AGLI Recortes de Prensa   Jueves 12  Agosto  2021

Escuelas para adoctrinar
Francisco Muro de Iscar. diariosigloxxi 12 Agosto 2021

MADRID, 11 (OTR/PRESS) Un periódico nacional tituló hace unos días que Pilar Alegría, la nueva ministra de Educación "pone en marcha su misión de desactivar el conflicto educativo". Pues menos mal. Porque al margen del gesto de acercamiento a la escuela concertada, maltratada y discriminada injustamente por su antecesora, y a una reunión con las comunidades autónomas -también ninguneadas y olvidadas por la anterior ministra- lo que ha venido no ha sido mejor.

Ha puesto en marcha con "veranidad" y alevosía el desarrollo reglamentario de la Ley Celáa, -una mala ley que no tuvo debate con los profesores y el resto de la a comunidad educativa, ni con los padres y sus asociaciones, ni con las comunidades autónomas que luego han de aplicarla, ni con la oposición en busca del imprescindible pacto en esta materia y, ¡oh sorpresa!, no solo no suaviza o corrige los errores de la ley sino que progresa en el sectarismo, en el adoctrinamiento ideológico y en la reeducación de los estudiantes.

Este desarrollo curricular reglamentario de una nueva ley que llega a los profesores a mediados de agosto, apenas a tres semanas de empezar el curso, y que no cuenta con ellos ni con los padres, agrava algunos de los males de la educación española que es una de las obtiene peores resultados en toda la OCDE. No busca la excelencia, el esfuerzo o la superación, ni siquiera la calidad de los centros educativos, sino adoctrinar ideológicamente para formar ciudadanos acríticos, cambiar modelos sociales -especialmente en el terreno familiar, moral o de género- y entretener en lugar de fomentar el conocimiento. Enseñanza "socioemocional" y con perspectiva de género en matemáticas y hasta en la educación física, intensa actividad en el descubrimiento personal de la sexualidad, enseñanza de valores que permitan el discernimiento de los "buenos" y malos ciudadanos", eliminación de contenidos básicos, desmitificación (¡) de las brujas...

Y todo eso en Primaria, con preadolescentes, cuando los alumnos empiezan a formar su personalidad y son claramente influenciables. O la enseñanza de los dialectos del castellano, cuando el Estado es incapaz de defender la enseñanza del español en Cataluña ni de proteger a los padres que quieren escolarizar a sus hijos en esa lengua.

Los problemas de la educación en España son otros. Y muchos. Y no se están afrontando. La insuficiente formación del profesorado -hay carencias clamorosas en las oposiciones-y la ausencia de una carrera docente que permita su crecimiento y desarrollo, su pérdida de autoridad, fomentada desde el mismo poder, la baja retribución y lo poco que cuentan cuando se promueve una reforma que ellos tendrán que aplicar, son algunos de los principales. Pero hay muchos más: el incumplimiento de unos contenidos básicos en toda España, la ineficiencia de la alta inspección del Estado, el descenso permanente del nivel educativo no para evitar que nadie se quede atrás -un objetivo fundamental- sino para disfrazar las estadísticas y el fracaso escolar, los obstáculos cada vez mayores a la libre elección de centro...

Esta reforma es un intento más de imponer una ideología en lugar de formar ciudadanos libres, críticos, tolerantes, respetuosos con los valores constitucionales, capaces de reflexionar por sí mismos. La educación es un arma cargada de futuro. Ya hemos visto lo que han hecho los independentistas controlando la enseñanza en su territorio durante algunas décadas. Esta ley pretende algo parecido en todo el territorio nacional. Sin una educación primaria y secundaria de calidad no habrá ni buenos investigadores, ni buenos profesores, ni buenos ingenieros, ni buenos ciudadanos. Hombres y mujeres. Urge un Pacto de Estado que no piense en una legislatura sino en la formación de los más jóvenes que dura muchas más.

Podemos, un cóctel letal de sectarismo e incompetencia
EDITORIAL. Libertad Digital 12 Agosto 2021

Del paso de Podemos por el Gobierno de la Nación se recordarán algunas anécdotas chuscas y hechos sorprendentes como la salida del mismo de su líder para inmolarse en unas elecciones regionales; pero sin duda lo más sobresaliente será la brutal incompetencia de unos personajes que van de ridículo en fracaso.

Se las prometía muy felices Pablo Iglesias con su entrada en el Ejecutivo –por fin el ansiado poder y la formidable caja de resonancia mediática aparejada–, pero la realidad se ha revelado implacable y el propio Iglesias hubo de pagar un precio que con toda seguridad seguirá pagando un partido que pierde simpatizantes y votantes a espuertas: ahí están sus más recientes batacazos electorales (en las autonómicas madrileñas, vascas y gallegas) para certificarlo.

