AGLI Recortes de Prensa   Miércoles 11  Agosto  2021

El «impuestazo» que ahogará la economía
El Gobierno de Pedro Sánchez persigue una política fiscal descartada en Europa
Editorial La Razón 11 Agosto 2021

No es muy exacta la denuncia del Partido Popular sobre la existencia de una «agenda fiscal oculta» por parte del Gobierno, que, en cifras redondas, pretendería incrementar la recaudación impositiva en 80.000 millones de euros. Y no es exacta por la sencilla razón de que ese «impuestazo» ya venía implícito en el memorándum que el Ejecutivo español remitió a la Comisión Europea el pasado mes de mayo, en el marco del Plan de Recuperación, basado en la idea preconcebida y errónea de que todavía existe un amplio margen para igualar nuestra recaudación con la media de los países de la UE.

Sin entrar en la discusión sobre cuál es la presión impositiva real que soportan los contribuyentes españoles, el llamado «esfuerzo fiscal», que, según la OCDE, sitúa a España entre los cinco países de Europa que más impuestos pagan, incluso, por encima de Dinamarca, lo cierto es que la mayoría de nuestro socios van en la dirección contraria, por entender que es conveniente estimular unas economías que han sido duramente castigadas por la pandemia de coronavirus. Pero la agenda política del Gobierno de Pedro Sánchez –que no parece haber variado, salvo en el menor ruido de fondo, con los recientes cambios ejecutados en la parte socialista del Gabinete–, presenta unas exigencias de gasto que, por supuesto, no pueden sostenerse en el continuo crecimiento del déficit público, sólo tolerado de manera temporal por Bruselas. Son compromisos –buena parte de carácter populista y clientelar–, contraídos con sus socios de la izquierda radical, pero, también, con las formaciones nacionalistas que respaldan parlamentariamente al Gobierno y a los que es obligado dar respuesta si se pretende agotar la legislatura.

Y puesto que no entra en los planes del Ejecutivo abordar una reducción del gasto público que, en combinación con las imprescindibles reformas estructurales, relance la economía española y, en consecuencia, lleve a una mayor recaudación fiscal –como demuestra la estrategia de reducción de impuestos de los gobiernos regionales de Madrid y Andalucía, regidos por el Partido Popular–, deviene en inevitable una subida de impuestos, cuyas principales líneas, como hemos señalado al principio, ya han sido comunicadas a las autoridades europeas, y que se hará efectiva para el ejercicio fiscal de 2023. Mantiene el Gobierno que hay margen para incrementar la recaudación. Pero el riesgo de ahogar la economía no es menor, ni mucho menos.

La educación como corrupción
EDITORIAL. Libertad Digital 11 Agosto 2021

La nueva ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría, se ha propuesto el reto de superar a su antecesora Isabel Celaá en todo lo relativo a destrozar la enseñanza en España, descuartizar el sistema, anular lo poco de bueno que queda tras años de cesiones y concesiones a las corrientes pedagógicas más estultas y criminales. El propósito es obvio. Se trata de pisotear el futuro de los niños, adolescentes y jóvenes, de convertir a los alumnos del grado que sea en cobayas de los delirantes experimentos del nuevo socialismo, que es la peor versión de una ideología totalitaria, pero disfrazada ahora de un aparente buenismo que no es más que el camuflaje de una profunda indecencia.

El intento por convertir las matemáticas en una disciplina supuestamente apta y atractiva para las niñas descubre las actitudes machistas, casposas, anticuadas e ignaras de los promotores de semejante delirio de la ideología de género. Estamos ante el sexo de los números, un disparate mayúsculo, una auténtica aberración que acabará por destrozar la asignatura y por convertir a los estudiantes en verdaderos analfabetos funcionales, incapaces de afrontar la más sencillas sumas y restas.

Pretender adornar las matemáticas con eso que llaman "perspectiva de género" a fin de lograr más vocaciones científicas femeninas es todo un ejemplo de nefasto y fracasado conductismo y pone de relieve el sesgo autoritario de los responsables políticos de la enseñanza. El proyecto del ministerio de Alegría (sic) reza: "La adquisición de destrezas emocionales dentro del aprendizaje de las matemáticas fomenta el bienestar del alumnado y el interés por la disciplina y la motivación por las matemáticas desde una perspectiva de género, a la vez que desarrolla la resiliencia y una actitud proactiva ante nuevos retos matemáticos, al entender el error como una oportunidad de aprendizaje y la variedad de emociones como una ocasión para crecer de manera personal". Es imposible decir más estupideces con tan pocas palabras.

Y si eso ocurre con las llamadas ciencias exactas, no menos perniciosos y aberrantes son los planes diseñados para asignaturas como Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural o la nueva Valores Cívicos y Éticos, una disciplina que supone la culminación de la teoría de Celaà de que los hijos no son de los padres sino que pertenecen al Estado socialcomunista. Dicha asignatura no es ni más ni menos que la cosmovisión LGTBI, ecologista y relativista que ha adoptado el Gobierno como santo y seña en sus actividades de manipulación social. Y, ya sin recato alguno, el orwelliano Ministerio de Educación admite que se propone definir el significado de bueno y malo al tiempo que se abordan debates como "el respeto por las minorías y las identidades étnico-culturales y de género" o la "realidad LGTBIQ+", cuestiones todas ellas dirigidas también a alumnos menores de doce años.

