AGLI Recortes de Prensa   Martes 23  Marzo  2021

Gran Recesión vs Gran Cierre: el potencial impago de la deuda pública
Daniel Fernández. Libertad Digital 23 Marzo 2021

La recesión de 2020 de la que muchos países no han salido todavía ya tiene un nombre "oficial": el Gran Cierre (Great Lockdown). En términos económicos, la respuesta del sector público en la práctica totalidad de países ha sido muy rápida y muy enérgica (sin que esto tenga que ser, necesariamente, algo positivo). Esto ha provocado que la deuda pública mundial se haya disparado como nunca antes. Por ello, hoy más que nunca, es necesario poner de relieve los peligros que entraña el abuso de la deuda pública.

En este artículo vamos a resaltar los contrastes entre esta recesión y la anterior para analizar en que situación de deuda pública se encuentra el mundo. En un segundo artículo, vamos a analizar los peligros económicos del exceso de deuda.

Un sector público más débil
Durante el periodo de expansión económica que acabó en 2020 el sector público de la mayor parte de países del mundo cayó en una autocomplacencia casi absoluta, los niveles de deuda pública se dispararon en la práctica totalidad del mundo. Por ello, el nivel de deuda pública con el que se enfrenta el Gran Cierre de 2020 es muy superior al de la Gran Recesión que inició en 2007.

Endeudamiento sin parangón
El sector público ha reaccionado a la recesión del Gran Cierre con una expansión fiscal sin paralelismo en la historia. En 2009, año de mayor déficit fiscal de la anterior recesión, la deuda pública mundial se incremento en un 10,5% del PIB, en 2020 la deuda pública mundial se ha incrementado en un 18,7%. Por regiones, podemos ver que hay un contraste mayúsculo entre la actual recesión y la acaecida hace algo más de una década, incluso regiones como Iberoamérica que tuvieron déficits moderados en la anterior recesión, han incrementado notablemente su endeudamiento como respuesta al Gran Cierre de 2020.

Las economías avanzadas han acumulado un 50% más de deuda en 2020 que en los 10 años anteriores, lo que marca un hito sin precedentes en tiempos de paz.

El siglo de la deuda pública
Los niveles de deuda pública acumulados desde inicios del siglo XXI habrían enmudecido a los más perspicaces comentaristas de hace un siglo. Sin embargo, la riqueza y el nivel de ingreso alcanzado en el siglo XXI también habría dejado boquiabiertos incluso a los más optimistas de nuestros tatarabuelos. Por tanto, podría parecer que la deuda pública crece de forma desenfrenada, sin embargo, también de forma exponencial crece la riqueza, por tanto se podría concluir que no hay problema porque estamos generando los recursos con los que pagar el incremento de deuda. Por desgracia, durante el siglo XXI creamos, en la mayor parte del mundo, deuda pública a mayor velocidad de lo que crece la economía. Sólo en los países emergentes la economía crece más rápido que la emisión de deuda pública.

En las economías avanzadas la deuda se multiplica por 4,5 desde el 2001 hasta el 2020 y se espera que se multiplique por 6 hasta el 2025. Mientras que el PIB sólo se ha multiplicado por 1,9 desde 2001 hasta 2020 y se espera que lo haga por 2,4 hasta 2025. Dicho de otra manera, las economías avanzadas están siguiendo una senda de acumulación de deuda pública insostenible en el medio plazo.

La buena noticia es que los países emergentes, y las regiones de África Subsahariana, de Oriente Medio y ASEAN-5 incrementan su deuda a un nivel sensiblemente inferior al crecimiento de sus economías. Por desgracia, este contrapeso no es suficiente para contrarrestar el increíble endeudamiento de las economías avanzadas.

En este primer artículo sobre el desarrollo de la deuda pública post-covid hemos visto que la acumulación de deuda pública puede estar empezando a alcanzar un punto de no retorno para las principales economías del mundo. La senda de acumulación de deuda no era sostenible antes del 2020, pero el Gran Cierre ha provocado un incremento explosivo en la cantidad de deuda. En un segundo artículo analizaremos cuáles son los problemas que generará este exceso de deuda pública.

Gabilondo se rebaja a la condición de Sánchez
EDITORIAL Libertad Digital 23 Marzo 2021

Al igual que hiciera Pedro Sánchez en la campaña de las últimas elecciones generales, Ángel Gabilondo también asegura que no contará con Pablo Iglesias para llegar al Gobierno –de la Comunidad de Madrid, en este caso–. Según el candidato socialista, no se puede pactar “con este Iglesias” porque “tiene un planteamiento radical y extremista”, lo que sugiere que, para él, hay otro Iglesias con planteamientos moderados y centristas, con el que sí se podría llegar a acuerdos, llegado el caso.

Cabe preguntarse dónde está ese Iglesias que reclama Gabilondo, porque la trayectoria del capo chavista es un despliegue de radicalismo ultra trufado de insultos y amenazas al adversario –para él, enemigo–.

Iglesias sigue siendo el mismo indeseable ultraizquierdista que ha elogiado a la banda terrorista ultraizquierdista ETA por la forma en que trató de “romper el candado del 78” y a los golpistas catalanes por su intentona sediciosa del 1-O. Bajo su mando, Podemos ha fungido de ariete contra las instituciones y muy especialmente contra la Corona, el principal obstáculo para su proyecto tiránico republicano. Y ahora ha salido diciendo que quiere ver en la cárcel a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, lo que no puede sorprender a nadie que sepa de la catadura de este sujeto que tiene por referentes a los desalmados asesinos que detentan el poder en Venezuela.

