de podrido que ya está
Antonio García Fuentes Periodista Digital 12 Marzo 2021

Esa es la cruel y terrible realidad de la política; puesto que la política yo la entiendo como el arte o la ciencia, “para gobernar bien a los pueblos” y lo que ocurre y desde que se inventara “esta palabra”, es todo lo contrario, puesto que se adueña de ella la corrupción más hedionda, muchas veces unida a “los crímenes más abyectos” y los que se tapan con plena impunidad; y es por ello, que entrar en política es tragar “con todo ello”; o permanecer fuera aguantando las cargas que te imponen, los que llegados al poder, si alguna vez tuvieron vergüenza y escrúpulos, los perdieron cuando se alistaron en cualquiera de “las tropas mercenarias”, que no, no van a servir al pueblo o los pueblos, van muy al contrario, a servirse de ellos, de las riquezas que producen y las que aprovechan en beneficio propio, compartidas con los que les ayuden a llegar a donde pretenden “estos indeseables”, que a la vista de “cómo marcha el planeta”, son abundantísimos y difíciles de eliminar, puesto que agarrado el poder, tienen en sus manos, todos los elementos de fuerza y los emplean sin escrúpulo alguno; y no, no hay que ser muy “listo” o muy inteligente, cualquiera que piense un poco lo ve con la claridad, que ahora mismo presenta el estado general del planeta Tierra.

Generalmente todos los políticos, conscientes de la realidad en que se encuentra “la cosa pública”; todos en sus hipócritas discursos, dicen que van a cambiar determinadas “cosas” o incluso la totalidad, pero ello en el fondo de la cuestión es una gran mentira, seguida de todas las demás que emplearán a lo largo de su estancia en esos “cenagales”; donde y como dejó sentado Lampedusa en su famosa novela (“El Gatopardo”) los cambios son ficticios, puesto que lo que interesa al que va a mandar, es que todo siga igual, o incluso con “los peores añadidos que ya trae consigo en su sucia mente y que impondrá siempre que pueda o lo dejen”.

En los informativos de estos días, se dice o se asegura, que el país actual “más rico y poderoso del mundo”, que por cuanto se va notando, es China, sin embargo es donde los salarios son más bajos y por tanto las diferencias sociales, son a tenor con ello mismo; el nuevo capitalismo-comunismo, no piensa en “eliminar distancias que tanto han criticado los comunistas desde que nacieron en este planeta”; de cualquier forma y manera, esas “distancias”, están establecidas en todo el planeta, y dónde “un puñado de ricos-riquísimos”, son los dueños de la inmensa mayoría de los recursos materiales con que cuenta el planeta; y como siempre, la riqueza la han defendido los que la poseen en esas dimensiones, la han defendido “a cañonazo limpio”; estemos seguros que el sistema no cambia, puesto que aquí, la única ley que no ha cambiado desde que “el mono humano bajó de los árboles”, es la ley de la fuerza; las otras buscando equidades (“la igualdad demagógica no es posible y por cuanto en la Naturaleza no existe”) fueron, son y serán, mentiras y nada más; sencillamente por cuanto todo el que puede la impone; sea en el nombre propio, el de Dios, o el Diablo, puesto que aquí el único dios que ha existido siempre y que sigue en el mejor de los altares planetarios, es simplemente el dios-dinero, y el que es adorado por todos.

Por ello la justicia tampoco puede existir aquí, puesto que aquí, “todo tiene un precio”; y lo mismo se venden, “sayos, que togas, uniformes más o menos ostentosos, trajes talares o sotanas, e incluso los atributos o privilegios de las testas, más o menos coronadas, o encumbradas en los más costosos sitiales”, todo es un “infernal mercado o mercadillo en el que todo se compra y todo se vende”; recordemos lo que en su tiempo dejara dicho el gran sinvergüenza que fuera, Aristóteles-Sócrates Onassis, que llegó en su tiempo a ser el más rico del planeta… “En este mundo todo se compra con dinero; y lo que no se puede comprar con dinero, se compra con… más dinero”. ¿Qué pueden existir excepciones?, bueno, pero la verdad, “no se notan”.

Y es curioso, hoy iba a realizar mi comentario, sobre “lo que encierra hoy esa enorme y obscura cueva que en España se conoce como, “La Moncloa” y donde vive y vive bien, el considerado como el peor presidente de gobierno, de no sólo España, sino de muchísimos otros países de la época contemporánea que nos ha tocado vivir, el que “experto en compras y ventas pero con el dinero público”, atesora ni sabemos cuántos servidores y la categoría social de los mismos, pero en el periódico que tengo a la vista, en su editorial, nos asegura, que es el propio gobierno, el que dice que tiene nada menos que setecientos treinta (730) asesores y que de ellos, 347 los tiene adscritos a las órdenes directas, de tan “destacado mandamás español”; lo que por otra parte, a los que en nuestra vida, tuvimos la valentía de instalar empresa y pagar a empleados, nos asombra, cómo un “elemento” tan destacado en astucias y falto de inteligencias, puede mandar en tan abigarrada tropa, de selectos, allegados, dispuestos a realizar, lo que les manda “su señor”, puesto que se dice que no solo les paga bien, sino mucho mejor y que por ello están contentos y le son fieles.

Estos datos “numerarios”, los extraigo de la editorial del diario ABC del domingo siete de marzo del corriente año; los que invito a leer con atención, pues son una gran muestra, de “las basuras políticas con que se gobierna este pobre planeta dejado de la mano y efluvios de todos los dioses, habidos y por haber”. Amén.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (aquí mucho más) y
http://www.bubok.es/autores/GarciaFuentes

Cierre perimetral e incompetencia
Editorial vozpopuli.es 12 Marzo 2021

No existe explicación convincente que pueda justificar que las autoridades sanitarias no sean capaces de ofrecer alternativas que, sin poner en riesgo la salud, den un respiro a la actividad económica

La ministra de Sanidad, Carolina Darias, ha definido las medidas adoptadas en el último Consejo Interterritorial de Salud como “acuerdo de país”. No sabemos qué quería decir exactamente al utilizar esa abultada retórica, pero sin duda no al enorme perjuicio que el cierre perimetral de las comunidades autónomas durante el puente de San José y la Semana Santa va a causar a la maltrecha economía nacional, y en especial a los sectores del turismo y la hostelería.

