AGLI Recortes de Prensa   Domingo 11  Abril  2021

Una situación a tener en cuenta
Fulgencio Coll Bucher. https://rebelionenlagranja.com 11 Abril 2021

El último cuatrienio ha puesto de manifiesto un deterioro de España, como Estado, sin precedentes desde la década de los 30 del siglo pasado. La acumulación e interacción de hechos como el golpe de estado en Cataluña junto con la tibia reacción del Estado, la llegada al Gobierno de un político caudillista cuya actuación finalista es mantenerse a toda costa en el poder, incluyendo cualquier medio tal como interpretaciones libres del orden constitucional vigente, han conformado un deterioro de la soberanía nacional que presenta sus consecuencias demoledoras durante la pandemia.

La ausencia del Estado se comprueba en hechos como que, ante la amenaza a la Seguridad Nacional que representa la pandemia, cada circunscripción autonómica actúa con criterio propio, motejando la situación desde el Gobierno como “cogobernanaza”, eufemismo que describe la desintegración del Estado, facilitada por la actuación del propio Gobierno Central.

La pregunta pertinente es: cómo se ha llegado hasta aquí. La respuesta no puede ser un diagnóstico sencillo, sino la descripción de una larga evolución sesgada a la que no se le han opuesto las medidas correctoras. La evolución del modelo de Estado de la Constitución de 1978 ha resultado en la consolidación de desigualdades territoriales, produciendo una notoria descohesión nacional y, en consecuencia, la desigualdad entre españoles, producida por desequilibrios económicos y la promoción de factores discriminatorios como el idioma, la enseñanza y la regionalización de los medios de comunicación públicos. Más de cuarenta años tras su promulgación, la Constitución es un texto abierto que permite las transferencias de competencias a favor de determinados territorios en perjuicio del Estado, fruto de subastas políticas con los distintos Gobiernos Centrales.

La diáspora educativa, junto con la erradicación del concepto de mérito y capacidad, ha facilitado el eclipse de la cultura e historia españolas al sustituirlas por relatos regionales o “memorias” distorsionadas, a la vez que el estilo de gobernanza caudillista lamina las instituciones, el carácter nacional se desvanece y el patriotismo es despreciado.

La creciente radicalización no está acompañada por supuestos ideales; el tan traído y llevado slogan de “la igualdad” es el señuelo para ejercer el poder y mantenerlo. Pero esta forma de desgobierno es un catalizador de creación de un ambiente de violencia potencial al mezclarse con desempleo, altos déficits, impuestos altos y personal con poca preparación para la era digital.

Gran parte de la población española acepta, sin más, la tutela de la Unión Europea, de esta manera suplen, o al menos así lo perciben, parte de las carencias constitucionales y de la inmadurez política nacional. La realidad es que España influye por defecto en la evolución de “Europa” y una hipotética deconstrucción del “proyecto bruselense” la dejaría como a principios del siglo pasado. El caso de la gestión de la pandemia es esclarecedor desde el punto de vista europeo y español: fracasa Europa por asumir lo que no es capaz de gestionar, a la vista del fracaso residencia la vacunación en los Estados, el Gobierno no tiene plan B y las autonomías, cuando no los ayuntamientos, se buscan la vida por su cuenta.

Otro tanto se puede decir de los fondos europeos, una simple decisión soberana del Constitucional alemán es suficiente para ralentizar su puesta en marcha, mientras el Gobierno español los había incluido en los Presupuestos Generales como si dependiesen de él. Las previsiones voluntaristas se esfuman. Desde hace tiempo la ausencia de una sólida gobernanza en España es clara, el partidismo no da para más.

¿Cómo afrontar el futuro? Ese es el cometido de la gobernanza conociendo el presente y con referencias prospectivas. Si el presente es el pasado, si el presente es una efímera ganancia propagandista o una ocurrencia “viral”, o si por futuro se entiende una “memoria” de hace 85 años, entonces es que el tren va por vía muerta. Si la gobernanza no está apoyada en la solvencia profesional y en la lealtad constitucional, estaríamos tratando de despotismo.

El Covid-19 debe de haber servido de aviso muy serio e irrepetible: la competencia, la lealtad y la responsabilidad, necesarias para gobernar, sólo son posibles si se ejercen por ciudadanos de reconocida solvencia, por lealtad, experiencia y preparación. Las cuotas, la falta de conocimiento y experiencia, así como la imposibilidad de trabajar en equipo son elementos generadores de conductas negligentes y prohibitivas para un Gobierno.

Evitemos repetir errores.

Así desprecia Sánchez a las autonomías en el reparto de los fondos europeos
Daniel Rodríguez Asensio. Libertad Digital 11 Abril 2021

España corre el riesgo de convertir los fondos europeos en un nuevo Plan E. Las diferencias respecto a los planes de otros países son notables.

La partida por los fondos europeos se juega en abril. El próximo día 30, los 27 Estados Miembros deben haber aprobado el mecanismo de ayuda Next Generation EU, el techo de gasto para el nuevo marco financiero plurianual y el endeudamiento que necesita la UE para poder poner en marcha todos estos mecanismos.

España es el segundo país europeo que más fondos recibirá. Esto, a pesar de los esfuerzos por venderlo como un éxito del Gobierno de la Nación, no es una buena noticia. Sobran las razones, pero citaré las más importantes:

Se trata de un mecanismo de ayuda, es decir, de un reconocimiento de nuestra incapacidad para salir de esta situación por nosotros mismos.
Cualquier acreedor, aunque sean nuestros socios europeos o la UE, nos hace perder libertad.

Tiene condicionalidad asociada.
No hay ningún analista a nivel nacional ni internacional que contemple un escenario sin fondos europeos para España en el que nuestra solvencia y nuestra capacidad de financiación en los mercados no se deteriore severamente. Ninguno.

Y, sin embargo, Pedro Sánchez y el mayor ejército de puestos a dedo de toda la historia de nuestra democracia se empeñan en ponerlos en riesgo. ¿Cómo? Poniendo en jaque la independencia del poder judicial, evitando las reformas estructurales que necesita nuestro país, con campañas salvajes de descrédito de países socios por puros intereses partidistas (como está ocurriendo con los turistas franceses en Madrid), y un largo etcétera.

Tanto es así que merece la pena recordar que la Comisión Europea, en sus últimas estimaciones, no incluyó el efecto de los fondos sobre el crecimiento de España y sí lo hizo para otros países.

Ya lo hemos advertido en esta columna: Uno de los mayores riesgos a los que se enfrenta nuestro país es el de convertir los fondos Next Generation EU en un nuevo Plan E, que lo único que trajo fue una reentrada en una gran crisis financiera en 2011 y 2012.

Desafortunadamente, los pasos que va dando el Gobierno de la Nación son en esta dirección. Basta con ver lo que están haciendo las economías líderes europeas para darse cuenta de las diferencias.

Los planes de Alemania y Francia
En Alemania se presentó el Plan Alemán de Recuperación y Resiliencia el pasado 13 de enero. Un plan de 130.000 millones, de los cuales 23.000 proceden de Europa. Los 16 Länder o Estados Federados han participado en su elaboración y discusión a través de la “Conferencia de Ministros de Finanzas” y el debate en el Bundesrat. El Plan ha contado con el asesoramiento independiente del Consejo Alemán de Expertos Económicos (los cinco sabios) y la propia Ángela Merkel condicionó su éxito al buen hacer de los Länder: “No se puede organizar todo desde Berlín".

Además de las ayudas a familias y empresas que ya hemos conocido, el plan incluye un apartado específico para las administraciones locales e iniciativas relacionadas con la movilidad, la transición energética, con la digitalización, con la educación, con la investigación y con la salud.

En Francia, por su parte, presentaron France Relance el pasado 3 de septiembre. Un plan dotado con más de 100.000 millones de euros, de los cuales 40.000 son fondos UE. Un plan, además, elaborado por una comisión de expertos de la que forman parte, entre otros, el Premio Nobel Jean Tirole, y el ex economista jefe del FMI, Olivier Blanchard.

La descentralización y la transparencia son parte esencial de France Relance. La supervisión depende de un comité de seguimiento presidido por el Primer ministro. Por debajo se han creado comités regionales cuya responsabilidad es detectar prioridades, informar a los actores locales y hacer el seguimiento de la ejecución de los proyectos. En esos comités regionales hay representación de departamentos, ayuntamientos y agentes sociales.

El papel de las regiones quedó claramente definido en la Ley de Finanzas 2021 aprobada el 29 de diciembre, en la que se afirma que “Si bien la responsabilidad de los programas está centralizada bajo la autoridad del Ministro de Economía, Finanzas y Recuperación, la implementación efectiva de las medidas será en última instancia responsabilidad de los departamentos que prescriben el gasto"… "La territorialización del plan de recuperación es un elemento importante en su implementación: el seguimiento de su adecuada puesta en marcha y ejecución estará a cargo del comité de recuperación regional, copresidido en cada región por el prefecto regional, el presidente del consejo, el director regional y el regional director de finanzas públicas".

Tanto es así que las regiones negocian sus planes directamente con el Gobierno. De hecho, el pasado 4 de marzo la ministra de Cohesión Territorial y Relaciones con las Autoridades Locales y la presidenta del Consejo Regional de Île-de-France (que incluye París) firmaron un plan de recuperación de 13.800 millones de euros centrado en tres pilares: Transición ecológica, competitividad y cohesión social.

Las diferencias con respecto a lo poco que conocemos del Plan de Resiliencia del Gobierno de España son notables. Por citar sólo algunas:

La participación de las CCAA y Ayuntamiento en el Plan de Recuperación del Gobierno no sólo ha sido nula, sino que, a día de hoy, ni tan siquiera existe información sobre el reparto y la gestión de los fondos. No hay “cogobernanza” de ningún tipo, pese a las promesas de Sánchez.
Tampoco ha habido, ni va a haber, expertos independientes. Tanto el diseño del Plan nacional como el destino y manejo de los fondos se realiza directamente desde la Oficina Económica de Moncloa. Esto genera opacidad e incertidumbre a partes iguales y un olor a clientelismo y decisiones políticas tomadas desde el despacho del Presidente del Gobierno.

