AGLI Recortes de Prensa   Lunes 4  Octubre  2021

España se aproxima al peligroso camino de la estanflación
José María Rotellar. Libertad Digital 4 Octubre 2021

Los precios de la energía son responsables de una parte importante del ascenso de los precios, pero esta subida se está dando ya de manera generalizada en todos los productos.

Si el mes pasado decíamos que, al conocerse el dato del IPC de agosto, cuya tasa interanual había subido cuatro décimas y llegaba al 3,3%, la evolución de los precios era preocupante, ahora, con la publicación del indicador adelantado de septiembre, se confirman esos riesgos, ya que el IPC crece en siete décimas en tasa interanual, hasta situarse en el 4%.

Como decíamos entonces, desde noviembre del año pasado se está produciendo una escalada de la tasa anual de inflación, subiendo desde el -0,8% interanual de noviembre de 2020 hasta el 4% de este mes de agosto, con un pequeño respiro que reflejó el índice en el pasado mes de febrero, donde se aplanó ese mes para crecer, al mes siguiente, 1,3 puntos y continuar incrementándose en los meses restantes.

De hecho, el incremento del último año ha sido notable, desde el -0,5% de agosto de 2020 hasta el 4% actual, es decir, una subida de cuatro puntos y medio, con un aumento importante desde inicios de este ejercicio.

Sin duda, como decíamos, los precios de la energía son responsables de una parte importante del ascenso de los precios, pero esta subida se está dando ya de manera generalizada en todos los productos, como muestra el aumento de la inflación subyacente —que excluye los alimentos no elaborados y el componente energético—: si en agosto crecía una décima, en septiembre crece otras tres, hasta el 1%.

Esta subida supone un incremento del 42,86% de la tasa interanual en este mes, tras la subida del 16,67% del mes anterior (cuando subió del 0,6% al 0,7%), que, desgraciadamente, confirma la repercusión que el incremento energético está teniendo en toda la cadena de valor.

De hecho, al analizar la subyacente desde hace un año, vemos cómo se corrobora el alza generalizada de precios sin el impacto de alimentos no elaborados ni de los precios de la energía. Si en abril la tasa interanual de la subyacente era 0%, ahora es un punto superior, con un 1%, con repunte intenso desde julio. Por tanto, no se trata solo del terrible incremento del precio de la energía que, como ya vimos hace unas semanas, en más de un 55% se debe a costes regulados e intervenidos, ni al mercado, sino que empieza a haber una presión inflacionista generalizada.

De hecho, la situación de la subyacente empeora, ya que mientras que la tasa interanual del IPC general se incrementa un 21,21%, al pasar del 3,3% al 4%, la subyacente se incrementa el mencionado 42,86%, al subir del 0,7% al 1%. Es decir, el ritmo de aumento de la subyacente ya está siendo mayor que el del IPC general, con lo que la aceleración de la repercusión de la subida de precios por toda la economía se está propagando a una velocidad muy intensa.

Como bien recuerda siempre Pedro Schwartz y muchos olvidan, la inflación es un fenómeno monetario, y si sube se debe a que se financian con más masa monetaria los cuellos de botella y se introducen rigideces artificiales en los mercados, porque, de no ser así, cuando los precios subiesen en un sector o actividad, bajarían en otros mercados, pero el intervencionismo lo impide.

Todo ello, en medio de un crecimiento que se ha desacelerado mucho, como el INE certificó en su revisión del crecimiento del PIB del primer y segundo trimestre de 2021, al pasar de un crecimiento del PIB trimestral del 2,8% en ese segundo trimestre a que lo rebajase al 1,1%, es decir, lo ha deteriorado un 60,71% en su revisión. Adicionalmente, empeoró también la cifra del primer trimestre, al pasar de una caída trimestral de -0,4% a otra del -0,6%, con un empeoramiento del 50%.
Es más, como el Gobierno lo está fiando todo al efecto de los fondos europeos, habrá que recordarle que dicho efecto puede ser mucho menor en un entorno inflacionista, porque nominalmente el importe que se reciba valdrá mucho menos, elemento que hará que su repercusión en el crecimiento sea más pequeña.

Esto se produce con unas elevadas tasas de desempleo: 15,2% de media para 2021 y 14,1% para 2022, siendo, además, tasas calculadas para un crecimiento esperado muy superior al que parece que se alcanzará, pues se corresponden con las del cuadro macroeconómico que el Gobierno, pese a la revisión a la baja del INE (empeoramiento, como hemos visto, de un 50% el ITR y de un 60,71% el IITR), ha mantenido de manera excesivamente optimista, de forma que es probable que la tasa de paro sea superior.

