AGLI Recortes de Prensa   Sábado 12  Junio  2021

Debilitar al Estado… ¿más?
EDITORIAL. https://gaceta.es  12 Junio 2021

Los documentos incautados por la Guardia Civil que prueban que el proceso secesionista catalán sigue adelante y que los golpistas usarán la indigna ‘mesa de diálogo’ pactada entre los republicanos catalanes y el Gobierno socialcomunista para «debilitar al Estado» nos obliga a una reflexión. Debilitar al Estado… ¿más?

Desde la llegada al poder por atentado interpuesto de Rodríguez Zapatero, hoy rampante miembro del liberticida Grupo de Puebla, el socialismo, tutelado ideológicamente por ese padrastro de la Constitución que fue Gregorio Peces-Barba, ha seguido una estrategia de debilitamiento constante del sentimiento nacional y de las instituciones del Estado que apuntalan ese sentimiento, incluido el concepto de Nación política. En menos de 20 años, el socialismo seudojacobino, con el concurso fundamental de los tibios y los moderados, ha convertido al Estado, a esa unidad política orgánica que deber estar dirigida por un único interés nacional que preside toda su acción, en un pez que boquea fuera del agua.

Los órganos del Estado que deben fortalecer ese interés único por la nación han sido debilitados y, en algunos casos, incapacitados para oponerse a este plan de la izquierda de destruir el único consenso nacional que merece tal nombre: la Constitución del 78 y el espíritu de reconciliación, unidad y libertad que, no sin defectos, impregna su articulado. La más alta institución de ese Estado ya debilitado, la Corona, la única que zanjó la cuestión del golpe de Estado del 1 de octubre ante la inacción del pusilánime Gobierno de M. Rajoy, ha sido perseguida, acosada y, sin duda, debilitada desde entonces sin más refuerzo que el sentimiento de gratitud de la mayoría de los españoles. Que no es poco, pero no es bastante.

La existencia del mismo proceso separatista es la prueba perfecta de hasta qué punto se ha debilitado el Estado desde 2004. Si alguien quiere más pruebas, sólo tiene que ver la reacción de las instituciones estatales ante la pandemia de covid que ha destapado las miserias de nuestros poderes, instituciones y capacidades, incluidas las ya conocidas debilidades de esa tortuga de las Galápagos que es el Tribunal Constitucional.

Es este debilitamiento consciente del Estado el que nos ha colocado de una manera irresponsable en una situación precaria ante el mundo. La pésima gestión de la crisis, el abandono de nuestras obligaciones militares, la subordinación absoluta a los burócratas europeos y a los intereses del eje franco-alemán, la transformación de España en el laboratorio de experimentos de políticas identitarias y nuestro afán por fortalecer los nacionalismos rupturistas, son los responsables de nuestra irrelevancia internacional que nos incapacita tanto para detener una invasión de nuestras fronteras sureñas como para conseguir que la Justicia de otros países del corazón de Europa no nos tome por una república bolivariana bananera.

Durante las últimas décadas, y esto no es culpa exclusiva del socialismo, el Estado-Nación se ha ido debilitando para fortalecer a una gran empresa exterior como es la Unión Europea que, desviada de la idea original de ser una sociedad de naciones, fracasa una y otra vez a costa de nuestra soberanía y de nuestra identidad a la hora de mejorar la vida de los europeos. La frustración objetiva que genera en España esta cesión a cambio de tan poco también nos debilita como nación y, por ende, como Estado.

Podríamos seguir, pero baste con lo expuesto para que nos hagamos una idea de que el plan del proceso separatista de debilitar al Estado no es necesario. Ya somos débiles y el problema de los débiles es que tienden a rendirse.

Si usted es de la media nación que no se rinde, este domingo tenemos una oportunidad de fortalecer España.

Contra el felón, todos a Colón
Carmelo Jordá. Libertad Digital 12 Junio 2021

En un mundo confuso y cambiante hay muchas cosas de las que dudar y muy pocas seguridades absolutas, pero si hay algo de lo que no puede caber ninguna duda es que Pedro Sánchez está dispuesto a LO QUE SEA con tal de mantenerse en el poder. Y no estamos especulando, no, lo sabemos porque no ha hecho otra cosa desde hace tres años: aliarse con totalitarios y terroristas, usar las instituciones a su antojo, degradar la democracia, atacar al Poder Judicial, comprar voluntades y televisiones, mentir a todas horas y sobre todo…

Por otro lado, lo ocurrido en 2017 debería habernos enseñado que en política hay muy pocas cosas que sean imposibles. Es una lección que ya nos podría haber dado la historia de Europa e incluso la de España, pero que en aquellas infaustas semanas pudimos aprender en nuestras propias carnes, ya no a través de los libros sino en los telediarios.

Aún así, pese a que todos vimos en directo el golpe de Estado y a sus protagonistas prometer que "lo volveremos a hacer", la típica corriente de buenismo estúpido que atonta a una parte importante de la sociedad española hace que políticos sin escrúpulos piensen que todos lo hemos olvidado todo. Y esa es una de las principales razones para acudir este domingo a la manifestación en la plaza de Colón: demostrar que somos muchos los que nos acordamos de lo que ocurrió y de sus protagonistas y, de paso, hacer más difícil la desmemoria de los que quieren borrar la verdad de su cerebro… y de paso del nuestro.

La otra es que, aunque veo prácticamente imposible impedir que el felón de Sánchez conceda los indultos, la agenda de ruptura de los separatistas que el PSOE ha asumido va mucho más allá: hace unas semanas decía en estas mismas páginas que prefería el perdón a que se cambiase el código penal para hacer más fáciles los futuros golpes, pero es que resulta que vamos a tener las dos cosas. Y Salvador Illa habla ya sin tapujos de un referéndum que, ya se lo digo yo, no será sobre el color con el que pintar la plaza de Chinchón.

Por último, entiendo el desánimo y que nos sintamos cada vez más lejos de esta cuestión, es verdad que el separatismo es la cosa más cansina y repetitiva del mundo y cada vez se nos hace más cuesta arriba seguir sintiéndonos concernidos por la cuestión. Pero lo cierto es que lo queramos o no la cuestión nos concierne y nos concierne mucho y para ello no hace falta ser un patriota de los más convencidos: lo que se puede romper -lo que ya estuvo a punto de romperse en 2017- no es un objeto decorativo con valor sentimental, sin incidencia práctica en nuestras vidas y al que podemos tener más o menos apego, es un marco de convivencia, libertad y prosperidad absolutamente esencial. Si se rompe Cataluña y, como no puede ser de otra forma, con ella se rompe España, ustedes y sus hijos y sus nietos vivirán en una realidad mucho menos libre y rica y mucho más violenta.

No, no es un escenario apocalíptico, insisto: ya ocurrió hace menos de cuatro años y ni siquiera hizo falta que el Gobierno colaborase en el empeño como hace este, bastó con la indolencia y la estupidez de algunos. Y si entonces estuvo a punto de pasar imaginen ahora, cuando Sánchez no se quedará fumando un puro sino que está dispuesto, como decíamos, a lo que sea por un añito más en Moncloa.

Hay que pararlo primero y hay que echarlo después y para ello hay que ir este domingo a Colón. Allí les espero.

En la Plaza de Colón, a las 12.
13-J: la manifestación de la España digna
OKDIARIO 12 Junio 2021

Este domingo, la madrileña plaza de Colón será escenario de una multitudinaria manifestación en contra de la decisión del Gobierno socialcomunista de indultar a los golpistas catalanes. OKDIARIO no va a entrar al capote de la izquierda, que trata de desviar la atención subrayando la coincidencia en el acto de PP y Vox para convertir la supuesta «foto de Colón» en el instrumento con el que combatir las críticas al indecente y «magnánimo» perdón de Sánchez. Dice el proverbio que cuando el sabio señala la luna, el necio mira al dedo. Está claro que lo fundamental y grave es el indulto (la luna) y que el acto de Colón (el dedo con el que el socialcomunismo pretende desviar la atención) no es otra cosa que la respuesta de la España digna, esa España que no se resigna a que el Ejecutivo trafique impunemente con quienes subvirtieron el orden constitucional.

La foto de Colón que quiere ocultar la izquierda es otra: la que formará el domingo una multitud de españoles comprometidos con la Constitución y la unidad de la nación; españoles a los que el Ejecutivo quiere estigmatizar con el marchamo -otra vez- de la extrema derecha, como si manifestarse en contra del indulto a los golpistas catalanes respondiera a un comportamiento reaccionario. Nada más reaccionario que doblar la ley con un indulto que, en sí mismo, no deja de ser un golpe institucional promovido por el mismísimo Gobierno de España. Nada más reaccionario que plegarse al chantaje y la extorsión de los sediciosos abriéndoles de par en par las puertas de la cárcel para seguir en el poder.

La manifestación del domingo es la de la España digna, la que no se doblega, la que no está dispuesta a aceptar la traición de un Ejecutivo que ha vendido la dignidad de la nación para garantizarse el apoyo parlamentario de los golpistas. Que en esa manifestación coincidan PP y Vox es la respuesta natural del constitucionalismo al indecente trueque al que se ha prestado Pedro Sánchez. Y lo absurdo, dadas las circunstancias, es que PP y Vox no hubieran acudido a la cita para evitar esa ‘foto’ con la que Sánchez pretende, inútilmente, desviar la atención.

Legitimidad para protestar
Editorial ABC 12 Junio 2021

A muchos efectos, la manifestación convocada mañana en Madrid para rechazar el indulto a los líderes independentistas catalanes no es ningún error estratégico de los partidos que asistirán. Si asumen algún tipo de riesgo táctico ante el electorado, es solo por la criminalización que de este tipo de convocatorias suele hacer la izquierda, que cree tener un derecho universal y exclusivo sobre la calle para manejarla a capricho y convulsionarla cuando le interesa. Tan legítimo es que la izquierda se manifieste -a menudo sin más criterio que el de generar agitación y solo cuando gobierna la derecha-, como que partidos de la derecha se sumen a iniciativas cívicas cuando les venga en gana o, como en este caso, cuando hay razones de Estado relevantes para que el Gobierno no cometa una injusticia. Conviene desmitificar además otra mentira de las muchas que utiliza el Gobierno, porque precisamente en este caso la convocatoria proviene de un colectivo plural ideológicamente, y sus dos principales organizadores, Fernando Savater y Rosa Díez, no son sospechosos ultraderechistas.

