AGLI Recortes de Prensa   Martes 10  Agosto  2021

Imposición sectaria en la escuela infantil
Vuelven a la educación primaria las viejas y fracasadas obsesiones socialistas
Editorial La Razón 10 Agosto 2021

La inclusión en el proyecto de Real Decreto regulador de la enseñanza primaria de una asignatura dedicada a la educación en Valores Cívicos y Éticos, remedo de la «educación para la ciudadanía» de la vieja Logse; el retorno a una concepción demasiado generalista de los contenidos lectivos, sin definición clara entre las distintas ciencias, y la inclusión como materias obligatorias de conceptos de carácter moral, ni mucho menos compartidos por la mayoría de los padres y presentados, además, por medio de una redacción difusa que deja demasiado espacio a la interpretación ideológica, nos retrotraen a las clásicas obsesiones doctrinarias socialistas, caldo de cultivo de buena parte de la decadencia del sistema educativo español.

Con un agravante, que el nuevo proyecto legislativo impulsado por la ex ministra Isabel Celaá, viene, si se nos permite la expresión, contaminado por la ideología «queer» de los socios de Unidas Podemos, formación, no lo olvidemos, que pretende despojar por imperativo legal de cualquier libertad de elección de los padres en materias de moral sexual y modelos de género, cuestiones no sólo controvertidas, sino que chocan directamente con escalas de valores comúnmente aceptadas. Que se pretenda incidir en una educación «afectiva sexual» en niños de 0 a 6 años, habla a las claras del nivel de intromisión sectaria a que se quiere obligar a las familias.

Por supuesto, no se trata de negar la conveniencia de impartir una buena formación sexual en las primeras etapas escolares, más aún, cuando estas nuevas generaciones se van a ver expuestas a una invasión de la pornografía, banalizada como un divertimento más, a medida que accedan a las redes sociales, sino de advertir contra la imposición de una ideología de género, que niega los sexos y desvirtúa las bases intelectuales del feminismo. Y lo mismo reza en el ámbito de la relación con el medio ambiente y la naturaleza, que el presente proyecto de ley de Enseñanza Primaria tiñe de una ideología animalista, con ramificaciones en otros órdenes de la vida, desde la alimentación hasta el deporte.

Son aspectos preocupantes del proyecto educativo, pero, por supuesto, no son los únicos. Comenzando porque falta concreción en un articulado lleno de generalidades buenistas y, por lo tanto, abierto a cualquier interpretación. Una vez más, desde la Ley de Educación se pretende extender un modelo ideológico, a nuestro juicio, fallido, como si fuera una verdad revelada, en lugar de garantizar una formación de calidad e igualitaria en contenidos para los niños españoles.

'Ley Celaá'
El Gobierno impone su adoctrinamiento en «valores cívicos» al mismo nivel que Lengua o Ciencias
Luz Sela. okdiario 10 Agosto 2021

El Gobierno pretende impulsar al máximo su asignatura sobre «valores cívicos y éticos». Una materia, incluida en la llamada Ley Celaá, que recuerda a la polémica Educación para la Ciudadanía implantada en el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El Ejecutivo le otorga una importancia central en el currículo educativo. No en vano, asimila toda la ideología del Ejecutivo socialcomunista, expresada en una polémica visión del feminismo, la historia o incluso el pago de impuestos. La nueva asignatura se recoge ya en el borrador del Proyecto del real decreto por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria, que ha sido remitido para su debate a las comunidades autónomas y al que ha tenido acceso OKDIARIO.

El texto determina que las áreas que se impartirán en todos los ciclos de la Educación Primaria serán «Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural, que se podrá desdoblar en Ciencias de la Naturaleza y Ciencias Sociales; Educación Artística, que se podrá desdoblar en Educación Plástica y Visual, por una parte, y Música y Danza, por otra; Educación Física; Lengua Castellana y Literatura y, si la hubiere, Lengua cooficial y Literatura; Lengua Extranjera y Matemáticas».

