AGLI Recortes de Prensa   Domingo 26  Septiembre  2021

La campaña anti-Ayuso y la antivacunas: Casado y Abascal cruzan errores
Federico Jiménez Losantos. Libertad Digital 26 Septiembre 2021

Cuando mejor le iba electoralmente al PP y, por ende, a la alternativa a Sánchez, Casado emprendió una campaña contra Isabel Díaz Ayuso que, en veinte días, deja tocado a Almeida, herido a Teodoro y desacreditado su propio liderazgo. El primer beneficiario de ese movimiento que delata la debilidad del líder del PP, la seguridad en sí mismo, ha sido Pedro Sánchez, y el segundo, era Santiago Abascal y Vox. Era, porque, de pronto, una pregunta de trámite al final de una entrevista en Es la Mañana de Federico ha desatado una campaña absolutamente salvaje incompatible no ya con la libertad y la democracia, sino con la urbanidad más elemental, por parte de un sector que pretende representar o apoderarse de Vox, y ante la que Abascal no ha sabido, querido o podido hacer frente. Peor: como Casado, no está sabiendo ver el daño personal y político que su empecinamiento en el error hace a su persona y, en la medida en que su liderazgo es su activo principal, a Vox.

La salud pública no es negociable
El programa electoral de Vox dice en su apartado de sanidad que la vacunación de los niños debe ser obligatoria y gratuita. Es decir, lo que con los diversos problemas de desajustes que produce la dispersión autonómica es uno de los pocos elementos en que coinciden la Izquierda y la Derecha. Ni qué decir tiene que esa vacunación obligatoria invita a suponer que un Gobierno en el que estuviera Vox no aceptaría la desatención sanitaria a un niño, al que, por razones religiosas o ideológicas, sus padres dejasen morir.

Cabría también pensar, que, si el programa está hecho por el doctor Steegmann, pionero en la denuncia de la negligencia del Gobierno ante el "virus chino" y de su tardanza criminal en comprar vacunas cuando en los hospitales morían, no lo fingían, mil personas diarias, las vacunas contra la covid-19 serían algo poco discutible, al menos para el líder de un partido con cuatro millones de votantes en un país en el que, hasta ahora, sólo se han negado a vacunarse 370.000. Si el voto a Vox está cerca del 15%, eso supondría unos cincuenta mil votantes de esos cuatro millones. ¿Y por esa minucia se ha jugado Abascal su crédito y el de su partido? Confieso que cuando le pregunté si él se había vacunado ya, pensaba en el ya, no en el hecho en sí, que daba por supuesto, fuese cierto o conveniente decirlo. Y como votante de Abascal en las Generales, me indignó la respuesta. Si no se ha vacunado, me parece mal. Que no sea capaz de decirlo, intolerable.

La razón la planteé sencillamente: con la salud pública de por medio, un líder político tan importante tiene la obligación de hablar con claridad. Si considera la vacuna un peligro, decir por qué; si la estima conveniente, fotografiarse para animar a hacerlo. Como Steegmann y Macarena Olona, por ejemplo. Al refugiarse en la libertad individual para no contestar, lo que mostró fue una astucia gallinácea, una cuquería fea y contraproducente.

Vox, escondite del irracionalismo
No sé cómo Abascal llegó a creer -quiero suponerlo arrepentido- que la horda que esta semana ha atacado a esRadio -yo estoy acostumbrado a las ratas y a los desagradecidos- de una forma que creímos exclusiva de la extrema izquierda, tiene importancia en su base electoral. No la tiene, y si la tuviera, Vox debería combatirla. Han culpado a nuestra casa de obligar a vacunarse a Elia Rodríguez y provocar su muerte. Y han tomado o él se ha dejado tomar como rehén a Abascal. Lo que han conseguido y seguramente buscaban es que muchos desconfiaran del líder de Vox, por no aclarar que está en contra de ese movimiento globalista e irracionalista que alimentan económicamente las sórdidas mafias enriquecidas con el MMS, el jarabe de los 'bebelejía', cuyo carácter tóxico se explicaba ayer científicamente en LD.

A esta gentuza no le ha importado hurgar en el dolor de una familia y de unos amigos y compañeros -ellos no lo son, y si alguno lo fue, salió por la puerta falsa del delito económico o la incompetencia profesional- para atacar lo que, por libre, detestan. Han creído que buscando provocar supuestas pérdidas económicas o de oyentes, nos doblegarían o callarían. Necias ratas. Nosotros detestamos todas las cloacas y despreciamos a los que aprecian o temen el griterío anónimo de semejante chusma pestífera. Y creíamos que Abascal tenía más valor y más inteligencia. Por lo primero, lo hemos defendido cuando todos lo atacaban. Por lo segundo, esperamos que no haga como Casado, y crea que el liderazgo de un partido se demuestra no dando su brazo a torcer en vez de salvaguardar su causa y a él mismo.

Para globalismo, el antivacunismo
Este episodio de los antivacunas ha demostrado alguno de los males de la España actual, por otro lado, muy semejantes a los de otros países. La campaña contra esRadio es idéntica a la que ha sufrido la revista Quillette por la misma razón. Yo, que, como digo, no estoy en ninguna de las redes, desconocía la sufrida por Macarena Olona y el doctor Steegmann, lo cual me enfada aún más con Abascal, que sin duda la conocía y debería haber actuado en consecuencia. Aún si hubiera más dudas sobre la vacuna de la covid-19, el comportamiento de la escoria que la denigra tendría que haber apartado radicalmente al líder de Vox de cualquier identificación con ella.