Todo ello no hace sino confirmar que es muy probable que vayamos hacia un estancamiento del crecimiento, con elevado desempleo y un importante incremento de precios (que elevará los costes de las empresas, de las pensiones y del gasto público, entre otros factores que sufrirán ese impacto), que mermará la capacidad adquisitiva y, con ello, afectará negativamente a la actividad económica y al empleo, empeorándolos más. Es decir, corremos el riesgo de que avancemos hacia una peligrosa situación de estanflación, que habría que evitar con reformas estructurales, reducción del gasto, estabilidad presupuestaria, ninguna subida de impuestos y avance, prudentemente, hacia la ortodoxia monetaria.

Una nación descoyuntada
Amando de Miguel. Libertad Digital 4 Octubre 2021

Convengamos en que la "España contemporánea" comprende, aproximadamente, el último siglo y medio, unas cinco generaciones, si admitimos el criterio del lapso generacional de unos 30 años. Son los años que separan la edad de los padres y la de los hijos.

La constante espectacular de la política española del periodo considerado es el enfrentamiento (a veces, violento) entre las derechas y las izquierdas, se llamen como se llamen. En las dos primeras generaciones, las derechas comprendían las varias versiones del conservadurismo, incluidos los regionalismos (vascos y catalanes) y las secuelas del carlismo. En las tres últimas generaciones, los dos bandos se hallan mejor definidos: las derechas frente a las izquierdas. Este último bloque comprende los comunistas, socialistas e independentistas (sobre todo, vascos y catalanes). Lo característico de ese conglomerado es el silencio o el desprecio con que tratan a los símbolos de España: la bandera o el himno. Tanto es, así, que los dos sujetos del enfrentamiento ideológico podrían etiquetarse, ahora, como los "españistas" frente a los "hispanóbos". Si se quiere, son dos formas de nacionalismo, que, solo, pueden darse en España.

Aunque pueda parecer extraño, en la España actual, son hegemónicos los "hispanófobos", no solo porque gobiernan en España o en algunas regiones, sino porque dominan la cultura. Entiéndase esa palabra en su más amplio sentido. Nótese la hegemonía izquierdista o "hispanófoba" por el siguiente hecho de la última generación. Cuando gobierna el Partido Popular (el grupo más destacado de las derechas), se pliega a los cambios introducidos, antes, por el PSOE (el representante más caracterizado de las izquierdas).

La situación de eventual minoría de las derechas se debe a su complejo de inferioridad frente a la hegemonía de las izquierdas. En los últimos años, se ha intentado reconstituir el equilibrio con la aparición de Vox. Es el tercer partido de las Cortes por número de votos y se opone a la "hispanofobia" de forma más tajante. Lo interesante es que los dirigentes nacionales del PP desprecian a Vox (por celos) y los "hispanófobos" lo odian (por temor). La imposible solución al enigma es que los del PP necesitan a Vox como aliado; es la única opción para formar un bloque potente de "españismo". Más peliagudo, aún, es que los "hispanófobos" renuncien a sus fobias; es inútil, son parte de su constitución anímica. Por si fuera poco, escasa fortuna puede tener un bloque de izquierdas con los "independentistas" o secesionistas dentro. Se trata de una alianza autodestructiva.

Tal es el rompecabezas último, que la síntesis española es una nación descoyuntada, en la cual no se termina por levantar un Estado como Dios manda.

Vaya este párrafo a modo de rectificación de algunos artículos anteriores. Se conoce que, como soy de Letras, patino un poco en mis apreciaciones sobre la naturaleza de las cosas. Menos mal que, entre mis lectores, los hay de Ciencias y me ayudan a modificar ciertos desvíos. Por ejemplo, José Antonio Martínez Pons, eminente científico, me señala que el contacto de la lava del volcán con el agua del mar no puede producir nuevos "elementos". Ese proceso se elabora en el movimiento de las galaxias. Bien, yo manejaba "elementos" en su acepción vulgar. José Luis de Miguel (destacado arquitecto, experto en sismos) me demuestra lo burro que soy al argüir que muchas casas de la Palma se han edificado en la ladera del volcán. No me percaté de que toda la isla es, realmente, la ladera del volcán. Así pues, si se edifica, no puede hacerse más que en las proximidades del volcán, que, además, presenta varios cráteres.