Pero, a continuación, el Ministerio de Educación precisa que a estas áreas «se añadirá en alguno de los cursos del tercer ciclo la Educación en Valores Cívicos y Éticos», situándola así en un lugar predominante del currículo. La materia será cursada de manera obligatoria por alumnos de entre 10 y 12 años y será puntuable para nota.

«Empatía»
Según anunció hace unos meses la entonces ministra y promotora de la ley, Isabel Celaá, la materia será impartida por profesores con «conocimientos en Filosofía».

La asignatura pretende adoctrinar al alumnado, a través de la «reflexión ética», en contenidos sobre la Constitución española -«aquel papelito de 1978», según Podemos-, derechos humanos, desarrollo sostenible -para lo que el Gobierno defiende reducir el consumo de carne-, diversidad social o igualdad entre hombres y mujeres. En este contexto, tienen cabida todas las leyes recientemente aprobadas por el Ejecutivo, de claro tinte ideológico, como la ley del ‘sólo sí es sí’ o la ley Trans, que permite el cambio de sexo ya a los 12 años (con autorización judicial) y a partir de los 14 con un mero trámite administrativo.

«Estereotipos sexistas»
El nuevo proyecto del Gobierno enfatiza especialmente las habilidades sociales del alumnado, situándolas incluso por encima de sus competencias en áreas fundamentales como Matemáticas, Ciencias Sociales o Literatura.

Así, entre los objetivos de Primaria, el Ejecutivo prioriza «conocer y apreciar los valores y las normas de convivencia, aprender a obrar de acuerdo con ellas de forma empática, prepararse para el ejercicio activo de la ciudadanía y respetar los derechos humanos, así como el pluralismo propio de una sociedad democrática» ante que «desarrollar las competencias matemáticas básicas e iniciarse en la resolución de problemas» o «conocer los aspectos fundamentales de las Ciencias de la Naturaleza, las Ciencias Sociales, la Geografía, la Historia y la Cultura».

Por otro lado, el Gobierno pretende también que el alumnado «desarrolle las competencias tecnológicas básicas» e instruirles «en un espíritu crítico» ante «los mensajes que reciben y elaboran». Un eufemismo con el que pretende imponer su visión sobre los contenidos de los medios de comunicación o las redes sociales.

También se destaca que los estudiantes deberán desarrollar «sus capacidades afectivas en todos los ámbitos de la personalidad y en sus relaciones con los demás, así como una actitud contraria a la violencia, a los prejuicios de cualquier tipo y a los estereotipos sexistas».

Papel «social» de los impuestos
El Gobierno quiere además que la asignatura de «valores civiles y éticos» sirva para adoctrinar al alumnado en el pago de impuestos y la «justicia social», precisamente cuando Sánchez prepara una reforma fiscal que supondrá un hachazo en la economía de los españoles.

El borrador de Educación ha generado una enorme polémica por algunos de sus contenidos. Por ejemplo, como avanzó El Mundo, el nuevo currículo de la asignatura de Matemáticas para la etapa de Primaria impone un «sentido socioemocional» para «combatir actitudes negativas» hacia esta materia y «erradicar ideas preconcebidas con el género» con el fin de «fomentar el bienestar del alumno y el interés por esta disciplina».

Una propuesta que ha recibido las críticas de la oposición. Desde el Partido Popular, Ana Pastor la ha calificado de «solemne bobada» mientras que Santiago Abascal, líder de Vox, ha arremetido con dureza contra la «chusma totalitaria» del Gobierno. «Ni matemáticas con perspectiva de género, ni adoctrinamiento en amnesia histórica ni talleres de sexualidad para preadolescentes, ni ataque a la familia ni enseñanza en el odio a España», ha señalado Abascal en su cuenta en redes sociales.

La ceguera del PP
EDITORIAL. Libertad Digital 10 Agosto 2021

Los principales dirigentes del PP viven en una nube, ajenos por completo a la realidad. Se fueron de vacaciones eufóricos y siguen eufóricos por los resultados de las encuestas. Ciertamente, todos los sondeos, salvo los que manipula el Centro de Investigaciones Sociológicas de Tezanos, alias Tenazas, dan al PP una clara ventaja sobre el PSOE. La diferencia de escaños se agranda por semanas y ni siquiera la cosmética remodelación del Gobierno perpetrada por Sánchez para tapar los indultos a los golpistas logra frenar el deterioro en las expectativas electorales del PSOE.