Uno de los problemas del Gobierno, del PSOE, de Podemos y de los partidos separatistas es su sectarismo y su afán excluyente. Si alguien progresista se opone a unos indultos demoledores socialmente, y muy discutibles jurídicamente, de inmediato deja de ser progresista. Pedro Sánchez no hace autocrítica ni aunque destacados socialistas se opongan a los indultos. Al revés, se erige en repartidor de credenciales de legitimidad democrática con una palabrería hueca y llamamientos a la concordia y a la magnanimidad, como si cada mañana revisase un diccionario de sinónimos para seguir convenciendo a los españoles de que privilegiar a unos delincuentes que amenazan con reincidir es un fin superior al de la propia legalidad. Solo la izquierda decide quién es demócrata, quién es progresista o no, quién merece manifestarse, y quién debe ser señalado por hacerlo.

La manifestación de Colón, en un régimen de libertad, merece como mínimo el respeto del Gobierno. Más aún, Sánchez debería tomar nota de la amplia pulsión de rechazo a sus decisiones, independientemente del éxito de asistencia que pueda tener mañana la convocatoria. Las elecciones de Madrid demuestran que hubo al menos 100.000 votantes del PSOE que optaron por apoyar a la candidata del PP, Isabel Díaz Ayuso. Y no interpretar este dato como un rechazo creciente de la propia izquierda hacia Sánchez, y hacia su obsesión por aferrarse a la legislatura aceptando cualquier chantaje, tiene poco sentido.

Pero más allá de merecer el respeto del Gobierno, la concentración de Colón tampoco puede medirse exclusivamente en virtud de criterios tacticistas de cada partido, ni dirimiendo qué lectura mediática se hará, o cómo podrá perjudicar a Casado, Abascal o Arrimadas. La manifestación queda amparada por una cuestión de fondo: la reivindicación de la libertad de protesta frente al tensionamiento extremo al que Sánchez está sometiendo a la ley y a las instituciones. Colón representa un derecho cívico a manifestarse, a reaccionar y a expresar un malestar sin complejos ideológicos. Incluso, con orgullo de pertenencia, porque rechazar estos indultos demuestra un compromiso firme con la dignidad de la democracia. Los llamamientos de la izquierda al voto del miedo contra un pretendido fascismo ya han caducado. No le funciona el mensaje porque es el electorado de la izquierda el que empieza a desmovilizarse contra el PSOE. Mejor haría Sánchez en preocuparse por esta manifestación que la derecha por medir sus temores frente al desmantelamiento del Estado de derecho que el Gobierno ha diseñado con los indultos.

Contra el magnánimo alevoso, todos a Colón
Carlos Dávila. okdiario 12 Junio 2021

Ahora se hace a sí mismo un remedo de aquel Alfonso V de Aragón llamado impropiamente, según los más certeros historiadores, “El Magnánimo” porque no fue precisamente un generoso monarca ni con los árabes, ni con los genoveses, ni especialmente contra su cuñado (y primo) Juan II de Castilla. Al final, Pedro Sánchez, que de esto tampoco sabe una sola palabra, se ha apropiado de un término tan filantrópico como la “magnanimidad” para, con su faz de buenismo hipócrita, pedirnos a los españoles que seamos caritativos con los que han querido terminar con nosotros, que seamos desinteresados con los que, ya indultados (eso no lo dudan más que los estultos) volverán a colocar al Estado español al borde de una secesión histórica sin precedentes en la Historia reciente de Europa.

Claro está que esta apelación cínica a la “magnanimidad” ha sido trufada en su boca de insultos, imprecaciones y descalificaciones a quien en un momento dado, octubre de 2017, quiso pactar con él, con Sánchez, una respuesta al asalto que habían perpetrado a la legalidad constitucional los independentistas. Ha volcado sobre el Gobierno y el Partido Popular de Mariano Rajoy, la culpabilidad, ni siquiera la responsabilidad, de todo lo que está ocurriendo en Cataluña. Desde luego en los aledaños de Rajoy la acusación ha sido tomada -me dicen- con un auténtico atentado a la verdad histórica, como un ejercicio de deslealtad con quien, en todo momento y al minuto, se preocupó de consensuar con él y con su partido, una contestación pautada y sin estridencias a los sucesos protagonizados por el dúo Puigdemont-Junqueras. Es más: hasta ahora Rajoy viene guardando un muy prudente, casi estólido silencio, sobre la conducta de Sánchez en aquellas fechas y más concretamente en el día en que el entonces presidente de la Generalidad, Carlos Puigdemont, contra todos los pronósticos, se negó a convocar elecciones anticipadas y apoyó la disgregadora DUI, la Declaración Unilateral de Independencia. Pues bien, durante toda aquella mañana, según aseguran a este cronista colaboradores cercanísimos a Rajoy, Sánchez se colgó literalmente del teléfono para denunciar a Puigdemont que él no estaba de acuerdo con el 155 y que, además, había conseguido impedir que Rajoy interviniera el órgano principal e imprescindible de la propaganda independendista: la televisión autonómica TV3. Así se las gastaba ya entonces el susodicho.

Ahora se cisca políticamente en Rajoy en la seguridad de que éste, un hombre de Estado aún con enormes claroscuros, no le va a responder adecuadamente. La estrategia de este “magnánimo alevoso” no es otra que ésta: convertir a todos los que nos oponemos a los indultos en unos seres facciosos que soliviantan la estabilidad del Estado, que, en nuestra opulencia fascista, desdeñamos cualquier posibilidad de acuerdo para resolver el “conflicto” de Cataluña. O sea, un oprobio que, curiosamente y como ocurre con las especies envenenadas en nuestro país, tiene bastante aceptación. La estrategia no es una fake, una clamorosa mentira, es una táctica de disimulo procaz para disimular la enorme desautorización que, sobre los indultos ha realizado el Tribunal Supremo. Tal parece que el auto de la Sala Segunda ya no tenga importancia alguna aunque resulte, en sí mismo, una extraordinaria denuncia de lo que pretende hacer Sánchez en esta próxima semana.

Sánchez es un artista, un prestidigitador de la verdad, perito en decolorar sus propósitos como si fueran auténticas necesidades de Estado, propuestas de “utilidad pública”, las denomina el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, un magistrado que ya ha manchado su toga para la eternidad. Con este tipo de martingalas despista al personal, al tiempo que, esto es lo malo, se aprovecha de la crónica desunión del centro derecha español.

Tanto es así que, apenas a cuarenta horas de la nueva Manifestación de Colón lo que más se observa son las discrepancias entre los llamados; unos porque, ¡vaya idiotez! “no vaya a ser que me retraten con Abascal”, otros, porque “tengo compromisos anteriores que no puedo desatender”, los más, porque el estigma de la primera “foto de Colón” les resulta insoportable. La propaganda oficial, cada día más agobiante y repulsiva, ha logrado, además, que los verdaderos convocantes de esta nueva concentración de protesta, estén pasando desapercibidos. Sánchez y su gurucillo Redondo aún no tienen la desvergüenza de llamar fascistas a Fernando Savater o Rosa Díez, por eso les han borrado del mapa de las descalificaciones: los realmente facinerosos de la derecha son el PP y Vox. Y la gente, desdichadamente, ha tragado con eso.

Pero este país no se puede permitir el lujo de que los ardides malvados de la Moncloa perjudiquen el éxito de la convocatoria de este domingo. Están en juego no ya los perversos indultos, sino el futuro como nación, libre e indivisible, de la España que todo hemos conocido. Junqueras, un golfo hábil en el regate y en el embuste, ha realizado una especie de jugada para aceptar, sin pedir perdón del todo, el indulto. Pero, ¿y, los demás? Ni siquiera han efectuado un ejercicio de embeleco como ese. Entonces, ¿por qué entran en el saco masivo de los indultos? Es igual, todo el pescado está vendido, pero es penoso: las artimañas de Sánchez han cuajado y ya hay quien las ha hecho suyas, como si tuviera pena por no ser magnánimo. Por todo, contra ellos, también contra los pusilánimes, contra el magnánimo alevoso, todos a Colón. Todos.

Sánchez busca Buenos Aires
Jimmy Giménez-Arnau. okdiario 12 Junio 2021

Para ser ministro con Sánchez hay que ser un aficionado, nunca un profesional. El déspota prefiere rodearse de gente ignorante y sumisa que apoye sus abusos a tener que lidiar con ministras de muy férrea personalidad, como Robles y Calviño. Al maniquí le vuelven majara las funcionarias inútiles que despilfarran el presupuesto con alegría y los ministros bailones. Amateur en todo, e igual de torpe que sus esbirros, las ministras cualificadas le ponen los pelos de punta. Apenas dos de entre 22 miembros del Gobierno son tenidos por solventes. El resto es morralla en manos de un zumbado. En una época de tosquedad, donde las decepciones se amontonan sobre los dramas, la sociedad demanda ideales e instituciones nobles. La Justicia -que el déspota se toma a chufla- pesa infinitamente más de lo que él cree. A quien indulte a los golpistas y entregue España a los mercaderes lo hará papilla.

Mi fraternal amigo Hugo Barcáiztegui me echa una mano y me pasa este párrafo que don Miguel de Cervantes escribió hace cinco siglos: “Querido Sancho: compruebo con pesar, como los palacios son ocupados por gañanes y las chozas por sabios. Nunca fui defensor de reyes, pero peores son aquellos que engañan al pueblo con trucos y mentiras, prometiendo lo que saben que nunca les darán. País este, amado Sancho, que destrona reyes y corona a piratas pensando que el oro del Rey será repartido entre el pueblo, sin saber que los piratas sólo reparten entre piratas”.

