AGLI Recortes de Prensa   Domingo 15  Agosto  2021

Sin un solo plan en economía
Editorial ABC 15 Agosto 2021

El resumen de toda la acción del Gobierno para corregir los graves desequilibrios que afectan a la economía española cabe en una palabra: nada. Al Ejecutivo de Pedro Sánchez le falta tiempo para buscar enemigos imaginarios y problemas inexistentes, se empeña en cavar trincheras pensando en batallas pasadas y ha tenido tiempo hasta para ponerse a buscar una orientación de género a las matemáticas. Sobre la inflación que lamina los ahorros de los más modestos y encoje el poder adquisitivo de los salarios, sobre la subida de la luz que hincha los recibos de los consumidores y destruye la competitividad de las empresas, sobre la gasolina por las nubes, nada de nada. No es que sus políticas no tengan el efecto esperado, es que Sánchez no tiene ninguna política -ni buena ni mala- excepto esperar la llegada de los fondos europeos de reconstrucción.

Después de un episodio tan grave como la paralización forzada por la pandemia, es comprensible que la paulatina reactivación de la economía pueda generar ciertas distorsiones debido precisamente a la profundidad de la crisis y a su extensión planetaria. Pero eso no justifica que el equipo de Sánchez lo contemple como si fuera un fenómeno de origen natural, sin hacer absolutamente nada para remediarlo, esperando sencillamente a que escampe. Y en economía, la inacción no es buena ni cuando las cosas van bien.

Es natural que ante el panorama de un Gobierno incapaz de definir una política coherente ni en lo económico ni en la gestión de la pandemia, las inversiones sean muy reticentes. Igual sucede con los ahorros de las familias, que a pesar de todo siguen contemplando con temor el futuro y mantienen posiciones muy conservadoras. Ni siquiera se ponen de acuerdo entre los ministros, y los ciudadanos asistimos con estupor a discusiones y desmentidos en voz alta entre miembros del Consejo de Ministros partidarios de opciones excluyentes, en un espectáculo cuyo único valor es que ahuyenta a los inversores razonables y a los ahorradores más prudentes.

Los españoles podríamos tener una ocasión histórica para ayudar a despertar la esperanza gracias a los fondos provenientes de la solidaridad europea, pero el hecho de que Sánchez se haya autoatribuido su uso de forma prácticamente discrecional es también una mala señal, porque revela que sus objetivos no son la modernización y reforma del tejido económico, sino que se puede temer que tiene intenciones de hacer un uso político partidista de ese dinero si logra burlar los controles que se han previsto en la Comisión Europea precisamente para evitarlo. Tarde o temprano, deberá asumir que antes de que le entreguen ese dinero, deberá decir qué piensa hacer con él.

Y mientras todo esto sucede, el presidente del Gobierno continúa de vacaciones, siguendo con su política de no comparecer más que para hablar de buenas noticias, como si su sola presencia fuera suficiente para resolver los problemas de los que no quiere saber nada. Tal vez se imagina que podrá seguir manteniendo mucho tiempo más esa ficción de un Gobierno sin rumbo y sin más criterio que el de continuar esa carrera atropellada de engaños y de trampas porque a Sánchez le interesa el poder, no la economía.

Acción de gobierno, destrucción
Nota del Editor 15 Agosto 2021

Hablar de acción de gobierno del dr cum fraude y sus quates no es una mentira piadosa, es un blanqueamiento brutal de las acciones destructivas que tal grupo de miserables y traidores están ejecutando sobre España.

Qué ‘agustito’ se está en La Mareta…
Rosa Díez. okdiario 15 Agosto 2021

Cuentan que Zapatero, tras la primera gira que hizo una vez elegido presidente del Gobierno de España tras los atentados del 11-M de 2004, le dijo a su mujer: “No sabes, Sonsoles, la cantidad de cientos de miles de españoles que podrían gobernar”.

Poco importa para el caso que Zapatero creyera que es lo mismo “gobernar” que “estar en el Gobierno”. Lo significativo es lo que revela la frase en cuestión: la de gente que me he encontrado en esta gira que está “a mi nivel”…

Pedro Sánchez es el Murphy de la política española. Por eso no es de extrañar que desde el primer momento se empeñara en superar a Zapatero dejando claro que con él todo lo que puede empeorar, empeora. Y de la misma manera que traspasó todas las líneas rojas que su mentor no se atrevió a cruzar, configuró el Gobierno tras un proceso de selección negativa que hizo que olvidáramos a las Aído y a las Pajín de los tiempos de presidente que, por tener algo, dicen que tenía “talante” y baraka”. Y en cada remodelación de Gobierno ha ido descendiendo un peldaño más para conseguir que el gabinete que preside se parezca lo más posible a él mismo.

