AGLI Recortes de Prensa   Domingo 12  Septiembre  2021

La izquierda quiere hacer con Vox lo mismo que con el PP en el 11M
Federico Jiménez Losantos. Libertad Digital 12 Septiembre 2021

Sería un error creer que la Izquierda ha cosechado un fracaso serio tras probarse que la campaña bautizada en las redes #elbulo del culo era una zafia manipulación por parte del Gobierno y sus sicarios mediáticos. La izquierda neocomunista, leninista y gramsciana, es una mezcla de mentira y terror. Mentira para alcanzar el poder y terror para mantenerlo. Pero cuando ya se tiene el poder en una parcela -por ejemplo, en los medios de comunicación y la Enseñanza-, se impone el terror. Y no es el Estado, a través de la policía, ni siquiera la judicatura, al menos habitualmente, los que se encargan de aterrorizar a la oposición. Son los medios, sobre todo los audiovisuales, los que machacan con la velocidad abrumadora de la red el objetivo, sea éste una persona, un partido o algún hecho propagandístico.

Si no se ataca, siempre se pierde
Los partidos políticos en general, y los de la Derecha en particular, viven en permanente sobresalto ante las noticias, bulos o declaraciones que aparecen en las redes, los medios, los partidos y el Gobierno -en este orden- y atrincherados en gabinetes de comunicación, se dedican a desmentir lo que les imputan o al llamado "control de daños", si el asunto es inocultable. Pero rara vez es la Derecha la fuente de alguna desinformación deliberada o espontánea. Lo habitual es que todo nazca en la Izquierda, y que suceda siempre lo mismo: batahola mediática, indignación moral, fieros insultos y exigencias de rectificación y petición de perdón, que de todas formas no se obtendrá, porque "llueve sobre mojado" y la derecha nunca será perdonada.

Así, la Izquierda, que toma la iniciativa, gana siempre: porque hace daño a la Derecha, aunque acuse falsamente o exagere cualquier hecho y por una postura de sumisión mucho más profunda y a la que, hasta ahora, no se le ha buscado ni encontrado solución: porque la Derecha no lleva la iniciativa. Es más, renuncia oficiosamente a ella. Y en la política como en el fútbol y en casi todo, si se renuncia al ataque, hay muchas posibilidades de ser derrotado. Y si se renuncia al contraataque, la derrota es segura.

La guerra civil dentro del PP
Se dirá que, en este caso, Vox ha resistido mejor que el PP, que no resiste nunca, con la excepción de Díaz Ayuso, que responde a los ataques siempre. Pero la presidenta de Madrid es la excepción, y por eso Casado ha inaugurado la convención del PP de Octubre apuñalándola en Septiembre, con el descaro de Rajoy en el congreso búlgaro, oh, casualidad, también de Valencia, cuando dijo: "el que quiera irse al partido liberal, que se vaya, y el que quiera irse al partido conservador, que se vaya". Y se fueron: a Vox, para quedarse, y a Ciudadanos, por irse. El PP perdió la mitad de su electorado. Y sin los gestos de Casado el primer año, lo hubiera perdido entero. Al declararle la guerra a Ayuso, por un ataque de celos tan rastrero como evidente, concede a la Izquierda el relato del congreso valenciano: si al final va Ayuso, que ha anunciado un viaje a Estados Unidos que tal vez le impida acudir -y hará bien- será la figura presente; y si no va, la ausente.

El asunto es de gran importancia y afecta a toda la derecha, no sólo al PP. Esperanza Aguirre ha denunciado que al atacar a Ayuso se ataca al principal enemigo del sanchismo. Cayetana Álvarez de Toledo ha añadido que "tenemos una deuda con Ayuso", y que no entiende que Almeida se preste a hacer un papel tan penoso como el que le ha endilgado Casado. En realidad, ambas han sido ya víctimas de Zipi y Zape, de Casado y Teodoro.

Teodoro ha dicho que la presidencia de Esperanza -¡72 escaños!- acabó mal; que es mejor tres poderes: Ayuso, Almeida y García Escudero. Hace un mes dijo que, si él fuera del PP de Madrid, votaría a Ayuso. Pero la palabra de Zape Egea, o Zipi Casado, vale ya tanto como la de Sánchez. La verdad es que Otelo Casado, cuyos celos atiza Yago García Egea, quiere estrangular a Desdémona Ayuso; y Almeida, que aceptó la portavocía del PP para tapar la sórdida puñalada a Cayetana, es el pañuelo o coartada del crimen. Sucede que Ayuso es mucha Desdémona para dejarse estrangular por Almeida y Carromero, el mayordomo y el menordomo de Zipi y Zape.

