AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 7  Abril  2021

De Fraga a Casado: el partido de los mil errores
Con un PP de nuevo hegemónico, la derecha española está perdida
Pedro Carlos González Cuevas. https://gaceta.es 7 Abril 2021

“Es muy posible que Manuel Fraga haya basado su carrera política en no hacer lo que se espera de él: ser el gran líder de la derecha, por ejemplo. Fraga no fue Suárez, ni fue Aznar y ni siquiera –ay- pudo ser Arias Navarro. Cometió el error Verstrynge y el error Gallardón. No dijo sí a la OTAN. Se abrazó a Castro y González lo alabó con unas gotas de curare”. “En la épica de la derecha española, el Congreso de Sevilla de 1990 –“centrados en la libertad”- marca el inicio de un viaje al centro como quien parte en busca de la rama de oro (…) De aquel tiempo narran los testigos que Aznar hablaba tan bajo que no se le entendía nada salvo que –jamás- iba a pactar, que nunca iba a ser “la puta” en Madrid de los nacionalistas catalanes”. “Esperanza Aguirre es más mala que dura y más dura que lista (…) Leyó manuales del liberalismo de tendera que a Thatcher le venían como herencia familiar”. “Mariano Rajoy es un temperamento conservador que huye del reaccionariado por la melancólica necesidad de hacer política, por la cautela, por ese pesimismo antropológico que lleva en sí la fatalidad de la Historia”. “Pablo Casado es un político yogurín, rápido y pragmático (…). Es listo, aunque nunca será un intelectual, y entre sus virtudes está no perder ni un nombre, ni un dato, ni un minuto. Alguien que podría penetrar a tu novia ante ti con la compensación de darte la mano”. “La comunicación política del PP está en algún lugar entre el quietismo de Miguel de Molinos, el susurro de los bonzos y la nada brillante de un maestro zen. De lo que se trata es de buscar ese centro cuya presencia solo se define por ausencia. Es algo así como ver caer la lluvia fina”. “En España solo se puede ser conservador una vez que has dejado claro que eres progre”.

Estos son algunos de los juicios sobre las principales figuras del Partido Popular que aparecen en la obra de Ignacio Peyró, Ya sentarás la cabeza. Hombre moderado, nada complaciente con la derecha militante, buen escritor, acreditado gourmet, anglófilo hasta las cachas, enemigo de la tauromaquia, devoto del escritor mallorquín Valentí Puig, a Peyró se le atribuye la redacción de algunos de los discursos de Mariano Rajoy Brey. Se trata, por tanto, de un hombre que conoce a la perfección los entresijos, la mentalidad y la estructura del Partido Popular. En su libro, percibimos una realidad que ya conocíamos o que sospechábamos intuitivamente.

Y es que el Partido Popular, lo quiera reconocer o no, tiene una profunda y decisiva responsabilidad en la situación de decadencia y crisis en que se encuentra la sociedad española. El retrato que Peyró esboza sobre la figura de Manuel Fraga me parece muy acertado. “Nadie a mi derecha”, tal fue su consigna; y la única que consiguió llevar a cabo con todas sus consecuencias. En lo demás, fracasó de manera palmaria y estrepitosa. Claro que hay que señalar que, en realidad, lo tuvo fácil. A su derecha, tan sólo se encontraba Blas Piñar López, es decir, la antipolítica. Por el “centro”, Adolfo Suárez, fuera del gobierno, era una nulidad, carente de proyecto político, como se demostró en su etapa de dirigente del CDS. Y los distintos grupúsculos liberales, democristianos o conservadores apenas contaban. Sin embargo, Fraga nunca consiguió llegar a la presidencia del gobierno. En realidad, su carrera política quedó truncada en 1976, cuando Adolfo Suárez fue designado para pilotar la Transición. Desde entonces, su figura quedó circunscrita a la etapa del tardofranquismo y, tras la caída de Suárez, no pudo competir con el juvenilismo de un Felipe González. Su función política consistió no sólo en ser el líder de la “leal oposición”, sino en evitar la emergencia de una derecha alternativa. Como señala Peyró, se equivocó en muchas cosas, sobre todo en la elección de Verstrynge –siempre un rojipardo- y de Ruíz Gallardón, quintaesencia del centrismo, como delfines, y en su irracional abstención en el referéndum sobre la OTAN. Con todo, siguió fascinando a un sector de la derecha como antiguo ministro de Franco y su imagen de político duro y autoritario. Acabó su carrera política en sus tierras gallegas, realizando una política que abrió los cauces al nacionalismo e instaurando un coriáceo caciquismo de partido. Sin embargo, Fraga poseía una virtud: era inteligente y leído. Conocía a Aristóteles, Saavedra Fajardo, Burke, Donoso Cortés, Maeztu y Schmitt. Fue el último líder de la derecha con bagaje intelectual. Sus sucesores, como hubiera denunciado el gran metafísico Francisco Suárez en el siglo XVII, han sido más hombres de cartapacios que de libros.

En ese sentido, la figura de José María Aznar ha sido profundamente negativa. Su proyecto político-cultural fue una especie de pastiche, de incoherente amalgama de progresismo inane, tópicos políticamente correctos y concesiones a la izquierda cultural. Hizo suyo el diagnóstico de Francis Fukuyama sobre “el fin de la historia” y la eterna hegemonía del liberalismo político y económico; defendió la Monarquía Constitucional y, al mismo tiempo, la figura de Manuel Azaña, seguramente sin haberlo leído; consideró el franquismo como un mero paréntesis en la historia de España; y defendió acríticamente el Estado de las Autonomías. Los proyectos educativos de Esperanza Aguirre ni llegaron a plantearse. Acabó con la Fundación Cánovas del Castillo, sustituyéndola por la inoperante FAES. A pesar de sus promesas, Aznar ejerció a conciencia el papel de meretriz del nacionalismo catalán y vasco en Madrid. El pacto del Majestic fue absolutamente letal. Dejó al Estado con una presencia prácticamente marginal, apenas el 9% de la Administración Pública. Suprimió los gobernadores civiles; transfirió la gestión de los puertos, al igual que la enseñanza y la sanidad a las comunidades autónomas. Suprimió el servicio militar obligatorio, sin ofrecer un servicio cívico alternativo. Y, como guinda, acabó con el PP de Cataluña, cercenando la cabeza de Alejo Vidal-Quadras. En su segunda atapa de gobierno, Aznar se comportó como un político impulsivo, soberbio e imprudente. Es decir, todo lo contrario de un líder conservador, cuya principal virtud, como señalaron Aristóteles y Burke, es la prudencia. No sólo fue incapaz de explicar ante la opinión pública su política hacia Irak, sino que desoyó a los sectores más lúcidos de su partido. El atentado del 11-M de 2004 fue una derrota histórica para PP y de incalculables consecuencias para la sociedad española.