Y unas palabras sobre la libertad. Esa coalición antivacunas que ha encontrado, espero que por poco tiempo, escondrijo en Vox, y en la que se ayuntan los que niegan el Holocausto y los que en otro tiempo escribieron libros denunciándolo, menudas piezas, se esgrime, como hizo Abascal en esRadio, la libertad de ocultar una opinión. Lo hacen los que presumen de ser los únicos en criticar la tiranía de lo políticamente correcto, la censura de los medios y la llamada cultura de la cancelación, manifestaciones todas de ese marxismo cultural que, insisto, dicen ser los únicos en combatir. El grupo Libertad Digital lleva más de dos décadas haciéndolo, sin esperar a que naciera ni Vox ni Mudox, ala de lo carcundiamente correcto en Vox.

¿Era liberal ocultar el voto a Vox?
Pero, en fin, gracias a las vacunas, la covid-19 va dejando de ser la amenaza a nuestras vidas y la ruina de nuestras haciendas, aunque falta mucho para reparar su destrozo. Lo urgente ahora es reparar el destrozo que sus líderes han infligido en las últimas semanas al PP y a Vox, fuerzas que deben luchar contra la tiranía de Sánchez y de Henry Parot, de Podemos y de Putindemont, humillante símbolo de la degradación de nuestra Nación.

No es tan difícil. Y, pese a las heridas que costará olvidar, en el Grupo Libertad Digital veríamos con satisfacción que Casado perdonara en su fervorín la brillantez de Ayuso y que Abascal fuera ese líder decidido al que apoyamos públicamente y votamos privadamente. ¿Hubiera sido más liberal esconder el voto a Vox? No. La libertad se defiende a la luz del día. No a escondidas y en las cloacas. Para eso ya está el Gobierno. Que los líderes del PP y Vox dejen de hacerse favores con sus errores. Y si no se han vacunado, que se vacunen. Los necesitamos sanos para cumplir con su obligación.

FJL votó al PP
Nota del Editor 26 Septiembre 2021

No se por donde empezar. Agarrarse a un asuntillo mínimo como es saber la respuesta  de alguien a la pregunta innecesaria de si se ha vacunado me parece un ataque inaceptable contra Vox. No hay que olvidar que en las últimas elecciones, FJL dijo que iba a votar al PP. Para una persona medianamente conocedora de la reciente historia de lo que va quedando de España, no deja de ser un indicador de que hay materia oscura. Así que es mejor no hacer preguntas innecesarias, mejor aún centrarse en que el PP merece y debe desaparecer, y sobre todo hacer todo lo posible para deshacerse del dr cum fraude y de sus quates comunistas y separatistas, bien alimentados y protegidos durante más de cuarenta años por las traiciones del PP.

La democracia amenazada
Jesús Banegas. vozpopuli.es 26 Septiembre 2021

"Dime de que presumes y te diré de qué careces", reza un refrán español de aplicación al discurso que acaba de dictar en la ONU nuestro presidente de gobierno. Según Pedro Sánchez "la democracia está amenazada", pero se le olvida decir por quién —él mismo!—, mientras que llama a defenderla "frente a cualquier deriva totalitaria, excluyente e intolerante" que define con toda precisión a la actual coalición parlamentaria que le permite ocupar su cargo.

Se les llena la boca a nuestros progresistas con la palabra democracia, muy excepcionalmente utilizada por los verdaderos demócratas —los liberales— empeñados históricamente en la defensa de la libertad y el cumplimiento de la ley por gobiernos elegidos —no asamblearia, sino indirectamente— con poder limitado en un marco institucional con clara separación de poderes.

Nuestros progresistas, como es bien sabido, profesan admiración por la Revolución Francesa, mítico origen de su concepción democrática de la política… totalitaria; consistente en la elección asamblearia —"volonté general"— de gobiernos con poderes ilimitados para imponerse contra los derechos de las minorías, la libertad individual e incluso la ley, pues según Rousseau "no existen otras leyes que las que se dan los vivos".

La "deriva totalitaria" es la tónica del gobierno de Sánchez, como demuestran los siguientes hechos:

En esta legislatura el vicepresidente —en presencia del presidente— del Gobierno anunció en sede parlamentaria que "no habrá ya más lugar para una alternativa política de gobierno" además de declararse judicialmente inimputable.
Con la inconstitucional excusa de la covid, el Parlamento fue inhabilitado y su labor de control del poder ejecutivo suspendida.

Abuso constante y sin justificación alguna de los decretos leyes —luego anulados por el Tribunal Constitucional— propios de las democracias totalitarias.
La división de poderes del Estado, que constituye el bastión frontera que separa las democracias verdaderas —las liberales— de las falsas —las totalitarias— se ha convertido muy justificadamente—para los social-comunistas y secesionistas en el objetivo cardinal a batir desde sus aspiraciones políticas mediante la subordinación y control de la Justicia.

Los sagrados requisitos de las verdaderas leyes —no ser retroactivas, ser conocidas y ciertas, e iguales para todos— no se respetan.
El flagrante incumplimiento de las leyes, incluido el libre uso de la lengua oficial del Estado, está a la orden del día.
El derecho de propiedad, primer mandamiento de todo orden social civilizado, se pone en cuestión en el ámbito de la vivienda, con la limitación de los alquileres y la protección de los "okupas".

Los libros de texto de la enseñanza secundaria están, fundamentalmente, escritos desde una perspectiva totalitaria que abarca la economía, la política y la historia.
La función empresarial es sistemáticamente obstaculizada mediante normativas totalitarias en contra del libre mercado.
Se pretende reescribir la historia al gusto totalitario de la ideología del gobierno.

