AGLI Recortes de Prensa   Martes 30  Marzo  2021

La voz de su amo
EDITORIAL. https://gaceta.es/  30 Marzo 2021

Es hasta cierto punto comprensible que medios de comunicación que en su momento apostaron al azul o al naranja y despreciaron el verde, con la pérdida de credibilidad inherente a esa decisión política y empresarial, busquen con cierta desesperación recuperar la influencia perdida y manipulen encuestas o silencien el trabajo incansable de un movimiento social como es VOX. Un movimiento, recordemos, que es la tercera fuerza política en el Congreso, primera fuerza nacional en Cataluña y garante de que la izquierda no gobierne en comunidades autónomas claves para el bienestar de sus habitantes. Es comprensible, insistimos, pero no es periodismo.

Seguir el dictado de una estrategia de comunicación urdida desde Génova tiene sus riesgos, no sólo por el ya legendario desastre comunicativo del PP, sino sobre todo porque esa estrategia tiene el único objetivo de resucitar a toda costa a un líder herido de muerte desde las elecciones en Cataluña como es Pablo Casado sin importar el daño que pueda hacer a su partido en Madrid y a los madrileños. Es decir, el daño a los hosteleros, a los pequeños empresarios, sus trabajadores, los autónomos, los alumnos de educación especial, los inversores… El daño a la seguridad en los barrios y en los comercios y el daño, en fin, a la imagen de Madrid en el mundo y a la marca España vapuleada con saña por el Gobierno de Sánchez..

Por ética periodística, la dirección de los medios que este fin de semana despreciaron a VOX como parte de esa estrategia dictada por el inane Teodoro García Egea, deberían haber asesorado al PP sobre el daño electoral que esas encuestas dirigidas pueden hacer, no ya al partido de Santiago Abascal, que tiene un suelo tan firme como sus convicciones y sus valores, sino a la posibilidad de que Madrid siga siendo un dique de contención contra la izquierda y dé esperanzas para la recuperación de la nación para el sentido común.

Si los medios —los que este fin de semana se colocaron junto al gramófono a escuchar la voz de su amo—, tuvieron un momento de lucidez, advirtieron al PP y aun así, decidieron seguir adelante con la estrategia fracasada del falso voto útil, la verdad objetiva es que no sirvieron a sus lectores y no hicieron periodismo. Si no se lo advirtieron y se tragaron el disco completo, gramófono incluido, de Casado y García Egea, eso es activismo político.

VOX es la clave no sólo para que la izquierda no gobierne, sino para que el Partido Popular en Madrid no dependa de los vaivenes suicidas y desesperados de Génova. Para que Ayuso siga siendo Ayuso, el PP de Casado debería reflexionar con honradez sobre el daño que provoca su estrategia de comunicar que VOX es el enemigo, cuando la verdad compartida por los simpatizantes del PP (tan lejos de la cúpula directiva) es que Rocío Monasterio es el único aliado que les queda si de verdad quieren frenar a la izquierda y Santiago Abascal, un líder en el que pueden confiar.

Para que Ayuso siga siendo Ayuso, Casado debe cesar en su necia estrategia de desmovilizar el voto a VOX. No sea que Madrid lo pague y luego, se lo demande.

Otro comunista en el Gobierno: ¿Agenda 2030 o 1930?
OKDIARIO 30 Marzo 2021

El nombramiento del portavoz adjunto de Podemos en el Congreso y dirigente de IU, el comunista Enrique Santiago, como nuevo secretario de Estado para la Agenda 2030 tras el nombramiento de la podemita Ione Belarra como ministra de Derechos Sociales, resulta un sarcasmo. Si el Departamento tiene como sus objetivos avanzar hacia sociedades más justas y solidarias, colocar al frente a un comunista de perfil duro, un ortodoxo de la hoz y el martillo, plantea serias dudas. ¿Agenda 2030 o 1930? Con independencia de que vaya a cobrar por encima de los 100.000 euros brutos anuales, parece evidente que el perfil político de Enrique Santiago dista mucho de los objetivos fundacionales de un Ministerio que nació -o eso decían- con vocación de futuro, porque el discurso ultramontano y reaccionario del que será su máximo responsable lo hace inviable.

Enrique Santiago, mano derecha de Pablo Iglesias -fue su anfitrión durante sus últimas vacaciones en Asturias-, mantendrá su escaño en el Congreso. Para que se hagan idea de quién es el nuevo secretario de Agenda 2030, sepan que Santiago se declaró públicamente seguidor de Lenin. «A mucha honra», subrayó. Asimismo, otra de sus perlas es aquella en la que aseguró que «iría a Zarzuela por el Rey». Preguntado si lo «liquidaría», respondió: «Todo depende de cómo se pusiera y lo que surgiera. Todos los procesos revolucionarios no los haces para matar a un zar, evidentemente. Eso es bastante anecdótico en el devenir de la historia, pero en su momento histórico estaba plenamente justificado». Negociador representante de las guerrillas terroristas de las FARC, en 2018, tras la disolución de ETA, aseguró que «ha llegado el momento de que el Estado también pida perdón por el uso de la tortura y las prácticas de terrorismo de Estado».

En suma: un comunista a la antigua usanza, un totalitario que ha hecho del dogmatismo su seña de identidad. Todo un reaccionario de la extrema izquierda más ultramontana en el Gobierno de España. Seguimos mejorando.

Elecciones de Madrid: Vox lanza su discurso más duro ante el freno en las encuestas
Fija su campaña electoral en clave nacional y pide perder la nacionalidad por terrorismo
C. S. Macías. larazon 30 Marzo 2021

Vox ve las elecciones a la comunidad de Madrid como la primera batalla para echar a Pedro Sánchez de La Monlcoa y se presenta a los comicios del 4-M con su proyecto nacional ya que, aseguran, mantienen el mismo discurso en todo el territorio nacional.