Un año después de que la pandemia irrumpiera en nuestras vidas, alterándolas en muchos casos de forma irreversible, no existe explicación convincente que pueda justificar que, en pleno proceso de vacunación, cuando los datos señalan un retroceso sostenido del virus y un descenso significativo de la incidencia acumulada, la mortalidad y las hospitalizaciones, las autoridades sanitarias no sean capaces de ofrecer alternativas que, sin poner en riesgo la salud, den un respiro a la actividad económica y a los también exhaustos ciudadanos.

La sistemática apuesta por la brocha gorda, por la dureza dispositiva y la merma de derechos, lo único que pone de manifiesto, un año después, es una gran incapacidad a la hora de activar medidas flexibles de prevención y respuesta sanitaria compatibles con eficaces protocolos de protección. Y lo más triste es que la mayoría de las comunidades autónomas se han acabado apuntando, sin distinción de colores, a la política de mano dura impulsada desde el Gobierno cuando caprichosamente así lo decide, pues para las pasadas elecciones catalanas bien que defendía los argumentos opuestos.

Así que, tras las últimas decisiones adoptadas por el Consejo Interterritorial, la única certeza es que somos los sufridos ciudadanos, los empresarios y comerciantes, los hoteleros que a la vista de lo acordado han decidido cerrar sus establecimientos y anular reservas, y los trabajadores en paro o en fase de perder su empleo, los paganos de una política simplista y en muchos casos errónea, cuando no absurda e incoherente. Que un conquense no pueda pasar la Semana Santa en Málaga, por poner un ejemplo, y sí pueda hacerlo un parisino, es un disparate solo superado por otro aún mayor: el despropósito que supone que un madrileño pueda gastar su presupuesto vacacional en República Dominicana y no se le permita hacerlo en la Costa Brava.

Conviene recordar que el estado de alarma, vigente hasta mayo tras el haraquiri del Congreso de los Diputados, en absoluto contempla una suspensión de los derechos fundamentales, sino simplemente una limitación puntual. Y hay municipios en algunas zonas de España que llevan confinados desde hace meses con una grave conculcación de la libertad de movimientos. Por no hablar de esos arbitrarios toques de queda a los que nos hemos acostumbrado mansamente como si el virus sólo se propagase de noche.

La salud es lo primero. No es eso lo que se discute. Lo que está en cuestión, después de un año de clamoroso destierro de la inteligencia, es la capacidad de nuestras autoridades para adecuar sus decisiones a las necesidades de cada momento. No, señora ministra, no es este un acuerdo de país, sino un disparate más tras un año plagado de errores.

Así compra Sánchez el silencio sindical: vía libre a los piquetes violentos
OKDIARIO 12 Marzo 2021

De manera taimada, Pedro Sánchez, con el apoyo de sus socios de legislatura, ha logrado sacar adelante la derogación del artículo 351.3 del Código Penal para despenalizar los piquetes violentos, una vieja reivindicación de los sindicatos. Así, impedir el derecho al trabajo mediante coacciones no será castigado de manera específica. Para lograr su propósito, el Gobierno socialcomunista ha tramitado la derogación con la fórmula de la proposición de ley, lo que le ha permitido sortear los informes del Consejo de Estado, institución que con el Ejecutivo de Sánchez e Iglesias se ha convertido en meramente ornamental.

La reforma para despenalizar los piquetes violentos pasará ahora al Senado, donde el PSOE solicitará su tramitación por la vía de urgencia para poder regarle la derogación del artículo citado a UGT y Comisiones Obreras antes del 1 de Mayo, Día del Trabajo. Por cierto, el Gobierno ha incrementado un 56% las subvenciones a los sindicatos. Una fórmula de garantizarse que tengan cerrada la boca cuando se publican las cifras del paro. No oirán ustedes un reproche sindical pese a que en el último año el número de parados ha crecido en más de 700.000 personas sin contar quienes están con un ERTE.

El ninguneo de Sánchez al Consejo de Estado no es nuevo. El dictamen crítico que este organismo hizo sobre el reparto de los fondos europeos fue ocultado por el Gobierno al Congreso de los Diputados. En suma, que con este Ejecutivo no hay contrapoder que no sea laminado. Se trata de hacer de su capa un sayo, untar a los sindicatos con dinero público (nuestro) y modificarles el Código Penal a su antojo para que cuando haya una huelga general (por supuesto no con este Ejecutivo, sino cuando gobierne la derecha) poder hacer lo que les venga en gana. O sea, barra libre a los piquetes para que coaccionen a discreción. El derecho a hacer huelga y a utilizar la fuerza si procede primará sobre el derecho al trabajo. Este país no para de mejorar.

Policías se plantan ante el Congreso para denunciar el «hostigamiento independentista»
Cruz Morcillo ABC 12 Marzo 2021

Los policías están cansados de promesas y piden soluciones. De las palabras han pasado a la acción. Y la acción, organizada y reducida para respetar las medidas anti-Covid, ha consistido en concentrarse desde primera hora de la mañana a las puertas del Congreso de los Diputados para que se oiga su voz, coincidiendo con la Comisión de Interior. Lo ha hecho una representación del SUP con su secretaria general, Mónica Gracia, a la cabeza. «Forzados a dar lo mejor de nosotros durante esta larga pandemia, los policías vemos como no se atienden las peticiones que desde el SUP formulamos hace meses», reclaman.

Los agentes llevan varios puntos en la mochila, pero insisten en uno: quieren que se incentive profesional y económicamente a las plantillas de Policía Nacional en Cataluña, «acosadas por el independentismo», como se ha visto desde hace ya demasiado tiempo. No solo en esa región los agentes se sienten hostigados, también quienes conviven con la presión de los grupos criminales del Campo de Gibraltar.

Hasta el lugar se han acercado varios diputados para manifestar sus apoyo a los agentes. La primera en hacerlo ha sido la popular Ana Vázquez quien ha dicho que «no hay derecho a que los hijos de los policías nacionales tengan que esconderse en Cataluña».

Los agentes han criticado a Pablo Echenique al que ya denunciaron por un tuit a raíz de los disturbios en Barcelona tras el encarcelamiento de Pablo Hasél: «Está protegido en el Congreso por policías mientras nos manda a los violentos», dicen. La Fiscalía abrió una investigación tras esa denuncia.