Mientras tanto, en el orden moral:

La mentira se ha normalizado hasta extremos inimaginables.
La meritocracia se considera despectivamente una virtud burguesa.
La frugalidad se ha metamorfoseado en una especie de "granja de los animales" orwelliana.

La integridad —pensar, decir y hacer lo mismo— es ajena a nuestros gobernantes.
El cumplimiento de las promesas acaba con su enunciado.
La transparencia en la gestión pública solo vale para los demás.

La ejemplaridad en el comportamiento carece de sentido.
La responsabilidad no se ejerce jamás.

La vergüenza, simplemente no existe.
La rendición de cuentas es inconcebible por quienes nos gobiernan.

Todo lo dicho, y más aún que se podría añadir, revela un gobierno sin escrúpulos, es decir, "sin dudas o recelos que punzan la conciencia sobre si algo es o no cierto, si es bueno o malo, si obliga o no obliga; lo que trae inquieto y desasosegado el ánimo..." según la RAE.

Las actuaciones morales y políticas carentes de escrúpulos como las descritas están conduciendo inexorablemente a la degeneración de nuestro inicial estado democrático liberal de derecho en una democracia totalitaria: objetivo explícito de los programas políticos de comunistas y secesionistas que, de hecho, está marcando el rumbo de la política del gobierno.

Otro viejo refrán nos cuenta que "el maestro Ciruela, que no sabía leer, puso una escuela". ¡Que osadía, utilizar un púlpito neoyorquino para dar lecciones políticas y morales de lo contrario que practica, y resulta evidente, todos los días el gobierno!

El INE y la dimensión política de Nadia Calviño
Jesús Cacho. vozpopuli.es 26 Septiembre 2021

El mundo económico todavía no se ha repuesto. El martes 21 Nadia Calviño presentó con gran pompa el cuadro macroeconómico que acompaña los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2022, y dos días después el Instituto Nacional de Estadística (INE) provocó una erupción volcánica similar a la que aflige a La Palma al hacer público el dato corregido del PIB del segundo trimestre del año, que para sorpresa de todos era apenas del 1,1% frente al 2,8% adelantado por el propio INE el pasado julio. Nada menos que un 1,7% de diferencia. Un escándalo sin paliativos. Porque la credibilidad del aparato estadístico del INE nunca ha estado en cuestión, con ningún Gobierno, todo el mundo se fiaba, palabra de Dios, de unas predicciones que sirven de base para elaborar estimaciones, cálculos y presupuestos varios. Y de repente, ¡zas…! Una sensación de perplejidad se adueñó esa mañana de todos los servicios de estudios, en particular, y del mundo económico, en general. ¿Está el INE siendo víctima del mismo virus sectario que ha convertido al CIS de José Félix Tezanos en un juguete roto sin la menor credibilidad?

La primera conclusión que cabe extraer del zarpazo al PIB trimestral es que el crecimiento es menos boyante de lo que se pensaba, el león no es tan fiero, por desgracia, como lo pintan, y que los desequilibrios básicos de nuestra economía siguen gravitando sobre un crecimiento que, dadas las circunstancias, teniendo en cuenta el viaje a los infiernos que experimentó la actividad en 2020 a consecuencia de la pandemia, estaba llamado a registrar, por un simple efecto rebote, guarismos nunca vistos por estos pagos ("La economía francesa crecerá este año un 6,25%, según el INSEE, su mejor guarismo desde 1973, lo que permitirá que la actividad vuelva al nivel de 2019 a finales de año", podía leerse esta semana en Le Figaro). El jarro de agua fría aportado por el INE permite asegurar que el crecimiento del PIB anual basculará a final de año entre un 5% y un 5,5%, lejos de las estimaciones que se habían efectuado (6,5% la propia Calviño, después de haberse contraído casi un 11% en 2020), y que el nivel de actividad de 2019 no se recuperará en España hasta finales de 2022 o principios de 2023.

La segunda conclusión es que el Gobierno ya puede ir metiéndose donde le quepa el cuadro macro que soportaba el proyecto de PGE para 2022, obligada como está Marisú Montero y sus expertos a reelaborar unas estimaciones, básicamente ingresos y gastos, que dependen de la variable clave del comportamiento del PIB. Doña Nadia ha quedado en evidencia, arrollada por el tren expreso que el INE ha hecho descarrilar contra unas expectativas de crecimiento que el bello Sánchez pensaba utilizar a conciencia para afianzar su condición de experto salvador del mundo ("la democracia está en peligro"). Curioso lo de esta mujer en quien el mundo económico ha querido ver siempre, a la fuerza ahorcan, una especie de rompeolas del rigor contra el que debían estrellarse las "ideíllas" iliberales del único partido socialista que en la UE gobierna en coalición con los comunistas. El mundo financiero ha pensado eso, y el listo de Sánchez ha imaginado en ella a la embajadora afable, el obligado trampantojo para mantener embebido en el engaño de una falsa ortodoxia al aparato estadístico de Bruselas y en particular a esa Comisión encargada de velar por la armonización de las políticas en la Unión.

Y de justicia es reconocer el carácter amable y dialogante de una mujer que en nada se parece a las agraces Lastras y a algunos/as de los ministros/as, particularmente de Podemos, que hoy se sientan en el banco azul. Dicho lo cual, poco más que añadir en su haber. En opinión de expertos que se han batido el cobre a su lado, Calviño se defiende mal que bien en materia macroeconómica y/o financiera, con su área de especialización centrada en las políticas de competencia. La señora se ha sacado de la manga estos días un término ("el PIB diario") del que nadie había oído hablar nunca, un concepto inexistente, imposible de calcular y/o contrastar. Para el caníbal Sánchez, su papel continúa centrado en seguir actuando como pararrayos ante las autoridades comunitarias y poco más. Nada cabe esperar de ella, ningún gesto de autoridad, para, en caso preciso, plantarse ante su patrón y enmendar el rumbo presupuestario de este Ejecutivo.

