AGLI Recortes de Prensa   Sábado 24  Julio  2021

Un país al borde de la quiebra y con el enemigo en casa
Daniel Lacalle. El español 24 Julio 2021

"And I know that it's real from the way that I feel and I feel like I'm free at last", Neal Morse.

Endeudarse, subir impuestos y entorpecer la inversión no es una política social. Es la receta de la ruina.

España registró en el primer trimestre de 2021 un déficit público del 8,2% del PIB, uno de los mayores de la Unión Europea. A ello hay que añadir que en 2020 fue el país de la Unión con el mayor déficit, un 10,97%. Lo más importante, en 2019 aumentó también su déficit público al 2,8% del PIB. Eso significa que la deuda pública ya supera el 125% del PIB.

Este enorme aumento de déficit no se justifica por la caída de ingresos. Los ingresos fiscales de España cayeron solo un 5% en 2020 y en 2021 se estima que alcanzarán una cifra récord superando los niveles pre-pandemia aunque la economía siga un 5% por debajo (con respecto al nivel de PIB de 2019).

El Ministerio de Hacienda estima que no solo se recuperan, sino que se rebasarán, las cifras de ingresos fiscales de 2019, cuando se obtuvieron 487.804 millones, hasta superar los 489.640 millones de euros. Esto significa que, mientras las empresas y contribuyentes españoles siguen mucho peor que en 2019 y hay un millón de personas más sin empleo entre parados, ERTE y autónomos en cese de actividad, la máquina recaudatoria ha aumentado el esfuerzo fiscal de empresas y familias.

Esta es otra demostración de la falacia de que “hay que reducir el déficit subiendo impuestos”. Primero, subir impuestos no significa mejorar ingresos y, segundo, todo lo que se recauda se lo gastan con creces.

Pero los gastos siguen desbocados, y no es “por la Covid-19”. El gobierno ha mantenido todos los gastos pre-pandemia, disparado el coste en asesores y gasto corriente, y ha dilapidado el espacio fiscal que nos han concedido una Unión Europea y un BCE extremadamente generosos.

Un apoyo sin precedentes donde el Banco Central Europeo ha comprado el 100% de la deuda neta emitida de España, disfrazando el riesgo real y manteniendo la prima de riesgo artificialmente deprimida.

No podemos decir que esto le está pasando a todo el mundo. Porque en la Unión Europea se ha reducido el déficit a un 6,8% y hay varios países en superávit.

El gobierno fía a la paciencia infinita de la UE y al apoyo eterno del BCE la consolidación fiscal mientras aumenta gasto corriente y reduce el potencial de crecimiento y empleo aumentando los impuestos. Es como intentar achicar agua de un barco que se hunde abriendo más agujeros en el casco.

Subirán los impuestos y el gasto desbocado seguirá manteniendo un déficit inasumible. Es peor, porque la subida de impuestos impide al país alcanzar su crecimiento y empleo potencial. Esta semana, un grupo de economistas hemos presentado un estudio sobre la fiscalidad en España en el que se detalla lo que debería ser una política fiscal orientada al crecimiento. Lo pueden leer aquí (Bajar impuestos para crecer más). hhttps://www.dlacalle.com/bajar-impuestos-para-crecer-mas-2/

Esta política de “la cigarra”, de gastar como si no hubiera mañana en tiempo de expansión monetaria y gastar aún más en recesión, va a generar un enorme problema a medio plazo. La quiebra de España no se tiene que dar

La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) prevé que un 40% del gasto público disparado en estos años se mantenga tras la recuperación y alerta de que el déficit estructural se situará en el 4,6% del PIB.

¿Qué hace mientras tanto el gobierno? Pedir un análisis del gasto centrado en las deducciones empresariales y ayudas, no en la montaña de gastos duplicados y burocracia inútil.

Moody’s además alertaba esta semana sobre los estímulos fiscales, recordando que “los multiplicadores fiscales del gasto público en Europa se sitúan típicamente por debajo de 1, por lo tanto, la deuda probablemente volverá a subir” con los fondos europeos.

Este aumento constante de riesgo tiene un precio. Nos dicen que no va haber recortes mientras están recortando a todos los contribuyentes vía aumentos de impuestos para, encima, no eliminar el déficit, y lo que ocurrirá es que los recortes en el futuro serán mayores.

Mientras, Podemos -el enemigo en casa- dinamita cualquier posibilidad de atraer inversión extranjera troleando el viaje de Sánchez a EEUU o cualquier esfuerzo que se lleve a cabo desde las comunidades autónomas.

Por un lado ponen escollos a la inversión y por otro nos endeudan y arruinan. Pero dicen que se preocupan por la gente. Son una máquina de miseria y destrucción.

El apoyo de la UE y el BCE no es ni eterno ni gratis, lo pagamos todos los contribuyentes de la Unión Europea y los ahorradores.

España solo puede salir de este agujero fiscal atrayendo más inversión, más empleo y más crecimiento que los países de nuestro entorno. Eso no se puede conseguir con una fiscalidad extractiva y confiscatoria y con el enemigo del empleo y la inversión, Podemos, instalado en el gobierno.

Sánchez, artista del engaño
Jimmy Giménez-Arnau. okdiario 24 Julio 2021

La imagen que Sánchez proyecta es la del narcisista de medio pelo, emocionalmente frívolo, intelectualmente nulo. Mendiga votos a los separatistas, a cambio de regalarles miles de millones – que salen de nuestros impuestos-, sin importarle desgajar la Nación. Este Tartufo, siempre abierto a ofertas delirantes, no contempla otra solución para permanecer en La Moncloa, que pactar una repúbliqueta bananera a ritmo de sardana. Tal fariseo con sus ministras bolcheviques, atentan contra la prosperidad del pueblo español. Han puesto precio a cada hispano y hemos sido vendidos a esas mafias de mercaderes. Y todo, para que el pachá siga en palacio.

En la rifa de presidentes, nos tocó un maniquí que ningunea al Rey, veja a los jueces, ridiculiza a las fuerzas del orden y se chotea de la Constitución. Sus días como atracador más buscado del Ejecutivo se cuentan con los dedos. Tras haber cometido mil atrocidades, cien mil indecencias, resulta casi imposible que dure mucho en el cargo. Su rastrera imagen actual no admite reciclaje, ni perdón. Ha tocado fondo un subacuático, que ya es decir. Sin embargo, logra renacer de la nada rescatando sus sueños narcisistas, de fama y gloria. Hacer el ridículo no le frena pues ser banal, es algo que soporta desde que era un niño y no le importa lo más mínimo. Su único placer, es el poder que disfruta para manipular a la gente. Ése es su orgasmo.

