AGLI Recortes de Prensa   Domingo 3  Octubre  2021

Desafío a los bancos centrales
Jesús Rivasés. larazon 3 Octubre 2021

La inflación empieza a desmadrarse en todas partes. En España sube un 4%, pero en Estados Unidos ya alcanza el 4,3% interanual, lo nunca visto desde enero de 1991. En la Alemania ha superado la barrera psicológica del 4%, aunque solo sea por una décima, algo que enciende muchas alarmas en el país que busca su futuro post-Merkel. En el conjunto de la zona euro, el IPC, en el 3,1%, es el más alto en 13 años. Los banqueros centrales dicen que es un fenómeno pasajero, pero hay también abundantes expertos que temen que sea más permanente. Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), achaca el fenómeno a que «tras una recesión muy inusual, la zona euro atraviesa una recuperación muy atípica». Los bancos centrales han sido, en parte, los «héroes», que han salvado a la economía mundial de la catástrofe durante la pandemia. Crearon, de la nada, billones de euros y dólares, y los pusieron en circulación para evitar que se detuviera la actividad. La teoría y la experiencia explican que la creación de dinero, si no va de la mano de aumentos de la producción, genera inflación. Ahora, los bancos centrales pueden convertirse en «villanos» si se equivocan.

El miércoles pasado, el BCE organizó un Forum sobre Banca Central. Lagarde fue la anfitriona, con Jerome Powell (Reserva Federal USA), Harihito Kuroda (Banco de Japón) y Andrew Bailey (Banco de Inglaterra) de invitados. Todos defendieron que no les preocupa el aumento de la inflación, cuyo control es, por mandato, su principal objetivo. Les inquietan más los «cuellos de botella», es decir interrupciones en las cadenas de suministros, que los precios. El envite de esos cuatro personajes, quizá los más poderosos del mundo por su capacidad de crear y destruir dinero, es tan fuerte como arriesgado. Si sus predicciones fallan y la inflación se mantiene habrán perdido gran parte de su credibilidad y, además, tendrían que aplicar medidas dolorosas, como subir los tipos de interés. Los bancos centrales, en definitiva, están ante un escenario diabólico si los precios no se contienen. Como explica el analista Juan Ignacio Crespo: «Si suben los tipos de interés podrían provocar una recesión y si no los suben y mantienen la actual política monetaria, la recesión podría desencadenarse sola».

El liberal Milton Friedman defendía –y según él demostraba– que «la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario». Eso significaría que la actual habría sido consecuencia de la creación de dinero para evitar la catástrofe económica por la pandemia. Lagarde cree que hay que vigilar la inflación, pero también mantener una «política monetaria acomodaticia» –no dejar de crear dinero y no subir los tipos– . El horizonte es más que incierto y los profetas de las catástrofes, con Nouriel Roubini a la cabeza, anuncian «estanflación», crecimiento económico con inflación.

Nadie tiene la bola de cristal pero hay mucho en juego. La inflación, además de ser «un mal absoluto, es el impuesto más inmoral» como decía el banquero Rafael Termes en los ochenta. Ha sido, durante siglos la fórmula favorita de los gobernantes para horadar el valor real del dinero sin que la mayoría de los ciudadanos lo perciban. Es el método favorito de gobiernos populistas que siempre termina en empobrecimiento y devaluaciones y, por supuesto, perjudica siempre a los más desfavorecidos y débiles, que pueden caer en la trampa de pedir y conseguir mejores salarios que podrían crear una espiral diabólica. En la historia están los ejemplos de la Alemania que llevó al poder a Hitler, Argentina o Venezuela. Estamos muy lejos de todo eso, pero los bancos centrales tienen un desafío y si su diagnóstico es equivocado todo será más difícil. Calviño lo sabe, pero no está claro si alguien más del Gobierno.

El experimento andaluz
EDITORIAL. https://gaceta.es 3 Octubre 2021

Ayer, el líder de los socialistas andaluces, Juan Espadas, salió de la reunión a la que había sido convocado por el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, para negociar los presupuestos del año que viene, diciendo, y dicho queda, que tenía la sensación de que el acuerdo entre socialistas y populares es posible. Un acuerdo que, y citamos las palabras exactas de Espadas: «sería histórico para Andalucía y un mensaje muy potente de que otra forma de entender la política en España es posible».

Con menos guijarros encontraron Hansel y Gretel el camino de vuelta a casa, pero por si no había quedado claro, Espadas, el marido de la contratada en 2007 en la Faffe (donde el dinero público se gastaba en prostíbulos) gracias a un anuncio en un periódico (sic)y experta en el sistema operativo wordperfect, fue cristalino al asegurar que, de lograrse el acuerdo, los dos partidos enviarán «un mensaje claro de que es posible avanzar en estepaís en grandes acuerdos de Estado entre los dos grandes partidos políticos que tienen la mayoría de respaldo popular».

Que el socialismo andaluz del PER, los ERE y Mercasevilla quiera explorar la idea alemana de la Große Koalition, que aquí sería poco menos que una coalición gordita como experimento dirigido desde Madrid para la supervivencia del socialismo pandémico sanchista que hemos sufrido los españoles, es una idea legítima. Que Moreno Bonilla y su más o menos jefe, Pablo Casado, pretendan y prefieran pactar con el socialismo andaluz de los 40 años de corrupción, decadencia, amiguismo, clientelismo, malversación y prostíbulos con tal de no cumplir los compromisos sensatos firmados con VOX, es desconcertante, por no emplear palabras prohibidas en horario infantil.

A ciencia cierta no era esto lo que tenían en mente los andaluces cuando decidieron que era necesario un cambio de rumbo después de cuatro décadas de socialismo. A partir de ahora sólo queda esperar a que el todavía líder del PP explique con detalle, y ojalá ante notario, cuáles son sus propósitos —algunos ya apuntados en su convención itinerante— para el futuro de la gobernabilidad postelectoral de Andalucía y de España. Si su idea es la que exigen Feijoó y Rajoy de aislar a VOX; si el diálogo entre Moreno Bonilla y y el socialista valenciano Ximo Puig para la reforma del sistema de financiación autonómica no fue sólo una boutade, si por un plato de poder Casado está dispuesto a no presentar batalla ante el socialismo de la ruina económica, de la ineptitud ecológica y la improvisación, de la ideologías identitarias, del pasteleo con el nacionalismo, del desastre exterior y de la desmemoria histórica, y aliarse con él, Casado sólo será una mancha (Hernández) en la historia del centro-derecha español.

