AGLI Recortes de Prensa   Martes 12  Octubre  2021

España llega al 12-O con una crisis nacional inducida por su propio presidente
Los problemas de identidad de España no proceden de las dudas de su ciudadanía, sino de la sumisión de su presidente a todos los partidos que no creen en el país y aspiran a desmembrarlo.
Editorial ESdiario 12 Octubre 2021

España celebra su Fiesta Nacional en una situación inédita en ninguna otra nación del mundo: muchas sufren una crisis de identidad de mayor o menor calado, pero en ninguna viene inducida, tolerada o alimentada por su propio Gobierno.

La responsabilidad de Pedro Sánchez en ese estropicio es evidente, y se resume en la insólita campaña desatada contra la capital de España en las vísperas del 12-O y su tolerancia, sin embargo, con todos los que denigran el Día de la Hispanidad y discuten la propia esencia de España.

La imagen que resume ese despropósito se verá en plena celebración, con todos los aliados de Sánchez ausentes y su socio de coalición, Podemos, desatado en su enésima campaña contra el Rey, símbolo institucional de una Nación despreciada por quienes, paradójicamente, tienen en sus manos las llaves de la Presidencia.

Los socios del Gobierno vuelven a plantar al Rey y a las instituciones en el día grande de España

España tiene una larga, prolija y relevante historia de la que debe sentirse orgullosa, por muchas penumbras reales o ficticias que comporte toda gesta de la dimensión del Descubrimiento: la herencia cultural, educativa, legislativa y humanitaria es sensiblemente superior a los excesos y abusos que, en aquella época, pudieran cometer tanto los descubridores como los indígenas.

No se puede gobernar España gracias a quienes no creen en España y buscan su demolición. El indigenismo es otro recurso para lograrlo

La manipulación de ese legado no es inocente ni obedece a una mera visión sesgada de una historia que, por definición, no puede nunca analizarse con los ojos del presente. Se trata de un recurso abyecto para justificar el problema real y objetivo que generan quienes, hoy en día, dedican sus esfuerzos a derruir la España vigente para imponer sus propios proyectos.

Que en el caso del populismo pasa por borrar la huella de la Constitución e implantar otro régimen y, en el del separatismo, desmembrar y trocear el país. Que todo ello lo alimente el propio Gobierno, por un presidente intervenido y maniatado que hipoteca la identidad española para conservar su puesto, es muy triste. Pero también revela la solución, bien sencilla: no se puede gobernar un país gracias a quienes no creen en él. Por eso urge tanto un relevo democrático en Moncloa.

Una Agenda para la España normal
https://gaceta.es/ 12 Octubre 2021

Entre un descabellado silencio de los medios, sólo roto por unos pocos periodistas que han hecho del insulto a VOX el complemento específico en su nómina a fin de mes, Santiago Abascal presentó ayer su Agenda España como oposición reactiva ante el avance de la Agenda 2030 patrocinada por las elites financieras y compartida con entusiasmo por los grandes partidos. Mucho hemos escrito sobre esa Agenda 2030 y sus propósitos globalistas tan alejados de la identidad y la soberanía de las naciones y de sus gentes, pero lo esencial es que la Agenda 2030 está diseñada en contra de todo lo que es normal y su aplicación depende de intromisiones ilegítimas en la vida normal de las personas normales, es decir, de la inmensa mayoría de los españoles.

La Agenda España presentada por Abascal ante una multitud de gente normal ayer en el recinto de Ifema es una compilación de medidas de puro sentido común que cualquier español normal —normal es la palabra y no otra— entiende.

Lo normal es la defensa de la familia como institución anterior al Estado y centro. Lo normal es la igualdad real —no la artificial—, la defensa activa de la propiedad y su libre transmisión familiar, la educación basada en la normalidad del esfuerzo y la simplificación de la relación de los españoles con la Administración. Lo normal es que un español pueda recibir una atención médica completa en cualquier rincón de España. Lo normal es que los españoles exijamos la gestión inmaculada del dinero de nuestros impuestos y que podamos vivir —estudiar. emprender, opositar y trabajar— en español, la lengua de todos y de más de 500 millones de hermanos en la Iberosfera. Lo normal es que elijamos a quienes quieren vivir con nosotros. Lo normal es la defensa de las tradiciones, que es una parte sustancial de la identidad, del ethos español, de lo que somos porque nuestros mayores fueron antes que nosotros.

Lo normal es lo visible y se reconoce en todo lo que es bueno. En la Agenda España de VOX hay mucho y muy bueno de esa beneficiosa normalidad a la que tantas veces hemos aludido en este editorial y que en ningún caso pasa por alimentarnos con gusanos. Lo esencial, ahora, es que el lector lea las propuestas de la Agenda España y las compare con la Agenda 2030. Y luego, que decida en libertad qué camino quiere que sigamos: el de Abascal o el de Sánchez en compañía de otros.

Agenda España: la nación que siempre permanece
Fernando Sánchez Dragó. https://gaceta.es 12 Octubre 2021

Escribo esta columna con retraso. En vez de escribirla el domingo por la tarde, como suelo, la he escrito el lunes por la mañana. ¿Pereza? No. Cansancio. Ayer estuve en el acto de Ifema organizado por VOX. Más de veinte mil personas hicieron lo mismo. Pasé ‒pasamos‒ muchas horas de pie, yendo de caseta en caseta, atravesando músicas de compás antiguo y humaredas procedentes de parrillas en las que manos solícitas cocinaban piezas de recia gastronomía ibérica, socarrados por el sol, que también acudió a la cita, y cara a él, buscando huecos y rendijas para acercarnos a la imponente tribuna en la que Santi Abascal abrocharía la fiesta con la bravura, la nobleza y la audacia que lo caracterizan y que acompañan todas sus comparecencias públicas.

Llegué a casa agotado, con mis ochenta y cinco años recién cumplidos a cuestas, unas articulaciones que rechinaban y un sistema cardiovascular que ya no es el que era, pero aún saqué fuerzas de flaqueza para dejar en mi cuenta de Twitter un picotazo que decía: «La presentación de la Agenda España esta mañana en Ifema ha sido el acto político, cultural y emocional más significativo de las últimas décadas. Veinte mil personas han arropado a Santiago Abascal, a Vox y a los líderes llegados de otros países».

No era para menos. Almorcé frugalmente, pospuse la redacción de esta columna y me derrumbé en la cama para dormir una larga siesta con la tranquilidad de quien sabe que no todo está perdido, de que España aún alienta pese a su gobierno y a las milongas que los medios de ocultación de la verdad, que no de información, canturrean a diario, y de que hay una incruenta y numantina guerrilla cultural que no se arredra, una guardia pretoriana de políticos decentes venidos de media Europa, de todas las Américas y de todas las Españas, y una línea de trincheras, sacos terreros y fortines levantada por el sentido común frente a la perversa y codiciosa insensatez de la ONU, de la Unión Europea, de la sinistra, como en Italia se llama la izquierda (y bien que lo recordó Abascal), de los monstruitos de Silicon Valley, Harvard, el Foro de Sao Paulo, el de Davos y el Grupo de Puebla, de los valedores del multiculturalismo, la globalización, la cosificación tecnológica, la falsificación del ecologismo, la imposición del feminismo machista, la reasignación conceptual de las evidencias biológicas, la Gran Sustitución y la restante faramalla del pensamiento mal llamado progresista que pone todas sus mangas y capirotes al servicio del totalitarismo.

Abascal y, antes de él, Ted Cruz, Orbán. Morawieckiy, André Ventura, Giorgia Meloni y otros líderes del rearme internacional de la derecha y de los conservadores, no dejaron títere liberticida con cabeza.

Al término del acto llegó la traca final… Fueron tan sólo unos breves compases del himno nacional. Breves, sí, pero suficientes para que a todos se nos subiera el corazón a la cabeza y se nos bajase la cabeza al corazón.

