AGLI Recortes de Prensa   Jueves 14  Octubre  2021

Presupuestos Generales para un Estado sin Nación
Agapito Maestre. Libertad Digital 14 Octubre 2021

La ciudadanía española está desmoralizada, secuestrada y atemorizada, porque la Nación ha desaparecido. La pésima organización del desfile de las Fuerzas Armadas del 12 de Octubre, la inexistencia de rigurosos discursos políticos sobre el significado de España en la historia, o sea de la hispanidad, y, sobre todo, el total ocultamiento del significado de esa efeméride en las escuelas, las universidades y en todos los centros de socialización democrática de España convierten esa celebración en una patochada. No hace falta que nos avergüence un patán yanki, o unos mamarrachos criollos, nosotros mismos nos sobramos para perder la dignidad. El día más grande de España ha quedado reducido a un acto meramente ideológico. Pocos fueron los abucheos y los pitidos de los presentes contra Sánchez, y miles de improperios tengo yo para quienes, desde sus tribunas en los periodicuchos y medios de comunicación del poder, defienden al presidente títere de los separatistas, exterroristas y comunistas.

Si el desfile de las Fuerzas Armadas del 12 de Octubre es la representación de una nación, entonces España es una nación muerta. España es un país sin élites. Sólo hay populacho. La chusma predomina por todas partes y se mueve a golpe de un capitalismo rancio y anacrónico. La nación española es solo un nombre para mantener parasitos, analfabetos y criminales de guante blanco, políticos de cartón-piedra. Esto es un gentío desgobernado por nihilistas, separatistas y exterroristas. Repitamos, sí, lo esencial las veces que haga falta. No exageremos. Atengámonos a lo real. Sánchez seguirá en el poder de modo ilegal, ilegítimo y anticonstitucional. La Oposición es débil y no consigue expulsarlo del poder. Ni siquiera es capaz de forzar unas elecciones anticipadas.

Sánchez es el fin de un eslabón de lo poco que queda de democracia. Estamos al borde del precipicio de lo montado en la Transición. Ésta solo tuvo una idea, o mejor dicho, un objetivo claro: la defensa de una España de ciudadanos libres e iguales ante la ley. Por desgracia, se mire como se mire, ese proyecto ha devenido un fracaso. Esa idea ha derivado en un ideologema barato, una burda representación de la Constitución, para ocultar la realidad: no existe la unidad de España. Nadie sea ingenuo y siga diciendo que vamos a la ruptura de la Nación. Falso. La Nación está rota por todas partes, especialmente por Cataluña, el País Vasco y el nihilismo del resto de España, empezando por Galicia y terminando por Andalucía. No preguntemos, por favor, qué es el Estado-Nación sino qué queda de la unidad nacional.

El tinglado montado en la Transición da sus últimas bocanadas sin que aparezca nadie con entidad para ofrecer una salida. La paradoja de España no es que un presidente títere de los exterroristas, separatistas y comunistas tenga todo el poder, sino que la Oposición sea incapaz de forzar ya unas elecciones para comenzar a salir de este marasmo. La gran paradoja de España es que los enemigos de la democracia están en el poder sin que se les caiga de la boca la palabra democracia. La democracia para el Gobierno de una España de taifas no es nada más que una palabra para ocultar su primer y último objetivo: la desaparición de la Nación, o sea, de la unidad nacional. En estas circunstancias lamentables, será fácil para el Gobierno de Sánchez aprobar unos Presupuestos Generales del Estado con un único objetivo: mantenerse en el poder al precio del empobrecimiento de toda la Nación y, sobre todo, comprar un millón de votos con el obsequio dado a los jóvenes para que voten al PSOE. ¿Conseguirá ese millón de votos el PSOE con estos Presupuestos? No lo sé, pero seguramente de ese dato dependerá su continuidad en la Moncloa. De eso y de que sus señoritos, los exterroristas y los separatistas, saquen la conveniente tajada. Pocas señales hay para la alegría, salvo que se cumpla que "no es la ideología la que es falsa, sino su pretensión de estar de acuerdo con la realidad". ¡Quizá la compra de un millón de votos se vuelva contra ellos!

El porqué está hundida España
Antonio García Fuentes. Periodista Digital 14 Octubre 2021

Simplemente, porque más que robada a cara de perro, ha sido saqueada y desde dentro de la misma, como en ningún otro saqueo recoja la historia, incluido el de los franceses de Napoleón y los “hijos de San Luís posteriores, que aparte de llevarse hasta los cuadros, se llevaron hasta las alcayatas y nos dejaron, al maldito “rey Felón” que nos sumió en todas las miserias que vendrían después y que “aún colean como “las dos españas”. ¿Y cómo ha ocurrido eso y sigue ocurriendo? “No hay palabras en el riquísimo idioma español, para calificarlo por lo denigrante de los hechos y consentimientos de unos dirigentes, que sólo pensaron y piensan, en su panza y su bolsillo”: veamos algo de tal desastre.

“Un 23,3 por ciento de los asalariados andaluces en el conjunto de 2016 es empleado público en Andalucía, comunidad que es la que posee mayor número de funcionarios, hasta 541.200 asalariados del sector público en la región.

Además, en relación con los datos cerrados de 2015, en la media de los cuatro trimestres de 2016 ha descendido el peso del número de funcionarios sobre el total de asalariados, pasando de un peso del 24,4 por ciento en 2015 al 23,3 por ciento de 2016, lo que supone 1,1 puntos menos.

Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y consultados por Europa Press, Andalucía es la comunidad con más funcionarios de toda España, según los datos de la media de 2016, seguida de Madrid, con 458.200 empleados públicos, y Cataluña, con 403.000 personas asalariadas del sector público.

De esta forma, Andalucía aglutina el 18 por ciento del total de asalariados del sector público a nivel nacional, donde hay algo más de tres millones de empleados públicos de todas las administraciones. (“ABC SEVILLA” Actualizado: 28/02/2017).