Pablo Cambronero (Cs) les ha asegurado que están «en el mismo equipo» y ha resaltado que todas las mejoras para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado son mejoras «para todos los ciudadanos». «Hoy voy a defender vuestra demanda del turno 6x6 en la Comisión».

«¿Quiénes van ahí a partirse la cara?»
El diputado socialista David Serrada no ha querido hacer declaraciones pero ha asegurado que compartiría el escrito que le han entregado con sus compañeros. Los más duros han sido Javier Ortega Smith y Macarena Olona quienes han asegurado que los agentes están «desamparados por el Ministerio del Interior que no ha hecho más que mentir a nuestra policía».

«Cuando los golpistas quieren romper España, ¿quiénes van ahí a partirse la cara? La UIP y la Guardia Civil. ¿Quiénes están allí cuando hay una pandemia y hay que salir a la calle? Nuestra Policía Nacional y nuestra Guardia Civil», ha dicho Smith y ha insistido en que su compañera Macarena Olona acababa de defender que sea considerada muerte en acto de servicio el fallecimiento de los agentes por Covid.

Desde el sindicato han reclamado a la vez en nota de prensa que se extienda la moratoria en la adaptación de titulaciones para ascender hasta que Interior cumpla con sus promesas de facilitar las convalidaciones de formación o el Centro Universitario de Formación de la Policía sea una realidad tangible.

Y otro punto que se lleva negociando desde el último gobierno del PP: la equiparación salarial. Los agentes ya han visto cómo sus nóminas han crecido un 19 por ciento en distintos tramos, pero ahora reivindican el resto de acuerdos alcanzados: permitir el regreso de agentes en segunda actividad y garantizar que no se repitan las desigualdades salariales con otros cuerpos policiales a través de la Ley de Retribuciones.

Esas negociaciones que duraron meses incluían antiguas propuestas, en este caso del SUP, como la reclasificación de la Escala Básica en el grupo B con el incremento para las pensiones, o que se reduzca el número de complementos específicos singulares para igualarlos por categorías. A las puertas del hemiciclo, la secretaria general del sindicato ha insistido en que se mantengan los turnos 6x6 para servicios de 24 horas que favorecen la lucha contra la pandemia.

Los policías concentrados han agradecido a las formaciones políticas que los han recibido su disposición a promover sus solicitudes ante el Gobierno. Pero, insisten, es la hora de recordarles que los agentes sienten «desamparo institucional» y necesitan soluciones concretas.


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Es imprescindible una derecha en España
Enrique Domínguez Martínez Campos. https://rebelionenlagranja.com 12 Marzo 2021

Dicen los más sabios del lugar que, para desbancar del poder a las izquierdas, separatistas y herederos de ETA, es precisa la unión de las derechas. Mira por dónde esa unión debe recaer en dos partidos políticos que se autoproclaman de centro. ¿Qué raro, no?

Primero el PP, partido de centro liberal –yo lo llamo de centro central- que, desde que lo moldeó a su gusto su anterior líder, el inefable Mariano Rajoy, engañando a no se sabe cuántos españoles y y diciendo que sobraban en él conservadores y liberales, sus bases sociales se quedaron en gran parte huérfanos porque ese PP no los representaba. De modo que lo conseguido por el PP que lo siguió ha sido ir en cada elección de mal en peor. Quizás también por su aproximación ideológica a una socialdemocracia moderada. Desde el punto de vista doctrinal, en mi opinión, el PP se ha convertido en la práctica en un partido de centroizquierda, acomodaticio, que ha asumido las ideas de esa socialdemocracia a la que no desea combatir ni enfrentarse.

El otro partido de derechas, según los sabios del lugar, es Ciudadanos, que se autoproclama de centro liberal y progresista. Como todos debieran saber, es un partido que nació socialdemócrata y que, para competir con el PP, giró hacia el centro –lugar que nadie sabe bien dónde se encuentra- con el propósito de poder aliarse con quien tengas a tu derecha o a tu izquierda en función de los intereses del partido. Y así le ha ido, también, desde el punto de vista electoral.

Según los sabios del lugar, la unión de ambos partidos de centro daría lugar a la derecha en España, más potente, más fuerte. Todo es posible si sus líderes ponen la suficiente voluntad en ello para lograrlo. Es cuestión de un adecuado reparto de sillones en el partido resultante. ¿De verdad ésa sería la representación de la derecha española?

Y así todos seríamos felices: sólo una “derecha” frente a toda la patulea de izquierdas, republicanos, separatistas y antisistema. Pero verán, pido por favor que alguno de esos sabios del lugar me explique quién podría representar políticamente a los españoles alejados de la progresía socialdemócrata, a quienes se consideran liberal-conservadores o, simplemente, conservadores. Es decir, la derecha verdadera en España.

Nadie debe tener ninguna duda que esta “derecha” de centro pactaría siempre con todo ese conglomerado de izquierdas y sus satélites para seguir repartiéndose el poder como ha venido sucediendo desde que en 1978 se creó el despropósito del estado de las Autonomías. Hoy lo estamos viendo con el reparto, por ejemplo, del Poder Judicial, de TVE, del Tribunal Constitucional, del Defensor del Pueblo y de lo que haga falta. ¿Por qué? Porque el sistema lo requiere y porque PP y Ciudadanos continúan en esa onda de intereses, no de ideas, para ocupar miles y miles de sillones muy bien remunerados que estamos obligados a pagar todos los españoles.

Hace ya varios años –al menos tres o cuatro- escribí un artículo en el que aseguré que la derecha se había quedado huérfana en España. Y predije que un recién nacido partido de derechas –escindido del PP- podía ser el que acogiera a la derecha tradicional española. Es más, de acuerdo con su pensamiento político, podía ser el partido que, al menos, intentara una regeneración de la basura política que ya estaba avanzando a toda velocidad para socavar los débiles cimientos de la peculiar democracia española.