España.Abascal, en el gimnasio: «Nunca se queja y tiene mucha fuerza»

Ante lo que denominan como campaña “fake” e intento de «intoxicación» por parte de los populares que extendían el temor a que Vox no lograra llegar al cinco por ciento, y ante el estancamiento que le dan algunas encuestas –aunque los de Abascal manejan encuestas internas que les sitúan entre los 15-17 escaños que sumarían con Ayuso- mantienen la moral alta y recuerdan cómo en Andalucía y Cataluña también los sondeos se equivocaban.

Para la contienda de Madrid el propio Abascal, se ha puesto «al servicio» de la candidata, Rocío Monasterio porque estos comicios supondrán también la confirmación de sus liderazgos. «Ganar en esta autonomía es absolutamente necesario y el primer paso para expulsar a Sánchez y el comunismo del Gobierno de España», apuntó ayer el vicepresidente de acción política de Vox, Jorge Buxadé.

Aunque aún el partido no ha dado conocer su programa, los de Abascal afianzan su discurso en temas en los que no tienen rival en plena precampaña. Vox ha lanzado una ofensiva contra el terrorismo islamista y registraba ayer en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley para lo que a algunos “les ha pasado desapercibido”. Exigen que se le retire la nacionalidad española a aquellos que hayan cometidos delitos de terrorismo o traición a España.

En dicha iniciativa Vox insta al Gobierno a modificar la legislación española y contemplar así la pérdida de la nacionalidad para quien «haya sido condenado por delitos de terrorismo, delitos contra el orden público, de traición y contra la paz o la independencia del Estado y relativos a la Defensa Nacional y contra la Comunidad Internacional».

Los de Abascal, recuerdan en su escrito que la nacionalidad no es únicamente un estado civil, sino que supone un vínculo político con interés público y general de tal modo que no sólo el Estado debe proteger al nacional, sino que el nacional también tiene una serie de obligaciones para con el Estado -reciprocidad de derechos y deberes basada en la confianza y la solidaridad-.

Esta iniciativa se produce después de que fuera detenido la semana pasada el presidente de la Comisión Islámica en España, Mohamad Ayman Adlbi, en una operación que investiga una trama de financiación yihadista y que se ha saldado, por ahora, con la detención del tesorero de la Unión de comunidades Islámicas de España (Ucide), por un presunto delito de «pertenencia a organización terrorista y financiación del terrorismo».

Vox pide por ello que se «suspendan de forma inmediata» cualquier tipo de subvenciones que estuvieran destinadas a esas entidades para impedir que, con el dinero público de los españoles, se puedan financiar operaciones terroristas islamistas «ya sea en territorio nacional o en cualquier territorio de la UE u Oriente Próximo». Lo consideran una cuestión «esencial y relevante». Esta petición también la hacen extensible a nivel municipal y autonómico donde sus cargos institucionales estarán «muy alerta» para exigir que «se suspendan esas ayudas hasta que se aclaren las responsabilidades judiciales al respecto».

El Grupo Vox en el Congreso recuerda en su iniciativa cómo el aumento del terrorismo yihadista, exige una respuesta por parte de los Estados y, particularmente, por parte de España, que «aún no contempla medidas como la pérdida de la nacionalidad más allá del art. del 25 del Código Civil».

El legado de Pablo Iglesias
Nos jugamos mucho en las elecciones en Madrid. Lo que está en riesgo ya no solo es el Gobierno, sino el modelo de Comunidad en general: uno próspero frente a uno subvencionado.
Liusivaya Opinión esdiario  30 Marzo 2021

Pablo Iglesias ya no es diputado nacional y este martes dejará también su cargo de vicepresidente segundo. En Podemos se lo juegan todo a una única carta madrileña y se nota. Y no se nota solamente por el hecho de echar toda la carne en el asador con la candidatura de Iglesias para no desaparecer en Madrid: la desesperación política de la formación morada se respira también en sus últimos fichajes y sobre todo en la estrategia general de su campaña electoral.

"Hay que echarlos", reza el cartel en el que aparecen Isabel Díaz Ayuso y Rocío Monasterio. ¡Menos mal que son feministas y están bien familiarizados y familiarizadas con el lenguaje inclusivo! Aunque este comportamiento del progresismo patrio ya no sorprende a nadie: los más feministas de cara a la galería y los más machistas dentro del chalet propio.

¿Quién hay más a favor de la igualdad en España que Pablo Iglesias? ¡Si hasta ha incorporado a sus listas al portavoz del Sindicato de Manteros! ¿Algo más progresista que eso? Podría ser eso de trabajar...por España, por Madrid o aunque sea en general, pero es mucho menos divertido y apenas suma votos.

¿Es Iglesias la alternativa a Ayuso o a cualquier buen gobierno directamente?

Así que esta semana nos toca darnos cuenta de que tras casi un año y medio en el cargo el legado de Pablo Iglesias a día de hoy consiste en interminables broncas provocadas dentro del Gobierno al que pertenecía, una ley, dos decretos y unos cuantos actos a los más notorios de los cuales (como el de Bolivia) asistió a pesar de que no le correspondiese y que en todo caso no superaron una decena al mes. ¿Es esta la alternativa a Ayuso? ¿O es la alternativa a cualquier buen gobierno directamente?

Nos jugamos mucho en Madrid. Y es que lo que está en riesgo ya no solo es el Gobierno, sino el modelo de Comunidad en general: en este caso uno próspero que apuesta por ayudar al sector privado a hacer posible que la Comunidad de Madrid siga creciendo al 4,5% mientras el resto de España lo hace al 0,5% que podría ser sustituido por uno subvencionado que el único comercio que apoya de forma clara y rotunda es el ilegal.