La situación interna del PP, esta guerra civil contra Ayuso desatada por Casado y Teodoro en vísperas de la convención de Valencia, tiene una importancia crucial en la guerra desatada por el Gobierno y sus socios y sicarios mediáticos contra Vox, con la intención, avisada hace años ya por Abascal en una de las primeras entrevistas que le hice como líder de Vox, de ilegalizar al partido decisivo para formar una mayoría alternativa. Si la rana Casado insiste en croar que quiere gobernar sola, sin depender de Vox, respaldará implícitamente la estrategia del escorpión Pedro Sánchez. Y se distanciará de Ayuso y de Madrid, el gran escaparate de ese pacto político.

Y aunque después de esta recaída en el cainismo de Zipi y Zape no tengo esperanzas de que se bajen de ese burro y se nieguen a cruzar el río con el escorpión Sánchez sobre su lomito verde de rana maricomplejines, quiero recordar que la suerte que corra Vox será la que corra el PP. Porque el PP, cuando Vox formaba aún parte destacada de él, ya sufrió la táctica del acorralamiento y el linchamiento mediático con noticias falsas. Fue el 11M de 2004. Y los que se inventaron los terroristas suicidas con tres capas de calzoncillos son los mismos, hasta físicamente, que ahora se han rasgado las vestiduras de terciopelo subvencionado por #elbulodelculo.

La gimnasia revolucionaria de la Izquierda
He dedicado bastantes páginas en El adiós de Aznar y Los años perdidos de Rajoy a ese episodio, eterno baldón de nuestra democracia. La clave está en el término que Pablo Iglesias citaba de García Oliver, jefe de la CNT-FAI: la gimnasia revolucionaria, la movilización permanente que es necesaria para la revolución. Durruti, los Ascaso y García Oliver crearon la FAI para que la CNT no se limitara al papel sindical de negociar mejoras para los obreros, y que no perdiera nunca de vista la conquista violenta del Poder. Y García Oliver dijo -véase en YouTube- en el entierro de Durruti: "fuimos los mejores terroristas". Iglesias lo evocaba con esa nostalgia de las pistolas que siempre le puede, y que ha delatado gráficamente en su artículo sobre la posibilidad de que formen gobierno PP y Vox. Su forma de impedirlo es, claro, la violencia, reactivar el golpismo en toda España, con los comunistas junto a los separatistas y buscando atraerse al PSOE.

No citaba la experiencia del 11M, porque alguna vez hay que parar, pero muchas veces se ha atribuido, el fantasmón, nada menos que el cerco a las sedes del PP en la jornada de reflexión, clave de la derrota electoral de 2004. En realidad, como explico en los libros citados, además de la SER y los programas deportivos de las radios, el éxito nació de la práctica de dos años de acoso callejero al PP a cuenta del chapapote y la guerra de Irak.

Esos dos años de gimnasia revolucionaria contra un gobierno que había ganado las elecciones por mayoría absoluta -y pese a los dos años de acoso, ganó las municipales- explican la rapidez con que la Izquierda cercó y apedreó más de cien sedes. En pleno shock por el 11M y antes de votar, los insultos a Aznar culpándole de la masacre y luego de mentir sobre los terroristas suicidas -ya se vio quién mentía, pero tarde- no costaban ningún esfuerzo porque la despersonalización, el odio y la criminalización del PP, que entonces era toda la derecha, era lo normal, lo ya ensayado en la calle.

Contra la derecha vale todo
Muchos se han sorprendido de que, aparte de Marlaskaña -como lo ha rebautizado Somalo-, prácticamente ningún periodista de los muchos que difundieron #elbulodelculo y culparon a Vox ha pedido disculpas. Al revés, se han ratificado: Vox es culpable, si hace algo y si no lo hace, por existir. Esa era exactamente la situación del PP tras el segundo mandato de Aznar. Muchas cosas merecían crítica, pero la esencial fue la conciencia de la Izquierda de que contra la Derecha vale todo. Ayer, el PP, mañana, Vox.

Sánchez es Goebbels
EDUARDO INDA. okdiario 12 Septiembre 2021

No sé por qué, o más bien sí, cada vez que Pedro Sánchez perpetra una de sus habituales fechorías en forma de embuste o bulo me acuerdo de Joseph Goebbels, el séxtuple parricida que dirigió la eficaz propaganda del satánico régimen nazi. ¿Por qué esta asociación de personajes exclusivamente formal?, se preguntarán ustedes. Lisa y llanamente porque el todavía presidente del Gobierno imita, sin dejarse uno solo en el tintero, Los Once Principios de la Propaganda del malnacido spin doctor de Hitler. Vamos, que los aplica a carta cabal.