Pero Sánchez, como representante genuino de una personalidad descrita como la Tríada Oscura (psicopatía, maquiavelismo y narcisismo), no quiere que esto sea una etapa pasajera y que mañana la sociedad española pueda señalarle como el tipo que hizo el Gobierno de España con los peores. Por eso ha decidido bajar la media del país, para liquidar el espíritu crítico de la ciudadanía y que toda España acabe pareciéndose a ellos, nuestros gobernantes.

Ese objetivo, y no sólo el sectarismo y la incompetencia, es el que trata de conseguir la nueva ley de Educación que puso en marcha la ministra Celaá, que no sólo legaliza la exclusión de la lengua más competitiva (hay que bajar la media y la capacidad para que los jóvenes obtengan en su ciclo educativo los conocimientos y las herramientas que les permitan ser independientes); legaliza el adoctrinamiento (hay que borrar la historia real sustituyéndola por la leyenda negra sobre España, hay que limpiar la historia de ETA y del golpismo, no vaya a ser que alguien se fije que los declarados enemigos de la democracia son quienes sostienen el Gobierno de España…) sino que pretende conseguir que disminuya de forma radical el nivel de conocimientos de todos los jóvenes. En la España de Sánchez, cualquier analfabeto funcional, cualquier burro (o burra), cualquier iletrado, cualquier persona que no haya cotizado ni un solo día por la sencilla razón de que nunca ha trabajado en nada, cualquier persona que carezca de todo tipo de experiencia o formación, cualquier tipo (o tipa) que no sepa hacer, literalmente, la o con un canuto, puede ser miembro del Gobierno de España sin llamar la atención entre el resto del equipo

Aquel PSOE que defendía la igualdad entendida como el derecho de todos los españoles a ser tratados en igualdad de condiciones, a tener los mismos derechos efectivos al margen de la parte de España en la que vivan o de la ideología que profesen, o de la forma de vida que elijan… ha mutado en un partido que defiende que todos los españoles alcancen el mismo nivel de burricie que quienes forman el Gobierno de España.

Claro que mientras eso ocurre, mientras que consiguen llegar al ‘desnivel’, mientras que logran que se generalice la estulticia y la degeneración del Gobierno sea común en el conjunto de la sociedad, ellos, los privilegiados gobernantes, sufren el ‘castigo’ de la desigualdad. Por eso, mientras España entera, principalmente la gente más humilde, aquellos a los que la propaganda del PSOE se dirige para prometerles que “·nadie quedará atrás” se asfixian porque tienen que elegir poner el ventilador o comprar comida hasta fin de mes, las familias que sufren los recortes sucesivos del Gobierno (pongamos por caso las familias de niños más vulnerables, que requieren una educación especial y ven cómo el Gobierno les ha excluido del sistema público educativo…), ellos, los que han llegado al poder como consecuencia de un proceso de selección adversa, que diría un economista, ellos, tan progres, tan “sociales”, oiga, ‘sufren’ las mieles del aire acondicionado y del ‘todo completo’ en La Mareta o en cualquier otro palacete .

“No te imaginas, Begoña, cuántos cientos de miles de españoles podrían estar en el Gobierno…”. Pero mientras eso llega, qué ‘agustito’ se está en La Mareta…

Miento..., Adoctrina-miento
Enrique López. La razon 15 Agosto 2021

Lo peor del Gobierno Sánchez es que, cuando creías que una decisión no podía ser superada en negligencia o sectarismo, es capaz de superarse a sí mismo de forma notable. Es lo que está pasando con la educación, donde, si alguien pensó que, con la ley de diciembre, ya habían tocado techo en cuanto a adoctrinamiento, se equivocó, porque a la «Ley Celaá», según vamos conociendo estos días, se le añadirá el «desarrollo legislativo Alegría», demostrando que con Sánchez los cambios de Gobierno solo sirven para marcar el paso de lo malo a lo peor. Si aquella ley solo sirvió para sentar las bases de la expulsión de la enseñanza del terreno de la construcción de ciudadanos con criterios libres, en un marco de transmisión de conocimientos, ahora se profundiza en un modelo sectario, de pura ingeniería social, que sustituye los valores humanísticos compartidos por todos por la ideología de una parte de la sociedad, haciéndolo además de manera zafia y culturalmente empobrecedora, intentando imponer un modelo de persona basado en el pensamiento único de la izquierda y, sobre todo, en sus prejuicios y también en algunos de sus tópicos. Un modelo en el que todo lo que es común, y también lo que es mayoritario, es atacado, empezando por la lengua común de los españoles, y en el que valores fundamentales como el esfuerzo, el mérito o la excelencia son eliminados, además de postergar la figura del profesor, que en los decretos del Gobierno queda reducido a actor secundario de un proceso en el que debería ser el protagonista.