¿Qué ocurrió? Que a medida que VOX se iba asentando políticamente y proclamaba su frontal oposición al sistema partitocrático español y a la absurda y carísima división territorial de España, los demás partidos políticos y la inmensa mayoría de los medios a su servicio, lo estigmatizaron como un partido de “extrema derecha”. Les venía muy bien a quienes durante estos últimos 45 años se han repartido todos los poderes, los gobiernos, las instituciones, todos los sillones, todas las corrupciones y hasta el Poder Judicial. Y de ninguna manera lo pueden tolerar. Porque se juegan en ello muchísimo dinero (el que pagamos todos los españoles con muy caros y numerosísimos impuestos), infinidad de cargos públicos y enormes prebendas. Por todo ello, VOX es la “extrema derecha”, a la que hay que combatir y, sobre todo, ignorar.

Se enfrentaron a VOX desde el primer momento todas las izquierdas y sus compañeros de viaje. ¡Cómo no lo iban a hacer si es el único partido decidido a poner en práctica la Ley de Partidos Políticos y la Constitución para ilegalizar a todos los demás partidos que intentan obsesivamente la desintegración de la unidad nacional a base de golpes de Estado recientes y futuros!

También lo combatió desde el principio Ciudadanos. Mejor dicho, lo despreció como si VOX fuera una excrecencia extremista que no podía formar parte del sistema y, por tanto, debía ser ignorado por completo. ¿Cuál ha sido el resultado de ese desprecio estúpido y ridículo? Ha quedado a la vista en las últimas confrontaciones electorales.

Pero la mayor sorpresa la dio el actual PP en la famosa moción de censura que presentó VOX contra el gobierno Sánchez/Iglesias en el mes de octubre pasado. Allí, para este PP, el enemigo –no el adversario político- es VOX antes que ningún otro partido, por muy separatista, comunista, socialista, proetarra o antisistema que haya. Ésa fue la postura de su líder en el Congreso. Este PP, la “derecha española” de centro, unido a la otra “derecha” (también de centro) llamada Ciudadanos, son los que, según los sabios del lugar, nos pueden librar de la pesadilla que hoy sufrimos todos los españoles.

Es muy posible que, de este modo, lo que se está logrando es, en lugar de informar objetivamente, engañar a mucho personal, pintando a esas dos “derechas” de centro como la panacea y el remedio más eficaz frente al caos del gobierno socialcomunista de los 90.000 muertos en un año, de barbaridades legislativas y Reales Decretos con los que van asentando la ruina, la tristeza, la desesperación y el enfrentamiento entre los españoles.

Dije también en aquel artículo de hace tres o cuatro años –y la descentralización política en España lo ha confirmado, a pesar de la milonga de la cogobernanza en el tema de la peste china- que España se había convertido en un país políticamente ingobernable y económicamente insostenible (ya sólo tenemos una deuda que supera el 118% del PIB). Añadí también que había que elegir: o Estado de bienestar, de Derecho y de unidad nacional, o que continuara el fracasado Estado de las Autonomías, carísimo, corrupto y que enfrenta a los españoles.

Éste fue también el planteamiento de VOX. Y lo sigue manteniendo. Lo que ha sido siempre la derecha tradicional española. Pero para los insensatos y los que no ven ni oyen más que lo que les inculcan quienes desean que el sistema –tal y como se ha desarrollado- siga sobreviviendo a costa del sudor, del trabajo y la desesperación de muchos, hay que llamar “extrema derecha” a la que no lo es. Ocultando, naturalmente, lo que sí es extrema izquierda, por desgracia, numerosísima.

Hay que mantener la esperanza de que no todos los españoles estamos equivocados. No exagero: o se endereza la situación española a base de saber elegir bien a los políticos que nos representen o España puede saltar en pedazos gracias al sistema de repartos y engaños que se inició y se desarrolló de forma perversa a lo largo de estos últimos 45 años. Debido, especialmente, a la desaparición de una auténtica derecha española con principios e ideas para enfrentarse, sin complejos, al socialismo en primer término, y a todos sus socios comunistas, separatistas y filoetarras.

El pasado 24 de febrero el líder del actual PP le pidió, casi por favor al del PSOE en el Congreso de los Diputados, que moderara sus políticas para que ambos partidos volvieran a ser los hegemónicos en España, uno de centroderecha y otro de centroizquierda, con objeto de recuperar el bipartidismo y llevar a nuestro país, me temo, a situaciones mucho más desastrosas que las que hoy vivimos. ¿Es ésta la representación de la derecha española?

De modo que, si no estoy equivocado, todos los partidos en España, excepto VOX, desean mantener el sistema hasta que nuestro país posiblemente reviente. Con la mayoría de los medios a favor de esta tesis.

Somos los españoles los que tenemos la última palabra. Ustedes sabrán lo que desean para España, lo que elegirán para sí mismos, para sus hijos y para sus nietos que, por cierto, ya están hipotecados. Gracias al fantástico Estado de las Autonomías.

Nunca acostarse con aficionados
José García Domínguez Libertad Digital 12 Marzo 2021

Ciudadanos es un partido de aficionados, de simples aficionados. Todo lo que está pasando y todo lo que todavía no está pasando pero bien pronto pasará, la estampida general y el sálvese quien pueda, remite su explicación última a ese rasgo tan ontológicamente suyo, el de grupo de diletantes metidos en camisas de once varas. Ningún verdadero profesional de la política se hubiera adentrado en ese jardín murciano lleno de especies tóxicas. Pero Inés Arrimadas no es una verdadera profesional de la política, nunca lo ha sido. ¿Qué profesional de la política habría renunciado a presentar siquiera su candidatura a la Presidencia de la Generalitat tras un triunfo electoral de dimensiones históricas como aquel tan inútil que obtuvo en su día? ¿Y qué profesionales de la política hubieran abandonado en masa el escenario donde entonces se estaba dirimiendo el gran combate por la continuidad de España como nación, la misma Cataluña, para ocupar unos puestos de trabajo mucho más cómodos y mejor pagados en la Carrera de San Jerónimo de Madrid? Esas espantadas corales solo las dan los aficionados.