Y es que el gran problema no era tanto Pablo Iglesias como la brutal inoperancia de un partido compuesto por personajes muy parecidos al ex vicepresidente del Gobierno: tan fatuos como incapaces, sin una formación digna de tal nombre, ayunos de experiencia laboral y con una ignorancia sobre prácticamente cualquier tema sólo comparable con su feroz sectarismo.

El mal llamado y grotesco escudo social ha sido un fracaso, y los despidos y desahucios se siguen sucediendo; el ingreso mínimo vital ha estado signado por una gestión catastrófica; el SEPE de Yolanda Díaz ha sido un desastre absoluto, con mención especial al increíble ataque informático que padeció; el ministro Garzón va de ridículo en ridículo, por no hablar del bochornoso equipo de la talibánica Irene Montero, que ha sido causa de continuo sonrojo hasta para el resto de sus compañeros de Gabinete… Por lo demás, en estos días de récords en la factura eléctrica, los tuits y las declaraciones incendiarias sobre la "pobreza energética" que evacuaron cuando gobernaba el PP se vuelven como un bumerán contra un partido que, ni antes en la oposición ni ahora en el Gobierno, tiene la menor idea sensata de cómo desarrollar una política energética: todo lo más que puede aportar es el grotesco anuncio de unas manifestaciones... contra sí mismo, como hizo este miércoles el descalificable Echenique.

Allí donde ha llegado al poder –el Madrid de Carmena, la Barcelona de Colau y el Gobierno central–, Podemos ha dejado pavorosamente claro que no sabe, no puede y ni siquiera quiere gobernar con un mínimo de eficacia. Los neocomunistas son, en efecto, una calamidad, un desastre y merecen acabar cuanto antes en el basurero de la Historia, de donde jamás debieron salir.

Daños colaterales
Nota del Editor 12 Agosto 2021

En vez de que les quiten lo bailado, debríamos conseguir que el dr cum fraude desaparezca a ver si somos capaces de reconstruir lo poco que va quedando de España.

Desvaríos totalitarios
https://gaceta.es 12 Agosto 2021

Con el nuevo currículo de Primaria que prepara el Ministerio de Educación, el Gobierno de Pedro Sánchez pretende dar una vuelta de tuerca a su obsesión por adoctrinar (y sexualizar) a los niños en los colegios y por utilizar las aulas para imponer sus desvaríos ideológicos.

La norma, que desarrolla la Ley Celaá, tramitada desde el más puro sectarismo, la mordaza a toda la comunidad educativa y el desprecio a los tiempos legislativos, desdeña el conocimiento, el esfuerzo y el mérito en beneficio de la ideología.

Así, elimina contenidos básicos en Lengua Castellana (en el borrador no aparecen referencias al dictado o la conjugación de los verbos), e incluye la enseñanza de Matemáticas desde una «perspectiva de género«, y la abyecta promoción del «descubrimiento personal de la sexualidad» y de «juegos exploratorios estimulantes» para los niños de 0 a 6 años.

Este ataque -que ya es sistemático- del Ejecutivo socialcomunista a la pluralidad en el sistema educativo y al derecho constitucional de los padres a elegir la educación que quieren para sus hijos es otro tic totalitario de un Gobierno que no tiene pudor en reconocer su rechazo a la libertad, y su entusiasmo por igualar a todos los alumnos en la mediocridad.

Ley Celaá
El Gobierno quiere que los niños aprendan la «desmemoria histórica» como «saber básico»
Luz Sela. okdiario 12 Agosto 2021

El Gobierno de Pedro Sánchez lleva el ‘guerracivilismo’ a la escuela. Se pretende que los menores de entre 10 y 12 años sean adoctrinados en «la memoria democrática», que se impone con la categoría de «saber básico» en el currículo educativo. Con esos mimbres, el Ejecutivo instruirá a los menores en el «análisis del proceso de construcción de la democracia en España».

Así se recoge en la asignatura de Conocimiento del Medio Natural, Social y Cultural para el tercer ciclo de Primaria. El borrador de los contenidos de esta materia, al que ha tenido acceso OKDIARIO, confirma la ambición socialcomunista de incultar a los alumnos su visión parcial de la historia. De hecho, se utiliza la misma denominación, «memoria democrática», que da nombre a la ley que será próximamente aprobada.

El Gobierno avanza en su plan para imponer definitivamente su ‘verdad’ sobre un periodo convulso para España. El pasado 20 de julio, el Consejo de Ministros dio luz verde a la remisión a las Cortes Generales del proyecto de ley de «memoria democrática» que, entre otros, obligará a la exhumación de José Antonio Primo de Rivera o ilegalizará la Fundación Franco.