También, hay problemas de ejecución. El retraso en la presentación del Plan y la ausencia de una estrategia clara sobre cómo gestionar los fonos aboca a España a un grave problema de ejecución. El Banco de España ya estimó que en 2021 solo se iba a ejecutar un 55% de los créditos consignados en los Presupuestos Generales del Estado, y el retraso que podría suponer la decisión del Tribunal Constitucional alemán podría ser un freno adicional.
Tampoco hay criterios objetivos de reparto: el Gobierno decide de forma unilateral el reparto y destino de los fondos, con la consiguiente arbitrariedad.
Ni reformas estructurales. Los países miembros tienen que seguir las recomendaciones de la Comisión Europea en materia de economía, empleo y finanzas públicas para poder optar con garantías al mecanismo de recuperación. El Gobierno no sólo no está impulsando ninguna reforma estructural, sino que amenaza con derogar los avances cosechados años atrás, como la reforma laboral o las pensiones.

En definitiva, España se enfrenta a uno de los períodos más trascendentes de su historia reciente con un plan deficiente, clientelar y al borde de incumplir las exigencias de sus socios/acreedores. Estamos eligiendo ser el problema, y no la solución, para una Unión Europea que es más necesaria que nunca.

Abascal: «A nosotros no nos van a encontrar en el enfrentamiento civil»
Redacción. https://rebelionenlagranja.com 11 Abril 2021

«A nosotros no nos van a encontrar en el enfrentamiento civil, sino en la valentía» a pesar «de las piedras, de las amenazas y de las zancadillas», ha asegurado este sábado el líder de Vox, Santiago Abascal, dirigiéndose a sus afiliados y a los electores del partido, a los que ha pedido evitar el «asalto comunista de Madrid» y evitar que gobierne «el sátrapa de Galapagar».

Ese ha sido el principal mensaje que ha trasladado Abascal en la Asamblea General Ordinaria de la formación, que se ha celebrado de forma telemática y en la que también han intervenido el secretario general del partido, Javier Ortega Smith, y su candidata a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, que ha pedido serenidad frente a los episodios violentos como el sucedido esta semana en el distrito madrileño de Vallecas.

«Hoy más que nunca tenemos que conservar esa templanza», ha dicho Monasterio, al señalar que no les conseguirán arrinconar y que tratarán de ganar con las ideas y «nuestro amor a España».

«Vox ha encontrado y padecido la violencia como no la padece otra organización política en Europa» ha lamentado Abascal, al preguntarse cuántos mítines del PSOE o de Unidas Podemos, de las fuerzas separatistas o de otros partidos «son interrumpidos con la violencia y con la saña con la que le sucede a Vox».

«No seremos nosotros los que contribuyamos a que eso también les ocurra a ellos. No estamos hechos de la misma pasta», ha destacado y ha planteado qué ocurriría si «los socialistas o los comunistas» acuden a plazas con menos votos que ellos y deciden impedirles hablar porque esos «no son sus barrios».

Pues que España, ha expuesto, «caminaría hacia el enfrentamiento civil, y a nosotros no nos van a encontrar en el enfrentamiento civil sino en la valentía», ha sentenciado.

Abascal ha considerado también que en Madrid «se está jugando el futuro de España» y por eso cree que el exvicepredidente Pablo Iglesias, que, según él, sigue en La Moncloa «con dos ministras que desde su cargo azuzan la violencia», ha acudido a las elecciones «para perpetrar el asalto comunista definitivo a un espacio de libertad como es esta región».

Por eso entiende que la función de Vox ahora es la de «evitar el asalto comunista de Madrid y evitar que el sátrapa de Galapagar (en alusión a Pablo Iglesias) pueda acabar convertido en presidente aunque quede detrás».

Abascal sospecha que el candidato socialista Ángel Gabilondo es solo un «hombre de paja» y cree que Iglesias va a decir que no sigue adelante si no le dan la Presidencia» y frente a eso, ha subrayado que Vox «es el voto más seguro» porque es el partido que dice lo mismo en todas partes y votarles a ellos es lo que «más duele» a los enemigos de España y de la libertad.

Para la izquierda que «alienta», «justifica» y «ampara» la violencia y que «gobierna las instituciones y no permite a la Policía poner orden, Vox, según Abascal, es el enemigo a batir porque ha abierto todos los debates que la izquierda había cerrado» como sobre el estado de las autonomías o la inmigración.

Abascal llama a la unidad de los patriotas ante la ofensiva comunista en la Iberosfera: ‘Nos jugamos la libertad’
ANTE LAS ELECCIONES EN ECUADOR, PERÚ Y MADRID
Agustín Benito. https://gaceta.es 11 Abril 2021

El conflicto electoral, político y cultural entre las fuerzas totalitarias del narcocomunismo y los defensores de la libertad y la democracia reunidos en torno a la ‘Carta de Madrid’ auspiciada por la Fundación Disenso se va a recrudecer este domingo en las elecciones en Ecuador y en Perú.

Y seguirá con los comicios regionales en Madrid del 4 de mayo y las elecciones constituyentes en Chile, claves para contener el avance de la tiranía bolivariana que ya ha secuestrado parte de la Iberosfera y que cuenta con la protección y el aliento de entidades como el Foro de Sao Paulo y el Grupo de Puebla, que se infiltran en los centros de poder para imponer una agenda ideológica que subyuga la libertad y desestabiliza la democracia.

El líder de VOX, Santiago Abascal, principal impulsor de la ‘Carta de Madrid’, ha lanzado un mensaje de alerta a la región ante la ofensiva totalitaria de la izquierda y ha llamado a los patriotas, defensores del Estado de Derecho, el imperio de la ley, la separación de poderes, la libertad de expresión y la propiedad privada como elementos esenciales de una sociedad, a estar unidos. “Nos jugamos la libertad y el futuro, somos muchos, cada vez más y con distintas visiones, los que creemos que la Iberosfera tiene todas las condiciones para ser una región de libertad, prosperidad e igualdad ante la ley que pueda desarrollar su enorme potencial geopolítico y económico”, ha manifestado Abascal en una grabación compartida por la Fundación Disenso.

Elecciones presidenciales en Ecuador
Ecuador celebra este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales ante la amenaza del regreso del correísmo bajo el candidato Andrés Arauz, títere del corrupto Rafael Correa, condenado a ocho años de prisión por un delito de cohecho en el caso “Sobornos 2012-2016”.

La segunda vuelta se vive en el país con incertidumbre. Hay miedo por la pandemia y por la vuelta de la izquierda bolivariana, del Foro de Sao Paulo y del Grupo de Puebla. Según los sondeos Andrés Arauz y Guillermo Lasso están prácticamente empatados en intención de voto. De las diez últimas encuestas, cuatro dan una victoria al candidato liberal del Movimiento CREO y seis al candidato correísta.

El brazo político indígena Pachakutik ha llamado al voto nulo en unos comicios en los que Ecuador se juega la libertad, la democracia y la prosperidad por considerar que hubo “fraude” en la primera vuelta.

Elecciones generales en Perú
Perú también se juega este domingo estar gobernado por el Foro de Sao Paulo, aunque según la última encuesta del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) tres candidatos de derecha están en los tres primeros puestos: Keiko Fujimori de Fuerza Popular (9.8%), Hernando de Soto de Avanza País (9.8%) y Rafael López Aliaga de Renovación Popular (8.4%). Los candidatos Yonhny Lescano -populismo de izquierdas-, que hasta hace poco lideraba el sondeo, y Verónica Mendoza -comunista-, les siguen con 8.2% y 7.3% respectivamente.

Mendoza es una de las candidatas que provoca mayores reservas entre los electores –un 53% no votaría por ella según Ipsos– debido a su declarada admiración por dictadores comunistas como Fidel Castro y Hugo Chávez, su perfil autoritario y su intención de cambiar el capítulo económico de la Constitución peruana. Cuenta con el apoyo de Pablo Iglesias a través Laura Arroyo Gárate, integrante de la formación morada y nexo entre ambos tras el viaje del dirigente izquierdista el pasado mes de noviembre a La Paz a la investidura del izquierdista Luis Arce.

Elecciones constituyentes en Chile
Chile celebrará las elecciones constituyentes el 15 y 16 de mayo para elegir a los integrantes de la Convención encargada de redactar una nueva constitución… y lo hará sin que cese la violencia izquierdista.

El plebiscito, a juicio del Partido Republicano, fue un error impuesto por la violencia de la izquierda con la claudicación y la tibieza del centroderecha. La tesis fundamental de los defensores del proceso constituyente es que la Constitución de 1980 es el origen de todos los males al ser escrita en el periodo del Régimen Militar (1973-1980) bajo el poder de Pinochet, aunque es esta Carta Magna la que recogió que las personas son libres e iguales en dignidad y derechos, defiende la vida desde la concepción hasta la muerte natural y la familia como núcleo fundamental de la sociedad, señala que es el Estado el que está al servicio de la persona y estableció el derecho de propiedad y el principio de libertad económica.

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Sánchez y la gestión del odio
Jesús Cacho. vozpopuli.es 11 Abril 2021

La UE desmiente a Sánchez y dice que no sabe cuántas vacunas habrá en el tercer trimestre

Su Persona está nervioso. Está tan nervioso que ha decidido implicarse de lleno en la campaña de las elecciones autonómicas madrileñas del 4 de mayo. Su Persona no tiene nada mejor que hacer. Todo le va a pedir de boca. Todo, de maravilla. Gobierna un país que está de dulce: la crisis sanitaria ya se ha olvidado; el PIB ha vuelto a crecer a tasas comparables a los tiempos de la burbuja; el paro –gracias a la sabiduría económica que Su Persona atesora- ha vuelto a situarse por debajo del 10%, Cataluña vuelve a ser –gracias también a su reconocido talento de estadista- el pacífico estanque dorado que siempre fue; su Gobierno goza de una cómoda mayoría en el Congreso que le permite aprobar todo tipo de leyes sin necesidad de negociarlas con el resto de grupos, y la vida, en fin, le sonríe por las cuatro esquinas de ese triste palacete de Moncloa que Su Persona pretende convertir en nido para los próximos 15 o 20 años, si no más. De modo que para distraerse ha decidido echar el resto en la campaña madrileña, y todo porque en la Puerta del Sol habita una señora que ha osado desafiar su poder.