Fundado ya por una docena de aficionados, aficionados convencidos de que un partido político se puede dirigir a distancia, igual que esos cochecitos de miniatura para niños que se manejan con un mando de control remoto, otro aficionado, el febril tuitero Albert Rivera, les robó el juguete para acabar convirtiéndolo en algo por entero ajeno a su razón de ser inicial. Pero resulta que España estaba atravesando justo por aquel entonces una de las crisis más profundas que le ha tocado arrostrar en el último siglo, y la flauta sonó. Por puro azar, sí, pero sonó. Sonó la flauta y al aficionado le faltó tiempo para convencerse de que él, un bisoño empleado de banca de Barcelona escoltado por unos cuantos aventureros de la Ciudad de los Prodigios sin oficio ni beneficio, iba a sustituir, y de un plumazo, nada más y nada menos que a toda una tradición política, la del conservadurismo político español, que proyecta sus raíces últimas hasta la Restauración de Cánovas. ¿En qué cabeza profesional pueden caber ensoñaciones de alcance tan definitivamente pueril? Desengáñense los que todavía se quieran engañar: no es que Iván Redondo sea Rasputín y Sánchez, Metternich; es que los otros son simples aficionados.

Cataluña ‘infecta’ a Madrid y Murcia
Sergio Fidalgo. okdiario 12 Marzo 2021

Cataluña sigue siendo el principal foco de inestabilidad de todo el país, y la locura que vive esta comunidad autónoma hace tiempo que ha ‘infectado’ a la política nacional. No sólo por compartir, tanto en Moncloa como en el Palau, dos focos de fanatismo radical encarnados en Pablo Iglesias y Pere Aragonès; o por el contagio ocasional de la violencia callejera de Barcelona a Madrid. Cualquier terremoto que se produce en el Parlament sublevado por el secesionismo acaba produciendo réplicas en otras partes del país.

El resultado de las últimas elecciones autonómicas catalanas significó el hundimiento definitivo de Ciudadanos como alternativa nacional. En el Parlament, con una resistencia valiente al separatismo durante los años de plomo del procés, la formación naranja consiguió convertirse en una referencia de regeneración y de lucha por la libertad, y de allí dio el salto a todo el país. Y en Cataluña se ha certificado su caída al abismo. Tras perder el 14 de febrero un millón de votos en una comunidad con 5,6 millones de electores, casi un récord mundial, estalló el pánico en la multitud de cargos públicos que Cs tiene en varios gobiernos regionales y municipales.

Si a esto le unimos el desastroso resultado del PP catalán, que consiguió 3 escaños sobre 135 posibles, y no sumó un solo voto de la debacle de Ciudadanos, tenemos la tormenta perfecta. No sólo olía a estampida en la formación naranja, sino que sus socios de gobierno preferentes en comunidades y ayuntamientos, los populares, se mostraban como un aliado en caída libre electoral. El “no future” parecía cernirse sobre multitud de cargos públicos de Cs en toda España atados a unos pactos con una formación en decadencia, salvo en Madrid y, tal vez, en Andalucía.

Sin olvidar la OPA que Casado había lanzado sobre los cuadros de Ciudadanos. La ‘operación Lorena Roldán’, poniendo de número 2 por Barcelona a la antigua lideresa regional de la formación naranja, fue una forma de decirle a los cargos públicos de Cs en los gobiernos autonómicos de Madrid, Murcia, Castilla y León, Andalucía y en docenas de ayuntamientos que no se preocuparan, que podrían tener acomodo si aceptaban a Pablo Casado como líder. Esta operación se vio reafirmada este miércoles tras el intento de ayer de Teodoro García Egea de fichar a los cargos de Cs “defraudados” tras la presentación de la moción de censura en Murcia.

Pero el PP no es ahora el mejor destino en el que recalar, con Casado sumergido en un mar de dudas y Vox en alza electoral. Por eso Arrimadas ha optado por lo que considera el mal menor, los acuerdos con el PSOE, para intentar, tras la OPA de Casado, mantener prietas las filas garantizando a los dirigentes de Cs más inquietos un futuro político, bien fichando en grupo por los socialistas, bien convirtiéndose en la franquicia teóricamente liberal de Ferraz. De entrada, si las mociones de censura van saliendo adelante, los ‘naranjas’ fieles a Inés se asegurarán dos años de preeminencia mediática e institucional en varias autonomías y ayuntamientos de notable importancia. Con el apoyo del Gobierno de España encarnado en Pedro Sánchez.

Está claro que en Cs no todos estarán de acuerdo, habrá barones y notables que preferirán entenderse con Casado, y otros que lucharán por quedar al margen de PP y PSOE. En esta senda podríamos encontrar a Begoña Villacís y a Juan Marín, que tienen la suficiente popularidad y conocimiento entre el electorado para marcar perfil propio y decidir su futuro por sí mismos. Pero la multitud que debe el cargo al aparato, y que saben que por sí solos nadie les va a fichar, escogerán al que le garantice un mejor futuro y sin sobresaltos. Y con eso juega Arrimadas en una operación de alto riesgo.

La todavía lideresa de Cs intenta acallar el tsunami levantado en Cataluña tras su desastre en las autonómicas contando a sus fieles. Los que le queden, y decidan seguir con ella, formarán parte de su huida hacia adelante. Que huele a suicidio electoral o a afiliación masiva al PSOE, porque la gran mayoría de los votantes de Ciudadanos no entenderá que se hayan convertido en la muleta ‘liberal’ de un Gobierno que cuenta entre sus apoyos en el Congreso a formaciones como Bildu o Esquerra Republicana.

«Nos habéis jodido»
Francisco Marhuenda. larazon 12 Marzo 2021

Casado le preguntó ayer a Villacís qué tal estaba, el típico comentario cortés, y la vicealcaldesa le espetó que «como gobierno de la comunidad nos habéis jodido». La realidad es al revés, porque la puñalada en la espalda ha sido de Ciudadanos que presentó una moción de censura en Murcia traicionando a su socio. En estos tiempos en que se han puesto de moda los relatos y las fake news es bueno que no tomemos en serio las mentiras y las maniobras de supervivencia. Lo que sucede es el resultado del peligroso pacto entre Arrimadas y Sánchez, que una vez más ha estado brillante en su estrategia. El único ganador claro, por lo menos a priori, es el inquilino de La Moncloa que consigue que no se hable de la vacunación, los cierres perimetrales, la crisis económica y los problemas con Podemos. Es una operación de camuflaje parecida a la que montó Eisenhower para engañar a los alemanes antes del desembarco en Normandía. Lo más patético es que la hemos comprado con gran fervor. Pase lo que pase gana Sánchez.