Nasser Bourita, ministro de Exteriores marroquí, declaró, el mismo día en que Sánchez se piraba a Argentina de gira estival: “La crisis política abierta con España persiste”. Lo cual demuestra lo mucho que le preocupan al maniquí los asuntos de Estado. Y no digamos Ceuta y Melilla. Tampoco le importa un bledo que la Policía se haya incautado de documentos de los CDR, que prueban la reactivación de un nuevo golpe separatista. Rosa Díez en esRadio llama a acudir a Colón para frenar en seco a Pedro Sánchez, para “impedir que este tipejo siga cometiendo tropelías” y muchas otras obscenidades… Pero tan ridícula copia de Gardel, ni se inmuta, él sigue a lo suyo: a gozar de Buenos Aires y jodernos la vida a todos los españoles.

Qué lúcidas palabras de Cervantes: “Los piratas sólo reparten entre piratas”. No nos van a quedar ni las migas.

El Gobierno, apisonadora de jóvenes
EDITORIAL. Libertad Digital 12 Junio 2021

A pesar de la ingente cantidad de dinero que detraen de los contribuyentes, los grandes planes estatales casi nunca consiguen los resultados prometidos. Infraestructuras, turismo, energía… cualquier área es susceptible de que los políticos gasten miles de millones de euros en intentar arreglar unos problemas que, en muchas ocasiones, vienen provocados por su propio afán intervencionista y liberticida.

Esta semana, los jóvenes se han convertido en la excusa para que el Gobierno justifique otro despilfarro más. El Ejecutivo socialcomunista ha sacado la chequera para financiar un macroplan de empleo joven lleno de medidas de escasa utilidad práctica, inconcreciones y más de una ocurrencia. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha sido la artífice de tan oneroso paripé con el que el Gobierno piensa gastarse la friolera de 4.950 millones de euros. "Es la mayor cantidad destinada hasta el momento por un Gobierno para acciones de empleo juvenil. La mayor inversión en la historia de la democracia para abordar el problema del desempleo juvenil", presumían. Ya se sabe que el saqueo a las arcas del Estado es motivo de orgullo para la ministra comunista y sus secuaces.

El "Plan de Garantía Juvenil Plus 2021-2027" -así lo han bautizado- está abocado al fracaso desde su aprobación. La prueba la encontramos en 2018, cuando pocos meses después de la moción de censura a Mariano Rajoy, la entonces Ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, presentaba otra patraña similar: el "Plan de Choque por el Empleo Joven 2019-2021". Entonces, la predecesora de Díaz también anunciaba a bombo y platillo el derroche de 2.000 millones de euros con el objetivo de solucionar los problemas laborales de la juventud española. La socialista se atrevía incluso a prometer que rebajaría la tasa de paro juvenil hasta el 23,5% gracias sus infructuosas ideas. Nada más lejos de la realidad.

Ya en 2021 -último año en vigor del plan de Valerio- la tasa de paro juvenil de nuestro país, no sólo no se acerca, ni de lejos, al porcentaje marcado por el Gobierno, es que casi lo duplica. Además, la tasa de paro de los jóvenes españoles se ha disparado hasta convertirse en la más alta de toda Europa. Tal y como muestran los últimos datos de Eurostat, nuestro país tenía en abril la friolera de un 38% de desempleo juvenil, por delante de Grecia o Italia.

Con tan bochornoso resultado -y de tan sangrante coste- lo último que necesitan jóvenes y contribuyentes es otro absurdo plan estatal de empleo. Los socialcomunistas deberían enterarse de que son las rígidas legislaciones laborales y educativas que ellos mismos promueven las que actúan como un hervidero de desempleados para los recién llegados al mercado laboral. La formación académica y profesional están completamente desconectadas de las necesidades de las empresas, mientras que la contratación y el despido son tan caros, que hacen inviable incorporar a la plantilla a trabajadores con tan escasa experiencia como son los jóvenes.

Pero el Gobierno sigue ignorando esta realidad e insiste en aplicar medidas tan perniciosas, como seguir subiendo el Salario Mínimo, convirtiendo a los jóvenes en una carga económica para la empresa imposible de asumir. Así, lo evidencia el reciente informe del Banco de España sobre el SMI que tanto se le ha indigestado al Ejecutivo: los menores de 24 años fueron el colectivo que más dificultad tuvo para encontrar empleo tras la nociva subida de 2019. Además, esta no será la única barrera para que los jóvenes desempleados trabajen. Y es que, la negligente Yolanda Díaz también le ha declarado la guerra a los contratos temporales, la modalidad más habitual de los jóvenes y cuya desaparición les expulsaría todavía más del empleo. Lo único que puede ayudar a los jóvenes a labrarse un futuro es flexibilizar el mercado laboral. Urge hacerlo ya y hay que decirlo más... aunque nos corran a gorrazos.

Científicos españoles 'cancelados' por el PSOE
Pedro Fernández Barbadillo. Libertad Digital 12 Junio 2021

Reconozco que le tengo tirria a ese tipo humano tan abundante en las huestes del centro-derecha-liberal-progresista-moderado-europeo que ante cualquier comentario sobre una de las estupideces o canalladas del Gobierno ‘de progreso’ replica con un "No exageres". La verdad, prefiero el ‘comando tarta’ del Ministerio de Igualdad, porque al menos no engaña ni disimula. Para el moderado nunca pasa nada que le estropee la digestión ni en el ascenso en su carrera funcionarial. Lo importante, piensa con esa mentalidad de buey que comparte con Mariano Rajoy ("¡cómo le echo de menos!"), es la economía.

El ministerio de Ciencia que dirige Pedro Duque ha suprimido los nombres de los Premios Nacionales de Investigación para dejarlos mondos y lirondos. Y la verdad, yo me alegro. Porque con este tipo de escándalos los bueyes ven que se les acerca la cuchilla del sacrificio. No sé si sus grasas ya les permitirán moverse, pero al menos sabrán lo que les espera.

Juan de la Cierva, imprescindible para Franco
Los guillotinados son Blas Cabrera (Ciencias Físicas, de los Materiales y de la Tierra), Enrique Moles (Química), el marino Alejandro Malaspina (Recursos Naturales), Julio Rey Pastor (Matemáticas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones), Juan de la Cierva (Tecnología), Gregorio Marañón (Medicina), Santiago Ramón y Cajal (Biología), Leonardo Torres Quevedo (Ingeniería), Pascual Madoz (Derecho y Ciencias Económicas y Sociales) y Ramón Menéndez Pidal (Humanidades).

¿Qué habrán hecho para merecer semejante trato?
En la España de Pedro Sánchez, Carmen Calvo y Antonio Maestre tener una colección de tebeos del Guerrero del Antifaz ya te convierte en franquista. Y un franquista merece la condena pública eterna, aunque el terrorista Arnaldo Otegui es un ‘hombre de paz’.

Por eso, el ingeniero Juan de la Cierva, inventor del autogiro, no dará jamás nombre al aeropuerto de su tierra murciana, aunque la NASA le elogie, pero ¡qué sabrán los yanquis! El Ministerio de Transportes pidió un informe al historiador Ángel Viñas, que ha hecho el ridículo con su insistencia en que el general Amado Balmes, muerto al manipular unas pistolas en Las Palmas el 16 de julio de 1936, fue en realidad asesinado por orden del general Franco para que éste pudiera trasladarse desde Santa Cruz de Tenerife a la otra ciudad canaria y allí subirse al ‘Dragon Rapide’ para trasladarse a Marruecos.

Según la reseña de La Verdad (5-6-2021), Viñas afirma que De la Cierva, fallecido en diciembre de 1936 en un accidente aéreo en Inglaterra, intervino en "la preparación del intento de golpe de Estado", porque (como ya se sabía) colaboró en la contratación del avión ‘Dragon Rapide’. Si aplicamos esta línea de pensamiento, ¿qué hemos de hacer con las estatuas y calles de homenaje al socialista Indalecio Prieto, quien fue detenido en septiembre de 1934 en una playa asturiana trayendo armas para que sus camaradas mataran españoles al mes siguiente?

De la Cierva queda, por tanto, sometido a la ‘damnatio memoriae’ de la ‘memoria histórica’. Pasemos a los siguientes.

El médico Santiago Ramón y Cajal murió en 1934, con 82 años, por lo que no tuvo tiempo de implicarse en el Alzamiento, pero cumplió su servicio militar como oficial médico en la isla de Cuba durante la guerra de los Diez Años. O sea, militar y colonialista.

El médico Gregorio Marañón y el filólogo Ramón Menéndez Pidal apoyaron a los nacionales (los fascistas, según Viñas), tal como recoge Jesús Laínz en su libro La gran venganza. En el caso de Marañón, de manera entusiasta. Ambos regresaron a España en los años 40.

El ingeniero Leonardo Torres Quevedo murió en diciembre de 1936, pocos días después de De la Cierva, pero en Madrid y con 84 años. ¡Ni siquiera por una bomba de un avión alemán! Por lo menos tampoco le mataron en una cheka, lo que exigiría incluso desmontar sus monumentos. Uno de sus más conocidos inventos es el ‘Spanish Aerocar’ que se usa en las cataratas del Niágara.

El matemático logroñés Julio Rey Pastor vivía desde los años 20 en Buenos Aires, en cuya facultad era uno de los profesores más reconocidos. No tuvo arte ni parte en la rebelión ni en la guerra, pero no escapa a la ‘mancha’ franquista, pues ingresó en 1954 en la Real Academia Española, persuadió a varios exiliados para que regresasen a España y aceptó la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio. ¡Mala suerte! Rey es más reconocido en la Luna, donde un cráter lleva su nombre, que en España.

El marino y científico Alessandro Malaspina fue represaliado por Godoy debido a sus "ideas sediciosas" (hoy estamos igual), pero le condena que fuera oficial de una Armada imperialista, donde no se daba igualdad de oportunidades a las mujeres, se castigaba la homosexualidad y se apuntaló el oscurantista Imperio español.

En mi opinión, el navarro progresista Pascual Madoz no debería haber dado nombre a nada. Ejecutó en 1855 la segunda desamortización del siglo XIX, que hundió en la miseria a millones de españoles. Desprovistos miles de Ayuntamientos de recursos (tasas por el aprovechamiento de pastos, arrendamientos, sacas de árboles, etc), éstos no pudieron pagar ni al maestro, ni al médico ni a su personal. Además, Madoz fue uno de los corruptos que se enriqueció con el latrocinio, pues fundó la aseguradora La Peninsular, que invirtió parte de su capital en fincas desamortizadas. Como a veces hay justicia en este mundo, Madoz se arruinó.