Perfecto, mejor eso que nada para el PP. Sería verdaderamente dramático que al partido dirigido por Pablo Casado y Teodoro García Egea no le fueran bien las encuestas. La nefasta gestión del Gobierno en materias como el tratamiento a los presos de ETA, las cesiones a los separatistas catalanes, la pandemia y las políticas fiscales y económicas sustenta la subida del PP en los sondeos. Pero el problema de las encuestas es que reflejan lo que pasaría en caso de que el país fuera llamado a votar mañana, pasado o en una semana, cosa que no tiene precisamente pinta de suceder.

El segundo problema para el PP es que las mismas encuestas que le sitúan por delante del PSOE dicen también con igual unanimidad que sólo podría acceder al Gobierno a través de un pacto con Vox, la formación liderada por Santiago Abascal, a quien no cesan de vilipendiar desde el PP. No hay otra fórmula más que un pacto entre el PP y Vox si el propósito es descabalgar a Sánchez y sus socios, pero en el PP ni lo piensan. Es decir, contemplan ufanos la parte de los sondeos que les otorga ventaja sobre el PSOE pero prefieren pasar por alto el detalle no menor de que todo pasa por el entendimiento con Vox.

De nada le va a servir al PP ningunear a Vox, salvo que lo que pretenda sea provocar el descarrilamiento de las opciones de la derecha para llegar al Gobierno. Urge un entendimiento inmediato del partido de Pablo Casado con el de Abascal para no poner en riesgo, además, la Junta de Andalucía, y para no desestabilizar el Gobierno de la Comunidad de Madrid y el de la capital. El PP debe erradicar su política contra Vox porque con determinadas actitudes no sólo no contribuye a preparar un cambio gubernamental de aquí a dos años, sino que además expulsa voto propio en dirección a Vox. Los dirigentes del PP harían bien en dejar de comprar esa cacharrería averiada de la izquierda que asegura que Vox es la extrema derecha. La intención es evidente, se busca el enfrentamiento entre los dos grandes partidos conservadores para debilitar las opciones del mayor de ellos. Lo inaudito es que en el PP no sean conscientes de la maniobra.

La desaparición del Partido Podrido
Nota del Editor 10 Agosto 2021

Que manía con el Partido Podrido, hay que apoyar a Vox y dejarse de marear la perdiz con el cuento del centro o derecha del Partito Podrido, que carece de principios éticos y de valor para defender España y a los españoles. Siempre que han podido nos han traicionado y seguir pensando que ellos son parte de la solución es un disparate porque son parte fundamental del problema.  Y si algún español hablante no está todavía convencido, que se de una vuelta por Galicia, donde hasta la información sobre el virus chino está exclusivamente en lengua regional. Y que no se le ocurra ir a cualquier ayuntamiento, la lengua oficial es la regional, para todos los procedimientos. Y si consigue entrar en algún colegio, instituto, universidad, hospital, etc, si antes no lo lapìdan, no olvide llevar el Google translator.

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Repetid, niños: «Sánchez nos mima y nos cuida»
OKDIARIO 10 Agosto 2021

La obsesión del Gobierno de Pedro Sánchez por adoctrinar a los niños roza lo patológico. Su sectarismo llega hasta el delirio de proponer en el borrador del currículo de Primaria que las Matemáticas tengan un «sentido socioemocional» para fomentar el «bienestar» del alumnado desde una «perspectiva de género». No se trata de que los alumnos aprendan a sumar y restar, ni que adquieran conocimientos a través del esfuerzo y el trabajo. Lo importante para los soviéticos pedagogos sanchistas es que sean empáticos, resilientes y que absorban como esponjas toda la basura ideológica que les inocule la izquierda desde la cuna. Además de acabar con los suspensos porque, según defienden, «rebajan» la autoestima del alumno.

