AGLI Recortes de Prensa   Lunes 18  Octubre  2021

El PSOE de Sánchez y el espejismo del centro derecha español
Pedro de Tena. Libertad Digital 18 Octubre 2021

Hemos pasado todo el fin de semana hablando del PSOE de Pedro Sánchez, de los discursos "críticos" de Felipe González y de otras bagatelas servidas por el servicio de orden ideológico de la gran organización que es el PSOE. Para entendernos, lo que hay que tener en cuenta es que el PSOE, desde su fundación, ha tenido claro que para llegar a conquistar el poder hacen falta dos cosas decisivas: una organización y una disciplina internas. Dicho de otro modo más comprensible, el PSOE es El Corte Inglés o el Mercadona, si se quiere, de la política. A su lado, el PP, Vox, Cs y los demás (salvo el PNV y el viejo PCE ya cadáver), son tenderetes incapaces de competir con quienes quieren conseguir el mando único en la sociedad y el Estado. Ni siquiera tienen claro, fíjense, qué es lo que deben defender y cómo conseguir que los adversarios no los borren del paisaje político.

Lo que ha logrado este fin de semana Pedro Sánchez es la foto compacta de la unidad, de la organización y de la disciplina, los mecanismos esenciales de la conquista del poder. No, no para ganar unas elecciones democráticas, sino para seguir jugando con las formalidades constitucionales y legales para penetrar y dominar las instituciones de modo que el PSOE, y lo dijo González ayer en un arrebato de sinceridad, sea el gran partido que representa a la sociedad, a toda ella. Justamente lo contrario de lo que es una democracia liberal en la que hay partidos que no representan a todos, y por ello son partidos, parte, y en la que hay una sociedad civil separada de la política que es capaz de erigirse en poder activo e insumiso. Aspirar a hacer un partido que represente y vertebre, así lo llamaron en 1982, a toda la sociedad es precisamente aspirar a una tiranía.

Ese es el problema de España: Un PSOE, que pudo ser en aquel año capital el artífice de una democracia real, compartida, con equilibrio de poderes y duradera en una sociedad plural y crítica, no quiso hacerlo porque lo que anhelaba, en realidad, era recuperar su programa republicano federal del pasado para deshacer su responsabilidad en la guerra civil.

Para lograrlo, enmendó el error religioso (se acabó la persecución abierta y se pasó al buen rollito) y el error mediático (se erigió un potente sistema de medios de comunicación ligados a su ideología) y, con la ayuda inexplicable de un desnortado PP, torpedeó con los separatistas la idea de la unidad nacional, y por ello, la de una monarquía, cautiva de sus defectos, bajezas y herencias. Luego, pacientemente, se puso a la tarea de agujerear la Constitución de 1978 eligiendo la estrategia de la tela de araña para situarse en el vértice decisivo de todas las instituciones del Estado desde la Justicia a las Cajas de Ahorros, desde el Ejército a las Policías, desde la Educación y la Universidad a la Administración del Estado, desde el Ibex 35 a las organizaciones empresariales y sindicales e incluso las Onegés.

Todo ello culturalmente justificado en el supremacismo que se deriva de un "racismo" intelectual, ético y estético. Sólo sus votantes y partidarios son científicos, buenos y bellos (sin que la historia demuestre nada de eso, antes al contrario) y todos los demás, o se avienen a ser compañeros de viaje o son nostálgicos del franquismo. constituyendo parte de una raza política inferior que defiende el capitalismo, la propiedad, las libertades, la independencia judicial, la administración limpia y neutral, las reformas moderadas y consensuadas, el derecho a la continuidad de lo que funciona y la alternancia democrática.

Frente a toda esta maquinaria implacable, que no empezaron sino que continuaron Pedro Sánchez y José Luis Rodríguez Zapatero, lo que llamamos, por llamarles algo, el centro derecha liberal y conservador no parece tener idea de lo que está ocurriendo o ha aceptado ya ser, al menos en parte, compañero de viaje de la única fuerza política organizada para ejercer el poder que hay en España. Pero de lo que se trata es de si es capaz de dotarse de una organización, de una disciplina y de unos resortes capaces de resistir la invasión que la izquierda está haciendo de la primitiva Constitución y sus leyes derivadas.