Si no lo entiende, nos ofrecemos a hacerle un croquis o explicárselo con marionetas. Lo que haga falta para que entienda el error, el inmenso error, que por desgracia parece la nueva estrategia elegida —o impuesta— para llegar a La Moncloa… Si es que llega. Así, difícil.

Abascal advierte sobre un PP ‘empeñado en imitar a la izquierda’ y que ‘quiere traicionar la voluntad de los votantes’
TRAS LA REUNIÓN ENTRE JUAN ESPADAS Y JUANMA MORENO
https://gaceta.es/ 3 Octubre 2021

El presidente de VOX, Santiago Abascal, ha avisado este sábado que el PP en Andalucía, liderado por el presidente de la Junta, Juanma Moreno, «quiere traicionar la voluntad de los votantes» al negociar el Presupuesto de 2022 con el PSOE.

«En 2018 VOX fue fundamental para echar a la mafia socialista de San Telmo. Tres años después, un PP empeñado en imitar las políticas de la izquierda quiere traicionar la voluntad de los votantes. Andalucía necesita una alternativa, no un simple recambio», avisa Abascal en un tuit.

El líder del partido responde así a un tuit previo sobre una noticia que dice que el secretario general del PSOE de Andalucía, Juan Espadas, ve «posible» tras reunirse con Moreno un «acuerdo histórico» PSOE-PP incluso «más allá» del Presupuesto 2022.

Así lo ha trasladado el dirigente socialista en una comparecencia ante la prensa en el Palacio de San Telmo, en Sevilla, tras mantener una reunión con el presidente de la Junta que ha valorado como «positiva» y en la que se ha «podido iniciar un diálogo constructivo» entre el jefe del Ejecutivo andaluz y «el principal partido del Parlamento» andaluz, el PSOE-A, que es el que cuenta con más diputados en la Cámara aunque lidera la oposición merced al acuerdo de gobierno que alcanzaron PP y Ciudadanos (Cs) y que contó con el apoyo de VOX para la investidura de Juanma Moreno al inicio de la legislatura.

“España, la primera globalización”: contra la leyenda negra, historia y contexto
Matías G. Rebolledo. Madrid. larazon 3 Octubre 2021

Hace años que las batallas de la cultura son conscientes de que la revisión histórica es su última frontera. Cuando el caso es contemporáneo, y el crimen obedece más a lo contextual que a lo épico, como cuando hablamos del #MeToo o de la discriminación histórica que han sufrido ciertos colectivos y es hora de reparar, el consenso es más amplio que cuando la vergüenza tiene ecos en los libros de Historia, con mayúscula, y la historia, con minúscula, no permite identificar con facilidad e índice acusados a los «malos» y a los «buenos». Es decir, nuestra propia naturaleza humana, históricamente, también es la de nuestros errores y se disputará siempre en el gris.

En ese contexto tan tormentoso, y con tres Premios Goya a sus espaldas, el director José Luis López-Linares se lanzó a poner en pie el documental «España, la primera globalización», que se vio ayer por primera vez en el cine Capitol de Madrid y que, gracias al apoyo de RTVE y a más de 1500 mecenas privados, se estrenará en salas el próximo viernes 15 de octubre. Apenas unos días después del Día de la Hispanidad, la película de López-Linares verá la luz en un momento que, quizá, no le podría venir mejor: tras el asedio político y el torrente de declaraciones ventajistas y poco acertadas del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, exhortando de nuevo a España y a la Iglesia Católica a «pedir perdón» por las «atrocidades» cometidas desde 1492 en el continente americano; y las «perlas» de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, comparando el nuevo indigenismo latinoamericano con el comunismo, sin explicar muy bien en qué se parecían, un filme como el que se presentó ayer, de firme pulsión histórica y ajeno a patriotismos modernos, intenta verter luz sobre asuntos que, por turbulentos, todavía duelen, pero que deben esclarecerse y narrarse desde el ángulo más aséptico posible, a fin de que las generaciones futuras puedan vivir en paz con ellas mismas y con su memoria.

Adiós a las vergüenzas
«La historia del mundo no se puede explicar sin explicar la historia de España», opina Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de la Historia, en una de las decenas de entrevistas que se cruzan testimonialmente en «España, la primera globalización». El documental, estructurado cronológicamente desde la urgencia por la plata que dio alas a expediciones como la de Colón, allá por finales del s. XV, hasta las fechas de la independencia de México y el gran genocidio indígena que supuso la división territorial de América del Norte, es una sucesión de testimonios que hablan del descubrimiento y el asentamiento en el «Nuevo Mundo» como una época de florecimiento cultural.

López-Linares, que presentó en la mañana de ayer el documental a la prensa y a algunos de sus mecenas, lo explica meridiano: «He querido que esta película sea un toque de clarín para que los españoles vean que no tenemos que avergonzarnos de nada en relación con la historia de España, una historia que ha sido enterrada bajo una montaña de propaganda, mentiras y medias verdades que nos hace crecer de alguna manera acomplejados. Como dice Alfonso Guerra en la película, “nuestro caso es un caso especial, los españoles la asumimos desde el primer momento, y nos regocijamos en esa denigración externa”». Y sigue, sobre los puntos clave de la Historia sobre los que el documental intenta desmentir mitos: «Desde el testamento de Isabel I, que es una maravilla, a Cortés aliándose con todas las tribus mesoamericanas contra los aztecas, o Carlos I deteniendo la conquista para plantearse los derechos de los pobladores del Nuevo Mundo; pasando por Magallanes y Elcano recorriendo por primera vez el planeta, el mestizaje -que es algo excepcional-, la Universidad de Salamanca definiendo el calendario que usamos ahora, hasta las hazañas de Blas de Lezo y de Isabel Barreto, son muchos los hombres y mujeres que hicieron de la historia de España y de su imperio la más rica y la más apasionante de todas las historias», añade en defensa del filme.

