AGLI Recortes de Prensa   Viernes 7  Mayo  2021

‘Nerón’ Sánchez toca la lira mientras contempla el incendio del PSM
OKDIARIO 7 Mayo 2021

La aplastante victoria de Isabel Díaz Ayuso en las elecciones madrileñas ha provocado un terremoto político en el PSOE. Por ahora, el único que ha asumido su responsabilidad ha sido José Manuel Franco, secretario general de los socialistas madrileños, chivo expiatorio que se ha visto obligado a presentar su dimisión. Ángel Gabilondo, que ha tenido que ser ingresado en un hospital, ha sido forzado por el sanchismo a que renuncie a recoger su acta. Así se las gasta Sánchez para salvar su pellejo. Una gestora se hará cargo del PSM, donde la tensión crece por momentos. Las críticas contra La Moncloa se extienden tras el varapalo electoral, mientras Sánchez sigue sin dar la cara y manejando cobardemente los hilos de una crisis que amenaza con extenderse. Lo cierto es que el gran culpable del desastre electoral es Pedro Sánchez, que impuso su lista electoral a los socialistas madrileños y dejó en manos de Iván Redondo la estrategia de una campaña que resultó un auténtico fiasco.

El socialismo trata inútilmente de vender la idea de que el resultado de Madrid no tendrá efectos colaterales, pero lo cierto es que los desastrosos resultados están provocando críticas en sectores muy amplios del partido que apuntan directamente a La Moncloa. Sánchez se ha quitado de en medio, para que sean otros quienes carguen con la responsabilidad del fracaso, pero es imposible. Sus maneras dictatoriales, el ordeno y mando, causaron una notable indignación en los socialistas madrileños, hartos del mangoneo de Ferraz. El clima es de alta tensión y la estrategia de limitar los daños a Madrid han saltado por los aires, porque lo cierto es que la humillante derrota socialista a manos de Isabel Díaz Ayuso está teniendo réplicas en otros territorios. Susana Díaz ha anunciado que se presentará a las primarias andaluzas, pero cuestionó su adelanto, que es tanto como plantarle cara a Sánchez en sus intentos de arrojarla de la Secretaría General de los socialistas andaluces.

De Madrid a Andalucía, la tensión se extiende en un partido al que Ayuso, con su aplastante victoria, ha abierto en canal. Entretanto, ‘Nerón’ Sánchez toca la lira mientras contempla el incendio del PSM.

Desmontando que los españoles sean de izquierdas: a más votos, más derecha
Análisis de la derrota frentepopulista
Pedro Fernández Barbadillo. https://gaceta.es 7 Mayo 2021

Una de las frases hechas de la Transición que se sigue repitiendo desde entonces es la de que “los españoles son de izquierdas y la derecha sólo se puede ganar las elecciones si no los moviliza con una campaña agresiva”. Por eso, algunos consultores se han hecho de oro dando a sus jefes el consejo de no hacer nada, absolutamente nada. Esperar una crisis económica que lleve a los parados, todos de izquierdas, a permanecer en sus casas el día de la votación, para así ganar.

En las elecciones a la Asamblea de Regional de Madrid (el parlamento autonómico más numeroso de España), las izquierdas llegaron a la conclusión de que podían desalojar al PP de un Gobierno que ocupa desde 1995 si conseguían movilizar a los votantes ‘del sur’, de los barrios del sur de la ciudad de Madrid y de las ciudades del sur de la provincia. El plan tenía sentido, ya que en esos lugares la participación suele ser más de diez puntos inferiores a la de las ‘zonas ricas’ y se suponía que todos esos ciudadanos votarían a una de las tres candidaturas de izquierdas. Además, para animar a la votación, las tropas de choque mediáticas invocaron el peligro nazi-fascista disimulado tras las mascarillas. Patatas bravas y botas negras. ¡Qué gran lema!

El 4 de mayo, se produjo una subida de doce puntos en la participación y unos 400.000 nuevos votantes respecto a hace dos años. Pero la consecuencia no fue la esperada por la SER y el gremio de los politólogos. Las tres listas de izquierdas retrocedieron seis puntos porcentuales y casi 60.000 papeletas, mientras que el PP más que dobló sus resultados y Vox aumentó su electorado en una proporción superior al crecimiento de la participación.

En resumen: a más votos, más derecha. Porque para los progres, Isabel Díaz Ayuso es Donald Trump con pintalabios: tonta, mentirosa, alocada, inculta y quizás hasta borracha. La derecha, es decir, Vox y Ayuso, ganó incluso en los lugares donde la izquierda, con su petulancia de clase moralmente superior, estaba convencida de que la mayor pobreza y desigualdad le tendría que conceder la victoria a ella, que viene a redimir a los parias.

Cuando José Luis Rodríguez Zapatero parecía imbatible, realicé una investigación sobre la participación en las generales de 2008, en las que el socialista recibió la mayor votación que ha tenido un presidente en España: más de 11 millones de sufragios. En ellas, el PP fue el partido más votado en 14 de las 15 provincias con mayor participación (todas por encima del 79%), y éstas incluían, desde provincias agrarias poco pobladas como Palencia, Ávila y Cuenca, a provincias muy pobladas y dedicadas a los sectores industriales y terciarios, como Valencia, Madrid y Alicante. Sin embargo, en 12 de las 15 circunscripciones con menor participación el primer partido fue el PSOE.

Vivimos en un ambiente izquierdista tan opresivo que los seres humanos lloran ante los cerdos que se van a sacrificar y los blancos se arrodillan delante de negros por una esclavitud que no existe en Occidente desde finales del siglo XIX. Entonces, lo cómodo para un político de derechas, si se atreve a llamarse así (no es el caso de Pablo Casado), es no oponerse a ninguna de las chaladuras que propongan los progres, los neocomunistas, o los ‘wokes’, como vemos con las emergencias climáticas y las operaciones de cambio de sexo.

Pero la realidad nos demuestra que con un programa sensato, y hoy el sentido común y la libertad son de derechas, se derrota a la izquierda. La mayoría del censo electoral no la forman politólogos y tertulianos, sino personas sencillas y honradas.

Réquiem por el centro
Itxu Díaz. https://gaceta.es/ 7 Mayo 2021

Dice la izquierda que la derecha ha ganado porque hemos pasado de ser unos fascistas a ser unos borrachos. Esto mejora. Aún no atinan, pero, personalmente, me siento mejor representado. Y lo celebro. Estoy triste, en cambio, por el centro. A mí me gustaba el centro. Sobre todo para salir de copas. Aparcar, eso sí, es un infierno. Pero el centro estaba bien antes de volverse mainstream.

Hoy el centro es rarísimo. Es concéntrico. Céntricocéntrico. Y centrípeto. Acostumbra a resucitar cada década, siempre a tiempo para engullir a unos cuantos políticos tibios, de buena voluntad y poco más, de mano blandita, de esos que creen que la moderación consiste en hablar bajito, como si hubiera algún muerto de cuerpo presente.