Menos mal que éste, hablo del mío, no dejó de latir.

A pesar del Gobierno… ¡Viva el Día de la Fiesta Nacional!
Rosa Díez okdiario 12 Octubre 2021

Hace justo un año que publiqué en este mismo diario un artículo que finalizaba con el siguiente párrafo:

“Por eso hoy, Día de la Fiesta Nacional, frente al silencio de los cobardes, la mordaza que el Gobierno y su secta quiere imponer a los ciudadanos libres, el clamor de las víctimas silenciadas, el abuso de poder del caudillo Sánchez, su venganza contra los madrileños, las mentiras gubernamentales, la propaganda de los medios de la secta, la persecución gubernamental y sectaria puesta en marcha contra los jueces, el intento de socavar la autoridad de la Jefatura del Estado, el intento de silenciar al Rey de todos los españoles, los ciudadanos libres debemos alzar nuestra voz y gritar, una y otra vez: ¡Viva la Constitución! ¡Viva España! ¡Viva el Rey!”.

Transcurrido un año no sólo no hemos superado ninguno de los peligros para la convivencia entre españoles sobre los que alertaba el citado artículo, sino que el Gobierno ha reforzado su pulsión totalitaria en todos los ámbitos y ha perpetrado nuevas tropelías contra las instituciones democráticas y los valores que compartimos.

Claro que nada podía salir bien mientras España celebre el Día de la Fiesta Nacional con un presidente que llegó al Gobierno soportando su candidatura en una mentira (un párrafo de una sentencia que los propios tribunales anularon posteriormente) y que posteriormente ganó las elecciones mintiendo sobre con quien iba a gobernar (“nunca con Iglesias, no podría dormir tranquilo”; nunca con lo herederos de ETA, nunca con Otegi; “¿cuantas veces más quiere que se lo diga…?”; nunca con los golpistas: “yo traeré a España a Puigdemont”, “de quién depende la Fiscalía, ¿ eh?”) Y mintiendo también sobre lo que iba a hacer, desde sus promesas de reformar el Código Penal para endurecer las penas en todos aquellos delitos que atenten contra la democracia hasta su promesa de defender el orden constitucional mientras se ha dedicado a hacer leyes para derogarlo por la puerta de atrás.

Para vergüenza de los españoles y por lo que se refiere a la acción del Gobierno, la crónica política del último año es más bien una crónica de tribunales. Y eso a pesar de tener la Fiscalía, en tándem con la Abogacía del Estado, al servicio de su defensa.

La Fiscalía, que “tiene por misión promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la ley…”, según recoge el artículo 124 de la CE , la Fiscal “de puerta giratoria”- según se alerta en el informe del GRECO- no solo no actúa de oficio en defensa del interés público, sino que se dedica a torpedear toda las iniciativa de los ciudadanos, de los grupos parlamentarios, de los colectivos sociales… que actúan ante los tribunales de justicia en defensa de sus derechos.

Por eso resulta casi milagroso –aunque sea milagro laico- que los tribunales de Justicia y el Tribunal Constitucional estén propinando una serie de varapalos al Gobierno señalando la ilegalidad y la inconstitucionalidad de sus actos. Sólo en los últimos 15 días se han producido una serie de sentencias del TC que han puesto de manifiesto que España está gobernada por un grupo gente que es carne de banquillo, aunque ellos –y desgraciadamente muchos españoles- aún no se hayan dado cuenta. Una gente que ha utilizado el mayor drama sanitario, social y económico de nuestra historia democrática, la Covid 19, para gobernar de forma despótica, eludiendo el control parlamentario.

El Constitucional ha declarado ilegal, por vulnerar el derecho de los diputados a ejercer el control sobre el Ejecutivo, la decisión de la Mesa de la Cámara de cerrar el Congreso durante la pandemia. Cabe recordar que la batalla de la oposición -encabezada por Cayetana Álvarez de Toledo, que ejercía en aquel momento como portavoz del PP, y que denunció con tenacidad que se estaba produciendo un ataque contra la democracia sin precedentes- dio sus frutos y el Congreso volvió a abrirse. Ahora, más de un año después y gracias al recurso de VOX, el TC ha sentenciado que aquella decisión fue ilegal.

Ha tenido que ser también el Tribunal Constitucional quien corrija a la Abogada General del Estado (devenida en un bufete de abogados para defender los actos delictivos del Gobierno) determinando que está activa la orden de detención y entrega emitida por el Juez Llarena contra Puigdemont y el resto de prófugos que perpetraron el 1 de Octubre de 2017 un golpe contra la democracia. Todo porque la citada Abogada General el Estado había mentido por escrito ante instancias europeas afirmando que la orden ya no estaba en vigor.

Podíamos seguir citando resoluciones judiciales que sitúan al Gobierno cada vez más cerca del banquillo de los acusados; pero estos tres ejemplos bastan para confirmar que España celebra el Día de su Fiesta Nacional a pesar de tener un Gobierno de facinerosos que quiere liquidar la Nación de ciudadanos libres e iguales.

La España constitucional y democrática es mucha España como para que pueda ser liquidada por un partido traidor (el PSOE) en alianza con los enemigos jurados, y sangrientos, de la democracia. Por eso quiero concluir este artículo celebrando nuestro día, el de todos los españoles de bien que al margen de nuestra ideología, creencias, posición social, edad o región de la que seamos vecinos. Aprovechemos este 12 de Octubre para reiterar nuestra voluntad de defender el orden constitucional y a nuestras instituciones. Aprovechemos la Fiesta para proclamar, con orgullo y alegría: ¡Viva El Rey! ¡Viva España! Y ¡Viva el día de la Hispanidad!

Viva España, vivan los españoles (¡que se despierten!)
Nota del Editor 12 Octubre 2021

Pues eso, ¡vivan los españoles! pues sin españoles no hay España. Pero una cosa es vivir y otra dormir, esta es para poder vivir y ya es hora de que los españoles, una mayoría, dejen de dormir, despierten y luchen para evitar el que dr cum fraude y sus quates terminen de destrozar lo poco que va quedando de España.

Fragmentar el Estado para castigar a Madrid
EDITORIAL. Libertad Digital 12 Octubre 2021

El Gobierno social-comunista tiene toda la intención de descapitalizar Madrid a base de instalar en otras autonomías las sedes de distintos organismos y empresas públicas. La ministra portavoz, Isabel Rodríguez, afirma que ya se han realizado "trabajos previos" para llevar a la práctica un plan que, sostiene sin vergüenza, va a "hacer más grande España".

En Moncloa tratan de presentar su enésimo ataque a Madrid como una operación destinada a ampliar la presencia del Estado en otras regiones. Pero lo cierto es que el PSOE lleva ya tiempo dando rienda suelta a su aversión a una comunidad que no deja de rechazarlo y que le pone en evidencia por comparación.

Los barones socialistas pretextan que la concentración de organismos públicos proporciona a la capital ventajas injustas. Pero, como hemos mostrado en Libre Mercado, en España el llamado efecto capitalidad es mucho menos relevante que en otros países y, desde luego, no es la causa de la prosperidad madrileña. De hecho, Madrid se ha convertido en la locomotora de la economía nacional muy recientemente, a pesar de los más de quinientos años que lleva siendo la capital de la Nación.

A nadie engañan: el plan social-comunista nace del fanatismo, la envidia y el resentimiento. Sacar de Madrid las instituciones del Estado es una medida antieconómica que solo traerá disfunciones, descoordinación y más gasto público, y que queda en demoledora evidencia cuando se repara en que no se pretende hacer nada por el estilo a nivel autonómico para que, por ejemplo, en la socialista Comunidad Valenciana no haya tanta centralización en la ciudad de Valencia. Y para qué hablar de presionar para que la Generalidad haga lo propio con/contra Barcelona...

La desfachatez de estos buenos para nada es asombrosa.