Esa misma salvaguarda del legado cultural, que por supuesto en el documental también incluye voces de catedráticos argentinos, colombianos o mexicanos, pasa por rostros más conocidos de la historiografía española contemporánea, como María Elvira Roca Barea (autora del súperventas «Imperiofobia»), Stanley G. Paine o Ramón Tamames, quienes dan su punto de vista respecto a los mitos de la colonización. Y quizá ahí radique uno de los triunfos del documental, cuando aborda el nacimiento de la Leyenda Negra achacada al Imperio español y ofrece una tesis del origen de la propaganda negativa sobre España y, de manera satelital, también sobre la Iglesia Católica. Trasladándose incluso al Rijkmuseum de Ámsterdam, el filme se entrevista con comisarios y expertos que no dudan en señalar la imprenta como el gran invento que propició la expansión del argumentario británico y neerlandés: «La propaganda holandesa basaba su eficacia en hablar de buenos y malos en el proceso histórico. Los españoles eran representados como ejecutores y perseguidores del pensamiento», explica Gijs Van Der Ham, uno de los portavoces del museo.

Aunque el ritmo del filme lo asemeje más a un reportaje de corte televisivo y su metraje, generoso, solo pueda pasar por encima de episodios como el de la llegada de Hernán Cortés a México, la muerte de Magallanes «metiéndose en una guerra que no era suya» o la proliferación del tejido universitario en América casi un siglo antes de que los ingleses hicieran lo propio en sus colonias, «España, la primera globalización» busca huir de lo coyuntural y ofrecer, de una vez por todas, una visión no acomplejada de la Historia del imperio español.

De la plata al clavo
Además de los testimonios de los historiadores, que aportan veracidad a un relato «de hombres y no de ángeles, capaces de lo mejor pero también de lo más monstruoso», como explica el experto en geopolítica argentino Marcelo Gullo, «España, la primera globalización» es también un proceso de aprendizaje sobre los elementos que determinaron las expediciones: si la dinastía china Ming no hubiera decidido mutar al patrón plata, no se habría aumentado la demanda, no se habría financiado una expedición como la de Colón y, tras completarse la vuelta al mundo de Magallanes y Elcano, el tráfico de especias como el clavo no hubiera supuesto la cantidad de muertes que le achaca la historia. Para ello, también aparece en el documental el cocinero Ferrán Adriá, José María Moreno Martín, del Instituto Naval o el filósofo y escritor Pedro Insua, una de las voces más nítidas del documental y quizá el faro del mismo a la hora de traducir esos avances en aplicaciones modernas.

Al final, si nos despojamos de fobias y filias modernas, más asociadas al populismo barato y a la cita más inmediata con las urnas, lo que nos queda es un registro de nuestra historia, a este y aquel lado del charco que, por irreparable es mejor aprender a apreciar. Ojalá los esfuerzos casi de orgullo del documental, esos que hablan de una lengua común y una cultura hegemónica, se aplicaran también a otras, como la árabe, que tuvieron incluso más peso en la historia de una nación milenaria.

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La vuelta a la normalidad
Jorge Vilches. larazon 3 Octubre 2021

El sanchismo pretende dejar huella. Va a lo más profundo del sistema político, a las bases de convivencia. Su propósito es forjar una nueva era en España basada en la alianza entre el PSOE y los nacionalismos, incluso ERC o Bildu, que deje fuera del juego político a la derecha. Esto ha generado un sinfín de conflictos políticos y personales, de trincheras y extremismos, que está perjudicando lo más importante: la libertad con seguridad jurídica, y la confianza en el Estado democrático de Derecho. La Convención Nacional del PP es un esfuerzo por volver a la normalidad española y europea. Da envidia ver la campaña electoral y la resolución política en Alemania. Allí el SPD no levanta muros ni se alía con los extremistas que desprecian la unidad alemana ni el libre mercado. Tampoco Francia nos deja en buen lugar. Los partidos tienden al centro sin perder jamás el patriotismo, mientras aquí los comunistas partidarios de la autodeterminación campan en el Gobierno. Volver a esa normalidad es recomendable. Pablo Casado está cumpliendo su plan: devolver al PP a la lucha por el poder. Cogió un partido desahuciado, manchado por la corrupción y los errores, hundido en las urnas, acosado a izquierda y derecha por Ciudadanos y Vox, y siendo el pimpampum de la prensa izquierdista.

Lo prometido en el Congreso de 2018, aquel que ganó, se está cumpliendo: recuperar el orgullo de ser del PP, situarse en un centro-derecha con principios y valores, construir una alternativa creíble, y plantar cara a la hegemonía socialista. El elector no quiere saber nada de batallitas internas ni de rencores personales, esos que hacen las delicias del sanchismo y de Vox. Eso lo ha visto bien Casado. Lo primero era demostrar que el PP podía volver a ser la casa común de la derecha, y para eso abandonó la tecnocracia anterior y emprendió el camino liberal-conservador en 2019. La respuesta a la moción de censura de Vox, y los errores y el abandono de Albert Rivera, no compensados por una decepcionante Inés Arrimadas, fueron la clave. Hoy, dos de cada tres ex votantes de Ciudadanos se deciden por el PP de Casado. Una vez demostrado que podía liquidar a sus competidores de la derecha faltaba el reconocimiento interno, ese que da solidez a un liderazgo. Este ha sido el objetivo de la Convención Nacional. Era primordial que los españoles que no quieren que Sánchez permanezca ni un segundo más en La Moncloa tuvieran presente que hay una alternativa. Por esto los líderes regionales tenían que arropar al líder nacional, que no representa solo a una autonomía, sino a la diversidad de opiniones e intereses de todas las regiones. Un partido de gobierno - «de Estado» son los partidos comunistas en sus dictaduras- requiere que la sociedad vea que todo ese grupo humano confía en un líder y en su proyecto. Esa identidad sin fisuras, piramidal, es la que construye el liderazgo. Mostrar unidad y entusiasmo sensato es la única forma de transmitir a los electores una mínima confianza.