El centrismo es, supongo, como el monstruo del Lago Ness. O como el Yeti. Todos los conocen, aunque nadie los invita a su boda. Y es que nadie sabe qué es una política fiscal de centro. ¿Tal vez bajar, tal vez subir? O una política antiterrorista de centro. ¿Detener, pero soltarlo rápido? O qué es una política exterior de centro. ¿Aliarse con el maldito Meridiano de Greenwich? Lo único que sabemos del centro es que, al final, siempre está a favor del aborto, por acción u omisión, que es su modo favorito de obrar. Pero esto no justifica por sí solo su existencia, sino que solo confirma su laxitud moral. Y ya sabes: nunca te cases con un laxo. ¿Qué diría tu madre?

El centro muerde con especial veneno a la derecha. Todo lo que demuestra la victoria de Isabel Díaz Ayuso es que el centrismo es una especie de conjuro con el que la izquierda hipnotiza a la derecha para tenerla sometida. En cuanto alguien rompe el hechizo, las derechas logran mayorías. Y es razonable: ¿qué alternativa ofrece una izquierda nostálgica de comunismo, 32 años después de la caída del Muro? Zapatero y Sánchez han destrozado el PSOE y el único que parece haberse enterado es –tiene su coña- Felipe González.

Tampoco podemos obviar que Isabel Díaz Ayuso, hoy aclamada lideresa del PP, fue denostada, despreciada, y humillada también por la mayoría de su partido, desde Génova hasta Santiago. Ayuso ha ganado por desprenderse de complejos. Y ha dejado a un errante Pablo Casado viajando solo hacia el centro de la nada, con unas siglas bajo el brazo, y nadie detrás.

Pero si Isabel Díaz Ayuso ha podido ser Isabel Díaz Ayuso es gracias a VOX. La existencia de un partido de derechas y sin complejos, haciendo oposición a la izquierda, con sentido común y valentía, le ha abierto el camino para librarse de las cadenas que durante este último año le han intentado imponer desde el propio PP. Su gran mérito, tal vez, sea haber entendido que el adversario de la derecha no puede ser la derecha, sino a la izquierda. Y actuar en consecuencia. Para eso, además de libertad, ha necesitado dos pelotas, que las tiene, y, al parecer, mejor puestas que toda la planta noble de Génova.

Tras las urnas, ríos de champán. La extirpación de Iglesias de la política española es un mérito compartido entre Ayuso y Monasterio. Justicia poética para el macho alfa a cargo de las hembras alfa. Mientras que la caída en desgracia de los socialistas de Sánchez, que es solo sanchista, es la mejor noticia para la prosperidad española en muchos años.

Sirva la lección –temo que fracasaré en el deseo- para que ese PP que ha hecho campaña contra Ayuso, comprenda que los ciudadanos apuestan por proyectos políticos sensatos, cuando hay convicciones. Algo en lo que creer. A un centrista acomplejado, le puedes votar, supongo, por apatía, por pena, o porque no tienes nada mejor que hacer. Pero toda la gente que votó a la derecha el pasado 4 de mayo lo hizo, por primera vez en mucho tiempo, con ilusión.

Después de todo, supongo que el centrismo es, en definitiva, como la posibilidad de volver con tu novia de hace 20 años. Puede parecer divertido si estás borracho, pero objetivamente, ya no existe. La mejor estrategia política para la España de mañana es mandar al infierno la estrategia política. Y de paso, los complejos. Cuenta en qué crees, explícalo y defiéndelo, como han hecho en esta campaña Ayuso y Monasterio, y deja que los ciudadanos decidan, sin engañarlos, sin tutelar sus mentes, sin tomarnos a todos por gilipollas.

Y si, en el fondo, no crees en la libertad, en la nación, en la iniciativa privada, en la familia, o en los impuestos bajos, considera que hay un montón de huérfanos del socialcomunismo que estarán encantados de acogerte en su centrado seno centrista y centrípeto. Incluso si eso falla, aún quedan huecos en la programación de La Sexta. Aún caben chorizos en esa parrilla.

Nos van a cobrar peaje en las autovías para pagar las chorradas del ministerio de Montero
OKDIARIO 7 Mayo 2021

Con nocturnidad y alevosía, el Gobierno ha enviado a Bruselas un Plan de Recuperación en el que queda clara su intención de establecer un impuesto por el uso de la red de carreteras del Estado. El Ejecutivo baraja 2024 como la fecha en la que se podría comenzar a implementar este mecanismo, que ya ha provocado la polémica por lo que tiene de hachazo fiscal. Transportistas y autónomos, que están con el agua al cuello, serán los mayores damnificados de un impuesto que afectará a todos, pero que, obviamente, perjudicará en mayor medida a quienes menos recursos tienen. El Gobierno se excusa en la necesidad de combatir los gases de efecto invernadero y otras consecuencias para el medio ambiente, pero que nadie se engañe: lo que pretende el Ejecutivo socialcomunista de Pedro Sánchez es pegarnos un sartenazo impositivo más para que sufraguemos los gastos del mantenimiento de las carreteras, una cantidad que asciende a unos 760 millones de euros anuales. Una cantidad incluso inferior al coste del Ministerio de Igualdad (451 millones de euros) y la subvención pública que recibe RTVE (473 millones de euros). O sea, que para pagar las chorradas cósmicas del Ministerio de Igualdad y mantener a pleno ritmo la factoría de manipulación en la que se ha convertido la televisión pública, Sánchez nos va a meter un nuevo estacazo.

Dice el Ejecutivo que su intención es que el sistema sea «escalable y progresivo». O sea, un atraco por tramos. Primero se cobrará en la red de alta capacidad (autovías) y progresivamente se irá extendiendo a otras redes viarias, abriendo de esta forma la puerta a que cualquier carretera pueda terminar siendo de pago. Eso sí, dice que las tarifas serán «asumibles». Consciente de que la medida contará con el rechazo de la opinión pública, el Ejecutivo desarrollará un plan de concienciación. O sea, más gasto en propaganda.

Es sencillo: en lugar de los 451 millones de euros que Igualdad emplea en mamarrachadas y de los 473 que se gastan en RTVE, que los empleen en mejorar las carreteras. Y todavía sobrarían unos cuantos millones sin necesidad de meternos, otra vez, la mano en la cartera.

El Gobierno de los lujos sube los impuestos en la España de los parados
Con una economía asfixiada y un esfuerzo fiscal ya desproporcionado, el mismo Gobierno que no se priva de nada opta por subir aún más los impuestos.
Editorial  ESdiario 7 Mayo 2021

La subida de impuestos comunicada a Bruselas por el Gobierno pero escondida a la opinión pública hasta pasado el 4 de mayo es, quizá, la mayor de la historia. Y se quiere implantar además en el peor momento posible, con una economía degradada como nunca desde 1936.