Jesús García Castrillo me corrige mi ligera apreciación en otro artículo. "Los bisexuales sí pueden dejar descendencia". Tiene razón "el abuelo Chus" ¡Cuánto aprendo de mis lectores!

Primero reformar, después renovar
Rosa Díez. okdiario 4 Octubre 2021

Primero reformar, después renovar. Esta es una de las conclusiones principales del informe de evaluación de la Cuarta ronda sobre España elaborado por el Grupo de Estados Contra la Corrupción (GRECO) y que repasa los incumplimientos de España sobre las reiteradas recomendaciones que el Grupo ha venido haciendo desde 2014 para prevención de la corrupción con respecto a los parlamentarios, jueces y fiscales.

Es llamativo que este informe, demoledor contra el Gobierno de Pedro Sánchez, haya pasado prácticamente inadvertido en los medios de comunicación. A día de hoy, la inmensa mayoría de los españoles o no tiene ni idea de que el GRECO ha vuelto a señalar las deficiencias de España en materia de independencia judicial, o se han quedado con el titular propagandístico que ha colocado Moncloa en sus medios afines –o sea, en la inmensa mayoría- en el que afirmaba su “satisfacción” por el contenido de un informe que apenas nadie conoce.

Bueno, pues vamos poner luz sobre el nuevo tirón de orejas que el Grupo de Estados Contra la Corrupción le ha dado al Gobierno de España copiando expresamente algunos párrafos del informe aprobado en marzo de 2021 y que ahora se ha dado a conocer:

Prevención de la corrupción con respecto a los jueces.
Recomendación V.
“GRECO recomendó que se realizara una evaluación del marco legislativo que rige el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y de sus efectos en la independencia real y percibida de este órgano de cualquier influencia indebida, con miras a subsanar cualquier deficiencia que se detecte”.

“GRECO señala que la información facilitada por las autoridades no aporta nada nuevo a lo que ya se había analizado en el informe de evaluación de la Cuarta Ronda de 2013. Hoy, la situación es exactamente la misma, y las preocupaciones expresadas por GRECO a la luz de ello continúan igual, si no más, que antes. En ese momento, GRECO subrayó que uno de los objetivos más notables de un consejo judicial, siempre que exista, es salvaguardar la independencia del poder judicial, tanto en apariencia como en la práctica. Señaló además que el resultado en España había sido todo lo contrario, como lo ponía de manifiesto la reiterada inquietud pública en este ámbito. GRECO señaló las normas aplicables del Consejo de Europa relativas a la elección a los miembros judiciales de los consejos judiciales: cuando existe una composición mixta de los consejos judiciales, para la selección de los miembros judiciales, se aconseja que estos sean elegidos por sus pares (siguiendo métodos que garanticen la representación más amplia del poder judicial en todos los niveles) y que las autoridades políticas como el parlamento o el poder ejecutivo no participe en en ninguna etapa del proceso de selección».

“En este contexto, GRECO solo puede lamentar la falta de un avance positivo tangible en este ámbito. GRECO insta a las autoridades a que apliquen sin demora la recomendación V . Al hacerlo, es sumamente importante que se consulte al poder judicial y que tenga voz en las decisiones clave relativas a su funcionamiento y a sus prioridades. Los debates necesarios a este respecto con otros poderes del Estado deben celebrarse en un clima de respeto mutuo y tener especialmente en cuenta la preservación de la independencia y la imparcialidad del poder judicial”.

“GRECO concluye que la recomendación V no se ha cumplido”.
O sea, que el Grupo de Estados contra la Corrupción insta a España a reformar el marco legislativo con el que se elige a los miembros del Consejo General del Poder Judicial. Primero reformar; después, renovar.

Prevención de la corrupción con respecto a los fiscales.
Recomendación IX.
Greco recomendó: 1) reconsiderar el método de selección y el mandato del Fiscal General; 2) establecer requisitos y procedimiento jurídicos claros para aumentar la transparencia de la comunicación entre el fiscal general y el Gobierno; 3) estudiar otras vías para dotar de una mayor autonomía a la gestión de los medios del Ministerio Fiscal.

Analizados punto por punto cada uno de estos apartados el informe resume de manera muy crítica la situación en la que se encuentra la Fiscalía en España:

“En cuanto al tercer apartado de la recomendación, GRECO reitera sus dudas sobre el hecho de que el Ministerio de Justicia decida sobre la asignación de personas en las diferentes fiscalías, entre ellas la especializada en la lucha contra la corrupción y la criminalidad organizada, ya que la autonomía de gestión es una garantía importante de la independencia y eficiencia del Ministerio Fiscal”.