No olviden que hablamos de un tipo muy peligroso que carece de ideología. Su exclusivo afán es sacar del trono a Felipe VI, para proclamarse emperador de las españas. Lo dicho, nuestro futuro está en manos de un subacuático y que me entienda quien quiera. El mismo que juró tres veces, que había acabado con la pandemia y nos animó a no usar la mascarilla, nos metió en la quinta y devastadora ola. ¿Cómo dejamos que nos presida un irresponsable de tal magnitud? ¿Quién cree que este papanatas, recuperará el país económicamente?

Artista del engaño, en su breve pero cómica gira por Estados Unidos ha sabido vender lo único bueno que tiene, su bella estampa. Allí no conocen lo malo que es este tipo, por dentro, ni lo que miente, cada vez que abre la boca. Pero a la hora de vender su propia y estúpida propaganda hemos de reconocer que es un genio. Fue capaz de hacer creer a las gringas, que es el nuevo Superman. No habrá firmado ningún contrato, pero tiene a todas las insatisfechas masturbándose como locas.

Ojalá Sánchez sólo sea un cínico
EDITORIAL. https://gaceta.es  24 Julio 2021

«Quisiera ser recordado por la respuesta a la pandemia […]
Creo que los españoles agradecerán y valorarán muy positivamente lo que hicimos en estos difíciles momentos de nuestra Historia y de la Historia de la Humanidad».
(Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España)

Sólo caben dos posibilidades. Una mala y otra peor. La mala sería que Pedro Sánchez fuera el presidente más cínico de la historia de la democracia española, muy por encima de otros cínicos de Ateneo con verrugas que padeció España hace ya tiempo. El cinismo, es decir, la desvergüenza a la hora de mentir, es una cualidad de la clase política dirigente socialista que los electores y los votantes hemos aceptado sin rechistar y hasta lo disculpamos como si los presidentes de la izquierda tuvieran bula para mentir como los periodistas deportivos en verano.

Felipe González, que hablaba con lengua de serpiente, hizo de la mentira una afición, Zapatero transformó la afición en oficio y Pedro Sánchez es un profesional. Los presidentes del centro a la derecha, por supuesto, también nos han mentido, con especial afán Rajoy, que incumplió todas sus promesas electorales. La diferencia entre los presidentes socialistas y los populares es que a Aznar y a Rajoy nada se les ha perdonado. Como tendría que ser.

La segunda posibilidad, desde luego mucho más nefasta para España, es la de que el presidente Sánchez sufra un trastorno patológico de la personalidad que le fuerza a creer que de verdad ha gestionado con eficacia la pandemia de coronavirus, la subsiguiente crisis económica y que los españoles se lo van a agradecer. No abundaremos en el desastre conocido por todos nuestros lectores que ha supuesto para España tener el peor Gobierno posible en el peor momento imaginable. Pero sí insistiremos en la responsabilidad de tantos que permiten, por su omisión del deber de auxiliar a España censurando a este Gobierno, que Sánchez pasee su cinismo o su mitomanía —insistimos: ojalá lo primero— por los Estados Unidos y por cualquier foro al que, a pesar de nuestra irrelevancia internacional, se convoque al presidente español o se autoinvite.

La única esperanza a la que nos agarramos con desesperación para creer que Sánchez es un cínico y no un trastornado es la confluencia temporal de otros mentirosos compulsivos que también se dan un notable alto en su ineficaz gestión de la pandemia como el presidente argentino, Alberto Fernández. Sánchez y su homólogo argentino son los presidentes de dos de los peores países del mundo en términos relativos tanto en infectados y fallecidos como en términos absolutos por las caídas de sus PIB. Aunque parezca una paradoja, nos alivia que haya dos presidentes que a la vez se jacten de lo bien que lo han hecho sin señal alguna de autocrítica y que usen todos los resortes para esquivar la investigación judicial de su posible responsabilidad criminal.

Esa confluencia temporal es el indicio mas sólido de que ambos son unos caraduras que no conocen la vergüenza y no dos dementes. Laus Deo.

Última hora: Hace unos minutos, en una entrevista con la cadena de televisión estadounidense CNN, Sánchez ha asegurado que esta misma semana pondrá en marcha un plan de donación de al menos siete millones y medio de vacunas ‘excedentarias’ desde España para América Latina. Ojalá, insistimos por tercera vez, sólo sea cinismo.

Un Gobierno anticonstitucional
Santiago Navajas. Libertad Digital 24 Julio 2021

Las reacciones de los jueces-ministros socialistas ante la sentencia del Tribunal Constitucional que ha dictaminado la inconstitucionalidad del estado de alarma ante la pandemia me han recordado al encuentro que tuvieron Mao y George Pompidou en 1973. Tanto el dictador comunista chino como el presidente de la república liberal francesa se confesaban mutuamente la estupefacción que les producía lo que le estaba sucediendo a Nixon en el caso Watergate. El diálogo, recogido en la transcripción del encuentro, resulta sintomático de la mentalidad autoritaria, que no es exclusiva de las dictaduras:

–Mao: En lo que se refiere a Nixon (...) no alcanzamos a entender por qué este caso ha ocasionado tanto escándalo.
– Pompidou: Yo tampoco. En los Estados Unidos hay demasiados técnicos y demasiados periodistas.

Esta mentalidad autoritaria, que lleva a culpar a periodistuchos de la caída de un gran hombre, no es exclusiva de las élites china y francesa sino que forma parte de la manera de entender la política tanto del pueblo chino como del francés y, por extensión, del europeo.

No tenemos más que ver la reacción de Pilar Llop y Margarita Robles, jueces de profesión que no han dudado en cargar contra la sentencia. Llop, mostrando que uno puede aprobar unas duras oposiciones memorísticas y ser un completo analfabeto funcional, además de un lacayo de vocación. En lugar de entonar un honroso mea culpa del Gobierno y reconocer que se equivocaron, hay que reconocer que era una cuestión ambigua, la ministra de Justicia aventó la falacia de que sin las medidas inconstitucionales que tomaron no se hubiesen salvado casi medio millón de vidas, como si el estado de excepción no hubiese conseguido los mismos resultados (solo que se habría tenido más control por parte del Parlamento) y obviando que sin su incompetencia a la hora de tomar medidas no coercitivas se habrían salvado todavía más vidas. Ya puestos, deberíamos recordar a Llop que fue la tardanza del Gobierno socialista en ponerse manos a la obra desde enero, así como sus anteojeras ideológicas, en plan "el machismo mata más que el coronavirus", o la manipulación de sus corifeos mediáticos insistiendo en que no era más grave que una gripe, lo que ha causado un número incontable de víctimas, con esa mezcla de incompetencia, fatal arrogancia y maldad pura y dura que distingue al presidentísimo Sánchez.