Creerse que el congreso del PSOE ha evidenciado rendijas, grietas y fisuras en el proyecto que dirige ya con claridad Pedro Sánchez, una vez desarmado y cautivo el engendro podemita, es de tontos de baba. El PSOE de este fin de semana – casi con todos los cadáveres del armario blanqueados, resucitados y firmes para la ocasión -, es la demostración de que, una vez conseguida la impresión de unidad, disciplina y potencia organizativa, la fase final del proceso ya está en marcha.

Es imprescindible que los partidos que aspiran a representar a quienes no queremos ese tipo encubierto de tiranía social-comunista-separatista que se prepara, comprendan que hay que ganar ampliamente las próximas elecciones como primer dique de contención de lo que se nos viene encima. Después, junto con el zurcido del tejido económico y social desbaratado, hay que iniciar un proceso de unificación que defina una estrategia clara y suficiente que podamos compartir muchos para hacer que el frente popular de la izquierda se vea obligado a negociar lo que será, no tengo ya la menor duda, una nueva Constitución. Pero esta vez deben fijarse con claridad las bases y los detalles de una democracia limpia y un Estado de derecho sin los recovecos y minas que han permitido el dinamitado del espíritu, la letra y la música de la Transición. O eso, o apaga y vámonos.

El poder absoluto y la socialdemocracia
Editorial La Razón 18 Octubre 2021

Pedro Sánchez cerró el Congreso del PSOE con los mensajes y las imágenes que necesita para el futuro. Todo indica que hay un horizonte electoral más o menos cercano y que el presidente ha decidido «tunear» el producto para darle la vuelta a las encuestas que pronostican mayoría absoluta al centroderecha y castigan a la extrema izquierda. Quiere ser ahora un PSOE de mix total, español, socialdemócrata, verde y feminista. La apuesta por la moderación. Uno que, según el relato del presidente ante el plenario, puede presentar una hoja de servicios extraordinaria en la gestión de la pandemia y de la crisis económica. La recluta para la causa de referentes casi irreconciliables como Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, el abrazo público, sirve a la narrativa del partido unido y fuerte.

La reivindicación de la socialdemocracia, de su sello ideológico para las siglas y de su propia adscripción a ese ideario son piezas del mecano que Sánchez pretende articular con la centralidad como acicate con el que alborotar el voto ante un declinante Unidas Podemos.

Tira del manual con el que los socialistas han pescado siempre en caladeros propios y alguno ajeno para abrochar mayorías. Y radicalidad cuando convenga para abrir melones imposibles y peligrosos como el de la reforma constitucional o anunciar la derogación de la reforma laboral y de la Ley de Seguridad Ciudadana y la abolición de la prostitución.

Todo ello bajo su poder absoluto en el Gobierno y en el partido, que ya son la misma cosa, con la presencia en la Ejecutiva de seis ministros. Ese 95% de refrendo al PSOE de Sánchez retrata un dominio omnímodo. Hasta aquí lo que el líder habló, pero, como suele suceder, lo mollar es lo que calló. Con Sánchez es una constante, más que sus palabras, o la falta de la misma, lo definen, mejor lo rebaten, los hechos.

Ha sido el congreso del partido del gobierno en el que la gente, su sufrimiento, las necesidades, han estado ausentes. Ni palabra de la factura de la luz, ni de tantos españoles que se han quedado atrás, ni de esas ayudas anunciadas y celebradas que siguen en el limbo de las promesas hueras. Ni de la calamitosa y sombría gestión de la pandemia, la peor del mundo occidental, de los muertos oficiales y de los otros. Tampoco del paro, ni siquiera del juvenil, atroz, menos claro de la deuda y del sablazo fiscal que llega.

En fin, Sánchez habló desde el pedestal sobre un mundo de ficción, la fábula de una socialdemocracia fantasmal, la suya, sepultada bajo la indignidad de las alianzas con los comunistas, los independentistas más fanáticos del Europa y los legatarios de los terroristas mientras se criminaliza a la oposición como antisistema. Lo hizo para los convencidos y los descarriados, como engrasa el voto clientelar en los Presupuestos. El problema con Sánchez es el propio Sánchez y su voluntad de seguir en el poder a cualquier precio.