No voy a negar que Villacís me cae muy bien y es más del PP que cualquier dirigente o militante de esa formación. Es muy buena política, inteligente y simpática, pero debería hacer autocrítica, porque el lío lo ha organizado el partido en el que transitoriamente milita. La traición perpetrada en Murcia no tiene fundamento para una actuación tan brutal como aliarse con el PSOE y Podemos. No hay que olvidar que los comunistas y antisistema participan del asalto a la capital murciana. Es un auténtico despropósito. La moción de censura socialista en Madrid no es algo nuevo, ya que formaba parte de la estrategia de Sánchez desde el mismo día en que Ayuso se convirtió en presidenta. Todos sabíamos que tenían localizados tres diputados de Ciudadanos que podían convertirse en felices tránsfugas porque odian al PP. No es una casualidad que hayan presentado una moción de censura en Castilla y León. Es verdad que no prosperará porque Igea es un político serio y responsable, enfrentado a la dirección nacional de su partido, al igual que Marín en Andalucía. La diferencia con respecto a Madrid es evidente, porque le sirve a Sánchez para provocar la gran crisis del centroderecha. Por cierto, es muy significativo que a Ciudadanos no le importe ir con los comunistas y antisistema amigos de los independentistas y los bilduetarras. ¡Qué cosas hay que ver!

Arrimadas traiciona a España y a sus propios votantes
“El que quiera ser águila que vuele, el que quiera ser gusano que se arrastre pero que no grite cuando lo pisen” Emiliano Zapata
Miguel Massanet diariosigloxxi 12 Marzo 2021

En algunos casos la megalomanía, la sobrevaloración de determinadas circunstancias favorables, el convencimiento de que unas políticas determinadas, que pudieran ser válidas en una determinada región o circunscripción electoral, por simple extrapolación, pudieran ser igualmente efectivas en otras regiones o, incluso, en toda una nación, hacen que algunos partidos políticos fracasen.

Proyectos bien orientados para que surjan efectos en un determinado contexto político o de tipo regional, sin embargo, cuando se pretende extenderlos, sin que los planteamientos que se hayan hecho sean los adecuados para otro tipo de poblaciones o entren en colisión o se sobrepongan con los que otros partidos políticos ya tienen planteados con éxito, es muy probable que acaben desmoronándose y entrando en barrena sin que, los esfuerzos y los parches que se les quiera poner desde sus direcciones, tengan otro efecto que el agrandar y prolongar su agonía, dando lugar a que sus consecuencias sean más graves y de más difícil aceptación que si hubieran aceptado, desde un principio, sus errores y se hubieran disuelto o se dejaran absorber por otros de una forma discreta y sin aspavientos inoportunos.

Esto es lo que en estos momentos de la legislatura del señor Pedro Sánchez le está sucediendo a Ciudadanos. Un partido que tuvo un éxito imprevisto en Cataluña bajo la dirección de un joven abogado, Albert Riera, que consiguió algo que nunca se hubiera pensado que sucediera con un partido no separatista ni soberanista que lograra triunfar en una parte de España en la que todas las circunstancias y previsiones hacían pensar que una victoria semejante nunca se podría producir. Ganaron y no supieron explotar su éxito, empezando por renunciar a intentar formar un gobierno permitiendo, sin luchar, que sus adversarios políticos separatistas y de izquierdas tomaran las riendas de una de las regiones más ricas de España y, a la vez, en las que la semilla del separatismo está más arraigada. Un error que, con el tiempo se demostró que fue fatal.

Se puede decir que la primera experiencia de su intento de reproducir su éxito presentándose en toda España fue, contra todo pronóstico, bien aceptado consiguiendo un número de votos que hizo pensar que el PP se encontraría con un rival temible si la evolución ascendente de Ciudadanos seguía ante lo que acabó siendo una política del señor Rajoy y la señora Santamaría de cesiones, de errores de apreciación y de desconocimiento absoluto de lo que verdaderamente se estaba gestionando en la Cataluña de Esquerra y de la burguesía catalana representada por los restos de Convergencia Democrática, la del señor Jordi Pujol, defenestrado por sus problemas familiares y su gestión personalista del gran poder que llegó a tener. Pero el señor Ribera no supo esperar, no quiso medir sus fuerzas antes de entrar en un enfrentamiento abierto con el PP y pretendió ir aumentando su influencia en España atacando al PP en lugar de buscar expandirse a costa de los socialistas de un resurgido Pedro Sánchez.

Algo parecido a lo que ahora, un desnortado señor Pablo Casado, está pretendiendo hacer, convirtiendo en el blanco de sus críticas y desprecios a un partido como VOX, presidido por el señor Abascal que, gracias a ello y al nuevo rumbo equivocado que Casado se empeña en darle a su formación, está progresando de una manera exponencial a costa de la renuncia del PP, a un enfrentamiento enérgico, efectivo, sin concesiones y manteniendo sin vacilaciones los valores y principios que caracterizaron al partido de Fraga, en un cambio de rumbo que lo único que está consiguiendo es que los socialistas y sus aliados, los comunistas, vayan aumentando su ventaja, empleen el juego sucio en su labor de ir minando los principios constitucionales, se valgan del estado de alarma para ir colando leyes sin que se discutan en el Parlamento, donde tienen una mayoría completamente comprada, de la que se valen para seguir en su camino de convertir a España en una nueva república bananera inspirada en el ejemplo de Venezuela, que es lo que quiere implantar el señor Pablo Iglesias.

Y, hete aquí, que una desesperada señora Inés Arrimadas, de Ciudadanos, después de ir cosechando derrota tras derrota en las sucesivas votaciones, tan numerosas por cierto, que se están produciendo en nuestra nación, haciendo un análisis equivocado ( lo que demuestra que las mujeres tienen los mismos vicios que los hombres cuando asumen poder) de lo que está sucediendo en nuestro país, ha decidido mantenerla y “no enmendalla” en lugar de seguir el ejemplo, como mínimo honroso, del señor Ribera que, cuando perdió las elecciones, se retiró de la política, dejando que quienes quedaran en el partido decidieran su futuro que, como es evidente, han sido incapaces de acertar en lo que ha sido evitar que la evolución de Ciudadanos los esté llevando hacia su propio suicidio, con mayor rotundidad durante los últimos meses en los que, los defectos de todos los que han participado en la política han quedado, como nunca había sucedido, expuestos al asombro de la ciudadanía que es incapaz de entender que se estén tirando los trastos a la cabeza e intentando un cambio de régimen, en unos momentos en los que el coronavirus y sus letales consecuencias, en cuanto a la salud de los ciudadanos y a su repercusión en la economía, el trabajo, las finanzas, la destrucción de cientos de miles de empresas, especialmente de autónomos, la inseguridad jurídica y la incesante campaña llevada a cabo por los comunistas y separatistas para intentar cambiar el régimen de monarquía parlamentaria del que disfrutamos de acuerdo con lo especificado en nuestra Constitución para sustituirlo por una nueva república a la manera de la que tuvo España en febrero de 1936, la República del Frente Popular, aquella que todos sabemos o, al menos deberíamos conocer, fue la que, gracias al fracaso de sus dirigentes, nos condujo a la guerra civil del 18 de julio de 1936.