El colmo del delirio es la pervertida idea de promover el «descubrimiento personal de la sexualidad» en los bebés y los «juegos exploratorios estimulantes» para los niños de 0 a 6 años. Se establece que «en esta etapa se inicia la construcción sexual y de género, sin distinción entre ambas». Es por esto que el Gobierno considera necesario que la educación se encargue de «favorecer el descubrimiento personal de la sexualidad y la construcción de género a través de valores de igualdad y modelos no estereotipados». Solo leerlo produce escalofríos.

Cuando creíamos que habían tocado el fondo del ridículo, Sánchez pretende resucitar la zapateril asignatura de ‘Educación para la Ciudadanía’ bajo el pomposo nombre de ‘Educación en Valores Cívicos y Éticos’. Entre los objetivos de esta asignatura destacan el «conocer y apreciar los valores y las normas de convivencia, aprender a obrar de acuerdo con ellas de forma empática, prepararse para el ejercicio activo de la ciudadanía y respetar los derechos humanos, así como el pluralismo propio de una sociedad democrática». Una catarata de lugares comunes para ocultar que lo que quieren es formar zombis que traguen con sus consignas sin rechistar. Cualquier cosa menos ciudadanos libres y con criterio propio.

Hay que recordar que el Gobierno acordó con ERC y Junts que la asignatura de Valores Cívicos incluya «el papel social de los impuestos». Se trata no sólo de que digan todo que sí al líder sino que además se dejen esquilmar con alegría por la casta política. En el fondo buscan, como todo régimen totalitario, una aborregada obediencia desde la más tierna infancia.

‘Memoria’ chapucera y peligrosa
Editorial ABC 10 Agosto 2021

Las críticas al proyecto de ley de Memoria Democrática no eran fruto de la fijación de sectores conservadores, ni de nostálgicos del franquismo, como solía difamar el aparato de propaganda de La Moncloa. Un informe de un órgano dependiente del Ministerio de la Presidencia recopiló más de cien errores y objeciones al texto apadrinado por la exvicepresidenta Carmen Calvo. Este reconocimiento de ineptitud técnica no hace que el proyecto aprobado por el Consejo de Ministros sea mucho mejor que los borradores previos, pero demuestra la impericia con la que se maneja el Gobierno en asuntos que el propio presidente Sánchez considera esenciales de su agenda política. La Oficina de Coordinación y Calidad Normativa realizó observaciones de diversa entidad al anteproyecto, algunas relativas al estilo puramente literario -no poco importante- y otras a cuestiones de fondo. Entre estas el informe destaca los problemas en la determinación del censo de víctimas, de personas desaparecidas y hasta del concepto mismo de ‘Guerra Civil’. El documento también es crítico con el tratamiento que se daba a los exiliados, por no concretar el motivo del exilio, y alerta sobre las consecuencias patrimoniales que pueden causar al Estado la nulidad masiva de sentencias dictadas durante la dictadura.

Hay que unir estas críticas a las del Consejo General del Poder Judicial, que alertaba de las amenazas a la libertad de expresión contenidas en el anteproyecto, y a la fractura del Consejo Fiscal, que apoyó el texto de Carmen Calvo gracias al voto de Dolores Delgado, como fiscal general, quien debió abstenerse por interés personal en favorecer al Gobierno del que fue ministra de Justicia. No es, por tanto, un proyecto de ley pacífico en sus objetivos ni en sus medios, pero, además, todo apunta a que será una mala ley, en términos puramente técnicos, porque persigue efectos políticos y no jurídicos. Es un proyecto normativo que pretende declarar la ilegalidad de un régimen político, el del franquismo, objetivo impropio de una ley, porque el pasado no se cambia por mandato legislativo. Por eso, nunca será una buena norma jurídica, porque su objetivo solo puede alcanzarse con conceptos abstractos, declaraciones políticas disfrazadas de preceptos legales y transgresiones de la seguridad jurídica.