Eso por no hablar del intento de sustituir a la familia, hay que suponer que bajo el criterio enunciado de que los niños son del Estado, no de sus padres, como fuente de valores y de conocimientos, en asuntos clave, como la perspectiva de género o la sexualidad, que por ley se reducen a partes «socioemocionales» de asignaturas como las matemáticas o el conocimiento del medio. O del renacimiento de la Educación para la Ciudadanía, aquel experimento fallido del zapaterismo, reconvertida ahora en una asignatura de Valores Cívicos y Éticos, obviando que deben ser las familias las que opten por el código de valores morales para sus hijos, por ejemplo, eligiendo con libertad el centro educativo.

Se trata de una reforma sectaria, muy peligrosa, con un sesgo totalitario, en la que la mediocridad formativa y el adoctrinamiento ideológico, no la calidad educativa, son lo esencial. Una utilización de algo que es de todos, el sistema educativo público, con fines ideológicos y partidistas, que demuestra que la izquierda española solo concibe los servicios públicos como espacios no neutrales y correas de transmisión de su proyecto político. Una extensión de una concepción social en la que los delitos más graves se indultan, si ello conviene a la aritmética parlamentaria, la retribución que merece el esfuerzo se regala con pagas universales, si es lo que interesa para sumar votos en unas elecciones, y los aprobados que marcan el progreso educativo se regalan y generalizan, si van envueltos en el relato y el discurso que interesa ideológicamente.

Perú, ¿capital La Habana o Ayacucho?
Federico Jiménez Losantos. Libertad Digital 15 Agosto 2021

La capitalidad política del Perú comunista, que venía siendo La Habana, ha visto apuntar en el horizonte la vuelta a la capitalidad senderista.

Hace pocos días, los peruanos se enteraron de que su país iba a abandonar el Grupo de Lima, que fundó para ayudar a la democratización de Venezuela. Diez países iberoamericanos y otros cincuenta más de la UE y el resto del mundo respaldaron la iniciativa del gobierno Kuzcinski con el apoyo esencial de Luis Almagro, que al frente de la OEA ha salvado el honor de una diplomacia más adepta al wisky que a los principios morales y los derechos civiles. Ahora bien, una cosa es enterarse de una iniciativa lógica en un gobierno comunista y otra enterarse por el Gramma, órgano oficial de la dictadura cubana. Y otra, para aumentar el escarnio, que lo confirme Evo Morales, capo cocalero y padrino exhibicionista del gobierno Castillo-Bellido, con Cerrón detrás. Y Evo, socio de Cuba y Venezuela, lo confirmó.

Héctor Béjar, el Canciller de la Muerte
Sobre humillante para los peruanos, que el órgano oficial de la dictadura cubana sea quien anuncie su política exterior supone la confirmación de que la dirección política del Gobierno Bellido, que es como decir Cerrón, está en manos de La Habana, cuyo empleado desde los años 60 es Héctor Béjar, ministro de Exteriores de "Sombrero Luminoso" Castillo, un anciano con rostro de calavera y al que llaman el Canciller de la Muerte porque fue entrenado como jefe de la guerrilla del E.L.N. para asesinar compatriotas e imponer el mismo régimen de Castro y el Che, por el mismísimo Piñeiro, alias Barbarroja, jefe de Inteligencia y coordinador de todas las guerrillas prosoviéticas de los 60 en Iberoamérica. Y marido de Marta Harnecker, chilena althusseriana cuyo libro sobre el Materialismo Histórico fue un duro castigo intelectual para quienes lo leímos y difundimos en los 70.

Pero a lo que enseñaba Piñeiro era a torturar y matar, en Cuba y en los países donde se desarrolló el "foquismo" guevarista, y su alumno Béjar fue simplemente eso: un asesino despiadado, reciclado por la dictadura militar de Velasco Alvarado, cuyas víctimas han recordado amargamente sus familiares al ser nombrado para el cargo. Como el primer ministro Bellido, Béjar dice que Cuba es una democracia y que no hay que interferir en Venezuela, mientras Evo Morales se pasea con escolta oficial por Perú visitando a los productores de coca y pidiendo echar al Ejército y la DEA. Pero lo más importante es que el asesino Béjar se mostró desde el primer momento favorable a amnistiar a Abimael Guzmán, el genocida líder de Sendero Luminoso, responsable de cerca de 70.000 muertos en la guerra que desató en 1980 y que duró hasta su captura por Fujimori en 1992 y la desmovilización temporal del grupo terrorista más cruel en la historia del comunismo y de América. Una tregua de cincuenta años, se decía entonces, y parecía mucho, pero sólo han pasado treinta y ya están en el Poder.