Cada día que pasa su carrera adquiere un creciente parecido con la de aquel Pedro Solbes cobardón que, sabiéndose la asignatura, porque este sí la sabía, fue incapaz de decirle al mendaz Zapatero que las medidas de gasto público adoptadas tras la crisis de 2008 solo iban a ahondar la dimensión del déficit público en lugar de contribuir a un crecimiento sostenido. Y una sospecha recorre estos días los cenáculos madrileños: ¿Tiene Nadia Calviño agenda propia? Su posición se antoja complicada. A la señora se le han cerrado las puertas de esa Bruselas a la que pensaba regresar con honores. Las comisarías están todas cubiertas, y otro tanto ocurre con los puestos clave en los organismos internacionales de relumbrón. ¿Conformarse con una dirección general en la capital belga quien ha sido vicepresidenta y ministra de Economía del Gobierno de España? ¿Una dirección general de la Competencia a estas alturas? Quiere ello decir que Calviño, para quien propios y extraños preveían un futuro venturoso en el Gobierno de la Unión, no tiene más arbotante en que apoyar su figura que su condición de vicepresidenta primera del Gobierno de Sánchez, ni más futuro que seguir apalancada en el banco azul que él preside, prisionera del cepo tendido por un personaje capaz de destruir todo lo que le rodea.

¿Proyecta Calviño jugar fuerte en la política española? Sería la dimensión política de una Nadia desconocida, cuya trayectoria habrá que seguir con interés de cara a futuras contiendas electorales porque hoy no es diputada. De lo que caben pocas dudas es del riesgo que corre al vincular su futuro al de su patrón, su credibilidad contaminada por lo que con él ocurra, y a fe que no puede ocurrir nada bueno a medio plazo, porque lo contrario sería dar ya por muerto a este gran país nuestro. "Nadia hará lo que le digan que haga, avalará lo que Sánchez le diga que avale, y quien espere algo distinto se equivoca", asegura un alto cargo de su ministerio. De momento, las cosas no pintan nada bien para ella ni para la economía española.

"La recuperación se retrasa", aseguraba Antonio Maqueda este viernes en El País. "La economía llegó a perder un 22% de actividad y se sitúa ahora a 8,4 puntos porcentuales del nivel prepandemia. En cambio, Alemania y Francia están a casi tres puntos de restablecer la actividad previa al coronavirus. Italia, a cuatro. Y Portugal, a cinco". Mientras el PIB de la zona euro cayó un 0,3% en el primer trimestre y subió un 2,2% en el segundo, en España se desplomó un 0,6% en el primero y remontó apenas un 1,1% en el segundo. Es decir, en el primer trimestre la economía española cayó el doble y en el segundo creció la mitad. Una recuperación débil, cuando cabía esperar un rebote vigoroso a tenor de la contracción experimentada. La inversión empresarial no tira, como ha demostrado el INE, dicen que porque las empresas están esperando a ver qué pasa con los fondos de la UE que Sánchez quiere repartir a su conveniencia, corruptelas por docenas, y el consumo privado se retrae, temerosas las familias de gastar hoy lo que podrían llegar a necesitar mañana en un entorno político tan oscuro como el que sintetiza el inquilino de Moncloa.

Para disgusto de Sánchez, dispuesto a utilizar el rebote del PIB por palanca con la que fortalecer su deteriorada imagen, la recuperación ni puede ser franca ni duradera a tenor de las debilidades estructurales que arrastra. Una economía que sale muy debilitada de la pandemia, con un crecimiento menor del esperado, unas cifras de paro escandalosas, y un endeudamiento, público y privado, insostenible en el largo plazo. Un crecimiento financiado con deuda. Casi una década sin acometer una sola reforma de cierta importancia, a lo que se une el caldo de cultivo de un Gobierno que recela de la actividad empresarial y, en consecuencia, se dedica a poner palos en la rueda del crecimiento con la camisa de fuerza regulatoria y fiscal. Los Gobiernos no crean riqueza ni empleo. Ni los de derechas ni los de izquierdas. Los buenos Gobiernos deben centrarse en establecer las condiciones "medioambientales", tanto en términos legislativos como fiscales, sin olvidar los sociales, imprescindibles para que la actividad privada pueda emplearse a fondo en la consecución de ambos objetivos. Y este es un Gobierno enemigo de la libre empresa y la iniciativa privada.

Por eso la recuperación puede ser apenas un fogonazo de varios trimestres propulsado por el gasto público, que a mayor abundamiento financia gasto corriente y no inversión, que rápidamente decaiga en un horizonte de estancamiento prolongado si no se hacen reformas. Y Sánchez no las va a hacer. Con el riesgo añadido de una crisis financiera que podría presentarse más allá del verano de 2023, en un país con el mayor déficit de la zona euro y las mayores tasas de paro, y con el caldo de cultivo de un endurecimiento de las políticas monetarias por parte del BCE y un aumento de los tipos de interés. Pero doña Nadia sigue erre que erre inyectando optimismo. Que esto va de maravilla, dice. Y que si en el segundo trimestre hemos crecido poco, que nos esperemos al tercero para ver cómo se dispara la cosa. Es la hasta ahora desconocida dimensión política de doña Nadia. ¿Está la señora dispuesta a jugar fuerte en la política española? ¿Sueña incluso con reemplazar un día no lejano y con el apoyo de Bruselas (atención a lo que ocurra hoy en Alemania) al propio Sánchez al frente del Gobierno, como una versión menos agraz de este PSOE echado al monte de la radicalidad que hoy conocemos?