Dos víctimas del franquismo
El físico Blas Cabrera y el químico Enrique Moles, en cambio, fueron víctimas del franquismo. Pero este hecho que tantas carreras y fortunas ha creado a ellos no les sirve ni de escudo.

Cabrera acompañó a Albert Einstein cuando visitó España en 1923. Ingresó en 1928 en la Academia de Ciencias francesas, donde había otros dos españoles: Torres Quevedo como asociado y Ramón y Cajal como correspondiente. Al año siguiente, sustituyó a Torres Quevedo en el comité supervisor de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas de París.

El Gobierno de centro-derecha le nombró rector de la Universidad Internacional de Verano, de Santander. Allí le sorprendió de la guerra. Cabrera apoyó al Gobierno del Frente Popular. Varios estudiantes de su Universidad fueron detenidos por los rojos y encarcelados en el buque prisión Alfonso Pérez. Seis de éstos cayeron asesinados por la chusma después de un bombardeo de la ciudad. Antes incluso de acabar la guerra, el régimen de la España nacional le expulsó de la Universidad en febrero de 1939 y trató de que también le expulsara la Oficina de Pesos y Medidas. Cabrera prefirió dimitir, marchó a México y allí murió en 1945.

Enrique Moles fue un químico de prestigio mundial y, además, amigo de Cabrera. Obtuvo cuatro doctorados: uno en farmacia, otro en ciencias físicas y dos en ciencias químicas. También defendió al Frente Popular y se implicó tanto en la guerra que desempeñó el cargo de Director General de Pólvoras y Explosivos del Ministerio de Defensa Nacional. En 1939 huyó a Francia, donde se enteró de su expulsión de la Universidad. En 1941 volvió a España, donde sufrió una serie de juicios y condenas; en 1943 consiguió la libertad condicional; y en 1951 se cancelaron sus antecedentes penales; pero no fue repuesto en su cátedra.

El delito de ser varones
¿Por qué el Ministerio de Pedro Duque, miembro de un Gobierno paritario y enamorado de Doña Ciencia, elimina los nombres de estos científicos? Porque todos ellos, monárquicos, republicanos, militares, civiles, conspiradores, apolíticos, vencedores, vencidos, católicos, agnósticos, comparten el mismo sexo: eran varones, miembros del patriarcado que Sánchez y su pandilla se ha comprometido a erradicar para hacernos más felices.

Entre la basura que el PSOE nos ha traído a España copiando modas extranjeras, se encuentra la ‘cultura de la cancelación’, ya implantada en las universidades de Estados Unidos. Ésta consiste en eliminar del recuerdo a todos los condenados por los tribunales de honor de la izquierda. La lista de ‘delitos’ crece sin parar: por haber sido propietarios de esclavos, por haber recomendado en clase Lo que el viento se llevó, por poner en duda el calentamiento global, por haber votado a Trump, por no reciclar, por ser hombre y blanco…

La izquierda lleva casi veinte años diciéndonos a quiénes tenemos que recordar y a quiénes olvidar. Ya es hora de decirles que quiten sus sucias manos de nuestros héroes y las pongan sólo sobre sus ladrones y asesinos.

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¡¡Todos a Colón!!
Juan Ramón Moscad Fumadó. Periodista Digital 12 Junio 2021

Email recibido de Julio Ariza desde el Club de amigos del ToroTv:
«Queridos amigos del Club y seguidores de el Toro TV:
La carta de esta semana tiene un único mensaje, un único propósito, una sola intención: TODOS A COLÓN.

Como sabéis, el próximo domingo día 13 a las 12 del medio día la plataforma Unión78, liderada por Rosa Díez, por Fernando Savater y por María San Gil ha convocado una gran concentración en la Plaza de Colón de Madrid para mostrar el rechazo total de los españoles a los indultos que Pedro Sánchez pretende dar a los golpistas del 1-O condenados por el Tribunal Supremo.

Hay que frenar a Pedro Sánchez.
Hay que poner pie en pared frente al destrozo de España.
Por dignidad nacional, personal y política, hay que decir «Basta Ya» a estos sujetos que no han parado de destruir la convivencia, la justicia, la economía, las libertades, los derechos, las instituciones y la integridad de España.

El ataque de Sánchez a nuestro país es brutal en todos los órdenes:
ha roto los acuerdos básicos entre los españoles,
ha tratado de enfrentarnos recuperando los odios de la guerra civil,

ha atacado de forma irresponsable a La Corona,
ha intentado asaltar el Poder Judicial,
se ha enfrentado al Consejo de Estado,

se ha echado en brazo de los partidos enemigos de nuestra unidad e integridad nacional,
ha blanqueado a los herederos de ETA,
se ha convertido en una especie de conseguido político de la tiranía venezolana,

ha roto las relaciones con Marruecos,
ha deshecho la política internacional y la posición de España en el mundo,
ha hecho la peor gestión mundial de la pandemia,

ha arruinado a cientos de miles de autónomos y empresas,
ha permitido la mayor subida de La Luz de la historia,
está preparando el mayor hachazo fiscal de la democracia, y no ha parado de mentir.

Mintió antes de llegar al poder, mintió al llegar al poder y miente sin para en el ejercicio del poder.
Ha sido el presidente que ha traído la cultura de la muerte mediante una Ley de Eutanasia que constituye un ataque brutal a la vida.
Ha sido el presidente que ha aprobado una ley para adoctrinar a nuestros hijos en los colegios, poniéndolos en manos de todos los anormales y tarados que hacen proselitismo de las más variadas desviaciones sexuales en las aulas.

Ha sido el presidente de la ideología de género.
Y ahora es también el presidente que quiere legitimar la ruptura de España concediendo el indulto a los condenados por el Tribunal Supremo por los tristes sucesos del llamado «procés».

Si: hay que parar a este presidente. Y la única forma de pararle es echarnos todos a la calle y clamar unidos contra su felonía.
Pedro Sánchez es el presidente del gobierno más dañino, más mentiroso, menos confiable de la democracia española. Es capaz de todo. Es un enorme amoral.
Por eso hay que pararle en la calle y desde la calle. En Colón, el día 13 a las 12 horas.

Hay que ir por España, por nuestras familias, por nuestros hijos, por nuestra supervivencia como sociedad.
Este es mi mensaje de este viernes: TODOS A COLON.
Es un deber moral como españoles.

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P.D. Nos vemos en Colón
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Marañón fascista, Oriol demócrata
Javier Somalo. Libertad Digital 12 Junio 2021

La Memoria Histórica —ahora también "democrática"— de España dicta lo que ha de perdurar y lo que no, además de cómo debe constar para su correcta interpretación.

Así, hay que retorcer el año 1917 en Rusia, como bien hizo el socialismo francés, para recordar lo revolucionario y borrar lo sangriento o para que en España no suponga otra cosa que la ola que venía del Este y no la que se cargó un sistema democrático adelantando, también para Cataluña, lo que hoy seguimos sufriendo.

También es preceptivo olvidar lo sucedido entre 1931 y 1936, aunque haya actas electorales y toneladas de documentación sobre fraudes, muerte, imposición y caos, para poner todos los esfuerzos a partir del 18 de julio de 1936 y mantenerlos hasta 1975 sin tocar temas espinosos que distraigan de la lucha contra el fascismo que no existió. Porque hubo una guerra, hubo una dictadura y hubo "franquismo", pero no fascismo. Sí, en cambio, comunismo.

Queda derogada a su vez, la memoria de lo sucedido en la Transición o a lo sumo se limitará a dar por descontado que sólo la izquierda trajo la democracia a España tumbando al Régimen de Franco en solitario. Tras el paréntesis, se vuelve a activar todo recuerdo posible de gobiernos del PP que tengan pendientes o colgantes episodios de corrupción (la Memoria prohíbe cruzar Despeñaperros) y se apaga la Máquina de nuevo con el golpe de Estado de la Generalidad de octubre de 2017, porque ni hubo golpe, ni violencia, ni altercado alguno. Todo esto ha de tenerse en cuenta antes de digerir lo que nos queda: perdón, comprensión, confianza y la ceguera final.

Pero aún podemos dar un paso más: borrar de la Memoria a Santiago Ramón y Cajal, a Gregorio Marañón, a Juan de la Cierva o a Ramón Menéndez Pidal e inmediatamente después rehabilitar a Oriol Junqueras, a los Jordis (Turull, Sànchez y Cuixart), a Forcadell, a Bassa, a Forn, a Rull y a Romeva. ¿Y qué tal fundar la Beca Junqueras por la Excelencia Democrática o el Premio Forcadell a la Tolerancia?

Esta es la conocida "magnanimidad" de los españoles, un modelo a seguir para vivir felices en la mentira, la manipulación histórica, la injusticia y la imbecilidad antipatriótica. España, tierra de políticos, yerma de científicos, de escritores, de navegantes y conquistadores. España, país de abajofirmantes sostenidos e insostenibles por insoportables, y ahora también de golpistas cariñosos que no quieren mal alguno para el prójimo si habla catalán y nada más que catalán. Pedro Sánchez y todo su Gobierno nos piden "comprensión", "confianza", "distensión", "recuperar puentes", "cicatrizar heridas" aunque entienden que podamos tener "reparos".

¿Reparos? Vamos a perdonar a unos tipos que dieron un golpe de Estado como acto final tras décadas de abierta desobediencia a la Ley. ¿Heridas? Las de los ciudadanos perseguidos, amedrentados y finalmente expulsados por hablar o escribir en español, por considerar que Cataluña es España. ¿Puentes? Los que siguen tendiendo Junqueras y los suyos con el 1-O, eterno 23-F del siglo XXI, y que hasta tienen resumido en Power Point para que lo entienda incluso un separatista.

Se saben tan inmunes que llevan los planes del delito a Office para que no se les olviden detalles. ¿Confianza? Sánchez dijo que jamás pactaría con el nacionalismo y tachó a Torra de racista, xenófobo y supremacista.