Bajo el vacilante liderazgo del pesimista Rajoy, el PP fue incapaz de oponerse eficazmente a la ofensiva político-cultural del PSOE: memoria histórica, aborto y políticas de género. En la práctica, las asumió. El PP ganó las elecciones de 2011 por autodestrucción de su adversario; no por méritos propios. Se limitó a esperar. El PP es muy paciente. Y la gestión de Rajoy fue absolutamente negativa, sin paliativos. No sólo no derogó la legislación socialista; la consolidó por décadas. Y, lo que es más importante, fue incapaz de atajar el proceso secesionista en Cataluña. Su caída en 2018 fue la culminación de un vacío estéril. A todo ello hay que añadir su corrupción sistémica.

A pesar de todo ello, el PP pretende seguir siendo el único representante de la derecha social y política. Para ello sigue contando con el apoyo de las elites económicas y mediáticas. Como hubieran dicho los mauristas, es una derecha ante todo de intereses, no de ideales. En realidad, es un parásito político que se alimenta de los detritus de otras formaciones políticas, como hoy Ciudadanos, en período de hedionda descomposición. No hay duda que apesta. Su actual líder, Pablo Casado Blanco, sigue la linde de Aznar y Rajoy. Su pragmatismo nihilista le lleva a defender una idea y la contraria en función de sus intereses políticos más primarios. Por eso, nunca debería olvidarse el contenido de su discurso del 22 de octubre de 2020 frente a Santiago Abascal, toda una antología de resentimiento personal, conformismo político e intelectual e inanidad proyectiva: puro centrismo. Sin embargo, lo peor no fue eso, porque es inherente al PP; no es un accidente; es su esencia. Lo más humillante fue la actitud condescendiente de la izquierda radical representada por Pablo Iglesias Turrión, alabando el contenido “canovista” de aquel discurso del líder popular. Al ver la escena, me recordó al paternalismo de los blancos sureños respecto a la población negra en Estados Unidos. Casado Blanco se comportó como un auténtico Tío Tom ante la izquierda, sumiso a su hegemonía ideológica y a los nacionalismos periféricos. Su actuación en la campaña electoral en Cataluña fue por el mismo camino: centrismo, sumisión a los nacionalistas y absorción parasitaria de los detritus de otros partidos políticos. Recibió su merecido: tres diputados, aunque uno procedía de los detritus de Ciudadanos y otro de los de Unió Democrática de Catalunya.

Tras estas estrepitosas derrotas, el PP se ha inventado un nuevo mascarón de proa en la figura de Isabel Díaz Ayuso, como prototipo de “lideresa” conservadora, algo que, hasta hace poco, nadie había sido capaz de percibir. Se trata de un fenómeno análogo al de Esperanza Aguirre. Y es que, al menos en nuestra opinión, Díaz Ayuso es un producto, una creación de la marca PP, de sus hábitos, mentalidades y estrategias. Venderá, como de costumbre, gato por liebre. Bajo ese mascarón de proa, se ocultan, pese a las apariencias, el torvo Pablo Casado Blanco y el tosco Teodoro García Egea. Porque, como ocurrió con Esperanza Aguirre, Díaz Ayuso carece de apoyos y de personalidad para transformar una estructura como la del PP. “Soy de Pablo total” suele decir Díaz Ayuso. Sin duda, lo es. De ahí la actitud suicida de un nutrido sector de la derecha española seducido de nuevo por la ley del menor esfuerzo y por los cantos de sirena de los vendedores de mercancía política averiada. Con un PP de nuevo hegemónico, la derecha española está, en mi opinión, perdida.

Dixi et salvavi animam meam.

Por esto, Ayuso va a arrasar en Madrid

OKDIARIO 7 Abril 2021

A la presidenta de la Comunidad de Madrid, el socialcomunismo le ha dicho de todo: que si era un desastre en la gestión de la pandemia, que si la economía y el empleo estaban en situación crítica pese a la «barra libre» a la hora de combatir el virus, que si las ayudas a la hostelería brillaban por su ausencia. Todo un arsenal de bulos que se estrellan contra las cifras oficiales de empleo: Madrid ha generado desde septiembre de 2020 a marzo de 2021 un total de 102.179 puestos de trabajo efectivos, una cifra que multiplica por 5,7 la creación del empleo del conjunto de España. Por datos como este, Isabel Díaz Ayuso va a arrasar en las elecciones del próximo 4M, por mucho que la izquierda insista en su estrategia de acoso y derribo contra la jefa del Gobierno autonómico. Las cifras son concluyentes: Madrid es el motor de la creación de empleo, el sector de la hostelería ha sufrido con menos intensidad que en otros territorios la difícil situación derivada de la pandemia y el Gobierno de Ayuso ha concedido un total de 184 millones de euros en ayudas directas a empresas y autónomos. Y lo que es más importante: las medidas menos restrictivas contra el virus no se han traducido en una situación sanitaria peor que en otras comunidades.

De acuerdo con los datos publicados este martes por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, el paro en la Comunidad de Madrid cayó un 1,22% en marzo con 5.471 desempleados menos en comparación con el mes anterior. Son datos preocupantes, pero reveladores de que Madrid aguanta mucho mejor que el resto de territorios. Uno de cada cinco empleos creados desde septiembre se ha producido en Madrid. Este el aval, entre otros, con el que Isabel Díaz Ayuso se presentará a los comicios de mayo. ¿Cuál es el aval del socialcomunismo? ¿Qué datos avalan su gestión?

El peligro de la euforia y los cantos de sirenas
Nota del Editor 7 Abril 2021

Hay españoles que no se han enterado aún de que el PP es una parte imprescindible del problema de España. Hasta los marcianos saben que hay que apoyar a Vox y olvidarse de volver al bipartidismo y a la tomadura de pelo que con la euforia y los cantos de sirena quieren imponer. Hay que apoyar a Vox para que desparezcan todos los parásitos que estan destruyendo España, y hay que conseguir reducir y anular todos los despilfarros que los del PSOE, PP, comunistas e independentistas se aprueban para asegurarse un retiro feliz a costa de nuestro dinero.