Sánchez usa la anestesia pública para sostener la economía
José María Rotellar. Libertad Digital 18 Octubre 2021

El Gobierno de Sánchez mantiene la economía española en unos niveles de crecimiento más elevados a costa del incremento importante del gasto público.

El Gobierno sigue repitiendo, de manera constante, que España va a crecer un 6,5% en 2021 y un 7% en 2022. Para ello, se basa en unas previsiones macroeconómicas irreales, que no avala ninguna institución, tras la revisión a la baja, por parte del INE, del crecimiento de los dos primeros trimestres de este año. Esa ficción tendrá un recorrido muy corto, pues, al final, dentro de unos meses podremos contar con un primer avance del crecimiento de 2021, pero lo que no tendrá un recorrido tan corto, sino, desgraciadamente, más profundo y duradero, es el conjunto de medidas equivocadas que el Gobierno está adoptando en política económica.

¿Qué es lo que hace el Ejecutivo? Trata de mantener la economía española en unos niveles de crecimiento más elevados a costa del incremento importante del gasto público, que está llevando a unos niveles imposibles de sostener. Así, mientras el crecimiento trimestral del consumo de los hogares en el segundo trimestre de este año pasa de un 6,6% en el avance de julio al 4,7% en la revisión de septiembre, y la inversión pasa de un -1,5% en julio a un -2,2% en septiembre, el gasto de las Administraciones Públicas crece, al ser un 0,8% en dato avanzado en julio frente al 0,9% en septiembre.

Ese intervencionismo, plagado de más gasto —crecimiento desorbitado del gasto en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2022—, más impuestos —subida del tipo mínimo efectivo del Impuesto de Sociedades— y más intromisión en la libertad individual —limitación del precio de los alquileres, reserva de un 30% para viviendas públicas de las nuevas promociones, subida del salario mínimo—, aumentarán la asfixia que el Gobierno, con su política económica, está provocando en el sector privado.

De esa manera, si comparamos el cuarto trimestre de 2019, que es el último no afectado por la pandemia, pues el primer trimestre de 2021, pese a que las restricciones fueron sólo durante la mitad de un mes en todo el trimestre, fue intensísimo su efecto en el mercado laboral, comprobamos cómo se han destruido 481.500 empleos privados, mientras que los empleos públicos han aumentado en 186.300.

De esta forma, si el empleo total no ha disminuido desde entonces en más personas que los 295.300 registrados se debe a que el aumento de empleados públicos lo ha mitigado artificialmente.

Pues bien, el Gobierno sigue empeñado en mantener esta línea, como se refleja en el proyecto de PGE para 2022: ahí, además del incremento del 2% del salario a los empleados públicos, que será más gasolina para la inflación en un entorno en el que el gasto está financiado por el BCE y que, por tanto, no combate los cuellos de botella que se producen en los precios, incrementa un 8,5% la oferta de empleo público para dicho ejercicio.

Todo ello dibuja una línea sumamente peligrosa para la economía: la apuesta de una economía sostenida artificialmente, vía gasto público, frente a una economía sostenible por ella misma. Es un proceso que desemboca en una caída o estancamiento de la economía, anestesiada por el impulso público, que siempre tiene corto recorrido, pero que deja, a su paso, gasto insostenible, déficit abultado, deuda exponencial, impuestos confiscatorios y destrucción de tejido productivo.

Abucheos a la democracia
Óscar Monsalvo. vozpopuli.es 18 Octubre 2021

La semana pasada descubrimos -es un decir- que abuchear al presidente del Gobierno es abuchear a la democracia. Durante los actos del Día de la Hispanidad hubo gente anónima que silbó y pidió la dimisión de Sánchez, y hubo periodistas que se lanzaron a la hipérbole norcoreana. Lo que no se entiende es que, una vez lanzados a la sinécdoque y teniendo en cuenta el contexto, se quedaran en la democracia; ¡qué oportunidad perdida para decir que silbar a Sánchez es silbar a la nación española!