Porque la democracia se basa en el consentimiento, y sin el respaldo de su partido no hay credibilidad posible. Con la Convención, Casado encarna esa figura. A partir de ahí los populares tendrán que ponerse a trabajar en un proyecto identificable, capaz de dar una respuesta a todas las preguntas. Tienen que presentar soluciones liberales para el precio de la electricidad, el uso de la Historia, la defensa de la Constitución frente a los independentistas, la creación de empleo y la atracción de inversiones, los mantras feministas que discriminan al hombre y victimizan a la mujer, o el papel internacional de España, sobre todo ante las dictaduras en América. Solo así se podrá volver a la normalidad propia de una democracia asentada como la española, equiparable a las europeas donde los gobiernos no tienen tics totalitarios ni se abrazan a quienes solo trabajan para romper el orden constitucional.

Santiago Abascal: "Con Casado no hablo desde hace un año, con Ayuso sí hay interlocución"
A una semana del macro acto que prepara su partido y en plena convención del PP, el presidente de Vox habla con 'Vozpópuli' sobre el Gobierno, las vacunas, las sentencias del TC y las deterioradas relaciones que mantienen con los 'populares'... Menos con la presidenta de la Comunidad de Madrid
Marina Alías. Alberto Pérez Giménez. vozpopuli.es 3 Octubre 2021

Santiago Abascal (Bilbao, 1976) arranca el curso político con ganas de sacar músculo frente a Pablo Casado. El viento de la demoscopia, y el de una Ayuso recién llegada de gira por EEUU, sopla a favor de los 'populares', pero ni la encuesta más optimista les posibilita formar Gobierno sin el apoyo de Vox en caso de elecciones generales. "No hablo con Casado desde la moción de octubre", reconoce el dirigente político vasco en esta entrevista con Vozpópuli. Casi un año sin mediar palabra.

Recibe a este medio en el número 12 de la calle Bambú, cuartel general del partido en Madrid. El ojo bien parado de Blas de Lezo observa la escena desde un cuadro gigante aún sin colgar que reposa sobre la pared. Aupado por las últimas sentencias del Tribunal Constitucional contra el Gobierno, el dirigente de Vox se prepara para un nuevo macro evento. Esta vez, en IFEMA. El mismo espacio que hace poco más de un año cerró como hospital improvisado de campaña.

El sarao lleva el nombre de 'Viva 21' y pretende ser anual. Después de tres actos consecutivos en Vistalegre, la formación busca llegar a un público más amplio y despojarse de alguna que otra etiqueta. "Sin ellas, gana Vox", alardean sus diputados.

La fecha, 9 y 10 de octubre, víspera del Día de la Hispanidad, fue fijada hace bastante tiempo en el calendario. Y toca justo después de la 'semana grande' del PP. De las odiosas comparaciones, Abascal pretende salir airoso. Rajoy y Sarkozy sobre el que planea la sombra de la corrupción frente a una suerte de 'Alderdi Eguna' con sello español donde estarán representadas las 52 provincias y desfilará toda la cúpula del partido.

El folklore del sábado irá acompañado de conferencias en torno a los distintos puntos de la llamada Agenda España, esa alternativa a la 2030 con la que la formación dice dar respuesta a los manuales ideológicos de la izquierda.

El domingo será Abascal el encargado de subir al escenario para dar un mitin después de un septiembre caliente donde el Pleno y las comisiones dejan constancia de la crispación y polarización política que se vive en el Congreso. "La teoría de la crispación tiene una pequeña trampa. Surge desde que a la izquierda se le lleva la contraria. Se sabe que un diputado de Vox llama 'bruja' a una diputada del PSOE, pero pasa desapercibido cuando a nosotros nos llaman 'nazis'", responde a este diario.

Pregunta: Ahora que varias sentencias judiciales les dan la razón contra el Gobierno por la gestión de la pandemia. ¿Se plantean liderar otra moción de censura? ¿Está sobre la mesa?
Respuesta: Para nosotros siempre ha estado sobre la mesa. Cuando la hemos vuelto a plantear lo que estamos haciendo es reivindicar las razones que nos llevaron a presentar la primera. Durante toda la democracia no ha habido ningún Gobierno que mereciera ser tan censurado como este.

Llegó cabalgando sobre la mentira y la trampa a los propios electores socialistas. Prometió que no pactaría con comunistas y separatistas, ni con el partido que heredó la representación del terrorismo en España y ha hecho todo lo contrario. Merece una moción de censura desde el minuto uno. Nosotros la presentamos al final de la primera ola de la pandemia por muchas razones que hoy siguen incólumes y cada día hay más, sobre todo después de las sentencias del Tribunal Constitucional.

P: Pero emplazan al PP a registrarla...
R: El Gobierno ha aprovechado la crisis sanitaria para restringir derechos y libertades de manera inconstitucional. Siempre hemos dicho que es una responsabilidad del primer partido de la oposición aunque no parece que estén por la labor. Seguimos con la mano tendida para que la planteen, pero si no lo hacen nosotros estamos dispuestos.

P: Dice que siguen con la mano tendida, ¿pero existe algún puente con Génova o las relaciones están rotas?
R: Nosotros tenemos relación con el PP en los distintos gobiernos cuya investidura hemos apoyado. En estos momentos estamos teniendo dificultades porque parece que el PP tiene mayor interés en entenderse con el PSOE que con Vox.

A pesar de la generosidad de Vox, los acuerdos programáticos se han visto traicionados como en el caso de Andalucía. En estos momentos hemos ensayado otra fórmula con Isabel Díaz Ayuso. Ahora tendrá que negociar con nosotros los presupuestos y algunas leyes o tendrá que hacerlo con los socialistas... Pero no parece que tenga esa tentación como sí la tienen en Génova y otros líderes territoriales.

P: Por lo que dice parece que hay diferencias entre Ayuso y los demás. ¿Ha vuelto a hablar con Pablo Casado ahora que arranca el nuevo curso político?
R: Pablo Casado y yo hablamos por última vez en la moción de censura del mes de octubre y, efectivamente, parece que hay diferencias dentro del PP, pero yo no diría que hay dos posiciones. Diría que hay posiciones múltiples. Uno cuando escucha hablar del PP no se sabe si se refiere al PP de Feijoó, de Casado, de Isabel Díaz Ayuso… Mientras que Vox tiene el mismo mensaje inequívoco en toda España. No hay diferencia entre portavoces ni territorios.