Macarena Olona: ‘No vale mentir hasta el 4-M para después enseñar el verdadero rostro. Ya lo vimos con Cayetana’
https://gaceta.es/ 7 Abril 2021

La Diputada de VOX en el Congreso Macarena Olona se ha referido esta mañana, en una entrevista en EsRadio, a las próximas elecciones en la Comunidad de Madrid y a la realidad que puede esconderse detrás de la candidata del Partido Popular, Isabel Díaz Ayuso.

Preguntada por la posibilidad de firmar de un ‘pacto de no agresión’ entre su partido y el de Pablo Casado, Olona ha negado que vayan a asumir o ceder en todo con tal de entrar en el Gobierno de la CAM: “VOX no ha pactado una no agresión con el PP, es como nos hemos comportado estos meses, fiables y leales, protegiendo a Ayuso cuando se ha visto sola con los ataques despiadados desde el Gobierno y también desde Génova”.

La también portavoz adjunta de VOX en la cámara baja ha señalado directamente a la dirección del PP y ha advertido de que las decisiones finales siempre dependerán de Génova: “Todos somos conscientes de que el problema que tiene Ayuso es Génova. Son los que están en las negociaciones indignas y en confundir al enemigo diciendo que es VOX, cuando tenemos un comunismo y una extrema izquierda que sería una tremenda tragedia si llega al poder en Madrid”.

Sobre el acto de este miércoles en Vallecas en el que VOX presentará su candidatura para los comicios madrileños con Rocío Monasterio y Santiago Abascal, Olona ha apuntado a las amenazas de Juan Carlos Monedero y al llamamiento que ha hecho en las últimas horas desde Twitter para intentar ‘reventar’ el acto: “No vamos a dar un paso atrás porque lo que hemos hecho estos meses es defender al pueblo de Madrid, incluso del Gobierno de Sánchez”. En este punto ha pedido honestidad para los madrileños y ha mandado un mensaje a los populares: “Esto no va de personas, no hay que mentir a los electores, no vale mentir hasta el 4 de mayo para después dar el verdadero rostro” y ha recordado lo ocurrido con Cayetana Álvarez de Toledo: “Ya vimos lo que pasa cuando alguien se atreve a levantar la voz por la libertad o dar la batalla de la cultura”.

La sentencia de la Audiencia Nacional del pasado 31 de marzo, que revocó la destitución del coronel Diego Pérez de los Cobos como jefe de la Comandancia de la Guardia Civil en Madrid por no informar sobre la investigación que se estaba llevando a cabo por la celebración de las concentraciones del 8M, ha sido otro de los asuntos en los que se ha centrado la diputada de VOX. Olona ha insistido en el que el ‘indigno Marlaska‘ lo es desde hace tiempo, en concreto desde la destitución del coronel Sánchez Corbí, y ha recordado el momento que vivió con el ministro de Interior en el mes de mayo: ” El pasado 26 de mayo el indigno ministro del Interior Marlaska y yo vivimos un momento muy íntimo porque sabíamos que le estaba haciendo cinco preguntas en las que le relataba los hechos que llevaron al cese de Pérez de los Cobos. Las preguntas que le formulé esconden el caso más grave de corrupción política que afecta a la Guardia Civil desde el caso Roldán”.

Olona ha recordado que los casos de ‘ceses indignos’ no solo se han dado cuando el Partido Socialista estaba en el Gobierno sino que también ocurrieron con el Partido Popular: “Casos de ceses indignos por parte de políticos los tenemos ahora con el PSOE pero lo tuvimos con el Gobierno de Rajoy con el cese del que fuera DAO, Pablo Martín Alonso, porque se negó a informar de los casos Lezo y Púnica”.

Austeridad, por fin
EDITORIAL. https://gaceta.es  7 Abril 2021

En un hecho poco conocido, unos meses antes de las elecciones generales de 2011, en el final del zapaterismo e inmersos en la crisis económica que había acabado con el empleo de un millón y medio de españoles, el Boletín Oficial del Estado publicó una reforma de la Ley Electoral por la que los partidos políticos pasaban de cobrar 33 céntimos por cada voto que se tradujera en escaño al Congreso, a 81 céntimos. Pero eso no era todo. Un mes antes de las elecciones de noviembre de 2011, el mismo BOE publicó una actualización del IPC que elevaba a la subvención a 83 céntimos. Les parecería poco. Todas esas reformas que obligaban a dar más dinero de los contribuyentes a los partidos fueron aprobadas… por esos mismos partidos.

Tenemos muchos más ejemplos de cómo la clase política del bipartidismo, con la colaboración esencial de sus socios nacionalistas parásitos, han esquivado con dinero público y condonaciones de deuda las crisis económicas que han empobrecido a los españoles, a los que nadie, ni siquiera la muerte, les condona nada.

Por lo antes contado, por todo lo que podríamos contar sobre falta de transparencia, gasto ineficaz y corrupción aparejada a esos privilegios y por todo lo que el lector ya conoce, el anuncio de Rocío Monasterio de que el apoyo de VOX a la formación de un gobierno anticomunista en la Comunidad de Madrid pasará por exigencias concretas para la reducción del gasto político como la disminución drástica del número de diputados de la Asamblea de Madrid, es un magnífico comienzo. La clase política, la que ha esquivado todas las crisis con subidas injustificables de subvenciones mientras jugaba al candy crush o veía Fariña, debe sentir que comparte al menos una parte de la austeridad a la que se ven sometidos los gobernados que no pueden legislar para subirse sueldos, prebendas y subvenciones.

Que nadie dude de que esta exigencia de austeridad innegociable de VOX es la única manera de conseguir que las formaciones del bipartidismo, las que han parcheado las crisis endeudando a los españoles hasta niveles intolerables, se avengan a una reducción de sus privilegios, como lo demuestra que hace sólo dos meses, antes de la convocatoria de elecciones autonómicas, PP, PSOE y Ciudadanos rechazaron una proposición de ley de VOX para reducir consejerías, viceconsejerías y asesores. Si no se enteraron en su momento, pregúntense por qué. Quizá porque los medios de masas, los que dependen de concesiones administrativas arbitrarias de esos partidos, los que están financiados con nuestro dinero por esos partidos y los que están regados por subvenciones millonarias concedidas por esos partidos, no dedicaron ni un segundo a denunciar el cierre de filas del centro centrado y la izquierda sanchista contra la necesaria austeridad.