Sabemos perfectamente que las opiniones sobre el pueblo y sus expresiones son algo cambiante, que dependen de la temporada, como las fichas de verduras del ministerio de Consumo. Cuando lo que se exige coincide con los deseos del opinador político, entonces la voz del pueblo es la expresión de un descontento al que hay que dar respuesta, una desafección que hay que manejar con mimo y esmero. Es una especie de vox Dei ex machina, un armatoste argumentativo que se conduce hasta el escenario para justificar el giro de guión que toque en cada momento: referéndum, reforma, indultos. Otras veces el pueblo ya no es pueblo sino turba, y sus demandas no sólo pueden ignorarse, sino que son amenazas a la democracia. El pueblo, en esos casos, no es voz de Dios sino heraldo del infierno (fascista, claro).

Cuando estamos en temporada de siembra aparecen frases como ésta: "En democracia los ciudadanos pueden manifestar su malestar de la manera que considere más oportuna, siempre pacíficamente y sin violencia". Es lo que se dice cuando el pueblo -en este caso el vasco y el catalán, aunque especificarlo es casi pleonasmo- pita, abuchea e insulta al rey Felipe VI y al himno de España, con las organizaciones independentistas dirigiendo los coros. El pueblo, en aquella ocasión -la final de Copa de 2015-, estaba literalmente pitando y abucheando a España. A la idea de España y a sus símbolos. Se trataba de eso, y lo han explicado no pocas veces. Hicieron lo mismo en la final de 2012, en la de 2009 y lo hacen siempre que intentan expulsar a los ciudadanos no nacionalistas de Vic, de Alsasua o de Rentería al grito de "hijos de puta". Pero en esas ocasiones lo importante es centrarse en que son manifestaciones pacíficas, aunque de vez en cuando caiga alguna pedrada, algún botellazo o algún golpe de Estado, porque España y los españoles vienen a España a provocar.

Nada que ver con lo de este último 12 de octubre. Ahí sí, estamos en temporada de cosecha. Ahí nos vamos a la sinécdoque y un poco a Corea del Norte, que pilla de paso, y se lanzan frases como ésta: "Los abucheos y los insultos no son al presidente del Gobierno; son a la democracia". Y lo curioso es que las dos frases son obra de una misma persona, Àngels Barceló, para quien al parecer hay al menos dos tipos de ciudadanos: aquellos que pueden manifestar su malestar de la manera que consideren más oportuna, y aquellos que no expresan malestar sino amenazas a la democracia.

Barceló, en su firma de Hoy Por Hoy, desarrolló aún más esta exitosa teoría sobre el poder y los límites de la libertad de expresión. Los abucheos a Sánchez no sólo son abucheos a la democracia, sino que además son consecuencia de la crispación que "la derecha y la ultraderecha" llevan al Congreso en la sesión de control al Gobierno. Es decir, el ejercicio de la oposición vendría a ser el insulto primigenio a la democracia, algo inaceptable por el bien de la misma.

La imputación de Tezanos
Esta idea no es nueva, no se aplica sólo al presidente del Gobierno y tampoco se aplica sólo desde los altavoces mediáticos. Pocos días antes del Día de la Hispanidad supimos que el Juzgado de Instrucción Número 29 de Madrid citó a declarar en calidad de imputado a José Félix Tezanos, presidente del CIS, por una querella sobre supuesta malversación de caudales públicos para beneficiar al PSOE en sus encuestas. En eldiario.es se apresuraron a decir que la Fiscalía había pedido el archivo de la querella y que la titular del juzgado "ocupó distintos cargos en gobiernos del PP" (seis de los ocho párrafos que componían la noticia se los dedicaban a ella); omitieron, como no podía ser de otra manera, los distintos cargos que el imputado y la fiscal general del Estado han ocupado en y con el PSOE. Pero todo este ecosistema opinativo y esta teoría sobre la democracia y los controles, decíamos, no proceden sólo de la prensa: un profesor de Ciencia Política y editor de Agenda Pública -¡es Ciencia y además es Pública!- calificó lo de Tezanos como "una barbaridad", como algo "inquietante"; obviamente, no se refería a su labor claramente partidista en el CIS, sino a la imputación.