Reivindicación de España
España no cuenta con un Gobierno que responda a la nueva ‘leyenda negra’, porque sus aliados comulgan con la rabia antiespañola de los que derriban estatuas de Colón o Cortés
Editorial ABC 12 Octubre 2021

La celebración del día de la Fiesta Nacional, la antigua Hispanidad, vuelve a coincidir con un movimiento revisionista del legado de España en el Nuevo Mundo. En general, se trata de una reedición de la ‘leyenda negra’, cuya falsedad supera con creces las exageraciones apologistas de las leyendas doradas sobre los más de trescientos años de presencia española en Hispanoamérica. Esta vez no son los competidores directos de España en los mares del mundo, como Inglaterra u Holanda, los que reverdecen las fábulas sobre los genocidios cometidos por los españoles contra los pueblos nativos, sino una nebulosa de grupos indigenistas, de partidos de izquierda y de gobiernos que quieren que España expíe culpas que solo corresponden a sus antepasados más inmediatos. Es muy sintomática de esta dictadura revisionista la decisión de Joe Biden de sumar al Día de Colón el Día de los Pueblos Indígenas, endosando a nuestro descubridor políticas de exterminio, traslados forzosos y anulación cultural de tales pueblos, cometidas directamente por otras metrópolis europeas, incluso por gobiernos de Washington. Parece que la famosa ‘cultura de la cancelación’ que está asolando las universidades americanas empieza a dar el salto a la política de la Casa Blanca.

España no tiene que pedir el perdón que le reclama el presidente de México, empeñado en esta exigencia para crear distracciones sobre el balance de su Gobierno. Como toda gran nación, con una gran historia, España tiene luces y sombras, pero en lo que se refiere a Hispanoamérica las luces superan a las sombras. La campaña antiespañola es tan falsaria que empieza a encontrar respuesta en los propios países iberoamericanos, donde hay intelectuales, políticos y académicos preocupados por el espíritu reaccionario y antidemocrático que anima a buena parte de los movimientos indigenistas. No hay que confundirse: tras el ataque al legado español se esconde el propósito de deslegitimar la occidentalización de Iberoamérica. El ensalzamiento de las culturas aborígenes es una propuesta de derogación de la democracia liberal y su sustitución por el tribalismo asambleario. No importa que alguna de aquellas culturas fuera, en realidad, un precedente en el que se habría podido reconocer sin problema el propio Adolf Hitler. La izquierda transita sus admiraciones sin problema del estalinismo al islamismo, y ahora al indigenismo.

España no cuenta con un Gobierno que lidere una réplica diplomática, cultural y científica a la expansión de esta nueva ‘leyenda negra’, porque sus aliados internos comulgan con la rabia antiespañola de los que derriban estatuas de Colón, Cortés o Junípero Serra. Debe ser el ciudadano español y los recursos de la sociedad civil los que reivindiquen una historia que nos da razones para no repudiarla, sino para admirarla. Es fácil juzgar lo que pasó hace siglos, pero nuestro pasado está construido en América sobre bases admirables, que ningún imperio anterior ni posterior podría afirmar de sí mismo. España fue la primera nación que legisló sobre los derechos de los indios, el mestizaje fue una constante del desarrollo entre españoles y nativos, las tierras conquistadas fueron provincias de ultramar con representación en las Cortes de Cádiz, las universidades de Hispanoamérica son anteriores a la inmensa mayoría de las europeas y, como en todas las guerras de independencia, las de Hispanoamérica fueron básicamente guerras civiles. Compartimos una misma lengua, el español, el gran tesoro de la Hispanidad, fuente de fraternidad con los pueblos de América, a los que hoy España debe sentir de nuevo como tierras hermanas de un pasado común y un presente que hay que rescatar de tanta mentira.

12 de octubre, 'aquí yace la Hispanidad'
Javier Caraballo. elconfidencial 12 Octubre 2021

La Hispanidad desapareció un 12 de octubre, el mismo día que nació. Habrá quien piense todavía que lo que se celebra hoy es el Descubrimiento de América, pero está equivocado porque hace años que todo eso se borró de la festividad. Hoy solo celebramos su epitafio: “Aquí yace la hispanidad”. Podemos imaginarnos como Fígaro paseando por el cementerio de Madrid, hace 200 años; aquel artículo en el que Mariano José de Larra iba transcribiendo con pesadumbre las tumbas de valores y complejos españoles, de corrupciones y de cainismo; de todo aquello, en fin, que nos hace españoles: “Aquí yace media España, murió de la otra media”.

En ese laberinto de insatisfacción y de dudas sobre nuestro pasado, que nunca deja de retroalimentarse con reproches nuevos, cada vez más insensatos, el recuerdo de que un día como hoy Cristóbal Colón llegó a la isla de Guanahaní, bautizada como San Salvador, en Las Antillas, y abrió las puertas a una nueva era en la historia de la Humanidad se oculta o se obvia, se silencia, para que deje de generarnos incomodidad y remordimientos. En Francia celebran el Día de la Toma de la Bastilla, como fiesta nacional, y no habrá un francés que pida disculpas por la guillotina. O en Estados Unidos el 4 de julio, el Día de la Independencia, cuando se llenan las calles de 'majorettes' y de banderas, de barbacoas con Bruce Springsteen cantando al fondo 'Born in the USA'. ¿Es que acaso son mejores sociedades por eso? Ni mejores ni peores, porque no es ese el rasero ni el patriotismo 'per se' supone la medida de nada; se trata solo de conocer y analizar la historia en su contexto, sin que siga atormentándonos eternamente, como ocurre en España. Se trata solo de colocar España en el lugar privilegiado y protagonista que le corresponde en la historia.

La aniquilación de la Hispanidad de la festividad del 12 de octubre es una de esas decisiones políticas que, con seguridad, pasaron inadvertidas en su día, sin otorgarle la trascendencia que podemos concederle ahora, cuando la contemplamos unida a otras que, poco a poco, han ido convirtiendo los complejos iniciales en realidades institucionales. El origen de la expresión, Día de la Raza o Día de la Hispanidad, se adopta en España a principios del siglo XX a iniciativa de un exalcalde de Madrid, Faustino Rodríguez San Pedro, que presidía la Unión Ibero-Americana. La idea se extiende por América y durante casi medio siglo el 12 de octubre se convierte en Fiesta de la Hispanidad, recuerdo y homenaje de todos aquellos países, a uno y otro lado del Atlántico, que han compartido una buena parte de la historia y de la cultura y que siguen unidos por una misma lengua. Es decir, que no fue Franco en la dictadura quien implantó el 12 de octubre como el Día de la Raza, aunque se ‘apropiara’ de la festividad y la malograra y la contaminara para los restos, como ocurrió con otros símbolos como la bandera o el himno. En fin.

Lo extraordinario, en todo caso, sobre la significación del 12 de octubre se produce en democracia. Había quien defendía, en la Transición, que la Fiesta Nacional de España debía celebrarse el 6 de diciembre, en conmemoración del referéndum constitucional. No era mala idea porque, aunque el 6 de diciembre sea festivo, sería una forma de ensalzar más la Constitución como algo que nos pertenece a todos; defenderla de los ataques que recibe a pesar de que la Transición y el paso de la dictadura a la democracia, este periodo de paz y prosperidad sin precedentes, constituye en sí mismo un hito histórico del que también podemos sentirnos orgullosos.

Pero no se hizo así. ¿Fue la ‘incomodidad’ de tener que celebrar por separado el 12 de octubre lo que hizo que se solapara con la Fiesta Nacional que se celebra en todos los países? A la vista de lo sucedido, no es descabellado pensar que esa ha sido la intención, consciente o no. Primero se coloca sobre el 12 de octubre la Fiesta Nacional y, pasados unos años, se suprime el añadido de Día de la Hispanidad para que solo figure la festividad. No hay más que reparar en el ridículo juego de palabras que se utiliza en la ley para justificar la festividad del 12 de octubre, con exquisito cuidado de no mencionar en ningún momento ni a Cristóbal Colón ni el Descubrimiento de América.