“Por esta razón, GRECO solo puede reiterar la necesidad de una mayor reflexión sobre las garantías adicionales que pueden introducirse en el Ministerio Fiscal español para protegerlo de interferencias indebidas. GRECO alienta a las autoridades a que piensen en profundidad a este respecto, entre otras cosas , teniendo presentes las consideraciones ya señaladas en el Informe de Evaluación de la Cuarta Ronda en relación con la cuestión de las puertas giratorias, en particular, en lo que respecta a la actividad política” .

Que el Grupo de Estados contra la Corrupción vuelva a señalar la interferencia del Gobierno a la hora de nombrar los fiscales y la existencia de puertas giratorias a la hora de elegir al Fiscal General del Estado coloca a España a un paso de ser sancionada por no respetar los estándares democráticos europeos. No somos Polonia… pero ahí vamos. Y eso que el GRECO no conoce que la novio de la Fiscal General del Estado tiene un contrato millonario con un grupo empresarial venezolano por facilitar los contactos y realizar gestiones con la Fiscalía.

El informe concluye destacando que no se han cumplido aún cinco de las once recomendaciones e insta al jefe de la Delegación de España ( o sea, al Gobierno) a que presente información adicional sobre la aplicación de las recomendaciones II, V, IV, IX y XI antes del 31 de marzo de 2022.

Bueno, pues esto es lo que hay: una nueva llamada de atención de las instituciones europeas sobre las prácticas antidemocráticas del Gobierno social comunista de España, empeñado en controlar los órganos de la justicia y en tener la fiscalía a su servicio para gobernar de forma despótica y tratar de garantizarse la impunidad penal por sus actos.

Sin justicia independiente, no hay democracia. Bien lo saben Pedro Sánchez y sus socios… Escrito queda una vez más.

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Sólo encontrarán dragones

https://gaceta.es/editorial 4 Octubre 2021

Desde aquel cercano 3 de octubre de 2017, cuando Su Majestad el Rey Felipe VI se asomó a España a través de la televisión y zanjó con un mensaje contundente la hasta entonces pusilánime respuesta del Estado al desafío republicano catalán, mucho ha pasado y nada de todo ese mucho ha sido bueno para la nación.

En aquel tiempo tan cercano de 2017, los españoles tratábamos de salir a dentelladas de deuda pública y reformas laborales de la crisis económica en la que nos instaló Zapatero, aquel que prometió el pleno empleo y que hoy, en el colmo del cinismo, se hace cruces invertidas al pensar que Trump llegó a ser presidente. Los españoles habían encargado a Mariano Rajoy que liderara el desmantelamiento de la pavorosa herencia social, económica y siempre política que nos había dejado ese cuentanubes amigo cercanísimo de tiranos sudamericanos. El encargo, por supuesto, incluía la defensa sin titubeos de la unidad de España, amenazada por segunda vez desde que Pascual Maragall revelara que el problema del nacionalismo catalán era la corrupción institucionalizada del 3 por ciento.

Mariano Rajoy, y hoy es posible juzgarlo con la mayor objetividad, no cumplió el encargo. Incapaz de frenar en tiempo y forma la traición de los poderes delegados de España en Cataluña, incapaz de impedir la fuga de un fulano radicalizado al que habían colocado como presidente de la Generalidad catalana, e incapaz de despejar la sombra de la corrupción de su partido, aceptó que el socialismo, tantas veces cómplice del nacionalismo y mil veces más corrupto, le arrebatara el Gobierno con una moción de censura apoyada por partidos que, después de lo ocurrido el 1 de octubre de 2017, no cabe duda de que deberían haber sido ilegalizados por su flagrante traición a la Constitución.

Parece que fue hace 20 años (que el tiempo es relativo según vayas ganando o perdiendo), pero fue ayer mismo cuando una España herida y todavía patidifusa contempló la llegada al Palacio de La Moncloa del Pedro Sánchez, el que un día, a buen seguro, será recordado como el santo patrón laico de los mediocres.

Hoy estamos peor que entonces. Y no sólo por los efectos estadísticos del virus chino, ni tampoco por la constatación de que las estructuras del Estado, incluida la mejor Sanidad del mundo, fracasaron durante los primeros meses de la pandemia.