Pero han sido las declaraciones de Margarita Robles, reprochando al TC que no se haya sometido al "sentido de Estado", las más graves, ya que muestran que el Gobierno socialista no solo está contra el Constitucional, sino contra el alma de la Constitución y la misma concepción de la separación de poderes, que es uno de los fundamentos del Estado liberal que detestan. No es casualidad que la mitad del Gobierno crea que Cuba no es una dictadura, mientras la otra mitad evita posicionarse sobre la clasificación política del régimen comunista de la isla caribeña. Los socialistas no han superado el trauma ideológico que significó abjurar, en un congreso extraordinario en 1979, de Marx como profeta, la dictadura del proletariado como sistema político y el paraíso comunista como utopía político-religiosa.

Lo que late tras la apología de Robles de la "razón de Estado" es la mentalidad de que solo el Gobierno puede juzgar la legalidad y legitimidad de sus propios actos. No es de extrañar, en consecuencia, que la plana mayor del PSOE se lleve tan bien con los golpistas catalanistas. Coinciden Sánchez con Puigdemont como estaban de acuerdo Mao y Pompidou: Nixon era un pringado, los periodistas críticos son una lacra a la que amordazar y los jueces independientes, un lastre del que cabe desprenderse.

El sanchismo se cuartea
José Alejandro Vara. Vozpopuli 24 Julio 2021

Una racha de errores y despropósitos sacude los cimientos de la Moncloa. Las pifias se suceden, los socios se rebotan y el crédito se agota. Es la hora del retorno de los brujos

Los apoyos nacionalistas, taimados y enrabietados, le han recordado esta semana a Sánchez que es frágil, que su mayoría es escueta, que su bonanza parlamentaria pende de un hilo. Por un voto, casi a los penales, sacó el Gobierno su propuesta de hacer fijos a un ejército de interinos. Incluso una diputada de Podemos mostró el colmillo y vaciló a la presidenta Batet, que trastabilló en el cómputo y tuvo que repetir la ceremonia.

Aplaudía Iván Redondo en el rincón de los proscritos. Al gurú defenestrado le esperan sesiones de gozo y disfrute. A Sánchez, las cosas le van a ir peor. Algo más que una mala racha. Desde las elecciones catalanas se le amontonan las derrotas, el ridículo le asfixia, como a España en Eurovisión. No todo son jugarretas del destino. Lo cierto es que no da una. El patinazo murciano, el batacazo del 4-M en Madrid, los infames indultos, el frenazo de Bruselas a la embestida contra el CGPJ, las severas advertencias europeas sobre las reformas económicas, el ridículo del paseíllo con Joe Biden, la avalancha marroquí sobre Ceuta, el oprobio ante la represión cubana (no lo llaméis 'dictadura'), el bofetón del TC por el decretazo de la alarma, el dramático cambio de partitura en la pandemia (de las sonrisas a, de nuevo, el toque de queda).

Un largo rosario de sonoros reveses que el cesarín de la quijada de cemento intentó compensar con una acelerada crisis de Gobierno, la defenestración de los ministros abrasados, la incorporación de ignotos y sonrientes refuerzos femeninos y la solemne apertura de una nueva etapa bajo el rimbombante eslogan de 'la renovación', ya sin Redondo en la factoría de prodigios de la Moncloa.

"Todo en la vida, hasta la práctica de una autopsia, termina por producir algún efecto", aventuraba Lamborghini. Estos cambios, sin embargo, no han logrado modificar la funesta imagen del Ejecutivo. Las nuevas ministras, en sus primeros compases, apenas han despejado las dudas sobre porqué narices alguien decidió extraerlas de sus respectivas alcaldías y depositarlas en los sillones del Gobierno. No han escamoteado ni tiempo ni medios en la loable labor de consumar el ridículo, de despertar el sonrojo y avivar el rubor ajeno.

Una grotesca campaña intentó compensar el desastre del periplo USA, mediante encendidas alabanzas al clamor unánime que desataba, a su paso por teles y avenidas, la galanura y el admirable porte del primer ministro español

Tampoco Sánchez ha conseguido recomponer su cartel. El periplo por los Estados Unidos derivó en una inexplicable patochada. No ya Biden, refractario e inalcanzable. Ni un solo miembro de la administración norteamericana se avino siquiera a compartir un café con el malquerido visitante, presidente de un Gobierno de coalición con comunistas y respaldado en el Hemiciclo por antiguos terroristas e independentistas. Una grotesca campaña mediática intentó compensar el desastre del periplo mediante encendidas alabanzas sobre el clamor que despertaba el admirable porte del primer ministro español. 'Hot president' y 'Superman', llegaron a escribir algunos cronistas, con el descaro de quien ha perdido la vergüenza.

Tampoco la Ley de la Memoria Democrática, ni siquiera con el señuelo de la exhumación de José Antonio, que a quién le importa, ha logrado reavivar los ánimos caídos de la familia socialista, y descreído y doliente, a pesar de los ímprobos esfuerzos que despliega José Félix Tezanos con nuevas oleadas desu desacreditado CIS. Es tal la audacia en su cocina que Vox lo ha llevado a los tribunales para que vuelva el la decencia a los pucheros.

Ha aterrizado también el escándalo 'Plus Ultra', destapado hace cuatro meses por Vozpópuli, a pesar de presiones y amenazas de todo tipo por parte de correveidiles gobernamentales. El purgado Ábalos dio la cara, en su zarrapastroso estilo, pese a ser relativamente ajeno a este affaire en el que, al fondo, se advierte la patita y la manita de José Luis Rodríguez Zapatero y su conexión venezolana. Uno tras otro, los reveses se acumulan, los estropicios no cesan. La baraka de Sánchez se agota.