El mensaje sobre el Estado de las Autonomías es el mismo en Barcelona y en Madrid; el mensaje sobre el concierto económico es el mismo en Bilbao que en Madrid y el mensaje sobre la política de agua es el mismo en Aragón que en Murcia. Eso no lo puede decir el PP que, por cierto, celebra su convención y no se sabe de qué PP se habla.

P: Entonces hace casi un año que no habla con Casado. ¿Y con Ayuso?
R: Con Ayuso sí hay interlocución.

P: Dice Cuca Gamarra que el feminismo y el ecologismo forman parte de la esencia del PP. ¿Es ese otro PP distinto al de la Comunidad de Madrid?
R: El problema es que no se sabe de qué hablan cuando hablan de feminismo y ecologismo. Nosotros creemos en la igualdad entre el hombre y la mujer y creemos en la conservación del medio ambiente, pero para eso no nos hace falta adoptar el vocabulario y las políticas de la izquierda. Parece que al PP le hace falta adoptar toda su terminología y todas sus políticas. Por eso entendemos que el PP está más cerca de pactar con el PSOE. No es una elección que hagamos nosotros, es una elección que hace el PP.

P: El papa Francisco ha aprovechado su visita a México para pedir perdón “por los pecados” durante la evangelización y Conquista de América. ¿Está de acuerdo con las críticas que ha recibido?
R: Lo que ha hecho el Papa es pedir perdón por los malos episodios que se pudieron cometer en aquellos tiempos, lo sorprendente es que no haya reivindicado también todos los buenos episodios que fueron la mayoría y que supusieron la liberación de los indios de la opresión, la esclavitud y el canibalismo.

Podemos estar muy orgullosos de haber llevado la Fe, de haber llevado los derechos y del mestizaje que España protagonizó. Creo que es la mayor obra de hermanamiento universal que un pueblo ha aportado en la historia de la humanidad. Pero yo no respondo a la leyenda negra sobre España con una leyenda rosa. Es evidente que en cualquier época se cometen errores y excesos, pero creo que tenemos que estar orgullosos y no tenemos que pedir perdón.

P: Usted también ha estado en México hace poco. ¿Están teniendo dificultades para tejer las alianzas internacionales que pretenden? ¿Cree que la izquierda se organiza mejor?
R: Estamos haciendo todo lo que podemos, aunque con muchas dificultades. Es verdad que la izquierda y, especialmente, el narcocomunismo, lleva mucho tiempo organizado en Iberoamérica con grupos como el de Puebla y foros como el de Sao Paulo. No se trata solo de un manifiesto, son grupos que trabajan de manera organizada y coordinada.

Hemos respondido con la Carta de Madrid, que tampoco quiere ser solo un manifiesto, sino que tiene la vocación de crear el Grupo de Madrid. Hemos llamado a sumarse a personas de distintos planteamientos ideológicos que están de acuerdo en lo mínimo: en defender el Estado de derecho, la democracia, la libertad, la separación de poderes y la recuperación de la prosperidad con la que ha terminado el comunismo. Nos sorprende la gran acogida que está teniendo nuestra iniciativa, pero también es consecuencia de la influencia de España en Iberoamérica, una influencia a la que hemos renunciado.

P: ¿También es más difícil para la derecha tejer lazos a nivel nacional? En Andalucía llevan tiempo reclamando adelanto electoral y escenificando la ruptura de relaciones con Juanma Moreno...
R: En realidad parece más difícil tejer esas alianzas en el ámbito de la derecha fundamentalmente porque el PP es muy sensible a la demonización por parte de la izquierda. Les incomoda profundamente. No son capaces de dar una batalla cultural y política y eso hace que de Vox solo quieran los votos para las investiduras y los presupuestos, pero no los planteamientos.

No digo que no los quieran sus militantes y votantes, estoy seguro de que muchos los comparten igual que los comparten la mayor parte de los votantes de la izquierda, por ejemplo, en materia de inmigración ilegal. Pero el PP tiene una gran incomodidad a ser señalado con el dedo por la izquierda y eso dificulta que cumpla los pactos con Vox. No es que Vox rompa relaciones, es que les decimos que no van a tener nuestros votos si no cumplen sus compromisos.

Nos votan muchas personas que quieren políticas concretas, no para que Espinosa de los Monteros, Ortega Smith, Olona o yo se los entreguemos a cambio de nada. Y cuando digo a cambio de nada no hablo de consejerías ni cargos. Es verdad que cuando uno está fuera de los gobiernos tiene muchas dificultades.

P: ¿Es solo porque Moreno no cumple con los pactos o es que Vox teme verse perjudicado en las urnas si logra agotar la legislatura?
R: Es única y exclusivamente por incumplimiento de los acuerdos. No hay otra razón, creo que hemos actuado siempre con generosidad. La investidura de Ayuso la facilitamos a cambio de nada porque nuestra función era impedir el asalto comunista. Ahora ella tiene que gobernar y, si quiere, tendrá que hablar con nosotros.

No fue el mejor resultado para Vox, pero sí para España. En Cataluña ocurrió lo contrario. Fue un gran resultado para el partido, pero no para España. Queremos poner los intereses de España por encima de los intereses partidistas.

P: En Castilla y León siguen la misma estrategia. Acaban de abrir una sede en el centro de Valladolid y también piden elecciones. ¿Se han disparado allí sus afiliados?
R: Los afiliados están creciendo en toda España. En Castilla y León está pasando lo mismo que pasa en Andalucía y Murcia y en el Parlamento español. Los parlamentos que fueron elegidos hace dos años cada vez representan menos a la voluntad de los españoles porque la situación política ha cambiado mucho, afrontamos crisis que ni imaginábamos y hemos sido engañados por Pedro Sánchez. Y también porque hay un partido que está en descomposición, pero que sigue jugando un papel esencial en comunidades como Andalucía y Castilla y león. Por eso creemos que hay que volver a dar la voz a los españoles.
País Vasco, ¿kriptonita para Abascal?

