AGLI Recortes de Prensa   Sábado 7  Agosto  2021

Una deuda perpetua
Antonio Campos. Vozpopuli 7 Agosto 2021

Mientras recibamos los 140.000 millones de euros de Europa, iremos tirando, renovando créditos y viviendo del apalancamiento ajeno, hasta agotar la legislatura

No hace mucho y comentando el anteproyecto de ley de Seguridad Nacional que el Gobierno tiene en estudio, escribíamos que dicha ley podría propiciar el embargo y/o expropiación de depósitos bancarios a particulares y empresas que han generado un ahorro con su trabajo y esfuerzo diario, para pagar la deuda pública con la que se mantiene a los que no aportan nada vía impuesto a la sociedad.

Continuábamos diciendo que Nouriel Roubini, profesor de Economía en la Universidad de Nueva York, que predijo con exactitud la crisis de 2007, ha dicho que los niveles de deuda pública y privada se encuentran en máximos de las últimas décadas, mientras que la inflación empieza a asomar la cabeza, azuzada por unas políticas fiscales y monetarias sin precedentes. “Se está preparando el escenario para la madre de las crisis de la deuda estanflacionaria (aceleración de la inflación coexistiendo con tasas de desempleo elevadas) en los próximos años”. Y la realidad confirma este pronóstico: El IPC general en Estados Unidos, interanual a junio 21, es del 5,4%.

Que la deuda pública, apoyada en unos tipos de interés mínimos e incluso negativos, ha alcanzado cifras impagables en muchos países del mundo, no es ninguna noticia de actualidad, pues ha sido un tema analizado y comentado por miles de economistas. Ello ha permitido mantener un estado de bienestar ficticio, viviendo por encima de las propias posibilidades y propiciando así una paz social que ha facilitado la permanencia de gobiernos cuyas políticas han sido, fundamentalmente, el trasvase de la riqueza vía liquidez monetaria de quienes la generan a quienes la gastan, algo que la rusa Ayn Rand, nacionalizada estadounidense, defensora del capitalismo como único sistema económico que le permite al ser humano vivir como tal, es decir, haciendo uso de su facultad de razonar, dejó escrito en el año 1920: “Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos, sino, por el contrario son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.”

El Banco Central Europeo, con su presidenta Christine Lagarde al frente, y el Fondo Monetario Internacional, han ido filtrando diversos mensajes desde hace tiempo, a ver cómo reaccionamos los europeos, sobre una posible requisa o quita de un 10% de los ahorros de los hogares destinada a reducir la deuda pública, que reputados economistas como Richard Portes o Niño-Becerra amplían a la deuda privada, para estabilizar la crisis económica.

España tiene una deuda pública impagable, que se renueva años tras año con un incremento desmesurado, exponencial durante los gobiernos de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, con un deficiente control de la misma, una bomba en manos de los citados organismos europeos y mundiales, que explotará cuando se dejen de recibir los fondos por ellos facilitados, desistan de comprar masivamente la deuda nacional (el 90% de la deuda de España está en manos del BCE) y los intereses se ajusten a una inflación ya latente, que en nuestro caso queda enmascarada por diferentes artículos que el ciudadano ya no consume con asiduidad, pero que es notoria en los productos de primera necesidad, alimentación y servicios básicos, en una doble vertiente: incremento de precios o disminución del volumen o capacidad de la mercancía.

Transferencias y financiación
La deuda se ha duplicado en los últimos diez años, nos hemos acostumbrado a vivir con déficit, a gastar mucho más de lo que ingresamos, a mantener toda serie de canonjías, subvenciones, gastos superfluos y claramente prescindibles, beneficios sociales a quienes no trabajan ni aportan nada a la sociedad, a consentir el trabajo en dinero negro, a mantener 17 taifas en la que, en algunos casos, lo que antes era un concejal de una ciudad, hoy es un señor -epiceno- consejero autonómico, con todo tipo de prebendas y asesores, en dónde para mantenerse en el poder, desde el primer momento de la Transición, se han dado transferencias y financiación a ciertas Autonomías que lo han dedicado para montar su infraestructura de odio contra España.

Tras la II Guerra Mundial, para reconstrucción de ciudades y no morir de hambre, se emitió Deuda Perpetua por parte de algunos países. Ahora, no es el caso. En estos momentos, en general, somos pobres, pero gastamos como ricos; y no podemos comer chuletón de buey todos los días, regado con vino reserva de La Rioja e invitando a una cuadrilla de amigos a la mesa familiar.

El Banco Santander ha alargado los plazos de pago y las carencias al 60% de su cartera de préstamos ICO, patada adelante para no cargarse de nueva morosidad por importe de unos 20.000 millones de euros en este apartado.

El silogismo milagroso
Se anuncia una nueva reforma de la ley concursal, si el fracaso de una empresa es su desaparición, el previo es el actualmente llamado Concurso de Acreedores, Ley Concursal del año 2003 que derogó leyes vigentes de los años 1869, 1904, 1912, 1917, entre otras muchas, modificada varias veces desde su publicación, clara señal que no cumple con los objetivos inicialmente previstos, que volverá a echar agua al mar y el efecto real será que bancos y proveedores volverán a poner dinero bueno sobre dinero malo, llevando la falta de liquidez a esos proveedores que, a su vez, tendrán que declararse en concurso, sin que tengamos datos, y posiblemente sea lo más importante, del número de empresas que logran superar el concurso y pagar correctamente el convenio, porque el silogismo milagroso, los fantásticos (de fantasía) planes de viabilidad y el power point de las empresas de reestructuring, lo aguanta todo.

Otra cosa es la realidad. Y la realidad es que la falta de liquidez en las empresas que se acogen a Concurso tiende a aparecer en una fase final, próxima a la suspensión, y se origina en compañías que, si bien históricamente han tenido una evolución comercial positiva, sus estructuras de pasivo, fuertemente endeudadas, les hace más vulnerables a situaciones de recesión o crisis económica, como la actual.

Por mucho que se suban los impuestos, cuyo peso siempre recae en los mismos, con las políticas económicas filocomunistas actuales, ahuyentando a los inversores en palabras de la vicepresidenta segunda Yolanda Díaz, que dice “no le preocupa la rentabilidad de los Fondos de Inversión, lo que hay que hacer es pagar más impuestos” -para mantener su zulo de votos- de momento y mientras recibamos los 140.000 millones de euros de Europa, iremos tirando, renovando créditos y viviendo del apalancamiento ajeno, hasta agotar la presente legislatura.

Luego, ya veremos a quien le toca poner orden y establecer la Deuda Perpetua en este país, en el que la insolvencia e incumplimiento de pago también ha afectado, a través de la historia, al Reino de España, fuente Invertia y Carlos Díaz Güell, que ha suspendido pagos en trece ocasiones: 1557 (Felipe II), 1575 (Felipe II), 1596 (Felipe II), 1607 (Felipe III), 1627 (Felipe IV), 1647 (Felipe IV), 1652 (Felipe IV), 1662 (Felipe IV), 1666 (Carlos II), 1799 (Carlos IV – Impago de intereses), 1820 (Fernando VII - Desequilibrio presupuestario durante la Restauración absolutista), 1866 (Isabel II) y 1939 (Franco - Impago Deuda Republicana).