Gabilondo se ha marcado un Sánchez, que también repudiaba a Iglesias con incluso más contundencia, para vergüenza de los palmeros socialistas que creyeron hasta el último momento en las palabras del peor presidente del Gobierno desde la instauración de la democracia. Como es bien sabido, Sánchez decía que no podría dormir teniendo a Iglesias en su Gobierno porque, entre otras cosas, “miente más que habla”. Sin embargo, las negociaciones para forjar un pacto de legislatura se resolvieron en tiempo récord, entre abrazos y parabienes, y dieron paso al Gobierno de los 100.000 muertos y la devastación económica.

Lo mismo ocurrirá en la Comunidad de Madrid si las izquierdas consiguen los escaños suficientes. Lo sabe todo el mundo, empezando por un Ángel Gabilondo que se ha rebajado a la condición de Pedro Sánchez.

La ignominia del PSOE terminó en charlotada
OKDIARIO 23 Marzo 2021

El Parlamento de Castilla y León rechazó la moción de censura presentada por el PSOE contra el Gobierno del popular Alfonso Fernández Mañueco, una astracanada diseñada en la factoría de propaganda de La Moncloa, bajo la tutela de Iván Redondo, y que ha terminado en cutre charlotada. El socialismo ha sufrido un nuevo revés, el tercero en unos días, después que el movimiento de Isabel Díaz Ayuso en Madrid al disolver la Asamblea y convocar elecciones, unido al fracaso de la moción de Murcia, hayan colocado al PSOE ante el espejo de su inconmensurable sectarismo. Pedro Sánchez utilizó a Inés Arrimadas para una operación de amplio espectro orientada a descabalgar a los Gobiernos autonómicos del PP y lo que ha conseguido es movilizar al electorado de centro derecha y a los sectores de la sociedad que no comulgan con los planes de exterminio político de la izquierda. Resultado: un fiasco de dimensiones colosales que ha catapultado a Díaz Ayuso a la cima de las encuestas y ha dejado al descubierto -por si alguien tenía dudas- la indecorosa manera que tiene el PSOE de Pedro Sánchez de ejercer la política.

Castilla y León formaba parte de ese plan ancho de demolición que Sánchez le ofreció a la líder de Cs para matar políticamente al PP y la primera conclusión que cabe extraer de la grosera maniobra es que el presidente del Gobierno fue a por lana y salió trasquilado. Por su parte, Arrimadas contempla a esta ahora la magnitud del destrozo y suspira porque las elecciones del 4M no certifiquen la defunción política de una formación en vías de extinción.

Todo ha cambiado en pocos días: el escenario ha mutado radicalmente y los próximos comicios autonómicos en Madrid pueden marcar un punto de inflexión en la política nacional, con Pablo Iglesias fuera del Gobierno dispuesto a hacerle oposición al socialismo sin ataduras. Es lo que tiene llevar el sectarismo a niveles de ignominia política. Ni con Iglesias fuera del Gobierno va a poder Sánchez dormir tranquilo.

Otro 'no' que debilita a Sánchez
Editorial ABC 23 Marzo 2021

Tras el fallido intento de desalojar al PP del Gobierno de Murcia la semana pasada, la moción de censura planteada por el PSOE en Castilla y León, con la idea de que Ciudadanos se sumase a la estrategia de Pedro Sánchez, también quedó este lunes abocada al fracaso. El socialista Luis Tudanca no pudo contar con los escaños necesarios para que la moción contra Alfonso Fernández Mañueco prosperase, y tras un intento para someter a las Cortes castellano-leonesas a un ejercicio innoble de transfuguismo, solo aglutinó a una minoría insuficiente. El grotesco final a este periodo de inestabilidad institucional impulsado por el PSOE desde La Moncloa se salda así con una derrota sin paliativos de Pedro Sánchez, y con la apertura de tres debates simultáneos que le dejan en pésimo lugar. Primero, un debate sobre el criterio de oportunismo político con el que se maneja el presidente del Gobierno. Segundo, otro sobre la responsabilidad ética de nuestros servidores públicos y su creciente incapacidad para demostrar ejemplaridad. Y tercero, la detección de una desafección social creciente hacia operaciones de poder carentes de escrúpulos, y muy destructivas, en plena fase de pandemia y de recesión económica.

Discutir a estas alturas si Murcia y Castilla y León responden a procesos diferentes de censura promovidos sin coordinación entre Sánchez e Inés Arrimadas carece de sentido. Hubo una estrategia unitaria, una voluntad común de eliminar de un solo golpe táctico al PP del mayor número posible de presidencias autonómicas, y un intento de romper el centro-derecha tal y como se ha conocido en los últimos años. Y más allá de la errónea pretensión de Sánchez de apartarse poco a poco de Podemos y de sus socios separatistas para iniciar un giro ideológico hacia Ciudadanos, estos episodios han puesto de manifiesto que el liderazgo de Arrimadas carece de la fuerza necesaria para imponer el criterio de la dirección nacional en los distintos territorios. En menos palabras, no controla en absoluto el partido que dirige. Desde esta perspectiva, esta ofensiva desestabilizadora de Sánchez solo le ha servido para ver convocadas elecciones justo en el lugar en el que el PSOE estaba menos preparado y menos deseaba, en Madrid.

La responsabilidad ética en el ejercicio del poder también se ha resentido notablemente. Si la prioridad de los partidos es la obtención de cuotas de poder al precio que sea y en el momento que sea, es que no entienden absolutamente nada de lo que está ocurriendo en España. La pandemia continúa. Diversos países de Europa se asoman a una cuarta ola de contagios y nuestra estrategia nacional de vacunación es manifiestamente mejorable. Apenas nueve de cada cien españoles están vacunados, y nada responde a los cálculos y promesas que de modo eufórico, e irresponsable, anunció Sánchez.