En síntesis, afecta a las clases trabajadoras, a las altas, medias y bajas; a los ahorradores; a los comerciantes y pequeños empresarios; a los autónomos e incluso a los parados: el catálogo impositivo es de una dimensión tal que nadie escapa al “mordisco”.

Además de la inconveniencia económica en el país con peor recesión de Europa y el paro más alto; es injusta: elevar donaciones, sucesiones o patrimonio equivale a obligar a pagar tres veces por el mismo concepto. Porque se hizo en origen, y lo hará dos veces el receptor: con el impuesto específico y con el impacto que lo recibido tenga en su declaración de la renta.

El sablazo que esconde Moncloa quitaría 3.000 euros a dos millones de parejas

Lo mismo ocurre con otros impuestos previstos, que tocan incluso el ahorro al reducir las desgravaciones a los planes de pensiones o al elevar las cotizaciones, que son un impuesto al trabajo que eleva el coste para el contratador y resta emolumentos al contratado, haciendo ambos además de recaudador del Estado.

El Gobierno con más Ministerios y asesores de Europa, que no se priva de nada, sube los impuestos hasta a los parados

Finalmente, atacan al consumo y penalizan a toda la población: el diésel, los peajes o las matriculaciones no distinguen rentas y tienen los mismos importes para todos los bolsillos. Además, este sablazo se intenta aplicar en un país que ya figura entre los cinco con mayor carga fiscal real del mundo, por mucho que la propaganda gubernamental sostenga lo contrario, sin pudor alguno.

Ya se paga abusivamente
La realidad es que, quienes pagan impuestos en España, pagan más que la práctica totalidad de los europeos. El problema es que pagan pocos, por la dimensión del desempleo y a envergadura de la economía sumergida, que duplica la media europea: ambas realidades resta cotizantes e ingresos al sistema público. Pero en lugar de paliarlas, Moncloa opta por asfixiar más aún a los que hacen todo el esfuerzo.

Que además se opte por esta línea, contraria a la que aplica toda Europa a izquierda y derecha, mientras se mantiene una Administración sobredimensionada sin ninguna reforma, añade un puto de indignidad a un abuso simplemente inaceptable.

La influencia de VOX en Ayuso: reducirá el número de consejerías y plantea eliminar 35 diputados

https://gaceta.es 7 Mayo 2021

VOX fue el único partido que defendió el final del despilfarro político en la campaña de las elecciones autonómicas en la Comunidad de Madrid. “No podemos dar lecciones a la gente si nosotros no nos apretamos el cinturón. Tenemos que reducir a la mitad el número de diputados y el de consejerías. Tenemos trece y con siete sobran”, afirmó la candidata -y portavoz en la Asamblea-, Rocío Monasterio.

Una de las claves de campaña de VOX fue el compromiso con la reducción del gasto superfluo “para invertir esos recursos Sanidad, Educación y emergencia social, en lo verdaderamente necesario, y que el dinero de las familias vuelva a estar en sus bolsillos y no en el bienestar de los políticos”.

La presidenta de la Comunidad de Madrid en funciones y ganadora de las elecciones, Isabel Díaz Ayuso, que aseveró este miércoles que percibe que “hay un cambio de tendencia en España” pero que es “muy prudente” porque también es consciente de que cuenta con “mucho voto prestado” dado que lo que ha sucedido “ha trascendido las siglas del PP”, ha cogido el guante del compromiso VOX, formación imprescindible en la gobernabilidad de la región.

Así, según recoge El Mundo, el Gobierno que prepara Ayuso será “austero” y estará compuesto por diez consejerías, tres menos que las que había en el Ejecutivo de coalición con Ciudadanos. Y plantea la reducción del número de diputados en el hemiciclo de Vallecas pero no a la mitad como pide VOX, sino a 101, que son 35 menos de los que hay en la actualidad.

Los tabernarios
Antonio Robles. Libertad Digital 7 Mayo 2021

Todas las comparaciones son odiosas, tan odiosas como irresistibles: ¿por qué el PP arrasó en Madrid y en Cataluña lo barrieron?

Hay dos maneras básicas de intervenir en política, con populismo (prometiendo al pueblo sus propios deseos) y con persuasión (vender a la gente la necesidad de trabajar por un ideal).

En el primer caso, la demagogia suplanta a la responsabilidad; en el segundo, la responsabilidad trata de persuadir al pueblo de las ventajas de ajustar esfuerzos y gastos para asegurar la máxima prosperidad para el mayor número al menor coste. En el primer modelo, el populismo promete a coste cero. En el segundo, la responsabilidad vende; el ciudadano ha de pagar un coste como precio de su bienestar. En el primer caso, el ciudadano cree que tiene derecho a ello por el mero hecho de nacer, los demagogos lo infantilizan; en el segundo, sabe que todo tiene un coste. Ninguna ideología es privativa de uno u otro modelo, hay demagogos y constructores de ideales de izquierdas y derechas.

Vuelvo a cambiar de tercio. Después de 40 años de dictadura, el bando perdedor se adueñó, desde una supuesta superioridad moral, de la hegemonía cívica, hasta convertir a los ciudadanos con ideologías conservadoras en herederos naturales del franquismo. Y, por extensión, franquistas; es decir, sin legitimidad democrática. Mientras, izquierdas y nacionalistas se reservaron la herencia de los ideales de la ilustración, la libertad y la democracia. Esa gran falsificación ha hecho que la derecha española haya estado pagando un peaje moral a esa supuesta hegemonía cívica de la izquierda, como si la Constitución del 78 no hubiera creado un Estado de Derecho de ciudadanos libres e iguales. Como si nacionalistas e izquierdas tuvieran un plus democrático per se.

No está mal que esa arrogancia la enarbolen quienes así se sientan, hay gente pa to; lo inaudito es que los constitucionalistas hayan asumido esa inferioridad moral pagando un peaje a nacionalistas e izquierdas identitarias, cuyas consecuencias están a la vista: a nivel territorial, los nacionalistas se pasan la Constitución y los derechos de los hispanohablantes por la entrepierna; y a nivel de Gobierno, asumiendo como normal lo que es profundamente anormal: pactar con quienes trabajan para dinamitar desde dentro la propia nación.

Lo vimos con vergüenza ajena en las últimas elecciones catalanas. Pablo Casado capó al mejor candidato disponible para enfrentarse a esa caspa, volvió al apaciguamiento con la burguesía catalanista que nos ha traído hasta aquí y renunció a plantar cara a la arrogancia inconstitucional del secesionismo. Vox aprovechó el terreno abandonado. El primero pasó de 4 diputados a 3 y el segundo, de 0 a 8.