En Moncloa se viven momentos de inestabilidad y dudas. Algunos de los puntos de referencia del sanchismo se tambalean: apenas hay ya un discurso que ofrecer, un estandarte que airear, un lema que proclamar. "Nadie quedará atrás" ya da la risa. "Hemos vencido al virus" mueve a la ira. "Saldremos más fuertes" propicia el bofetón. La 'operación reencuentro' con Cataluña, que el próximo día 2 se plasmará en la mesa del diálogo, irrita a sus votantes del resto España. La película de la 'renovación' tan sólo se la cree la alcaldesa de Gandía, una anónima ingeniera de seductora insipidez. La epopeya de la vacunación no logra imponerse a las dudas de los contagios. Para redondear el horizonte de incertidumbres, el Gobierno sufrió una sesión de turbulencias parlamentarias de las que no tenía memoria. ¿Quién las va a estabilizar? ¿Quizás ese Simancas no conduzcas (copy Pedro Corral)?

Sin banderines de enganche, sin proezas que cantar, sin epopeyas que airear, sin glorias que aventar, sin proyectos que desplegar, el sanchismo entra en su etapa más oscura. Dos años faltan hasta las elecciones, cierto. Sus apoyos periféricos no le abandonarán. O sí. A la espera de los fondos europeos, tabla de salvación del club de amiguetes del Ibex y asociados, el revólver de Sánchez se queda sin balas. Para espantar su aturdimiento ha reclutado a algunas piezas del zapaterismo, con Pepiño y Barroso al frente, que ya han ocupado sus posiciones y se disponen a preparar el terreno para el arduo bienio que les espera. La Moncloa es ahora una bola polvorienta y detestable de la que acaban de salir unos cuantos golferas y sectarios y acaban de retornar 'los brujos visitadores' de antaño.

La Guerra Civil no fue un golpe de Estado
Luis Felipe Utrera-Molina. Abogado. La razon 24 Julio 2021

Hace unos días, Alberto Núñez Feijóo, matizando al presidente de su partido, llegó a afirmar que «la Guerra Civil fue un golpe de Estado», afirmación tan fútil como falsa inspirada en ese complejo que el principal partido de la oposición alberga respecto al relato falsario que la izquierda lleva décadas imponiendo sobre nuestra historia.

Sugerir que la Guerra Civil fue el resultado de un pronunciamiento más al estilo del golpe de Pavía o del resto de las militaradas decimonónicas, incluso de la Sanjurjada de 1932 es, sencillamente, faltar a la verdad.

Es difícil condensar en unas pocas líneas el contexto político-social en el que vivía España en 1936. Tras unas elecciones groseramente fraudulentas, el Frente Popular destituyó de forma ilegal al presidente de la República, ilegalizó varios partidos de la oposición encarcelando a sus dirigentes, impulsó una censura sin precedentes en la prensa y la incautación de propiedades privadas por todo el territorio nacional, mientras alentaba la formación paramilitar de milicias socialistas y comunistas que campaban a sus anchas por las capitales de España generando un clima de terror asfixiante.

En su última intervención parlamentaria del 1 de julio, José Calvo Sotelo, líder de Renovación Española –que para los más jóvenes vendría a representar hoy mutatis mutandis el espectro ideológico de Vox– tras relatar unas cifras escalofriantes de más de 400 iglesias incendiadas, 300 muertos, 1.300 heridos, más de 10 periódicos destruidos, etc, desde febrero de 1936, dijo lo siguiente «no creo –y no me negaréis una cierta autoridad moral para formular este aserto– que exista actualmente en el Ejército español (…) un solo militar dispuesto a sublevarse en favor de la Monarquía y en contra de la República. Si lo hubiera, sería un loco, lo digo con toda claridad, aunque considero que también sería loco el militar que al frente de su destino no estuviera dispuesto a sublevarse en favor de España y en contra de la anarquía...».

Además de las amenazas de muerte de Dolores Ibárruri quien dijo (según confirmó Josep Tarradellas que se sentaba en un escaño cercano) «has hablado por última vez», la respuesta del diputado del PSOE, Ángel Galarza no fue menos equívoca: «Pensando en Su Señoría, encuentro justificado todo, incluso el atentado que le prive de la vida».

La noche del 13 de julio, la furgoneta número 17 de la Guardia de Asalto salió de Pontejos a las órdenes de Fernando Condés, capitán de la Guardia Civil e instructor de la motorizada (grupo socialista que servía de escolta a Prieto). Dentro de la misma, además de guardias de Asalto, iba al menos media docena de militantes del PSOE, y una vez efectuada la detención no fue un guardia de Asalto, sino un guardaespaldas de Prieto, Luis Cuenca, quien le asesinó a sangre fría con dos tiros en la nuca.

Pero lo peor, lo que demuestra hasta qué punto la República había dejado de ser un Estado de Derecho para convertirse en un proceso revolucionario, es que, a la mañana siguiente Condés, –que se había refugiado en la sede del PSOE en la calle Ferraz– informó de la ejecución al diputado del PSOE y director de «El Socialista», Julián Zugazagoitia, al propio Prieto y a un tercer diputado socialista, Vidarte, quienes en vez de denunciarles optaron por encubrirles.

Pocos meses después, el diputado socialista Ángel Galarza, ya ministro, afirmó que «el asesinato de Calvo Sotelo me produjo un sentimiento [...] el sentimiento de no haber participado en su ejecución». No creo que se necesiten muchas más explicaciones para demostrar que el Frente Popular había liquidado el Estado de Derecho y había subvertido la legalidad republicana en un proceso revolucionario abiertamente sovietizante, como el propio Largo Caballero admitió en numerosas declaraciones públicas que están en la hemeroteca.

Podría el Gobierno de Casares Quiroga haber reaccionado a tiempo, pero en vez de hacerlo, tras el horrendo crimen ordenó la clausura de las sedes de Renovación Española, cuyos militantes, así como los de Falange, fueron encarcelados a mansalva, mientras los asesinos de Calvo Sotelo paseaban impunemente por las calles de Madrid.

Hasta el propio Franco en un intento desesperado por evitar lo inevitable, pidió al presidente Casares Quiroga el 23 de junio que pusiese fin al caos revolucionario. Pero todo fue inútil porque la izquierda, que había defenestrado al honesto Besteiro y encumbrado al montaraz Largo Caballero, estaba decidida a imponer por la fuerza su revolución. En definitiva, el 18 de julio de 1936 no se produjo ningún pronunciamiento, ninguna militarada y mucho menos un golpe de Estado «fascista». En primer lugar, porque el fascismo apenas tenía fuerza en España y porque no fue exclusivamente militar sino cívico-militar con el apoyo de todas las fuerzas monárquicas, tradicionalistas, la derecha parlamentaria, el centro (Lerroux) y la Falange (todos ellos llamados, como hoy, «fascistas» por la izquierda) que tuvieron que elegir entre entregarse en holocausto sacrificial a sus verdugos o defenderse con las armas.