Al día siguiente leíamos una noticia sobre Sebastian Kurz, breve canciller de Austria: había dimitido entre acusaciones de corrupción y tras perder el apoyo de sus socios de Gobierno. En concreto, se le acusaba de haber desviado fondos públicos para pagar campañas favorables y encuestas amañadas. Y claro, uno piensa en lo de aquí y se pone inevitablemente melancólico.

Es una barbaridad, ciertamente. Es inquietante que nuestro particular ecosistema de periodistas, analistas, investigadores sociales y expertos en el arte de gobernar hayan entendido tan bien cómo funcionan las cosas.

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Un PSOE con piel de cordero
Agustín García. okdiario 18 Octubre 2021

Congreso preelectoral, bromas las justas. Todo tenía que salir a la perfección. Había que potenciar la imagen del partido y del líder. Para eso son los congresos. Para lo primero ya han vestido al PSOE con la moda otoño-invierno; van a llevar menos el rojo y mucho más el verde; el verde-ecologista, claro, no el verde-Abascal ni el azul. A esos colores no es no.

Así se nos muestra al partido, “socialdemócrata, verde y feminista”, defensor de un “capitalismo social y verde, de tercera vía” y hasta sumiso a Bruselas. El PSOE quiere vendernos que se aleja del extremismo al que sus aliados del club Frankenstein le arrastraron para que Sánchez durmiera en la Moncloa.

Más difícil resulta la segunda parte, renovar la imagen del líder. Hay que convertirlo en el símbolo de la unidad patria del partido, y hacerlo más cercano, mas friendly; a ver si así consigue superar esa imagen de “hortera de bolera americana y salón de masajes” (que diría Ussía) o de “enamorador de modistillas” (Arcadi dixit). Sus paseos al escaño “con la mano en el bolsillo y ese bamboleo de cadera en el que tiene depositadas todas sus esperanzas de derretir a las encuestas” (como escribía Bustos), no van a ser suficientes. Él y Tezanos lo saben.

Para ello, este fin de semana ha habido mucho selfie con las bases y abrazos con las elites y críticos de temporada. De todo lo que han dicho sobre Sánchez, pelillos a la mar. Aquel Felipe que se sentía “huérfano de representación” ya la ha encontrado y se abraza a un Sánchez que quizá así, agradecido, no desclasifique los papeles del GAL….

Pensando ya en las próximas elecciones, así se visten el PSOE y Sánchez, que ya son lo mismo. Con la piel de un cordero que habla de Justicia pero no de indultos, de unidad de España mientras la rompen, que defiende la sanidad aunque por detrás del 8M, que habla de dialogo pero luego practica cordones sanitarios, que presume de cumplir con la Constitución pero con récord de sentencias en contra, que dicen que solo aumentarán los impuestos a los ricos mientras quitan deducciones a las clases medias y no dejan de subir las cuotas a autónomos, que luchan por la igualdad premiando a independentistas para que sigan abriendo embajadas con el dinero de todos, que se preocupan por las mujeres y los niños escondiendo su récord de paro femenino e impidiendo investigar los abusos en Baleares, que nos hablan de regeneración tras acostumbrarnos a las mentiras y escondiendo sus tesis falsas, que presumen de vacunar a todos (incluso a los madrileños, le falto decir)…

En fin, un PSOE con piel de cordero que volverá a pactar con bildutarras, separatistas y comunistas. Y el precio de otra legislatura, será mayor. ¿Alguien lo duda?

Independentismo en Cataluña
La factura del independentismo: 1.000 millones al año en políticas para la «construcción nacional»
Pelayo Barro. okdiario 18 Octubre 2021

El independentismo, en su viaje hacia la secesión de Cataluña, gasta anualmente más de 1.000 millones de euros de las arcas públicas en su proyecto. Dinero de todos los catalanes que se va en políticas para imponer el uso del catalán, subvencionar la cultura de país, establecer redes diplomáticas en el extranjero en busca de apoyos y controlar medios de comunicación. El cálculo proviene de un profundo estudio elaborado por el movimiento cívico Impulso Ciudadano.