Una señora Arrimadas que, para intentar justificar su colaboración con los socialistas, para buscar desbancar al PP de las autonomías en las que gobierna con el apoyo de Ciudadanos, no ha dudado en jugar a hacer el papel del famoso Bertrand du Guesclin, aquel mercenario famoso por su papel en la Guerra de los Cien Años y por ser el que le dio el Reino de Castilla a Enrique de Trastámara al ayudarlo a matar a su hermanastro Pedro I sólo que, en esta caso particular, la señora Arrimadas está intentado asesinar políticamente a un señor Casado que está pasando, seguramente, por uno de los peores momentos de su peregrinar por la política. Lo peor de todo es que, a los españoles, no nos gustan este tipo de personajes traidores, sean hombres o mujeres, y mucho nos tememos que si con ello, la señora Inés Arrimadas, piensa aumentar la legión de sus votantes, es muy posible que consiga todo lo contrario y que los ya pocos que han seguido votando a Ciudadanos en las pasadas elecciones se le vayan, posiblemente, hacia los socialistas ya que, Casado en el PP ha dado, recientemente, muestras de su desorientación pensando que atacando de una manera harto agresiva a los señores de VOX y centrando todos sus cartuchos dialécticos en denostar a Abascal y su equipo, va a conseguir más adhesiones de quienes han sido de siempre los más fieles al PP, está muy desacertado, como se ha demostrado en el resultado de Cataluña, uno de los peores que ha tenido el PP durante su periplo electoral por los “paísos catalans” y, como contrapartida, uno de los mejores resultados para VOX.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, los que desde Cataluña vemos, inermes, como cada día que pasa desde el Gobierno y desde la misma oposición, si excluimos a VOX, se nos está dejando a merced de comunistas como la Colau o el CUP y de soberanistas y separatistas que ya se consideran como los dueños de toda esta región que, según parece, unos y otros han decidido dejarla aparte para que sea ella misma la que acabe con la poco democracia que todavía nos quedaba. Y no es que sea una casualidad, ni que el señor Sánchez sea objeto de un chantaje continuado, que también, sino que forma parte de un plan que se viene trabajando desde que, el día siguiente a las elecciones legislativas, un representante del presidente Sánchez se reunió con un hijo del magnate G. Soros, un conocido millonario judío que se dedica a utilizar su influencia y dinero para intervenir en todos aquellos países a los que piensa que puede convertir en satélites de sus intereses personales. En España ya ha ayudado a los separatistas catalanes y a los comunistas, que siguen intentando la desestabilización de la nación con el apoyo incondicional del señor Roura, el magnate de Mediaset, cuyos objetivos tienen mucho que ver con la búsqueda de la independencia de Cataluña y el apoyo al señor Puigdemont. Y como colofón, el maestro y filósofo Séneca, a quien el emperador Nerón “invitó” a suicidarse, nos habló de la traición en los siguientes, escuetos y rotundos, términos: “El peor enemigo es el traidor”.

El cambio que no elegimos
Itxu Díaz. https://gaceta.es/ 12 Marzo 2021

España no está a salvo de otro 11-M. El atentado más grande de la historia de Europa puede repetirse en cualquier momento. Jueces y políticos acordaron hace tiempo que aclarar cómo pudo producirse aquello no merecía la pena, y desde entonces seguimos desprotegidos ante nuevas masacres. Tras las bombas, el régimen del 78 siguió vigente formalmente, pero de hecho está muerto desde entonces, como la verdad y la justicia sobre el 11-M.

Lo que vino después del atentado lo conocemos. La España dividida, arruinada y secuestrada de hoy es hija de las vergüenzas del 2004. Ni los terroristas en las instituciones, ni los comunistas en el Gobierno, ni el sectarismo del PSOE, ni el desvarío nacionalista, se habrían producido sin los tres días negros de la democracia española. No habríamos tenido Zapatero sin el 11-M y el 13-M. No habríamos tenido Sánchez sin Zapatero. No habríamos tenido Iglesias sin Sánchez. La prensa progre traducirá esta cadena de consecuencias como que Iglesias puso las bombas. Lo llevan haciendo así 17 años para desacreditar cualquier debate. Pero ustedes, más normales, pueden seguir leyendo en paz.

En efecto, ETA no puso las bombas del 11 de marzo de 2004 por una razón que se olvida a menudo: estaban demasiado ocupados preparando un inmenso atentado en Madrid con 536 kilos de explosivos que la policía logró interceptar diez días antes del 11-M. Casi dos décadas después, del 11-M sabemos poco, pero de los etarras sabemos más de lo que nos gustaría; los pocos que aún quedan en la trena son tratados con esmerada deferencia por el Gobierno de Sánchez.

Por lo demás, o en España tenemos a los yihadistas más extraños del mundo, o lo que nos han contado del 11-M es mentira, aunque al cabo de los años tan solo en Libertad Digital estén dispuestos a recordarlo. Sigue entre rejas como único autor material un tipo que en el momento del atentado estaba preparando su boda y hasta buscando piso con su chica tan alegremente. El colmo de la conciliación yihadista: visitar niditos de amor por las mañanas, ensamblar explosivos por las tardes. Alguien que después de cometer el mayor atentado de la historia de Europa se presentó en su puesto de trabajo tan pancho, salió a pasear, comió en restaurantes, y bromeó con los amigos, hasta que la policía lo detuvo en su propio locutorio. Con tan estúpido comportamiento, como yihadista no haría carrera ni en el Mosul de 2014.