¿Cuál fue la diferencia? El PP siguió paralizado ante el anatema de la ultraderecha y a Vox le resbaló. La manera más eficaz de que un maltratador pierda su capacidad de intimidación es dejarle claro que no le temes ni respetas.

En buena medida, la diferencia entre la campaña de las catalanas y la de las madrileñas estuvo en una mujer liberal que ha roto con el sambenito de franquista impuesto por la izquierda a las generaciones de derechas que le han precedido. Lo demostró en su incursión en la batalla cultural contra el nacionalismo con la invención de una nueva moneda, el zendal: "Los nacionalistas gastan al año 1.700 millones en acciones independentistas; solo en TV3 gastan 303 millones de euros, lo que equivale a tres zendales". Y ha luchado a brazo partido en la defensa de Madrid contra esa izquierda reaccionaria que la maltrató con todos los estigmas propios de un maltratador. No por ser mujer, sino por no ser una mujer sumisa.

"Espero que los tabernarios hayáis pasado un buen día", soltó con sorna tras el triunfo electoral. Un tezanazo contra cualquier tipo de tutela o chantaje. Ahora es cuestión de que Casado tome nota. La batalla cultural que Álvarez de Toledo inició la ha llevado a la realidad Isabel Díaz Ayuso. Primero cultivar, después recoger. Ya lo advertimos con pelos y señales en el "Coste de la renuncia del PP a Cayetana". Rectificar es de sabios.

Díaz Ayuso se hace con Madrid, con autoridad y elegancia
El fracaso rotundo de la izquierda, capitaneada por Sánchez, Iván Redondo y Tezanos del CIS, en su intento de enlodazar la figura de la señora presidenta, demuestra que son vulnerables
Miguel Massanet. SX 7 Mayo 2021

Si alguien hubiera tramado un medio para conseguir, de una tacada, un desenlace de unos comicios, como ha sido el caso de la comunidad madrileña, con tantos aspectos positivos para el partido que convocó las elecciones, seguramente no habría podido obtener uno que tanto favoreciera a la derecha española y a España, como el que acaba de conseguir, casi sin despeinarse, la señora Isabel Díaz Ayuso que logrado, de un solo tiro, deshacerse del PSOE, que ha quedado reducido a ocupar el tercer lugar de entre los candidatos con la pérdida, respecto a la elecciones del 2019, de trece escaños; amén de sacarse de encima a un elemento tan perturbador, antidemocrático y peligroso como es la figura del comunista Pablo Iglesias, que no sólo no ha conseguido mejorar la exigua posición de su formación en la Asamblea madrileña, sino que, dentro de su propio partido, Unidas Podemos, ya está siendo fuertemente cuestionada su postura de líder. Por si fuera poco, la señora Díaz Ayuso ha conseguido el número de escaños suficiente para sumar más que el total de los obtenidos por todos los partidos de la izquierda juntos y, sólo en el imprevisible caso de que VOX votara en contra, juntamente con el resto de la oposición, podría perder la mayoría en la Asamblea.

No se puede decir que las izquierdas, en esta ocasión, no hayan utilizado todos los medios a su alcance, que no han sido pocos, para intentar conseguir hacerse con uno de los reductos de la derecha que más los incomodan. Desde los insultos, descalificaciones, humillaciones, trampas, obstrucciones, amenazas, recursos, calumnias y vejaciones, se puede decir que no hay maldad, triquiñuela política, manifestación, movimiento callejero, artículo en prensa, crítica destructiva, acusación de violación de las leyes y de las normas estatales que no se le hayan atribuido desde el Gobierno central, la prensa adicta que, como es sabido, es prácticamente la mayoría de la que tenemos en España junto a las TV y a las emisoras de radio ; un conjunto formidable de propaganda al servicio del totalitarismo, representado hoy en España por el señor Pedro Sánchez y sus colaboradores necesarios, los separatistas y los comunistas de Unidas Podemos.

Por suerte para los que se consideran españoles, los que desean vivir en paz, tener trabajo, que se respete la propiedad individual, que haya orden en las calles, que se priorice la vida humana por encima de conveniencias políticas, que se respeten las tradiciones, las buenas costumbres y la moral y ética tradicionales, hoy despreciadas y sustituidas por ideologías totalitarias, filosofías relativistas, progresismo anarquista, feminismo extremista y libertarismo dictatorial; han demostrado, en esta ocasión, que ya están hartos de políticas intervencionista, de promesas incumplidas, de engaños que han costado la vida de miles de ciudadanos, de retrasos injustificables en cuestiones sanitarias que han permitido que la pandemia de la Covid 19 haya tenido, en nuestra nación, efectos mucho peores, en contagios y vidas, que en el resto de naciones europeas y, en esta ocasión, ha habido una movilización unánime, multitudinaria, valiente e incontrolable desde el gobierno que se ha saltado los intentos propagandísticos, las añagazas políticas y los engaños oficiales, para tomar la decisión de que esto se ha acabado y que era necesario que, los valores de la España de siempre, se recobraran para evitar que, en la comunidad madrileña y, con toda probabilidad, en muchas otras comunidades de la nación española, pueda recuperarse todo aquello que fraudulentamente se nos ha venido privando en orden a las libertades, la propiedad, los derechos individuales garantizados por la Constitución, mediante la derogación de todo este ramillete de leyes que, por medio de decretos ley se nos han ido colando cuando, un Parlamento anormalmente dominado por separatistas, comunistas y antisistema, ha permitido que se vayan promulgando leyes sin que, previamente, hayan sido sometidas al correspondiente debate en sede parlamentaria.

Henos tenido ocasión de ver como la señora vicepresidenta del Gobierno, señora Carmen Calvo, ha dado, una vez más, muestras de su entrega a la causa del señor Sánchez, no del socialismo como ellos pretende hacer creer, al salir, el mismo día en el que se celebraban las votaciones en Madrid, a explicar todo lo que el ”gobierno” estaba dispuesto a hacer ( acordado en el consejo de ministros del día de las elecciones) para mejorar la vida de los españoles, extendiéndose en un cúmulo de disquisiciones sobre lo bien que los socialistas desempeñaban las funciones de gobierno, sin dar pábulo a que nadie la pudiera contradecir, achacarle las contradicciones en las que incurría y reclamarle que no se engañe más al pueblo español que, como se ha visto en el resultado de las votaciones en la comunidad madrileña, es patente que ya se ha dado cuenta de que, siguiendo por el camino por el que se nos está llevando del ronzal los filocomunistas que nos gobiernan, el resultado final va a ser que acabaremos como una cualquiera de las repúblicas bananeras que hoy se mueren de hambre bajo la tiranía de dictadores, como es el caso del impresentable señor Maduro o del señor Daniel Ortega de Nicaragua.