Hechos frente a promesas. Gestión frente a destrucción. Realidad frente a falsas ilusiones. Y para comprobarlo no hay más que comparar los logros de Pablo Iglesias como parte del Gobierno de España y los de Isabel Díaz Ayuso como parte del Gobierno de la Comunidad Autónoma de Madrid. Y es que las hay que valen hasta para construir hospitales en plena pandemia y los hay que solo sirven para revisar si hay suficiente papel higiénico en los baños de los hospitales construidos por las primeras.

El voto y el veto
Enrique García-Máiquez. https://gaceta.es 30 Marzo 2021

Es muy raro que Pablo Casado vete tan prematuramente la posibilidad de que Vox entre en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Primero, porque con esa prohibición puede alterar el supuesto trasvase de voto al PP desde las filas de Vox. Lo expliqué detalladamente aquí.

Pero hay más. Casado, con esa declaración desmiente esa idea (que emana de encuestas internas o intensas del PP, precisamente) de que Vox no va a superar el límite de votos del 5% para entrar en la Asamblea. ¡Ja! Ninguna encuesta externa dice esto; pero, además, si el líder del PP ya está ocupado en contener su entrada en el Gobierno, ¿cómo que no van a entrar en la Asamblea? Deberían coordinar al menos su propia propaganda. Pero es difícil, porque no se la creen. Si lo hiciesen, por puro cálculo, los partidarios del voto útil tendrían que animar a votar a Vox, si de verdad sospechan que el partido de Abascal no va a superar la barrera del 5%. Si no llegase, se va a perder un 4,75% del voto de derechas, porque Vox tiene votantes que jamás votarán al PP. Lo más lógico en una circunscripción única proporcional sería dejar que Vox superase ampliamente ese margen sin confundir a sus votantes con juegos de manos y de encuestas, y entonces no se perdería ni un 0,5% de los votos.

Pero hay todavía más en lo de Casado. El veto de Pablo bloquea el voto del pueblo. Lo lógico y lo democrático es esperar que hablen las urnas y luego tratar de trasladar ese mandato electoral a la acción de gobierno en la proporción más directa posible a la de las fuerzas ganadoras.

El concepto de voluntad popular tiene mucho de ficción política, pero es una ficción necesaria para que la democracia representativa funcione en realidad. Quiero decir que el votante deposita una voluntad particular que suele consistir en el deseo que gobierne el partido que vota, y así lo hace casi cada votante de todos los partidos. Pero si no hay mayoría absoluta, hemos de deducir la existencia de una voluntad (global, ficticia, pero necesaria) que apuesta por un acuerdo de gobierno. Un veto previo y ciego a los juegos de los pactos está volando por los aires el concepto político de la voluntad popular; y eso no es moco de pavo. Lo que pretende Pablo Casado es que los votos de la gente que apuesten por el programa de Vox ni cuenten en su voluntad real y concreta de que gobierne Vox ni siquiera en su voluntad abstracta y pragmática de que pesen en su justa proporción en un gobierno de coalición o en un pacto legislativo.

Los sueños de Casado son legítimos, pero si se persiguen de otra manera. Bastaría que dijese: «Si queréis que el PP gobierne en solitario, votadlo en masa hasta concedernos la mayoría absoluta. Si no lo hacéis, tendremos que ceder parte de nuestra acción de gobierno a los partidos que nos apoyen, porque es lo leal y lo democrático, aunque no sea lo ideal para mí». No tiene confianza en que su recelo o su miedo ante Vox pueda movilizar al electorado. Prefiere un golpe de autoridad preventivo, sin mediaciones de voto.

Cada vez más actuaciones políticas se hacen de espalda al pueblo soberano. Es uno de nuestros problemas de fondo. Fíjense. Se hurtan debates de muchísimo calado a la opinión pública (cumplimiento de las penas, extensión de las autonomías, sueldos y privilegios políticos, libertad educativa…), se incumplen impunemente los programas políticos que eran el compromiso del político con el electorado y se juega a los pactos postelectorales sin un respeto transparente y matemático por el juego de las mayorías emanadas de las urnas. Vamos volviendo a un despotismo ilustrado o demagógico, que, por vergonzante, da más vergüenza.

La ‘popular’ Celia Villalobos defiende el bipartidismo y la confluencia con el PSOE antes que un gobierno con VOX
Insulta a las mujeres votantes de VOX a las que llama machistas
LGI https://gaceta.es/ 30 Marzo 2021

Duro ataque de la exministra del Partido Popular Celia Villalobos contra VOX. La ‘popular’ participó este domingo en el programa de la Sexta ‘Liarla pardo’ en el que arremetió directamente contra el partido liderado por Santiago Abascal y, en concreto, contra las mujeres que forman parte de los cuatro millones de españoles que les votan.

Preguntada por la presentadora del programa Cristina Pardo sobre la posibilidad de que el PP tenga que pactar con VOX para lograr el gobierno en la Comunidad de Madrid, la exministra de Sanidad y Consumo respondió con contundencia que “le incomodaría”, como integrante del partido de Pablo Casado, que se diese ese acuerdo y aprovechó para defender el bipartidismo: “Siempre repito que soy fan de los dos grandes partidos, la estabilidad política es fundamental para avanzar y para crear empleo. Hemos tenido años malos, corrupción, pero no ha pasado solo en España, que haya ganado Biden frente a Trump significa que la política seria ha regresado también a los EEUU”.

Tras asegurar con estas declaraciones que la estabilidad política depende de las sinergias entre populares y socialistas, Villalobos fue mucho más dura en sus críticas a VOX y a sus mujeres votantes, llegando incluso a afirmar que el partido es “profundamente machista“. Para la expopular, que la formación de Abascal tenga como candidata a presidir la Comunidad de Madrid a una mujer, Rocío Monasterio, no implica que lo que ella califica como “ultraderecha”, vaya en contra de las mujeres: “A mí VOX no me gusta nada. No entiendo que haya mujeres que votan a VOX. Me parecen profundamente machistas”.