Béjar es a la vez la prehistoria y la actualidad del poder cubano en el gobierno comunista del Perú. Con él, la generación de Bellido y, en medio, el MRTA (Movimiento Revolucionario Tupác Amaru), pro-soviético, que compartió en los años 80 y 90 crímenes con el maoísta Sendero Luminoso. Este Gobierno Bellido bebe de esas dos fuentes terroristas: Sendero y el MRTA, ambos derrotados por Fujimori. Ambos resucitados por los caviar, los progres en España, que han hecho campaña contra Keiko y han llevado al Poder a Castillo, protegiendo su pucherazo electoral e imponiendo un rápido reconocimiento, sin la imprescindible auditoría internacional.

Castillo, su nuevo partido o el viejo Sendero
En mi artículo de hace dos semanas recordaba que era la primera vez desde la ruptura chino-soviética en los 60 del siglo pasado en que las dos ramas del comunismo actuaban conjuntamente para llegar al Poder. Es así, y es un síntoma de lo que de nuevo e impredecible tiene el Socialismo del siglo XXI y de cómo hay que contar con el narcotráfico y la corrupción para su financiación y también con la izquierda llamada democrática para legitimar su acceso al Poder. Perú es, en ese sentido, un modelo perfecto.

Sin embargo, en estos últimos días, la capitalidad política del Perú comunista, que venía siendo La Habana, ha visto apuntar en el horizonte la vuelta a la capitalidad política senderista, que es Ayacucho, "el rincón de los muertos" en quechua. Y ha aparecido Castillo, por primera vez, como el centro de una reconfiguración de las dos ramas comunistas, resucitando la fachada política senderista, el Movadef, a partir de lo que siempre ha sido la base del senderismo: los maestros. Se acaba de constituir el llamado Partido Magisterial, tras haberse legalizado a sí mismo el sindicato de Castillo, el Conare-Sutep, minoritario frente al SUTEP oficial, dominado por el grupo Patria Roja, rival de Sendero desde los 80, y que ha resistido todos los intentos de arrebatarle el monopolio sindical y la llamada derrama o sistema de pensiones, económicamente muy importante.

El sindicato oficializado y la constitución del nuevo partido abren un horizonte distinto y más complejo para el devenir del comunismo en Perú. Detrás de estas iniciativas de Castillo está el Movadef, Sendero Luminoso, que es el que puso a este lerdo analfabeto, ojo, no por ello menos peligroso, como candidato presidencial, en vez de Vladimir Cerrón, condenado por corrupción como capo-gobernador de Junín, e inhabilitado electoralmente. Así que el modelo cubano de Béjar y Bellido le ha salido no un competidor pero sí una alternativa, el de Ayacucho, capaz de sucederlo si la venganza de los caviares servida por la fiscalía llevara a la inhabilitación a Cerón y Bellido, por haber financiado Perú Libre con dinero ligado a la concesión de obras en Junín a los narcosenderistas del VRAEM, los Quispe Palomino.

Libertad Digital está contando cómo se han sucedido en los últimos días una serie de iniciativas por parte de un fiscal muy pinturero, llamado Vela, que es lo más parecido bajo los Andes a Baltasar Garzón. Este fiscal, como Garzón ayer y hoy, despierta sin embargo vehementes sospechas no sólo de parcialidad -mandó a la cárcel a Keiko por corrupción sin pruebas- sino de poner en marcha una maquinaria que puede llevar a la cárcel al sector cubano o conservarlo en el ámbar de una instrucción interminable, que en la práctica les serviría de coartada mientras imponen su régimen.

Willax, una cadena ejemplar
Por cierto, sigo en este Agosto trágico para la Libertad, en el que resucitan, vivos o muertos, Ben Laden en Afganistán y Abimael Guzmán en Perú, la lucha de los peruanos para defender la suya en una cadena de televisión, Willax, extraordinaria, y que vale la pena seguir en YouTube para estudiar, no diré aprender, cómo se implanta otra tiranía comunista sin que nadie haga nada para impedirlo. Beto Ortiz, desde el exilio en México (el régimen naciente ya tiene exiliados periodísticos y políticos, como el ex-diputado Combina), Aldo Mariátegui, Phillip Butters, Milagros Leiva y otros programas como Rey con Barba, que voy descubriendo, tienen un vigor cívico, una solvencia informativa y una claridad en sus análisis realmente ejemplares. ¡Qué bien nos vendría en España una cadena así!