Por otro lado, se nos vuelve a engañar cuando, desde el Gobierno, se nos dice que sólo van a subir los impuestos de los ricos y de las grandes sociedades. Cuando uno se da cuenta de que estos señores de los que depende la marcha de nuestra nación, cada vez que nos dan una noticia es para engañarnos, adormecernos, crear falsas esperanzas en la gente que, desgraciadamente, no tienen la capacidad de darse cuenta cuando les toman el pelo o cuando les dan gato por liebre, que no se enteran de que lo que se les dice no es más que un subterfugio para ganar tiempo y evitar que el pueblo llano se resista, proteste o salga a las calles para reclamar del Gobierno la justicia que se les niega en aras de recaudar más, no para mejorar la vida de los ciudadanos, sino para poder sufragar los proyectos que a ellos les interesa que se lleven adelante. Un ejemplo reciente nos lo ha proporcionada la ínclita ministra de Hacienda, la señora M.ª Jesús Montero en su rueda de prensa en la que se nos comunica que, en el documento que se ha enviado a la Comisión Europea relativo al Plan de Recuperación Transformación y Resiliencia, ya queda constatado el cambio de criterio de Hacienda respecto a la supresión de los beneficios que proporcionaba fiscalmente a los matrimonios la posibilidad de efectuar, en el caso del IRPF, una declaración conjunta en lugar de sendas liquidaciones individuales.

La ministra justificaba la supresión aludida, en base a los siguientes argumentos:” se concluye que la tributación conjunta es un beneficio regresivo y puede implicar una dificultad añadida a la incorporación de la mujer al mercado laboral”. No estamos seguros si hemos entendido bien, pero a primera vista, cuesta entender que el pago del impuesto conjuntamente o individualmente pueda tener algo que ver con el hecho de que la mujer se incorpore o no al mercado laboral. Alguien que tenga intención de buscar un trabajo difícilmente se va a dejar influir por el hecho de que deba tributar individualmente o lo deba hacer (no olvidemos que esta opción la podían tomar libremente los conyugues) conjuntamente. Pero ya sabemos que la señora Montero es una especialista en faltar a la verdad, algo a lo que recurre cada vez que, al Gobierno o su departamento, les conviene tergiversar los hechos para que los contribuyentes (los que, naturalmente, se dejen engañar), una vez más, traguen lo que la señora ministra diga qué y cómo se ha de hacer.

Lo que no dice la señora Montero y que, naturalmente, no le interesa que se conozca es que, esta modalidad de declarar conjuntamente, afecta a muchísimas personas de la clase media y baja y no es, precisamente, a los más ricos a los que más beneficia. En todo caso, y aquí tenemos a la madre del cordero, la supresión de esta modalidad de declaración conjunta representa, según cálculos del Estado, una recaudación adicional de unos 3.000 millones de euros que, conociendo nuestra situación de endeudamiento y las perspectivas de que siga siendo necesario que nos vayamos endeudando más, puede que sea un bombón poco despreciable para nuestras exhaustas arcas del Estado.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, no podemos menos que mostrar nuestra satisfacción por el hecho de que la comunidad madrileña siga estando en manos del PP y no se haya convertido en otra de las comunidades, como es el caso de la catalana, en las que el afán recaudatorio clásico de los estados totalitarios es el que rige todas las actuaciones de las autoridades administrativas de la región. Sería discutible si, lo que ha sucedido en Madrid puede ser extrapolable a otras comunidades de la nación, algo que puede que sea difícil de afirmar debido a que estamos a dos años de las legislativas y, en este interregno, pueden suceder muchas cosas que cambien el sentido del voto de los ciudadanos o puede que, también, la situación del país se haga insostenible y se deban convocar elecciones anticipadas. En todo caso, es muy difícil hacer predicciones a tan largo plazo. Para finalizar, una reflexión sobre una frase de Julio César:” Es excelente tener la fuerza de un gigante, pero es tiránico usarla como un gigante”. Alguien, en España, debiera meditar sobre ella.

Personalidad versus partido
Zoé Valdés. Libertad Digital 7 Mayo 2021

Ojalá el Partido Popular tuviera numerosos y numerosas Ayusos, cada uno con su sello.

Triunfó Ayuso. Mujer con una personalidad indiscutible. Ganó Isabel Díaz Ayuso porque se impuso su trabajo, su modalidad individual, su manera de dirigir a un equipo. Ganó Ayuso y hay que subrayarlo. Porque triunfó una persona y no un partido. Ganó la gestión y el carácter de una mujer frente a una ideología partidista. Hay que tenerlo en cuenta…

Hay que tener en cuenta también, reitero, que los partidos o movimientos políticos se hacen con las personas, y de ninguna manera con las pactadas ideologías, que con el tiempo se van volviendo antiguas y obsoletas. Ayuso supo entrar en la modernidad, porque su sinceridad le facilitó la tarea y porque le tomó la temperatura a la vida real de la gente de a pie. Ojalá el Partido Popular tuviera numerosos y numerosas Ayusos, cada uno con su sello, con su marca de gestión y reverencia al trabajo, sin megalomanías ni histerismos.

Triunfó Ayuso, no el PP; pero también por esa vía pudo haber ganado Monasterio. Rocío Monasterio, a mi juicio, hizo una campaña perfecta. Se empeñó con una laboriosidad de hormiguita. Tal como afirmó Santiago Abascal: la campaña más difícil fue la de Rocío Monasterio, porque debió afrontar la violencia, el insulto, el escarnio, con una serenidad a prueba de todo.

Rocío Monasterio, sin embargo, queda claro, no es una excepción dentro de su Partido. Porque en Vox los individuos con ideas libres son numerosos. A Vox le falta entrenamiento, un poco más, pero en Vox sí sobra lo que le falta al Partido Popular, que es entereza, confianza, respeto y merecimiento. A todo eso pudiera denominarlo diversidad de ideas, y es de lo que se trata: de multiplicidad de ideas que converjan en un proyecto que procure el bienestar de la sociedad, la tranquilidad, la soberanía, sin que medien los egos y las pantomimas.

En Madrid ha ganado la cordura, me quito el sombrero ante los votantes que han elegido la Libertad frente al socialcomunismo castrochavista. Respetos enormes.

Quedaba claro que irían a salir las ratas, que huirían las principales apaleadas, pero quedarían las segundonas, insultando a millones de votantes, comparando deslealmente, como hizo la impresentable de Carmen Calvo, al mismo tiempo que banalizaba el holocausto judío. Escapan o insultan, o sea, se sienten acorraladas por la verdad y el empezó de la gente…

Aunque, cuidado, queda todavía el rata mayor, el que preside España; el mismo que se sienta de manera oportunista y populista a más no poder junto a un músico negro callejero para darse publicidad y le da 5 euros exigiéndole que toque para él. Imaginen que ese gesto lo hubiera hecho Santiago Abascal, o el mismo Pablo Casado. Imaginen por un momento la que se habría armado… Se hubiera desmoronado el mundo en un santiamén.