Lo decía el viernes en el diario gubernamental uno de los lamebotas del presidente, uno de esos periodistas que ha hecho de la adulación al poder una forma de vida. “Pedro Sánchez se muestra, en público y en privado, más tranquilo que nunca”, escribía el sujeto a bordo del avión que ha llevado a Su Persona de gira por Angola y Senegal porque, ya digo, en España lo tiene todo hecho y se aburre. “El presidente está convencido de que la coalición resistirá sin problemas” (…) “Asegura que mantiene una relación muy buena con el líder de Podemos” (…) "Insiste en que no tiene ningún sentido ir a elecciones cuando hay apoyo político, el Gobierno es estable, están aprobados los Presupuestos y aún hay que trabajar (¡!) para lograr la recuperación económica” (…) "El horizonte que plantea el presidente es pues de estabilidad absoluta” (…) “La coalición con Podemos tiene un largo periodo de vida por delante”. Seis afirmaciones y siete mentiras, porque Su Persona no dice una verdad ni harto de vino. El idílico marco de paz y felicidad que describe el diario de Prisa choca, sin embargo, con la contundente afirmación de que “el presidente se volcará en la campaña madrileña”.

La pura verdad es que el fracaso de la 'operación Murcia', mediante la cual el sátrapa que nos gobierna pretendió dar el golpe de gracia a la oposición privando al PP de las autonomías que controla en alianza con Ciudadanos, cobra cada día que pasa mayor importancia hasta el punto de amagar con convertirse en una fecha para la historia de la política española. Todo lo tenía a favor. El horizonte político, despejado al menos hasta las elecciones andaluzas de diciembre del 22. Y todo, de repente, se le ha vuelto en contra por culpa de la chapuza de esa 'operación Murcia' tan torpemente urdida por sus Redondos monclovitas. La legislatura ha dado un vuelco tan espectacular que el bergante se ve obligado a bajar a la arena, forzado a “volcarse en la campaña madrileña” para evitar una prematura muerte política. Porque es él quien se juega su futuro el 4 de mayo. Él, quien ha cometido la torpeza de lanzar un salvavidas a una oposición agonizante. Él, quien adelanta dos años el proceso de concentración de una derecha ahora dividida. Él, quien, sin pretenderlo, otorga a los madrileños la oportunidad de rebelarse en las urnas contra un Gobierno que, por la vía de la confrontación y la división en bloques, pretende acabar con los mejores años de paz y prosperidad que ha conocido este país en siglos. “No les gusta el 78 y quieren volver al 36”, escribía alguien esta semana en Twitter.

Su Persona está nervioso. Una derrota en Madrid, escaparate español, marcaría el principio del fin de un descuidero de la política que en ningún país serio, en ninguna democracia consolidada, hubiera superado nunca el escalón de una concejalía en Ayuntamiento de capital de provincias, pero que ha hecho fortuna en la degradación acelerada en que vive instalado el régimen del 78 desde 2004 (atentados de Madrid), hasta encaramarse a la presidencia del Gobierno con la ayuda de los enemigos de “la nación de ciudadanos libres e iguales”. Una derrota en Madrid arruinaría esa imagen de “intratable triunfador” que el aparato de propaganda (todo en él es propaganda, todo retórica vacía, todo alfalfa para consumo animal) de Moncloa y la flota mediática que lo acompaña en su asalto a las instituciones del Estado llevan intentando consolidar desde la moción de censura de mayo de 2018. Porque la soberbia del personaje apenas esconde su asombrosa debilidad.

Gobernar con una oposición muy reforzada tras su eventual victoria en Madrid; gobernar con un Iglesias fuera del Gobierno pero sabiendo lo que se cuece en el Ejecutivo y dispuesto a agitar la calle contra ese Gobierno; gobernar sin el apoyo, cada día más complicado, de una ERC anclada en el conflicto catalán; gobernar con una situación económica cada día más compleja, porque las sucesivas olas de la pandemia han retrasado la recuperación y el impacto de las ayudas europeas en el ejercicio 2021 va a ser cero o próximo a cero; gobernar con las luces largas puestas en unos Fondos de Recuperación sometidos al albur del Constitucional alemán y a la creciente fiscalización de una Comisión Europea que no se fía del “Gobierno Plus Ultra”, un Gobierno que parece haber llegado con hambre atrasada y dispuesto a llevárselo crudo a la menor oportunidad; gobernar en estas circunstancias, en fin, se presenta tarea ardua para un personaje que cuenta con 120 diputados y cuya debilidad se palpa en el Congreso rascando apenas en la superficie, porque todo lo tiene parado, el grupo socialista no es capaz de mover un papel por falta de apoyo parlamentario.

Su Persona está nervioso y tiene motivos de sobra: su decisión de bajar a la arena en la campaña madrileña convierte las autonómicas en un cuerpo a cuerpo con Isabel Díaz Ayuso. Y en esa pelea todo vale para quien no cuenta con ningún prejuicio de orden moral en la lucha descarnada por el poder. Vale, desde luego, la algarada. Incluso la violencia. Lo han demostrado esta semana los socios de Gobierno de Sánchez en Vallecas. Asistimos a la definitiva “batasunización” de la política española, algo que alguna gente llevaba tiempo advirtiendo pero que la mayoría creyó fenómeno inimaginable en el resto de España a menos que nuestra izquierda se volviera loca y/o se convirtiera en compañera de viaje de ese nacionalismo comunista, además de terrorista, que en el País Vasco asesinó a cientos y forzó al exilio de cientos de miles, y que después ha arruinado también la convivencia democrática en Cataluña. Esa “batasunización” ya la tenemos aquí con la ayuda de la izquierda comunista de Podemos y de la izquierda consentidora del PSOE de Sánchez, con los que gobierna en coalición. Con la complicidad de un Sánchez convertido en experto gestor del odio entre españoles.

La apelación a los años treinta del siglo pasado no es casual. Es la degradación de las instituciones. Es la patada en la puerta sin mandamiento judicial. Es el recorte de libertades con la excusa de la pandemia. Es la actitud de un Ejecutivo que gobierna para el 50% de los españoles y que consiente las tropelías de los suyos porque en el fondo las comparte. Son los Portela Valladares de este Gobierno y su cínica condena a la “violencia venga de donde venga” cuando siempre viene del mismo lado. Es la constatación de que el jefe de la banda (¡qué ojo, Albert!) necesita a los violentos, necesita a “los chicos de la gasolina” que decía Arzalluz, como mano de obra en su tarea de desmontaje de las instituciones democráticas. Por fortuna no estamos en los años treinta del siglo pasado. Aquí ya no hay Casas Viejas de miseria, ni Seis Dedos dispuestos a morir frente a la Guardia Civil para acabar con la esclavitud de unos terratenientes (el 74% de las tierras de la provincia de Cádiz estaba en 1930 en manos de 15 personas). Este país es más rico y está más alfabetizado, pero sobre todo es mucho más cobarde, porque hasta el más tonto del lugar tiene hoy algo que perder, aunque solo sea el móvil que le ata a la cultura basura en boga. Es difícil, por eso, que volvamos a los tiros, pero sí vamos a vivir escenarios de gran violencia, regresar a esa especie de “guerra civil fría” que andan buscando quienes pretenden reescribir la historia a contracorriente de la historia. Quedan tres semanas para la gran cita del 4 de mayo y crece la sensación de que en el envite madrileño los demócratas nos jugamos mucho.

Iglesias, comunista ejemplar: de los privilegios de la Casta al Terror Rojo
Federico Jiménez Losantos. Libertad Digital 11 Abril 2021

La campaña de Madrid está siendo, antes de empezar oficialmente, un curso intensivo de comunismo práctico. En la segunda semana de abril, antes de lanzarse, con todo el ejército rojo mediático, a reivindicar la II República y la Guerra Civil, que el FRAP familiar y el Podemos filial no han dado nunca por perdida, Pablo Iglesias Turrión, comunista ejemplar, ha reivindicado el Terror Rojo en Vallecas y los privilegios de la Casta. Antes de lanzarse a mentir como un bellaco en los medios que Sánchez ha puesto a su servicio -nada de lo que hace Iglesias es sin permiso de Sánchez- ha reclamado el sueldo de ex-vicepresidente, 6.000 euros al mes, aunque dice, que será sólo uno, típico privilegio de lo que él mismo definía como casta.

Lo que hace hoy y decía ayer este farsante
Haber sido vicepresidente del Gobierno catorce meses le permitiría acceder al Consejo de Estado, con un sueldo vitalicio de 100.000 euros anuales, y le habilita para seguir cobrando año y medio el sueldo tras dejar el cargo. Lo primero lo ha negado, aunque su palabra no valga nada y sea una posibilidad que no caduca; lo segundo, no lo pudo negar, porque ya había reclamado oficialmente el sueldo. Pero, como siempre que alguien cuestiona su austeridad o su coherencia, Iglesias se puso hecho una fiera:

"¡Sólo faltaría que los diputados de Unidas Podemos tuvieran que tener un sueldo diferente al resto de diputados o lo mismo con los ministros!". (…) "Hay algunos que piensan que nosotros no tendríamos derecho a lo mismo que el resto que ha estado antes en posiciones de gobierno, y hay que entender que eso no puede ser". (…) "Durante el tiempo que no sea diputado, pues como otros muchos exministros y exvicepresidentes, son los ingresos que voy a tener y no creo que sea más de un mes".

Y exhibiendo su legendaria superioridad moral, añadió: “a diferencia de lo que hacen otros, nosotros, una parte del sueldo, la donamos”. ¿Acaso desde el CNI ha espiado si los “otros”, o sea, todos, dan parte de su sueldo en donaciones o limosnas? Tal vez. Pero, ¿dona algo él? Ni siquiera lo que le corresponde según el Código Ético de Podemos, que entró en vigor en Mayo de 2020 y relajó el no cobrar más de tres salarios mínimos pero dejó clara “La obligación de no percibir ninguna remuneración ni cesantías de ningún tipo una vez finalizada su designación en el cargo”. Naturalmente, las reglas del Macho Alfa están para que el Macho Alfa pueda romperlas.