El 21 de mayo de 2018, tras la reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE, dijo:

La elección del señor Torra ha destapado las vergüenzas racistas del secesionismo (…) ha habido movimiento vinculados con pensamientos supremacistas y racistas que han cogido (sic) bastante apoyo social y, en consecuencia estamos viendo en distintos ámbitos de la UE una representación institucional de esos movimientos xenófobos y racistas. Aquí en España eso no había ocurrido… los propios análisis políticos que se hacían a lo largo de estos últimos años eran que en España no había surgido una extrema derecha, una corriente xenófoba, supremacista que pudiera tener una representación institucional importante en nuestro país. Bien, eso ya lo tenemos. El señor Torra no es más que un racista al frente de la presidencia de la Generalitat de Cataluña. Se ahí que nosotros dijésemos, y yo en particular, que el señor Torra no es ni más ni menos que el Le Pen de la política española.

Alguien le debió recordar que no se le podía escapar del todo Vox, aunque por aquel entonces no le preocupaba tanto. La dolorosa transcripción es literal:

Tan ultraconservador y racista son (sic) las declaraciones de Vox como los pensamientos y los escritos del señor Torra porque lo que están haciendo es erigirse en falsos expedientarios (sic) de carnets de buenos y malos españoles o de buenos y malos catalanes y catalanas.

Pero hoy, tres años después, el presidente quiere "reconstruir" y ya tiene una "agenda" para ello. Hoy, tres años después, si pudiera ilegalizaría a Vox mientras perdona en nombre de todos a sus xenófobos supremacistas preferidos, esos odiosos lepenistas que en 2018 eran extrema derecha.

Ellos también tienen su agenda —si no tienes agenda ya no eres nadie—, la del Power Point que les pilló la Guardia Civil. Y el camino marcado es bien sencillo: volver a forzar un referéndum, arrinconar al Gobierno con una mesa de imposición y dar otro golpe sobre el golpe. Total, la jurisprudencia de la estupidez española les favorecerá siempre. ¿Lo consentiremos otra vez?

Europa, el letón y Colón
El euroescepticismo engordará sin freno si Europa sigue bailando el agua a los nacionalismos que tantas veces han estado a punto de destruirla. La propuesta de resolución que está encima de la mesa del Consejo de Europa es favorable a los indultos y podría estar escrita por Torra o por Otegi pero la ha elaborado un letón llamado Boriss Cilevics, que lo mismo piensa que Granollers está en la periferia de Ankara.

El caso es que la realidad de lo sucedido en octubre de 2017 —y mucho antes y también después— es lo de menos para el letón que anduvo de turismo pagado por Madrid y Barcelona y ha concluido que la doctrina más ajustada a Derecho en este caso es la de pelillos a la mar. O peor aún, la de que hubo desproporción contra los golpistas, que fueron "impresionantemente pacíficos". De hecho, el letón nos recomienda reformar el Código Penal en materia de rebelión y sedición porque estamos un poco fascistas en la materia.

Lo adecuado sería querellarse contra este Cilevics por apología de la estupidez, además de por defender a los que promueven el odio y han provocado un éxodo de cientos de miles de personas. Si Europa es dar voz a tipos como el letón de marras, que habla sin tener idea alguna y defiende ideas contrarias a la Unión Europea y a la soberanía de sus miembros, no me extraña que ya no interese ni la Eurocopa.

Está en las normas de la Memoria Histórica —ahora también "democrática"— de la izquierda la obligación de distinguir entre fascistas y demócratas. Al hacerlo entre Marañón y Junqueras, Pedro Sánchez no alberga dudas, inaugurando así la Nueva Historia de España, posterior a un estado de alarma que ya está sub iudice.

El resto estamos obligados a distinguir sin complejos entre demócratas y golpistas o entre libertad y comunismo, como bien se hizo en Madrid. En nuestra mano está que la memoria sea algo individual que no pueda convertirse en Ley, más allá de las compensaciones y concordias naturales tras una guerra. ¡Cómo va a ser Memoria con rango de Ley algo que niega el valor o la mera existencia de la histórica nación española!

Empecemos de nuevo en Colón antes de que le consideren oficialmente un fascista y derriben la estatua. Y sin tonterías, por favor, que nos jugamos mucho.

Todos a Colón
Parar a Pedro Sánchez
Redacción. https://rebelionenlagranja.com 12 Junio 2021

El próximo domingo día 13 a las 12 del medio día la plataforma Unión78, liderada por Rosa Díez, por Fernando Savater y por María San Gil ha convocado una gran concentración en la Plaza de Colon de Madrid para mostrar el rechazo total de los españoles a los indultos que Pedro Sánchez pretende dar a los golpistas del 1-O condenados por el Tribunal Supremo.

Al llamamiento de la plataforma se han unido tras asociaciones y fundaciones de la sociedad civil española, además de los tres partidos de la oposición PP, Vox y C’s, cuyos líderes han confirmado su asistencia.

También desde este digital queremos llamar a nuestro lectores para que se sumen a la gran concentración de Colón.

Pedro Sánchez es ya sin lugar a dudas el peor presidente del gobierno de historia la democracia española.

Durante su mandato se han puesto en marcha políticas dirigidas a romper los acuerdos básicos entre los españoles.

Pedro Sánchez formó un gobierno de coalición con la extrema izquierda y el apoyo de los secesionistas, que ahora pretende apuntalar mediante la concesión de indultos a los condenados por el Tribuna Supremo por el llamado procés, que no fue más que intento de golpe de estado y de ruptura de la unidad de España desde las instituciones catalanas. Romper España es romper la convivencia entre los españoles.

Este gobierno ha tratado de enfrentarnos y de recuperar los odios de la guerra civil, ha debilitado de forma irresponsable todas las instituciones constitucionales, empezando por a La Corona, ha intentado asaltar el Poder Judicial, se ha enfrentado al Consejo de Estado, ha vulnerado la división de poderes, ha amordazado al nuestro parlamento con la excusa de la pandemia, se ha echado en brazos de los partidos enemigos de nuestra unidad e integridad nacional, ha blanqueado a los herederos de ETA, se ha convertido en una especie de conseguidor político de la tiranía venezolana en la escena internacional, ha deteriorado como nunca las relaciones con Marruecos, ha deshecho la política internacional y la posición de España en el mundo, ha hecho la peor gestión planetaria de la pandemia, ha arruinado a cientos de miles de autónomos y empresas, ha limitado derechos fundamentales y libertades públicas sin soporte constitucional, ha permitido la mayor subida de la luz de la historia, está preparando el mayor hachazo fiscal de la democracia. Pedro Sánchez sido el presidente que ha traído la cultura de la muerte mediante una ley de eutanasia que constituye un ataque brutal a la vida. Ha sido el presdiente que ha aprobado una ley para adoctrinar a nuestros hijos en los colegios. Ha sido el presidente de la ideología de género.

Y ahora es también el presidente que quiere legitimar la ruptura de España concediendo un indulto inconstitucional a los condenados por el Tribunal Supremo.

Gobernar no es manejar una nación a tu antojo. Dirigir un país no es hacer experimentos de ingeniería social. Ser presidente no consiste en imponer el capricho de uno a la sociedad.

Si: hay que parar a este presidente. Y la única forma de pararle es salir todos a la calle y clamar unidos contra su felonía.

Pedro Sánchez es el presidente del gobierno más dañino, más mentiroso, menos confiable de la democracia española. Es capaz de todo. Es un enorme amoral.

Por eso hay que estar en la plaza de Colón de Madrid, el día 13 a las 12,00 horas.

Hay que ir por España, por nuestras familias, por nuestros hijos, por nuestra supervivencia como sociedad.

Este medio pide a todos sus lectores que acudan a Colón.

Es un deber moral como españoles.

Manifestación de Colón
Espinosa de los Monteros: «Los indultos a los golpistas catalanes son un insulto a los españoles»

Vicente Gil. okdiario 12 Junio 2021

El portavoz de Vox en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, ha manifestado este viernes en el programa Hoy responde de OKDIARIO que «los indultos a los golpistas catalanes son un insulto a los españoles». Espinosa de los Monteros ha confirmado que toda la plana mayor del partido acudirá a la manifestación del domingo convocada en la plaza de Colón de Madrid por la plataforma Unión 78. El partido llama a sus militantes y simpatizantes a acudir también.

Espinosa de los Monteros cree que «hay que ir a Colón porque lo que el Gobierno pretende con los indultos a estos delincuentes es normalizar la comisión de delitos por parte de políticos, que, además, han tenido responsabilidades de gobierno». «Cometieron -añade- delitos muy graves, de los más graves que se pueden cometer, y eso tiene que tener una consecuencia penal».

«Si cuando uno comete un delito piensa que no va a haber consecuencias, habrá mayor probabilidad de que él u otro vuelva a cometerlo»

«En este caso además ellos mismos, que no han mostrado ningún arrepentimiento, han dicho que lo volverán a hacer».

«Es un insulto a los españoles y a los catalanes que se les pretenda indultar y más con una doctrina tan clara del Tribunal Supremo en contra de la concesión».

La foto de Colón
Carmen Calvo, vicepresidenta primera del Gobierno, ha dicho este viernes que «la foto de Colón es la foto de la discordia y el enfrentamiento». Espinosa de los Monteros responde: «Aquí la única foto de la discordia y el enfrentamiento es la de Sánchez y Calvo, la del Gobierno, abriendo las puertas de la prisión y sacando de la cárcel a unos delincuentes a cambio de su apoyo político».

¿Indulta Sánchez a Jonqueras y compañía o Jonqueras y compañía indultan a Sánchez?, le planteamos. «Está bien visto», responde. «Esto es en realidad un autoindulto. Sánchez indulta a los que le apoyan y lo que hace es legitimar los apoyos que recibe en el Congreso con el único propósito de permanecer unos meses más en la Moncloa, con un gobierno más o menos frágil, pero todavía en el poder».

Iván Espinosa de los Monteros cree que Sánchez no debería engañarse: «El nacionalismo es insaciable. Nunca está satisfecho. No se puede satisfacer a quien nunca quiere estar satisfecho. Porque en eso consiste ser nacionalista: pedir siempre algo más y conforme le das, siempre piden algo más. Con los nacionalistas nunca es suficiente».