Someter a gobiernos autonómicos a un test de estrés utilizando si es preciso para ello la compraventa de votos como método para acceder al poder sin pasar por las urnas puede ser la especialidad de Sánchez, pero no deja de ser temerario en estos momentos porque lo crucial es la lucha contra el virus, y no el desmontaje de gobiernos regionales a la medida y capricho del PSOE, Podemos y Ciudadanos. Por eso es lógico que la desafección ciudadana crezca. La política parece seguir inmersa en una burbuja de la que se niega a salir, y cuanto más se blinde dentro de ella, peor para sus intereses. El mensaje que está recibiendo Sánchez en este sentido es taxativo: ‘no es no’ a su manera de entender el poder.

Gabilondo ya quiso subir impuestos y su partido ya gobierna con Podemos
El candidato del PSOE carece de credibilidad, pese a ser un dirigente serio, en sus dos grandes anuncios. La realidad es que a Madrid le acecha un Gobierno como el de España.
ESdiario Editorial 23 Marzo 2021

El candidato socialista a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo, anunció este lunes con una solemnidad impostada que no pactaría “con este Pablo Iglesias” ni subiría los impuestos en Madrid., dos afirmaciones tan rotundas como falsas que obedecen a su estrategia de atraer el voto moderado que probablemente deje huérfano Ciudadanos.

Los hechos desmienten con rotundidad a Gabilondo, que tiene un historial de decisiones tras de sí lo suficientemente amplio como para analizar la veracidad de sus anuncios electorales. El PSOE ya ha defendido en la Asamblea de Madrid, a través de distintas propuestas, una subida de impuesto que ente unos conceptos y otros alcanza los 3.600 millones de euros.

Y lo ha hecho en sintonía con Podemos y Más Madrid, en una estrategia ampliada por el propio Gobierno de España, que intenta imponer la misma disparatada fiscalidad en todas las Comunidades para acabar con lo que, con enorme sectarismo, tilda de "dumping fiscal" de Madrid, donde se paga demasiados impuestos pero mucho menores que en otras regiones.

Gabilondo ya ha querido subir impuestos y su partido ya gobierna con Iglesias: carece de credibilidad para negarlo ahora

La misma verosimilitud que cabe concederle a sus compromisos fiscales hay que darle a sus promesas políticas con respecto a "este Iglesias": el uso de esa expresión delata a Gabilondo, que sin duda pactará con el líder de Podemos alegando, tras el 4 de mayo, que es "otro" Iglesias distinto aunque obviamente siga siendo el mismo, sectario e incompatible con el progreso.

Gabilondo reniega de Iglesias y Ábalos le desautoriza minutos después desde Ferraz

Además de que la aritmética parlamentaria impone una alianza de todos los partidos de izquierdas para llegar a la Puerta del Sol, los precedentes son nítidos: el propio Pedro Sánchez gobierna con Podemos tras asegurar que esa posibilidad le provocaba incluso "insomnio".

No cabe esperar de Gabilondo otra cosa, por mucha grandilocuencia que despliegue ahora para negar lo que acabaría haciendo cinco minutos después de que cierren las urnas: los madrileños han de saber, pues, que el candidato del PSOE solo será presidente si en Madrid se impone otro Gobierno como el que ya padece España.

¡Que vienen los rusos!
Hermann Tertsch. https://gaceta.es 23 Marzo 2021

No falta de nada para asustar en esta España por lo demás tan angustiosamente menesterosa en todo lo que pudiera ser útil y cabal. Tenemos robos de decenas de miles de vacunas que ya no parecen siquiera molestar. Se da por hecho que la casta gobernante se ha vacunado toda incluso antes de lanzar a la furiosa rehala contra las infantas por hacerlo de forma muy lógica y sin coste ni perjuicio para nadie en Abu Dabi. Tenemos al sindicato UGT celebrando en su congreso al terrorista Otegi, en un regreso simbólico a aquellos Años Treinta en que era una máquina de asesinar católicos antes de volver en los setenta reconvertida en organización corrupta de extorsión, colocación y celebración de mariscadas.

La indigencia intelectual solo es otra faceta de la corrupción de toda la sociedad del consenso del acuerdo en la mentira

Tenemos tribunales populares en televisión presididos por comisarias comunistas de nombre aristocrático como el fundador polaco de la CK, checa, Felix Dzerhisnki, que hacen de fiscal y juez y condenan a los acusados a muerte civil -de momento- por lo que les cuentan y les pide el cuerpo y su sectarismo feroz. Participan en ellos nada menos que ministras del gobierno que intervienen vía Twitter para verter contra los hombres en general toda la frustración y rabia de seres incultos y primarios que les generan los hombres despreciables que se buscan y encuentran. Y exigen desde el gobierno gran escarnio antes del linchamiento, en escenas propias de un Bulgakov carpetovetónico, en las que los jueces y verdugos dan las gracias al padrecito Stalin, a la madrecilla Montero, por interesarse por su labor y enviarles su opinión que es una orden con el pulgar hacia abajo. La indigencia intelectual solo es otra faceta de la corrupción de toda la sociedad del consenso del acuerdo en la mentira.