Aquella norma, que Luca Constantini ha rescatado del montón de resoluciones de Vista Alegre III (o Vista a Galapagar, ¡ar!) resulta extraña entre la rebaja general de las rigurosidades de Vista Alegre I y II, y obedece al afán de dejar algún vestigio del pobrismo primitivo, reducido al ridículo desde que la otrora Feliz Pareja hizo votar al partido su tránsito al casoplón.

Pero esta es la letra pequeña de su estafa moral, perpetrada ya en el secreto de una secta teledirigida por un gurú y administrada por su pareja. La letra grande, la mayúscula, es la que usaban al empezar a enriquecerse. Si se han forrado, si declaran un empoderamiento económico de 700.000 euros cuando entre el líder y la Lideresa apenas juntaban 50.000 y sin casa, ha sido gracias a un discurso en el que acusaban a todos de hacer algo que ellos jamás harían: aprovechar la política para lograr un bienestar mayor que el de los más desfavorecidos. Un discurso que muchos creyeron, y que cinco años después de dicho, los hechos han desmentido clamorosamente. Iglesias se presentó como la negación de la Casta, de la corrompida clase política. Y lo hizo con números, nóminas y sueldos para que se entendiera:

“Sería de vergüenza que nosotros, elegidos por los ciudadanos, dijéramos: al tiempo que usted va a cobrar 645 euros que es el salario mínimo, yo voy a cobrar 8.000 euros. Usted es casta."

"A usted le parece normal que un eurodiputado cobre más que un cirujano de la sanidad pública, que cobre más que un catedrático de universidad, que un inspector de hacienda, que un funcionario de nivel A. Es decir, tienen unos sueldos que les colocan en una posición en el que viven en una suerte de palacio de cristal que les aísla del resto de ciudadanos"

"No puede ser que hayamos llegado aquí de una manera y salgamos de aquí con unos hábitos completamente distintos. Y permanentemente tenemos que estar atentos, porque la seducción de la moqueta es enorme"

"En términos absolutos 3.500 euros no me parecen una barbaridad, pero si la mayoría de mis ciudadanos están cobrando 1.000, nosotros tenemos que ser un ejemplo. Y es verdad que no soluciona los problemas, pero es una actitud. Es una forma de decir: mientras en mi país la mayor parte de la gente no se puede ir de vacaciones y no cobra más de 1.000 euros, yo no puedo cobrar 4.000".

Justo eso cobraría como diputado en la Asamblea de Madrid. Pero Errejón se largó de inmediato al Congreso de los Diputados. ¿Por qué creer que Iglesias va a aguantar los bofetones semanales de Ayuso y Monasterio?

Ensayo general del Terror Rojo en Vallecas
Cuando al comunista le pillan robando en el Poder, que es siempre, porque no se conoce en más de un siglo un solo caso de líder comunista que viva austeramente al llegar al Gobierno, tras devorar al Estado y seguir siendo un partido que se proclama el único legitimado para mandar, como único representante del pueblo, cuyo interés interpreta mejor que él mismo. De ahí que la Justicia independiente, las elecciones libres y los medios de comunicación independientes sean obstáculos en el camino del progreso y la liberación definitiva de ese pueblo que al fin encontró su eterno guía. Si parece ridículo pensarlo de Iglesias, pensemos que más ridículo es Maduro, y lo eran Chávez, Enver Hoxa, Ceaucescu, Honecker, los Kim y los Castro. Hoy lo son Daniel Ortega y Evo Morales. Y Xi o Putin, y a ver quién se ríe.

Socios del comunismo son el socialismo y el nacionalismo xenófobo de la ETA, el PNV y los golpistas catalanes. Pero tras medio siglo de terror, los pistoleros de la ETA borraron la risa y la sonrisa del País Vasco. Y los CDR las bromas sobre Puigdemont, Junqueras, Aragonés y demás pandilla. La táctica de Iglesias, fuera del Gobierno pero con Podemos dentro, está siendo de catón leninista: violencia en las calles, seleccionando al partido enemigo que le conviene y maniatando a los demás, incluidos sus socios. Eso ha supuesto el acto de terrorismo callejero perpetrado en Vallecas con la escandalosa complicidad de la policía de Sánchez, maniatada, más que dirigida, por Marlaska. Y con las calumnias más escandalosas, culpando a las víctimas de atacar a sus atacantes, que han sido repetidas en las cadenas de televisión y parte de las de radio, preparadas ya para servir a un Maduro.

Es propio del leninismo escupir sobre sus cadáveres. Pero nunca llegó tan lejos en el embuste y la calumnia Iglesias como lo ha hecho con Vox antes, durante y después del ensayo general de Terror Rojo vallecano. Maite Loureiro hizo en La mañana de esRadio un extraordinario resumen de lo vivido en directo y contado paralelamente en Libertad Digital. Vale la pena oírlo de nuevo para comprobar la vileza y la ruindad del ricacho de Galapagar cuando cuenta las cosas exactamente al revés de como fueron.

No sólo ÉL: las ministras comunistas repitieron las mismas mentiras, con el grotesco Echenique al bies. Su sucesora en la vicepresidencia del Gobierno añadió la burla a las víctimas del comunismo, presentando la ideología más mortífera de la historia como paradigma de “democracia y libertad”. Con ello, el Gobierno rechaza la condena de la Unión Europea a los crímenes y toda forma de exaltación del nazismo y el comunismo. Si para la supervivencia de Roma Cartago debía ser destruida, para que en España sobreviva la democracia hay que ilegalizar cuanto antes a Podemos.

El antecedente de la guerra civil
Lo peor del terror rojo que pretende imponer Iglesias y que permite que todos los españoles -no sólo madrileños- sepan que su capital puede perfectamente convertirse en Caracas si la Izquierda gana estas elecciones ha sido comprobar que, como en 1936, un Gobierno de Izquierdas se niega a proteger la vida de sus oponentes políticos, a los que proclama fascistas. Lo que decidió a Franco a sumarse al Alzamiento no fue que asesinaran a Calvo Sotelo, sino a que el Gobierno de Casares Quiroga, que se había proclamado “beligerante contra el fascismo”, en España casi inexistente, fue su negativa a investigar el magnicidio, uno de cuyos asesinos era el escolta de confianza de Indalecio Prieto, que siguió a su lado hasta el final.

Lo que ha hecho Marlaska, es decir, Sánchez, es peor: se negó a proteger a los líderes de Vox, con riesgo de que cualquiera de ellos o algún asistente al mitin fuera asesinado por las hordas convocadas por su socio político. No sólo la parte comunista del Gobierno ha insultado a los que participaban en un acto que debe ser sagrado en toda democracia. La parte socialista ha sido también cómplice, sin pedir excusas ni dar explicaciones. Es decir, que piensan respaldar a los criminales y despreciar a las víctimas. El trato continuo con los asesinos etarras ha destapado a un Marlaska no sólo condenado por prevaricación en el Caso Pérez de los Cobos, sino que debería serlo por complicidad con Iglesias en la violencia liberticida. Sólo ha habido algo peor que el PSOE: la abyecta equidistancia de Ciudadanos.

Iglesias cambia las urnas por el terrorismo callejero
EDUARDO INDA okdiario  11 Abril 2021

La mayor parte de los medios nos presentó a Pablo Iglesias como la quintaesencia del regeneracionismo, como el macho alfa que iba a limpiar una casta política carcomida por la corrupción y el nepotismo, como el político más moderno, demócrata, pacífico y, ojo al dato, feminista que vieron los tiempos. El líder 4.0. Esa insistencia del 85% de los medios, alentada por Soraya Sáenz de Santamaría para hacer numéricamente inviable la vuelta del PSOE a Moncloa, provocó que un no muy duchado don nadie llegase a hacerse con 71 diputados en el Congreso que se dice pronto. Lo nunca visto en la Europa seria. Un comunista de extremísima izquierda, tanto que a su izquierda ya no hay nadie, jaleado, blanqueado y aupado por los medios de comunicación del establishment, el Gobierno de España e intuyo que también por los servicios de inteligencia.

Claro que también hubo quienes, decentemente, más solos que la una, pasándonos por el arco del triunfo el diktat sorayesco, optamos por la deontología periodística y ciudadana. Y contamos, cantamos y probamos que había percibido más de 7 millones de la narcodictadura venezolana a través de órdenes de pago firmadas por el mismísimo Hugo Chávez. También desvelamos que disponía de una cuenta con 272.000 dólares en el paraíso fiscal de Granadinas, regada por la satrapía venezolana y abierta escasas semanas antes de esas elecciones europeas de 2014 que supusieron su tan increíble como definitivo salto a la fama.

Mi compañero Fernando Lázaro publicó el 30 de junio de 2014 un scoop que desacreditaba y situaba como unos auténticos irresponsables —siendo elegantes porque yo les llamaría lo que todos ustedes pueden imaginar— a quienes mediática e institucionalmente le respaldaban: “Iglesias ayudó a la red de apoyo a presos de ETA”. La prolija información, basada en informes policiales aportados a la Justicia, identificaba a Iglesias como el esencial quintacolumnista del entorno de la banda terrorista en Madrid. Una noticia que, pese a su indudable valor informativo, no constituyó tanta sorpresa para los pocos que llevábamos alertando de un delincuente que loaba explícitamente a ETA “por ser la única formación que se dio cuenta de que la Constitución era una continuación del franquismo”. Otra de sus perlas sobre los asesinos de 856 españoles hubiera sido motivo más que suficiente en una democracia de calidad para anatematizarlo institucionalmente de por vida: “Hay otra forma de entender la política: entenderla como boxeo, entender que la paz no es más que el resultado de una guerra. Así entendieron en ETA la política”.

Ese macho alfa limpio como la patena, regenerador, demócrata y feminista ha resultado ser la antítesis de lo que nos vendieron los mayoritarios medios filopodemitas y exactamente lo que, con pruebas en la mano, denunciamos hace seis o siete años unos pocos periodistas que podríamos contar con los dedos de las manos y nos sobraría unos cuantos. De su condición de mangante de tomo y lomo había y hay pruebas para dar y tomar: el pastizal que le han regalado dos sangrantes tiranías, Venezuela e Irán, la cuenta offshore de Granadinas y el arsenal de revelaciones de un hombre honrado, José Manuel Calvente, que salió de allí por patas al comprobar que la cúpula de Podemos era éticamente idéntica que la del PP de Gürtel y que la del PSOE de Filesa.