El PCE, una nostalgia insólita
Opinión. El Mundo 26 Septiembre 2021

El PCE celebra su centenario sin disimular el orgullo por su propia historia. Una historia que, en el siglo XX, fue la del fanatismo y el horror que provocaron 100 millones de muertos en el mundo. Representa una anomalía difícil de digerir para cualquier demócrata que, en España, para ciertos sectores las terribles experiencias de la URSS, China, Vietnam, Cuba, Camboya o Rumanía no hayan inhabilitado el comunismo en pleno siglo XXI. Y que entre cierta izquierda, con un doble rasero ideológico, siga gozando de un prestigio incomprensible, máxime cuando otros totalitarismos como el del régimen genocida nazi sí merecen como es lógico una condena unánime. Nada bueno dice que hasta cuatro ministros del Gobierno -además del ex vicepresidente Pablo Iglesias, instalado más si cabe en el extremismo ideológico desde que abandonó la política, como demostró en su conferencia de ayer- participen en actos que, disfrazados de inofensiva distensión, homenajean un movimiento incompatible con las libertades y valores de las democracias occidentales.

Es cierto que, tras un replanteamiento de sus principios, el PCE desempeñó un importante papel durante la Transición, pero son sus propios dirigentes y simpatizantes de hoy quienes más reniegan de aquel espíritu de consenso y defienden, con una vehemencia que a veces roza la violencia, la nostalgia por unos dictadores que hicieron de la purga y el terror su firma. Hace casi medio siglo que España se liberó de sus fantasmas, el PCE no debería seguir enalteciendo los suyos.

Macarena Olona: "No nos fiamos del Partido Popular"
La secretaria general del grupo Vox responde a las preguntas de Libertad Digital sobre Puigdemont, las encuestas o su relación con la prensa.
Maite Loureiro. Libertad Digital  26 Septiembre 2021

En una semana especialmente convulsa, con Vox como protagonista de buena parte de la actualidad, la secretaría general del grupo en el Congreso, Macarena Olona, atiende a Libertad Digital para hablar sobre lo que le puede ocurrir a Carles Puigdemont después de ser detenido y puesto, posteriormente, en libertad, a la espera de que se decida sobre su extradición.

Carles Puigdemont fue detenido el jueves en Cerdeña y está pendiente su posible extradición. ¿Es una buena noticia para España?
Su detención es una noticia extraordinaria, aunque hay que tomarla con mucha prudencia porque todavía hay un largo recorrido judicial por delante.

¿Qué recorrido?
Si algo nos demuestran los antecedentes es que no jugamos en un campo favorable para España porque hemos perdido una batalla esencial: la del relato en el exterior que decidieron no dar los gobiernos de Mariano Rajoy y de Pedro Sánchez. La partida no está ni muchísimo menos ganada, aunque hay un escenario más favorable porque ya no hablamos de un delito de sedición sino de rebelión, que sí está reconocido en el resto de países europeos, por lo que ya no hay excusa para no entregarlo a España.

¿Es una mala noticia para el Gobierno?
Tengo serias dudas de si esta cuestión se abordó en la famosa mesa de la infamia, de la traición entre el Gobierno de España y de la Generalidad catalana, y que pueda serles de interés que rinda cuentas en este momento porque Puigdemont es un estorbo para el presidente catalán, Pere Aragonés.

Acusan al Gobierno de estar instalado en la ilegalidad, ¿por qué?
La concesión de los indultos es algo extraordinariamente grave. Este Gobierno está situado en una permanente rebeldía democrática. Gracias al recurso de Vox, el Tribunal Constitucional ha anulado el primer estado de alarma. Es un varapalo judicial que habría bastado para que un Gobierno con un mínimo de decencia hubiese dimitido en bloque al día siguiente. Y aquí la recién nombrada ministra de Justicia, Pilar Llop, salió a insultar a los magistrados del Constitucional que, después conocimos, habían sido presionados para fallar en contra del recurso de Vox.

¿Es más eficaz una oposición en los tribunales que en el Congreso?
Nunca se debería hacer política con la Justicia. Eso es algo que Vox no hace bajo ningún concepto. Nunca ha habido una orden política de llevar a los tribunales algo insostenible para obtener un rédito político o porque se necesita un titular. Lo que sí es cierto, y así me lo han reconocido miembros del PP y del PSOE, es que hasta nuestra llegada nunca se habían ejercido acciones judiciales de uno contra el otro y eso Vox lo ha roto por completo. El PSOE sí se ha querellado sin éxito contra nosotros por una motivación política.

Ha denunciado que el Gobierno quiere ilegalizarles, ¿qué pruebas tiene?
Se están dando pasos de manera torticera fabricándolos para llegar a ese punto y la ministra de Justicia, cuando lo denuncié, no me lo negó. Pero estamos preparados, daremos la batalla y podemos estar tranquilos mientras no se consume el asalto al poder judicial porque, si se consuma, y para eso es necesario el acuerdo del PP, la situación va a cambiar por completo y nos podríamos asemejar a dictaduras como la cubana o la venezolana, donde todo se perdió cuando lograron el asalto al poder judicial. Si es así, habremos perdido el dique de contención que están siendo los jueces independientes.