Tanta descomposición del orden civil tenía que traernos un poco al menos de invasión rusa. Y aquí la tenemos. En el siglo pasado advertían sobre los peligros de la invasión rusa los adversarios de la tiranía. Hoy es la soldadesca liberticida la que recurre a la invasión rusa -¡El lobo, el lobo!- para sus operaciones de confusión intencionada e intoxicación ambiental. En EEUU lo hicieron con mucho éxito los conspiradores al iniciar la colosal operación de corromper los mecanismos electorales norteamericanos para deshacerse de Donald Trump.

Ahora ha llegado a España esa conspiración rusa que siempre sirve para tapar la conspiración real. Esa que los tachados de conspiranoicos siempre ven y nunca impiden. Sucedió en el 23-F cuando se inhabilitó para siempre al ejército español para asumir sus deberes constitucionales fundamentales. Sucedió por supuesto, en el 11-M cuando saltó al gobierno la conspiración del cambio de régimen. Sucedió con el proyecto chavista de CEPS, embrión de Podemos, convertido solo diez años después en gobierno delincuente de España. Sucedió con la sentencia del juez de Prada y la moción de censura que fue la conspiración menor que ponía el broche de virtuosismo falsario a todas las conspiraciones anteriores. Las mezquindades, vilezas y miserias criminales de los protagonistas, desde Zapatero y Rajoy a Sánchez e Iglesias se sobreentienden.

Ahora resulta que es Putin el que no quiere que nuestros parados cobren. Por eso, dicen, ha hackeado el Kremlin el sistema informático del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE). Mientras, dicen, el gobierno se desmelena desde hace quince días por ponerlo en marcha y nada, que los rusos son muy malos. No, no es cierto que, como dicen las malas lenguas, el gobierno se haya inventado este asalto informático porque no tiene dinero para pagar a nadie. Demasiado gasto en asesores y ministerios y taifas. Eso que Ábalos paga con sus sobres. Y que Delcy siempre intenta ayudar.

Tampoco es verdad, por Dios, que cada vez haya más resistencia a darle dinero a este gobierno tan escandalosamente sinvergüenza en una Bruselas que está desarbolada por los repetidos fracasos brutales de la Comisión Europea durante la pandemia. Que han demostrado que quienes están fuera de la Unión Europea han podido actuar mejor para proteger a sus ciudadanos que quienes están dentro. Y no solo el Reino Unido, sino países como Serbia han dado un ejemplo de eficacia a este mamotreto de superestado -¡Más Europa, más Europa!- dirigido por el mamerto de Ursula von der Leyen, que cada semana demuestra un poco más lo erróneo que fue aquel tejemaneje de su elección como pelele de un tándem de Merkel y Macron con fecha de caducidad y que cada vez se equivoca más. Al final en Europa cada estado ha decidido recurrir a su soberanía para buscarse la vida, es decir, los suministros necesarios y puntuales de vacuna por su cuenta. Y hasta los guardianes del ¡Europa, Europa! en Berlín se han acabado fiando más del Kremlin que de su recadera en Bruselas y van a hacer exactamente lo mismo que Hungría y otros denostados por los cancerberos del orden bruselense.

La descomposición política e institucional en España continúa con todos los partidos tradicionales lanzados a desautorizarse, las regiones en manos de malhechores con agendas contra la ley y contra España, el Tribunal Constitucional declarado en quiebra por cobardía y un gobierno que ha convertido la violación impune de leyes y normas y su guerra contra la verdad y la población en su forma de vida. Cada vez es más evidente que solo una gran reacción nacional capaz de dar el golpe de timón puede salvarnos de un colapso que nos llevaría con seguridad y sin mucho tardar al enfrentamiento civil. Quizás aún podamos evitar la catástrofe, pero desde luego no será dando más poder a quienes dentro y fuera lo han usado para hundirnos. Pese a la peste del colosal frente adverso de medios y recursos al servicio de un poder canalla en esencia e intenciones, una reacción nacional es posible. Frente a enemigos reales, mucho más peligrosos hoy para los españoles y sus hijos que los rusos. Para sustituir por firmeza, probidad, trabajo, generosidad y patriotismo toda la miseria moral, la mezquindad y la codicia que han secuestrado durante décadas ya el sistema político es posible. Es imprescindible e inaplazable. Es la única forma en que la ruina y el caos no acaben en una destrucción irreversible de este tesoro hoy maltratado que nos legaron nuestros padres, esta joya de la civilización occidental que es esta patria nuestra que es España.

El Circo Madrid ha llegado a la ciudad
Marcial Cuquerella. https://gaceta.es 23 Marzo 2021

Tenemos poca memoria así que generalmente se nos olvidan frases que, en el summum de su éxito, en el engorilamiento de su vanidad, algunos gobernantes sueltan como quien no quiere la cosa, pero que retratan una forma de vivir. No hay que dejar pasar esas oportunidades de asomarnos a los abismos de su psicología. Freud habría pasado un buen rato con esos patinazos mentales.

La que nos enseña su cerebro como una naranja abierta por la mitad suele ser la ministra Calvo. No suele fallar. Desde el “les va la vida” para que acudan a la manifestación, pasando por “estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie”, o el menos conocido “Me gusta madrugar para poder pasar más rato en el baño: allí leo el periódico, oigo la radio, oigo música y hablo por teléfono con alcaldes en bragas”, hasta el “he sido cocinera antes de fraila”.

Otra que tal baila es la ministra Montero “la lista”, no la otra, con su “chiqui, 1.200 millones es muy poco”, o la otra Montero, la no tan lista pero sí más espabilada de “yo creo que a la manifestación del 8M no fue mucha gente por el Covid, tia”.