Nada hay en los planes del Gobierno que apele al esfuerzo, al mérito, al progreso real y concreto, a la superación y al éxito, nociones todas ellas arrinconadas en favor de criterios ideológicos que van en contra del aprendizaje, la destreza, la práctica, la memoria y los resultados. Nada hay que apele a la excelencia, que incite a la mejora, que promueva los valores que impedirían que España siga siendo uno de los países con mayor tasa de desempleo juvenil. No, los planes del Gobierno no van de facilitar la comprensión de las matemáticas y educar a futuros ciudadanos, sino de sacrificar el futuro de generaciones enteras en la pira de un falso igualitarismo y una perversa idea del bienestar infantil.

La cueva de Alí Babá
Amando de Miguel. Libertad Digital 11 Agosto 2021

Carecemos de un dato público precioso. Cuánto se va, de nuestros impuestos, a pagar las vacaciones del presidente del Gobierno y de sus ministros.

Ni se sabe la amplitud y detalle del tesoro que contenía la cueva de Alí Babá. Pues algo parecido ocurre con los llamados Presupuestos Generales del Estado. Más bien habría que referirse a los Presupuestos Particulares del Gobierno, por la cuidadosa ocultación de ciertas partidas del gasto público. Por lo menos, son un misterio para las gentes del común. Daré algunas ilustraciones de lo conveniente que sería conocer el detalle de cómo se gastan nuestros dineros, los que van al Tesoro.

Sería del mayor interés que nos dijeran, por una vez, cuál es el volumen del parque de coches oficiales, en todos los escalones de la pirámide de poder. Permítaseme un recuerdo minúsculo. Hace algún tiempo tuve que dar una conferencia en una universidad de una provincia con cierta tradición intelectual. Cuál no sería mi sorpresa cuando la vicedecana de la facultad, que iba a presidir el acto, se excusó porque le había fallado el coche oficial. He estado de profesor visitante en la Universidad de Texas (San Antonio). El rector me invitó a comer en un buen restaurante para conocer mi plan de trabajo. El hombre llegó en su coche particular, pues el oficial del Rectorado solo era para actos oficiales.

Pongamos un asunto actual y grave. Este es el momento en que los contribuyentes (aunque nos llamen "ciudadanía") no sabemos cuánto dinero está suponiendo la atención a la pandemia del virus chino. Concretamente, no hay forma de saber cuánto han costado las dichosas vacunas, por qué tantas escaseces y cómo es que suben de precio por unidad. Es claro que se trata de un mercado de oligopolio, pero, por eso mismo, sería de gran interés saber lo que nos cuesta vacunarnos. Con el despilfarro general de las subvenciones a los chiringos de los amiguetes del Gobierno, bien valdría haber reservado una partida para promocionar una vacuna española.

Lo más perentorio sería averiguar si hay algún plan para poner nuevas dosis de vacunas ("de refuerzo", dicen) a la población española y cuánto dinero hay previsto para la operación. Nos dijeron que la inmunidad gregaria (de rebaño) se iba a conseguir con el 70% de la población adulta vacunada. Ahora insinúan que se necesita el 90%. No se sabe si ese añadido estaba presupuestado.

Tampoco se sabe nada del inmenso desembolso que hemos tenido que hacer los españoles de modo particular para proveernos de mascarillas y de pruebas de antígenos, o como se llamen. Sorprende que no sean considerados artículos que provea la Sanidad pública. Se podría sospechar que detrás de este gasto extraordinario está también la figura del oligopolio. Me conformaría con que se nos dijera la amplitud y distribución de tales gastos desusados. Alguien innominado ha hecho su agosto.

Carecemos de un dato público precioso. Cuánto se va, de nuestros impuestos, a pagar las vacaciones del presidente del Gobierno y de sus ministros. Sería más legítimo que cada uno abonara sus vacaciones de su peculio personal, que tampoco es una miseria. Esto de las largas vacaciones del equipo gubernamental es una herencia del franquismo, que, en este caso, no se incluye en la memoria democrática. Sería curioso saber el detalle de cuánto ha costado la reciente gira del presidente del Gobierno a los Estados Unidos, con un nutrido séquito. No hicieron ninguna visita a ningún funcionario federal, no ya al presidente de los Estados Unidos. Me pregunto cómo se puede justificar tal dispendio en los Presupuestos Generales del Estado.

Hay un dato secreto de un extraño gasto público. Me refiero a cuánto tiene que pagar el Fisco español a la Unesco para que declare un paraje o un monumento "patrimonio de la Humanidad". Un título tan rimbombante debe de costar mucho dinero, ya que proporciona buenos réditos turísticos al país favorecido. Es más, sospecho que se trata de una actividad comercial rutinaria, con la que se mantiene a la Unesco y a sus miles de funcionarios ociosos. Dada la gran demanda sobre el particular, cabe sospechar que circularán generosas mordidas, en dinero o en especie. Pero, repito, este asunto no es ya reservado sino secreto.

Educar o adoctrinar
Jesús Rul. Vozpopuli 11 Agosto 2021

Estado y autonomías vulneran derechos individuales y provocan un daño a la sociedad en su conjunto. ¿Hasta cuándo?

El ministro Castells pretende influir en la teoría de la educación. Miren qué joyas nos deja dichas en la entrevista concedida a Europa Press (noticia recogida en Libertad Digital 1.08.2021): “La memoria tiene cada vez menos sentido porque todo está en Internet”. Otra: “Los profesores deben ser guías intelectuales del procesamiento de información”. Ambas inciden en el carácter y función de la educación; en la acción del alumno y del profesor.