Villalobos fue mucho menos crítica con el feminismo que defienden en Unidas Podemos e insistió en su ataque a VOX y sus políticas sociales: “No me gusta el feminismo que defiende Podemos y la ministra, pero tampoco la postura de VOX en determinados temas sociales, no me gusta nada“.

Además del duro y reiterado ataque a VOX, la ‘popular’ defendió posibles acuerdos entre el PP y el PSOE. Aseguró que prefiere un buen resultado del PSOE antes que un gobierno de PP y VOX: “Espero que el PSOE tenga los votos que tenga que tener y el PP la absoluta para que no tenga que comprometerse con quien no se tiene que comprometer”. Villalobos también mostró su apoyo al candidato socialista Ángel Gabilondo: “Es un hombre muy capaz, me parece uno de los hombres más dialogantes y capaces que yo he conocido en política. Tenemos que volver a dos grandes partidos: centro izquierda, centro derecha, que integren todas las sensibilidades. El que haya una confluencia entre ellos avanza”.

El TSJC tumba los planes de estudio de dos colegios públicos catalanes por eliminar el español
El tribunal anula los proyectos lingüísticos de los centros por no reconocer el español como lengua vehicular y no dar un 25% de clases en castellano.
Pablo Planas (Barcelona). Libertad Digital 30 Marzo 2021

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha dado a conocer este lunes dos sentencias emitidas el 23 de enero pasado y que anulan los proyectos lingüísticos de dos centros educativos públicos de Barcelona y Abrera porque no contemplan el español como lengua vehicular y no reconocen el 25% de enseñanzas curriculares en español.

Según un comunicado de la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), "las sentencias tienen una trascendencia histórica, en la medida que obligarán a cambiar todos los proyectos lingüísticos de los centros educativos públicos de Cataluña que en un 95% de los casos sólo establecen que el catalán es la lengua vehicular de enseñanza".

La AEB apunta además que ambas sentencias concluye que la reciente reforma de la Ley Orgánica de Educación "no cambia la situación anterior porque la Disposición Adicional 38, tal como preveía la Lomce, se limitaba a recoger la doctrina del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo y por lo tanto, el carácter de lengua vehicular del castellano en el modelo educativo catalán deriva directamente de la Constitución española".

Una de las sentencias apunta que "la obligatoriedad de que el castellano sea lengua vehicular en la enseñanza deriva directamente de la Constitución, de ahí que la modificación operada por la Ley Orgánica 3/2020 de la disposición adicional trigésima octava de la LOE no afecta al estatus del castellano como lengua vehicular. De hecho, en la exposición de motivos de la citada Ley se afirma que el objetivo de la misma es "revertir los cambios promovidos" por la Ley Orgánica 8/2013 para la mejora de la calidad educativa (Lomloe), aunque parece que entre esos cambios no se refiere a la utilización del castellano como lengua vehicular, al menos en la larga y extensa exposición de motivos ninguna referencia se hace al régimen de las lenguas vehiculares recogida en la disposición adicional trigésima octava de la LOE".

Limitación de la Lomce
También se dice en la resolución judicial que "en todo caso, lo que la Lomce hizo en relación con el castellano como lengua vehicular fue recoger en su parte dispositiva la interpretación hecha por el Tribunal Supremo y por el Tribunal Constitucional, de ahí que la supresión por la Ley Orgánica 3/2020 de la mención de que "el castellano es lengua vehicular de la enseñanza en todo el Estado" que se contenía expresamente en la Lomce, no altera el régimen del castellano como lengua vehicular reconocido por el máximo intérprete de la Constitución –el Tribunal Constitucional–, por el Tribunal Supremo y por este Tribunal Superior".

El TSJC se remite también al fallo de una sentencia propia con fecha de 16 de diciembre de 2020 en la que se estima parcialmente el recurso de la Abogacía del Estado "declarando la obligación de la Generalidad de Cataluña de adoptar las medidas que sean necesarias a los efectos de garantizar que en las enseñanzas comprendidas en el sistema educativo de Cataluña todos los alumnos reciban de manera efectiva e inmediata la enseñanza mediante la utilización vehicular normal de las dos lenguas oficiales en los porcentajes que se determinen, que no podrán ser inferiores al 25% en uno y otro caso".

La AEB entiende que las dos sentencias anulan los proyectos lingüísticos de los centros que no contemplen el español como lengua vehicular y no establezcan una presencia mínima de este idioma en el 25% de las horas lectivas.

La Generalidad desoye los fallos
Además, la entidad ha anunciado que pedirá formalmente a la consejería de Educación que dicte las instrucciones pertinentes para que los planes lingüísticos de los centros se ajusten a las normas constitucionales.

Según la AEB, "se puede concluir que las sentencias dejan sin efecto el modelo de inmersión lingüística obligatoria en catalán por considerarlo contrario a la Constitución española". Sin embargo, la práctica habitual de la Generalidad es hacer caso omiso de las sentencias relacionadas con el modelo educativo sin que eso comporte consecuencia alguna en los responsables políticos y educativos de la administración autonómica.

¿Libertad ilimitada de expresión? Ideal máximo del comunismo bolivariano
“Es una paradoja que todos los dictadores hayan subido al poder por la escalera de la libertad de expresión. Inmediatamente después de alcanzar el poder cada dictador suprimió la libertad de expresión a todos excepto la suya propia.” Herbert Clark Hoover
Miguel Massanet. diariosigloxxi 30 Marzo 2021

Cuando se habla de la libertad de expresión es evidente que nos estamos refiriendo a la posibilidad que tiene cualquier ciudadano de protestar contra la injusticia, contra la supremacía de los poderes públicos, contra la corrupción o determinadas normas que pudieran constituir una limitación a los derechos individuales de los españoles o un perjuicio grave a sus intereses económicos. Sin embargo, lo que estamos viendo desde que tenemos un gobierno de filosofía socio-comunista es que existe una tendencia política a darle una mayor amplitud a este derecho constitucional extendiendo y amplificando esta libertad a un mayor número de situaciones en las que la posibilidad de su aplicación y su inclusión en lo que podría ampararse en el derecho constitucional, ya presenta más que serias dudas y posibles objeciones ya que puede entrar en confrontación con determinados delitos recogidos en nuestro derecho penal que protegen a los ciudadanos de falsas acusaciones, de injurias y calumnias y demás triquiñuelas políticas destinadas a descalificar, perjudicar, obstaculizar o poner palos en las ruedas de aquellas personas o partidos a los que se intenta poner dificultades aunque, finalmente, todo acabe ante los tribunales con un simple sobreseimiento o sentencia exculpatoria.