En el asunto del llamado proceso catalán, la realidad es que los partidos que dieron el golpe siguen gobernando en Cataluña y son el puntal del Gobierno socialcomunista español. A una sentencia incalificable del Supremo que decidió que todo había sido un ensueño, le siguieron unos indultos tan anticonstitucionales como los sucesivos Estados de Alarma decretados por el Gobierno. Cuatro años y un día después, la imagen de la autoridad de España es la del presidente Sánchez, doctor (?) en Economía, inclinado ante una bandera regional mientras los golpistas retiran la bandera nacional envalentonados por la impunidad que les proporciona haber arrastrado a un Gobierno a una mesa de negociación.

Cuatro años y un día después de que el Rey diera un puñetazo encima de la mesa para despertar al Estado dormido, los golpistas catalanes indultados o fugados gracias a unos burócratas europeos que sólo nos demuestran desprecio, aseguran que lo volverán a hacer. Y todos los españoles, los de bien y los otros, sabemos que así será. Y será así porque el Estado ya no está dormido, sino que está despierto y es consciente, como lo fue durante los primeros meses de la pandemia, de su propia inutilidad a la hora de protegerse. Una inutilidad inversamente proporcional a su capacidad para esquilmar el bolsillo de los españoles.

Desde La Gaceta de la Iberosfera rogamos a todos los políticos españoles, a los que merezcan tal nombre, que relean el discurso del Rey y que lo tomen hoy como lo que fue hace cuatro años: una guía imprescindible para la supervivencia de la nación española. Si no lo siguen, si se obstinan en ir por caminos peligrosos con desprecio de las enseñanzas de la Historia de España, sólo encontrarán dragones.

En la esperanza de que algún político nos haga caso, volcamos a continuación el discurso íntegro de Felipe VI a la nación española del 3 de octubre de 2017. Scripta manent.

«Buenas noches,
Estamos viviendo momentos muy graves para nuestra vida democrática. Y en estas circunstancias, quiero dirigirme directamente a todos los españoles. Todos hemos sido testigos de los hechos que se han ido produciendo en Cataluña, con la pretensión final de la Generalitat de que sea proclamada -ilegalmente-la independencia de Cataluña.

Desde hace ya tiempo, determinadas autoridades de Cataluña, de una manera reiterada, consciente y deliberada, han venido incumpliendo la Constitución y su Estatuto de Autonomía, que es la Ley que reconoce, protege y ampara sus instituciones históricas y su autogobierno.

Con sus decisiones han vulnerado de manera sistemática las normas aprobadas legal y legítimamente, demostrando una deslealtad inadmisible hacia los poderes del Estado. Un Estado al que, precisamente, esas autoridades representan en Cataluña.

Han quebrantado los principios democráticos de todo Estado de Derecho y han socavado la armonía y la convivencia en la propia sociedad catalana, llegando -desgraciadamente- a dividirla. Hoy la sociedad catalana está fracturada y enfrentada.

Esas autoridades han menospreciado los afectos y los sentimientos de solidaridad que han unido y unirán al conjunto de los españoles; y con su conducta irresponsable incluso pueden poner en riesgo la estabilidad económica y social de Cataluña y de toda España.

En definitiva, todo ello ha supuesto la culminación de un inaceptable intento de apropiación de las instituciones históricas de Cataluña. Esas autoridades, de una manera clara y rotunda, se han situado totalmente al margen del derecho y de la democracia. Han pretendido quebrar la unidad de España y la soberanía nacional, que es el derecho de todos los españoles a decidir democráticamente su vida en común.

Por todo ello y ante esta situación de extrema gravedad, que requiere el firme compromiso de todos con los intereses generales, es responsabilidad de los legítimos poderes del Estado asegurar el orden constitucional y el normal funcionamiento de las instituciones, la vigencia del Estado de Derecho y el autogobierno de Cataluña, basado en la Constitución y en su Estatuto de Autonomía.

Hoy quiero, además, transmitir varios mensajes a todos los españoles, particularmente a los catalanes.

A los ciudadanos de Cataluña -a todos- quiero reiterarles que desde hace décadas vivimos en un Estado democrático que ofrece las vías constitucionales para que cualquier persona pueda defender sus ideas dentro del respeto a la ley. Porque, como todos sabemos, sin ese respeto no hay convivencia democrática posible en paz y libertad, ni en Cataluña, ni en el resto de España, ni en ningún lugar del mundo. En la España constitucional y democrática, saben bien que tienen un espacio de concordia y de encuentro con todos sus conciudadanos.