Cualquiera pensará que exagero pero cuando lean las analogías que trazo entre Los 11 Principios y los bulos y las campañas del psicópata subclínico de La Moncloa determinarán, más allá de toda duda razonable, que estas 2.440 palabras no contienen un ápice de hipérbole. Vamos allá:

1.-PRINCIPIO DE SIMPLIFICACIÓN Y ENEMIGO ÚNICO / Este último rol lo juega, obviamente, Vox, un partido al que identifican sinonímicamente con la “extrema derecha”, “la ultraderecha” o “el fascismo”, que en la infantil jerga sanchista viene a ser lo mismo. El objetivo es tan aparentemente sibilino como en el fondo inútil: demonizar de tal manera al partido verde que al PP le resulte imposible pactar con ellos si los números salen tras las próximas generales. Lo intentaron en Andalucía en 2018 con esta treta, repitieron jugada en 2019 en Madrid e hicieron lo propio en Murcia. Y ahora la meta es que Casado, que lidera de calle todas las encuestas, no pueda llegar a una entente con Abascal para gobernar España, entre otras cosas, porque se lo prohíba Europa. La simplificación es igualmente cantosa: etiquetar a Vox como peligrosísimo partido de ultraderecha como si fuera la Fuerza Nueva de Blas Piñar o como si estuviéramos ante un partido neomussoliniano como el MSI italiano o nazi —en esto, fíjense, no veo malicia porque estos indocumentados no distinguen entre una ideología y otra—. A propósito de todo esto recuerdo que Julio Anguita, tipo honrado intelectualmente donde los haya a pesar de terminar su vida apadrinando al delincuente Pablo Iglesias, negó categóricamente que el partido del alavés sea “fascista”. Y tenía razón: así como el PP es un partido genuinamente liberal, Vox se asemeja a esas formaciones de derecha conservadora que pululan por Europa mezclando religión con política. Para nada extrema derecha modelo Le Pen o Vlaams Belang, ni tampoco ultras versión Alternativa para Alemania o National Front inglés. Lejos también, incluso, del elemento light de la familia Le Pen: Marion Maréchal. Está de más recalcar que en la configuración del enemigo único han jugado un papel esencial los amiguitos de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias: el terrorista Otegi y el golpista Junqueras. La cantinela es idéntica.

2.-PRINCIPIO DEL MÉTODO DE CONTAGIO / Se trata de reunir a los diversos adversarios en una sola categoría. En el caso de la España sanchista se trata de “la derecha” o, como ellos gustan decir en jerga republicana, “las derechas”. La derecha es “aviesa”, “maligna”, “ladrona”, “elitista”, “xenófoba”, “racista”, “homófoba”, “antisocial”, “egoísta” y todos los males que a uno se le ocurran. ¡Ah! y, por supuesto, machista, cavernícolamente machista. Todo hombre de derechas porta en su ADN un maltratador en potencia. De ahí la obsesión de Monedero, Iglesias, Sánchez, Marlaska y el faker profesional Maestre-Lacambra en culpar a Vox de cualquier crimen machista, incluido el terrible parricidio de las niñas de Tenerife. En este perímetro caben desde Abascal hasta Casado, pasando por esa Isabel Díaz Ayuso a la que no le dan el paseíllo porque cantaría un huevo y porque, por mucho que Sánchez fuerce el advenimiento de la autocracia, aún estamos en democracia y pervive el Estado de Derecho.

3.-PRINCIPIO DE LA TRASPOSICIÓN / Consiste, ni más ni menos, que en cargar al enemigo —para esta banda no hay rivales o adversarios— los errores propios o los defectos. No es ni más ni menos que la aplicación de esa táctica tan vieja como la humanidad que asegura que la mejor defensa es un buen ataque. Esta semana, al ver que les habían pillao nuevamente con el carrito del helao, tanto Marlaska como otros secuaces de Sánchez manifestaron que España padece un problema gravísimo de homofobia. Que había aumentado exponencialmente “por el auge de la extrema derecha”. Homofobia que, evidentemente, existe pero en menor medida de la que ellos hablan y a años luz de la que se produce en naciones de nuestro entorno como Inglaterra, Italia o Alemania. Cuando estalló la pandemia y se comprobó que nuestros hospitales no daban abasto optaron por echar la culpa a “los recortes del PP en Educación y Sanidad”. Recortes que, haberlos lo hubo, pero que ya en 2016 estaban revertidos gracias al brutal crecimiento económico de la era Rajoy.

4.-PRINCIPIO DE LA EXAGERACIÓN Y DESFIGURACIÓN / Convertir cualquier anécdota en un suceso grave. Andrea Levy sabe de qué hablo. Hará cosa de seis meses, balbuceó y se trastabilló en el Pleno del Ayuntamiento protagonizando cinco lapsus en una intervención de 43 segundos. Toda a una, capitaneada por el socialista José Zaragoza, la izquierda se lanzó sobre ella cual alimaña propalando la especie de que tiene menos luces que un barco pirata, de que no está preparada para el cargo que ocupa, teniente de alcalde del Ayuntamiento más importante de España, peor aún que en aquel episodio estaba “borracha” y “drogada” La aludida salió al quite en un pispás: “Padezco fibromialgia”. Una enfermedad implacable y dolorosísima. Ninguno de los hijos de Satanás que la difamaron y denigraron le pidió perdón.