Si VOX es la revolución ética que entrevemos y esperamos, su presencia activa en alianzas de Gobierno será la garantía de que ni una sola persona entre en política sin hijos y con un piso en un barrio obrero y salga con tres hijos, un patrimonio millonario (lo que es una contradicción absoluta como saben todos los sufridos padres de familias numerosas) y un casoplón en la serranía. Que si se lo gana en el sector privado, sea en buena hora, pero no con nuestro dinero.

Por descontado que el resto de los partidos políticos se va a resistir a la exigencia innegociable de Rocío Monasterio hacia la necesaria austeridad, la transparencia y la rendición de cuentas. Deberán ser entonces los contribuyentes, los que trabajan, pagan, callan y, a veces, votan, los que el próximo 4 de mayo decidan de qué lado están y si quieren seguir poniendo la cama.

Tras castigar y maltratar a Madrid, Sánchez pide lealtad a Ayuso
EDITORIAL Libertad Digital 7 Abril 2021

El socialista es capaz de cualquier cosa con tal de acabar con la presidenta de Madrid, empezando por poner en riesgo la prosperidad y aun la salud de los madrileños.

Como se recordará, el Gobierno de Pedro Sánchez penalizó a la Comunidad de Madrid por haber establecido un programa de vacunación que consistía en guardar dosis suficientes para garantizar la segunda inyección a quienes recibieran la primera. De las 90.000 dosis prometidas a Madrid, el Ejecutivo social-comunista entregó sólo la mitad, y el resto lo distribuyó entre las comunidades que no habían previsto interrupciones en el suministro y se habían quedado sin reservas para, precisamente, proceder a la segunda inoculación.

Más recientemente, se ha sabido que el Gobierno de Sánchez ha destinado ayudas a Madrid por valor de 100 euros per cápita, frente a los 130 que ha concedido a Cataluña. Con lo que Madrid, que aporta el 19,3% al PIB nacional y alberga el 14,3% de la población, sólo recibirá el 9,7% de las ayudas directas a empresas y autónomos.

Pues bien, tras haber sometido a semejante maltrato a los madrileños, Sánchez ha tenido la desfachatez de exigir a Isabel Díaz Ayuso “lealtad y solidaridad” luego de que la presidenta de Madrid, ante la pasividad e indolencia del Ejecutivo social-comunista en lo relacionado con la adquisición y distribución de vacunas, se haya permitido explorar la posibilidad de comprar la vacuna rusa.

Causa bochorno que alguien tan desleal como Sánchez, que se mantiene en el poder gracias a los herederos de ETA y a partidos sediciosos como ERC, pida “lealtad y solidaridad” a Madrid, motor económico de España y principal contribuyente neto a la mal llamada solidaridad interterritorial. Pero la indignidad del nefasto socio de Pablo Iglesias es aún mayor si se tiene presente que dejó en manos de la UE todo lo relacionado con la adquisición de las vacunas, mientras que, por otra parte, delegó en las comunidades autónomas buena parte de las decisiones sobre la pandemia que hasta entonces se estaban tomando de forma centralizada. Como el perro del hortelano, Sánchez ni come ni deja comer y, proyectando, tacha de desleal e insolidario a quien, como Ayuso, no quiere quedarse de brazos cruzados mientras él se limita a hacer anuncios electoralistas sobre el “principio del fin de la pandemia”.

Ya resulta lamentable que haya que esperar a la semana del 19 de julio para alcanzar los 30 millones de vacunados. Aun así, está por ver que ese nuevo compromiso de Sánchez se materialice, vista su formidable inoperancia e incompetencia. Lo que no está por ver es la ayusofobia de un sujeto capaz de cualquier cosa con tal de acabar con la presidenta de Madrid, empezando por poner en riesgo la prosperidad y aun la salud de los madrileños.

Zapatero, paladín de comunistas
Emilio Campmany. Libertad Digital 7 Abril 2021

Por un artículo de Mario Noya me entero de que el solemne publicó hace unos días otro en el órgano del Partido Comunista Chino, el China Daily. La pieza repite como un papagayo el discurso de los comunistas chinos. Que si China es una, lo que equivale a reclamar el derecho a aplastar el régimen democrático de Taiwán; que un orden internacional justo ha de ser necesariamente multipolar, lo que significa que ha de mandar en él China; que ya no es tolerable el liderazgo de Estados Unidos, lo que quiere decir que habrá que soportar el de China; que ha de respetarse el principio de no injerencia, que es tanto como decir que hay que dejar que China arrolle los derechos humanos de uigures y hongkonenses, etc. En esto Zapatero no hace más que reproducir los mensajes del Partido. Sin embargo, destaca nuestro exmandatario cuando compara el nuevo orden internacional que preconiza China con la Unión Europea, modelo de integración y cooperación. A nuestro ilustre bobo se le olvidó recordar que para formar parte de la UE hay que ser una democracia y respetar los derechos humanos. De hecho, Bruselas se injiere en los asuntos internos de los Estados miembros para velar por el respeto a esos derechos y a los principios democráticos. Esto es algo que saben muy bien Polonia, Hungría y España, a la que se impidió reformar el Consejo General del Poder Judicial porque lo que pretendían PSOE y Podemos era acabar con la separación de poderes, es decir, hacer que nos pareciéramos más a China.

Probablemente el artículo ha sido pagado, dada la condición de exgobernante de un país miembro de la UE que adorna a Zapatero. En diciembre, la Unión y China firmaron un tratado de inversiones que se supone abrirá el mercado chino a las europeas, pero que en realidad no abrirá absolutamente nada, permitiendo a la vez que Europa siga siendo colonizada por Pekín. El tratado ha de ser ratificado por el Parlamento Europeo, y no es probable que lo haga. Se supone que la argumentación de Zapatero está dirigida a convencer a los europarlamentarios de lo agradable que será estar sometidos a la bota china.