El documento, de una treintena de páginas y bajo el título A más nacionalismo, menos servicios: el gasto de la construcción nacional supera los 1.000 millones al año, incluye un cálculo preciso de la inversión pública realizada por la Generalitat en áreas estratégicas para el proyecto separatista.

La factura supera ampliamente los 1.000 millones de euros anuales con cargo a los presupuestos de la Generalitat para este 2021. En política lingüística, la promoción del catalán contempla subvenciones por alrededor de 31 millones de euros. A ello hay que sumarle otros 30 millones de euros destinados a mantener el Consorci per a la Normalització Lingüística, que cuenta 746 empleados públicos y 22 sedes que mantener por todo el territorio catalán.

A ello se suma un goteo incesante de subvenciones, ayudas y aportaciones a cuenta que recibe una galaxia de organizaciones sociales destinadas a fomentar el uso del catalán.

Otra de las áreas estratégicas que riega la Generalitat con dinero de todos los catalanes es lo que Impulso Ciudadano denomina como Cultura hacia la Nación. La promoción, subvencionada, de la cultura y tradiciones catalanas «en catalán». El apunte presupuestario engorda la factura en otros 218 millones de euros para pagar subvenciones, salarios de plataformas públicas que ejecutan estas políticas y los gastos de las sedes desde las que operan.

En ese goteo que alcanza los 1.000 millones públicos también figuran los 6 millones destinados al Síndic de Greuges, el defensor del pueblo catalán que «pasa por alto las vulneraciones de derechos que sufren quienes se oponen al nacionalismo», denuncia Impulso Ciudadano. Un organismo muy polémico por las denuncias de inacción que plantean los sectores opuestos a la independencia catalana. El informe señala que con esa financiación pública se puede pagar el tratamiento completo en el sistema de sanidad público catalán de 82 pacientes de cáncer de pulmón.

Publicidad y medios catalanes
Si hay un frente especialmente sensible -y caro de mantener- para el independentismo es el de los medios de comunicación. La estrategia de control en base a subvenciones y publicidad institucional supone un apunte contable de 253 millones de euros en las cuentas públicas catalanas. De ahí bebe TV3 y la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA), ente que cuenta con 2.300 empleados y 66 cargos directivos (sueldos superiores a los 90.000 euros todos ellos). A ello hay que sumarle otra partida de 6 millones de euros que se reserva la Presidencia de la Generalitat para gasto discrecional en medios catalanes.

El dinero institucional dedicado a medios en Cataluña tiene un reparto cuanto menos curioso. Como recuerda el informe, por ejemplo el diario proindependentista Ara, que recientemente ha fichado a Pablo Iglesias como columnista, recibe más dinero público de publicidad institucional que Atresmedia o Mediaset.

Identidad digital y diplomacia
Otro de los frentes clave para la estrategia de construcción nacional del independentismo es la llamada identidad digital. La fabricación de un Estado en red, una burocracia necesaria para el funcionamiento de una hipotética república independiente en base al modelo digital que rige, por ejemplo, en las repúblicas bálticas. Esa estrategia se enreda a través del Centre de Telecomunicacions i Tecnologies de la Informació (CTTI). Su presupuesto alcanza los 517 millones de euros.

Llegados a este punto, la vía separatista ya alcanza los 1.000 millones anuales de gasto. Pero aún hay más para engordar la factura en base a subvenciones a laboratorios de pensamiento proindependentista o al coste de las redes Diplocat, la diplomacia separatista que extiende sus tentáculos en el extranjero para ganar adeptos y comprar voluntades y simpatías hacia el proyecto indepe.

Esa internacionalización de la ruptura tiene apunte propio en las cuentas públicas catalanas con 48 millones de euros, los que destina a Acción Exterior el departamento con el mismo nombre del Gobierno catalán. Una de las últimas acciones de esta consejería fue acudir rápidamente a Cerdeña para reunirse con las autoridades públicas de la isla tras la detención del ex presidente fugado Carles Puigdemont.