Podemos imaginarlo. Veamos la escena. El profesor, a partir de información de Internet (de cualquier tipo o materia ya que todo está en la Red), se afana para que los alumnos la procesen. Estas acciones denotan:

—Acción intencional del profesor, nutrida por los saberes docentes que le habilitan para ser “guía intelectual de otros”. Supongamos que es un profesor honesto (guía con neutralidad e imparcialidad), pero para poderlo hacer necesita de la memoria que le subministran los saberes aprendidos.

—Acción del alumno guiada por el profesor. Para “entender” la información necesita de la memoria a corto plazo para retener su actividad cognitiva de recepción, análisis, síntesis, caracterización, evaluación…, y así “comprender” su significado, para lo que necesita hacer uso de la memoria a largo plazo para conectarlo con sus conocimientos previos y contextualizar la experiencia de conocimiento. Otra cosa bien diferente es, y ese es el peligro de ser guía intelectual, que el profesor dé al alumno la información procesada, analizada, evaluada…con lo que el alumno deviene receptor pasivo; deja de ser sujeto de la educación y se convierte en objeto de las intenciones de otros.

En resumen, las afirmaciones del ministro Castells son parciales e incurren en errores conceptuales sobre el carácter y función de la educación. Ignora el papel cognitivo de la memoria —fundamental en la experiencia vital y el aprendizaje—, y el procesamiento de la información es inherente al ejercicio de las capacidades mentales individuales; debe hacerlo el alumno. El docente profesional, eso sí, puede inducir la realización de ese ejercicio y evaluarlo mediante la actividad educativa.

Por otra parte, hay que indicar que Internet es una fuente de información, en la que puede encontrarse de todo, pero con un valor muy distinto desde información rigurosa a simple basura, errores y falacias interesadas, propaganda y manipulaciones inducidas por los propios motores de búsqueda. En el maremágnum de Internet (abundancia y confusión) es difícil sortear información indebida, cuando no errónea. Esto afecta también a docentes bien intencionados y alumnos.

Incitar al profesor, como indica Castells, para “ser guía intelectual del procesamiento de información de los alumnos” contiene el germen del dirigismo ideológico al inmiscuirse en la función cognitiva que compete a cada alumno. Sabemos desde las aportaciones del constructivismo cognitivo que el conocimiento es un fenómeno de formación de las estructuras mentales, que evolucionan y adaptan a través de la vida, por la interacción de las experiencias vitales (ambiente) y la actividad interna (cognición). En esto consiste el aprendizaje: es un proceso autoconstructivo a través de la acción y la resolución de problemas en el que la memoria como recurso evolutivo juega un papel decisivo tanto en la actividad cognoscitiva como en la percepción de la conciencia personal, fundamental para la identidad biográfica individual. Puede facilitarse, en efecto, pero cada persona construye su propia experiencia interna de conocimiento, no ajena al error y la ilusión, sólo corregidos por la crítica objetivada y la autocrítica.

Y aquí surge la bifurcación en la historia de la educación entre dos concepciones antagónicas: la educación como derecho individual para el desarrollo personal en libertad, y la educación como instrumento de construcción ideológica del individuo.

--La educación como construcción ideológica del individuo. Consiste en la instrumentalización de la educación para el modelaje mental y conductual de los jóvenes. Es un rasgo común de las corrientes ideológicas y los movimientos políticos totalitarios que utilizan la educación como medio para construir un hombre nuevo para la nueva sociedad a la que aspiran. La historia del siglo XX es el ejemplo palmario del dominio de ideologías totalitarias que armaron potentes movimientos políticos de masas con efectos devastadores para la civilización: el comunismo, de inspiración ideológica marxista-leninista, y los nacionalismos, alemán (nazismo) e italiano (fascismo), cuya réplica se expandió en otros países. Actualmente, aprovechando la libertad democrática, corrientes neocomunistas y nacionalismos varios pugnan en sus acciones por influir en la educación para “formatear” el marco mental de los jóvenes e incorporarlos a sus proyectos políticos. Es la estrategia de los nacionalismos etnicistas vasco y catalán que utilizan la educación, transferida en los Estatutos de Autonomía, para la inducción nacionalista a través de la dominación lingüística y cultural. El docente deviene colaborador necesario de estas estrategias desde el activismo adoctrinador hasta la transmisión pasiva.

--La educación como estrategia de desarrollo personal. La función educativa consiste en contribuir a la creación del individuo autónomo y responsable, con saberes, valores y criterios propios, capaz de desarrollar su proyecto personal, de colaborar y competir con otros, manteniendo su independencia e integridad. Ello requiere el cultivo de capacidades y destrezas susceptibles de crear personas con criterio propio y la perspectiva que aportan el conocimiento crítico, el estudio reflexivo, la duda, el control de los impulsos, el juicio ponderado y el sentido ético, como contrastes críticos de la indiferencia, el fanatismo, y las distintas formas de dominación, insidiosas y seductoras, cuyos efectos causan estragos en la vida personal y en el devenir de las sociedades.

La educación desarrolla el potencial personal, capacita y libera; el adoctrinamiento ideológico, en cambio, deforma y limita el potencial personal y encapsula el horizonte vital.