El Gobierno español no puede evitar que Zapatero se forre escribiendo al dictado de autocracias comunistas. Pero sí debería haber aclarado que su posición no tiene por qué coincidir con la de Zapatero, ya que el pasmado se firma como expresidente del Gobierno de España. Sin embargo, es posible que, igual que Italia ha sido comprada por los chinos e integrada en su Nueva Ruta de la Seda, programa con el que China se compra a naciones enteras, a nosotros estén a punto de meternos en la cesta de la compra, si no lo han hecho ya. Lo gracioso es que quien sí se toma la precaución de aclarar que las opiniones de Zapatero no tienen por qué coincidir con las suyas es el China Daily, cuando más coincidentes no podrían ser. La única diferencia estriba en el entusiasmo, mucho más desbordante en la prosa de nuestro compatriota. Ya lo decía Peter Fallow en La hoguera de las vanidades: “si trabajas en una casa de putas, sólo puedes hacer una cosa: ser la mejor de todas”.

Las ayusotabernas
Pablo Molina. Libertad Digital 7 Abril 2021

Con sus patéticos boicots y su constante exhibición de odio ideológico, hacen el ridículo.

La izquierda madrileña está muy molesta porque los bares de barrio exhiben fotos de Isabel Díaz Ayuso con una leyenda donde le dan las gracias. Los dueños de los negocios no le agradecen un subsidio, como querrían los socialistas, ni una cartilla de racionamiento estatal al estilo comunista, sino simplemente que les haya dejado trabajar. Y es que el Gobierno socialperroflauta ha llevado a España a una situación en la que el poder vivir de tu esfuerzo sin depender de la ayuda pública se ha convertido en un privilegio.

La cuestión que cabe plantearse es a qué grado de desesperación ha llevado el Gobierno al sector hostelero para que los dueños de los bares, tan cuidadosos con su clientela, hayan decidido significarse de esa manera tan diáfana a un mes de las elecciones regionales. Para responder a la pregunta solo hay que ver cómo están los pequeños y medianos empresarios del sector en otras comunidades autónomas, cuyos dirigentes se han dedicado a competir durante la pandemia por ver quién imponía las medidas más restrictivas. En esas otras regiones se ha castigado terriblemente a la economía, y no pocos negocios han echado la persiana definitivamente, muchos de ellos con una raigambre que los había convertido en un reclamo turístico por sí mismos. Desde esa perspectiva se entiende mucho mejor que en Madrid se produzcan esas muestras de agradecimiento.

Como cabía esperar, los izquierdosos más activos están hiperventilados y valoran dejar de respirar hasta que los bares no quiten las fotos de Ayuso. Están muy enfadados. Con ella y con los dueños de los locales, porque no se trata de restaurantes de la Guía Michelín o de grandes cadenas internacionales, sino de negocios de barrio donde suele acudir la gente que (todavía) vota a partidos de izquierda. Como adolescentes mentales que son, creen que una campaña de boicot en las redes será suficiente para amedrentar a los pequeños empresarios que levantan la persiana de sus negocios a la hora en que ellos se van a dormir.

En realidad, sus ataques a las ayusotabernas serían una excelente publicidad para los locales y para la propia presidenta, pero son tan mierdecillas que ni siquiera concitan el rechazo general. Con sus patéticos boicots y su constante exhibición de odio ideológico, hacen el ridículo, para vergüenza de sus padres, muchos de los cuales lamentarán hasta el fin de sus días no haberles recetado en su momento aquel pescozón.

El avance del narcocomunismo en América y Europa pone a la Iberosfera en la encrucijada
Elecciones claves en Perú, Ecuador y Madrid
Hermann Tertsch. https://gaceta.es 7 Abril 2021

Se acelera el conflicto electoral, político y cultural entre las fuerzas totalitarias del narcocomunismo y los defensores de la libertad y la democracia reunidos en torno a la ‘Carta de Madrid’. Las elecciones en Ecuador, Perú y en Madrid, claves del futuro inmediato.

Es una primavera tormentosa, preludio de huracanes. Y nadie sabe cuánta violencia traerán. Toda la Iberosfera, a ambos lados del Atlántico, está amenazada en su libertad, en su identidad y en la integridad y seguridad de sus sociedades e individuos por un proyecto político totalitario neocomunista que se nutre de las sinergias con el crimen organizado y muy especialmente del narcotráfico. Estas semanas están cuajadas de acontecimientos dramáticos. Se avecinan dos elecciones el día 11 de abril, en Ecuador y Perú, que pueden dar un nuevo impulso a este movimiento liberticida y destructivo. Mientras, en la vecina Bolivia las fuerzas narcocomunistas del MAS, que acaban de asumir el poder, ya perpetran una brutal operación continuada de represión e intimidación contra políticos, militares, policías y otros funcionarios que defendieron la legalidad tras el fraude electoral de Evo Morales en 1919. La expresidente Jeanine Añez, está encarcelada, otros miembros de su Gobierno han huido al exilio y son miles las víctimas de represalias amparadas en la falaz narrativa de un inexistente golpe de Estado cuando las fuerzas armadas cumplieron con su deber y frenaron el fraude de un Evo Morales ya abiertamente convertido en dictador entonces.

En Chile se han pospuesto las elecciones previstas para el mismo día 11 para formar la asamblea constituyente, ese terrible error histórico que ha sido impuesto por la violencia de la izquierda con masivo apoyo de las fuerzas totalitarias llegadas del extranjero, desde Venezuela y Cuba. La claudicación de las fuerzas gobernantes y en general del centroderecha es en Chile especialmente doloroso y calamitoso a un tiempo. Pero no es el único país en el que se ha demostrado que los gobernantes centristas, oportunistas o meramente gestores no tienen capacidad de respuesta ante las ofensivas coordinadas, profesionalizadas y ampliamente financiadas del narcocomunismo internacional. Ni Piñera, ni Duque, ni Macri, ni Áñez han sabido reaccionar ante enemigos resueltos y capaces de mucha mayor presión, más fuerza y decisión y menos escrúpulos que los titubeantes defensores de la democracia, encadenados por un poder mediático siempre favorable a la subversión. También en Colombia está cada vez más claro que el asalto al Estado por parte de las fuerzas narcocomunistas de las FARC no llegará solo por vía política. Ya está quedando bien perfilada la estrategia de Petro y los demás caudillos narcoterroristas para una toma del poder que tiene perfectamente integrada en el cálculo ese uso de la violencia terrorista que ya despliega bajo banderas propias o falsas. Y ahí está México en un limbo alimentado por AMLO y los cárteles. Y el Brasil de Bolsonaro bajo un masivo acoso del Foro de Sao Paulo.