Un gafe medalla de oro
Jimmy Giménez-Arnau. okdiario 7 Agosto 2021

Con tal de seguir en La Moncloa y por antojo de un tirano zumbado, a los mercaderes del separatismo les ha tocado el gordo en el reparto de riquezas. Al vulgo que cree en España, apenas le toca el reintegro en el sorteo de la igualdad de oportunidades. De ser la ley igual para todos, no habría tanta corrupción consolidada, gozando de excelente salud. Gandhi nos previno: “Si hay un idiota en el poder, es porque quienes lo eligieron están bien representados”. El socialcomunismo, con el que Sánchez pretende desmembrar a una gran nación, se nutre de la desgracia ajena y del enriquecimiento de sus seguidores.

Mientras continúa el saqueo independentista, más otros dispendios obscenos, que cuadruplican la deuda pública, este Gobierno obliga a pagar indecentes impuestos y condena a millones de parados y miles de autónomos a veranear en la cuneta, con su única fuente de placer, el botijo. Aparte de empobrecernos, tal déspota nos devuelve a los macabros tiempos de posguerra. Se la sopla el bienestar de la gente. Prefiere fardar de nuevo rico, que ser aquel tirado que fue. Sube al Falcon y vuela hacia unas idílicas vacaciones, sin haber solucionado nada, habiendo enmerdado todo, dejando la pandemia en la cresta de la quinta ola y a los ancianos sufriendo el rebrote en las residencias.

Animado por el espíritu olímpico, se cuelga metales de oro que ganó a pulso. Verbigracia: “España es el país con más contagios de toda la Unión Europea”. Y siendo gafe, rasgo que persigue al idiota, no más aterrizar en Lanzarote, para disfrutar de La Mareta, palacio que Huséin I de Jordania regaló a Juan Carlos I, a quien Sánchez humilla siempre que puede, empiezan a multiplicarse las llegadas de pateras. Donde acude este tramposo e inútil maniquí, llegan las desgracias como alondras al espejuelo. Entonces qué, ¿es gafe o no es gafe?

Después de Lanzarote, se irá a Doñana, donde el lince ibérico ya se ha echado a temblar, con el mero anuncio de su arribo. Espero que no la diñe uno de los gatos más bellos del mundo. Aunque con lo gafe que es dicho zumbado, cualquier desgracia es más que posible. Como colofón a sus largas y muy inmerecidas vacaciones, hará un safari por tres países africanos. Espero que a los leones no les dé un soponcio.

NOTA: Siendo el déspota enemigo de la transparencia no presentará lista de gastos.

La clave del éxito de Madrid: menos impuestos y menos PSOE
OKDIARIO 7 Agosto 2021

Los anuncios de impuestos con su posterior caza del rico son los chutes ideológicos que se meten los socialistas para levantar el ánimo entre los suyos. Pero lo cierto es que las lecciones en materia fiscal que dan por la mañana, las incumplen por la tarde, por ejemplo cuando les pillan con sociedades instrumentales para pagar menos impuestos, como le ha sucedido a ilustres ministros de Pedro Sánchez de cuyos nombres preferimos no acordarnos. Lo mismo ocurre con Podemos, el principal socio de Gobierno de Sánchez. Allí están los casos de Juan Carlos Monedero y Pablo Echenique. El primero dejando de pagar 100.000 euros en impuestos por oscuros trabajos de asesoría que jamás tuvo la decencia de aclarar y el segundo, condenado a pagar 11.040 euros a la Seguridad Social por no contratar a su asistente. Ambos son la muestra palmaria de la hipocresía de estos activistas que aplican a otros el catecismo del saqueo fiscal que ellos mismos incumplen.

Afortunadamente para los madrileños, la política de bajos impuestos que defiende la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha permitido a cada contribuyente madrileño ahorrarse 16.000 euros. Un total de 53.000 millones de euros que los madrileños han podido emplear libremente en lo que quisieran y no para soportar los lujos y despilfarros de la izquierda radical, niñeras, escoltas y chaletazos incluidos. Lo que sorprende es que sea el PSOE el que se haya sumado de forma irresponsable a los ataques contra Madrid promovidos por Podemos y los separatistas catalanes por su política de menor presión fiscal. Más aún cuando al final quienes más se benefician de ella son aquellos a los que la izquierda dice proteger: los trabajadores y las familias. A la izquierda le parece poco que los españoles trabajen, de media, 178 días del año para cumplir sus obligaciones con el fisco.

Resulta patético por no decir insultante escuchar al valenciano Ximo Puig proponer un nuevo impuesto para las rentas altas de la Comunidad de Madrid y que encima esta propuesta delirante haya encontrado el beneplácito del Gobierno central, a través del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, al señalar que «tiene mucho recorrido». Para rematar el cambalache, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha salido a desmentir a Escrivá negando que se vaya a aplicar ese impuesto compensatorio a la Comunidad de Madrid: “Ni está en la agenda ni lo va a estar nunca”, afirmó. Viniendo de la misma ministra que mintió con el IVA de la luz y de las mascarillas, los madrileños ya pueden tentarse la cartera.

Sobre la vacunación universal
La equivocada y mortal estrategia de la vacuna COVID-19 del equipo Biden
Dr. Robert Malone y Peter Navarro. https://rebelionenlagranja.com 7 Agosto 2021

El Dr. Robert Malone es el descubridor de la transfección de ARN in vitro e in vivo y el inventor de las vacunas de ARNm mientras estaba en el Instituto Salk en 1988. Peter Navarro sirvió en la Casa Blanca de Trump como Coordinador de Políticas de la Ley de Producción de Defensa.

La «carrera armamentística» de la vacunación podría resultar peligrosa para el público estadounidense

La estrategia de la administración Biden de vacunar universalmente en medio de la pandemia es mala desde el punto de vista científico y necesita urgentemente un reinicio.

Esta estrategia probablemente prolongará la fase más peligrosa de la peor pandemia desde 1918 y casi con toda seguridad causará más daño que beneficio – incluso mientras socava la fe en todo el sistema de salud pública.

La estrategia de Biden se basa en cuatro supuestos erróneos.

El primero es que la vacunación universal puede erradicar el virus y asegurar la recuperación económica al lograr la inmunidad de rebaño en todo el país (y el mundo). Sin embargo, el virus está ahora tan profundamente arraigado en la población mundial que, a diferencia de la polio y la viruela, la erradicación es inalcanzable. El SARS-CoV-2 y sus innumerables mutaciones probablemente seguirán circulando, al igual que el resfriado común y la gripe.

El segundo supuesto es que las vacunas son (casi) perfectamente eficaces. Sin embargo, nuestras vacunas actualmente disponibles son bastante «permeables». Aunque son buenas para prevenir enfermedades graves y la muerte, sólo reducen, no eliminan, el riesgo de infección, replicación y transmisión. Como ha revelado una presentación de los Centros de Control de Enfermedades, ni siquiera la aceptación del 100% de las vacunas actuales con fugas, combinada con el cumplimiento estricto de las máscaras, impedirá la propagación de la variante Delta, altamente contagiosa.

El tercer supuesto es que las vacunas son seguras. Sin embargo, los científicos, los médicos y los funcionarios de salud pública reconocen ahora que los riesgos son raros pero en absoluto triviales. Los efectos secundarios conocidos incluyen graves afecciones cardíacas y trombóticas, alteraciones del ciclo menstrual, parálisis de Bell, síndrome de Guillain Barre y anafilaxia.