Tenga en cuenta el lector de que es sólo una autonomía y hay 19 en españa. Veamos la España, en que sólo había: libretas, amanuenses, tinta y tinteros, máquinas de escribir, rudimentarios teléfonos, y “pocos adelantos” más, para administrar y controlar la población y los negocios nacionales: GOBIERNOS DE FRANCO: 700.000 empleados públicos para toda España, hoy hay más de tres millones (Emisora Esradio-Madrid) 06-10-2021)

MÁS LOS QUE SE MANTIENEN: En las administraciones municipales, empezando por las diputaciones provinciales, cabildos insulares, ayuntamientos; aparte de otros “chiringuitos, cuevas o covachuelas disimuladas”, como la infinidad de ONGs promovidas por los partidos y sindicatos, para vía dinero público mantener nomenclaturas en cantidades globales que ni sabemos.

Aumentemos a todo ello, el malgasto y dilapidación del dinero público, que se gasta “a mantas”; empezando por el propio presidente del gobierno, que usa el avión público, para cualquier cosa; y el que está dotado, hasta con “jamón ibérico”; cosa que una gran cantidad de irresponsables de “todo lo público”, emplea, además poniéndose altos sueldos que no merecen en absoluto, aparte de colocar en el dinero público, legiones de nepotes y allegados.

LA PERVERSIDAD AL MÁXIMO: El presidente Pedro Sánchez afirmó este miércoles (06-10-2021) que el Gobierno aprobará junto al proyecto de Presupuestos Generales del Estado un bono de 400 euros para los jóvenes que cumplan 18 años, que podrán destinar ese importe a actividades culturales como cine, música, conciertos o libros. Según Sánchez, esta medida puede favorecer el acceso de los jóvenes a la cultura y, a la vez, ayudar a la industria cultural española, muy afectada por la pandemia. ¿Si la juventud aceptan este dinero, va a ser para cultura, o para francachelas de todo grado y el viva la virgen, que se dice en España? ¿No es por otra parte una compra del voto de la forma más perversa y como en antaño ocurría con el caciquismo, “y un voto un duro”? ¿Tan bajo ha caído ya la administración tiránica que padecemos? Pues sí.

Recordemos y resaltemos que… “España ya tiene una deuda pública tan enorme que según técnicos dijeron y escribieron hace años, ya es del grado impagable; ¿Es que nos estamos acercando ya a Argentina y Venezuela, dos países ricos y de habla española, pero que los bandidos que los han saqueado, los tienen hoy (a sus pueblos) más como pordioseros o limosneros, que como a dignos habitantes de tales países? La realidad que padecemos considero que lleva ese camino, si no se detiene el desastre. Ya veremos como dijo el Quijote a Sancho.

Supongo que no hay que añadir nada más, para ver claramente, “cómo se destruye un país o nación, al igual que hacen las termitas cuando invaden un cuerpo de madera y del que sólo dejan la cáscara. ¿Hasta cuándo aguantará “la madera nacional”?

¿No hay que convocar ya mismo elecciones y tras ellas los que entren, que juren hasta “por sus muertos”, que van a limpiar la nación de “tanta termita”? ¿O van a continuar con el termitero, hasta que se saquen los restos que queden, a subasta del dinero mundial? Soy viejo, pero aún tengo la ilusión, de que, “el barco español pueda reflotarse y pueda seguir navegando, con una dignidad ya perdida, puesto que ha perdido, ya desde el idioma hasta la bandera”: Y que yo lo vea… Amén.

Antonio García Fuentes
(Escritor y filósofo)
www.jaen-ciudad.es (Aquí mucho más)

Cuentas con pies de barro
El Gobierno fía sus previsiones de ingresos y gastos a unos objetivos de crecimiento irreales, y muy superiores a los que estiman el Fondo Monetario Internacional y el Banco de España
Editorial ABC 14 Octubre 2021

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentó ayer en el Congreso de los Diputados la letra pequeña de los Presupuestos Generales del Estado para 2022, los de mayor gasto de la historia, inflados por la millonaria inyección de los fondos europeos. Son unas cuentas que nacen con los pies de barro ya que fían sus previsiones de ingresos a tener un crecimiento económico del 7%, muy superior al que esta misma semana ha estimado el FMI (6,4%), o al que prevé el Banco de España (5,9%). La menor pujanza de la actividad puede descuadrar también las cifras de gasto, al tener que destinar más recursos al desempleo y dar al traste, por tanto, con los objetivos previstos de reducción de déficit.

Los Presupuestos incluyen subidas de impuestos puntuales, con escasa capacidad recaudatoria, pero que mandan un mensaje claro de hacia donde avanza la política fiscal del Gobierno. Fijar un tipo efectivo mínimo del 15% en el impuesto de Sociedades para ingresar apenas 400 millones de euros, cuando se está negociando esta misma medida a nivel del conjunto de la OCDE solo sirve para ahuyentar la inversión. Lo mismo que ocurrió con la tasa Google, con la que se ha recaudo mucho menos de lo previsto. Son medidas que deben tomarse a nivel internacional para evitar competencia desleal entre los propios países desarrollados. Pero aquí preferimos presumir de que vamos por delante.

Menos sentido económico y mucha más carga ideológica tiene el furibundo ataque al ahorro privado para la jubilación. Por segundo año consecutivo el Gobierno ha reducido el límite de las aportaciones individuales a planes de pensiones, privados o de empleo, que ha quedado en 1.500 euros anuales frente a los 8.000 que había en 2019. En el mismo ejercicio en el que el Estado tendrá que traspasar más de 40.000 millones de euros a la Seguridad Social para poder hacer frente al pago de las pensiones, dejando claro que el sistema solo podrá sobrevivir con ajustes que recortarán las prestaciones del futuro, en lugar de incentivar que los trabajadores ahorremos para compensar esa pensión pública, como se hace en la mayoría de los países de nuestro entorno, aquí se toma el camino opuesto.

En materia de gasto, la ministra de Hacienda presumió de que van a ser las cuentas de «la inversión, la inversión y la inversión». Y así debería ser si logramos ejecutar y hacer un buen uso de los más de 27.000 millones de euros que recibiremos de Europa. España se juega en ello la recuperación. Pero estos presupuestos van a ser también los de la subvención, la subvención y la subvención. Ya se encargó el presidente del Gobierno de anunciar bonos a los jóvenes para la cultura, para el alquiler... en un claro guiño para captar a un sector de la población cada vez más alejado del PSOE.