El extravagante suicidio colectivo en Leganés, estupidez sin precedentes en la historia del terrorismo islamista, la esotérica desaparición de más de 90 toneladas de pruebas de los trenes 24 horas después, el desguace urgentísimo de los vagones, la mochila con diez kilos explosivos que viaja por Madrid a la vista de cualquiera excepto de los TEDAX, y que tiene la virtud de ser la única de todas las bolsas bomba del 11-M que es diferente a las demás, por no hablar de la imprescindible colaboración de varios delincuentes de serie b, ganapanes y moritos del hachís que lograron aportar su granito de arena al salvaje atentado siendo estrechísimos confidentes policiales. Que sí, que Spain is different pero… ¿tanto?

De aquellas bombas emerge la nueva izquierda, refundada en silencio por quien ahora es portavoz de toda tiranía bolivariana que se precie. De aquellas bombas, la ruptura de los pactos de Estado, la división entre buenos y malos previa al espíritu del 78, que zanja cualquier parlamento al grito de facha, y que agota los prefijos hiperbólicos, del ultra al supra, para tarifar al disidente, sea cual sea el matiz de su disidencia. De aquellas bombas, en fin, Sánchez e Iglesias, con sus leyes trans, sus cuatro millones de parados, sus estados de alarma, sus paseos a la momia de Franco, y su nación de naciones.

Las teorías de la conspiración son, como su propio nombre indica, teorías. Así, quienes planteamos preguntas sin respuesta –y no proponemos teorías- sobre el 11-M no somos, como tanto nos han dicho, teóricos de la conspiración, sino ciudadanos con derecho a preguntarnos qué ocurrió en el atentado que cambió el curso de la Historia de España. Algo que haría cualquier español de bien si no lleváramos ya 17 años bajo el yugo informativo, político y censor de los que están demasiado a gusto con las consecuencias del 11-M como para preguntarse con cierta honradez por las causas.

Víctimas del terrorimo acusan al Gobierno de ser cómplice en blanquear a ETA
Redacción. https://rebelionenlagranja.com/ 12 Marzo 2021

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ha acusado al Gobierno de «pasividad» y «complicidad» en defender el blanqueamiento de ETA y de «pasar página» con una historia en la que las víctimas sean invisibilizadas y «se justifique de alguna manera los crímenes etarras».

Son algunas de las duras palabras que este jueves ha pronunciado la presidenta de la AVT, Maite Araluce, en el acto de homenaje en el parque de El Retiro a los 193 asesinados por el terrorismo yihadista el 11 de marzo de 2004 en varios trenes en Madrid.

Un acto en el que los líderes del PP y Ciudadanos, Pablo Casado e Inés Arrimadas, respectivamente, han acaparado todos los focos, mientras que la asistencia de representantes del Ejecutivo ha estado protagonizada por el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez; el delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, y los directores de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

«Vivimos tiempos en que por parte del Gobierno y de la mayoría del arco parlamentario se aboga por la institucionalización de los principales enemigos de las instituciones. Por reescribir la historia para que los enemigos de la democracia, los terroristas, pasen a ser sus valedores y justificar de alguna manera sus crímenes«, ha reprochado Araluce ante los dirigentes políticos.

La presidenta de la AVT ha lamentado los «tiempos complicados» para las víctimas, en los que el enaltecimiento de los terroristas «se llama libertad de expresión», en los que a los asesinos «se les define como luchadores por la libertad» o en los que se aboga «por la derogación de la dispersión sin exigir nada a cambio».

Pero ha sido al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y, sobre todo, al jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien la presidenta de la AVT ha lanzado sus más contundentes mensajes, hasta el punto de que le ha querido enumerar «diez cosas» que le gustaría dejarle claro.

Entre ellas, Araluce ha subrayado a Sánchez que ETA no ha sido derrotada, pues ha sabido «volver a las instituciones para ahora ser decisivo políticamente e impulsar desde las instituciones reivindicaciones históricas», o que la organización terrorista «no entregó las armas, se las quitaron» las fuerzas de seguridad.

También le ha querido decir al presidente que los homenajes de bienvenida a etarras «no son manifestaciones de alegría, ni son recibimientos de un paisano en su pueblo; son actos de homenaje a los que no tienen otro mérito que el asesinato y la extorsión», o que Bildu «es el heredero del brazo institucional de ETA que sigue defendiendo que algunos asesinatos estuvieron justificados».

«La derrota del terrorismo que pedimos desde la AVT pasa necesariamente por la deslegitimación política y social de ETA, por la aplicación estricta de las leyes, la acción implacable de la Justicia y el cumplimiento íntegro de las condenas», ha sido el último punto del decálogo de mensajes al presidente del Gobierno.

Porque, ha lamentado, las víctimas del terrorismo viven «tiempos complicados» pues resultan «molestas» y no solo las de ETA, ya que cada vez que alguna del 11M «alza la voz reclamando justicia se le acusa de alentar teorías de la conspiración».

Araluce ha recordado que la Audiencia Nacional ha concedido el tercer grado a Antonio Toro, uno de los únicos siete condenados por este atentado que aún siguen cumpliendo condena, y que en 2023 solo tres terroristas quedarán cumpliendo condena por esta masacre «que muchos se empeñan en dar el caso como zanjado y enterrado».

«Hacer invisibles a las víctimas supone allanar el camino de los que defienden que la reclamación de justicia es venganza, de memoria es rencor, de verdad es engaño y de dignidad es odio», ha enfatizado.

No menos dura ha sido la intervención de la expresidenta de la AVT y ahora presidenta de honor, Ángeles Pedraza, que ha expresado su «rabia» e «indignación» porque las víctimas sigan sufriendo «humillaciones y desprecio» con la complicidad del Gobierno que cada viernes acerca al País Vasco a cinco presos etarras sin nada a cambio.

Pedraza ha mostrado, bajo la atenta mirada del número dos de Interior, su profunda decepción con el ministro Grande-Marlasksa que siendo juez en la Audiencia Nacional le dijo «Ángeles nunca ganarán los terroristas».

El acto en el Retiro ha finalizado con la suelta de 193 globos blancos y los asistentes han recorrido el Bosque del Recuerdo donde han depositado flores blancas sobres los cipreses que representan las vidas de las víctimas en el atentado.


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