Los efectos secundarios desconocidos que los virólogos temen que puedan surgir incluyen riesgos reproductivos existenciales, afecciones autoinmunes adicionales y diversas formas de potenciación de la enfermedad, es decir, las vacunas pueden hacer que las personas sean más vulnerables a la reinfección por el SARS-CoV-2 o a la reactivación de infecciones virales latentes y enfermedades asociadas como el herpes zóster. Con razón, la FDA aún no ha aprobado las vacunas que ahora se administran con autorización de uso de emergencia.

El fracaso del cuarto supuesto de «durabilidad» es el más alarmante y desconcertante. Ahora parece que nuestras vacunas actuales probablemente ofrezcan una ventana de protección de apenas 180 días – una decidida falta de durabilidad subrayada por la evidencia científica de Israel y confirmada por Pfizer, el Departamento de Salud y Servicios Humanos y otros países.

En este caso, ya se nos advierte de la necesidad de aplicar vacunas de refuerzo universales a intervalos de seis meses en un futuro previsible. El punto más obvio que milita a favor de la elección individual de la vacuna es que las vacunaciones repetidas, cada una con un pequeño riesgo, pueden sumar un gran riesgo.

La razón más importante por la que una estrategia de vacunación universal es imprudente tiene que ver con el riesgo colectivo asociado a la respuesta del virus cuando se replica en los individuos vacunados.

Aquí, la virología básica y la genética evolutiva nos dicen que el objetivo de cualquier virus es infectar y replicarse en el mayor número de personas posible. Un virus no puede propagarse eficazmente si, como en el caso del ébola, mata rápidamente a sus huéspedes.

La clara tendencia histórica de los virus que pasan de una especie a otra es la de evolucionar de manera que se vuelvan más infecciosos y menos patógenos con el tiempo. Sin embargo, una política de vacunación universal desplegada en medio de una pandemia puede convertir este proceso normal de domesticación darwiniana en una peligrosa carrera armamentística de vacunas.

La esencia de esta carrera armamentística es la siguiente: Cuantas más personas se vacunen, mayor será el número de mutaciones resistentes a las vacunas, las vacunas serán menos duraderas, habrá que desarrollar vacunas cada vez más potentes y los individuos se expondrán a más y más riesgos.

La ciencia nos dice aquí que las vacunas actuales, que utilizan novedosas tecnologías de terapia génica, generan potentes antígenos que dirigen el sistema inmunitario para atacar componentes específicos del virus. De este modo, cuando el virus infecta a una persona con una vacuna «agujereada», la progenie viral será seleccionada para escapar o resistir los efectos de la vacuna.

Si toda la población ha sido entrenada a través de una estrategia de vacunación universal para tener la misma respuesta inmune básica, entonces una vez que un mutante viral de escape es seleccionado, se extenderá rápidamente a través de toda la población – ya sea vacunada o no.

Una estrategia mucho más óptima es vacunar sólo a los más vulnerables. Esto limitará la cantidad de mutaciones resistentes a las vacunas y, por tanto, ralentizará, si no detiene, la actual carrera armamentística de las vacunas.

Afortunadamente, los más vulnerables representan un número relativamente pequeño; y estas cohortes ya han alcanzado altos niveles de aceptación de la vacuna. Entre ellos se encuentran las personas mayores, para quienes el riesgo de enfermedad grave o muerte aumenta exponencialmente con la edad, y aquellos con comorbilidades significativas como la obesidad, las enfermedades pulmonares y cardíacas.

Para gran parte del resto de la población, no hay nada que temer salvo el miedo al propio virus. Esto es especialmente cierto si tenemos un acceso ambulatorio legal a un arsenal creciente de profilácticos y terapéuticos científicamente probados.

Por ejemplo, ha habido mucha controversia sobre la ivermectina y la hidroxicloroquina. Sin embargo, con la aparición de un creciente conjunto de pruebas científicas, podemos estar seguros de que estos dos medicamentos son seguros y eficaces en la profilaxis y el tratamiento temprano cuando se administran bajo la supervisión de un médico. Otros numerosos tratamientos útiles van desde la famotidina/celecoxib, la fluvoxamina y el apixaban hasta diversos esteroides antiinflamatorios, la vitamina D y el zinc.

El objetivo más amplio cuando se administran estos agentes es moderar los síntomas y eliminar la muerte, sobre todo en el caso de los no vacunados.

A diferencia de las vacunas, estos agentes no suelen depender de propiedades o mutaciones virales específicas, sino que mitigan o tratan los síntomas inflamatorios de la propia enfermedad. (Pfizer está comercializando activamente su propia terapia antiviral, admitiendo tácitamente que la propia vacuna de Pfizer es incapaz de erradicar el virus).

No somos «anti-vax». Uno de nosotros (el Dr. Malone) inventó la tecnología central de ARNm que utilizan Pfizer y Moderna para producir sus vacunas y ha pasado toda su carrera profesional desarrollando y avanzando en tecnologías de vacunas novedosas, vacunas y otras contramedidas médicas. El otro (el Sr. Navarro) desempeñó un papel clave en la Casa Blanca de Trump para poner en marcha la Operación Warp Speed y garantizar la entrega oportuna de las vacunas.

Simplemente decimos que sólo porque se tenga un gran martillo de vacunas, no es necesariamente sabio usarlo para cada clavo. El pueblo estadounidense se merece algo mejor que una estrategia de vacunación universal bajo la bandera de la mala ciencia y aplicada con medidas autoritarias.

Artículo originalmente publicado en inglés por The Washington Times

Disparatado acoso al motor de España
Editorial La razon 7 Agosto 2021

En los últimos días, si es que la relegó en algún momento, la izquierda política ha reanudado su campaña de acoso a la Comunidad de Madrid, que alcanzó uno de sus picos en las semanas previas a las elecciones autonómicas, aunque también a todo el periodo de la pandemia en el que Isabel Díaz Ayuso se desmarcó de forma crítica de la nefasta gestión del Gobierno. La armonización fiscal y el expolio de un nuevo impuesto para gravar su condición de capital son las amenazas que blanden con mayor o menor intensidad contra la región. En este punto, la irrupción surrealista del ministro Escrivá en respaldo a las frivolidades de Ximo Puig sobre un tributo específico madrileño como aportación compensatoria por los beneficios de la capitalidad del Reino fue rebatida y enterrada en horas por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, que manifestó que no está en la agenda del Gobierno «ni lo va a estar».

El papelón del titular de Seguridad Social, que acumula unos cuantos hasta cumplimentar un bagaje sonrojante para un perfil de su experiencia y preparación, se suma al deplorable sainete de sus compañeras de Política Territorial y Sanidad a cuenta de los MIR y Cataluña. Todos siguen en sus puestos. En cualquier caso, el plan de armonización fiscal de Sánchez sí está sobre la mesa que es la otra cara de la cruzada desleal contra el gobierno de Díaz Ayuso, a la que es evidente que no se le perdonan ni su independencia de criterio ni su coraje para plantar cara a los desatinos socialistas ni su éxito abrumador en las urnas.

La izquierda no puede consentir que la autonomía convertida en la locomotora de España gracias a las políticas liberales sea el espejo en el que se refleje su fracaso. Se defiende la equiparación fiscal como un acto de equidad, amén que de justicia cuando en realidad se trata de un ataque político y una intromisión contra pilares constitucionales como la autonomía tributaria y el autogobierno. Si la meta fuera la igualdad y el interés general, el Gobierno pondría a Madrid como ejemplo de eficiencia y promovería una política de tipos bajos al resto de comunidades, amén de acabar con privilegios contrarios al espíritu europeo como el concierto vasco. No lo hace. Además de un abuso y una arbitrariedad, resulta un despropósito lastrar a la «vaca lechera» del sistema de financiación que aporta más del 70% de la «hucha común» que paga los servicios básicos del Estado. No es preciso ser un lince para concluir que si Madrid se tuerce, España descarrila. El cuanto peor mejor de la izquierda es una felonía que pagará.