Y ahora, tras superar su primer escollo, lograr el acuerdo de los dos socios de gobierno -a cambio de ceder los socialistas en materia de vivienda y permitir a las autonomías topar los precios del alquiler- las cuentas comienzan su travesía parlamentaria. El Ejecutivo ya ha señalado su intención de negociar los presupuestos con los partidos que sustentaron la investidura de Sánchez. El apoyo, ya lo ha advertido ERC, no será gratis. Cuando menos, nos costará miles de millones de euros a todos los españoles en inversión para premiar a unos territorios frente a otros. Y si no, que se lo digan a Madrid, que recibirá la mitad de inversión que Cataluña. Pero las exigencias de los nacionalistas no serán solo económicas, sino también políticas para mantener vivo su chantaje nacionalista. Eso, seguro.

Después de la luz, nada ha subido más que la corte de paniaguados de Sánchez
OKDIARIO 14 Octubre 2021

Nunca en la historia de la democracia española el equipo de un presidente del Gobierno nos había salido tan caro. Los sueldos de los altos cargos y asesores de Pedro Sánchez crecen hasta los 16,6 millones de euros, un 113% más que lo que costaba (7,8 millones de euros) el último equipo de Mariano Rajoy. Según consta en el proyecto de ley de los PGE de 2022 que este miércoles ha iniciado su tramitación parlamentaria, Presidencia del Gobierno ha previsto un gasto de 15,3 millones en asesores y 1,3 millones en altos cargos, récord histórico. Lo escandaloso es la primera cantidad, esos 15,3 millones que nos cuesta la corte de paniguados de Sánchez. Si se compara con el último Ejecutivo de Rajoy, las cifras adquieren una dimensión estratosférica. Entonces, el gasto en asesores era de 7.043.250 euros y 758.710 euros en altos cargos.

Si salimos de La Moncloa y computamos el coste de todos los asesores ministeriales, la cifra se eleva a 63,9 millones de euros, la más alta de todas las legislaturas, después de que el Ejecutivo socialcomunista modificara al alza en agosto el presupuesto previsto para el presente ejercicio. Son datos extraídos de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), organismo dependiente del Ministerio de Hacienda. Es decir, el Ejecutivo tuvo que corregir sobre la marcha el coste de los apesebrados socialcomunistas porque las cifras previstas en los Presupuestos aún en vigor se habían quedado cortas.

Dice el Gobierno que la decimotercera potencia económica tiene que tener un staff que «nos permita afrontar los retos de los nuevos tiempos en los que nos encontramos». Encima, recochineo. Porque si tenemos en cuenta que la gran mayoría de asesores no son funcionarios, sino personal contratado a dedo, la explicación del Ejecutivo socialcomunista es un sarcasmo. Y es que, con los datos en la mano, después de la luz nada ha subido tanto como la corte de la mamandurria sanchista. Un 113% y subiendo.

Sánchez hipoteca el futuro de España para sobrevivir hasta 2023
Los Presupuestos del Estado son un desesperado intento de Sánchez de garantizarse a cualquier precio el apoyo independentista y de lograr el voto de funcionarios y pensionistas.
ESdiario Editorial 14 Octubre 2021

El Gobierno ha concretado la letra pequeña de su anteproyecto de Presupuestos Generales del Estado, confirmando los peores presagios que ya anticipaba su aprobación en el Consejo de Ministros de la semana.

Parten de una premisa falsa de crecimiento y recaudación para, con una subida fiscal histórica en ciernes y un dinero ajeno procedente de Europa, pagarse una larga campaña electoral, garantizarse el respaldo de sus socios independentistas y dejar al país esquilmado cuando, en 2023, el resto de países europeos hayan salido de la crisis y Bruselas y el Banco Central Europeo vuelvan a aplicar las reglas del déficit.

Resulta insólito que Sánchez ignore las indicaciones del FMI, la OCDE, Bruselas, el Banco de España o el INE y diseñe unas cuentas sustentadas en un crecimiento económico inflado y además ajeno a su política: el que haya será a pesar de él, por el tesón de las pequeñas empresas españolas que, a pesar de las subidas fiscales y de la luz en marcha, generarán empleo y riqueza con esfuerzo y dificultades máximas.

El FMI enfría el optimismo de Sánchez y pone en cuarentena las previsiones de los PGE

Y roza el escándalo que el fruto de ese sacrificio y del inmenso esfuerzo fiscal que ya hacen los españoles, entre los cinco mayores del mundo, no se dedique a reconstruir el modelo productivo el país; sino a pagar las letras, deudas y expectativas electorales de Sánchez.

El Gobierno hipoteca el futuro de España para intentar revertir el profundo deterioro electoral de Pedro Sánchez

Porque de un lado, los PGE buscan a la desesperada el apoyo del nacionalismo, duplicando casi la inversión per cápita en Cataluña con respecto a Madrid o Andalucía, las grandes damnificadas por un Gobierno sectario que no perdona el color de los gobiernos de ambas comunidades.

Pensionistas y funcionarios
Y de otro, abonan el clientelismo electoral gastando lo que no se tiene en pensiones y funcionarios, cuyo coste ya supera el 25% del PIB de un país con un 119% de deuda, un déficit estructural desmedido y unas rentas medias. El guiño a los jóvenes, con subvenciones inanes en lugar de con trabajos dignos, remata esa estrategia irrespetuosa con la situación de España y con su población, a la que cree poder comprar con minucias.

El contraste entre lo que Sánchez hace y lo que necesita España es abrumador. Y el coste a futuro de costear sus necesidades políticas presentes, terrible. Cuando más debía pensar el Gobierno en las generaciones, más hipoteca el futuro del país para ganarse, artificialmente, algo de oxigeno antes de volver a las urnas.

Sánchez castiga en los Presupuestos a los madrileños por votar a Ayuso
OKDIARIO 14 Octubre 2021

La inversión en Cataluña subirá un 11,5% y alcanzará los 2.230 millones de euros, un porcentaje que según la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se aproxima al peso económico de la comunidad catalana en el Estado. Dice la ministra que el «porcentaje de lo que representa el PIB de Cataluña respecto al conjunto de España se respeta». Si ese es el criterio, ¿y Madrid? ¿Por qué no se respeta el porcentaje de lo que representa el PIB de Madrid respecto al conjunto de España, ministra? ¿Por qué si la inversión en Cataluña sube el 11,5%, en Madrid baja un 8% y se sitúa en 1.151,46 millones de euros?