Sé muy bien que en Cataluña también hay mucha preocupación y gran inquietud con la conducta de las autoridades autonómicas. A quienes así lo sienten, les digo que no están solos, ni lo estarán; que tienen todo el apoyo y la solidaridad del resto de los españoles, y la garantía absoluta de nuestro Estado de Derecho en la defensa de su libertad y de sus derechos.

Y al conjunto de los españoles, que viven con desasosiego y tristeza estos acontecimientos, les transmito un mensaje de tranquilidad, de confianza y, también, de esperanza.

Son momentos difíciles, pero los superaremos. Son momentos muy complejos, pero saldremos adelante. Porque creemos en nuestro país y nos sentimos orgullosos de lo que somos. Porque nuestros principios democráticos son fuertes, son sólidos.

Y lo son porque están basados en el deseo de millones y millones de españoles de convivir en paz y en libertad. Así hemos ido construyendo la España de las últimas décadas. Y así debemos seguir ese camino, con serenidad y con determinación. En ese camino, en esa España mejor que todos deseamos, estará también Cataluña.

Termino ya estas palabras, dirigidas a todo el pueblo español, para subrayar una vez más el firme compromiso de la Corona con la Constitución y con la democracia, mi entrega al entendimiento y la concordia entre españoles, y mi compromiso como Rey con la unidad y la permanencia de España».

Liderazgo y unidad para ganar el gobierno
Editorial La Razón 4 Octubre 2021

El Partido Popular cerró la convención nacional con una extraordinaria exhibición de movilización y poderío políticos con un acto central en una abarrotada plaza de toros de Valencia, con miles de simpatizantes que no pudieron acceder al recinto y siguieron las intervenciones a sus puertas. El marco fue impactante, de otros tiempos en los que la política era capaz de conectar con la gente, y resultó una demostración de músculo de una organización recuperada y viva. Sin duda, en la hora de los balances, el cónclave popular, prolongado durante una semana, ha alcanzado los objetivos propios de una cita de estas características, que pasan por sumar fuerzas e impulsos, y marcar ascendencia en la sociedad para consolidar el dinamismo y el empuje que los próximos meses exigirán de la alternativa al gobierno de socialistas y comunista.

El PP de Pablo Casado, con el eficiente trabajo de coordinación y organización de Teodoro García Egea, se ha manifestado en esta convención como un formación sólida y cohesionada con todos su centros de poder en sintonía con el liderazgo de Pablo Casado y el proyecto común. Se espantaron fantasmas malintencionados para que se enfoque un futuro exigente y complejo sin distracciones vanas y extemporáneas. Si el cónclave marcó con nitidez las directrices y el rumbo de la organización, la intervención de Pablo Casado rubricó lo que resulta incuestionable como es que las opciones del PP de alcanzar La Moncloa pasan por la unidad y la capacidad de atraer a liberales, conservadores y socialdemócratas decepcionados. En suma, ese amplio y plural espacio constitucionalista que el PSOE ha desatendido y al que ha dado la espalda. El éxito en ese propósito nos parece estratégico y decisivo para erigir un opción electoral capaz de lograr refrendos definitivos.

Será determinante además que el PP se presente como una opción sin complejos o indecisa frente a la impostada superioridad moral de la izquierda, como tantas veces hemos reclamado. En ese sentido, el nuevo «contrato social» planteado por líder del PP en Valencia para rescatar España y dejar atrás el «trienio negro» de Sánchez supone un compromiso en la buena dirección. Vive nuestro país un tiempo crítico, en manos de la izquierda más radical de Europa y de auténticos enemigos de la libertad y de la Constitución como los independentistas y proetarras, hoy socios de La Moncloa. Estamos sumidos en una profunda crisis de la que casi no escapa ningún ámbito de la vida nacional. Los españoles somos más pobres y nuestra calidad vida declina. La nación demanda una intensísima agenda reformista y regeneracionista con un gran proyecto liberal. Hay una alternativa que debe hacer su trabajo sin errores ni atajos. Centrada en lo importante.

En contra de Vox, a favor del dr cum fraude
Nota del Editor 4 Octubre 2021

Tras muchos años en los que el partido podrido nos ha tomado y sigue tomándonos el pelo, aún siguen algunos empeñados en que el personal repita los mismos errores, consiguiendo que parezca que algo cambia y todo pueda seguir empeorando.