Lo que hay que temer es qué será lo siguiente, porque este artefacto seudolegal preparado por el Gobierno no va a dignificar la democracia, ni mejorar la convivencia, objetivos que sí se logran defendiendo la Constitución y las leyes vigentes. Tras la declaración de ilegalidad del franquismo vendrá el intento de derogar la ley de amnistía y declarar la ilegitimidad de la Transición y poner en solfa la Constitución de 1978. Las intenciones políticas del proyecto de Memoria Democrática discurren por un camino convergente con el de los pactos del PSOE con Esquerra Republicana de Cataluña y Unidas Podemos. Representan una acumulación de fuerzas contra el orden constitucional de 1978 y la monarquía parlamentaria. No hace falta una derogación expresa de uno y otra, porque no hay mayoría parlamentaria para acordarla, pero la izquierda y los separatismos se conforman con ir creando una legislación alternativa que se ubique en los límites difusos de la Constitución, algo a tener muy en cuenta por el PP a la hora de renovar los órganos constitucionales del Estado de derecho. Cuando la sociedad española se quiera dar cuenta, verá que España, gobernada por esta coalición de izquierda extrema y separatismos disolventes, habrá empezado a ser una democracia autoritaria, de esas a las que Bruselas pone en cuarentena.

Adoctrinamiento en las aulas
Jorge Vilches. Vozpopuli 10 Agosto 2021

Una gente que se cree libre porque puede determinar su sexo o porque en el colegio le han enseñado a sumar números machos y hembras, es un pueblo esclavo
La batalla feminista por la 'ley Trans' irrumpe en los centros escolares

El objetivo de la izquierda no es llegar al poder, sino transformar la sociedad, porque con la transformación llegará a su hegemonía política, e incluso a que el adversario comparta sus mantras. Eso se puede hacer desde el Gobierno tanto como en la oposición. El instrumento más útil para ese cambio es la educación.

Parece que cualquier Ejecutivo de iluminados puede parir una ley para decir a los españoles cómo deben ser, pensar y sentir sus hijos. De ahí que la izquierda haya borrado la frontera que había entre la instrucción -que se recibía en la escuela- y la educación -en casa-. Esos políticos se atribuyen la misión de corregir y adoctrinar, de conformar las mentes de las nuevas generaciones. No quieren mejores profesionales, sino personas comprometidas con “el progreso”.

Los motivos son dos. Como escribió Orwell -cuyas obras están siendo retiradas de las escuelas de Hong Kong- quien controla el pasado, controla el futuro. Por eso el empeño en reescribir la historia desde un modo de pensar ideológico; es decir, no aferrada a los hechos demostrados por documentos sino a un relato politizado y emocional de nuestros antepasados para explicar el presente y dirigir el futuro. Esta es la razón de que se derriben estatuas de personajes de hace 500 años por personas que no saben su biografía -tampoco otras muchas cosas-, sino el relato emocional transmitido en la escuela.

Controlar las emociones
El otro motivo es que quien controla las emociones tiene una buena parte ganada en la política. Han conseguido dividir la sociedad en colectivos vinculados con la biología o el territorio, y a esos grupos les han adjudicado unas emociones que deben determinar su comportamiento político.

No eres buena mujer si no eres feminista de izquierdas, como tampoco eres buen catalán si no eres independentista. Por eso las cuotas paritarias son una barbaridad porque no atienden a la valía personal, o presuponen que las mujeres no alcanzan las competencias de los hombres. Como también es una calamidad hablar del “problema con Cataluña”, cuando es el problema con los independentistas.

Hemos vuelto a la etapa romántica de la política, en el peor de los sentidos, en la que nada vale en función de la ciencia o de la razón, sino de lo que se siente

Es una vuelta de tuerca al viejo marxismo, que decía que el ser social determina la conciencia social. Ahora, el sentimiento social es lo determinante. Esto se debe a que hemos vuelto a la etapa romántica de la política, en el peor de los sentidos, en la que nada vale en función de la ciencia o de la razón, sino de lo que se siente. Un ejemplo claro es el sexo sentido en el Registro Civil. ¿Si una declaración sentimental vale en la administración, por qué limitarse al sexo contrario, y no abordar la edad o la especie animal?

En estas circunstancias, además, hay una parte de la derecha que baja los brazos. Ya se ha perdido, dicen. Vamos a convencer a los mayores con un modelo de gestión espectacular. Esta es la manera de dejar el campo libre a la izquierda en la educación, como han hecho en la cultura y en la universidad.