La fuerza que confiere la capacidad de recurrir a cantidades ingentes, casi ilimitadas, de dinero de la droga hacen que este movimiento se haya recuperado de la breve crisis que sufrió por el hundimiento económico de su principal financiador que era Venezuela. Hoy, las vastas organizaciones de tráfico de cocaína dirigidas por el régimen venezolano y cubano, sus aliados de las FARC, ELN, el nuevo Gobierno boliviano, el argentino y todas las fuerzas que interactúan dentro del Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla tienen poder para comprar jueces y fiscales, políticos de gobierno y oposición, policía y ejército, instituciones, partidos y organizaciones enteras. Y lo hacen. En America del Sur, en America Central y en Norteamérica. Y por supuesto también en Europa. Y tienen poderosos compañeros de viaje en su gran proyecto de minar y destruir las naciones democráticas y sus instituciones. Ahí están Irán, un aliado ya clásico de Venezuela. Ahí está Rusia, con un Vladimir Putin siempre deseoso de llevarle la amenaza a EEUU a su puerta. Y ahí está sobre todo ya el gran coloso de la tiranía, el mayor enemigo global de la libertad que es la China comunista. Y juegan juntos.

El que fuera nefasto presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el elevado al poder por unas bombas y las vidas de 192 españoles para llevar al corazón del Estado del Reino de España, a su Gobierno, a las fuerzas confabuladas para destruir al propio Estado y la Nación, se acaba de declarar rendido admirador de la República Popular China. A nadie puede extrañar que Zapatero, que dejó España ya sembrada de odio y con las fuerzas enemigas bien pertrechadas de leyes y mecanismos de coacción e intoxicación, haga apología de la mayor dictadura del mundo. Desde que salió del poder ha servido de palanganero para otras dictaduras que no son la mayor, pero sí de las peores. Hasta para los muchos millones que aprendieron a despreciarle por su gestión en España ha sido sorprendente el grado de entrega pública y compromiso de este exjefe de gobierno español al servicio de una dictadura tan abominable como la venezolana, dirigida por un asesino, narcotraficante, torturador y criminal internacional como es Nicolás Maduro. Así como a los intereses cubanos que siempre están presentes tras las bambalinas de todos los movimientos, partidos, bandas terroristas y narcotraficantes de la izquierda en Iberoamérica.

En Venezuela, Maduro lleva muchos años comprando su estabilidad con el pago a políticos del régimen y de la oposición, venezolanos y de toda Ámérica y, por supuesto, los europeos. En Cuba asistimos de nuevo a la brutal represión de todas las manifestaciones discrepantes e insatisfechas y volvemos a asistíos al inaudito espectáculo de la corrupción occidental. Cuando más brutal es el aplastamiento de los opositores en plena huelga de hambre, surgen el PSOE y el indecoroso jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, este con su embajador en La Habana que es un propagandista de la criminal dictadura, y lanzan una ofensiva para intentar que EEUU saque al régimen de la lista de gobiernos que apoyan al terrorismo. Cuando todos los días hay noticias de la injerencia cubana en la desestabilización de países hispanoamericanos. Y cuando todos saben que los cubanos dirigen las peores actividades criminales en Venezuela, incluida la tortura de presos. Esos son los amigos del Gobierno de España. Más que amigos aun, los responsables de que este Gobierno de España exista. Y se lo cobran. Los pagos de dinero público a diversas facciones criminales del régimen cubano salen a la luz sin tener otro efecto que la indignación. Y cada día es más densa la trama criminal que une y coordina los diversos objetivos totalitarios, desde el tráfico de cocaína hacia Europa a la toma del Gobierno de Madrid, desde la penetración china en las instituciones iberoamericanas a los planes contra EEUU de los terroristas libaneses proiranies de Hizbullah en el mismísimo Caribe o la explotación por parte de Rusia de minas de oro, piedras y minerales estratégicos en el Orinoco.

No son casualidad los elogios de Zapatero ahora al papel de China. Proliferan en toda la izquierda mediática y política en Occidente. Hablábamos del poder corruptor del narcotráfico. El poder corruptor de China no es tampoco menor. Solo hay que ver trayectorias de innumerables personalidades en la nueva administración norteamericana de Joe Biden. Incluso entre los altos mandos del Ejército hoy en la economía privada. Pero también en Europa son poderosos los recursos para ejercer influencia y presión de China. Pekín, que originó el virus, fuera como fuese, que lo ocultó y obligó a la OMS a mentir para ocultárselo aún más tiempo a la comunidad internacional para permitir que se siguiera extendiendo sin acciones de previsión en Occidente. Que permitió que saliera masivamente hacia el resto del mundo mientras lo evitaba en territorio chino y hoy se beneficia de una situación en la que mientras el resto del planeta está paralizado, la economía y la industria china crecen con vigor.

Zapatero elogia a China en un ejercicio más de su puesto como muy alto representante de una internacional antioccidental en la que sabe implicada a la izquierda europea y especialmente a la española. Tanto el PSOE como Podemos tienen suficientes lazos comprometedores y cadáveres en los armarios como para tener que man tener su propia complicidad con los regímenes criminales del Foro Sao Paulo. De ahí que Zapatero actúe en su abierta, militante y agresiva defensa de los intereses de la mafia narcocomunista sin preocuparle lo más mínimo el desprestigio que para España, su partido o sus compañeros pudiera generar esta relación. No teme en absoluto repercusiones negativas en su relación con el poder actual en España. Porque sabe que ese poder está plenamente comprometido con sus patrones del narcochavismo. Y porque sabe que el proyecto del Gobierno de España es el mismo de los tiranos a los que sirve. Siempre con una España hecha añicos.

Los tiempos se han acelerado mucho. Los próximos años dirán si las naciones americanas y las europeas logran movilizar suficientes fuerzas para defender su libertad, sus valores, su memoria y el legado de los mayores frente a esta poderosísima internacional criminal-comunista. O si toda América va a ser Venezuela, pueblos sometidos a la tiranía del crimen. Si una tras otra van las naciones cayendo en las manos de un sistema de explotación y anulación del individuo que abocan a las sociedades al naufragio de la civilización en un lodazal de hambre y violencia. Algunos creemos que estamos a tiempo. Que más de tres mil años de civilización de Grecia, Roma y Jerusalén nos dan aun fuerza, inspiración y ánimo para defender a la sociedad en libertad y al individuo en ejercicio de sus sagrados derechos. Si permitimos que se afiance el narcocomunismo en Iberoamérica y que avance por Europa, podríamos ser las últimas generaciones en gozar de libertad, democracia y memoria.