La respuesta es sencilla: porque este Gobierno de sectarios tiene que asegurarse el voto de los golpistas catalanes y, por otra parte, tiene que castigar a Isabel Díaz Ayuso. La combinación de las dos premisas: beneficiar a los separatistas a costa de perjudicar al Ejecutivo madrileño del PP se traduce en que la inversión en Cataluña duplicará a la de Madrid, una demostración de hasta qué punto Pedro Sánchez ha dado una patada a Ayuso en el trasero de los madrileños, tratados por el socialcomunismo como ciudadanos de segunda categoría. La afrenta es una indecencia, porque el el recorte inversor responde al hecho de que los madrileños castigaron al Gobierno de Sánchez en las urnas, algo que el jefe del Ejecutivo no ha olvidado. La menor inversión del Estado en Madrid es el castigo que el Gobierno impone a los ciudadanos de esta comunidad por haber votado a Ayuso.

Los Presupuestos no engañan: Sánchez premia el apoyo de los golpistas catalanes con una subida de la inversión del 11,5% en Cataluña y le mete un estacazo a Madrid en una grosera exhibición de revanchismo sectario. Hace falta tener poca vergüenza para llevar su rabia contra Ayuso al extremo de discriminar a los madrileños. Eso tiene un nombre: odio ideológico.

Días de convenciones y rosas
Rafael Bardají. https://gaceta.es 14 Octubre 2021

Acabamos de vivir la convención del PP y la fiesta Viva21 organizada por Vox. En breve sufriremos el conciliábulo del PSOE de Sánchez. De este último ya hablaremos cuando se produzca, ahora prefiero centrarme en los dos grandes acontecimientos del centroderecha español. Primero, porque es interesante notar la enorme diferencia de cómo ve España cada una de las dos formaciones políticas. Para Casado, la unidad de España se resuelve organizando una convención itinerante, cual circo, a fin de recalcar la diversidad de nuestra nación. Para Vox, por el contrario, esa riqueza de los pueblos de España se manifestó en un recinto de Madrid, nuestra capital, por mucho que la quiera descafeinar Pedro Sánchez. Puede parecer una insignificancia, pero teniendo en cuenta que el PP sostiene un discurso distinto según la comunidad autónoma de la que se trate, el paseíto del equipo de Casado resulta inquietante. Y eso sin hacer leña de que sus estrellas internacionales invitadas, Sarko y Kurtz, se vieran implicadas en sendos casos de corrupción mientras hablaban del brillante futuro del presidente del PP. Más gafe no se puede ser.

Lo que ambos actos sí han tenido en común es la convicción de que, en las próximas elecciones, la izquierda pierde y habrá un Gobierno no de izquierdas. Las encuestas lo pronostican y muchos comentaristas políticos dan por hecho el sorpasso del PP al PSOE tanto en votos como en escaños, un ligero crecimiento de Vox y el apoyo directo o indirecto de la formación de Abascal para investir presidente del Gobierno a Pablo casado.

Yo no soy quien para arrojar un jarro de agua fría a los deseos de millones de españoles. Pero con cierta perspectiva se me ocurre pensar que los votantes españoles no suelen echar de La Moncloa a un presidente tras su primer mandato. Incluso con el desastre manifiesto de José Luis Rodríguez Zapatero, se le concedió más tiempo para acabar de hundirnos. También se me ocurre imaginar que, con una izquierda nada democrática como la que padecemos, confiar en que el proceso electoral va a ser limpio, es una ingenuidad y que PSOE/UP harán cuanto esté en sus manos para perpetuarse en el poder. Del cheque para jueguecitos a acciones legales de incapacitación.

O sea, que yo no descartaría a priori un escenario en el cual, Sánchez y sus socios comunistas pierdan terreno, pero no tanto como para que sus alianzas con el resto de indeseables que ahora les sostienen, lo sigan haciendo.

Por lógica, esto conllevaría que el liderazgo del llamado “líder de la oposición” sería cuestionado desde sus filas y que, tras perder tres cartuchos seguidos, fuera forzado a dimitir. Si algún líder a lo Feijóo se hiciera con las riendas -y hoy por hoy es el único capaz de reemplazar al actual equipo de Génova- escoraría aún más al PP hacia una socialdemocracia federalista y, presumiblemente, eso impulsara a muchos, cargos y votantes, a acercarse a Vox. De esa forma, con total seguridad, el partido de Abascal sería la oposición real de cara a los siguientes comicios, allá por 2027 o 2028. Problema, que para entonces España ya no existiría. No aguantamos una segunda legislatura de Sánchez, comunistas y separatistas.

Segundo escenario, el PP obtiene un mayor apoyo electoral que Sánchez y le supera tanto en votos como en escaños, pero se queda muy lejos de la mayoría absoluta para poder gobernar en solitario. Este es el escenario que muchos ven y en el que predicen un apoyo de Vox en la investidura. Yo, sinceramente, creo que ese no va a ser el caso. Estoy convencido de que Casado intentará llegar a un pacto con el PSOE. Primero pedirá la cabeza de Sánchez y, luego, la abstención de la bancada socialista a cambio de no apoyarse en la temida “ultraderecha” de Vox. Al fin y al cabo, como muy bien ha expresado Santiago Abascal, “el PP es el recambio del PSOE, no su alternativa”. Pero esa jugada le permitiría a Casado a quitarse a su enemigo de en medio y marginar a su adversario político de un solo plumazo. Sólo si el PSOE le cerrara sus puertas, el PP correría a suplicar el apoyo indirecto de Vox, pero tal vez fuera ya demasiado tarde. Su primera opción exige romper aún más puentes con Vox.

El tercer escenario es que todos se hunden menos Vox, por expresarlo muy rápidamente. Vamos, que Santi Abascal llega a La Moncloa aupado por un tsunami harto de la izquierda y asqueado con un PP tímido, débil y entregado a la socialdemocracia. Posiblemente sólo fueran necesario tres millones más de votos en su apoyo. Pero ¿de dónde saldrían? Ni PSOE ni PP ahora mismo están sumidos en una crisis interna tan grave como para que se produzca ese trasvase de votos. No es fácil pasar de ser un partido del 15 o 16% a convertirse en el líder indiscutible. Y si lo lograra, no creo que le permitieran llegar a gobernar pacíficamente, hablando con sinceridad.