Sólo hay que recordar lo que escribía el primer defensor del pueblo sobre los derechos constitucionales de los españoles: el art 3º de la c.e.: deber de conocer el español y no deber de conocer lengua regional alguna; ahora pásese por Galicia, donde el tal Núñez campa a sus anchas, y a ver como le va a Vd disfrazado de español hablante. Me dirán que el t.c. ha "reinterpretado" la c.e. y ahora el art 3º dice que hay que llevar el google translator en los viajes por España (los paganos no podemos financiar pinganillos y traductores como los senadores).

La enseñanza de FP fracasa en la soberanista Cataluña
En lo básico, la deriva de España hacia una izquierda radical, va siguiendo los pasos de irse consolidando
Miguel Massanet. diariosigloxxi 4 Octubre 2021

“La educación no es la respuesta a la pregunta. La educación es el medio para encontrar la respuesta", William Allin.

Cuando una comunidad busca su propia identidad, que piensa que difiere de la del resto de autonomías de la nación, es porque se encuentra en condiciones de ofrecer mejoras, adelantos, servicios y opciones de las que no gozan las distintas regiones del país. Lo primero de lo que debieran preocuparse aquellos políticos que forman el gobierno de una autonomía sería, sin duda alguna, es de si estaría en condiciones de mejorar sustancialmente, con su trabajo, sus ideas y sus recursos, las condiciones de vida y el bienestar de los ciudadanos a los que gobierna.

No se entiende que en Cataluña, una parte de España que se quiere convertir en un nuevo estado europeo, se pretenda empezar por los pies, con una reclamación continuada, insistente, politizada completamente y mediante recursos al chantaje, la violencia verbal y, en ocasiones física, la incitación a la revolución y el desprecio, incumplimiento, violación y omisión flagrante de las leyes estatales, amén de los preceptos constitucionales que constituyen la columna vertebral de cualquier nación civilizada que pertenezca a la UE y que quiera evitar el caos interno y la lucha cainita entre los componentes territoriales y sociales de una nación, como es el caso de España; y todo ello careciendo de una base e infraestructura sólida en las que apoyarse.

Dicho lo cual, deberemos poner el centro de nuestro comentario en algo que ha sucedido recientemente en Cataluña y que pone en cuarentena la capacidad del separatismo catalán para asumir, con solvencia, el mando de esta supuesta y evidentemente utópica idea de independizarla del resto de la nación española.

Si tuviéramos que buscar, entre todas las cosas importantes que precisa cualquier país que quiera levantar una sociedad próspera, con garantías de futuro, con aspiraciones a tener éxito internacional, sana, solvente y bien preparada; lo primero que habría que tener en cuenta sería disponer de un sistema educativo, en todas sus fases, de una calidad sobresaliente, despolitizado, acordado y llevado a cabo con pleno consenso de todos los partidos políticos con representación en las cámaras y con la ayuda, la colaboración, el recurso y el trabajo científico de aquellas personas especialmente preparadas para opinar y presentar ideas, relacionadas de alguna manera con el campo educativo.

La señora Celáa, una de las ministras más absolutistas, intolerante, obcecada y fanática del gobierno del señor Sánchez, quiso hacer todo lo contrario de lo que cualquier persona inteligente se hubiera propuesto llevar a cabo: una ley de enseñanza hecha a la medida de una mente obsesionada por la idea de que cualquier socialista debe procurar inculcar, por encima de cualquier otra enseñanza, el ideario de su partido. Como consecuencia utilizar la enseñanza, mejor dicho, la simulación de la enseñanza, como un medio de captación de nuevos afiliados desde la más tierna infancia hasta el territorio universitario.


No le importaba la calidad, la seriedad, los conocimientos adquiridos o el trabajo, la excelencia y la bondad del resultado conseguido por cualquier estudiante, que lo situase en condiciones de ser una ayuda para la sociedad y un generador de riqueza y prestigio para la nación. Pasar de curso con suspensos puede que, para la señora Celáa, fuera una buena manera de evitar el abandono escolar, pero, sin duda alguna, es una forma clara y evidente de promocionar a personas de baja calidad estudiantil, deficiente preparación académica y, con toda probabilidad, un anunciado fracaso para la vida de quién consigue su licenciatura con tan pobre bagaje académico.

Y, hete aquí que, precisamente en este aspecto de la enseñanza, en lo que debiera ser un campo en el que los políticos y el Gobern catalán hubiesen centrado sus máximos esfuerzos, en lugar de convertir las escuelas y las universidades catalanas en reductos para la imposición inclusiva de la lengua catalana, en el objetivo de convertirlos en un ejemplo en cuanto a la calidad de las materias impartidas, una garantía de la excelente preparación del alumnado, unos docentes de la máxima preparación, con las dotes exigibles a cualquiera que se dedica a esta tarea de tanta responsabilidad.