Atención a la redacción alambicada de la exposición de motivos de la Ley 18/1987, de artículo único, que establece la festividad de este día para no tener que mencionar lo que se celebra: “La conmemoración de la Fiesta Nacional, práctica común en el mundo actual, tiene como finalidad recordar solemnemente momentos de la historia colectiva que forman parte del patrimonio histórico, cultural y social común, asumido como tal por la gran mayoría de los ciudadanos. Sin menoscabo de la indiscutible complejidad que implica el pasado de una nación tan diversa como la española (…) la fecha elegida, el 12 de octubre, simboliza la efeméride histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los Reinos de España en una misma Monarquía, inicia un periodo de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos”.

Como puede imaginarse, lo que en España son complejos, dudas y silencios se transforma en disparate o imbecilidad a medida que se atraviesa el Atlántico y nos acercamos al continente americano, aunque ya entre nosotros los ignaros de allí tienen una réplica constante entre la extrema izquierda de aquí. Salvo en algún país, como Honduras o El Salvador, donde se mantiene la celebración del Día de la Raza, ningún otro conserva la festividad ligada al acontecimiento que la origina. Ni en los países de habla hispana ni en los de habla inglesa, también salvo algún caso aislado, como Bahamas, que celebra el Discovery Day (Día del Descubrimiento).

Lo normal es que la misma expresión de ‘raza’ se haya utilizado para homenajear a los pueblos indígenas y censurar y condenar a los descubridores españoles. En Venezuela y en Nicaragua, por ejemplo, lo que se celebra el 12 de octubre es el Día de la Resistencia Indígena, Negra y Popular, un concepto contradictorio en sí mismo, un engrudo indigesto que mezcla populismo e ignorancia en dosis de gran pureza. Solo pensar que sus ídolos directos y venerados, como los libertadores José de San Martín o Simón Bolívar, eran criollos, descendientes de españoles que nacieron en América, ofrece una idea clara de la empanada. Así que, nada, a celebrar el epitafio de la Hispanidad sabiendo, eso sí, que son estos los rasgos que nos identifican como españoles y, acaso, hasta nos unen a lo largo de los siglos. Como dijo un poeta catalán: “Oyendo hablar un hombre, fácil es / Saber dónde vio la luz del sol / Si alaba Inglaterra, será inglés / Si reniega de Prusia, es un francés / y si habla mal de España… Es español”.

Apropiación
Nota del Editor 12 Octubre 2021

Menos mal que el dr cum fraude ha desenterrado a Franco y le ha despojado de su hispanidad, de la que se había apropiado, junto con la bandera y el himno. Ahora ya podemos respirar tranquilos, no sabemos quien tiene la hispanidad, ni la bandera ni el himno, y España sigue horadando el fondo de su destrucción.

Esto de las apropiaciones me recuerda a la riqueza de las lenguas regionales, una riqueza que no queremos y que se empeñan en imponernos. Espero que no tengan que desenterrarme para depojarme de tales riquezas que me impusieron.

La Destrucción de Nuestra Identidad
José María Nieto Vigil. https://www.estrelladigital.es 12 Octubre 2021

El proceso de demolición de España, como nación, recorre un camino cuyo destino es sumamente incierto, aunque me temo que nada bueno nos aguarda. La realidad es demasiado testaruda a la luz de las evidencias y de la carga de la prueba que, cada día, acreditan el deseo fehaciente de destruir nuestra identidad nacional. La radicalidad de la anti España no tiene límites en este ignominioso empeño, cuasi enfermizo, por dinamitar nuestro glorioso pasado y por pisotear lo símbolos que siempre nos han distinguido y blasonado.

La izquierda radical española, profundamente reaccionaria y sectaria, pretende proscribir y eliminar capítulos honorables de nuestro pasado, condenando con ello a las grandes gestas de las que hemos sido protagonistas, motivo de admiración y envidia en el devenir de la Historia universal de la humanidad. Una subcultura de cloaca, caracterizada por la más absoluta ignorancia, emerge construyendo un nuevo relato histórico cargado de prejuicios fratricidas promotores del cainismo más repugnante que se pueda describir.

Y claro, si los españoles no somos capaces de reafirmar nuestro orgullo identitario, ¿Qué podemos esperar que ocurra? Creo que la respuesta es muy evidente dentro y fuera de nuestras fronteras. El descubrimiento de América se convierte en una guerra de ocupación y expolio; la Reconquista se plantea como una limpieza étnica de los reinos cristianos; la expulsión de los judíos y los moriscos se interpreta como expresión de racismo y xenofobia; la evangelización de las tierras de ultramar representó el atropello de las culturas aborígenes; y así un larguísimo etcétera.

Pero las tropelías van más allá, se ceban y agravan cuando el foco se centra en ilustres y honorables personajes de nuestra excelsa historia. Los Reyes Católicos, Carlos I o Felipe II son convertidos en criminales de guerra; insignes militares son ridiculizados y tachados de fascistas, caso de Daoiz, Velarde, “el Gran Capitán”, Juan de Austria, y otros tantísimos laureados soldados españoles. La lista del ultraje a la verdadera memoria histórica es amplísima, aumentando de manera exponencial conforme nos acercamos al presente. Una barbaridad inaceptable de todo punto.

Puestos a reivindicar la justicia, me parecería conveniente que se exigiera a Francia indemnizaciones y perdón público por el latrocinio, la devastación y destrucción de nuestro patrimonio durante la Guerra de la Independencia; a la Berbería, es decir, a Marruecos, Túnez, Libia y Argelia, cuantiosos pagos por los actos de piratería perpetrados contra nuestras costas; ¿Y qué decir de la “pérfida Albión”? –Inglaterra- tan dañina, por corsaria, tanto en alta mar como en tierra, para nuestra flota y puertos; o quizá ¿Deberíamos llevar a Italia ante el Tribunal Internacional de La Haya por la ocupación de España en época romana?

A lo mejor tendríamos que pedir perdón a los turcos por nuestra victoria durante la batalla de Lepanto. De verdad, la estupidez alcanza unos límites inasumibles, impropios de personas con un mínimo de dos dedos de frente. Lo malo es que la idiotez es contagiosa y se propaga con extrema rapidez, alcanzando proporciones de epidemia. Por cierto, la nueva ley educativa, la LOMCE, más conocida como la ley Celaá, es una valiosa aportación a esta desvergonzada y adultera intención de construir la posverdad.

Fuera de España, en nuestras tierras hermanas de América, las estatuas de Cristóbal Colón, Francisco Pizarro, Hernán Cortés, Francisco de Orellana, Vasco Núñez de Balboa, o Fray Junípero Serra, son profanadas, ultrajadas, demolidas y vituperadas por las turbas espoleadas por los adeptos al discurso filomarxista, a la sazón, chavista y bolivariano, tan del gusto de los podemitas españoles.

¿Cuál debe ser el antídoto contra tanta infamia y vileza bituminosa? En primer lugar, leer, conocer nuestra historia. La fuente de la que mana tanta felonía traicionera y alevosa es la ignorancia. El discurso de la demagogia se desmonta desde el conocimiento, no desde la simple impresión y la opinión infundada. No hay memoria si no hay aprendizaje. Lo que no se conoce se olvida más rápidamente.

En segundo lugar, celebrar las efemérides de las que debemos estar orgullosos, el Día de la Hispanidad o la conquista de Granada pueden ser dos ejemplos. En tercer lugar, sin motivo de sonrojo, homenajear a nuestros grandes hombres y mujeres, con independencia de la época de la que se trate. Por último, no por ello menos importante, hablar y escribir sobre ello y, desde luego, rebatir el guión de las nuevas tendencias. No se puede dar la callada por respuesta o manifestarse insensible ante tanta perfidia y deslealtad hacia España.