La educación es un derecho de los ciudadanos, no del Estado, en cuya administración debe garantizar a las familias decisiones sobre diferentes cuestiones primordiales: elección de lengua de aprendizaje en situaciones de bilingüismo, elección entre pública y privada, protección contra el adoctrinamiento… Estado y Autonomías, con arreglo a sus competencias, han demostrado prepotencia para regular la educación según sus intereses ideológicos, e incompetencia para garantizar el profesionalismo docente (calidad, neutralidad e imparcialidad), el control estatal del sistema y estándares altos de calidad. Se han apropiado indebidamente de la educación, vulneran derechos individuales y provocan un daño a la sociedad en su conjunto. ¿Hasta cuando?

Responsabilidad y civilización
La función docente en el mundo cambiante y conflictivo que vivimos es difícil, porque está en el cruce entre el conocimiento y la ignorancia, entre la inteligencia y la brutalidad, entre la libertad y la dominación. El docente excelente sabe que la clave está en el desarrollo del alumno al margen de presiones políticas y de modas ideológicas, centra su acción en suscitar el aprendizaje por la acción del alumno; sabe explicar y demostrar, pero sobre todo inspirar.

Ahora como siempre, la razón de ser de la educación es acercar a niños y jóvenes al conocimiento que tiene mucho de ensayo y error, de curiosidad, capacidad de dudar, de construir y crear. Este es el tesoro de la educación: el saber, siempre insuficiente, pero que da contenido a la libertad y al desarrollo, crea responsabilidades y es condición de civilización.

Ya lo avisó Celaá: los hijos no son de los padres sino del Estado
OKDIARIO 11 Agosto 2021

Los materiales que prepara el Ejecutivo para desarrollar la conocida como Ley Celaá demuestran que la ex ministra no exageraba cuando afirmó que «no podemos pensar de ninguna de las maneras que los hijos pertenecen a los padres». Los borradores de currículo de Primaria, a los que ha tenido acceso OKDIARIO, retratan la cara más totalitaria de un Gobierno que pretende enseñar a niños pequeños «el valor social de los impuestos». El sueño húmedo de Sánchez y sus socios es construir una sociedad de borregos y serviles lamebotas que sólo sirvan para pagar impuestos. Lo más aterrador del programa educativo del Gobierno es que «despoja a los padres de la responsabilidad como primeros responsables de la educación de sus hijos, un derecho que le confiere la propia Constitución española», como ha advertido el PP.

El soviet sanchista llega de esta forma a las aulas. Así puede verse en el documento en el que se insta al profesorado a incentivar la «conciencia ecosocial» de los alumnos, prestando atención a «la distribución de la riqueza», la «desigualdad social y regional en España», la «influencia de los mercados en la vida de la ciudadanía», los «agentes económicos y los derechos laborales desde una perspectiva de género», el «consumo responsable» o, como se ha comentado, «el valor social de los impuestos».

Esto no es ninguna ocurrencia o globo sonda de verano, sino que forma parte del corpus ideológico socialista, como lo prueba el hecho de que la doctrina del Gobierno venía definida también en esa otra distopía llamada España 2050: «Habrá que ampliar las bases de los impuestos, principal causa de la baja capacidad recaudatoria del sistema fiscal», enfatizando incluso que los impuestos aumentarán… ¡la satisfacción vital! Sólo le falta decir que pagar impuestos es divertido. Todo forma parte de lo que el mismo Gobierno denomina sin ningún tipo de complejo «alfabetización cívica»; esto es, una serie de «saberes básicos» para que en el futuro los niños sean rehenes del pensamiento único y rindan pleitesía al catecismo de la izquierda. Es incapaz de resolver problemas básicos como el precio de la luz o la expansión de la pandemia, pero sabe desplegar un arsenal de palabrería hueca cuando se trata de expropiar la mente de nuestros hijos.

Más sectarismo en la educación
Editorial ABC 11 Agosto 2021

A la 'ley Celaá' le ocurre lo que a las desgracias, que nunca vienen solas. El Gobierno está preparando los reales decretos con los contenidos mínimos de los diversos planes de estudio. Si alguien pensó que con la ley de diciembre pasado el gobierno de Pedro Sánchez había tocado techo en su plan de ingeniería social a costa del sistema educativo, se equivocó por completo. La 'ley Celaá' ha allanado el terreno para que la izquierda construya auténticos campos de reeducación en los que queda desterrada la enseñanza como sistema de transmisión de conocimientos, de expansión de la cultura y de la formación de ciudadanos con criterio. En su lugar, la coalición del PSOE con la extrema izquierda va a poner en práctica su constante aspiración de imponer a la sociedad un modelo unívoco de persona, adaptado a su código más puro de tópicos y prejuicios. En este caso no puede decirse que la izquierda esté reaccionando a un modelo de la derecha, pues lo cierto es que, con breves paréntesis sin efecto alguno, el sistema educativo español está monopolizado por las leyes socialistas y solo la resistencia de algunas comunidades autónomas mitiga las consecuencias de una forma de enseñar incompatible con la excelencia, el esfuerzo y la superación. Tampoco hay que olvidar la degradación progresiva de la figura del profesor, reconvertido en un animador de cumpleaños antes que en un maestro de conocimientos. La autoridad de un docente no emana de una exhibición de fuerza, sino de su capacidad para implicar a los alumnos en un ejercicio común de cultura y aprendizaje. Lo que propone el Gobierno con sus decretos de enseñanzas mínimas hace de los profesores personajes accesorios, en vez de ser el eje de un buen sistema educativo.