Mi sospecha, viendo cómo el saltimbanqui fiscal Vela monta el circo de las imputaciones, es que sea la Justicia bajo control caviar o progre la que acabe dando la dirección del plan revolucionario a Sendero Luminoso. Es más: que sea el propio Sendero, que ha demostrado una crueldad feroz en su actividad criminal pero también gran astucia para vadear obstáculos judiciales, desde antes incluso de empezar sus matanzas genocidas (ver Abimael de Umberto Jara, Sendero, del ahora caviar Gorriti, o La dificultad de ser Dios, del desaparecido y brillante Carlos Iván Degregori, responsable de la criminal deriva intelectual que empieza con la Comisión por la Verdad y la Reconciliación y termina con Castillo en el Poder) el que vea ya acercarse el triunfo de su lema: "Salvo el Poder, todo es ilusión".

La UE, genuflexa ante criminales contra la humanidad
Alejo Vidal-Quadras. Vozpopuli 15 Agosto 2021

En una sorprendente y vergonzosa decisión, el Alto Representante para la PESC de la UE, Josep Borrell, envió al vicesecretario del Servicio de Acción Exterior, Enrique Mora, como representante suyo en el acto de toma de posesión del nuevo presidente de la República Islámica de Irán, Ebrahim Raisi, que tuvo lugar en Teherán el pasado cinco de agosto. Allí disfrutó del dudoso honor de participar en tan siniestra ceremonia junto a delegados de democracias tan acreditadas como Venezuela, Nicaragua, Cuba, Corea del Norte y Bielorrusia. Simplemente bochornoso. Raisi ha sido señalado como criminal contra la humanidad por organizaciones como Amnesty International o Human Rights Watch y tanto el Alto Comisario de Naciones Unidas para los Derechos Humanos como el Ponente Especial para los Derechos Humanos en Irán han planteado la conveniencia de poner en marcha una investigación independiente sobre la masacre de 30.000 prisioneros políticos en 1988 ordenada por el Ayatolá Jomeini y en la que Raisi fue participante activo como miembro de la "Comisión de la Muerte" de Teherán que tuvo a su cargo entonces los asesinatos masivos en la capital.

La carrera de Raisi ha sido meteórica por su notable crueldad y carencia de escrúpulos a la hora de manchar sus manos con sangre inocente. Comenzó como fiscal de base hasta ser nombrado fiscal jefe de Teherán en 1989, donde se ganó merecidamente el mote de "El Carnicero de Teherán", por su facilidad para mandar al patíbulo a millares de sus compatriotas, delincuentes menores, homosexuales, fieles de minorías religiosas o étnicas o disidentes políticos, sin reparar en edad, sexo o condición física, igualándose así en vesania a los peores verdugos de la Rusia estalinista, de la Alemania nazi o de la Camboya de Pol Pot. En 2019 fue promovido a máximo responsable del sistema judicial iraní, firmando 251 sentencias de muerte dicho año, 267 en 2020 y manteniendo el mismo ritmo en el presente hasta su designación como primer mandatario de su país por el líder supremo Alí Jamenei mediante unas elecciones trucadas que registraron un 10% de participación y en las que numerosos candidatos fueron vetados para facilitar el resultado deseado. Ese es el repulsivo personaje ante el cual Josep Borrell ha arrastrado la dignidad de centenares de millones de europeos sin importarle un comino los valores que se supone inspiran el gran proyecto de integración de nuestro continente.

A mayor abundamiento, la ceremonia inaugural de la presidencia de Raisi se produjo una semana después del ataque de un dron iraní al petrolero Mercer Street en el que se registraron dos víctimas mortales, un ciudadano británico y otro rumano. Asimismo, en febrero pasado un tribunal belga condenó a veinte años de reclusión al diplomático iraní Assadolah Assadi por intento de atentado terrorista. Este agente de inteligencia disfrazado de secretario de embajada y destinado en Viena fue detenido en Alemania portando en su automóvil una bomba que sus cómplices, un matrimonio belga-iraní, debían introducir en la reunión multitudinaria que la oposición democrática a la teocracia organizó en Villepinte (Francia) en junio de 2018 y que hubiera matado a la presidenta del CNRI, Maryam Rajavi, junto a decenas de diputados, ex-diputados, ex-ministros, ex-primeros ministros, alcaldes y concejales europeos, así como a ex-congresistas, generales retirados y otros antiguos cargos públicos norteamericanos.