Espero que algún siglo de estos Hacienda le pida cuentas por comprarse una casa de 1,2 millones de euros por 670.000. Las cuentas no cuadran. No estaría de más que le visitasen unos inspectores como, por cierto, harían con cualquier Juan Español de la vida. El casoplón destapado en exclusiva por OKDIARIO fue el principio del fin del tipo que decía venir a resucitar nuestra democracia pese a que su única obsesión ha sido y es resucitar su cuenta corriente. Otra duda metódica: ¿cuántos españoles tienen 111.000 pavos en su cuenta corriente como él? ¿Cuántos 107.000 como su enchufada compañera sentimental?

Que era Cornelio Nepote en versión chuscamente posmoderna lo demuestra el hecho de que colocó de ministra a su compañera sentimental en un acto de enchufismo que deja reducido a la condición de juego de niños el de una Ana Botella que llegó a la Alcaldía de Madrid porque Gallardón se las piró rumbo al Ministerio de Justicia, no porque lo hubiera impuesto José María Aznar. Que es un machista salvaje lo archicertificó este periódico al publicar ese chat interno de la cúpula de Podemos en el cual aseguraba que “azotaría a Mariló Montero hasta que sangrase”. Los que aún albergaban dudas pudieron despejarlas cuando nuestro protagonista ofreció desde la tribuna de oradores de la Cámara Baja su despacho a Andrea Levy “para que se entienda con el diputado Miguel Vila”. Anteayer, por cierto, una antigua alumna de esa Facultad de Políticas de la Complutense que habría que democratizar o cerrar se sinceraba con la vomitiva historia que padeció a manos del candidato a la Comunidad de Madrid en un bar de copas:

—Me dijo textualmente: “Voy al baño a refrescarme, te espero ahí”—.

Así se las gasta el apóstol de la Igualdad.

Y también lo retrataron como una suerte de Mahatma Gandhi, eso sí, con pendientes batasunos, coleta andrajosa y un poco de joroba. Que era un macarra, un chulo de tres al cuarto, un violento furibundo pese a ser un enclenque, lo percibimos más allá de toda duda razonable en ese vídeo de ¡¡¡2012!!! en el que con voz orgásmica mostraba su “emoción” al ver cómo una turba pateaba a un antidisturbios que defendía la sede de la soberanía popular de la Carrera de San Jerónimo de los violentos de ese Rodea el Congreso que en el fondo era un Asalta el Congreso. O cuando en un mitin planteó “dejarse de mariconadas [sobra decir que también es un homófobo]”: “Vamos de cacería a Segovia a aplicar la justicia proletaria, que es lo que se merecen unos cuantos”. O cuando pidió “disculpas por no romper la cara a todos los fachas” con los que “discute en televisión» en perogrullesca referencia al arriba firmante.

Hace ya meses que perdió definitivamente el oremus al pasar de insultar, injuriar y calumniar casi en exclusiva a un servidor para tirar a matar a todo lo que se mueva en contra suya, se llame Ana Rosa Quintana, Vicente Vallés, Paco Marhuenda, Federico Jiménez Losantos o Antonio García Ferreras por no echarme de La Sexta como él exigía. Un error estratégico que confirma mi tesis: no es tan listo como nos lo vendían sino más bien un zoquete matoncillo. Los medios cómplices y los mediopensionistas se le han puesto en contra o, al menos, no le cuidan o atienden como antaño. Consecuencia: ya nadie le hace jiji-jaja y la legítima a la par que necesaria crítica periodística se ha convertido en el pan nuestro de cada día. Consecuencia de la consecuencia: la intención de voto cae a plomo, Podemos es el Titanic en versión política made in Spain.

Visto que lo de conseguir democráticamente su objetivo, una dictadura o autocracia comunista, es física y metafísicamente imposible, ha optado por dar un giro a su vida. A su carrera política. A su modus operandi. Buscar el enfrentamiento civil. El primer botón de muestra lo tuvimos en Coslada cuando se fue directito a por cuatro armarios neonazis que le pedían ejecutando el saludo fascista que se largase de su barrio. Una protesta de pitiminí. Lo que los periodistas aún afectos a la causa vendieron como un escrache a Pablo Iglesias fue en realidad un acoso matonil de un fascista de izquierdas a otros cuatro fascistas de ultraderecha —eso sí es ultraderecha y no Vox—. El marqués de Galapagar se fue a por ellos en lugar de pasar de ellos, que es lo que haría cualquier político demócrata no pendenciero. Eso sí: se les encaró y les dijo de todo y por su orden rodeado de cuatro o cinco escoltas y una decena de antidisturbios.

Que ya ha cambiado la vía de las urnas por la del terrorismo callejero lo constatamos más allá de toda duda razonable el miércoles en Vallecas. Juan Carlos Monedero, al que la joven a la que el baboso profesor Iglesias invitó a ir al baño llama “la hipotenusa”, instó a acallar el mitin de Vox con canciones antifascistas y a desinfectar el suelo con lejía al día siguiente. Su jefe atacó el jueves sin cuartel a las víctimas de una descomunal lluvia de adoquines de 6 ó 7 kilos, piedras y botellas que algún día se cobrarán un muerto y las situó en el lado de los victimarios: “Las imágenes son inequívocas, se ve a un ultra lanzar objetos contra los vecinos y a Abascal romper el cordón policial junto a sus matones para provocar una carga”. “Vox”, prosiguió el tipo que ahora trinca una pornográfica pensión de ex vicepresidente de 5.316 euros mensuales, “seguirá haciendo apología del terrorismo, reivindicando el franquismo y promocionando la violencia. Y lo hará con el apoyo del PP”.

Que estaba, está y estará del lado de esos terroristas callejeros denominados “antifascistas”, o por su apócope, “antifas”, lo leímos ese mismo jueves: “Frente a su odio, su violencia y sus provocaciones: democracia, justicia social y derechos humanos. Antifascistas siempre”. Blanco y en botella. Ni una condena a la treintena de heridos que sus subordinados provocaron entre los miembros de las UIP desplazadas a Vallecas y entre los militantes o fans de Vox. El diputado por Guadalajara Ángel López fue atendido en el hospital tras recibir una pedrada en la mano. Las imágenes de un muchacho cuya cabeza sangraba cual cordero degollado despejan las ruines dudas desatadas por Iglesias y sus machacas mediáticos. Tal que ese tal Maestre que agredió a un cámara y a ese armario empotrado que es un Bertrand Ndongo que, al igual que Ignacio Garriga, desmiente por la vía de los hechos el racismo en el que los medios han clasificado al partido que preside Abascal. Un tal Maestre que va de bad boy de la NBA por la vida pese a medir 1,70 y estar pasadito de peso.

Por si aún quedase alguna duda, basta leer lo que escupió el cayetano argentino Echenique, el indeseable que tildó de “ketchup” la sangre que manaba de la cabeza de la diputada verde Rocío de Meer durante un acto en la localidad vizcaína de Sestao: “Hoy unos pijos han ido a Vallecas a intentar provocar a los vecinos con bravuconadas. Éstos les han recordado pacíficamente el poco amor por el trabajo que tiene su jefe y él se ha ido a por ellos para provocar una carga”. Hace falta ser muy golfo para pervertir la realidad de esa manera: lo único que hizo el presidente de Vox fue medir los 18 pasos, esto es, los 18 metros que les separaban de los terroristas callejeros que clamaban por un nuevo Paracuellos, ese episodio de la Guerra Civil en el que el comunista Santiago Carrillo ordenó ejecutar sumariamente a 6.000 personas. Lo imprescindible cuando el ministro del Interior manda menos efectivos de los necesarios y cuando ordena a los que van que no toquen a los violentos antifascistas. Irena Montera fue igual de embustera pero más infantiloide. Como es ella: “Los vecinos de Vallecas defienden su barrio del racismo, el machismo, la lgtbifobia [sic], del odio al pobre”. Justificaciones del comportamiento de sus antifas del alma, unos facinerosos que el día menos pensado tendrán el muerto que están buscando.

El delincuente ex vicedelincuente ha vuelto al punto de partida: el matonismo, la violencia como argumento político, la intimidación, el silenciamiento forzoso del adversario y ese mix de fascismo y estalinismo que jamás escondió en sus inicios y que el 80% de los medios blanqueó. Como es consciente de que jamás llegará al poder por las buenas, vía urnas, lo intentará por las malas. Es la resurrección del Pablo Iglesias de ese vídeo de 2013 tan revelador como acongojador: “Hoy cabría preguntarse si lo que perdió ETA en su guerra contra el Estado lo podrá recuperar la izquierda abertzale ganando elecciones y poder institucional. Hay quienes pensamos que lo que se pierde en los campos de batalla no se gana en los parlamentos”. La historia vuelve a repetirse pese a que algunos pretendieron que la olvidáramos.

Cosas que políticos y gobernantes no debieran hacer ni decir
“El hombre prudente no se vale jamás de la palabra para el sarcasmo o la difamación” Benjamín Franklin
Miguel Massanet. SX  11 Abril 2021

De un libro de anécdotas históricas he entresacado la siguiente: ”Hablando el marqués de Comares con un regidor de Córdoba, le dijo: Los romanos tenían su república rica y sus casas pobres. Los regidores, en España, quieren tener hartas sus casas y las repúblicas hambrientas” , sin duda alguna un pensamiento que puede tener la misma validez hoy en día que en el Siglo XVI, época en la que tuvo lugar dicha conversación, sólo que los gobernantes y políticos actuales visten de forma distinta, emplean un lenguaje menos refinado, disponen de mejores medios para comunicarse, relacionarse o para hacer la guerra pero, en cuanto a anteponer sus intereses particulares, sus ambiciones, sus pasiones o sus ansias de poder a lo que debiera ser ocuparse, en primer lugar, de la nación a la que gobiernan, de sus ciudadanos o del nivel de vida del que gozan las gentes que dependen de ellos, se puede afirmar que parece que no ha transcurrido el tiempo ya que, la mayoría de ellos, los de antes y los de ahora, parece que tienen la misma propensión a actuar de forma egoísta e interesada sin que les preocupe, ni poco ni mucho, que aquellos que los votaron, consigan las mejoras que les prometieron cuando les pidieron que los eligieran para que los gobernasen. La desvergüenza y la ausencia de una moral y ética que frenen sus bajos instintos los hacen indiferentes a todo lo que no sea asegurar el mantenerse en el poder y conseguir enriquecerse en el cargo.