«Valores democráticos»
El texto del proyecto de ley ya se fijaba en la educación, señalando que se fomentará «el conocimiento de la historia y la memoria democrática española y la lucha por los valores y las libertades democráticas». Hasta ahora, se pensaba que esa medida afectaría únicamente a Secundaria y Bachillerato, pero, según estos contenidos, se impondrá también a los niños de Primaria.

¿Y qué se enseñará en las aulas? Bajo ese eufemismo de «memoria democrática» se esconde una vocación ideológica clara, que avanzó ya hace unos días el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez López.

Durante el curso Memoria democrática y ciudadanía: El Valle de los Caídos en perspectiva comparada, celebrado en la Universidad Complutense de Madrid, este alto cargo del Ministerio de la Presidencia detalló que se enseñará la Guerra Civil como «la primera batalla contra el fascismo en Europa».

Martínez López defendió que «la memoria y la historia de la democracia tienen que entrar en la escuela» y consideró que, hoy por hoy, «el problema que tenemos es que no se llega a ese periodo para estudiarlo» y que hay «mucha gente que se conoce bien Atapuerca pero no esto».

Por ello, avanzó que desde su Ministerio se realiza en estos momentos un «trabajo impresionante» con Educación para actualizar los contenidos y «ver cómo se distribuyen para que se estudie el periodo de la Guerra y la dictadura, porque es importantísimo», valoró. El secretario de Estado avisó también de que «aquellos que se vayan a examinar para ser funcionarios van a tener un tema de memoria que se puede preguntar en las oposiciones» y que «los profesores tendrán formación continua»en la materia.

Fernández López insistió en la urgencia de formar en el concepto de la «memoria internacional» y en enseñar que «los demócratas aquí perdieron, pero continuaron la lucha en Europa contra el fascismo y ganaron en el año 45». «España fue el primer episodio de lucha contra el fascismo. Aquí se libra la primera batalla contra el fascismo y luego se sigue en Europa, en la resistencia, en los batallones de guerrilleros. Por tanto, formamos parte de la construcción de la memoria democrática de Europa y eso que a nadie se le olvide», incidió en su intervención. La idea del Gobierno es integrar la Historia de España dentro de la Historia de Europa.

La polémica norma incluye, entre otras medidas, al «resignificación» del Valle de los Caídos y la exhumación del líder falangista José Antonio Primo de Rivera, que dejarán de estar en un «lugar preponderante» de la basílica.

El Ejecutivo también se reserva decidir «en su momento» sobre el destino de la gran cruz del Valle de los Caídos. Se retirarán símbolos, distinciones y títulos nobiliarios a «todas aquellas personas a las que se les concedieron por ser protagonistas de la dictadura o de la Guerra Civil» y el Gobierno podrá acabar con las fundaciones que ensalcen a dirigentes de la dictadura.

También se establece un régimen sancionador con multas de hasta 150.000 euros para quienes lleven a cabo «actos de exaltación» del franquismo que supongan un menosprecio a las víctimas.

Ley Celaá
El Gobierno ve igual de importante que los alumnos «valoren» los dialectos a que sepan ortografía
Luz Sela. okdiario  12 Agosto 2021

El plan del Gobierno en las aulas sigue envuelto en la polémica. Los contenidos que desarrollan la controvertida Ley Celaá, que entrará en vigor el próximo curso, revelan la estrategia del Ejecutivo de priorizar las competencias socioemocionales por encima de las habilidades esenciales de cada asignatura. Un ejemplo es el currículo de Lengua Castellana y Literatura, al que ha tenido acceso OKDIARIO, y que sitúa al mismo nivel «competencias» tan desiguales como conocer y respetar los dialectos o iniciarse en la ortografía.

«El elemento clave del currículo son las competencias específicas, que identifican qué queremos que el alumnado haga, cómo queremos que lo haga y para qué queremos que lo haga», se explica en el borrador. En definitiva, «recogen la finalidad última de las enseñanzas del área, siempre entendida en términos de movilización de los aprendizajes».

Y para el Ministerio de Educación, «la primera de esas competencias específicas se orienta al reconocimiento de la diversidad lingüística y dialectal del entorno y de España, para favorecer actitudes de aprecio hacia la diversidad étnica y cultural, combatir prejuicios y estereotipos lingüísticos e iniciarse en la reflexión entre distintas lenguas, incluidas las lenguas de signos».

Sólo después sitúa Educación «la adquisición y consolidación del código escrito» y, más tarde, «un segundo grupo de competencias» que «se relacionan con la producción, comprensión e interacción oral y escrita».