De esta manera, ¿cómo no van a querer dar Matemáticas con “perspectiva de género” y “empoderamiento”? Es el último asalto a las ciencias. Si controlan la ciencia matemática, y se explica en función del género, el sexo o las emociones esto se acabó, y tendremos un pueblo aborregado, que es el sueño de todo totalitario. Una gente que se cree libre porque puede determinar su sexo o porque en el colegio le han enseñado a sumar números machos y hembras, es un pueblo esclavo.

Homenajes a etarras
La pregunta final es por el objetivo de todo esto. Lo hemos visto en el caso catalán y vasco. El dominio del sistema educativo ha convertido al brazo político de ETA en el segundo partido del País Vasco. No solo eso, sino que los etarras reciben homenajes callejeros a plena luz del día y con la cara descubierta. “Esa es la grandeza de la democracia”, dicen algunos. ¿En serio? ¿Es democrático permitir que los asesinos se paseen como héroes habiendo cumplido penas irrisorias y sin arrepentirse?

¿Y qué decir de Cataluña? Solo el dominio de la educación ha hecho que las nuevas generaciones sean independentistas aferrándose a mantras como “Espanya ens roba”, y obviando a los Pujol. ¿No me creen? En 1980 el Partido Andalucista consiguió dos diputados en el Parlamento catalán. Hoy pretenderlo es un chiste.

Quizá es que vivimos en una sociedad muy cómoda en la que se ha delegado la transmisión de valores a la escuela. Los padres han cambiado. Antes, en casa, la voz del profesor era una autoridad, hoy no es nadie, es alguien a quien se puede acosar o pegar, a quien se presentan los “progenitores” para abroncarle por haber suspendido al niño.

El PSOE está haciendo el programa electoral al PP: hacer lo contrario que Sánchez. Es necesario revertir el intervencionismo estatal, apartar a los gurús de la educación, a los pedagogos de salón, y a los “transformadores”, sí, a esos a los que solo les importa la profundidad emocional del chiquillo, no su formación. Es preciso que la educación vuelva a ser instrucción, que lo que se enseñe en la escuela sean conocimientos, no sentimientos. Esta generación, incluso la que llega a la Universidad, necesita hacer operaciones matemáticas con soltura y rapidez, no “empoderarse” con la “perspectiva de género”, en una asignatura que evalúe las técnicas aprendidas, no las emociones.

Inaceptable olvido de crímenes recientes
Editorial ABC 10 Agosto 2021

Entre los débitos de la democracia española a las víctimas de ETA se encuentra el que el 44 por ciento de los asesinatos estén aún sin resolver. Es decir, que esos crímenes (377) han quedado impunes para sus autores, así como suena, un oprobio intolerable que nunca ha contado con la voluntad política real de resolverse (apenas un par de intentos inconcretos durante los mandatos del PP) con el fin de que la justicia alcance a todas las víctimas de la más lacerante lacra que haya tenido España en el último medio siglo. Esta apatía ha llamado la atención hasta en Bruselas desde donde, a petición del PP, nos visitará una delegación para interesarse e investigar ‘in situ’ este inaceptable olvido en un país que parece más interesado en ajustar cuentas (sectarias, en el caso de la izquierda) sobre lo ocurrido hace casi noventa años que en resolver crímenes mucho más recientes. En el esclarecimiento de estos asesinatos deberían haber colaborado los presos etarras que han sido agraciados con el alivio de su situación penitenciaria pero ninguno lo ha hecho, lo que no ha impedido que Marlaska los haya acercado al País Vasco.

ESPAÑA
El Gobierno de Aragón se divide por la lengua: el PAR se rebela por la creación de un instituto del catalán y pide otro para el chapurriau
VICENTE COLL. El Mundo 10 Agosto 2021

"La imposición de cualquier otra lengua distinta contraviene la ley", asegura el socio de Lambán

La batalla de las lenguas resuena en Aragón. El reciente nombramiento de 15 académicos para articular la Academia Aragonesa de la Lengua ha suscitado tensiones en el entorno político autonómico, hasta el punto de que el Partido Aragonés (PAR), socio preferente de los socialistas en Aragón, amenaza con abrir una vía judicial contra el Ejecutivo liderado por Javier Lambán, al que achacan estar desarrollando una «política impositiva del catalán».