Es verdad, cada día hay más gente que pone sus esperanzas en Vox. Y con razón. Pero la esperanza nunca ha asido la base de una buena estrategia. Y aunque siempre hay una primera vez para todo, entre el deber ser y el ser media mucha distancia.

El socialismo y la caspa
Itxu Díaz. https://gaceta.es  14 Octubre 2021

Durante años el socialismo se forjó una extraña buena fama. No sé si por presentarse como una opción corregida del comunismo, por abusar del voto subvencionado, o por una antiquísima y olvidada identificación con las clases trabajadoras. Encontrar hoy a alguien menor de 60 años que respalde las subidas masivas de impuestos a las clases medias, el gasto público en luchas quiméricas, siempre a medio camino entre el feminismo o el ambientalismo, o que considere que su voto es un muro de contención contra el fascismo –o como coño lo digan ellos- es tan difícil como encontrar a un socialista que hable bien de Pedro Sánchez en privado. La mayor parte de las veces, cuando lo encuentro, a la mañana siguiente me lo niega todo y se excusa en que se había excedido con el whisky o la marihuana, o con ambas.

Las restricciones y mentiras del Gobierno durante la pandemia han acelerado el proceso. Y es probable que ni siquiera se trate de un proceso. A fin de cuentas, los jóvenes siempre han ansiado libertad y una cierta rebeldía contra lo que huele a mainstream. Ocurre que hoy la libertad no la garantiza el PSOE, que representa todo lo contrario, ni por supuesto los comunistas, cuya única verdad histórica liberadora es dar matarile al discrepante. Es la derecha la que levanta la bandera de la libertad en todos los ámbitos.

En La Moncloa lo saben. Y como son bastante menos inteligentes de lo que durante un tiempo se les supuso, andan locos buscando sacar la chequera del dinero público para rescatar el voto joven, que es por otra parte el votante que mejor identifica el cinismo, que peor se lleva con la soberbia, y que más desconfía del paternalismo, incluido el estatal. Sánchez, estás jodido.

Falta un siglo para las elecciones. De celebrarse hoy, socialistas, y socialdemócratas disfrazados de centristas, se llevarían un histórico sopapo. Ellos desearían que su derrota fuera achacable al voto de septuagenarios con la efigie de Franco tatuada en el pecho, pero lo cierto es que, se palpa cada día con mayor claridad, el grueso del rechazo a Sánchez procede tanto de las clases medias, que son trabajadoras y por tanto desprecian la incompetencia gubernamental, el robo y el despilfarro, y de los jóvenes, que se identifican hoy más con la libertad que proclama Ayuso, o con la coherencia ideológica de Abascal, que con toda la casta de córvidos con siglas, que llevan décadas graznando en cualquier dirección, al son de lo que marcan los gurús de la sociología en sus sedes.

Un día tendremos que agradecerles a los últimos dos líderes de la izquierda haber destrozado sus respectivos partidos, liberando así a los españoles del futuro de sus ruinosas recetas. Gracias a Iglesias, no habrá comunismo en España durante muchos años. Gracias a Sánchez, el PSOE, que asaltó con malas artes y del que se apropió, quedará como tierra quemada a su paso; la mejor prueba de que así será es la certeza actual -confidencia compartida conmigo por varios miembros de su partido- de que no le preocupa lo más mínimo este asunto. La alargada lista de cadáveres políticos y traiciones a sus colegas más cercanos es solo un síntoma más; a propósito: los muertos siempre vuelven, yo no querría estar en la piel del presidente para entonces.

La emotiva y divertida fiesta de VOX del pasado fin de semana dejó un montón de fotografías significativas, que respaldan esta tesis. Ni rastro de la caspa ultraderechista que los partidos del siglo pasado desearían. Muchísima gente joven desacomplejada y feliz, una defensa natural y serena de los principios que todavía hoy unen a una inmensa mayoría de los españoles, y ni un ápice de odio, rencor, violencia, o malos olores corporales. Exactamente lo contrario de lo que veríamos en cualquier juerga secesionista, feminista, o comunista. Gente guapa, además. Y diversa, por decirlo en un lenguaje que pueda entender Yolanda Díaz. Y Macarena Olona bailando; ojo.

Algo está cambiando. Y es que el socialismo se nos ha vuelto insoportablemente viejuno.

¿Ministerio de Igualdad o guarida de malhechores?
EDITORIAL. Libertad Digital 14 Octubre 2021

El departamento de la fanática Irene Montero se está convirtiendo en un lucrativo refugio de imputados e incluso condenados en firme por la Justicia.

Por lo visto, a la presidenta del Congreso de los Diputados no le preocupa lo más mínimo que en el Parlamento se sienten delincuentes como Alberto Rodríguez –de Podemos, por supuesto–, condenado a mes y medio de prisión por agredir a un policía durante una manifestación. Por lo visto, Meritxell Batet no considera una falta de respeto a la sede de la soberanía nacional ni una vulneración de código ético alguno que semejante indeseable, que por supuesto no tiene la dignidad de presentar su dimisión como diputado, se siga sentando en un Congreso que degrada con su mera presencia.

Lo que le preocupa a Batet, y lo que –sin vergüenza– considera una "falta de respeto", es que la diputada de Vox Macarena Olona llame "delincuente" a Rodríguez, con lo que no hace más que dar público traslado a la Cámara de lo que ha dictaminado el Tribunal Supremo al condenarlo por un delito de agresiones.

Por enésima vez, se constata que Batet es indigna del cargo que ostenta; y que el imperativo ético por el cual un representante público debe presentar su dimisión al ser imputado o condenado sólo es de obligado cumplimiento para las formaciones ubicadas a la derecha del PSOE.