Esa misma prioridad se mantiene a la hora de desarrollar las competencias a lo largo del currículum.

Educación mantiene su primer objetivo en que el alumno debe «familiarizarse con la diversidad lingüística del mundo a partir del reconocimiento de las lenguas del alumnado y la realidad plurilingüe y multicultural de España para favorecer la reflexión interlingüística, identificar y rechazar estereotipos y prejuicios lingüísticos, y valorar dicha diversidad como fuente de riqueza cultural».

Apenas se dedica un párrafo al castellano, «una lengua universal y policéntrica, con una enorme diversidad dialectal, en la que cada variedad geográfica tiene su norma culta», recoge el currículo, lo que lleva a concluir que no puede por tanto establecerse una de ellas como la más «correcta».

La alusión a las normas ortográficas, sin duda una competencia fundamental de la asignatura, aparecen relegadas al quinto lugar de las competencias.

«Se espera conseguir, de manera paulatina, la automatización de las normas ortográficas de aparición frecuente y la resolución de dudas ortográficas mediante la reflexión guiada en los procesos de mejora de los textos con la utilización de los apoyos pertinentes», recoge Educación.

De hecho, el currículo establece habilidades mínimas en este ámbito, como una «especial atención a la relación entre el sujeto y el verbo». El alumno debe iniciarse, se dice, «en el uso de las normas gramaticales y ortográficas más sencillas».

Polémicas
Una polémica que se suma a otras, como el enfoque ideológico con el que el Gobierno impregna todos los contenidos.

Por ejemplo, se insta a «describir los cambios vividos por la humanidad incorporando la perspectiva de género», para lo que se propone «comparar los modos de vida de las sociedades hasta la Edad Antigua». Es decir, que se llama a encajar la «perspectiva de género» en el estudio de la Prehistoria.

O se habla de «alfabetización cívica», un cajón de sastre bajo el que se expone la intención de instruir a los alumnos para la «vida en colectividad» hablándoles de «diversidad familiar», de la «interacción en espacios públicos desde una perspectiva de género», de «diversidad cultural», de la «cultura de la paz y la no violencia», de «las principales actividades profesionales y laborales de hombres y mujeres» o de la «igualdad de género y conducta no sexista». Conocimientos que llegan precedidos de las polémicas leyes aprobadas en los últimos meses por el Ejecutivo, como la del ‘sólo sí es sí’ o la Ley Trans.

Padres y profesores, alarmados ante "la rebaja del nivel" y el "sesgo ideológico" que quiere imponer el Gobierno
Denuncian los polémicos cambios en el currículo de Primaria y advierten de que los más perjudicados serán los alumnos de la pública.
Sandra León / esRadio. Libertad Digital 12 Agosto 2021

Primero fueron las Matemáticas con un enfoque socioemocional y perspectiva de género. Después, la obsesión por temas como la identidad de género o el cambio climático. Y lo último, la desaparición de contenidos tan básicos como los dictados, las reglas de tres o los números romanos, al tiempo que, sin embargo, se concede un protagonismo excesivo a la persecución de las brujas en la Inquisición, por ejemplo.

La filtración de los puntos más polémicos del nuevo currículo de Primaria no deja de sorprender a propios y extraños. Tanto, que las principales asociaciones de profesores -ya sean católicas o laicas- coinciden en denunciar la preocupante rebaja del nivel académico y el escandaloso "sesgo ideológico" que acompaña a la llamada Ley Celaá.

La "degradación" del currículo
En este sentido, el presidente de ANPE -el sindicato mayoritario de la enseñanza pública- denunciaba en los micrófonos de Es la Mañana de Federico la cantidad de "cuestiones que nada tienen que ver con la finalidad y el verdadero sentido de la educación, que es la transmisión de conocimiento", que acumula el nuevo currículo. "Medidas absolutamente ideológicas, como estas cuestiones de la identidad de género", insistía Nicolás Fernández Guisado, que responden a "una agenda ideológica concreta" y que derivan en una "degradación de lo que debe ser el diseño curricular".

"Es muy preocupante la obsesión de este Gobierno y de este Ministerio por los objetivos de índole sexual y relacionados con la ideología de género", añade Pedro Caballero, presidente de CONCAPA. En declaraciones a esRadio, el portavoz de la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos insiste en que "la educación debe ser lo más neutral posible y la política, la ideología de género y el adoctrinamiento debe estar fuera de las aulas. Hay muchos retos que debemos afrontar para la educación del futuro y, desde luego, la ideología de género y los objetivos de índole sexual no son el problema. El problema es la irresponsabilidad de nuestros políticos".