La realidad es que no han sabido prever, no han tenido la sensibilidad de seguir la evolución de la demanda estudiantil de las carreras universitaria, últimamente menos solicitadas y, en cambio, han abandonado el campo de la EP, hoy en día potenciada por la juventud como un medio más adecuado para conseguir encontrar un trabajo digno.

El hecho de que la última convocatoria en Cataluña de FP, por falta de capacidad y de falta de plazas, haya permitido que, los 26.400 jóvenes que no obtuvieron plaza en el mes de junio para cursar el ciclo de formación profesional, en septiembre haya quedado reducido a 1.300 aunque el departament d’Educació ampliara el mapa de la oferta a 6.400.

La decepcionante explicación con la que el conseller de Educació, señor González Cambray, intentó justificarse, argumentando que hubo un incremento de la demanda de un 23% en grado medio y un 17% en grado superior no hace sino avalar su incapacidad para el puesto que ocupa. Si resulta que unos señores dedicados a la labor de la enseñanza, que disponen de los medios para tener la información adecuada para prever estas circunstancias, se quedan sorprendidos ante algo que era fácil de entender, debido a la poca salida que, ya lleva años viene sucediendo, para el personal universitario, especialmente en determinadas carreras, muchas de ellas las más tradicionales, debido a una evidente super oferta de licenciados que el mercado español no es capaz de absorber.

Una de las patochadas del separatismo catalán en las que le viene incurriendo con su afán de asumir traspasos, algo similar a lo que se sucedió a Manuel Azaña en las Cortes Constituyentes, el 13 de octubre de 1931, cuandosiendo presidente del Consejo de ministrosdeclaró solemnemente “España ha dejado de ser católica”. Todo ello sin tener en cuenta de que en España la mayor parte de la enseñanza primaria estaba en manos de la Iglesia católica.

Un comentario del catedrático de la universidad de Zaragoza, don Héctor Vicente Sancho, sirve para aclarar lo que sucedió entonces: “Como veremos, laresistencia de los sectores católicos; la falta de medios, principalmente económicos,y el desinterés gubernamental durante el segundo bienio republicano, impidieronque la educación fuera una competencia exclusivamente gubernamental y tuvieraun carácter laico.”

Y un breve comentario sobre la monarquía y su evidente inoperancia respeto a las cuestiones de España, lo que no parece ser una buena señal en cuanto al porvenir que les espera a la familia real si, como parece que sigue siendo la tónica actual, el rey, Felipe VI, se ha convertido en un mero lacayo del PSOE y, en especial, de Pedro Sánchez que, no sólo lo tiene vigilado de cerca, sino que lo ha convertido en su fiel lacayo, disponiendo de su persona a su antojo, sin que parezca que el monarca tenga el menor interés en rebelarse ante una situación tan humillante y desairada.

En ocasiones, nos hemos preguntado si tienen derecho como padres de la princesa Leonor a someter a la niña a una educación tan férrea si, como resulta obvio, sus posibilidades de ocupar el trono de España tienen visos de ser muy pocas. Es posible que, sin quererlo, se esté condenando a esta chica a una vida infeliz sin trono y sin vida privada.

O así es como, señores, desde la óptica de un ciudadano de a pie, seguimos viendo que, en lo básico, la deriva de España hacia una izquierda radical, va siguiendo los pasos de irse consolidando a medida que la resistencia de los partidos de la oposición va quedándose en meramente testimonial, sin que se vea que ninguno de los líderes de la derecha tenga, de momento, posibilidades de darle un vuelco a la situación, encallados en un conformismo que a quién beneficia, sin duda, es al señor Sánchez que va superando todas las pruebas que pudieran haber sido causa de su abandono del poder.

Solamente, un derrumbe económico, una situación como la del encarecimiento desmesurado del precio de la luz, que pudiera repercutir negativamente en la industria española o un desmesurado incremento del petróleo, como el de los últimos días, nos daría posibilidades de que se produjese un rechazo masivo al gobierno, que pudiera acabar en unas nuevas elecciones legislativas. Meras ilusiones de una mente acalorada.

El que fue escritor, político y poeta español, don José María Pemán, nos dejó este delicioso pensamiento: “Saber sufrir y tener el alma recia y curtida es lo que importa saber; la ciencia del padecer, es la ciencia de la vida”.

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