Menos gasto social
Desde Impulso Ciudadano advierten que «no se entra aquí en el carácter ilegal de algunos de los gastos, el objetivo es llamar la atención sobre lo que implican para el conjunto de los ciudadanos, al retraer recursos que podrían dedicarse a bienes y servicios sociales».

Estos gastos, denuncian, «impiden dedicar recursos humanos y materiales al bienestar de los catalanes en servicios básicos como la enseñanza, la sanidad, la atención a dependientes y ancianos, la vivienda social, las infraestructuras, etcétera».

Lo que queda de ETA: una veintena de huidos y 184 presos en cárceles españolas
EP Republica 18 Octubre 2021

Diez años después de que ETA anunciara el fin de su actividad criminal la banda terrorista se reduce a una veintena de huidos y 184 presos en cárceles españolas, 73 de ellos acercados ya al País Vasco, gracias a la decisión de poner fin a la política de dispersión por el Gobierno de Pedro Sánchez, que también ha cedido en este tiempo la competencia de prisiones al Ejecutivo vasco y aceptado a EH Bildu como uno de los socios parlamentarios.

Arnaldo Otegi sigue siendo hoy el líder de la izquierda abertzale, como hace diez años, aunque entonces estaba en prisión por tratar de reconstruir la ilegalizada Batasuna siguiendo las órdenes de ETA. Sus negociaciones con el secretario general de los socialistas guipuzcoanos, Jesús Eguiguren, se entrelazaron con los comunicados de la banda terrorista, antes y después del 20 de octubre de 2011 de abandono de las armas.

Transcurrida una década de aquel comunicado leído por tres encapuchados solicitando "un diálogo directo" con el Gobierno para resolver las "consecuencias del conflicto", en alusión a los presos --en 2011 sumaban 595 en España y otros 140 en Francia-- y los etarras en la clandestinidad, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado mantienen la búsqueda sobre una veintena de huidos, la mayoría en Venezuela, según fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por Europa Press.

Detención de Josu Ternera y extraditados
En este tiempo el etarra más buscado por su simbolismo como antiguo jefe de ETA y su papel en las negociaciones con el Gobierno ha sido José Antonio Urrutikoetxea, 'Josu Ternera'. Su nombre se tachó de la lista de los huidos al ser detenido en una operación de la Guardia Civil en mayo de 2019 en los Alpes franceses. Ahora está pendiente de su extradición, reclamado por la Justicia española por, entre otros, el atentado de la casa cuartel de Zaragoza.

También se han llevado a cabo extradiciones como la de Natividad Jáuregui, alias 'Pepona', entregada por Bélgica por el asesinato en 1981 del teniente coronel Ramón Romeo; o las detenciones de la Policía en México de Ángel María Tellería, buscado por el asesinato de la inspectora María Josefa García Sánchez, y Juan Jesús Narváez Goñi y su pareja, Itziar Alberdi, por asesinar con un paquete bomba a dos policías.

"En octubre de 2011 ETA anunció el fin de la actividad terrorista pero, en la práctica, siguió su actividad centrada en aspectos relacionados con la situación de los huidos y el depósito de armas", explican fuentes de la Jefatura de Información de la Guardia Civil consultadas por Europa Press.

Desde la Comisaría General de Información de la Policía Nacional recuerdan que han practicado 35 detenciones desde que ETA anunciara el fin de la actividad armada, las dos primeras tan sólo ocho días después de aquel comunicado, al arrestar en Bélgica a Ventura Tomé y Javier Aguirre Ibáñez.

De Juana Chaos y 'Dientepunto', buscados
"No hemos parado para tratar de evitar la prescripción de delitos", añaden desde los servicios de Información de la Policía. Son 21 los etarras con delitos y un horizonte de prescripción de unos cuatro años: a diez de ellos lo sitúan en Venezuela, uno en Cuba, cinco en Francia, y luego hay algún dirigente de la banda terrorista disperso por países como Brasil, México, Uruguay y Cabo Verde.

En la lista figuran históricos como Ignacio de Juana Chaos, aunque a día de hoy ven complicado su entrega y detención debido a que el delito por el que figura en las bases de datos policiales es el de enaltecimiento. José Luis Eciolaza Galán, 'Dienteputo', Oier Eguidazu Bernas, Eneko Aguirresarobe Olagoy y Anartz Arambarri Echaniz son otros de los etarras que siguen en la lista de los más buscados.