Ideología vs. Constitución
El planteamiento es compartido también por el sindicato CSIF, Su portavoz en materia de enseñanza, Mario Gutiérrez, asegura a Libertad Digital que estas polémicas "no hacen ningún favor a una educación que necesita otro tipo de mejoras y otro tipo de consenso que desde luego no tiene esa paz para poder establecerse". Por eso, cree que "los valores constitucionales son los que deben incluirse dentro de la programación curricular del centro".

En esta misma línea se manifiesta también Luis Centeno, secretario general adjunto de Escuelas Católicas, que denuncia que el Gobierno pretenda reeditar la polémica Educación para la Ciudadanía de Zapatero a través de la nueva asignatura de Valores Cívicos y Éticos, una asignatura que tendrán que estudiar de forma obligatoria todos los alumnos de 5º o 6º de Primaria.

"Que se plantee lo bueno y lo malo en niños de 5 o 6 años tiene su riesgo, porque hay muchísimos ejemplos, dependiendo de la ideología del profesor, para explicar qué es bueno y qué es malo -alerta Centeno-. Lo que es bueno para unos, es malo para otros, entonces esto es muy, muy arriesgado. Nosotros siempre hemos dicho que lo mejor es enseñar la Constitución, que hay muchísimos españoles que no la conocen". La respuesta es obvia, pero desde Escuelas Católicas lanzan la pregunta obligada para la reflexión: "¿Por qué ese miedo a enseñar la Constitución española?".

Una reforma "a puerta cerrada"
Con todo, Centeno muestra su "preocupación" por la deriva del nuevo currículo y denuncia que, mientras el borrador se filtra a distintos medios de comunicación, su organización, la más representativa de la enseñanza concertada, sigue sin conocerlo de primera mano: "El Gobierno ha querido dar a la Lomloe la categoría de una gran reforma educativa, pero no se puede hacer una reforma educativa en un despacho, a puerta cerrada".

A su juicio, el hecho de que se hable de perspectiva de género en Matemáticas o que se vaya a explicar a niños de 5 o 6 años lo que son la brujas y por qué se las sacrificó "tan injustamente" en la época de la Inquisición no viene sino a confirmar los temores que la comunidad educativa ha venido manifestando en los últimos meses: "Efectivamente, se está precisando un sesgo ideológico muy definido".

El "caballo de Troya" de Podemos
En esta línea, desde Escuelas Católicas tienen muy claro que la Lomloe se ha convertido en el "auténtico Caballo de Troya" de Podemos para "difundir en las aulas su ideología, convertida en ideología de Estado, en el pensamiento único". Según Centeno, el sesgo ideológico del PSOE ya era evidente, pero la formación morada ha tenido un gran peso: "Se llama Ley Celaá, pero es una ley de Podemos".

Partiendo de esta premisa, creen que el hecho de que se inste a los niños de cinco y seis años a elaborar cuentos relacionados con la persecución de las brujas en la Inquisición no es baladí. "Si esto se plantea en Historia en Secundaria o en Bachillerato, los chicos ya tienen un criterio y una formación para saber interpretar que esto sucedió en un momento histórico y que no tiene nada que ver con los planteamientos actuales de la Iglesia, pero si a un niño de 5 o 6 años le dices que las brujas fueron perseguidas ‘injustamente’ por una institución como la Iglesia, eso es lo que les va a quedar. Los niños no van a diferenciar el contexto histórico ni que eso sucedió hace 300 o 400 años, porque no tienen esa dimensión temporal", explica Centeno.

Por eso, el secretario general adjunto de Escuelas Católicas cree que esto ni es algo casual ni algo inocente. "Lo último que queremos es ver fantasmas, pero es que, si miras la asignatura de Valores Éticos, la asignatura de Lengua y Literatura, la de Matemáticas… Todas tienen algo llamativo. ¿Cómo explicar la geometría desde una perspectiva de género? Esto no lo entienden ni el 90% de los profesores", sentencia Centeno.

La rebaja del nivel académico
Junto a todas estas cuestiones, los principales sindicatos de la enseñanza denuncian, además, el empeño del Gobierno en reducir los conocimientos a la mínima expresión, ya que, a partir de ahora, en Primaria ya no habrá dictados, por ejemplo, ni se estudiarán los números romanos o las reglas de tres.

"No compartimos para nada la rebaja del nivel académico y el no apostar claramente por la cultura del esfuerzo y del trabajo", advierte desde CONCAPA Pedro Caballero. Sin embargo, esto no afectará a todos por igual. Mientras las escuelas concertadas insisten en que los padres que llevan a sus hijos a sus centros "pueden estar tranquilos", el portavoz de Educación del CSIF reconoce en LD que quienes lo acabarán pagando son los estudiantes con menos recursos.