A nivel personal, no me sorprende lo que está ocurriendo. Es más, es la consecuencia ideológica de las propuestas teóricas de la izquierda radical. Marxismo en estado puro. La destrucción de los símbolos es la histórica obsesión de los acólitos de la Internacional y del puño en alto. La religión, la historia o la familia tradicional son contempladas como prejuicios burgueses que hay que eliminar.

La Iglesia, el ejército o el capital, son los objetivos preferenciales de la “lucha final” por la “liberación de los pueblos”. No es una casualidad queridos lectores, motivo por el que les alerto de nuevas y más graves bellaquerías a difundir. Un nuevo orden se viene instaurando de manera omnímoda bajo el disfraz de la “verdadera” memoria histórica, de la Agenda 2030, o de toda esa batería de decretos y leyes aprobadas.

Una nación sin símbolos ni historia de referencia se convierte en un pueblo condenado al anonimato en el concierto de naciones y, sin lugar a dudas, conduce a una despersonalización y una completa falta de identidad. España está siendo saqueada a todos los niveles. A nivel económico la ruina y la quiebra es una certeza; en lo político España está en venta, siendo los mejores pujadores los enemigos de nuestra unidad; en lo ideológico, de manera incontestable, se impone la ética de pensamiento único, es decir, la dictadura de lo declarado oficialmente como legítimo y legal.

El combate por España, la defensa de nuestro riquísimo patrimonio, nuestro rearme ideológico, la apología y alabanza de lo propio, deben ser los baluartes desde donde plantear nuestro discurso panegírico y nuestra posición en el escenario actual. No cabe el melifluo pasteleo político, la indolencia irresponsable, la indiferencia intolerable, el derrotismo cobarde, o el pesimismo inmovilizante. Ser español es un honor, es una distinción que por historia disfrutamos con todo merecimiento, es una condición irrenunciable que debemos pulir y dar esplendor. ¿Qué España queremos legar en herencia a nuestros hijos? La de una España desterrada y eliminada, o la de una Patria –con mayúscula- orgullosa y vigorosa, consciente su papel en el mundo. Yo lo tengo claro.

El nuevo y tajante mensaje de la RAE sobre el lenguaje inclusivo
La institución vuelve a rechazar su uso, asegurando que el masculino gramatical “no supone discriminación sexista alguna”
Concha García. Madrid. larazon 12 Octubre 2021

No es la primera vez que la Real Academia Española (RAE) rechaza el uso del lenguaje inclusivo. En junio de 2020, por ejemplo, y a través de su herramienta de Twitter #RAEconsultas -donde a diario resuelve dudas sobre el buen uso del español-, respondía a un usuario que le hacía la siguiente pregunta: “¿Qué pasa con adjetivos como ‘feliz’ cuando se usa el inclusiva plural? ¿'Lxs chicxs están felices’ o ‘Lxs chicxs están felicxs?”. Y la RAE respondía: “El uso de la ‘x’ como supuesta marca de gén. inclusivo es ajeno a la morfología del español, además de innecesario e impronunciable; el masculino gramatical ya cumple esa función como término no marcado de la oposición de gén.: ‘Los chicos están felices’”.

Este mensaje se ganó cientos de retuits, y no fue ni el único ni el último que la institución ha lanzado sobre este polémico tema. El pasado 6 de octubre, volvió a reafirmar su posición de rechazo hacia el lenguaje inclusivo. Un usuario hizo una pregunta, por cierto, de manera irónica: “¿Hola, RAE informa, tengo una duda: este famoso lenguaje inclusivo, ¿es una jerigonza o un galimatías?”. Tanto la palabra “jerigonza” como “galimatías” llevan intrínseco en sus significados que apelan a un lenguaje difícil de comprender, que crea confusión y dificultades.

Ante esto, la RAE respondió tajante: “Lo que comúnmente se ha dado en llamar ‘lenguaje inclusivo’ es un conjunto de estrategias que tienen por objeto evitar el uso genérico del masculino gram., mecanismo firmemente asentado en la lengua y que no supone discriminación sexista alguna”. El mensaje, que fue publicado al día siguiente de la pregunta, ha obtenido más de mil “Me gusta” y de 600 retuits.

Ante esto, otro usuario continuó con la consulta: “Yo también les consulté acerca de este lenguaje inclusivo, ¿es correcto estar usando elle, todxs, nosotrxs, etc.?”. La RAE respondió: “La forma ‘elle’ y las terminaciones en ‘-e’ en voces con flexión ‘-o/-a’ son recursos facticios promovidos en ciertos ámbitos para referirse a quienes no se identifican con ninguno de los géneros el par binario, pero su uso no está generalizado ni asentado”. Asimismo, volvía a añadir que “el uso de la letra ‘x’ como supuesta marca de género inclusivo es innecesario (e impronunciable)”

Cabe recordar que la institución, ante las solicitudes por parte del Gobierno de su revisión, ya aprobó por unanimidad de sus miembros la posición contraria al uso del lenguaje inclusivo, pues no hallaron razones para cambiar dicho criterio. Por ello, no cesa en dejar claro su postura al respecto: el 21 de mayo de este año, también aseguraba que el masculino gramatical “no supone discriminación sexista alguna”, de la misma manera que en julio de 2019 aseguraba que utilizar el lenguaje inclusivo “supone alterar artificialmente el funcionamiento de la morfología de género en español bajo la premisa subjetiva de que el uso del masculino genérico invisibiliza a la mujer”.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

El mayor peligro para la democracia eres tú, Pedro Sánchez
OKDIARIO 12 Octubre 2021

En la ponencia política que el PSOE debatirá en el Congreso del partido que se celebra este fin de semana en Valencia se asegura que el mayor peligro para la democracia española es el PP. Si, el PP de Pablo Casado. Ni golpistas catalanes, ni proetarras: el PP. El argumento es para echarse a temblar: «De la dependencia y connivencia con un PP temeroso que ha decidido atar su destino a la ultraderecha, viene la última, y quizás la más peligrosa por su alcance, amenaza de la ultraderecha a nuestra democracia ya que la posición del Partido Popular ha sido exactamente la opuesta que la de otros partidos de su familia ideológica europea». Toma ya.

Y es que para los socialistas, «el PP le ha abierto la puerta de las instituciones, ha legitimado a la ultraderecha como socios de Gobierno, le ha entregado puestos de responsabilidad y blanqueado sus ideas. Institucionalmente, en la traducción de extremismo en políticas públicas, la ultraderecha es lo que le permite el PP y llega hasta donde le permite el PP». Obviamente, la ultraderecha es Vox, el demonio con el que el pacta el PP. Ni una palabra crítica en la ponencia socialista de los pactos con los herederos políticos de los asesinos de ETA o de la retroalimentación de intereses entre el Gobierno de Pedro Sánchez y el Gobierno separatista catalán. Esos no son un peligro para la democracia, sino la ultraderecha. ¿Y dice algo la ponencia de la ultraizquierda podemita? Ni palabra.

A estas alturas, los intentos de Sánchez por crear un monstruo fascista que asuste al electorado español resultan patéticos. Lo lleva intentando desde el primer día, pero ahora se le nota nervioso. Su estrategia de criminalización de la derecha no cuaja y se le está volviendo en contra. Están desesperados y no aciertan con la tecla. Que sigan por ese camino, porque les conduce directamente al desastre.

Peligro no, destrucción
Nota del Editor 12 Octubre 2021

Si el dr cum fraude solo supusiera un peligro, podríamos tomar alguna medida para paliarlo, pero la realidad es que no representa un peligro porque es la destrucción total de España lo que está haciendo con sus qustes comunistas, separatistas y terroristas.

Hacer Estado, mientras lo deshacen
Cristina Losada. Libertad Digital 12 Octubre 2021

La pregunta es si Sánchez se atreverá a poner recordatorios de que el Estado central y España existen en las regiones vasca y catalana.