La Carta de Madrid con vocación de inspirar y movilizar a los países hermanos de la Iberoesfera en particular y todo el mundo libre en general, lleva el nombre de la capital de una maltratada España hoy en manos de un Gobierno socialcomunista sin escrúpulos y cómplice de todos los peores tiranos citados. Es una iniciativa lanzada por Santiago Abascal como líder de un partido, VOX, que tiene el valor para defender los valores y no rehuir jamás el combate. Precisamente en esa ciudad se libra ahora hasta el 4 de mayo otra de esas batalllas, como la de Ecuador, la de Chile o Perú, entre la libertad y la tiranía. También aquí está VOX en la primera fila del combate. Sin miedo a nada ni nadie. En la campaña, como en la Carta de Madrid, está esa propuesta de una alianza por la libertad y por todo todo aquello que hace a la vida humana merecedora de ser vivida.

La hegemonía de la izquierda cuestionada: el pin parental
Diego Vigil de Quiñones. okdiario 7 Abril 2021

Comienza el nuevo trimestre y vemos a la ultraizquierda desquiciada por el tema del veto parental que plantea Vox. Más Madrid ha pedido un pacto en contra de todos los partidos, y Pablo Iglesias ha ido más allá diciendo que blindará la educación afectivo-sexual en términos comparables a la lengua o las matemáticas para que los padres no decidan sobre la educación sexual de sus hijos. Por si no había quedado claro, ha arremetido también contra la educación concertada descalificándola de «dispositivo de adoctrinamiento ideológico». Con ambos ataques señala los dos modelos de educación libre en disputa: el de Vox (partidario del veto parental) y el del PP (partidario de la concertada).

Lo primero que podríamos decir es que la propuesta de Iglesias es inconstitucional, y que por tanto debería proponer antes una modificación de la Constitución. Como eso desacredita su propuesta, no lo hará. Y es que en nuestro actual régimen de libertades, los titulares del derecho a la educación son los padres y no sólo los niños (Art. 27.3 de la Constitución). Además, según el TC (Sentencia 5/1981) la libertad de cátedra tiene como límite el adoctrinamiento y este se produce cuando se establece una ciencia oficial (que es justamente lo que pretende el Dr. Iglesias). Pero más allá de cuestiones legales, hay una cuestión de fondo: el pin parental haría tambalearse la hegemonía educativa de las izquierdas.

Como bien sabemos, una de las inspiraciones intelectuales de la actual izquierda española es el comunista italiano Gamsci. Dicho líder postuló la hegemonía cultural de la izquierda en todos los ámbitos. En el ámbito educativo, la hegemonía se lograría según sus tesis neutralizando los idearios educativos mediante exigencias de pluralidad, y procurando imponer un ideario propio, logrado lo cual se elimina la pluralidad. El primer mecanismo se aplicó en España desde los ochenta mediante la nacionalización encubierta de la educación privada a través de los conciertos. El segundo se ha trabajado a conciencia imponiendo contenidos sin admitir alternativa como la objeción parental. A nadie escapa que la escuela española de los últimos años está muy mediatizada por la izquierda. Y no sólo por la enseñanza de la teoría de género, sino que la limitada autoridad del profesor, el método igualitario de toma de decisiones o la enseñanza de la historia o de las ciencias siempre con enfoques progresistas (¿ciencia oficial?) son un hecho, consolidado en muchos casos por elementos más militantes de la comunidad escolar.

Considerando los antecedentes históricos de la España de Franco, resulta chocante que la izquierda no sea partidaria del pin parental. ¿Acaso no les habría gustado poder vetar la incorporación de sus hijos a la «formación del espíritu nacional». Si no admiten hoy el veto, solo puede deberse a una hegemonía en la que se sienten seguros (pues la memoria no parece que la hayan perdido). Y es que, con las tesis gramscianas en la mano, si la izquierda no tuviera el dominio de la educación, estaría defendiendo el pin parental como mecanismo de neutralización. Si no lo defiende, es porque sabe que la objeción parental puede reducir su predominio.

Tras año de imposición de la hegemonía progre, algún día habrá de abrirse en este país un debate sobre el pluralismo político y la libertad de cátedra previstos en la Constitución. El exceso de politización de la educación los ha limitado hasta límites en ocasiones asfixiantes. Dicho cambio no puede venir sólo de la política: hará falta también una despolitización de la comunidad educativa, demasiado acostumbrada usar la enseñanza como trinchera ideológica en ambos bandos. El pin parental puede ser un primer punto de inflexión. La ultraizquierda lo sabe, y por eso brama.

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Hasta 8.000 funcionarios podrían irse a la calle por no saber valenciano
La nueva ley aprobada por las tres fuerzas del Botànic también permitirá elegir cargos directivos a dedo
Jonathan Martínez Edición Valencia esdiario 7 Abril 2021

La ley de la Función Pública aprobada por el Gobierno valenciano ( PSPV-PSOE, Compromís y Unides Podem) el pasado jueves 25 de marzo hace peligrar 8.000 puestos de trabajo al imponer el conocimiento del valenciano para acceder a una plaza de funcionario público. La Comunidad Valenciana se suma así a autonomías como Cataluña, Baleares, País Vasco o Galicia para convertir en una condición necesaria lo que antes se valoraba como un mérito.

Hasta el momento, cualquier persona que quisiese optar a un puesto de la administración pública debía realizar una oposición para posteriormente pasar a una fase de concurso en la que el valenciano puntuaba hasta tres veces más que una titulación superior. Con esta ley de requisito lingüístico los nuevos aspirantes no podrán presentarse ni a la prueba de oposición si no tienen acreditado el nivel de valenciano, mientras que los interinos que ya forman parte de las administraciones no renovarán en las bolsas de empleo.

Desde la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), el sindicato más representativo en las administraciones públicas, aseguran que cerca del 50% del personal trabaja como interinos y que este grupo se trata de una plantilla muy envejecida de más de 50 años sin posesión del título del valenciano. “A partir de ahora, si cualquiera de estas personas son cesadas porque un funcionario de carrera ha accedido a su puesto no podrán volver a la bolsa de trabajo de las administraciones e irán directos al paro”, explica el sindicato.