Al menos tendremos dos años de tranquilidad en Madrid, gracias a ellas; porque estoy convencida de que ninguna de las dos, Ayuso y Monasterio, descansará hasta pararle las patas al principal enemigo, al roedor de la libertad de España. ¡Y que sean mujeres conservadoras frente al comunista de turno es más que lo máximo, es lo jamais vu!

Asturias se muere
Javier Jové Sandoval Libertad Digital 7 Mayo 2021

Desde que en 1985 (hace ya treinta y seis años) el diseñador Arcadi Moradell creara el exitoso lema y el logotipo que constituyen la marca turística del Principado, Asturias viene siendo conocida como el "paraíso natural". Sin embargo, en ese mismo lapso de tiempo, Asturias ha visto cómo ese vergel natural se ha vuelto hostil para los humanos, cómo la exuberancia de su geografía, la rotundidad de su gastronomía y la calidez de sus gentes enmascara una sociedad desorientada, desnortada, confusa, pasiva, atrapada en la reivindicación constante e incapaz de articular una respuesta constructiva. Este clima de abulia y aletargamiento social ha sido posible por décadas de gobiernos socialistas, de una economía subsidiada que no ofrece esperanzas de una vida mejor.

Cada año fallecen en Asturias más del doble de personas que nacen. En 2019, últimos datos disponibles, fallecieron 2,5 veces más que personas nacieron: 5.152 nacimientos frente a 12.893 defunciones. Datos que empeorarán sensiblemente en 2020 y 2021, pues los óbitos serán aún mayores y los nacimientos menores. A estas dramáticas cifras hay que añadirles los 2.087 abortos practicados en Asturias y que la sitúan en el tercer puesto entre las regiones más abortistas, empatada con Madrid y sólo por detrás de Cataluña y Baleares. Es decir, uno de cada tres bebés asturianos en gestación es abortado, acaba en el cubo de la basura. Por si estos datos no fueran suficientes para trazar el lúgubre panorama asturiano, la tasa de suicidio es del once por cada cien mil habitantes, un 152 por ciento superior a la media nacional, que es de tan sólo el 7,25 por cada cien mil.

Con los datos anteriores, no es de extrañar que Asturias vaya camino del colapso demográfico. Así, el año pasado perdió 7.224 habitantes, lo que supuso una reducción del 0,7 por ciento su población, quedando en 1.011.560 habitantes. De mantenerse la tendencia, que es lo previsible, la región bajaría del millón de habitantes en dos años. Este descenso del 0,7 por ciento es, una vez más, el más alto de toda España y muy superior a la media nacional, situada en el 0,2 por ciento. Lejos quedan los 1.130.500 habitantes que Asturias llegó a tener en 1981. En cuarenta años Asturias ha perdido casi 120.000 habitantes, el 10,5 por ciento de su población. La sangría demográfica adquiere tintes apocalípticos en las cuencas mineras. Mieres, otrora localidad pujante y dinámica, ha perdido el 46% de su población entre los años 1960 y 2018, pasando de los 70.871 a 38.428 habitantes. Hoy Mieres tiene menos población que en 1920, hace cien años.

Las políticas socialistas han hecho de Asturias un territorio hostil para la vida humana, no sólo biológicamente hablando, sino también económicamente. Según un informe reciente del Instituto de Estudios Económicos, Asturias está entre las regiones europeas con los impuestos más altos, veinticinco puntos superior a la media europea y quince a la nacional. Y tan sólo por detrás de Cataluña. El Principado es, además, una de las regiones que más recaudan por persona en tributos propios.

Cada asturiano paga 96 euros al año por los impuestos de creación autonómica, frente al euro de los madrileños o los 6,4 de Castilla-La Mancha. La imaginación de los políticos socialistas no tiene parangón cuando se trata de sacarles el dinero a sus súbditos, así, los socialistas asturianos se han sacado de la manga siete impuestos: el impuesto sobre las afecciones ambientales del uso del agua, el impuesto sobre fincas o explotaciones agrarias infrautilizadas, el impuesto sobre el juego del bingo, el impuesto sobre grandes establecimientos comerciales, el recargo sobre el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), el impuesto sobre el desarrollo de determinadas actividades que inciden en el medio ambiente y el impuesto sobre depósitos en entidades de crédito, si bien este último ha sido declarado inconstitucional.

Décadas de gobiernos socialistas han matado a Asturias. Una región en la que sus habitantes ni tan siquiera quieren traer bebés al mundo. Ya en 2017 había en Asturias 163.600 perros, más que bebés, niños y adolescentes. Asturias se ha convertido en una tierra hostil para los humanos que no ofrece esperanza ni futuro. Una región en la que muchos se han resignado a vivir de la prejubilación del abuelo y en donde los jóvenes que no emigran, ni tan siquiera se toman la molestia de buscar trabajo, resignados ante un 66% de paro juvenil, el más alto de toda España. Una autonomía en la que su presidente, el socialista Adrián Barbón, ha reconocido que tampoco él quiere vivir y que aspira a que su amiga Adriana Lastra le busque un "puestín" en Madrid. Una región en donde se atosiga al empresario y se prodigan los "empresaurios" a la sombra de un sector público creciente e ineficiente.

Asturias languidece, se desertiza demográficamente ante la apatía social y la indiferencia de unas élites políticas, mediáticas y económicas sin amplitud de miras y que buscan únicamente sobrevivir, alargar la agonía. Asturias va camino de convertirse en una reserva natural para turistas buscando tipismo, buena y abundante gastronomía y paisajes grandiosos y vacíos al mismo tiempo. Una región para los visitantes pero sin habitantes. Asturias se muere, por muy paraíso que sea.

El acoso nacionalista a la Policía Nacional: 900 agentes han pedido salir de Cataluña en 2021
J. Arias Borque. Libertad Digital 7 Mayo 2021

El independentismo radical ejerce una presión constante contra los efectivos de las Fuerzas de Seguridad del Estado desplegados en la región con el objetivo de expulsarles de Cataluña. Para muchos de estos agentes, y para sus familias, el día a día se hace insufrible, lo que ha hecho que en los últimos años muchos policías nacionales y guardias civiles estén pidiendo un cambio de destino para ir a zonas de España donde poder vivir con normalidad.

Los números son alarmantes. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) ha cifrado este viernes en más de 900 el número de agentes que han pedido ya este año 2021 abandonar la región. Si se tiene en cuenta que la cifra de agentes de la Policía Nacional en Cataluña está ahora mismo en unos 3.500 agentes, supone que más de uno de cada cuatro agentes (más del 25 por ciento) no quieren continuar en la región.