Hay federaciones del PSOE que quieren que les pongan un ministerio más cerca de casa. Es comprensible. Si te dan un alto cargo, es una lata tener que mudarse a Madrid; y si no te lo dan, un ministerio en las proximidades siempre da esperanza. La cuestión se va a plantear ahora más o menos seriamente en el Congreso de los socialistas. Parece ser que la idea es distribuir sedes de organismos públicos, agencias estatales y empresas públicas por todo el territorio nacional. ¿Por todo el territorio nacional? Eso seguro que no.

La filosofía del asunto, según la ministra Isabel Rodríguez, de Política Territorial, es que "este Gobierno pretende compartir Estado (...) Conseguir hacer y sentir Estado en el último rincón". Hay que decir que Rodríguez olvida que las comunidades autónomas son parte del Estado, aunque algunas de ellas no quieran serlo. Pero lo esencial es que la ministra no fue por la vertiente económica del asunto, que consiste en la posibilidad de que una sede de un organismo, instalada en un lugar deprimido, obre el milagro de la reactivación. Fue por el lado, un tanto místico, de "hacer y sentir Estado en el último rincón", efecto que se conseguiría gracias a la presencia, por ejemplo, de un Instituto Nacional de Ciberseguridad, como el que se puso en León.

En León pusieron ese Instituto, y bien. Pero ¿qué van a poner en Cataluña y el País Vasco? Esa es la pregunta. Si se trata de "hacer y sentir Estado en el último rincón", lo lógico es que se lleven instituciones y organismos a los rincones donde menos presencia haya de la Administración General del Estado. Esos rincones son conocidos y están identificados. Son singularmente Cataluña y el País Vasco. Allí, por obra de los continuos traspasos y transferencias que los Gobiernos centrales han realizado cediendo a las presiones nacionalistas, apenas queda nada que recuerde que, aparte de la autonómica, existe una Administración central.

En Cataluña y el País Vasco sólo quedan vestigios del Estado central, y algunos de ellos se los va a cargar el mismo Gobierno que dice que hay que hacer sentir el Estado en el último rincón. ¿Pero no acaba de traspasar la competencia de prisiones al País Vasco? ¿No se ha sentado a negociar con la Generalidad catalana nada menos que 56 traspasos más, entre los que se incluyen más funciones para los Mossos, a fin de sustituir a la Guardia Civil? Con esto, el testimonial porcentaje de empleados públicos de la Administración central que queda en Cataluña y el País Vasco se reducirá todavía más.

La pregunta no es qué va a poner. La pregunta es si Sánchez se atreverá a poner recordatorios de que el Estado central y España existen en las regiones vasca y catalana. Es pregunta retórica. Ya podemos apostar a que habrá dos zonas del territorio nacional en las que el Gobierno no está pensando en "hacer y sentir Estado".

Deshacer Madrid para desmembrar España
EDITORIAL. https://rebelionenlagranja.com 12 Octubre 2021

El gobierno más radical y extremo de la democracia española quiere ahora deshacer Madrid.

Este gobierno no será recordado por lo que hizo sino por lo mucho que destruyó y por el daño causado a España.

Es el gobierno bajo cuyo mandato más se ha atacado a la Monarquía parlamentaria, el gobierno que ha destruido la autonomía de la Abogacía del Estado, sometida por completo a su arbitrio; el gobierno que ha sometido la independencia de criterio de la Fiscalía; el gobierno que ha cerrado indebidamente el parlamento español, tal y como ha señalado recientemente en Tribunal Constitucional; el gobierno que ha deshecho las garantías jurídicas del Estado de Derecho mediante la utilización maliciosa del estado de alarma; el gobierno que ha emprendido un ataque sin precedentes contra la independencia del Poder Judicial, hasta el punto que el Consejo de Europa ha tenido que llamar la atención a Pedro Sánchez para escándalo político entre sus socios comunitarios.

Es Pedro Sánchez el hombre que ha entregado las llaves de la convivencia y del Estado a los enemigos del propio Estado: los separatistas de ERC; los herederos de ETA; los comunistas que quieren desmontar la Constitución.

Ahora le llega el turno al modelo territorial. Ximo Puig ya ha lanzado la liebre de la necesidad de sustituir el modelo territorial de la Constitución por otra cosa que nadie sabe bien en qué consiste y que llama estado federal (todo apunta a un modelo de república confederal de máxima debilidad para el sustrato español).

Por último, esta especie de terminator para la convivencia en España ha lanzado el proyecto de destruir Madrid, sacado las instituciones de la capital. Como Madrid le ha dado la espalda, quiere convertir la capital de España en una ciudad de provincias, pero Madrid es ya indestructible.

Sanchez sabe que con un Madrid fuerte como el actual, España es mucho menos vulnerable a sus caprichos de ludópata del poder.

Deconstruir Madrid para destruir España. Esa es la siguiente estación del proyecto que Sánchez ha construido junto a ERC, Bildu, PNV, Junts y Podemos. No es un Frente Popular. No es ni siquiera un gobierno de izquierdas (la clase obrera no ha avanzado un solo paso bajo su mandato; las clases medias han sido sacrificadas; los oligarcas están más fuertes que nunca). Es un proyecto para deshacer España.

Las universidades catalanas y aquel 8-O
Pablo Planas. Libertad Digital 12 Octubre 2021

La estrategia del separatismo consiste en apoderarse de todas las instancias sociales. Así, los partidos impulsaron asociaciones como Òmnium Cultural o crearon la Assemblea Nacional Catalana (ANC) a fin y efecto de proporcionar una suerte de coartada civil al proceso separatista. Y la función de estos brazos del separatismo, más allá de las exhibiciones de masas o del matonismo callejero ejercido a través de los Comités de Defensa de la República (CDR), es infiltrarse en y adueñarse de todos los elementos representativos de la mal llamada sociedad civil, desde los colegios profesionales a las cámaras de comercio, pasando por los grupos parroquiales y los clubes deportivos.

La infestación masiva de la sociedad se ha llevado a cabo con un notable éxito, sin apenas anticuerpos. Por ejemplo, todo lo que supuso la Sociedad Civil Catalana (SCC) que convocó la histórica manifestación del 8 de octubre de 2017 (que, junto al discurso del Rey, frenó en seco el golpe de Estado) fue boicoteado, desmantelado y entregado al separatismo en bandeja de plata por el Gobierno de Pedro Sánchez.

De ahí que a día de hoy tal manifestación, más de un millón de personas con banderas de España por las calles de Barcelona, parezca un vago recuerdo. Este domingo acentuaba Arcadi Espada en El Mundo que Puigdemont y Màrius Carol, el exdirector de La Vanguardia, ignoran tal manifestación en sus memorias sobre "los hechos de octubre", el eufemismo catalanista para referirse al golpe de Estado. Pero no sólo el separatismo y sus tontos útiles censuran aquella reacción ciudadana que desarboló al independentismo. El drama es que ninguno de los partidos constitucionalistas reivindica ese momento estelar de dignidad nacional, el arrebato espontáneo (muy pocos medios anticiparon la convocatoria) de quienes no se iban a dejar pisar sin más.

Ante la pasividad de esas formaciones y la connivencia socialista, el separatismo avanza. Tras destrozar la economía, asentarse en las patronales y en los círculos burgueses, entrar en tromba en las iglesias, inundar los campanarios con sus banderas de guerra y campar a sus anchas por las instituciones políticas repartiendo el dinero público entre sus medios y sus afectos, el siguiente paso es la Universidad. Los campus catalanes son hoy pasto del fascismo juvenil. Hay grupos de estudiantes que, jaleados por rectores y profesores separatistas, han decidido que gente como la de S'ha Acabat no tiene cabida en los recintos universitarios y se dedican a hostigarlos hasta la agresión física. Los agresores son los nuevos estudiantes modelo, el producto más depurado de las madrasas de la Generalidad que ahora pretende implantar el modelo de la sumisión lingüística también en las universidades. El destrozo promete ser de proporciones afganas.