P: Se les sigue resistiendo Galicia y País Vasco, aunque en esta última CCAA lograron una diputada. ¿Qué sintió al volver para manifestarse contra el homenaje a Parot? ¿Cree que algún día será profeta en su tierra o es una batalla perdida?

R: Yo no doy ninguna batalla por perdida. Creo recordar que hace 125 años un personaje que era un perfecto loco llamado Sabino Arana se inventó el nacionalismo vasco. Hoy el PNV, heredero de Sabino Arana y que tiene una fundación con su nombre y erige estatuas dedicadas a un fascista, es un partido que gobierna con amplia mayoría en País Vasco. Cuando alguien defiende una idea de manera sostenida y persevera es capaz de convencer de que esa idea es la correcta.

Ellos han sido capaces de convencer a muchas personas de que ideas incorrectas son las adecuadas, por lo que no tengo ninguna duda de que las personas que tenemos ideas asentadas en el sentido común y que no suponen ninguna ruptura vamos a lograr que en el País Vasco, más pronto que tarde, Vox sea una fuerza importante.

A mí me emociona mucho ver cuando repaso los resultados electorales cómo en los pueblos más perdidos de Guipúzcoa o Vizcaya, en lugares impensables, porque la gente no se atreve a decir lo que vota, elija la papeleta de Vox. En lugares donde se ha asesinado muchísimo hay gente que elige la papeleta de Vox.

P: ¿A qué atribuye las amplias mayorías del PNV?
R: No tengo ninguna duda de que si el PNV y el separatismo han llegado a tanto ha sido gracias al auxilio de ETA. Sin las pistolas no habrían sido nadie. Y a pasear de esto todavía hay vascos que se resisten y que defienden su libertad y su identidad dual vasca y española. Estoy convencido de que será una batalla muy larga y no me llevo a engaño, pero acabaremos haciendo que esas ideas triunfen. En el caso de Galicia es distinto y en Cataluña somos una fuerza significativa. Vox es el primer partido nacional en Cataluña porque el PSC no lo es. Quizás nadie podía imaginarse que eso iba a suceder, ni siquiera nosotros.

P: El Gobierno vasco acaba de asumir las competencias de prisiones y Urkullu ya ha quitado los escudos de España de las cárceles. También pide al universo de ETA que 10 años después del cese admita la "injusticia" de su violencia. ¿Qué opinión personal y política tiene del lehendakari?
R: Mi opinión personal no es relevante, lo relevante es mi opinión política sobre Íñigo Urkullu y sobre el PNV. A veces parece más radical, a veces parece más moderado, pero es el mismo PNV adaptado a los tiempos, adaptado a su objetivo de conseguir el poder y, finalmente, a su objetivo de lograr la separación de España. Por lo tanto, yo solo puedo juzgar con mucha serenidad que es un partido que ha jugado a la equidistancia con el terrorismo y que se ha aprovechado de la debilidad y de la falta de fortaleza de los distintos gobiernos de España.

Tenemos que hacer una gran autocrítica de lo que ha pasado durante los gobiernos de Felipe González y José María Aznar que, al final, optaron por apoyarse en partidos separatistas porque eran incapaces de alcanzar acuerdos. Eso nos ha llevado a un callejón sin salida y a que pedro Sánchez haya dado un paso más allá haciendo que el Gobierno de España saque los presupuestos con el apoyo de los herederos de ETA. No es normal que el destino de los españoles esté en mano de grupos pequeños separatistas, terroristas e, incluso, locales como Guitarte Existe.
Atentado en Torre Pacheco

P: Del terrorismo de ETA al yihadista. ¿Por qué cree que el atropello masivo de Torre Pacheco ha pasado desapercibido?
R: Tenemos un Gobierno con falta de escrúpulos que calla sobre un atentado terrorista, pero hace sainetes de cuchillos, balas y bulos como el del chico de Malasaña. No quiere hacer ninguna reflexión sobre su responsabilidad con el efecto llamada y tiene tanto poder para dirigir las grandes televisiones en España que un atentado yihadista pasa desapercibido.

No han sido capaces de discriminar quién puede venir a España y quién no. Discriminar es diferenciar y queremos que vengan de un sitio y no de otro porque tienen una forma de vida parecida. Algunas formas de vivir son incompatibles con la nuestra, sobre todo con respecto a las mujeres y a los homosexuales. A Vox se le señala como machista y homófobo, pero creo que cada vez más mujeres y homosexuales sienten que quienes les están defendiendo frente a esos nuevos riesgos son los miembros de Vox.

P: Un tema que no ha pasado desapercibido en los medios es el de uno de los diputados de Vox llamando "bruja" a una parlamentaria socialista. ¿La crispación que se percibe en el Congreso es el reflejo de la que existe en la calle o son los diputados los que contribuyen a crispar el ambiente?
R: Se sabe que un diputado de Vox llama "bruja" a una diputada del PSOE, pero pasa desapercibido cuando a nosotros nos llaman "nazis" y "asesinos". Hablar en esos términos no es lo deseable, pero no hay que exagerar con las salidas de tono en el Congreso. Pasa en las naciones con mayor trayectoria democrática. Yo no quiero que se retire lo que dicen de nosotros, quiero que conste en acta.

La teoría de la crispación tiene una pequeña trampa. Hay demasiada exageración con ese tema. Hay crispación desde que a la izquierda se le lleva la contraria. Cuando el PP no se opone al avance ideológico de la izquierda no la hay. Bienvenida sea la crispación si los españoles están mejor representados en el Congreso.