Este viernes hemos conocido que la Guardia Civil encontró hace unos meses documentos de ERC en los que reconoce que van a usar la negociación con el Gobierno y la llamada mesa de diálogo para debilitar al estado. Para el portavoz de Vox, «ERC ha protagonizado ya dos golpes de estado. No es un partido democrático. Ha tenido un grupo terrorista vinculado [Terra Lliure]. De la misma manera que el PNV o Bildu no son partidos democráticos con orígenes muy feos y un historial de apego a la violencia». Y afirma: «Si ahora creen que no les conviene no la utilizarán, pero si en otro momento creen que les conviene volverán a la violencia y no dudarán en hacerlo».

El PP son muchos PP
Espinosa de los Monteros prefiere no hablar de otros partidos, pero preguntado si el PP va convencido el domingo a la manifestación de Colón sonríe y contesta: «¿A qué PP? Porque hay unos 18 PP’s. 17 en comunidades y Génova». Y yendo a la pregunta responde: «Yo creo que hay dos o tres que sí, que van convencidos». Y se queda pensando. «Bueno en realidad el PP de Madrid lo tiene claro y poco más. Creo que también el de Murcia viene…». Y afirma: «Génova no lo tiene claro o el PP gallego [de Núñez Feijóo]». «¿Irán con la boca pequeña según usted?», preguntamos. «Pues lo veremos», responde. Y recuerda que en su partido nadie, en ningún punto de España, ha cuestionado su presencia el domingo en Colón: «Todos los miembros relevantes de Vox estaremos en Colón y haciéndonos fotos con quienes nos las pidan, como siempre».

Hablando de fotos, le mostramos la de Pedro Sánchez en la reproducción del zulo de Ortega Lara y, aunque han pasado días, le pedimos que recuerde qué sintió o que pensó al verla. Se queda mirando la foto en el monitor y responde: «Ortega Lara no es solo miembro de nuestro partido. Siempre decimos que es el mejor de todos nosotros. Es una persona extremadamente prudente y correcta, que concede pocas entrevistas. Pero esa foto le causó mucho dolor porque es la utilización perversa de algo muy sensible. De la misma forma que agradeció mucho la visita de los Reyes porque le pareció que era algo hecho desde el corazón, también ha dicho que esta foto es una manipulación. Para Pedro Sánchez todos son instrumentos fungibles, cosas que se pueden utilizar». Espinosa de los Monteros no quita sus ojos de la foto mientras habla: «Me parece de un cinismo atroz y altamente ofensiva».

Los «caganers» del PP
Eduardo Inda. larazon 12 Junio 2021

Dejémonos de miserias y niñerías. Acudir mañana a mediodía a Colón es una obligación moral. Seas de izquierdas, de derechas o de ese centro que no existe. El único carnet que hay que presentar a la entrada es el de demócrata. Cualquier tipo decente de ese PSOE transversal que simboliza González es bienvenido. Lo mismo cabe colegir de los podemitas de bien, que se niegan a comulgar con esa rueda de molino que representa la diabólica identificación izquierda-independentismo que han sacralizado Sántxez y el desaparecido multimillonario Iglesias. Cuando un Gobierno teóricamente constitucional tiene de socios a unos golpistas, a los que encima va a indultar, nuestro deber cívico es lanzarnos a la calle. El recurso al pataleo por cuanto no habrá manera de desahuciar a este pájaro de Moncloa en dos años y medio. Salvo que los sondeos le sean favorables, una utopía a día de hoy, intentará llegar a noviembre de 2023 para ser presidente de turno de la UE en el segundo semestre de ese año y para manejar a su antojo los 140.000 kilazos que llegarán de Europa, con o sin su correspondiente 3% de peaje. Casado y Abascal (de la tonta útil naranja del presidente ni hablo) han de dedicar todos sus esfuerzos a combatir a este imperio del mal que es la suma del PSOE de Sántxez, Podemos, ERC y Bildu.

Y han de hacerlo en la calle, en el Parlamento y en los tribunales. Algo, esto último, que ha puesto a huevo un presidente que ha hecho de la prevaricación una forma de vida. ¿Qué es, si no, ciscarse en la unánime negativa del Supremo a los indultos? ¿Qué, si no un ataque a ese pilar de la democracia que constituye la separación de poderes, es ningunear el informe del tribunal sentenciador? Con ser todo esto grave, un golpe de Estado sobre el golpe de Estado, mucho más se antoja moralmente el «no» de una facción del PP (en la que no está Ayuso) a participar en esa protesta que inundará la plaza presidida por la bandera de 294 metros cuadrados?

¿Qué mejor tienen que hacer mañana los por otra parte eficaces barones Feijóo, López Miras, Moreno o Mañueco? No hay ineludible boda porque no tienen vástagos en edad casadera. Bautizos tampoco porque ninguno ha sido papá recientemente. Menos aún hay que lamentar luctuosos episodios de fuerza mayor. Darán plantón porque se hacen popó por el qué dirán. Los cuatro tienen clara la vileza que suponen los indultos, pero están atrapados por el miedo escénico que provoca el pensamiento único. Les entra el tembleque sólo de pensar la que les caerá de esa mayoritaria pléyade de contertulios de extrema izquierda, lo que escribirán de ellos los periodistas de cámara de Sántxez o lo que les soltarán Àngels Barceló, el payaso de Risto y los Echenique, Errejón o Monedero de la vida.

Olvidan dos cosas: que Vox no es extrema derecha sino derecha conservadora constitucional y que los convocantes no son dos skinheads sino un luchador antifranquista (Savater) y una socialista que defendía la democracia en el País Vasco en los años de plomo (Rosa Díez). Hacerse la foto en Colón es éticamente mil veces más recomendable que posar al lado, metafóricamente o no, de Junqueras, Otegi, Iglesias o Puigdemont. Los ausentes serán involuntarios cómplices de Sántxez. Así de claro.

Cataluña, el Gran Guiñol
Gregorio Morán. vozpopuli.es 12 Junio 2021

No es que no existan demócratas y constitucionalistas en Cataluña, pero no tienen quien les represente y menos aún quien les defienda

Primero fue el drama, ahora toca la comedia. Empezó con una sublevación institucional jaleada en las calles. Hubo atropello, violencia y una intención inequívoca de hacerse con el poder y, para empezar, un intento de ocupaciones de los centros que amenazaban con mantenerse fieles a sus responsabilidades como garantes de la ley y la Constitución. Me importa una higa lo que consideren nuestros nada afamados jurisconsultos. Yo lo viví. Empezaba el otoño de 2017.

Primero habían allanado el terreno; llevaban años preparándolo. Tuvieron miedo de las consecuencias, y los jefes, en un ejercicio de incompetencia y torpeza, no supieron que iniciar una revuelta es más fácil que saber darle un sentido. Ahí se quedaron, pero las mesnadas “indepes” estaba ya dándole gusto a la intención y siguieron hasta que miraron alrededor y no había más que destrozos. Fue una asonada, que se decía en el siglo XIX, pero parecía una fiesta.

Fiesta para unos, castigo para los demás. Algo se había conseguido: dividir en dos bloques la sociedad catalana, los facciosos que se sublevaron y los perplejos que hubieron de sufrirlo. Desde entonces gobiernan los facciosos y como en toda lucha de banderías quienes mandan se hacen con el botín. Aún siguen administrándolo y pelean por que nadie se lo arrebate. Quien pretenda ver en el actual conflicto entre Junts (ex Convergencia) y Esquerra Republicana algo de mayor enjundia, está desperdiciando su talento. O bien tiene intereses en el reparto, caso del PSC con Miquel Iceta a la cabeza.

Aquí entra el presidente Sánchez, que se enteró de que existía un territorio con problemas el día que le llamó el nunca suficientemente despreciado Mariano Rajoy para dar su consentimiento a la aplicación del artículo 155 de la Constitución. Y le dijo que sí y era tal su desconocimiento de lo que se ventilaba que la única condición que puso fue rechazar que se aplicara el tal artículo en los medios de comunicación dependientes de la Generalidad. Es decir, que siguiera la pelea, pero con armas de intoxicación masiva.

Hoy el PSC es la única fuerza impotente del constitucionalismo, por más que a la noche reniegue de lo que dice durante la mañana. No es que no existan demócratas y constitucionalistas en Cataluña, pero no tienen quien les represente y menos aún quien les defienda

Quizá alguien le susurró que de ahí podía obtener beneficios; la mano blandita de Miquel Iceta seguro que no era ajena al recurso. Hicieron un pan como unas hostias y por eso recibieron lo que se habían trabajado. Hoy el PSC es la única fuerza impotente del constitucionalismo, por más que a la noche reniegue de lo que dice durante la mañana. No es que no existan demócratas y constitucionalistas en Cataluña, pero no tienen quien les represente y menos aún quien les defienda. Ciudadanos soportó la vileza facciosa hasta que se cansó y marchó a Madrid en busca de mejor y mayor fortuna, y ahí perdió hasta la vida jugándosela a la ruleta rusa. Fue el final del período dramático.

Y empezó la comedia que nos trajo hasta el Gran Guiñol. Desde hace años, muchos, hay un decreto pendiente de ser llevado al BOE y que por el falso pudor de no delatar su condición de trileros no osan consumar. Sería muy breve y explícito. “A partir de la fecha queda prohibida la utilización de vídeos y declaraciones políticas anteriores al día de hoy”. Esa amnistía total para el recuerdo nos evitaría enfermedades mentales ligadas a la coherencia, la manipulación y la valoración, en toneladas de mentiras, pensadas para engañar a la ciudadanía. Sería un modo de atajar la otra pandemia que nos castiga: la perseverancia en el engaño.

No podía haber indultos porque los penados eran renuentes a la corrección de sus inclinaciones y amenazaban con reincidir. Habrá indultos. No puede existir una mesa de la Generalidad y de España para tratar asuntos de competencia del Estado porque sería dar preponderancia a una comunidad autónoma sobre el resto, amén de que mostraría la resistencia de una y la fragilidad de la otra. Habrá mesa. No deberían participar los delincuentes políticos porque implica la amnistía “de facto”. Irán quienes decidan los dos partidos facciosos que forman gobierno en Cataluña. Si le parece bien a Oriol Junqueras que cada vez tiene más claro que su papel puede emular al del inefable “español del año”, Jordi Pujol, le tendremos de cuerpo presente en la misma mesa que el Estado. ¿Acaso no advirtió el ministro Ábalos que estábamos ante un Mandela montserratino? Asumía el papel de gerifalte del apartheid. Nadie en su sano juicio y sin subvención piensa en la idea de un referéndum en Cataluña. Pero como de momento queda lejos el 2023, fecha de caducidad de la idea, los actuales participantes del Gran Guiñol ya sugieren que podría haber otro referéndum, aún por concretar. Hay que irse preparando para asumirlo.