El sindicato alerta de que la situación es especialmente difícil en la escala de subinspección, ya que la solicitud de cambio de destino ha sido registrada ya por más del 50 por ciento de los agentes que trabajan en Cataluña. En la escala básica, las cifras también son importantes y están por encima del 30 por ciento. Una huida que no es nueva, no en vano, en 2020 ya se fueron de la región 800 agentes.

Una situación que ha empeorado en las últimas semanas, después de que la Generalidad de Cataluña decidiese sacar a los agentes estatales de la lista de personal prioritario a vacunar contra el coronavirus, una decisión que ha hecho que dejasen inoculados con dosis contra el Covid durante un mes y medio, hasta que recientemente los tribunales han obligados el Ejecutivo regional a volver a vacunarles.

Para tratar de enderezar esta situación, el SUP ha exigido al Ministerio del Interior que declare de forma urgente a Cataluña como un "Territorio de Especial Singularidad", incorporando complementos económicos, incentivos profesionales (baremación y permisos) y beneficios sociales para los agentes destinados en la región, ya que consideran que ayudaría a mitigar "la situación de desamparo institucional que sufren nuestros compañeros en Cataluña a la vez que mejoraría la experiencia de la plantilla y por tanto el servicio al ciudadano".

Colombia en llamas: otro polvorín alimentado por terroristas de izquierda
AGITADORES PROFESIONALES ESTÁN DETRÁS DE LAS PROTESTAS
Rodrigo Saldarriaga. https://gaceta.es/ 7 Mayo 2021

La violencia no cesa en el país sudamericano, golpeado por la crisis sanitaria y económica producida por la pandemia del covid-19, y según declaraciones del presidente ecuatoriano Lenin Moreno, sitiado por la amenaza bolivariana que estaría incitando la violencia.

Durante su participación en el foro “Defensa de la Democracia en las Américas” -organizado por el Instituto Interamericano para la Democracia-, Moreno denunció “la grosera intromisión” del dictador Nicolás Maduro en las protestas que vienen ocurriendo en Colombia.

“Por eso todos al unísono, así como ellos lo hacen, de manera sincronizada debemos pedir el freno a la violencia en Colombia y que Maduro saque sus sangrientas manos del pueblo colombiano”, dijo.

Las manifestaciones que comenzaron con el rechazo ciudadano a la reforma fiscal impulsada por el gobierno de Iván Duque, han devenido en vandalismo, saqueo y represión policial aún después de que el Ejecutivo cancelara el proyecto.

Aunque la prensa internacional, oenegés, artistas e influencers en redes sociales buscan dirigir la culpa del estallido social y sus consecuencias al gobierno de turno y las fuerzas del orden, las turbas han atacado al menos una docena de comisarías en Bogotá, incluso arrojando bombas incendiarias, lo que hace sospechar que agitadores profesionales estarían detrás de las acciones más violentas. La ONG Temblor contabiliza 37 muertos y 10 víctimas de violencia sexual.

“Bogotá sufre esta noche el ataque de criminales organizados que están siendo enfrentados por nuestras fuerzas pública. Rechazamos enfáticamente estos atentados contra integrantes de la Policía”, dijo la medianoche de este martes el presidente Duque.

Los comandos de atención inmediata (CAI), creados a finales de los años 80 cuando Colombia enfrentaba al terrorismo de las FARC y los cárteles del narcotráfico, se han convertido en blanco de los vándalos que arrasan ciudades como Bogotá y Cali. Así, el CAI del barrio La Aurora fue incendiado cuando había entre 10 y 15 agentes en el interior, resultando cinco heridos. Gracias a la rápida respuesta de los civiles que se interpusieron entre los policías y sus atacantes, no hubo más víctimas que lamentar.

“Pronta recuperación a nuestros policías. Gracias a la comunidad que se interpuso para que no resultaran incinerados dentro de las instalaciones del CAI Aurora por parte de los inadaptados sociales”, dijo el general Óscar Antonio Gómez, comandante de la Policía de Bogotá.

De acuerdo con la BBC, 15 CAI fueron incendiados en Bogotá durante la noche del 4 de mayo, en una jornada parecida a las del 9 y 10 de abril del año pasado cuando un tercio de estas instalaciones fueron destruidas también durante violentas manifestaciones contra el gobierno de Duque.

Alertan del desabastecimiento de oxígeno en los hospitales de Colombia por las protestas
La Asociación Colombiana de Medicina Crítica y Cuidado Intensivo ha alertado este jueves de que varias UCI de hospitales del país se enfrentan a un “inminente” desabastecimiento de oxígeno, lo que puede conllevar “consecuencias devastadoras”.

Así lo ha expresado el colectivo en un comunicado especialmente dirigido a los promotores y participantes del paro nacional, a quienes ha pedido “establezcan estrategias efectivas y verificables” para que este medicamento “vital” se distribuya en los centros hospitalarios “sin interrupción”.

“La salud y la vida, así como la protesta social pacífica, son derechos inalienables de bienestar social, ambos protegidos constitucionalmente”, ha expresado la asociación.

El Ministerio de Salud se ha hecho eco del comunicado y ha informado este jueves de 16.490 nuevos casos de coronavirus registrados en la última jornada, cuando también se han lamentado 399 decesos.

La pandemia ha dejado hasta el momento 2.951.101 positivos confirmados, de los que 76.414 han fallecidos y 2.773.220 personas han logrado recuperarse.

Con 91.703 casos activos, el país continúa también con su plan de vacunación, que, pese a que se ha visto afectado por la ola de protestas, ha llegado a 5.742.052 dosis aplicadas, de las que 2.053.792 son segundas dosis.

Caos-munismo
Pedro Urruchurtu. https://fundaciondisenso.org 7 Mayo 2021

El modus operandi de la izquierda latinoamericana, inspirada por el bolivarianismo, consiste en promover el caos para forzar un cambio político. Eso es lo que se dirime hoy en Colombia.

No es nuevo que algún país de Suramérica esté en llamas producto del caos y de la violencia. Tampoco es algo exclusivo de nuestras latitudes, pues la izquierda no tiene límites geográficos a la hora de hacer valer su palabra y su forma de imponer el terror y el miedo. Ese es su propósito: arrasar todo a su paso, sin importar cuánto haya costado levantar un negocio, sin importar cuánta gente se quede sin empleo, sin importar cuántas vidas arruinen. Su chantaje, sin límites, es ese: violencia o nada.

Desde 2019 hemos venido viendo en la región un modus operandi muy bien elaborado, casi con guion, capaz de ir ampliando su alcance y desestabilizar a varios países en simultáneo. Esa forma de proceder lo primero que se propone es crear caos, quemar todo, destruir cada cosa a su paso, creyéndose indetenibles. Sus promotores se aprovechan de algún descontento legítimo en la sociedad, de alguna medida impopular o de cualquier cosa que les permita aflorar el resentimiento, el desprecio y el malestar de una sociedad que, teniendo formas de hacer valer sus derechos, termina envuelta en una espiral de violencia y de destrucción que no sólo hace que las fuerzas de seguridad deban responder, sino que ponen como culpable a los gobiernos de turno de esas acciones, y no al vandalismo descontrolado que azota calles y avenidas.