Pero el PP rechaza pactar con el PSOE si no se cambia la Ley para que los jueces elijan a los miembros del CGPJ.
El acuerdo ya se había alcanzado y después lo que hemos visto es distintos cambios de actitud del PP en función de lo que les preocupaba, no del interés general de España. No nos fiamos del PP porque se acaba de cumplir un año del día que Cayetana Álvarez de Toledo fue cesada como portavoz parlamentaria por denunciar ese acuerdo.

Las encuestas les empujan a llegar a acuerdos en las autonomías y a nivel nacional. ¿Gobernarán juntos?
Hemos demostrado que las relaciones personales no influyen en la toma de decisiones de Vox a la hora de pensar en los españoles. Se ha visto en Andalucía, Murcia o Madrid. Lo que pedimos es que se adelanten elecciones allí donde el PP gobierna con Cs porque, si algo ha demostrado este último partido, es que no se puede confiar en él. El propio José Luis Ábalos ha confirmado que Inés Arrimadas mintió cuando dijo que no iba a presentar una moción de censura en Madrid.

¿Se ve como ministra del Interior o de Justicia?
Es un escenario que ni me planteo. Mi final feliz a esta etapa transitoria de servicio a los españoles no es el puesto de ministra, no sé si antes de llegar a ese final voy a ocupar una responsabilidad en Moncloa. Lo que tengo claro es que tiene que decidirlo Santiago Abascal, que es la persona en la que confío plenamente, que lo hará pensando en el interés de los españoles.

Denuncian estar siendo señalados y estigmatizados por sus adversarios políticos y por los medios…
Por supuesto que los medios son responsables de la sangre que vierte Vox porque, cuando determinados medios están manipulando y acusando falsamente lo que representa, dice y hace Vox, esto llega a la ciudadanía de una forma directa. Recibí incluso amenazas de muerte cuando se publicó que yo había dicho que los homosexuales tenían que ir a terapia cuando considero repulsivo poner en la misma frase "homosexuales" y "terapia".

Tienen una relación difícil con los medios.
Vox respeta la función pública esencial que desempeñáis. Y puedo poner ejemplos: gracias a una propuesta de Vox, esta semana, los periodistas habéis podido volver a desempeñar esa función con normalidad precovid en el Congreso de los Diputados. Y sólo Vox ha registrado una reforma de la Ley para protegeros en vuestra labor como medios informativos en una investigación en los casos, por ejemplo, de corrupción.

Se les ha comparado con Podemos por su negativa a responder a la prensa en asuntos incómodos.
En Vox atendemos a los medios de comunicación en todas las comparecencias que realizamos en el Congreso sin ningún tipo de cortapisa, no vetamos a ningún tipo de periodista, incluso cuando se produce una pregunta que es claramente una manipulación y una conversión del periodista en un activista político, como una compañera tuya que, durante una rueda de prensa de Iván Espinosa, aporreó el mobiliario del Congreso dando énfasis a la afirmación que estaba diciendo. Aún así contestamos y no hacemos ningún tipo de veto.

Pero esta semana ha protagonizado un encontronazo con una periodista que le preguntaba si considera adecuado llamar bruja a una diputada socialista.
Cuando se produjo esa contestación a esa periodista, a quien nunca identifiqué, fue en un contexto de extraordinaria tensión: el presidente en funciones del Congreso expulsó ilegalmente a un diputado de nuestro grupo. Fui a tomar el aire y diez o doce periodistas me paran y me preguntan y les atiendo durante diez minutos, incluido esa periodista, que ya me formuló esa pregunta y le contesté. Después me volvió a parar cuando estaba yendo al servicio y es cuando me doy la vuelta y muestro mi indignación. Pero no sabía ni quién era. Su propia cadena la ha identificado y ha aprovechado para acusarme de hostigarla y acosarla verbalmente y me preocupé en lo personal, por eso hablé con ella y necesitaba saber que no se sentía de esa forma.

¿Por qué se indignó?
Era una indecencia que le hicieran esa pregunta precisamente a quien ha sufrido una agresión en el Congreso cuando una diputada de ERC me llamó fascista, me gritó al oído y me escupió sin que se tomaran medidas. Los medios de izquierdas justifican todo cuando se trata de alguien de Vox, pero sufrí una agresión y no lo voy a permitir porque va en mi dignidad, también como mujer, porque no soy menos mujer que las mujeres de izquierda que nos miran por encima del hombro.

Ha sido también víctima del acoso de los antivacunas en redes sociales por publicar una foto en la que sale vacunándose del covid, al igual que su diputado, el doctor Juan Luis Steegmann, al que acusaron de cobrar de las farmacéuticas por defender las vacunas. ¿Es Vox antivacunas?
Vox no es antivacunas, es evidente si tenemos en cuenta cuál ha sido nuestra posición coherente y unánime respecto a la vacunación covid. Vuestro medio también está siendo objeto de una campaña salvaje como la que yo viví, y como la que vivió Steegmann, con una manipulación incierta y falsa. Yo sufrí una campaña en redes sociales como nunca he conocido, lo que me lleva a pensar que hay determinadas campañas que utilizan a personas y sus sentimientos, en concreto el miedo, y que están organizadas, pero eso no es Vox.

¿Por qué se les vincula a ese movimiento?
Hay que distinguir entre las personas que tienen miedo de ponerse la vacuna, como es lógico, porque hay tal incertidumbre, tales anomalías en el proceso de fabricación, tales informaciones y hay tal Gobierno, que es lógico que haya personas que pongan en cuestión lo que dice. Yo me contagié por fiarme del Gobierno y acudir a un acto público a principios de marzo de 2020 que se permitió porque el Gobierno dijo que no había riesgo. Me vacuné porque soy mamá de un bebé y viajo muchísimo, pero me vacuné encomendándome porque no sabía si iba a tener un trombo al día siguiente. Lo que no imaginé es que tendría personas al día siguiente deseándome que me diera un trombo. Fue muy duro.