5.-PRINCIPIO DE LA VULGARIZACIÓN / Toda propaganda ha de ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, menor será el esfuerzo a realizar. Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, en este caso especialmente el primero, son el epítome de todo cuanto estoy describiendo: el “Gobierno de la gente” iba a acabar con la pobreza energética, a trazar un invulnerable “escudo social” y a implementar el ingreso mínimo. El podemita, concretamente, prometió urbi et orbi que viviría hasta el final de sus días en Vallecas, cobraría tres veces el Salario Mínimo, nacionalizaría las compañías estratégicas y los medios de comunicación. Todas estas promesas se cuentan por falsedades: la luz está más cara que nunca antes en la historia, el triple de lo que costaba hace un año, el coletudo descoletado se las piró de Vallecas y vive en un casoplón de 1,4 millones rodeado de pedazo de burgueses, el ingreso mínimo se ha abonado a 200.000 de las 850.000 personas que anunciaron, a Dios gracias las Iberdrola, Endesa, Naturgy, Telefónica y demás continúan siendo privadas y entre el fantoche líder podemita y su enchufada pareja cobran más de 200.000 pavos al año. A la “masa” —palabra que, por cierto, odio— la han engañado como a un chino.

6.-PRINCIPIO DE ORQUESTACIÓN / La propaganda ha de limitarse a un número pequeño de ideas que han de ser repetidas incansablemente. La izquierda es progresista, la derecha conservadora. La izquierda acogedora, la derecha excluyente. La izquierda está con los más pobres, la derecha siempre con los ricos. La izquierda lucha contra los oligopolios, la derecha está al servicio de ellos. La izquierda es ecologista, la derecha contaminante. La izquierda es transversal e incluyente, la derecha elitista y excluyente. Habría que recordar que cada vez que está en Moncloa la izquierda, se dispara el paro y se desploma el PIB, y que cuando manda la derecha sucede lo contrario. Subrayar que la izquierda es la que se pasó la Ley de Extranjería por el arco del triunfo para devolver por las malas a los inmigrantes ilegales menores de edad que nos había enviado Mohamed VI en mayo. Incidir en el incontrovertible hecho de que los barandas de los oligopolios participan encantados en las felaciones colectivas a Sánchez en la Casa de América y que de momento ningunean a Casado. Y no olvidar que el verde Sánchez coge el humeante Falcon hasta para ir a comprar el pan mientras el presidente del PP vuela siempre en línea regular y en turista.

7.-PRINCIPIO DE RENOVACIÓN / Hay que airear informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el rival responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Lo que toda la vida de Dios se han llamado cortinas de humo: esta semana pusieron en circulación la falsa manada homófoba y la agresión fake al gay de Malasaña. Los medios socialpodemitas, que son absolutísima mayoría, actuaron como siempre en comandita con el indisimulado objetivo de parar el vendaval de opinión pública suscitado por el precio de la luz, que se ha triplicado en un año pasando de ser un producto de primera necesidad a convertirse en artículo de lujo. Lo de defender a la víctima era lo de menos, a éstos los derechos de la población homosexual les importan un comino, lo de más era establecer un descomunal parapeto en torno a la figura de su caudillo, Pedro Sánchez. Les salió el tiro por la culata cuando OKDIARIO avanzó en primicia que el denunciante había admitido, al verse acorralado por sus propias contradicciones, que era todo más falso que Judas. Donde había un problema, el de la luz, fabricaron dos por su torpe maldad. Luego intentaron acallar el primer lío y el segundo con otra gansada, embuste sobre embuste: que se han incrementado los delitos homófobos cuando, en realidad, apenas han variado en los últimos cinco años. Vamos, que construyeron una polémica sobre una no-noticia o, para ser más precisos, sobre un bulo tan histérico como histórico. Hace falta ser desvergonzados.

8.-PRINCIPIO DE VEROSIMILITUD / Construir argumentos a partir de fuentes diversas o a través de globos sonda o de informaciones fragmentarias. El socialpodemita eldiario.es se antoja el paradigma de cuanto estoy relatando. Esta semana escribían textualmente lo siguiente a propósito del no-ataque homofóbico de la manada: “Pero llega un domingo por la tarde y lo hacen. Han comprado ocho pasamontañas, uno por cabeza. Y han salido a la calle a plena luz del día. Así de impunes se sienten. Y se han fijado en uno que camina con su móvil. Y han ocultado su rostro, como hacen los cobardes, y le han partido el labio de una hostia…”. Se debían creer Truman Capote y resultó que eran más fulleros que el Torrente de Santiago Segura. Otra noticia amplificaba la trola: “Agentes con experiencia antiterrorista se incorporan a la investigación de la agresión homófoba en Madrid”. Donde había frágiles indicios y, horas más tarde, dudas casi concluyentes, ellos forjaron uno de los mayores bulos de la historia del periodismo español.