Vergonzoso y elocuente ejemplo lo constituye igualmente el orwelliano Ministerio de Igualdad, regido por Irene Montero –de Podemos, por supuesto–. Desde que se creó ese execrable chiringuito tóxico, era evidente que iba a ser una agencia de colocación de activistas del partido chavista. Pero es que últimamente el departamento de la fanática Montero –enchufada a su vez por el padre de sus hijos, Pablo Iglesias–, al que el cacique en jefe, Pedro Sánchez, ha regado con la escandalosa cifra de 500 millones de euros mientras medio país vive en la pura angustia económica, se está convirtiendo en un lucrativo refugio de imputados e incluso condenados en firme por la Justicia. Tal es el caso de Carlos Sánchez Mato y Celia Mayer, sobre los que pesan acusaciones de malversación y prevaricación en el ejercicio de sus funciones en el Ayuntamiento de Madrid en tiempos de la infame Manuela Carmena; y el de la mismísima portavoz estatal de Podemos, Isabel Serra, quien, pese a la sentencia que la ha condenado a inhabilitación para el desempeño de cargo público y a 19 meses de prisión por agresiones a una mujer policía, también ha sido colocada.

A este paso, la fanática Montero acaba trasladando la sede de su ministerio con vocación de cheka a los juzgados de Plaza de Castilla... o directamente a Soto del Real.

******************* Sección "bilingüe" ***********************

Sobre el injusto trato a la cabra
EDITORIAL. https://gaceta.es  14 Octubre 2021

Sí. Abuchear, silbar e insultar al presidente del Gobierno durante un acto institucional de la solemnidad del desfile militar del Día de la Hispanidad, está mal. Que un presidente del Gobierno, uno cualquiera, como este, sea escarnecido delante de Su Majestad el Rey, de la Princesa heredera, del Cuerpo Diplomático y de los jefes del Estado Mayor, es malo para el interés general de la nación, malo para el orden político y malo para la paz social. Otra cosa sería que un presidente, uno cualquiera, y sobre todo este, fuera abucheado mientras visita un hospital en el que hayan muerto miles de españoles com consecuencia de una pandemia de la que, según el Gobierno que él preside, sólo tendríamos uno o dos casos como máximo. Ahí, sin duda, la libertad de expresión gozaría de un amplio respaldo del Derecho objetivo.

Pero estamos a setas y no a rólex, así que volvamos al hecho incontrovertible de que el legislador, previendo la necesidad de proteger la dignidad y el honor de las más altas autoridades del Estado y así preservar el interés público, dispuso en el artículo 504 del Código Penal que «los que calumnien, injurien o amenacen gravemente al Gobierno de la Nación, al Consejo General del Poder Judicial, al Tribunal Constitucional, al Tribunal Supremo o al Consejo de Gobierno o al Tribunal Superior de Justicia de una Comunidad Autónoma», sean reos de pena de multa de 12 a 18 meses.

No hay duda de que todos y cada uno de los españoles que insultaron al presidente del Gobierno el pasado martes durante la celebración pública de la Fiesta Nacional, podrían ser investigados por un tribunal por lesionar la dignidad de Pedro Sánchez. Que su honor haya quedado lesionado sería más discutible por su cualidad moral.

Sin embargo, nos atrevemos a predecir que ninguno de los españoles que injuriaron de palabra al presidente comparecerá ante un juez a petición del Ministerio Fiscal que podría actuar de oficio en estos casos. Y nuestra seguridad, en la que apostaríamos todo nuestro exiguo y amenazado patrimonio, se basa en las exención de responsabilidad penal que el propio artículo 504 del CP reserva —remitiéndose al artículo 210—, para todo aquel que pueda probar la verdad de sus imputaciones cuando se dirijan contra un funcionario público —y el presidente lo es—, por hechos concernientes al ejercicio de su cargo.

Bastaría con exigir las actas de los ficticios comités de expertos que asesoraron al Gobierno sobre las medidas a tomar cuando se conoció (en enero de 2020 y no el 9 de marzo, según deslizó/tropezó Fernando Simón hace poco en una conferencia en Baleares) el avance del covid-19 que China exportó al mundo. Bastaría con entregar las cifras reales de muertos, más de 120.000, reunidas por los servicios funerarios. Bastaría con reclamar las actas —inexistentes— del comité de expertos de la desescalada que nos sometió a una segunda y tercera olas mortíferas. Bastaría con enseñar los recursos ganados por los servicios jurídicos de VOX en el Tribunal Constitucional sobre la ilegalidad de los estados de alarma y el cerrojazo del Parlamento. Bastaría, sin duda, con entregar al juez, con ruego de su visionado, las grabaciones en las que el candidato Sánchez negó hasta setenta veces siete que fuera a pactar con golpistas, separatistas, proetarras y comunistas. Bastaría, al fin, con enseñar una foto, que las hay, del presidente en el momento de honrar la bandera de una región mientras acepta que se esconda la enseña nacional.

Sánchez, para su desgracia, pero sobre todo para la nuestra, se merece todos los abucheos y hasta los insultos porque no son consecuencia de la contienda partidista, que entonces nos tendría junto a él, sino de los gravísimos actos cometidos en el ejercicio de su cargo. Actos muchos de ellos que cualquiera, menos la Fiscalía General del Estado, puede presumir delictivos. Que la mayoría de las veces lo estético no sea ético no significa que no haya excepciones. Esta, lo es.

Por todo lo anterior es por lo que no alcanzamos a comprender las palabras del histórico socialista Alfonso Guerra cuando ayer dijo con esa guasa que le caracteriza: «Hay quien abuchea a un presidente y aplaude a una cabra. Cada uno elige quién le representa mejor». Y no las comprendemos no porque seamos cortos de entendederas, que para entender a Guerra no hay que ser físico nuclear, sino por la injusticia de comparar a Pedro Sánchez con una cabra.

Injusticia, se entiende, para el pobre animal.

Por si quedaba alguna duda, cuando hablamos de pobre animal nos referimos a la cabra.