Son expresiones que se sueltan al bies, como quien no quiere la cosa, que demuestran lo que hay detrás. Como Pedro Sanchez (Mi Persona, el Mister Falcon, Pedro el Guapo) llamando narcisista a Ayuso. En el arte se les llama “pentimentos”, traducción al italiano de la palabra “arrepentimiento”, son esos cuadros que ocultan otros cuadros. Velázquez usaba mucho de ellos. Y salvando las casi insalvables distancias, Zapatero también.

Traigo a colación la famosa frase que se le escapó a Zapatero en aquella entrevista masaje que le hizo Gabilondo, el predicador laico (por diferenciarlo del hermano, que fue predicador católico, famoso por cierto por las collejas que daba a dos manos en el colegio de San Sebastián). Aquel “bien, la campaña va bien, pero… nos conviene que haya tensión” dicho soto voce pero captado por un indiscreto micro de corbata abierto. Bum, ahí está la clave, de repente todo está tan claro como este día de marzo que nos ilumina, les conviene que haya tensión.

La política debería ser aburrida. A nadie le debería interesar cómo se gestionan los recursos públicos, si se asfalta una calle que nos queda a siete bloques de mi casa, si el hospital de Cáceres tiene más o menos plazas de UVI. No es algo relevante para mi vida. Yo a un político le elijo por tres motivos fundamentales: para que me quite el problema de gestionar lo público, para que proteja la unidad de la comunidad, y para que rinda cuentas de su gestión en tiempo y forma. Punto, nada más. Pero claro, eso exige por parte del político unas capacidades que no parece que tengan en demasía hoy en día. Si el ciudadano toma en cuenta criterios de gestión pura y dura a la hora de votar, la izquierda está perdida.

Por eso cuando llega la campaña llega el Circo al pueblo. Es una estrategia tan vieja como eficaz. Hay pintadas en Pompeya de campañas electorales edilicias en las que el candidato perdedor insulta al que va por delante para excitar unas emociones irracionales que nada tenían que ver con la creación de más urinarios públicos.

Les propongo un ejercicio sencillo de observación, y ya de paso quizá les ayude a tomarse la campaña de Madrid como un juego y menos en serio. Y puede que se diviertan. Le llamo el Circo Madrid. El juego es el siguiente: en este mes y medio que tenemos por delante fíjense en cómo Pablo Iglesias (el gorila macho alfa, espalda plateada, coleta morada) va frunciendo cada vez más el ceño, abandonando momentáneamente ese perfil de estadista que, pobrecillo, ha querido proyectar estos dos años de inutilidad ministerial. Va a ir cabreándose por fases, indignándose, revolviéndose como el inspector Renault de Casablanca (¡qué escándalo, en este lugar se juega!). Pedirá cárcel para Ayuso, la guillotina para Monasterio, y que se eliminen las imágenes de Chindasvinto, por fascista y heteropatriarcal. En los debates irá como la madre inocente del juicio de Salomón, voz bajita, hombros encogidos, cuello a 45º del eje horizontal, boli en mano, carita compungida y pucheritos Errejón Style (ay, quien le diera esa boquita para poder fruncir los labios como su astado amigo Iñigo).

Para ello contará con la sinpar colaboración del Pequenique más dicharachero de la política, el number one de la crispación, aquel que sólo con abrir esa boquita de piñón, calienta como piojos a media España y hace llorar de risa como bonobos a la otra media. El nunca bien ponderado Pablo Echenique, al que le queda muy bien el papel de represor-víctima tan propio del comunismo populista, y al que se le permiten deslices como el de fomentar la violencia en las calles. Dense un paseo por su twitter y verán cómo parece que le pagan por litro de bilis.

Y mientras ellos agitan ese “‘Arbol de la Crispación”, Gabilondo el fraile, alias Hodor, aparecerá en segundo plano canturreante recogiendo las bellotas de la mala leche derechil, las que van soltando aquellos que no se han dado cuenta todavía de que son parte del juego, y de que las métricas demoscópicas de esta gente son directamente proporcionales a la presión arterial del contrincante. De usted, querido lector.

El primero que se enfada, pierde. Así que ya sabe, ríase, ríase con fuerza de todos, y aproveche esta primavera y que se acaba el Estado de Alarma. Descojónese con perdón viendo a los monos, a los osos, a los payasos, a los elefantes y a las bailarinas. Sufra con los acróbatas de Ciudadanos, intentando no caer en el abismo . No le propongo que se tome un chupito por insulto porque me preocupa su hígado y con este virus no estamos para bromas, pero sí que intente una cosa: que a medida que se vaya arrugando el ceño de Pablo, amplíe su sonrisa, porque significa que las encuestas le toman por lo que siempre fue, como político, irrelevante, como gestor, inútil, y como estratega, una mediocridad del nivel de Arrimadas la murciana.

Créame, si usted se ríe de los payasos, no habrá catálogo de Netflix para el número de horas que va a tener libres el Marqués de Galapagar a partir del 5 de mayo.

Reverte tilda de idiota al alcalde balear por llamar franquistas a tres héroes
El escritor y académico ha dejado en evidencia al primer edil socialista que festejaba el cambio de nombre de varias calles dedicadas a Churruca, Gravina, Cervera o Toledo.
A. J. España. esdiario 23 Marzo 2021

El alcalde socialista de Palma, José Hila, festejaba en las redes sociales el 'exito' de su Corporación al conseguir modificar el nombre de varias calles del municipio por considerarlas franquistas. Sin embargo, la alegría ha durado poco, solo hasta cuando Arturo Pérez Reverte ha dado una magitral clase de historia de España.

Hila anunciaba que doce calles de la ciudad cambiarían de nombre en "cumplimiento de la Ley de Memoria y Reconocimiento Democrático", ya que se mostraba convencido de que "eliminar símbolos fascistas del espacio público es avanzar en democracia".