Las fuentes consultadas ironizan sobre los "gestos" y la propaganda que organizó el entorno de ETA cuando la banda agonizaba, buscando mediadores y tratando de disimular que se encaminaba a su derrota. En este sentido destacan que desde 2012 se le incautó más del doble de armas que las que después entregó desde 2017 en Francia ofreciendo las coordenadas de zulos, previa Declaración de Aiete y con la ayuda de los conocidos como 'artesanos de la paz'.

Armas y operaciones contra la cúpula
ETA y su entorno buscaban con Aiete lo que se entendía como "resolución del conflicto", pero tras el 20 de octubre de 2011, la Guardia Civil desencadenó una sucesión de detenciones.

Entre septiembre de 2015, con la 'operación Pardines', en honor al primer guardia civil asesinado por ETA, y noviembre de 2017 con la 'operación Nerin', en recuerdo del policía francés que es la última víctima mortal de la banda terrorista, caen David Pla e Iratxe Sorzabal, los encargados de leer el comunicado del fin del terrorismo, pero también Mikel Barrios, Íñigo Gulina Tirapu o Mikel Irastorza.

La Policía Nacional fecha en 2009 la primera información absolutamente fiable de que la banda terrorista lo que quería era "dejar el listón alto mediante atentados para, a continuación, buscar una última negociación". "El éxito de la Policía es anterior, fue detener a los jefes militares cuando ETA no tiene más remedio que elegirlos desde la 'kale borroka", apuntan.

Con ETA derrotada, también se actuó contra el conocido como 'frente de cárceles'. Desde la Guardia Civil recuerdan que entre enero de 2013 y abril de 2015 la acción policial se centra en los abogados acusados de actuar en connivencia con ETA, y que fueron objeto de sucesivas operaciones bautizadas con simbólicos nombres como 'Jaque' y 'Mate'. Arantza Zulueta y Jon Enparantza, entre otros, ya cumplieron condena y están siendo juzgados ahora de nuevo.

15 casos reabiertos con condena
Desde el punto de vista de la acción policial frente ETA, uno de los principales retos tras el fin de la banda terrorista sigue siendo actuar contra los más de 300 casos sin resolver, teniendo en cuenta que hay terroristas que fueron amnistiados en la Transición y también investigaciones en los primeros años de democracia basados en atestados incompletos en lo referente a las pruebas periciales.

La Policía Nacional y la Guardia Civil tienen, no obstante, a especialistas indagando en sumarios y otros documentos como los 'papeles de Francia', un trabajo que realizan junto a la Fiscalía de la Audiencia Nacional y colectivos como la Asociación de Víctimas de Terrorismo (AVT).

Son un centenar los informes reabiertos desde 2011, según la AVT, que calcula que restan unos 90 sumarios por revisar. Se ha logrado la resolución mediante condena de hasta 15 casos que tienen detrás nombres y apellidos de víctimas de ETA, entre otros: Ignacio Uría, Pedro Antonio Blanco, Máximo Casado, Isaías Carrasco, Eduardo Puelles, Raúl Centeno o Fernando Trapero.

La asociación lamenta alguna absolución en casos reabiertos, como el del juez José María Lidón, y también aporta otro dato relevante: "En este tiempo no ha habido ni una sola colaboración por parte de miembros de ETA".

Por este motivo, la AVT encabeza la crítica a la política de acercamientos de presos, previa progresión a segundo y tercer grado, al entender que no hay colaboración previa con la Justicia ni arrepentimiento individualizado.

Desde este año ningún etarra cumple condena al sur de Madrid y algo parecido ocurre con la veintena de presos en Francia, trasladados a cárceles más próximas a la frontera vasca. La llegada de Pedro Sánchez al Gobierno en 2018 suma 272 traslados correspondientes a 203 etarras, 73 de ellos autorizados para ir al País Vasco --de los que se han materializado 63--, así como otros 17 a cárceles de Navarra.
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