Socialismo o libertad: guerra abierta de la izquierda contra Madrid
EDITORIAL. Libertad Digital 7 Agosto 2021

El asedio de la izquierda a la Comunidad de Madrid tiene mucho que ver con la aversión a las políticas de eficiencia en el gasto, austeridad e impuestos bajos que han hecho de la región actualmente presidida por Isabel Díaz Ayuso el gran motor de España. Unas políticas que parten de la base de que el dinero pertenece al contribuyente y lo que se le quita a la fuerza (los impuestos) hay que devolvérselo en forma de servicios públicos de primer nivel. Madrid lleva ya décadas apostando por este modelo. Otras comunidades, como la valenciana o la catalana, prefieren disparar el gasto y asfixiar a impuestos a sus contribuyentes sin devolver, precisamente, unos servicios punteros.

Madrid es la locomotora de España, la que menos impuestos impone a ciudadanos y empresas, la que más recauda y la que más aporta a la denominada solidaridad interterritorial (casi 7 de cada 10 euros los aporta Madrid). Y no pese a ello sino por ello es también una comunidad puntera en sanidad, educación e infraestructuras. Para colmo, es la que menos se entromete en la vida de sus ciudadanos.

Esta semana, los ataques a la gestión de Ayuso han surgido desde diferentes flancos, pero con un mismo impulsor, el Gobierno social-comunista. Así, su grotesca delegada en Madrid ha utilizado de forma falsaria y torticera datos que nada tienen que ver con la inversión para vender la idea de que el Gobierno está siendo extraordinariamente generoso con la Comunidad; el descalificable ministro José Luis Escrivá se ha enzarzado en una disputa tuitera con el consejero madrileño de Educación, Enrique Ossorio, a cuenta del Ingreso Mínimo Vital y, sin vergüenza, ha suscrito la propuesta del indeseable Ximo Puig para crear un impuesto especial contra los madrileños; en cuanto a la bochornosa ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha afeado al equipo de Ayuso que baje los impuestos pero pida dinero al Gobierno central.

Empezando por el final: Montero parece olvidar que lo que Madrid recauda va a la caja común que ella misma gestiona. Que Madrid es la comunidad que más recauda en impuestos pese a tener los más bajos del país. Y que lo único que pide Ayuso es una financiación justa y suficiente que no impida que los madrileños paguen los acuerdos infamantes del felón Sánchez con sus aliados golpistas.

En cuanto al resentido incompetente Puig, lo peor no es que avente una idea aberrante propia de la canalla supremacista, sino que su semejante Escrivá la jalee y le aventure "mucho recorrido". El impuesto madrileñófobo que andan promoviendo no sólo descansa sobre falacias intoxicadoras, sino que va radicalmente en contra de la Constitución y de la igualdad ante la ley que rige en todas las democracias liberales dignas de tal nombre. No es de extrañar que María Jesús Montero saliera luego a decir que dicha fechoría "no está en la agenda del gobierno ni lo va a estar". Pero, claro, Montero tiene la misma credibilidad que Puig y Escrivá. Nada vale su palabra.

La izquierda no está dispuesta a que Madrid siga sacándole los colores y por eso le ha declarado la guerra. Una guerra sucia, como todas las que libra. Y trascendental. Está en juego la prosperidad y, sí, la libertad no sólo de los madrileños sino del resto de los españoles.

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Sir Lanzarote del Prat
Pablo Sebastián. republica 5 Agosto 2021

Encomiable e implacable el artículo del maestro Antonio Elorza, en el diario El País -territorio comanche del Sanchismo- publicado el pasado miércoles (4/8/2021) bajo el título de ‘Constitucionalismo’. Y donde el autor denuncia, a propósito de la ‘Comisión Bilateral del Estado y la Generalitat de Cataluña’, la España ‘a constitucional’ del Gobierno de Pedro Sánchez.

Artículo donde Antonio Elorza escribe: ‘Ante el grave problema catalán, no se “dialogará” en sede parlamentaria, sino en una comisión bilateral, casi entre soberanías. Los decretos ley permiten saltar sobre el debate en el Congreso. El Senado no funciona como cámara territorial y Sánchez pone en marcha una Conferencia de Presidentes, que maneja a su antojo, subvencionando a uno por acudir y pasando a resolver el tema económico con la comunidad ausente —que visita Waterloo y no Salamanca—, con la consiguiente sospecha (confirmada) de trato privilegiado’.

Con esta bilateralidad ‘a constitucional’ Sanchez ha cerrado el curso político del primer semestre del año y se ha marchado ‘con viento fresco’ a disfrutar de sus vacaciones al mar. Primero en la residencia estatal -y no bilateral con el Gobierno de Cañarías- La Mareta, que el Rey Husseín de Jordania regaló al Rey Juan Carlos I.

El monarca emérito de cuyo nombre no quiere acordarse Sánchez cuando su ministra Belarra y sus colegas de Podemos lo comparan con Luis Roldán, el exdirector de la Guardia Civil que se dio a la fuga. Sin decirle Sánchez a su ministra que el Rey Juan Carlos I se fue hace un año de España porque él se lo pidió o se lo exigió a su hijo el Rey Felipe VI.

De manera que este Sir Lanzarote del aeropuerto del Prat, donde ahora está dispuesto a invertir 1.700 millones en una ampliación innecesaria para pagar el impuesto chantajista de ERC, es capaz de cualquier cosa para seguir en el poder. Pisando las líneas rojas de la Constitución y bordeando el límite de la ‘desviación de poder’ y de la prevaricación y la malversación.

Y de Lanzarote, el nuevo caballero de ‘La Tabla Redonda’ -o cama redonda- del falso Camelot de La Moncloa, mesa donde organiza en las bacanales de repartos escandalosos en beneficio de UP, Bildu, PNV y ERC, el presidente Sánchez se trasladará a la residencia, también estatal y no bilateral, de ‘Las Marismillas’ en el Coto Doñana. Que sito está de la Comunidad andaluza de donde Sánchez desterró a su antigua adversaria Susana Díaz, con destino al cementerio madrileño del Senado.

Y todo ello después de haber lanzado Sánchez por la borda de su Gobierno al que era su tridente cancerbero de La Moncloa, Calvo, Ábalos y Redondo, sin ni siquiera darles las gracias y una cena de despedida, con lo que se ha quedado tan pancho y solo al frente de todo el poder en el Gobierno y en el PSOE donde no tiene sucesor, ni tampoco un número dos.

Porque Sánchez se basta para pilotar, y con una sola mano, todo el poder. Y la otra la utiliza bajo ‘La Tabla Redonda’, para los pagos ocultos bajo cuerda a sus costaleros de la España, multinivel, bilateral y ‘a Constitucional’ que él se ha construido a su medida para disfrutar a sus anchas del poder.

Aquí mandan los xenófobos
Eduardo Goligorsky. Libertad Digital 7 Agosto 2021

La definición que aparece en el diccionario de la RAE no podría ser más taxativa y escueta: "Xenofobia: Odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros". ¿Los xenófobos mandan aquí? ¿Cómo es posible? ¿Quiénes son los extranjeros víctimas de tamaña iniquidad? ¡Ay, son los españoles!