Pero tres de estos nombres han llamado la atención del escritor y académico de la lengua, Arturo Pérez Reverte, que no ha dudado en ofrecer una lección de historia al alcalde a la hora de elegir las calles a modificar.

Así, Reverte ha señalado que el Almirante Churruca y el Almirante Gravina, dos de los líderes militares que se quedarán sin su homenaje en el callejero municipal participaron en la batalla de Trafagar, mientras que el Almirante Cervera lo hizo en Santiago de Cuba, por lo que ninguno de los tres tiene ninguna relación con el franquismo. De hecho, ha animado a los tuiteros a informar al propio alcalde, al que ha tildado de "idiota", porque "para eso está Twitter, para comunicarnos".

Sin embargo, la cosa no se ha quedado ahí, sino que el propio alcalde ha salido al paso para espetar a Reverte que como veo que le interesa el nomenclátor de Palma, quisiera explicarle de forma educada que las tres calles se pusieron en honor a tres navíos franquistas. Era 1937, el mismo año en que el bando nacional asesinaba al legítimo alcalde de la ciudad Emili Darder".

Una explicación que tampoco ha terminado de convencer al escritor ni a los propios tuiteros que han recordado que dos de los barcos estuvieron al servicio de la república. Pero además, Reverte ha señalado que "nunca hubo barcos franquistas o republicanos llamados Almirante Churruca o Almirante Gravina. Ninguno de los destructores así llamados llevó la palabra Almirante. Pastelee, que es su oficio, mas no insulte la inteligencia".

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Otegui, al rescate de Sánchez
Cayetano González. Libertad Digital 23 Marzo 2021

Las del 4-M serán unas generales en la práctica, aunque lo que se elija sean los 136 diputados de la Asamblea de Madrid.

Arnaldo Otegi, el líder de los herederos políticos de ETA, se ha visto obligado a salir, ¡cosas veredes, amigo Sancho!, al rescate de Pedro Sánchez: “Sería ahora muy irresponsable dejar caer a Sánchez para que venga la ultraderecha a gobernar”, ha dicho textualmente en una entrevista publicada este domingo en El Diario Vasco de San Sebastián.

Como para suavizar una declaración de intenciones tan favorable al presidente del Gobierno, Otegi añadía: “Nuestra paciencia no es un cheque en blanco para siempre”; pero esta segunda parte no cuela. A Sánchez y a Iglesias, Otegi les debe el blanqueamiento que desde el Gobierno se viene haciendo de Bildu con el simple hecho de considerarles un partido más, con el que se puede hablar de todo y pactar lo que haga falta, por ejemplo los Presupuestos Generales del Estado, la reforma laboral o el Gobierno de Navarra. Por no citar el “cinco a la semana” que denunció el portavoz del PNV en el Parlamento vasco, Joseba Egibar, refiriéndose al pacto alcanzado entre el Gobierno y Bildu para que el Ministerio de Interior trasladara cada viernes a cinco presos de ETA a cárceles ubicadas en el País Vasco.

Pero la declaración de intenciones de Otegi de no hacer daño a Sánchez tiene otro destinatario: ERC. El líder de Bildu desearía que en Cataluña se conformara un tripartito de izquierdas –ERC, PSC, Podemos– liderado por Pere Aragonés, y que tras las próximas elecciones autonómicas vascas se pudiera hacer lo mismo en el País Vasco, pero en este caso con Bildu liderando y el propio Otegi de lehendakari, desalojando del poder al PNV.

Este es el proyecto rupturista de España de Otegui –lo era de ETA–, convencido que de esa manera se avanzará en la independencia tanto de Cataluña como de Euskadi. Otra cosa es que en el camino surjan dificultades, como las que se están percibiendo a la hora de conformar el Gobierno en Cataluña tras las elecciones del 14 de febrero. Por eso Otegi manda un mensaje a ERC: pensaos muy bien lo que vais a hacer, pero no pongáis en peligro la estabilidad del Gobierno de Sánchez, porque si lo hacéis salimos perdiendo todos, les viene a decir.

Con lo que no contaban Otegi ni Sánchez era con la sacudida al tablero político que ha supuesto la convocatoria de elecciones autonómicas en Madrid como consecuencia del plan diseñado por Moncloa y ese cadáver político que es Ciudadanos para asaltar el poder en varias comunidades autónomas gobernadas por el PP, y que tuvo su inicio en la fallida moción de censura en Murcia.

No contaban ni Otegi ni Sánchez con que los madrileños, y de alguna manera todos los españoles, fueran a tener una gran oportunidad el próximo 4 de mayo de propiciar el primer bofetón de entidad al Gobierno social-comunista. Si el 4-D el centro-derecha (PP y VOX) se alza con la victoria en Madrid, provocará un enorme boquete no sólo en la coalición gubernamental, también en los planes de los socios que les han venido apoyando, especialmente ERC y Bildu.

De ahí la importancia crucial de las elecciones del 4-M. Serán unas generales en la práctica, aunque lo que se elija sean los 136 diputados de la Asamblea de Madrid. Está en juego no sólo –y ya sería bastante– el Gobierno de una comunidad tan importante y emblemática como la madrileña, sino que puede ser el comienzo del final del sanchismo, con lo que eso significa: frenar los intentos de destrucción del régimen constitucional del 78, algo en lo que los partidos independentistas catalanes y los herederos políticos de ETA han estado siempre muy empeñados. De ahí el salvavidas que Otegi ha lanzado a Sánchez, que debería avergonzar y hacer reflexionar a tantos militantes y votantes socialistas.