Ciudadanos presenta enmiendas a la Ley de Educación para acabar con la inmersión lingüística

M. A. FONT. okdiario 12 Octubre 2021

Ciudadanos Baleares ha registrado un paquete de 121 enmiendas al Proyecto de Ley de Educación de Baleares con el objetivo de garantizar una educación pública de calidad basada en la igualdad de oportunidades, la libre elección de centro por parte de las familias, el derecho a recibir la primera enseñanza en lengua materna y la gratuidad de la etapa 0-3 años. Con sus enmiendas, Ciudadanos quiere acabar con la inmersión lingüística en catalán.

Así, la coordinadora autonómica de la formación liberal y portavoz del grupo parlamentario, Patricia Guasp, ha anunciado que “queremos eliminar la inmersión lingüística y el modelo del monolingüismo de este Govern para acabar con el peaje ideológico que paga el PSOE a sus socios de gobierno”.

Añade que Ciudadanos “apuesta por un modelo multilingüe en el que el castellano también sea lengua vehicular” y que “los alumnos acaben la enseñanza reglada con capacidad y dominio pleno de las dos lenguas oficiales de la comunidad y una lengua extranjera como el inglés”.

Además, afirma Patricia Guasp, “exigimos que se imparta, como mínimo, el 25% de las horas lectivas en castellano además de una asignatura troncal o análoga, siempre que no entre en el cómputo la asignatura de Lengua Castellana” ya que “existe jurisprudencia que así lo avala y es lo máximo que podemos exigir a este Govern al estar en vigor el Decreto de Mínimos aprobado por el Partido Popular”.

Enseñanza concertada
Ciudadanos también pide que se incluya en los proyectos educativos de los centros sostenidos con fondos públicos “el fomento del estudio de las modalidades lingüísticas propias de cada una de las islas”.

Por otro lado, la formación liberal apuesta por “construir una educación pública de calidad en la que la igualdad de oportunidades sea el pilar” y que, además, se garantice que “las familias puedan elegir el centro escolar en el que matricular a sus hijos y que la escuela concertada sea complementaria y no subsidiaria de la pública” dado que “no podemos obviar que casi el 40% de los alumnos de Baleares estudian en centros concertados”.

Asimismo, Guasp ha reivindicado que “el sistema educativo no puede dejar de lado a ningún alumno, ya sea por altas capacidades o por necesidades especiales” en este sentido “hemos enmendado este proyecto de ley para garantizar la igualdad de oportunidades en todos los centros educativos de las Islas”.

La líder de Ciudadanos en Baleares prosigue así: “Hay que garantizar la igualdad y la equidad de todos los alumnos y por ello urge potenciar los diagnósticos precoces y la atención temprana de los alumnos con dificultades en el aprendizaje y con altas capacidades” con el objetivo de “acabar con el abandono y el fracaso escolar”.

Finalmente Guasp afirma que Ciudadanos quiere que la Educación de 0-3 años sea una enseñanza gratuita y universal porque “el primer ciclo de Educación Infantil es fundamental para el desarrollo de las capacidades cognitivas y psicomotrices de los niños de nuestra comunidad”.

Maixabel, las víctimas, ETA
Francisco Muro de Iscar. diariosigloxxi 12 Octubre 2021

MADRID, 10 (OTR/PRESS)Esta película (Maixabel, de Iciar Bollaín) tendría que verse obligatoriamente en todas las cárceles donde hay presos de ETA; en las Universidades y en las escuelas vascas, especialmente en las ikastolas; en las iglesias de ese territorio en las que se alentó, defendió y escondió a los asesinos; en despachos del PNV o del Gobierno vasco; en muchos hogares de esa sociedad vasca que contempló con indiferencia cómo se multiplicaban las víctimas y cómo los asesinos paseaban por la calle; en todos esos pueblos donde aún es imposible entrar o vivir si eres "españolista" y que acogen como héroes, héroes sangrientos, a los asesinos.

También en el Congreso, en el Senado y en cada uno de los Parlamentos autonómicos; en las Facultades de Derecho y Ciencias Políticas de toda España; en el Ministerio de la Memoria histórica; en la sede de la Presidencia del Gobierno donde se cierran acuerdos con los herederos de ETA. La primera, y creo que única, experiencia hasta ahora, fuera de los cines, ha sido en la cárcel de Pamplona donde hay diez o doce reclusos de ETA cumpliendo condena. Ni uno solo de ellos acudió a la proyección de esta película que aborda la justicia restaurativa, el perdón y la reinserción y tampoco al coloquio posterior con Maixabel Lasa, la viuda de Juan Mari Jáuregui, asesinado por ETA, y protagonista de la cinta. Ninguno de ellos ha querido participar en esas iniciativas de encuentro con sus víctimas o con sus familiares. Ninguno se arrepiente de lo que hizo, a pesar de lo cual han sido trasladados a cárceles del País Vasco. Sólo unos treinta han sido capaces de enfrentarse cara a cara con sus víctimas. Y todos ellos están marcados como "traidores" y apestados por los etarras, por sus herederos políticos y por sus vecinos de barrio. Todavía ETA --que afortunadamente se vio obligada por la presión política, legal y judicial a abandonar las armas esperemos que para siempre-- no ha pedido perdón a las víctimas ni sus miembros han ayudado a esclarecer más de trescientos asesinatos. Tiene que ser difícil acostarse, levantarse y vivir con esos crímenes en su conciencia, sin pedir perdón y con el odio en las entrañas.

Pero mucho más difícil es para las familias de las víctimas, ejemplares en su dolor, capaces de perdonar o, al menos, de no buscar arbitrariamente la justicia, negados al odio que solo engendra más odio, silenciosos pero otra vez heridos cuando se sigue tratando como héroes a los que asesinaron a niños, mujeres y hombres y dejaron centenares de huérfanos y viudas o cuando ven pactos que dañan la esencia de la democracia y calificativos de "hombres de paz" a quienes destruyeron vidas, casi siempre por la espalda.

Las víctimas deberían ser el eje protagonista y la medida principal de cualquier visión de lo que pasó. Y de eso va esta película y ese programa de justicia restaurativa para mirar a la cara a los asesinos, para hacerles ver el dolor irreparable, innecesario, inútil que causaron y para descubrir que alguno es capaz de reconocer su error, de arrepentirse, de reconocer que les utilizaron. Su confesión los condena casi a una muerte civil. No hacerlo significa seguir siendo prisioneros de una organización fascista, totalitaria, como era ETA y como siguen siendo sus herederos políticos. Ahora que hablan de memoria histórica del franquismo no es posible ignorar lo que ha sido ETA durante cuarenta años y hasta hace muy poco. La sangre de las víctimas todavía está fresca y la víctima, no el delincuente, tiene que ser el sujeto central. Los victimarios y sus cómplices, conscientes o inconscientes, los terroristas y la ETA civil, son responsables de sus crímenes y deben reparar sus daños. Hay que ayudar a quienes se arrepienten y son capaces de pedir perdón cara a cara a las víctimas. Y hay que conseguir que la sociedad exija al resto ese mismo comportamiento para que las víctimas recuperen su dignidad. Dura, compleja, incómoda película, pero necesaria y terriblemente humana.

El "ignominioso" olvido de las víctimas españolas y el "blanqueamiento" del terrorismo del Frente Polisario
esRadio. Libertad Digital 12 Octubre 2021

Entrevista a Lucía Jiménez, presidenta de ACAVITE Es la Mañana de Federico

El caso Ghali ha desempolvado la memoria de los atentados del Frente Polisario durante la Transición y el principio de los años ochenta contra objetivos españoles en el Sáhara Occidental. La implicación de Brahim Ghali y otros dirigentes polisarios en la desaparición y muerte de centenares de españoles llevó a la Asociación Canaria de Víctimas del Terrorismo (ACAVITE) a denunciar a esta grupo terrorista en la Audiencia Nacional.