P: "Haberlas haylas". ¿Hay brujas en Las Cortes como insinuó en Twitter? ¿Quiénes?
R: Fue un modo de denunciar el intento de coartar la libertad de expresión de un diputado y fue un intento de denunciar a los ofendiditos. No se puede decir "bruja", pero los que más insultan y más agreden sí pueden decir cosas verdaderamente graves como "nazi". Los nazis fueron protagonistas de los peores crímenes, pero parece que es más grave que te llamen "bruja". Contribuí a rebajar los ánimos con una expresión popular gallega que me pareció oportuna.
Contra el Pasaporte Covid-19

P: Ustedes abogan por la libertad a la hora de vacunarse. Dentro de su partido hay diputados como Juan Luis Steegmann que defienden las vacunas a ultranza y otros que las cuestionan. ¿Le molesta que le pregunten si se ha vacunado?
R: A mí no me molesta que me lo pregunten, pero espero que a nadie le moleste que yo no lo conteste. No lo contesto por varias razones, pero la fundamental es por coherencia con nuestra posición frente al pasaporte Covid-19. Entendemos que si hay libertad para vacunarse o para no hacerlo, que la hay, no tiene sentido que esa libertad real solo sea formal. Efectivamente, esa libertad estaría impedida a través de un pasaporte Covid. No hay diferencias con respecto a eso. En Vox hemos sido los primeros en pedir la llegada de vacunas, en pedir controles en los aeropuertos… Ahora bien, estamos de verdad con el derecho de los españoles a elegir si quieren vacunarse o no en base a la información de la que disponen.

Sabemos que las vacunas son una evidente proeza científica en tan poco tiempo, sabemos que pueden tener inconvenientes y creemos que los españoles son adultos para tomar decisiones sobre su propia salud sin que nadie les obligue a declarar sobre su salud. Me atrevo a decir que ahora mismo soy el único político que puede decir que respeta profundamente a todas las personas que han decidido vacunarse y también a las que no.

P: ¿Entiendo entonces que a Vox no le está perjudicando la defensa que hacen del partido los grupos de antivacunas en redes sociales?
R: A Vox le apoyan los españoles individualmente por muchas razones. Hay gente que comparte todo nuestro programa, gente que solo comparte una parte del programa, otra que solo comparte una única medida que le es suficiente para apoyarnos… No sé por qué nos apoyarán los grupos que denomináis así, si es que nos apoyan, porque yo también he visto muchas críticas hacia el partido… En definitiva, Vox se dirige a todos los españoles individualmente y en ningún caso se dirige a ningún grupo de presión en ninguna materia.

Los grandes medios de comunicación y la trasformación de la realidad: ¿quién marca la agenda?
Javier Torres. https://gaceta.es 3 Octubre 2021

El bombardeo de propaganda es tan intenso y masivo que ya apenas se distingue la realidad de la ficción. Hay noticias que conviene ocultar aunque haya atentados con muertos y otras que no lo son pero que se elevan a la categoría de emergencia nacional (término que no se aplica a la factura de la luz o el paro juvenil) a pesar de que sean un burdo montaje. Es cada vez más evidente que gran parte de los intermediarios -medios tradicionales- no se preocupan por difundir la realidad, sino por transformarla. Y a veces hasta de crearla, como hacía el fotógrafo de Camino a la perdición llegando siempre el primero a la escena del crimen sencillamente porque él era el asesino.

Por eso hay que preguntarse quién toca la campana cuando, de repente, un puñado de manifestantes (no hace falta que sean más de 100 o 200) se convierte en noticia diaria y su causa es apadrinada por multinacionales, medios de comunicación, gobiernos y organizaciones supranacionales. Siempre -nos dicen- de manera espontánea. Ha sucedido con el cambio climático, cuyo icono es hoy una niña convertida en pepito grillo de gobiernos y enemiga del coche, primer medio de transporte de los trabajadores. También lo hemos visto con el racismo y Black Lives Matter, movimiento nacido en 2013 aunque misteriosamente reproducido masivamente en la totalidad de Estados Unidos unos meses antes de las elecciones de 2020 que acabarían con Donald Trump. De pronto, las estrellas de Hollywood y la NBA, las televisiones y multinacionales más poderosas, las ‘Big Tech’ como Facebook, Google, Youtube o Twitter y distintos gobiernos bajo la influencia de éstas, obligaron a arrodillarse a occidente. El chantaje era potente: quien no hinque la rodilla es un racista.

En España las cosas no son muy diferentes. Los grandes medios de comunicación y sus partidos predilectos respaldados por el Ibex 35 deciden en estrechísima simbiosis qué es noticia. Si un rapero es condenado a prisión por enaltecimiento del terrorismo de bandas como ETA, los Grapo, Terra Lliure o Al Qaeda, la extrema izquierda sale a las calles de Madrid y Barcelona a quemar contenedores con el patrocinio en directo de las televisiones y medios que transforman las agresiones a policías y escaparates destrozados en un sesudo debate por la libertad de expresión. Aunque los sentidos del telespectador perciben violencia y caos, la realidad pasada por la trituradora del canal nos acaba convenciendo de que son pequeñas algaradas plenamente justificadas por una causa justa como la libertad de un artista. Por el contrario, si cuatro o cinco personas rezan ante una clínica abortista para ofrecer ayuda a las mujeres que van a abortar, entonces son tildadas de “ultras”.

A veces es peor el silencio que el insulto. Sucede con el precio de la luz, que bate récords a diario sin que provoque la más mínima alteración del orden público. Quizá en circunstancias normales de equidad informativa hubiera provocado ya manifestaciones multitudinarias. De momento, la que se celebró hace dos semanas con miles de asistentes fue ignorada por los mismos que dieron en directo al centenar de radicales que se enfrentó a la policía cuando la detención del rapero. En su lugar, las televisiones pusieron el foco en una sospechosa manifestación homófoba autorizada por la delegación del Gobierno en el barrio de Chueca.

Si la factura de la luz no mueve a escándalo tampoco los abusos sexuales que han sufrido las menores tuteladas por el gobierno balear. El PSOE, Més y Unidas Podemos votaron en contra de la creación de una comisión de investigación un mes después de que el Parlamento Europeo les pidiese explicaciones. El motivo, naturalmente, es el color político (socialista) del ejecutivo autonómico, que tampoco ha suscitado la emisión de programas especiales en televisión ni la movilización del subvencionadísimo lobby feminista.