Pero esa línea no se cruzó por votantes de Vox. Hubo votantes, a los que entiendo, que no compartieron que yo subiera esa fotografía y me dijeron simplemente que les había hecho sentir sola y señalada. Pero no es lo mismo que los negacionistas de la pandemia. Yo he perdido a mi padrastro en enero e Ignacio Garriga ha perdido a su madre, como es el caso de muchas personas que han perdido a seres queridos por el covid, y negar la pandemia me parece una barbaridad.

El adoctrinamiento en Cataluña paso a paso a través de un manual de Lengua catalana
Pablo Planas (Barcelona). Libertad Digital 26 Septiembre 2021

Víctor Sierra, un exalumno del sistema educativo catalán, ha recopilado decenas de ejemplos de adoctrinamiento separatista y supremacismo. Los ha extraído del libro de texto de Lengua catalana que tuvo que estudiar para la Selectividad. Se trata del libro Lengua catalana 2 de la editorial Galera, un manual muy extendido en los institutos catalanes.

Sierra ha elaborado un hilo en la red social Twitter que está causando un notable impacto por la claridad de sus explicaciones y el sustento de sus acusaciones en textos del libro, un verdadero compendio del tono de los contenidos y de la ideología que se transmiten en el sistema de enseñanza catalán.

El manual recoge todos los mantras nacionalistas. El catalán como lengua propia, el español como lengua ajena, la inmigración como un instrumento franquista para castellanizar a la población autóctona... En uno de los enunciados se apunta: "Las dificultades políticas derivadas de no disponer de un Estado propio y de la política adversa de los Estados español y francés. Sólo en el principado de Cataluña la mayoría de las opciones políticas intentan superar esta situación. La falta de una conciencia nacional definida básicamente en función del idioma, junto con la inercia estatal favorable al castellano es el factor determinante que explica que el conocimiento creciente de la lengua no se haya traducido más claramente en una expansión proporcional de su uso".

Dos "lingüicidios"
Otro de los textos dice literalmente que Cataluña ha sufrido dos "lingüicidios", el primero en la Guerra de Sucesión y el segundo, en la Guerra Civil: "El concepto sociolingüístico de lingüicidio es formado a partir del concepto genocidio, que en el mundo de la ciencias sociales y el derecho se entiende como una "eliminación física de un grupo humano caracterizado como pueblo o como etnia", por ejemplo el exterminio de millones de judíos por parte del nazismo. "El lingüicidio es una política lingüística explícita que pretende eliminar la lengua de una comunidad y sustituirla por la del poder dominante. A lo largo de la historia, la comunidad lingüística catalana ha sufrido dos lingüicidios planificados por parte del Estado español, uno a partir de 1714 y el otro a partir de 1939".

Más adelante el texto atribuye al idioma catalán la cualidad de herramienta contra el franquismo y de integración social: "Incluso los inmigrantes eran considerados catalanes cuando aprendían la lengua del país, hecho que favorecía la promoción social y que con frecuencia era una muestra de solidaridad con el pueblo catalán y de oposición a la dictadura que oprimía indistintamente a todo el mundo".

El libro asegura que "el conocimiento y el uso de la lengua catalana están estrechamente ligados tanto a actitudes lingüísticas interpersonales como a las diversas acciones políticas, sea cual sea su alcance".

Ejercicio práctico: Señala a tus familiares
En el apartado de los ejercicios prácticos, el manual propone a los estudiantes: "Haz una lista de las personas con las que habitualmente hablas en castellano a pesar de que saben hablar catalán. Expón, si hace falta por grupos diferenciados, las razones que explican que habléis en castellano".

También se pide lo siguiente: "Traza tu historia familiar (incluyendo a tus abuelos, tus padres y tú mismo), lugar de nacimiento, posibles migraciones, aprendizaje del catalán. Después poned vuestras historias en común".

Para un ejercicio de redacción se proponen tres temas: Contra el hábito lingüístico de muchos catalanohablantes de dirigirse en castellano a los castellanohablantes habituales e incluso a todo el que suponen que desconoce el catalán; a favor de que los alumnos catalanohablantes desplazados a comunidades autónomas no catalanas puedan recibir enseñanza en su lengua familiar; a favor de que los funcionarios que trabajan en los Países Catalanes deban conocer la lengua propia del país".

A los redactores del manual ni siquiera les preocupa la contradicción de pedir a los alumnos que escriban a favor de un derecho, el de recibir enseñanza en su lengua materna, que se niega por sistema en Cataluña.

Estos son sólo algunos de los ejemplos recopilados y difundidos en Twitter por Víctor Sierra en un hilo que está generando miles de interacciones.

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Sánchez y la pesadilla catalana
Francisco Marhuenda. larazon 26 Septiembre 2021

El presidente del Gobierno afronta la etapa final de la legislatura con la felicidad de haberse librado de Pablo Iglesias, con el que nunca tuvo sintonía, el control de la pandemia y la llegada de los fondos europeos que impulsarán la recuperación económica. No hay riesgo de crisis de deuda soberana gracias a la liquidez del Banco Central Europeo y los problemas del paro se han resuelto con los ERTE. A pesar de ello, la felicidad nunca puede ser completa y la pesadilla catalana reapareció de forma imprevista con la detención de Puigdemont. El buenismo negociador queda muy happy flower, pero resulta peligroso. Es algo que descubrió en su día con la ocurrencia del «relator» que estuvo a punto de hacerle perder las elecciones, pero sus enemigos le regalaron la «foto de Colón». Los estrategas socialistas andaban a la búsqueda de algo que les permitiera remontar el desplome que veían y se lo ofrecieron las tres derechas en bandeja. Por fin podían movilizar al electorado de izquierdas con una icónica imagen frentista y les salió muy bien. Los medios de comunicación y los periodistas de izquierdas se volcaron contra las tres derechas, la foto de Colón y anunciaron catástrofes bíblicas si Casado era presidente apoyado por la «ultraderecha». No hay que olvidar que para estos «objetivos» analistas no se puede pactar con Vox, pero sí con los comunistas, antisistema, independentistas y bilduetarras.