Debería recordar el presidente gallego que, como dijo Albert Camus, «la libertad consiste, en primer lugar, en no mentir. Allí donde prolifere la mentira, la tiranía se anuncia o se perpetúa». Y los españoles no merecemos políticos que nos mientan, que, por desgracia, sobran.

AUTOR DE 'LA GRAN VENGANZA'
Jesús Laínz: «El PSOE está orgulloso del golpe que dieron en el 34 para cargarse la Segunda República»
Luis Balcarce. okdiario 24 Julio 2021

«Es una ley necesaria y que nos hace mejores como país». Así es cómo Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, ha defendido la aprobación de la Ley de Memoria Histórica, el último paso hacia el dominio totalitario de la izquierda que consiste en demonizar el franquismo y todas sus consecuencias, incluidos el régimen del 78 y la Monarquía.

En eso consiste la llamada «memoria histórica», en presentar la Segunda República como lo más «luminoso de nuestro pasado» como ha dicho Pedro Sánchez. Una democracia carcomida desde dentro por las oscuras fuerzas del fascismo, el clero y la aristocracia. Y ocultando, faltaría más, los miles de fraudes, atentados, destrucciones, crímenes y violencia cometidos por los izquierdistas ya desde 1931, y sin los cuales no se puede comprender el estallido de la guerra.

‘La gran venganza’ de Jesús Laínz recoge los sorprendentes testimonios de aquellos que acabaron aborreciendo la deriva del régimen republicano y ensalzando a Franco como el restaurador del orden y la civilización. Para Laínz, «la izquierda nunca se ha creído lo de la reconciliación, en el fondo siempre tuvieron el resquemor por haber perdido la guerra y reescribir la historia de España desde el ’36 hasta hoy. Eso es muy peligroso porque lleva a deslegitimar todas las consecuencias políticas desde entonces incluida la Monarquía y el régimen del 78.

«La Ley de Memoria Democrática es peligrosa porque, al deslegitimar al franquismo, se deslegitima todas sus consecuencias políticas. Hoy vivimos en una democracia porque a Francisco Franco le dio la gana, porque si no hubiera querido, no habría elegido a Juan Carlos I como su sucesor. Esa es la condición primigenia de la democracia española. Por eso la izquierda quiere acabar con la Monarquía».

«El PSOE está orgulloso del golpe que dieron en el 34 para cargarse la Segunda República». Laínz también recuerda la siniestra figura de Largo Caballero, venerado genocida admirado por miembros del Gobierno de Sánchez: «Era más estalinista que el propio Stalin. Le dijo a Stalin que el bando republicano no había demócratas y que lo que querían era instaurar una nueva Unión Soviética».

«Todo lo que haga la izquierda y socios separatistas está bien. ¿Se pueden imaginar lo que hubiera pasado si el golpe del 2017 lo hubiera dado una facción de derechas? Franco tiene que estar todo el día en las televisiones pero los casi 900 asesinatos de la ETA hay que olvidarlos porque van contra la concordia y la convivencia», afirma .

«La Segunda República convirtió la vida de los españoles en insoportable y por eso llegó el 18 de julio del 36. Lo sorprendente es que tardara tanto en llegar. Solo con leer los diarios de Alcalá Zamora, es para llevarse las manos a la cabeza por los crímenes y saqueos que se cometieron», sentencia.

Jesús Laínz (Santander, 1965) es columnista de Libertad Digital y autor en Ediciones Encuentro de varios libros dedicados al problema separatista que han cosechado un notable éxito de crítica y lectores.

Adiós, España. Verdad y mentira de los nacionalismos (2004), calificado por Stanley G. Payne como «el más completo compendio crítico o guía sobre la mayoría de estos problemas que haya aparecido nunca en un solo libro», se centró sobre todo en el separatismo vasco.

Desde Santurce a Bizancio. El poder nacionalizador de las palabras (2011), dedicado a desentrañar la ingeniería lingüística desplegada en España y otros países europeos, fue definido por Amando de Miguel como «la crónica despiadada, inflamatoria y cáustica de hasta qué extremos de estolidez pueden llegar los delirios nacionalistas».

España contra Cataluña. Historia de un fraude (2014), El privilegio catalán (2017) y Negocio y traición (2020) se han centrado en el estudio histórico e ideológico del separatismo catalán. A este último Stanley G. Payne lo considera «una contribución clave en este momento de división y debilidad cívicas, porque su enfoque subraya del modo más claro los aspectos de narcisismo, egocentrismo y oportunismo que han dominado en la historia política del catalanismo».

Asamblea de Ceuta
Vox deja en el aire los Presupuestos de Madrid y Andalucía al abstenerse el PP en declarar ‘non grato’ a Abascal
Carlos Cuesta. okdiario 24 Julio 2021

Ceuta ha declarado persona non grata al presidente de Vox, Santiago Abascal. La votación salía adelante por mayoría en el pleno de la Asamblea celebrado este viernes y contaba con la abstención del PP. Y esa decisión puede tener consecuencias más allá de Ceuta. Fuentes de Vox han confirmado a OKDIARIO que los presupuestos y leyes importantes en Madrid y Andalucía quedan a partir de este momento condicionadas. En esas comunidades el PP necesita del voto de Vox para lograr la mayoría absoluta y el partido de Santiago Abascal no descarta hacer uso de esa fuerza para exigir un trato muy distinto a su formación.

Abascal ha sido declarado persona non grata en Ceuta, una plaza en la que el voto de la formación verde no ha dejado de crecer. La argumentación de la izquierda asegura que Vox acudió a Ceuta tras la reciente invasión migratoria con el fin de “provocar”, de romper la “convivencia”.

Hay que recordar la polémica generada ya en aquel momento cuando Abascal acudió a Ceuta en plena avalancha de inmigrantes ilegales y la Delegación del Gobierno le prohibió dar un mitin en la ciudad autónoma.

La iniciativa para declarar a Abascal persona non grata ha sido instada por el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC) de Fatima Hamed. Ha contado con el apoyo del PSOE y Caballas, sumando diez votos, pero ha prosperado gracias a la abstención de dos diputados no adscritos ex de Vox y del PP.