No puede existir una mesa de la Generalidad y de España para tratar asuntos de competencia del Estado porque sería dar preponderancia a una comunidad autónoma sobre el resto, amén de que mostraría la resistencia de una y la fragilidad de la otra

Las bases para que culmine el festejo están echadas. El gobierno de Cataluña, fileteado entre el fugado de la justicia, Puigdemont, y el principal actor de la asonada, Oriol Junqueras, han puesto en la mesa las raciones para que coman los suyos. El reo Jordi Sánchez, delegado de Puigdemont en la trena cinco estrellas, se ha esforzado para que el controlador de los dineros sea Jaume Giró, un viejo conocido en la medicina homeopática -dosis adecuadas- de las subvenciones. Ya le pagaba al tal Jordi Sánchez por mediación de La Caixa y durante varios años a su tapadera, por buen nombre Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Pompeu Fabra. Ahora en su condición de consejero de Economía, administrará en Publicidad Institucional un mínimo de 32,5 millones -cómputo de 2018-. La homeopatía da para mucho.

Primero fue llamar “venganza” a la Constitución restablecida. Ahora que uno debe abandonar cualquier idea de venganza, que por cierto nunca tuvo, y que entramos en el enjundioso palabro de la Magnanimidad, concepto siempre reversible, abordemos, pues, lo que puede ser mañana. Estamos contemplando el Gran Guiñol metidos en un fangal que a nosotros nos llega a la cintura y a ellos les cubre hasta las cejas. Consolémonos porque lo que sí tiene de fascinante este proceso es lo imaginativo de las palabras y lo miserable de las razones. Dure lo que dure se nos hará eterno y cualquier opción diferente roza lo impensable y amenaza con ser “empeorable”.

El presidente del Gran Guiñol cada vez tiene mayores dificultades para lidiar con la fragilidad de sus bases. Unidas Podemos pueden poco y a duras penas se mantienen unidas, deslizándose hacia la inanidad. El PNV advierte de que romperá la caja única de la Seguridad Social. Con Bildu los viajes son peligrosos; tienen la vieja experiencia de los finales abruptos. No es extraño que el Gran Muñidor se dedique a recorrer el mundo ahora que la casa se resquebraja.

‘VOX jamás aceptará los indultos a quienes son responsables de los delitos más graves de nuestra historia reciente’
ENTREVISTA A IGNACIO GARRIGA
José Antonio Fúster. https://gaceta.es/ 12 Junio 2021

La Gaceta de la Iberosfera entrevista a Ignacio Garriga, líder de VOX en el Parlamento catalán, en los días previos a la celebración de la manifestación de este domingo 13 de junio contra los indultos que el Gobierno socialcomunista quiere conceder a los golpistas del procés.

El diputado de VOX, que lidera el equipo de la formación de Santiago Abascal en el Parlamento de Cataluña -en el que entró con fuerza con once diputados tras las elecciones autonómicas del pasado 14 de febrero- confirma el rechazo del partido a los indultos: «VOX jamás aceptará los indultos a quienes son responsables de los delitos más graves de nuestra historia reciente, son un insulto para el conjunto de los españoles».

La convocatoria de este próximo domingo, orquestada por la ex líder de UPyD, Rosa Díez, y respaldada por VOX, supondrá «un antes y un después en el ánimo del sentir nacional«, afirma Garriga, quien admite que, aunque no sabe si la concentración «servirá para derrocar al Gobierno Sánchez», confía en que sí sea útil para «empezar a reconstruir y liderar la España ‘post-Sánchez’, que es fundamental y urgente».

El éxito de VOX en Cataluña -el partido obtuvo más de 200.000 votos- ha supuesto, para los millones de catalanes que no comparten el deseo secesionista en la comunidad, el apoyo y la representación que, hasta ahora, no tenían en la región; un pilar en torno al que la formación ha ideado su proyecto político: «Desde el 14 de febrero empezamos a construir un nuevo capítulo de la historia de España y de Cataluña, que tengo el honor de liderar, y vamos a dar esa batalla permanente con un plan muy claro: explicar a los catalanes cómo el separatismo nos ha negado durante décadas la libertad política, cómo utiliza la educación para adoctrinar a nuestros hijos y cómo se sirve de los medios de comunicación para generar un clima de odio, confrontación y división», afirma el líder catalán.

Garriga también se refiere al Partido Popular al que culpa de no «confrontar» al separatismo y de haber llevado a la comunidad a la situación actual: «Los Gobiernos de Aznar y Rajoy son responsables de nutrir de competencias al separatismo, de que la ‘bestia’ se fuese haciendo cada vez más grande», señala.

En cuanto al Partido Socialista y su representante en Cataluña, Salvador Illa, el diputado tiene claro que es el principal responsable de la «mordaza» que el resto de formaciones ejerce contra VOX: «Illa fue quien impulsó ese cordón profundamente antidemocrático contra nosotros. Ha demostrado sobradamente que es un radical disfrazado de moderado. Está intentando amordazar a la única alternativa que tiene una clara intención de liderar la disidencia en Cataluña». Frente a esta anormalidad democrática, Garriga lo tiene claro: «Que les quede claro a los catalanes que, en ningún caso, estamos condenados a sufrir bajo el yugo totalitario el separatismo, que podemos mirar al futuro con esperanza».

¡Viva la muralla!
Eduardo Goligorsky. Libertad Digital 12 Junio 2021

La manifestación del domingo en Colón será el segundo acto masivo de la epopeya democrática que se inauguró en Madrid el 4 de mayo.

El Tribunal de Cuentas continúa investigando las cuantiosas malversaciones que han perpetrado los capitostes del procés y su legión de chupópteros para financiar la campaña de difamación contra su patria española en el resto del mundo a través de un fraudulento servicio exterior apodado Diplocat. Ahora el Gobierno Frankenstein ha completado una de sus incontables claudicaciones poniendo a su vicepresidenta Carmen Calvo al servicio honorífico, ya que no honorable, de este despilfarrador chiringuito antiespañol. La ha convertido en Madame Diplocat.

Giro de 180 grados
La táctica que aplica Madame Diplocat también está encaminada, como la de los amanuenses de la Generalitat, a blanquear la política sediciosa de los supremacistas catalanes ante los Gobiernos europeos y del resto del mundo, pero esta vez avalada por el Gobierno del país contra el que se desarrolla la campaña. Madame Diplocat desempeñó su nuevo papel en el encuentro que mantuvo con el italiano Gianni Boquicchio, presidente de la Comisión de Venecia, órgano consultivo del Consejo de Europa, a quien engatusó con fake news tendenciosas sobre las virtudes atribuidas a los indultos exprés y las reformas atenuantes del Código Penal (LV, 6/6). O sea que al hacer ostentación de esta andanada de medidas revisionistas impugnadas por el Tribunal Supremo, confirmó tácitamente las patrañas del viejo Diplocat de la Generalitat secesionista sobre la naturaleza política e injusta de las sanciones dictadas con todas las garantías legales. Sanciones que Frankenstein va a anular alevosamente.

Isabel García Pagan hurga en este giro de 180 grados y en la consiguiente retractación de los argumentos legalistas hasta hoy vigentes, en la que incurre el nuevo Diplocat monclovita ("Indultos, el poder y la fuerza", LV, 7/6):

Ahora es el Gobierno de Pedro Sánchez el que se aferra a la carta europea para defender la resolución política del conflicto catalán, adelantándose con los indultos a los presos independentistas a posibles correctivos que se achacarán a la administración de justicia. (…) La bandera del ordenamiento legal esgrimida ante las instituciones europeas por Josep Borrell desde el Ministerio de Exteriores se somete a la apuesta por el diálogo y por una justicia que huya de la "venganza" en la resolución de un conflicto político.

Mosaico pseudojurídico
Cuentos chinos. El aparato de propaganda de la conjura antiespañola montó un mosaico pseudojurídico con fragmentos de un informe preliminar de la Comisión de los Derechos Humanos del Consejo de Europa. Pero, como reconoce a regañadientes Antoni Puigverd ("Desbloquear mundos paralelos", LV, 7/6), dicho informe indica

que la actuación de los políticos independentistas ha sido inconstitucional e ilegal, y que la Administración de Justicia de España en defensa de la legalidad vulnerada tuvo lugar dentro de los parámetros de un Estado de derecho.

Y si bien a continuación el informe toma partido por las medidas de gracia, lo cierto es que aún no ha sido aprobado por el Consejo de Europa, a lo cual se añade el hecho de que los reos han contado con abogados defensores de élite, en los cuales se invirtió una parte de las sumas astronómicas de dinero que ha derrochado el Diplocat en la ofensiva independentista.

El ala paleolítica
Esta es la situación actual. España padece un Gobierno que ha asumido las funciones que hasta ahora desempeñaba, sin éxito, el Diplocat, y que consistían en estrechar vínculos entre la república ficticia catalana y los países realmente existentes, y en despertar corrientes de simpatía hacia los presos y fugitivos por delitos contra la Constitución. Madame Diplocat se ocupa ahora de estos menesteres espurios.

Entretanto, los sediciosos perseveran en sus desafueros. Emplean el diálogo que les ofrece un interlocutor entreguista para repetir las amenazas y los chantajes de siempre. Amnistía, autodeterminación, independencia. El vicepresidente de la Generalitat, Jordi Puigneró, representa el ala paleolítica en este equipo de neandertales. Entrevistado por La Vanguardia (6/6) sentenció, refiriéndose a los indultos:

Si los quieren hacer, que los hagan. Será bueno para los presos y sus familias. Pero solo resuelven nueve casos, no el conflicto entre Cataluña y España. La única manera de resolverlo es reconocer que Cataluña es un sujeto político, acabar con la represión, y la amnistía, que resuelve también el exilio. (…) Y en este proceso, Puigdemont no es el problema, es la solución. Si no se soluciona el problema del exilio será muy difícil que podamos llegar a una solución global del conflicto. Siempre tendremos un presidente legítimo en el exilio y eso queremos solucionarlo.