Sánchez es el perfecto camaleón político con una capacidad de adaptación sin parangón. Es verdad que sus enemigos no le encuentran ningún mérito lo que es, como recuerdo siempre, un lamentable efecto del cansino frentismo de la política española. La realidad es que hemos visto muchos Sánchez, que supera con creces a la Santísima Trinidad, porque puede ser el más fervoroso defensor de la aplicación del 155 para acabar con el desafío independentista a erigirse en el paladín del diálogo y la reconciliación, que realmente es abandonar la firmeza y despreciar al Supremo. No es que haya sido abducido por Pere Aragonés, sino que ahora necesita a ERC para garantizar su supervivencia. No ha dejado de ser un defensor del bipartidismo y le repatean las pretensiones independentistas. Su objetivo es conseguir el voto de ERC para los Presupuestos Generales del Estado y por eso montó la mesa de diálogo, incluyendo su presencia, pero sin olvidar el problema que estuvo a punto de causarle el relator.

Una vez superada esa incomodidad, confiaba en que el odio entre ERC y JxCat le permitiría ganar tiempo, porque los primeros saben muy bien que la mesa es un callejón sin salida. Es mucho ruido y pocas nueces hasta la convocatoria de las próximas elecciones catalanas en las que el sueño de La Moncloa es un gobierno de coalición de Junqueras e Illa. El líder republicano ha probado los sinsabores de la cárcel, ha quedado como un héroe para los suyos y quiere ser presidente de la Generalitat. El problema es que existe un incordio llamado Puigdemont que aparece cuando menos se le espera y consigue generar un enorme caos. Los fugados se encuentran en un laberinto judicial, algo habitual en la Unión Europea, que les favorece y perjudica a España. El expresidente tiene ahora una nueva oportunidad para recuperar protagonismo, que es lo que más le gusta, y conseguir que la política catalana vuelva a centrarse en los problemas que ha provocado su cobardía.

Es asombroso que Cataluña esté prisionera de un personaje que era irrelevante antes de convertirse en presidente de la Generalitat por el dedazo de Artur Mas, que fue vetado para el cargo por los antisistema de las Cup. No hay nada más peligroso que darle una oportunidad a un sujeto ambicioso y mediocre para que monte un lío monumental. Tras su detención y puesta en libertad, la realidad es que el tablero ha vuelto a saltar por los aires. El presidente catalán rindió pleitesía al fugado y escuchamos las soflamas de rigor. Aragonès fue acompañado por el vicepresidente Puigneró, uno de los fieles de Puigdemont, y la consejera de Acción Exterior, Victoria Alsina. Es increíble que hablen de «represión contra el independentismo» y que ahora se hace «más necesario que nunca una amnistía y el derecho a la autodeterminación». Es un revisionismo de caradura, porque no hay ninguna represión. Es una mentira enorme. El gobierno catalán está formado por independentistas y ERC es un socio preferente y bienamado de Sánchez. La realidad es que cometieron unos delitos muy graves, fueron juzgados con todas las garantías y condenados, aunque el Gobierno decidió hacer uso del derecho de indulto por intereses estrictamente partidistas.

La Generalitat pone en marcha el «control de la lengua» en las universidades
Redacción. https://rebelionenlagranja.com 26 Septiembre 2021

La plataforma «S’ha acabat» y los partidos PPC, Cs y Vox han denunciado el seguimiento semestral que quiere hacer la Generalitat del cumplimiento del uso de la lengua de docencia prevista en los planes de estudio en la universidad, por considerar que supondrá «el señalamiento de los castellanohablantes».

El Departamento de Investigación y Universidades y el sistema universitario catalán han acordado hacer un seguimiento semestral para asegurar que las asignaturas se imparten en la lengua de docencia previstas en los planes de estudio, de las que se informa antes de la matriculación del alumno.

Frente a la medida han alzado la voz plataformas cívicas como «S’ha acabat», una asociación de jóvenes no independentistas que ha denunciado en su cuenta de Twitter que «el señalamiento de los castellanohablantes en Cataluña ya es habitual y quieren normalizarlo. Esta vez -añade- se abandona la libertad de cátedra de los profesores universitarios».

El presidente de Cs en Cataluña, Carlos Carrizosa, ha denunciado que medida supone «un escándalo que demuestra cómo el separatismo, con sus prácticas totalitarias, se ha convertido en el mayor enemigo del catalán».

Para el líder de Vox en el Parlament, Ignacio Garriga, «la educación debe ser uno de los pilares de nuestra sociedad, no un instrumento de adoctrinamiento en manos de fanáticos» y aboga por «liberar a las universidades de las imposiciones ideológicas y de su cultura de la cancelación«.

El líder del PPC, Alejandro Fernández, ha acusado a las formaciones independentistas de «recurrir a la imposición y a las listas negras cebándose con los más débiles: alumnos y profesores».

Fernández anuncia iniciativas en contra cuando asegura: «No lo toleraremos y usaremos todos los instrumentos legales para pararlo».
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