Lo que se avecina es una enseñanza en infantil y primaria con mucha perspectiva de género en matemáticas y conocimiento del medio, con una intensa actividad en el descubrimiento personal de la sexualidad y con dedicación al discernimiento de lo que es 'bueno' y es 'malo' en la nueva versión de Educación para la ciudadanía, que ahora se llama 'Valores cívicos y éticos'. Es mejor no saber qué entiende el Gobierno por 'bueno' o por 'malo' y que sean las familias las que opten por el código de valores morales para sus hijos eligiendo con libertad el centro educativo. Cuidado con las buenas palabras, porque tras ellas vienen los problemas y no sería aceptable un modelo educativo que diga que el buen ciudadano es el que está a favor del aborto o acepta la eutanasia como un derecho subjetivo. Y esto, no otro, es el riesgo que la izquierda representa cada vez que reforma el sistema educativo: el riesgo de despojar a los niños y a los jóvenes de cualquier ambición por saber más, por exigirse más, por pensar libremente. Por eso, en esta reforma sectaria, es necesario que el profesor, como docente, sea sustituido por un activista, como comisario político, un doctrinario que al explicar las tablas de multiplicar meta cuñas de género con calzador.

La mediocridad formativa y el adoctrinamiento ideológico son las constantes de las reformas educativas socialistas y esto genera 'brecha social' entre jóvenes con mayores o menores posibilidades de adquirir una educación cualificada al margen del sistema público y aquellos que no tienen otra opción que acudir a este. Todos los que se llenan la boca con defensas populistas de 'lo público' son sus peores adversarios, porque no creen en lo público, sino en lo ideológico a costa de lo público. Y así no hay educación pública de calidad.

Educación para el Adoctrinamiento
Francisco Marhuenda La razon 11 Agosto 2021

La izquierda siempre ha tenido la obsesión de controlar la educación. Es la expresión de una ingeniería social que busca crear buenos ciudadanos que comulguen con sus principios y valores. Es característico, también, de las dictaduras y en lo que han coincidido el comunismo, el nazismo, el fascismo, los regímenes militares y los teocráticos.

Es tan fundamental que no puede permitir ni un atisbo de libertad. España es una gran democracia y esto les limita en sus aspiraciones. Los más moderados, el PSOE, los más fanáticos, Podemos, y los independentistas coinciden en el mismo objetivo de adoctrinar a la sociedad.

El fundamento de esta ofensiva permanente es la superioridad moral de la izquierda que le permite perpetrar cualquier acto liberticida porque quieren crear buenos ciudadanos. El entramado de políticos, intelectuales y periodistas que la rodean determinan unos principios que son de obligado cumplimiento, salvo que se quiera sufrir ataques y acusaciones de fascista, ultra e intolerante.

Durante el gobierno de Zapatero se inventaron el bodrio de la Educación para la Ciudadanía que tenía como objetivo establecer un canon de la verdad y la mentira, lo bueno y lo malo. Por supuesto, se intentó vender como algo positivo e integrador, pero ya se encargaron los profesores adoctrinadores de izquierdas y los manuales de hacer su papel al servicio del fanatismo.

El actual gobierno ha decidido renovar su ofensiva y ha buscado el pomposo título de Valores Éticos, aunque serán socialistas, comunistas, antisistema e independentistas los que decidan cuáles son. Por ello, lo más sensato sería denominarla Educación para el Adoctrinamiento. No tienen por qué cortarse y hay que llamar a las cosas por su nombre. Es importante que los niños sepan que ser de izquierdas comporta defender una serie de valores positivos, mientras que la derecha representa todo lo negativo.

Hay que actuar como sucede en muchas series españolas donde la gente de izquierdas es simpática, solidaria e inteligente mientras que los de derechas son unos cazurros, salidos y ultras. Los niños han de aprender, gracias a la nueva asignatura de Educación para el Adoctrinamiento, que el sexo se tiene que afrontar con una visión amplia y abierta, aprender la matemática LGTBIQ+ y reconocer los riesgos de la manipulación y desinformación. En definitiva, ser agentes del cambio ecosocial e implicar al entorno familiar.

El Gobierno convierte la educación en una herramienta de ingeniería social
Sánchez quiere transformar las aulas en laboratorios políticos para adaptar a los ciudadanos, desde la infancia, a un patrón ideológico perverso y hegemónico.
ESdiario Editorial 11 Agosto 2021

El Gobierno está haciendo con la educación lo que ha pretendido hacer con la Justicia y lo que ya ha logrado con incontables instituciones, organismos y poderes del Estado: colonizarlos y ponerlos al servicio de un monocultivo ideológico que modele a los ciudadanos, ya desde la infancia, con arreglo a un canon único cercano al suyo.

Si la Ley Celaá, impuesta en tiempo récord y de obligatoria implantación el próximo curso, resume esa vocación invasiva y sectaria al acosar a la escuela concertada y a su 25% de alumnos; su desarrollo mediante decretos e imposiciones añade presión y desvela la perversa intención global de transformar la educación en una herramienta de ingeniería social.