Su presidenta, Lucía Jiménez, ha criticado en el programa Es la Mañana de Federico de esRadio cómo se ha blanqueado a esta organización terrorista durante décadas pese a las casi 300 víctimas de las que aún no se obtenido justicia.

Ha contado que su asociación "aglutina a casi 300 familias de los atentados perpetrados por el Frente Polisario y por el MPAIAC de Antonio Cubillo". Desde sus inicios, "cuando Brahim Ghali era ministro de defensa", el Frente Polisario "perpetró atentados contra civiles y también militares de las antiguas tropas nómadas durante en 1974 y 1975 y, sobre todo, contra trabajadores de la antigua empresa del SEPI en el antiguo Sáhara Español, en El Aaiún".

Lucía Jiménez ha explicado que uno de esos atentados fue en el que quedó gravemente herido su padre cuando era trabajador de la empresa Fosbucraa. En enero de 1976 el Frente Polisario perpetró un atentado "de doble bomba contra los españoles y los intereses que allí trabajaban". Su padre y su compañero, Raimundo Peñalver, "por ayudar a unos compañeros cuando explotó la primera bomba en plena cinta transportadora de fosfato" fueron afectados por la segunda. Peñalver "murió en el acto" y su padre "quedó ciego y sordo y lleno de esquirlas de metralla durante toda su vida".

"Así se fueron sucediendo todos estos atentados en los que España estaba en plena Transición; Franco había muerto en noviembre del 75; se vivió la Marcha Verde y los atentados del 76", ha relatado la presidenta de ACAVITE. En ese momento "España abandona el Sáhara Español" pese a que en "los acuerdos de Madrid del 75, cuatro días después de la muerte de Franco, se establecen que tenían que dar seguridad y dotar de protección, junto con Marruecos, por todos los atentados que iba perpetrando e incrementando el Frente Polisario".

Jiménez ha explicado que "esto no se cumplió y se dejó a los trabajadores al albur del Frente Polisario" que fueron "masacrándolos" hasta que España abandonó el Sáhara Español mientras "en paralelo, a partir del 76, incrementó la escalada de atentados brutales contra los pescadores que faenaban en el caladero canario africano".

La presidenta de ACAVITE ha señalado que normalmente "hay que situar un contexto" y que "muchas veces no se entiende" porque "hay muy poca información". Cree que "ha habido un apagón informativo durante todas estas décadas" sobre esta cuestión. Desde su asociación se proporcionó "un listado en una denuncia en la Audiencia Nacional" que señala a "281 víctimas, que incluyen a las del MPAIAC" y que "son casos sin esclarecer". "Los mismos que los 377 de ETA", ha destacado.

Por ese motivo van a pedir a "los eurodiputados que van a venir a España a instancia de Dignidad y Justicia para conocer más datos de los atentados sin esclarecer en España de ETA a que se investiguen los casos de víctimas canarias". "En España hay aproximadamente 658 atentados terroristas de ETA, el FP, el MPAIAC y alguno más de GRAPO o Terra Lliure que no han tenido la oportunidad de tener sentencia judicial porque no han detenido a sus asesinos", ha revelado Lucía Jiménez.

Blanqueamiento del Frente Polisario
La presidenta de ACAVITE ha destacado que "no sólo se ha blanqueado" al Frente Polisario mientras piensa que "se ha subvencionado como modus vivendi durante estos 50 años a más de 462 asociaciones saharauis por toda España que "viven del victimismo, de la utilización de los niños en vacaciones…".

"Las autoridades y los partidos políticos han sido ignominiosos con sus conciudadanos, todos", ha dicho Lucía Jiménez que ha remarcado que "no se ha hecho nada y sólo se ha reconocido por la boca pequeña y a instancia administrativa a las víctimas terrorismo del Frente Polisario cuando ACAVITE ha insistido".

Sobre los atentados contra las embarcaciones canarias ha contado que "desaparecían embarcaciones enteras con familiares de 12 tripulantes". "Era un mismo atentado con varias formas de terrorismo más brutales" porque "tenemos los delitos de lesa humanidad más graves que se pueden perpetrar contra su población civil y España por la geostrategia o el interés político ha hecho una dejación contra nosotras", ha señalado

Jiménez, que es periodista de profesión, ha emplazado a sus "colegas y compañeros" de la prensa a que se hagan "reportajes del secuestro y de los asesinatos contra todos los barcos de nacionales canarios".

"Era ignominiosa la forma de cómo justificaban y utilizaban a los secuestrados en aquélla época", ha lamentado. Cree que se debe "rectificar" y "poner en valor la sangre derramada a costa de los canarios por culpa de la justificación romántica e ideológica del Frente Polisario" que "ha perdurado y pervivido gracias a las subvenciones a las asociaciones solidarias por toda España y los partidos políticos que no han hecho nada".

Ha remarcado que el Frente Polisario es un "grupo terrorista que aparece en el listado de la CIA" y que como ejemplo sólo hay que recordar que su nombre "es un acrónimo de Frente Popular por la Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro fundado en 1973 con el libro verde". "Desde ahí se ha tenido una verdadera justificación desde la izquierda durante todos esos años" ha apuntado. "España estaba en la Transición y nuestra teoría es que no quería entrar en más conflictos militares, ni dar poder a los militares" porque "Franco había muerto, se había abandonado el Sáhara y la derecha se mostró tibia con la ley de amnistía porque ETA estaba matando por el norte pero por el sur estaba el terrorismo del polisario en Tinduf", ha explicado.

"El Frente Polisario ha hecho muy bien una cosa y es la autopublicidad y el autovictimismo durante todas décadas", ha dicho la presidenta de ACAVIRE que asegura que "le hemos comprado el mensaje" y es "lo que hay que desmantelar junto a todas las asociaciones". Sobre esas asociaciones que "nos colocaran a los niños cada verano" ha indicado que "los subvencionamos y eso ha pervivido por el abandono y la precariedad de las familias afectadas".

La Audiencia Nacional y el Caso Ghali
La presidenta de ACAVITE también ha comentado cómo su denuncia llegó a la Audiencia Nacional pero siguen "a la espera" de una respuesta. "¿Dónde están los órganos que tienen que controlar a la Audiencia Nacional o al juez Pedraz para que todas estas denuncias que se hicieron de oficio aparezcan?", se ha preguntado Lucía Jiménez. "Parece que la denuncia ha estado distraída o se ha perdido. No lo sabemos. Nosotros no podemos hacer una acción hasta que no tengamos una respuesta de la Audiencia Nacional que es su obligación", ha relatado.

"Con el tema de Ghali nos parece sobrecogedor que se proteja a los que idearon intelectualmente todos esos atentados y que hicieron dejación", ha afirmado. "Le han permitido volver a España por razones humanitarias cuando has matado, asesinado, secuestrado y organizado todos estos atentados contra sus conciudadanos nacionales. Creo que todos los partidos políticos tienen que rectificar desde el PSOE, Vox, el PP y Podemos (que son grandes aliados y los justifican y blanquean románticamente)".

Sobre el supuesto desconocimiento de la exministra de Exteriores, Arancha González Laya se ha preguntado: "¿Cómo no se va conocer que hay casi 300 víctimas del terrorismo en España?" y "¿acaso una ministra durante años no tiene que saber cuales son los intereses geoestratégico de su país y la protección que nos deben a las víctimas del terrorismo sea cual sea el grupo o banda terrorista que haya perpetrado atentados brutales?". "El juez Pedraz sí me consta que lo tendría que conocer, otra cosa es que no entrara en el fondo del asunto. La Justicia tiene que darnos respuesta", ha apuntado.

Recortes de Prensa   Página Inicial