ERC se quita la careta
Alejandro Tercero cronicaglobal 23 Marzo 2021

Celebrar otro referéndum independentista ilegal, desarmar a los Mossos y ser complacientes con los okupas. Estos son los puntos nucleares del preacuerdo alcanzado este domingo entre ERC y la CUP para que los antisistema apoyen la investidura de Pere Aragonès como presidente de la Generalitat.

Podemos concluir sin miedo a equivocarnos que ERC se ha quitado la careta. Al menos, frente a quienes todavía consideraban que el partido de Junqueras representaba al secesionismo moderado o al separatismo razonable, pragmático y posibilista.

¿De verdad la prioridad es retomar la senda del desafío al Estado de derecho (“embate democrático”, lo llaman) después del rotundo fracaso del procés? ¿Es adecuado debilitar a la policía autonómica cuando la violencia en las calles ha alcanzado niveles nunca vistos antes? ¿Es sensato deteriorar --aún más-- las herramientas legales existentes para echar de tu casa a quienes se cuelan en ella por la cara, con Cataluña liderando el ranking de usurpaciones de inmuebles (y doy fe en primera persona de esta lacra)?

Y todavía falta cerrar la negociación de ERC con JxCat, lo que, sin ninguna duda, supondrá otra vuelta de tuerca más hacia la radicalidad (incluyendo algún tipo de cargo o reconocimiento oficial para el expresident fugado Carles Puigdemont), aunque la batalla principal entre ellos radique en el reparto del poder (con sus prebendas y canonjías).

Tienen razón los socialistas cuando se defienden de las críticas del PP respondiendo que Rajoy es el único presidente al que los nacionalistas le montaron un referéndum de secesión (en realidad, le montaron dos: los de 2014 y 2017). Sin embargo, como se descuide, Sánchez puede igualar a su antecesor en tamaña proeza. Y eso que estos son socios suyos en el Congreso.

Visto lo visto, no queda más remedio que admitir que el efecto Illa ha sido un fiasco. No es que el PSC no haya conseguido reconducir a ERC hacia el camino de la cordura, es que cada vez son más extremistas. De hecho, apenas tardaron unas horas en responder con un portazo al SOS que los empresarios lanzaron hace tres semanas a los políticos para que trabajen por la estabilidad institucional y la recuperación económica.

Y es que a veces se nos olvida quiénes están al frente de ERC. Oriol Junqueras es el tipo que hace unos años amenazó con paralizar la economía catalana para forzar al Estado a aceptar la celebración de un referéndum. Marta Rovira (número dos del partido y fugada en Suiza) es la que, entre sollozos --los mismos con los que unos días después prometía que llegarían “hasta el final, hasta el final”--, presionó a Puigdemont el 26 de octubre de 2017 para que no convocara elecciones y declararse la independencia, como hizo al día siguiente. Una presión a la que se sumó Gabriel Rufián acusándole de traidor con su famoso “155 monedas de plata”. Aragonès (futuro presidente de la Generalitat) es el que, como líder de las juventudes de ERC, promovió la campaña del “España nos roba”. Josep Maria Jové (presidente del grupo parlamentario) es el que muñía todos los pasos del procés y los recogía en su célebre Moleskine (prueba de cargo contra los condenados por sedición). Y Lluís Salvadó, otro de los confabuladores de la trama golpista, es el que proponía elegir como consejera de Educación a “la que tenga las tetas más gordas”.

No parece que ninguno de ellos tenga nada que envidiar en fanatismo a los Puigdemont, Torra, Laura Borràs, Jordi Sànchez, Josep Costa, Rull, Turull, Comín, Cuixart y compañía.

Indignarse ahora al constatar que ERC está mucho más cerca de la CUP de lo que muchos pretendían es un ejercicio inútil. Pero, sobre todo, es temerario creer que no serán capaces de cumplir --o, al menos, intentarlo-- los pactos con los antisistema.

El almirante Churruca, un franquista dieciochesco para la izquierda
Eliminan del callejero a héroes militares españoles
Iván Vélez. https://gaceta.es 23 Marzo 2021

Con la solemnidad que requieren los heroicos actos de antifranquismo retrospectivo, el alcalde socialista de Palma de Mallorca, José Hila, que encabeza una coalición formada por el PSOE, Podemos y Més, ha anunciado la sustitución del nombre de una docena de calles de la ciudad. Según dijo en su intervención, el motivo de la retirada es la conexión de los rótulos con el régimen franquista. De este modo, en breve, la plaza del almirante Churruca se llamará Mateu Pruners, la calle del almirante Gravina, Angelí Dulcert y la de Cervera, Pere Rossell. Como es lógico, la noticia ha causado cierto revuelo, motivando un intento de explicación por parte del grupo municipal. Según se ha tratado de aclarar desde el consistorio, los Churruca, Gravina y Cervera que figuran en las placas palmesanas no son los personajes históricos sino el nombre que tenían los barcos que empleó el bando franquista en la Guerra Civil, argumento exquisito que encubre, con escaso éxito, el firme propósito de eliminar del callejero mallorquín a héroes militares españoles. Tan rebuscado pretexto se desvanece ante una posibilidad que, sin duda, ha manejado y desechado el tripartito: dejar las placas en su sitio como homenaje a tan insignes figuras, motivo por el cual los citados barcos, construidos antes de 1936, recibieron tales nombres.