Dada la tradicional lentitud de nuestra justicia, los sucesivos recursos que nuestra Ley tiene previstos y la flaca memoria que viene demostrando el pueblo español para olvidarse de aquellos a los que la Justicia ha condenado, despreocupándose de los posibles resultados favorables conseguidos en las apelaciones de aquellas personas sobre las que ha caído una sentencia injusta. Otra de las carencias que observamos en la administración de justicia es el poco castigo que reciben aquellos culpables de acusaciones injustas que se valen de esta impunidad para atacar a aquellos a los que intentan perjudicar o crearles problemas fiándose de que, en caso de perder, poder alegar el derecho a libre expresión para justificar una acción que, en la mayoría de los casos, resulta que carecía en absoluto de base para emprender la acción penal en cuestión.

Y es que, señores, estamos viendo la facilidad, la impunidad, la temeridad con la que algunos políticos se dedican a mentir a sabiendas de que lo que dicen en público en contra de sus adversarios políticos es inexacto o, lo que tampoco es admisibles, algunos de nuestros políticos, de los que forman el actual gobierno, no les importa hacer declaraciones que claramente están en disconformidad con la realidad de nuestra nación, con nuestra democracia, con nuestra situación social, con nuestra situación sanitaria o con nuestra posición en el ámbito internacional respeto a la situación económica, nuestra influencia dentro de la CE, nuestro evidente endeudamiento público que, si ahora pudiera considerarse dentro de la filosofía general de la comunidad, lo que no queda tan claro es lo que va a suponer para España el tener que devolver lo prestado en años sucesivos.

Y, hete aquí, que los más perjudicados por esta práctica de esconder la realidad, de ocultar lo que perjudica a nuestros gobernantes o de vendernos gato por liebre en cada ocasión en la que, quienes son los responsables de informar a los ciudadanos, deciden que es mejor mantenernos en la inopia somos los ciudadanos. Los gobernantes se empeñan en evitar como sea lo que pueda perjudicar la credibilidad de quienes son los verdaderos responsables de los sucesivos errores que se están cometiendo en cuanto a la pandemia de la Covid 19 y a sus sucesivas reactivaciones, un tema que parece que no acaba de solucionarse o en la situación real de nuestra economía olvidándose de que, en este año en el que estamos viviendo, seguramente se va a registrar el mayor número de quiebras de la historia si se mantiene la tendencia del primer trimestre del año. En este periodo en España se han registrado la friolera de 3.203 concursos de acreedores lo que hace presuponer que en el 2021 pueden superarse los 10.000 casos.

Y hablando de boutades por parte de nuestros ministros, si queremos olvidarnos de las salidas de tono de un Iglesias que ya ha agotado la poca credibilidad que le quedaba en su condición de político sobrevalorado que ha vivido de rentas durante años pero que, a la hora de la verdad, se ha quedado en su condición de mero agitador de masas que necesita acudir al insulto, y las amenazas de cárcel a la señora Ayuso cuando, precisamente, es él quien tiene graves cuentas con la Justicia; nos aparece el ministro de Universidades, el podemita Manuel Castells que, curiosamente, ha sido el que más patrimonio ha declarado ( 5.000.000 de euros) algo que no deja de llamar la atención en un partido de defensa del proletariado aunque, por lo visto, en Unidas Podemos no parece que piensen así visto el patrimonio y el casoplón del que goza el matrimonio Iglesias-Montero en la zona residencial de Galapagar. Pues el señor Castells, en declaraciones al periódico separatista La Vanguardia, se ha permitido pronunciar una frase lapidaria, más propia de una Pasionaria en plena Guerra Civil (recuerden el “no pasarán” de Ibarruri) que de una persona que debería estar al tanto de la verdadera situación del país en manos de Sánchez y de Iglesias. El señor ministro está convencido, no sabemos en base de qué extraños sortilegios, de que: “Si este Gobierno colapsara, España se desintegraría”. Cuesta poder entender que, en las circunstancias actuales, una persona como un ministro de España, tenga la temeridad de pronunciarse de una forma tan absurda.

Y no queremos cerrar este comentario sin referirnos una vez más esta señora Isabel Celaá, ministra de Educación, cuyas hijas se educaron en colegio Bienaventurada Virgen María- irlandesas de Ledoia (concertado y católico) y, ella misma, que estuvo en el colegio Sagrado Corazón de Bilbao, lo que demuestra la distancia que existe desde un ideario político de conveniencia y claramente fanático-idealista con lo que respeta a la propia familia de la señora ministra. Esta señora viene demostrando su cariz totalitario, su falta de flexibilidad, su empecinamiento y su divorcio con quienes integran el profesorado a pesar de que al señor Juan José Matari le espetó que no sabía nada de lo que pensaba el profesorado, del que ella ha prescindido en todo momento en la toma de sus decisiones.

Aparte de la metida de corvejón de la ministra al abroncar al señor Matarí cuando él defendía una situación que afectaba a su propia familia (una hija discapacitada) nos da la sensación de que la ministra reacciona con tanta pasión porque se ve venir una posible rectificación desde Europa.