La educación sectaria de Sánchez agita las aulas a un mes del inicio de curso

La destrucción del mérito y la capacidad como ingredientes del progreso educativo y la victimización del alumno, a quien se concederá el paso de curso con suspensos, ya resume la vocación de la LOMLOE: reducir el necesario esfuerzo para lograr, a cambio, una fidelidad ovina al Gobierno que hace el regalo.
Al Gobierno no le preocupan ni el abandono ni el fracaso escolar: solo convertir las aulas en laboratorios ideológicos

Y eso se confirma con decretos tan delirantes como el que convierte las Matemáticas en una mera excusa para sembrar una visión torticera de los valores de la igualdad o la inclusión: sacrificar el valor de esta asignatura para aprender a pensar con lógica para priorizar la "perspectiva de género" es un bochorno que ninguna sociedad europea, plena de esos valores, tolera en sus aulas.

Ya tenemos una Constitución
Como tampoco pervertir principios ya presentes en la Constitución para, mediante nuevas asignaturas, construir un nuevo "espíritu nacional" sustentado en una interpretación sectaria de la memoria histórica y tendenciosa de la educación sexual, nacida de la misma sentina que ha impulsado la lamentable Ley Trans o la abusiva Ley de Libertad Sexual.

La sociedad española ya es tolerante y no necesita coactivas lecciones constantes de gobernantes sectarios que se arrogan la propiedad de valores compartidos y, desde un neopuritanismo nada progresista, tratan de modelar conciencias a su antojo. Rebelarse contra eso no es algo meramente ideológico: la libertad, aquí puesta en entredicho, ha de ser defendida por todos frente a aquellos que, con excusas de toda laya, en realidad pretenden restringirla.

El ‘pirata’ Sánchez pide a los niños que no sigan su ejemplo
OKDIARIO  11 Agosto 2021

El borrador del proyecto de real decreto, al que ha tenido acceso OKDIARIO y por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria, es un nauseabundo compendio de ideas tóxicas y sectarias con las que la izquierda pretende adoctrinar a los niños desde su más tierna infancia. Como ha resumido la responsable de las políticas de Educación del PP, Sandra Moneo, «resulta evidente» que el desarrollo curricular que está haciendo el Gobierno con la Lomloe es «introducir la ideología en las aulas». Detrás de esa palabrería fofa y lemas angelicales que nadie se atrevería a discutir -«educación para el desarrollo sostenible, los derechos humanos, la igualdad de género, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural…”- se esconde un siniestro programa de adoctrinamiento dirigido a lavar el cerebro de los niños para que deglutan los mantras de la izquierda y los repitan hasta la extenuación para que no se les olvide.

Lo más sonrojante es que pretenden imponer a los alumnos de Primaria códigos de conducta que ellos mismos han incumplido en el ejercicio del poder. Un ejemplo es la consigna que incorpora el Gobierno en el borrador del currículo de Educación Artística en el que aboga por «un uso responsable de bancos de imágenes y sonidos» y por «el respeto por las licencias de uso y distribución de contenidos generados por otros». Resulta de traca que esta recomendación provenga de un Gobierno cuyo presidente plagió una tesis doctoral y una ministra tuvo que dimitir por hacer lo mismo con su trabajo de fin de máster.

Porque conviene no olvidar que en nuestro país el plagio tiene nombre y apellido: Pedro Sánchez. El presidente de Gobierno recurrió al más burdo ‘copia y pega’ en 2012 para elaborar su tesis de doctorado en la Universidad Camilo José Cela fusilando -como adelantó OKDIARIO en exclusiva- hasta 44 fuentes documentales que procedieron del Ministerio de Industria que comandaba Miguel Sebastián y en el que trabajaba Carlos Ocaña -conocido como ‘Cocana’-, que acabaría siendo ‘el negro’ de la tesis de su amigo Sánchez, por aquel entonces un desconocido diputado socialista. Todo el material se elaboró con recopilaciones de datos del propio Ministerio. Sánchez le añadió unas cuantas páginas al informe y lo presentó como un trabajo propio e individual, cuando lo cierto es que no era ninguna de las dos cosas. Ejemplos, casos, gráficos, textos, párrafos, índices, conclusiones… todo estaba plagiado. Obtuvo un cum laude pero en plagio.

Por eso, es una tomadura de pelo que el mismo Sánchez, que llegó a tener la desfachatez de poner como ejemplo de honradez y ética en la tribuna del Congreso la dimisión de ministros alemanes por «plagiar una tesis», ahora se proponga aleccionar a los niños sobre las virtudes de no robar contenidos ajenos. Exigencias éticas que, como ya es habitual, la izquierda aplica a sus rivales políticos pero no a ellos mismos.

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El regreso de la ley a las aulas de Cataluña
Editorial ABC 11 Agosto 2021

Otras cinco sentencias del Tribunal Superior de Cataluña obligan a la Generalitat a dar el 25 por ciento de las asignaturas no lingüísticas en colegios en los que los padres de los alumnos recurrieron a los tribunales para que se cumpliera la ley. En realidad, la ley se incumple en la práctica totalidad de los centros catalanes de tal manera que la vulneración de los derechos de los alumnos es sistemática por parte del gobierno regional. Sería, por tanto, pertinente que el Gobierno llevase este asunto a la llamada ‘mesa bilateral’ que se dispone a reabrir con los separatistas tras el veraneo. No va a ser así, naturalmente, pues Sánchez es rehén del independentismo, cuyo apoyo le es vital para seguir en La Moncloa. Y todo a costa de los derechos de los ciudadanos, en este caso menores de edad, y del respeto a la legalidad. Pero en el sanchismo el desinterés por ambos conceptos es fundacional, inversamente proporcional a su entrega sin ambages a los grandes enemigos de la unidad de España.