España: ¿una sola cultura o diecisiete distintas?
Se pretende orillar el español para fomentar el regionalismo y disolverse en una cultura europea supuestamente más tolerante y abierta
Santiago Armesilla. vozpopuli.es 14 Octubre 2021

'Cultura' es un término prestigioso. Hace referencia a todo tipo de actos, instituciones, ceremonias, tradiciones y costumbres. El filósofo Gustavo Bueno, durante la época que presentó su obra El mito de la cultura (1996, reeditado veinte años después), contó la anécdota de cuando asistió a una rueda de prensa en la que un alcalde asturiano gastó una cantidad excesiva de dinero para traer a una orquesta sinfónica extranjera a las fiestas de la ciudad. Ante el acoso de los periodistas que le preguntaban por los motivos de tamaño gasto, cuya cantidad Bueno nunca refirió, el alcalde zanjó la cuestión afirmando que "el concierto sinfónico que hemos escuchado es una de las más altas formas de cultura". Esto sirvió para amansar a los antes inquisitivos periodistas, pues ante ellos el gasto público había quedado justificado.

A través de los Estatutos de Autonomía, la norma institucional básica de cada comunidad autónoma y de las dos ciudades autónomas norteafricanas españolas, cada unidad regional administrativa de España puede gestionar, tras el reconocimiento del Tribunal Constitucional, la "identidad cultural" de cada comunidad autónoma. Se reconoce en ellos su denominación, su delimitación territorial, su organización y sede, sus competencias asumidas, los procedimientos de traspaso de servicios competenciales y, en algunos casos, los principios de su régimen lingüístico. Cabe, incluso, el reconocimiento en cada Estatuto de que una autonomía se identifique como "nación", "nacionalidad" o "patria", siguiendo lo dicho en el Artículo 2 de la Constitución Española, que de facto establece que España es una "nación de naciones". Y de ahí que cada Consejería de Cultura de cada Comunidad Autónoma, sobre la base restrictiva ya establecida por el Ministerio de Cultura y Deporte, pueda gestionar todo aquello que permita construir una suerte de identidad cultural regional o "nacional" que, debido a la estructura centrífuga de nuestro orden constitucional, en aparariencia, pero poco a poco, vaya alejándose del resto para negar cualquier noción de "cultura española".

17 identidades pagadas por los españoles
A fecha del 6 del 11 del año pasado, 2020, el Gobierno de "progreso" de Pedro Sánchez en coalición con Unidas Podemos destinó alrededor de 1.148 millones de euros para las políticas gestionadas por el Ministerio de Cultura y Deporte. Cada Dirección General tuvo su partida presupuestaria. En lo que nos toca en este escrito, señalar que se destinaron 57 millones de euros en la partida presupuestaria de la Dirección General del Libro y Fomento de la Lectura a escala nacional e internacional, incidiendo en temáticas de igualdad (género), digitalización y pluralismo lingüístico, esto es, las "identidades culturales" autonómicas que se centrifugan en España, mientras el Estado se empeña en presentarlo como "diversidad cultural", como si fuese una rara avis o algo de lo que sentirse orgulloso, cuando toda sociedad política es culturalmente diversa desde su gestación.

Aunque el francés es el idioma administrativo de Francia, en esta nación política se hablan el doble de lenguas regionales que en España (ver mi libro El marxismo y la cuestión nacional española, 2017, página 204). Sin embargo, en España las lenguas regionales son interpretadas como parte de la "identidad cultural" de determinadas comunidades autónomas, y en algunos casos como contrapuesta a la lengua nacional y vehicular que iguala a todos los españoles, que es el español.

Hasta tal punto llega la locura de la idea mítica de cultura en cada Comunidad Autónoma que algunos en Asturias ya se están planteando oficializar el bable (mal llamado "asturiano") como idioma cooficial, sino propio, del Principado. En Extremadura, algunas entidades pretenden convertir el extremeño, una supuesta variante del astur-leonés, en idioma oficial. En Galicia, desde la Academia Gallega de la Lengua Portuguesa, se pretende acabar con el gallego, lengua popular, lusificándolo de tal manera que acabe absorbido por el portugués, destruyendo así una de las lenguas regionales más sonoramente bellas de España.

En Andalucía, algunos pretenden convertir un dialecto en idioma, siempre visto desde la centralidad sevillana sobre el resto de la región, construyendo una gramática artificial redactando Er Prinsipitoh al andalú, contando con el apoyo de personas como la senadora por Adelante Andalucía, Pilar González, que defiende públicamente, pagada por todos los españoles, que el andaluz sea considerado "idioma" y tenga su propia "gramática". Por su parte, antes de la pandemia del coronavirus, desde el PSOE se instigó la separación de León, Zamora y Salamanca en una nueva Comunidad Autónoma, la Leonesa, que obviamente, contaría con idioma oficial propio, el llionés. Y todo para generar una nueva "identidad cultural" centrífuga cuyo gastó estatal estaría justificado porque es cultura.

Parece ser que los lazos históricos entre generaciones de españoles durante más de cinco siglos no son suficientes para evitar que el mito de la cultura regional, y regionalista, esté más vivo que nunca, y que goce de grandes cantidades de presupuesto público con el que construir 17, 19 o 20 identidades culturales, si no más, que puedan tomarse como distintas entre sí, separadas (y separatistas), hasta el punto de diluirse en una cultura mayor, la "europea", supuestamente más "tolerante y abierta" que la, para ellos, insignificante y poco importante "cultura española". Si el sueldo de muchos españoles no dependiera de este tipo de partidas presupuestarias, en forma de subvención la mayoría de las veces, no defenderían con ahínco tal construcción identitaria, anterior y mucho más peligrosa para la nación política española, que las criticadas y motejadas de "postmodernismo" por algunos. La verdadera "trampa de la diversidad" se encuentra, por tanto, en el Artículo 2 de la Constitución Española, en el Título VIII que establece el reglamento de las competencias de las Comunidades Autónomas, y en la posibilidad de centrifugación, vía construcción identitaria de "culturas" de España en la idea de "Europa sublime".

Idioteces catalanistas: un resumen
Pablo Planas. Libertad Digital 14 Octubre 2021

Es lo que tienen algunos separatistas, que dicen la verdad aunque la verdad sea una auténtica barbaridad.