Resolución del PP
El PP, por su parte, intentó sin éxito circunscribir la resolución a «rechazar» las palabras de Abascal lanzadas en aquellas fechas por considerar que «son falsas, debilitan la unidad en la defensa del bien superior de nuestra españolidad, perjudican la convivencia y favorecen las infundadas tesis marroquíes».

El acuerdo adoptado por el pleno autonómico de Ceuta, sin embargo, no se ha andado con delicadezas: repudia como indeseable al líder de Vox, Santiago Abascal, porque «vino a nuestra ciudad para provocar la ruptura de la convivencia, el pilar en que se basa nuestra sociedad, y, desde su posición supremacista, para envilecer a los ceutíes, a algunos de los partidos que los representan y a las instituciones soberanas que nos hemos dado».

El PP, ante esta redacción ha optado por abstenerse. Y esa decisión puede tener consecuencias en Madrid y Andalucía. Para empezar en los propios Presupuestos de ambas comunidades autónomas. Y es que, fuentes de Vox, destacan que esta formación “no ha pedido nada a cambio de permitir gobernar y evitar gobiernos de izquierda. Pese a ello, no cuenta ni con el respeto mínimo para que el líder de Vox no sea declarado persona non grata”.

«Atacó frontalmente a mi gente y a mi tierra»
La portavoz proponente de la declaración de Santiago Abascal como persona non grata, Fatima Hamed, de hecho, cargó las tintas contra el líder de Vox en su exposición: censuró a Abascal porque, según sus palabras, «atacó frontalmente a mi gente y a mi tierra» y criticó igualmente al PP por, a su juicio, «intentar nadar y guardar la ropa». El presidente de la ciudad, Juan Vivas, del PP, contestó a esa acusación afirmando que su «reacción fue inmediata y automática en todos los medios de comunicación y en distintos foros» donde, según sus propias palabras, nunca dejó «de poner de manifiesto que la defensa de nuestra españolidad no tiene color político ni credo, que es patrimonio común de todos los ceutíes: cristianos, musulmanes, judíos e hindúes unidos al abrigo de la misma patria indivisible».

La líder del MDyC ha tildado de «histórica» la declaración institucional de indeseable de Abascal, «que echa de menos la Inquisición, la dictadura y los métodos de Hitler». «Esta no es una cuestión electoral porque lo que ha pretendido es humillar, degradar y, si pudieran, deportar a quien no piense como la ultraderecha, una máquina de generar odio a todo lo que no encaja en su cabeza excluyente y prejuiciosa», ha remarcado Hamed. Ahora la respuesta de Vox no será local. Y puede trasladarse a las normas más decisivas y delicadas en Madrid y Andalucía.

HOY RESPONDE
Macarena Olona: «Alzaremos de nuevo la Cruz del Valle de los Caídos si el Gobierno la derriba»
Vicente Gil. okdiario 24 Julio 2021

«Estamos preparados para alzar de nuevo la Cruz del Valle de los Caídos si el Gobierno la derriba. Que los sepan los españoles». Lo ha dicho con toda claridad Macarena Olona, portavoz adjunto de Vox en el Congreso en el programa Hoy Responde de OKDIARIO. «Ya dijo Santiago Abascal en Vistalegre en octubre de 2019 -recuerda Olona- que la exhumación del cuerpo del general Francisco Franco era el primer paso y que el objetivo final del Gobierno era la cruz».

«¿Restituirán la cruz si llegan al Gobierno o tienen influencia en un Gobierno con el PP?», le insistimos. «Absolutamente», responde marcando cada sílaba. «Restituiremos la Cruz y sin ningún complejo en cuanto tengamos la más mínima cuota de poder para poder tomar decisiones», remacha. Y añade: «Y restituiremos también todas las cruces que hayan sido derribadas», en referencia a los casos ocurridos en distintas localidades de España. «Ya los estamos llevando a los tribunales por la vía penal».

Habla del caso de la Cruz de Aguilar de la Frontera derribada por la alcaldesa comunista de esta localidad cordobesa «con la autorización de la Junta de Andalucía de PP y Ciudadanos», afirma. «Esos complejos del PP o la indefinición de Ciudadanos, con Vox no se va a dar», remarca, «como nos opusimos sin complejos a convalidar el decreto para la exhumación de Franco». «Dejemos la Historia para los historiadores», afirma. «Con Vox nunca habrá una condena de nuestros abuelos, ni de un bando ni de otro».

«A los muertos hay que dejarlos a un lado y hay que ser muy cobarde para luchar contra los restos mortales de una persona que, una vez fallecida, sea cual sea su ideología, sólo merece el eterno descanso». Macarena Olona no tiene duda: «Sí imagino con este Gobierno derribada la Cruz del Valle de los Caídos. Por supuesto que este Gobierno será capaz de derribar la cruz más alta de España y Europa».

Críticas al PP
La Ley de Memoria Democrática será de las primeras que Vox derogue al llegar al poder o, como repite Olona, cuando tengamos «la más mínima cuota de influencia» en referencia a un Gobierno de PP y Vox con Pablo Casado y Santiago Abascal. Recuerda que el PP, con mayoría absoluta, no derogó la Ley de Memoria Histórica de Zapatero: «Nosotros hemos reprochado al Gobierno del PP que, con mayoría absoluta, no tuviera la valentía de dar la batalla cultural y de revertir todos los avances ideológicos que se impusieron con Zapatero y ahora vemos de manera salvaje con Sánchez. Ahora sufrimos las consecuencias. Nosotros ya hemos tomado la iniciativa para derogar la Ley de Memoria Histórica de Zapatero, que es quien reabrió la brecha entre españoles».

Macarena Olona critica que Pablo Casado haya propuesto una Ley de Concordia como alternativa a la de Memoria Democrática: «No hace falta. La Ley de Concordia ya nos fue dada, que es la Constitución, y todo lo que sea tocarla es reabrir heridas que siguen sangrando en nuestros abuelos y entendieron que no se podía vivir con odio». Por eso, dice, «tenemos un gobierno que gobierna para la mitad de los españoles».

Al hilo de Zapatero, por cierto, apunta: «Zapatero es ahora más peligroso fuera de las instituciones porque se mueve en las sombras del tráfico de influencias sin los corsés administrativos».

Aborto y Violencia de Género
A Macarena Olona le preguntamos qué otras leyes socialistas exigirían al PP eliminar en caso de llegar al Gobierno o influir en uno de Casado. Le vamos recitando leyes (Celaá, Eutanasia, Libertad Sexual, Trans…) y responde: «Absolutamente. Las derogaremos». Sin dudar.