Recordemos al respeto lo que dijo la señora Sonya Gospodinova, portavoz comunitaria de Educación hizo recientemente la siguiente declaración: “los padres deben tener las posibilidades de asegurarse la educación que se les da a los niños corresponde a sus convicciones religiosas y a sus visiones filosóficas”. ¿Dónde encaja aquí aquello que argumentó la Celaá de que “los hijos no pertenecen a los padres” y, ¿en qué lugar situamos aquello que nos espetó la ministra de que “el interés de los menores está por encima de la voluntad de los padres” si, con ello, se intenta argumentar que los niños, como sucedía con las juventudes Hitlerianas en las famosas Nápolas de Bernhard Rust, donde se internaban a los niños del partido nacional socialista del Fürer alemán para imbuirles las doctrinas únicas del nazismo, para que fueren aleccionados en las ideas social-comunistas del actual gobierno; sean cuales fueren los legítimos deseos de sus padres respeto a la educación de sus hijos.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, estamos ante otra de las maniobras para neutralizar al centro derecha español, aunque para ello fuere necesario prescindir de lo dispuesto en nuestro artículo 20 de la Constitución donde, en su apartado 4º, se deja escrito: “Estas libertades tienen su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las leyes que lo desarrollen y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia.”. España no se merece semejante Gobierno y a los españoles nos corresponde que ellos no se eternicen en el poder. Y una frase de Confucio para pensar: “Cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies de objetivo; busca un nuevo camino para llegar a él” Pues eso.

Los Tercios se derrotaron a sí mismos en Breda
Pedro Fernández Barbadillo. Libertad Digital 28 Marzo 2021

Hace unos días, en el principal órgano de ‘hispanofobia’, El País (20-III-2021), apareció una perla macerada con incultura y limitaciones expresivas. Nos enteramos por el periódico del Ibex que los tercios de Flandes eran tropas que combatían contra la Corona española

El hispanista británico se asegura el caviar interpretando la historia de España con un acento de inspector de Scotland Yard en serie de televisión, pero al menos ha leído y en ocasiones (se asegura, aunque no se haya comprobado) ha entrado en algún archivo. Junto a él suele aparecer el ‘hispanófobo’, que es como el bufón enano que acompañaba a las infantas y los grandes en el Siglo de Oro.

El ‘hispanófobo’, tan español como el botijo, se gana las lentejas, porque todavía hay clases, poniendo a caldo a lo español. No le da el coco para más. Sus lecturas, pocas en el caso de que no sean nulas, le podrían haber beneficiado de alguna manera si las consignas tuiteras y políticas no hubiesen ocupado totalmente su cráneo.

En otras épocas, se le identificaba por reaccionar ante cualquier contratiempo, como una multa de tráfico o un charco que le manchaba, con expresiones: “¡Qué país” y “¡Cuándo seremos europeos!”. Cuando se dedica a la historia de España suele emitir sentencias contundentes, heredadas de una tradición que proviene de las logias y las cátedras krausistas, como que “No podemos ser libres porque no hemos guillotinado a los reyes como en Francia”, “Los curas que expulsaron a los franceses nos condenaron al atraso” (una versión más sudada del ‘hispanófobo’ sustituye a la soldadesca bonapartista por los musulmanes andalusíes) y “La Armada española no ha vencido en una sola batalla desde Lepanto”.

Con el hispanista nativo de Hibernia, Caledonia o Anglia las sobremesas son más entretenidas que con el cenizo del ‘hispanófobo’, siquiera porque el primero suele ser un ávido degustador de todo tipo de alcoholes. Algunos participantes en universidades de verano recuerdan duelos, y no sólo verbales, entre hispanistas pasados de copas. Por el contrario, el ‘hispanófobo’ adapta el vegetarianismo y la abstemia de la Institución libre de Enseñanza al siglo XXI y se ha hecho vegano o algo parecido. Y con las lechugas hay, sí, menos colesterol, pero también menos diversión.

Lo que se lee en la ‘prensa de calidad’
Hace unos días, en el principal órgano de ‘hispanofobia’, El País (20-III-2021), apareció una perla macerada con incultura y limitaciones expresivas. En una pieza periodística sobre la representación de un monólogo antibelicista atribuido erróneamente a Fernando Fernán Gómez en el Prado delante del cuadro de Las Lanzas, la redactora describe el momento retratado por Velázquez:

“diez años después de la victoria en Breda, tras la que los tercios de Flandes se rindieron ante las tropas españolas en 1652”

Después de que el académico Juan Luis Cebrián nos sorprendiese con el oxímoron “insidiosa Reconquista” y dos redactores, Natalia Junquera y Jesús Duva, se inventasen la mentira de los ‘niños robados’ por el franquismo, nos enteramos por el periódico del Ibex que los tercios de Flandes eran tropas que combatían contra la Corona española.

O dejo el ‘gintonic’ de media mañana o dejo de leer la prensa de papel. Y me parece que el dilema tiene fácil solución después de que los editores, en un acto de inteligencia similar al de Fernando Simón asegurando que íbamos a tener uno o dos contagios por el coronavirus, hayan decidido cerrar sus contenidos en Internet salvo pago.

Quizás es que en este artículo nos encontramos ante una manifestación de otra de las consignas favoritas de los ‘hispanófobos’: “El ejército español sólo ha ganado las guerras civiles”. ¿Tal vez se refería El País a los motines de las tropas cuando sus soldadas no llegaban, hecho también frecuente en otros ejércitos? Supongo que explicar que muchos de los militares enrolados en los Tercios que durante la guerra de los Ochenta Años combatieron por que Flandes siguiera bajo soberanía del rey de España eran naturales del país haría estallar las cabezas progresistas.

En 1573 de los más de 50.000 soldados de que disponía el duque de Alba los españoles no llegaban a 8.000, mientras que los flamencos rondaban los 30.000. En el ejército de Alejandro Farnesio, de unos 60.000 militares, los españoles eran poco más del 10%, unos 6.300; los italianos sumaban 5.000; y el resto, originarios de las provincias flamencas. Y es que muchos flamencos preferían depender de Madrid antes que de los protestantes y oligarcas Guillermo Orange y Mauricio Nassau.