A todo ello se le suma la circunstancia de que las convocatorias para obtener la acreditación del valenciano están colapsadas y que en muchos casos coinciden con los exámenes de la oposición. “Debemos considerar que la Comunidad Valenciana tiene regiones castellanohablantes y valencianohablantes. Según los estatutos tenemos la obligación de conocer el español y el derecho a utilizarlo, pero no todos tenemos la obligación de conocer el valenciano", sostiene CSIF.

Hay que recordar que el personal docente ya debía cumplir con la obligación de saber valenciano para acceder a una plaza y que el sector sanitario ha quedado excluido de la imposición. De este modo, la central sindical prevé que los trabajadores más afectados serán los vinculados a cargos administrativos, técnicos y de justicia, aunque estará supeditado a un reglamento que debe aprobarse en el plazo de un año y que establecerá la dureza de la norma.

Respecto al posible beneficio que pueda tener sobre la calidad de los servicios públicos, el sindicato defiende que en la actualidad “se está funcionando correctamente y nadie echa de menos ninguna imposición”. Aquellos que optan a los puestos de trabajo, continúan declarando, son precisamente los que obtienen mejores puntuaciones en la fase de concurso “donde el valenciano otorga una gran puntuación”. Además, afirman que la administración se encuentra mermada por la cantidad de trabajo y que si sale adelante es por la experiencia de las personas interinas que llevan mucho tiempo sacando la faena. “Si prescindimos de este personal, obviamente la calidad de los servicios públicos será peor”.

Por su parte, CSIF se ha reunido con los grupos parlamentarios para exponer este punto de vista y mostró su reparo durante las negociaciones porque la ley trae consigo muchas más cosas: “Además de la lengua, se va exigir aprobar un examen para volver a acceder a bolsa o se podrá elegir cargos directivos a dedo sin pasar por un proceso”. De este modo, no entienden cómo a un subalterno se le exige multitud de condiciones mientras que los directivos profesionales no requerirán de ningún requisito. Asimismo, han señalado que “tan sólo dos consellers tienen a día de hoy el título de valenciano”.

Indigno-Marlasca
Liberal Enfurruñada okdiario 7 Abril 2021

Fernando Grande Marlasca, sin ninguna dignidad, unió con un guión el apellido de su padre, el policía municipal Avelino Grande, al de su madre, Ángela Marlasca Gómez y lo hizo parecer vasco cambiando la c por la k, de ‘kale borroka’. Y así se inventó ese Fernando Grande-Marlaska Gómez que leemos en el BOE. El bilbaíno hizo toda su carrera judicial empujado hacia arriba por el Partido Popular que lo designó para vocal del Consejo General del Poder Judicial, después de que Marlaska archivara en cuatro meses el accidente del Yak-42 en Turquía, eximiendo de toda responsabilidad al Ministerio de Defensa de Federico Trillo. El caso fue posteriormente reabierto por la Audiencia Nacional y tras 6 años de investigación y proceso judicial resultaron condenados penalmente tres mandos militares y civilmente la aerolínea, la contratista y la aseguradora. Hasta en tres ocasiones se acercó Marlaska a Mariano Rajoy, a través de su hermana Mercedes, de la que era amiga personal, para intentar que lo hiciera defensor del pueblo, fiscal general e incluso ministro.

Pero Mariano debió darse cuenta ya entonces de que no reunía méritos para esos cargos, o sea, de que era indigno de ellos. Tras fracasar en sus intentos y sólo cuatro años después de que el PP lo hubiera aupado al CGPJ, sin decoro ni dignidad, Marlaska se arrimó al Pedro Sánchez que acababa de ganar la moción de censura a Rajoy y consiguió que este hiciera cumplir su sueño de ser ministro. Se unió así a un Consejo de Ministros del que formaba parte, como ministra de Justicia, la fiscal Dolores Delgado, ésa que fue grabada por el ex comisario Villarejo en una comida con el condenado ex juez Garzón, diciendo aquello de que «Marlaska es maricón», lo cual no supuso ningún problema para la dignidad de Marlaska, con tal de continuar aferrado a su cartera ministerial.

Tampoco tiene pegas Marlaska para gobernar gracias a los votos de Bildu, los herederos de ETA, los asesinos de la banda terrorista contra los que tanto luchó antes de entrar en política, llegando incluso a ordenar la entrada en prisión de Otegi, acusándolo de inducir 108 actos de kale borroka, con k de Marlaska. El ministro bilbaíno lleva ya acercados a las cárceles del País Vasco a los asesinos de 258 víctimas de ETA en 183 atentados, incluido el sanguinario Txapote, asesino de, entre otros, Miguel Ángel Blanco, Gregorio Ordóñez y Fernando Buesa. La oposición denuncia un pacto oculto entre el Gobierno y los proetarras para acercar a cinco presos de ETA cada semana, a cambio de permitir la investidura y dar apoyos claves en la legislatura, como el de los presupuestos. Mientras, el Gobierno Vasco se prepara para recibir la transferencia de las prisiones diseñando un modelo penitenciario al que llama “justicia restaurativa” e implica “diálogo con el condenado y su resocialización”.

Cuando era juez de la Audiencia Nacional, Marlaska ordenó a la Policía y a la Guardia Civil que «nunca» informaran a sus superiores de que les había ordenado investigar el chivatazo del caso Faisán. Lo mismo que hizo la juez Carmen Rodríguez Medel cuando investigó la responsabilidad de Fernando Simón y del delegado del Gobierno, al permitir las manifestaciones del 8M y advirtió al coronel Pérez de los Cobos de que debía «guardar rigurosa reserva» sobre las investigaciones, llegando incluso a advertirle de las responsabilidades penales en que incurriría si no actuaba como le ordenaba. Y a pesar de que cuando actuaba como juez Marlaska había ordenado la misma confidencialidad que la juez Rodríguez Medel le ordenó al coronel Pérez de los Cobos, el ministro indigno ordenó su cese por negarse a informarle de los progresos de dicha investigación. Después de que la Audiencia Nacional haya anulado la destitución del coronel de la Guardia Civil, todos sabemos que Marlaska prevaricó al cesar a Pérez de los Cobos a sabiendas de que era una decisión injusta e ilegal. No va a dimitir, no lo van a cesar, ni él ni quien lo nombró van a admitir ninguna responsabilidad; pero el apellido de su madre, Marlasca quedará para siempre unido al calificativo Indigno, por un guion más fuerte que aquel con el que lo juntó al de su padre: Pequeño-Indigno-Marlaska, será ya por siempre su nombre.


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