Indagado sobre la posibilidad de repetir un referéndum unilateral en esta legislatura, respondió:

No es la primera opción, pero no la descartamos si intentamos llegar a un acuerdo y el Gobierno no se mueve. Ya demostramos el 1-O que la vía unilateral es posible (sic).

El segundo acto
Los panglosianos intentarán subrayar diferencias de lenguaje entre el presidente Pere Aragonès y el vicepresidente Jordi Puigneró. Pero ¿acaso los dos no forman parte del mismo Gobierno? ¿No estuvieron tres meses limando asperezas? ¿Aragonés no se estrenó en su cargo exigiendo amnistía y autodeterminación, y fijando como objetivo la creación de la república catalana independiente? Y, para más inri, ¿quiénes se asocian a estos energúmenos desde fuera de Cataluña para ayudarlos a implementar la conversión de España en un puzzle de repúblicas bananeras? Un nido de víboras compuesto por sanchistas sin escrúpulos, comunistas mal reciclados, casquería proetarra, chusma antisistema. Solo falta que presos y prófugos salgan de sus estancias penitenciarias o palaciegas y vengan a encabezar la rebelión para que el país se convierta en un infierno.

Frente a esta marabunta depredadora enferma de odios atávicos impregnados de toxinas identitarias, se levantará el 13 de junio, en la plaza de Colón, la muralla de un pueblo sano, de ciudadanos libres e iguales convocados por la Unión 78, circunstancialmente despojados de sus preferencias partidistas y congregados en torno a la Constitución de su patria y a la Monarquía parlamentaria. Será el segundo acto masivo de la epopeya democrática que se inauguró en Madrid el 4 de mayo. ¡Viva la muralla!

España, entre la foto de Colón y la del zulo de Ortega Lara
Alberto Pérez Giménez. vozpopuli.es 12 Junio 2021

En esta España de los bandos, del conmigo o contra mí, si hay que optar entre la foto de Colón o la del zulo en la que los socios de Sánchez encerraron a Ortega Lara, yo no tengo ninguna duda

Este domingo, miles de personas se concentrarán en Colón para protestar contra los indultos que el presidente del Gobierno está a punto de conceder a los presos del Procés como peaje indispensable para intentar agotar la legislatura con el apoyo de los independentistas.

La maquinaria del Gobierno no para de relacionar el acto de Colón con el “trifachito”, la “España de la revancha” frente a la “magnanimidad” y la “reconciliación” y de asegurar que todos los que se van a concentrar allí –que seguramente serán miles, si hacemos caso a todas las encuestas que muestran que dos de cada tres españoles están en contra de la medida “de gracia”- son fascistas de la peor calaña.

Además de los convocantes, gente tan “peligrosa” como María San Gil, Rosa Díez o Fernando Savater –que no podrá acudir presencialmente al no haberse recuperado de una reciente afección- estará también José Antonio Ortega Lara. Y ¿qué quieren que les diga? Frente a los que azuzan el fantasma de la “foto de Colón”, está la foto del zulo de Ortega Lara.

Hace poco más de una semana, con motivo de la inauguración del Memorial de Víctimas del Terrorismo en Vitoria, el presidente del Gobierno se hizo una foto dentro de la reproducción exacta de esa especie de ataúd en el que Ortega Lara fue enterrado en vida más de quinientos días.

En esta España de los bandos y las peleas a garrotazos, del conmigo o contra mí, de la polarización extrema en la que muchos políticos y medios retozan alborozados, si hay que optar entre la foto de Colón en la que esté Ortega Lara o la del zulo en la que los actuales apoyos de Sánchez, como Bildu, encerraron al funcionario de prisiones, yo no tengo ninguna duda.

Si hay que optar entre la foto de Colón en la que esté Ortega Lara o la del zulo en la que los actuales apoyos de Sánchez, como Bildu, encerraron al funcionario de prisiones, yo no tengo ninguna duda.

En este diabólico juego de enfrentamientos, gente como Savater o Andrés Trapiello –el ‘revisionista’, según un tal Pepu- no tienen reparo alguno en tener bien claro dónde quieren ser fotografiados. Y, como ellos, habrá decenas de miles de personas.

El uso político de la foto será inevitable. Habrá que ver cómo Pablo Casado evita ser retratado al lado de Santiago Abascal mientras otros ‘barones’ que temen ser contaminados –Feijóo, Moreno Bonilla, Maíllo- alegan una agenda cargada para no aparecer en la foto.

La presidenta de la Comunidad de Madrid en funciones y a punto de ser ungida como todopoderosa lideresa del PP gracias al 4-M, Isabel Díaz Ayuso, no para de proclamar que ella sí estará. Ciudadanos, que necesita tener presencia en sus últimas horas y no quiere que Vox patrimonialice el acto, también enviará a su plana mayor. Una gran ocasión para no tener complejos ni dejarse llevar por los cálculos políticos.

El acto de Colón no servirá para mucho a efectos prácticos. El Gobierno acelera los indultos como paso previo a la remodelación que tendrá lugar la segunda quincena de julio. Aprovechará cualquier incidente o salida de tono para hablar de “trifachito”, “extrema derecha y derecha extrema” y venderá la nueva reedición de “la foto de Colón” como la España “de la revancha”.

Y firmará los indultos en el primer Consejo de Ministros que sea posible. Una vez cumplido uno de los “gestos” que se exigía como contrapartida a los presos –la carta pública de Oriol Junqueras en la que el líder de ERC ya no desdeñaba el indulto como medida “para ayudar a superar el dolor” y cuestionaba la vía unilateral- el Ejecutivo solo espera a que pasen las primarias andaluzas y la concentración de Colón para hacer efectiva la medida de gracia, que deberá ser parcial al tener en contra el criterio del Supremo.

Es el precio que el presidente del Gobierno debe pagar para conseguir el tiempo que necesita para gestionar el maná europeo e intentar con ello terminar la legislatura y dar la vuelta imposible a las encuestas.

Por ello, cuando oigan hablar de la “foto de Colón”, basta con recordar la de Sánchez en el zulo. Si quieren reducirlo a una cuestión de bandos, de blancos y negros, entre Ortega Lara y sus carceleros, lo tengo claro.

Las universidades catalanas solo tienen un 10% de exámenes de Selectividad en castellano
Según explican profesores de los tribunales donde se celebran las pruebas, no se llevan a las aulas ejemplares en castellano para evitar que más alumnos pidan hacerlo en este idioma
Laura Fàbregas. vozpopuli.es 12 Junio 2021

La denuncia de la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB) a la Generalitat por marginar el castellano en las instrucciones sobre los exámenes de acceso a la universidad ha sacado a relucir otras irregularidades que se desarrollan durante la celebración de estos exámenes después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) obligara a ofrecer las pruebas en los tres idiomas oficiales (castellano, catalán y aranés). Según ha podido saber Vozpópuli, los tribunales de estas pruebas solo llevan a las aulas alrededor del 10% de copias de exámenes en castellano.

Algunos vocales de los tribunales que han participado en las pruebas de este año han trasladado incidencias a su presidente por la imposibilidad de dar copias en castellano ante la demanda de alumnos que lo pedían. Este año, explican las fuentes consultadas, y debido a la mediatización de la cuestión, ha habido más alumnos que se han atrevido a solicitar hacer el examen en castellano, pero no se ha podido abastecer la demanda.

Desde Impulso Ciudadano, que llevan estudiando estos exámenes desde los últimos diez años, explican que en las pasadas ediciones, para un examen con 130 alumnos sólo había disponibles 20 ejemplares en castellano. Por esta razón, muchos tribunales las otorgan en catalán por defecto u orientan la pregunta de si "necesitan copias en castellano" en lugar de si la "quieren en castellano" para evitar que el número de quienes la solicitan en la lengua de Cervantes sea mayor.

"En los años anteriores no se podían llevar las copias en castellano a la clase. Se guardaban en otro sitio y solamente se podía ir a por ellas cuando el alumno lo había solicitado. Algún profesor me comentó que él las llevaba disimuladas por si se las pedían y no hacerles perder tiempo, pero que, en principio, hacerlo así era una irregularidad", explican desde la entidad.

Sin criterios unificados
Otro profesor que en esta edición estuvo en una de las aulas con más alumnos (este año la mayoría son de unos 30 alumnos debido a la pandemia), pero que prefiere mantener el anonimato, explica también a este medio que solo había tres copias en castellano del examen de Historia por una clase de más de 60 alumnos.

Además de esta carencia de exámenes que no son en lengua catalana, hay "consignas" -habladas, nunca por escrito- para "no proponer" a los alumnos hacer las pruebas en castellano. "En el pasillo, fuera de la clase, nos han dicho de no proponerlo porque no las hay", añade este profesor a instancias de este medio.

El hecho de que ni el presidente ni secretario del Consell Interuniversitari de Cataluña haya ordenado ejecutar lo acordado en la resolución del TSJC ha propiciado que cada tribunal haya resuelto las cautelarísimas de la justicia catalana a su manera. En algunas aulas se han intentado cumplir con mayor grado, pero en otras han mantenido la consigna de no llevar más que un 10% de ejemplares en castellano y de no ofrecerlo en los tres idiomas en igualdad de condiciones.

Según explican los profesores, la mayoría de alumnos "hacen el examen en la lengua en que les han impartido la asignatura" y que "normalmente es en catalán". Añaden, sin embargo, que hay casos en que no es así, pero que entonces tampoco les ofrecen las pruebas en castellano.

El Govern 'blinda' su modelo
La consejera de Investigación y Universidades, Gemma Geis, afirmó que “no se iban a tocar” las pruebas de la PAU. Si el primer día de dichas pruebas comunicó que solo había habido un 1% de alumnos que lo habían pedido en castellano, el segundo día hablo de un 5%. En total, hay más de 5.000 alumnos en Cataluña que se están examinando.

Por su parte, la AEB denunció el incumplimiento del Govern de la resolución del TSJC. La Generalitat ha tenido varios días para presentar sus alegaciones hasta que la justicia catalana decida, en las próximas semanas, sobre el fondo de la cuestión.


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