Una vez dictada la sentencia, en la que la evidencia aportada por la acusación dejó claro que la inspiración de tan salvaje atentado procedía de las principales autoridades de la República Islámica, el SEAE, que dirige Josep Borrell, se negó a hacer declaraciones con el absurdo pretexto de que no comentaban decisiones judiciales, como si el asunto no tuviese un carácter eminentemente político y no constituyese un gravísimo ataque de una potencia extranjera en suelo europeo. No se puede exhibir mayor cobardía y dejación de funciones por parte de un organismo comunitario.

Todo ello se sumaba a la expulsión de Albania del embajador y del primer secretario de la embajada iraní en Tirana por sospechosos de preparar un atentado contra el campo Ashraf, centro de acogida en ese estado balcánico de dos millares largos de miembros de la resistencia democrática contra la tiranía religiosa que oprime Irán desde hace cuatro infaustas décadas.

Tampoco conviene olvidar la intervención iraní en los conflictos que destrozan Siria, Iraq y Yemen o su financiación y suministro de armas a organizaciones terroristas como Hezbollah o Hamas.

Salvar el acuerdo nuclear
Los patéticos esfuerzos del SEAE y del coordinador del Joint Comprehensive Plan of Action, que no es otro que Josep Borrell, por salvar el acuerdo nuclear con Irán, sometiéndose al chantaje de un régimen totalitario, son otra muestra del rotundo fracaso de una estrategia de pacificación y negociación que, lejos de ofrecer un ejemplo de poder blando inteligente, es un paradigma de pusilanimidad, ausencia de realismo y tozudez estúpida de la que se beneficia ampliamente una de las peores amenazas a la paz y estabilidad globales y de cuyas nefastas consecuencias sus impulsores deberán responder algún día ante las instancias oportunas. Cuando determinadas actuaciones carecen de explicación racional y son desmentidas inapelablemente por los hechos, es que obedecen a motivaciones ocultas de naturaleza e intención no precisamente loables.
Ahora bien, como todo tarde o temprano se acaba sabiendo, a más de uno le llegará su tiempo de oprobio en el momento en que salgan a la luz los resortes inconfesables de tanta benevolencia frente a los enturbantados matarifes que combinan el terrorismo en el exterior con la opresión despiadada de sus conciudadanos.

Los españoles, ante su historia: el caso Hernán Cortés
Regino García-Badell. Vozpopuli 15 Agosto 2021

Hace ahora justo 500 años, el 13 de agosto de 1521, unos dos mil españoles, aliados a muchos miles de indígenas, enemigos del imperio azteca que los tenía sojuzgados, y dirigidos por Hernán Cortés, derrotaron al ejército de Cuauhtémoc, formado también por miles de hombres, en Tenochtitlan, la actual Ciudad de México. Esa fecha supone el fin de aquel imperio de los aztecas y el comienzo de la administración española sobre unos inmensos territorios de Centroamérica, a los que aquellos conquistadores bautizaron como Nueva España, conscientes de que eran los más importantes que los españoles habían descubierto desde que, 29 años antes, Colón tocó por primera vez tierra americana.

Tanto la personalidad del líder español, el extremeño Hernán Cortés, como las características de los episodios que constituyen toda la conquista de México, han asombrado siempre a todos los que se han asomado, siquiera mínimamente, a conocerlos. El valor indiscutible que Cortés compartía con aquellos españoles que se lanzaban a la aventura americana; su capacidad de liderazgo, que le reconocían los que le acompañaron en aquella gesta; su sorprendente inteligencia como estratega para aliarse con todos los pueblos mesoamericanos que odiaban a los imperialistas aztecas; y, sobre todo, el éxito con que coronó su empresa, hacen de Cortés un personaje único en la historia universal.

Los valores de nuestra civilización
La conquista de México, que antes de la llegada de los españoles era quizás el territorio más desarrollado de toda América, supuso su incorporación a la civilización occidental. A partir de aquel momento los valores de nuestra civilización, los de la cultura grecolatina y la religión judeocristiana, allí empezaron a cultivarse y a extenderse. En 1539 ya había imprenta en la ciudad de México, en 1551 se funda su universidad y en 1571 se comienza la construcción de su imponente catedral; y éstos son sólo algunos hitos de esa incorporación.

Ahora, cuando el multiculturalismo se ha convertido en una especie de religión, con su tribunal de la inquisición que condena al que ponga en duda algunos de sus dogmas, resulta herético defender que la civilización occidental, que representaban los conquistadores españoles al llegar a México, era globalmente más beneficiosa para los habitantes de aquellas tierras que la azteca, aunque se puedan reconocer algunos valores que esa civilización tenía. Pero es así.