Nuevas estrategias
Daniel Portero. La razon 11 Agosto 2021

Hoy día, casi la mitad de los atentados de la banda terrorista ETA se encuentran sin resolver, llevando las familias –no todas– decenas de años buscando justicia, en campaña electoral o sin campaña electoral, con o sin subvenciones –Antonio Maestre sí que vive del cuento comunista–.

Por mucho que le duela a muchos periodistas de diferentes medios, tales como Luis M. García o A.Maestre, estos asesinatos llevan muchos años sin resolver y, sin embargo, acercan a los asesinos de nuestros familiares a cambio de nada. Nada de nada. Algunos sectarios de la vida se dedican a difamar y mentir, llegando a afirmar: «Bulocracia»; «todos los días son fiesta para este bulo», por el hecho de que haya mensajes que continuamente digan y repitan eso de que en el Parlamento Europeo se votó una moción para crear una comisión que intentará buscar a 347 asesinados por ETA y así, ponerles nombres y apellidos a los asesinos. La moción salió adelante con los votos del PP, Ciudadanos, Vox y los partidos de centro derecha europeos. ¿Sabéis quién votó en contra de la propuesta? El PSOE y Podemos. Pero las televisiones no dijeron absolutamente nada...

Pues sí, tienen razón los sectarios que con esta sorna se ríen de las víctimas del terrorismo, al tratar las noticias como bulos. Todos los días hay que recordar que PSOE y Podemos eligieron investigar los peces muertos del Mar Menor antes que los casi 400 asesinatos sin resolver de ETA. Lleva ocurriendo desde 2016, no desde 2020. La izquierda y los amigos de las herriko tabernas –Podemos, ERC, y demás indepes– , prefirieron los peces a las personas. Es así de sencillo.

Sin embargo, puedo asegurar que esta falta de respeto a los familiares de las víctimas de ETA nunca la hubieran escrito contra víctimas del terrorismo yihadista o de otra clase. No sé si por cobardía, o por complicidad con los satélites de Bildu-ETA, que son ERC, Podemos y tantos otros. Las víctimas de la banda terrorista ETA y sus familiares nos hemos convertido en el estercolero de determinados sectores de la izquierda –no todos– que falta continuamente el respeto a la dignidad de las víctimas. No es ningún bulo que la izquierda, desde que luchamos porque se haga justicia a todas, con mayúsculas, las víctimas del terrorismo. Pero se han empeñado en «blanquear» el acercamiento de terroristas a sus casas a cambio de nada.

Pero ahora toca el turno de la Unión Europea. El Comité de Peticiones ha torpedeado la forma de trabajar en España para con las víctimas del terrorismo y pide que se investigue desde Europa esta falta de diligencia de los poderes públicos para con los casos sin resolver.

Los que llevamos años trabajando porque se haga justicia con los asesinados de la banda terrorista ETA nos merecemos el mismo respeto que seguro hay con todas las otras víctimas y familiares de otras violencias asesinas. Por eso, creo que PSOE y Podemos deberían ser más considerados y respetuosos con miles de españoles que todavía no conocen la justicia hacia sus seres queridos y asesinados por esa banda criminal.

Inaceptable olvido de crímenes recientes
Editorial ABC  11 Agosto 2021

Entre los débitos de la democracia española a las víctimas de ETA se encuentra el que el 44 por ciento de los asesinatos estén aún sin resolver. Es decir, que esos crímenes (377) han quedado impunes para sus autores, así como suena, un oprobio intolerable que nunca ha contado con la voluntad política real de resolverse (apenas un par de intentos inconcretos durante los mandatos del PP) con el fin de que la justicia alcance a todas las víctimas de la más lacerante lacra que haya tenido España en el último medio siglo. Esta apatía ha llamado la atención hasta en Bruselas desde donde, a petición del PP, nos visitará una delegación para interesarse e investigar ‘in situ’ este inaceptable olvido en un país que parece más interesado en ajustar cuentas (sectarias, en el caso de la izquierda) sobre lo ocurrido hace casi noventa años que en resolver crímenes mucho más recientes. En el esclarecimiento de estos asesinatos deberían haber colaborado los presos etarras que han sido agraciados con el alivio de su situación penitenciaria pero ninguno lo ha hecho, lo que no ha impedido que Marlaska los haya acercado al País Vasco.

La Unión Europea y el carnicero de Teherán
Marcel Gascón Barberá. Libertad Digital 11 Agosto 2021

La UE y el Estados Unidos de Biden se empeñan en no reconocer la gravedad de la situación.

La Unión Europea se ha convertido en un mastodonte burocrático manso con aquellos contra los que sus miembros se supone se unieron e implacable con sus propios ciudadanos y (algunos de) sus Estados.

Hace poco circulaba por Twitter un meme al respecto. A un lado de la pantalla partida habían puesto a ese perrazo intimidante tan popular; acompañaba a la imagen esta cita aproximada: has criado pollos en jaulas un centímetro más pequeñas de lo que manda la normativa: te voy a cerrar la granja. Y en la otra mitad, junto al perrito inofensivo que se le opone, se esbozaba uno de los deeply concerned con que Bruselas despacha los peores agravios, agresiones y masacres.

Lo que de la UE dice el meme lo decía mi abuela, en nuestro valenciano del Maestrazgo, con otras palabras: pollastre [gallo] a casa, i fora [fuera] gallina banyà [mojada].