El foco de la fobia
¿De qué estamos hablando? Vivimos en España, un país cuyos habitantes, nativos o nacionalizados, son –somos– por definición españoles. Sin embargo, es esta buena gente la que sufre los azotes del "odio, repugnancia u hostilidad" de una minoría, fraudulentamente empoderada, de sus coterráneos. Y antes de que el lector me diagnostique un delirio paranoico, le recuerdo que estos xenófobos antiespañoles que mandan aquí –en el orden nacional y en el regional– han proscripto la enseñanza de la lengua, la historia y la cultura común de todos los españoles en el sistema educativo. Para incurrir en semejante aberración, inaudita en el mundo civilizado, hay que estar envilecido por el odio, la repugnancia o la hostilidad contra el prójimo. Un fenómeno típico, eso sí, de la Alemania de Hitler y la Rusia de Stalin.

El foco de la fobia cainita reside en aquellas regiones donde fermenta la manía irracional del supremacismo étnico, dolencia que contagia a un colectivo supersticioso y lo convence de que el hecho de haber nacido en un determinado entorno geográfico, o de estar asociado a este por su genealogía, lo dota de peculiaridades físicas y psicológicas que lo colocan por encima de sus vecinos más próximos. Vecinos catalogados como colonos o parias extranjeros, segregados por las barreras del odio, la repugnancia o la hostilidad. Estamos hablando, por supuesto, de las fracturas sociales perpetradas por los fetichistas tribales vascos y catalanes que reniegan de sus orígenes naturales en España para practicar la xenofobia contra sus compatriotas.

Lo peor
Lo peor es que el actual Gobierno de España ha hecho depender su estabilidad de los votos, en el Congreso, del bloque de partidos que se definen, explícitamente, como instrumentos de una conjura rupturista. Son, desde el punto de vista práctico, partidos de otra nación con apariencia de república, infiltrados en el Reino de España con el único fin de sabotearlo desde adentro, empobrecerlo, desmoralizarlo y robarle porciones de su territorio para implantar en ellas su apartheid. Se valen, estos invasores, de que el Gobierno claudicante copia la política de los colaboracionistas de Vichy, que traicionaron a Francia y pactaron su subordinación a los ocupantes nazis para conservar sus privilegios.

Aquí es patente y nauseabunda la subordinación de los vasallos sanchicomunistas a los caprichos antiespañoles de los extorsionadores xenófobos. Se convocan mesas de negociación y diálogo donde las autoridades constitucionales se humillan y reconocen tácitamente a sus interlocutores chantajistas como representantes de una república independiente. El presidente vicario de este bantustán mendicante tiene la desfachatez de desertar de las reuniones donde está presente el Rey de todos los españoles, mientras explota el servilismo del Gobierno entreguista para perseverar en la ficción del tête à tête entre iguales, donde exige con aires de chulería prerrogativas ilícitas de amnistía, referéndum y autodeterminación. Y money, money, rapiñada de los fondos europeos para nutrir a sus chupópteros ensoberbecidos.

Provoca pesadillas
Los sediciosos y malversadores disfrutan de los indultos paseándose por sus feudos para incendiarlos con mensajes de odio y subversión. ("Los delitos de odio crecen casi un 10% en el primer semestre", LV, 29/7). Los partidos y las organizaciones secesionistas se jactan de estar elaborando planes para volver a sembrar el caos en Cataluña a partir del próximo mes de septiembre, con un pico a comienzos de octubre. La xenofobia antiespañola bulle en los medios de comunicación del régimen supremacista, en las redes sociales y en los centros de adoctrinamiento que funcionan enmascarados como parvularios, escuelas y universidades.

La respuesta del PSOE a esta embestida hispanófoba ha consistido en pergeñar un programa de "cogobernanza federal multinivel". Ojo, multinivel: con los renegados depredadores en la cúspide y los españoles expoliados en la base. Y con el caballo de Troya del nacionalismo, encarnado en el Partit dels Socialistes de Catalunya, ocupando cargos clave en Madrid. La nutrida lista de estos cargos que proporciona La Vanguardia (23/7) provoca pesadillas. Sobre todo porque el mismo diario aclara que, si bien el entregador Miquel Iceta ha bajado del Ministerio de Administración Territorial al de Cultura y Deportes, ello no reduce su influencia sino que, por el contrario, le deja más tiempo libre para sus menesteres de quintacolumnista.

Conservemos la calma
Conservemos la calma. La sociedad española está mucho más sana, toda ella, de lo que parece en los trampantojos que nos venden los sembradores de cizaña. Las historias míticas, los abolengos ficticios, los talantes regionales, las emanaciones telúricas, los trajinados hechos diferenciales, solo son pretextos que emplean los intrigantes, desde que existe el género humano, para fomentar rupturas, discriminaciones, conflictos e incluso guerras, sin fundamento científico ni racional. A modo de antídoto, una investigación del Centre d’Estudis d’Opiniò acaba de demostrar, con acopio de datos, que "entre los europeos, los más parecidos a los catalanes son el resto de los españoles" (LV, 1/8).

Lo dicho: los españoles dignos de su identidad se parecen entre sí, cualquiera sea la comarca donde han nacido, por su anhelo de ser todos libres e iguales. Los desechables son los renegados xenófobos.

La izquierda psicópata
José María Marco. https://fundaciondisenso.org  30 Julio 2021

Uno de los elementos más fascinantes del proyecto de Ley de Memoria Democrática que ha aprobado el Gobierno es el hecho de negar la existencia de víctimas de la “izquierda”, entendiendo por “izquierda” todo lo que no estuviera del lado de los sublevados contra el régimen republicano en julio de 1936.

Eso lleva a situaciones turbias, como la del estatus de algunos antifranquistas como Julián Grimau, ejecutado por las fuerzas policiales del régimen de Franco tras una denuncia por parte de su camarada Santiago Carrillo. Estragos de una memoria censurada, como estos hechos, muy bien expuestos por Carmen Grimau en su novela Porque los otros hablan en mí, recientemente publicada.

Más lejos en el tiempo, este proyecto de Ley deja en el limbo las persecuciones y la violencia ejercida por la izquierda contra los de sus propias filas. Por ejemplo, el acoso y la censura a la que los comunistas sometieron a Largo Caballero -el pobre Lenin español- tras conseguir echarlo de la Presidencia del Gobierno en mayo de 1937 (lograron, por ejemplo, que jamás volviera a hablar en público), la persecución de Prieto o, por citar el caso más beatificado de todos, el acoso a Azaña, sometido a vigilancia policial y cuyos discursos aparecían censurados en algunos de los periódicos publicados en la España “republicana”. (“Republicana” va entre comillas, porque, como escribió el propio Azaña, aquello tenía poco que ver con la Segunda República -aunque esta tampoco hubiera sido precisamente un régimen liberal.)

Más dramático es el caso de los comunistas no estalinistas, como los miembros del POUM, encarcelados en masa, a los que se les quiso montar en Barcelona juicios como los de Moscú de aquellos años, y en particular el de Andrés Nin, secuestrado y desollado vivo por los comunistas cerca de Alcalá de Henares. Tampoco serán ya víctimas, por lo visto, los sindicalistas que sufrieron la brutalidad de esos mismos comunistas y del Gobierno de Negrín cuando llegó el momento de desmantelar el Consejo de Aragón y reprimir -sin contemplaciones- la revolución anarquista. Ni los brigadistas internacionales no estalinistas, o aquellos a los que se les cayeron las orejeras estalinistas en algún episodio particularmente sórdido de nuestra muy sórdida Guerra Civil y que acabaron pagando muy caro el chasco y la mentira que se habían creído.