El Gobierno regional de Cataluña decidió que el 12 de Octubre iba a trabajar como cualquier otro día, como si en realidad trabajara algún día. Son así de cachondos. El caso es que los miembros de ese gobiernito se reunieron como acostumbran a hacer los martes para demostrar que lo de retirar la bandera de España cuando les visitó Sánchez no fue un hecho aislado. No señor. Estos caballeretes y señoritingas son unos titanes de hacer el imbécil con los símbolos, los himnos y las fiestas de España, mientras se toman tremendamente en serio sus segadores y sardanas, sus señeras y sus fiestas regionales. Y así es como no tienen el más mínimo reparo en decir que el 12 de Octubre se celebra un genocidio, mientras que consideran que el 11 de Septiembre conmemora otro genocidio, el de España sobre Cataluña. Mentira y mentira, pero ahí van, siempre adelante, henchidos de ardor supremacista, inflamados de suficiencia y superioridad frente al resto de los españoles.

Para hacer ver que hacían algo en tal reunión, acordaron anunciar la supresión más adelante del concierto educativo con aquellos centros que separan a los estudiantes por sexos. Y tras la intervención de la portavoz y consejera de asuntos indios diciendo que el 12-O mal, muy mal, pobres indígenas, habló el consejero de Educación, Josep González Cambray (Josep Cambray según la portavoz), para contar que la escuela en Cataluña es y será "democrática, social, feminista, verde y en catalán".

Es lo que tienen algunos separatistas, que dicen la verdad aunque la verdad sea una auténtica barbaridad. O sea que la escuela es todo eso y en catalán. ¿Y el español, idioma de más de la mitad de los catalanes, qué? Pues desterrado, excluido y marginado. Prohibido. La escuela en Cataluña es, por tanto, el puro y duro adoctrinamiento separatista con toques ecos y femis y en catalán, sobre todo en catalán, y ya si eso lo de la transmisión de conocimientos, la enseñanza y tal lo dejamos para septiembre. Un fenómeno el consejero.

Va en la línea del titular de Interior, el exsocialista Joan Ignasi Elena, que en la última graduación de mossos y policías locales dijo que la policía en Cataluña estaba para velar por los derechos de los manifestantes independentistas. Los delincuentes se frotan las manos mientras mossos y guardias tienen que hacer frente a un número cada vez mayor de agresiones y atentados contra la autoridad. El Gobierno de Torra no tramitó ninguna de las denuncias de Mossos por agresiones a sus agentes. Ni una sola. De modo que los cachorros del "Apreteu!", los aprendices de terroristas de los Comités de Defensa de la República (CDR), tenían y tienen barra libre para agredir a los mossos.

Aún hay más. El distinguido Círculo de Economía acaba de emitir una larga nota en la que dice que está muy decepcionado con el Gobierno de Aragonès. Sostienen que ellos apoyaron los indultos, que saludaron con satisfacción al nuevo Gobierno separatista y que visca Catalunya siempre, pero que entre Aragonès y Colau van a llevar Cataluña a la ruina. "Podemos quedar atrapados en una espiral de irrelevancia económica, de lenta pero inexorable decadencia", alertan los prohombres y las prohembras. Y se dan cuenta ahora.

Cataluña está sumida en la miseria desde que los separatistas se embarcaron en el Procés y la llegada de los populistas de extrema izquierda al Ayuntamiento de Barcelona no hizo más que agudizar la deriva. En medio del golpe de Estado de octubre de 2017 se fueron, en menos de una semana, más de tres mil empresas, con los dos bancos catalanes encabezando la retirada. Pero durante aquellos años y esos días buena parte de los distinguidos socios de ese círculo y demás círculos de la tóxica burguesía catalana se dedicaron a dar la razón a Mas, Junqueras y Puigdemont y a quienes decían aquello de que "España nos roba" y demás vainas indepes. Debían de pensar que en una Cataluña independiente atarían los cerdos con longanizas. Que Dios les conserve la vista.

Inmersión lingüñistica
«Extraescolares gratis para aprender árabe sí, pero nada de castellano fuera del aula»
La Asamblea por una Escuela Bilingüe denuncia que Cataluña facilita el conocimiento de esta lengua en algunos institutos mientras que «el 90% de los centros dicen en su proyecto lingüístico que están prohibidas las extra escolares en castellano»
E. Armora. BARCELONA. ABC 14 Octubre 2021

Cuatro institutos de Cataluña ofrecen desde este curso lengua árabe como optativa en la ESO

«No al bilingüismo si incluye al castellano, pero sí con otras lenguas». Un instituto de Barcelona oferta este curso una actividad extraescolar gratuita sobre lengua y cultura marroquí para alumnos de ESO mientras que «el 90 por ciento de los centros exponen en sus proyectos lingüísticos que están prohibidas las extraescolares en castellano», según denuncia la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), entidad que combate desde hace años la discriminación del castellano en Cataluña.

«La escuela catalana a veces no se cierre al bilingüismo. A veces valora otras lenguas y culturas diferentes a la que se expresa en catalán...», señala la entidad en su cuenta de Twitter. «Todo es más fácil cuando no es en español», subraya. La entidad apoya el multilingüismo pero censura la discriminación. «No estamos en contra de que se aprendan lenguas, nos parece enriquecedor, aunque siempre que no se vete a ninguna», precisa en declaraciones a ABC la presidenta de la AEB, Ana Losada. «Extraescolares para aprender el árabe sí, pero nada de castellano fuera del aula», concluye la presidenta de la AEB.

La extraescolar la ofrece de forma gratuita el instituto Riera Baixa, situado en El Prat de Llobregat (Barcelona), y va dirigida a alumnos de primer y segundo curso de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

Cultura árabe como asignatura optativa
Por otro lado, tal como adelantó ABC, desde el año 2018 varios o institutos públicos catalanes imparten cultura árabe como materia optativa en un plan piloto impulsado por la Generalitat.

Algunos de los centros que participan en el programa piloto son el Instituto Pompeu Fabra de Martorell (Barcelona), el instituto Mont Perdut de Tarrasa (Barcelona), el Baetulo de Badalona (Barcelona) y el Martí Dot de San Feliu de Llobregat (Barcelona), todos ellos por la diversidad de orígenes de su alumnado, especialmente marroquí, y con experiencia en la enseñanza de esta lengua, ya que anteriormente la habían ofrecido en modalidad extraescolar. La actuación del departamento de educación se enmarca en el programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí, en el que la Generalitat participa desde 2004 fruto del convenio de cooperación cultural firmado en 1980 entre los gobiernos marroquí y español. Hasta que empezó a impartirse como materia optativa, la asignatura se había ofertado en horario extraescolar.
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