«¿Y la Ley del Aborto?», preguntamos. Y responde de nuevo. «Absolutamente». Y añade: «No se trata de penalizar a las mujeres, pero nosotros defendemos la vida desde su concepción hasta su final. Hay que respetar la dignidad de las personas».

Macarena Olona empieza el listado de leyes socialistas a derogar, si gobiernan, por la «mal denominada» Ley de Violencia de Género, que sustituiría Vox por una Ley de Violencia Intrafamiliar. «Quiebra la presunción de inocencia de los varones. Ese es el sectarismo al que nos lleva esta ley ideológica». Olona no pone en cuestión la violencia contra las mujeres, pero sí pone en cuestión la criminalización que estas leyes ideológicas hacen del hombre: «Me niego a considerar que tú, Vicente, eres un potencial criminal. La violencia no está en el ADN masculino. La violencia -repite- no tiene género. Cada asesinato de una mujer responde a la maldad. La violencia es maldad y por decir esto Podemos quiere ilegalizarnos».

Macarena Olona cree que hay que derogar la Ley de Violencia de Género además -dice- por «su ineficacia»: «Desde 2004 las muertes de mujeres asesinadas no ha descendido. Cada mujer asesinada es un fracaso de la izquierda». «Hay víctimas de primera y segunda categoría en España y por eso nos retiramos. ¿Por qué no hay un minuto de silencio por un hombre asesinado por su mujer o de unos niños asesinados por sus padres?». Cita también en este sentido, como discriminatorias del hombre, la «Ley Herodes», como llama a la Ley de Infancia aprobada por Pablo Iglesias, o la Ley de Discapacidad.

Ley por ley, las cita y Macarena Olona repite: «Sí. Tajante. Las derogaremos».

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Giro imposible de Sánchez
Es importante que abra la puerta al comunismo para que salga del Gobierno con urgencia, además de clarificar las presuntas corruptelas de Ábalos y otros
Jesús Salamanca. diariosigloxxi 24 Julio 2021

Los cambios en el Gobierno no han hecho que España deje de ser una olla a presión. Sánchez pensaba que había tomado la iniciativa, enderezado el carro y comenzado el segundo tiempo del partido. Pero no ha sido capaz de ver que esa segunda parte comenzaba sin ocho consagrados ‘jugadores’, aunque muy chapuceros alguno de ellos, y que eran reemplazados por aficionadas municipalistas que no habían mostrado nada en política y tampoco su eficiencia en la división de honor.

Con los primeros acontecimientos acaecidos tras los cambios, queda patente que el presidente busca una imagen muy alejada de lo que es él. Está consiguiendo lo opuesto a su pretensión; lo mismo que le sucedió con el paseo robado a Joe Biden, y pagado a precio de oro. Ha quedado como el perrito faldero de un señor muy mayor que, incluso, aceleró el paso por miedo a la repentina ‘torre’ que se situó junto a él. La ‘culpable’ de todo eso fue Kamala Harris.

A la falta de “límites y principios” de Sánchez, como ha declarado Pablo Casado, hay que añadir su negligente gestión con la pandemia y la responsabilidad compartida con Pablo Iglesias en miles de muertos durante el inicio de la pandemia, incapaz de hacerse con material sanitario por carecer de contactos en China. De no haber sido por Felipe VI y Amancio Ortega, además de algún hábil presidente autonómico como Díaz Ayuso, España lo hubiera pasado peor aún. Y ya es decir.

Si el chapucero Gobierno del ‘Doctor Fraude’ no ha sido capaz de decirnos cuántos fallecidos lleva a la espalda de su irresponsabilidad, deberá explicar esa cifra de 450.000 a los que dice que ha salvado. La idea era de Iván Redondo y apenas tuvo recorrido. Lo peor de todo es que una de las ‘chicas’ nuevas, instalada como titular del Ministerio de Política Territorial, y también como “vocera” del Gobierno, incluso habla en esa misma línea de vulgaridad y atolondramiento. Vienen todas de la misma escuela unitaria: el pensamiento único.

No veo el giro hacia la moderación al que aspiraba el presidente Sánchez con los cambios. Hablar de moderación teniendo cinco ministros comunistas a los que no controla y que siguen defendiendo a Díaz Canel y su represión cubana, es hacer el ridículo con mayúsculas intenciones. Casi tanto ridículo como el que ha hecho en Nueva York diciendo que “es de fiar y cumple cuanto promete”. A otros que ha tomado por tontos. ¿Se puede ser más ridículo, gaznápiro y papanatas cuando sabe que el desprecio emanado hacia él radica en sus mentiras y en su propia incompetencia?

Con los cambios sólo veo un PSOE que ansía su versión clásica y que cada vez tiene más miedo al acercamiento de las elecciones. Entre su deficiente y negligente gestión en general, junto con su acercamiento a bilduetarras, comunistas de ‘sombrilla y taburete’, golpistas y otras ‘raras avis’ que pululan cual provincianos solitarios por el Parlamento, se ha cubierto de ‘gloria’, pero lo que no sabe es que aquel clasicismo socialista no pactaba conterroristas. ¿Se imaginan a Felipe González pactando con Eta y con energúmenos de ‘Terra Lliure’? Personalmente no puedo imaginármelo, por muy socialistas que se consideraren ambas organizaciones terroristas.

Pedro Sánchez o ‘Doctor Cum Fraude’, como deseen, si quiere volver al clasicismo socialista debe empezar por no mentir cada vez que habla. Pero también es importante que abra la puerta al comunismo para que salga del Gobierno con urgencia, además de ayudar a clarificar la corrupción de Ábalos con los sospechosos millones de mascarillas, el pufo sanguinario de ‘Plus Ultra’, las maletas de la ‘princesa del corralito’...

Por cierto, mirar al alero en el tema del Tribunal de Cuentas respecto a la expropiación a los golpistas catalanes, no le va a facilitar el camino político. Tampoco sus reformas fiscal y laboral, según los inversores americanos, ni los atropellados indultos a los terroristas catalanes contra la Constitución, las instituciones y el pueblo en general.

Sanchinflas in New York
Javier Somalo. Libertad Digital 24 Julio 2021

Cantinflea en inglés como en español pero sonríe mucho más a las cámaras yanquis que a las españolas, ¡dónde va a parar! El presidente Sánchez es una eterna pose. Se mira y se escucha, se palpa, se huele, se ve paseando por Nueva York con las manos en los bolsillos y decenas de personas protegiendo su lento y chulesco paso. Apuesto a que iba tarareando el New York de Sinatra… "top of the list, King of the hill, a number one..". (El cabeza de la lista, el rey de la colina, un número uno).