En los últimos días también ha pasado desapercibido el atentado yihadista de Murcia. El 17 de septiembre un joven musulmán de 28 años, Abdellah Gmara, estrelló su coche contra una terraza en Torre Pacheco matando a dos personas e hiriendo a cuatro. La Guardia Civil y la Audiencia Nacional investigan el caso como un acto de terrorismo, pues el autor del ataque dejó tres cartas en las que proclamaba su acción como tal, reclamaba “justicia para el islam” y reivindicaba la shahada o profesión de fe islámica (“No hay más dios que Alá, y Mahoma es su profeta”). Además escribió que quería “justicia para las violaciones y asesinatos telepáticos”, frase a la que se agarran con entusiasmo quienes tratan de desligar la motivación yihadista del crimen. El miércoles en el programa “La linterna” de COPE dos periodistas hablaron del asunto:

-En su caso no había material de propaganda como suele ser habitual en los registros en los incidentes como este. […] Su hermano dice que no era especialmente religioso, ningún grupo yihadista ha ensalzado su acción. El autor del atropello eligió una terraza de una pedanía de Murcia de 6.000 habitantes, no parece que sea el mejor escaparate para hacer una acción terrorista.

-Claro, si un zumbado grita ‘gora ETA’ y comete un atentado eso no tiene por qué ser ETA, puede ser un zumbado.

A continuación, uno de los periodistas hace incapié en que en las redes sociales del autor del atentado no se aprecia radicalismo:

-No lo veo especialmente radical. Seguía cuentas de mujeres en bikini, hay mucho fútbol, la última foto colgada días antes del atentado aparece con un atuendo perfectamente occidental con tejanos y camiseta de manga corta, no llevaba barba larga…

El conductor del programa, sentencia:
-Lo dicho, cómo están las cabezas.

El diálogo, con todos sus matices, acabó siendo una reflexión sobre los lobos solitarios dejando caer que no se trata de un atentado yihadista, ya que por mucho que el autor lo reivindique, el islam no tiene nada que ver: en ese caso se trataría de una persona con trastornos mentales.

La inercia informativa conduce este tipo de noticias (cuando se dan) hacia la separación religión (islam) – asesino (loco). Justo lo contrario sucede cuando un hombre asesina a su mujer, entonces es “terrorismo machista” sin discusión, y eso que quienes matan a sus parejas no lo hacen reivindicando nada ni forman parte de una organización criminal que conspira contra el sexo femenino. Pero a fuerza de repetirlo los medios han logrado que cale la idea: los atentados yihadistas no tienen que ver con el islam (religión de paz) pero que un hombre mate a su esposa es terrorismo causado por el heteropatriarcado.

No se trata de explicar la realidad sino de construir una paralela haciendo creer a la sociedad ficciones como que España es un país peligroso para las mujeres y homosexuales amenazados por la misma violencia ultraderechista que padecen los escasos inmigrantes ilegales que llegan a nuestro país a pagarnos las pensiones.

El PNV se lo lleva todo

Graciano Palomo okdiario 3 Octubre 2021

Sin demasiado ruido, sin necesidad de recurrir a los “txistus” de aquel lendakari enloquecido (Ibarretxe), el PNV de Urkullu, Ortuzar y Esteban va llenando su propia ruta, aprovechando en esta ocasión la enorme debilidad del Gobierno Sánchez.

No sólo ha conseguido las transferencias de soberanía y mando en las cárceles vascas. Esa transferencia resultará un magnífico negocio, porque el gasto que acarree a las arcas euskaldunas lo descontará multiplicado por tres del “cupo”, esto es, de lo que tiene que pagar al Estado en la recaudación de impuestos.

Hay que recordar que desde hace años, la comunidad autónoma vasca cuesta un riñón al resto de los territorios de España. Su hacienda foral, además de un anacronismo insufrible en Europa, es un pésimo negocio para el resto de los territorios del Estado que aportan en su conjunto más de lo que reciben. ¿De dónde viene, entonces, esa prepotencia chulesca?

Hay que reconocer a la tríada gobernante -Urkullu, Ortuzar, Esteban- una habilidad casi “hebraica” a la hora de sacar tajada, pieza a pieza, a lo que ellos llaman un tanto despectivamente “Madrid”. Saben aprovechar con determinación jesuítica (su adn es mitad carlista, mitad discípulos del santo de Loyola) las debilidades de “Madrid”. Con todos los gobiernos, pero muy especialmente, con este de Sánchez que les resulta un auténtico e inesperado “chollo”. Su parroquia es más parroquia que nunca y toda su CA un predio exclusivo. Su vieja ambición de controlar las prisiones vascas -no hace falta ser un analista de “Gara” para entenderlo-es un hecho a partir de ayer y, encima, el negocio es completo.

¡Qué genios progresistas y solidarios! De Sabino Arana, el progre, a San Urkullu.

Matones separatistas hostigan a miembros de Vox por las calles de un pueblo de Barcelona
Miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) de Rubí amenazan de muerte a una comitiva del partido conservador
Pablo Planas. Libertad Digital 3 Octubre 2021

Cada vez menos gente asiste a las convocatorias de las organizaciones y partidos independentistas. Este sábado, sólo unos cientos de personas secundaron las tres marchas organizadas por la Assemblea Nacional Catalana (ANC) en las provincias de Lérida, Gerona y Tarragona. Al tiempo, aumenta la crispación en el separatismo, como pudieron comprobar también este sábado los miembros de una comitiva de Vox que visitaban un mercado en la población barcelonesa de Rubí.

La comitiva estaba encabezada por el dirigente del partido en Barcelona Juan Garriga Domenech. Al poco de comenzar el paseo, unos matones de los Comités de Defensa de la República (CDR) han comenzado a proferir todo tipo de amenazas e insultos. Los militantes de Vox han captado con sus teléfonos móviles las escenas de tensión. Un individuo se abalanzaba sobre un militante de Vox gritando: "¡Ve grabando, ve grabando, me cago en D... que te meteré una mano de ostias!". Otro amenazaba: "Os iremos a buscar". El resto hacía gestos obscenos, llamaba "nazis" a los miembros de Vox y coreaba la consigna: "fuera fascistas de nuestros barrios" como han denunciado en las redes sociales.

Este tipo de escenas son habituales en Cataluña. Los separatistas han puesto en la diana a los miembros y dirigentes de Vox, que también son señalados en el Parlamento catalán por los portavoces independentistas o por la propia presidenta de la Cámara, Laura Borràs. Salvo Ciudadanos y PP, que también sufren este tipo de hostigamiento, nadie condena estos actos de violencia.


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