Así las cosas, Churruca, Gravina y Cervera abandonarán las fachadas palmesanas por sus connotaciones franquistas, dando continuidad a lo ya realizado hace tres años por Ada Colau, que arrebató la calle al Almirante Cervera, a quien llamó facha a pesar de haber fallecido en 1909, para dársela al autor de estas palabras: «Que vayan a cagar a la puta playa con la puta España, que llevo desde que nací con la puta España, que vayan a la mierda ya con el país este y dejen de tocar los cojones».

La medida protagonizada por Hila confirma la enfermiza obsesión franquista, en muchos casos exculpatoria de un pasado familiar desajustado con los vientos ideológicos dominantes en la actualidad, de gran parte de la autodenominada izquierda española y de sus socios secesionistas. Una obsesión que ha ofrecido disparatados episodios como el protagonizado en los golpistas días de octubre de 2017, cuando el senador del PNV, Jokin Bildarratz, aseguró que la aplicación del artículo 155 de la Constitución por parte de Mariano Rajoy, presidente que no derogó la Ley de Memoria Histórica de la cual se derivan estas retiradas de placas, no solucionaría el problema de Cataluña, pues tal medida no se había aplicado «ni con Franco».

Sea como fuere, insistimos, Churruca, Gravina y Cervera sufrirán una particular damnatio memoriae callejera que seguirá a la ya puesta en marcha por la educación autonómicamente transferida, orientada a eliminar todos los nexos históricos entre españoles. Como es sabido en la España que fabrica su disolvente plurinacionalidad, los personajes que puedan representar a todos van siendo arrinconados para ceder su sitio a figuritas locales. Y si esa es la estrategia, la de dinamitar la Historia de España para dar paso a la ajustada a la correspondiente comunidad autónoma, si bien en este caso con los Países Catalanes como meta, hay que reconocer que el tripartito ha tomado el rumbo adecuado, pues Cosme Damián Churruca es insoluble en las aguas pancatalanistas.

Nacido en Motrico en el prefranquista año de 1761, Cosme Damián Churruca se hizo marino entre Cádiz y El Ferrol, dato que acaso podría sumarse a los vínculos con Franco Bahamonde. Ya formado, participó en el sitio de Gibraltar antes de dirigirse al Estrecho de Magallanes en misión cartográfica y recorrer el Caribe, hechos que le hicieron acreedor de la admiración de Napoleón. Todos estos méritos palidecen ante su comportamiento durante la Batalla de Trafalgar, en la que combatió al mando del San Juan Nepomuceno, en cuyo mástil hizo clavar la bandera para impedir que pudiera arriarse en señal de rendición. Días antes de aquella jornada, en la cual perdió la vida tras recibir un cañonazo que le arrancó una pierna, consciente de la superioridad naval de la armada inglesa capitaneada por Nelson, dijo a su cuñado, José María Ruz de Apodaca:

Escribe a tus padres que vas a entrar en un combate que seguramente será sangriento. Despídete de ellos, pues mi suerte será tula tuya: antes que rendir mi navío, lo he de volar o echar a pique. Éste es el deber de los que sirven al rey y a su Patria.

Palabras estas, inasumibles por aquellos que combaten micromachismos o queman banderas nacionales embrutecidos por su visceral hispanofobia y protegidos por las estructuras aldeanas que todos financiamos.

Franquismo retroactivo: la izquierda quita en Palma las calles de tres almirantes del siglo XIX por ‘memoria histórica’
VOX DENUNCIA LA 'IGNORANCIA' DEL ALCALDE SOCIALISTA
https://gaceta.es/  23 Marzo 2021

El Ayuntamiento de Palma, en manos del PSOE con el apoyo de Unidas Podemos y los nacionalistas de Més, ha anunciado el cambio de nombre de doce calles para “erradicar del callejero las reminiscencias del franquismo y del fascismo”.

En el listado ha incluido la plaza al almirante Cosme Damián Churruca y Elorza y la del almirante Federico Carlos Gravina y Nápoli, dos héroes de la batalla de Trafalgar, contienda acontecida en 1805. Se da la circunstancia de que Churruca murió precisamente en la batalla y Gravina un año después (1806) por las heridas de contienda. Y Franco nació en 1892.

También se ha decretado la eliminación de una calle dedicada al almirante Pascual Cervera y Topete, que participó de forma muy destacada en batalla naval de Santiago de Cuba en 1898, la avenida en honor a Joan March, uno de los empresarios españoles más influyentes del siglo XX, la calle de Brunete, la calle de Toledo, entre otras.

El Consistorio izquierdista ha manifestado que cumple así con la Ley de Memoria Democrática de 2018″ y la “obligación moral” de eliminar estos símbolos de los espacios urbanos de Palma. Así, el grupo municipal de Unidas Podemos en la ciudad ha celebrado la sustitución de los nombre de las calles, “un hito histórico después de años de trabajo”.

VOX: ‘Es ignorancia histórica’
VOX, por su parte, ha afirmado que la decisión del Ayuntamiento para imponer calles a anarquistas, sindicalistas y artistas catalanes es un nuevo ejemplo de “ignorancia histórica”.

Así ha anunciado que cuando gobierne devolverá la nomenclatura original “al callejero mutilado” por la izquierda.

El coordinador de VOX, Sergio Rodríguez Garí, ha recordado que “ni Franco fundó Toledo, ni construyó el castillo medieval de Olite, ni combatió en Trafalgar con Churruca, por lo que carece de cualquier sentido erradicar sus nombres de las calles”.

“Extirpar a personajes como Joan March o José de Oleza para imponer a anarquistas, sindicalistas y varios artistas de procedencia catalana demuestra una vez más que el proceso de sustitución cultural avanza en Palma de la mano de un PSOE entregado al nacionalismo más talibán y reaccionario”, ha añadido.
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