"Es evidente que es una pérdida grave que a los que más perjudica, esto lo queremos decir así, es a aquellos que están dentro de la educación pública", advierte Mario Gutiérrez. "La formación final va a ser peor y perjudica, por supuesto, a los alumnos que no tienen la posibilidad de irse a otros medios".

Se encomiendan a la libertad de cátedra
A pesar del desánimo y la indignación que cunde entre la comunidad educativa, todos los sindicatos confían en poder realizar sus aportaciones e incluir ciertas mejoras en los currículos cuando todos estos borradores pasen por la mesa sectorial de Educación. De no ser así, se encomiendan a la profesionalidad de los docentes.

"Afortunadamente, siempre nos quedará la libertad de cátedra. Es decir, los currículos están ahí, pero los profesores también pueden ejercitar esa libertad para influir en el sentido que consideren más justo", explica el presidente de ANPE, Nicolás Fernández Guisado.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

En defensa del español
Enrique Arias Vega. Periodista Digital 12 Agosto 2021

Escribir en defensa del idioma español en España parece algo anacrónico y hasta reaccionario. Lo progre, lo guay, lo que se lleva es anteponer cualquier otra lengua o dialecto que se hable en el país al idioma de todos.

El último ejemplo lo tengo en una amiga de visita a viejos conocidos de la Galicia rural que sólo le hablaban en la lengua autóctona¬. Ella, que domina el portugués, optó por dialogar con ellos en ese idioma por su parecido con el gallego. Y ambas partes continuaron con ese despropósito, en vez de razonar en la única lengua que les era común, o sea, el castellano.

Hechos tan poco razonables como éste empiezan ya a ser moneda común de gente que en algunas regiones hace como si ignorase el idioma español con el resultado de que efectivamente empieza a ignorarlo.

Una situación así sería impensable en cualquier otro país, con contadas excepciones como podría ser la de Bélgica. En Estados Unidos, por ejemplo, no existe idioma oficial y cualquiera puede escolarizarse en la lengua que le plazca. Aun así, lo que los hablantes prefieren y las instituciones fomentan es el uso del inglés, simplemente porque es el más extendido y en el que se entiende un mayor número de ciudadanos.

Ésa es la cuestión, la de entenderse.

No parece, sin embargo, que sea ésa la intención del último invento, la creación de una Academia Aragonesa de la Lengua, con dos secciones, el Instituto de l’Aragonés y el Institut Aragonès del Català, en defensa, respectivamente, de la llamada lengua aragonesa, hablada al parecer entre 25.000 y 56.000 personas, y el catalán, hablado por otras 55.000 en toda la Comunidad. Como se ve, cualquier cosa en vez de defender, fomentar y mejorar el idioma común a todas ellas que es el español.

Por eso, me he atrevido a decir en alguna ocasión que si el español fuese un idioma con el mismo recorrido lingüístico que el albanés ya habría desaparecido en nuestro país. La fortuna que tiene es que lo hablan 500 millones de personas en todo el mundo mientras que en España es cada vez menos conocido y peor hablado.

Los hombres públicos no tienen vida privada
Carlos Dávila. okdiario 12 Agosto 2021

Tampoco las mujeres. Por razones obvias huyo para el caso de este adjetivo. En España los usos democráticos son horteras, menestrales del más bajo rango. Ahora, con ocasión de las suculentas vacaciones de Pedro Sánchez, también en menor medida del Rey por qué no decirlo, se ha vuelto a resucitar una vieja polémica: ¿Tienen derecho los personajes públicos a una vida privada? En el mundo anglosajón, europeo, el debate está resuelto. Ejemplo: a un ministro alemán le puso Merkel de patitas en la calle porque había utilizado un medio del Patrimonio, concretamente un avión, para llevarse a su señora a Italia. No duró ni un minuto. Recuerdo un titular del Bild: “Usted tiene que irse”. Y se fué. Mejor, le echaron. Atención a la diferencia: el aún presidente español, el “jetaveraneante”, acaba de decir sin que la color se le suba al papo: “Nuestro turismo tiene que ser menos dependiente del avión”. Y lo advierte él que se ha largado a Lanzarote en un jet de todos los españoles, que, en pleno estiaje y nada más asentarse en La Moncloa se subió en un Falcon para asistir como un rapero a un concierto en Benicásim, él también que en unos días dejará la isla para llegarse a Doñana, y él, que para terminar sus vacaciones recorrerá África, de norte a sur, de Egipto a Sudáfrica, con parada y fonda en Kenia, para que su mujer, una indocta de tomo y lomo, practique su sapiencia como directora de un ingenio inútil que atiende por “Centro África”, en donde le ha situado una escuela de Negocios, que ellos sabrán por qué.