En uno de sus mamotretos, Henry Kamen nos reprochó a los españoles que nos apropiemos del general genovés Ambrosio de Spínola, el vencedor de Breda. Que fuera súbdito de la república de Génova, aliada fidelísima de España, que se ofreciese a la Monarquía Hispánica, que recibiese títulos y recompensas de Felipe III y Felipe IV, como el ducado de Sesto y el Toisón de Oro, que sus militares los pagase Madrid, no significa que él fuese español, ni mucho menos. Igual que Fernando de Magallanes, al que alguna ministra se empeña en conservar como portugués. Porque, como sabemos todos, España no existe hasta 1812 o 1978… O seguramente España ni existe; es como Gondor o Ruritania; una creación literaria, aunque cobra impuestos.

La próxima vez que en un bar hagamos la broma de pedir un tercio, pero de Flandes, tendremos que añadir, “y leal al Imperio”. Porque si no estamos atentos nos pueden servir cerveza holandesa calvinista, y eso yo no lo aguanto. Los sediciosos duques de Sussex ya me han hecho poner mi espada del lado de la reina Isabel II, descendiente de una dinastía usurpadora del trono de los Estuardo. Pero beber cerveza de herejes y rebeldes a su señor natural, nunca. ¡Eso jamás! Antes un vaso de agua del grifo y del tiempo, voto a bríos.

Y antes de encargar el tercio, pido para la prensa correctores y Wikipedia. Por piedad.

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Iglesias se marcha pero el populismo y el separatismo siguen mandando en Moncloa
No hay que engañarse con la salida del líder de Podemos: el Gobierno seguirá intervenido por el populismo y el separatismo, quizá de manera más rotunda y negativa que nunca.
ESdiario Editorial 30 Marzo 2021

Pablo Iglesias dejará de ser hoy vicepresidente segundo, pero Podemos seguirá teniendo intervenido el Gobierno desde dentro, con cinco ministros controlados por quien sigue siendo el líder del partido y tiene una capacidad de desestabilización mayor que nunca, por mucho que anuncie el abandono próximo de todas sus funciones excepto las que puedan concederle la Elecciones madrileñas.

Se marcha del Ejecutivo un mal político y un horrible gestor, definido por su nula capacidad para atender los problemas reales y su enorme destreza para generar otros inexistentes, estimulando un clima de confrontación, sectarismo y demagogia poco acordes con el momento del país y con la actitud general de los españoles.

Pero deja bien inoculado el nefando virus del populismo, bien por convicción de Sánchez, bien por estricta necesidad aritmética: mientras no se atreva a convocar otras Elecciones Generales, que serían las quintas en apenas cinco años, el presidente será un rehén de los socios y aliados que eligió cuando, en 2018, decidió llegar a Moncloa a cualquier precio, con una moción de censura que habilitó como copropietarios del Gobierno a los peores adversarios de España.

Iglesias se va sin cumplir su gran promesa y ordena a Belarra endurecer ese pulso

Por mucho que los altavoces oficiales se empeñen en establecer una diferencia entre el PSOE y Podemos o presenten la salida de Iglesias como una especie de liberación que facilitará la moderación del Gobierno; la realidad es bien distinta y Sánchez seguirá siendo deudor de una doble fiscalización del populismo y del independentismo, más agria si cabe que la ya conocida.

Que Iglesias salga del Gobierno le retrata a él; pero que ha formado parte del mismo define sobre todo a Sánchez.

Porque a la imprevisibilidad de Iglesias en su probable ocaso se le añade la de un separatismo dispuesto, pese a las dificultades, a entenderse a regañadientes en Cataluña, donde antes o después será capaz de firmar un acuerdo para controlar la Generalitat.

Un presidente a la deriva
Y lo que quedará es lo que siempre ha habido: el presidente con menos parlamentarios propios de la democracia, deudor de alianzas sin escrúpulos que ya le pasan todas las facturas y beneficiario de una fractura en el centroderecha que ya empieza a subsanarse con el aparente eclipse de Ciudadanos.

Tener un Gobierno tan débil en un momento tan terrible es una mala noticia, sin duda. Pero también la consecuencia de las trapacerías de un Pedro Sánchez sin otra agenda que la supervivencia, la improvisación y la ayuda externa de Europa. Que Iglesias salga del Gobierno le retrata a él; pero que ha formado parte del mismo define sobre todo a Sánchez.

Separatismo y represión, el chiste
Pablo Planas. Libertad Digital 30 Marzo 2021

Que el proceso es un negocio se nota en las negociaciones entre ERC y Junts para formar Gobierno. Los principales escollos tienen que ver con la pasta.

A veces se olvida que el proceso separatista es un negocio formidable y conviene recordarlo, sobre todo cuando las plañideras del independentismo claman contra la presunta represión de un Estado supuestamente brutal, totalitario, torturador y opresor. Precisamente una de las políticas catalanas que con más vehemencia denuncia las tremendas tropelías del Estado español, doña Laura Borràs, presidenta del Parlamento regional, no ha tenido el más mínimo reparo en solicitar y aceptar una plaza de funcionaria de ese Estado que según su versión vendría a ser algo así como una mezcla del aparato represivo malayo y el sistema judicial del Estado Islámico.

Cuando deje la política, la señora Borràs gozará de los privilegios de una plaza estatal de profesora universitaria. Podría haber optado por ser funcionaria de la Generalidad, pero ha preferido esa Administración española que tanto odia y contra la que tanto combate ahora desde la Cámara catalana y antes en el Congreso de los Diputados. En la Universidad de Barcelona hay profesores que todavía no salen de su asombro porque se acaban de enterar de una convocatoria a la que sólo se presentó doña Laura. Transparencia a tope.