Y es que, señores, no pasa día, ni semana que no tengamos que lamentar algún hecho, circunstancia, declaración o decisión que no afecte de una manera negativa a los españoles y a nuestra nación, tanto en lo que respeta a las personas como a la economía doméstica y a la general de toda España, debido a que las conveniencias políticas, electorales o partidistas de quienes están al frente de nuestras instituciones nacionales, autonómicas o municipales, los arrastren a tomar decisiones que, por lo común, afecten de forma negativa a los intereses de los ciudadanos, mediante el establecimiento de más impuestos, tasas, obligaciones o recortes de sus derechos particulares cuando no, como está sucediendo con la gestión que se hace del Covid 19, no se cometan imperdonables torpezas, retrasos en la toma de decisiones, discriminaciones en función de quienes sean las comunidades a las que deban ayudar o, incluso, favoritismos en cuanto a quienes debieran ser los primeros en recibir las vacunas y los que, por estar menos amenazados por la pandemia, lo deban ser con posterioridad.

Y en este sentido no debiera suceder que, en Vallecas, un partido legal, democrático, cumplidor y defensor de la Constitución, que fue el tercer partido más votado en las pasadas legislativas y con una holgada presencia parlamentaria, como es VOX, se haya visto obstaculizado, amenazado, atacado a pedradas y botellazos por una multitud de salvajes energúmenos, cuando efectuaban un acto de propaganda electoral en la circunscripción vallecana. Poca policía, con órdenes del señor Marlaska de no actuar con violencia y con la consigna de mantener una distancia totalmente insuficiente de 18 pasos entre los de VOX y la turba de atacantes que, por supuesto nunca fue respetada por los agresores. Los mismos policías han denunciado que el número de agentes fue insuficiente y que fueron arrollados en muchos momentos por los cafres terroristas con los que se enfrentaban.

Y aquí, como viene sucediendo con demasiada frecuencia, nos encontramos con este personaje, que se está empezando a convertir en una amenaza pública para el pueblo español, el juez Grande Marlasca, que parece dispuesto a convertirse en el defensor de quienes se toman la libertad de hacerse dueños de las calles y de obstaculizar cualquier acto legal de las derechas, riéndoles las gracias y escurriendo el bulto cada vez que se le pide que tome medidas contundentes, como ha pasado en Cataluña con las algaradas con destrozos en toda Barcelona con motivo de la detención de un sujeto reincidente, el rapero Pablo Hasel que, por el hecho de ser un artista, ya se había creído que puede decir cualquier barbaridad, insulto, calumnia o injuria sin que la Justicia pueda actuar en su contra, como es lo que ha sucedido. Pues el señor Grande Marlasca, ministro de Interior, ni en Madrid ni en Barcelona, pese a los destrozos causados por la plebe enfurecida, no ha permitido que la policía actuase con contundencia como estaba indicado ante una situación descontrolada que amenazaba la tranquilidad y las propiedades de los comerciantes de la zona afectada. Y el señor ministro, pese a que acaba de sufrir la bofetada más impresionante por parte de la sentencia del TS, respecto a la destitución arbitraria que hizo del coronel Pérez de los Cobos, en la que se reprocha las causas, las formas y la ilegalidad cometida al sancionar a un militar por cumplir con su deber de mantener el secreto al que estaba obligado por Ley.

Una ministra, la señora Calviño, a principios de este año nos habló de cuentos de hadas para España y su futuro que para ella era de una recuperación de la economía para mediados del corriente ejercicio. Modestamente escribimos un artículo en el que dudábamos que todo fuese tan positivo, tanto en cuanto a la epidemia como por lo que respeta a nuestra situación, como país, como a las posibilidades de conseguir una mejora tan espectacular en cuanto a la recuperación de puestos de trabajo. Contrariamente a lo previsto, no ha pasado más que un trimestre y la señora ministra de Trabajo, Yolanda Díaz ya ha tenido que prorrogar los ERTES porque no había manera de absorber de nuevo a los trabajadores suspendidos de empleo. Pero es que, por añadidura, la misma Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha revisado a la baja la previsión de crecimiento del Gobierno para el 2021 del 8’2% al 6’6%, entre otros motivos porque la llegada que, con grandes aspavientos, nos anunció el señor Pedro Sánchez, de las cuantiosas ayudas de los fondos europeos no han llegado tal y como se esperaba, con lo que el incremento del PIB que se había previsto será sólo de ¡’6 puntos en lugar de los 2’7 calculados en noviembre pasado. La señora ministra se verá obligada a desdecirse de sus declaraciones optimistas, para rebajar sus previsiones macroeconómicas.

No queremos concluir este comentario sin referirnos a este diario catalán de los señores Godó, La Vanguardia, que sigue demostrando estar de parte del separatismo y que no deja de hablar de la “extrema derecha” cuando se refiere a VOX, como si los señores propietarios o socios del rotativo fueran todos unos pobrecitos parias muertos de hambre. No parece que, al comentarista de lo ocurrido en Vallecas, le impresione demasiado el que en la reyerta cayeran heridos 25 miembros de la policía porque, tanto en los dibujos del señor Batllori ( otro que tal las pinta), como en el texto del periodista, lo que se quiere dar a entender, más que la actuación de unos vándalos de la extrema izquierda, agrediendo sin motivo alguno a unos señores que hacían uso de su derecho de reunión y manifestación de forma pacífica, parece que se pretende acusar al señor Abascal de intentar romper el cerco que se le hacía a su formación, procurando que se mantuvieran los 18 pasos que la policía había fijado como distancia que debía existir entre los dos grupos de manifestantes y acosadores. Menos mal que reconocen que el dispositivo policial no contaba con suficientes elementos para poder oponerse a la multitud que pretendía agredir a los señores de VOX.

Seguramente es lo que les interesa a los soberanistas catalanes, entre los que se encuentran los señores de La Vanguardia, que la policía desempeñe un papel meramente testimonial para que no se diga que no actúa, pero siempre con las órdenes de que no se muestre violenta, no hiera a nadie y, si reciben los ataques de los revoltosos se lo tomen con paciencia que ¡para esto se les paga! Y, mientras, el Consejo de Estado presidido por la señora Fernández de la Vega le propina un coscorrón al Gobierno, en relación a su pasividad a la hora de tomar las opciones legislativas que pudieran suplir esta medida extrema del estado de alarma que, como se ha demostrado en el caso del coronavirus, ha resultado insuficiente y, todavía mucho más, si se ha puesto en práctica con una maniobra de dudosa legalidad, derivando la responsabilidad de su aplicación a cada una de las comunidades autónomas cuando debería haber sido el propio Gobierno quien tuviera la responsabilidad y el deber de haber legislado para toda España.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, llega el momento de considerar qué posibilidades hay en España para que todo esto que está sucediendo, como si fuese una terrible pesadilla, llegue un momento en que haya alguien que tenga la inteligencia, el valor y la firme decisión de tomar al toro por los cuernos y empezar a encauzar el movimiento que sea capaz de acabar con el comunismo que ya está asomando la cabeza con la intención de asentarse definitivamente en nuestra nación. Y, por si alguien sigue dudando de lo que se trama en Cataluña, le daremos un detalle: el señor Sindic de Greuxas (Defensor del Pueblo) ha encomendado a las administraciones catalanas “investigar la posible presencia de la extrema derecha en los cuerpos policiales”. Parece que a este señor tan preocupado por los efectos “dañinos” de que en el cuerpo policial pudiera haber algún miembro de VOX, le tiene muy preocupado, esta mera posibilidad, no fuera que armase una revolución entre sus compañeros. Pero lo curioso del caso es, sin embargo, no parece tener la más mínima preocupación por si hubiera alguno de los agentes que perteneciera a los CDR, a la extrema izquierda o los a los anarquistas revolucionarios quienes, pese a usar métodos más contundentes en sus manifestaciones públicas, a criterio del señor Sindic, no resultan tan peligrosos como los “ogros” de Vox. Y como colofón, una frase de Buda: “No creas nada, no importa donde lo leas o quien lo dijo, no importa si lo he dicho yo, a no ser que esté de acuerdo con tu propia razón y sentido común.”

Madrid no es el Goyerri, Pablo.
Redacción. https://rebelionenlagranja.com 9

La violencia política se ha instalado en Madrid. En realidad, no acaba de llegar. Ha estado siempre aquí. La trajo ETA. Primero al País Vasco y luego cometiendo terribles atentados criminales por todo el territorio nacional. ETA asesinó a casi 900 españoles, dejó un reguero de más de 7.000 víctimas y unos 200.000 exiliados que tuvieron que salir huyendo de su tierra. ETA actuaba en toda España, pero el odio estaba concentrado en el País Vasco. Luego, gracias a ERC (que pactó en Perpignan), el odio pasó a Cataluña.

Lo novedoso, ahora, de la política española, es que el odio político ha cruzado el Ebro, y lo ha hecho de la mano de Pablo Iglesias.
En el mitin de Vox en Vallecas se oyeron gritos nunca antes escuchados en Madrid; Gora ETA, gritaban cuando Abascal pedía la palabra. Gritar Gora ETA es lanzar un mensaje de odio en forma de amenaza y es también dar vivas al crimen y ciscarse en las víctimas. Gritar Gora ETA es pedir el atentado contra los de Vox.
Gritaban también, mientras lanzaban piedras, ladrillos, estacas, botellas y latas, «A por ellos como en Paracuellos», donde los comunistas asesinaron a más de 4.000 personas sin juicio, por odio político, en una orgía de crimen y de limpieza ideológica que convirtió aquello en un autentico genocidio. Se asesinó a personas por el mero hecho de creer en Dios, de creer en España o de ser de derechas. Ese grito estremecedor de Vallecas fue una llamada al odio, al crimen y a la guerra civil.

Esa es la herencia y el bagaje político de Pablo Iglesias: el odio ideológico.