El conflicto parte de la estructura de la Academia Aragonesa de la Lengua, cuyos primeros 15 académicos fueron nombrados el pasado 29 de julio. Esta institución se ramifica en dos secciones, el Instituto de l'Aragonés y el Institut Aragonès del Català. Y es este último el criticado por el PAR, al entender que el catalán no aparece en ningún momento en la ley en la que se ampara la creación de este órgano. Se trata de la Ley 3/2013, de 9 de mayo, de uso, protección y promoción de las lenguas y modalidades lingüísticas propias de Aragón. En ella, se remarca en el artículo 5 que «además del castellano, lengua utilizada en toda la Comunidad Autónoma, a los efectos de esta Ley existe en Aragón una zona de utilización histórica predominante de la lengua aragonesa propia de las áreas pirenaica y prepirenaica de la Comunidad Autónoma, con sus modalidades lingüísticas» y otra zona «de utilización histórica predominante de la lengua aragonesa propia del área oriental de la Comunidad Autónoma, con sus modalidades lingüísticas».

Entonces, se preguntan desde el PAR, por qué crear un órgano dedicado al catalán y no uno específico para el aragonés oriental. Así se desprende de un comunicado emitido por diversos sectores del partido, que alegan que cuentan con el respaldo de su formación. Los firmantes «exigen la supresión del Institut Aragonès del Català y la creación de un organismo que proteja y regule el chapurriau o aragonés oriental y en el que sus hablantes se sientan representados». El texto legislativo que ampara la creación de estas instituciones, dicen, "no se refiere en ningún momento a la lengua catalana, a la que ni siquiera cita», motivo por el que solicitan la eliminación de este instituto. El reconocimiento del aragonés oriental o chapurriau frente al catalán es una histórica reivindicación del PAR.

Según datos de la propia Academia Aragonesa de la Lengua, unas 25.500 personas hablan el aragonés -»la única lengua exclusiva de Aragón», dicen, aunque cuenta con distintas modalidades-, si bien la cifra podría aumentar hasta los 56.000 si se incluye a aquellos que conocen esta lengua o la hablan de manera «muy castellanizada». Por otra parte, se cifra en 55.500 los aragoneses que hablan catalán.

«El Gobierno de Aragón no ha querido escuchar a los ciudadanos del Aragón oriental y ha preferido seguir con su política impositiva del catalán para fagocitar las modalidades lingüísticas aragonesas que se hablan en las comarcas orientales», se lamenta en el comunicado, rubricado por miembros del PAR del comité de varias comarcas, así como del Municipal de Zaragoza. Por ello, amenazan con tomar acciones legales si no se elimina el Institut Aragonès del Catalá, ya que «la imposición de cualquier otra lengua distinta contraviene la legislación de más alto rango». Del mismo modo, animan a otras formaciones políticas a sumarse a esta reclamación.

Lo cierto es que la política autonómica está sufriendo movimientos y roces en las últimas semanas, un fenómeno que inevitablemente alcanza al Ejecutivo liderado por el socialista Javier Lambán. Un Gobierno en el que, además del PSOE, están presentes el PAR, la Chunta Aragonesista y Podemos. Y el sustento del propio Ejecutivo depende de cada uno de estos grupos para no perder la condición de mayoría. Un dato a tener en cuenta, conociendo la fricción que se está generando con el PAR respecto a la estructura institucional de la Academia Aragonesa de la Lengua.

El PAR, además, está estrechando lazos con Ciudadanos en las últimas semanas. Una alianza sorpresa en Teruel entre los naranjas y un sector crítico de los regionalistas ha roto el hielo de un factible acercamiento del PAR hacia el Partido Popular y Ciudadanos a nivel autonómico. Unido al salto autonómico que pretende dar Teruel Existe, el tablero parlamentario de las Cortes de Aragón podría cambiar sustancialmente tras las próximas elecciones territoriales.


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