Da igual si nadie de reconocida autoridad ha recibido en los Estados Unidos de América al presidente español. "Es la primera vez —dice Antonio López Istúriz en los micrófonos de esRadio— que un presidente del Gobierno viaja a EEUU y no se reúne con la administración americana". Da igual, como recuerda Emilio Campmany, que nuestra delegación no sea la lógica de una visita de provecho, con ministros de ramos apropiados además de la escolta diplomática de Exteriores. En New York todo es posible y lo que se consigue allí, cantaba Sinatra, se consigue en todas partes. Cortan calles, corretean a su alrededor con pinganillos y le esperan enormes y robustos coches negros con luces de todos los colores.

¡Cuánto ha caminado el presidente por la Gran Manzana! Parecía como si quisiera vengarse con kilómetros de aquellos humillantes 29 segundos de esprint al asalto del huidizo Joe Biden. ¿Piensan los españoles que al presidente no le hacen caso en los USA? Pues toma gira: Nueva York, Los Ángeles, San Francisco… le esperan al presidente muchos amaneceres anaranjados, ideales para esas gafas de sol que nos enseñó el primer día que se descamisó en su Falcon. A eso se reduce la imagen de España. A una pobre cáscara.

¿Sánchez en USA calmando a los fondos? Eso dice El País, pozo sin fondo ni calma posible, eterno y privilegiado deudor. ¡Pero si aquí el presidente no calma ni a los suyos!, que han salido despedidos de la última crisis, remodelación, ajuste de cuentas o hipoteca como salen los conejos al ver al hurón. Aquí tendrá que dar alguna cuenta de los millones que han ido a parar a la muy chavista aerolínea Plus Ultra, sin justificación alguna. Aquí tendrá que explicar alguna vez qué paso con las muchas mascarillas de gangas chinas o trajes de protección que se perdieron en mercadillos o hangares. Y qué sucedió con Delcy en el aeropuerto, o con Brahim Gali… Aquí tiene mucho que contar, sí.

Pero allí, según dicen, ha conquistado (a cuatro gatos) con su mera presencia, con su imagen. Le ven guapo, sexi, simpático y hasta "parecido a Supermán". Piropos y comentarios entregadísimos que lo mismo no son tan espontáneos como creemos. No sería el primero que se envía —o hace enviar— halagos por redes sociales. Pero al fin y al cabo, hasta si fueran ciertos, todo es sensación y nada más que eso. Estamos ante el mismo personaje que en un besamanos se coloca de sujeto paciente ante el estupor general del personal de protocolo. El mismo que hablaba por teléfono con Guaidó pisando la nieve de Davos y quizá sin cobertura para dar una imagen y nada más que una imagen. El mismo que sólo se baja del Falcon, donde posa, si es para subir al helicóptero, donde también posa, mientras supervisa incendios o "crisis migratorias". Se cae bien, qué se le va a hacer.

Estuvo en Morning Joe, en la MSNBC, que no es líder de audiencias pero que tiene su gracia, entre otras cosas, porque el codirector, Joe Scarborough, es uno de esos republicanos anti-Trump que anda recomponiendo ideas. Sánchez sonrió hasta la deformidad. Torció algo el gesto cuando la otra codirectora del programa, Mika Brzezinski, preguntó por qué no estaba Washington en su gira… Mr. Sánchez dijo algo así como que "estamos definiendo una hoja de ruta para la reactivación de la economía y por eso necesitamos reunirnos con el sector privado de EEUU". O sea, que no contestó. Hablar inglés lo habla perfectamente para decir las mismas sandeces que en español. Todo muy digital, muy verde y con muchas vacunas, sin argumento alguno, sin un ápice de credibilidad. Así que el busto parlante podría hasta presentar allí un reality o un programa de astrología de madrugada, muy de madrugada, lo que sería sin duda su mejor, o único, servicio a España.

Por más que hable Supermán o Sanchinflas —nada que ver con el genial Mario Moreno ni siquiera con su brillante personaje salvo en los esfuerzos por hablar mucho sin decir nada— la realidad que conocemos los de su maltrecho planeta es bien tozuda: gobierna con la ayuda de… ¿cuántos partidos? Uno es comunista procastrista; otro es separatista vasco, en otro hay separatistas golpistas juzgados, condenados e indultados y otro procede directamente de la banda terrorista ETA. Dijo que jamás gobernaría con ellos. Unos porque si lo hiciera "no podría dormir tranquilo", otros porque son "racistas" y "xenófobos" y otros… "si quieres lo digo cinco veces… con Bildu no me voy a reunir… con Bildu no vamos a pactar… la pregunta ofende". ¿Supermán? Más bien, la Bruja Avería, pero sin gracia.

Ya en Los Ángeles, sin perder la absurda sonrisa lamentó en otra entrevista que algunos quieran "ideologizar" la pandemia. Y claro, agravando el gesto ensayado en el espejo como De Niro en Taxi driver, dijo que "lamentablemente, en mi país eso ocurre con la oposición". Pobre presidente. Pero no se vayan todavía, que vuelve a sonreír para recomponer la situación y convertir a España, atención, en "el Hollywood europeo", en todo un "líder audiovisual". "Ven a rodar a España" dice un vídeo promocional que ha llevado Pedro el Sonrisas bajo el brazo. Por lo visto, además de lo que siempre hemos tenido —muchas horas de sol, desiertos, cuevas, llanuras, montañas y acantilados—, ahora habrá "ventajas fiscales". Impresionante. Sólo le ha faltado ofrecer el detalle de que los medios de comunicación audiovisuales privados en España no existen porque la propiedad primera y última es del Estado que los concede —o retira— graciosamente.

La gira de Pedro Nadie toca a su fin y el presidente volverá al país donde no le piropean. Lo hicieron, si es que lo hicieron, en Nueva York porque allí no le conoce ni el tato. Si se queda diez minutos más, los neoyorquinos huyen a nado por el Hudson. Vuelve al país donde su mayor preocupación es que los golpistas no se enfaden porque empieza a necesitar apoyos si quiere ver fondos. Vuelve al país donde probará a ver qué pasa con esa oposición que "ideologiza" la pandemia si le da por derribar la Cruz de los Caídos. Vuelve a España, donde ya no sonríe. Ni él ni nadie cuando le ve. Pedro Sánchez ya miente también en Nueva York.


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