También resulta estremecedora la actitud de los medios de comunicacion afines a la izquierda. Todos pudimos ver la lapidación que sufrieron los lideres y militantes de Vox en Vallecas.

Y todos pudimos ver también cómo durante todo el día de ayer los medios de la izquierda acudían al mismo mecanismo retórico de la llamada «inversión de la culpa», es decir, convertir a los agredidos en culpables y a las víctimas en responsables de la agresión. Ese mecanismo, repugnante, es viejo y conocido. Siempre lo utilizó el comunismo y a él acudió, invariablemente, el discurso de la izquierda abertzale tras cada atentado de ETA: «algo habrá hecho«, decían sus medios afines tras cada asesinato, de manera que la culpa acababa recayendo sobre la víctima, a la que se acusaba de ser amigo de un guardia civil, de un militar o de la policia, por ejemplo.
Ayer, ese «algo habrá hecho» se transformó en la acusación de que Vox va a los barrios de Madrid «a provocar». La consecuencia es que, como provoca, es culpable de la agresión que padece. Ese es el terrible discurso que ha invadido a la izquierda española. Lo que antes se decía para justificar los atentados de ETA contra populares y socialistas, contra policías y militares, contra ciudadanos españoles, ahora se utiliza para justificar el ataque al enemigo perfecto, el que merece el odio, la ira, la violencia, y además es responsable de ella.

Mal andamos. El proyecto político de ETA, el odio de ETA, los mecanismos mentales de ETA han cruzado el Ebro de la mano de Iglesias. Y la izquierda ha comprado el discurso. O Hay una rectificación, o este camino nos conduce a lo peor de nuestra historia.
Vox seguirá acudiendo a expresar sus ideas a todos los barios, porque está en su derecho y porque en todos los barrios hay personas que esperan a Vox. Y porque además los barrios no son ghetos, como reclama la izquierda, no son territorios comanches de unos o de otros, sino lugares donde la gente tiene derecho a convivir, a discrepar y a expresar sus ideas.

Pablo Iglesias quiere convertir el cinturón sur de Madrid en el Goyerri, pero ni Madrid es Guipúzcoa ni los madrileños nos vamos a dejar. Error de cálculo, Pablo. Vallecas, Vicálvaro, Parla, Getafe, Fuenlabrada, San Blas, Carabanchel etc etc son también Madrid, son también España y está llenos de ciudadanos libres que no quieren ni a Iglesias, ni su odio, ni sus métodos bolivarianos, ni su violencia.

El TC sucumbe a la estrategia de los independentistas
Aceptar que las presiones aparten a dos magistrados de los recursos del 'procés' abre un peligroso precedente que causa inquietud en el mundo judicial
Nati Villanueva. ABC 11 Abril 2021

Gonzalo Moliner: «El Estado tiene herramientas penales para frenar a Mas»

El Tribunal Constitucional no atraviesa uno de sus mejores momentos. La decisión de dos de sus magistrados de apartarse de los recursos de amparo relacionados con el 'procés' ante las presiones de los independentistas ha abierto un peligroso precedente que no deja de causar inquietud en el mundo judicial. A nadie se le escapa que la recusación de un magistrado o incluso, como ha sucedido, de un tribunal entero, no deja de ser una estrategia jurídica para entorpecer, retrasar y cuestionar públicamente su imparcialidad. Precisamente por eso se acepta en casos muy puntuales y cuando existe casi una certeza sobre la posible falta de parcialidad del juez. Sin embargo, hay cierta sensación de que el órgano de garantías ha sucumbido a las maniobras de las defensas de los líderes secesionistas y de que, en vez de actuar de puertas para dentro con el convencimiento de que la Justicia española hace lo correcto, está más pendiente de lo que pueda opinar Estrasburgo en el futuro. «Se ha abierto un melón que tenía que haber permanecido cerrado», comenta un prestigioso togado.

La última sentencia del Tribunal de Derechos Humanos que cuestionó la imparcialidad de un juez español fue la que condenó a Arnaldo Otegui por Bateragune, pero nada tenía que ver con lo que aquí se plantea, según reconocen fuentes jurídicas. En aquel momento fue el propio Supremo el que ordenó repetir un juicio de enaltecimiento a ETA contra el hoy portavoz de EH Bildu por la falta de imparcialidad de Ángela Murillo. No era tan extravagante, por tanto, que Estrasburgo cuestionara la siguiente vista oral en la que el batasuno se sentó frente a la misma magistrada.

Pero este caso es distinto. Y lo es porque antes de recusar a Antonio Narváez, y después a Cándido Conde-Pumpido, al entender que ambos prejuzgaron a los condenados del 'procés' en sendas intervenciones públicas, las defensas de los independentistas ya lo habían intentado con todo el tribunal a través de una iniciativa que los propios magistrados tildaron de «impertinente y abusiva». En definitiva, no era la primera vez que se trataba de laminar la credibilidad de la propia institución dentro y fuera de nuestras fronteras. Porque si algo no han ocultado los hoy presos del 'procés' es su intención de llegar a Estrasburgo. Pasar por el Tribunal Constitucional (TC) es solo un paso necesario para poder trasladar el caso a Europa.

Las excesivas cautelas respecto a Estrasburgo en el marco del 'procés' no son nuevas en el órgano de garantías. Están muy presentes en el tribunal desde noviembre de 2015, el punto de partida de la amenaza secesionista. El tribunal, entonces presidido por Francisco Pérez de los Cobos, y del que formaban parte ya la gran mayoría de los magistrados que lo conforman hoy, empezó a tomar todas las decisiones relativas al desafío secesionista por unanimidad. Una tras otra. Desde la suspensión de resoluciones y leyes del Parlament hasta declarar su inconstitucionalidad pasando por el aval también unánime a la competencia del Tribunal Supremo para juzgar a los líderes independentistas. Cada amparo presentado por fugados, procesados o condenados se ha admitido a trámite por su «trascendencia constitucional» y porque versaba sobre «un asunto sobre el que no hay doctrina» en este tribunal. La resolución de los recursos sobre esta materia siempre ha sido preferente, hasta el punto de que el TC se ha puesto plazos para resolverlos, aunque ello haya significado dejar de lado asuntos no menos importantes como el estado de alarma y sus derivadas, cuya trascendencia constitucional es obvia por su excepcionalidad y por la implicación que puede estar teniendo en la merma de derechos fundamentales de los españoles.

Así las cosas, la decisión que Narváez y Conde-Pumpido han tomado respecto a sus respectivas recusaciones –pese a combatirlas con vehemencia– no se puede entender sin analizar la intrahistoria del tribunal en los últimos meses, que tiene mucho que ver con al menos la aparente debilidad de un muro de contención que hasta hace poco parecía infranqueable. El confinamiento y las expectativas de renovación de un tercio del tribunal, paralizada por la ruptura de las negociaciones entre Gobierno y PP, han enrarecido el ambiente en el seno del TC. La salida de tres magistrados (tendrían que ser cuatro, pero Fernando Valdés renunció hace apenas unos meses al verse implicado en un caso de violencia de género) implicará movimientos en la presidencia y vicepresidencia del tribunal, vacantes que dejarán Juan José González Rivas y Encarnación Roca, respectivamente. Magistrados de distintas sensibilidades dentro del TC no han permanecido ajenos a esos movimientos, lo que de forma indirecta ha terminando envolviendo al 'procés'. En otros tiempos habría bastado la decena de escritos de descargo de Narváez para que la totalidad del Pleno rechazara una recusación «extemporánea e infundada». Sin embargo no fue así, y tras constatar Narváez que la minoría progresista iba a apoyarla, decidió retirarse voluntariamente para evitar esa imagen de fractura en el tribunal. La posterior abstención de Conde-Pumpido (tras ser recusado un mes después de que Narváez tirara la toalla) era inevitable. No podía haber una doble vara de medir teniendo en cuenta, además, que la intervención del ex fiscal general del Estado (en la que, según la defensa de Puigdemont, prejuzgó los hechos por los que luego condenaría el Supremo) había sido más explícita y contundente que la de su colega. Aún así, ninguno de los dos prejuzgó a quienes dos años después serían condenados por sedición, sino que se limitaron a abordar cuestiones jurídicas que ya habían sido resueltas por el TC. De ahí el malestar, la impotencia y la preocupación en el tribunal.

Y es que una de las consecuencias de estas abstenciones es que el TC se queda ahora con nueve magistrados, solo uno más del quorum mínimo necesario, para abordar los recursos del 'procés', lo que no deja de ser arriesgado ante cualquier imprevisto o el efecto dominó de una nueva recusación, pues aquí no hay reemplazos. El tiempo dirá si esta es la única partida que ganan los independentistas.

Los años de Aznar: la defenestración de Vidal-Quadras
El profundo dolor que le producía ser calificado como enemigo de Cataluña, por defender a España, era una llaga que costaba cicatrizar.
Libertad Digital 11 Abril 2021

Sergio Gómez-Alba (1943) fue diputado del Partido Popular por Barcelona entre 1993 y 2004 y vivió desde dentro del grupo parlamentario las dos legislaturas de José María Aznar como presidente del Gobierno. Acaba de publicar en la editorial Almuzara una evocación de ese periodo bajo el título Los años de Aznar. Ofrecemos un extracto del capítulo consagrado al Pacto del Majestic y la marginación de Alejo Vidal-Quadras, asuntos ambos cuyas negociaciones Gómez-Alba conoció muy de cerca.
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El acuerdo de fondo entre CiU y el PSC jugó un importante papel en la aprobación de esta ley que discriminaba a los castellanohablantes en los ámbitos comerciales y educativos [Ley de Política Lingüística, aprobada en el Parlamento de Cataluña en 1998]. Esta posición del PSC, con la que nunca estuvieron demasiado cómodos un gran número de cuadros socialistas, ha pesado como una permanente losa sobre ellos y dañado gravemente el ADN de este partido en Cataluña, al que hoy muchos ven como los permanentes colaboracionistas del nacionalismo. Las decisiones que se tomaron a continuación desembocaron en la inmersión lingüística. Esta ley de 1998 significaba el inicio de un programa de ingeniería social que fue implementándose desde aquellos años y que ha eclosionado con la actual situación catalana. No es concebible en ningún régimen democrático europeo la operación de ortodoncia social que se ha llevado a cabo en Cataluña.