Ya hemos asumido que, pese a todo el aparataje burocrático del que se ha dotado, la Unión Europea es un club inoperante a la hora de resolver cualquier crisis. Su papel en el mundo parece ser eminentemente simbólico. Por eso esperaríamos algo más de esmero a la hora de cubrir el expediente en lo simbólico.

Nadie espera que sea de la UE de donde venga la presión al régimen castrista para que deje de detener, torturar y matar y entregue el poder. Pero al menos podría no haber tardado tantísimo en expresar su "preocupación" (deeply concerned!) por la represión en Cuba.

Un poco más de celeridad en la reacción no cambiaría nada para los cubanos. Pero, teniendo en cuenta la simpatía casi incondicional con que cuenta la UE en muchos medios, le ayudaría a no seguir perdiendo crédito a espuertas.

La gran potencia en el orden de lo simbólico ha defraudado en su especialidad en muchísimas otras ocasiones.

El fiasco más gráfico de los últimos tuvo lugar en abril, cuando la presidenta Von der Leyen fue a Turquía a pagarle la soldada a Erdogan (a cambio de que no nos suelte una avalancha de inmigrantes). Recordará el lector cómo el dictador turco la mandó a sentarse en un sofá lateral como si fuera una traductora, mientras el otro silloncito de hombre importante se lo ofrecía al presidente del Consejo Europeo, el varón Charles Michel.

La señora presidenta está todo el año dándonos la tabarra con los micromachismos, pero en el palacio presidencial de Ankara tragó con el macromachismo del anfitrión y se sentó obediente en el margen. Días después, y en una muestra inadvertida de pensamiento patriarcal, sus edecanes en el Parlamento Europeo quisieron cargarle el muerto a Michel. Como ella era una dama indefensa, vinieron a decir los eurodiputados, el varón debió haber salido en su defensa en vez de sentarse repantigado como si estuviera en una tasca.

Un argumento kurioso, con la k que se usa para exponer hipocresías progres en Twitter, para tan devotos abogados de la mujer empoderada.

Pero volvamos a lo importante. La Unión Europea ha vuelto a cubrirse de gloria, esta vez enviando a un alto representante diplomático de la Comisión (el español Enrique Mora, director político del Servicio Europeo de Acción Exterior) al acto de investidura del carnicero de Teherán.

El nuevo presidente de la teocracia islámica de Irán, Ebrahim Raisi, no es sólo un clérigo ultraconservador cuya manera de ver el mundo choca de manera frontal con la que dicen promover las instituciones europeas. Raisi le debe su apodo de carnicero a su papel en la represión de las protestas de 1988. Como fiscal y después alto magistrado de la República Islámica, Raisi es responsable de más de 30.000 ejecuciones.

Por si no fuera suficiente, la llegada al poder de este firme defensor de las ambiciones nucleares de Irán se produce en plena oleada de ataques iraníes contra barcos comerciales en el Mar Arábigo.

El pasado 30 de julio, un petrolero del magnate israelí Eyal Offer sufrió un ataque con drones mientras se alejaba de la costa de Omán. Los servicios secretos de Israel, Estados Unidos y el Reino Unido han atribuido el atentado a agentes iraníes. Dos marineros, uno británico y otro rumano, fueron asesinados en la emboscada. Horas después, hombres armados intentaron secuestrar un petrolero de bandera panameña en el Golfo de Omán. Fuentes de inteligencia marítima apuntaron a fuerzas controladas por Teherán como responsables del secuestro finalmente frustrado. Otros cincos barcos que navegaban en la informaron de otros incidentes sospechosos en el mismo espacio de tiempo.

La amenaza más grave procedente de Irán, es, sin embargo, su determinación de hacerse con la bomba nuclear. Un Irán nuclearizado supondría un peligro existencial para Israel, teniendo en cuenta que la teocracia islámica nunca ha escondido su aspiración de borrar de la faz de la Tierra a la entidad sionista. Desechar estos mensajes como mera retórica es no haber aprendido nada del Holocausto y el siglo XX europeo.

Que Irán se haga con la bomba haría también más difícil tomar represalias contra sus actos de terrorismo internacional. Como se ha visto en la serie de ataques marítimos, sus actividades criminales no afectan sólo a Israel y a las dictaduras de orden que dan estabilidad a Oriente Medio, sino a los países occidentales, aunque sus Gobiernos parezcan creerse inmunes a la vocación desestabilizadora de Teherán.

¿Hay que preocuparse por los progresos de los ayatolás para conseguir armamento atómico? Los israelíes dicen que mucho. Y a los israelíes les va, literalmente, la vida en ello. "Irán está a solo 10 semanas de desarrollar materiales de calidad armamentística que se necesitan para un arma nuclear", advirtió el pasado jueves el ministro de Defensa de Israel, Benny Gantz. "Las palabras no son suficientes", dijo; y agregó: "Es el momento de pasar a la acción diplomática, económica e incluso militar".

Y mientras los ayatolás avanzan en su sueño atómico, la UE y el Estados Unidos de Biden se empeñan en no reconocer la gravedad de la situación, y siguen apostando por un acuerdo, supuestamente disuasorio, que siempre será papel mojado con un régimen que ha demostrado no respetar ningún compromiso.

¿Qué hacía un alto representante de la UE legitimando al carnicero Raisi, justo después de que esbirros de su régimen atacaran intereses occidentales en el mar, matando a dos ciudadanos de países europeos, uno de ellos de un país de la UE, y en plena carrera de Teherán hacia la bomba?


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