Por supuesto que sabemos que los españoles de entonces cometieron desmanes y atrocidades; como también que los aztecas, con sus sacrificios humanos y la violencia contra sus enemigos, eran de una crueldad escalofriante. Pero no podemos caer en la trampa de juzgar las actitudes y los comportamientos de aquellos hombres del siglo XVI con los valores y los planteamientos que nos hacemos en el siglo XXI.

Conmemorar este quinto centenario, cuando el presidente mexicano exige que el pueblo español de hoy pida perdón por la conquista y por haber incorporado a los habitantes de México a la civilización occidental, es una ocasión especialmente señalada para que ahora los españoles reflexionemos acerca de las relaciones, a veces complicadas, que tenemos con nuestra historia. Una historia que debemos conocer mucho mejor y en la que, como en todas las historias de todos los pueblos, hay luces y sombras.

Asesinos ávidos de riquezas
Conocer mejor la historia de España y la capital importancia que para España tuvo el descubrimiento y la conquista de América y la acción civilizadora que los españoles de entonces llevaron a cabo allí, exige salirse de ese canon simplista que los gurúes de la corrección política intentan imponer en la interpretación de nuestra historia. Ese canon, que habla de los conquistadores como si hubieran sido una pandilla de desalmados asesinos, ávidos de riquezas, y que defiende que la llegada a América del pensamiento renacentista y del cristianismo fue una catástrofe para aquellos pueblos, es una flagrante mentira, que desgraciadamente muchos alumnos de nuestros centros de enseñanza aprenden como si fuera un dogma de fe.

Claro que hay que huir de interpretaciones hagiográficas y de exaltaciones ridículas, pero ya es hora de que los españoles de hoy nos reconciliemos con nuestra historia, que es muy larga y que, aunque a algunos les moleste, es una de las más importantes de la historia de la humanidad. Y esto tenemos que hacerlo a propósito de la historia de América, que ahora conmemora esta efeméride tan trascendental para americanos y españoles, y también con muchos más episodios de nuestro pasado. Para conocer los errores, que no hemos cometido los españoles de hoy; y, además, para conocer las heroicidades y las gestas que protagonizaron nuestros mayores. Y Hernán Cortés, con su valor, su coraje, su inteligencia, sus dotes estrategas, su capacidad de liderazgo y su determinación política, es uno de esos personajes que merece la pena conocer y valorar.

En esa labor de reconciliación con la propia historia de España los políticos y gobernantes tienen una responsabilidad especial. Primero, porque deben conocerla y a ser posible de la manera más profunda. Además porque deben ser los primeros en defenderla de los ataques de esos gurúes que la quieren convertir en una confrontación entre buenos y malos, en la que, casi siempre, los malos son los españoles. Como también deben encabezar el reconocimiento público de las grandes gestas, y ésta de Cortés es una de ellas. Y, sobre todo, porque de ellos depende que en nuestras escuelas, institutos y universidades se aprenda sin prejuicios de ningún tipo y se aprecie y se valore a los grandes personajes que ha dado España.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Ximo Puig y el déjà vu del 'procés'
Nacho Martín Blanco. Vozpopuli 15 Agosto 2021

Hubo un tiempo, en los primeros años 2000, en que muchos catalanes de esa mayoría que nos sentimos también españoles mirábamos a la Comunidad Valenciana y Baleares con cierta admiración por su capacidad como sociedad para reconocer su propia pluralidad intrínseca y cohonestar los sentimientos de pertenencia a sus respectivas comunidades con el amor a España. Mientras en Cataluña el PSC, con su apuesta por los tripartitos a partir de 2003, se metía de hoz y coz en la carrera entre CiU y ERC por la hegemonía en el espacio nacionalista, con especial ahínco en la marginación del castellano y la pedagogía del odio a España, en la Comunidad Valenciana y Baleares la situación política era -a pesar de compartir con Cataluña el marasmo de la corrupción sistémica- infinitamente más cívica y respetuosa con la realidad social de ambos territorios.

Por desgracia, eso está cambiando a marchas forzadas desde la llegada de los socialistas al poder en ambas comunidades. Tanto la presidenta balear, Francina Armengol, como el valenciano, Ximo Puig, están siguiendo a pie juntillas los pasos de Maragall y Montilla, asumiendo la retórica nacionalista del agravio y la demonización de Madrid como fuente de todos los males. En concreto, el discurso de Puig al frente de la Generalitat Valenciana, con su antimadrileñismo rampante, se parece cada vez más al de Montilla cuando era presidente de la Generalitat de Cataluña, apelando de continuo al supuesto agravio fiscal y emulando a la Liga Norte y su “Roma ladrona”, un discurso irresponsable y desleal que los catalanes ya sabemos cómo acaba.