A pesar del voto en contra de nuestro partido, Aznar no recurrió la ley ante el Constitucional y convenció al Defensor del Pueblo para que no lo hiciese tampoco él. Puede que otra vez la razón de Estado se impusiese al gobernante, pero si el PSOE y el PSC hubieran estado donde tenían que estar, es decir, con su gente, con la gente que les votaba y que confiaba en ellos, y hubieran recurrido al Tribunal Constitucional la ley, las libertades en Cataluña se habrían salvado. Ellos no se debatían ante la razón de Estado, y solo tenían que recordar que eran un partido obrero, es decir, de emigrantes en Cataluña, y español, porque Cataluña suponemos que también era España para ellos.

Cuando Alejo Vidal-Quadras fue apartado de la dirección del PPC, fundó una plataforma que se llama Convivencia Cívica Catalana, que agrupa a las asociaciones que luchan por una Cataluña libre de nacionalismo secesionista. Ahí estaban José Domingo, letrado de la Seguridad Social y que hoy encabeza la asociación Impulso Ciudadano, Paco Caja, Marita Rodríguez y toda una serie de gente que luego ha continuado defendiendo la Cataluña plural frente al nacionalismo hegemónico.

Convivencia Cívica Catalana se dirigió al Defensor del Pueblo con un informe muy elaborado en el que, gratis et amore, trabajó incansablemente el reputado catedrático de Derecho Administrativo Tomás Ramón Fernández, así como un grupo de abogados integrados en esa plataforma. El resultado fue un magnífico informe que se entregó al Defensor del Pueblo para pedirle que presentase un recurso de inconstitucionalidad, cosa que entra de lleno en sus competencias de acuerdo con la Constitución. El Defensor del Pueblo y su equipo tuvieron varias reuniones con los proponentes y decidieron presentarlo.

El president Pujol, al conocer que esto se estaba gestando, le dijo a Aznar que, si este recurso se presentaba, rompía el pacto y le dejaba en minoría. El presidente Aznar envió a un distinguido diputado perteneciente a la misma familia política democristiana que el Defensor del Pueblo, Álvarez de Miranda, y con el que este tenía antiguos vínculos de militancia y amistad. El emisario le explicó que, si presentaba el recurso, provocaría una catástrofe, porque España entraría en la inestabilidad e incertidumbre, fatales para la economía y para las necesidades de todos los españoles. Por muy fundamentadas que estuviesen las razones del recurso, los aspectos difícilmente compatibles con la Constitución y lo que tenía de violación de los derechos de los catalanes, había un bien mayor a preservar que era la estabilidad gubernamental, el interés general, la razón de Estado. El Defensor del Pueblo aparcó el recurso y lo sustituyó por un dictamen en donde criticaba la ley de política lingüística, pero no presentó el recurso.

Dice Alejo Vidal-Quadras:
El PSOE es culpable por colaboracionismo activo, y el PP por tolerancia pasiva, pero los dos son culpables y el Gobierno de Aznar no hizo nada para garantizar el derecho de los padres a la educación en español y catalán de sus hijos, como ordenó el Tribunal Constitucional en 1994, y consintió la continuada aplicación de la inmersión lingüística en catalán de manera obligatoria.

Continúa:
Pasado mañana (27 de febrero de 2020) en un congreso de la sociedad civil que se realiza en Madrid, se abre el congreso con una conversación-debate de Felipe González y José María Aznar. Yo he dicho y escrito que todo lo que digan los dos expresidentes en esa charla, que no es la primera ya, carecerá de valor, si no va acompañado de un sincero y dolorido acto de contrición, porque los dos, los dos junto con José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, todos ellos sin excepción, han permitido con su pasividad a veces, con su actuación activa en otras, con su falta de visión histórica siempre, con su oportunismo, su pusilanimidad... todos ellos, todos nos han traído a donde estamos hoy, donde la existencia de España como nación está amenazada y puesta en cuestión.

(…) En una charla que, hace poco, hemos mantenido sobre estos asuntos, Alejo continúa con una triste y amarga reflexión difícil de rebatir:
Vale que en los cuatro años en que Aznar necesitaba a Pujol esterilizase su partido en Cataluña, pero, cuando los españoles en el año 2000 le dan la mayoría absoluta, ¿no hubiera sido el momento de haber rectificado, y volcarse en la defensa de los derechos civiles de los catalanes, y volver al Partido Popular de Cataluña firme y beligerante contra el catalanismo independentista que, paso a paso, tomaba la sociedad catalana, la amordazaba, le endosaba carnets de buena o mala catalanidad? A ese partido que quitó la mayoría absoluta a CiU y crecía, crecía, crecía con la abnegación y esfuerzo de todos nosotros, abucheados, escupidos y apedreados. Al día de hoy, cualquier planteamiento tendente a restablecer los derechos y libertades de los ciudadanos es considerado por la Generalitat como un ataque a Cataluña.

El Pacto del Majestic es también recordado por muchos como la ocasión en la que Pujol pidió la cabeza de Vidal-Quadras a Aznar y este se la entregó. (…) No puedo dejar de transcribir lo que Vidal-Quadras me contó al respecto:

En marzo de 1996, fui invitado por Zaplana y Rita Barberá a las Fallas de Valencia. En el ayuntamiento, Aznar le dice a Rita: "He de hablar con Alejo". Rita nos lleva a una lujosa salita y Aznar dice: "Bueno, Alejo, he hablado con Pujol y me pide tu relevo. Yo le he dicho que no, pero has de adaptarte". Pasan unas semanas y, tras el Comité Ejecutivo Nacional, Aznar me dice: "Alejo, sube a mi despacho". Yo le noto tenso, serio, y me dice: "Que sepas que iremos a Cataluña a cerrar el pacto con Pujol". No me dice "ya nos veremos", ni me adelantó acuerdos que sería lógico que el presidente del PPC conociese, aun someramente. En ese momento lo vi todo claro. Sentí una profunda decepción y desamparo. En Barcelona no fui invitado ni informado; era como si yo no existiese. En la televisión salió todo. Sergio, yo había cumplido su encargo, hacer crecer al PP de Cataluña, sacarlo de la insignificancia en que estaba, dotarlo de un discurso propio. Pedí verle y no me quiso recibir. En un curso de verano dije algo que no gustó sobre los nacionalistas y que se malinterpretó; El País sacó siete portadas al respecto, como que yo quería cargarme el pacto. No quiso recibirme. Yo decidí morir matando y presentarme como candidato al próximo Congreso del PPC. Ángel Acebes me llamó y me dijo: "El presidente te pide que no te presentes a la elección del 47 PPC, piensa en ti para un importante puesto". Yo pido hablar con él, pero no lo consigo. Amago con volverme a presentar y me llama Jaime Mayor Oreja, y me dice: "Si te presentas, ganarás el congreso, pero nombraremos una gestora y te destituiremos; generarás una crisis y un gran desgaste. Te pido por patriotismo que no lo hagas". En el siguiente Comité Ejecutivo Nacional anuncié que no me presentaba.

(…) Alejo hablaba un catalán más perfecto que el de los que le denigraban, tenía más ascendencia catalana que la mayoría de ellos, y no creo que ninguno amase más a Cataluña que él. El profundo dolor que le producía ser calificado como enemigo de Cataluña, por defender a España, era una llaga que costaba cicatrizar.

Continúa el expolio: Cataluña recibe la séptima entrega de los "Papeles de Salamanca"
El gobierno del PSOE y Unidas Podemos se pliega una vez más a los golpistas con nuevos gestos a los secesionistas.
Agencias. Libertad Digital 11 Abril 2021

Cataluña ha recibido este sábado una nueva entrega, la séptima, de los llamados "Papeles de Salamanca", consistentes en un conjunto de documentación privada formada por 26 fondos documentales.

La consejera de Cultura, Àngels Ponsa; el director de este archivo, Francesc Balada, y el presidente de la llamada Comissió de la Dignitat, Pep Cruanyes, han estado presentes en este acto de recepción de la documentación en la sede del Archivo Nacional de Cataluña, situado en Sant Cugat del Vallès (Barcelona).

Documentación de 1939
En opinión del departamento de Cultura de la Generalidad, esta documentación de 1939 corresponde a ocho entidades y asociaciones, nueve particulares y empresas, así como a diez partidos y sindicatos. El envío también incluye 68 agrupaciones documentales de menor entidad.

La consejera ha asegurado que el envío "llega tarde" y que todavía "falta camino por recorrer", aunque se ve "más cerca de restituir la historia nacional, civil y humana" de Cataluña.

"Es un acto de justicia conseguido con el esfuerzo y la perseverancia de muchas personas y entidades, pero sobre todo es un acto imprescindible para un Estado que se proclama progresista. Reclamamos la restitución completa y continuamos trabajando para ello", ha añadido Ponsa.

CNT, UGT, AUS...
Se trata de documentación de personas físicas y jurídicas, algunas de las cuales ya habían recibido transferencias anteriores, como la CNT, la UGT, la Asociación de Amigos de la Unión Soviética de Cataluña (AUS), el Socorro Rojo Internacional (SRI) de Cataluña, la Solidaridad Internacional Antifascista (SIA) de Cataluña, la Compañía de Jesús, el militar y abogado Antoni Aymat Mareca o el consejero de Sanidad de la Generalidad entre 1931-1932, Josep Jové i Sarroca.

Por su parte, la Comissió de la Dignitat ha mostrado su "indignación" por lo que considera el "enésimo" incumplimiento por parte del Ministerio de Cultura en relación al retorno de los "Papeles de Salamanca".

No han cumplido
En un comunicado, esta entidad ha asegurado que, a pesar de que una sentencia del Tribunal Supremo dictada en 2019 "requería" al Estado a retornar la documentación de particulares retenida, el ministerio ha optado por un retorno parcial. "Hoy el Ministerio de Cultura tenía que cumplir la sentencia y no lo ha hecho", ha denunciado.

La Comissió de la Dignitat reclama también la documentación requisada a 47 ayuntamientos catalanes que aún se guarda en Salamanca, así como otra relacionada con justicia y orden público, y subraya que "no puede haber ninguna excusa por la cual se siga reteniendo el botín de guerra de la documentación requisada por la dictadura".


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