9.-PRINCIPIO DE SILENCIACIÓN / Acallar las cuestiones sobre las que se carece de argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios afines. Practicamos otro flashback para volver a esa pobreza energética que asola a los españoles y que Moncloa intenta acallar con bulos varios esparcidos por el servil El País, el entusiasta eldiario.es y los hooligans televisivos a su servicio. Otro paradigma fue la tan vil como fascistoide campaña de los cuchillos y las balas que desarrollaron a caballo de abril y mayo cuando veían que la victoria de Ayuso era descomunal a la par que imparable. Los proyectiles y las cheiras les reventaron en las manos horas después de que la desahogada Reyes Maroto transformara una mininavajita en el machete de Curro Jiménez tras la correspondiente ampliación y manipulación de la foto. El definitivo efecto bumerán llegó cuando nuestra insobornable Policía desveló que el remitente era un esquizofrénico que había inscrito su identidad y su dirección en el remite. Se cayeron con todo el equipo, hicieron el ridículo y se llevaron un sopapo electoral que ha cambiado la historia.

10.-PRINCIPIO DE LA TRANSFUSIÓN / Por regla general, la propaganda funciona siempre a través de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en mentalidades primitivas. El arquetipo de este Décimo Principio en España es un Franco que lleva 46 años menos dos meses bajo tierra. El prohombre que sembró la semilla de esta división nacional fue José Luis Rodríguez Zapatero al cargarse de un plumazo ese Pacto de la Transición que para mí constituye el mejor momento en nuestra funesta reciente historia. Desde 1978 hasta 2004 los políticos de uno y otro signo miraron hacia adelante en pos de la concordia y olvidando esa contienda de malos contra malos que fue la Guerra Civil. Ahora resulta que el bando republicano estaba compuesto poco menos que por émulos de San Francisco de Asís y María Goretti cuando en realidad contaba entre sus filas con tantos asesinos como los de enfrente. El fin ulterior es identificar a la derecha española como heredera de los “genocidas franquistas” y a la izquierda con ese Frente Popular que como todo el mundo sabe fue un dechado de tolerancia y democracia. La derecha española acarrea el pecado original del franquismo y la izquierda ostenta el ADN democrático puro por aquello de que la Segunda República es el primer experimento de libertad de nuestra historia. Da igual que la segunda parte del enunciado sea un embuste elefantiásico.

11.-PRINCIPIO DE LA UNANIMIDAD / Llegar a convencer a mucha gente de que “piensa como todo el mundo”, creando una falsa sensación de unanimidad. Esta es una de las más peligrosas estrategias de propaganda. Se aplicó a machamartillo, con aviesa inteligencia y no menos éxito, durante el confinamiento del año pasado. La modita de los balcones aplaudiendo al son del Resistiré del Dúo Dinámico es este último Principio en estado puro. El CNI algo tuvo que ver en esa incomprensible estampa que suponía contemplar a la ciudadanía dando palmas y bailando mientras cada día caían 1.000 conciudadanos víctimas del virus remitido a Occidente por la dictadura china. Todos los españoles éramos unos borregos. Nos olvidamos que en enero el delicuescente Fernando Simón nos vendió la moto de que en España no habría “más allá de uno o dos casos por coronavirus”, que en febrero Sánchez ninguneó a la OMS pese a que advirtió que estábamos ya en pandemia y que el 8 de marzo, con media España ya infectada, el presidente autorizó un 8-M que degeneró en bombazo vírico. Si nos hubieran confinado una, dos o tres semanas antes no hubiéramos sido el país con más fallecidos y contagiados per cápita en la primera ola, ni desde luego los número 1 mundiales en términos absolutos en sanitarios fallecidos e infectados. Ni hubieran perdido la vida 140.000 personas. Aun con todo, aplaudimos a rabiar.

PD: acojona recapitular todo lo que está perpetrando arteramente Pedro Sánchez para perpetuarse en el poder. Tanto como nuestra borreguil respuesta. Nunca tantos perdonaron tanto a tan pocos. Así nos va y así nos irá.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Una cumbre sobre el odio al español
Jesús Rul. vozpopuli.es 12 Septiembre 2021

Anima la voluntad del señor Sánchez de mantener, pese al fiasco del joven de Malasaña (Madrid), la cumbre contra la homofobia. Más allá de la "anécdota" (Marlaska), por la falsa agresión homófoba, interesa centrar la atención en la categoría del odio al diferente, en este caso por orientación sexual, para justificar el mantenimiento de la cumbre.

Pero, el señor Sánchez carece del sentido y la sensibilidad por otras formas de odio institucionalizadas como la dominación lingüística, según formas diversas de presión e imposición, que se ejerce en las autonomías con lengua cooficial en contra del español donde vive más del 40% de la población española y que la sufren, con menoscabo de su dignidad y derecho, los ciudadanos y alumnos en formas y grados distintos.