Así que sólo adquieren categoría de víctima aquellos que fueron objeto de alguna violencia por el bando antirrepublicano, mejor dicho sus descendientes -porque el proyecto de Ley está hecho para el presente, no para quienes sufrieron aquella violencia siniestra, casi todos desaparecidos hace ya años. El resto no merece que se les reconozca el padecimiento de sus familiares, ni siquiera, como hace el proyecto de Ley, simbólicamente. (Porque también sabemos que la única compensación que la nueva Ley concedería, de aprobarse, sería moral: las compensaciones de otro tipo, hasta los 21.600 millones de euros, ya están hechas, como reconocen los fautores del texto. Eso sí, va a haber compensaciones contantes y sonantes para partidos y sindicatos, de aquellos que hicieron la Guerra, es de suponer…)

Esto último indica el grado de disociación mental al que llega la izquierda. La izquierda en general, pero muy particularmente la española, que tiene en esto una tradición bien consolidada y cultivada, que se remonta a 150 años atrás, cuando el fracaso del progresismo, el federalismo y el krausismo en el experimento del Sexenio revolucionario, Primera República incluida, entre 1868 y 1876. Fracaso nunca aceptado por un grupo selecto de adeptos que lograron luego superponer su visión revanchista a la realidad constitucional y liberal que no habían conseguido impedir. (La historia se repite, efectivamente, y no sólo en modo paródico.) Es ese peculiar daltonismo, tal como lo denomina Miguel Ángel Quintana Paz, el que permite a la izquierda no percibir las partes de la realidad que no quiere ver: en este caso, la muerte violenta de sus propios correligionarios por personas que, por ser de izquierdas, dejan de participar en la categoría de victimarios, o de verdugos. Algo parecido a lo que ocurre con los socialistas, que no dudan en rendir pleitesía a los filoetarras como si entre sus filas no hubiera habido víctimas del terror nacionalista. O, peor aún, como si esas víctimas hubieran sido el sacrificio necesario para la instauración de una Ley superior: una ley que encarna el sentido de una Historia que se encamina ineluctablemente a la creación de una España nueva, confederal, de pueblos y naciones libres y emancipados. Y plasmada en parte muy relevante en este proyecto legislativo sobre Memoria Democrática, que por fin los hace desaparecer.

Esa disociación o daltonismo, requiere una explicación psiquiátrica. Se habla mucho del carácter “psicópata” de algunos líderes socialistas, pero es un enfoque demasiado estrecho y anecdótico. El diagnóstico debería ir referido más bien a averiguar si no es esta la naturaleza misma de la izquierda (española), que modela el alma y la mente de sus adeptos al modo de una secta –tan bien descrito por James Lindsey en estas páginas-, que anula la norma moral prevalente en una sociedad. A cambio, los llevaría a interiorizar otra que, como es natural, les exime de cualquier responsabilidad y de cualquier interrogación. Todo lo que no sea “lo nuestro”, es decir, lo que pertenece al canon de comportamiento de la izquierda, es repudiable: por ejemplo, nunca, ni en la Guerra Civil ni más tarde hubo ni habrá nunca víctimas de la izquierda. No son, por tanto, unos cuantos individuos los que tienen la mente configurada de esa forma. El hecho es que ser de izquierdas, en España, instaura en sus adeptos lo que en términos psiquiátricos, se denomina psicopatía. (Ni que decir tiene que hay personas de izquierdas que no participan de ella o que la han dejado atrás, pero lo significativo es que la izquierda no los reconoce como suyos).

Todo esto merece un ensayo largo, que debería constar de una segunda parte en la que se analizaría la otra vertiente de esta cuestión: por qué la derecha española presenta -o ha presentado hasta hace poco tiempo- un cuadro de neurosis tan perfectamente caracterizado y cuáles son las causas históricas de esta realidad. Completarlo todo con la descripción de las relaciones imposibles entre neuróticos y psicópatas proporcionaría algunas claves relevantes, y más de una vez cómicas, para comprender la historia de nuestra democracia.

El Gobierno echa el candado al expediente de los indultos
El Gobierno pretende que los expedientes redactados para indultar a los condenados por el ‘procés’ permanezcan ocultos hasta que pasen cincuenta años, o veinticinco a contar desde la muerte de los afectados
Editorial ABC 7 Agosto 2021

El Gobierno pretende que los expedientes redactados para indultar a los condenados por el ‘procés’, algunos de los cuales filtró de forma interesada el mismo día de su concesión, permanezcan ocultos hasta que pasen cincuenta años, o veinticinco a contar desde la muerte de los afectados, cuya intimidad se vería expuesta en caso de hacerlos públicos. El Ejecutivo de Sánchez se ampara en la Ley de Patrimonio Histórico Español para echar el candado sobre unos informes de los que poco interesan las circunstancias personales de sus protagonistas, y sí las razones -jurídicas o políticas, inspiradas por la ‘Agenda del Reencuentro’ de Sánchez- que utilizó el Ejecutivo para aprobarlos y satisfacer una de las demandas más radicales de sus socios de legislatura. Más pronto que tarde, y forzado por la jurisprudencia del Supremo, el Gobierno tendrá que sacar a la luz dichos documentos. Mejor sería hacerlo sin dilación, con la transparencia y la franqueza que distingue a quienes nada tienen que esconder.

Los MIR, nueva felonía y mentira de Sánchez
Carlos Dávila. okdiario 7 Agosto 2021

A lo peor, no nos estamos enterando pero la cesión de la formación sanitaria especializada, o sea, los MIR (Médicos Internos y Residentes) a los separatistas es aún más grave que la transferencia de la caja única de la Seguridad Nacional. ¿Por qué? Fácil: porque supone asentar en España dos clases de médicos: los que podrán trabajar en Cataluña y en toda España, y los que sólo podrán hacerlo en España. Es un paso definitivo, crucial, en la constitución de un Estado absolutamente independiente en el antiguo Principado. Verán: ahora mismo un profesional español, previa acreditación, puede ejercer sus saberes en cualquier país de la Unión Europea; pues bien, si se consuma esta felonía lo podrá hacer en todos… menos en una región: Cataluña. No es una exageración: es una realidad. Por más que la pobre ministra de Sanidad, la canaria Carolina Darias, desmienta los acuerdos entre Sánchez y su conmilitón Pere Aragonès. Si el Gobierno tiene la decencia -que no la tendrá- de hacer pública el acta de la reunión del oprobio, se verá hasta qué punto el presidente de España ha vendido una nueva parcela al independentismo.

Todo sin mover el bigote, sin que preocupe la traición general que Sánchez está perpetrando contra su país. Al pecado hay que añadir que lo hace sin que sufra, claro está, su enorme indigencia intelectual y cultural. Si en pocos años, Sánchez se ve afectado, pongamos por ejemplo, en Reus o en Gerona de una ciática molesta (nada grave, que ni siquiera a él le deseamos males mayores) tendrá que solicitar plaza en el Sistema Sanitario Catalán donde algún médico le podrá atender en catalán o quizá, si no es muy fanático, en castellano. La nueva tropelía que negocian Sánchez y sus cómplices analfabetos (diga lo que diga la pobre Darias) quiebra de hecho lo que dispone el Artículo 22 de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias que, para la habilitación de los MIR, exige una “prueba única de carácter nacional” (sic). Es decir, la bazofia que prepara el susodicho y bello Sánchez, contraviene los términos de esta ley, algo que, claro está, le importa un bledo a un individuo como éste acostumbrado a saltarse a la torera las disposiciones judiciales y a sustituir como una acémila furiosa las propias leyes que le resultan enojosas para sus propósitos.