No hay nadie en nuestro país mejor cualificado para sorprender con una memez como la antedicha. Es él: Pedro Sánchez y Castejón, creo que se llama de segundo apellido. Lo increíble es que muy pocos atrevidos de la Nación se hayan ocupado de esta enorme transgresión democrática. Nuestros teléfonos, eso sí, están plagados de ocurrentes memes dedicados al pirata de los aeroplanos, y en nuestras playas, los fanáticos del tostadero, se hacen lenguas con este individuo desahogado que un día se llevará -ya que ahora estamos en eso- el Guernica a la Moncloa para hacer del cuadro el pivote y estandarte de su abominable ley de revancha histórica. Acabo de escuchar en un bar de Santander (uno de los muchos que se ha querido cargar el inefable Revilla) esta conversación entre dos sujetos de apariencia cultural: “A este tío (Sánchez) no hay quien le pare, se va a Lanzarote con sus amigotes, su señora y sus dos párvulas y dicen que eso es cosa suya, cosa particular”. Su interlocutor, reposado, le ha contestado: “¡Bah!, al lado de las cosas que está haciendo…!”

O sea, sólo el pecadillo venial de un aprovechado. La escena retrata a la perfección la apostilla del principio: en España usar medios públicos para jugar, o cosa así, al baloncesto en nuestra isla de ceniza, es un menester de escasa importancia; sólo merece un muñequito haciendo piruetas en Internet. Claro está que barrenar el sistema MIR, que es de lo mejor que ha funcionado bien en los último treinta años, o atizarle un impuesto a Díaz Ayuso y a los madrileños porque nos caen gordos y encima “tienen la desfachatez de no votarnos”, son canalladas de más alto voltaje. Claro, pero ¿qué decir de un español que se vaya a “okupar” una mansión ministerial porque le han desahuciado de su domicilio? A la cárcel con él. Sin más miramientos.

O sea, que no sólo se van de viaje para sestear en casonas que pagamos con nuestros impuestos, sino que, a mayor abundamiento, se justifican afirmando: “Son nuestras vacaciones, tenemos derecho a descansar sin dar explicaciones”. Pues, de verdad, a un porcentaje muy amplio de convecinos el asunto les parece pintiparado, una trivialidad porque “pobrecillos, tienen derecho a tomarse un reposo”. Tienen derecho con dos condiciones: la primera que si no están en un acto oficial o de representación, se lo paguen ellos; la segunda, que los gobernados, nosotros, queremos saber dónde están, con quién están, qué hacen porque, al fin, no son más que nuestros empleados a los que pagamos un rico sueldo. Y esto vale a granel: del Rey abajo, todos. Causa una pereza infinita denunciar que ellos, porque lo han querido así, no tienen vida privada. Lo siento: son las reglas del juego. Si quieren intimidad y discreción que las saquen de sus cuentas corrientes, de ninguna manera de las nuestras.

Produce bochorno recordar un principio que es norma consuetudinaria en casi todos los países de la Unión Europea. Desde luego en Estados, donde, como cojan a un candidato a sheriff de cualquier Condado zampándose una hamburguesa a cargo de quien se la cocina o se la sirve, le quitan la estrella entre el escarnio general. Aquí, no; los memos nos quedamos en los memes, pero, eso sí, tronchantes porque en España hay más humoristas que perros, que ya es decir. Los aprovechateguis se mofan de nuestra incapacidad de reacción, si la tuviéramos, hoy la mansión de Sánchez en Lanzarote, estaría diariamente cercada por la protesta general. Eso: como hacían los perroflautas de Podemos, ahora en el Gobierno con mil asesores de sopa boba, cuando iban a revolucionar la España de Rajoy sumida en una insoportable corrupción. Produce vergüenza. Únicamente algo positivo: no nos manifestaremos contra ellos, pero ya no suscitan ni asco, solo risa a borbotones.

Puigdemont, facineroso y forajido
Jesús Salamanca. diariosigloxxi 12 Agosto 2021

Han pasado varios años desde que el ‘valiente’ Puigdemont abandonó España metido en un maletero, cual polizonte programado y por temor a que la Justicia le hiciera pagar los platos rotos. Los otros, los presos golpistas hasta hace unos días encarcelados, que de forma ignorante e interesada se autodenominaban como “presos políticos”, no tuvieron las mismas posibilidades y esperaron a ser enchironados por su atentado al Estado y contra la Constitución.