La exclusión del español del sistema educativo, en el currículum escolar, y en los usos y costumbres de la vida escolar, es una realidad objetiva, perseguida, en algunos casos, hasta en los juegos, los recreos y los lavabos por docentes, convertidos en comisarios del integrismo lingüístico nacionalista como estrategia de sometimiento.

Expresarse en español, demandar que el español sea lengua oficial, vehicular y propia de los ciudadanos de estas autonomías, como lo es constitucionalmente, activa las bajas pasiones de los nacionalistas que lo han convertido en un estigma al que combatir; han impuesto su voluntad de poder contra toda razón, contra toda justicia, con prepotencia, mentiras y odio. Ejercen el dominio lingüístico contra los derechos de los ciudadanos, especialmente de los niños y jóvenes, sometiéndoles a la dictadura lingüística y al enculturamiento nacionalista, conculcando con ostentación el interés superior de los menores.

Esta forma social, impuesta por los nacionalistas, de exclusión irracional del español como lengua de comunicación y aprendizaje sólo se explica desde el fanatismo. Llevan a cabo dogmáticamente la imposición lingüística de forma obstinada y discriminatoria sin la caución debida de los poderes del Estado. Han conseguido con progresividad calculada, propaganda y mentiras, "normalizar" para muchos lo que no es normal ni legítimo. Han empleado la estrategia del aprendizaje social por habituación, utilizando el poder institucional, el mismo que empleó el régimen nazi para hacer "normal" la iniquidad de la destrucción humana que Hannah Arendt denominó, con criterio ético, "banalización del mal" cuando una sociedad "normaliza" lo que no es normal pudiendo llegar a la abyección (ojo: comparo la estrategia, no los contenidos).

Actualmente, la dominación lingüística es una forma de odio institucionalizado, aparentemente inocuo, aséptico pero efectivo, con pretensiones de valor. En Cataluña, la consigna: "Una escola, una llengua, una nació", la creen e imponen con convicción y pasión religiosa, con desprecio de la dignidad de familias y alumnos, de sus derechos legítimos, pese a los perjuicios que producen en su biografía y en la vida social como acreditan investigaciones y trabajos de evaluación. Citamos algunos por su interés:

Estudio sobre los resultados de Pruebas internacionales sobre comprensión lectora. PIRLS-2016, (Progress in International Reading LIteracy Study). Con datos comparativos acredita los daños y perjuicios que sufren los alumnos castellanohablantes por la imposición lingüística. También se acreditan daños en los alumnos de habla española en el Estudio sobre los datos aportados por las Pruebas Internacionales OCDE-PISA (2016), elaborado por Convivencia Cívica Catalana.

Evaluación sobre el adoctrinamiento político, lingüístico y cultural de los alumnos en la escuela catalana. Libro: Nacionalismo catalán y adoctrinamiento escolar, de Rul, J. (2017), Amarante.

Estudio sobre Proyectos lingüísticos de escuelas públicas en Cataluña (2019), de la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB). Acredita con datos la exclusión del español como lengua vehicular y de aprendizaje.

Investigación de la Fundación Europea Sociedad y Educación (2019), elaborada por Calero, J. y Choi, A. sobre los efectos negativos de la inmersión lingüística obligatoria que sufren los alumnos castellanohablantes.

Discriminación de los Hispanohablantes en España: Cataluña, Baleares, Valencia, País Vasco, Navarra, Galicia, Asturias, Aragón. Informe de la asociación Hablamos español (2020).

Discriminación del español por los gobiernos de las CCAA bilingües. Informe gráfico de la asociación Hablamos español.

Mecanismos de manipulación nacionalista de la escuela al servicio del independentismo. Libro: El adoctrinamiento escolar en Cataluña, de Fidalgo, S y Jimeno, A. (2021), Hildy.

Encuesta a la ciudadanía catalana sobre preferencias lingüísticas en el sistema educativo: "Menos del 10 % postulan una educación sólo en catalán. Estudio: Educación lingüística parroquial: patrones de fricción en una Cataluña dividida, de Oller, Josep Mª, Satorra, A. y Tobeña, A. (2021), Genealogy, 5 (3), 77 (Parochial Linguistic Education: Patterns of an Enduring Friction within a Divided Catalonia).

Empieza un nuevo curso escolar, los alumnos vuelven a escuelas, institutos y universidades en autonomías controladas por regulaciones nacionalistas donde han ido medrando docentes, directivos e inspectores proclives al proyecto nacionalista: exclusión del español de la escuela, y dominación lingüística de la mente y conducta de los alumnos. Todo en aras de sus procesos de construcción nacional antiespañol, antidemocrático y anticonstitucional.

También el caso de Baleares
Seños Sánchez, ¿para cuándo una cumbre contra el odio al español? También perpetrado por gobiernos PSOE, como el de Baleares, que expedienta a una doctora del hospital Son Pisà de Palma por hablar en español.