Los MIR llevan cuarenta años contribuyendo a que nuestra Sanidad, y aún más precisamente nuestra medicina, sean calificadas como una de las mejores del mundo o -quizá nos quedemos cortos- como la primera en consideración asistencial, científica, social y docente. Pues bien; este insensato gobernante que aún tendremos que soportar dos años, se dispone a volar un sistema que es tan bueno, tan eficaz, que Pérez Rubalcaba (¡que estaría diciendo ahora este hombre!) lo quiso “exportar” a la formación profesoral. Una idea que, muy bien aconsejado, ha recuperado Pablo Casado para incluirla en su próximo programa electoral,

Por donde va, arrasa. El veraneante a costa del erario no está dejando en España piedra sobre piedra. A la sazón, compinchado con los sediciosos, pretende destruir con el único fin de pasar el estío unos años más en los paradisíacos enclaves de La Mareta y Doñana, la unidad de formación de los médicos llamados a cuidar nuestra salud, la igualdad de oportunidades de todos ellos, y hasta dos características básicas en la profesión articulada desde los tiempos de Hipócrates: el mérito y la capacidad. A él realmente le van las Lastra de turno, que le hacen el coro, como chupatintas que son, sin aportar un solo gramo de suficiencia profesional. A partir de la nueva tropelía que va a cometer este individuo se va a quebrar un modelo que consiste en lo siguiente: que el mismo día, a la misma hora todos los licenciados en Medicina y Cirugía de España puedan responder también a las mismas preguntas. El modelo ni se presta al enchufismo, ni permite que los menos preparados accedan al Sistema de Formación. En nuestro país, donde tantas cosas funcionan mal, el bello Sánchez -ahora luciendo body con nuestros impuestos- intenta destronar las mínimas competencias que aún le quedan al Ministerio para transportarlas a Cataluña, donde, para mayor inri, Aragonès, Junqueras, Puigdemont y demás cuadrilla le seguirán advirtiendo de que “sí, gracias por el paquete, pero las grandes cesiones siguen sin llegar: la amnistía para los delincuentes y la independencia”.

Con su método de partido a partido, gota a gota, el “multiveraneante” (¡ese sí que es un multinivel) va desangrando el sistema del 78 con infamias como la referida. En este grave asunto él y sus consejeros tienen la esperanza de que las gentes piensen que se trata de una cesión menor: al fin y al cabo ¿qué importa que nuestros chavales respondan en Madrid o en Barcelona sobre dónde está y para qué vale la Trocoides de Chopart? Pero en serio, no se trata de eso: la pretensión del embustero cedente es asegurarse un tiempo más viviendo por la cara de palacio en palacio. En la Educación los españoles no tocamos bola, en la Sanidad nos vamos a quedar sin verla, por tanto, ¿qué le quedará a nuestro maltrecho Estado, ese que nos están barrenando. Hace años escuché del separatista vasco Arzallus, este aviso para navegantes españoles: “Un día os daréis cuenta que ya no os queda nada, que, poco a poco, nos hemos ido quedando con todo”. Profético aviso que ahora Sánchez, el felón, se dispone a cumplimentar.

Multas de 601 euros por colgar banderas de España
La Generalitat ya ha empezado a notificar las sanciones a miembros de las Brigadas antilazos amarillos por colocarlas en la vía pública en Barcelona por la festividad del 12 de Octubre
Ricardo Coa. La razon 7 Agosto 2021

El pasado 13 de julio, Juanjo recibió en su domicilio de Terrassa una carta del Departamento de Interior de la Generalitat notificándole una sanción de 601 euros por incumplir la normativa de protección ciudadana. ¿Su infracción? Haber sido sorprendido por los Mossos en la madrugada del 12 de octubre de 2020 colocando banderas españolas en semáforos y farolas del centro de Barcelona.

Juanjo no estaba solo. Iba acompañado de una docena de personas, todas ellas miembros de la Unión de Brigadas, que en los últimos años han puesto en marcha una campaña para retirar de las calles de municipios de toda Cataluña lazos amarillos, esteladas y simbología independentista en general. Ocho de ellos fueron sancionados por la Policía autonómica por desobediencia a agentes de la autoridad al negarse a retirar las banderolas rojigualdas con las que cada año celebran a su manera la Fiesta Nacional.

Horas después, la Generalitat notificaba una sanción idéntica a María Ángeles, otra de las integrantes de las brigadas antilazos amarillos que fueron multadas por los Mossos ese día. En ambos casos, se les impuso en el Paseo de Gracia de la ciudad condal.

Según consta en las denuncias –a las que ha tenido acceso LA RAZÓN–, los agentes recibieron el aviso de que había un grupo de personas «colgando banderas españolas de los semáforos y farolas en la zona de Paseo de Gracia y Plaza Cataluña».

En esos escritos consta que los agentes les avisaron de que estaban incumpliendo las ordenanzas municipales, que estipulan que «se necesita autorización» para «colgar carteles, pancartas o adhesivos en la vía pública». Una rigurosidad normativa que –se quejan los sancionados– los Mossos en ningún caso aplican a los partidarios del independentismo cuando llenan de lazos amarillos y esteladas los espacios públicos de Cataluña. «Solo hay que ver cómo está toda Cataluña y a ellos no los multa», se queja Juanjo.

Una vez acudieron al lugar de los hechos sobre las 01:30 de la madrugada, la patrulla sostiene que pidió «varias veces» a los miembros de la Unión de Brigadas «la retirada de las banderas», pero que éstos hicieron «caso omiso a las indicaciones de los agentes», asegurando –según consta en el expediente sancionador– que «las continuarían colocando», por lo que finalmente fueron denunciados por una supuesta falta de desobediencia.

Una presunta resistencia a la autoridad en el ejercicio de sus funciones que cuando no es constitutiva de delito –añade la denuncia– constituye una «infracción grave», sancionada con una multa de entre 601 y 30.000 euros.

Del idéntica gravedad califica el Departamento de Interior de la Generalitat «la negativa a identificarse» a requerimiento de los agentes o el hecho de facilitar datos «falsos o inexactos» en el proceso de identificación.

Manuel también estaba esa noche allí y, como la mayoría de sus compañeros, fue sancionado (aunque en su caso aún no se le ha notificado la multa). Él lo tiene claro: el objetivo de estas sanciones es «amedrentarnos y tratar de desactivarnos, porque económicamente saben que no tenemos financiación, para ver si así dejamos la Unión de Brigadas». «La Unión de Brigadas está haciendo mucho daño con la retirada de propaganda independentista –asegura–. Es que están poniendo esteladas y lazos amarillos incluso de hierro forjado...».