Tras mil y una peripecias de Carles Puigdemont, aprovechamiento descontrolado de dinero público y de funcionarios de la Generalidad a su servicio, ahora resulta que pretende instalarse en Bélgica con toda su familia. Bendita decisión de este ‘mocho’ “botifler”. Puigdemont está donde siempre han acabado los delincuentes españoles buscando protección. Tristemente, Bélgica sigue siendo un paraíso para los facinerosos; con tal de hacer daño a España, lo mismos acogían a etarras que a fugados de todo tipo. Creo que los habitantes de este territorio tienen ojeriza a España desde que los Tercios españoles los hicieron correr con los calzones por las rodillas. Pero eso lo cuento otro día.

Carles Puigdemont ve difícil su vuelta a España. Si regresa será para ingresar en prisión, por eso se lleva a su familia para instalarse en La Casa de la República pagada con dinero del erario público, más dinero desviado ilegalmente de las partidas recibidas del Estado y con lo ingresado en la Caja de Solidaridad catalana, donde cuatro ignorantes y una treintena de empresarios ingresan dinero a fondo perdido, pero convencidos de su ‘heroicidad’. Al menos, Marcela Topor dejará de sangrar a la Diputación, quien le pagaba sueldos desorbitados por sus programas semanales. Lo curioso es que nunca oigo hablar a los golpistas de la deuda que Cataluña tiene contraída con España (“Cataluña nos roba”) y que está muy cerca de los dos mil millones de euros.

Esa imagen de retorno que ha intentado agitar JxCAT (Jx3%) no es más que una baza de partido y un engaño para el voluntarioso que paga a la Caja de Resistencia: se trata de que siga habiendo ingresos para pagar la Casa de la República y la vida de lujos que han llevado y continúan llevando en Bélgica los golpistas fugados.

Supongo que la reunión que tuvieron a primeros de julio los golpistas del JxCAT era para rendir pleitesía a Puigdemont y para contarle cómo habían disfrutado de las cárceles catalanas durante su estancia, orgías incluidas. Aquí, el verbo disfrutar no lo utilizo en sentido figurado ni con segundas intenciones. Han disfrutado, celebrado encuentros, reuniones, salidas ilegales, visitas oscuras, mofas contra el sistema judicial, incluso hasta han acordado la aprobación de los presupuestos generales del Estado de 2021. Pregunten a Pablo Iglesias y a otros lastres que visitaron las penitenciarías donde ellos holgaban.

Ese acto de pleitesía a Puigdemont fue calificado por algunos medios de todo el mundo civilizado como una “Cumbre golpista en Waterloo”. Allí acudieron ufanos los golpistas traidores a España: Rull, Turull, Forn y Sánchez. Y allí esperaban, aplaudiendo con las orejas, el propio Puigdemont, Lluís Puig, Comín y Ponsatí. Y voy más lejos: al grupo se unió otro delincuente y proterrorista, protegido por la Justicia belga… ¿Se acuerdan Valtònyc, aquel aventador de odio, violencia y deseos de muerte al prójimo? Pues también disfruta de la mamandurria catalana y antiespañola. Dios los cría y ellos se juntan.

Tras esa reunión, quedaba pendiente un encuentro entre Oriol Junqueras y Carles Puigdemont. Iba a ser el clímax de la “cumbre golpista” y, aunque parecía improbable, consiguieron que ese encuentro se hiciera realidad en Elna (Francia), a mediados del pasado mes de julio. Dado que ERC y Jx3% llevaban un camino irreconciliable y de tirantez diaria, había que intentar salvar ese escollo y dar a los catalanes independentistas una imagen de concordia, unidad y aspiraciones comunes. Más engaño, más mentiras y más retroceso de la economía catalana, sin contar la enfrentada división social que ya es una lacra casi insalvable.

Cataluña es menos Cataluña desde que el bandolerismo golpista y el terrorismo independentista han instalado la violencia y la represión en la calles y plazas de Tabarnia y Tractoria. Ahora se instalan Puigdemont, señora e hijas en Waterloo, en la provincia de Brabant-Wallon. Antes se fueron a Bélgica innumerables delincuentes españoles a disfrutar del paraíso de protección que casi siempre fue.

En mis años de estudiante, nuestra profesora de Historia Contemporánea nos comentaba que Bélgica representaba en Europa, para toda la delincuencia y el terrorismo antiespañol, lo mismo que la Isla de Tortuga en el siglo XVIII para la piratería: lugar de refugio, disfrute y seguridad. Incluso, allí tampoco faltaban las ramas de pino (ramera) sobre el dintel de la puerta en algunos tugurios de comida, bebida y servicios de féminas.


Recortes de Prensa   Página Inicial