En esa cumbre contra la marginación y el odio al español a buen seguro asistirían partidos, pero especialmente asociaciones de la dignidad humana que sufren la dictadura lingüística nacionalista y la sufren sus hijos. Citamos algunas: Asociación por una escuela bilingüe (AEB), acusada en TV3 de "fascista" por la consejera de universidades de la Generalidad de Cataluña, Gemma Geis (todavía no se ha disculpado ni dimitido. Todavía no ha sido cesada por el president Aragonés, socio del Sr. Sánchez), Hablamos Español, Aixeca’t, Asociación por la Tolerancia, Impulso Ciudadano, S’ha acabat!, Profesores por el bilingüismo, Universitaris per la convivència, Convivencia Cívica Catalana, Historiadors de Catalunya, Cataluña somos todos, Cataluña por España, Foro de Profesores, Acción para la mejora de la Enseñanza Secundaria (AMES), España y catalans…

El odio al español, institucionalizado en el sistema educativo (exclusión+dominación), daña la dignidad personal, conculca derechos individuales, divide a los ciudadanos, genera perjuicios en el aprendizaje y la carrera de todos los alumnos, con independencia de su lengua familiar o habitual, porque "todos tienen el derecho a usar el español y el deber de conocerlo" (art. 3 CE). Los nacionalistas niegan a los alumnos el conocimiento culto de la lengua oficial de España, lengua sociocultural dominante en todo el territorio nacional y lengua internacional.

¿Incluirá la Fiscalía General del Estado el odio al español en el Protocolo sobre el discurso del odio?

Cansados del nacionalismo
Editorial ABC 12 Septiembre 2021

La realidad catalana se está simplificando en torno a una conclusión: ni el Gobierno socialista de Pedro Sánchez ni el Ejecutivo separatista de Pere Aragonès tienen un proyecto viable para Cataluña. Los catalanes ven a diario cómo se cumple aquel vaticino de Aznar: antes se romperá Cataluña que España. Así está siendo. Sánchez gestiona con oportunismo el conflicto separatista. Se aprovecha de él cuando necesita sus votos y lo desprecia cuando le molesta. Aragonès y compañía tienen motivos para sentirse engañados, porque el presidente del Gobierno no es fiable, algo que sabían cuando negociaron con él, porque para que el líder del PSOE pactara con ellos tuvo antes que ser desleal con el resto de los españoles. Pueden sentirse timados, pero no tienen derecho a quejarse.

La gestión política del problema separatista en Cataluña ha adquirido tintes de comedia bufa. La vicepresidenta Yolanda Díaz se alegra en público de que haya fracasado el proyecto del Gobierno al que pertenece para la ampliación de El Prat, confirmando que a Sánchez o no le importa la cohesión de su gabinete o no se respeta a sí mismo como presidente del Gobierno. Un jefe del Ejecutivo con autoestima no permitiría semejante burla de su vicepresidenta. Si el Gobierno central no tiene plan para Cataluña -siquiera cuando está dispuesto a desembolsar 1.700 millones de euros-, no tiene mejor aspecto el equipo de Pere Aragonès. La coalición entre ERC y Junts es una crisis continua, con la CUP apretando desde fuera para radicalizar las políticas de la Generalitat. Las acusaciones mutuas entre los republicanos y los de Puigdemont colocan en segundo plano la labor de oposición de los partidos constitucionalistas. Más que separarse de España, los nacionalistas se están separando entre ellos y dividiendo, como siempre, al resto de catalanes.

También ha sido un fraude el famoso ‘interés general’ del indulto a Oriol Junqueras, esa especie de Nelson Mandela deseado por el pueblo catalán, que en la madrugada de ayer tuvo que escuchar abucheos y gritos de «traidor». Su excarcelación fue presentada por el Gobierno como una necesidad para la estabilidad política de Cataluña y para cerrar heridas. El indulto a Junqueras es el timo del “reencuentro”. Pues ahí está Junqueras en la calle, y el clima político catalán se pudre de forma imparable, mientras Sánchez pliega velas -o eso aparenta-, porque las encuestas siguen mandando al PSOE a la oposición. El aviso madrileño del 4 de mayo sigue muy vivo en la opinión pública, los socialistas ven que han agotado el cartucho de una crisis de gobierno, Cataluña no revierte beneficio, la inflación se come los ahorros familiares de la pandemia y el precio de la luz se carga el discurso ‘social’ del PSOE y de Unidas Podemos. La mesa de diálogo entre ambos gobiernos tendrá que ser una sesión de magia para que ambas partes saquen de la chistera algo que justifique tanto pacto espurio y tanto indulto injusto. Corren el riesgo de que se convierta en la mesa de una autopsia.