La noche en que fueron sancionados –recuerda– quedaron como suele ser habitual alrededor de medianoche, en este caso con el objetivo de «engalanar con banderas españolas el paseo de Gracia, Plaza Cataluña y Via Layetana con motivo de la Fiesta Nacional». Pero pronto se presentaron cuatro coches patrulla pidiéndoles que se identificaran. «Según ellos, tenían “órdenes de arriba”. “Me sabe fatal, pero tengo que cumplir órdenes», asegura que se excusó uno de los agentes, que les comunicaron que iban a ser sancionados por incumplir la normativa municipal que prohíbe «colgar cualquier cosa sin permiso» en el mobiliario público y, además, por negarse a retirarlas, «aunque yo les dije que las quitaríamos a las ocho de la mañana». «No nos dieron ni el acta», se queja.
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«Como ya estábamos sancionados, seguimos toda la noche», explica, aunque una vez en Plaza Cataluña acudió otra patrulla de los Mossos con el objetivo de identificarles. «Les dijimos que ya estábamos identificados y multados y lo comprobaron con la central».

Manuel se muestra sorprendido por lo ocurrido porque, según asegura, «el año anterior vinieron unos mossos cuando les dijimos que íbamos a poner las banderas, nos dieron la mano y nos desearon buena noche, diciéndonos “tened cuidado y no rompáis nada”. Y no pasó nada».

«Cuando son banderas independentistas o están pintando un lazo amarillo en la carretera los Mossos no sancionan a nadie», se queja Manuel, para quien la Policía catalana tiene «dos varas de medir». Su actuación, dice, es «muy partidista», pese a que ellos ponen «una bandera constitucional» y los separatistas «una que no lo es».

«No hay más que ver cómo está toda Cataluña, llena de estelada y de símbolos independentistas, hasta en edificios públicos, iglesias... Nunca sancionan ni retiran esa propaganda independentista –se queja-, pero nosotros ponemos banderas de España y duran 48 horas antes de que el Ayuntamiento las retire».

Según explica, continuarán con su campaña para retirar los símbolos independentistas de las calles y el próximo 12 de Octubre «volveremos a hacer lo mismo, pero seremos más gente seguro porque haremos un llamamiento». «Sin duda es una forma de amedrentarnos, pero no pararemos y seguiremos saliendo dos veces por semana a ver quien se cansa antes», dice Juanjo.

Y aunque Manuel admite que durante la pandemia «ha sido más complicado», dice que han continuado actuando «en los horarios permitidos» a razón de «una o dos salidas por semana». «Empezamos a medianoche y solemos terminar a las ocho de la mañana. A veces ni te acuestas y te vas a trabajar», explica.

«Nos cuesta sueño, dinero y hasta discusiones con la familia», cuenta Manuel, que ahonda en los costes personales que tienen que asumir: «Un compañero perdió su trabajo, le echaron, y yo a un par de clientes, porque me vieron en una carpa de Tabarnia en Sant Jordi». Unos comportamientos que achaca a la «fractura social» que ha generado el desafío independentista y que, en su opinión, «va a tardar muchos años en superarse».

«A mi hijo incluso le han insultado en la calle por llevar la camiseta de España en el Mundial», lamenta. Pero dice que «merece la pena, porque si no parece que en Cataluña solo hay una voz, cuando en realidad muchos catalanes también nos sentimos españoles».

Muere Mikel Azurmendi, uno de los fundadores del Foro de Ermua y "Basta Ya"
Agencias. Libertad Digital 7 Agosto 2021

El antropólogo y escritor Mikel Azurmendi, exmiembro de ETA y uno de los fundadores y primer portavoz del Foro de Ermua, así como fundador también de la plataforma ciudadana contra el terrorismo "Basta Ya", ha muerto a los 79 años, han informado esta madrugada fuentes cercanas.

La presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE), Consuelo Ordoñez, ha publicado en las redes sociales: "Me acaban de dar una muy mala noticia, nuestro querido Mikel Azurmendi ha fallecido esta tarde. Fue un honor tenerte entre nosotras, gracias por tanto. ¡Buen viaje Mikel! Te queremos".

En otro mensaje, COVITE ha lamentado "mucho" la muerte de Azurmendi, a quien califica como "un ciudadano comprometido frente a ETA" y "un resistente y amigo de COVITE". "Gracias por todo. Descanse en paz y un fuerte abrazo a sus familiares", ha señalado COVITE en las redes sociales.

Mikel Azurmendi, antropólogo, escritor y profesor de universidad, fue uno de los fundadores y el primer portavoz del Foro de Ermua, además de uno de los fundadores de la plataforma ciudadana "Basta Ya".

Nació en San Sebastián el 11 de diciembre de 1942, en una familia rural. Era licenciado en filosofía por la Sorbona de París y doctor por la Universidad del País Vasco (UPV).
Militante de ETA en su juventud, en la que entró en 1966, fue uno de los teóricos de la banda terrorista que evolucionó hacia el marxismo, rechazó expresamente el terrorismo y rompió con ella al año siguiente, tras ser derrotada su alternativa de dejar la violencia y transformarse en un partido basado en las ideas.

Fue profesor de la Sorbona durante el franquismo y tras su regreso a España se postuló en contra de la Constitución y el Estatuto Vasco por considerar "que había fuerza para exigir más".

Profesor de Antropología social de la Facultad de Filosofía de San Sebastián (UPV) desde 1988, había sido objeto de continuas amenazas de ETA y víctima de un atentado frustrado contra su vivienda en San Sebastián, el 15 de agosto de 2000. Días antes del atentado, en una entrevista, Azurmendi había declarado su intención de abandonar el País Vasco e instalarse en Estados Unidos debido a la "insoportable presión" a la que estaba sometido.

Fue uno de los fundadores y el primer portavoz del Foro de Ermua, organización cívica creada en febrero de 1998 a consecuencia del asesinato del concejal de Ermua, Miguel Angel Blanco por parte de ETA.

Al año siguiente, participó en la fundación de la plataforma "Basta Ya", iniciativa ciudadana que en su formación unía a personas de distintas ideologías, con el propósito de oponerse al terrorismo en cualquiera de sus formas, apoyar a sus víctimas y defender el Estado de Derecho, la Constitución Española y el Estatuto de Autonomía.

Constantemente amenazado por ETA, debido a su postura crítica con el nacionalismo vasco y su entorno, esta situación le obligó a abandonar el País Vasco a finales de agosto de 2000, y tras una breve estancia en EEUU, volvió a España y fue nombrado, en noviembre de 2001, presidente del Foro para la Integración Social de los Inmigrantes, un órgano de consulta y asesoramiento del Gobierno para la integración social de los inmigrantes y refugiados.

Durante el año académico 2000-2001 fue "Visiting Fellow" en la Universidad de Cornell, en Nueva York; Premio Hellman/Hammet de Derechos Humanos en 2001, y Premio a la Convivencia 2001 por la Fundación Miguel Ángel Blanco.

Autor de varios libros en euskera, había publicado dos libros de poesía, una novela y un libro de cuentos infantiles, además de numerosos ensayos de antropología.

En 1998 publicó La herida patriótica, ensayo donde analiza la "identidad densa y absoluta" de los casi 200.000 vascos que se consideran en guerra y, que en ella, han olvidado la libertad individual y han generado que hoy "ser autóctono" sea "saber negociar con el miedo".

Siguió a éste, otro polémico ensayo titulado Estampas de El Egido, (2001) un trabajo sobre la integración del inmigrante, en el que minimizaba los sucesos ocurridos en esa localidad almeriense en febrero de 2000.

En 2008 publicó Tango de muerte, novela en la que recurrió a la ficción para constatar hechos reales que reflejaban el "dolor" que produce el terrorismo y la situación política en el País Vasco.

 


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