Es importante aclarar que cualquier uso excesivo de la fuerza por parte de funcionarios hacia ciudadanos debe ser condenado, sin duda. Cualquier exceso en la manera de disolver manifestaciones debe ser repudiado. Pero, así como eso debe ser condenado, también debe serlo la violencia que emana de quienes creen que destruyendo van a crear algo. El vandalismo no es una forma de cambiar las cosas para mejor, nunca, y mucho menos si pretende incendiar y acabar con la propiedad privada.

Hoy, nuevamente, es Colombia quien está incendiada por doquier. Como en 2019, junto a Ecuador, Chile y otros, la izquierda se vanagloria de convocar paros y protestas que terminan en caos y destrucción, frente a medidas que toma el gobierno, en este caso una reforma tributaria, entre otros. Nada distinto a Chile, en su momento, con el incremento de tarifas o Ecuador con una reforma institucional. Poco importa la medida y poco importa si hay una forma diferente de resolverla, siempre la izquierda promoverá el caos para justificar la necesidad de un cambio político que comienza por pedir la eliminación de la medida propuesta y termina por pedir la cabeza del mandatario.

Esto no es casualidad. Pasa en los países donde la izquierda no gobierna y que son objetivo fundamental para su proyecto, reunido en el Foro de Sao Paulo y en el Grupo de Puebla. Tras las protestas, están los grandes “liderazgos progresistas”, esa forma de camuflar a la izquierda más recalcitrante, quienes aúpan la situación y se dicen los grandes reivindicadores del “pueblo”, allanando así su camino a una candidatura presidencial y posible victoria. Ejemplo: Gustavo Petro.

Pero este caos no tiene un solo campo de batalla y no sólo se da en el terreno. Tiene una profunda dimensión en redes sociales y en la manipulación desde éstas, fomentando el llamado al caos y al arrase desde cuentas que no están en el país de las manifestaciones. En el 2019, los servicios de inteligencia de Colombia, Ecuador y Chile comprobaron que el mayor flujo de tuits y publicaciones provenían de bots que estaban en Venezuela, Rusia, Turquía y otras latitudes. Esa es parte de la estrategia: agitar en las redes, impulsar el miedo a través de ellas y exacerbar el odio. Esas mismas redes hoy, en Colombia, señalan a artistas o personalidades que han manifestado algún apoyo en su momento al presidente Iván Duque; buscan estigmatizar y marcar a quienes piensan diferente o a quienes no se suman a la destrucción. Todo eso, fuera de las fronteras de Colombia.

Eso es precisamente la guerra híbrida. El uso de todos los medios disponibles, sobre todo los imperceptibles, para cambiar el clima de opinión e incidir abiertamente en la política de otros países y en el malestar ciudadano. A ello, se suma la infiltración de las protestas, con personas entrenadas para tal fin, muchas de ellas venezolanos que no tienen nada que ver con la inmensa mayoría de los que han tenido que huir, sino con grupos enviados por el régimen para generar crispación. Esa mezcla de recursos cibernéticos y físicos, de provocación y de agitación, es la combinación perfecta para que el caos y la zozobra se apodere de las ciudades.

Vale la pena insistir: lo hacen desde la oposición. Lo hacen aprovechándose del descontento ciudadano y buscan marcar a cualquiera que se oponga a la violencia porque, para ellos, eso es oponerse “al pueblo”. Así como la izquierda es efectiva implementando políticas destructivas que desmantelan instituciones democráticas y generan crisis económicas y sociales, también lo son siendo oposición, culpando a los gobiernos de turno -democracias liberales- de aplicar malas políticas, cuando en realidad intentan revertir el desastre que la propia izquierda gobernante generó.

Esto también nos lleva a la reflexión hacia los gobiernos de esas democracias liberales que, en lugar de ser firmes y asumir la naturaleza de la amenaza que se cierne sobre ellos, optan por dialogar con la izquierda que los quiere acorralar y neutralizar. Vimos el ejemplo con Sebastián Piñera, que al principio había dicho contundentemente “estamos en guerra”, y luego tuvo que pedir perdón y conceder todo lo que los manifestantes pedían. Ahora, frente a un incierto escenario y una constituyente que puede ser el final del Chile referencia que conocemos, nos damos cuenta del error de ceder frente a los violentos.

También lo estamos viendo ahora en Colombia: el gobierno ha retirado las medidas propuestas, pero por el chantaje de los grupos violentos. Cuando se cede la primera vez, se cederá siempre. Así, los gobiernos quedan como cobardes y los violentos como héroes; grave error, porque el chantaje y la extorsión ganan. Esto de ningún modo justifica el uso de la violencia contra manifestantes pacíficos ni la violación a los derechos humanos, pero sí justifica la aplicación de la justicia y de todo el peso de la ley a quienes generan violencia y destrucción a su paso.

No se puede ser tibio o blando con quienes incendian ciudades en nombre de la paz. Se requiere firmeza y contundencia contra la izquierda criminal, sin tibieza ni contemplación, pues son criminales que tienen un proyecto disfrazado de política, pero que en realidad es crimen puro. Hay un proceso de desestabilización que se ha orquestado para toda Latinoamérica y en el que lo menos que se necesita son gobiernos susceptibles a la opinión pública que, en buena medida, está condicionada.

El año 2022 será desafiante para América Latina. No sólo Lula acecha con volver al poder en Brasil y devolverle la casa al Foro de Sao Paulo, sino que, para la izquierda continental, Colombia es la joya de la corona; es el lujo que quieren darse y que no están dispuestos a perder. Por eso, la lógica es incendiarla, acabarla y decir que es culpa de Duque, para que el gran mesías Petro logre un triunfo que es incapaz de conseguir por otros medios.
Colombia es clave para la izquierda criminal continental. El sueño de las FARC, del ELN, de la guerrilla en general y de la izquierda es alcanzar el poder para ensanchar el territorio que les ha facilitado el régimen venezolano para el crimen internacional. Es la consolidación de una gran ruta de narcotráfico, crimen, violencia y la implementación de un modelo de miseria socialista y comunista que se convertirá, aún más, en un serio problema de seguridad para todo el hemisferio. Sí, es la “Gran Colombia”, pero del crimen y del narcotráfico, así como del terrorismo.

Eso, o la liberación de Venezuela y el compromiso decidido para lograrlo.
Lo primero está advertido; lo segundo es un deber si se quiere evitar lo primero.
Puede ser tarde, pero aún estamos a tiempo.
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