El cansancio provocado en los ciudadanos se reflejó ayer, en una Diada marcada por una asistencia muy escasa -108.000 personas, según la Guardia Urbana de la equidistante Ada Colau, muy lejos de los 400.000 asistentes contabilizados por la ANC- y poco entusiasmo, que explica la caída del apoyo social a la independencia y a la ruptura con España. Las soflamas de ayer, cuyos participantes aparentaron unidad en el insulto, el victimismo y el delirio, dan forma a la cortina de humo que esconde la fractura provocada por el separatismo, no ya en el conjunto de España o entre los catalanes, sino en su propio seno, hasta donde llega la sensación de fracaso, inviabilidad y engaño.

La desgracia de dar alas al separatismo
La fuerza del independentismo se plasma hoy más en La Moncloa que en la calle
Editorial La Razón 12 Septiembre 2021

La Diada ha servido un año más para constatar hasta que punto el separatismo político es un movimiento ajeno, distante y refractario a las necesidades de los ciudadanos de Cataluña y al interés en suma de la comunidad autónoma. Es una realidad incuestionable, reconocida por los propios interesados, que la pulsión separatista de la sociedad del Principado ha caído de forma aguda por, entre otras razones, el hastío provocado por la mentira, la desconfianza, la deslealtad y la frustración originados por los dirigentes de esos partidos que han patrocinado la idea de una independencia próxima desde hace ya agotadores años. Este 11 de septiembre ha sido, claro, la caja de resonancia de la retahíla habitual victimista, los agravios, la injusticia y la violencia de un Estado represor, pero sobre todo del creciente y descarnado cainismo que ha prendido en el secesionismo y de su reducida capacidad de movilización.

Hace unos años habría sido impensable la quema de fotografías de cargos del gobierno catalán o de sonoras pitadas a líderes con unos cuantos años de prisión por su participación en el procés. Y eso ocurrió ayer en Barcelona. Más que un síntoma, es la certificación de un odio fratricida en una lucha por el poder entre Puigdemont y ERC con las CUP y otros como arietes contra el presente y el futuro de Cataluña. Existe un desgaste reflejado de forma notoria en las encuestas que desearíamos que significara un punto de inflexión para el territorio y un retorno paulatino a la normalidad extraviada bajo el régimen absoluto nacionalista, pero conviene no engañarse y admitir que ese horizonte está aún demasiado lejano. En este contexto de luchas intestinas, resulta un lastimoso dislate que el independentismo, Junts o ERC, sea más influyente en La Moncloa, o sea en las decisiones del Gobierno, que en la calle.

Que el colaboracionismo de Sánchez repare o sea el parche a la desafección ciudadana con los separatistas es un drama cuando hablamos de un movimiento que persigue la destrucción de la España constitucional y de la soberanía nacional, que reúne las libertades de todos los españoles. Sánchez fortalece a un adversario para sostener su debilidad parlamentaria en un acto que puede catalogarse de cualquier forma menos de leal. Dar alas al independentismo es una desgracia para el Estado y una ruina para Cataluña. Y si había alguna duda, el aberrante episodio del aeropuerto del Prat, epítome de la gestión calamitosa en la Generalidad, debería ser un aldabonazo en la conciencia del votante.

El golpismo ya sólo moviliza a Pedro Sánchez
OKDIARIO. 12 Septiembre 2021

El independentismo catalán ha logrado lo que parecía imposible: provocar un gigantesco hastío en una sociedad harta del bucle en el que el separatismo lleva instalado desde hace años. El fiasco de la manifestación de la Diada es la prueba del nueve de que la sociedad catalana ha dado la espalda a una clase política que en lugar de dedicarse a gestionar los problemas ha utilizado el mantra de la independencia como cortina de humo para desviar la atención de una sociedad que lleva demasiado tiempo sofronizada por una clase política que ha hecho de la violación del Estado de Derecho y la Constitución su modo de vida.

El separatismo se realimenta de su falso victimismo. Vive de su enfrentamiento continuo contra el Estado. Ha encontrado en la figura de Pedro Sánchez un acicate para llevar la extorsión y el chantaje al límite. Es cierto que está dividido, pero su creciente debilidad y pérdida de poder de convocatoria la compensan retratando la debilidad de un presidente que se ha rendido al golpismo. En el fondo, y eso es lo más triste, ambos se necesitan mutuamente. Y el daño que están causando a la sociedad española puede ser irreversible. La Diada ha sido un fracaso, pero la debilidad de Sánchez ante los sediciosos otorga a estos un balón de oxígeno. Y mientras, los españoles asisten como convidados de piedra a esa funesta retroalimentación de intereses entre una pandilla de golpistas y un Gobierno que ha claudicado y entregado la dignidad de España y de los españoles por un puñado de votos.

Al final, la calle coloca a cada uno en su sitio. Los catalanes están hartos de su clase política, y los españoles están hartos de un Gobierno subido a lomos de la más absoluta incompetencia.

 


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