Esta buena mujer comenzó a luchar contra el opresor allá por 2013 en la Institución de las Letras Catalanas, y fue tanta su lucha que los Mossos (que según los separatistas son la "nostra policia" para unas cosas y lacayos del Estado cuando les conviene) emprendieron una investigación porque se dedicaba supuestamente a fraccionar contratos para beneficiar a un amigo informático, prenda que en otro expediente ha sido condenado por tráfico de drogas.

Para esta señora no supone ningún problema despotricar contra el Estado y trincar del Estado, del mismo modo que para sus colegas de partido, Junts per Puigdemont, tampoco es un problema decir que están muy perseguidos mientras se montan en el coche oficial, llevan escolta, mangonean en las consejerías de la Generalidad y cobran salarios públicos ciemmileuristas.

Brutal opresión. Que se lo digan a Torra, el gran reprimido, condenado a la terrible pena de 18 meses de inhabilitación para cargo público, lo que no le impide cobrar 120.000 euros públicos al año de pensión como expresidente. ¿Y los que están en la cárcel? ¿En la cárcel? "Gran Hotel Lledoners" le llaman a esa prisión, y valga decir que las prisiones en Cataluña dependen de la Generalidad, cosa que explica lo del nombre de la trena.

Que el proceso es un negocio se nota también en las negociaciones entre ERC y Junts para formar Gobierno. Los principales escollos tienen que ver con la pasta. Puigdemont exige que el pueblo le pague el Consell per la República con cargo a los presupuestos de la Generalidad. Dicho consejo es una entidad privada y, como la grey separatista ya no paga fianzas y mandangas como antes, el prófugo pretende que la estancia en Waterloo se la sufraguen todos los catalanes, comulguen o no con la republiqueta.

El otro punto de discordia es el control de la Consejería de Economía y de los fondos procedentes de Europa para la reconstrucción pospandemia, un botín que el sector negocios de la nueva Convergencia le disputa al sector de la subvención de la vieja Esquerra. Todo ello, claro, en medio de una represión del carajo.

Cataluña, un solo pueblo: ¿por qué hablas en castellano?
Alejandro Tercero. cronicaglobal 30 Marzo 2021

El discurso del candidato de ERC, Pere Aragonès, durante la sesión de investidura del viernes pasado fue decepcionante. Su apelación a Catalunya, un sol poble nos retrotrae a épocas pretéritas de infausto recuerdo.

Recuperar en pleno 2021 el eslogan del catalanismo trasnochado y nocivo de los Josep Benet, Paco Candel, Jordi Pujol y compañía seguramente generó un escalofrío en muchos ciudadanos de Cataluña.

Con la excusa de Cataluña, un solo pueblo, el nacionalismo catalán ha impuesto sin remilgos ni remordimientos en toda la sociedad su proyecto ideológico uniformizador. Lo vemos en la escuela, con la aplicación desacomplejada del modelo de inmersión lingüística obligatorio exclusivamente en catalán, a pesar de que los tribunales lo han declarado ilegal.

También lo constatamos en la supresión de casi toda referencia a España en la educación, con el objetivo de convertirla prácticamente en una realidad ajena y hostil para las nuevas generaciones.

Lo mismo podríamos decir en relación a los símbolos nacionales, que prácticamente han desaparecido de las instituciones públicas y, en muchas ocasiones, han sido sustituidos por emblemas secesionistas.

No cabe duda de que se han cumplido la mayoría de los objetivos del Programa 2000 de Pujol, el conocido plan para inculcar el sentimiento nacionalista en todos los ámbitos de la sociedad catalana mediante un férreo control de la administración, los medios de comunicación, la educación, las asociaciones, la cultura, el deporte, las organizaciones empresariales y sindicales, etc.

Y el lema Cataluña, un solo pueblo también fue parte nuclear de ese proyecto de ingeniería social, que se materializó en algo así como Cataluña, una sola lengua, una sola identidad.

Como resultado de aquel proceso nos encontramos con situaciones inconcebibles como la vivida el sábado pasado por el líder de Ciudadanos, Carlos Carrizosa, en un programa de TV3. Una de las periodistas colaboradoras, la también activista independentista Beatriz Talegón, le reprochó que hablase en castellano.

“¿Por qué usted, que habla perfectamente catalán, evita hablar en catalán en TV3?”, se atrevió a soltarle al entrevistado. “Porque me da la gana. Alucino con que yo venga a TV3 y se me pregunte por qué hablo en castellano. Yo hablo como me da la gana, como todos los catalanes”, respondió impecable el diputado naranja. Tiene guasa que un invitado sea interpelado a justificarse por el idioma que usa en TV3, sobre todo cuando este es oficial.

Por suerte para todos, todavía hay quienes se rebelan frente a los atropellos del nacionalismo catalán. Es el caso de la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), que ha logrado tumbar los proyectos lingüísticos de dos escuelas catalanas por excluir el español como lengua vehicular.

Las sentencias del TSJC tienen especial trascendencia, pues dan un paso más allá del histórico dictamen de diciembre pasado y dejan claro que la Lomloe tampoco sirve de aval para continuar aplicando la inmersión, pues la prerrogativa para recibir una parte razonable de la educación en castellano (de momento, al menos el 25%) es un derecho constitucional.

En cualquier caso, la obsesión homogeneizadora del nacionalismo catalán choca con una realidad. Según las encuestas de la Generalitat, alrededor del 48% de los catalanes utiliza el castellano como lengua habitual, frente al 36% que usa el catalán y el 7% ambas. Y el Centro de Estudios de Opinión autonómico apunta que el 70% de la población se siente española y catalana en diferentes grados, mientras que un 22% que se siente solo catalana.

Con estos datos, retomar la matraca de Catalunya, un sol poble y asociarla al proyecto soberanista, excluyente e independentista del nacionalismo catalán, como pretende ERC, es anacrónico y preocupante.
 


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