El 10 de julio de 2010 el socialista José Montilla, a la sazón presidente aún de la Generalitat, encabezaba en Barcelona la manifestación más funesta de la historia para la democracia española. Bajo el lema “Som una nació. Nosaltres decidim” (“Somos una nación. Nosotros decidimos”), la manifestación había sido convocada por la entidad separatista Òmnium Cultural en protesta por la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña aprobado en 2006. Seguramente ninguno de los manifestantes había leído un solo párrafo de la sentencia ni tenía la más remota idea de su contenido, pero en Cataluña se había ido creando en los meses precedentes un estado de opinión incompatible con una democracia liberal pluralista, que llegó al paroxismo con la publicación del editorial único de toda la prensa catalana subvencionada contra la sentencia.

De hecho, ese clima ideológico opresivo, ese “unanimismo” propio de regímenes totalitarios, hunde sus raíces contemporáneas en los años del pujolismo y alcanza velocidad de crucero entre 2003 y 2006 al calor de la reforma estatutaria impulsada por el PSC y sus socios del Tripartito, ERC y los ecosocialistas de Iniciativa per Catalunya. En aquellos años, manifestarse públicamente en contra del Estatut (que, por cierto, nunca apareció en ninguna encuesta entre las prioridades de los ciudadanos de Cataluña) suponía ipso facto la excomunión y el sambenito de “anticatalán” para el ciudadano díscolo.

Derecho a decidir
Los medios públicos y subvencionados con prodigalidad por la Generalitat fueron fundamentales, con su propaganda y sus editoriales únicos, en la creación del caldo de cultivo que propició aquella manifestación convocada por Òmnium que Montilla decidió libérrimamente encabezar, poniendo así la primera piedra del procés. Recordemos: “Som un nació. Nosaltres decidim”. Dos años después, en 2012, su sucesor en la Generalitat, Artur Mas, recogía el guante y, tras intentar chantajear a Rajoy con el “pacto fiscal”, se aferraba al lema de la manifestación convocada por Òmnium y encabezada por Montilla para empezar oficialmente el procés con el artificio del inexistente “derecho a decidir” como banderín de enganche.

Aquella manifestación se le fue de las manos a Montilla, que tuvo que salir por piernas ante la vesania de sus propios compañeros de viaje, que empezaron la manifestación blandiendo esteladas y gritando consignas separatistas e hispanófobas y la acabaron, como de costumbre, quemando banderas de España. Pero Montilla no llegaba a esa manifestación a todas luces separatista por casualidad, sino que lo hacía después de toda una legislatura alimentando a conciencia el sentimiento de agravio económico de los ciudadanos de Cataluña, pues conviene recordar que fue su consejero de Economía, el también socialista Antoni Castells, quien puso en circulación el mito reaccionario del “maltrato fiscal” y la cantinela de las balanzas fiscales. El propio Montilla, tras conocer la sentencia del TC, llegó a decir que “Cataluña ha sido un país maltratado, pero no vencido”. De aquellos polvos, estos lodos.

Por convencimiento o por pusilanimidad, el PSC, prevaliéndose de su penetración en capas de la sociedad catalana tradicionalmente refractarias al nacionalismo, sentó las bases para que los partidos abiertamente nacionalistas emprendieran oficialmente el procés. Maragall y Montilla hicieron un impagable trabajo de zapa para Mas, Puigdemont, Junqueras y compañía. Multiplicaron las multas lingüísticas por rotular en español; apuntalaron la exclusión del castellano de las aulas catalanas y su menosprecio institucional; promovieron el reconocimiento internacional de las selecciones deportivas catalanas y, en definitiva, alimentaron hasta la náusea el alejamiento cultural y sentimental de los catalanes hacia el resto de España. Eso hicieron los socialistas catalanes cuando gobernaron entre 2003 y 2010, con la anuencia inane de Zapatero, y eso es esencialmente lo que están haciendo los socialistas valencianos y baleares desde que gobiernan, con la aquiescencia pancista de Pedro Sánchez.

Como catalán quiero advertir a mis compatriotas de la Comunidad Valenciana de lo perverso del discurso reaccionario de Ximo Puig sobre Madrid, remedo del de Maragall y Montilla al frente del Tripartito, antesala del procés. Valencianos, estamos a tiempo de evitar el desastre en términos de convivencia, bienestar y progreso cultural y económico que supondría para la Comunidad y para toda España un procés valenciano.

Recortes de Prensa   Página Inicial